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Cotorra argentina (Myiopsitta monachus), especie anidando con exito en el sur de la Peninsula de Baja California.

Monk Parakeet (Myiopsitta monachus), a new species breeding in the southern part of Baja California.

INTRODUCCION

Las especies exoticas pueden causar problemas ecologicos y economicos donde se establecen, sobre todo si se vuelven invasoras. Al establecerse pueden competir por alimento con especies nativas, pueden hibridizarse, transformar y destruir el habitat de estas especies y pueden ser portadoras de enfermedades y parasitos transmisibles, que inclusive pueden llegar a exterminar poblaciones nativas (Vitouseck et al. 1997, Alvarez-Romero et al. 2008). La Cotorra Argentina (Myiopsitta monacus) es una especie nativa de Sudamerica (Uruguay, Bolivia, Brasil y Argentina) y que se ha reportado recientemente en libertad en diferentes partes de Mexico, como especie exotica y potencialmente invasora (Alvarez-Romero et al. 2008, MacGregor-Fors et al. 2011). La especie ha estado expandiendo su distribucion en Europa y Norteamerica, y en algunas regiones se ha registrado un crecimiento exponencial en las zonas donde se ha establecido (Van Bael & Pruett-Jones 1996, Burger & Gochfeld 2000, Munoz & Real 2006).

Esta ave es de tamano mediano (29 cm), con plumaje principalmente de color verde, y con el pecho, frente y garganta de color gris; tiene una banda amarillo oliva en el abdomen, cola larga, plumas de sus alas primarias y secundarias de color azul (Fig. 1). La especie no presenta dimorfismo sexual, y los jovenes, aunque son parecidos a los adultos, difieren por la presencia de plumas verdes entre el plumaje gris de la frente (Alderton & Stevenson 1991). Se ha introducido en diferentes paises de Europa (Portugal, Espana, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, Belgica, Republica Checa, Eslovaquia, Dinamarca y Holanda), norte y centro America (Estados Unidos de Norte America, Canada, Mexico, islas del Caribe), Africa (Kenia), Asia (Israel y Japon) (Butler 2002, Hatzofe & YomTor 2002, Domenech et al. 2003, Pajares 2005, Strubbe & Matthysen 2009, Mori et al. 2013). La principal forma de introduccion ha sido por el comercio activo y el pasivo a traves de escapes y liberaciones intencionales. Les favorecen las actividades humanas puesto que se logran establecer con exito en ciudades y en zonas agricolas (Munoz & Real 2006). En estos ambientes pueden llegar a causar danos en cultivos anuales (maiz, sorgo, girasol) y arboles frutales (lichi, ojo de dragon, durazno, pera, manzana y citricos, entre otros) (Freeland 1973, Mott 1973, Tillman et al. 2000, Domenech et al. 2003, Pablo-Lopez 2009); tambien causa danos a la infraestructura urbana cuando construyen los nidos en subestaciones, torres y postes electricos, pudiendo provocar averias al sistema electrico (Avery et al. 2006, Pruett-Jones et al. 2007). En el estado de Florida han encontrado que la cotorra argentina causa danos a las huertas con perdidas millonarias anuales (Tillman et al. 2000). En Cataluna, la especie se ha expandido y ha colonizado algunas zonas de importancia agricola (Domenech et al. 2003). En Mexico, se ha reportado su presencia en cultivos de sorgo y maiz en el estado de Oaxaca (Pablo-Lopez 2009), pero no se ha hecho una valoracion economica de sus efectos.

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La cotorra argentina es un ave social, monogama que construye nidos comunales, los cuales son voluminosos y pueden estar constituidos por varias cavidades o camaras donde diferentes parejas pueden anidar simultaneamente (Navarro el al. 1992). Estas estructuras son utilizadas tambien como dormitorios durante todo el ano (Navarro et al. 1992, Eberhard 1998). Su biologia reproductiva ha sido relativamente bien estudiada en su distribucion nativa (Navarro & Bucher 1990, Navarro et al. 1992, Martin & Bucher 1993, Peris & Aramburu 1995, Eberhard 1998). En las areas de invasion este tipo de estudios se han hecho principalmente en los Estados Unidos de Norteamerica, en Chicago (Hyman & Pruett-Jones 1995), Florida (Avery et al. 2012) y Connecticut (Living 2006). La informacion es muy escasa en Europa, Asia y Africa (Batllori & Nos 1985). Se puede reproducir desde el segundo ano de vida (Martin & Bucher 1993) y el tamano de la puesta es de 1-12 huevos, con un promedio de 6 (Navarro et al. 1992, Avery et al. 2012). Estas caracteristicas asi como su capacidad para adaptarse a diferentes condiciones ambientales (tropicales, templadas y frias) en diferentes partes del mundo (Simpson & Ruiz 1974, Hyman & Pruett-Jones 1995, Strubbe & Matthysen 2009), la hacen una especie altamente invasora.

Recientemente en Mexico se ha reportado su presencia en libertad en el Distrito Federal, Estado de Mexico, Oaxaca, Queretaro, Michoacan, Puebla, Chiapas, Guanajuato, Chihuahua y en la peninsula de Baja California (Alvarez-Romero et al. 2008, Pablo-Lopez 2009, MacGregor-Fors et al. 2011, Pineda-Lopez & Malagamba 2011, Ramirez-Albores 2012, Soto-Cruz, et al. 2014). En la peninsula de Baja California ha sido reportada en Mexicali, Ensenada, Guerrero Negro, Loreto y la ciudad de La Paz (MacGregor-Fors et al. 2011, Guerrero-Cardenas et al. 2012; eBird 2014), pero solo han sido registros de observaciones, sin un seguimiento sistematico de las poblaciones. En el presente estudio proporcionamos evidencia de la reproduccion exitosa de la especie y presentamos informacion sobre las variaciones numericas de una poblacion de cotorra argentina establecida en el sur de la peninsula de Baja California. Ademas, presentamos informacion sobre su dieta y estructuras de anidacion donde construye sus nidos y discutimos sobre las implicaciones de la reproduccion de esta especie para la avifauna de la region.

MATERIAL Y METODOS

La investigacion fue realizada en el poblado de Chametla ubicado a 7 km al norte de la ciudad de la Paz (24[grados]05'55.21"N y 110[grados]22'34.49"O), en el municipio de La Paz Baja California Sur. Este poblado es relativamente pequeno, con aproximadamente 2,200 habitantes y se encuentra ubicado a una altitud de 5 m sobre el nivel del mar. El poblado tiene una superficie aproximada de 1 [km.sup.2] (largo 1.5 km, ancho promedio 0.7 km) y esta rodeado principalmente de vegetacion nativa, que es matorral xerofilo, y una parte colinda con areas de cultivos. El clima es del tipo Bw(h')hw(x') muy seco con lluvias en verano con una precipitacion invernal mayor de 10.2%. La precipitacion media anual es de 171 mm y la temperatura media anual de 23.4[grados]C. Las temperaturas maximas que se llegan a presentar en primavera y verano son superiores a 40[grados]C, inclusive alcanzando los 43[grados]C en los meses entre mayo y septiembre. En el invierno, puede haber temperaturas hasta los 37[grados]C (INEGI 1994, Ruiz-Corral et al. 2006). Dentro del poblado, la gente ha sembrado palmas nativas, endemicas, como la real o de abanico (Washingtonia robusta), arboles nativos como el mezquite (Prosopis sp.) y el otatave (Vallesia glabra), asi como plantas exoticas tales como la palma datilera (Phoenix dactylifera), y el coco (Cocos nucifera), ademas de distintos arboles como tamarindo (Tamarindus indica), eucaliptos (Eucaliptus spp.), mango (Mangifera indica) y citricos, entre otros.

La presente investigacion se origino a partir de un proyecto de monitoreo de especies exoticas invasoras en el estado de Baja California Sur, el cual se ha desarrollado desde hace alrededor de 10 anos. El primer registro de la cotorra argentina en el poblado de Chametla y en la zona se hizo en el mes de noviembre de 2012, cuando se contabilizo en varias ocasiones un grupo de 10 aves (T. Lopez & A. Martinez, com. pers.). Antes de esta fecha no hay registros de la especie a pesar de ser un sitio de censado de aves. Debido a su ruidosa actividad, se les podia seguir y ubicar practicamente sin problema. A partir de mayo de 2013, se inician los muestreos de las cotorras con un protocolo de seguimiento sistematico con una duracion de un ano. En las areas donde se registro su presencia se contabilizo el numero total de individuos observados, su actividad, la percha utilizada y el tipo de alimento que consumian. Se hicieron los conteos de individuos unicamente en las areas de anidacion, sobre todo a partir de enero de 2014 con un metodo corregido en funcion de las observaciones previas, con el fin de estandarizar los numeros y tener una mejor estima del tamano de la poblacion, ya que se sabe que estas aves utilizan los nidos como dormideros comunales. De esta manera, en los sitios de anidacion se realizo una vigilancia con binoculares registrando la llegada y salida de cotorras en los nidos durante dos horas antes de que oscureciera (Belinchon-Navarro et al. 1999). La busqueda de nidos se realizo de manera continua cada mes, recorriendo todo el poblado a pie y en vehiculo, observando arboles, palmas y estructuras como postes y torres electricas. Se sabe que a un nido ya preexistente se le pueden anadir otras camaras de anidacion, conformandose de esta manera un nido compuesto que consta de varias camaras independientes (Navarro et al. 1992). Una vez que ubicamos los primeros nidos, les dimos seguimiento para ver si construian nuevos anexos o nidos cercanos. Se registraron las estructuras donde construyeron los nidos, y se midio la altura de la planta soporte, el numero de camaras y la cercania entre nidos. Es importante senalar que debido al relativo pequeno tamano del poblado, a los estudios previos hechos en la zona y el seguimiento de aves en general sin haber detectado a la especie sino hasta 2012, y debido a lo facil que es observar y ubicar a los individuos y parvadas de la cotorra argentina, consideramos que nuestro estudio abordo el proceso inicial de invasion de la especie en esta zona y que nuestras observaciones muestran la tendencia de la poblacion en el tiempo.

RESULTADOS

Abundancia. Nuestros registros para 2013 iniciaron el 28 de mayo, a las 9:00 h, cuando tres individuos se observaron posados en un arbol de tamarindo. El 21 de junio, a las 19:35 h se observaron 20 cotorras, 14 perchadas sobre arboles (8 en tamarindo, 4 en eucalipto, 2 en guamuchil), y seis fueron observadas en vuelo. Consideramos por lo anterior, que el tamano inicial de la poblacion de la cotorra para nuestros analisis en la zona antes de la temporada reproductiva del 2013 fue de entre 10 y 20 individuos (Fig. 2). Para el 29 de octubre a las 8:10 h se observo una parvada en vuelo constituida por 35 individuos. El 24 de noviembre a las 8:30 h se observo un grupo de 50 individuos perchados en un eucalipto. El 22 de diciembre monitoreamos los nidos a partir de las 8:00 h hasta las 10:50 h, contando la salida de 56 individuos de los nidos. Este dia despues de salir de los nidos se encontraron tres grupos, uno en cables de luz, otro en plantas de otatave, y 22 individuos perchados en un pino salado (Tamarix spp.) (Fig. 1a, 1b). Finalmente, el 29 de agosto de 2014 registramos 100 individuos que es el numero maximo de individuos registrados. Las variaciones de numeros de cotorras durante los muestreos se presentan en la figura 2.

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Reproduccion. El primer nido encontrado fue el 28 de mayo de 2013. A las 9:00 h se observaron tres individuos posados en un arbol de tamarindo. Las aves cortaban ramas del arbol, volando posteriormente con ellas en su pico a una palma real o de abanico. En esta palma se encontraban construyendo una estructura con la forma de su nido tipico. Posteriormente, el 6 de junio se ubicaron 3 nidos que se encontraban en tres palmas de abanico; los nidos tenian material verde recien colocado (Fig. 3a). Otros 4 nidos fueron encontrados en fechas posteriores durante las visitas constantes que realizamos a los sitios aledanos a los nidos previamente descritos (Cuadro 1). Las caracteristicas de los nidos y de las estructuras donde se colocaron se presentan en la Cuadro 1. Las cotorras colocaron sus nidos principalmente en palma Washingtonia (75%) y en palma de coco (25%) (N = 8 nidos), con una altura promedio de 12.5 m (+3.3). Los nidos encontrados estan muy proximos entre ellos, cuatro con menos de 10 m de separacion entre ellos, y el nido mas alejado se ubico a 170 m de distancia.

Durante las observaciones, se registraron otras actividades reproductivas como apareamiento y cuidados parentales. El 1 de julio a las 18:40 h dos individuos se apareaban sobre un arbol de tamarindo. El 14 de septiembre a las 18:30 h se registraron nueve individuos que visitaban de manera continua uno de los nidos ubicados en una de las palmas de abanico. Seguidamente se hicieron observaciones focales de una hora en un nido que tenia cuatro entradas, observando a los adultos entrando y saliendo en varias ocasiones; registramos en dos entradas del nido dos pollos en cada una (Figura 3 b,c). Observamos que los pollos eran alimentados por los adultos. El 22 de septiembre a las 9:00 h se registro una parvada de seis individuos sobre un mezquite, observando que una cotorra alimentaba a un volanton en el pico. El 19 de mayo de 2014 observamos una pareja con comportamiento de cortejo.

Alimentacion. Observamos a las cotorras alimentandose de brotes de tamarindo y mezquite, y de frutos de mezquite, huamuchil (Pithecellobium dulce) y otatave. En tres ocasiones distintas se observaron seis individuos alimentandose de restos de alimento dejados por la gente (tortilla dura) en el patio de casas.

DISCUSION

Confirmamos por primera vez la reproduccion exitosa de la cotorra argentina en la peninsula de Baja California. Aunque previamente se habian mencionado sitios de nidos a la mitad de la peninsula (Guerrero Negro; GuerreroCardenas et al. 2012), no se mostraron evidencias de que la reproduccion de la especie hubiera sido exitosa. La poblacion de la cotorra argentina se ha incrementado fuertemente en menos de dos anos en el poblado de Chametla, asi como el numero de nidos construidos. En la parte sur de la peninsula de Baja California la cotorra argentina se esta reproduciendo en esta fase inicial de invasion, entre mayo y septiembre, ocurriendo el cortejo y construccion de nidos aparentemente en mayo y junio, la incubacion en julio, la crianza en agosto y los primeros vuelos de los pollos en agosto-septiembre. Esta epoca reproductiva es similar a la registrada en su distribucion nativa en el hemisferio sur, en Argentina, en las correspondientes estaciones de primavera y verano (Navarro et al. 1992). La epoca reproductiva que ocurre en esta region de la peninsula difiere de lo registrado en Florida, un area donde es introducida tambien, donde la reproduccion ocurre con unos meses de anterioridad, de marzo a julio (Avery et al. 2012). Hay factores que influyen en el inicio de la epoca reproductiva de las aves, los cuales aparentemente estan relacionados a variables climaticas o de latitud. Por ejemplo, se ha documentado que en la subespecie Myiopsita monachus catita los factores ambientales que influyen en el comienzo de las puestas son las temperaturas maximas entre finales de invierno y mediados de primavera (Navarro & Bucher 1992). Es probable que en La Paz y sus alrededores las temperaturas maximas en estos meses sean similares a lo que se presenta en Argentina mientras que en Florida estas son mas estables, con mas calor, por lo que la reproduccion puede adelantarse.

[FIGURA 3 OMITIR]

Las estructuras donde colocan sus nidos las cotorras en sus areas de invasion son muy variadas, siendo estructuras artificiales (postes y torres electricas) y arboles y palmas (eucaliptos, encinos, palmas). Se ha encontrado en Florida y Chicago que el 80% y 58% de los nidos se encuentran en estructuras artificiales (Avery et al. 2006, Minor et al. 2012), mientras que en Espana utilizan principalmente palmas Phoenix sp., y en menor medida pinos (Pinus sp.), eucaliptos y alamos (Sol et al. 1997, Domenech et al. 2003); en Cataluna el 78% de los nidos se encuentran en palmas (Domenech et al. 2003). En nuestro caso, el 100% de los nidos que encontramos en el poblado de Chametla se construyeron en palmas (Washingtonia robusta y Cocos nocifera).

En areas de invasion, la cotorra argentina tiene preferencias por sitios urbanos y suburbanos (Hyman & Pruett-Jones 1995, Munoz & Real 2006, Rodriguez-Pastor et al. 2012). En Espana se ha encontrado que tienen preferencia por barrios con altas densidades de arboles (Pajares 2005). Tambien se ha encontrado que su distribucion esta determinada principalmente por la actividad humana, sobre todo en zonas urbanas ubicadas en planicies y a orillas de rios (Munoz & Real 2006). En la peninsula de Baja California, solo se ha reportado a la cotorra en zonas suburbanas (MacGregor-Fors et al. 2011, este estudio). Es notorio que la poblacion de cotorras argentinas del sur de la peninsula de Baja California, Chametla, se encuentra separada 560 km de la poblacion reportada en Guerrero Negro (Guerrero-Cardenas et al. 2012) y 245 km del reporte de Loreto (MacGregor-Fors et al. 2011), aunque no hemos confirmado que se encuentre en esta ultima localidad ni en que situacion esta. El 6 de septiembre de 2014, en la ciudad de La Paz registramos un grupo de 14 individuos y cinco nidos, siendo cuatro de ellos activos, registrandose pollos en uno de ellos. Es probable que el de La Paz se trate de un grupo pequeno con menor tiempo de haberse establecido que la poblacion de Chametla, pero dada la cercania entre poblados podrian considerarse como sub-poblaciones de una misma poblacion. Por lo anterior, no parece que la colonizacion de Chametla se deba a una ampliacion de su distribucion por dispersion o migracion de la cotorra dentro de la peninsula, ya que la especie no es migratoria y se ha reportado que en su area de distribucion natural el rango medio de dispersion de jovenes de su sitio natal es de 1230 m (Martin & Bucher 1993); en Barcelona, un sitio donde fue introducida, se ha encontrado una distancia de dispersion muy similar, 1114 m (Carrillo-Ortiz 2009). Aunque estudios geneticos en areas de invasion en los Estados Unidos de America EUA indican que su dispersion puede llegar a ser de 100 km (Concalves Da Silva et al. 2010), esto podria funcionar en regiones donde las condiciones ambientales no sean extremas, con ambientes estables. En ambientes aridos extremos como ocurre en la peninsula de Baja California, las probabilidades de viajar y colonizar se reducirian para especies que no son originalmente migratorias. Las zonas urbanas o suburbanas a lo largo de Baja California Sur estan separadas unas de otras por grandes distancias y extensiones de desierto de matorral xerofilo que probablemente actuan como barrera para la colonizacion de sitios adecuados por la cotorra argentina. Por lo anterior, creemos que es el hombre quien ha transportado las cotorras y se han dado liberaciones o escapes posteriores geograficamente separados de cotorras cautivas en estas tres ciudades del sur de la peninsula, tal como se ha reportado ocurre en EUA (Van Bael & Pruett-Jones 1996). En la ciudad de La Paz se ha observado la venta de cotorra argentina en las calles en los anos 2009 y 2010. Recientemente se ha detectado su venta en una tienda de mascotas.

Nuestra prediccion es que de no controlar pronto a la poblacion de cotorra argentina en Chametla, se dispersara a poblados proximos como El Centenario y la ciudad de La Paz (ubicados a una distancia menor de 10 km), uniendose con el grupo de cotorras encontrados en la ciudad de la Paz. Posteriormente podria continuar hacia otros poblados al sur, como el poblado del Triunfo que se encuentra a 40 km, y que es un sitio donde inicia la vegetacion de selva baja caducifolia, ambiente tropical, donde hay huertas de naranja, mango, ciruelas y otros. Este poblado parece que podria ofrecer sitios adecuados para que la cotorra se establezca e invada, y continuar mas facilmente la invasion hacia la punta de la peninsula, hacia Los Cabos (vease Munoz & Real 2006). Es necesario tomar acciones prontas para controlar las poblaciones de cotorra argentina en libertad. En este momento en que puede iniciar la invasion del sur de la peninsula de Baja California, el metodo mas efectivo para erradicar a la cotorra argentina seria el de disparos y trampeo (Simberloff 2003, Conroy & Senar 2009). Posteriormente, se complicaria su erradicacion y habria que usar inclusive metodos quimicos (Yoder et al. 2007, Avery et al. 2008). Recomendamos fuertemente su erradicacion en este momento, lo que reducira costos al futuro. Se debe seguir dando seguimiento a las poblaciones y sitios en tanto la erradicacion sucede, asi como informar y concientizar a las personas del gobierno y de la sociedad en general sobre los riesgos ambientales que esta especie representa, asi como restringir su venta en el pais. Nuestras observaciones contribuyen al conocimiento de la distribucion de la especie, su ecologia, su abundancia, su reproduccion, y el tipo de alimento que consumen en un area nueva de potencial invasion, en la peninsula de Baja California.

AGRADECIMIENTOS. Al proyecto SEP-CONACyT (155956) a RRE. RTH recibio una beca posdoctoral durante el desarrollo del trabajo. A Jose Juan Perez Navarro por la identificacion de plantas. A Tomas Lopez por facilitar la informacion de las cotorras del ano 2012. Dos revisores anonimos hicieron comentarios valiosos.

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Romeo TINAJERO y Ricardo RODRIGUEZ ESTRELLA

(1) Centro de Investigaciones Biologicas del Noroeste (CIBNOR). Instituto Politecnico Nacional No. 195 Col. Playa Palo de Santa Rita Sur, La Paz, Baja California Sur, 23090, Mexico. <estrella@cibnor.mx>

Recibido: 03/06/2014; aceptado: 07/04/2015
Cuadro 1. Caracteristicas
de las estructuras de
soporte y de los nidos de
la cotorra argentina en
Chametla, Baja California
Sur, Mexico, 2013-2014.

Nido      Planta soporte      Altura de      No.
                              planta (m)   Entradas

1      Washingtonia robusta       7           1

2      Washingtonia robusta       14          4
3      Washingtonia robusta       14          4
4      Washingtonia robusta       14          2
5      Washingtonia robusta       8           1

6      Cocos nucifera             15          1
7      Washingtonia robusta       16          1
8      Cocos nucifera             12          1

Nido   Distancia a nido   Fecha de registro     Observacion
          vecino (m)

1             42          28 mayo 2013        En construccion
                          1 julio 2013        En uso, exitoso
2             6           6 junio 2013        En uso, exitoso
3             6           6 junio 2013        En uso, exitoso
4             8           6 junio 2013        En uso, exitoso
5            130          22 diciembre 2013   En construccion
                          22 febrero 2014     En uso
6             42          27 febrero 2014     En uso
7            170          12 junio 2014       En uso
8             5           21 agosto 2014      En uso
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Author:Tinajero, Romeo; Rodriguez Estrella, Ricardo
Publication:Acta Zoologica Mexicana (nueva serie)
Date:May 1, 2015
Words:5196
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