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Crear un pueblo nuevo: el concepto de naturaleza en los escritos coloniales de Manuel de Salas.

Manuel de Salas y Corvalan (1754-1841) fue probablemente el principal exponente de la Ilustracion en Chile y una figura clave en el periodo de transicion entre fines de la Colonia y los inicios de la republica. Su vida publica se dividio entre sus labores como funcionario de la corona y su participacion en la organizacion de la naciente republica. Al servicio del rey, Salas ejercio como alcalde ordinario y regidor del Cabildo de Santiago y superviso la gestion de diversas obras publicas en dicha ciudad entre 1791 y 1793. En 1795, recibio su encargo mas importante al ser designado sindico del recien establecido Tribunal del Real Consulado de Santiago, una institucion destinada a dirimir contiendas comerciales y a fomentar la agricultura, industria y comercio locales (Amunategui 1: 24-50). Como parte de estas y otras actividades funcionarias, Salas escribio diversos documentos que pueden considerarse entre los mas interesantes de la literatura colonial chilena por su riqueza conceptual y su capacidad de hacer un diagnostico sobre la situacion social y economica de Chile. En estos escritos Salas utilizo con frecuencia expresiones como "naturaleza", "orden natural" y otras ideas afines, que si bien llegaron a ser un lugar comun entre muchos autores, en su caso tuvieron un significado especifico, que este trabajo se propone precisar, sugiriendo su matriz e implicancias ideologicas.

Los estudios sobre la ciencia hispanoamericana del periodo de la ilustracion han revindicado la importancia del desarrollo del conocimiento cientifico en el imperio espanol, destacando el aporte de las expediciones cientificas auspiciadas por la corona, la formacion de colecciones en la metropolis y America y explorando las relaciones existentes entre el discurso cientifico y la formacion de una "epistemologia patriotica" (Canizares-Esguerra, How to Write; Bleichmar, De Vos, Huffine, Sheehan; Bleichmar, Visible Empire). El foco de estas investigaciones se ha puesto en las practicas de individuos con formacion academica en disciplinas como la botanica, o bien en la obra de sacerdotes, prestandose menos atencion a las ideas sobre la naturaleza empleadas por funcionarios coloniales, como fue el caso de Salas, quien segun sugiere esta investigacion, a pesar de haber recibido la educacion habitual de un letrado criollo, basada en la religion y el derecho, no configuro su discurso y actuaciones publicas sobre bases teologicas o juridicas sino a partir de saberes como la historia natural y la economia politica. Los estudios sobre la obra de Salas no han analizado con exactitud el sentido de sus ideas sobre la naturaleza, ni evaluado su importancia en la articulacion de su pensamiento (Ramirez 104-107; Villalobos, Tradicion: 84-87, 108-109; Villalobos, El comercio 240-242; Celis 5-92). Este ensayo sugiere que Salas configuro una vision de la naturaleza y del orden natural a partir de las ideas de naturalistas como Pluche y Buffon y pensadores reformistas cercanos a la economia politica como Jovellanos, Genovesi y Filangieri, demostrando que esta vision fue crucial en la formacion de un argumento economico y social.

El argumento central

Las instrucciones que establecieron al Tribunal del Real Consulado de Santiago de Chile le otorgaron la mision de proteger y fomentar el comercio mediante el "adelantamiento de la agricultura, la mejora en el cultivo y beneficio de los frutos, la introduccion de las maquinas y herramientas mas ventajosas, la facilidad y la circulacion interior, y, en suma, cuanto parezca conducente al mejor aumento y extension de todos los ramos de cultivo y trafico" (Barros 84). Para cumplir con este proposito, en su posicion de sindico, Salas escribio diversas "representaciones" de las cuales las primeras, preparadas en diciembre de 1795, estaban destinadas a promover la introduccion de la ensenanza de las "ciencias utiles". Sus "representaciones" siguientes, escritas entre 1796 y 1801, tambien promovieron estas "ciencias utiles", pero incidentalmente, ya que su principal objeto fueron las actividades productivas que el aprendizaje de estas estaba destinado a fomentar. En estos escritos, Salas abordo asuntos que estan presentes en las propuestas de muchos reformistas metropolitanos y americanos del periodo (Paquette 56, 66-93-126; Dominguez Ortiz 177-220, 254, 356), pero en ellos desarrollo un argumento especifico, que fue base ideologica de sus escritos y actuaciones durante la colonia. En terminos generales, este argumento comenzaba con un diagnostico desolador de la situacion economica y social de Chile, lugar que describio como prodigo en recursos, pero despoblado y desaprovechado, para luego formular un programa de reformas para remediar esta contradiccion en un proceso que caracterizo como la "creacion" de "un nuevo pueblo" o "una nacion nueva" (Salas 1: 189, 218; 2: 320, 21).

Salas proponia refundar las relaciones de Chile con la metropolis sobre bases de beneficio mutuo, fortaleciendo la estructura imperial, pero realzando el papel que Chile estaba llamado a ocupar en ella--contribuyendo con la Corona en lugar de ser una carga para ella (JocelynHolt 140-143). Esto se enmarca en los planes de reforma borbonicos de las ultimas decadas del siglo, destinados a reorganizar el gobierno de la "periferia imperial" fomentando el establecimiento de alianzas con elites locales, como la chilena (Paquette 127-130). Para Salas esta nueva relacion se tradujo en solicitudes de auspicio a la Corona para implementar establecimientos educacionales y desarrollar nuevos productos y en un llamado a la poblacion local, invocando al interes privado como motor fundamental de la felicidad publica (1: 158, 167).

El eje central de este argumento fueron sus ideas sobre la naturaleza, considerando que este comenzo con un diagnostico del clima o el suelo chileno y concluyo afirmando que "las ciencias naturales" eran "el remedio radical" para solucionar la contradiccion que aquejaba a este reino (Salas 1: 570). Como otros autores del periodo, Salas expuso sus ideas adoptando la posicion de un "medico politico" (Paquette 58; Canizares-Esguerra 110), utilizando metaforas fisiologicas para presentar a Chile como un cuerpo enfermo de "consuncion", al que le faltaban los "brazos" y describio sus diagnosticos y remedios usando terminos alusivos a procesos biologicos tales como "circulacion", "regeneracion", "constitucion", "embriones", "almacigos", "brotar", "incubar", "florecer" o "criar" (1: 171, 183, 184, 191, 202, 259, 569, 570; 2: 191, 321, 324). Su argumento suponia que una politica economica o civil "racional" tenia que ajustarse al orden natural, lo que se traducia en un conocimiento de la situacion del territorio y sus posibilidades productivas (1: 157). Adecuando asi la "constitucion" economica de Chile, considerada como decadente por limitarse al producto de "pastos, minas, trigos", con las "proporciones", que segun Salas habia establecido la Providencia en este lugar, asegurando una relacion entre su clima y "la humana felicidad" de sus habitantes. Para esto era necesario cuidar los "manantiales que la naturaleza ha hecho brotar" y que estaban "clamando por proteccion" (1: 161, 157; 2: 320-321). La agricultura era para Salas el principal de estos "manantiales", lo que no significaba desestimar la importancia productiva de la industria, ni el impacto del comercio, al cual consideraba como un "agente de la comun felicidad" (1: 617). Estas tres actividades productivas eran "las bases de la felicidad practica" del reino y advirtio la necesidad de "promover" la industria, "fomentar" la agricultura y "proteger" el comercio, -la eleccion de los verbos revela una mezcla de opciones economico politicas. (1: 253). Segun su argumento, la Providencia habia dotado a los distintos reinos con "terrenos, climas y genios diferentes" con el proposito de establecer entre ellos un intercambio, suponiendo la existencia de una necesidad reciproca y "natural" de comunicarse y complementarse, dando al comercio una dimension providencial. Salas aludio a esta necesidad en dos dimensiones: una "mutua dependencia" con la "gran familia" de naciones del mundo y con la comunidad del imperio (1: 157, 318, 616-17).

Economia y naturaleza

La presencia de reflexiones sobre la naturaleza en textos de caracter economico como estas "representaciones" fue habitual durante el siglo XVIII cuando las fronteras de estos campos del saber fueron difusas y el estudio de la naturaleza se superpuso a actividades como la administracion y la economia. Como sostiene Margaret Schabas, en su fase germinal el pensamiento economico asumio que su materia de estudio era "parte del mismo mundo natural" analizado por la filosofia o la historia natural y que procesos economicos como la formacion y distribucion de la riqueza se interpretaron conceptual y metodologicamente desde el prisma del estudio de las ciencias naturales (2). Una manifestacion de esta relacion fue que naturalistas como el sueco Linneo y economistas como Francois Quesnay, el fundador de la escuela fisiocratica, compartieran el uso de conceptos tales como "economia natural" o "economia animal". La "economia natural", segun Schabas, suponia la existencia de un proceso mediante el cual la naturaleza gobernaba la produccion de sus riquezas procurando conservar siempre un estado de equilibrio donde nada se perdia, actuando como un "libro contable" para asegurar la continuidad y la renovacion de la produccion (22-29). Los estudios de Emma Spary y Lisbert Koerner, que exploran como las obras de los naturalistas Buffon y Linneo estrecharon las relaciones entre los diagnosticos de la situacion economica y los conocimientos en filosofia o historia natural durante el siglo XVIII en los contextos del antiguo Regimen Frances y del "Cameralismo" sueco, sirven para iluminar la posicion de Salas frente a la economia politica y el estudio de las ciencias. Spary observa que la vinculacion entre la comprension de los procesos naturales y la administracion de recursos y produccion de riquezas determino que en el Antiguo Regimen frances la opinion de naturalistas, historiadores de la naturaleza y demas practicantes de las llamadas ciencias utiles, alcanzara una posicion de prestigio ante la autoridad (52; ver tambien Spary y Jardine 178-181). Estas conclusiones pueden extenderse a otros contextos donde los gobernantes tambien valoraron el conocimiento de naturalistas que prometian mantener las fuerzas productivas en una actividad constante, garantizando el buen funcionamiento del sistema economico. Trabajos recientes sobre la ciencia ilustrada hispanoamericana destacan el aspecto utilitario de la actividad cientifica hispana y exploran sus vinculaciones con el discurso de la economia politica. Paula De Vos observa que la historia natural se volvio "un elemento crucial en la renovacion del sistema colonial espanol" (226230). Los casos de Pedro Rodriguez, Conde Campomanes y Melchor Gaspar de Jovellanos muestran como la implementacion de politicas para el comercio imperial se basaba en el estudio de las ciencias naturales, ya que ambos centraron su aspiracion de formular una politica economica o civil racional en el estudio de la naturaleza (De Vos 228, 229; Bleichmar, Visible Empire 29-33). Jovellanos en su elogio de Carlos III, donde sintetizo el plan general de reforma del periodo, senalo que "la prosperidad de los pueblos" dependia del conocimiento de la naturaleza y que el hombre a pesar de "la debilidad de su constitucion" era capaz de "comprender" la naturaleza y "capaz de penetrar" hasta "sus mas escondidos misterios", y que "al estudiarla" podria "sujetar el universo a su dominio". La economia civil era, segun el, "la ciencia del estado, del magistrado publico" y la culminacion de estos saberes, ya que se apoderaba de todos ellos y los aplicaba a "un provecho comun" (Obras escogidas 3: 75, 76, 81). Salas pudo conocer estos principios en su estadia en Espana entre 1776 y 1781, donde observo como la llegada de los Borbones implico el abandono del escolasticismo y el espiritu de partido, asumiendo que "estudiando la naturaleza, conociendo las cosas por sus causas y principios, se hallo la senda unica y mas corta de hacer felices a los pueblos" (1: 570). Esta situacion fue considerada al solicitar a la Corona especialistas en ciencias aplicadas, observando que en Espana se habia "hecho tan comun el estudio de la fisica, historia natural, y economia entre personas que siguen estas carreras" (1: 185, 196).

El conocimiento de las ciencias naturales dio a quienes analizaban la realidad economica una base empirica sobre la cual formular sus diagnosticos y soluciones. En el contexto americano, esto se observa en los escritos de los ilustrados peruanos como Hipolito Unanue y Jose Baquijano y Carrillo, con quienes Salas se encontraba seguramente familiarizado y que como el adoptaron la posicion de "medicos politicos" para diagnosticar el "abatimiento" del Peru y determinar sus causas, sugiriendo como remedios la ilustracion y el desarrollo de las ciencias naturales. La decadencia peruana se debia, segun ellos, a su falta de poblacion o de "brazos" para desarrollar sus actividades productivas, poniendo enfasis en la mineria (Unanue5, 6; Baquijano n29, 267, 268).

Salas sustento los diagnosticos y propuestas de su argumento en las ciencias naturales, no como un especialista en estas, sino a partir de su inclinacion o disposicion para su estudio y la conviccion de que ellas permitian el establecimiento de un gobierno economico. En sus representaciones Salas detalla sus experimentos y esfuerzos incomprendidos por fomentar las ciencias aplicadas en el bien de su patria en lo que llamo su "pasion o mania" de ser "util a su nacion", exhibiendo sus agravios y meritos en espera de una recompensa (1: 246). Justifico su posicion a partir de su experiencia espanola, donde habria aprendido que "las palabras valen menos que las cosas, y que de estas son precarias y pequenas las que no se tratan cientificamente, o no se fundan en el conocimiento de sus elementos" (1: 570).

Naturaleza y ciencias utiles

Salas desarrollo su vision sobre el mundo natural en los discursos que preparo entre 1801 y 1803 para algunas ceremonias de la Academia de San Luis. En estos escritos relaciono el conocimiento de la naturaleza con una idea especifica de "las luces" que asimilo al desarrollo y propagacion de las "ciencias" o "verdades utiles", asumiendo que el siglo XVIII habria sido el momento de Europa y que el XIX seria el turno de America del Sur, o lo que llamo "las antipodas"(1: 612). Las luces, segun el, "peregrinan sobre el globo", trasladandose de un hemisferio a otro, trazando una orbita semejante a una revolucion astronomica que equivalia a un combate entre las tinieblas y la luz, donde esta se abria paso a traves de la confusion del "escolasticismo" y los conocimientos abstractos. Salas denomino a este movimiento planetario "el espiritu general de la ilustracion", como si fuera un numen benefico que circulaba sobre la tierra (1: 602). Las "ciencias" o "verdades utiles" se fundaban en el conocimiento de las leyes que gobernaban la naturaleza y se dividian en ciencias demostrativas y ciencias aplicadas. Las primeras manifestaban las leyes que la Providencia habia impreso en la naturaleza y las segundas obtenian un provecho de este conocimiento mediante la utilizacion de los recursos o producciones de la tierra. Las ciencias demostrativas eran fundamentalmente las matematicas, donde incluyo la aritmetica, el dibujo, la geometria, etc. que considero como bases de "todas las profesiones" e indispensables para el desarrollo de "las ciencias exactas". Salas caracterizo a estas ciencias mediante imagenes topicas: instrumentos capaces de descifrar el "libro de la naturaleza" o la "llave" capaz de abrir estos secretos (1: 567, 606).

En estos escritos Salas planteo la existencia de una polaridad o contraste desfavorable entre las tierras abandonadas o la naturaleza silvestre --aludiendo concretamente a las del sur de Chile--y las tierras cultivadas o aprovechadas. En un texto de 1803 observo que las tierras del sur estaban "condenadas a producir abrojos y malezas", y se encontraban "habitadas de hombres que, conservando su primitiva ignorancia, estan dominados por la naturaleza", que estaban llamados a "senorear". A diferencia de estos ultimos, "los industriosos, opulentos pobladores de otros continentes" han vencido "la esterilidad del suelo y lo fuerzan a llenar sus deseos", "rompiendo las rocas" y penetrando "los senos de la tierra" (Salas 1: 626, 627).

Salas atribuyo implicancias morales al estudio de la naturaleza. Primero, porque el conocimiento de sus leyes comunicaba el llamado "el espiritu de orden", como ondas concentricas multiplicadas de manera sucesiva. "El habito de buscar la verdad", senalo, "connaturaliza con ella y hace a los hombres rectos, sinceros y modestos" anadiendo a continuacion que "estos principios", "son la llave de la historia natural, de la fisica, de la mineralogia, de la metalurgia, de la agripericia, de la navegacion, de la quimica, de la arquitectura, del arte militar, y de todas las profesiones que hacen al ciudadano proficuo y buen vasallo hombre". En segundo lugar esta dimension moral se manifesto en la forma como el hombre debia aproximarse al estudio de las ciencias: con buena fe, docilidad, paciencia, constancia lentitud, e incluso con "dulzura" (1: 585, 605, 607-610). Salas sostuvo que el hombre esta llamado por la Providencia a someter o senorear su medio, pero para hacerlo debia disponerse a conocerlo y a saber usar sus leyes, advirtiendo que "la naturaleza se somete al que con docilidad estudia constantemente las leyes inmutables" (1: 612). De acuerdo a esta idea, el hombre sera senor de la naturaleza en la medida en que colabore con ella, con humildad y paciencia y no sacara provecho de ella si actuaba guiado por sus pasiones destructoras o la violencia, asociadas a la conquista y la guerra, que la hacian replegarse sobre si misma (Salas 1: 209, 605, 608-612, 621, 627). Salas observo que "la Naturaleza en todas partes se presta a las racionales insinuaciones del hombre", sugiriendo que la dominacion humana auxiliaba su obra generativa y luego senalo que las ciencias naturales forman una "preciosa cadena", desde los conocimientos mas simples hasta los mas sublimes, convirtiendose, segun el, en un "verdadero talisman" capaz de sacar riquezas de la tierra para satisfacer sus necesidades basicas y aquellas "formas que lisonjean el gusto y presentan comodidad" (1: 209). Esta actitud debia tambien inspirar un trato con los nativos donde el espiritu de conquista se reemplazaria por la propagacion de la civilizacion mediante el comercio con "animo temporizador" y "paciencia benefica" (Salas 1: 156).

Resumiendo, el argumento de Salas se construye a partir de una idea de la ilustracion o las luces que coincide con la definicion propuesta por John Robertson, quien caracterizo a este movimiento a partir de 1740 por su enfasis en el mejoramiento del mundo, donde los esfuerzos intelectuales estaban puestos en este fin y no en cuestionar directamente dogmas religiosos o la autoridad politica (8, 28-32). En este argumento se observan luego tres ideas fundamentales: la necesidad de estudiar la naturaleza para estimular y proteger sus "manantiales"; la existencia de una providencial distribucion de riquezas en distintas naciones y la polaridad entre la naturaleza en estado silvestre y la que ha sido trabajada por el hombre. Esta ultima idea se relaciona con la tendencia de su pensamiento de extraer lecciones morales del estudio de las ciencias con alcance epistemologico y social.

Fuentes ideologicas

?Cuales fueron las fuentes y las implicancias de estas ideas? Antes de responder esto es necesario advertir que los escritos de Salas analizados aqui no fueron impresos en su tiempo ni estuvieron destinados a circular mas alla de los circulos oficiales (Chile tampoco contaba con una imprenta). Es por esta razon, tal vez, que Salas muchas veces reproduce o parafrasea a otros autores sin acreditar su fuente. Por razones mas dificiles de comprender, en sus textos si menciona a algunos autores que influyeron en sus ideas como Pedro Rodriguez de Campomanes, cuyos proyectos de educacion e industria popular fueron sin duda importantes en sus propuestas politicas (1: 216), pero omite a otros como Jovellanos, a quienes siguio mas de cerca. Los Discursos que este ultimo escribio en elogio de Carlos III en 1788 y los que presento ante el Instituto Asturiano en 1794 y 1799, fueron el modelo de Salas para escribir los suyos. (Obras escogidas; Obras completas II: 159-198). Hay tambien numerosas coincidencias entre su obra y el Informe sobre la Ley Agraria del asturiano de 1795. Esta omision explica por que esta influencia haya sido desatendida, salvo una mencion vaga (Amunategui 12).

Las ideas y conceptos desarrollados por Salas en estos textos fueron propuestas por varios autores y es dificil determinar cual fue su fuente directa. Esto ocurre, por ejemplo, con la nocion del "espiritu general de la ilustracion" vinculado al desarrollo de las "ciencias utiles" y a la economia, que coincide exactamente con la propuesta por Jovellanos en su Elogio (Obras escogidas 66), pero cuyos principios inspiraron a formulaciones similares usadas por diversos autores que promovieron el adelantamiento humano por la adopcion del discurso politico economico (Robertson 2832; Paquette 93, 117). Algo similar pasa luego de rastrear la procedencia de las tres ideas de su argumento. La primera, la necesidad de estudiar la naturaleza para estimular y proteger sus "manantiales", se encuentra en el Informe sobre la Ley Agraria, trabajo que Jovellanos baso en la necesidad de proteger el interes individual mediante la remocion de obstaculos u estorbos ya sea politicos, fisicos o morales que impidieran su libre curso (Canizares-Esguerra, Nature, Empire 105; Ocampo 111; Anes 295-305). En esta obra Jovellanos sostuvo que la proteccion del interes individual era el fundamento de toda legislacion, incluida la agricola, y que solo asi la agricultura podia convertirse en el mayor "manantial" o "fuente" de riqueza y tambien al "clamor" que proferian estos al ser desatendidos (Obras I: 32, 46, 141, 180, 189). Sin embargo, esta misma idea se encuentra en otras obras como las Lecciones sobre Comercio de Antonio Genovesi, quien observo que uno de los principales objetivos de la "economia civil" es conseguir el aumento de la poblacion atendiendo a "la situacion, clima, y las fuerzas internas de la nacion" y que su estudio supone el conocimiento de la agricultura, la ganaderia, la aritmetica practica y de la historia natural (3, 4, 9). El nucleo de esta obra, segun Genovesi, fue el estudio y cuidado de los "manantiales de riqueza" que el legislador estaba llamado a "vigilar" de manera "que los conductos por donde caminen se hallen siempre expeditos, limpios y defendidos" (1). A su vez, estas mismas ideas ya habian sido desarrolladas por el erudito italiano Ludovico Muratori en la Publica Felicidad (1790) donde conmino a los magistrados a "velar" "para que no hallase tropiezos ni obstaculos la feliz agricultura y promover sus adelantamientos" y luego anadio que "los sabios principes deben remover primeramente cuantos obstaculos perjudiquen al trafico y a la industria civil; y despues procurar que florezca todo lo posible, atendiendo a la situacion y fuerza del pais" (158). Gaetano Filangieri dijo algo parecido en su Ciencia de la legislacion (1787) cuando observo que el estudio de la legislacion tenia que orientarse a conservar y estimular los "manantiales de riqueza", que a su juicio eran la agricultura, las artes y el comercio; usando asimismo la figura retorica de los "clamores y las lagrimas" (2: 134, 135, 184). Por ultimo, el frances Gaspar de Real de Curban en La Ciencia del Gobierno (1775) tambien describio a la agricultura como un "manantial de los verdaderos bienes", que debia de protegerse (83).

Muchos de estos mismos autores desarrollaron la segunda idea central del argumento de Salas sobre la existencia de una providencial distribucion de riquezas en las naciones. Esta nocion figura parcialmente en el Informe sobre la Ley Agraria, donde Jovellanos solo sugirio que "la mano generosa" de la naturaleza "ha distribuido sus dones con diferente medida" (Obras I: 151). La formula empleada por Salas esta definitivamente mas cerca de la planteada por Muratori en la Publica Felicidad donde advirtio: "conviene bajar la cabeza a la Providencia y disposicion de Todopoderoso, que ha distribuido sus dones con variedad, pero siempre con infinita sabiduria, en los hombres.. .para que mantuviesen los pueblos un comercio perpetuo" (173). Estos terminos son semejantes a los que emplea David Hume cuando advierte que "la naturaleza al darle una distintos genios, climas y terrenos, a las diferentes naciones, ha asegurado su comercio e intercambio mutuo, mientras ellas permanezcan industriosas y civilizadas" (329). La idea esta igualmente presente en la Ciencia de Gobierno de Real de Curban, quien considero esta distribucion providencial de riquezas como base de un sistema de "comunicacion universal" que imperaba entre las "sociedades civiles", "a fin de que cada nacion pudiese cambiar las producciones de su pais con las que faltan en el, y ha concedido la naturaleza a otros climas. Efectivamente parece que la Providencia no ha hecho diferentes los frutos, talentos, e inclinaciones de los varios paises, y de las gentes que los habitan, sino para establecer entre las naciones la misma dependencia reciproca, que ha establecido entre los particulares" (5). Expresiones identicas a estas se encuentran en la obra de Filangieri, donde se observa que "la providencia queriendo unir a las naciones como unio a los hombres con el estrecho lazo de las mutuas necesidades ha dado a cada una de ellas alguna cosa que le es propia y particular que la hace digamoslo asi, necesaria a las otras" (2: 10).

Lo expuesto sugiere que en lugar de rastrear el origen directo de las ideas de Salas es mas util identificar lineas de pensamiento y seguir su desarrollo en diversos autores para desplegar sus implicancias. Esto resulta claro al analizar la tercera idea central de su argumento: la oposicion entre la naturaleza virgen y la trabajada por el hombre que desarrollo en varias ocasiones y que sigue muy de cerca las mencionadas Oraciones de Jovellanos (Obras completas II: 159-198). No obstante, esta no fue la unica fuente desde donde tomo la imagen de las tierras abandonadas "condenadas a producir abrojos y malezas" ya que esta tiene raices profundas. Esta formula que emplean el y Jovellanos es similar a la propuesta por el abad jansenista Noel Antoine Pluche en su Espectaculo de la Naturaleza (1785) donde observo que "los campos abandonados se cubren de matorrales, sus frutos seran espinas y abrojos" (9: 76; 3: 2). Esta figura responde a una apreciacion del medio ambiente cuyo fundamento es el discurso del aprovechamiento productivo del mundo natural que comenzo a propagarse entre las clases educadas hispanoamericanas a mediados del siglo XVIII y fue parte fundamental de la difusion y adaptacion de las ideas ilustradas en el continente. Estudios efectuados en catalogos de bibliotecas coloniales chilenas muestran la presencia de obras dedicadas al estudio de la naturaleza entre las cuales destacan esta obra de Pluche y la Histoire Naturelle de Buffon (Cruz 138-148, 185, 186). Estas dos obras, que contribuyeron a la popularizacion de las ciencias naturales, a pesar de sus importantes diferencias en proposito, alcance y metodo (Roger 73, 74, 87, 238), comparten una vision de las relaciones entre la naturaleza y los hombres, que corresponde con la desarrollada por Jovellanos y Salas.

Buffon escribio una "historia" de la tierra que rompio con los margenes temporales del esquema biblico y asumio que el planeta tenia una historia, resultado de procesos naturales capaces de ser comprendidos y descritos por el hombre. La obra Pluche, en cambio asumio como premisa que todo intento de interpretar la naturaleza y las motivaciones de su creador estaba destinado al ridiculo y se dedico a describir su "espectaculo" (2: 264; Roger 74). La vision de Pluche era fisico-teologica y su obra, de marcado enfasis visual, plantea "la vista de la naturaleza" como "una teologia vulgar" (6: 249; Bleichmar 47). No obstante su rechazo por el movimiento ilustrado, Pluche promovio el empirismo y la fisica natural, proponiendose restituir el hombre a la naturaleza: "volvamos a poner la razon; el entendimiento, sobre la tierra", senala en uno de sus textos (2: 276). Su celebracion de la magnificencia de la creacion y omnipotencia de la Providencia, sugiere que dicha abundancia estaba disponible para la industria humana, y que el hombre a pesar de su "naturaleza caida" podia desarrollar sus ambiciones, asumiendo que este aspiraba "ser rico, distinguido, poderoso y feliz" (3: 1). Buffon, por su parte, sin negar totalmente la intervencion divina en la creacion, definio la naturaleza como "el sistema de leyes establecidas por el creador, para la existencia de las cosas y la sucesion de los seres" (12: 10, 11). Su actitud respecto de la influencia de la Providencia en la naturaleza fue polemica y desde luego ambigua, ya que inicialmente la rechazo y luego debio desdecirse, aparentemente de la boca para afuera, a consecuencia de la censura eclesiastica (Roger 186-201). Roger concluye que la ciencia de Buffon prescindio de Dios, y que su obra se adecuo a lecturas deistas y ateas (471, 472). Antonio Lafuente, sin embargo observa que en el mundo hispano la difusion de esta obra siguio una linea ortodoxa y que la amplia difusion de las traducciones de la obra de Pluche, a partir de 1753, prepararon a las audiencias no expertas para recibir la de Buffon, que alcanzo gran popularidad en versiones que cuidadosamente enfatizaron el apego de su autor a la doctrina de la Iglesia (154, 155). Esto permitio que esta obra, polemica y potencialmente radical, se adaptara a las exigencias de la "Ilustracion catolica". Mario Gongora, observa que en Chile la obra de Pluche fue importante en la formacion de los religiosos, en el contexto de este mismo proceso intelectual (142-147).

Buffon caracterizo a la naturaleza como "una fuerza viviente, inmensa" que lo abarca y anima todo. Sus objetivos eran el movimiento y la vida; sus "resortes" o medios de accion, las fuerzas vivas que la recorrian (12: 13). El "Creador", segun el habria asignado al hombre las facultades o "derechos" de alterar, cambiar, destruir, desarrollar, renovar y producir el mundo natural, reservandose para Si la capacidad de crear o aniquilar su obra (12: 14). Segun este plan divino, los diferentes elementos de la naturaleza--la luz, el calor, el agua y el aire--se encontraban en permanente movimiento, buscando siempre un equilibrio. El deber del hombre era "secundarla", completando la obra del creador, presidiendo a los seres y gozando de la facultad exclusiva de conocer y admirar la creacion, como el unico espectador del universo capaz de "leer el libro del mundo" (12: 18). Para ilustrar esto Buffon desarrollo un contraste entre la naturaleza abandonada y trabajada donde la primera aparecia decrepita e infertil, mientras que la segunda, joven y fertil (12: 20).

Buffon y Pluche compartieron una vision sobre las relaciones del hombre y su medio determinada por la economia natural y en la cual la actividad del hombre organizado en sociedad tenia un papel crucial. Pluche planteo que la Providencia gobierna la naturaleza dispensando "sus favores con economia", impulsando sus "fuerzas motrices" que debian de permanecer en perpetua circulacion y movimiento para permitir que esta se mantuviera "siempre fecunda, siempre benefica", produciendo de manera constante "como un manantial siempre nuevo" (5: 115; 6: 1-3). La Providencia ademas establecia la sociabilidad humana y el deber de trabajar. El hombre reunido en sociedad estaba destinado a complementar la obra divina, actuando como "inspector de la naturaleza y usufructuario de la tierra" (Pluche 9: 11-12). Mientras que el hombre aislado sin "comercio con todo genero humano", vera como "la tierra se cubre al instante de espinas, y zarzas". Solo la sociedad humana tenia "soberania sobre toda la naturaleza" y podia ver como "las campinas se cubren de mieses, los rios corren, los vientos soplan, los climas varian sus producciones y toda la Naturaleza se renueva" (Pluche 3: 47). Es por esto que la comunicacion entre los hombres, "los socorros mutuos", el comercio--en un sentido amplio--y la circulacion fueron tan importantes en su argumento. Su elogio de las fuerzas naturales en permanente movimiento y circulacion es un reflejo exacto del que hizo sobre la actividad humana (Pluche 5: 48-59). Pluche describio al "espiritu de comercio" como un medio de felicidad humana que permitia comunicar bienes y socorros reciprocos. Este espiritu, agrego, "hace del hombre un ciudadano verdadero" y el comerciante "la brujula de la sociedad" (14: 199, 202, 240, 242).

Buffon propone una articulacion entre el hombre y su medio similar a esta, basada en la mision humana de ennoblecer, poblar y enriquecer la naturaleza, lo que suponia su contribucion a su embellecimiento, cultivo, entendimiento y gobierno mediante un regimen de trabajo y orden. Sin la ayuda humana la naturaleza solo producira los "frutos impuros de la corrupcion", arboles viejos que forman bosques decrepitos y oscuros, aguas estancadas y muertas que forman "miasmas infectas" habitadas por "insectos venenosos" y "animales inmundos" y praderas recubiertas de hierbas espinosas. En estos lugares salvajes no habria "ningun camino, ninguna comunicacion, ningun vestigio de inteligencia". Segun Buffon solo "los hombres" pueden revivir y amenizar esa desolacion disecando las marismas, animando las aguas muertas, construyendo canales, raleando bosques, introduciendo cultivos y domesticando animales. "Cuan bella es la naturaleza cultivada", sostuvo, para luego entonar un himno de homenaje a la civilizacion y a los poderes de la sociedad humana para restablecer las facultades generativas del medio ambiente, "renovando toda su superficie" (12: 21, 22, 23). La vision de Buffon sobre las relaciones entre la sociedad y el medio ambiente, suponia la sociabilidad humana y una nocion de progreso. La sociedad hacia al hombre, quien recibia de ella sus poderes, y la naturaleza era susceptible de modificarse por su actividad, asimilada al gobierno del medio natural (Roger 260-264).

En sus escritos Salas manifiesta la influencia de dos discursos dominantes del siglo XVIII: la teoria del adelantamiento humano por etapas de desarrollo o la teoria de la subsistencia y la teoria climatica. Estos dos discursos convergieron en la obra de Buffon que planteo una vision de la humanidad distribuida en una escala graduada de desarrollo en cuya cuspide estaba la civilizacion del hombre blanco europeo (Spary 103). Salas percibio el adelantamiento humano a traves de sucesivos niveles de desarrollo asociados a necesidades que avanzaban desde las mas basicas a las suntuarias y a los respectivos medios materiales que el hombre implementaba para satisfacerlas, y construyo su argumento central en un dialogo con la teoria climatica, siguiendo algunas de sus premisas y oponiendose a otras (1910, 2:320-321). En su argumento clima y territorio se identifican en un concepto que abarco tanto la situacion atmosferica (temperatura, lluvia y pureza del cielo o los "aires") y las condiciones de su suelo y su fertilidad. Al destacar las bondades del "clima chileno" no solo advirtio que "en este espacio.. .jamas truena, ni graniza" y que tiene "unas estaciones regladas, que rarisima vez se alteran", sino tambien que el reino esta "sembrado de minas de todos los metales conocidos, con salinas abundantes, pastos copiosos, regado de muchos arroyos, manantiales y rios" (1: 152). Esta relacion entre la Providencia y el suelo chileno y la felicidad de sus habitantes, que Salas compartio con otros contemporaneos suyos, han sido consideradas por la historiografia como manifestaciones de un incipiente espiritu nacional (Villalobos, Tradicion 55-60; Collier 23, 24). Investigaciones mas recientes permiten contextualizar estas descripciones con otras similares producidas en el continente durante la segunda mitad del siglo XVIII donde la Providencia desempena un papel similar (Canizares-Esguerra. How to Write 62, 63; Nature 116-117). No obstante, las ideas de Salas y sus coetaneos deben interpretarse considerando las descripciones favorables sobre el clima chileno recogidas por los viajeros extranjeros que visitaron Chile en dicho periodo, como los botanicos Ruiz y Pavon (1777-1788), quienes en la relacion de su viaje observaron que sobre "el reino de Chile" se decia que podia considerarse como un "paraiso terrenal", por "la fertilidad y abundancia de vegetales y demas producciones naturales" (Ruiz 190). Este elogio, sin embargo, traia aparejada una consecuencia segun la teoria climatica que a Salas parecio problematica. Un clima templado o favorable segun este discurso producia una poblacion indolente que permanecia en un estado inferior de desarrollo (Glacken 551-568). Salas rechazo el uso de este argumento para resolver la contradiccion que observaba en Chile, senalando que los chilenos han recibido "los injustos epitetos de ociosos, desidiosos y holgazanes, de unos poco circunspectos viajeros o de unos politicos contrahechos" asumiendose la existencia de una "innata desidia que se ha creido caracter de los indios, y que ha contaminado a todos los nacidos en el continente" (1: 153). Con esto aludia a las expediciones de Ruiz y Pavon y Malaspina de las cuales no pudo conocer sus testimonios escritos, por lo que debio conocer sus opiniones directamente (1: 185, 186, 195, 196).

Salas recalco la variedad del clima chileno y sostuvo que este era capaz de producir "todas las especies animales y vegetales europeas; las cuales no han degenerado, sino que incluso, algunas de ellas, han mejorado" (1: 152). Sus alusiones a la "degeneracion" deben situarse en el contexto de la celebre Disputa del Nuevo Mundo descrita por Antonello Gerbi, como respuesta criolla a los cargos formulados sobre la inferioridad de la naturaleza del continente americano por autores como Buffon y De Pauw. Pero, tal como observa Gerbi, Salas no polemizo directamente con Buffon, sino mas bien con De Pauw. Sin embargo, a partir de esta interpretacion la recepcion hispanoamericana de Buffon se ha interpretado desde una perspectiva negativa, recalcando su aporte en la construccion de un imaginario perverso sobre America (Gerbi 7-46, 66-87, 269-271, 368, 369). Los aportes de Buffon a la reformulacion del discurso ambiental y su influencia en la articulacion de la teoria climatica del siglo XVIII son conocidos (Glacken 568-596), pero es pertinente revisar su vision del continente y el hombre americano.

El clima ocupo un papel fundamental en la descripcion de Buffon sobre los procesos de cambio de los seres vivos que caracterizo en terminos de generacion, degeneracion y regeneracion (Roger 174-180, 306307). Su concepto de degeneracion, aplicado tanto a animales como humanos, correspondia a las variaciones que experimentaba un modelo original--el hombre blanco en el caso de estos ultimos--a consecuencia de su dispersion por el mundo y por los efectos del clima y otros factores como la nutricion, en algunos rasgos de su apariencia corporal. Buffon sintetizo sus ideas sobre la degeneracion en el texto "De la Degeneration des animaux" publicado en 1766, donde asumio que la naturaleza del hombre experimento ciertas alteraciones cuando comenzo esparcirse por el globo, pasando de un clima a otro, alteraciones fisicas, que fueron leves en climas templados y aumentaron en la llamada zona torrida (14: 311-313). Sin embargo, algunos anos antes habia apuntado que la realidad del continente americano desafiaba su interpretacion, porque cronistas y viajeros observaban que los humanos de este continente manifestaban escasas variaciones fisicas, formando una raza unica de hombres de piel cobriza y donde los nativos de la zona del Ecuador no tenian la piel negra. En dicho texto Buffon atribuyo esta situacion a la uniformidad de las formas de vida social y a la escasa variacion del clima que no mostraba los extremos de calor y frio del Viejo Mundo, condiciones que a su vez respondian a la novedad de los establecimientos humanos y del propio continente en terminos geologicos (484-514). En este contexto, es crucial observar que Buffon concluyo que el hombre americano no degeneraba, sino que permanecia en un estado de estancamiento o letargo (510). En un escrito posterior, Buffon observo que el insuficiente nivel de civilizacion del hombre americano era una de las causas de la relativa escasez de animales en el continente, observando que estos apenas habian sido domesticados por la impotencia humana, reiterando que este no podia hacer nada sin las fuerzas de la sociedad (84, 85 86 87). Buffon dedujo que la "naturaleza viva" del Nuevo Mundo tenia una potencia generativa considerablemente menor a la del Viejo, lo que se manifestaba en el escaso numero, variedad y tamano de sus especies animales, incluyendo las especies aclimatadas y los humanos. La menor potencia natural del continente respondia a una combinacion de factores fisicos (eminentemente climaticos) y morales o culturales que habrian servido de "obstaculo al desarrollo y quizas a la formacion de los grandes germenes" (86, 87, 103). El argumento expuesto aqui era un progresivo escalamiento de causas fisicas, culturales y sociales, que replicaba su explicaciones propuestas en 1749 donde la escasa variedad fisica de los nativos americanos era consecuencia del clima y la precariedad de sus formas de vida, ya que el hombre americano mantenia costumbres mas bien animales, viviendo sin sociabilidad o en sociedades con insuficiente "policia". El hombre americano, senalo en 1761, era una "especie de automata impotente" que erraba por una tierra ignota y sin haber "sometido los animales ni los elementos, ni habia domando los mares, ni dirigido las aguas, ni trabajado la tierra". No tenia "ningun imperio" sobre el territorio y trataba a la naturaleza como una "madrastra", en vez de una madre benefica (103-104). En concordancia con la vision propuesta en 1749, senalo que el hombre permanecia estancado y sus movimientos eran respuestas reflejas para saciar necesidades basicas. Las causas de este cuadro desolador eran nuevamente el clima--uniforme, menos calido y muy humedo--y la relativa novedad del continente y sus asentamientos humanos (110-111). Este argumento fisico y moral giraria siempre en circulos, de no ser porque el hombre a diferencia de los otros animales podia suplir sus debilidades fisicas adaptandose y modificando el medio, y asi como asigno a la falta de sociabilidad y civilizacion una fuerza negativa equivalente a la del clima; la reunion del hombre en sociedad y el establecimiento de un regimen de policia y gobierno de la naturaleza podia tambien mejorar las condiciones del medio fisico. Sus descripciones de la naturaleza americana propuestas en 1761 son identicas a las usadas en 1764 para caracterizar a la naturaleza abandonada y su descripcion de los nativos americanos encarno su imagen del hombre incapaz de gobernar la naturaleza. Buffon sentencio que si el americano lograba asentar su senorio sobre su tierra, derribando bosques, dirigiendo rios y contenido las aguas, esta se haria fecunda, sana y rica (109-114). Estas ideas coinciden con el argumento de Salas para solucionar la contradiccion que observaba en Chile, regenerando su poblacion, promoviendo su asociacion, ilustracion y actividad productiva para contribuir a la renovacion de la naturaleza, avanzando desde un estado de relativa barbarie a uno civilizado.

Funcionario reformista

Manuel de Salas pudo haber adoptado esta vision de la naturaleza por medio de Jovellanos, cuya obra presenta conexiones con la de Buffon (Capel 64-72). La vision de Jovellanos sobre la relacion entre el hombre y la naturaleza se baso en parte en una apreciacion de la naturaleza cultivada por la sociedad, conforme a un designio divino (ver Ramos). Mas interesante resulta plantearse si Jovellanos fue el modelo que Salas tuvo para articular una vision de la relacion del hombre con la naturaleza en un proyecto de reforma.

Jovellanos y Salas usan una retorica similar a la de Pluche y Buffon, donde el conocimiento del medio ambiente, la practica de las ciencias y la actividad del hombre estudioso de la naturaleza adquiria una dimension moral y utilitaria asi como tambien connotaciones virtuosas y heroicas. Esta inclinacion coincide con el "empirismo sentimental" descrito por Jessica Riskin, una extension de la cultura de la sensibilidad propia del siglo XVIII aplicada al estudio de las ciencias naturales, que asigno a las emociones y sentimientos humanos un papel fundamental en el conocimiento de los procesos y operaciones del medio ambiente y determino que este conocimiento se tinera por las ciencias morales, y a la inversa, que estas proyectaran una dimension natural en estas ultimas, particularmente en la economia politica. Los empiristas sentimentales rechazaban el mecanicismo cartesiano y el espiritu de "sistema" que sometian la complejidad de los fenomenos naturales a abstracciones o modelos preconcebidos y estrechos con soberbia y arrogancia. Para ellos el mundo natural estaba imbuido de una voluntad asimilada a la que guiaba la actividad humana (Riskin 70). Buffon fue uno de los principales exponentes de esta tendencia, con su propuesta de abordar el conocimiento de la naturaleza a traves de una "historia natural" donde las emociones y el temperamento tenian un papel decisivo (Riskin 2, 4, 74, 75, 48, 49, 83, 84; Spary 206-210). Como observa Antonio Lafuente, Buffon no dirigio su historia particularmente a la razon, "sino que a una parte de la sensibilidad como fuente de todo conocimiento, y a la imaginacion como elemento necesario en el establecimiento de un orden" (230-231). Este nuevo modelo de conocimiento reaccionaba con la filosofia mecanica caracteristica del siglo anterior, basada en estructuras presuntamente fijas. La vision de Buffon ponia al hombre a la cabeza de la naturaleza, ante a una diversidad de seres y objetos que solo podia comprender mediante procesos de descripcion, observacion y comparacion, donde las analogias --que permitian extraer generalizaciones--se aplicaban a la naturaleza y sus operaciones y no a un modelo fijo. Este conocimiento requeria de condiciones y disposiciones especiales: Buffon observo que para "amar" el estudio de la naturaleza era necesario combinar las aptitudes aparentemente opuestas de una "vision amplia del genio que lo abarca todo con una sola mirada" y de la atencion puesta en "los detalles pequenos" (4). Su vision del orden natural se basaba en las propias operaciones naturales donde la sociedad estaba llamada a intervenir con su trabajo y actividad constantes (Roger 84-90, 229, 265, 266).

Manuel de Salas critico a las expediciones imperiales de Malaspina y Ruiz y Pavon no solo por las distorsiones que ofrecia su aplicacion de la teoria climatica, sino tambien por su escasa permanencia en Chile y la poca utilidad que sus objetivos, de clasificar y recolectar especies para enriquecer gabinetes imperiales o hacer exploraciones astronomicas o descubrimientos geograficos, tenian para la felicidad de los territorios visitados: "Llevar una planta exotica, contemplar un gabinete, hacer reconocer una bandera, describir las islas Pituosas, el paso de Venus, la exactitud de los pendulos, medir un grado del meridiano para conocer la figura de la tierra, no es tan importante como la felicidad de los moradores de esta" (Salas 185, 186). Estas objeciones de Salas han sido desestimadas, sin fundamento (Sagredo 83-88, 94-98), pero son parte de una reaccion criolla a la politica borbonica y un rechazo al modelo cientifico promovido por estos naturalistas. En terminos practicos, estas objeciones coinciden con las peticiones de Salas a la Corona para el envio de especialistas en ciencias aplicadas que educaran a la poblacion y emprendieran un viaje cientifico y economico por el territorio, respondiendo a la necesidad de disenar planes economicos con conocimiento local, en linea con el "viaje economico" planteado por Bernardo Ward y las propuestas del mismo Jovellanos para Asturias. En terminos teoricos, considerando que Salas juzgo escasa la utilidad de estas expediciones, senalando que "por desgracia los nombres de las cosas es la unica idea que han dejado los naturalistas en las rapidas visitas que han hecho por este reino" (146), sus quejas son objeciones al proyecto taxonomico botanico de Linneo seguido por estos naturalistas y una adhesion a la posicion contraria de Buffon (Roger 85). Estas criticas de Salas coinciden con las expuestas por otros criollos del periodo como Caldas y Alzate, quienes objetaron la politica cientifica metropolitana basada en el modelo de Linneo, que desdenaba la diversidad, los detalles, localismos y experiencias particulares ofrecidas por el mundo americano, consideradas como fundamentales para fundar un conocimiento cientifico orientado hacia la felicidad publica (Lafuente 67-76; Bleichmar, Visible Empire 147-148). Las objeciones de Salas deben analizarse junto a otra discrepancia suya con el programa de Linneo que promovia una vision autarquica de la economia propia del "cameralismo" donde el proceso de aclimatacion de especies foraneas apuntaba a garantizar condiciones de auto-sustento (Koerner 95, 97). El argumento del chileno era exactamente lo opuesto y buscaba romper el estado de aislamiento y letargo en el que se encontraba su pais, proyectandolo al comercio exterior. Lafuente advierte que estas aproximaciones al conocimiento cientifico durante este siglo fueron "dos formas genericas de apropiacion simbolica de America". Salas opto por el modelo de Buffon y rechazo la concepcion mecanicogeometrica de Linneo, abriendose a una vision del orden natural que proponia "nuevas formas de ordenacion social del mundo circundante mas acordes con lo que podemos ser" (Lafuente 134, 221).

Salas describio las condiciones que debia reunir un funcionario modelo usando los terminos usados por Buffon para caracterizar el correcto estudio de la historia natural. Un funcionario ideal, senalo Salas, era alguien que "reuna como decia Buffon las grandes miras de un espiritu ardiente que todo lo abraza con una mirada y las pequenas atenciones de un instinto laborioso, que parece unicamente contraerse a un solo objeto" (1: 249). Su propia labor funcionaria ha sido interpretada como parte del proceso de reforma encabezado por algunas autoridades locales a fines del siglo XVIII que se acoplo al proceso reformista borbonico, o bien como consecuencia de su espiritu publico (Jocelyn-Holt 110). No obstante, esta actividad puede caracterizarse a la luz de su propio argumento y sus propositos de crear "un pueblo nuevo" vincularse a los programas de "regeneracion" introducidos por Buffon y sus seguidores, donde segun Emma Spary el analisis de los procesos de cambio de los seres vivos y la naturaleza tuvo proyecciones economicas y legislativas, en un empeno por buscar el mejoramiento de la naturaleza, el hombre y sus instituciones, pasando asi del ambito natural al social, combinando aspectos fisicos y morales (8, 21, 32, 103).

El trabajo funcionario de Salas adopto la forma de un "gobierno" del medio natural y sus habitantes orientado a su regeneracion. Sus obras publicas, tales como su contribucion al proyecto de canalizar el rio Maipo y sus diversos trabajos en la ciudad de Santiago como la construccion de un paseo publico junto a los Tajamares del rio Mapocho--que tambien contribuyo a reconstruir--y su empeno por mantener "transitables" las calles mediante su "enlozado" o empedramiento y la eliminacion de basuras, aparecen como intentos de gobernar la naturaleza y modificar el comportamiento humano garantizando la salud publica mediante una fluida circulacion del aire, las aguas y las personas a traves del entramado urbano (Salas 1: 57, 422). Salas atribuyo a sus obras una utilidad fisica y moral, considerandolas como manifestaciones de "civilidad" (1: 21, 57). Su concepto de "virtud", que se desprende de esta tendencia a extrapolar una dimension moral del conocimiento de la naturaleza, fue la matriz de su plan gobierno de los hombres y su entorno, basado en la disciplina, el trabajo o la actividad y la utilidad. Existe una correspondencia entre el fundamento de sus obras publicas y el argumento formulado en sus escritos donde abogo por la desobstruccion y el mantenimiento de los "manantiales" naturales de riqueza y la circulacion economica. Salas insistio en solicitar, en la linea de Jovellanos y Filangieri, la remocion de obstaculos o estorbos que obstruyeran el movimiento o la circulacion de los bienes, personas e ideas (1: 246, 602, 606). Esto se asocia con la idea recurrente en sus escritos de vivificar y activar a una poblacion "indolente" o "apatica". Salas asimilo la decadencia de Chile a la enfermedad de "consuncion" que mantenia al pueblo postrado y considero al movimiento como condicion inherente a la naturaleza y la sociedad, garantias de salud y buen funcionamiento; asimilando, a la inversa, que las obstrucciones eran contrarias a la naturaleza, ya que el estancamiento producia putrefaccion y enfermedad (1: 259,610). Otros proyectos suyos como formar establecimientos de beneficencia como el Hospicio de Santiago, una "Casa de recogidas" y sus planes para introducir la vacuna y combatir la sifilis, tambien aspiraron a implementar un gobierno de virtud, disciplina y regeneracion para mejorar la salud del cuerpo fisico y politico.

Las propuestas de Salas para el fomento agricola coinciden con las planteadas por Jovellanos a la Sociedad de Amigos de Asturias y al Instituto Asturiano y las de otros tratadistas hispanos (Anes 57, 92, 295311). Es un lugar comun vincular todo plan de desarrollo agricola del siglo XVIII con la Escuela de los fisiocratas franceses, pero estas generalizaciones pasan por alto su excluyente rigor doctrinario y la variedad de versiones de proyectos de desarrollo agricola en los planes politico economicos de mediados del siglo XVIII. La vision economica formulada por el ilustrado chileno coincidio plenamente con la propuesta de Gaetano Filangieri, quien junto con expresar la necesidad de adecuar las leyes humanas a las de la naturaleza, priorizo el fomento agricultura, como base de la industria y el comercio al cual considero, como el "alma de las naciones" (23-24).

A partir de sus experimentos para aclimatar canamo, lino y otros cultivos al suelo chileno, Salas intento establecer circuitos de intercambio de especies con Buenos Aires y la metropolis, de acuerdo con su plan de diversificar la produccion agricola chilena, en consonancia con sus capacidades naturales. A esto se suma su empeno por masificar estas practicas extractivas en la poblacion, animando una industria popular y un comercio, tanto interno como externo, mas amplio. Su solicitud de un profesor de quimica estaba orientada a mejorar el rendimiento agricolo y minero y sus iniciativas en el desarrollo de esta ultima area apuntaron tambien al mundo agricola al sugerir el desarrollo de productos minerales como el "cardenillo" o "verdete", utilizado como pesticida e iniciar la extraccion e industrializacion de otras producciones como el vitriolo, alumbre y la sal amoniacal, susceptibles de ser usados como abonos (Amunategui 451). Salas confirio a la agricultura un papel pedagogico, al considerarla como una escuela familiar, que junto con contribuir a la prosperidad general, contribuia a aumentar una poblacion a la que "cultivaba" permitiendo que el chileno errante y aislado formara una familia constituida como una celula de trabajo y disciplina, multiplicando asi una poblacion productora y consumidora.

Como se ha visto, Salas anoto reiteradas veces que Chile era una "tierra desierta" o que su territorio estaba "intacto" y sus terrenos "yermos" y describio a sus habitantes como aislados y dispersos, ignorantes de las "proporciones" que la Providencia establecio para su felicidad. Su plan de reforma apuntaba a aumentar la poblacion chilena o sus "brazos" productivos, mediante su capacitacion y organizacion en sociedad de tal modo que su actividad contribuyera con la obra de la naturaleza. El aumento de las producciones se orientaba por otra parte a expandir el estrecho circulo del comercio local, introduciendo nuevas producciones, abriendo el consumo local y proyectando un comercio exterior, que sacara a Chile de las antipodas. En sus escritos, Salas advirtio que ningun reino e individuo debia permanecer aislado ni aspirar a ser enteramente autosuficiente ya que el hombre estaba llamado a vivir bajo un sistema concatenado de "socorros reciprocos" que tambien influia en la situacion del mundo natural, manteniendo sus fuerzas productivas en permanente actividad y circulacion. Esta idea se encuentra en la obra de Pluche, quien definio a la naturaleza como "un todo cuyas partes se ayudan unas a otras" y a la sociedad como una serie de vinculos de "mutua dependencia" (6: 3, 253). Filangieri por su parte asimilo la necesaria sociabilidad humana a la situacion de las naciones, que se encontraban unidas por "necesidades mutuas" y establecio que el comercio era propio de la naturaleza. Esto era consecuencia de una identificacion entre el mundo fisico y politico donde "todo es dependencia, todo es relacion, nada hay aislado. Observad como este orden inalterable de la naturaleza ha dado origen a las sociedades y ha hecho nacer el comercio entre los hombres" (3: 10, 66, 67). En esta linea Salas advirtio que el hombre no debia aspirar a ser un "Robinson", aludiendo al arquetipo de la novela de Defoe: un naufrago solitario que desplego en su isla una civilizacion autonoma y suficiente. Esta imagen viene de Pluche para quien esta novela "es un tejido de ejemplos, que miran a hacernos sensible que el hombre no puede pasar sin sus semejantes" (11: 286).

Conclusion, consecuencias e implicancias politicas

Salas construyo un argumento a partir de una vision fisico-teologica del orden natural donde la Providencia habia establecido en Chile determinadas "proporciones" capaces de garantizar la felicidad de sus habitantes, obligandolos a trabajar para contribuir con la obra de la naturaleza, a comunicarse entre ellos y con las demas naciones. Este argumento se baso en una identificacion entre la naturaleza y el mundo moral y social donde estos eran vistos como combinaciones de fuerzas en permanente movimiento y comunicacion. Salas configuro esta vision de la relacion entre el hombre y el medio ambiente combinando los discursos de la economia politica y la historia natural promovidos por autores como Jovellanos, Buffon, Pluche y Filangieri. Su vision de la naturaleza de la que extrapolo una imagen ideal del cuerpo social y politico se basaba en la existencia de mecanismos de complementariedad concatenados y reflejos, entre los cuales los "socorros mutuos", la comunicacion y el comercio son fundamentales. Salas construyo su argumento mediante una retorica inflamada, aludiendo al corazon, espiritu y la sensibilidad de los patriotas, en quienes aspiraba inculcar una disposicion para conocer y trabajar la naturaleza para engrandecer su patria. Esta retorica se asocia al empirismo sentimental que proyecto implicancias morales al estudio de la naturaleza. Salas siguio el modelo de "historia natural" de Buffon y rechazo el de Linneo, adoptando una vision de las relaciones del hombre y la naturaleza, donde el conocimiento de las ciencias era la base de la felicidad publica y fundamento de un plan de reforma que buscaba regenerar la poblacion. A fines de 1790, este programa de "regeneracion", de alcance fisico y moral que buscaba la crianza de un "nuevo pueblo" activo, productivo y consumidor, estaba cargado politicamente por la Revolucion Francesa, donde los llamados a crear "un nuevo pueblo" abarcaron un programa que tambien fue politico y social (Spary 101, 125). Salas no pudo preveer esto en 1796, pero si lo hizo algunos anos despues durante la independencia chilena, al anotar en su diario hacia 1817 que la "apologia de la conducta de Chile"--aludiendo a este proceso--"se debe buscar en la misma naturaleza, en los elementos, en los principios inmutables y en los documentos irrefragables que estan al alcance de los mas remotos, que despiertan la atencion de los mas indiferentes" (Amunategui 2: 299, 300).

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MARCELO SOMARRIVA Q.

Universidad Adolfo Ibanez, Santiago de Chile
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Author:Somarriva Q., Marcelo
Publication:Dieciocho: Hispanic Enlightenment
Article Type:Ensayo critico
Date:Mar 22, 2017
Words:11273
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