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Coppee y Holmes: Loci classici--cronica de dos referencias--.

Coppee y Holmes: Loci classici--chronicle of two references--

SUMARIO 1. Dario y el alejandrino de Coppee. 2. Un abad, una sobrina, Wagner y una discipula, todos en Paris y en la cabeza del nicaraguense. 3. A la escucha de Augusta Holmes. 4. Francois Edouard Joachim Copee (1842-1908); le vieux Copee. 5. Le Tresor.

I.M. Ernesto Mejia Sanchez, de quien no fui alumno Porque llegue despues a la Facultad.

Empecemos por la solucion. En escena, dos de los tres personajes, el abad y su sobrina Veronique; es la tercera escena de Le Tresor de Francois Coppee:

Scene III

L'ABBE, VERONIQUE

VERONIQUE, qui a fini de desservir [la table du dejeuner deja eu], prepare des fleurs dans un vase qu'elle pose sur la table. L'abbe reprend son in-quarto et se promene de long en large.

L'ABBE.

Reprenons notre elan ... Je tiens ma tragedie et suis sur de mon plan. Melpomene avec moi sans doute a fait un pacte ... Voyons! ... Scene d'amour, d'abord, au deuxieme acte. --On convient volontiers que chez moi les amants (vers 205) Expriment en beaux vers leurs tendres sentiments Et peignent comme il sied le tourment qui les ronge ... --Un songe, a l'acte trois ... J'excelle dans le songe ... Et puis, a l'acte quatre, un recit... Mes recits, Aux yeux des gens de gout, passent pour reussis. (210) J'ai bien, par-ci par la, des scenes plus minimes ... Mais je sais m'en tirer par quelques vers sublimes.

VERONIQUE, reveuse, venant a l'abbe. Mon oncle!

L'ABBE, avec impatience, a part. Bon, encor! Non, jamais je n'ai pu Travailler un instant sans etre interrompu. Qu'est-ce que cette enfant peut me vouloir, en somme? (215)

VERONIQUE.

Mon pere, n'est-ce pas, etait bon gentilhomme ?

L'ABBE.

Sans doute ... Assez souvent je te l'ai dit, je croi, Mon brave frere est mort au service du roi, Quoiqu'il n'ait jamais eu que la cape et l'epee ... Mais voila maintenant ma verve dissipee ... (220) Et vous m'interrompez, Veronique, au moment Oo je mettais la main sur un bon denoument.

VERONIQUE.

Pardonnez-moi.

L'ABBE.

C'est bon. Mais je m'en vais, ma niece, Et je monte la-haut pour songer a ma piece ... Voyons!... Un denoument ... qui ne soit pas banal ... (225) Qui pourrais-je imiter, pour etre original?

(Il sort par l'escalier, a droite) [Fin de la scene III]

La originalidad: un tesoro escondido pero donde es bien posible hallarlo, con esfuerzo ciertamente, sin ir lejos: cavar dentro de si. Por eso el tio abad, y quienes atiendan su ejemplo, saldran espontaneamente de escena para discurrir las futuras maquinaciones que, por supuesto, tendran efecto en su comunidad.

Dario cita el alejandrino galante de Coppee en un pasaje destacado de sus profesiones de fe. Es una declaracion de principios, una bandera ondeando por todo lo alto: "Los colores del estandarte" aparecido en La Nacion de Buenos Aires, el 27 de noviembre de 1896.

El acontecimiento es posterior a Azul ... y contemporaneo a su siguiente libro de poesia, Prosas profanas y otros poemas. 1896 potencializo la obra del joven autor que maduraba a pasos gigantescos; un ano que emana su fuerza hacia atras y hacia delante. Marca la publicacion, sucesivamente, de Los Raros, Prosas profanas, y, no olvidemos, "Los colores del estandarte". En este ano, en dos lugares textuales senalados, declara con todas las letras algo que es mas que un retruecano: imitar para ser original. Tal color del estandarte es tipico del Dario aun juvenil y, en esa medida, es una tinta que colora el espectro cultural modernista mas alla del nicaraguense.

Lo que aqui sigue en estas paginas es la cronica de dos referencias medulares pronunciadas en el mismo 1896. Ambas llevan a Paris y en ambas el tema es la actitud que Dario encontro en el tesoro de Coppee: la originalidad yace al fondo de la imitacion. Gran decir--como el mismo califica en la otra referencia motivo de esta investigacion.

Siempre me ha intrigado que quienes citan el alejandrino en relacion de Dario no se hayan detenido para establecer la fuente exacta de la referencia y reflexionar sobre ella. Desde que en 1938 el ineludible y necesario Erwin Kempton Mapes resalta el pasaje, hasta Carolina Sancholuz, pasando por las ediciones a cargo de Gullon, Zuleta y Gomez, (2) todos ellos lo comentan, con pertinencia, y extraen consecuencias, pero asimismo todos ellos dejan intacto el lugar textual y la circunstancia de los que abrevo Dario. Una cita clave que mas de cien anos despues, nadie ha buscado en su fuente.

Empecemos. El nicaraguense no esta haciendo otra cosa que responder a Paul Groussac quien ve con buenos ojos al nuevo valor de las letras, juvenil pero ya de casi treinta anos, instalado en Buenos Aires desde hace tres (llego el 13 de agosto de 1893); con esa simpatia de base y bajo una actitud de profesor dirigiendose publicamente al autor novel, le repasa la plana al resenar Los raros. Tradicionalmente se acepta que, despues de la celebre carta de Juan Valera sobre Azul..., el texto de Groussac es pionero en la critica que toma en serio al joven y desconcertante escritor. Al franco-argentino, como sabemos, no le gusto ese libro que califico de "hagiografia literaria" escrita por un "sugestionado" (en este caso, las comillas son de Groussac) de "las mejores y las peores elaboraciones del barrio Latino". (3) El tolosano tenia cuarenta y ocho anos, esas dos decadas mas de vida, junto con su posicion de director de la Biblioteca Nacional de la Argentina, propiciaron su actitud suficiente; Groussac concluye su recension admonitoria de manera energica:
   El arte americano sera original o no sera. ?Piensa el senor Dario
   que su literatura alcanzara dicha virtud con ser el eco servil de
   rapsodias parisienses y tomar por divisa la pregunta ingenua de un
   personaje de Coppee: Qui pourrais-je imiter pour etre original?


Ahora, Dario (en "Los colores del estandarte"):
   El Azul ... es un libro parnasiano y, por tanto, frances. En el
   aparecen por primera vez en nuestra lengua el "cuento" parisiense,
   la adjetivacion francesa, el giro galo injertado en el parrafo
   clasico castellano; la chucheria de Goncourt, la calinnerie erotica
   de Mendes, el escogimiento verbal de Heredia, y hasta su poquito de
   Coppee.

   Qui pourrais-je imiter pour etre original?

   me decia yo. Pues a todos. A cada cual le aprendi lo que me
   agradaba, lo que cuadraba a mi sed de novedad y a mi delirio de
   arte; los elementos que constituirian despues un medio de
   manifestacion individual. Y el caso es que resulte original. "Usted
   lo ha revuelto todo en el alambique de su cerebro, dice el siempre
   citado Varela, y ha sacado de ello una rara quintaesencia".


Parrafos despues abundara el punto:
   [...] Se tu mismo: esa es la regla [...] Se conocen, eso si, los
   instrumentos diversos y uno hace su melodia cantando su propia
   lengua, iniciado en el misterio de la musica ideal y ritmica. (4)


Mas de un siglo despues es facil tomar revancha contra Groussac y en favor del ya no tan joven Dario. Pero un repaso minimo de la recension que origino la cita es, de todos modos, posible. Enumerare cinco puntos.

Primero. La lectura serena de la resena, evidencia un texto dictado por los juicios y prejuicios de Groussac contra la escuela decadente francesa, el Decadisme. A Groussac no le gustaba esa tendencia. Y lo que le gustaba de algunos de esos autores (sus salvedades elementales: Verlaine y Leconte de Lisle) es lo que, segun arguye, tienen de no decadentes. Groussac hace aqui su inferencia global: el libro de Dario no puede ser valioso porque trata de ellos, y los admira. La frase de Groussac es memorable: "Tan es asi que, en esta reunion interlope de Los Raros, altas individualidades como Leconte de Lisle, Ibsen, Poe y el mismo Verlaine, respiran el mismo incienso y se codean con los Bloy, d'Esparbes, la histerica Rachilde y otros rates aun mas innominados." (art. cit., p. 236). Ciertamente, el arte de la injuria esta en la pluma del director de La Biblioteca.

Segundo. El examinador dictamina que la literatura de Dario es potencial eco servil de rapsodias parisienses. Su literatura. No solo este libro, innegablemente dedicado a sus idolos verbales. Es decir; alguien no puede ser buen o gran escritor si admira gente mediocre, o mediocre segun el criterio de su critico. La flecha de Cernuda-Bowra tomo de aqui su acibar. (La lista de los autores que la tradicion admira, declarando mayores, y que profesaron vehemente fe a escritores que nos dejan perplejos es proverbialmente prolongada).

Tercero. La estrategia discursiva general de Groussac es mas bien erronea y desproporcionada. El texto consta de diez y siete parrafos. Siete paginas en la edicion original, cinco en la del Anuario de Letras. La limitada extension se va en declarar una y otra vez (que no en arguir) el valor deleznable de las dos nuevas escuelas francesas que son el decadentismo y el simbolismo, y en perdonarle la vida al prerrafaelismo ingles, su par, mas por la calidad de sus autores que por lo interesante de su ideario. Groussac: "... la necesidad que tienen las medianias de singularizarse para distinguirse. Para sobresalir entre la muchedumbre al gigante le basta erguirse; los enanos han menester abigarrarse y prodigar los gestos estrepitosos. Por eso ostentan la originalidad, ausente de la idea, en las tapas de sus delgados libritos ..." (p. 237) Lo dicho. He aqui un modelo de injuriar, mas que de rebatir. Ahora contra el simbolismo: "En Francia, el simbolismo y sus adyacentes se han limitado a teorias soberbias y tentativas impotentes en la realizacion." ?"Soberbio" tiene aqui algun merito? Remata sin titubeos: "Lo unico viable en el nuevo simbolismo frances o no es nuevo o no es simbolico." Por su parte, el prerrafaelismo se rescata porque "se ha preocupado mucho menos de los detalles exteriores que de la esencia artistica." (p. 238) (?Una teoria estetica puede ser detalle exterior?, ?o como se armoniza esta declaracion con las "teorias soberbias" simbolistas que los condenan?). Ademas, para su bien, segun Groussac, los prerrafaelistas contaron con la obra inobjetable de Shelley.

No perdamos de vista (puesto que Groussac se fue de largo por este camino) que toda esta andanada contra los ismos franceses de la segunda mitad del siglo XIX es para descalificar Los Raros bajo la inferencia como lo que tratas con admiracion es banal, tu libro no puede no serlo.

Hay otro elemento contra el que arguye Groussac. La torpeza metrica del decadentismo frances. Cinco de los diecisiete parrafos para mostrar a los decadentes como perpetradores de adefesios metricos y ritmicos. Groussac, efectivamente, sabia y mucho de versificacion, a pesar de su vanidad en recordarlo: "en otros tiempos mejores y muy poco decadentes, me preocupe de metrica, procurando adaptar al frances algunos ritmos castellanos" (p. 240). Es 1896 y Prosas profanas aun no es libro publicado, sino una serie de poemas aparecidos en revistas ... de todos modos, el porteno-tolosano pudo haberse percatado que se estaba dirigiendo al mayor virtuoso de la metrica que ha habido en la lengua que el tan amorosamente adopto como propia. El repertorio de recursos de Azul ... y de Prosas profanas proclama por todo lo alto que se dirigia a un maestro del verso.

Con lo que englobo mi punto cuatro. El texto de Groussac no concentra su atencion en discutir Los Raros en su logica intrinseca. Se transluce que, quijotescamente, cuando vio su rival detestado, semillero de sus fobias, se lanzo al ataque, si bien con parsimonia y estilo como un esgrimista de salon. La recension tiene esta unica linea logica, ocasionalmente explicita, en principio tacita: como los decadentes y simbolistas franceses no valen gran cosa en tanto tales, el libro vehemente que les dedica el "joven poeta centroamericano que llego a Buenos Aires, hace tres anos" (p. 236) es eco servil de rapsodias parisienses. Un jalon de orejas para que un muchacho tan prometedor enderece el rumbo.

Es una pena que en el mismo articulo la suficiencia de Groussac lo haga jactarse "de no haber dejado pasar hasta ahora una innovacion artistica, desde Wagner hasta Ruskin y Moreas" (p. 237); el, que repite para si la sentencia de "cansarme de todo, excepto de comprender"; es una pena, pues si que no habia visto frente a sus narices: no un joven aventajado, bien intencionado y con las admiraciones erradas, sino un autor que al cerrar ese 1896 llegaba a su treintena con la madurez de Azul..., de Los Raros, libro valioso en si mismo mas alla de la diversa dignidad de las personalidades de referencia, y del inminente Prosas profanas y otros poemas. La primera edicion todavia no salia de las prensas de Pablo E. Coni, pero Groussac, como cualquier hombre de letras, y mas aun, director de la Biblioteca Nacional, estaria al tanto de los diversos poemas hemerograficamente publicados aqui y alla.

Y el, tan sensible a las innovaciones artisticas, no se dio cuenta que en lugar de agotar su artilleria contra decadentes y simbolistas de Paris, debio centrar su atencion en el nicaraguense, pues estaba frente al poeta medular del modernismo hispanoamericano. (5) Quizas su actitud hacia Los raros se deba a que lamentablemente Groussac poseia en efecto varias virtudes que fueron beneficas para la literatura hispanoamericana, pero lo nuevo se le escapaba; si bien era muy perceptivo sobre los grandes maestros de su epoca ("el canon", digamos), no sintio por donde soplaban los vientos de la mas valiosa renovacion en aquel paso de siglo. Menosprecio aquello que los lectores y escritores sensibles de la epoca percibian no como el futuro sino el fertil presente venido de Francia. (6)

Ruben Dario respondio con serenidad y firmeza, sin agresiones, en un texto que seria otra de sus piezas literarias de referencia, "Los colores del estandarte". Su actitud es clara y respetuosa. Tenia en alta estima a Groussac, quien habia publicado en La Biblioteca el "Coloquio de los centauros", poema esencial de Prosas profanas, que le esta dedicado.

Un respiro para llegar a nuestro quinto punto. Dice Groussac que Dario se equivoco al "tomar por divisa la pregunta ingenua de un personaje de Coppee". El abad y su sobrina son ingenuos. No obstante, Dario lo resarce al retomar el alejandrino. Resulta que esos dos personajes son protegidos del tercero, el duque Jean de la Roche-Morgan, de aneja nobleza pero totalmente empobrecido. El abad esta planeando su vigesima tragedia, cinco actos en verso, "al estilo de Voltaire"--segun cuenta a su anfitrion. Si estiramos las cosas, el abad es no solo naif como hombre y poeta, sino una suerte de precieux ridicule con sotana; no hace dano a nadie y es bobo. ?Pero lo es su autor? Pues Coppee escribe, en tono menor y comico, teatro en el teatro; hay un principio evidente y elemental de hacer avanzar Le Tresor por pares simetrico-asimetricos (simetricos en funcion, asimetricos en calidad digamos moral y en tono generico). Asi, si el abad comunica en voz alta su boceto de obra, en su realidad--la ficcion creada por Coppee--grosso modo sucede en tono de comedia lo que el suena como tragedia, y las ocho escenas reales se van reflejando con los cinco actos imaginarios. Ademas, esta escrita en alejandrinos. Coppee es sutil; en la comedia las etapas que siguen Veronique y el duque Jean son finalmente provocadas por el abad, aunque este actue candorosamente ... Nunca consuma su obra y en cambio propicia romance, matrimonio y final feliz bajo su mismo techo. Es aqui que digo, quizas no el abad sino su autor merecia mayor estima intelectual de la parte de Groussac, cuando reclama al joven Dario "tomar por divisa la pregunta ingenua de un personaje de Coppee" (26 anos despues, Henry Bordeaux tambien sera un juez severo al dictar condena: <<un pauvre abbe qui versifie>> ; regresaremos a esto).

Dario y el alejandrino de Coppee

Si Dario leyo la comedia o asistio tardiamente a una representacion, seguramente habra gozado la habilidad autoral que hacia que sus personajes dijeran ocurrencias como las siguientes, y las pronunciaran en alejandrinos (deliberadamente) chabacanos. El abad es el primero en ser riguroso contra si, antes que Groussac y Bordeaux: <<Bon a rien! ... Je ne suis qu'un homme de genie>> Mas adelante senala un signo inequivoco de la decadencia nacional, moderna y republicana: <<La pauvre vieille France a peri toute entiere, / Personne ne sait plus tenir sa tabatiere>> (ambas ocurrencias en la primera escena, pp. 16 y 20). Dario, como la abigarrada mayoria (retomo el adjetivo de Groussac) de artistas experimento que ser un artista significa tener que ganarse el sustento con oficios ajenos a su obra; ser un genio quiere decir un bueno para nada, y batallar con la pobreza. (Pero no olvidemos que Dario fue excelente columnista de la prensa, bastante bien pagado, en las tarifas de la epoca.) Mas tarde el duque Jean de la Roche-Morgan, quijotesco a su manera, tambien encuentra le mot juste para rimar en un pareado su tiempo enemigo: <<Contre le pauvre duc qui veut gagner son pain /La pluie est demagogue et le vent jacobin>> (quinta escena, p. 25).

Ingenuos el abad y los otros dos personajes de la veloz comedia, de acuerdo. Pero no Coppee cuando los hace decir novatadas, usando el legendario alejandrino en tan ameno y prosaico tono menor. Y mucho menos fue ingenuo Dario al pescar al vuelo el reclamo de Groussac, revirandole la cita.

Aceptemos, para despedimos del noble abad que, por su bondad y falta de malicia, el es el deus ex machina dentro del escenario. Y que sus alejandrinos son galantemente ingeniosos. (Cuando, decadas despues algunos de los amigos de letras de Coppee, ya celebres, se burlan de el, tachandolo de hombre bueno y poeta menor, ?no estaran repitiendo su malicioso autorretrato parodico contenido en el abad? Algo asi como la consciencia que tenia el aduanero Rousseau de ser apreciado porque era naif) En la escena en cuestion del Tresor, tanto sus cavilaciones, como sus refunfunos a Veronique, son gran arte menor, si cabe la expresion. Dario lo entendio, tan es asi que es uno de los colores notorios que enarbola tres veces en su estandarte del 96: en la replica a Groussac, en el propio libro de Los Raros, que es un autorretrato intelectual y emocional complejo y cifrado, y en Prosas profanas, empezando por su prefacio. Tres ocasiones mediante las cuales asento con su obra que ante el estrecho de copiar y ser original, salia avante con garbo.

Un abad, una sobrina, Wagner y una discipula, todos en Paris y en la cabeza del nicaraguense

La primera edicion de Prosas profanas y otros poemas, es, verosimilmente, posterior a "Los colores". (7) Incluye ya entonces las celebres "Palabras liminares" (que se repetiran en la edicion definitiva de Paris, viuda de Charles Bouret, 1901): "Wagner a Augusta Holmes, su discipula, dijo un dia: 'Lo primero, no imitar a nadie, y sobre todo, a mi'. Gran decir."

El rezago de la edicion de Prosas asi como la dinamica mas agil de un diario como La Nacion, ofrecen el rompecabezas cronologico, acaso irresoluble, de cual de las dos aseveraciones hermanas antecede a la otra. Las "palabras liminares" para presentar su nuevo libro--libro y palabras que tanto impacto habrian de causar--pudieron haber sido meditadas y repasadas a lo largo de meses, lo que las haria anteriores, y el verso de Coppee fue retomado al bote-pronto de la critica de Groussac, incorporandolo en el articulo publicado el 27 de noviembre, cuando Prosas estaria ya totalmente cerrado y listo para la edicion. Pero nada cuesta imaginar lo contrario: Prosas se demoraba exasperantemente, como lo sugiere el tono de queja en la carta a Palma. En el interin Groussac reseno en La Biblioteca (numero de noviembre), Los Raros, primera gran publicacion de ese fertil 1896 (el pie senala: "Terminado el dia XII de Octubre / MDCCCXCVI"); con extraordinaria agilidad mental, Dario escribio y entrego en el mismo mes a La Nacion su respuesta, "Los colores"; supongamos, entonces, que de pronto, al calor del debate avivado por Groussac sobre copiar y ser original, americano y afrancesado, un buen dia fue a la imprenta de Coni y metio una nueva version de las "Palabras" donde insertaba la boutade de Wagner a Holmes. ?Por que no? Asi que, salvo evidencia directa que aparezca en el futuro, a la fecha, para efectos darianos, no sabemos quien es hermano mayor y quien menor, entre el abad de Coppee pensando en voz alta frente a la sobrina y Wagner dando su dictum a Augusta Holmes. Que llame la atencion: misma figura con personajes paralelos: el hombre adulto, que desde su masculina superioridad alecciona a la mujer joven, su discipula natural.

Ambas referencias enmarcan al Dario autor de una obra que estaba entregando Prosas profanas y otros poemas. Y ambas referencias se remiten directamente y sin ambages a Azul ... Tanto en "Los colores ..." como en las "Palabras liminares", Dario se esta manifestando en relacion al revuelo causado por Azul ...: En el primero declara la ascendencia parnasiana de Azul ... y menciona a Coppee para citar su alejandrino; la advertencia de Prosas inicia explicitamente asi:
   Despues de Azul., despues de Los Raros, voces insinuantes, buena y
   mala intencion, entusiasmo sonoro y envidia subterranean--todo
   bella cosecha--, solicitaron lo que, en conciencia, no he creido
   fructuoso ni oportuno: un manifiesto.


Dario se manifiesta y esa idea--copiar, ser original--es la piedra angular. Merece ser totalmente identificada. Por lo pronto el alejandrino de Coppee ya esta aqui, en su seno textual. Paso a citar integramente el ultimo parrafo del primer segmento de las tan comentadas "Palabras liminares":
   Yo no tengo literatura "mia"--como lo ha manifestado una magistral
   autoridad [muy probable alusion a Groussac]--, para marcar el rumbo
   a los demas: mi literatura es mia en mi; quien siga servilmente mis
   huellas perdera su tesoro personal [tesoro: el abad] y, paje o
   esclavo, no podra ocultar sello o librea. (8) Wagner, a Augusta
   Holmes, su discipula, dijo un dia: "Lo primero, no imitar a nadie,
   y sobre todo, a mi". Gran decir. (9)


El triangulo de senales cruzadas se cierra en 1912; es la parte dedicada a Prosas profanas, en Historia de mis libros:
   Me adelante a prevenir el prejuicio de toda imitacion, y, apartando
   sobre todo a los jovenes catecumenos, de seguir mis huellas,
   recorde un sabio consejo de Wagner a una ferviente discipula suya,
   que fue al mismo tiempo una de las amadas de Catulle Mendes. (10)


Compliquemos el asunto, o simplemente hagamonos conscientes. Pues Augusta Holmes (Holmes para Dario, quien acentua para emular la diccion francesa) no es la candida Veronique. Nada nos han informado los estudiosos de Prosas profanas sobre la circunstancia exacta de la mencion Wagner-Holmes; creo que no se han despejado estas simples inquietudes: ?Cuando y donde testimonia Mlle Holmes lo que oyo o acaso recibio por carta personal de Richard Wagner? ?Como supo el nicaraguense de esa agudeza? Un sintoma inquietante, como menciono en la nota 7, es que editores serios como Mejia Sanchez y Rama (Ayacucho, 1977) y Zuleta (Castalia, 1987) quiten los acentos a Wagner y a Holmes. Esa senal de epoca en los usos grafico-foneticos de Dario es una valiosa pista para ir de Holmes a, trasladando la fonetica a la francesa ... Holmes; al borrar los acentos en este punto de las "Palabras liminares", tan destacados estudiosos nos estan diciendo que lamentablemente no han ido en pos de tan senera figura femenina.

Puesto que entre escritores estamos y bebemos palabras, ?donde esta esa fuente textual? Pasemos pues ...

A la escucha de Augusta Holmes

Augusta-Mary-Anne Holmes (1847-1903; de aqui en adelante retomo la ortografia que ella misma impuso a su nombre), es de origen irlandes y obtuvo la nacionalidad gala en 1878; nacida en Paris, hija del acaudalado mayor Charles-William-Scoth Dalkeith Holmes y de Tryphina-Anne-Constance-Augusta Shearer es una prolifica y muy destacada compositora, discipula de Cesar Franck y, ciertamente, wagneriana de la primera hornada en Francia. "Esplendida voz de contralto" no informan sus numerosos comentaristas (11). La casa familiar estaba en Versailles. <<Pianiste talentueuse et compositrice, qui passait pour etre la fille de Vigny>>--reporta someramente Yann Mortelette en su Histoire du Parnasse. (12) Su pseudonimo masculino, con el que firmo varias partituras juveniles, aunque muchas otras bajo su propia identidad, era el improbable y novelesco Hermann Zenta. Joven y precoz, Holmes frecuento al final del Segundo Imperio y al inicio de la tercera republica el salon de Nina de Villard (1843-1884), que llego a ser llamado el gabinete del Parnaso (le boudoir du Parnasse), al que todos acudian; esos todos como por ejemplo, Cazalis, Coppee, Degas, Anatole France, de Heredia, Laforgue, Mallarme, Manet, Maupassant, Mendes, Verlaine, Villiers, Zola ... el gran politico Leon Gambetta tambien fue parte de los habitues, y tantos otros incluyendo al ruso Turgeniev, a los musicos Berlioz y Wagner. (13) Baste decir que mujeres como Nina y Augusta (que eran todo menos sumisas y discretas) conducen a una de las preguntas mas elementales y justas sobre ese entorno tan fertil y variopinto: ?que hubiera sido de esos hombres, de esos artistas, pintores, musicos, politicos, cientificos sin esas mujeres tan irradiantes de brio?

Volvamos a nuestra heroina. Holmes tuvo como padrino de bautizo a Vigny; algunas de las celebridades que se apasionaron por esta parisienne absoluta la revelan como una de las mujeres magneticas de ese siglo de grandes mujeres: su maestro Cesar Franck, Henri Cazalis, Camille Saint-Saens (a quien rechazo y con quien rehizo una larga amistad), Catulle Mendes (con quien tuvo cinco hijos a lo largo de diecisiete intensos anos, muy fructiferos para ambos artistas). Se documenta su trato amistoso con Franz Liszt desde 1870. Todos sus biografos coinciden: una hermosa rubia, sensual, femenina y de caracter fuerte. (14) Muy duena de si. Naturalmente elegante. Charles Gounod y Wagner se senalan como sus principales influencias musicales.

Villiers de l'Isle-Adam la conocio como puber canefora. <<Voici, cependant, la legende que tous improvisaient lorsqu'il s'agissait de celle-la>>--dice su admirador Villiers y abre comillas para sugerir esa voz colectiva :

<<Vers le milieu de la rue de l'Orangerie [8, rue de l'Orangerie, a Versailles] et entoure de tres vieux jardins se trouve un seculaire hotel bati sur le declin du regne de Louis XV, le bien-aime. La, vivent, tres retires, un savant vieillard, ancien officier irlandais, M. Dalkeith Holmes et sa fille, une enfant de quinze a seize ans. L'aspect de cette jeune personne, fort belle, sous ses abondants cheveux dores, eveille l'impression d'un etre de genie.

>>Mlle Holmes marche avec des allures de vision qui lui sont naturelles; on la dirait une inspiree. Le plus surprenant, c'est la qualite toute virile de son talent musical. Non seulement elle est, a son age, une virtuose hors ligne, mais ses compositions sont douees d'un charme tres eleve, tres personnel, et la partie harmonique en est traitee avec une science, un metier, deja solides. Bref, il ne s'agit pas ici d'une de ces enfants prodiges destinees a devenir, plus tard, de bonnes, d'excellentes menageres, mais d'une veritable artiste, sure de l'avenir.>> (15)

Hasta aqui Villiers de l'Isle-Adam dejando que su pluma sea vocero de la voz colectiva. Con lo que Augusta se separa "virilmente" de la dulce Veronique. (?Cuantas veces una mujer independiente es "elogiada" por su virilidad?) Holmes estuvo en el centro de la escena cultural y galante parisina. Ya de enero de 1877 data un articulo temprano de Octave Mirbeau celebrando su trabajo, cuando ella contaba veinte anos. (16) Antes de cumplir los treinta, su catalogo de compositora era respetable en cantidad y calidad, y la lista de sus enamorados no iba a la zaga, empezando por Henri Cazalis, el medico y poeta amigo de Mallarme. Mirbeau identificaba sus meritos estilisticos y le auguraba un futuro exitoso.

Cuando Gounod declino la encomienda del gobierno de Paris para componer una obra sobre un poema de Gabriel Vicaire, en conmemoracion del centenario de la (primera) Republica, y estrenarla en el marco de la Exposicion universal de 1889, la Holmes, avida de colocarse en el gran medio cultural, se entero; mediante un influyente M. Alphand logro que el consejo municipal de Paris le pasara la encomienda. Asi nacio su cantata (letra y musica propias, pues en esto seguia a su idolo germano: hacer ella misma el libreto de sus obras), que titulo Ode triomphale; el estreno fue en el Palais de l'Industrie, los dias 11, 12 y 14 de septiembre, naturalmente de 1889; entre orquesta, coros y bailarines, el prestigiado director Edouard Colonne condujo, en cifras redondas, 1200 interpretes (de los cuales 900 eran integrantes de los coros dirigidos por M.A. Fock).

El musicologo Hugues Imbert la ve como una amazona moderna:
   Le talent d'Augusta Holmes est absolument viril ; on ne rencontre
   dans aucune de ses Luvres les mievreries qui, le plus souvent, sont
   le defaut de tout talent feminin. Chez elle, la hauteur de la
   pensee et la noblesse du sentiment viennent en premiere ligne. Elle
   a le culte du Beau et sa muse n'a jamais chante que des sujets
   dignes de l'etre ; elle possede l'imperturbable volonte, cette
   faculte maitresse que denotent bien les lignes tres arretees de son
   visage. En outre, la main, chargee de l'execution est des plus
   habiles. Toutes les ressources de l'orchestration lui sont connues,
   et cette habilete, elle la doit, comme beaucoup de compositeurs de
   la nouvelle ecole francaise, a l'etude approfondie qu'elle a faite
   des maitres symphonistes! ... (17)


Hugues Imbert (1842-1905) no es ni remotamente irrelevante; cinco anos mayor que la Holmes, fue uno de los criticos musicales de referencia en los ultimos decenios del siglo XIX; por meritos propios director del Guide musical.

Podriamos extendernos, no sin placer, en una semblanza de esta compositora, pues nuestro tiempo ha vuelto la atencion a las grandes artistas, cientificas y humanistas de los siglos anteriores. Pero como no es bueno dejar a Dario demasiado de lado, solo anoto para bien del curioso melomano que al parecer sus partituras mas interesantes son Lutece (1878), Argonautes (1881), Ludus pro patria (1888; oda sinfonica, que es suerte de comentario musical a un oleo de Puvis de Chavannes; fue varias veces repuesta, en diversas salas). Importa decir que su obra civica y monumental de 1889, la Ode triomphale, fue centro de comentarios y de critica especializada. Esta reconocia valores en la autora; que era normalmente evaluada en tanto compositor relevante al par que tantos otros (y no por su handicap de ser mujer). Dos costados sensibles sobre los que regresaban los criticos: Holmes superficial y Holmes a la sombra de algunos grandes. No quiero forzar afinidades entre Dario y Holmes pero tampoco dejar de mencionar coincidencias. Ella tambien fue acusada de superficial, incluso de demasiado parisina:
   Non pas que son Luvre soit, a nos yeux, l'Luvre de style acheve et
   de facture impeccable qu'on admire sans reserve. C'est de l'art
   tres parisien ; superficiel et factice par certaines cotes, mais
   d'une incomparable justesse d'accent par d'autres, penetrant et
   incisif, creux avec un relief merveilleux et, en somme, tres
   caracteristique. (18)


Sobre ella pesaba el tema de imitar/ser original. De Wagner y de Gounod, tambien de su antiguo maestro y formador Franck. Victorin Joncieres resume su juicio sobre la Ode triomphale:
   La phrase de violons sur la quatrieme corde, en la-majeur, rappelle
   de trop pres un motif de Cinq-Mars. Comment l'ancienne disciple de
   Walgner [a l'occurrence, elle comptait 42 a.] se complait-elle a
   imiter Gounod, et meme Massenet ? (19)


Ella tenia 42 anos y la acusaban de copiar a gente tanto de calidad mayor como menor, segun la escala del critico (?como, ecos de Massenet?). Dario, a sus 29 leia de Groussac, ?como, ecos de Coppee?

Ahora una cita importante, en sus dos caras, la de Villiers y la de Imbert. Importante para los escasos interesados en nuestros dias de Mme Holmes, para los muchos entusiastas de Richard Wagner, y tambien para los no pocos darianos.

Villiers de l'Isle-Adam estuvo enamorado de Augusta y quizas nunca se resigno a no tener su ocasion; tal vez el motivo que en 1885 lo hizo escribir su semblanza de su siempre amiga fuera la posibilidad de que ella estuviera disponible, debido a sus disputas con Mendes. Villiers, tan admirador de Wagner como ella, dice que ...
   Deux mois avant la guerre allemande [de 1870], je rencontrai a
   Triebchen, pres de Lucerne, chez Richard Wagner lui-meme, Mlle
   Holmes, son pere s'etant decide <<malgre son grand age>> au voyage
   de Munich pour laisser entendre a la jeune compositrice la premiere
   partie des Nibelungen.


<<Moins d'attendrissement pour moi, Mademoiselle! ... lui dit Wagner, apres l'avoir ecoutee avec cette attention clairvoyante et prophetique du genie. Pour les esprits vivants et createurs je ne veux pas etre un mancenillier, dont l'ombrage etouffe les oiseaux. Un conseil : ne soyez d'aucune ecole, surtout de la mienne!>> (20)

He aqui algo que importa, entre otros, a los darianos. Tenemos otra version, dos anos posterior, de la misma escena. Cambian algunas palabras, algo de la puntuacion, pero el meollo de la imagen del temible mancenillier y su moraleja son identicos. La escribe Imbert en su <<Augusta Holmes>>:

<<Moins d'attendrissement pour moi, Mademoiselle!, lui disait Richard Wagner, a Triebchen pres de Lucerne. Pour les esprits vivants et createurs, je ne veux pas etre un mancenillier, dont l'ombrage etouffe les oiseaux.--Un conseil : ne soyez d'aucune ecole, surtout de la mienne.>>
   Augusta Holmes [prosigue Imbert] a su admirer la majeste du
   mancenillier, sans s'oublier sous ses vastes rameaux. Passionnee
   des Luvres wagneriennes, elle n'a pas copie le maitre et a garde
   son originalite. Dans ses Luvres on trouverait fort rarement une
   reminiscence des grandes pages de l'auteur de Parsifal (nous avons
   cependant signale une de ces reminiscences dans l'Ode Triomphale) ;
   ce qu'elle lui a emprunte, c'est la foi dans son art, la recherche
   constante du Beau et du Vrai.

   <<Une outranciere>> a-t-on dit, et le mot a ete prononce par
   Camille Saint-Saens, dans son livre Harmonie et Melodie (page 228).
   L'auteur de Henri VIII, tout en reconnaissant a Augusta Holmes de
   grandes qualites, lui reproche de trop vouloir faire oublier
   qu'elle est femme et de recourir a des moyens outres de force, de
   sonorite, a des modulations etranges, a une debauche de cuivres et
   de grosse caisse. (21)


Es justo decir que Francia no ha olvidado a su tan parisina y finisecular Holmes. Las semblanzas de Villiers y Imbert fueron esenciales para que ella dejara una huella atractiva y atrayente. (22) La Bibliotheque nationale, sede Tolbiac, conmemoro el centenario de su muerte con una muy ilustrativa exposicion, en la sala de lectura del departamento de musica. (23) El ano anterior, nombro en su honor una pequena plaza del barrio de la Salpetriere (24) En nuestros dias existe, afortunadamente y con justicia, una asociacion francesa, A l'ecuote d'Augusta Holmes et Pauline Viardot ; la dirige Michele Friang, autora de Augusta Holmes ou la gloire interdite (25)

En efecto, son exactamente dos figuras de primer orden quienes pusieron en letras de imprenta la declaracion de la bella vigorosa, de l'outranciere--como la saludo Saint-Saens--frase que, entre otros, Dario retomaria. Villiers la inserta en su semblanza dejandonos imaginar una escena privada donde el mismo estaba presente, mientras Wagner escuchaba a Holmes. Me llama la atencion que Imbert, quien cita a Villiers en su articulo, dando con puntualidad la referencia de La Vie moderne, inicie el ultimo segmento de su bello texto con la sentencia de los labios de Wagner; Imbert casi repite el texto de Villiers, y no lo da como fuente. Incluso, en un texto aparte, llego a sugerir que la Holmes le comunico personalmente el asunto.

Concentrando los datos, las evidencias textuales, la primera aparicion es la de Villiers el 13 de junio de 1885 en La Vie moderne, luego el mismo (con su libro que entro en circulacion el dia se San Valentin de 1890). Y en tercer lugar Imbert, en sus Nouveaux profils de musiciens, cuyo pie de imprenta senala la fecha del 10 de enero de 1892. Imbert habra retomado la declaracion de Wagner de Chez les passants pues usa attendrisement y no enthousiasme asi como la eliminacion estilistica de <<pareil au>> para el mancenillier.

Sin que les interese el angulo latinoamericano que la cuestion tomo, Raitt, Castex y Bellefroid, los editores de La Pleiade, tambien tienen sus reservas. Por un lado, ella, la Holmes, conto su encuentro con Wagner a lo largo de su vida, modificando elementos y ensayando matices, como un poliptico de si misma chez Wagner; y por el otro, cuando ella hizo su relato, digamos formal, a la prensa, no incluyo la sentencia. Esa "version oficial" aparecio en La Revue hebdomadaire, en entrevista de J.-L. Croze, aparecida el muy tardio 21 de febrero de 1908. En este punto de tan pocas pistas, nos auxilian los escrupulosos editores de La Pleiade. Un miembro de la Revue wagnerienne y tambien critico musical del Gaulois, Louis de Foucault, escribio que Wagner le dijo a el lo del mancenillier, vulgo manzanillo de playa. Y esta vez las fechas le ganan a la Holmes con su cronista Villiers. Segun de Foucault, se lo dijo en 1879, diez anos despues que a ella, pero las publicaciones de Louis de Foucault lo ponen a la punta por dos anos y cuatro meses: el Gaulois de febrero de 1883 (retomado en el Bayreuther Blatter de 1886).

Las repeticiones de la boutade: ?Invento o no la Holmes? ?Le robo a de Foucault la admonicion? ?El enciclopedico y magistral Wagner se solazaba, venida la ocasion, en soltar su oraculo tropical? Por su lado, Villiers y Imbert: ?plagio el usualmente probo Imbert al primero? ?Por que Imbert remite al articulo de Villiers, y en este punto se come la referencia? ?En que medida Villiers escribe lo que presencio y en cual ejercio su inventiva?

Sea como sea, son esas las referencias de Wagner-Holmes y el mancenillier que Dario se come en una tropicofagia muy sugerente.

La circunstancia del dictum del maestro Wagner a su emprendedora discipula es esta. Augusta insistio a su padre, el condescendiente mayor, que fueran a un estreno muy esperado: Das Rheingold; si, ella estuvo, partitura en mano, con su padre y con Liszt (padre de Cosima, no olvidemos), en el estreno mundial, en primera fila de la galeria principal del teatro real de Munich, el 22 de septiembre de 1869. En ese viaje, con caracter de peregrinacion artistica, por todas partes coincidian con los artistas franceses que tambien se habian destacado, y quienes ya se trataban con Wagner; entre ellos Catulle Mendes y su joven esposa Judith Gautier, la hija del poeta, quienes se hacian tercio con su amigo Villiers ... Ni Augusta ni Catulle titubearon ante el flechazo. Mendes y Judith asistieron solo al ensayo general, pues el maestro--perfeccionista, neurotico, egocentrico--seguia insatisfecho y posponia el estreno para desesperacion de Luis II de Baviera. Muy poco despues del Rheingold empieza el apasionamiento Holmes-Mendes. Raphael se llama el primer hijo comun; nacio en mayo de 1870. Emile Ollivier habia recomendado a Wagner que recibiera a esa jovencita compositora (22 anos); ello fue el 11 y 12 de septiembre, en Lucerna. Cenaron, convivieron, ella interpreto, al piano y voz, melodias propias y del maestro. Fue entonces.

Entrados en estos asuntos y siguiendo las ramas del manzanillo hasta donde se me perdian de vista en el bosque de libros y revistas decimononicos, di con otras dos referencias. Una a Wagner-Holmes. Pero esta vez posterior incluso a Dario, en una semblanza acuciosa que la reproduce tal como en Imbert. Es 1921 y ya todos nuestros personajes habian muerto.26 Pero las palabras seguian ahi. Lo sorprendente y bello es que Dario haya identificado tan claramente la sentencia de Wagner en que se traza la poetica ecuacion entre el gran maestro hablando de si como una influencia nociva si se le sigue a pie juntillas. Dario hurta el manzanillo, y sin embargo parafraseo con transparencia.

La segunda reaparicion tardia lleva a preguntarnos que tan popular habra llegado a ser la imagen de Wagner-manzanillo en la efervescencia y fiebre de wagneritis que Paris sufrio durante la segunda mitad del siglo XIX. Despues de Holmes y de Foucault el dictum se eclipsa. Hasta que resurgio con todo esplendor nocturno en 1948.

Julien Gracq (ne Louis Poirier, 1910-2007) retoma a la letra la imagen de Wagner como manzanillo letal en su obra teatral sobre la busqueda del Santo Grial (obra, la de Gracq con innegable impronta del Parsifal wagneriano). Senala el dramaturgo en el aviso inicial:
   [Chez Wagner] Il y a des chefs-d'Luvre qui fertilisent leur
   matiere, en font un carrefour magique, une etoile de routes sans
   cesse foisonnante de nouveaux chemins (le Faust de Goethe
   appartient a un monde de nebuleuses, grosses a l'infini de planetes
   nouvelles). Wagner est un magicien noir--c'est un mancenillier a
   l'ombre mortelle--des forets sombres prises a la glu de sa musique
   [,] il semble que ne puisse plus s'envoler apres lui aucun oiseau.
   (27)


Dario y Holmes: dos jovenes artistas vigorosos que saben responder al fantasma de las influencias. Que saben responder a la acusacion, y que conocen el secreto para asimilar a sus maestros admirados (quizas todavia mas el que ella: Dario es punto de partida para la poesia en espanol del siglo XX; Holmes merece ser escuchada, pero no es Saint-Saens ni Debussy ni Ravel). Las "palabras liminares" de Dario son de 1896; el libro de Villiers habia aparecido apenas seis anos antes, el de Imbert cuatro; cierto que Villiers en La Vie moderne estaba esperando lectores desde 1885, cuando Dario todavia no llegaba a Santiago (pero lectores de prensa, la cual una vez aparecidos los nuevos numeros, van quedando fuera de circulacion). ?Como fue que la enorme antena del poeta dio con tan bella y oportuna perla? ?Donde y cuando supo de esa boutade tan propia y casi exclusiva de los circulos culturales parisinos? ?Sus dos meses de 1893 en Paris? En ese tiempo el articulo de Villiers ya estaba publicado en revista y libro, tambien existia ya el libro de Imbert. Dentro de la ausencia de pistas sobre Dario como lector y conocedor del ambiente cultural parisino, lo menos improbable es imaginarlo con el libro de Villiers, o incluso con la Vie moderne en las manos, en ese 1893; pero tampoco es improbable que el, que tambien era wagneriano, se haya sentido atraido por un titulo como Nouveaux profils de musiciens, aparecido en enero del ano anterior. ?Habra que buscar por el lado de su admiracion hacia Mendes? (Pero ya dije que en los fragmentos correspondientes de su Vida no menciona ni al poeta ni a la compositora.28) Dario es melomano agudo y wagneriano temprano entre los latinoamericanos ... Dicen que el ubicuo Gomez Carrillo fue su guia introductor en Paris, ?sera ese el hilo que siguio Dario, dentro del laberinto de los cafes y salones para oir la ocurrencia o incluso asomarse al libro de Villiers, recientemente fallecido? ?O su impresionante y a veces impredecible gula cultural lo hizo interesarse por el libro llamado Nouveaux profils de musiciens?

El como y cuando de la cita de Coppee esta ya provisto, desde la resena de Groussac, a la agilidad de Dario para usarla a su beneficio. No sabemos si la admonicion de Groussac lo aguijoneo y leyo Le Tresor. ?Pero como supo que era esa la obra de Coppee a leer, pues Groussac no la menciona? En resumen, y hasta ahora, la ubicacion textual y escenica de Coppee estan aqui. Todas las apariciones de Wagner y su no me sigan tambien estan aqui, con los meandros de la apasionante compositora rubia.--Y Dario se come el arbol selvatico ... ?por que?, ?demasiado color local, en su caso?

Los comos de que las "Palabras liminares" de 1896 puedan incluir el gran decir teuton y su aprovechamiento en "Los colores del estandarte" del hexametro del abad parecen, por lo pronto y no se hasta cuando ni me imagino exactamente de que manera, en que fuente, condenados alegremente a los puntos suspensivos. Asi: ...

Nosotros, que admiramos a Dario e invocamos sus pasos, celebramos la contundencia de ambas declaraciones tan suyas, diciendo no me sigan; los imito a todos y asi soy original; seanlo ustedes; ambas, tan agilmente asentadas en un parpadeo de las publicaciones modernistas, han sido tan repetidas que les hemos conferido un caracter necesario. Para cada una de ellas se necesitaba un hombre empapado del presente cultural parisino. Pues las dos tienen no a Francia ni tampoco exclusivamente a Wagner o a Coppee como foco sino a Paris; ambas son parte de la vida de esta ciudad entre artistas y escritores. Pertenecen a ese medio, ciertamente irradiante, pero pequeno en si mismo. Descontando sus voraces lecturas, Dario solo habia puesto los pies en esta capital cultural por un par de meses en 1893, de paso a Buenos Aires. Estamos ante algo que la expresion "galicismo mental" (Valera) no alcanza a cubrir. Dario las uso, las inserto en la cultura latinoamericana. ?Cuando, como y por que habia llegado a cada una de ellas?

Estas sentencias se volvieron inmediatamente parte de la poetica, tanto declarada como intrinseca, de la obra dariana. Ambas son del mismo momento de su desarrollo; tocan el 1890 de Azul ... y el 1896 de Prosas profanas, por extension se irradian al resto de su vida y obra.

Quiero ahora regresar a nuestro abad y su bondadoso demiurgo.

Francois Edouard Joachim Coppee (1842-1908); le vieux Coppee

Estamos en los mismos salones y en el mismo ambiente parisino. Imaginemonos espiando el salon de la bella, morena en este caso, Nina de Villard--adonde probablemente nuestro poeta no entro--. Dario no fue casual ni azaroso al invocar a Coppee y a Holmes, cada uno por su lado, pero contiguos. Verlaine, Coppee y su viejo amigo Edmond Lepelletier iban al salon de Nina de Villard donde conocieron, trataron, admiraron y escucharon a la joven Augusta. ?Que lugar ocupaba Coppee? Segun el pulcro y categorico Albert Thibaudet su asunto es la "mistica francesa de lo pequeno" (<<mystique francaise du petit>>). Despues de haber gozado de nombre, prestigio y amplio publico, su fama se torno negativa y se volvio una referencia proverbial del exitoso y burgues poeta menor, del poeta prosaico. Imposible, inutil, proponerlo como alguien susceptible de ser repuesto entre los grandes del siglo XIX frances. Sin embargo, las letras de su siglo deben no poco a su trabajo continuo y fiel. Justamente por su mediania tenemos en el un excelente representante de una figura necesaria de su momento cultural, el auteur flaneur, aquel escritor a ras de acera, igual y sensible al pequenoburgues que es a quien se dirige. El XIX es el siglo de las calles, plazas, bulevares y cafes de Paris (tambien de las barricadas, motines, revueltas y represiones: pero siempre calles, el gris aire libre de Paris como foro nacional). Paris como la capital de la batalla por la republica, ciudad que en los tiempos serenos derramaba en amables promenades su joie de vivre, para que el mundo entero la imitara; y en las borrascas y tormentas era el escenario de la disputa politica; si Luis XIV abandono las Tuileries por la extravagancia de Versailles, 1789 y las gestas sucesivas regresan a la capital. Eso que los griegos llamaron y legaron como la republica habia pasado de las rencillas del ostracismo y la cicuta en la polis, a la oratoria, el veneno, los punales y las guerras civiles en Roma, y despues a las barricadas, razones de Estado, antorchas incendiarias y represiones modernas de Paris. La literatura francesa del XIX no podia dejar de ser su espejo y, al serlo, es un mapa y una bitacora de Paris. Despliega una galeria visual similar a la que en la plastica podemos senalar con la tension dramatica entre dos polos: o bien Delacroix y La liberte guidant le peuple (1830), o bien los placeres iluminados por la luz del dia, como vemos en Renoir, sus pergolas y guinguettes, o la vida dentro de los cabarets de tonos ocres de Toulouse-Lautrec. En las letras ciudadanas, Balzac, Hugo, Baudelaire, Verlaine, Villiers de l'Isle-Adam y Zola, son algunos de los arquitectos y cartografos esenciales de ese Paris hecho de literatura.

Coppee no ocupa un lugar junto a las celebridades que acabo de mencionar, pero no neguemos su diligente funcion: no un arquitecto sino un maestro de obras perseverante, imprescindible. El tambien contribuyo con ciertas imagenes a la iconizacion del Paris capital del siglo XIX. En su epoca, a pesar del desprecio de los grandes, gozo de credenciales dignas. Colaboro en Le Parnasse contemporain ; a sus 23 anos fue discipulo de Catulle Mendes, quien lo tolero con afecto. Posteriormente se le testimonia como gran amigo de Jose Maria de Heredia, como le acentuaban los franceses. Asi, su obra, siempre marcada por la influencia del gran Hugo (lo que lo hermana con Dario, pues Hugo fue el primer idolo frances del joven Felix Ruben, desde sus tiempos nicaraguenses) era parte de los habitos de la vida parisina. La vieja guardia conservadora--aquella que abjuro sucesivamente de los escandalos de Baudelaire, Verlaine y Rimbaud--lo respeto y en 1884 lo volvio inmortal, como se dice en frances: elegido a ocupar la silla 10 de la Academie francaise, institucion de la que fue secretario perpetuo.

El monumental Dictionnaire bibliographique des auteurs de tous les temps et tous les pays lo retrata al preguntarse : <<Poete du peuple ? On peut en douter; mais certainement le poete le plus populaire de la fin du XIXe siecle.>> (Vol. II, p. 679). Asi que Coppee se encuentra en algun punto entre el poeta autentico--hay buena poesia, a veces, en sus versos--, el cronista urbano en verso, el bonhomme que al versificar o al hacer teatro (en verso o prosa) ofrece especies de acuarelas o bocetos tipicos, cliches de palabras correctas. Fue miembro del Parnasse y sin embargo no puede negarse que no es su mas ambicioso militante. Fernand Calmettes (1846-1914), pintor y escritor que andaba en el medio, dejo testimonios claros y duros contra, el viejo Coppee.
   ... les intransigeants du Parnasse appelaient Coppee 'Lakiste de
   Faubourg'; ils l'accusaient de n'avoir d'autre ideal que celui de
   son petit epicier de Montrouge et, provincial de Paris, d'etre
   d'une date et d'un quartier, de ne pouvoir depasser la barriere.
   (29)


Coppee tenia exito entre el gran publico burgues que el Parnaso detestaba, pero sin el favor del cual las ventas eran considerablemente mas bajas. Dado que de una manera conflictiva era uno de ellos, tuvo el no envidiable privilegio de ser blanco favorito de ironias, podria armarse una acida antologia de boutades. (Groussac, ciertamente, no inicio esta costumbre de sus paisanos.) No me resisto a citar uno de los mejores dardos, celebrado y repetido hasta nuestros dias, en la medida que el Parnasse y Coppee merezcan tinta. Es Villiers de l'Isle-Adam, y la ocasion, el estreno, en el Odeon (?quien hubiera desdenado ese foro a su servicio?) de la comedia Le rendez-vous, de Coppee, por supuesto:
   Or Villiers, particulierement hostile a la poesie familiere,
   vivement agace par un attendrissement d'art si contraire a la
   rhetorique du Parnasse et choque du profit qui le semblait devoir
   en revenir a l'auteur, Villiers resuma son impression en debitant
   sur un ton d'orgue de Barbarie ce vers improvise : 'Donnez-moi de
   l'argent puisque j'aime ma mere.' Toute l'esthetique parnassienne
   est contenue dans cette sailli de Villiers. Honte et malediction a
   qui laisse pleurer son cLur en poesie! (30)


Lo peor que puede decirse de Coppee corresponde no a su obra, tantas veces fustigada e innegablemente limitada, sino a su desempeno publico. Tomo abiertamente el bando anti-dreyfusardista; no fue el unico, por supuesto; Jules Lemaitre y Auguste Renoir tambien creyeron en el nacionalismo galo. (31) La Ligue de la Patrie Francaise lo nombro presidente honorario. Para decirlo en terminos de vida cotidiana parisina: entre el pulcro y conservador Francois Coppee y el pendenciero y exacerbado Paul Verlaine habia la diferencia entre un paseo dominical en familia por el Jardin de Luxembourg y el sol negro de alas comisarias de policia, los hospitales publicos y los hoteles de mala muerte. Verlaine y Coppee: espero que al presentarlos como almas tan afines como antagonicas el lector hispanoamericano actual recupere y sienta la figura viva de Francois Coppee.

Rimbaud, Verlaine y sus amigos del acido Album zutique (1871), lo incluyeron entre sus blancos de ataque. (32) Recuerdese que dentro de ese Album, Verlaine colabora con sus <<Vieux Coppees>>. Pero en el inicio de sus trayectorias, no solo fueron afines sino que concibieron planes al alimon. Los biografos senalan que se conocieron desde 1863; eran jovenes y fueron amigos con el brillo de la camaraderia de las primeras letras. Tres anos despues de su primer encuentro formaron parte del Parnasse contemporain. Un sueno de su juventud: traducir juntos la tragedia de la vejez, el King Lear. El librero Alphonse Lemerre, de quien los jovenes poetas eran compradores, protegidos y contertulios en el Passage Choiseul, lo mismo emprendio la aventura de publicar el Parnasse que los Poemes saturniens (ambas ediciones en 1866) que fungio como editor de Coppee (Le Tresor, en suelto de 1879, tiene su sello). Lemerre era en cierta medida su mecenas, pero no tan generosamente: era frecuente que editara la poesia de esos autores a cuenta del escritor.

Verlaine y Coppee empezaron a trazar su retrato literario, cada libro nuevo, otro rasgo en su fisonomia hecha de palabras. Cuando los miramos en su edad adulta, lo primero que vemos son las diferencias; Verlaine es severo contra la poesia prosaica y realista de su antiguo cofrade, ?pero podemos olvidar que en su primera etapa, la de los Poemes saturniens, estaba impresionado por el verso realista y cotidiano de Coppee? (33) ?No habra ningun eco de las artesanias y ejercicios de Coppee en los esfuerzos de Verlaine en pos del poema en prosa y de permitir que la poesia hable de los efimeros sucesos urbanos? Varios de los poemas de Verlaine para los "zutistas" se rubricaron <<Promenades et interieurs>>, aprovechando socarronamente un titulo de Coppee; pues una de las busquedas mas importantes de Verlaine era que la vida tal cual, con su prosa y banalidad, fuera acogida por el poema; ciertamente, lo consiguio con mas acierto y modernidad que su otrora amigo; lo supera, haciendo mucho mas que versos amenos con telon urbano. Pero Coppee fue uno de los primeros poetas que Verlaine creyo nuevo, en ese sentido. Decadas despues, cuando ambos se convierten al catolicismo, Sagesse, de Verlaine (fechado 1881, pero aparecido en 1880) y La Bonne souffrance (1898) del segundo, muestran viejas familiaridades.

En este sentido se manifiesta Jacques Borel, quien cita el elogio de Verlaine a su amigo Coppee sobre Intimites; es 1868 y resalta esa <<delicate affectation de laisser-aller elegiaque, que raille par instants une legere note d'ironie triste.>> (34) Coincido con el estudioso en decir que en el momento en que Verlaine transitaba de Poemes saturniens a Fetes galantes, su entusiasta juicio sobre el amigo albergaba su propio credo literario.

Verlaine muere, hacia las siete de la tarde, el miercoles 8 de enero de 1896 (ano tan fructifero para nuestro Ruben Dario, nacido un dieciocho de enero; es el ano de sus manifiestos que el presente ensayo identifica); fue un invierno cruel: demasiado frio, oscuro y de nevadas insistentes; le Pauvre Lelian, (35) naturalmente, era pobre y vivia en condiciones lastimosas, su calefaccion y alimentacion eran insuficientes. Murio, se extinguio, a los 51 anos habia consumido su vida; el precario lecho estaba, como de costumbre, repleto de periodicos y revistas culturales, algunas cartas de los amigos y discipulos con los que seguia en contacto. Dos dias despues, los cordones del ataud fueron sostenidos por, en orden alfabetico que no de jerarquias parnasianas o liricas, Barres, Coppee, Lepelletier (su amigo desde el liceo y hasta mas alla de la muerte: su primer biografo), Mallarme, Mendes Montesquio y Roujon. En la iglesia de Sainte-Genevieve-du-Mont, tocaron el organo los maestros Dubois y Faure. Como no tenia otra herencia que su fama turbulenta, su obra ya legendaria y la miseria, el ministerio de bellas artes acudio para que las exequias fueran dignas y otorgo 500 francos para los gastos funebres del poeta; Coppee con 300 francos puso el ejemplo para que Barres, Lepelletier y el conde Robert de Montesquiou-Fezensac saldaran el resto de los 998 francos totales. De modo que a las burlas de Verlaine, el viejo amigo Coppee respondio con la devocion del buen cristiano en que se habia convertido. Entre los diversos discursos funebres, el de Coppee fue elegido como prefacio de la Choix de poesies (Fasquelle, 1898, aunque la portada diga "1896"). Esa antologia, junto con Chair, dernieres poesies e Invectives, ambas del ano de la muerte, apuntalaron, con el auxilio de las reediciones y novedades filologicas como las iuvres posthumes de 1903, la inmediata pervivencia de la obra de Verlaine mas alla de su muerte precaria en un apartamentito del segundo piso en el numero 39 de la rue Descartes, en la colina de Sainte Genevieve. Cuando exhalo la vida lo acompanaban Eugenie Krantz, mujer de sus ultimos y autenticamente decadentes anos (<<ma presque femme>>--dicen que decia le Pauvre Lelian), y del joven pintor Albert Cornuty.

Su muerte llamo la atencion sobre su vida y obra. Hay varios relatos del deceso; coinciden en la cronica general y se contradicen en algunos puntos anecdoticos. (36) Entre ellos, el diamante falso o legitimo de "su ultima palabra". Ni Eugenie Krantz ni Cornuty, autonombrado su enfermero de cabecera, escribieron su testimonio, asi que los que existen son de quienes no estuvieron ahi. La leyenda que me conviene, me adelanto a decirlo, no tiene fundamento. Debe ser falsa, exageracion y atribucion. El editor Leon Vanier, sobre todo, y en alguna medida Gaston Stiegler, redactor del Echo de Paris parecen ser los primeros en forjarla; Leopold Dauphin, que tampoco estuvo en el transito final, la propalo. Francois ... Eso es lo que (no) dijo Verlaine al morir. Los primeros en negarla, que tampoco estuvieron ahi, no en ese instante, pero merecen credibilidad al grado de que a falta de pruebas optemos por ellos, son sus muy proximos, los jovenes F.-A. (Frederique-Auguste) Cazals y Gustave Le Rouge. Escribieron su libro, minucioso y calido; proviene de haber acompanado a Verlaine en su ocaso. Nunca mejor titulado Les derniers jours. (37)

Niegan la aseveracion; no dijo Francois ... y sugieren como nacio la leyenda. En ese enero riguroso de 1896, Verlaine mismo constataba su agonia; sabia que moria. Estaba entre resignado y sentimental. A sus acompanantes les pedia que le trajeran en particular a tres antiguos amigos, de tantos anos. Mallarme, Lepelletier, Coppee. Hablaba de los tres. Murio entrando en coma, sin fuerzas ni conciencia para decir "la ultima palabra". Lo que Vanier empezo a propalar, llego a conocimiento de Coppee. Era una tentacion. El lo retomo, hablando de si mismo, en su discurso funebre. Asi que Coppee aunque noble y catolico no desdeno el pecado de la vanidad. El meticuloso Francis Viele-Griffin es categorico:
   Malheureusement, la legende du cri "Francois, Francois ..." n'est
   moins qu'authentique : elle est due, si j'en crois mes autorites,
   au soin du spirituel editeur Leon Vanier. (38)


Ahora olvidemonos de la definitiva falta de sustento y de la vanidad de Coppee. Creamos en la escena (a pesar de Coppee mismo). Imaginemos que el ultimo suspiro lo buscaba. Que no dedico la ultima burbuja de oxigeno a ninguna de sus pasiones, amores ni coleras; que no extinguio su vida con Arthur ni Dieu ("Seigneur, vous m'avez laisse vivre / Pour m'eprouver jusqu'a la fin>> (39)) ni con Poesie en la ultima bocanada del cuerpo en ruinas. La ultima palabra; habra sabido que era el instante del fin de su vida, con el conocimiento primario que identifica el segundo exacto de la muerte. No eligio ninguno de los dos o tres nombres femeninos que dibujan el violento arco de su vida; su madre, Elisa Dehee, a quien intentara asesinar, y que no obstante nunca lo repudio; o Mathilde Maute de Fleurville, con quien se casa en el senalado ano de 1870, cuando Napoleon III declaro desastrosamente la guerra a Prusia, mientras el mismo se ilusionaba con llevar un camino recto, convencional (<<Oui, je veux marcher droit et calme dans la Vie>> (40) ... <<Dans l'extase austere du juste>> (41)), Mathilde, quien despues del divorcio sigue acudiendo en su socorro; tampoco menciono a Eugenie Krantz, ahi a su lado, conocida como Ninie-Mouton, antigua artista de music-hall, pasado turbulento, y, dicen, bastante arisca (reveche), pero companera a la hora de su muerte, motivo del inusual homenaje que son las Chansons pour Elle, sedientas de animalidad (<<Toi mon dernier, mon seul temoin, / Viens ca, chere, que je te baise>> (42)). Verlaine no llamo a ninguna de esas tres mujeres. Y podemos decir dos nombres masculinos emblematicos que tampoco pronuncio. Arthur Rimbaud, necesariamente (<<mon grand peche radieux>> (43)) ; el propio Frederique-Auguste Cazals, con quien sostuvo una rel"acion similar a la que tuviera con el poeta genio, pero mezclada de amistad compasiva ... Cazals llego un poco despues de la muerte, y tomo los crayones, para hacerle maniatica y tiernamente, un retrato mortuorio. Despues, junto con el otro discipulo Le Rouge, forjo el bello Les derniers jours de Paul Verlaine, libro que vale una muerte. No, no fue a ninguna de esas cinco conmociones a quien invoco, esas cinco intimidades como las cinco puntas de la estrella de fuego que lo subyugaba. ?Fue la amistad, entonces?, ?la complicidad del camarada? De este lado, si asi fue, sus biografos han conservado la lista de honor de quienes estaban ahi, en su digna miseria final. Podemos evocar con el mismo derecho a Barres o a Lepelletier, al igual que a Coppee, tambien a Mallarme e incluso a Robert de Montesquiou; son los nombres del buen amigo reiteradamente presente hasta la resaca marchita al final de una vida de inmersiones en la obediencia nocturna. Juan Carlos Onetti lo expresa asi en "Bienvenido Bob": "?Esta noche es una noche de leche o de whisky?, ?impetu de salvacion o salto en el abismo?" Dirigirselo a Verlaine: ?Es noche de Fetes galantes o de Sagesse?; ?inspirarse para escribir mas versos sulfuricos y sarcasticos como en los tiempos de Arthur o intentar, una vez mas, amistarse con la mansedumbre, ya no de la madre ni de Mathilde, que ya no estan ahi, sino del viejo Coppee y alabar la bondades solares de la vida? ?Noche de verde absinto o de sopa de coles? La ultima palabra:--Francois ...
   Hay material pues, para un bello vidas paralelas.
   Volvamos a terminar.


Le Tresor

Ahora Le Tresor, para, sin abandonar a Coppee, despedirnos de Verlaine en pos de Dario. Ofrezco aqui la relacion bibliografica inicial de esta obra traida a cuento por Groussac y agilmente retomada por Dario.
   Le Tresor. Comedie en un acte en vers, representee pour la premiere
   fois sur le Theatre de l'Odeon, le 20 decembre 1879; edition:
   Paris, Alphonse Lemerre Editeur, 23-31 Passage Choisseul, 1879 [el
   pie de imprenta es exactamente la fecha de estreno; se trata de un
   suelto de 46 pp. in-16] [Nuestra cita celebre, ya dije:
   Scene III, vers 226; p. 23]. Notice du livre: FRBNF30267797; notice
   de spectacle: FRBNF39459648.


Mas tarde, las siguientes ediciones:
   Theatre de Francois Coppee; Paris, A. Lemerre, 1872-1882, 3 vol
   in-16, Comprend: I. 1869-1872: Le passant. Deux douleurs. Fais ce
   que dois. L'abandonnee. Les bijoux de la deliverance; II.
   1873-1878: Le rendez-vous. Prologue d'ouverture. Le luthier de
   Cremone. La guerre de cent ans; III. 1879-1881: Le tresor. La
   bataille d'Hernani. La maison de Moliere. Madame de Maintenon.
   FRBNF36576892 [Pour l'edition en 5 vols, 1872-98, in-18:
   FRBNF30267792]. Library of Congress call: PQ2211.C3 L7 1897
   Jefferson or Adams Building Reading Rooms.

   CEuvres de Francois Coppee; A. Lemerre organizo en siete volumenes
   el conjunto: Poesies 1864-69, 1869-74, 1874-78, 1878-86 ; Theatre
   1869-72, 79-81, 1885-95.


Primera edicion en Estados Unidos, en frances:
   Le Luthier de Cremone et Le Tresor with an introduction and notes
   by Benjamin W. Wells, Boston, Allyn and Bacon (The ca ira series),
   1897 (and 1901), 2 p. l. III-XV 100 p., 17 cm in-16[grados].
   FRBNF38664849


La pregunta necesaria. Aparte de la instigacion de Groussac, ?vio o leyo Dario Le Tresor? Era, recordemoslo, noctambulo y mundano. El unico lapso conveniente antes de que en 1896 aparecieran "Los colores" y Prosas es su estancia de 1893, cuando fue nombrado consul de Colombia en Buenos Aires y su viaje en barco tuvo por ruta Panama-Nueva York-Paris-Buenos Aires (!oh escalas de otros tiempos!). Las fechas en Paris abarcan del 7 de junio al 13 de agosto de dicho ano. ?Asistio Dario a alguna representacion de la comedia a la que tan bien le tomo un alejandrino? Pues, bien, no hay coincidencia, no pudo hacerlo. Hasta donde es humano, puedo afirmarlo categoricamente. En ese periodo no hubo reposicion de Le Tresor. Y de hecho, el resto de estancias de Dario en Francia, algunas de ellas bastante prolongadas, solo permiten una coincidencia: El 28 de mayo de 1908. (44)

La especulacion sobre si Dario vio o no Le Tresor contiene una pregunta tacita: ?Supo el poeta a que texto en particular de Coppee se remitia Groussac?, ?o solo tomo la cita y la devolvio con fina y certera catapulta sin preocuparse en identificarla? ?Como saberlo? ?Dice el en alguna parte de sus abundantes escritos en que obra esta el alejandrino que cita? En caso de que lo supiera y como no pudo verla, al menos no en Francia (ignoro si alguna vez se ha puesto, digamos, en Buenos Aires o Madrid), si le intereso asomarse a la obra, son posibles dos ediciones como material de lectura: la primera (fines de 1879) y la segunda o primera de teatro reunido (1872-82); ?a quien o a que biblioteca pertenecia el posible ejemplar, si es que no era suyo? Pues es del todo imaginable un Dario lector de Le Tresor como de tantas obras mayores, medianas y menores de la literatura francesa.

Ultima curiosidad. Reporto otras tres menciones, dentro de la cultura canonica francesa, al alejandrino. Pues de hecho la sentencia paradojica del abad, por aguda que es y rezumante de esprit, no ha pasado al repertorio de lugares comunes librescos de la cultura francesa: no he logrado encontrarla en ninguno de los multiples diccionarios de citas que existen en esa lengua. Pero di con tres menciones, que no son banales. La primera. Henry Bordeaux, en su semblanza de Jules Lemaitre, pronunciada en ocasion tan solemne como fue su ingreso a la Academie, precisamente (no olvidemos que Coppee tambien vistio el traje con bordados verde oliva y la espada mas simbolica que viril):
   Mais il [Lemaitre] decouvre de meilleurs modeles, je veux dire des
   modeles mieux adaptes a son esprit.

   Qui pourrais-je imiter, pour etre original?

   Se demande, dans une comedie de Coppee, un pauvre abbe qui
   versifie. Lemaitre imite les contes de La Fontaine et d'Alfred de
   Musset dans un poeme du meme temps (1871 mais revu un peux plus
   tarde) ... (45)


En ese tono de desden por Coppee, que es tan habitual en la "alta" cultura francesa, prosigue Bordeaux, senalando la creatividad y singularidad de su antecesor Lemaitre. (46) Tres anos despues, en 1923, Jean Giraud inserta de golpe el verso; el esta exaltando la capacidad de Alfred de Musset en un intringulis que Dario conocio muy bien: tener influencias, imitar, copiar, asimilar, forjar su propio estilo muy por encima del pecado de plagiar. (47) Lo que me hace gracia es que Giraud echa mano del verso hacia el final de su ensayo, cita en linea aparte, resaltandolo, y, a pesar de ser el suyo un texto academico, no se molesta en dar la menor referencia, como si la sentencia de Coppee fuera tan popular como decir Conocete a ti mismo o En el principio era el verbo o Sin embargo se mueve, cosas asi que harian ridicula la nota a pie de pagina. Eso sugiere que en el medio siglo entre los anos ochenta del siglo XIX y los veinte del siguiente, el hexametro del abad estaba en boca del mundo cultivado. A lo largo de esta investigacion, desarrollada en diversas bibliotecas parisinas, mi impresion actual es que los intelectuales franceses han perdido la fuente.

Un indicio que alimenta mi pesimismo es que Laurent Tailhade (1854-1919) la atribuya, en su ensayo "La Boxe", infame e ignorantemente al "blan-bec de Gresset" ("el mozalbete de Gresset"), es decir a Jean-Baptiste Gresset (1709-1777) un ilustrado, protegido de la marquesa Pompadour, aunque nada agraciado frente a su majestad Luis XV; fue academico en su momento (silla cinco) y su obra es poco leida y duerme en las grandes bibliotecas. Hoy poco recordamos a Tailhade, pero en su epoca fue relevante; se codeo con Armand Silvestre, con Banville y Coppee mismo, con Mirbeau, Mallarme y, particularmente, con Verlaine de quien se decia discipulo; en fin que es otra de las figuras de las que el presente ensayo trata. Visitaba los mismos salones y tambien publico <<chez Lemerre>>. Podemos decir que prototipo del decadente. Ya en el siglo XX, Gauguin, Ensor y Pound lo trataron con afecto y se interesaron en su obra. Sus comentaristas dicen que era individualista y anarquista, de natural ironico (d'une ironie mordante). Sin embargo su forma de glosar el verso hace ver que no entendio sus dobleces. Tal como Groussac solo fue capaz de leerlo al pie de la letra.

Asi que siendo Tailhade de los mismos circulos parisinos que Coppee, me pregunto si su ignorancia y falsa atribucion es dolosa. (48)

El hecho es que Bordeaux, Lemaitre, Giraud sobre Musset y Tailhade discuten lo que el hexametro encierra en su paradoja: imitar para ser original. Justamente, este es uno de los dones, creo que no lo suficientemente senalado, de Dario: su gran olfato, su colosal antena parabolica que captaba todo lo que podia servirle, todo lo que habia de bueno, de calidad, y con afinidad a su propio temple y obra en ciernes. Esta es una marca de todos los grandes. El leon come corderos, en plural. Lo que supone que el leon es capaz de succionar los jugos nobles de sus corderos; y presupone saber elegir su rebano nutricio. Holmes fue una buena discipula de Wagner, Gounod y Franck; supo madurar. Coppee tuvo su valia y encontro su camino; aun para denostarlo es una referencia necesaria de la segunda mitad del siglo XIX frances. Holmes y Coppee tienen su propia voz, y en este sentido cumplieron la tarea. Dario, en nuestra lengua y cultura llego mas lejos que ellos dos. Su talento y personalidad hacen de la suya una de las obras influyentes y de referencia en espanol, un faro como dice el poema de Baudelaire. El topico de copiar y ser original pertenece a la epoca, estaba en el aire; no olvidemos que el modernismo hereda entre otras, la tension entre la poetica neoclasica de la dignidad de los modelos y el impulso romantico de liberarse a ultranza, lo que para los artistas se manifiesta en el terreno retorico. El modernismo dariano es a la vez consumacion de modelos (literarios, metricos, estilisticos) y una propuesta inedita sorprendente. Solo podemos decir que consuma la tradicion que recibe si aceptamos que, en dicha operacion de herencia cultural, le es fiel dejandola atras, que consuma los modelos volviendolos pasado por una obra y su retorica que instauran con firmeza una epoca nueva. Tal el famoso modus hodierni; el dictado del presente.

La admonicion, con sabor tropical, de Wagner a dos de sus discipulos fue escuchada por Dario. Un alejandrino, el verso 226, de una comedia ligera de Coppee ritmaba, rimaba y condensaba la misma consigna, Dario, el gran renovador del alejandrino, supo oir y recitar, volvio a decir: <<Qui pourrais-je imiter pour etre original?>> That was the question para el principe tan centroamericano como cosmopolita de las nuevas letras en espanol. ?Quien puede hoy negar que supiera imitar (formal y tematicamente) dentro de su originalidad? Lo que incluyo su versatilidad nutrida de diversos afluentes, de todos los afluentes que su apetito gusto. Borges--que nacio bajo la egida del gran Ruben--diria anos despues sobre Kafka algo propio a todos los autores que transforman: el don de crearse sus ancestros.

http://dx.doi.org/10.5209/rev_ALHI.2014.v43.47119

Alberto PAREDES

UNAM (1)

(1) El presente texto pertenece a una investigacion mas amplia en vias de realizacion sobre Dario y sus fuentes francesas, con el generoso apoyo UNAM-DGAPA. En terminos personales, agradezco a Marta Palenque su atenta y amistosa lectura.

(2) Remito aqui las referencias minimas, en orden cronologico: Erwin K. Mapes, Escritos ineditos de Ruben Dario, New York, Instituto de las Espanas, 1938, p. 121 y ss. / Luis Ricardo Davila, "America tierra de nostalgia", Merida, Venezuela, Patrimonio cultural de la ULA (Universidad de Los Andes), 1969? / Ricardo Gullon, (introd. y sel.), El Modernismo visto por los modernistas, Barcelona, Guadarrama, 1980, pp. 49-57. / Ignacio M. Zuleta (editor), Prosas profanas y otros poemas, Madrid, Castalia, 1987. / Miguel Gomes (sel., ed. y present.), Estetica del Modernismo, Biblioteca Ayacucho, Caracas, 2002, pp. 72-79 (total de pp.: xv + 161) / Carolina Sancholuz, "Lecturas del decadentismo en 'De sobremesa' de Jose Asuncion Silva" tambien cita y comenta el alejandrino, sin procurar la fuente; articulo que aparecio originalmente en el Centro de Estudios de Teoria y Critica Literaria Facultad de Humanidades Universidad Nacional de La Plata y retomado en: Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2011: http://www.cervantesvirtual.com/

(3) Cito a Groussac a partir de Antonio Pages Larraya, "Dos articulos de Paul Groussac sobre Dario": Anuario de Letras, Mexico, Facultad de Filosofia y Letras, UNAM, Ano II, 1962, pp. 233-244. Con la cabeza "Boletin Bibliografico: Los Raros, por Ruben Dario", aparecio originalmente en La Biblioteca, Buenos Aires, Ano I, t. II, num. 6, noviembre de 1896, pp. 474-480.

(4) "Los colores del estandarte", originalmente en La Nacion, Buenos Aires, 27 de noviembre, 1896; posteriormente en Obras Completas, tomo IV, "Cuentos y novelas", Afrodisio Aguado, S.A., Madrid, 1959, pp. 876 y 880, y en Miguel Gomes (sel., ed. y present.), Estetica del Modernismo, Biblioteca Ayacucho, Caracas, 2002, pp. 72-79 (total de pp.: xv + 161). Cito por este ultimo, p. 74.

(5) Segun Mejia Sanchez, desde 1888, el propio Dario llamo asi esa renovacion literaria; ello, en su articulo "La literatura en Centro-America" (Revista de Artes y Letras, tomos xi y xii, Santiago de Chile).

(6) Groussac acusa al joven Dario de "rebuscamiento en el tipo" y otras rarezas forzadas en la presentacion--lo cual es ciertisimo--y remata: "Bien se que los folletos del cenaculo, la Revue Blanche, la Plume, y el Mercure [de France], incurren en estas ninerias". Ed. cit., p. 237.

(7) La fecha de aparicion del libro es incierta, pues en carta del 7 de enero de 1897, Dario dice a Ricardo Palma que esta por salir. Asi que seguramente, Coni pre-dato el libro, para que perteneciera formalmente a su produccion de 1896 y no a la de 1897, en el que seguramente habra salido de las prensas. (Retomo la nota de Mendez Plancarte, p. 1285 de su Poesias completas).

(8) Observemos que Dario escribe aqui con su mas ritmica prosa (introduzco barras para marcar secuencia de versos o hemistiquios): "y, paje o esclavo, / no podra ocultar / sello o librea": Tematica y ritmicamente, no puedo dejar de oir esta cuarteta del primer poema de Prosas profanas: "la marquesa alegre llegara al boscaje, / boscaje que cubre la amable glorieta / donde han de estrecharla los brazos de un paje / que siendo su paje sera su poeta." ?Se oyen los pies dactilicos tanto en la declaracion en prosa como en esta cuarteta?

(9) Atencion a la acentuacion. Al parecer, segun la edicion de Mendez Plancarte (1952), la ortografia de Dario fue Wagner y Holmes; lo que castellaniza la diccion. y con Holmes nos pone en la pista francesa.

(10) Cito por la edicion en Ayacucho, p. 143.

(11) Para un bello y apasionado retrato de la Holmes: "Augusta Holmes" de Hugues Imbert, en Nouveaux profils de musiciens avec 6 portraits graves a l'eau forte par A. et E. Burney. Rene de Boisdeffre. Theodore Dubois. Charles Gounod. Auguste Holmes. Edouard Lalo. Ernest Reyer, Paris, Fischbacher, 1892. II + 235 p. (Holmes 135-159), p1.; in 8[grados]. [Dedicacee: <<A mon ami Edouard Schure>> <<Acheve d'imprimer / le 10 Janvier 1892, sur les Presses / de / J. MONTORIER / 16, Passage des Petites-Ecuries, 16 / Paris>>]. Retomado en linea por Musica et Memoria: http://www.musimem.com/holmes_augusta.htm

Vease tambien Internet Archiv: http://archive.org/details/nouveauxprofilsd00imbe Por otro lado, una semblanza en linea: http://www.musicologie.org/Biographies/h7holmes_augusta.html

(12) Mortelette, Histoire du Parnasse, Paris, Fayard, 2005, p. 27.

(13) Nina de Villard es otra gran mujer de esos anos. Nombrada tambien Nina de Callias, por su fugaz esposo el conde Hector de Callias, escritor y periodista del Figaro. Recibia los miercoles y domingos, en sus domicilios sucesivos (el celebre 17, rue Chaptal, rue de Londres, rue de Turin y finalmente la decadencia del estrecho apartamento 82, rue des Moines). Villiers de l'Isle-Adam le dedico la bella cronica <<Une soiree chez Nina de Villard>>, Gil Blas, 24 de agosto de 1888, recogida en Chez les passants, (Pleiade, pp. 410415) totalmente pertinente en lo que sigue. La noticia de la misma edicion (pp. 1329-1331) sobre chez Nina, representa una buena introduccion a esa otra magnetica parisina. La poesia de Nina, probablemente ayudada por varios de sus poetas amigos, se recogio postumamente en Feuillets parisiens (1885). Es la musa de Le Coffret de santal (1873) de Charles Cros, quien fuera su amante, o mejor dicho, su amante oficial. Salio a Suiza con los acontecimientos de 1870 y al volver a Paris, en 1873, todos comprendieron que empezaba la inclemente decadencia habia empezado; pero siguieron cercanos a su amiga <<Blagueuse, rouee et tenace ... /Mais pure par ferocite>> como la festejo Villiers en <<Vers a peindre>>. Su ocaso fue penoso, segun su devoto Charles Cros murio consumida por tanto alcohol de las noches en blanco. Una amiga que nunca la abandono: Augusta Holmes. Y el mas bello homenaje a Nina de Villard que podemos contemplar: el retrato que Manet le hizo en 1873, en pose y vestimenta argelinas: La dame aux eventails, Nina de Callias (Musee d'Orsay, inventario RF2850). Una breve semblanza en linea: http://www.aei.ca/anbou/villard.html

(14) De nuevo la marquesa Eulalia, para que todos los fragmentos vayan a su iman, que diria Lezama, y se celebren entre si: "Tiene ojos azules, es maligna y bella; / cuando mira, vierte viva luz extrana; / se asoma a sus humedas pupilas de estrella / el alma del rubio cristal de Champana." Naturalmente no estoy sugiriendo que la Holmes sea el modelo directo de la marquesa Eulalia; no hay evidencias textuales. Anotemos, no obstante, las fechas: el poema esta fechado en 1893, ano de la primera visita de Dario a Paris, ella tenia 45 anos ... ?la conocio, seria entonces una bella y vigorosa mujer madura? Ella, como la marquesa Eulalia, tenia no pocos caballeros galantes a su alrededor. Los fragmentos XXXII a XXXIV de la Vida de Dario, que cubren la primera visita a Paris, no menciona ni a Mendes ni a Holmes. Fueron pocos los meses de esa primera asomada a Paris, en 1893; a pesar de su admiracion por Mendes no hay mencion de haberlo procurado personalmente. En cambio, en su larga estancia parisina de 1900 a 1905, Catulle Mendes aparece en la mesa de al lado en "Una musa, Madame Catulle Mendes" (La Nacion, 18/I/1905), resena sobre la poesia de Jane, la tercera mujer de Mendes (de soltera Jeanne Nette). Asi que, a pesar de la ausencia de apoyo textual, no desdenemos una afinidad Eulalia-Augusta, la Holmes tambien era bella, rubia, cortejada y esquiva; vivia en Versailles, siempre evocador del "tiempo del rey Luis de Francia, / sol con corte de astros en campos de azur".

(15) Cronica esencial, su <<Augusta Holmes>> aparecio en el semanario ilustrado La Vie moderne el sabado 13 de junio de 1885, como parte de la seccion <<Medaillons de Parisiennes>>, septimo ano, numero 24, pp. 393-4; retomada en el postumo Chez les passants (Fantaisies, pamphlets et souvenirs), con frontispicio de Felicien Rops, Paris, Comptoir d'edition, 1890. La fecha exacta de aparicion: 14/II/1890. He cotejado el ejemplar de la BnF (FRBNF31584745) con la edicion anotada de Raitt, Castex y Bellefroid para La Pleiade: iuvres completes, II, Paris, Gallimard, 1986, pp. 403-529. La cita motivo de esta nota: Comptoir, pp. 64-5 ; Pleiade, pp. 432-3.

(16) Octave Mirbeau, <<A bas Wagner>> en L'Ordre, 16 de enero de 1877. El titulo de Mirbeau es ironico contra los antiwagnerianos franceses; elogia particularmente el segundo movimiento, andante pastorale de la sinfonia Roland furieux de Holmes.

(17) Imbert, op. cit, pp. 141-2.

(18) Es el belga Maurice Kufferath en Le Guide Musical, Bruxelles, XXXVIII annee, no. 8, 21/11/1892, p. 65.

(19) En la Revue musicale, feuilleton de la Liberte, 16/IX/1889. El Cinq-Mars es una opera de Gounod, muy libremente basada en la novela de Alfred de Vigny, el padrino de Holmes; su estreno fue en 1877, en la Opera-Comique. No tuvo exito.

(20) Art. cit., Comptoir, 68 (y no 57, contra lo que dice Friang.); Pleiade, 434. Dos pequenas variantes entre la aparicion de la semblanza en La Vie Moderne y la definitiva Chez les passants. En La Vie, p. 393 se leia <<Moins d'enthousiasme>> asi como <<je ne veux pas etre pareil au mancenillier>>.

El mancenillier: la Hippomane mancinella es una euforbiacea que se cuenta entre los arboles mas toxicos del mundo, el contacto con su tronco, hojas y, sobre todo, savia y latex, provoca serias dermatitis acompanadas de ardor intenso; la ingestion del fruto puede causar la muerte (principios activos: brevifolin, alfa carotenos, uroshiol.) Nombre comun en espanol: manzanillo de playa; origen: las selvas tropicales humedas de la America Central. Con lo que el consejo de Wagner a la wagneriana pionera en Francia, retomado al pie de la letra por Dario para sus seguidores hipoteticos y reales, lo regresa del exotismo que la mencion habra tenido entre el teuton y la franco-irlandesa, a su tierra natal. Pero, ojo, Dario omite la comparacion con el manzanillo. ?Esta omision puede no ser deliberada?

Ahora las virtudes del mancenillier. Es bello; llega a rebasar los quince metros de altura, ofrece buena sombra. Ayuda a fijar el terreno de la costa, en la zona de manglares: los homeopatas lo usan contra la escarlatina. La madera es util en la construccion local. Dudo que Wagner haya tenido la experiencia directa de la irritacion en su piel; mas bien sus dedos repasarian algun volumen de botanica tropical.

(21) Estamos en la p. 157 del libro de Imbert. Fue en 1869 que Holmes visito a Wagner, por la primera vez, acompanada por su padre (y no por Mendes, quien hizo la gira por su lado). Habra sido el 12 de septiembre.

(22) Agradezco a mi colega latinista Julieta Valdes la identificacion del apotegma con que Imbert cierra su texto; el escribe et nunc erudimini; me informa Valdes: es cita fragmentaria del Salmo 2, 10: "Et nunc, reges, intelligite, erudimini, qui judicatis terram!", que en la Biblia de Jerusalen da: "Y ahora, reyes, entended, educaos vosotros, quienes juzgan la tierra." O sea que Imbert concluye su semblanza y suspira satisfecho en buen latin biblico: y ahora aprendan (ustedes que me leen, quien fue ese astro femenino llamado Augusta Holmes).

(23) Exposicion curada por Marie-Gabrielle Soret ; tuvo efecto del 15 de julio al 8 de septiembre de 2003. He consultado el <<Dossier d'artiste Augusta Holmes>> depositado en la BnF, site Garnier, que, entre otros materiales, incluye el expediente de dicha exposicion. La BnF, departement musique, tambien tiene una coleccion de recortes de prensa; B 4 391.

(24) No es poca cosa que le dediquen un rincon de Paris a uno. A un costado de la rue Paul Klee y en angulo con el Quai d'Austerlitz, se abre la plazoleta por desgracia carente de bancos, pero con tres elementos que la animan: sus platanares, una estacion de velib' (las bicicletas publicas de la ciudad) y la <<Danse de la fontaine emergente>>, escultura de Chen Zen que simula un temible dragon metalico que se hunde e irrumpe sucesivamente a lo largo del pavimento. La obra de Zen tiene que ver con el sistema de recuperacion de aguas no potables del Sena: http://paris.13.evous.fr/La-Fontaine-emergente-danse-Place,705.html o tambien: http://parifuni.over-blog.com/article-16620871.html

(25) Su libro: Editions Autrement (coll. Memoires), Paris, 2003; su blog: http://holmesviardot.blogspot.fr/ Me pregunto sobre el giro del destino que vincule a Mexico con la sede (al menos postal) de esta asociacion: "Residence Mexico / 65, rue du Javelot / 75013 Paris."

(26) Rene Pichard du Page, Augusta Holmes, une musiciennne versaillaise, Versailles, Dubois, Paris, Fischbacher, 1921. La cita en la p. 27.

(27) Le Roi pecheur, Jose Corti, 1948 (Estreno el 25 de abril de 1949 en el Theatre Montparnasse). Cito por la edicion de Bernhild Boie para La Pleiade, 1989, t. I, pp. 327-396. La cita en la p. 331. ["--En Wagner--hay obras maestras que fertilizan su materia, crean una encrucijada magica, una estrella de rutas sin cesar germinando nuevos caminos (el Fausto de Goethe pertenece a un mundo de nebulosas, prenadas al infinito de nuevos planetas). Wagner es un brujo negro--es un manzanillo de sombra mortal--bosques sombrios atrapados por el pegamento de su musica, parece que ningun ave puede volar a su alrededor."]

(28) Bajo esta luz releamos la nota XXX del propio Dario para el segundo Azul ... y constatemos la familiaridad que tenia sobre sus autores: "Catulle Mendes / Este maravilloso conteur y poeta desciende de una familia portuguesa judia. Ha publicado muchas obras que le han dado titulo de principe de las letras. Victor Hugo le amo paternalmente. Se caso con una hija de Teophile Gautier y se divorcio al poco tiempo. Vive en Paris." En efecto las tres mujeres oficiales del poeta son Judith Gautier (de 1866 a 1869), Augusta Holmes (nunca hubo matrimonio; desde el ano del Rheingold, 1869, o antes hasta 1886); Jeanne Nette, devenida Jean Catulle-Mendes (acaso desde ese 1886 hasta el final de la vida del poeta).

(29) Fernand Calmettes, Leconte de Lisle et ses amis; un demi siecle litteraire, Paris, Librairies-Imprimeries reunies, 1902; aqui, p. 172; Lakistes: Lake poets, como Wordsworth, Coleridge y Southey.

(30) Calmettes, op. cit, p. 180. El hexametro ridiculizante de Villiers hubiera formado parte de su serie satirica Poemes pour assassiner le temps a ser publicada por Le Chat noir (cf. La Pleiade, 1697-1700). Por su lado: Le rendez-vous de Coppee, Paris, Alphonse Lemerre, 1872. Creation: 11/IX/1872.

(31) Ignoro las causas, la posible presion social, la sensacion de envejecer, pero Augusta Holmes simpatizo con el partido reaccionario de Derouledes, por lo tanto antifreyfusardista en 1899. En 1901, como Verlaine y Coppee, se convirtio a la fe catolica y adopto el nombre de Patricia. Seguia componiendo.

(32) Para Verlaine, acudo a sus iuvres poetiques completes, en la edicion de Y.-G. Le Dantec--J. Borel para La Pleiade: Paris, Gallimard, 1962. Una monografia perspicaz sobre afinidades, diferencias y fidelidades entre Coppee y Verlaine es la tesis doctoral de Wafa Abid Dhouib, <<Les enjeux du prosaisme>>, Sorbonne nouvelle, 2002. [Worldcat: 492648557; These: 2002PA030076.]

(33) Por ejemplo, el noveno de los Poemes saturniens esta dirigido a Coppee y es el primero que experimenta un tono francamente moderno, post-romantico; bajo el encabezado: <<Eaux-fortes. A Francois Coppee. I. Croquis parisien>>, reza el inicio de este poema del joven Verlaine de 22 anos: <<La lune plaquait ses teintes de zinc/Par angles obtus./Des bouts de fumee en forme de cinq/Sortaient drus et noirs des hauts toits pointus. //Le ciel etait gris. La bise pleurait/Ainsi qu'un basson./Au loin, un matou frileux et discret/Miaulait d'etrange et grele facon.>> etc.

(34) Se trata del minimo prefacio que Verlaine escribio para Intimites, 1868, de Coppee; en iuvres en prose completes del propio Veraline, Paris, Gallimard (<<La Pleiade>>), 1972, p. 629. El editor Borel hace su comentario en el volumen complementario de iuvres poetiques completes, ed. cit., p. 100 (prefacio a Fetes galantes).

(35) El mismo se puso su apodo anagramatico. En la segunda edicion (1888) de Poetes maudits.

(36) Saint-Georges de Bouhelier tampoco estuvo a su cabecera pero que llego antes del rigor mortis: <<La mort et le mystere de Paul Verlaine>>, Le Figaro, 1 de enero, 1939 ; recogida en Suites francaises de Leon Cotnareanu, Nueva York, Brentano, 1945. Version en linea : http://www.biblisem.net/etudes/saintmor.htm . Para el ultimo domicilio de Verlaine, el texto de Edouard Jacquemin, con pseudonimo de Egyen, Le Procope, no. 8 (II/1894).

(37) F.-A. Cazals, como firmaba, honro a su companero y amigo; coautor con Gustave Le Rouge de Les derniers jours de Paul Verlaine, con prefacio de otro de los fieles del periodo final, el conservador Maurice Barres; Paris, Mercure de France, 1911. FRBNF 32315966.

(38) Francis Viele-Griffin, <<Au tour d'une tombe>>, Mercure de France, tome XVII, no. 74, fevrier, 1896, pp. 154-7; la cita en la p. 154. En efecto, la muerte miserable, dostoievskiana, de Verlaine, con avejentada mujer publica a la cabecera y toda la cosa, estimulo buena cantidad de textos, discursos y cronicas. Junto con las referencias arriba mencionadas, es muy util el trabajo del critico Andre Fontainas (1865-1948), llanamente titulado <<Paul Verlaine>>; aparecio en el mismo numero del Mercure, pp. 145-53; su necrologia es sentimental y llena de lugares comunes sobre el finado, pero incluye todos los discursos funebres pronunciados el viernes 10 de enero, en el cementerio de Batignolles, que fueron los de Coppee, Barres, Mendes, Mallarme, Moreas y Kahn, solo falta el de Lepelletier, pues este no leyo. Junto con el cerebral y penetrante discurso de Mallarme, una frase de Barres se queda en mi memoria: <<Nous sommes pour nos aines le commencement de l'immortalite.>> (p. 151) Yo diria que Barres esta a la altura del legendario alejandrino de su amigo Stephane: <<Tel qu'en Lui-meme en fin l'eternite le change>>.

(39) Bonheur, XVI, 1891, en iuvres poetiques completes, ed. cit., p. 679.

(40) La bonne chanson, IV, 1870, en ed. cit., p. 144.

(41) Ibid., XVIII p. 153.

(42) Chansons pour Elle, II, 1891, en CEuvres poetiques completes, ed. cit., p. 710.

(43) Parallelement, <<Laeti et Errabundi>>, 1889, donde tambien leemos el inspirado <<Toi, dieu, parmi les demi-dieux!>>; en iuvres poetiques completes, ed. cit., p. 525.

(44) Las dos obras referenciales examinadas: Christian Genty, Histoire du Theatre national de l'Odeon, 1782-1982; journal de bord, Paris, Librairie Fischbacher, 1982. Y, para los demas teatros de Paris, y del resto de Francia: Albert Soubies, Almanach des spectacles, Paris Librairie des bibliophiles, 1875-1915; por las posibilidades de Dario en Francia, me importo particularmente cotejar los anos 1893 y 1913, (este segundo se identifica como el t. XLIII de la nouvelle collection), Paris, Librairie des Bibliophiles, 1894 y 1914, respectivamente. Como curiosidad, anoto que en general a Coppee solo se le representaba en el Odeon; despues de su estreno (20/XII/1879), Le Tresor se convirtio en una suerte de pieza menor (es de un solo acto) de repertorio, util para ocasiones varias; asi sucedio en las siguientes fechas: 22/IX/82; 23/IV/94; 2/XII/1907; finalmente, 1908: <<Le 28 mai en l'honneur de Francois Coppee qui vient de disparaitre, on reprend Le Tresor>> (Genty, op. cit., p. 109). Asi que enterrado Coppee, el Odeon tambien se olvido de esta comedia que Mr. Genty llega a calificar de <<petit conte de fee bien cisele>>. Agradezco calidamente a Mme Berengere de l'Epine de la Bibliotheque historique de la Ville de Paris haberme auxiliado y puesto sobre la pista para identificar todas las representaciones escenicas de Le Tresor. La solicitud de alguien como ella es otro tesoro.

(45) Henry Bordeaux, Jules Lemaitre, avec huit gravures, Paris, Plon, 1920 ; 100 ejemplares numerados. La cita en el capitulo II <<L'education>>, p. 45. Bordeaux paso a ocupar la silla 20 de l'Academie francaise el 27 de mayo de 1920, cuyo predecesor fuera Lemaitre, razon por la que hace su elogio.

(46) En su momento, Dario dejo una expresion positiva sobre Lemaitre cuando reporta una sesion plenaria, abierta al publico, del Institut de France (o Mazarin), que reune las academias francesas: "La literatura estuvo muy bien representada por Jules Lemaitre--sic--. Este escritor, cuyo talento ha estado por largo tiempo navegando en los mares de la politica ... ": "En casa de Minerva", p. 181, en Parisiana, [1907].

Nota bene: Dario no la identifica, pero a partir de su descripcion, se refiere exactamente a la sesion publica del Institut de France del miercoles 25 de octubre de 1905, presidida por el pintor Edouard Detaille; alocuciones pronunciadas por los academicos Edouard Detaille mismo (Beaux-arts), Emile Senart (Inscriptions et belles lettres), Edmond Perrier (Sciences), Alfred de Foville (Sciences morales et politiques) y finalmente Jules Lemaitre (Academie francaise), este sobre "los libros viejos" [Institut de France : 4 AA 255 B (1905-10)]. Puede consultarse: Detaille, Edouard et al. : Seance publique annuelle des cinq academies du mercredi 25 octobre 1905, Firmin-Didot, 1905, 75 p.

(47) Jean Giraud, <<Alfred de Musset prosateur, l'art dans l'imitation>>, Revue d'Histoire litteraire de la France, 30e annee, no. 3, Paris, 1923, pp. 361-374.

(48) Laurent Tailhade, L'Escrime et la Boxe, Paris, Albert Messein, 1924; cita en la p. 42.
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Author:Paredes, Alberto
Publication:Anales de la Literatura Hispanoamericana
Date:Jan 1, 2014
Words:17070
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