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Consideraciones critico-poeticas para pensar la clinica sistemica relacional: propuesta metodologica para investigacion en psicoterapia.

Critical-Poetic Considerations to Think about SystemicRelational Clinic: A Methodological Proposal for Psychotherapy Research

Introduccion

Los rumbos que ha empezado a transitar la psicoterapia sistemico-relacional, bajo la influencia del giro linguistico y la crisis de la representacion, han desafiado sus practicas, asi como sus derroteros conceptuales. La metafora narrativa que predomino a partir de los anos ochenta en la psicologia y las ciencias sociales permitio la recuperacion de la pregunta por la subjetividad, entendida como un proceso de escritura y reescritura, desde el que se piensa la investigacion y la psicoterapia como un espacio fundamentalmente dialogico y hermeneutico (Arias & Alvarado, 2015; Cornejo, Besoain, & Mendoza, 2011; Morales, 2010).

La metafora del sujeto como texto implica nuevos desafios teoricos, clinicos y de formacion en psicoterapia. La produccion de conocimiento relativo a la practica clinica se encuentra tensionada hoy por las reflexiones que instalo el giro linguistico y la influencia de las corrientes posestructuralistas en la psicologia. La critica al saber experto y a cualquier representacion con ambiciones de verdad desafia la investigacion y teorizacion psicoterapeutica, bajo el riesgo de reificar y estabilizar un proceso por definicion dinamico y singular. Sin embargo, la formacion y praxis de la psicoterapia precisan de la existencia de un ejercicio critico que someta sus propias practicas y supuestos a discusion desde algun parametro de virtud teorico y etico-politico (Morales, 2010).

El presente articulo pretende precisamente aportar a esta reflexion, en tanto comunica una experiencia de cruce entre practica clinica, investigacion y formacion en psicoterapia sistemico-relacional, desde una perspectiva critica de la representacion y desde los margenes externos de la metafora narrativa. Nuestro interes es discutir ciertas consideraciones para la investigacion clinica sistemico-relacional, desde una mirada que no constrina en categorias representacionales la experiencia ni el malestar de los sujetos. El desafio es entonces discutir los limites y posibilidades de una investigacion en psicoterapia que muestre sin representar, exponga sin totalizar, reconstruyendo los diversos registros de la escena del dialogo terapeutico en el marco del trabajo de un equipo clinico de investigacion.

Las paginas a continuacion presentaran el planteamiento teorico-conceptual y metodologico de Aporesis, un grupo de investigacion perteneciente al Equipo de Trabajo y Asesoria Sistemica de la Universidad de Chile (Eqtasis), que exploro el territorio de la investigacion clinica desde estos nuevos margenes. De esta manera, el foco de la mirada del equipo--y que dara origen a su nombre Aporesis--se instala desde lo que el filosofo argelino-frances Jacques Derrida (1993) distinguia como aporia, esto es, aquello que senala la presencia simultanea de posiciones mutuamente excluyentes, que coexisten en una tension irresoluble, conviviendo luego desde tal indeterminacion. Inspirados muy especialmente por la obra de Marcelo Pakman (2010, 2014), implementamos un dispositivo de investigacion dialogico, reflexivo y relacional, respetuoso de la singularidad del evento terapeutico, como atento a sus condiciones relaciones y materiales de produccion. En este articulo presentamos algunas consideraciones que, desde el pensamiento critico-poetico de Pakman, entran en dialogo con el psicoanalisis relacional y de los enfoques dialogicos en investigacion social. Estas consideraciones son relevantes tanto para la investigacion en psicoterapia, como para la formacion terapeutas, desde una mirada relacional y critica.

De la terapia narrativa al giro critico-poetico en la psicoterapia sistemico relacional

Tras el giro linguistico y la crisis de la representacion de los anos ochenta se da lugar a una reformulacion de la nocion relacional de la terapia sistemica, en un renovado interes de ir mas alla de los margenes estructurales de la sistemica de primer orden. Este abordaje, marcado por la instalacion de la metafora narrativa, que tensions los supuestos ciberneticos, ha tendido hacia una comprension de la experiencia como acontecimiento narrativo, siendo la palabra despojada de su caracter meramente representacional para considerarla como el lugar donde se despliega la construccion del significado (Bertrando & Toffaneti, 2004; Bertrando, 2011). En este nuevo momento, la terapia narrativa y su enfasis en el caracter politico de la experiencia personal, permitio volver a pensar la subjetividad, disponiendose incluso a recuperar, a partir de los anos noventa, la posibilidad de la terapia individual (Boscolo & Bertrando, 2008). El epicentro de este giro fue la analogia del sujeto como texto, esto es, la comprension del sujeto como autor y lector de textos e historias, que le permiten entender su experiencia y, al ir cambiando, le ofrecen nuevas interpretaciones a lo largo del tiempo (White & Epston, 1993). La narracion constituye asi un esfuerzo por dar sentido a la vida en una trama identitaria continua y consistente. Esta trama se vera, sin embargo, constantemente tensionada por acontecimientos inesperados que la exceden y que, por diversas razones, van quedado excluidos del "relato dominante". El texto, su cualidad indeterminada e incierta, sera entonces susceptible de nuevas interpretaciones y reinscripciones, dando lugar tanto a la reescritura como a la reautoria, ambos ejercicios terapeuticos privilegiados que permitiran rescatar aquellos aspectos significativos de la experiencia que habian resultado subyugados en la narracion de la propia vida (White, 2002).

Tras el giro narrativo, Marcelo Pakman, desde lo que podriamos llamar una reflexion antropologico-filosofica de la praxis clinica, ha desarrollado una critica generalizada a la practica psicoterapeutica contemporanea. Pakman (2010, 2014) ha subrayado la dominancia de un proceso pendular que transcurre entre el polo de un realismo ingenuo, propio del pensamiento cientifico y su interes por una realidad aprehensible y, por lo tanto, representacional, y -en el otro extremo- el advenimiento de una psicoterapia que, en su vuelco narrativo, ha puesto el foco exclusivamente en el juego de significados. No obstante, tal oscilacion entre estructuras representacionales y juegos de significacion supondra para Pakman (2010, 2014) el riesgo de hacer del espacio psicoterapeutico un terreno en el que se mantiene la reproduccion de abstracciones -estructurales o linguisticas- por sobre la experiencia singular del evento terapeutico.

Desde una aproximacion foucaultiana, Pakman (2010) propone el concepto de micropolitica para senalar aquellos guiones de significado, disponibles en determinada cultura y trama relacional, dominantes en la articulacion de la propia experiencia. En contraposicion a estas micropoliticas, y en un esfuerzo por rescatar la singularidad de la experiencia humana en la que se encuentran en exceso tales guiones culturales, el autor recupera ideas de M. Foucault (1999, 2012). J. L. Nancv (2003) y A. Badiou (2003) de modo de poner en el centro de la reflexion clinica la pregunta por el sentido en tanto acontecimiento central de todo proceso de subjetividad. Desde aca, realiza una critica explicita a los abordajes que, a partir de la metafora narrativa, pudieran restringir la experiencia humana a la pura dimension del significado. Esto es, a las narrativas o guiones micropoliticos que articulan la experiencia individual sin atender a aquello que excede lo narrable y que participa de la textura del encuentro entre consultante y terapeuta. Esta filosofia clinica del sentido--siguiendo en esto especialmente a Badiou (2003)--daria cuenta de la textura sensual de la presencia en el encuentro terapeutico y no de su pura representacion en el lenguaje. Es decir, el evento poetico, que refiere al sentido que se despliega en el acontecimiento singular de la terapia y cuya naturaleza se ubica por fuera de la micropolitica de los significados dominantes (Pakman, 2010, 2014). De este modo, la nocion de evento poetico en Pakman (2010, 2014) permite trascender la logica de dos individualidades que se encuentran, para avanzar hacia la nocion de singularidad y referir asi a aquella presencia y sus texturas que acontecen en la comparecencia entre consultante y terapeuta.

En esta propuesta, cobra centralidad la imagen y el trabajo de imaginacion en psicoterapia, como via regia a la textura vivida de un evento relacional que, tanto como escapa a las determinaciones de todo objetivismo cientifico, tampoco alcanza a ser sintetizado a partir de signos y procesos de significacion (Pakman, 2014). Desde aca, la inquietud por el sentido aparece como aquella dimension que trasciende los procesos de significacion estructurales o linguisticos, pero no desde un trascendentalismo abstracto sino, por el contrario, desde la comparecencia comunitaria en tanto registro material de la terapia (Pakman, 2014). La atencion a este espacio y sus texturas permitiria acceder asi a aquello que ha quedado exscripto (Nancy, 2003) en el relato de la propia experiencia; es decir, a aquel exceso de significado que sostiene, desde lo no dicho, la textura singular del encuentro terapeutico.

Desde esta perspectiva se perfila lo que es posible llamar una psicoterapia critico-poetica (Pakman, 2014). En esta, ademas de la escucha de lo narrado por el consultante y sus tensiones micropoliticas, se pondra especial atencion al exceso del significado, a lo no decible pero presente, a la estetica de lo dicho y a la experiencia sensible en el encuentro. Luego, la atencion del terapeuta debera mantenerse abierta y pendular, tanto respecto de los procesos de significacion y la materialidad sensual del evento del decir del consultante como a su propia participacion en la comparecencia comunitaria que es la relacion terapeutica.

El espacio terapeutico como objeto de estudio

El espacio terapeutico es un lugar fisico, visible y tangible, pero a la vez constituye un campo sutil, una estetica y un clima afectivo que terapeuta y consultante habitan. Desde la perspectiva de Pakman (2014), este espacio trata de una comparecencia comunitaria ante el sentido, que no pertenece a ninguno por separado sino a ambos --terapeuta y consultante--en la relacion. Se trata de eventos en los cuales los participantes comparecen en un encuentro no preestablecido ni dado por una nocion a priori de espacio terapeutico, sino que este se precipita en torno a un evento singular, que Pakman denomina poetico. Este evento, creador de comunidad, permite la aparicion de aspectos de la realidad que exceden a la micropolitica dominante promoviendo las condiciones relacionales para la apertura a un proceso de imaginacion.

Por otra vereda, desde el psicoanalisis relacional, Jessica Benjamin (2004, 2012) propone pensar el espacio terapeutico bajo la idea de un tercero, lo cual implica asumir la aporia de una relacion entre sujetos que, a la vez que existen de manera separada y autonoma, dependen uno del otro para seguir siendo reconocidos en esa existencia independiente. La temeridad, es un estado posible de la relacion, habilitada por el reconocimiento mutuo entre terapeuta y consultante, que permite sostener la tension entre momentos de reconocimiento, quiebre y reparacion en la relacion terapeutica, en donde ya no es el uno o el otro el responsable, sino el tercero que contiene la existencia de ambos. Asi, el tercero puede emerger cuando es superada la complementariedad entre uno que ayuda y otro que padece, para dar lugar al reconocimiento mutuo, siendo alli posible la emergencia de la creatividad y la experiencia de lo genuino. Para el nacimiento de esa temeridad, Beniamin (2012) senala como elemento central una disposicion terapeutica que radica en el atrevimiento a situarse en un lugar que incluye no solo la observacion y la escucha atenta, sino tambien la posibilidad de perderse junto con el otro en el despliegue del encuentro. Es asi como pensar el espacio terapeutico, tanto desde la idea de comparecencia comunitaria como desde la nocion de temeridad, implica que no es algo dado por el mero hecho del encuentro, sino que es un emergente singular y, por tanto, discontinuo. Desde aca la importancia de investigar sus atributos en profundidad y en atencion a la singularidad de cada encuentro.

Investigar la singularidad del encuentro

La investigacion en psicoterapia tiene como objeto de estudio el espacio terapeutico, el cual excede a cualquier representacion definitiva o estable que pueda hacerse de el. Entonces ?como dar cuenta del espacio terapeutico sin reducirlo a categorias abstractas que lo despojen de su naturaleza procesual e indeterminada? ?Como dar cuenta de ese espacio en donde acontece la singularidad de un encuentro entre sujetos en una relacion de ayuda?

Desde una perspectiva dialogica, las palabras del consultante nunca estan solas, sino que viven en medio de un interminable proceso de dialogo con otras palabras, previas o por venir. Cada palabra enunciada es una toma de posicion intencional dirigida a otro a quien responde (Baitin, 1989). Asi, desde el comienzo todo enunciado esta determinado por el otro, siendo imposible distinguir y separar el proceso de comprension en unidades discretas. Toda relacion entre personas es un intercambio dialogico de multiples voces, tanto en el dialogo interno como en el que ocurre entre los hablantes. La comprension consiste en un proceso permanente de regulacion y desregulacion mutua que posee una logica dialectica y precisa de tension y oposicion para avanzar (Markova, 2003; Valsiner, 2002).

Investigar el espacio psicoterapeutico implica entonces asumir que no existe terapeuta ni investigador que pueda dar cuenta de la complejidad del acontecimiento del encuentro: que un solo punto de vista no puede sintetizar aquello que transcurre en este espacio, mas bien, un reparto coral e interminable de voces y puntos de vista que se despliegan con diferente intensidad y ritmo a lo largo de los encuentros. Asi, tras una definicion, se presenta algo diferente, un punto de vista que se desplaza y que fisura esa "integridad narrativa" que por momentos se creyo haber tenido; por lo cual, el ejercicio de investigacion en psicoterapia debe ser liberado de la exigencia de representar definitivamente al consultante y su experiencia para que, en lugar de ello, pueda aparecer toda la complejidad de la escena: investigador/participante/relacion de investigacion. Esto es, que en esta escena el investigador debe tomar el lugar de participante implicado que escucha esa pluralidad (Arfuch, 2002) y problematiza su propia participacion y las condiciones de posibilidad de aquello que acontece en la aporia de lo dicho y lo indecible.

Asimismo, investigar el espacio terapeutico es tambien disponerse a escuchar el sufrimiento. Desde la perspectiva de la investigacion antropologica, Frank (2001) reflexiona sobre la imposibilidad de circunscribir la experiencia de sufrimiento a categorias finitas y conclusivas. La tarea del investigador consiste en analizar criticamente las condiciones que causan sufrimiento, de modo que esas condiciones puedan ser cambiadas y se produzca el alivio. Se trata de un abordaje que evita someter la experiencia singular, local y situada en categorias generales y descontextualizadas, para, en su lugar, y siguiendo a Levinas (2001*, 2001b), dar cuenta de la experiencia del encuentro con el rostro, o en palabras de Orange (2013) con ese desconocido que sufre.

Pregunta y objetivos de investigacion

La pregunta que guio y articulo el proceso de la presente investigacion fue: ?Cuales son y como operan las practicas terapeuticas que promueven movimientos entre micropolitica y poetica en la relacion del consultante con su problema?

Esta pregunta permitio dar cuenta del espacio terapeutico, poniendo el foco en los movimientos del terapeuta, entendidos estos como parte de una escena completa, donde no es posible aislar la triada terapeuta/consultante/relacion terapeutica. Si bien, este estudio se concentro en la observacion de movimientos que se distinguieron como propios del terapeuta, del consultante y/o del espacio relacional, lo mismos resultan ininteligibles si no se asume una perspectiva relacional, en la que las acciones discretas de cada singularidad se hallan siempre concatenadas, dirigidas y en comparecencia ante otras presencias del espacio terapeutico. Ademas, en este espacio intervino un cuarto elemento: el equipo de investigacion que trabajo tras el espejo unidireccional' como testigo y participante del dialogo entre consultante y terapeuta, de modo que su escucha y experiencia tambien fueron registradas a lo largo del proceso de investigacion. Estos multiples aspectos fueron organizados en torno a tres dimensiones emergentes del trabajo reflexivo del equipo y que constituyeron los objetivos especificos de la investigacion, a saber, campo atencional, actitud y tecnicas terapeuticas.

1. Identificar el campo atencional que participa en la promocion de movimientos entre micropolitica y poetica en la relacion que se establece en el dialogo terapeutico con el problema.

2. Distinguir las actitudes que participan en la promocion de movimientos entre micropolitica y poetica en la relacion que se establece en el dialogo terapeutico con el problema.

3. Caracterizar las tecnicas terapeuticas que participan en la promocion de movimientos entre micropolitica y poetica en la relacion que se establece en el dialogo terapeutico con el problema.

Campo atencional

En el encuentro con el otro aparecen territorios singulares imposibles de representar en su totalidad. Se trata de texturas del encuentro, senales sutiles como un gesto, una o varias palabras, un tono de voz, que indican la existencia de estos territorios que imantan la atencion de quien escucha. Estos "atractores" pueden hacer referencia al contenido de lo dicho, a la forma de lo dicho, a los silencios o cualquier otro aspecto de la materialidad del decir de la sesion, asi como a las sensaciones, imagenes, asociaciones, que son mutuamente provocadas durante la sesion. Proponemos que el modo en el que transcurren las dinamicas de atencion guia y orienta los movimientos en el dialogo terapeutico; es decir, que el campo atencional opera como aquel horizonte de sentido que se abre en la singularidad del encuentro terapeutico convocando un interes genuino por parte de los participantes. Diremos ademas que es un campo que atrae las miradas y no un foco que designa la mirada, dado que su extension siempre resulta indeterminable a priori y discontinua de cualquier premisa de quienes comparecen. El campo atencional se revela asi en el encuentro terapeutico de personas que se arrojan a una comparecencia, tensionando la continuidad dominante de cualquier relato y desencadenando desde ahi un territorio singular para la relacion terapeuta consultante.

Actitud

Entendida como el despliegue estetico-corporal, espacial, que acompana el acontecer del campo atencional. Esta dimension es crucial en la conformacion de la relacion terapeutica, al afectar el modo particular como cursa la regulacion mutua de los participantes del dialogo terapeutico. En esta dimension cabe registrar aspectos tales como las modulaciones emocionales, los gestos, los movimientos corporales, la modulacion entre cercania y distancia, las pausas, el tono y el ritmo en la voz del terapeuta, asi como las respuestas que aquel modo singular de manifestacion del terapeuta va teniendo en el modo de presentarse del consultante y viceversa. Esto va dando lugar a una estetica, o cualidad formal en tanto totalidad, de la relacion terapeutica (Bateson, 2002). La actitud terapeutica, como modo del despliegue estetico de terapeuta y consultante, convoca un espacio para el encuentro cuya singularidad resulta tan indeterminada como discontinua de cualquier a priori teorico o premisa individual; por ello, esta actitud, si bien puede conllevar un entrenamiento, implica desmontar ciertos estilos especificos. Bajo el supuesto de la terapia como evento singular, la actitud terapeutica debe acompanar el horizonte de atencion del espacio terapeutico desde lo que Pakman (2014) refiere en ocasiones como "tomar el pulso de la sesion".

Tecnica

Por ultimo, las tecnicas desplegadas configuran otra dimension de este dialogo. Siguiendo la clasica distincion de Heidegger (1994) sobre el problema de la tecnica moderna, atendemos a la nocion de tecnica no como un mero conjunto de operaciones terapeuticas de orden antropologico-instrumental, referidas a una operacion efectuada para conseguir un fin discreto, sino mas bien al valor poietico o productivo, de tales operaciones. Es decir, aquella acepcion de tecnica como una operacion que senala una forma de estar en el mundo, en este caso, una forma de estar en la relacion terapeutica. Nos referimos asi en particular a los movimientos del terapeuta que, conjugados en la comparecencia con el consultante, provocan el surgimiento de algun aspecto de la realidad del encuentro mediante una operacion particular. En esta dimension cabe registrar todo el repertorio de preguntas, senalamientos, interpretaciones o movimientos realizados por el terapeuta con la intencion de hacer notar aquellos aspectos de la experiencia que se encuentran en los bordes de los guiones micropoliticos y que pudieran abrir el espacio terapeutico a nuevos eventos de sentido. En definitiva, la tecnica remite efectivamente a operaciones parciales, modulada el campo atencional y la actitud.

Metodo

Participantes

Los participantes de la investigacion fueron una diada terapeuta/consultante, cuyo dialogo terapeutico fue videograbado y observado por el equipo de investigacion en una sala con espejo unidireccional durante seis sesiones.

El consultante fue invitado a participar luego de la sesion de recepcion, que es parte de los protocolos institucionales del CAPS (2). Los criterios de inclusion fueron a) persona adulta y b) indicacion de terapia individual. Y los criterios de exclusion fueron: a) motivo de consulta de alta complejidad, expresado en un nivel de funcionamiento grave segun la evaluacion de la actividad global DSM IV, o bien que el caso se encontrara judicializado.

La terapeuta participante era miembro del equipo de investigacion Aporesis, quien al momento de la investigacion tenia tres anos de experiencia profesional y estaba cursando una Maestria en Psicologia Clinica de Adultos. Los criterios de inclusion fueron: a) participacion en la fase de formacion del equipo Aporesis durante al menos un ano y b) con voluntad de continuar el proceso terapeutico luego de finalizar la investigacion (3).

Produccion de datos

Una de las tecnicas de produccion de datos utilizada fue la observacion participante (Kawulich, 2005), guiada por tres objetivos de investigacion, que ayudaron a orientar y direccionar la observacion del equipo durante el proceso terapeutico: campo atencional, actitud y tecnica. El registro de las dimensiones se realizo a partir de pautas de observacion (ver Tabla. 1). en una sala con espejo unidireccional (Camara de Gesell). La perspectiva dialogica (Bajtin, 2003) permitio registrar multiples voces en una misma conversacion, es asi como el equipo de investigacion se coordino para observar el espacio terapeutico desde distintos niveles, es decir, una parte del equipo oriento la observacion hacia el terapeuta, otra parte oriento la observacion hacia el consultante, y una tercera parte oriento la observacion a las cualidades esteticas de la sesion como terceridad o totalidad. Todas las sesiones fueron videograbadas y transcritas para su posterior analisis.

Otra tecnica de produccion de datos fue la entrevista reflexiva (Denzin, 2001). Al finalizar cada una de las seis sesiones se realizo una entrevista con la terapeuta (ver Tabla 2), en la que participo todo el equipo de investigacion, con la finalidad de reconstruir lo que Rober (1999), desde una perspectiva dialogica, denomino la conversacion interna del terapeuta a lo largo de la sesion. Se hizo enfasis en la indagacion respecto al proceso atencional y de construccion de hipotesis que oriento los movimientos actitudinales y tecnicos de la terapeuta. Para dar lugar a esta conversacion, se le solicito evocar sus estados de animo, emociones, asociaciones, recuerdos e imagenes a lo largo de cada sesion. La escucha del equipo y sus reflexiones enriquecieron aquello relatado por la terapeuta respecto a su conversacion interna. Se dio paso, de este modo, a la reconstruccion de una conversacion interna a varias voces, tanto la voz de la terapeuta como la voz del equipo detras del espejo que, a modo de un coro griego, complemento y profundizo la comprension de aquello senalado por la terapeuta.

La pregunta inicial a la terapeuta apunto a las impresiones generales de la sesion en cuestion y en torno a este punto se fueron abriendo comentarios en relacion con lo observado, lo que dio lugar a la reflexion conjunta. En este sentido nos identificamos con el trabajo desarrollado por Andersen (1987), en la medida en que esta tecnica facilita el surgimiento de una "conversacion sobre la conversacion", en un espacio de respeto y creatividad. Es asi como la entrevista a la terapeuta fue un dispositivo metodologico que funciono simultaneamente como estrategia de produccion de datos para la investigacion y sesion de supervision del caso, dando insumos a la terapeuta para la realizacion de las siguientes sesiones.

Sumado a lo anterior, al finalizar las seis sesiones planificadas para la observacion del proceso terapeutico, se realizo una entrevista con el consultante (Ver Tabla 3). Esta opcion metodologica tuvo como punto de partida la consideracion de la asimetria existente en la relacion entre investigadores y participantes relativa a las micropoliticas del saber academico (Frank, 2001), abriendo el dialogo a la incorporacion de la voz del consultante; y ademas de permitirnos escuchar las resonancias del proceso desde su experiencia, constituye un gesto etico-politico, al instalar la construccion del conocimiento en el marco de una etica democratizadora, que no niega la asimetria inevitable en la relacion pero se propone incorporar la voz del participante en el reparto de voces que componen el coro de esta investigacion.

Entre los aspectos abordados en esta entrevista al consultante, se encuentran la historia de su proceso terapeutico, poniendo el foco en su experiencia de "estar en terapia", los momentos o hitos de mayor importancia dentro del proceso y el impacto del proceso en su vida. Tambien se exploro la relacion establecida entre consultante y terapeuta, asi como entre el consultante y el equipo tras el espejo, y las posibles dificultades que en el proceso terapeutico se pudieron presentar al consultante.

Analisis de datos

Una vez concluido el proceso de observacion de sesiones y de entrevistas, todo el material construido, a saber, pautas de observacion y transcripciones de cada sesion, transcripciones de las entrevistas reflexivas a la terapeuta y al consultante, fue analizado, siguiendo a Cornejo, Faundez y Besoain (2017), desde una intencionalidad analitica que promovio procesos de reflexividad, una aproximacion polifonica a los textos y una relacion creativa con la escritura. En esta etapa participo todo el equipo Aporesis, incluida la terapeuta del caso. Se implemento un analisis inspirado en la perspectiva dialogica de Bajtin (1989, 2003) descrita en los antecedentes, lo que promovio una apertura de la escucha de los relatos de manera de hacerla plural (Arfuch, 2002) y puso atencion en las siguientes dimensiones:

* Lo dicho: contenidos, tematicas privilegiadas, escenas o hitos significativos de las sesiones.

* Como fue dicho: forma y organizacion del dialogo, ritmo entre lo dicho y los silencios, temporalidad predominante y sus variaciones, tono emocional, corporalidad, gestualidad, quiebres en el contenido y el tono de la narracion, lapsus o errores, momentos de tension, de impasse o dificultades en el dialogo.

* Alteridad constitutiva del decir: atencion a lo no dicho pero supuesto, al entramado de voces, figuras y narrativas que sostuvieron el dialogo y a las cuales consultante y terapeuta estaban respondiendo. Siguiendo las propuestas de Haye y Larrain (2010) se distinguio en dos niveles: (1) el nivel de la relacion consultante-terapeuta (?desde que posiciones se ubican para hablar paciente y terapeuta en el encuentro terapeutico?) y (2) el nivel del tercero estructural o campo de interlocucion (?que voces o figuras o narrativas estan sosteniendo desde lo implicito encuentro terapeutico?).

El procedimiento analitico fue organizado en dos fases, una singular y otra transversal (Cornejo, 2006). La fase singular dio lugar a seis informes, uno para cada sesion de psicoterapia. Cada informe inicio con una breve descripcion de la sesion, posteriormente desarrollo aspectos ligados a los contenidos abordados en la sesion, su estetica, hitos o momentos relevantes y una imagen que diera cuenta de aquello que no fue posible representar de la sesion por medio de palabras. La segunda parte de este informe registro los analisis relativos al campo atencional, la actitud y las tecnicas desplegadas en el dialogo terapeutico, en tanto articuladores de movimientos entre lo micro-politico y lo poetico durante el proceso. En un apartado final se registraron algunas hipotesis y reflexiones que, por su cualidad o recurrencia, fueron consideradas como transversales al estudio. Estas daban pistas sobre aspectos mas amplios a la especificidad de esa sesion y permitian responder los objetivos generales del estudio.

Por otra parte, la fase transversal del analisis se adelanto como un proceso de dialogo entre los seis informes de sesion y los objetivos de la investigacion. Para esta fase los miembros del equipo de investigacion se reorganizaron en tres sub-equipos de trabajo, cada uno destinado a analizar uno de los objetivos especificos de investigacion, sin perder de vista la pregunta de investigacion como totalidad. Cada sub-equipo realizo una lectura transversal del material recopilado en torno a la dimension asignada, lo que dio paso a un nuevo dialogo sobre el cual fueron surgiendo propuestas comprensivas, para dar respuesta al objetivo principal. Posteriormente, esta propuesta se presento al equipo en su totalidad, en forma de esquema o figura conceptual-visual, abriendose asi un espacio para la reflexion conjunta.

Aspectos eticos

La presente investigacion se sometio a una constante reflexion etica y se siguieron todos los protocolos del CAPS de la Universidad de Chile y de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile para la realizacion de investigacion. Antes de comenzar, ambos participantes revisaron y firmaron los documentos de consentimiento informado y cualquier pregunta que tuviese durante todo el proceso fue debidamente aclarada. Su participacion fue libre y voluntaria, no condicionaba su atencion en el CAPS, y podia suspenderla en cualquier momento sin ningun perjuicio. Para resguardar la confidencialidad los nombres reales fueron cambiados por seudonimos.

Resultados

A continuacion, expondremos algunas pistas relativas, a modo de muestra, del tipo de hallazgos y reflexiones que este dispositivo metodologico clinico permite producir, poniendo el foco en las implicancias para la investigacion y la formacion.

Una escena terapeutica: de la micropolitica del rehabilitado a la poetica del extrano

Guillermo (G) de 38 anos llega a consultar al CAPS con la motivacion de mejorar la relacion con su esposa Julia de 32 anos. El consultante habia regresado recientemente a su casa tras una separacion matrimonial de algunos meses y la consulta psicologica era parte de los compromisos adquiridos con su esposa. Su relato inicial, con el que se presenta a la terapeuta en la primera sesion, se articula en torno a un consumo de marihuana de larga data y al que el refiere como "malas actitudes" vinculadas al consumo. Se muestra arrepentido y dispuesto a cambiar, quiere hacer todo lo que sea necesario para mantenerse estable en su relacion de pareja.

G: (...) llevo tres meses sin consumir nada o sea yo desde que empece con la otra psicologa y bueno pase la crisis matrimonial por decirlo asi, mi separacion, yo me fui a vivir con mi hermana. Yo creo que eso me ayudo mucho porque mi hermana ha sido de las unicas personas que yo he tenido cerca, que me ha apoyado me ha ayudado, ha sido como una madre para mi, tuve muchas conversaciones y ella me oriento mucho (...) Llevo tres meses sin consumir, me he sentido bien, de hecho me siento como con mas energia por decirlo asi, con mas animo de hacer las cosas que antes, y no he notado tampoco cambios en mi actitudes sino todo lo contrario, no se porque sera, yo lo relaciono quizas con el consumo o quizas no tiene ningun tipo de relacion y es parte de mi personalidad, no se yo (Fragmento de la primera sesion).

El equipo ubicado detras del espejo escucho el relato de Guillermo como el guion de un exadicto, un rehabilitado que busca recuperar la confianza de quienes lo rodean, y resalto el insistente esfuerzo de Guillermo por dar cuenta de sus cambios. Esta insistencia fue escuchada como la revelacion de un miedo, que inspiraba un movimiento: Guillermo no quiere perder a su familia, le aterra la posibilidad de separarse de sus hijos.

En la entrevista con la terapeuta, posterior a la primera sesion, el equipo produjo algunas imagenes que parecen expresar la textura de la escena terapeutica. Se trata de Guillermo caminando sobre una cuerda floja, haciendo tremendos esfuerzos para no caer a un agua llena de peligros. Sus esfuerzos actuales para dejar de consumir, y suspender sus "malas actitudes", son sentidos como los pasos inestables de un trapecista que camina focalizado en un solo objetivo: no caer de la cuerda. El equipo escucho, asi, una importante fragilidad y la presencia de un riesgo potencial en los esfuerzos de Guillermo por mantenerse indemne en ese camino.

Vinculada a lo anterior, a partir de la entrevista a la terapeuta, tambien surgio la imagen de un nino escondido bajo la piel de ese hombre grande y algo tosco que se presenta en la sesion. El consultante era un hombre algo robusto, sin embargo, tanto la terapeuta como el equipo detras del espejo coincidieron en sentirse a ratos ante la presencia de un nino fragil a punto de llorar.

En otro momento de la primera sesion Guillermo asocia su consumo de marihuana a algunos momentos de angustia. Relata entonces su constante necesidad de sentirse importante para el otro. Relaciona sus angustias con la frialdad e indiferencia de su mujer, de quien siente se ha alejado mucho los ultimos anos. Cuenta que su esposa le exige de mala manera mas colaboracion en las tareas de la casa y la crianza, y relaciona su consumo de marihuana a esos momentos, en los que su mujer lo hace sentir como un extrano.

G: Practicamente cuando yo tenia conflictos con ella, como que ella se olvidaba de todo lo que uno habia vivido y todo lo que uno sentia y como que me trataba como si yo fuera un extrano. O sea, no se si odio, pero si con mucha mala onda, que yo consideraba que poniendo la balanza y decia pucha yo lo que hice no vale como ella me esta tratando por decirlo asi (Extracto primera sesion).

En la segunda sesion, la terapeuta le pidio a Guillermo que le hable sobre esa necesidad de sentirse importante para otro. Aparecio entonces la historia de su relacion con su padre, un hombre de las fuerzas armadas, severo y frio, que en varias ocasiones ejercio violencia fisica con su hermano. A sus trece anos se separo de su madre y se fue a vivir al sur con su nueva esposa, una mujer dura que manifiesta abiertamente su molestia por la presencia de Guillermo en la nueva vida conyugal.

G: (...) por darte un ejemplo a los nueve anos mi hermano le saco una botella de whisky a mi papa y cuando mi papa se dio cuenta que le habia abierto el whisky le saco pero cresta y media, o sea lo metio a la ducha helada y le empezo a dar con una guasca de esta pa' pegarle a los caballos -porque a mi papa le gustaba andar a caballo- y obviamente bueno el agua helada no te deja marcas (...).

T: ?A ti te daba pena, miedo?

G: Si, mucho, mucho porque yo veia la agresividad de el y no, no comprendia. T: Mm, ?que no comprendias?

G: Que un padre pueda ser tan (se emociona, llora) agresivo y 'puta'(sic) y a pesar de eso, mi hermano siempre fue muy unido a mi padre, de hecho, cuando mis papas se separaron, el se fue a vivir con el.

G: Y despues tuvieron conflictos sobre todo con la esposa de mi papa y yo tambien tuve un par de conflictos con la esposa de mi papa porque bueno, la senora no era muy carinosa con nosotros. Ahora quizas yo puedo comprender un poco, pero era, era mala con nosotros, nos trataba de alejar de nuestro padre, y bueno yo le comentaba a mi papa esas situaciones (...) Yo se lo decia a mi papa, y mi papa nunca hizo nada, o sea ni siquiera nos sento a conversar todos, el se hacia el loco no mas (Extracto segunda sesion).

En medio del relato, Guillermo narro una escena que para la terapeuta resulto especialmente importante, a traves de la cual vio con mucha nitidez al nino fragil imaginado por el equipo, la anterior escena de Guillermo con su esposa y el significante "extrano":

G: Estaba de vacaciones. La hora de almuerzo siempre ellos almorzaban a la una y media, entonces yo bajaba a la una y media y bueno yo la ayudaba antiguamente a poner la mesa cosas asi 'po', y me di cuenta de que no estaba el servicio de mi puesto 'po', cuando yo generalmente me sentaba y estaba el servicio de mi papa y la senora de el, y el de mi hermano chico en ese tiempo

(...). Claro, empezo con ese desaire, de no haber el puesto, mi puesto de comida y bueno yo le pregunte y le dije: "Eh Patricia" le dije, bueno yo le decia tia, "Tia Patricia, eh, ?que pasa con mi puesto, lo pongo yo?", "No, no pongas ningun puesto porque tu no estas considerado en el almuerzo". Bueno mi papa no estaba en ese momento. Y le dije "Bueno y por que no estoy considerado", y me dijo "No porque yo no quiero que estes mas aca, estoy 'chata' de que tu vengas para aca a pecharme". Entonces me empezo a refregar muchas cosas. Yo tenia 16 anos mas o menos, y en eso llego mi papa.

T: ?Que hiciste tu? ?Como reaccionaste a eso?

G: No, yo me quede para adentro, o sea y como te digo yo soy super sensible, entonces me dio pena como ella estaba siendo conmigo, porque yo no habia hecho nada. Entonces yo le decia "Pero expliqueme por que esta haciendo esto conmigo", y ella dijo "Es que estoy cansada de que ustedes vengan y que por culpa de ustedes yo tengo conflictos con tu papa". Y en eso llego mi papa, entonces yo le dije "Bueno digame lo que usted me esta diciendo en frente de mi papa", y ahi me empezo a lanzar todas las cosas que me habia dicho delante de mi papa, y ahi mire a mi papa y le dije "Bueno papa no se tu que tienes que decir, porque yo no he hecho nada para que la tia este asi, yo siempre he seguido las reglas de la casa, siempre he hecho lo que me han pedido cuando vengo para aca".

T: ?Tu estabas llorando?

G: Si, si, "Y yo nunca le he faltado el respeto a tu senora, ella me esta faltando respeto y no se que vas a hacer tu". Y bueno mi papa me miro y me hizo asi (sube los hombros en un gesto de "nada que hacer") y dije "Bueno entonces voy a agarrar las cosas y me voy a ir". Y agarre mis cosas y me fui donde mi hermano. Obviamente que yo le conte a mi hermano, mi hermano me contuvo y me dijo "Oye no te preocupes si esa senora tiene un problema hormonal" me dijo, "No se pero es media ???, asi que no te preocupes" y yo le dije "No si a mi lo que mas me duele le dije es que el viejo estando ahi no fue capaz ni siquiera de decirle Patricia callate, tranquila y conversemos bien las cosas".

T: "Es mi hijo, y tiene el derecho de almorzar aca ...".

G: Claro, me hizo sentir como que yo ... no era parte de el.

T: ?Sabes que estaba pensando? Que te hizo sentir como un extrano.

G: Claro, y eso si me dolio mucho ... (Extracto segunda sesion)

Durante la entrevista a la terapeuta el equipo reflexiona respecto de esta intervencion, y la describe como un momento de mucho sentido, en el que se pudo tocar una dimension singular de la experiencia de Guillermo. La palabra "extrano" se revelo como un atractor que capturo el campo atencional de todo el equipo de investigacion, comenzando una progresiva asociacion de esa palabra a multiples escenas narradas por el consultante.

Al menos yo lo vi, y creo que varios de nosotros lo vimos, que te paso algo con lo del extrano ?No?, la figura del extrano, ?No?, que se aparecio en varios momentos. Primero empezo a aparecer en la relacion con el papa. Luego aparece cuando te cuenta sobre su entrada al colegio nuevo, tambien ahi hablaba de volver a sentir todo extrano (Extracto Entrevista a la Terapeuta 2).

Por su parte, en la entrevista del equipo de investigacion con el consultante, este senalo la importancia de la relacion con la terapeuta, a quien situo en un lugar, sobre todo, fraternal. Esta cualidad la asocio a su habilidad para mantener una delicada tension entre, por una parte, presentarse como un sosten emocional, y por otra, sin dejar de insistir en la indagacion de historias dolorosas, como la historia de la relacion con su padre.

La experiencia de Guillermo fue imaginada por el equipo como la de un nino que, de la mano de la terapeuta, entra en los diversos registros de la palabra "extrano", en lo que parece ser la huella de su herida infantil mas dolorosa. Esa entrada hizo posible la diferenciacion entre su historia de hijo y su posicion actual de padre. El reconocimiento de su dolor infantil, a traves de la palabra "extrano", hizo posible la recuperacion de la temporalidad interrumpida por el trauma de la falta de reconocimiento y maltrato paterno, reeditado en la relacion actual con su esposa.

La terapeuta visibilizo los diversos registros de la experiencia de sentirse tratado como "extrano", tomando el pulso de las sesiones desde el horizonte -poetica del extrano- en vez de aquella representacion ofrecida a priori por el consultante bajo una micropolitica del rehabilitado. De este modo, el evento singular de la terapia se desplego a traves de actitudes de la terapeuta que se ofrecian esteticamente a la tension extrano-cercano, como por medio de tecnicas especificas -preguntas reflexivas, trabajo de imagenes, entre otras- que siguieron las huellas de ese atractor a lo largo de su historia. El transito temporal entre pasado y presente hizo posible a Guillermo la experiencia de un alivio, al desanudar las escenas del presente con las de un pasado que reverberaba desde lo no dicho, e insistia en volver a la presencia en sus relaciones actuales.

Discusion

La presente investigacion contemplo un diseno metodologico que permitio la observacion y analisis del dialogo terapeutico en tanto evento poetico, de un modo que no restringio lo atendible a la pura dimension del significado y se abrio hacia la comparecencia comunitaria inherente a un encuentro singular (Pakman, 2014); esto es, propicio la construccion de conocimiento reflexivo, dialogico, sin clausurar la experiencia de los participantes en categorias extra locales (Frank, 2005). Para ello se expusieron, en el analisis de la escena terapeutica, las voces del consultante en sesion, de la terapeuta en sesion, de la terapeuta en la entrevista posterior, del equipo en la reflexion posterior y del consultante en la entrevista final; de modo, que fue posible aproximarse a la complejidad de la escena terapeutica como acontecimiento que considera, tanto como excede, lo narrado por el consultante y por la terapeuta, y cuya textura puede vislumbrarse en los pliegues entre las diferentes voces, imagenes y registros que puedan decirse de el y que se sintetizan en su propio pliegue (Deleuze, 2017).

El analisis expuesto tomo principalmente la forma del dialogo. En este, no se aspira a conclusiones representacionales, si bien se saturan ciertos significantes en torno a una diversidad de significados, que asimismo se vinculan a imagenes, afectos y texturas que contribuyen a la aproximacion a la dimension del sentido (Pakman, 2014).

La presente propuesta articula una metodologia reflexiva, que senala un territorio poetico compuesto por palabras, emociones e imagenes. Este territorio sostiene los procesos de significacion del consultante respecto de su paternidad y su relacion de pareja. Las imagenes fueron un recurso que ayudaron tanto a la terapeuta, al consultante, como al equipo de investigacion, a conectarse con la dimension del sentido en el encuentro terapeutico, para avanzar hacia procesos de nuevas palabras e imagenes que ampliaron su repertorio. Procesos que fueron presentados terapeuticamente desde su textura vivencial en tanto evento y no simplemente como "mejores explicaciones" o nuevas narrativas de reescritura. Esta metodologia hizo posible que el sentido se jugara como acontecimiento en un espacio relacional, en el que se difuminan los limites habituales entre lo individual y lo colectivo, elaborando comprensiones del caso que fueron un emergente "entre" la experiencia del consultante, la experiencia de la terapeuta y la experiencia del equipo detras del espejo; el sentido es, de este modo, acontecimiento en una trama relacional en movimiento, una comparecencia comunitaria (Pakman, 2014).

La psicoterapia critico-poetica de Pakman (2014) cuestiona la decision de aproximarse a la experiencia del consultante desde respuestas categoricas. Aproximarse a la textura de la experiencia, es decir, su sensualidad, tiene que ver con tolerar la aporia de la presencia, tanto como desincorporar la pretension de una constitucion coherente, palpable e identificable cual relato definitorio.

Para dar mayor explicacion al concepto de aporia, Pakman (2014) caracteriza metaforicamente la identidad como una construccion de callejones sin salida; esto quiere decir que lo identitario es un hacer y deshacer de continuidades y discontinuidades, que precisa de dicha contradiccion para existir (Alvis et al., 2013). Senala que no hay solucion para evitar la presencia de "lo otro"--la diferencia, la discontinuidad--lo que por momentos hace de la experiencia algo incoherente o al menos, desconcertante. Tolerar la aporia de la identidad implica atender a sus excesos, entendido como aquellos ambitos que se ubican en territorios no colonizados por el significado; zonas disponibles, vivas, pero adormecidas, amenazadas por la micropolitica del imaginario social, susceptibles sin embargo de ser desplegadas en el registro relacional del encuentro terapeutico a traves de los llamados momentos poeticos (Pakman, 2014),

Ahora bien, ?Como pensar una formacion en psicoterapia que desarrolle la habilidad de atender a la dimension del sentido?

Hacernos sensibles implica el coraje de suspender la tentacion de denominar o intentar representar cualitativamente la experiencia del otro, para en su lugar habitar junto con el consultante un espacio solo pensable desde la comparecencia entre ambos. No es abstraccion interpretativa, sino un adherirse a la inmediatez singular, "al mas aca" de la experiencia en el transitar de su proceso mediante la incorporacion de afecciones ubicables en un relato coherente, aunque siempre oscilante en su naturaleza discontinua. Estas afecciones, que pujan las micropoliticas dominantes desde lugares tangenciales, se presentan en el encuentro terapeutico con la unica solicitud de ser atendidas mas alla de las palabras o narrativas que la contemplan.

En el caso analizado, se evidencian reflexiones en torno a la palabra "extrano", no respecto de su significado o del contenido que representa sino respecto de la sensibilidad textural que evoca y convoca en tanto presencia en el espacio terapeutico. Esta palabra funciono como atractor en la escucha del sistema terapeutico, inaugurando una trayectoria dentro de las muchas posibles en el dialogo. Esta decision, que es unica e irrepetible, trajo al encuentro terapeutico la presencia desplazada y de exceso de dicha palabra, no para resolver sus efectos sino como una invitacion a contemplarlos juntos, terapeuta y consultante, en la eventualidad dialogica que suscita. En el caso de la presente investigacion, se expuso una conversacion en la que el dolor punzante de sentirse extrano fue reconocido e inscrito en relaciones y situaciones pasadas, para hacer habitable su presente, claro esta, siempre en convivencia con el asedio de la representacion que, en tanto signo pretende, parafraseando a Derrida (1993), un "deseo de idioma" sobre la singularidad vivida.

De acuerdo con estos planteamientos, comprendemos la interpretacion como un comentario que es un emergente que toma el pulso de la sesion y aprehende registros de sentido del encuentro terapeutico. Se trata de dar cuenta de como terapeuta y consultante han sido tocados por su presencia mutua, en un territorio donde el sentido se exscribe (Nancy, 2003) del significado, hallandose en exceso de los guiones micropoliticos, para transitar en la sensualidad del encuentro terapeutico hacia un proceso imaginativo (Pakman 2014).

Asi, una psicoterapia critico-poetica implica estar atentos a la presencia de lo que comparece entre terapeuta y consultante, sin forzar su interpretacion en tanto traduccion, ni la ambicion de dilucidar su desenlace. Dicha sensibilidad no es un logro, no es el fin de la terapia sino un modo de estar eventualmente en ella, una "estetica de su existencia"--en terminos foucaulteanos- que en cuanto tal propone una manera de habitar el espacio terapeutico.

La metodologia de esta investigacion permitio exponer los distintos registros implicados en la construccion del espacio terapeutico en tanto comparecencia comunitaria (Pakman, 2014). Desde aca el espacio terapeutico toma lugar como un tercero (Benjamin, 2004, 2012), encuentro entre consultante y terapeuta, donde es superada la dualidad complementaria yo/tu para dar vida a un espacio otro, que pertenece a ambos. Asi, los dichos del consultante son puestos en el horizonte de ese espacio, entrando en resonancia con la multiplicidad de voces, imagenes y afectos que han comenzado a habitar ese espacio a lo largo del proceso terapeutico, y que encuentran su sentido alli. El equipo de investigacion formo parte del espacio y sus voces tambien constituyeron el espacio relacional que hizo posible la emergencia del sentido. Fue asi un equipo de investigacion que no se restringio a la labor de observacion y analisis final, sino que participo en el curso que tomo el proceso terapeutico y la consideracion de sus voces e imagenes fueron fundamentales para la comprension del sentido de lo expuesto en la sesion y el devenir de la terapia.

El diseno de investigacion propuesto, en particular los registros de la observacion detras del espejo y las entrevistas posteriores a la terapeuta y al consultante, se constituyeron de este modo como dispositivos de escucha (Cornejo et al., 2011) que articularon tanto la produccion como el analisis del material clinico. La escucha que estos dispositivos habilitaron fue clave para desplegar un proceso recursivo y circular, tanto el proceso terapeutico como el de investigacion en psicoterapia. En este proceso, tal como senala Creswell (2007) no es posible aislar de modo lineal sus distintos momentos, tratandose mas bien de un proceso en espiral. En este aspecto seguimos a da Rosa Silva et al. (2014) quienes senalan la importancia de considerar distintas formas de registro cuando el objeto de estudio es la psicoterapia, para aproximarse desde distintos vertices a aquello que pasa entre terapeuta y consultante. Es importante mencionar que, en la apuesta metodologica por considerar las diferentes voces, ademas de hacer justicia al paradigma relacional de la escena terapeutica, se sostiene tambien una etica particular, que Orange (2013) ha dado en llamar hermeneutica de la confianza. Sin desatender las condiciones de produccion relacional y material del habla del consultante y del equipo terapeutico, sus voces son consideradas como voces autorizadas en el proceso de investigacion clinica y en su analisis.

Conclusiones

La psicologia clinica, en general, y la psicoterapia sistemico-relacional, en particular, tienen el desafio clinico y etico de desarrollar conocimiento que, a la vez de someterse al rigor cientifico, promueva el rescate de la singularidad del encuentro terapeutico desde una dimension antropologica critica de la praxis terapeutica. Este trabajo quiere contribuir a ese desafio, proponiendo una metodologia de investigacion que busca acercar los limites entre los procesos de investigacion y los procesos clinicos. Esto nos parece de especial relevancia para la generacion de conocimiento en psicologia clinica donde, creemos, los procesos de investigacion pudieran ser en si mismos espacios con un gran potencial formativo para las habilidades terapeuticas. Es de hecho un objetivo de este trabajo, dar a conocer una experiencia de investigacion en psicoterapia que pueda tener rendimientos para la formacion de terapeutas, al proponer una metodologia que, en su recursividad, pueda servir a un doble proposito: la investigacion y la formacion.

Agradecimientos

Agradecemos al Concurso de Apoyo a la Investigacion para Academicos del Departamento de Psicologia 2013, de la Universidad de Chile. Tambien agradecemos los valiosos comentarios del profesor Marcelo Pakman y de los miembros Equipo Aporesis en la escritura y revision de este trabajo. De manera muy especial queremos agradecer a los participantes de esta investigacion, por permitir adentrarnos en la delicada intimidad de su dialogo terapeutico.

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Carolina Besoain Arrau [1] ([sobre]) [UAH-ResearchGate], Pilar Cuevas Vial [2], Clementina Araya Aguirre [3], Soledad Angulo Kobilic [4], Rodrigo Morales Martinez [5]

Universidad Alberto Hurtado Universidad de Chile

Fecha correspondencia:

Recibido: diciembre 26 de 2017.

Aceptado: octubre 1 de 2018.

DOI: http://dx.doi.org/10.21615/cesp.12.2.7

Sobre los autores:

[1.] Doctora en Psicologia. Psicologa. Docente Facultad de Psicologia, Universidad Alberto Hurtado. Investigadora Laboratorio Interdisciplinary de Subjetividad y Cambio Social.

[2.] Magister en Psicologia Clinica Adultos. Psicologa. Docente Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile.

[3.] Magister en Psicologia Clinica Adultos. Psicologa.

[4.] Magister en Psicologia Clinica Adultos, Psicologa.

[5.] Candidato a Doctor en Filosofia. Magister en Filosofia Moral y Politica y Magister en Psicologia. Psicologo. Docente Facultad de Psicologia, Universidad Alberto Hurtado.

(1.) El espejo unidireccional o camara Gesell es usado con frecuencia en terapia familiar y en intervenciones de tradicion sistemica.

(2.) Centro de Psicologia Aplicada. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Chile.

(3.) Es importante aclarar en este punto que la participacion en la investigacion implico que el proceso terapeutico fuese gratuito.
Tabla 1. Pautas de observacion

Pauta observacion   Descripcion

Datos de Identificacion (apartado comun a las tres pautas)

Al Terapeuta        Numero de sesion:
                    Fecha de la sesion:
                    Duracion de la sesion:
                    Participantes de la sesion:
                    Investigador que observa:

                    1. Sobre el terapeuta

                    1.1 Relacion que establece con el relato de la
                    queja

                    1.2 Relacion que el terapeuta establece con
                    aquello que esta fuera del relato de la queja

                    1.3 Tono emocional, corporalidad y gestualidad del
                    terapeuta a lo largo de la sesion. Registrar
                    momentos, cambios y su relacion con el devenir del
                    dialogo terapeutico

Al consultante      2. Sobre el consultante

                    2.1 Tono emocional, corporalidad y gestualidad a
                    lo largo de la sesion. Registrar momentos, cambios
                    y su relacion con el devenir del dialogo
                    terapeutico

                    2.2 Relacion que establece con lo que va
                    proponiendo el terapeuta

                    2.3 Relacion que establece con la queja

Cualidades          3. Sobre la sesion
esteticas de
la sesion           3.1 Comentarios sobre la estetica de la sesion:
                    pautas formales que conectan una parte con otra

                    3.2 Comentarios sobre el contenido dialogico de la
                    sesion: de que se trato la sesion

Tabla 2. Guion de entrevista a la terapeuta

Guion de entrevista a la terapeuta

1)   Impresiones generales espontaneas sobre la sesion

2)   Distincion de momentos y giros de la sesion

3)   Deconstruccion de momentos o hitos de la sesion
     (conversacion interna de la terapeuta)

     a) Relacion con el momento (emociones, pensamientos, imagenes)

     b) Intervenciones/practicas (campo atencional, tecnica, actitud)

     c) Intencionalidad

4)   Otros comentarios del terapeuta (tanto de la sesion como de la
     entrevista)

5)   Sugerencias para el proceso terapeutico en los terminos de la
     investigacion

Tabla 3. Guion de entrevista al consultante

Guion de entrevista al consultante

A. Consigna amplia: "Cuenteme la historia de su proceso
psicoterapeutico"

B. Conversacion respecto de momentos o hitos relevantes del proceso
terapeutico: ?Cuenteme respecto de momentos o hitos relevantes de su
proceso terapeutico?

C. ?Que cree usted que intentaba/pensaba su terapeuta [en esos
momentos]? ?Cual cree usted que era el objetivo de su terapeuta en
esos momentos?

C. ?Experimento algun momento dificil, incomodo?

D. ?Como fue para usted atenderse en una sala espejo con un equipo
que observa?

E. Despues de esta experiencia, si alguien le
preguntara, ?De que se trata venir a terapia, que le responde?

F. Otros comentarios que le parezcan relevantes: que mas le gustaria
decir sobre su experiencia, que se pudo quedar en el tintero

A. Si pudiera poner en alguna imagen su terapia, ?Cual seria?
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Author:Besoain Arrau, Carolina; Cuevas Vial, Pilar; Araya Aguirre, Clementina; Angulo Kobilic, Soledad; Mor
Publication:Revista CES Psicologia
Date:May 1, 2019
Words:10986
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