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Cronica festiva de la Napoles virreinal. La Notitia de Andrea Rubino (1648-1669).

Las fuentes cronisticas sobre la historia de Napoles durante el virreinato espanol han sido utilizadas desde hace tiempo como recurso documental para todo tipo de estudios dedicados a esta epoca; sin embargo, se ha prestado muy poca atencion a la naturaleza especifica de estos textos y sus autores (1). Sin entrar en el discurso sobre el desarrollo de las cronicas napolitanas en la Edad Moderna (bajo los aspectos literarios e historicos), intentare presentar en estas paginas las vicisitudes de un texto inedito de la segunda mitad del siglo XVII. Analizare tambien su peculiaridad en relacion a otras fuentes contemporaneas que presentan afinidades con nuestro texto.

El 16 de marzo de 1893, en el curso de la asamblea general de la Societa Napoletana di Storia Patria, el presidente Bartolommeo Capasso anuncio la donacion por parte de los marqueses de Rocca d'Evandro de "quattro volumi manoscritti, intitolati Notitia di quanto e occorso in Napoli dall'anno 1648 al 1669, scritta dal dott. Andrea Rubino" (2). Desde su llegada a la biblioteca de la Societa se reconocio la gran importancia de esta larga cronica, compuesta por cuatro volumenes muy ordenados (3),
   Per la conoscenza delle condizioni di Napoli nel governo
   viceregnale, e per varie notizie e poesie composte in quel tempo,
   tra le quali compariscono le prime quadriglie o canti
   carnascialeschi napoletani, che finora si conoscono, riempie una
   lacuna di alcuni anni non trattata dal Fuidoro, ossia l'avvocato
   Vincenzo d'Onofrio, nei suoi Diari manoscritti. (4)


La laguna de Fuidoro, de la que se habla en la cita, comprende el periodo 16541659, incluido entre las dos cronicas de este autor: Successi del Governo del Conte d'Onate y los Giornali degli avvenimenti del Regno di Napoli durante il governo del Vicere Conte di Pegnaranda (5). Un ano despues de su donacion, la Noticia fue utilizada para informar sobre el lustro descuidado por Fuidoro, en un largo texto publicado en el volumen de Archivio Storico per le Province Napoletane (6). El extracto constituia uno de los momentos mas dramaticos de toda la cronica: la descripcion de la peste de 1656, redactada de forma vivida y conmovedora por un testigo que sobrevivio a la epidemia (7). otros dos pasajes de caracter mas anecdotico de la cronica, que reflejaban una imagen pendenciera de la sociedad napolitana del Seicento, fueron tambien utilizados en dos articulos de la misma revista publicados en 1895 (8).

Los cuatro volumenes de la Notitia son ciertamente autografos (como he podido constatar confrontando su grafia con la de los documentos firmados por Rubino en el Archivio Storico Diocesano di Napoli (9)) y se presentan en una version muy pulida, como si estuvieran listos para la edicion o para una circulacion manuscrita. Sus paginas albergan estupendos frontispicios a tinta y su contenido se organiza por indices divididos en anualidades. Se trata, sin duda, del fruto de las sucesivas reelaboraciones de las notas diarias del autor que, mediante una seleccion de las noticias, repartidas en parrafos donde se concentra toda la informacion sobre un determinado evento, podia evitar la fragmentariedad de una cronica casi cotidiana que muy a menudo caracteriza los Giornali de Fuidoro y Confuorto. La historia napolitana es narrada como una sucesion de episodios acabados que se relacionan entre si mediante las notas que el autor escribe al margen (10).

Rubino ilustra su metodo de trabajo en varios puntos de su discurso, especialmente cuando quiere justificar los saltos cronologicos a los que se ve obligado para preservar la unidad tematica de un parrafo. Por ejemplo, en las noticias de 1655, despues de la relacion del envio de tropas napolitanas a Pavia para enfrentarse al ejercito frances, pasa a la descripcion de las fiestas de San Cayetano e inicia su narracion con estas palabras:
   Per raccontare senza interpellation gl'affari di Pavia, si e
   trascorso dal mese di luglio sino a settembre, e si sono
   tralasciate le pompose feste si ferno in Napoli li 5-67 d'agosto in
   honor del Beato Gaetano Thiene. (11)


Es posible notar una cierta evolucion en el modo de organizar el contenido. El primer volumen carece de una clara estructura en capitulos, las noticias se reparten anualmente, y solo al final encontramos un indice donde se relacionan por orden cronologico los temas tratados. Ademas, casi la mitad del arco temporal abarcado por la cronica esta contenido en este primer tomo, mas cenido a los hechos que los otros y tal vez redactado cierto tiempo despues de los hechos que describe. A partir del segundo volumen, en cambio, se introduce cada ano la materia tratada a traves de un "Sommario" con las paginas numeradas de los diferentes episodios. Se vuelve a una exposicion menos ordenada en el cuarto tomo, cuya "bella copia" se interrumpe de repente con el parrafo dedicado al Carnaval de 1669. Su frontispicio esta decorado con arabescos a tinta, como los otros, pero sin titulo, y el indice de 1669 no esta acabado: llega hasta Carnaval, dejando vacia una pagina y media, destinada al elenco de los argumentos que el autor no alcanzo a transcribir. Asimismo, las 150 paginas en blanco que siguen hasta la conclusion del volumen tenian que incluir las noticias de los anos sucesivos, que sin duda Rubino siguio recopilando.

Aprovechando la estructura episodica del manuscrito, es posible censar a grandes lineas el contenido de esta cronica (cuatro volumenes con un total de 1.348 paginas) y constatar como tres cuartas partes (el 75%) de la misma se ocupa en la descripcion de ceremonias (12), mientras que solo un 25% se dedica a los temas que esperariamos encontrar en una cronica: delitos, aumento de los impuestos, comentarios sobre el gobierno y sobre el estado economico del reino, asi como anecdotas, rumores y "miracula", bien abundantes en las fuentes contemporaneas afines. Entre estas pocas informaciones notamos un escaso interes por las noticias que llegaban desde el exterior--en particular de los avisos de la corte de Madrid--y una notable tendencia hacia la discrecion y el autocontrol a la hora de relatar simples rumores o informaciones de escasa credibilidad.

No podemos sino sorprendernos ante la extraordinaria presencia de las fiestas y al gran espacio que su descripcion ocupa en las paginas de Rubino. Las decoraciones festivas, las ceremonias y las procesiones seguian unos rituales codificados que permiten descifrar la jerarquia politica y social (13); en este sentido, las descripciones parecen, por un lado, verdaderas cronicas politicas para los lectores de la epoca y, al mismo tiempo, se ofrecen a los investigadores como fuente de historia social.

Intentamos repetir el mismo procedimiento en una fuente afin: los Giornali de Fuidoro. La organizacion fragmentaria de su contenido impide un analisis cuantitativo, por lo que centramos nuestro analisis en el lapso de un ano, eligiendo para ello 1665, cuando en la Notitia de Rubino se manifiesta el mas alto porcentaje de eventos festivos (un 93%). Sin embargo, en Fuidoro los porcentajes llegan a invertirse, alcanzando un 83% en cuanto a noticias de cronica y un 17% en cuanto a las brevisimas relaciones de las ceremonias. Por otro lado, 1665 se presenta en la Notitia con solo cuatro episodios de cronica, relatados en tres breves capitulos, en contraste con las noventa y siete paginas dedicadas a noticias sobre nuevas obras arquitectonicas y a la descripcion de las fiestas (Carnaval, Corpus Domini, San Juan, San Jenaro). Incluso una noticia de caracter historico, como la muerte de Felipe IV, se convierte en una intensa y atenta descripcion de las primeras ceremonias funebres oficiadas en Napoles en honor al rey.

Faltan en la Notitia toda una serie de eventos que aparecen en los Giornali de Fuidoro del mismo ano, como los numerosos rumores sobre los malentendidos entre el cardenal Filomarino y el cardenal de Aragon, las noticias sobre los mas violentos homicidios, las bodas mas comentadas, las habituales valoraciones sobre la conducta de los poderosos y las inevitables alusiones a la politica exterior (14).

Estos argumentos no formaban parte de los intereses de Don Andrea y el mismo parecio admitirlo, cuando, despues de discernir a lo largo de cuarenta paginas sobre los funerales de Felipe IV, concluyo las noticias del ano 1665 con estas palabras:
   Et perche non si celebrarono altre essequie particolari in
   quest'anno 1665 al re, che le dette (15), et che non vi fu altro
   notabile, eccetto che le pitture de i santi piu illustri della
   religione franciscana, compite nell'istesso mese di Decembre et
   dipinte da Fra' Giacomo di Santo Vito frate converso zoccolante nel
   chiostro della Croce di Palazzo; et l'altre fatte da altro pittore
   fra i bellissimi stucchi nella chiesa di Porta Nova, detta un altro
   tempo Santa Maria in Cosmodin de' Padri Bernabiti. (16)


Estas referencias a la produccion artistica de la capital testimonian hasta que punto los manuscritos de Rubino merecerian ser considerados tambien entre las fuentes para la historia de las artes figurativas napolitanas.

Ademas de muchas informaciones de caracter politico, falta en Rubino un analisis de los hechos, la vis critica que caracteriza a otras fuentes coetaneas, y en especial a los Giornali de Fuidoro, autor demasiado perspicaz para caer en el encanto del esplendor festivo, y que en lugar de hablar de la ciudad transformada en teatro, denuncia muy a menudo el gasto excesivo en las decoraciones, que fomentaba no solo el endeudamiento de parte de la nobleza, sino tambien la especulacion por parte de los propios ministros de la corte virreinal con la venta de tejidos (17).

Rubino inserta solo de vez en cuando breves comentarios criticos, que no hacen vacilar su "generico conformismo" (18): nunca apunta el dedo contra la corte o las costumbres de los nobles. Trata siempre de ser neutral, como demuestra cuando aborda las diferentes crisis jurisdicionales que enfrentaron a la Curia arzobispal con el gobierno virreinal, aunque entre "l'ecclesiastico et il Regio" su atencion se centra en las decisiones tomadas por la corte papal, mas que en las pragmaticas virreinales (19). Entre las noticias de Roma, asombra su desenvoltura al describir, en dos largos capitulos diferentes, las ceremonias de beatificacion (1662) y canonizacion (1665) de un santo frances como San Francisco di Sales (20) (cuyos festejos fueron un autentico triunfo politico de Francia), mientras no escribe ni una sola linea sobre la beatificacion del espanol Pedro de Arbues en el 1664.

Otras caracteristicas de la Notitia se destacan de una lectura de la alocucion <<al lettore>>, anadida despues de haber finalizado la copia del primer volumen, en la pagina blanca detras del frontispicio:
   Lettore, Queste notizie che scrivo, non sono per altro che per
   tenere appresso di me memoria di quello che e occorso nella mia
   Patria; per tanto se ti pervengono nelle mani non biasimare la
   simplicita del dire, che il mio pensiere non e stato di scrivere
   historie e tramandarle ad altri, ma schiettamente notare quello che
   di curioso e accaduto in Napoli, informato dagli occhi proprii, che
   ne sono stati testimonii e tanto basta per discolpa di chi vuole,
   che vivi felice. (21)


Un discurso de este tipo, dirigido a un lector imaginario, es una operacion de falsa modestia. Tal vez Rubino no pensaba publicar sus cronicas, pero preparo unos manuscritos listos para su circulacion publica. Si comparamos este prefacio con los de las cronicas contemporaneas, emerge claramente la peculiaridad de esta fuente. Mientras en las prefaciones de Fuidoro (22), Confuorto (23) y Della Porta (24), el topos de la adhesion a la verdad (demostrada por la experiencia en primera persona de los hechos relatados) esta acompanado por la esperanza de que su obra pueda servir como ejemplo para las generaciones futuras, en Rubino, si bien se subraya la veracidad del texto, se elude la clasica consideracion de la historia como magistra vitae.

La sensacion que se percibe despues de una primera lectura de <<quello che di curioso e accaduto in Napoli>> relatado en la Notitia es que el autor, embrujado por la magia de la fiesta, se pierde en las descripciones de las bovedas, de los brocados y de las desmesuradas "aparencias" de carton piedra. Esta sensibilidad se revela en la necesidad de dejar memoria de las decoraciones efimeras, como el mismo autor afirma al describir la fiesta de San Cayetano de 1657:
   Per scrivere le pompose feste fatte in Napoli in quest'Anno per tre
   sere continove in honor del Beato Gaetano, non v'e dubbio che
   stancarebbe qualsivoglia robusto braccio, e verebbe meno un fiume
   d'inchiostro per notare le particolari meraviglie che si viddero
   nella nostra Citta in quelle sere. Ma accio non paia incredibile a
   chi non vi fu presente il sentir raccontare negl'anni venturi le
   cose mirabili di si meravigliose feste, ho voluto brevemente
   accennarne una minima parte et insieme assicurare a chi non crede,
   che quello se li racconta non e favola come credera, ma verita
   evangelica, e soggiungo, che quanto si dira, o si trovera scritto
   intorno a queste feste, il tutto sara nulla, a paragone di quello
   si vidde le sere delli 5-6 et 7 d'Agosto in Napoli. (25)


Como leemos en esta cita, el autor sabe que intentar confluir en su relacion todos los aspectos de la fiesta es una empresa imposible; su reflexion se encuentra tambien en la mayoria de las relaciones festivas impresas, que advierten al lector, usando formulas estereotipadas, la dificultad de expresar en palabras las maravillas de estos eventos (26).

La atencion de Rubino se extiende, tambien, a las series de emblemas, a las diferentes inscripciones, a las composiciones poeticas y a los textos de los espectaculos teatrales que acompanaban las maquinas de la fiesta (27). Solo los certamenes literarios, que muy a menudo se celebraban en ocasion de las fiestas, no son recogidos en la cronica, por lo demas, todas las relaciones y los "foglietti" que circulaban antes, durante y despues de las ceremonias -en forma impresa o manuscrita- son asimiladas en la Notitia (28). Efectivamente, estos testos que ilustraban las decoraciones festivas constituyen el primer instrumento de trabajo de Rubino, quien los reutiliza en su cronica, dando una version mas sencilla y suave del estilo redundante que normalmente caracteriza este genero literario. El lexico comun y el uso abundante de preposiciones coordinadas otorgan a sus descripciones un ritmo lento, acompasado por la repeticion de la formula "passo passo", que evoca la idea del avanzar del espectador a traves de las decoraciones de las calles.

La mayoria de las fuentes utilizadas por Rubino no ha llegado hasta nosotros, asi que resulta muy dificil analizar de que manera las aprovecho. Entre los pocos casos en que podemos comparar la Notitia con sus fuentes, podemos constatar que solo en una ocasion el autor copio casi literalmente una relacion impresa, mientras que en otra aprovecho la descripcion editada solamente como modelo para explicar las partes mas complejas del aparato festivo (29). En los demas casos, el discurso de Rubino es absolutamente independiente del texto impreso, como se verifica en algunas fiestas de San Cayetano, testimoniadas tambien por relaciones publicadas a posteriori, y en la ceremonia dedicada al obispo Innico Caracciolo por el colegio del Gesu Vecchio (30).

No creemos que este de mas subrayar que no es posible incluir nuestra fuente en el rango de las relaciones festivas tout court, y no solo porque su estilo se aleja de la pomposa retorica de este genero literario, sino tambien porque el texto no siempre sigue el punto de vista del organizador de la fiesta (31). Si las relaciones editadas pueden considerarse parte del aparato festivo porque miran a la "divulgazione nel tempo e nello spazio" del discurso de la fiesta y son generalmente costeadas por su emisor (32), el valor de la cronica de Rubino es exactamente el de ser testimonio de la importancia que asumian las ceremonias en la sociedad del siglo XVII (33).

Sin embargo, el texto de Rubino parece haber cruzado mas de tres siglos de historia sin dejar rastro de su recepcion en la bibliografia napolitana. La cronica habia reaparecido en 1893 despues de dos siglos de absoluto olvido. Antonio Bulifon declara haber consultado los manuscritos para sus Giornali, pero no se entiende como utilizo esta fuente; es probable, aunque no se ha documentado, que tambien Domenico Antonio Parrino y Carlo de Lellis utilizaran la Noticia, respectivamente, en su Teatro eroico e politico de' signori Vicere y en su Aggiunta alla Napoli Sacra del D'Engenio (34). La Notitia no se menciona en ninguna obra de caracter historiografico del siglo XVIII, tampoco en la Biblioteca de Toppi de 1678 y ni siquiera en los repertorios biobibliograficos del siglo sucesivo (35), a pesar de que habia sido citada por las cronicas de Fuidoro y Bulifon.

Asimismo, despues de su recepcion en la biblioteca de la Societa Napoletana di Storia Patria, Benedetto Croce, secretario de la Societa en el momento de la donacion de los manuscritos, no inserta ni una nota en la segunda edicion de su Teatri di Napoli (1916) para mencionar que en la Notitia se encontraban detalladas descripciones de algunos espectaculos musicales en el Palacio Real (36).

En aquellos anos la joven biblioteca de la Societa crecia con celeridad mediante continuas donaciones. La misma acta de la asamblea del 1893 da fe de la incor poracion del conspicuo fondo Volpicella, para cuya ubicacion se estaban buscando nuevos locales que ampliarian la primera sede, ubicada en Plaza Dante. A pesar de todo, es imposible que los cuatro volumenes de Rubino pasasen desapercibidos: desde su adquisicion estaba muy claro su valor como fuente (consideradas "le scarse o monche memorie contemporanee" (37)) y ademas, algunos extractos de la cronica fueron publicados enseguida.

Cuando en 1927 el Consiglio Direttivo de la Societa aprobo el proyecto de publicacion de las cronicas del siglo XVII, empezando por los Giornali de Confuorto, editados por Nicola Nicolini (38), no parece que pensara hacer lo mismo con la Notitia. Aunque las publicaciones se interrumpieron despues de la Segunda Guerra Mundial, no se encuentra ninguna mencion a la obra de Rubino en las actas de las reuniones del Consiglio Direttivo (39). De hecho, durante el siglo XX los unicos que consideraron nuestra cronica como fuente fueron los estudiosos de historia de la musica y del espectaculo, como Domenico Antonio D'Alessandro (40), y solo muy recientemente se ha examinado por primera vez el desarrollo de un genero festivo a traves de la Notitia (41).

1. NOTICIAS BIOGRAFICAS

Las unicas fuentes contemporaneas que mencionan la Notitia y a Andrea Rubino son las ya citadas cronicas de Bulifon y Fuidoro. Este ultimo, gran conocedor de la historiografia de su tiempo (42), ofrece la pista que permite reconstruir el itinerario biografico de Rubino.

El 15 de octubre de 1674 anota:
   A 15 d'ottobre 1674 lunedi hore 12 assalto la goccia ad un
   sacerdote qualificato e di modesta vita, e di eta giovanile
   chiamato Don Andrea Rubino della Strada di San Lorenzo habitante al
   Vico de' Giganti. E li tolse la parola, e la vita. (43)


Y anade, unas paginas despues:
   Per la morte di Don Andrea Rubino Sacerdote Napolitano successa nel
   passato mese, come scrissosi a suo luogo, et perche questo buon
   huomo celebrava nella Chiesa di S. Paolo de' Padri Theatini per sua
   devotione, et ivi attaccato in amicitia, anco confessavasi una sua
   sorella monaca theatina, questa con ogni semplicita obediente al
   suo confessore il Padre ... [sic] li ha donato tutti li manoscritti
   del fratello da detto confessore richiesti, tra quali sono da circa
   trenta tomi anno per anno distinti di successi delle cose di Napoli
   dall'anno 1647 sino al mese passato di novembre 1674, scritti, e'
   fatigati da questo buon sacerdote, et cosi le fatiche d'altri
   servono a' vestire il nome di chi fabrica sopra le pedamenta, che
   altri, che le trovano per loro ventura fatte a' fabricare cose
   nuove, stimo bene che si sappia per atto di giustizia. (44)


No cabe duda que esta hablando del autor de la Notitia, que nos dejo sin informacion autobiografica, excepto el titulo de "dottore" con que decora los frontispicios de su cronica. Siguiendo la pista trazada por Fuidoro, hemos encontrado en el fondo Sacra Patrimonia del Archivio Storico Diocesano di Napoli el fasciculo relativo a la formacion como religioso de Andrea Rubino (45). Nacido en Napoles el dia 6 de enero de 1627, hijo de Octavio de Rubino y de Anna Scoppa (46), transcurrio parte de su juventud en Avellino (ciudad de origen de la familia paterna), donde empezo su formacion y recibio la prima tonsura, que el seminario de Napoles le reconocio en 1646 (47).

En realidad, el sacerdote que "oficiaba nella Chiesa di S. Paolo de' Padri Theatini" solo consiguio el subdiaconato en febrero de 1651, ordenacion que le bastaba para disfrutar del beneficio eclesiastico que Inocencio X le concedio ese mismo ano (48). Mientras tanto, frecuento la Congregacion de l'Annunziata, o "de los estudiantes", situada en el Colegio de los Jesuitas (49) y estudio derecho civil y canonico en el estudio privado de uno de los mas conocidos profesores de su epoca, Giulio Capone (50), licenciandose en diciembre de 165051.

De momento, no disponemos de ninguna informacion sobre su hipotetica ocupacion como abogado, quiza junto al mismo Capone, al que probablemente conocia muy bien, considerando que ambos frecuentaban la casa teatina de San Paolo. Respecto a su carrera universitaria, hay que decir que resulta muy extrano que el estudiante Rubino, tan atento a las fiestas, no resalte en su cronica la solemne ceremonia de reinauguracion de los Regii Studi en 1649, cuando todo el palacio de la universidad fue decorado con un aparato dedicado al conde de onate (52).

Los documentos del Archivio Diocesano se interrumpen en 1651, pero para los anos sucesivos se puede obtener mas informacion sobre el autor en el Archivio Storico del Banco di Napoli, gracias a las cuentas que tenia abiertas en el Banco del Popolo y en el de San Giacomo (53). Entre esta documentacion, figura un pago a su favor en 1658 que menciona a Don Andrea como procurador de los herederos del jurista Pietro Caravita, miembro del Sacro Regio Consiglio, y acerca a nuestro autor al ambiente culto del ceto togado napolitano (54).

2. UNA POSIBLE CONTINUACION DE LOS MANUSCRITOS

La noticia de su muerte subita, probablemente a causa de un ictus, es repetida por Bulifon:
   15 detto [ottobre 1674]. Assalito da goccia mori un sacerdote
   qualificato, per nome D. Andrea Rubino, quale scrisse per molto
   tempo li giornali di quello succedeva in questa citta e regno.
   Lascio circa trenta manoscritti, che contengono li successi di
   Napoli del 1647 sino al presente, a' Padri teatini di S. Paolo, li
   quali non me li volsero mai imprestare per cavarne notizie per
   seguitare l'Istoria di Napoli del Summonte, con tutto che il
   reggente D. Giacomo Capece Galeota vi si fusse impiegato per questo
   effetto a mio favore. Poi l'ebbi a copiare per giungere le notizie
   a questo giornale. (55)


Como vemos, Rubino era conocido entre los cronistas de la epoca, pero sus manuscritos, guardados celosamente por los Teatinos, eran sin duda el unico ejemplar en circulacion de su obra (56). La laguna del texto de Fuidoro citado mas arriba no nos impide conocer el nombre del sacerdote al que la hermana de Rubino dono incautamente los volumenes; por lo tanto, resulta imposible reconstruir el recorrido de los manuscritos hasta su llegada a la casa de los marqueses de Rocca d'Evandro. Parece evidente que el padre teatino que los obtuvo despues de la muerte del autor los consideraba como propiedad particular (57), y no hay que excluir la hipotesis, sugerida por Fuidoro, de que el cura habria querido usarlos para publicar bajo su nombre una obra historica (y quiza por esta razon no los dejase consultar a Bulifon).

El precioso testimonio de los dos cronistas napolitanos plantea una cuestion: si los volumenes que posee la Societa Napoletana di Storia Patria abarcan hasta 1669, ?donde estan los de los anos comprendidos entre 1670 y 1674? (58) Considerando que el propio autor numero las paginas de sus volumenes, estos nunca habrian podido presentarse como "trenta tomi anno per anno distinti", siempre que no se presuponga la existencia de otra copia autografa de la Notitia, perdida sucesivamente. La cronica de los anos que faltan debia ser copiada en el cuarto volumen y en el momento de la muerte del autor tenia que encontrarse en otro fasciculo.

En la Biblioteca Nazionale di Napoli existe un manuscrito cuya grafia, estilo y cronologia coinciden con las de la Notitia, lo que nos permite suponer que la parte que faltaba por copiar de la misma quedo en manos de la comunidad teatina (quiza por no estar tan bien ordenada como los otros tomos). En los manuscritos de esta orden religiosa, depositados en el fondo San Martino de la biblioteca nacional, encontramos un fragmento de un diario de los anos 1670-1673, publicado integramente por Giuseppe de Blasiis en los volumenes del Archivio Storico per le Province Napoletane de 1888 y 1889 (59).

Aunque el manuscrito no cubra todo el periodo comprendido entre febrero de 1669 y octubre de 1674, es significativo el hecho que la introduccion escrita por De Blasiis se adapte perfectamente a los volumenes que ingresaron en el fondo de la Societa seis anos mas tarde. Este segundo manuscrito se interrumpe de repente al comienzo de la relacion de una procesion organizada por los Dominicos "in honore di otto lor nuovi santi, e beati" (60). Si nuestra hipotesis es acertada, se trataria de un cuaderno de trabajo de Rubino. No sus primeros apuntes, sino una segunda fase de redaccion, compuesta por noticias bastante elaboradas y ordenadas de manera diaristica, listas para ser distribuidas en capitulos y ser transcritas en las paginas en blanco del cuarto volumen.

Sin embargo, analizando el texto de esta hipotetica continuacion de la Notitia se encuentran grandes diferencias: se habla de todas las fiestas que se sucedian en Napoles (tanto de las solemnidades religiosas de menor importancia como de los festejos de corte) pero sin demasiados detalles: casi no se describen los aparatos. Hay tambien muchas informaciones fragmentarias sobre la vida de las familias nobles y los crimenes de los bandoleros en diferentes zonas del reino (61). Pese a ello, el vocabulario, el tono y la aparente neutralidad del relato son los habituales en Rubino. Podria suponerse que el manuscrito de la Biblioteca Nazionale es un conjunto de noticias recogidas segun un criterio distinto y que todavia debian ser seleccionadas, y que las descripciones de las decoraciones efimeras serian incluidas mas tarde, completadas con la ayuda de algunas relaciones impresas. A la espera de futuras investigaciones, queda abierta la cuestion sobre su pertenencia a la produccion de Rubino. Las coincidencias entre ambos textos, de todas formas, enriquecen el analisis de las fiestas napolitanas celebradas durante el tercer cuarto del siglo XVII.

3. LAS FIESTAS DE ANDREA RUBINO

Despues de intentar definir la persona que se esconde detras de la Notitia, cabe preguntarse por que un joven de cultura, "di modesta vita", en apariencia al margen de los centros de poder eclesiasticos y virreinales, da tanta importancia a las fiestas en su cronica. ?Es posible que esta atencion se deba a la necesidad de reconocer que algo ha cambiado en ellas?

Se ha senalado como Espana recurrio a las practicas del ceremonial urbano en la segunda mitad del siglo XVII para transmitir a la opinion publica una imagen fuerte de la monarquia, que no reflejaba su situacion real en un contexto internacional poco favorable a sus intereses. En este sentido, las fiestas napolitanas descritas por Rubino parecen registrar, entre el virreinato del conde de Onate y el de Pedro Antonio de Aragon, una verdadera "ipertrofia del cerimoniale" (62). Por una parte, las fiestas en las que prevalecia un fuerte significado politico--como la vispera de San Juan--se verian en cierto modo redimensionadas, mientras que, por otra, se dedicaba mucha mas atencion a las ceremonias religiosas y a algunos festejos de la corte virreinal. Este supuesto cambio en la jerarquia de las fiestas emerge de la lectura de la Notitia, donde se presentan, de manera continuada y en un arco de veinte anos, las diferentes manifestaciones de la fiesta napolitana.

El manuscrito de Rubino ayuda a reconstruir el ambiente en el que nacen y se desarrollan estos eventos, presentando al mismo tiempo la formalidad del ceremonial, las descripciones de las decoraciones y las transcripciones de los textos leidos o cantados durante los festejos. Su punto de vista es el de un espectador que conoce bien el lenguaje de las decoraciones efimeras; esto nos permite analizarlas desde el interior, resolviendo las numerosas simbologias, que pueden ser explicadas en relacion a las inscripciones que las acompanan.

Rubino no describe todas las fiestas que se celebraron en Napoles desde 1648 hasta 1669, pero advierte con precision cada cambio en la tradicional ejecucion de las procesiones y en el montaje de los aparatos, es decir, deja de lado las ceremonias que se repiten ano tras ano segun las mismas costumbres para concentrarse en aquellas mas "curiosas", mas excentricas y, en general, las que renuevan su fasto en cada edicion. La escritura de Rubino, ademas, intenta destacar las caracteristicas mas llamativas de cada celebracion, prestando atencion a aspectos diferentes en funcion de la tipologia de cada fiesta. Por esta razon, antes de pasar revista de las ceremonias descritas en la Notitia, es oportuno diferenciar la tipologia de estas manifestaciones.

Entre los trabajos dedicados a las fiestas napolitanas, el primer y monumental estudio de Franco Mancini sigue siendo, a 40 anos de su publicacion, la obra mas completa sobre las decoraciones efimeras realizadas en la capital del Reino (63). Tres decadas despues, en 1997, el catalogo de la exposicion Capolavori in festa. Effimero barocco a Largo di Palazzo analiza diversos generos festivos posteriores a la llegada a Napoles del Marques del Carpio, cuyo virreinato (1683-1687), es considerado como el inicio de una fase de grandes fiestas que se prolongara durante la primera mitad del siglo XVIII (64). Son numerosos, ademas, los estudios monograficos que se han centrado en una sola expresion de las celebraciones (Carnaval, San Juan, San Jenaro, Corpus Domini ... (65)). La mayoria de esos trabajos han focalizado su atencion en la dimension publica de las fiestas, mientras que solo los estudiosos de la historia de la musica y del teatro se han ocupado de las ceremonias celebradas en lugares que hoy definiriamos privados (como las residencias nobiliarias) (66).

Rubino evita generalmente describir ceremonias acontecidas en lugares a los que, tal vez, no tuvo acceso (67), asi que habla de las fiestas de palacio solo cuando formaban parte de un programa mas vasto de celebraciones publicas. De hecho, muchos bailes y espectaculos teatrales se sucedian a continuacion de fiestas publicas, como los torneos, segun se lee en el ceremonial de la corte napolitana:
   Los cavalleros que huvieron corrido lancas, acavada que sera la
   fiesta en la placa, se quitaran las botas y se pondran capatos y
   entraran en la sala donde se hace el Sarao, y seran los primeros a
   dancar con su precedencia, conforme fueron por suerte a entrar en
   la fiesta de la placa. (68)


Considerada la publicidad de cada ceremonia privada, divulgada por relaciones editadas, gacetas y avisos transmitidos a las otras cortes de Europa, hay que decir que el confin entre festejos publicos y privados en la Edad Moderna es extremadamente vago (69).

otra subdivision clasica, como la establecida entre fiestas religiosas/periodicas y fiestas civiles/ocasionales (70), dejaria al descubierto, aplicada al contexto napolitano, muchisimos eventos festivos--entre los cuales la fiesta de San Juan (que era un homenaje al virrey por parte de la piazza del Popolo y su caracter religioso era muy reducido)--y no permitiria apreciar la permeabilidad entre ceremonias religiosas y civiles (71). Esta dialectica es evidente en la Notitia, donde las fiestas civiles y religiosas se encuentran expuestas a la par y descritas con la misma atencion. Asi, las diferencias entre ambos generos disminuyen a medida que los puntos en comun se multiplican: los elementos de la fiesta son practicamente los mismos (fuegos artificiales, procesiones/cortejos, altares, teatros efimeros, luminarias) y muy a menudo coinciden tambien los escenarios: calles que unian los centros de poder, la catedral y otras iglesias principales. Hablando de la expresion artistica, encontramos muchisimas coincidencias en la eleccion de los temas iconograficos de las decoraciones, y un predominio, en los aparatos religiosos, de imagenes que hacen referencia a la realidad politica del momento y que llegan a presentar, a los pies del santo patrono, la imagen del virrey y del rey de Espana (72). No podemos sino admitir, entonces, la existencia de una mezcla entre las tipologias festivas religiosas y civiles si queremos considerar las ceremonias como el tornasol de un sistema social.

En ambos generos, la participacion del virrey era importante, porque el regidor se aseguraba el control de la funcion festiva y porque, ademas, los organizadores de la fiesta podian confiar en una mayor asistencia de publico, que acudia para venerar al santo y cortejar al virrey. Al mismo tiempo, una baja participacion de nobles, religiosos y ciudadanos a las fiestas organizadas por el virrey decretaban el fracaso de las mismas. Esto nos conduce a proponer una subdivision entre fiestas impulsadas por el virrey y celebraciones costeadas y comisionadas por otras instituciones, subdivision que subraya el dialogo politico que existia entre organizador e invitados (73). La lectura de los documentos promulgados por los organos que ideaban las fiestas (la corte virreinal, la curia arzobispal y los organos de representacion ciudadana) proporciona una idea de como los diferentes rituales se entrelazaban y dialogaban practicamente en cada ceremonia (74).

Entre las fiestas concebidas por la corte del virrey encontrariamos las relacionadas con la entrada-juramento y salida de cada regente, y las que adoptan ciertas caracteristicas del ceremonial madrileno, como las celebraciones de grandes acon tecimientos de la dinastia de los Austrias: nacimientos, bodas, victorias militares, elecciones de emperadores, coronaciones y funerales (75).

Si exceptuamos las exequias, todas las celebraciones de la Corona espanola tenian un esquema similar: anuncio de la noticia y expresion de regocijo manifestada con la salva real desde todos los castillos y galeras, cabalgata hasta la iglesia para el canto del Te Deum, saraos, luminarias y eventuales carruseles, juegos de canas y toros en el Largo de Palacio (76). Las fiestas mas suntuosas eran tributadas al nacimiento de los herederos y a las bodas reales, para las que el virrey solicitaba la participacion de toda la nobleza del reino (77).

En Rubino encontramos las relaciones de fiestas por el nacimiento de Felipe Prospero y Carlos II. El primer evento, celebrado en 1658, fue motivo de la mayor felicidad para la corte de Madrid, que esperaba ansiosamente un heredero, y su nacimiento fue celebrado con una fastuosidad nunca superada en la historia de las ceremonias napolitanas, cuyos ecos resonaron en toda Europa (78).

Mas sobrios eran los festejos de las victorias y de las firmas de los tratados de paz, que en el ceremonial de Juan Renao se asimilaban a los de la eleccion de los emperadores austriacos (79). En la Notitia tiene lugar la conmemoracion de la entrada de los espanoles en Napoles despues de la revuelta, el 6 de abril de 1648, suceso recordado por el conde de onate durante su gobierno con una verdadera parada militar que discurria desde el palacio hasta la iglesia del Carmen y la capilla del Tesoro de San Jenaro, donde se repetia un acto de agradecimiento por la toma de la ciudad (80).

De manera similar, hay que considerar como "victorias religiosas" de la Corona todas las canonizaciones de santos espanoles y las bulas papales a favor cultos impulsados por la Casa Real, como el de la Inmaculada Concepcion. Por esta razon, las bulas se celebraban tambien con banquetes en palacio, segun la praxis habitual de las fiestas reales (81).

La Octava del Corpus era otra fiesta relacionada con el apoyo de la Casa de Austria al culto del Santisimo Sacramento y fue instituida por el virrey conde de Lemos a comienzos del siglo XVII82. Se trataba de una procesion que recorria el ambito urbano del Hospital de Santiago. Este espacio estaba decorado en sus cuatro angulos con altares efimeros, que eran montados por los jesuitas, dominicos, teatinos y por una cuarta orden, escogida a rotacion entre oratorianos, olivetanos, carmelitas, benedictinos o agustinos (83).

Sin embargo, la solemnidad del Corpus Domini estaba regida por un ceremonial mucho mas antiguo, de base curial y civil, en la que el virrey y el Cappellano Maggiore del reino participaban como invitados. Esta tradicion se remontaba del reinado de Roberto de Anjou (1309-1343), que dedico al Cuerpo de Cristo la iglesia del monasterio de Santa Chiara, destino de esta procesion, en la que participaban el clero y todos los oficios de la capital. La hostia consagrada partia de la catedral y, bajo un palio que portaban los Eletti y el virrey, pasaba por todos los Seggi de la ciudad (sedes de representacion ciudadana presididas por los Eletti). El momento culminante de la ceremonia era la adoracion y la bendicion general en la plaza de la Sellaria, donde se construian unos balcones para que la virreina y las damas invitadas pudieran asistir al acontecimento (84). La procesion era un momento de identificacion ciudadana y, por la gran participacion de religiosos y de organos politicos napolitanas, se verificaban frecuentes discusiones concernientes a la etiqueta (85).

A medio camino entre el ceremonial curial y el virreinal, las funciones organizadas por el regente en la catedral, y en particular los funerales regios, servian para evidenciar el vinculo del pueblo napolitano con la figura lejana y sacralizada del rey. Para asegurar la inmortalidad de la Corona y de su dinastia (86), el ceremonial establecia que la aclamacion del nuevo rey tenia que celebrarse antes de los funerales del viejo monarca. En las aclamaciones, el virrey se dirigia a la catedral para el canto del Te Deum con una cabalgata en la que desfilaban ministros y titulados (87). El cortejo a caballo pasaba por los Seggi y los Tribunales, decorados, al igual que las calles, con retratos del rey. Las posteriores exequias oficiales solian celebrarse en la catedral o en Santa Chiara, donde los siete oficios del reino (Connestabile, Giustiziere, Ammiraglio, Camerario, Protonotario, Cancelliere, Siniscalco) portaban las ensenas reales, dejandolas encima del ataud, en el catafalco ubicado en medio de la iglesia (88).

Las 109 paginas que Rubino dedica a los funerales de Felipe IV (la parte mas extensa referente a un solo evento de toda la cronica) presentan en una unica y detallada descripcion todas las exequias ofrecidas por los organos de gobierno y las principales casas religiosas de Napoles (89).

Sin embargo, las fiestas estrictamente virreinales estaban relacionadas con los ciclos de cada gobierno. Para facilitar el traspaso de poderes, los momentos de entrada y salida se regulaban para que ambos regentes no se obstaculizaran (90). Una vez que el virrey anterior dejaba el palacio y era saludado por la salva real, su sucesor iniciaba la entrada oficial en la ciudad (91). Estas ceremonias evocaban las tributadas a los personajes de la familia real que visitaron Napoles a lo largo del siglo XVI. La entrada de Carlos V en 1535 se produjo por la puerta Capuana, decorada en 1484 por Ferrante d'Aragona a modo de arco de triunfo y designada como punto de ingreso para cada personaje ilustre que entrara en la ciudad: a traves de ella accedian los nuevos obispos y todos los virreyes que habian viajado por tierra hasta la capital (92).

Para los regentes que llegaban a bordo de galeras, el referente era la entrada de Fernando el Catolico, que en 1506, desembarco en la capital del reino recuperado por Consalvo de Cordoba pasando por un "ponte di nave" o "ponte d'oro": una arquitectura efimera, que habria de recibir a todos los representantes de la Corona en los anos venideros (93). En el muelle le esperaban los Eletti y los siete oficiales del reino, con los que acudia a palacio en cabalgata (94). Sin embargo, el virrey solo tomaba posesion de la capital de manera oficial unas semanas despues, mediante una cabalgata que marchaba desde el palacio hasta la catedral, donde el virrey juraba respetar los privilegios de la ciudad delante de los representantes de los Tribunales y de los Seggi (95).

Otra manifestacion relacionada con la figura del virrey tenia lugar en ocasion de la vispera de San Juan, que era un momento de importante dialogo con la piazza del Popolo celebrado como minimo una vez en cada gobierno. La mayoria de los estudios que han analizado el particular valor de esta fiesta han dejado de lado las celebraciones posteriores a 1648 (96) (que no se recogen en las relaciones editadas que se conservan) por considerar que decaen en los anos sucesivos, hasta el definitivo abandono de esta tradicion festiva en 1670 (97). Una vez mas, la cronica de Rubino sirve para colmar una importante laguna informativa, al aportar una descripcion detallada de las seis fiestas celebradas durante el periodo 1648-1669 (98).

Pasando a las fiestas organizadas por las entidades ciudadanas, como los Seggi, nos encontramos con las solemnidades de los diversos santos protectores de Napoles y con las procesiones que sancionaban la eleccion de nuevos patronos. A traves del estudio del fenomeno de estas elecciones (que en el siglo XVII anadiran veintisiete nuevos santos al Panteon de los protectores de la capital), es posible apreciar algunos aspectos fundamentales de la sociedad napolitana de la epoca: el conflicto entre las ordenes religiosas, la competencia entre los Seggi, la politica de los arzobispos, la influencia de los gobernadores espanoles en la determinacion de los nuevos cultos, el sentimiento de angustia colectiva debido a epidemias, erupciones del Vesuvio, carestias y terremotos (99). Las ceremonias del possesso, en las que la estatua de plata y la reliquia del santo entraban solemnemente en la capilla del Tesoro de San Jenaro, representaban un gran evento propagandistico para el grupo que sustentaba la eleccion de su candidato, pero al mismo tiempo constituian un importante momento de identificacion ciudadana, al desfilar junto a la estatua del nuevo patrono las imagenes de todos los otros santos que protegieron la ciudad a lo largo de su historia.

Despues de su eleccion, los patronos eran celebrados cada ano con un triduo de fiestas, durante el que se decoraban las calles de la ciudad con altares, luminarias y palcos para breves espectaculos musicales en honor del santo. Entre estas ceremonias, Rubino otorga extraordinaria importancia a la del beato Cayetano Thiene, patrono solo in pectore (100), cuya tumba se encontraba cerca de la casa del cronista, en la iglesia de San Paolo. Resulta interesante senalar la soltura con que Rubino compara la fiesta religiosa del santo con las principales ceremonias civiles, cuando afirma que los festejos del 1653 fueron
   Di allegrezza tale che non si ricorda haverne havute un'altra
   simile, et conforme dicono l'historie non trovo che Napoli habbia
   fatto feste simili, ne per ingressi d'Imperadori, ne per nozze et
   nascite de suoi Re, ne per qualsivoglia vittoria ottenutasi. (101)


La superioridad del triduo de San Cayetano debe entenderse como una declaracion parcial: en la rivalidad entre ordenes religiosas (nos encontramos en los anos del conflicto entre jesuitas y teatinos por la difusion del culto de sus padres fundadores) Rubino se decanta a favor de los teatinos de San Paolo, por lo que no hay que excluir una participacion directa del autor en la realizacion de las ceremonias. Su declarada posicion a favor del fundador de la orden podria ser una de las razones del interes de los teatinos hacia los manuscritos de Rubino. Las fiestas de San Cayetano, que alcanzaron su maximo esplendor en los anos posteriores a la epidemia de peste (102), experimentaron a partir de 1662 una lenta decadencia "a causa dell'altre feste introdotte di nuovo in honor di S. Gennaro" (103).

Esta ultima solemnidad fue potenciada a raiz del reconocimiento de San Jenaro como patrono de todo el Reino de Napoles, titulo concedido por el papa Alejandro VII en 1663104. De las tres fiestas anuales dedicadas al principal patrono de Napoles, Rubino solo recuerda el aniversario de su martirio del 19 de septiembre (105), or ganizado por la Diputazione della Cappella del Tesoro di San Gennaro (donde habia dos representantes de cada Seggio de Napoles). Esta organizacion elegia cada ano al diputado de las luminarias, que se encargaba de la realizacion de la principal atraccion de los festejos descritos por Rubino. En los anos posteriores a las grandes fiestas de 1662-1663, este triduo se convirtio en una manifestacion mucho mas sobria, para prevenir las peleas y agitaciones que brotaban durante estas celebraciones nocturnas (106).

Igualmente bulliciosas, y siempre subjetas a pragmaticas que limitaban sus manifestaciones mas violentas, eran las fiestas del Carnaval. Este ciclo festivo, que empezaba en Napoles el 17 de enero (107) (onomastica de San Antonio Abad), tenia una vertiente cortesana en los espectaculos que se ofrecian en palacio siguiendo la costumbre madrilena (108), y una cara mas popular, representada por los desfiles de carros y las mascaradas organizadas por el Eletto del Popolo (109). Pese al aparente clima de libertad, el virrey tenia un completo control sobre estos festejos, y podia suprimirlos en caso de luto o engrandecerlos cuando habia que celebrar un feliz suceso de la Corona espanola (110).

A partir de la lectura de la Notitia, podemos conocer una serie completa de las fiestas de Carnaval en Napoles desde 1648 hasta 1669, acompanada por una antologia de inestimable valor de cantos de carnavales redactados en napolitano, italiano y espanol (111).

La mayoria de las fuentes de Rubino no han llegado hasta nosotros, y sin la precision de las descripciones de la Notitia seria quimerico reconstruir el desarrollo de unos festejos de los que, como se destaca desde la llegada de los manuscritos a la biblioteca della Societa Napoletana, no se conserva ninguna relacion impresa en el siglo XVII. Podemos, al menos, imaginar a nuestro autor como un espectador atento, conocedor de los matices de los contenidos transmitidos mediante las fiestas. No sabemos si fue una persona implicada en la organizacion de las ceremonias, aunque se ha destacado su proximidad a los teatinos y a algunos exponentes de la piazza del Popolo, como su maestro Giulio Capone y la familia Caravita. Hasta la fecha, los escasos datos a disposicion no permiten mas especulaciones y obligan a plantearse sobre el papel que jugo Rubino en la cultura festiva de la epoca, y por que razon una fuente tan importante para la reconstruccion de las dinamicas sociales posteriores a la revuelta de Masaniello ha permanecido en la oscuridad durante todo este tiempo.

Este articulo presenta los primeros resultados de mi investigacion sobre "La Notitia de Andrea Rubino como fuente para el estudio de las artes figurativas napolitanas (1648-1673)" realizada con la ayuda de la AGAUR (Agencia d'Ajuts a l'Universitat i la Recerca) de la Generalitat de Catalunya. Quiero agradecer al profesor Giovanni Muto su paciente guia en la redaccion de estas paginas.

Ida MAURO

Universidad Autonoma de Barcelona

Recibido: 28 de marzo 2008

Aceptado: 22 de octubre 2008

(1) Pese a los estudios introductorios a las cronicas napolitanas del siglo XVII que se han publicado y algunas monografias sobre el tema, falta un estudio general que ilustre las caracteristicas de estos documentos. Vease la resena "Fonti per la storia napoletana del Seicento" redactada por Nino Cortese en 1921, CORTESE, N.: "Gli Avvertimenti ai nipoti di Francesco d'Andrea", en Archivio Storico per le Province Napoletane, XLVI (1921), pp. 266-382); MARTINI, E. M.: "La vita e le opere di Camillo Tutini" en Archivio storico per le province napoletane, LIII (1928), pp. 190-219; NICOLINI, N. en CONFUORTO, D.: Giornali di Napoli dal 1679 al 1699, Napoli, Luigi Lubrano, 1930, pp. I-XXI; PARENTE, A., en FUIDORO, I. (D'ONOFRIO, V.): Successi del governo del conte dOnatte: 1648-1653, Napoli, Luigi Lubrano, 1932, pp. I-XXII; CORTESE, N.: "Antonio Bulifon editore e cronista napoletano del Seicento", en BULIFON, A.: Giornali di Napoli dal MDXLVII al MDCCVI, vol. 1, Napoli, Societa Napoletana di Storia Patria, 1932, pp. I-LV; RAFFAELI, M.: "Fuidoro e la storiografia napoletana", en FUIDORO, I.: Successi historici raccolti dalla sollevatione di Napoli dell'anno 1647, ed. de A. M. GIRALDI-M. RAFFAELI, Milano, Franco Angeli, 1994, pp. XXV-XXVIII; DE LISO, D.: La scrittura della storia: Francesco Capecelatro (1594-1670), Napoli, Loffredo, 2004.

(2) "Assemblea generale" en Archivio Storico per le Province Napoletane, XVIII (1893), pp. 196202, p. 197. Los marqueses de Rocca d'Evandro pertenecian a la familia Cedronio.

(3) Biblioteca della Societa Napoletana di Storia Patria (BSNSP), ms. XXIII D 14-17. El primer volumen presenta las noticias entre 1648 y 1657 (se citara en adelante como "RUBINO I"), el segundo desde 1658 hasta 1661 ("RUBINO II"), el tercero desde 1662 hasta 1666 ("RUBINO III"), el cuarto desde 1667 hasta 1669 ("RUBINO IV"). Al trascribir el manuscrito he resuelto las pocas abreviaciones, respetado el uso de las mayusculas y modificado la puntuacion solo donde era estrictamente necesario.

(4) Ibidem.

(5) FUIDORO, I.: op. cit. (1932); Idem, Giornali di Napoli dalMDCLX alMDCLV, ed. F. Schlizer, Napoli, Societa Napoletana di Storia Patria, 1934.

(6) RUBINO, A.: "Anno 1656: peste crudele in Napoli", en Archivio Storico per le Province Napoletane, XIX (1894), pp. 696-710. Hay que tener en cuenta que en aquellos anos la terrible epidemia de peste de 1656 fue objeto de diversos estudios, y el mismo de Blasiis habia publicado una relacion anonima de la peste en el Archivio Storico del 1876; DE BLASIIS, G. (ed).: "Relazione della pestilenza accaduta in Napoli l'anno 1856", en Archivio Storico per le Province Napoletane, I (1876), pp. 323-357; De Renzi, S.: Napoli nell'anno 1656, ovvero documenti della pestilenza che desolo Napoli nell'anno 1656, preceduti dalla storia di quella tremenda sventura, Napoli, Tipografia di Domenico de Pascale, 1878; EMMANUELE DA NAPOLI: I cappuccini nella peste napoletana dell'anno 1656: memorie storiche inedite, S. Agnello di Sorrento, Tipografia S. Francesco d'Assisi, 1884; FUMI, L.: La peste di Napoli del 1656: secondo il carteggio inedito della Nunziatura Pontificia, Roma, Tipografia Poliglotta, 1895.

(7) "Credevo gia qui dar fine a gli notamenti de i fatti di Napoli per la peste occorsavi, poi che con la moltitudine di tanti morti, anch'io fui all'ultima di mia vita, ma essendo vissutoper miracolo; do principio a raccontare lo scempio crudele fe la peste in Napoli", en RUBINO, A.: op. cit., p. 696.

(8) CAPASSO, B.: "Aneddoti di storia napoletana. Duelli nel Seicento", en Archivio Storico per le Province Napoletane, XX, fasc. II (1895), pp. 543-558; DE BLASIIS, G.: "Aneddoti di storia napoletana. Il cappuccio di Sant'Antonio", en Archivio Storico per le Province Napoletane, XX, fasc. I (18995), pp. 336-353.

(9) Documentos con que Rubino pide de pasar a los grados superiores de su formacion religiosa. Archivio Storico Diocesano di Napoli (ASDN), Sacra Patrimonia, fascio 8, num.124.

(10) Por ejemplo, al dar noticia de la muerte de Inocencio X, Rubino adjunta una pequena biografia del papa y la relacion del conclave hasta la eleccion de Alesandro VII (RUBINO I, ff. 175-181, capitulo titulado: "Morte di Innocentio X et creatione di Alessandro VII").

(11) Ibidem, f. 191. En cambio, cuando las noticias relacionadas con un mismo tema son demasiado lejanas cronologicamente, Rubino nunca se olvida de poner una nota al margen, reenviando a las hojas que contienen la continuacion o el epilogo de un determinado episodio.

(12) Tambien analizando las noticias ano por ano, el espacio dedicado a las fiestas no baja del 70%.

(13) Sin entrar en la densa bibliografia sobre los rituales en las cortes de Europa en la Edad moderna, se podria recordar solamente el extraordinario interes del rey Felipe IV por la codificacion del ceremonial cortesano, cfr. ELLIOTT, J. H.: "Philip IV of Spain. Prisioner of ceremony", en DICKENS, A. G. (ed.): The Courts of Europe: politics, patronage and royalty 1400-1800, London, Thames and Hudson, 1977, pp. 169-191. Vease tambien MUIR, E.: Ritual in Early Modern Europe, Cambridge, Cambridge University Press, 2005 (2a ed.).

(14) Vease FUIDORO, I.: op. cit. (1934), pp. 295-304.

(15) Las exequias en cuestion fueron las celebradas en la Congregacion de la Inmaculada Concepcion del Colegio de los Jesuitas los dias 7 y 8 de diciembre.

(16) RUBINO III, f. 390. Este "non essendovi altro di notabile" que es una de las formulas utilizadas por Rubino, se encuentra muy a menudo como modo de conclusion del relato de un ano. Vease al final de 1661, despues de haber hablado de los primeros festejos por el nacimiento de Carlos II: "Et non essendovi altro di notabile in quest'anno 1661; si termina con darsi anco fine a questo secondo tomo.", en RUBINO II, f. 343.

(17) Sobre la manera de hablar de los festejos en Fuidoro resulta ejemplar su comentario de las honras funebres de Felipe IV celebradas en la capilla del Tesoro de San Jenaro: "A primo di decembre detto [1665], mercordi, nella cappella del Tesoro dentro la chiesa arcivescovale di Napoli fu fatta l'essequie al re Filippo IV con molta pompa funebre a spese della citta e furono spesi millecinquecento docati. Non mi distendo a scriverlo, perche sarebbe lunga narrazione e fu fatta la spesa della citta.", en FUIDORO, I.: op. cit. (1934), p. 300.

(18) GALASSO, G.: Napoli spagnola dopoMasaniello, 2 vols., Firenze, Sansoni, 1982, I p. 103.

(19) La abundancia de edictos papales, reproducidos integramente en latin en su texto, se debe a su facilidad para acceder a estos documentos a traves de algun conocido o por una eventual ocupacion en la Curia, que todavia no hemos podido averiguar. Por otro lado, entre las pocas pragmaticas virreinales que transcribe por completo hay la promulgada por el conde de Castrillo en 1656 para suprimir muchas fiestas cortesanas del calendario napolitano, RUBINO I, f. 213: "Per ordine del Conte di Castriglio vicere si levano tutte le feste di corte, che si osservano in Napoli").

(20) En ocasion de su beatificacion inserta un grabado del retrato de Francisco de Sales realizado en Roma. Vease Rubino III, ff. 1-9 "Beatificazione del Glorioso Francesco de Sales Vescovo de Geneva"; ibidem, ff. 306-309 "Canonizatione del Beato Francesco de Sales Vescovo di Geneva". La canonizacion hay que considerarla como una especie de ratificacion del tratado de Pisa, firmado en el 1664 entre Francia y el Papado. Sobre la politica de las canonizaciones, vease SIGNOROTTO, G. y VISCEGLIA, M. A.: La corte di Roma tra Cinque e Seicento teatro della politica europea, Roma, Bulzoni, 1998.

(21) RUBINO I, f. n. n. Sobre el uso de la expresion "patria" en los textos del siglo XVII, vease Muto, G.: "Fedelta e patria nel lessico politico napoletano della prima eta moderna", en MEROLA, A., MUTO, G., VALERI, E. y VISCEGLIA, M. A. (eds.): Storia sociale e storia politica. Omaggio a Rosario Villari, Milano, Franco Angeli, 2007, pp. 495-522.

(22) Vease la introducion de Successi historici raccolti dalla sollevatione dell'anno 1647: "E come che scrivo tutto quello che ho visto personalmente e pratticato et in molte cose, dove non viddi o non fui presente, o pure non compita la visione d'alcuni successi, ho procurato haverne compita la relatione da persone di veduta e di piu confrontatala col vero. [...] Ho voluto raccogliere questi tragici avvenimentiper farli legere a' mieiposteri, acciocche siano appagati della mia curiosafatica e farli vedere in essa lettura successi che hanno dell'incredibile a chi nacque dopo di essi, come communemente fu, in quel tempo che avvennero, opinione delle persone di buon giuditio, che non sariano state creduti dalli Posteri" en FUIDORO, op. cit. (1994), p. 3. Vease tambien la introduccion de su obra sucesiva, dedicada al gobierno del conde de Onate: "e siccome ho preso fatica di trascriverle con proposito di tramandarle alle curiosita senza allontanarmi punto dal vero, cosi anco e vero che se sarai curioso con meno fatica potrai leggerle nelle ore che del tempo per te si prestano, essendo stato maggiore il mio travaglio di trascriverle in questi fogli e non permettere che se ne perdesse la memoria per esempio e profitto delli posteri, per ben reggere se medesimi", en Fuidoro, op. c23it. (1932), p. 2.

(23) Confuorto dedica su texto a la diosa de la Verdad, y lo considera "uno specchio, in cui tu, bellissima Verginella, ti vedrai, non dico espressa al naturale, ma viva e spirante, come sei in te stessa [...] Vivi, o Santa Verita, per tutti i secoli, e vivan teco questi fogli, che sono tuoi parti.", en CONFUORTO, D.: op. cit., p. XII.

24 "E devasi render sicuro il lettore che quanto si narra in questa storia con sincerita e fede viene da me riferito, come testimonio oculare [...] finisco con protestarmi che se nello scrivere la verita offendesse qualch'empio nella fama, cio ho fatto affinche dalla moralita del racconto imparino i posteri a saper ben regolare le loro azzioni, non intendendo con cio pregiudicare le loro onorate famiglie.", en DELLA PORTA, A.: Causa di Stravaganze o vero Giornale historico di quanto piu memorabile e accaduto nelle Rivoluzioni di Napoli negli'anni 1647 e 1648 colla discrizzione del contagio del 1656 del D. Aniello della Porta, Bibliotheque Nationale de France (BNF), mss. Ital. 299, f. 1v.

(25) RUBINO I, ff. 146-147.

(26) Vease, por ejemplo, las relaciones para las exequias romanas de Felipe IV: "Mas por que todo esto no esta bastantemente declarado de mi pluma poco feliz, suplira las faltas la figura puesta aqui", PEREZ DE RUA, A.: Funeral hecho en Roma en la yglesia de Santiago de los espanoles a 18 de diciembre de 1665. Roma, Giacomo Dragondelli, 1666, p. 38; "Et affin che quanto fi e narrato di sopra si del Catafalco, come dell'Apparato funebre sia piu agevolmente inteso da ciascuno, che leggera la presente relatione [...] si recano ambe due impressi nel foglio che segue.", vease TOSI, C.: Relatione delle sontuose esequie fatte dall'illustrissimo e reverendissimo capitolo, e canonici della sacrosanta basilica di Santa Maria Maggiore in Roma, alla gloriosa memoria di Filippo Quarto ..., Roma, Giacomo Dragondelli, 1666, p. 36. Sobre las dificultades del ecfrasis vease, KRIEGER, M.: "El problema de la ecfrasis: imagenes y palabras, espacio y tiempo y la obra literaria", en GILMAN, G. B. y otros: Literatura y Pintura, Madrid, Arco, 2000, pp. 139-160.

(27) Cuando Rubino no logra copiar todos los textos presentes en los aparatos, se excusa directamente con el lector Vease la declaracion de Rubino al final de su descripcion de la fiesta de la vispera de San Juan del 1660: "In quest'apparato vi furono molti elogii in lode del Vicere, quali per non essernomi capitati, non si sono qui notati.", RUBINO II, ff. 239-240.

(28) Sobre estas "scritture dell'effimero" vease las actas del seminario homonimo, que se celebro en el 1995 en Cagliari, publicadas en un numero monografico de la revista Studi Ispanici: "La scrittura dell'effimero", en Studi Ispanici, (1994/1996) y las actas del congreso posterior dedicado al tema LOPEZ POZA, S. Y PENA SUEIRO, N. (eds.): La fiesta. Actas del II Seminario de Relaciones de Sucesos (A Coruna, 1998), Ferrol, Sociedad de Cultura Valle Inclan, 1999. Vease tambien el mas reciente estudio GARCIA BERNAL, J. J.: El fasto publico en la Espana de los Austrias, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2006.

(29) Para una comparacion entre la fuente editada y el manuscrito de Rubino, vease MARCIANO, M.: Pompe funebri dell'Universo nella morte di Filippo IV, il grande monarca delle Spagne, Napoli, Egidio Longo, 1666, p. 152; RUBINO III, f. 439. El esquema de los emblemas de las constelaciones y de las figuras alegoricas del catafalco esta copiado por completo en el manuscrito, con unos cambios minimos.

(30) Por la descripcion impresa de este ultimo aparato vease Dichiaratione dell'apparato fatto nel collegio di Napoli della Compagnia di Giesu nel ricevimento demm 'eminentiss.[imo] signor cardinal Caracciolo arcivescovo ..., Napoli, 1668 y VALOROSO, A.: "Un saggio dell'attivita spettacolare dei Gesuiti a Napoli: l'apparato festivo al collegio massimo in onore dell'arcivescovo Innico Caracciolo (31 gennaio 1668)", en FIORINO, T. y PACELLI, V. (eds.): Santi a Teatro, Napoli, Electa, 2006, pp. 225-239. Por la relacion de este acontecimiento en Rubino, vease RUBINO IV, ff. 105-108.

(31) Por esta razon no se pueden tejer comparaciones entre Rubino y el contemporaneo cronista y relator de fiestas Jose de Pellicer y Tovar; vease los estudios sobre este aspecto de la produccion de este autor: ETIENVRE, J.P.: "Pellicer, relator de fiestas", en LOPEZ POZA, S. y PENA SUEIRO, N. (eds.): La fiesta. Actas del II Seminario de Relaciones de Sucesos (A Coruna, 13-15 de julio de 1998), Ferrol, Sociedad de Cultura Valle Inclan, 1999, pp. 87-94; MARTINEZ RUIZ, E.: "Jose Pellicer, cronista mayor de Felipe IV", en CASTELLANO CASTELLANO, J.L. y LOPEZ-GUADALUPE MUNOZ, M. L. (eds.): Homenaje a don Antonio Dominguez Ortiz, 3 vols., Granada, Universidad de Granada, 2008, II, p. 2

(32) TRAVI, S.: "Alcune note delle relazioni festive a Napoli", en RAO, A.M. (ed.): Editoria e cultura a Napoli nel XVIII secolo, Napoli, Liguori, 1998, pp. 671-681. Sobre la parcialidad de las relaciones editadas de las fiestas, vease tambien Guarino, G.: The politics of appearances: state representations and images of power in Spanish Naples during the seventeenth century, tesis doctoral inedita, Faculty of History, University of Cambridge, 2004, pp. 120-121; WATANABE-O' KELLY, H.: "The Early modern Festival Book: funcion and form", en Mulryne, J. R., WATANABE-O' KELLY, H. y SHEWRING, M. (eds.): Europa Triumphans. Court and Civic Festivals in Early Modern Europe, 2 vols., Aldershot, Ashgate, 2004, I, pp. 3-17.

(33) Vease como otro ejemplo de cronicas protagonizadas por las ceremonias el diario redactado entre 1662 y 1669 por el joven noble de Orvieto Antonstefano Cartari, PETRUCCI, A.: "La scrittura tra ideologia e rappresentazione", en Grafica e immagine, en Storia dell'arte Italiana. III Situazioni, momenti, indagini. Volume secondo: Grafica e immagine. I: Scrittura, miniatura, disegno, Torino, Einaudi, 1980, pp. 5-23, p.47; Bartoli Langeli, A.: La scrittura dell'italiano, Bologna, Il Mulino, 2000.

(34) PARRINO, D. A.: Teatro eroico epolitico de'Signori Vicere, 3 vols., Napoli, Ricciardi, 1730 (1a edic. Napoli, Parrino e Mutii, 1692-1694). Biblioteca Nazionale di Napoli (BNN), Manoscritti e rari, Ms. X B 20-24, DE LELLIS, C.: Aggiunta alla Napoli Sacra del D'Engenio. Napoli, Fiorentino, 1977.

(35) TOPPI, N.: Biblioteca napoletana, et apparato agli huomini illustri in lettere di Napoli, e del Regno. Delle famiglie, terre, citta, e religioni che sono nello stesso regno. Dalle loro origini, per tutto l'anno 1678, Napoli, Antonio Bulifon, 1678, y la continuacion de la misma de NICODEMO, L.: Addizioni copiose di Lionardo Nicodemo alla biblioteca napoletana del dottor Niccolo Toppi, Napoli, Salvatore Castaldo, 1683; Soria, F.: Memorie storico-critiche degli storici napoletani, 2 vols., Napoli, Stamperia Simoniana, 1781-1782; GIUSTINIANI, L.: La Biblioteca storica e topografica del Regno di Napoli, Napoli, V. Orsini, 1793; MINIERI RICCIO, C.: Memorie storiche degli scrittori nati nel Regno di Napoli, Bologna, Forni, 1990 (ristampa anastatica dell'ediz. Napoli, tipografia dell'Aquila, 1844). En estos repertorios aparecen tambien autores de textos que circularon manuscritos.

(36) Como, por ejemplo, el festin palaciego en honor del nacimiento de Carlos II, donde se recitaron los Scherzi armoniosi de Giuseppe Castaldo, vease, RUBINO III, ff. 60-87, cit. en D'ALESSANDRO, D. A.: "L'opera in musica a Napoli dal 1650 al 1670", en PANE, R. (ed.): Seicento napoletano. Arte, costume, ambiente, Milano, Edizioni di Comunita, 1984, pp. 409-430. La primera edicion de los Teatri de Croce es de 1891, CROCE, B.: I teatri di Napoli: dal Rinascimento alla fine del secolo decimottavo, Napoli, L. Pierro, 1891, le siguen aquellas editadas por Laterza en los anos 1916, 1926 y 1947 (la mas reciente es la de Giuseppe Galasso en Milano, Adelphi, 1992). Aun mas extrano es que tampoco Ulisse Prota Giurleo tenga en cuenta esta fuente en sus investigaciones sobre los teatros de Napoles en el siglo XVII, para las que consulto una gran cantitad de documentos ineditos vease, Prota Giurleo, U.: "Breve storia del Teatro di Corte e della musica a Napoli nei secoli XVII-XVIII", en Il teatro di Corte del Palazzo Reale di Napoli, Napoli, L'Arte Tipografica, 1952, pp. 17-146; BELLUCCI, E. y MANCINI, F. (eds.): I teatri di Napoli nel secolo XVII, 3 vols., Napoli, Il Quartiere, 2002. Sorprende que Franco Mancini en su obra fundamental Feste ed apparati civili e religiosi in Napoli dal viceregno alla capitale (Napoli, Edizioni Scientifiche Italiane, 1968) inserte la Notitia en la bibliografia sin citarla nunca.

(37) Como se lee en la nota de agradecimiento enviada por Bartolommeo Capasso al donante Ercole Cedronio: Archivio della Societa Napoletana di Storia Patria (ASNSP), busta 1893: Consiglio direttivo. Corrispondenza.

(38) ASNSP, Vol. 10: Verbali del consiglio direttivo della Societa, actas de la reunion del consejo del 18 de marzo de 1927. Las publicaciones de esta coleccion llegaron hasta el ano 1947.

(39) Sin embargo, vease la alusion de Consoli Fiego en su Itinera literaria: "Una trentina d'anni fa, quattro di questi volumi comprendenti i giornali dall'anno 1648 al 1669 furono donati alla stessa Societa dal Signor Cedronio, dei Marchesi di Rocca D'Evandro [...] Ora la Societa Napoletana di Storia Patria, con il concorso del Banco di Napoli, ha provveduto alla stampa dei vari giornali del Confuorto, del Fuidoro e del Bulifon" en CONSOLI FIEGO, G.: Itinera literaria. Ricerche sulle biblioteche napoletane del secoloXVII, Napoli, Ricciardi, 1939, p. 132. La cronica figura en la resena de Cortese de 1921, adjunta a la publicacion de Avvertimenti ai nipoti de Francesco d'Andrea (CORTESE, N.: op. cit., p. 352).

(40) D'Alessandro pone la Notitia entre las fuentes principales para el estudio de la opera napolitana del siglo XVII, vease D'ALESSANDRO, D. A.: "La musica a Napoli nel secolo XVII attraverso gli avvisi e i giornali", en D'ALESSANDRO, D. A. y ZIINO, A. (eds.): La Musica a Napoli durante il Seicento. Atti del Convegno Internazionale di Studi, Roma, Torre d'Orfeo, 1987 y utiliza abundantemente este manuscrito en su contribucion sobre la opera en musica a Napoles, D'ALESSANDRO, D. A.: op. cit.

(41) CAMPANELLI, M.: "La festa di San Gennaro a Napoli in un'inedita cronaca del Seicento", San Gennaro, XVII centenario del martirio (305-2005), 2 vols., numero especial de Campania Sacra, n. 38 (2007), pp. 69-88. Entre los otros recentes estudios que han utilizado en los ultimos anos el legado de Rubino vease, MEGALE, T.: "Gli apparati napoletani per la festa di San Giovanni Battista tra Cinque e Seicento", en Comunicazioni sociali, 1-2 (1994), pp. 191-213; MINGUITO PALOMARES, A.: "La politica cultural del VIII conde de Onate en Napoles (1648-1653)", en ALCALA-ZAMORA, J. y BELENGUER CEBRIA, E. (eds.): Calderon de la Barca y la Espana del Barroco, 2 vols., Madrid, Sociedad Estatal Espana Nuevo Milenio, 2001, I, pp. 957-974 (Ana Minguito utilizara mucho a Rubino tambien su tesis doctoral IDEM, Linaje, poder y cultura ... 2002); MARINO, J.: "The Zodiac in the streets: inscribing 'Buon Governo' in baroque Naples", en COHEN, G. B. y SZABO, F. A. (eds.): Embodiments of power. Building cities in Austria and Europe, New York-Oxford, Berghahn Books, 2008, pp. 203-229; GIANNONE, E.: Plaza Mayor in Castelnuovo: ovvero i giuochi dei tori nella Napoli del Seicento, Napoli, Paparo, 2005.

(42) Sobre la obra de Fuidoro como copista y comentarista de las cronicas napolitanas, vease RAFFAELI, M.: op. cit. Sobre la biografia de Vincenzo d'Onofrio, nacido en los mismos anos de Rubino e igualmente cura y licenciado en derecho, vease la introduccion de Alfredo Parente en FUIDORO, I.: op. cit. (1932), pp. IX-XXII.

(43) FUIDORO, I.: Giornali di Napoli. Vol. III (1672-1675), ed. V. OMODEO, Societa Napoletana di Storia Patria, Napoli, 1939, p. 195.

(44) Ibidem, pp. 205-206. Cit. en Cortese, N.: op. cit., p. 352. Hay que destacar que Rubino fue enterrado en la iglesia de San Paolo, como se lee en su documento de defuncion; vease CAMPANELLI, M.: op. cit., p. 70.

(45) ASDN, Sacra Patrimonia, pandetta I, f. 124.

(46) Ibidem, "Io, D. Sansone Carnevale Paroco della Chiesa Arciv.le di Napoli fo fede come nel libro de Battes' fol. 81 sta notato il seg.te. A di Nove di Gennaro Milleseicentoventisette Io D. Andrea Piro Cur. ho battezzato il figlio d'Ottavio de Rubino et Anna Scoppa coniugi, e si gli e posto nome Andrea Gaspar BaldassarMelchior nato a di sei com.e Dianora d'Aquino mam.a.".

(47) Cito a partir del documento firmado 29 de noviembre de 1646 por el protonotario apostolico Gregorio Peccerillo que, ademas de reconocerle los estudios en Avellino, anadio el nombre de Rubino al listado de los curas napolitanos: "Visa fide baptismi per qua costat cl. Andrea Rubino filius Octavii fuisse Neap.s et in ecclesia Archiep.li baptizatus visis scripturis coram nobis prductis, etpraesentatis, ac bullis exhibitis ex q.b. constat p.actum cl.m Andreas fuisse p.o clericali charactere insignito ab ordinario Avellinen uti oriundus. Visis videntis et consideratis considerandis propea per hanc nostra sententia dicimus, et declaramus tonsura a prefeto d. ep. Avellinen natione originis paternas et proinde stante domicilio pet.o hic Neap. per d. Cl.m Andrea a nativitate habitato posse uti potiri, et gaudere omnib. et singulis privilegiis, immunitatib. et praerogativis qd. caeteri presbiteri, et clerici Neap.ni." (Ibidem). Sigue en el fasciculo la peticion de admision a las ordenes menores presentada por Rubino en diciembre de aquel ano: "Il cl.o Andrea Rubino supplicando humilmente espone a V. S. R.a come havendole fatto gratia di dichiararlo napolitano, et approbatele l'ordine della prima tonsura ricevuto nell'Avellino, pero di nuovo supplica V. S. R.a degnarsi ammetterlo alli quattro ordini minori per potere ascendere l'anno venturo all'ordine del subdiaconato, che'l tutto l'havera a gratia ut Deus".

(48) Beneficio de 60 ducados al ano sobre la imposicion de "3 grana per tomolo di grano, e 5 grana per tomolo di orgio, et avena" otorgado en 1645 y que cobraba a traves del Banco del Popolo (ibidem). La cantitad de dinero que Rubino obtenia de esta gabella disminuyo en un 60% despues de la revuelta de 1648, ibidem. Vease CAMPANELLI, M.: op. cit., p. 70.

(49) "Io Fran.co Macario della Comp.a di Giesu faccio fede, a chi spettera veder la presente, come il cl.o Andrea Rubino frequenta la Congregazione della S.ma Annunziata eretta nel Collegio della nostra Compagnia, e si confessa e comunica in essa spesso, ed in fede di cio ho fatto la presente scritta di mia propria mano, e sigillata col solito segello della med.a Congregazione. Hoggi, 9 di dicembre 1646." (ibidem). Muy escasas son las informaciones sobre la Congregacion de la Annunziata Maggiore, o "de los estudiantes" del Colegio de los Jesuitas, vease GARZYA, G.: "Recrutamento e sacerdotalizzazione del clero secolare", en Galasso, G. y Russo, C. (eds.): Per la storia sociale e religiosa del mezzogiorno d'Italia, Napoli, Guida, 1982, pp. 81-157.

(50) "Si fa fede per me Giulio Capone pubblico lettore ne li Regii Studii di Napoli come Andrea Rubino Napolitano have studiato et al presente studia nello mio studio di legge assentato alle leggi civili et canoniche e per essere cosi la verita, l'ho fatta la presente." Declaracion firmada el 10 de diciembre de 1646 (ivi). Sobre Giulio Capone, vease MAZZACANE, A.: "Capone, Giulio", en Dizionario Biografico degli Italiani, Roma, XVIII, 1975, pp. 661-663. Durante la revuelta de Masaniello, Capone fue un exponente de primera fila del partido mas radical, que pretendia la instauracion de un estado parlamentario; vease ROVITO, P.L.: Il viceregno spagnolo di Napoli, Napoli, L'Arte Tipografica, 2003, p. 298; despues participo activamente en la vida politica napolitana y en 1670 fue uno de los 6 candidatos presentados al virrey Pedro Antonio de Aragon para el titulo de Eletto del Popolo; el cargo fue concedido a Giuseppe Pandolfi, vease GALASSO, G.: op. cit., I, p 152.

(51) El "Clericus Andreas Robinus" aparece entre los licenciados de diciembre de 1650 y en el listado de los doctores viventes redactado por Giovan Leonardo Torrese en 1653. Vease TORRESE, G. L.: Diligentissima neapolitanorum doctorum nunc viventium nomenclatura, Neapoli, s.n., 1653, p. 126.

(52) Vease Theatrum Omnium Scientiarum sive apparatus quo exceptus fuit exc.mus princeps D. Innicus de Guevara et Tassis comes de Onate & Villamediana & c. ac neapolitani regni prorex sapientissimus in neapolitana academia in instauratione studiorum anni MDCXLIX, Napoli, Roberto Mollo, 1650; un analisis de los emblemas compuestos para este aparato en GARCIA-MAHIQUES, R. y MINGUEZ CORNELLES, V.: "Theatrum Omnium Scientiarum (Napoles 1650)", en Lopez Poza, S. (ed.): Florilegio de estudios de emblematica. Actas del VI congreso internacional de emblematica de The Society of Emblem Studies, A Coruna, Sociedad de cultura Valle Inclan, 2004, pp. 399-410.

(53) Mis investigaciones en este archivo han encontrado, hasta la fecha, pocos movimientos de modestas cantidades de dinero, para las cuales abria y cerraba cada vez una nueva cuenta.

(54) ASBN, Banco di San Giacomo, Giornale di Cassa, mat. 244, 26 marzo 1658, p. 24. "Al Consigliero Pietro Caravita d. sette tari 3.9 et per esso contanti a Don Andrea Rubino procuratore delli heredi di detto Pietro, con ampia potesta d'esigere et etiam per banco la sudetta at altra qualsivoglia quantita et farne quietanza con firma, ne fa fede notare Matteo Francesco Durazzo". Sobre el abogado Pietro Caravita, veanse los comentarios de Francesco d'Andrea en D'Andrea, F.: Avvertimenti ai nipoti, ed. I. Ascione, Napoli, Jovene, 1990.

(55) BULIFON, A.: op. cit., pp. 200-201, cit. en CORTESE, op. cit.,p. 352; CONSOLI FIEGO, G.: op. cit., p. 132. La Historia di Napoli de Summonte que se cita aqui remite a la edicion de SUMMONTE, G. A.: Dell'historia della citta e del regno di Napoli, 4 vols., Napoli, Antonio Bulifon, 1675.

(56) El rechazo de los Teatinos a Bulifon es explicado por Galasso en estos terminos: "puo darsi che le simpatie piuttosto popolareggianti e l'ammirazione di quest'ultimo per l'Onate, appena attenuate, in ragione di un piu generico conformismo, nel Rubino, siano state il motivo per cui a suo tempo i Teatini, cosi legati alla parte nobiliare, non vollero permetterne la consultazione al Bulifon, che pure aveva fatto intercedere per lui il reggente Galeota e che solo posteriormente riusci a vedere gli scritti richiesti", en GALASSO, G.: op. cit., p. 103.

(57) Los manuscritos tuvieron que pasar directamente a los herederos de este sacerdote y no llegaron nunca a la biblioteca de San Paolo, pues no se encuentran en los inventarios de los siglos XVII y XVI5I8I (BNN, San Martino, ms. 466).

(58) Pregunta que ya se planteaba Nino Cortese en 1921; CORTESE, N.: op. cit., p. 352.

(59) El manuscrito en cuestion es BNN, San Martino, 185. Vease DE BLASIIS, G.: "Frammento di un diario inedito napoletano" en Archivio Storico per le Province Napoletane, XIII (1888), pp. 788-829; XIV (1889), pp. 34-68, 265-352.

(60) Ibidem, p. 351. La procesion era dedicada a los santos dominicos canonizados en el bienio 1671-1672 (entre ellos el papa Pio V y Rosa de Lima). En perfecto estilo de Rubino, los comentarios a esta procesion son: "Hor dunque per questa processione si viddero per le strade di Napoli i piu superbi altari si fussero eretti mai per simili occasioni".

(61) Por ejemplo, hay que destacar la extraordinaria atencion prestada a las elecciones de nuevos caballeros y las informaciones sobre todos los crimenes cometidos en las provincias del Reyno por el abad Cesare Riccardo. Asimismo se dedica mucho espacio a los sucesos violentos de Napoles y a las noticias que llegan desde Madrid (vease Ibidem, p. 331).

(62) VISCEGLIA, M. A.: La citta rituale. Roma e le sue cerimonia in eta moderna, Roma, Viella, 2002, pp. 41 y ss.

(63) MANCINI, E.: op. cit.

(64) Capolavori in festa. Effimero barocco a Largo di Palazzo (1683-1735), Napoli, Electa Napoli, 199765.

(65) Para la bibliografia relacionada me remito a las proximas notas. Entre estos estudios, encontramos intentos de catalogar la fiesta dentro de un sistema de ceremonias napolitanas, como hace Rosa Franzese, que distingue entre manifestaciones ciclicas, fiestas de santos y fiestas ocasionales/heterogeneas, FRANZESE, R.: 'Macchine e apparati luminosi per la festa di San Gennaro", en PANE, R. (ed.): op. cit., pp. 498-513.

(66) D'ALESSANDRO, D. A.: op. cit.; D'ALESSANDRO, D. A. y ZIINO, A.: op. cit.; PROTA GIURLEO, U.: "Breve storia del teatro di corte e della musica a Napoli nel secc. XVII-XVIII", en DE CUNZO, M. (ed.): Il Palazzo reale di Napoli, Napoli, Fiorentino, 1994, pp. 178-194; FABRIS, D.: "La Capilla Real en las etiquetas de la corte virreinal de Napoles durante el siglo XVII", en Garcia GARCIA, B. J. y CARRERAS ARES, J. J. (eds.): La capilla real de los Austrias: musica y ritual de corte en la Europa moderna, Madrid, Fundacion Carlos de Amberes, 2001, pp. 235-250 y el mas reciente: CHAVES MONTOYA, M. T.: "La escenografia del teatro cortesano a principios del Seiscientos: Napoles, Lerma y Aranjuez", en GARCIA GARCIA, B.J. y LOBATO, M.L. (eds): Dramaturgia festiva y cultura nobiliaria en el Siglo de Oro, Madrid, Vervuert Verlagsgesellschaft-Iberoamericana, 2007, pp. 325-346.

(67) Entre estas fiestas se incluyen tambien los "spassi di Posillipo" de los domingos de verano, a los que dedica solo breves menciones.

(68) PAZ y MELIA, A.: "Etiquetas de la corte de Napoles (1634)", en Revue Hispanique, XXVII (1912), p. 53. A la conclusion del baile el virrey premiaba los ganadores del torneo. En la Notitia veanse los festines en palacio despues de la cabalgata celebrativa de la paz entre

Francia y Espana (RUBINO II, f. 272) o durante los festejos por el nacimiento de Carlos II (RUBINO III, ff. 37-41).

(69) Giovanni Muto considera que este genero de clasificaciones es fruto de la sensibilidad contemporanea: "il codice di valori espresso dalla nobilta, e le modalita con cui esso veniva percepito e assorbito dagli altri ceti, non discriminava affatto tra pubblico e privato", en MUTO, G.: "Spazio urbano e identita sociale: le feste del popolo napoletano nella prima eta moderna", en MERIGGI, M. y PASTORE, A. (eds.): Le regole dei mestieri e delleprofessioni. SecoliXV-XIX, Milano, Franco Angeli, 2000, pp. 305-325.

(70) GUARINO, G.: op. cit., pp. 94-98.

(71) Ibidem. Vease FAGIOLO DELL'ARCO, M.: "La Festa come "storia sociale" del barocco", en FAGIOLO DELL'ARCO, M. (ed.): La festa a Roma dal Rinascimento al 1870, 2 vols., Torino, Allemandi, 1997, I, p. 68: "E difficile distinguere tra occasioni profane e sacre, cosi come e artificioso fissare una precisa tipologia per ogni festa. E quasi impossibile nel Seicento distinguere tra un'occasione civile e una religiosa perche quasi sempre i due campi interferiscono".

(72) Piensese, por ejemplo, en la fiesta del Corpus, donde las decoraciones de los altares presentan siempre referencias a los acontecimientos del ano anterior, sobre todo los relacionados con la Casa de Austria, principal promotora de este culto. En 1659 y 1660, la fiesta de la Octava del Corpus, presentara cuatro escenas relacionadas con la Paz de los Pirineos (RUBINO II, pp. 117-122; 218-221). Este hecho no se verifica solo por los cultos promulgados por la Corona (como el Corpus y la Inmaculada Concepcion); para la fiesta de San Cayetano de 1661, por ejemplo, se monto un altar efimero en que se representava el santo repartiendo "dorate corone a suoi devoti; che prostrati imploravano il suo aggiuto, e tra essi vi erano il nostro Re Filippo IV con il Conte de PegnarandaT (RUBINO II, f. 293).

(73) Para un analisis de la funcion comunicativa de las ceremonias vease GARCIA BERNAL, J. J.: op. cit.

(74) Junto al citado ceremonial de Renao, publicado en PAZ y MELIA, A.: op. cit., estan los diari dei cerimonieri de la catedral, la otra cara de la moneda de las ceremonias virreinales en la catedral, vease STRAZZULLO, F.: I diari dei cerimonieri della Cattedrale di Napoli. Una fonte per la storia di Napoli, Napoli, Agar, 1961. El ceremonial de la ciudad de Napoles, existente en el Archivio Municipale y perdido despues de la Segunda Guerra Mundial, habria podido ofrecer el punto de vista de los Seggi sobre el desarrollo de las ceremonias, vease CAPASSO, B.: Catalogo ragionato dei libri, registri e scritture esistenti nella sezione antica o prima serie dell'archivio Municipale di Napoli (1387-1806), Napoli, Giannini, 1899.

(75) Vease del RIO BARREDO, M. J.: Madrid, Urbs Regia. La capital ceremonial de la Monarquia Catolica, Madrid, Marcial Pons, 2000.

(76) PAZ y MELIA, A.: op. cit., pp. 56-58.

(77) No cabe duda de la espontaneidad de la participacion en estas solemnes celebraciones, vease GUARINO, G.: "Spanish celebrations in Seventeenth-Century Naples", en The Sixteenth Century Journal, XXXVII (2006), pp. 26-41. Lo que se tendria que analizar mejor son los objetivos que querian lograr las diversas clases sociales napolitanas comprometidas con todo su esfuerzo en el exito de las fiestas, y el reflejo que tenian los acontecimientos de la Casa de Austria en las otras celebraciones del ano, fueran civiles o religiosas.

(78) Tambien Menestrier hablo de estas fiestas en su tratado de los torneos de 1659, MENESTRIER, C. F.: Traite des tournois, ioustes, carrousels, et autres spectacles publics, Lyon, Iacques Muguet, 166979.

(79) PAZ y MELIA, A.: op. cit. Sobre el ceremonial de Raneo, vease MUTO, G.: "Apparati e cerimoniali di corte nella Napoli spagnola", en CANTU, F. (ed.): Ilinguaggi delpotere nell'eta barocca. Vol. I Politica e religione, Roma, Viella, 2009, pp. 113-149.

(80) Para la primera de estas celebraciones, vease RUBINO I, ff. 23-24. En 1651 la fiesta coincidio con el dia de Jueves Santo, pero Onate, despues de adorar los "sepolcri" en la iglesia del Carmen, hizo cantar igualmente el Te Deum.

(81) Asi, en 1632, despues de la procesion, el conde de Monterrey ofrecio un espectaculo en palacio con comedias en musica italiana y espanola, vease PAZ Y MELIA, op. cit. (nota 68), pp. 86-89; HERNANDO SANCHEZ, C. J.: "Teatro el honor y ceremonial de la ausencia. La corte virreinal de Napoles en el siglo XVII", en ALCALA-ZAMORA y QUEIPO de LLANO, J. y BELENGUER CEBRIA, E. (eds.), Calderon de la Barca y la Espana del Barroco, 2 vols., Madrid, 2001, I, pp. 591-674.

(82) La procesion fue introducida por el virrey conde de Lemos, vease CEVA GRIMALDI, F.: Della citta di Napoli dal tempo della sua fondazione sino al presente: Memorie storiche, Napoli, Stamperia e Calcografia Vico Freddo Pignasecca, 1857, p. 660; BORRELLI, R.: Memorie storiche della chiesa di San Giacomo degli Spagnoli e sue dipendenze, Napoli, Francesco Giannini, 1903, pp. 109-118; ANTONELLI, A.: "La Festa dei Quattro Altari a Napoli", en Bollettino d'informazione della Soprintendenza per i Beni Ambientali e Architettonici di Napoli e Provincia, 1997-98 (2000), pp. 131-148. En Madrid, en cambio, el dia de la Octava del Corpus las confrarias organizaban las "Procesiones de Impedidos", vease DEL RIO BARREDO, M. J.: Fiestas publicas en Madrid (1561-1808), tesis doctoral inedita, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Autonoma de Madrid, 1997. Sobre la fiesta del Corpus en Espana, vease los ensayos publicados en FERNANDEZ JUAREZ, G. y MARTINEZ Gil, F. (coords.): La Fiesta del Corpus Christi, Cuenca, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2002 y RODRIGUEZ GONZALEZ, A. y MARTINEZ Gil, F.: "Del Barroco a la Ilustracion en una fiesta del Antiguo Regimen: el Corpus Christi", en Cuadernos de Historia Moderna, Anejo I (2002), pp. 151-175. Ademas del clasico estudio, VERY, F. G.: The Spanish Corpus Christi procession: a literary and folkloric Study, Valencia, Tipografia Moderna, 1962.

(83) Los cuatro altares se encontraban frente a la fachada de San Giacomo de los Espanoles, cerca las carceles de Santiago, la iglesia de Santa Brigida y la de San Francesco Saverio, al lado del Largo de Palacio. La procesion marcaba los nuevos barrios del Napoles virreinal, nacidos en la segunda mitad del siglo XVI, vease MANCINI, F.: op. cit., pp. 111-112. Sobre la procesion veanse tambien las observaciones de VISCEGLIA, M. A.: "Rituali religiosi e gerarchie politiche a Napoli in eta moderna" en MACRY, P. y MASSAFRA, A. (eds.): Fra storia e storiografia. Scritti in onore di Pasquale Villani, Bologna, Il Mulino, 1995, pp. 587-619.

(84) En el mismo lugar, la Piazza del Popolo montaba su aparato, protagonizado por una maquina denominada el catafalco. Sobre la historia del catafalco del Pendino, vease DE MONTEMAYOR, G.: "La Piazza della Sellaria. Catafalco del Pennino", Napoli Nobilissima, VI (1897), pp. 4-8, 40-45, 7073. Para una reciente sintesis de la historia del Corpus con importantes documentos, vease NAPPI E.: "Antiche feste napoletane" en Ricerche sul Seicento Napoletano. 2002, Napoli, Electa Napoli, 2003, pp. 77-90.

(85) Veanse los conflictos entre los musicos de la catedral y los de la Capilla Real, en RUBINO II, f. 117: "Aggiustamento fatto per la battuta della musica nella Catredale, et apparati per la Solennita del Santisimo".

(86) Sobre la "doble imagen" del rey, veanse los fundamentales ensayos de KANTOROWICZ, H. A.: The King's two bodies. A study in medieval political theology, Princeton, Princeton University Press, 1957 y BERTELLI, S.: Il corpo del re. Sacralita medievale e moderna, Firenze, Ponte alle Grazie, 1990.

(87) PAZ y MELIA, A.: op. cit., pp. 145-146. Sobre la evolucion de esta ceremonia, vease Muto, G.: op. cit.

(88) Al inicio de su descripcion del ceremonial de la corte de Napoles, Juan Renao introduce a los siete oficiales del reino y sus habitos, PAZ y MELIA, A.: op. cit., pp. 16-20.

(89) RUBINO III, ff. 349-458. Sobre los funerales de Felipe IV en Napoles, vease MAURO, I.: "Sontuoso benche funesto. I funerali napoletani di Filippo IV", en Napoli Nobilissima, IX (2008), pp. 113130.9 0

(90) Despues de una primera entrada mas informal, recibido fuera de la ciudad por los embajadores de los Seggi napolitanos, el nuevo virrey residia en una de las villas de las familias nobles en las afueras de la capital, preparada expresamente por el virrey en el cargo.

(91) Sobre la entrada del virrey y su juramento, vease la descripcion de CAPACCIO, G. C.: Il Forastiero, ed. L. Torre, 3 vols., Napoli, 1989, II, pp. 282-84; vease tambien MUTO, G.: op. cit. y DE CAVI, S.: "El Possesso de los virreyes espanoles en Napoles (siglos XVII-XVIiI)", en GARCIA GARCIA, B. J. y JONGE, K. (eds.): El Legado de Borgona. Fiesta y ceremonia cortesana en la Europa de los Austrias (1454-1648), Madrid, Fundacion Carlos de Amberes, en prensa.

(92) MEGALE, T.: "Sic per te superis gens inimica ruat: l'ingresso trionfale di Carlo V a Napoli (1535)", en Archivio Storico per le Province napoletane, CXIX (2001), pp. 587-610. Sobre la entrada de Carlos V, vease tambien HERNANDO SANCHEZ, C. J.: "El virrey Pedro de Toledo y la entrada de Carlos V en Napoles", en Investigaciones historicas: Epoca moderna y contemporanea, VII (1987), pp. 7-16; MITCHELL, B.: The Majesty of the State. Triumphal Progress of foreign Sovereigns in Renaissance Italy (1494-1600), Firenze, Olschki, 1986; y MUTO, G.: op. cit.

(93) Esta estructura efimera se encuentra con frecuencia para las entradas oficiales en los reinos controlados por la casa de Austria, vease por ejemplo el puente monumental eregido para la llegada de Felipe II en Amberes, publicado en CHECA CREMADES, F.: Felipe II: un monarca y su epoca. Un principe del Renacimiento, Madrid, Sociedad Estatal para la Conmemoracion de los Centenarios de Felipe II y Carlos V, 1998, p. 216.

(94) En la segunda mitad del siglo XVII se advierte un cambio del ceremonial de recepcion del virrey hacia formas mas espectaculares, en presencia del regidor saliente. El introductor de la tradicion sera el cardenal de Aragon, quien recibira personalmente a su hermano Pedro Antonio, llegado por tierra desde Roma, encontrandole a medio camino con un coche regalado por los Eletti, vease Parrino, D. A.: op. cit., III p. 196. A su vez, Pedro Antonio salio al encuentro del virrey sucesor, el marques de Astorga, en Capodichino, y juntos pasaron por la puerta Capuana y cruzaron la ciudad.

(95) "Danno il giuramento a tutti i Vicere, che vengono al governo, et questa attione si fa nell'arcivescovato, facendo le belle parole inginocchioni innanzi al Vicere inginocchiato uno degli Eletti nobili, tenendo nel medesimo modo il Secretario della Citta il libro delli Capitoli aperto, sopra il quale si ha da giurare", en CAPASSO, B.: "Napoli descrita nei principii del secolo XVI da Giulio Cesare Capaccio", en Archivio Storico per le Province Napoletane, VII (1882), p. 544.

(96) Estos estudios aprovecharon el gran numero de relaciones editadas en la primera mitad del siglo XVII. Vease PETRARCA, V.: La festa di San Giovanni Battista a Napoli nella prima meta del Seicento. Percorso, macchine, immagini, scrittura, Palermo, STASS, 1986; MEGALE, T.: op. cit.; IANNELLA, G.: "Les fetes de la Saint-Jean a Naples (1581-1632)", en DECROISETTE, F. y PLAISANCE, M.: Les fetes urbaines en Italie a l'epoque de la Renaissance: Verone, Florence, Sienne, Naples, Paris, Presse de la Sorbonne Nouvelle, 1993 [1994], pp. 131-185; MUTO, G.: op. cit.; y MARINO, J.: op. cit., donde se aborda el tema de la interrupcion de esta fiesta, aspecto central en MAURO, I: "Un omaggio della citta al vicere: la festa di San Giovanni a Napoli dopo la rivoluzione di Masaniello (1648-1669)", en IX Congreso Internacional de Historia de la Cultura Escrita (IX CIHCE). La Ciudad de las palabras. Opinion publica y espacio urbano en la Edad moderna, Universidad de Alcala, 28-30 de abril de 2008 (en prensa).

(97) Reza una nota al margen del manuscrito de Giuseppe Campanile: "Il progresso di tempo questa festa di San Giovanni e stata dismessa; e l'ultima fu fatta nel Governo di Don Pietro Antonio d'Aragona nel 1670, essendo Eletto del Popolo Francesco Trojse", en BSNSP, ms. XXVI D 5, CAMPANILE, G.: Cose degne di memoria accadute nella citta di Napoli nel tempo delle sollevazioni popolari degl'anni 1646,1647 e 1648, f. 560.

(98) Las descripciones de Rubino seguian como ejemplo la serie de relaciones editadas por Giulio Cesare Capaccio y Giovan Bernardino Giuliani en los anos 1613-1634, vease, por ejemplo: CAPACCIO, G.B.: Apparato della festivita del glorioso San Giovanni Battista, fatto dal fedelissimo Popolo napoletano nella venuta d sell'eccellenza del signor Don Antonio Alvarez di Toledo, vicere nel Regno, Napoli, Giovan Domenico Roncagliolo, 1623.

(99) GALASSO, G.: "Ideologia e sociologia del patronato di san Tommaso d'Aquino su Napoli (1605)", GALASSO, G. y RUSSO, C. (eds.), op. cit., II pp. 213-249; SALLMANN, J. M.: "Il santo patrono cittadino nel '600 nel Regno di Napoli e in Sicilia", en Ibidem, II pp. 187-210; idem, Santi barocchi. Modelli di santita, pratiche devozionali e comportamenti religiosi nel regno di Napoli dal 1540 al 1750, Lecce, Argos, 1994, pp. 83-122. Las cuatro padronanze descritas por Andrea Rubino representan todas las problematicas que se reflejan en la eleccion del nuevo patrono. Por ejemplo, la proclamacion de San Francisco Javier en 1657 fue una estrategia de los jesuitas para adjudicarse el fervor de los agradecimientos por el fin de la epidemia, demostrando "la protettione del Santo in liberar la Citta dalla peste", vease RUBINO I, ff.. 262-276 y la relacion impresa: Relatione delle solennita fatte in Napoli in honore di S. Francesco Saverio, Apostolo delle Indie, con l'occasione del possesso preso dalla Padronanza di questa citta, Napoli, Luc'Antonio di Fusco, 1657.

(100) Muchas veces los Diputados del Tesoro de Napoles pidieron al Papa que San Cayetano fuera reconocido como patrono de la ciudad, si bien existia una prohibicion de Urbano VIII que impedia la concesion de este titulo antes de su canonizacion. Vease la carta escrita por los Eletti, publicada en MANCINI, E.: S. Gaetano Thiene e la peste del 1656, Napoli, A. Pesole, 1956, pp. 53-56. San Cayetano fue declarado patrono justo despues de su canonizacion en 1671, vease de Blasiis, G.: op. cit. (1889), pp. 271-272).

(101) RUBINO I, f. 104. En la celebracion de este triduo colaboro activamente el virrey conde de Onate, que a su vuelta a Madrid hizo editar una relacion en espanol: Relacion de las fiestas y luminarias que se hizieron en la Ciudad de Napoles el ano passado de cinquenta y tres, para celebrar las glorias del bienaventurado Padre San Cayetano Tiene, Madrid, Pablo de Val, 1654.

(102) Vease MANCINI, E.: op. cit. (1956).

(103) Asi pues, en el ano 1662 las celebraciones de San Jenaro aparecen registradas como "cosa non ordinaria ma grandiosissima" en FUIDORO, I.: op. cit. (1934), p. 144.

(104) "Il Glorioso martire S. Gennaro Principe Protettore della Citta di Napoli, viene in quest'anno dichiarato anche Protettor del Regno con un decreto dal Pontefice Alessandro VII per il che la medesima Citta nelle feste, solite celebrarsi a' 17-18 e 19 di settembre ad honor dell'istesso Santo, ne fa lietamente dimostrazioni particolarf, en RUBINO III, ff. 150-183.

(105) Sobre esta manifestacion, vease COLACINO, F. A.: Guida popolare per la festa, processione e cappella del Tesoro di San Gennaro vescovo e martire, Napoli, De Bonis, 1882; FRANZESE, R.: "La festa di Settembre in onore di San Gennaro tra '600 e '700", en Campania Sacra, 11-12 (1980-1981), pp. 213-304; Idem, Macchine e apparati luminosi per la festa di San Gennaro, Pane, op. cit. (nota 36), pp. 498-513, 552-554; COTTICELLI, F. y MAIONE, P.: "Tra storia e spettacolo: le celebrazioni per il 'Glorioso San Gennaro' in eta moderna", en FIORINO, T. y PACELLI, V. (eds.): Santi a Teatro, Napoli, Electa Napoli, 2006, pp. 179-213; y sobre su descripcion por Rubino, vease CAMPANELLI, M.: op. cit.

(106) Sobre la cara violenta de las fiestas callejeras, vease BERCE, Y. M.: Fete et revolte, Paris, Hachette, 1976, pp. 13-53.

(107) Sobre los tiempos de la fiesta de Carnaval a Napoles, vease MANCINI, F.: "Le maschere e i carri di Canervale a Napoli nel periodo Barocco", en Nferta napoletana. 1963, Napoli, 1962, pp. 5362; GLEIJESES, V.: Piccola storia del Carnevale, Napoli, A. Marotta, 1971, pp. 153-178; y BARLETTA, L.: "Un esempio di festa: il Carnevale", Capolavori in festa ... op. cit., pp. 91-103.

(108) Tradicion ya respetada por el duque de Osuna a comienzos del siglo XVII, vease MARTINEZ DEL BARRIO, J. I.: Mecenazgo y politica cultural de La Casa de Osuna en Italia 1558-1694, 2 vols., tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 1991, I p. 306 e ss. Sobre los espectaculos de Carnaval en el Palacio del Buen Retiro, vease BROWN, J. y ELLIOTT, J.: Un palacio para el rey. El Buen Retiro y la corte de Felipe IV, Madrid, Santillana, 2003, (edicion ampliada y corregida de A Palace for the King, New Haven, Yale University Press, 1980, trad. LLEO, V. y BALSEIRO, M. L.), pp. 211 e ss.

(109) "Domenica (come s'e costumato di fare dall'Eletto Felice Basile al tempo del Governo del Conte d'Ognatte e anco nel tempo del Conte di Castrillo dal medesimo Basile, e seguitati li successori per mantenersi nell'Officio di Eletto del Popolo, di ordinare in tutto il Carnevale all'Arti suddite al Tribunale di S. Lorenzo a vicenda mascherarsi) li Pescivendoli, fruttaroli, vermicellari e fornari si mascherorno e comparirno a cavallo ben vestiti", 10 de febrero de 1664, en FUIDORO, op. cit. (1934), p. 209, cit. en PROTA GIURLEO, G.: op. cit. (2002), III, p. 211.

(110) En 1666, a raiz de la muerte de Felipe IV, no hubo mascaradas y las de 1668 se interrumpieron tras la llegada de la noticia del fallecimiento del hijo de Leopoldo I (Rubino IV, f. 113). Por el otro lado, se aprovecho la licenciosidad del Carnaval para festejar eventos felices como la Paz de los Pirineos, la boda del emperador Leopoldo con la infanta Margarita y el nacimiento de Felipe Prospero y Carlos II.

(111) No conservamos ninguna relacion impresa de los carnavales y no hay rasgos de los numerosos folletos y "cartelli" que circulaban durante el desfile de los carros.
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Author:Mauro, Ida
Publication:Cuadernos de Historia Moderna
Article Type:Report
Date:Jan 1, 2009
Words:16820
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