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Contribucion al estudio del poblamiento, modos de vida y ritual funerario del neolitico antiguo: el asentamiento al aire libre de El Prado (Pancorbo, Burgos).

Contribution to the study of settlement, ways of life and funerary ritual in the Early Neolithic: open air settlement El Prado (Pancorbo, Burgos)

[FIGURA 1 OMITIR]

1. Introduccion

El yacimiento arqueologico de El Prado de Pancorbo (Burgos) se localiza en el extremo ne de la depresion tectonica de La Bureba, en la antesala del profundo y sinuoso desfiladero abierto por el rio Oroncillo en los Montes Obarenes, paso natural a la llanada mirandesa que se abre a la region biogeografica del valle del Ebro desde la Meseta (Fig. 1). Dentro del variado mosaico de ambientes de este territorio, se ubica en un contexto de fondo de valle, donde los suelos son mas profundos, a 190 m de la margen derecha del cauce del rio y al pie de un conjunto de pequenos relieves que lo delimitan al s, encontrandose inmediato al corredor natural que determina este paso en el Sistema Iberico. El ambito esta modelado por una intrincada red fluvial menor, con distintos arroyos que conforman valles de escasa amplitud, localizandose el asentamiento en el interfluvio de dos de estos, uno ya desaparecido. En su entorno inmediato se intuye tambien la existencia de pequenas zonas humedas y paleocauces a partir de acumulaciones sedimentarias de caracter organico identificadas en las proximidades, si bien de cronologia incierta, situacion en la zona de cauce extraordinario avalada por un pequeno nivel aluvial que cubre parte del registro arqueologico.

La excavacion arqueologica se ha realizado sobre una superficie de 1805 [m.sup.2], permitiendo documentar el sector meridional del asentamiento. Teniendo en cuenta las importantes alteraciones que ha sufrido este ambito en los ultimos anos, derivadas de su caracter de corredor natural, es dificil determinar la superficie real del enclave que, de cualquier modo, en origen no debio alcanzar la media hectarea. Como resultado han sido documentadas 29 estructuras negativas entre silos, fosas/cubetas, fosas funerarias y un pozo/abrevadero, agrupadas en dos focos proximos entre si que se circunscriben a un afloramiento de limos donde se inserta una veta rocosa margo-caliza, dentro de un contexto de lutitas grisaceas que conforman el principal sustrato del entorno inmediato, el cual ha sido evitado (Fig. 2). No estan presentes otras estructuras inherentes a la propia actividad habitacional como hogares, fondos de cabana y hoyos de poste, quizas alteradas por el laboreo agricola al responder a menudo con estructuras mas someras.

2. Las estructuras negativas

2.1. Silos

Se incluyen aqui 7 estructuras--24,14%--con rasgos que permiten una atribucion segura como contenedores de almacenamiento, principalmente de cereal. Frente al resto, comparten una mayor potencia, revestimientos y manteados de barro en paredes y/o fondo para su aislamiento, y la utilizacion preferente del soporte geologico rocoso en oposicion al dominante de limos.

A excepcion de la estructura E-03, que se analiza posteriormente por sus particulares caracteristicas, el resto responden a fosas de planta circular con seccion troncoconica y diametros entre 145-157 cm, en los que el espesor de los revestimientos interiores reduce notablemente su capacidad e incrementa la proyeccion troncoconica de la seccion. Como primera caracteristica, los revestimientos no fueron aplicados a ras de la estructura, sino que lo hacen desde el tercio superior de la pared, y unicamente en un caso se limita al fondo. Estan conformados por arcillas de matriz plastica, con espesores entre 8-12 cm aplicados en una o dos capas. En este ultimo caso se combinan barros de tonalidad blanquecina y marron -frecuentemente los claros aplicados a paredes de matriz rocosa y los oscuros a otras de menor consistencia (gravas, limos)-, que pueden entenderse como eventos de mejora (Fig. 3). Sin duda, su considerable grosor esta relacionado con el rapido afloramiento del nivel freatico propio del ambiente de vega, aspecto que pudimos comprobar durante la propia intervencion arqueologica a mediados de otono.

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Otro aspecto morfologico propio es la existencia de una bancada o plataforma lateral de poca profundidad, que prolonga el perimetro como una 'visera'. No es casual que mayoritariamente estas superficies no presenten las paredes revestidas, lo que se traduce en que los manteados no arrancan del mismo borde, quizas porque los silos contaron con tapaderas moviles que aislaban su contenido. Estas plataformas se interpretan como un espacio auxiliar a la funcion de almacenaje, tal y como ha sido identificado en otros 'campos de hoyos' como en el yacimiento burgales Llano las Penas (Modubar de la Cuesta), donde fue recuperada una vajilla integrada por 18 piezas completas y perfectamente apiladas, asociada en este caso a un momento Protocogotas (Alonso y Jimenez, 2012).

En su conjunto, la arquitectura de este grupo de silos permite interpretar su destino como contenedores de medio y largo plazo, orientados a la reserva de grano para alimento, comercio o sementera con condiciones ambientales estables que no aconsejan su apertura periodica (Buxo, 1996: 180).

Concebidas para el almacenamiento, una vez perdida esta funcionalidad las estructuras fueron amortizadas como basureros; aunque frente a esta interpretacion tradicional, otras defienden que el relleno evidenciaria la realizacion de ceremonias orientadas a la cohesion grupal en las que los actos votivos o los banquetes tendrian un particular protagonismo (Marquez, 2001; Rojo et al., 2008). A juzgar por la homogeneidad de los rellenos, en El Prado estos eventos fueron rapidos, tal y como asi denuncia tambien el registro palinologico, aunque se constatan determinados hiatos intermedios que indican que la amortizacion se produjo en dos fases, o bien ambas antropicas, o bien antropica y natural combinadas.

El silo E-03 merece comentario aparte (Fig. 3). Se trata de un vaciado en 'L' que en el resto del hoyo fue completado de forma irregular. La pared meridional, la mas larga y rectilinea, esta conformada a partir de un corte perfecto revestido por un manteado de barro que, una vez mas, no arranca de la rasante sino unos centimetros mas abajo. El revestimiento se interrumpe en la esquina suroriental donde se abre una cavidad reentrante de desarrollo globular, que cuenta con un circulo de piedras en la base sustentado a su vez por un encachado que tambien delimita un ligero bancal mas profundo. El conjunto fue regularizado con un sedimento de matriz geologica que proporciona aspecto de silo convencional a la pared norte. Interpretamos la estructura como un lugar de almacenamiento de corta duracion, quizas de uso cotidiano, destinado a alojar grandes vasos ceramicos de fondo conico y cuerpo ovoide, de los que han sido recuperados varios fragmentos dentro de la propia estructura. Este tipo de recipiente requiere de una base de sustentacion estable, funcion que cumpliria el mencionado circulo de piedras, y un acomodo en la pared en forma de cavidad reentrante para asegurar su verticalidad. Nuevamente, la posicion del revestimiento frente al corte superior sugiere que tuvo una cubierta movil.

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La distribucion topografica de los silos determina en gran medida los dos focos en los que se organiza el yacimiento: el oriental, con tres estructuras seguras, y el occidental con cuatro; quizas en orden a la posicion de las estructuras de habitacion propiamente dichas.

2.2. Fosas/cubetas

Las 19 estructuras constituyen el tipo mas abundante--65,52%--, cuya caracterizacion desde el punto de vista funcional resulta compleja, ya que responden a fosas de escasa potencia, entre 8 y 24 cm. Las plantas muestran gran variabilidad, siendo las mejor representadas las circulares--47,37%--y ovo-circulares--31,58%--, frente a ovales--15,79%y lobuladas--5,26%--; y sus diametros oscilan entre los 72-145 cm. Las secciones son cuenquiformes, aspecto explicable por el arrasamiento superficial.

Frente a lo que ocurre en el grupo de silos, en general estan excavadas en el soporte de limos que domina la litologia del enclave, siendo infrecuentes en sustrato rocoso. En algunos casos se pone de manifiesto que este ha sido evitado intencionalmente, puesto que el fondo de varias fosas responde a la propia superficie de la veta de roca. Buena parte se encuentran amortizadas como basureros--68,42%--, encontrandose colmatadas por rellenos cenicientos y/o de matriz organica. Las secuencias de relleno son rapidas, normalmente una o dos, habitualmente coincidiendo con acciones combinadas de origen antropico y natural, aunque en cuatro fosas se produjo exclusivamente por accion natural.

Dentro de la complejidad que supone su interpretacion, nos inclinamos a pensar que se trata de fosas con funcionalidades variadas--trasvase de alimentos, despensas temporales e incluso letrinas--, ya que queda patente que el grupo de silos cuenta con unas caracteristicas morfometricas, de soporte y estructurales bien diferentes. No se aprecia tampoco un patron concreto de organizacion espacial dentro del yacimiento por cuanto se intercalan entre los silos del sector oriental, pero no lo hacen asi en el occidental, apareciendo tambien en la zona de dispersion entre ambos.

2.3. Fosas funerarias

Entre las estructuras documentadas tienen un especial interes dos fosas funerarias--E-06 y E-14-- enclavadas entre el resto de las estructuras negativas del yacimiento, en el sector occidental, mediando 13 m de separacion entre una y otra. De este modo, aunque se trata de tumbas individuales, conservan el vinculo con la colectividad al emplazarse en el mismo espacio que ocupa el poblado.

2.3.1. Caracteristicas morfologicas y estratigraficas

Ambas fosas tienen plantas de tendencia oval y diametros absolutos practicamente iguales--197 x 154 cm en E-06 y 203 x 154 cm en E-14--, excavadas en limos. Su morfologia interior es compleja, ya que estan organizadas mediante una sucesion de pequenos bancales entallados que, a modo de escalones, dan acceso al receptaculo o camara funeraria propiamente dicha, al s en la fosa E-06 y al N en E-14. Igualmente se observa la colocacion premeditada de piedras que de algun modo individualizan el receptaculo funerario del resto de la fosa, existiendo diferencias estratigraficas entre los sedimentos que rellenan ambos ambientes (Fig. 4).

La fosa E-06 presenta un diametro regular de entorno a 150 cm, pero hacia el s se desarrolla una superficie arrellanada o plataforma en forma de 'visera', hoy de escasa profundidad y similar a la documentada en los silos, que le proporciona un diametro maximo cercano a los 2 m. De N a s aumenta progresivamente la profundidad mediante el entallado de dos plataformas que, a modo de escalones, permiten el acceso al interior del receptaculo funerario. Acompanando a estos, principalmente en relacion a las aristas de los entalles, fueron colocadas numerosas lajas de piedra de tamano variable. El receptaculo alcanza una potencia de 56 cm y forma de tendencia ovalada, de 82 cm de longitud--E-O--y hasta 52 cm de anchura--N-S--aunque, como se vera mas adelante, unicamente parte de los restos del inhumado han sido documentados en su interior. Con respecto al proceso de colmatacion, hay un sedimento asociado al receptaculo funerario--de color gris oscuro pero carente de ceniza o carbon-, otro a los dos escalones y un tercero que colmata definitivamente la estructura incluida la plataforma lateral.

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Por su parte, la fosa E-14 es de forma ovalada, de 203 cm de diametro N-s y 154 cm E-o. En este caso, el incremento progresivo de la profundidad se produce en sentido contrario, de s a N, mediante el entallado de tres plataformas, dos consecutivas y una tercera situada en el flanco o, entre las que media una pequena rampa en forma de canal igualmente escalonado. El receptaculo funerario ocupa practicamente la mitad de la estructura y presenta perfil globular, posiblemente con la finalidad de incrementar la proteccion del difunto. Tiene 117 cm en el eje E-O y 103 cm en el N-S, con una profundidad de 39 cm. Para individualizarlo de las plataformas entalladas fueron colocadas un conjunto de piedras entre las que se encuentran tres molinos de mano. El proceso de colmatacion se llevo a cabo mediante un sedimento asociado a la camara funeraria--con abundante ceniza y carbon--y otro que lo cubre y completa el relleno del resto de la estructura.

2.3.2 Las inhumaciones y el ritual funerario

En el interior de las fosas fueron inhumadas dos mujeres adultas cuya edad de muerte ha sido estimada en 40-45 anos--fosa E-06--y en 48-56 anos -fosa E-14-. Ambos cuerpos fueron manipulados antes de recibir sepultura definitiva, momento en el que conservaban ciertas conexiones anatomicas. Esta valoracion se fundamenta en el analisis de la naturaleza de las conexiones a partir de los diferentes procesos que las condicionan, relacionados con las practicas preparatorias, sepulcrales y postdeposicionales, y por los agentes naturales quimicos, biologicos y mecanicos (Armentano, 2012; Duday, 2009). La descomposicion puede provocar movimientos postdeposicionales y la perdida de vinculos anatomicos, en particular si tiene lugar en vacio, produciendo el desplazamiento gravitacional, pero, en nuestro caso, se observan desconexiones en las articulaciones permanentes que sin embargo no estan presentes en las de naturaleza labil, en concreto en el carpo, unicas conservadas a falta de tarsos y cervicales. Por otro lado, los craneos conservan la articulacion temporomandibular y en E-14 no hay desarticulacion en las extremidades inferiores. La manipulacion de los cuerpos parece que tuvo lugar en el interior de las propias estructuras, como apuntan la existencia de receptaculos funerarios y las evidencias sedimentarias, de modo que cuando fueron realizadas las recolocaciones ya se encontraban en su interior. Logicamente no se puede descartar que inicialmente fuesen depositos secundarios, pero en tal caso se habrian sucedido tres eventos de deposito.

La mujer de la fosa E-06 fue inicialmente depositada en el interior del receptaculo funerario, como indica el importante aporte organico que presenta el sedimento. Cuando el proceso de descomposicion era avanzado, fue recolocada en la zona central de la estructura, de modo que solo el craneo y el brazo izquierdo permanecieron en el interior del lugar de alojamiento primitivo. Los restos no aparecieron depositados en el fondo de la estructura, como es lo habitual, sino entre un importante volumen de sedimento y con gran variacion de cota entre ellos. El craneo, por ejemplo, aparecio a una profundidad de 27 cm, en un ambito en el que el receptaculo alcanza los 56 cm de potencia, 10 cm por debajo se localizo el brazo izquierdo, y otros 10 cm por encima el derecho. No hay restos de vertebras ni de cintura escapular, aunque de conservarse dificilmente existiria conexion con el craneo y las extremidades. Al haber sido colocado a diferentes niveles, el cuerpo presenta una postura forzada incrementada por estar parcialmente sobre las piedras. Fue depositado en decubito prono, con orientacion so-NE, el brazo derecho flexionado bajo el abdomen y el izquierdo estirado pero con ligera flexion. La inconexion de los restos tambien es visible en la articulacion del codo derecho, al tiempo que la flexion de las piernas, claramente forzada, exige la dislocacion de las rodillas, no atribuible a desplazamientos causados por el proceso de descomposicion que producen la parcial desvinculacion en la articulacion.

La mujer de la fosa E-14, de la que la causa de muerte mas probable fue un trauma en la region frontal del craneo, pudo ocupar inicialmente un espacio mayor del receptaculo. Particularmente significativo es el componente mixto del sedimento de relleno y de cubricion del cuerpo ya que, aunque netamente ceniciento y carbonoso, presenta mezcla de material geologico que indica la reapertura de la fosa. Finalmente fue depositada en posicion flexionada en la zona oriental del nicho, con orientacion NO-SE, el craneo desconectado del resto del cuerpo, ya que no hay restos de cervicales, y violentamente girado y volteado hacia la izquierda. La conexion del resto del cuerpo parece mayor que en el caso anterior; fue dispuesto en decubito supino con los brazos flexionados, el derecho hacia atras, por encima del craneo, y el izquierdo sobre el abdomen. Despues, se procedio a flexionar las piernas hacia el tronco y a rotarlas hacia el lado izquierdo.

Con respecto a la presencia de ajuares funerarios, cabe mencionar que en ambas fosas han sido recuperados algunos materiales arqueologicos cuya presencia no tiene por que estar necesariamente relacionada con una intencionalidad votiva, ya que pudieron ser introducidos de manera fortuita formado parte del sedimento de relleno. El conjunto, sin embargo, es numericamente significativo con respecto a la totalidad del material recuperado, ya que representa el 12,44% del material litico y el 15,95% del ceramico. En E-14 abundan los restos oseos faunisticos, particularmente de ciervo; de hecho, la fauna escasea en el yacimiento, pero aqui es particularmente abundante, por lo que su presencia podria estar relacionada con la practica del 'banquete funerario'. Ademas, en esta misma estructura han sido recuperados los ya mencionados molinos de mano y una azuela pulimentada de ofita situada junto al brazo derecho, unico elemento que mantenia contacto directo con el cuerpo, piezas frecuentemente asociadas a contextos funerarios y que en este caso cobran un interes particular. El abundante utillaje litico en silex esta integrado principalmente por laminillas y laminas, entre las que destaca un diente de hoz con truncadura oblicua y 'lustre de cereal' (Fig. 8, no. 19). En la estructura e-06 podria individualizarse una laminilla retocada que fue recuperada junto al craneo (Fig. 8, no. 3) ya que, como sucede en el caso anterior, el resto de material aparecio entre los distintos rellenos sedimentarios.

La configuracion de las fosas se ajusta a una practica estandarizada, tanto en cuanto a dimensiones como a morfologia. Son estructuras construidas ex profeso con finalidad funeraria, con la peculiaridad de contar con un receptaculo o camara destinada a alojar el cadaver al que se accede a traves de pequenas plataformas entalladas en el sustrato geologico. Estos entalles pudieron jugar un papel importante durante la primera fase ritual, cuando los cuerpos fueron depositados en el receptaculo a la espera de su parcial descomposicion. Durante este tiempo la superficie ocupada por las plataformas escalonadas debio permanecer sin colmatar, lo que permitiria el acceso a la camara y facilitaria el posible deposito de ofrendas. Aunque cabe la posibilidad de que la totalidad de la estructura permaneciera abierta, las caracteristicas sedimentarias de la fosa e-14 parecen indicar lo contrario.

En una segunda fase, cuando presentaban un alto nivel de descomposicion pero conservaban ciertas conexiones anatomicas, los cuerpos fueron desenterrados y recolocados, y las fosas definitivamente colmatadas. Esta practica cabe enmarcarla en los denominados 'ritos de paso', en los que se espera a la descarnacion de los cuerpos para que el alma abandone el mundo de los vivos, momento en el que puede recibir sepultura definitiva (Metcalf y Huntington, 1991: 84 y ss.). Aunque a lo largo del Neolitico no es rara la documentacion de restos oseos en posicion secundaria tanto en contextos domesticos como funerarios de tipologia variada (Garrido et al., 2012: 146, 148), la manipulacion de los cadaveres es mucho mas infrecuente, destacando los casos constatados en las fosas funerarias de los yacimientos levantinos de Costamar, de principios del v milenio cal BC, y La Vita, del Neolitico Final (Bernabeu, 2010: 52). En un ambito geograficamente mas proximo se situa la necropolis de Paternanbidea, donde han sido documentadas diferentes manipulaciones en los cuerpos (Garcia, 2007), destacando la coexistencia en una misma fosa de enterramientos dobles simultaneos con otros acumulativos, manipulaciones que pudieron ser debidas a la necesidad de alojar nuevos cuerpos o al traslado a nuevas fosas.

2.4. Pozo/abrevadero

En el sector occidental del yacimiento se ha documentado una estructura--E-08--, colmatada fundamentalmente por accion natural, cuya interpretacion podria asimilarse a un sistema vernaculo de recogida y mantenimiento de agua, especialmente efectivo en epocas de cierto estiaje (Fig. 5). Se trata de una fosa de tendencia trapezoidal y orientacion este-oeste, de 267 x 191 cm, tallada en el sustrato de roca. Las paredes son tendidas, presentado mayor profundidad en el extremo occidental, que no supera los 20 cm. En el extremo opuesto, donde hay una ruptura litologica entre limos y margas, existe una fosa oval de 52 x 40 cm, y desarrollo globular con el plano de inclinacion excentrico, que penetra en el sustrato geologico 41 cm mas. Junto a esta subestructura se advierte un ligero canalillo entallado en la roca, en su conjunto vergente hacia el o.

Segun la experiencia comentada en los silos, la fosa interior alcanzaria el nivel freatico, quedando resguardada la lamina de agua por el desarrollo inclinado de la estructura, lo que evitaria su evaporacion y la perdida de calidad. En caso de rebosamiento natural en epocas de menor estres hidrico, o por iniciativa de los pobladores, el excedente podria ser vertido a la amplia cubeta superficial posibilitando un uso como abrevadero.

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Este tipo de estructuras, aunque poco frecuentes, se han documentado como soluciones vernaculas en asentamientos con recursos hidricos limitados, como el poblado del Bronce Antiguo de Los Baldios (Castejon del Campo, Soria), donde mediante tres hoyos similares se recogia el agua de un paleocauce (1).

3. Materiales arqueologicos

3.1. La ceramica

El material ceramico esta integrado por 821 fragmentos que suman un peso total de 7716 g, lo que pone de manifiesto la elevada fragmentacion del conjunto, algo frecuente en este tipo de contexto arqueologico. Esta circunstancia ha condicionado el analisis de la coleccion sobre todo en cuanto a caracteristicas formales se refiere, ya que, aunque ha sido establecido un numero de 42 piezas, unicamente 9 corresponden a perfiles parciales.

Desde el punto de vista tecnico el conjunto ha sido modelado con pastas sedimentarias en las que predomina la cuarcita de granulometria fina y media. Tambien es frecuente la adicion de chamota, sobre todo de calibre medio y grueso, y ocasionalmente se observan caliches cuarciticos, mientras que carbonatos y mica aparecen con caracter testimonial. Con respecto a la coccion, hay un predomino de la reductora y de la reductora con postcoccion oxidante. El tratamiento superficial predominante es el alisado, aunque en el 19% de las piezas se encuentra proximo al brunido. El porcentaje de piezas con aguadas o engobes asciende al 7,14%, ligeramente superior cuando se analiza por fragmentos--7,67%--. El escobillado interior representa poco mas del 2%, y existe un unico fragmento espatulado.

El repertorio formal se inscribe en las tipologias habituales descritas para los conjuntos neoliticos peninsulares, pudiendo tomar como referencia la definida en la cueva segoviana de La Vaquera (Estremera, 2003). Esta integrado principalmente por recipientes de tamano medio, de entre 13 y 25 cm de diametro, pertenecientes a perfiles simples que parten de formas esfericas u ovoides. Dentro de los identificados, los recipientes en forma de casquete esferico asimilables a la forma ill de La Vaquera estan bien representados, caracterizados por presentar escasa altura en relacion al diametro del borde (Fig. 6, n.os 6 y 9), destacando una pieza con el labio acanalado que le proporciona apariencia moldurada (Fig. 6, no. 1). Dos de estos recipientes estan decorados, aunque destaca un cuenco, unico ejemplo de boquique (Fig. 7, no. 3); el otro incorpora impresiones seriadas sobre el labio y orejeras aplicadas (Fig. 6, no. 9).

Se cuentan tres perfiles hemisfericos abiertos asimilables a la forma i de La Vaquera (Fig. 6, n.os 2-3). Posiblemente es la forma mas abundante, si tenemos en cuenta la tendencia en el desarrollo de las paredes de otros bordes recuperados. Ente los perfiles destaca un recipiente provisto de asa de cinta (Fig. 6, no. 5).

Al menos hay siete recipientes de tendencia cerrada (Fig. 6, no. 7)--forma ii de La Vaquera--, aunque tan solo ha sido identificado un perfil parcial con orejeras dobles aplicadas en el labio y en la panza (Fig. 6, no. 10). El ultimo perfil superior identificado se corresponde con la forma iv del yacimiento segoviano, un recipiente con paredes de desarrollo recto pero labio ligeramente exvasado (Fig. 6, no. 4).

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Los fondos conicos (Fig. 6, n.os 12-13) ponen de manifiesto la existencia de orzas destinadas al almacenaje de alimentos, que suelen presentar perfiles de desarrollo ovoide--forma v de La Vaquera--. El resto de los fondos identificados son hemisfericos o planos. Por ultimo, cabe mencionar la presencia de un fragmento de borde de desarrollo recto asimilable a una forma cerrada tipo botella y otro de cuello ligeramente marcado que cabria relacionarlo con la forma VI de la referida cueva.

Los elementos de prension estan bien representados, tanto en forma de orejeras como de asas de cinta, con un unico ejemplo de perforacion (Fig. 7, no. 13) y dos mamelones. Las orejeras aparecen como elementos aislados pero tambien dobles, bien sobre el labio y la panza (Fig. 6, no. 10) o sobre el cuerpo (Fig. 2, n.os 10-11), incluso seriados bajo el labio (Fig. 6, no. 9); tambien ha sido documentado un ejemplar segmentado mediante impresion (Fig. 7, no. 2). Estos elementos suelen aparecen en recipientes decorados con verdugones. Por su parte, las asas de cinta son anchas y de desarrollo vertical.

El numero de fragmentos decorados asciende a 44 aunque, si tenemos en cuenta que varios de ellos pertenecen a la misma pieza, el numero se reduce a 29, un porcentaje bajo que a nivel global de fragmentos representa el 5,35% de la coleccion; pero si se toma como referencia el numero de bordes, la proporcion asciende al 19,04%. Con respecto a las tecnicas, con caracter general se observa un claro predominio de la impresion--39%--sobre la incision --22%--, aunque es la decoracion aplicada la que ocupa el segundo lugar--37%--. El boquique solo esta presente en la pieza mencionada--3%--.

Impresion, incision y aplicacion aparecen tanto como tecnicas unicas--62,07%--, como combinadas --37,93%--. En el primer caso la incision es la mas abundante--28%--, con un porcentaje identico de motivos acanalados, en forma de suaves ondulaciones (Fig. 6, no. 8) o surcos marcados (Fig. 7, no. 6), que de incisiones de trazo fino en forma de lineas horizontales (Fig. 7, n.os 5 y 7). Incluimos en esta tecnica un interesante fragmento con lineas esgrafiadas inscritas entre orejeras (Fig. 7, no. 10).

Igualmente destaca un galbo con asa de cinta decorada con lineas verticales paralelas y, bajo esta, lineas verticales cruzadas por otra horizontal (Fig. 7, no. 4). Tambien estan bien representados los verdugones lisos--17%-, sin ningun otro tipo de tecnica decorativa. Se trata de cordones aplicados horizontalmente sobre las piezas y de escaso resalte (Fig. 7, no. 8). La decoracion impresa aparece como tecnica unica--14%-, por lo general en forma de segmentos o digitaciones aplicadas sobre los labios (Fig. 6, no. 9), aunque destaca el borde de un recipiente de perfil simple abierto que cuenta con una banda de finos puntos dispuestos bajo el labio (Fig. 7, no. 1).

En lo referente a tecnicas combinadas, lo mas frecuente es la asociacion aplicacion-impresion --35%--, por lo general a base de verdugones decorados con segmentos de matriz apuntada (Fig. 7, no. 11) y menos frecuentemente por digitaciones (Fig. 7, no. 9); junto con una pequena orejera decorada con pequenas impresiones localizada sobre un asa de cinta (Fig. 7, no. 12), y un recipiente de almacenaje de fondo plano decorado con verdugon flanqueado por impresiones de tendencia cuadrangular (Fig. 6, no. 11). Por ultimo, existe un ejemplo que combina incision-impresion--3%--(Fig. 7, no. 4).

3.2. Industria litica tallada

La materia prima utilizada mayoritariamente es el silex, aunque hay un conjunto de piezas en cristal de roca--3,32%--integrado por laminillas (Fig. 8, no. 12), microlaminillas (Fig. 8, n.os 7-8) y un resto de talla. El silex es de grano fino y buena calidad, presentando tonalidades que van del blanco al negro, pasando por colores rojizos intensos y una amplia gama de melados y grises, tanto lisos como veteados. En cuanto a su procedencia, predominan mayoritariamente los tipos Loza y Trevino, con conocidos afloramientos al sur de Alava y en el Condado de Trevino (Tarrino, 2006) distantes unos 35 km del yacimiento.

En algo menos del 4% se observan alteraciones termicas derivadas del calentamiento controlado de los nodulos de silex, que se manifiesta mediante microfisuras, patinas o el caracteristico 'lustre termico'. A nivel macroscopico tambien son identificables huellas funcionales relacionadas con el uso de las piezas, destacando dos con 'lustre de cereal' (Fig. 8, n.os 1 y 19).

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De las 241 piezas recuperadas, 97 estan integradas por restos de talla y nodulos de silex descortezados, lo que supone el 40% del total. El resto de soportes esta mayoritariamente representado por armaduras laminares--54,17%--, lo que implica una marcada tendencia a la utilizacion de esta tecnica frente al lascado. Las lascas representan el 34,72%, los nucleos el 6,72%, las laminas de cresta el 3,47% y los avivados el 1,39%. Tanto lascas como laminas proceden de nucleos prismaticos y poliedricos (Fig. 9, n.os 1-2), agotados o muy explotados. La presencia de elementos relacionados con la practica de la industria extractiva indica que la materia prima era trasladada al poblado previamente transformada en nucleos o en nodulos descortezados, y que era aqui donde se llevaba a cabo el proceso de laminacion, lascado y retoque. En este sentido, destacan tres piezas recuperadas en la estructura e-16--una muesca (Fig. 8, no. 10), una lasca y un resto de talla-- procedentes del mismo nucleo de extraccion.

Los soportes laminares (2) estan integrados por laminas--44,58%--, laminitas--45,78%--y microlaminas --9,64%--. El porcentaje de armaduras enteras es del 30,12%, repartidas en laminas--8%--, laminillas--60%--y microlaminillas--32%--. Las fracturas proceden mayoritariamente del seccionamiento de laminas--60%--, predominando las piezas rectangulares de filos paralelos y seccion trapezoidal. Cuando parten de laminas se observa una clara preferencia hacia las proximales, mientras que en las laminillas los porcentajes de distales, mediales y proximales son muy similares. La tipometria se situa mayoritariamente entre 10-30 mm de longitud y 10-20 mm de anchura, pero cuando se utiliza la anchura como unico criterio de analisis englobando tanto armaduras enteras como fracturadas, y estableciendo los 12 mm como linea de division entre laminas y laminillas, se observa un evidente equilibrio porcentual entre ambas.

El retoque predominante es el simple--58,33%--, seguido del abrupto--30,56%--, presente principalmente en geometricos, truncaduras, perforadores y taladros; existiendo cuatro piezas con retoque plano --11,11%--, solo o acompanado de los anteriores: un avivado de nucleo (Fig. 9, no. 6), un fragmento de lamina (Fig. 8, no. 5), un denticulado sobre cristal de roca (Fig. 8, no. 12) y un denticulado con truncadura (Fig. 8, no. 20).

Desde el punto de vista tipologico se observa una gran diversidad, con representacion de todos los tipos que tradicionalmente caracterizan los conjuntos del Neolitico antiguo peninsular (Fortea et al., 1987). Los soportes laminares sin retocar o con retoques tradicionalmente atribuidos al uso son los elementos mas abundantes (Fig. 8, n.os 1-4), ya que representan el 61,45% de la industria laminar, entre los que se incluyen tres laminas de cresta (Fig. 8, no. 3). Igualmente, son frecuentes las lascas con retoques de uso (Fig. 8, no. 31) o con retoque denticulado (Fig. 8, n.os 28-31).

Las laminas, laminillas y microlaminillas retocadas (Fig. 8, no. 6) tienen un importante peso especifico --25,64%--, aunque muescas y denticulados (Fig. 8, n.os 9-16), frecuentes en contextos del Neolitico antiguo, constituyen el elemento retocado mas abundante--31,25%--. Dentro de estos utiles destaca una muesca realizada sobre lamina de cresta con el borde avivado (Fig. 8, no. 9). Por otro lado, la importancia de perforadores, microperforadores y taladros es significativa--10,26%--(Fig. 8, n.os 24-27), y ligeramente inferior la de las truncaduras, oblicuas en todos los casos, que representan el 7,69% del conjunto (Fig. 8, no. 21). Una de ellas aparece sobre un soporte laminar de bordes retocados que presenta 'lustre de cereal', y otra sobre un denticulado (Fig. 8, n.os 19-20). Los geometricos, integrados por dos segmentos (Fig. 8, n.os 17-18), uno de ellos fragmentado y en ambos casos con retoque abrupto, representan el 5,13% del utillaje retocado, porcentaje bajo aunque propio de lugares de habitat. Los diversos y utiles de sustrato representan un porcentaje algo superior al 10%, lo que indica una importante herencia de caracter mesolitico. Dentro de estos, entre los que se encuentran un raspador con retoque simple tendente a plano (Fig. 8, no. 32) y tres avivados de nucleo (Fig. 9, n.os 4-6), tienen un peso predominante los buriles y microburiles (Fig. 8, n.os 21-23).

3.3. Industria litica no extractiva

La presencia de molinos de mano pone de manifiesto la realizacion de actividades de molienda en el poblado, pero tambien su utilizacion en relacion al ritual funerario, ya que tres de las cuatro piedras recuperadas acompanaban a la inhumacion de la estructura funeraria E-14.

[FIGURA 9 OMITIR]

Han sido recuperadas tres piedras pulimentadas de ofita: un fragmento, una azuela procedente de una fosa funeraria (Fig. 9, no. 7) y un hacha pulimentada (Fig. 9, no. 8). Sobre esta materia prima, abundante en la comarca de La Bureba, fueron trabajados preferentemente los utiles pulimentados neoliticos en Alava y La Rioja, siendo escasos en contextos habitacionales en cueva y mas frecuentes en poblados al aire libre (Fernandez Eraso, 2007-2008: 677). Tambien ha sido recuperado un guijarro de cuarcita que parece haber sido utilizado como alisador.

Aunque no forma parte de la industria litica, referimos en este apartado la documentacion en varias estructuras de pequenos fragmentos de mineral de textura terrosa. A falta de analisis pormenorizados, podrian ser oxidos o hidroxidos de hierro utilizados como colorantes. El uso de este tipo de minerales ha sido atestiguado en forma de pequenos fragmentos en los niveles del Neolitico Antiguo del abrigo de Mendandia, en el Condado de Trevino (Garcia, 2006: 511). En el craneo del individuo inhumado en la fosa E-06 se han observado pequenas y aisladas tinciones rojizas, de no mas de 2 mm, que podrian indicar el uso de colorantes durante el ritual funerario, sin que se pueda descartar, por otro lado, una transferencia ocasional de mineral.

3.4. Restos oseos faunisticos

Pese a que las estructuras excavadas estan por lo general colmatadas por rellenos antropicos que atrapan materiales domesticos de desecho, lamentablemente la presencia de restos oseos es muy reducida y relacionada con problemas de conservacion. La escasa representatividad limita la posibilidad de analizar los habitos alimenticios de los habitantes del poblado, y por lo tanto el peso especifico que pudo tener la actividad ganadera y cinegetica, pero proporciona informacion sobre algunas de las especies que formaron parte de la dieta.

Aunque los restos estan presentes en 15 de las estructuras excavadas--50%--, mayoritariamente estan integradas por pequenas esquirlas de dificil atribucion. Afortunadamente han sido recuperados otros restos que permiten ser atribuidos a grupos y especies concretas--cervidos, equidos y suidos--, aunque la representatividad de las regiones oseas solo permite determinar un numero minimo de individuos --NMI--unitario en cada caso. En el registro documentado, la presencia mayoritaria de piezas dentales y astas debe ser puesta en relacion con las mejores condiciones de conservacion que suelen presentar estos restos.

Los cervidos, presentes en tres estructuras, pertenecen a ciervo--Cervus elaphus--. Excepto un astragalo, el resto se corresponde con piezas dentales y astas, destacando una cuerna completa de un individuo adulto. Los equidos, de taxon indeterminado --Equus spp--, estan presentes en tres estructuras, representados por una epifisis de tibia de un individuo adulto, un molar y una falange. El unico resto perteneciente a suido, que puede ser tanto domestico como salvaje, es una falange.

4. Restos oseos humanos

Los huesos humanos estan integrados por los restos esqueleticos de los dos individuos inhumados en las fosas funerarias E-06 y E-14, y por un molar recogido en la estructura E-11. Se trata de un primer molar mandibular sin reabsorcion radicular, por lo que la perdida no se produjo por la sustitucion de la denticion decidua hacia los 10/11 anos de edad, sino entre los 2 y los 6 anos.

El estado de conservacion de los dos individuos inhumados es muy deficiente, debido al deterioro sufrido por el paso del tiempo. El de la fosa E-06 conserva el craneo, los huesos largos excepto el perone derecho, metatarsos de la mano derecha y pequenos restos de cintura pelvica y costillas. El de la fosa E-14 el craneo, los huesos largos, las claviculas, gran parte de los huesos de la mano izquierda, porciones de costillas, tarso derecho y algunos restos de cintura pelvica y de vertebras lumbares y coxales. En ambos casos son mujeres adultas cuya edad de muerte ha sido estimada en 40-45-E-06--y en 4856 anos--E-14--(3). Teniendo en cuenta que la edad 3 de muerte de la poblacion neolitica femenina a nivel peninsular se situa mayoritariamente entre los 21 y los 40 anos, con porcentajes que varian entre el 58-94%, las dos mujeres pertenecen al pequeno porcentaje--6-13%--que supero esta edad (4).

[FIGURA 10 OMITIR]

El grado de deterioro de los huesos largos ha impedido estimar la estatura, aunque a rasgos generales se puede definir como pequena y asociada a una constitucion gracil. Unicamente ha sido posible determinar algunos indices esqueleticos que, comparados con las poblaciones neoliticas estudiadas en Andalucia por S. A. Jimenez, revelan parametros dentro del rango establecido y presentan pocas diferencias con respecto a la media absoluta.

Con caracter general, se puede afirmar que las dos mujeres pertenecen al tipo mediterraneo gracil, que en las poblaciones neoliticas peninsulares es el mas frecuente con un porcentaje en torno al 50% (5).

La mujer de la fosa E-14 presenta fuertes impresiones musculares en los huesos largos de las extremidades superiores, que denota una elevada actividad fisica en esta parte del cuerpo. Por el contrario, los indices pilastricos del femur en los dos individuos son acordes con un estres biomecanico bajo de las extremidades inferiores. A nivel patologico se observa un trauma en el hueso frontal, de forma ovalada y con unas dimensiones de 19 mm de longitud y 11 mm de anchura (Fig. 10). Se trata de un trauma obtuso por comprension causado por un objeto de bordes romos, como por ejemplo una maza o un proyectil. Presenta amplias lineas de fractura radiantes que parten del punto de impacto, que en principio descartan la erosion selectiva u otros cambios tafonomicos e informan de la elevada energia con la que se produjo (Byers, 2005). No se observan signos de supervivencia, como reabsorcion del hueso por osteolisis, por lo que la lesion debio resultar letal o la causa mas probable de muerte. No es posible determinar si su origen fue accidental o intencional, pero se enmarca dentro del cada vez mas numeroso registro neolitico europeo que pone de manifiesto tanto la existencia de violencia interpersonal --con conocidos ejemplos en Asparn-Schl o Talheim--como la realizacion de practicas de manipulacion de cadaveres--identificadas en Herxheim o Fontbregoua--(Schulting y Fibiger, 2012; Stecher et al., 2013). A partir del Mesolitico parece que se produce un incremento de los restos oseos con signos de lesiones que ha sido vinculado con el sedentarismo y el incremento de la territorialidad, una evolucion del comportamiento violento relacionado con el nuevo modelo de organizacion social y economico motivado por la competencia en la posesion de la tierra y la usurpacion de los bienes ajenos (Roksandic, 2004) que parece consolidarse en el Neolitico.

5. Analisis paleoambiental

Sobre los rellenos antropicos que amortizan cuatro silos de almacenaje--E-IO, E-14, E-22 y E-26--se ha efectuado un analisis palinologico mediante sendas tallas por estructura obtenidas en la zona media y basal, evitando muestras de los revestimientos al poder contener polenes antiguos (6). Todas las muestras analizadas han alcanzado el umbral minimo de representatividad por lo que ninguna de ellas ha sido considerada esteril en base a los convencionalismos que se aplican, presentando un optimo grado de conservacion. En la Figura 11 se representa el histograma del analisis con el grado de representatividad obtenido para arboles, arbustos, herbaceas, hidro-higrofilas y microfosiles no polinicos. Lo primero destacable es la gran homogeneidad tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo que presentan las muestras, lo que sugiere que los depositos analizados se han visto sometidos a los mismos procesos de utilizacion y colmatacion.

Las formaciones forestales del entorno del asentamiento estarian compuestas fundamentalmente por bosques de quercineas perennifolias, posiblemente un encinar-carrascal. Se trata de una comunidad muy bien adaptada a los climas secos, que se desarrollan perfectamente en lugares de intensa insolacion, con suelo escaso, pobre en nutrientes y pedregoso. Otra formacion vegetal presente en el entorno serian los pinares de Pinus sylvestris; sus escasos requerimientos ecologicos permiten a este pino ocupar aquellos ambientes menos aptos para los caducifolios, como las zonas de mayor insolacion, terrenos de menor retencion hidrica, suelos menos desarrollados, etc. Por ultimo, se han identificado polenes de taxones como Quercus caducifolio, que podria situarse en las zonas del fondo de valle con una mayor retencion hidrica. Del mismo modo, en las cercanias del yacimiento se documenta la presencia de un bosque de ribera, en el que podrian situarse avellanos, alisos, fresnos, sauces y olmos.

Sin embargo, a pesar de la presencia de algunas masas forestales, se puede determinar que estas no alcanzaron grandes extensiones, estando el entorno circundante ocupado mayoritariamente por espacios abiertos. En concreto, el protagonismo de la vegetacion de origen antropico, como pastizales de gramineas y otros elementos ruderales y nitrofilos, indica la intensa modificacion del paisaje vegetal debido a las actividades humanas, algo patente en todas las muestras analizadas. Las evidencias palinologicas sobre el desarrollo de practicas economicas en el entorno del asentamiento son igualmente rastreables. Por un lado, se ha constatado la existencia de elementos exigentes en nitrogeno como pastos antropozoogenos--Chenopodiaceae, Plantago lanceolata, Dipsacus fullonum--, asi como microfosiles no polinicos de naturaleza coprofila--ascosporas fungicas como Sordaria sp.--, que indican la existencia de ganado en las cercanias del yacimiento, aunque es dificil calibrar su importancia.

Tambien se ha constatado el desarrollo de practicas agricolas, concretamente cultivo de cereales, si bien en porcentajes no demasiado elevados que oscilan entre el 1,5% y el 3,2%, cuestion que en su conjunto si permite suponer la existencia de campos de cultivo en un area relativamente cercana al lugar de muestreo. En el caso del otro gran grupo de plantas cultivadas que frecuentemente se documentan en el registro paleobotanico, las fabaceas, se han identificado en todas las estructuras con valores cercanos al 5%, si bien se trata de palinomorfos que no permiten reconocer su origen en poblaciones silvestres o cultivadas, aunque su alto porcentaje podria apuntar esta ultima hipotesis. Por otro lado, eventos erosivos asociados tanto a la antropizacion manifiesta del paisaje como posiblemente a las actividades agricolas aqui desarrolladas se demuestran por la continua presencia de clamidosporas del hongo Glomus cf. Fasciculatum.

Los resultados evidencian un paisaje intensamente deforestado debido al desarrollo de practicas economicas productivas, evidencias del desarrollo de actividades ganaderas como agricolas que son motor de la intensa modificacion del entorno del yacimiento.

[FIGURA 11 OMITIR]

Este marco ambiental puede ser puesto en relacion con las condiciones de algunos yacimientos espacialmente cercanos y cronoculturalmente afines, como los niveles neoliticos I-III del abrigo de Mendandia, en Condado de Trevino (7), y MIRI8-MIR2I de la cueva de El Mirador, en el complejo de la Sierra de Atapuerca (Verges et al., 2008). Las quercineas perennifolias hacen progresivamente mayor acto de presencia, junto con pequenos bosquetes de pinar que tienden a reducirse en favor de espacios abiertos dominados por gramineas y plantas de inspiracion antropica y taxones polinicos sinantropicos que frecuentemente acompanan los grupos humanos. Tambien en el yacimiento alaves de Pena Larga de Cripan, en la Sierra de Cantabria, continuidad de los Montes Obarenes, se ha obtenido secuencia polinica en las primeras fases de la ocupacion del Neolitico antiguo--nivel IV--. En este caso el grado de humedad parece ser mas importante, ante la presencia de caducifolios y la cantidad de elementos hidro-higrofilos identificados (8).

Las conclusiones ambientales que aporta el yacimiento El Prado--5880 [+ o -] 30 BP--vienen a confirmar el aumento de la aridez que tambien se rastrea entre el 5900-5300 BP, segundo tramo de crecimiento de un espeleotema de la Galeria de Estatuas de la Sierra de Atapuerca, momento en el que las condiciones ambientales oscilaban en torno a un "optimo climatico" (Martinez-Pillado et al., 2010: 100), templadas y humedas con un aumento de la xericidad coincidiendo con otras regiones como la circunmediterranea (Buxo, 1996: 147).

6. Valoracion cronocultural

La aproximacion cronocultural del yacimiento ha sido realizada a partir del estudio de los materiales arqueologicos y del analisis radiocarbonico practicado sobre una muestra osea del individuo inhumado en la fosa funeraria E-06. La muestra--Beta-366569, 13.16/UE603--situa culturalmente el yacimiento en el Neolitico, con una datacion convencional 5880 [+ o -] 30 BP, que refiere un rango 4790-4720 cal BC -68%--calibrado a 1 [sigma] y 4820-4690 cal BC--95%calibrado a 2 [sigma]--curva de calibracion INTCAL09-.

La secuencia cronologica y cultural del Neolitico peninsular recibe diversas terminologias y acotaciones temporales segun los autores y los limites geograficos. Si nos circunscribimos al ambito biogeografico en el que se inscribe el yacimiento, en una zona de transito entre la cuenca del Duero y alto valle del Ebro, el proceso de neolitizacion en la Meseta habria tenido lugar en el rango temporal 5500-5300 cal BC, siendo la fecha mas antigua conocida hasta el momento la del yacimiento soriano de La Lampara -5470-5320 cal BC--(Garrido et al., 2012: 481). En el alto valle del Ebro el inicio del proceso de neolitizacion hay que retrotraerlo doscientos anos, segun las fechas aportadas por el yacimiento burgales de Mendandia (Alday et al., 2012: 295), con una datacion 5640-5360 cal BC para el nivel ii. La acotacion cronologica del final del Neolitico antiguo parece mucho mas controvertida, aunque en base a la ultima compilacion realizada a nivel peninsular cabria situarlo en la segunda mitad del v milenio cal BC (Rojo et al., 2012), por lo que la fecha de El Prado se enmarca en el denominado Neolitico antiguo avanzado (Estremera, 2003: 188).

Si comparamos el rango temporal obtenido en El Prado con el registro radiocarbonico disponible en la cuenca del Duero y valle del Ebro (Rojo et al., 2012: 591-592, 600-602), en el primer caso unicamente la cueva segoviana de La Vaquera cuenta con dataciones calibradas que se solapan (GrN-22929: 4721-4552; GrA-9228: 4934-4695), mientras que en el valle del Ebro encontramos un nutrido numero de fechas afines como el nivel iv de Pena Larga (Beta-242782: 4700-4460), el nivel 2r de Abauntz (GrN-21010: 4790-4550), el nivel xv de Los Husos i (Beta-161181: 4820-4500), la fosa 2 de Paternanbidea (GrA-13675: 4970-4730) y el nivel 6 de Botiqueria (GrA-13268: 5080-4800); todas ellas, excepto Abauntz, obtenidas a partir de muestras de vida corta. Cabe destacar que en el valle del Ebro unicamente la estacion navarra de Paternanbidea es un yacimiento al aire libre, ya que el resto se corresponde con cuevas y abrigos, por lo que El Prado representa una importante aportacion en este sentido al encontrarse geograficamente en la cuenca del Ebro.

En cuanto al conjunto de material arqueologico asociado, desde el punto de vista formal, tanto en lo relativo a la diversidad como a la tipologia de perfiles, el conjunto ceramico presenta rasgos compartidos con otros yacimientos del Neolitico antiguo de ambas cuencas (Garcia et al., 2011: 87), destacando la abundancia de elementos de prension, la presencia de recipientes de fondo conico y un porcentaje de recipientes con tratamientos superficiales a base de aguadas o almagras que remite a la subfase ib de La Vaquera (Estremera, 2003: 70, 95). Sin embargo, si nos atenemos al repertorio decorativo (Alday, 2003: 77; Garcia et al., 2011: 90 y ss.), apreciamos una clara conexion con el valle del Ebro, destacando el predominio de la utilizacion en los recipientes de una sola tecnica, siendo la impresa mayoritaria en porcentajes absolutos. Esto mismo se observa en el nivel iv de Pena Larga, en la capa xv de Los Husos i y en el nivel vil de Los Husos ii (Fernandez Eraso, 2007-2008: 676), que han proporcionado fechas radiocarbonicas similares a la nuestra y que se encuentran en ambitos geograficos cercanos. Ademas, cabe destacar la elevada presencia de cordones lisos, ausentes o escasamente representados en los yacimientos de la Meseta pero abundantes en el valle del Ebro. Por ultimo, en contraposicion con lo que sucede en la cuenca del Duero, la tecnica incisa esta peor representada, con escasos ejemplos acanalados y la testimonial asociacion incision-impresion. Sin embargo, una pieza decorada con motivos incisos horizontales y verticales asociados a un asa de cinta, en un estilo considerado como una peculiaridad mesetena (Garcia et al., 2011: 101), relaciona El Prado con yacimientos como La Vaquera, La Lampara o La Velilla, demostrando que no es ajeno a las peculiaridades culturales de la Meseta. Por ultimo, la presencia de una pieza decorada con la tecnica del boquique incluye al yacimiento en el conjunto de estaciones neoliticas que han proporcionado materiales arqueologicos en este sentido, dentro del ambito geografico recientemente definido para su distribucion y enmarcado cronologicamente en un momento en el que el uso de la tecnica comienza a descender (Alday, 2011: 76, 79).

Tambien la industria litica extractiva es compatible con los primeros estadios del Neolitico de ambas cuencas (Alday et al., 2012: 307; Garrido et al., 2012: 479). Tecnologicamente se observa la marcada tendencia a la utilizacion de tecnica laminar frente al lascado, destacando entre los soportes enteros la escasa representacion de laminas frente al casi exclusivo de laminillas y microlaminas, si bien el uso de soportes acortados mediante fracturacion voluntaria es predominante. Dentro de la gran diversidad tipologica de utiles, encontramos un importante porcentaje de soportes laminares no retocados o con retoques tradicionalmente atribuidos al uso, y la significativa presencia de perforadores, taladros y utiles de sustrato. Por otro lado, tambien estan representados los caracteristicos elementos de hoz y los geometricos, en concreto segmentos, el tipo predominante en el Neolitico antiguo y particularmente presente en la zona occidental del valle del Ebro (Alday et al., 2012: 307), aunque con retoque abrupto y no a doble bisel que es el caracteristico de los primeros estadios.

7. Interpretacion y contextualizacion del yacimiento

El poblado neolitico de El Prado se asimila con un pequeno lugar de habitacion, cuya extension superficial dificilmente pudo alcanzar 0,3 ha de extension. El patron de asentamiento se acomoda a los estandares de los poblados al aire libre del valle del Ebro (Alday et al., 2012: 302) y de la cuenca del Duero (Garrido et al., 2012: 469), contando en este caso con la inmediatez de un corredor natural de comunicacion como tambien sucede en el soriano valle de Ambrona. Sin embargo, a nivel comarcal se conocen otros asentamientos del Neolitico antiguo fuera de contextos de fondo de valle, como el poblado del Alto de Rodilla en Monasterio de Rodilla (Burgos), emplazado en un borde de paramo junto al mismo corredor natural, a 25 km al o (9). En este sentido, la amplia variedad de habitats que ofrece el entorno de Pancorbo permite dibujar una todavia pequena red de asentamientos neoliticos de gran variabilidad tanto en cavidad, como Cueva Vallojera en Ameyugo (Campillo, 1996), como al aire libre, siendo el caso de Onzaran y Fuente Galindo de Cubo de Bureba, atribuidos a un momento mas avanzado del Neolitico reciente (10), este ultimo mas extenso y estructurado desde el punto de vista habitacional.

Su vigencia en el tiempo, por otro lado, no debio ser muy prolongada, ya que todos los registros obtenidos--arquitectura de los silos, materiales arqueologicos, registro polinico, etc.--no ofrecen apenas variabilidad, al tiempo que el registro paleoambiental sugiere que fue ocupado de forma continua y no estacional o recurrente. Se trataria posiblemente de un asentamiento de tipo disperso en respuesta a una sociedad tribal segmentaria, de caracter comunal, articulada en unidades familiares de produccion que cooperan en labores de agricultura de roza, pastoreo y cinegetico-recolectora, al hilo del patron que se propone en el contexto neolitico para la Sierra de Atapuerca y su aledano valle del Arlanzon (Marcos, 2006: 246-254).

El registro paleoambiental obtenido permite determinar esa economia diversificada de los moradores del poblado. Aunque los restos de fauna conservados son escasos, cabe senalar la importante presencia de ciervo--Cervus elephus--, que da cuenta no solo de la significativa actividad venatoria como recurso de subsistencia, sino tambien de la configuracion del paisaje vegetal. La actividad ganadera igualmente queda manifiesta en el repertorio polinico por asociacion a determinados elementos exigentes en nitrogeno como pastos antropozoogenos, asi como microfosiles no polinicos de naturaleza coprofila.

En cuanto a la practica agricola, y a falta de estudios carpologicos, la existencia de silos de almacenamiento y de elementos de utillaje asociados a su procesado, como molinos de mano y dientes de hoz, informa per se de esta actividad, que a juzgar por el registro polinico debio realizarse en el entorno inmediato al poblado. La presencia de polen de fabaceas con valores elevados, proximos al 5%, y de cereales alcanzando valores maximos del 3,2% de la muestra contribuye a constatar el cultivo como un recurso consolidado, aspecto corroborado tambien por la antropizacion manifiesta del paisaje por eventos erosivos o de la practica agricola.

El medio ambiente en el momento de la ocupacion del yacimiento se inscribe dentro de los patrones generales que concurren en el Neolitico antiguo peninsular, ofreciendo en este caso un mayor espectro de antropizacion frente a estaciones ligeramente mas antiguas de su entorno, como Mendandia y El Mirador, consecuencia del avance progresivo en el desarrollo de las comunidades neoliticas, quizas con un gradiente mayor de aridez ante la presencia mayoritaria de quercineas perennifolias y pequenos pinares en los inicios del optimo climatico que se postula para el rango temporal 5900-5300 BP.

Por su especial significacion en el yacimiento cabe destacar la existencia de dos fosas funerarias que representan una importante aportacion al conocimiento de las practicas funerarias durante el Neolitico antiguo, no solo porque vienen a completar el exiguo mapa y la desigual distribucion de hallazgos documentados en la Peninsula hasta finales del v milenio cal BC (Garrido et al., 2012: 145, 151), sino tambien por incorporar interesantes novedades relacionadas con el ritual. El enterramiento en fosa al aire libre durante el Neolitico alcanza el mayor numero de manifestaciones en el noreste peninsular, con enterramientos fundamentalmente individuales y escasos ajuares, entre ellos molinos y piedras pulimentadas; existiendo fosas datadas en la segunda mitad del v milenio cal BC que cuentan con un acceso lateral por el que se accede a la camara sepulcral (Gibaja, 2004: 14), con las que encontramos ciertas similitudes. Sin embargo, estas manifestaciones en el alto valle del Ebro y en la Meseta Norte son mucho mas escasas. Las mas proximas a El Prado corresponden con las fosas individuales burgalesas de Alto de Rodilla y El Hoyo, en Monasterio de Rodilla, de finales del VI milenio y finales del v cal BC, respectivamente (11); en el alto valle del Ebro, las necropolis navarras de Los Cascajos, con fechas centradas mayoritariamente a finales del VI milenio pero tambien en la segunda mitad del V, y de Paternanbidea, entre finales del vi milenio y principios del v cal BC (Garcia et al., 2011: 137). En ambos yacimientos navarros tambien han sido recuperados molinos de mano asociados a los contextos funerarios.

Los testimonios de El Prado, por lo tanto, vienen a conectar ambas zonas biogeograficas a nivel de distribucion espacial, siendo las manifestaciones funerarias de este tipo mas proximas a las regiones de La Rioja y La Rioja Alavesa, que hasta la fecha carecen de registro (Fernandez, 2010). Cabria hacer una mencion especial al yacimiento navarro de Paternanbidea, en particular por las conexiones culturales que comparte en relacion a determinados aspectos rituales, mas concretamente los relacionados con la manipulacion de los cuerpos (Garcia, 2007); una practica excepcional en el territorio analizado, que cobra un especial sentido si tenemos en cuenta que este yacimiento ha deparado una de las fechas mas afines a la nuestra. Otras conexiones las encontramos con la inhumacion individual soriana de La Lampara, una mujer de avanzada edad que aparecio acompanada de restos oseos faunisticos y diferentes materiales asociados a la actividad agricola, como en nuestro caso. Los restos de fauna han sido relacionados con el banquete funerario, mientras que los materiales asociados a la actividad agricola--entre ellos molinos de mano y laminas con 'lustre de cereal', como en El Prado--podrian tener una interpretacion simbolica relacionada con el ciclo de la cosecha y el procesado de sus productos (Rojo et aL, 2008: 394-397).

El yacimiento El Prado incorpora, en definitiva, los aspectos mas significativos de los lugares de habitat del Neolitico Antiguo Avanzado al aire libre, siendo un eslabon del conocimiento actual entre las regiones biogeograficas de la Meseta y el valle del Ebro, de forma coherente a su situacion geografica y al corredor natural junto al cual se localiza.

DOI: http://dx.doi.org/10.14201/zephyrus2014744164

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(1) CRONOS S.C. (2012): Excavacion y documentacion arqueologica del yacimiento "Los Baldios" de Castejon del Campo (Almenar, Soria). Informe inedito.

(2) El caracter discriminante ha sido la longitud: superior a 50 mm en las laminas y 25 mm para la diferenciacion entre laminitas y microlaminillas. En las piezas fracturadas el valor ha sido la anchura, siendo consideradas laminas aquellas que superan los 12 mm (Tixier, 1963).

(3) La edad de muerte ha sido estimada principalmente a partir del grado de obliteracion de las suturas craneales (Meindl y Lovejoy, 1985) y del desgaste dentario (Brothwell, 1987); y el sexo a partir de la morfologia del craneo y la escotadura ciatica mayor (Buikstra y Ubelaker, 1994).

(4) Jimenez Brobeil, S. A. (1987): Estudio antropologico de las poblaciones neoliticas y de la Edad del Cobre en la Alta Andalucia. Tesis doctoral inedita presentada en 1987 en la Univ. de Granada, pp. 312-313.

(5) Ibidem, p. 495.

(6) Analisis elaborado por el Grupo de Investigacion, ccHS-csic bajo la direccion de S. Perez Diez y J. A. Lopez Saez.

(7) Perez Diaz, S. (2012): El paisaje vegetal durante la Prehistoria reciente en la vertiente mediterranea de Euskal Herria. Tesis doctoral inedita presentada en 2012 en UPV/ EHU, pp. 253-254.

(8) Ibidem, pp. 257-258.

(9) Alonso, C. y Jimenez, J.: "El Neolitico en el corredor Alto Ebro-Alto Duero: dos hallazgos funerarios del Neolitico antiguo y reciente en Monasterio de Rodilla (Burgos)". En Actas del v Congresso del Neolitico Peninsular (Lisboa, 2011). Lisboa: Univ. de Lisboa, pp. 504-510, en prensa.

(10) CRONOS s.c. (2012): Sondeos arqueologicos en el yacimiento "Fuente Galindo" de Cubo de Bureba (Burgos). Informe inedito.

(11) Alonso y Jimenez: op. cit. n. 9.

Carmen ALONSO FERNANDEZ y Javier JIMENEZ ECHEVARRIA

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Recepcion: 20/02/2013; Revision: 6/07/2014; Aceptacion: 15/09/2014
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Author:Alonso Fernandez, Carmen; Jimenez Echevarria, Javier
Publication:Zephyrus
Date:Jul 1, 2014
Words:11885
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