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Consideraciones en torno a la esclavitud de los etiopes y la operatividad de la ley, siglos XVI y XVII.

Resumen:

La mayoria de los teologos y gente del comun, de los siglos XVI y XVII, consideraban la esclavitud posible y aceptable. La legislacion respecto a la esclavitud es mas antigua que la entrada masiva de africanos al Nuevo Mundo. Data de las Siete Partidas de Alfonso el Sabio, promulgadas en el siglo XIII. El derecho indiano metropolitano y el provincial americano emitieron ordenanzas para satisfacer las necesidades legales de la poblacion negra. El esclavo fue considerado un objeto de propiedad, como tal estuvo sometido a las transacciones comerciales propias de los bienes inmuebles. A la vez fue considerado como un ser racional con alma a quien no se pudo despojar de su ser espiritual. El esclavo busco maneras para aprovechar la ley en su propio beneficio. La ley consideraba posible el derecho a la libertad.

Palabras claves:

Esclavitud, legislacion, ley, derecho indiano, codigo, libertad, ahorrio, objeto sui generis, sujeto de derecho.

Abstrac:

Most, sixteenth an seventeenth century theologians and common people considered slavery possible and acceptable. Legislation related to slavery is older than the massive arrival of Africans to the New World. It dates back to the "Siete Partidas" proclaimed by Alfonso the Wise King, in the thirteenth century. Metropolitan and provincial legislation promoted laws to satisfy the legal needs of the black American population. The slave was considered an object of property, in that sense, he was subjected to commercial transactions like other material goods. At the same time, he was considered a human being with a soul from whom it was impossible to dispose of his spiritual self. The slave looked for ways to take advantage of the law in their own benefit. The law considered possible the right to freedom.

Key words:

Slavery, legislation, law, straight indian, code, liberty, saving, object sui generis, right subject.
   En 1650, Sebastian Bran, un hombre de unos cincuenta anos de edad fue
   traido a declarar ante la inquisicion de Cartagena. Dio el discurso
   de su vida; dijo que habia nacido en Guinea. Declaro que siendo
   muchacho lo tomaron cautivo en Guinea, despues fue llevado a Cabo
   Verde en donde lo bautizaron. No sabia la edad que tenia pero por el
   tamano del cuerpoque senalo debia ser de trece o catorce anos.
   Posteriormente fue traido a Cartagena y desdeentonces servia a su
   amo (4).

   En 1676, fue llevado ante el tribunal de la inquisicion de Cartagena
   Pedro, de casta congo, de unos setenta anos, quien servia como
   esclavo en la villa de Mompox. Se lo acuso de supersticioso. En la
   primera audiencia en la que fue llamado a declarar dijo que era
   natural de Nambua, vasallo "del senor rey congo". Informo que siendo
   pequeno y estando en compania de su madre los cogieron los
   portugueses y a el lo vendieron a un capitan de navio hasta que vino
   a parar a Mompox (5).


Estos dos ejemplos son breves biografias de vida que excepcionalmente dejaron constancia de los nexos con Africa que permanecian en la memoria de los esclavos negros. Evidencian la persistencia de las raices originarias en los nuevos espacios en donde fueron forzados a vivir. Pero tambien constatan la manera como fueron tomados cautivos y el drama que para ellos significo. Dan cuenta de la forma como los portugueses hacian esclavos en el continente africano; la toma sorpresiva a las aldeas de origen, el traslado a las costas y a las islas de Cabo Verde, en el primer caso, y a los puertos congolenos, en el segundo. Ademas, evidencian la presencia de los portugueses en la costa occidental africana, los negociados con los traficantes de esclavos y capitanes de navio y la edad de los esclavizados al momento de su cautiverio (6).

Este articulo, tiene como proposito analizar la forma como operaba la ley frente a los esclavos; plantea la hipotesis de que el esclavo, a pesar de su condicion de mercancia, fue un sujeto considerado por el derecho, entendiendo que su capacidad legal era limitada. Con el fin de despejar esta hipotesis el articulo propone analizar varios aspectos. El primero de ellos, de indole introductoria, tiene que ver con el debate juridico en cuanto a la legalidad de la esclavitud. El segundo, evidencia la presencia del esclavo en las diferentes expresiones de la legislacion espanola y de Indias, es decir su personalidad legal. Un tercer aspecto, aborda la paradoja del esclavo como mercancia y sujeto de derecho. Como mercancia estuvo expuesta a todas las transacciones que se efectuaban con los bienes muebles e inmuebles y como sujeto de derecho se le reconocio, aunque restringida, una cierta personalidad legal. Con base en esta, aprovecho el sistema legal en su propio beneficio. La mayor expresion de ello fue la posibilidad de conseguir la libertad. Finalmente, demuestra como algunos propietarios pusieron cortapisas a la capacidad juridica del esclavo. El articulo se ubica espacialmente en los territorios que constituyeron la Audiencia del Nuevo Reino y la provincia de Popayan, en el siglo XVII.

Nociones preliminares

El siglo XVI fue testigo de cambios radicales en la orientacion de la historia del mundo occidental. De una esclavitud debilitada en el continente europeo, aunque viva en la peninsula iberica (7), se paso a un fenomeno esclavista de proporciones dramaticas. Los descubrimientos y exploraciones de portugueses y espanoles abrieron las puertas de tierras ignotas para el intercambio de seres humanos en grandes dimensiones.

Una vez iniciada la entrada masiva de africanos en el Nuevo Mundo, los intelectuales de la epoca empezaron a discutir sobre los diferentes modos en que se hacian esclavos los africanos y sobre la licitud y justicia de tales modos (8). Hoy parece una idea aberrante pero en esos tiempos se pensaba que existian procedimientos admitidos por el derecho de gentes para someter legalmente (9) a esclavitud.

Casi todos los pensadores concordaban en que el cautiverio efectuado en el transcurso de una guerra justa era motivo suficiente de esclavitud. Asimismo, se consideraba licita la esclavitud en caso de extrema necesidad, por ejemplo, cuando un padre se veia obligado a vender a sus hijos para garantizarles su supervivencia. La venta de si mismo tambien se tenia como legitima, cuando el sujeto que se vendia consentia en ello libremente. De la misma manera se reputaban como legales los preceptos aceptados por una comunidad (10) puesto que se consideraba que habia costumbres propias de los africanos para reducir a esclavitud.

Se decia que entre los africanos habia muchas guerras por disensiones entre sus gobernantes. La finalidad de estas era tomar cautivos para vender a los portugueses. De igual forma, habia mercaderes portugueses que apresaban por la fuerza o con enganos a los africanos ofreciendoles baratijas y los introducian furtivamente en las naves para convertirlos en esclavos. Otros mercaderes de la misma nacion, a quienes se llamaba "tangomaos" y "pomberos" se adentraban varias leguas en el continente para intercambiar mercadurias por esclavos en los mercados y ferias los que posteriormente conducian a las costas. Era costumbre en Africa la venta de los hijos y castigar a los ladrones sometiendolos a esclavitud. Asimismo, rescatar al capturado en guerra y condenado a muerte a cambio de la esclavitud. Especificamente en Angola existian unos gobernantes que poseian aldeas en propiedad y herencia cuyos habitantes eran esclavos de nacimiento y a quienes vendian cuando les parecia. Tambien habia hombres en Africa que se vendian a si mismos como esclavos por grave necesidad.

Muchos mercaderes de la epoca pensaban que someter a esclavitud a otros era un acto honroso, puesto que lo hacian para convertir a los esclavos la fe cristiana y para que tuvieran una vida material mejor de la que tenian en sus lugares de origen. De alli que hacer la guerra a los africanos y reducirlos a servidumbre, si estos se oponian a la predicacion del evangelio, era un titulo valido (11).

El pensamiento del comun respecto de la esclavitud durante los siglos XVI y XVII era considerarla posible y aceptable. En lo que diferian algunos autores era en la licitud de los titulos. Teologos y canonistas discrepaban en la legitimidad del modo de reclutar esclavos, es decir, en los titulos justos o injustos para hacer esclavos. Su preocupacion era averiguar la justicia de los motivos para someter a esclavitud.

Hacia 1570, el franciscano Bartolome de Albornoz, catedratico de la Universidad de Mexico, redacto un pequeno tratado titulado Arte de los contratos en el que se ocupaba de los africanos sometidos a esclavitud. Fue el unico que llego a poner en duda las causas licitas de sometimiento a la esclavitud que el derecho castellano habia tomado de Roma. En cuanto a la guerra justa y la necesidad extrema como razones para justificar la esclavitud, Albornoz decia no entenderlas y subrayaba la subjetividad de sus conclusiones; el derecho a someter a esclavitud prisioneros de guerra tampoco era claro. Ademas, rechazaba de plano la nocion de esclavitud natural (12). Otros autores del siglo XVII como Francisco Jose de Jaca y Epifanio Moirans (13) condenaron la esclavitud de la gente negra a la que consideraron opuesta al derecho natural. Aducian que todos los hombres eran libres por naturaleza y la libertad que procedia del derecho natural no podia ser abolida por el derecho humano. Sus tesis causaron un verdadero escandalo en Cuba y sus escritos fueron silenciados. (14) Estas voces no tuvieron eco y pocos se atrevieron a contrariar la esclavitud. Distinta fue la postura que se tomo con los indios para quienes el estado espanol y la iglesia asumieron una actitud defensora. El razonamiento predominante de ese entonces era que sin esclavos negros los reinos de Indias no podrian mantenerse. Sin embargo, Jose Andres Gallego y Jesus Maria Garcia Anoveros afirman que la accion de estos pensadores no quedo infecunda puesto que el asunto llego hasta el Consejo de Indias. En 1683, Carlos II firmo una cedula en la que insistia que las audiencias y gobernadores de Indias debian poner cuidado en el tratamiento de los esclavos, que fueran adoctrinados en la fe y recibieran asistencia temporal conveniente (15).

Las autoridades civiles y eclesiasticas permitieron y toleraron tanto las compras de esclavos que realizaban los mercaderes en Africa, como las compras sucesivas en las Indias motivados por la dificultad de averiguar la legalidad de los titulos de esclavitud. Esto quiere decir que este comercio fue permitido a los mercaderes y a los compradores. De alli que la compra de esclavos resulto una aceptada y justificada costumbre, reforzada moralmente cuando clerigos, obispos y ordenes religiosas poseian esclavos (16).

Legislacion y esclavitud

Los pobladores espanoles y portugueses llegaron a America con una herramienta que no poseian los ingleses inicialmente, un desarrollado cuerpo de legislacion sobre esclavos y libres. Los codigos espanol y portugues se derivaron de las leyes de esclavos de la antigua Roma. Espana recibio la ley romana en el siglo XIII, durante el reinado de Alfonso X el Sabio. La ley romana, incluyendo las leyes sobre esclavitud, fue codificada en la ley castellana de las Siete Partidas (17).

En cuanto a los codigos espanoles, la historiadora mexicana Juana Patricia Perez18 clasifica los organismos legislativos de derecho espanol que emitieron disposiciones sobre los esclavos, negros y castas, para el Nuevo Mundo, en tres ambitos:

1.- El castellano comprendido en las recopilaciones, 2.- el indiano metropolitano representado por las autoridades espanolas y 3.- el provincial que emanaba de los representantes del rey en America.

1.- El derecho castellano recoge las ordenanzas para esclavos en el Codigo de las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio de 1.256 y en la Recopilacion de las Leyes de Castilla de 1567. Tales normas explicitan las formas de caer en esclavitud, las causas y modos de adquirir la libertad, los derechos de los amos sobre los esclavos, las limitaciones a estos derechos, los tratos y contratos de los esclavos, las limitaciones a su capacidad civil, el matrimonio de esclavos, la condicion de los hijos, la venta de las familias y otras. Estas disposiciones procedentes de las Partidas se aplicaron desde el primer momento en Indias, aunque pronto la esclavitud indiana adquirio rasgos propios. (19) Las partidas, a su vez, establecian para los esclavos la posibilidad de ser manumitidos y pasar a la condicion de libertos (20).

El Codigo de las Siete Partidas tuvo en consideracion al esclavo. El esclavo de las Leyes de Indias era, juridicamente, el siervo de las leyes de Partidas que a la vez era el esclavo del Derecho Romano con algunos rudimentos de humanidad adquiridos gracias al cristianismo (21). Las Siete Partidas era un codigo esclavista con cierto caracter liberal que reconocio la personalidad del esclavo; pero el siglo XIII no podia avizorar los sucesos que tendrian lugar dos siglos mas tarde; por lo tanto le fue imposible responder completamente a las necesidades de la esclavitud americana de los siglos posteriores.

2.- El derecho indiano metropolitano estaba constituido por las cedulas, provisiones, ordenanzas y cartas emitidas por las autoridades espanolas como el rey y el Consejo de Indias. Esta legislacion estaba contenida principalmente en la Recopilacion de las Leyes de Indias; fue emitida para satisfacer problemas particulares relacionados con la situacion legal de los esclavos en las Indias. Los propietarios fueron obligados a cristianizar a los esclavos; se les recordo la obligacion de alimentarlos y vestirlos adecuadamente y no abusar de ellos. Los esclavos podian reportar los casos de abuso a los oficiales encargados de su proteccion para una posible accion, por ejemplo, solicitar al amo la venta a otro propietario.

Las disposiciones del derecho indiano consideraban la prohibicion de castigos crueles, encargaban proveer alimentacion y vestuario decente, instruccion religiosa, guarda de fiestas y fomento a los matrimonios. Otras disposiciones se referian a cuestiones de orden publico como el uso de armas, circulacion nocturna, reduccion del cimarronaje, tratos y granjerias en las ciudades.

Con el aumento de una poblacion libre de castas, la nueva legislacion no reparo tanto en el esclavo en si como en la condicion de negro y mulato, independientemente de que fuese libre o esclavo. Dice Concepcion Garcia Gallo que la "Recopilacion de Indias reune en el mismo titulo todas las disposiciones sobre mulatos y negros sin efectuar diferencia alguna entre los libres y los esclavos" (22).

El derecho indiano comprendia aspectos discriminatorios frente al esclavo y a las castas libres. La ley contenia la prohibicion para las personas negras de portar armas, reunirse en grupos grandes, montar a caballo o vestir de manera no adecuada a su clase. En 1578, el rey envio una cedula al virrey de Nueva Espana y a los gobernadores de Antioquia, Popayan, Venezuela, Cartagena de Indias, Santa Marta, Quito y demas gobernaciones ordenandoles evitaran que los mulatos, negros y mestizos anduvieran en compania de los indios pues su contacto era perjudicial. El rey habia sido informado que existian inconvenientes en que los mulatos, mestizos y negros anduvieran en compania de los indios porque ademas de que los trataban mal, les ensenaban malas costumbres, ociosidad y errores que interferian en la salvacion de sus almas. Como se creia que los mulatos, negros y mestizos eran mal inclinados, el rey ordeno a los gobernadores tener mucho cuidado para que en adelante no estuvieran en compania de los indios ni se juntaran lugares ni poblaciones, so pena del castigo a quienes no cumplieran esta cedula (23).

3.- La legislacion provincial emanada de los organismos de gobierno radicados en las Indias como las Audiencias y especialmente los cabildos municipales trato de regir el comportamiento de los esclavos y los libres de castas. Fue una legislacion notablemente restrictiva. No se les permitia salir despues del toque de queda sin llevar permiso especial; se les prohibio portar armas; comprar bebidas embriagantes y usar vestidos reservados para las personas de clase alta. Escapar fue una ofensa frecuente y para evitarlo existieron provisiones de castigo. Peor aun era el hecho de unirse con otros fugitivos en refugios de cimarrones, contra ello hubo disposiciones que indicaban que los esclavos debian ser perseguidos, capturados y castigados (24).

El control sobre los cimarrones era considerado un problema en el cabildo de la ciudad de Cartagena. Tambien en la de Santiago de Cali se debatia el asunto de los esclavos fugitivos, a mediados del siglo XVI. Don Gregorio de Astigarreta, vecino principal de Cali, suplico a la Audiencia y cancilleria de la ciudad de San Francisco de Quito, en 1568, que enviara una real provision al cabildo de la ciudad para que se aplicara el mismo castigo riguroso que solia darse en los reinos del Peru y del Nuevo Reino de Granada a los esclavos que permanecian fugitivos. Este castigo consistia en cortar el miembro genital si el esclavo se ausentaba del servicio de su amo por mas de diez dias. Astigarreta estaba alarmado porque cada dia entraban mas esclavos a la ciudad, se amotinaban, huian del servicio de sus amos y andaban fugitivos salteando los caminos. En mayo de 1568, el presidente y oidores de la Real Audiencia de Quito acordaron enviar la real provision para que en el cabildo de la ciudad de Cali se platicara sobre ello y se hicieran las ordenanzas que convinieran al servicio de su tierra (25).

Este ejemplo evidencia la preocupacion de los ayuntamientos municipales por legislar frente a un problema que consideraban grave porque alteraba el orden publico y la propiedad de los senores de esclavos. Este aspecto fue uno de los dolores de cabeza de los cabildos de los siglos XVI y XVII. En el siglo XVIII, la preocupacion se dirigio principalmente a controlar a la poblacion libre de castas que merodeaba por las areas urbanas, muchos de ellos sin oficio conocido, a quienes consideraban ladrones y vagamundos. Para ellos se expidieron gran numero de autos de buen gobierno exigiendo acogerse a la tutela de personas principales (26).

El problema de la preservacion del orden social frente a los asaltos de los esclavos estuvo presente desde la introduccion de la esclavitud en Indias. Para prevenir los actos violentos de los esclavos, la Corona prohibio el porte de armas. Se les prohibio viajar de una hacienda a otra despues del atardecer. Si se contravenia esta orden, el esclavo estaba expuesto a recibir el castigo de azotes. A traves de estas medidas la Corona intento restringir el contacto social entre los esclavos como prevencion a las rebeliones. En esencia esta legislacion buscaba proteger a los espanoles de los esclavos negros.

El asunto del porte de armas por parte de los esclavos fue preocupacion perenne para la Corona y todavia mayor para las autoridades coloniales. El flujo de legislacion restrictiva por parte de las autoridades locales en las ultimas decadas del siglo XVI fue el resultado directo del aumento de la poblacion esclava con el consiguiente incremento de la fuga de esclavos. Los esclavos fugitivos se constituyeron, de alli en adelante, en un grave problema para las autoridades. El temor que los cimarrones implicaron para la vida de los espanoles y criollos de elite, sus propiedades y para la estabilidad de la institucion esclavista, hizo que las autoridades coloniales respondieran contra los fugitivos (27).

La diferencia entre legislacion y practica fue una caracteristica aceptada de la vida en los reinos de Indias. Seria equivocado aceptar las leyes y decretos promulgados en Espana como una descripcion concluyente de las condiciones reales de la sociedad colonial. Sin rechazar la importancia del estudio de las leyes para el analisis de las relaciones amoesclavo, los decretos centrales mostraban serias limitaciones para resolver situaciones locales. En muchas ocasiones las provisiones y ordenanzas no reflejaban las circunstancias autenticas del acontecer en las colonias. Cuando llegaban a su destino las condiciones eran diferentes y los problemas se habian resuelto de otra manera. A pesar de la discrepancia entre normatividad y practica, la legislacion esclavista fue un indice importante en el cambio de las condiciones y actitudes. La ley jugo un papel unico en el conjunto de relaciones humanas derivadas de la esclavitud.

Desde otra perspectiva puede afirmarse que las disposiciones del derecho castellano e indiano que protegian algunos aspectos del quehacer y de la vida de los esclavos fueron asumidas y acomodadas al bienestar de los propietarios. Hubo senores de esclavos de quienes recibieron un trato benevolente pero otros fueron crueles y les proporcionaron un trato inhumano. La ley escrita fue una cosa, su aplicacion fue otra, dependiendo completamente de los que tenian el control y de la actividad en proceso.

El esclavo, objeto sui generis (28)

En ocasiones, se tiende a definir el esclavo como un objeto de propiedad, igualandolo a los objetos comerciables, a los bienes inmuebles o a los semovientes (29). Esta definicion privilegia la relacion institucional amo-esclavo y esconde la relacion social en que esta inserta. Asimismo, provoca una ficcion ideologica al homologar al ser humano a un objeto o a un animal. Si el esclavo fuera asumido como tal no tendria responsabilidades de ser humano ni el reconocimiento por parte de sus propietarios de su capacidad de discernir en el trabajo y desempenarse en otros quehaceres. De alli que Rina Caceres prefiera hablar de la esclavitud en un sentido mas amplio y definirla como "una relacion social, como una forma especifica de explotacion, con caracteristicas particulares que la distinguen de otras formas" (30).

La esclavitud como forma de explotacion tuvo varias caracteristicas que la distinguieron de otras formas de explotacion. Entre ellas estaba considerar a los esclavos como propiedad; su origen foraneo y la coercion como la base de la relacion entre el amo y el esclavo; por lo demas, el esclavo estaba a la entera disposicion de los propietarios y los hijos heredaban el estatus de los padres, especificamente de la madre en la esclavitud iberica (31).

Los esclavos fueron una figura peculiar de propiedad puesto que al mismo tiempo que eran seres humanos existian restricciones en la manera como este tipo de mercancia debia ser tratado. Sin embargo, el caracter de propiedad fue fundamental en el concepto de esclavitud (32).

En cuanto cosa, es decir como objeto, el senor tenia poder sobre su esclavo pero no lo debia matar, ni lastimar a menos que tuviera mandamiento del juez lugareno. Segun esto, los esclavos podian ser vendidos, empenados, hipotecados, usados, usufructuados y aun castigados pero con la prevencion legal de que si el amo fuera tan cruel, se podian quejar ante las autoridades (33).

La esclavitud fue una forma de explotacion distinta de otras por la dualidad del sujeto esclavo que era a la vez persona y mercancia. Como mercancia era propiedad; por esta misma razon el esclavo fue un objeto sui generis que podia comprarse y venderse. Bajo esta categoria de objeto comerciable, los esclavos podian ser rematados al mejor postor, en subasta publica, como bienes raices o inmuebles. Estas caracteristicas de la esclavitud en general fueron compartidas por la esclavitud hispanoamericana y por la esclavitud en las provincias que posteriormente conformarian el territorio colombiano, en los siglos XVI y XVII.

Las transacciones de compra-venta de esclavos se hacian mediante acta rubricada por un escribano o alcalde y ante varios testigos. El traspaso de un esclavo quedaba de esta manera sujeto a los requisitos legales derivados de este tipo de operaciones. En el acta de escritura el vendedor vendia, cedia, renunciaba y traspasaba al comprador su poder sobre el esclavo; era la transmision a otro del dominio sobre este. En virtud de este traspaso, el comprador se convertia en propietario legal del esclavo y al faltar este, sus herederos y sucesores. El comprador al convertirse en amo del esclavo podia hacer con el lo que le conviniera: volver a venderlo, cambiarlo, regalarlo (34).

En la escritura de compra-venta se declaraban los atributos positivos y negativos del esclavo, tanto los fisicos como los morales. Para evitar posibles reclamos el vendedor generalmente expresaba que el esclavo era ladron, borracho o aficionado a la huida aunque no lo fuera. Si en realidad, el esclavo tenia un defecto o vicio ostensible, el vendedor estaba obligado a declararlo, de lo contrario se exponia a que se rescindiera el contrato, puesto que la carta notarial tendia a proteger al comprador de cualquier reclamacion que quisiera realizar (35).

La falta de cumplimiento de esta clausula hizo que muchos esclavos se vieran envueltos en pleitos causados por los propietarios en las transacciones comerciales de venta que realizaban. En 1604, Francisco Romero, vecino y regidor de Anserma, en la gobernacion de Popayan, demando a Sebastian Diaz de Herrera porque este lo habia enganado en la venta del esclavo Agustin Arara. Uno de los testigos en el juicio dijo que era cosa de ventura tener "negros bozales y acertar, porque no se les conocen las costumbres ni estan experimentados en el trabajo". A su vez, otro testigo dijo que a los esclavos negros nacidos y criados en la tierra se les conocian las tachas que padecian mientras que a los bozales era mas dificil tener este conocimiento (36). Esto lo decian por la dificultad de identificar los problemas y enfermedades de los esclavos recien arribados de Africa y ser trabajoso incluirlas en la escritura de venta (37). En este caso como en otros, el esclavo aparecia como un bien comerciable sujeto a las condiciones en las que se verificaba el negocio de compra-venta.

El trueque o permuta era otra accion comercial a la que estaba sometido el esclavo como bien negociable. Los interesados firmaban una escritura de permuta registrada ante notario o escribano y frente a testigos como todo documento formal. Ademas, el esclavo tenia otras funciones comerciales, por ejemplo, el empeno que fue una practica comun entre las mujeres solas o viudas quienes en caso de necesidad monetaria acudian a este sistema. Al igual que los jornales que pagaban los esclavos a sus propietarios por el trabajo que desempenaban fuera de casa, el empeno de esclavos fue una fuente de capital para este tipo de mujeres. No solo las mujeres acudian a esta practica, tambien, otras personas necesitadas de dinero empenaban sus esclavos por un tiempo definido, despues del cual y al pagar el dinero del empeno podian recuperar su propiedad. Sin embargo, el empeno se presto para irregularidades porque muchas veces no se pagaba la totalidad del dinero o no se recuperaba el esclavo empenado (38).

En ocasiones especiales el esclavo era donado como regalo a los amigos, parientes o instituciones religiosas, capillas o conventos. Al contraer matrimonio, las damas de familia adinerada llevaban al matrimonio una buena dote. A su vez, los futuros maridos les hacian regalos, equivalentes a una porcion de sus bienes. Los esclavos formaban parte de las dotes y de las arras que entregaba el desposado. Previendo el porvenir de su hija, los padres con suficientes recursos, le obsequiaban como dote varios esclavos que se trasladaban al nuevo hogar de la contrayente. La nueva desposada no podia enajenarlos sin consentimiento de su marido, a la vez este no podia hacer mal uso de los bienes de la dote, por el contrario, debia incrementarlos. El acto de entrega y recibo de la dote se hacia frente a escribano publico que daba fe de ello (39).

La posesion de esclavos y su valor intrinseco constituyeron una alternativa a la que recurrieron los propietarios para acceder a prestamos. El esclavo se equiparo a un elemento de credito y a fuente de financiamiento. Fue tomado como forma de pago y como un bien que respaldaba un prestamo. El valor que representaba un esclavo permitio saldar deudas pendientes o hacerse recursos monetarios para el sostenimiento personal o familiar. La hipoteca de esclavos, junto con otros bienes, estuvo presente en el establecimiento de censos e hipotecas. El esclavo mismo, en varias ocasiones era hipotecado al momento de su venta por sus compradores para garantizar el pago completo de su valor en el plazo asignado (40).

Dentro de ese doble caracter de ser racional y objeto comerciable, en lo correspondiente a esta segunda cualidad, el esclavo estuvo sometido a diversos tipos de transacciones, al igual que los bienes muebles e inmuebles, los cuales eran legalizados por medio de instrumento publico ante escribano o llevados a los tribunales cuando eran transgredidos. En estos casos la ley operaba sobre el esclavo en calidad de objeto comerciable. En terminos generales el esclavo estuvo expuesto a venta, remate, trueque, donacion, empeno, hipoteca, dote, herencia. Asimismo, a confiscacion y robo (41).

El esclavo, sujeto de derecho

La paradoja de ser esclavo y de ser persona estuvo presente en todas las sociedades donde la esclavitud existio. Ideologicamente, estas sociedades se acomodaron y aceptaron la contradiccion del esclavo como mercancia y el esclavo como ser humano, por tanto, trasmisor de cultura y portador de valores espirituales. Esta condicion hizo que los esclavos fueran considerados unos bienes para los que existia una legislacion; por muy "cosas" que fueran no se les podia despojar de su condicion de seres con espiritualidad. Como sujeto de derecho, la ley opero sobre el esclavo, a su vez, este tuvo la posibilidad de utilizar la ley en su beneficio.

La esclavitud se ejercia sobre una mercancia muy especial, el hombre, a quien a pesar de su condicion la sociedad le otorgo una serie de derechos derivados de principios religiosos, morales, politicos y economicos que hacian de este bien algo mas preciado que otro cualquiera y por lo tanto objeto de una reglamentacion complicada y peculiar (42).

El esclavo, como pieza de propiedad enajenable fue a la vez percibido como un ser con alma. Como tal, recibia los sacramentos cristianos, asumia responsabilidades no otorgadas a los indigenas y participo directamente en el sistema legal que a su vez lo rechazaba y aceptaba. Esta aparente paradoja fue una de las tantas dualidades que permeo la total estructura civil y eclesiastica con la cual funciono la sociedad colonial.

Entender la esclavitud solo en el sentido de tratamiento de seres humanos como propiedad es una definicion que falla, puesto que realmente no especifica alguna categoria distintiva de persona. Otra falacia es la definicion comun del esclavo como alguien sin personalidad legal. La idea del esclavo sin personalidad legal no tuvo fundamento en la practica legislativa. Nunca existio una sociedad esclavista, antigua o moderna, que no reconociera al esclavo como persona de ley. Dice Orlando Patterson que ningun codigo trato al esclavo como algo diferente a un personaje con indole legal; la propiedad fue sin duda un factor importante, aunque secundario, para definir el estatus legal y socioeconomico del esclavo; con esta diferencia critica, "the slave was slave not because he was the object of property, but because he could not be the subject of property", como lo dice textualmente Patterson (43).

En su condicion de ser racional y sujeto, el esclavo fue asunto considerado en la legislacion que reglamento sus acciones, posibilidades y comportamientos. El esclavo como sujeto racional poseedor de un alma espiritual debia ser consagrado como miembro de la iglesia. El ritual de su consagracion se hacia evidente en la celebracion del sacramento del bautismo y estaba asociado a la recepcion de un nombre cristiano por parte del bautizado. Muchos de los esclavos extraidos de las costas africanas y embarcados para el Nuevo Mundo eran bautizados antes de emprender su viaje pero los religiosos, especialmente los de la Compania de Jesus consideraban estos bautismos como erroneamente administrados, por eso, volvian a realizarse al llegar a tierras de Cartagena.

Para Orlando Patterson una caracteristica importante del ritual de esclavizacion incluia el cambio de nombre del esclavo. El nombre de un ser es la senal verbal de su identidad, su existencia en este mundo como persona distintiva. Habia varias razones para el cambio de nombre. Este hecho es universalmente el acto simbolico de despojar a una persona de su anterior identidad. El antiguo nombre del que ahora era esclavo moria con su antiguo ser (44).

Por su parte, Rafael Diaz afirma que los esclavistas usaron como tactica inicial para borrar cualquier huella de las culturas originales africanas la imposicion de un nombre espanol (45), sin embargo, un gran numero de ellos continuo usando los nombres de su comunidad de origen para identificarse. Todos los esclavos llevaban un nombre y en menor medida apellidos, unas veces por decision propia, otras veces por mandato. Para los bozales recibir un nombre y apellido espanoles era una imposicion; para los criollos de mayor asimilacion cultural, como para los mulatos, el proceso de eleccion de nombres obedecia mas a criterios religiosos y personales (46). En cuanto a la eleccion de apellidos habia ambiguedad y contradiccion con relacion a los africanos, a veces se usaba el apellido de la casta de origen; otras veces, los funcionarios utilizaban, para distinguirlos, el de su amo. Generalmente, para los esclavos criollos, los apellidos correspondian a los de la familia que los hubiera poseido durante varias decadas. En la gobernacion de Popayan hubo una mayor preservacion de las castas de origen como expresion de los apellidos aun y a pesar de que estos fueran criollos y libres, lo que subsiste hasta nuestros dias (47).

Ademas del primer nombre, algunos esclavos de las provincias de la Audiencia del Nuevo Reino y la de Popayan tenian un apodo anadido a su nombre. Por ejemplo, Juan Colorado, Maria Linda, Francisco Pifano, Jacinta la Feota, Juan Ingles o diminutivos como Perico, Pachito, Mariquilla (48).

Segun Orlando Patterson, los esclavos tenian sobrenombres puestos por ellos mismos; la seleccion de un nombre diferente envolvia, de una parte, un rechazo a los lazos de paternalismo reclamados por el senor y, por otra, servia para dar forma a una identidad social independiente del sentido de propiedad (49).

El matrimonio de esclavos estaba regulado en Indias por las Siete Partidas y por disposiciones de la legislacion posterior. Las leyes reconocian el derecho de los esclavos a contraer matrimonio, incluso, lo favorecian para impedir las fugas y propiciar el arraigo al espacio. La Corona ratifico el matrimonio como un derecho que tenian los esclavos aun y a pesar de la oposicion del amo. No se prohibia el matrimonio con personas libres ni con personas de otro dueno o de otra casta, aunque se los estimulaba a efectuarlo con individuos de su rango. Desde muy temprano, la legislacion advirtio que el esclavo no ganaba la libertad al casarse aun con el consentimiento de su propietario.

El derecho romano y la legislacion castellana protegian la familia (50); se impedia la separacion. El fomento del matrimonio no se cumplio con la idea de transmitir a la prole la condicion del padre; el hijo siempre seguia la de la madre y seria libre si ella lo era y esclavo si era esclava (51). Si un espanol tenia hijos con una esclava se le preferia como comprador para darles libertad (52).

Segun las Siete Partidas y la Recopilacion de las Leyes de Indias el poder del amo tenia limitaciones. Podia imponer castigos por delitos y faltas pero no causar la muerte ni mutilarlo, sin prescripcion judicial. El esclavo mal alimentado u objeto de malos tratos tenia la posibilidad de cambiar de dueno; podia quejarse ante el juez, quien verificaba los hechos y si los comprobaba procedia a su venta entregando el dinero al amo (53).

Frente a terceros, los duenos tenian facultad de defender a sus esclavos de los excesos que contra ellos cometian extranos, incluso de autoridades que aplicaban justicia de manera equivocada. Antonio Sotelo Salgado, vecino de Mariquita, como amo y defensor de Alonso su esclavo, se presento en 1597, ante la Audiencia del Nuevo Reino en grado de apelacion y nulidad de una sentencia proferida por el corregidor de Mariquita, por la que condenaron al esclavo a penas corporales. Antonio Sotelo Salgado argumentaba que la sentencia habia sido injusta porque su esclavo no era culpable ni era la persona que habia maltratado a unos individuos. No era cierto que el esclavo hubiera herido a las personas que se decia porque al momento del suceso se encontraba en su oficio de mayordomo en la hacienda donde se le habia ordenado trabajara. Como el alcalde no habia podido coger a los esclavos negros del ilicito quiso satisfacer su pasion agarrando a su esclavo y no porque hubiera cometido delito alguno. Por el supuesto delito el esclavo Alonso habia sido trasladado al puerto de Honda con destino a la ciudad de Santa Fe (54).

Es un hecho reconocido que el derecho castellano favorecia la consecucion de la libertad por parte de los esclavos. La costumbre establecio la practica de un cuasi derecho del esclavo como era poseer un peculio (55). Proveer a los esclavos de alimento representaba una gran inversion para los propietarios, de alli que a menudo prefirieran que ellos mismos se procuraran su alimentacion. Bajo este arreglo, los esclavos trabajaron para su propio sustento los domingos y los dias de fiesta. Los esclavos jornaleros entregaban una parte al amo quien les permitia conservar la otra para su mantenimiento. Con los ahorros de este dinero, algunos esclavos lograban acumular la cantidad correspondiente a su valor (56).

De acuerdo con la legislacion castellana y el derecho indiano, el esclavo tenia acceso a la libertad; este era un derecho previsto desde las Siete Partidas al que consideraba un derecho esencial del ser humano (57). Sin embargo, no quiere decir que los esclavos del mundo iberico tuvieran grandes posibilidades de conseguirla. Todo individuo dueno de esclavos tenia la facultad para liberarlos, segun lo establecido por la legislacion. Podia otorgarla por escritura publica o por testamento; el acto por el cual se otorgaba la libertad se llamaba ahorramiento o ahorrio. Cuando el acto de liberacion se realizaba a traves de escritura publica debia ser en presencia de testigos. Las escrituras o cartas de ahorrio podian otorgarse "graciosamente" (58) o mediante el pago de una suma de dinero; en ambos casos se exigian las actas notariales con los formulismos exigidos por la ley (59).

Alejandro de la Fuente opina que los propietarios de esclavos tenian en mente, ademas de sus ganancias, servir a Dios. Estas dos categorias no eran contradictorias. En el acto de manumision se unian ganancia y paternalismo. Aunque parezca contradictorio, para los duenos de esclavos no lo era (60).

Segun la legislacion, el esclavo por su propia voluntad podia apelar ante las cortes por su libertad si esta habia sido negada despues de habersela concedido. En la practica, es probable que algunos senores de esclavos no estuvieran familiarizados con las obligaciones de la ley e ignoraran esta tradicion, pero a la vez no podian escapar de su existencia. Algunos esclavos, especialmente urbanos, llegaron a conocer las posibilidades que les ofrecia la legislacion y lucharon por conseguir su libertad o defenderla en caso de que quisieran negarsela. En otras palabras, puede afirmarse que los esclavos buscaron formas para usar en su beneficio el sistema legal. El derecho a obtener la libertad, manifiesto en la legislacion iberica, fue de tal importancia que llego a constituirse en una de las caracteristicas de diferenciacion con el sistema britanico de esclavitud (61).

En el Nuevo Reino como en la Habana del siglo XVII, hubo esclavos que lograron familiarizarse con la cultura dominante hasta conseguir una cierta autonomia personal y financiera. Entre ellos, varios que llegaron a reclamar derechos ante las autoridades y los tribunales coloniales. Fueron los esclavos con sus demandas y presiones quienes dieron un significado social a los derechos promulgados por la legislacion (62).

Los esclavos podian acceder a la ley, entre otras cosas, al desagravio de la libertad injustamente denegada o a la negativa de los propietarios a aceptar la compra por parte del esclavo. La forma mas comun de conseguir la libertad era por medio de la compra por el precio que tenia el esclavo en el mercado; tambien los amos concedian libertad a sus esclavos por medio del testamento; esta en ocasiones era disputada en las cortes por herederos defraudados o inconformes por la decision del pariente difunto. Sin embargo, si el esclavo podia probar su manumision autentica y legalmente, se le aseguraba su libertad contra aquellos que querian mantenerlo en servidumbre (63).

En 1628, en Mariquita, Pedro Adames y su mujer legitima Lucia Arara, morenos horros emprendieron querella judicial contra Juan de Adames Callillena, por quererlos despojar de sus bienes y de la libertad que este mismo les habia otorgado mediante el pago de cantidad de pesos que por ella le habian entregado, como constaba en las respectivas escrituras. A pesar de la libertad que consiguieron, los dos continuaron sirviendo a su antiguo amo; sin embargo de haberle pagado el ahorrio el amo continuaba amenazandolos con abrirles pleito y cautivarlos de nuevo. Pedro Adames suplico a la Real Audiencia del Nuevo Reino que, habiendo presentado las escrituras de su libertad, se les diera una real provision de amparo en su defensa para que Juan de Adames Callillena no los inquietara.

Por peticion de Pedro Adames fueron presentadas las dos escrituras de libertad ante los senores presidente y oidores de la Real Audiencia. En la de Pedro Adames se decia que Juan de Adames Callillena, alguacil mayor de Mariquita le concedia ahorrio y libertad por cuanto le habia servido fielmente y Lucia, negra arara libre, su mujer le habia entregado de su caudal por la libertad de su marido "un negro mozo de veintidos anos, cautivo llamado Mateo de nacion congo" el cual ya estaba en poder de Adames Callillena. En la de Lucia Arara, mujer morena de cuarenta anos mas o menos, se explicaba que Juan de Adames Callillena le otorgo carta de libertad por los muchos y buenos servicios que ella le habia hecho, por el amor y voluntad que le tenia y porque por su libertad y ahorrio le habia pagado doscientos pesos de oro de veinte kilates que le entrego de contado.

Pedro Ademas, en nombre propio y en el de Lucia Arara, su legitima mujer, morenos horros presentaron peticion ante la Audiencia Real porque a pesar de ser libres, durante todo este tiempo continuaban siendo molestados y perseguidos por su antiguo amo y este pretendia quitarles los pocos bienes que habian adquirido. Ellos continuaron sirviendole y lo habian socorrido con dinero y trabajo personal por una cantidad equivalente a doscientos pesos de plata corriente. Ademas, les queria poner pleito ante las justicias de Mariquita en donde era hombre poderoso y por ello seguramente les harian dano. Por todo lo cual pedian amparo a la Real Audiencia y que la justicia los defendiera. En vista de todo lo anterior y despues de haber estudiado el caso, el senor presidente y oidores acordaron librar carta de provision y ordenaron a las autoridades amparar a Pedro y a Lucia y no consentir que Juan de Adames Callillena ni otra persona los inquietara; lo cual deberia cumplirse so pena de doscientos pesos de buen oro para la camara y fisco (64).

No es posible afirmar que la resolucion de este juicio, con una sentencia propicia a la pareja de libertos, haya sido el patron de comportamiento de las autoridades frente a casos semejantes. Pero por lo menos evidencia que este tipo de situaciones pudo darse ante pruebas contundentes presentadas por los demandantes en la defensa de su libertad. Tambien demuestra las posibilidades de acceso a la ley que tenia el esclavo la cual en ocasiones opero sobre el favorablemente. La existencia de las dos cartas de ahorrio fue una demostracion concreta de que el amo les habia concedido la libertad y que por ella habian pagado sumas apreciables. Alli no habia dudas de que se trataba de dos nuevos vasallos de la Corona.

Los abusos del poder

A pesar que el derecho castellano y el indiano prescribieran un buen trato hacia los esclavos y de que las autoridades debian vigilar y controlar los excesos, solo abusos flagrantes recibieron la atencion de las autoridades civiles y religiosas para su correccion. Esto tuvo poco impacto en el funcionamiento del sistema esclavista y no sirvio para cambiar las relaciones entre amos y esclavos. Los propietarios podian maltratar a sus esclavos y violar sus derechos con impunidad. Muchos de los esclavos que se quejaban ante las autoridades sufrieron la venganza de sus amos. A menudo sin conocimiento de sus derechos, con poco acceso a las autoridades, y probablemente incapacitado para entablar sus demandas, el esclavo permanecio esencialmente a merced de su amo (65).

En 1638, Juana Jacinta, una esclava negra presento solicitud ante la Real Audiencia del Nuevo Reino, para que fuera vendida por su actual amo por ser casada y por malos tratamientos que recibia de este y de su mujer. Dijo por declaracion escrita que estando casada con Francisco Biafara, esclavo de Martin de Soriaga, en tanto que ella pertenecia a Francisco de Sologuren, ambos viviendo en la ciudad de Santa Fe, su amo la vendio a Diego Alvarez de Noriega, vecino de Muzo, quien la traslado a esa ciudad apartandola de su marido. En Muzo permanecio cinco anos sirviendo a Diego Alvarez y a su mujer, donde padecio muchos trabajos y malos tratamientos, hambre, desnudez y azotes sin que hubiera causa ni razon alguna. De tal manera que a una hija suya y de su marido, de aproximadamente cinco anos de edad, sin que mediara causa "pues no la podia dar una muchacha tan pequena", la mujer de su amo "la trato un dia con tanta crueldad que despues de haberla azotado un dia excesivamente, le dio un golpe con un pie, tan grande, que vino a morir la dicha mi hija dentro de muy breve tiempo sin que desde que recibio el dicho golpe y azotes pudiese comer cosa alguna ni aun pasar agua" (66).

Con tales rigores y maltratos tan grandes y por estar alejada de su marido se vino a la ciudad de Santa Fe por temor de que la mataran, como habian hecho con su hija. La justicia eclesiastica de Santa Fe decreto que la esclava fuera vendida en esta ciudad para que hiciera vida matrimonial con su marido. Ante esta medida, Diego Alvarez se vino a Santa Fe para que Francisco de Sologuren le vendiera el marido para llevarlos a Muzo. Pero Juana argumentaba que eso seria para matarla con malos tratos, porque si antes lo hacia ahora procederia con mas rigor por el hecho de ella haberse venido a Santa Fe. Solo queria llevar a su marido a Muzo para sacarla del Reino pero despues lo venderia sin tener en cuenta que "esta proveido que los amos que maltratan con tanto exceso sus esclavos se les obligue a que los vendan y mas precediendo el no deberme descasar de mi marido". Por todo lo anterior Juana Jacinta suplico a la Real Audiencia ordenara a Diego Alvarez que la vendiera en esta ciudad. Pidio justicia (67).

De otra parte, Diego Alvarez de Noriega, vecino encomendero de la ciudad de Muzo, en respuesta al traslado que se le entrego de la peticion que habia presentado Juana Jacinta, su esclava negra, por la cual pretendia que la vendiera "motivando falsamente, para este efecto, que en mi casa se le hacian malos tratamientos" dijo que todo ello no tenia fundamento "porque no hay casa, en la dicha ciudad de Muzo donde ni con mas amor ni mas regalo se trate a los esclavos y que la muerte de la dicha su hija se ocasiono de comer tierra y de opilaciones" (68). A la nina se la trataba como si fuera hija de casa y el haberle entablado juicio era una injusticia. En cambio era un atrevimiento de la esclava haber estado fugitiva durante nueve meses, viviendo como libre sin tener en cuenta que el habia comprado a su marido por quinientos pesos para que no tuviera excusa de servirlo. Como no queria tener en su casa una esclava que lo habia puesto en juicio "con relaciones tan siniestras", estaba presto a vender conjuntamente a la esclava y a su marido (69).

El matrimonio de los esclavos se vio seriamente afectado e intervenido por los propietarios. Si bien los duenos reconocieron las uniones consensuales e institucionales, los esclavos estuvieron a merced de las disposiciones de los amos que hacian valer sus derechos de propiedad. Uno de los dramas que mas angustiaba a los esclavos era la disolucion de sus entidades familiares, motivada por la venta y consiguiente separacion de alguno de sus miembros. Es posible aseverar que la formacion de unidades familiares de los esclavos no tuvo un completo reconocimiento legal por parte de los propietarios puesto que en muchas oportunidades intentaron disolverlas. (70) Este fue el caso de Juana Jacinta que estando casada y haciendo vida de matrimonio con Francisco Biafara, en Santa Fe, su amo la vendio y fue trasladada a Muzo, situacion que se agudizo con el mal tratamiento que recibia en casa de sus nuevos propietarios. Gracias a las presiones de Juana Jacinta y a un cierto conocimiento que tenia de la ley logro que los amos accedieran a un cambio de propietario.

La practica de denunciar a los amos ante las autoridades por extrema crueldad no fue una situacion que se presentara con frecuencia. Muchos esclavos desconocian que tenian ese derecho, otros sentian temor a las represalias de los amos, o no tenian acceso facil a las autoridades y los que si lo tenian reconocian que sus amos eran personas poderosas, a veces con cargos publicos, que seguramente tendrian el favor de las autoridades (71).

El propietario tenia recursos para entablar su defensa. Por una parte, el derecho del amo a castigar a sus esclavos cuando era necesario; por otra, arguir sobre lo que constituia un tratamiento cruel negando que el trato que se le habia dado al esclavo era realmente despiadado o argumentando que el castigo habia sido merecido. La muerte del esclavo despues de un castigo se consideraba accidental; se pensaba que el esclavo habia estado sufriendo de alguna enfermedad que el amo desconocia o se habia infectado con alguna dolencia despues del castigo. Estas muertes no eran premeditadas y no debian ser atribuidas a la crueldad del propietario. Los propietarios acusados de mal trato fueron pocas veces castigados con dureza; la pena mas corriente fue la obligatoriedad de vender al esclavo (72).

Con frecuencia los propietarios de esclavos hacian caso omiso de la existencia de la ley de buen trato a los esclavos; les propinaban castigos excesivos y mantenian en condiciones lamentables de vida. Segun declaraciones de testigos y del mismo esclavo Agustin Arara, en 1604, se supo que Francisco Romero, regidor de la ciudad de Anserma, no le proveia de bastimentos, por eso tuvo que irse a buscar comida al pueblo de Tuza, donde lo hirieron y lastimaron. Romero era un hombre "aspero de condicion" que castigaba al esclavo de tal manera que de un golpe lo dejo sin habla. El esclavo declaro que en casa de Romero no le daban de comer, porque si le hubieran ofrecido suficiente no hubiera ido al pueblo de Tuza a hurtar comida; le daba muchas voces y en una oportunidad que le rino le pego con un palo (73).

Otra de las formas de manumision era la concesion graciosa de la libertad, uno de cuyos motivos era el agradecimiento como recompensa al esclavo por largos anos de servicio fiel; algunos duenos expresaban en sus testamentos estar en deuda con sus esclavos, admitiendo que su ayuda habia sido esencial en algun momento o que les habia permitido enfrentar dificultades. Ya en el lecho de muerte se ofrecia liberar al esclavo, dejando constancia de que le habia proporcionado instruccion religiosa, para que esta fuera tomada en cuenta en el juicio divino. Sin embargo, la clausula que otorgaba la libertad en un testamento no necesariamente le permitio al esclavo gozar de su libertad. En muchas ocasiones los herederos se sentian lesionados con la decision tomada por el occiso y emprendian pleitos en los que escamoteaban la posibilidad del disfrute de la nueva condicion de libre. Por esta causa, los esclavos tuvieron que batallar para convencer a las autoridades que su ahorrio era legitimo. El esclavo podia apelar ante los jueces para reclamar su libertad si despues de habersela concedido, su antiguo propietario o sus herederos pretendian quitarsela (74).

En 1633, Pascuala Romero, morena libre, mujer de Pedro Criollo, "maestro de azucar", vecinos de la isla de Cuba, comparecio ante las autoridades de la ciudad de Rio de la Hacha para decir que el capitan Pedro Romero Tamariz, vecino de la ciudad de Cuba, quien ya era difunto, les concedio la libertad, junto con sus hijos, antes de su muerte, por los buenos servicios suyos y de su marido. Su amo habia declarado en presencia de testigos que era su voluntad que ella y sus hijos fueran libres, con la condicion de que su marido sirviera seis anos en la labranza y en el ingenio y le ensenara su oficio a otros esclavos negros. Despues de la muerte de Romero Tamariz gozaron de su libertad ella y sus hijos, durante cuatro meses, hasta que el capitan Pedro de Fonseca, caballero de la orden de Santiago, capitan general de la isla de Cuba, quien fuera su heredero, quiso volverlos al cautiverio. Para tal efecto le propino a su marido doscientos azotes por las calles publicas y lo embarco para ser vendido en Nueva Espana; a ella la puso en prision en la carcel publica, amarrada a un poste, le dio cien azotes y embarco para la ciudad de Cartagena con orden de que la despacharan a Lima. Todo ello con el animo de impedir la justicia y de que ella y sus hijos no pudieran probar la legitimidad de su libertad. Aunque en Cartagena la iban a embarcar, pidio su libertad a las autoridades, ofrecio la informacion necesaria y emprendio pleito a pesar de encontrarse fuera de su domicilio donde tenia testigos y de tratarse de personas poderosas como lo eran los yernos del gobernador. Como consideraba que no era justo cautivarla, solicito amparo al alcalde, por ser la autoridad a quien correspondia "en virtud de las leyes reales que prescriben a favor de la libertad". Como era pobre, imposibilitada, y no tenia quien la favoreciera, le suplico al alcalde procediera en el juicio de fiado. Solicito que los testigos que propuso fueran examinados prontamente, porque eran personas forasteras que tenian que ausentarse (75).

Este caso como muchos otros muestra los impedimentos que padecian los esclavos que lograban su libertad. La impronta de la esclavitud acompano a los libres de castas porque a pesar de haber ganado la libertad legitimamente siempre fueron sospechosos de caer en esclavitud, por su color y origen. En 1574, Catalina, "mulata" solicito probanza ante la Real Audiencia de Santa Fe de que ella y sus hijos eran personas libres porque temia que pudieran reducirlos a esclavitud. Declaro que:
   ...soy hija de una india llamada Magdalena, del repartimiento de
   Bernal, vecino de la ciudad [de Santa Fe], y porque tengo dos hijos
   que el uno se llama Juan Bonifacio y el otro Baltasar Bonifacio y
   porque siendo como soy libre y por el consiguiente los dichos mis
   hijos,los cuales somos negros atezados y agora o en algun tiempo, por
   ser del color que somos, no nos hagan algun agravio, y de libres como
   somos nos quieran imputar ser cautivos y sujetos adperpetuam [rei]
   memorian y para que no podamos ser molestados sobre nuestra libertad;
   pido y suplico a vuestra alteza mande hacer informacion de lo
   contenido en esta peticion... (76)


El ejemplo anterior es una prueba de como el color oscuro de la piel puso en peligro y contribuyo a determinar la suerte de los libertos; por esta razon la libertad conseguida estuvo en entredicho (77). Si bien el liberto dejaba de ser esclavo, no se convertia exactamente en un hombre libre. El estigma de la esclavitud estuvo imprescindiblemente asociado con el color de la piel y sobre todo con su origen. En aspectos economicos, los esclavos y los libertos se asemejaban, tambien, en terminos de las relaciones sociales, inclusive ideologicas y culturales, que mantenian con los blancos. El liberto mantenia un pie en la esclavitud, esto significaba una base solidaria con el esclavo. Por supuesto habia diferencias entre ser liberto y ser esclavo, de no existir, los esclavos no se hubieran esforzado en conseguir la libertad. Los libertos tenian mayor control de su trabajo y sobre sus vidas, ademas, ocupaban una posicion privilegiada dentro de la poblacion negra (78).

Conclusiones

El inicio del trafico masivo de esclavos suscito polemicas entre los eruditos del siglo XVI en su afan por resolver el dilema de la legitimidad de la esclavitud. Aunque algunos autores cuestionaron la legitimidad del comercio de esclavos, predomino la idea de considerar a los africanos como esclavos extraidos en guerra justa. Esto acallo las conciencias de los traficantes, de los comerciantes, de las autoridades civiles y eclesiasticas y de la gente del comun. No fue sino hasta el siglo XIX cuando el pensamiento abolicionista ayudo a reforzar la hegemonia de los valores capitalistas y la esclavitud fue finalmente proscrita.

El esclavo que llego a las Indias fue tenido en cuenta por la legislacion. Las normas que rigieron los destinos de los esclavos estuvieron basadas en el Codigo de las Siete Partidas; posteriormente, los diversos organos de gobierno emitieron ordenanzas para regular el comportamiento y mantener el orden social de acuerdo a las pautas de una sociedad estamental. Los codigos castellanos estuvieron impregnados de cierto humanitarismo pero en general el derecho indiano se caracterizo por emitir preceptos restrictivos frente a la poblacion esclava y libre de castas.

Es preciso entender al esclavo en su caracter ambivalente de objeto comerciable, sui generis y a la vez de sujeto racional, ser pensante con vida espiritual. Como objeto de propiedad fue sometido a todas las transacciones propias de los bienes muebles e inmuebles, por ello fue vendido, permutado, empenado, subastado, hipotecado, donado y heredado. Pero fue una mercancia singular porque podia asumir responsabilidades y relacionarse socialmente con los individuos que lo rodeaban sin importar su origen y rango social.

Como sujeto de derecho la legislacion le ofrecio algunas oportunidades para sobrellevar las formas de explotacion a las que era sometido. Le dio la posibilidad de conseguir la libertad y por ello ser considerado como vasallo libre de la Corona. Aunque esta era la aspiracion de todo esclavo79 pocos lograron conseguirla. En caso de maltrato podia solicitar a las autoridades el cambio de amo porque asi lo preveia la legislacion.

Como seres con alma espiritual tenia acceso a los sacramentos cristianos, lo cual le permitia la obtencion de un nombre y la formacion de una familia cristiana. Si bien el nuevo nombre era la ruptura con su antigua identidad (80) este le permitio crear nuevos vinculos familiares y sociales El matrimonio y las uniones consensuales sufrieron las vicisitudes de la separacion o traslado de uno de los miembros interrumpiendo la estabilidad familiar.

El derecho adquirido de la libertad estuvo en peligro para muchos libertos. A pesar de haberla conseguido legalmente por compra o voluntad graciosa de los propietarios hubo quienes quisieron aprovecharse de su antigua condicion para someterlos de nuevo a cautiverio. Especialmente, la libertad concedida por medio de testamentos se vio entorpecida por la accion de herederos inescrupulosos que emprendieron pleitos para recuperar la propiedad de esclavos libertos.

Este repaso a las relaciones entre la esclavitud y la operatividad de la ley es una propuesta para ir despejando el panorama de todo lo que aun falta por conocer, investigar y descubrir acerca del pasado de los afro-descendientes. Es el punto de partida para otras investigaciones que quieran profundizar en como opero la legislacion sobre los esclavos negros y como aprovecharon los esclavos sus limitadas posibilidades legales.

La importancia del estudio del derecho y su aplicacion adquiere nuevas dimensiones en el momento actual cuando se reconoce el valor de su analisis con relacion al contexto historico, las condiciones sociales, la cotidianidad del esclavo, la temporalidad y el espacio geografico de su desempeno. En definitiva, la legislacion esclavista fue, por una parte, el reflejo de la mentalidad de una sociedad y de la situacion juridica que vivia y, por otra, .la representacion de los intereses monarquicos del absolutismo espanol, las conveniencias de los esclavistas y sin duda alguna las iniciativas de los esclavos.

Bibliografia

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(1) Por etiopes se entendia en los siglos XVI y XVII a los pobladores del Africa negra.

(2) Articulo de Investigacion Cientifica tipo 3: de revision, segun clasificacion de COLCIENCIAS. Presenta resultados de investigacion.

(3) Historiadora de la Universidad del Valle, Magister en educcacion del City College de CUNY y Doctora en historia de la Universidad Computense de Madrid. manavarr@emcali.net.co

(4) Archivo Historico Nacional de Madrid (En adelante AHNM), Fondo Inquisicion, legajo 1620, No. 16, 1650.

(5) AHNM, Fondo Inquisicion, libro 1023, 1676.

(6) Sobre la organizacion del trafico de esclavos ver Thornton, John Africa and Africans in the Making of the Atlantic World, 1400-1800. Cambridge: Cambridge University Press, 1992. Navarrete, Maria Cristina. "Genesis y desarrollo de la esclavitud", en: Colombia siglos XVI y XVII. Cali, Programa Editorial Universidad del Valle, 2005.

(7) Algunos autores como Debra Blumenthal, opinan que la esclavitud no solo era conocida en la peninsula Iberica sino que era una institucion floreciente en diversos puntos de esta. Blumenthal, Debra "Demandes de libertat: demandas de esclavos en el medioevo tardio valenciano", en: Debate y Perspectivas, Madrid, No. 4, 2000, p. 23 Robert J. Cottrol dice que Espana y Portugal, aun antes de Colon, estaban en el proceso de expandirse de un sistema de esclavitud domestica a un sistema de "esclavitud industrial", como la han llamado algunos historiadores. En esta los esclavos eran la principal fuerza de trabajo de una economia construida sobre la base de una agricultura de plantacion o de mineria. Cottrol, Robert J, "The long lingering shadow: law, liberalism and cultures of racial hierarchy and identity in the Americas", en: Tulane Law Review, New Orleans, Vol. 76, No. 1, 2001, p. 26. (La paginacion corresponde al numero de hojas impreso tomado de Internet.) www.law.tulane.edu/lawreview/search.htm.

(8) Por ejemplo, en 1569, el dominico fray Tomas de Mercado argumentaba que vender y comprar negros en Cabo Verde (que eran los que solian llegar a Sevilla) era licito y justo de suyo, pero pecado mortal de hecho; tampoco era licito adquirirlos en reventa. Andre-Gallego, Jose y Garcia Anoveros, Jesus Maria. La iglesia y la esclavitud de los negros, Pamplona, Ediciones Universidad de Navarra, 2002, p. 35.

(9) El termino legal se usa en el articulo para expresar que podian existir causas por las cuales era posible someter a esclavitud en esa epoca.

(10) Tellkamp, Jorg Alejandro, "Esclavitud y libertad en el debate filosofico de 1550-1630", en: Castaneda, Felipe y Vollet, Matthias, Concepciones de la conquista, Santa Fe de Bogota, Ediciones Uniandes, 2001, p. 141.

(11) Garcia Anoveros, Jesus Maria. El pensamiento y los argumentos sobre la esclavitud en Europa en el siglo XVI y su aplicacion a los indios americanos y a los negros africanos, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, 2000, pp. 177-182.

(12) Tellkamp, Jorg, op.cit., p. 154. Andres-Gallego, Jose y Garcia Anoveros, Jesus. La iglesia y la esclavitud de los negros, Pamplona, Ediciones Universidad de Navarra, 2002, pp. 37-38.

(13) La obra del primero se titula Resolucion sobre la libertad de los negros y sus originarios en el estado de paganos y despues ya cristiano, la del segundo "Servi liberi seu naturalis mancipiorum libertatis justa defensi", en: Lopez Garcia, Jose Tomas. Dos defensores de los esclavos negros en el siglo XVII (Francisco Jose de Jaca y Epifanio Moirans), Caracas, Universidad Catolica Andres Bello, 1982.

(14) Vila Vilar, Enriqueta. "Discriminacion legal y real en la esclavitud americana: indios y negros", en: Les Langues Neo-Latines, Paris, No. 261, Separata, (sin fechar) p. 172.

(15) Andres-Gallego, Jose y Garcia Anoveros, Jesus Maria. op. cit. p. 82.

(16) Garcia Anoveros, Jesus Maria. op. cit. pp. 192-193.

(17) Cottol, Robert J., op.cit., p. 24.

(18) Perez Munguia, Juana Patricia, "Derecho indiano para esclavos, negros y castas. Integracion, control y estructura estamental", en: Memoria y Sociedad, Vol. 7, No. 15, Bogota, Pontificia Universidad Javeriana. 2003, pp. 194-195.

(19) Garcia Galle, Concepcion, "Sobre el ordenamiento juridico de la esclavitud en las Indias espanolas", en: Anuario de Historia del Derecho Espanol, Vol. L, Madrid, BOE y Ministerio de Justicia, 1980, p. 1012.

(20) La cuarta partida, libro I, titulo XXII dice que "ahorro es el que fue siervo o esclavo y su senor en su testamento o por otra escritura o en presencia de testigos lo hizo franco". Celso, Hugo. Las leyes de todos los reinos de Castilla abreviadas y reducidas en forma de repertorio. MDXXXVIII.

(21) Robert J. Cottrol afirma que la doctrina romana fue modificada a la luz de la cristiandad, por ejemplo, era muy dura en cuanto a las rebeliones de esclavos. Si un esclavo mataba a su amo, la ley romana especificaba que todos los esclavos de la casa fueran sentenciados a muerte; la ley espanola, en tales casos, confino el castigo solo a los esclavos responsables del asesinato. Cottrol, Robert J., op.cit., p. 25.

(22) Garcia Gallo, Concepcion. op. cit. p. 1012.

(23) Archivo General de Indias (En adelante AGI), Indiferente 427, libro 30, ff. 295-295v.

(24) Meiklejohn, Norman A, "The implementation of slave legislation in eighteenth century New Granada", en: Toplin, Robert (ed.), Slavery and Race Relations in Latin America, Westport, Greenwood Press, 1974. pp. 194-195.

(25) Archivo Historico de Cali (En adelante AHC). Libro Capitular, No. 1, ff. 30-30v.

(26) El 3 de enero de 1711, el capitan Lorenzo Laso de la Espada, alcalde ordinario mas antiguo de la ciudad de Cali, en cumplimiento de una buena administracion de justicia, "reparando en la mucha ociosidad que tiene la gente plebe", ordeno que todos los mestizos, zambos y mulatos, mayores de siete anos se entregaran en concierto con los vecinos principales de la ciudad. A.H.C. Fondo Cabildo. Tomo 12. fls. 121-122.

(27) Palmer, Colin, Slaves of the White God, Blacks in Mexico, 1570-1650, Cambridge, Harvard University Press, 1976, pp. 118-119, 121-122. Otros autores como Maria del Carmen Borrergo Pla trabajan las guerras emprendidas contra los cimarrones en: Palenques de negros en Cartagena de Indias a fines del siglo XVII. Sevilla: Escuela de Estudios Hispano-americanos. 1973. Ver tambien Navarrete, Maria Cristina. Cimarrones y palenques en el siglo XVII, Cali, Universidad del Valle, 2003.

(28) El esclavo siempre fue considerado como ser humano tanto en las formas de esclavitud antigua como moderna. Era sencillamente un ser inferior con la condicion civil de esclavitud. La dicotomia entre objeto de propiedad y sujeto surgio posteriormente. En este ensayo se emplea con caracter metodologico para explicar las propiedades derivadas de cada una.

(29) Dolcey Romero en su articulo "Cimarrones y palenques en la provincia de Santa Marta" dice que la esclavitud catalogo al esclavo negro como "un bien inmueble". P. 33. Huellas, No. 42, Barranquilla, 1994.

(30) Caceres Gomez, Rina, "El trabajo esclavo en Costa Rica", en: Revista de Historia, Escuela de Historia, Universidad Nacional de Costa Rica, San Jose, enero-junio 1999, p. 30.

(31) En el capitulo "hijos", versiculo XXVI de las Siete Partidas dice: siervos son "los que nacen de hombre libre y de esclava". Celso, Hugo. op.cit. folio CCCXXXII verso.

(32) Lovejoy, Paul E, "Slavery in the context of ideology", en: Lovejoy, Paul (ed.), The Ideology of Slavery in Africa, Beverly Hills, Sage Publications, 1981, pp. 11-12.

(33) Levaggi, Abelardo, "La condicion juridica del esclavo en la epoca hispanica", Revista de historia del derecho, Vol. 1., Buenos Aires, 1973, pp. 85-87.

(34) Deive, Carlos Esteban, La esclavitud del negro en Santo Domingo (1492-1844), Santo Domingo, Museo del Hombre Dominicano, 1980. pp. 284, 286. Navarrete, Maria Cristina, Genesis y desarrollo..., pp. 211- 212.

(35) Navarrete, Maria Cristina, Genesis y desarrollo, p. 212

(36) Archivo General de la Nacion Bogota. (En adelante AGNB). Colonia, Fondo Negros y Esclavos, Cauca, T. 1, ff. 788-891.

(37) Por tachas se entendian los defectos que pudieran tener los esclavos y que afectaran el precio. Bozal se llamaba al esclavo recien llegado de Africa que no conocia la lengua ni los rudimentos de la cultura espanola.

(38) Un ejemplo en AGNB, Colonia, Fondo Negros y Esclavos, Tolima, t. 1, ff. 878-918. En el capitulo "prendas" de las Siete Partidas se dice: "puedese dar a penos o prendas toda cosa nacida y que este para nacer ansi como partos de esclava o de bestia ..." Celso, Hugo, op. cit, folio CCCXXXIII verso.

(39) AGNB, Colonia, Fondo Negros y Esclavos, Santander, t. V, ff. 765-774. Un estudio amplio sobre la importancia de la dote a finales del siglo XVI y comienzos del XVII, en la provincia de Pamplona es el libro de Gamboa, Jorge. El precio de un marido. El significado de la dote dentro del sistema de prestaciones matrimoniales en el Nuevo Reino de Granada. Santa Fe de Bogota, ICANH, 2003.

(40) Diaz, Rafael Antonio, Esclavitud, region y ciudad. El sistema esclavista urbano-regional en Santa Fe de Bogota, 1700-1750, Santa Fe de Bogota, Centro Editorial Javeriano, 2001, pp. 111, 114.

(41) AGNB, Colonia, Fondo Negros y Esclavos, Magdalena, t. 2I, ff. 956-1000; t. 4, ff. 643-677; Cundinamarca, t. 9, ff. 231-259.

(42) Cortes Alonso, Vicenta, "Algunas ideas sobre la esclavitud y su investigacion", en: Bulletin de l'Institut Historique Belge de Rome, fasciculo XLIV, Bruxelles, 1974, pp. 130, 136.

(43) El esclavo era esclavo no porque fuera objeto de propiedad, sino porque no pudo ser sujeto de propiedad. Patterson, Orlando, Slavery and Social Death, Cambridge, Harvard University Press, 1982, pp. 22-23, 28.

(44) Ibid., p. 55.

(45) Diaz, Rafael Antonio. op. cit. pp. 147-149.

(46) Ibid, pp. 148-149.

(47) Actualmente, en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca es facil encontrar en las comunidades negras apellidos tales como: Mina. Lucumi, Carabali, Bran, Popo, Balanta, Matamba, Biafara, Arara, Angico, Angola, Malemba y otros.

(48) Estos ejemplos de apodos se han recogido de diversas fuentes primarias tales como juicios, testamentos, cartas de libertad, inventarios, del Archivo General de la Nacion de Bogota y del Archivo Historico de Cali.

(49) Patterson, Orlando, op. cit., p. 56.

(50) Alejandro de la Fuente sugiere diferenciar la cuestion del esclavo como sujeto legal y la posibilidad de formar una familia. Lo que la ley permitia era formar una familia cristiana, legalmente reconocida; porque ellos formaban sus familias con o sin el consentimiento de la ley, solo que estas formas familiares carecian de reconocimiento y efectos juridicos. Comunicacion personal, febrero de 2006.

(51) Este fue un planteamiento general que paso del derecho castellano a las Indias; la esclavitud se heredaba por linea materna.

(52) Garcia Gallo, Concepcion, op. cit., pp. 1023-1025.

(53) Ibid., pp. 1025, 1029. La ley XVI, titulo XXI, de las Siete Partidas, decia que: "el senor no puede matar ni lastimar a su siervo, salvo si lo hallase con su mujer o hija en adulterio o en otro semejante acto. Y el senor que diere mala vida a su siervo debe ser apremiado por el juez que lo venda a otro". Celso, Hugo, op. cit. folio CCCXXXIII.

(54) AGNB, Colonia, Fondo Negros y Esclavos, Tolima, t. 1., ff. 634-755.

(55) La ley primera, titulo XXI, de la primera Partida definia lo que era el pegujar o peculio. Decia que: "son todas aquellas cosas que tienen derechamente por suyas los clerigos o aquellas que los hijos que son debajo el poderio paternal. Y los siervos tienen de sus padres o duenos por suyas mientras ellos estuvieren en sus poderes, ora sean bienes muebles o de raices". Celso, Hugo, op. cit. (sin foliar)

(56) AGUIRRE, Carlos. "Agentes de su propia manumision: manumision de esclavos en Lima, Peru 1821- 1854". America Negra. No. 4, Bogota, pp. 108-109. Bowser, Frederick P. "Colonial Spanish America". Neither Slave nor Free. The Freedmen of African Descent in the Slave Societies of the New World. Baltimore, John Hopkins University Press, 1972, pp. 22-23, 26. AHNM. Inquisicion. Legajo 1612 No. 16.

(57) En la primera Partida, ley XIII, titulo XXII se expresa que: "como la libertad es la mas noble y la mas excelente cosa del mundo ansi por el contrario la servidumbre es la mas vil cosa del mundo". Celso, Hugo, op. cit. folio CCCXXXIII verso.

(58) Esto quiere decir gratuitamente.

(59) Caicedo, Amanda. "Las cartas de libertad: Una fuente para analizar". Ponencia presentada en el seminario: Libertad e identidad: negros libres, esclavizados y emancipados. Cali, septiembre 18 de 2002. AHC. Notaria 1a. ff. 14v-15v.

(60) De la Fuente, Alejandro. "La esclavitud, la ley y la reclamacion de derechos en Cuba: repensando el debate de Tannenbaum", en: Debate y Perspectivas, No. 4, Madrid, Fundacion Mapfre Tavera. 2004, p. 40.

(61) Esta es una de las premisas del ensayo de Frank Tannenbaum, Slave and Citizen, publicado en 1946. Para Tannenbaum los esclavos de las sociedades iberoamericanas gozaban de una personalidad legal y moral a diferencia de los esclavos de las colonias britanicas.

(62) De la Fuente, Alejandro, op. cit., pp 40 y 61.

(63) Meiklejohn, Norman A., op. cit., p. 183.

(64) AGNB, Colonia, Fondo Negros y Esclavos, Tolima, t. 1. ff. 849-857.

(65) Palmer, Colin. Op. cit. p. 118. Ejemplos de documentos que dan fe de castigos a los esclavos: AGNB. Colonia, Negros y Esclavos, Cauca, t. 1, ff. 788-891. Cundinamarca, t. 3, ff. 532-788. Bolivar, t.. 15, ff. 48- 230.

(66) AGNB. Colonia. Negros y Esclavos, Boyaca, t. II, ff. 564-568

(67) Ibid. ff. 564-568.

(68) Segun el diccionario Pequeno Larousse Ilustrado, en pagina 741, opilacion es un termino medico para obstruccion, amenorrea o hidropesia.

(69) AGNB, Colonia, Negros y Esclavos, Boyaca, ff. 564-568.

(70) Russel-Wood, A.J.R. "The black family in the Americas". Jahrbuch fur Geschichte Lateneimerikas. No. 16, Colonia, 1979, pp. 281-283.

(71) Palmer, Colin. op. cit. p. 118. AGNB. Colonia, Negros y Esclavos, Magdalena, T. III, ff. 91-96.

(72) Meiklejohn, Norman A., op. cit., pp.188-189.

(73) AGNB, Colonia, Negros y Esclavos, Cauca. t. 1, ff. 788-891.

(74) La Cuarta Partida, ley III, titulo XXIII dice que "si alguno dejare horro en su testamento a su esclava para dia senalado o si mandare a su heredero o a otro que para cierto dia senalado la ahorre, pasado aquel dia si no lo ahorraren en aquel dia ella y lo [que] aviese parido serian horros". Celso, Hugo, op. cit. (sin foliar). Navarrete, Maria Cristina. Genesis y desarrollo. pp. 233-247.

(75) AGNB. Colonia. Negros y Esclavos, Magdalena, t. 3. ff. 91-96.

(76) AGNB. Colonia, Negros y Esclavos, Cundinamarca, t. 9, ff. 376-382.

(77) Anthony McFarlane propone una idea semejante cuando dice que: "debido a su color que implicaba relacion con la esclavitud, los negros y mulatos vagabundos eran tratados con desconfianza, especialmente en las villas y pueblos en donde no pasaban desapercibidos". McFarlane, Anthony, "Cimarrones y palenques en: Colombia siglo XVIII. Historia y Espacio. No. 14, Cali, 1991, p. 63.

(78) Reis, Joai Jose y SILVA, Eduardo. Negociacao e conflito. A resistencia negra no Brasil eslavista. San Pablo, Editora Schwarcs Ltda., 1989, p. 106.

(79) Esta idea se apoya en las experiencias que relatan los esclavos. Por ejemplo, Magdalena, antigua esclava de Francisco Freyle solicito a las justicias de Tunja, en 1632, fuera declarada persona libre junto con sus hijos a quienes el habia concedido libertad pero queria retornarlos a servidumbre. Refiriendose a la libertad expresaba que era: "el remedio del derecho que tan favorable es a los esclavos y observado en toda la cristiandad por ser como es causa pia que goce de libertad el que fue cautivo". AGNB. Colonia, Negros y Esclavos. Boyaca, t. 2, ff. 259.

(80) Ver notas 34 y 35. Rafael Diaz y Orlando Patterson estan de acuerdo con esta idea.
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Author:Navarrete, Maria Cristina
Publication:Historia y espacio
Date:Jul 1, 2006
Words:14368
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