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Cristina Iglesia, Dobleces: Ensayo sobre literatura argentina.

Cristina Iglesia, Dobleces: Ensayo sobre literatura argentina. Ciudad Autonoma de Buenos Aires, Modesto Rimba, 2018, 292 paginas (1)

Hay una escena en Justo entonces (2014), el ultimo libro de relatos de Cristina Iglesia, que me viene a la cabeza en este momento, cuando me siento a escribir sobre Dobleces. Es una escena de lectura que parece decirlo todo sobre esa critica literaria en la que--si se me permite la interpretacion en clave biografica--, se convertiria anos despues su protagonista infantil. "Sentados en cuclillas, o en posicion de yoga (sin saberlo) o medio acostados en el piso de mosaicos, la pequena tribu de primos y primas pasaba las horas de siesta sosteniendo pesados volumenes", cuenta la narradora de En cuclillas sobre las tardes dedicadas a la lectura de la Biblioteca Universal de Obras Famosas, esa enciclopedia "estrafalaria", como la define, que marco su infancia y su relacion con la lectura, al punto de acordarse de memoria pasajes completos como el de la historia de Solon. Y digo que parece decirlo todo sobre la futura ensayista porque es en esas seis paginas donde Cristina nos cuenta como aprendio a leer o, mejor dicho, como y que aprendio a leer con pasion critica durante esas tardes de infancia. Lejos de cualquier detalle que pudiera sugerir la lectura de un tomo enciclopedico (un escritorio, la postura meditativa y solitaria, el silencio sepulcral), en el relato de Cristina se lee en tribu, "como un juego", en cuclillas y a la saga del dato sorprendente o discordante, que abarca desde la historia de Solon hasta una lamina con la leyenda "LUGAR DONDE LOS ESTUDIANTES CHINOS SON EXAMINADOS" que obsesiona durante anos a la narradora por su discordancia con el contenido del tomo. Es decir: se lee por fuera de cualquier pose acartonada ese corpus del que se espera el saber enciclopedico, clasico; se lee de una forma casi provocativa, diria--casi tan provocativa como leer El contrato social de Rousseau en el saladero de un padre rosista--y, por eso, se descubre lo sorprendente, lo estrafalario, de la historia.

Esa es, tambien, la forma en que Cristina Iglesia lee y ha leido un corpus canonico como el del siglo XIX argentino, y la forma en que lo comparte con sus lectores. "La fortuna de un loco es dar con otro": la frase de Castaneda que funciona como epigrafe de la "Nota de la autora" de Dobleces es otra vuelta sobre la lectura en tribu de la Biblioteca Universal de Obras Famosas. Porque Dobleces es a su modo la puesta en escritura de ese recuerdo de infancia, con la diferencia de que la biblioteca de Obras Famosas, esta vez, son los clasicos del siglo XIX argentino y la tribu de Cristina--esos locos a quienes convoca desde la primera pagina--somos sus lectores. Ella, por su parte, sera, una vez mas, esa narradora que lee como un juego, como una "aventura critica", exenta felizmente, como ellas misma dice, de retoricas y modas.

Solo alcanza con repasar algunos de los titulos de los trabajos incluidos en Dobleces para entender esa mirada estrafalaria (y estrabica, agregaria), que ya a primera vista despiertan curiosidad, incluso desconcierto: ParisCopiaco: la ruta de la escritura, Secretarios de la pampa, Mansilla, un tesoro de doscientas mil lineas, Matronas comentadoras y donas escribinistas; cada titulo es un gancho, cada combinatoria de palabras, una eleccion tactica, pensada para desacomodar y atraer. Despues de todo, que pueden tener en comun la pequena Copiaco del siglo XIX con la glamorosa Paris se presenta como un interrogante inicial que, mas alla de la curiosidad provocada por la combinacion excentrica de estos puntos en el mapa, demuestra su lucidez en el analisis detallado de Viajes de Sarmiento, al tomar como eje la carta de Antonio Aberastain que el autor incluye como parte del relato. Sobre esa eleccion comenta Iglesia:
   El 'acontecimiento' no es entonces, haber llegado al centro del
   mundo sino recibir, alli, la carta de un amigo datada en un pequeno
   y remoto pueblo chileno. Esta inversion inesperada, traspasada de
   felicidad, le da al texto no solo su eficacia sino su marca de
   originalidad: al convertir a Copiaco en el centro de deseo del
   viajero, al lograr que 'la carta de America' se sobreimprima a 'la
   carta de Paris, Sarmiento descubre un modo diferente de narrar la
   ciudad mas narrada del siglo XIX (p. 200).


El analisis, pero sobre todo, la decision de Cristina de concentrar la mirada en ese fragmento y, a partir de ahi pensar la apuesta de Sarmiento a la narrativa de viajes, recuerdan no solo a la protagonista de En cuclillas y su marcada inclinacion por recordar "lo estrafalario" de la historia, sino tambien a ese "apresurar el paso cuando encontraba una sorpresa" que, segun cuenta Robert Darnton, fue su punto de partida para escribir La matanza de gatos y otros episodios en la historia de la cultura francesa, un verdadero gabinete de curiosidades convertido en clasico de los estudios culturales. Apartarse del camino trillado quiza no es una metodologia, pero asi se tiene la posibilidad de disfrutar de visiones poco usuales, que pueden ser muy reveladoras, sostiene Darnton en su introduccion de 1984 y, para mi, es irresistible no conectar esa frase, ese enfoque, tanto con la lectora infantil que aparece en En cuclillas, como con la contemporanea, la autora de Dobleces, en un dialogo desdoblado, asincronico, en pliegue. ?No es acaso esa mirada la que aparece en primer plano a la hora de volver a El Matadero y detenerse en ese ultimo parrafo discordante para repensar su autoria o de reflotar las canciones escritas por Echeverria junto a Juan Pedro Esnaola para desarmar la imagen de "poeta martir de la patria" cristalizada por Gutierrez? ?La que se adentra en el mundo de las cartas de los exiliados del rosismo, ya no para pensar el lugar del letrado y la tension entre politica y literatura, sino mas bien la intimidad de esos vinculos marcados por el dialogo epistolar y la distancia? ?O la que "apresura el paso" ante el mundo alucinado de los periodicos de Castaneda para sorprenderse y sorprender con la audacia y la proliferacion de sus voces, generos y personajes? En cada una de esas elecciones veo a esa lectora de lo estrafalario que, a fuerza de pasion, convierte "eso" extrano que llama la atencion en analisis critico y en relato, invitandonos a compartir esa experiencia reveladora con ella. Una serie de elecciones que sorprende doblemente al pensar su relacion dual con el tiempo y su capacidad de producir nuevas lecturas anos despues de haber sido escritos, en la reorganizacion y resignificacion que propone su nueva edicion. Publicados a lo largo de los anos, entre 1993 y 2012, e intercalados con otros libros de ensayos, como La violencia del azar, y de relatos, como Corrientes y Justo entonces, la mayoria de los trabajos incluidos en Dobleces no son nuevos, pero las relaciones e ideas que proponen si lo son.

En ?Que es lo contemporaneo?, Giorgio Agamben define el ser contemporaneo como quien dividiendo e interpolando el tiempo, esta en condiciones de transformarlo y ponerlo en relacion con los otros tiempos, de leer en el de manera inedita la historia, de "citarla" segun su necesidad que no proviene en modo alguno de su arbitrio sino de una exigencia a la que el no puede dejar de responder. La cita bien puede ser retomada en relacion con Dobleces:
   Encontrar lo que se esconde o se exhibe o nos engana en el interior
   del pliegue es, para mi, un modo de nombrar la aventura critica.
   Eso es lo extraordinario de la literatura: se deja leer, se deja
   doblar y desplegar hasta un no limite donde la amenaza se hace
   irreductible y hay que volver a empezar" (p. 9),


senala Cristina en su nota introductoria, una mirada que se plasma en su decision de reeditar, reordenar, reactualizar lo ya escrito para convertir esas propuestas en algo nuevo, contemporaneo. Porque es la reedicion que los trabajos de este volumen adquieren una logica propia, construyendo un nuevo texto, contemporaneo en los terminos de Agamben: un dialogo que, en simultaneo, se vincula con su tiempo y se desfasa de este, y, por eso mismo, es capaz de leer de una manera inedita la historia.

Dobleces construye una historia literaria en pliegue que ilumina zonas olvidadas, recupera joyas del archivo y establece continuidades mas alla de las fechas. Asi, se traza un recorrido en el que Victoria Ocampo abre un volumen centrado en el siglo XIX y se espeja sobre la imagen autoral de otra escritora como Juana Manuela Gorriti, mientras que el analisis de materiales diversos (cartas, canciones, diarios) y la mirada critica se concentran en perturbar las categorias y mostrar nuevas facetas de autores como Sarmiento, Echeverria, Mansilla, Castaneda, Wilde, hasta llegar a Juan Jose Saer, en un analisis que cierra el libro en mas de un sentido, de la historia y la critica al texto y el lector.

A partir de este doble recorrido del pasado (de la literatura y de los propios escritos) Dobleces se convierte en un ensayo contemporaneo que lucha "contra esas lecturas consabidas de los clasicos" (p. 7), como comenta Sylvia Molloy en su Prologo, y dialoga con cuestiones hoy centrales en el campo de la critica, como las nociones de vida y de obra, la concepcion de nuestros autores clasicos como "escritores enmovimiento", como senala Molloy, que se desplazan tanto geografica como ideologicamente en "deriva provechosa", y la importancia de los afectos y las redes intelectuales en la configuracion del campo cultural.

Pero, ademas, en el doblez de estos textos esta la propia imagen de Cristina Iglesia como ensayista, esa lectora aguda y libre de retoricas o de modas. Una lectora siempre atenta a lo sorpresivo, lo distinto y, por eso mismo, tan eficaz a la hora de recortar los problemas cruciales de nuestra literatura. En una epoca signada por el academicismo, Dobleces nos recuerda lo mejor de nuestra tradicion critica: la fluidez para entrar y salir de esteticas y periodos, la provocacion en los cruces propuestos, la "mirada estrabica" para pensar nuestro canon en dialogo con el mundo, y, sobre todo, esa virtud--tan sarmientina--de poder convertir la falta (de fuentes, de archivo) en un ejercicio de imaginacion critica. Es en ese doblez, donde se impone la voz de la escritora; en los giros, en los temas y, ante todo, en el modo de contar (porque la critica tambien es narracion y ficcion) la literatura argentina.

Notas

(1) Se publica la presentacion del libro a cargo de Maria Vicens, el dia 26 de octubre de 2018, en El tano cabron, CABA.

https://doi.org/10.24215/18517811e114
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Author:Vicens, Maria
Publication:Orbis Tertius: Revista de teoria y critica literaria
Date:Jun 1, 2019
Words:1926
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