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Condiciones de vida y discriminacion a indigenas en Merida, Yucatan, Mexico.

Living Conditions and Discrimination Towards Indigenous People in Merida, Yucatan, Mexico

Merida es el principal asentamiento humano de la peninsula de Yucatan por su tamano poblacional, antiguedad, ubicacion, predominio en el sistema de relaciones regionales y desarrollo de infraestructura urbana. Esta ciudad, capital politica del estado de Yucatan, ha recibido desde hace medio siglo flujos migratorios indigenas de pueblos y comunidades adyacentes a su periferia urbana, asi como de otros estados del pais, que se fueron intensificando a raiz de la desarticulacion y quiebra del sistema agricola ejidal y de la integracion funcional de las comunidades rurales aledanas; estos flujos continuaron en la ultima decada y dieron lugar a un area plurilingue con hablantes de maya, chol, zapoteco, mixe y tzotzil, entre otras lenguas, no obstante que en la capital el idioma predominante es el espanol.

De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015, Merida concentra 42.5% de la poblacion total de Yucatan. A diferencia de otros espacios urbanos del pais, oficialmente la ciudad se considera con presencia indigena, pues segun la misma fuente, 10.2% de la poblacion de tres anos y mas habla alguna lengua originaria, al tiempo que el gobierno del estado enfatiza su legado maya como una estrategia de desarrollo y atraccion de turistas nacionales y extranjeros.

Como en otras ciudades del pais (Pena, 2016; Gracia, 2016; Horbath, 2008 y 2013; Martinez Casas, 2007; Oehmichen, 2007), las personas vinculadas a distintos grupos etnicos son objeto de discriminacion basados en representaciones heredadas que estigmatizan lo indigena-campesino y lo asocian a atributos negativos, lo cual se refuerza con politicas publicas que no contemplan las especificidades sociohistoricas, economicas, politicas y culturales (derechos) de los integrantes de los distintos pueblos originarios, quienes experimentan una profunda y multiple desventaja para incorporarse a la vida de la ciudad.

Buscando aportar a los estudios sobre indigenas que viven en ciudades mexicanas, el articulo analiza las condiciones de vida de los grupos que habitan en Merida y evidencia algunas de las formas en que se expresa la discriminacion hacia indigenas en distintos espacios sociales--colonias residenciales, centros educativos y de salud--, asi como la percepcion que indigenas y no indigenas de distintos sectores sociales tienen de ella. El trabajo forma parte de un proyecto de investigacion que incluyo a las principales ciudades del sureste del pais y conto con el financiamiento de la convocatoria de Ciencia Basica del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnologia (Conacyt).

La presencia indigena en las ciudades mexicanas

Los procesos de globalizacion y apertura del campo mexicano han vulnerado cada vez mas las condiciones de vida de grupos indigenas que intensificaron estrategias de migracion--principalmente campo-ciudadque datan de decadas atras. Lo anterior se refleja en las estadisticas intercensales de 2000 y 2010 y en el conteo de poblacion de 2005, donde se aprecia la generalizada reduccion de poblacion indigena en las zonas de origen y su aumento en las medianas y grandes ciudades cercanas a los entornos rurales.

Inicialmente, y en consonancia con otros paises de America Latina y del mundo, la migracion de indigenas a las ciudades mexicanas fue considerada una forma de adaptacion social y cultural que representaba discontinuidad entre la vida tradicional de las localidades de origen y la vida moderna en los nuevos ambitos urbanos. Un trabajo de gran repercusion que ejemplifica esta tendencia de corte funcionalista fue el del etnologo norteamericano Robert Redfield, quien, al estudiar a los mayas de Yucatan, observo en los pueblos transformaciones propias de la cultura urbana y planteo la nocion de transicion de una cultura folk a otra urbana (Redfield, 1941). Esta perspectiva, conjugada con la "ideologia del mestizaje" (Navarrete, 2016), tuvo mucho peso en "la doctrina estatal del indigenismo" que planteaba "integrar a las comunidades a la sociedad nacional y transformar sus culturas tradicionales y arcaicas en sociedades modernas y progresistas, cuyos miembros se transformarian en buenos y leales ciudadanos" (Stavenhagen, 2008: 382).

A partir de los anos setenta y durante buena parte de los ochenta, el enfoque historico-estructural cobro gran peso y las investigaciones analizaron los crecientes procesos migratorios como un sintoma de desequilibrios regionales asociados a factores como la crisis de la agricultura de autoabasto (Arizpe, 1978) y enfatizaron la conexion entre los lugares de origen y de destino (Lomnitz, 2006 [1975]).

Desde la decada de 1990 se intensifico el interes por la inter/multiculturalidad y la diversidad etnica a partir del reconocimiento de los derechos indigenas en reformas constitucionales (Comboni y Nunez Juarez, 2003: 41) impulsadas por el resurgimiento del movimiento social indigena y por la incorporacion de bases para los cambios en materia educativa que llevo a revisiones de los programas de educacion (Bertely, 2003). En estos contextos las investigaciones empezaron a enfocarse en los cambios y permanencias de la cultura indigena en las ciudades (Oehmichen, 2007), no como un resabio del pasado, sino como una cuestion dinamica que permite la recreacion y resignificacion etnica (Martinez, 2007).

Un fenomeno recurrente al que se refieren casi todas estas nuevas investigaciones sobre indigenas que viven en ciudades mexicanas o transitan por ellas se vincula a los procesos de discriminacion que experimentan al interactuar en ambitos sociales e institucionales, sobre todo en los escolares, del sector salud, laborales y distintos espacios citadinos (Oehmichen, 2007; Martinez Casas, 2007; Horbath, 2008 y 2013; De la Pena, 2016).

En terminos sociologicos, la discriminacion es un fenomeno social y cultural que se basa en el prejuicio, estereotipo y estigma, es decir, en atributos profundamente desacreditadores generados a partir de las pautas y valores de una sociedad cuyos grupos dominantes buscan reproducir sus esquemas clasificatorios en el tiempo (Goffman, 1963). Se trata de un problema sociocultural complejo vinculado a la dinamica inclusion/ exclusion que habla de desigualdad, pues pone en juego fuerzas sociales, culturales, economicas y politicas que la reproducen estructuralmente y crean y recrean la exclusion social (Gracia y Horbath, 2013).

El imaginario social suele relacionar a los indigenas con el atraso, la ignorancia, lo rural (Oehmichen, 2007), la pereza, la suciedad, entre otros atributos estigmatizantes que se vinculan, como lo ha mostrado Alicia Barabas (2000), a la construccion historica del "indio como barbaro". De alli que, para analizar los procesos de discriminacion de los indigenas y la forma en que se ejercen y perciben por otros actores, sean fundamentales las nociones de identidad y otredad, ya que ningun grupo se percibe ni se define a si mismo si no es en oposicion a como percibe y define a otro grupo humano al que considera diferente. En este sentido, lejos de estar previamente determinada por el origen y pertenencia puramente etnica (Gall, 2004: 4), la identidad indigena constituye una construccion social dinamica y conflictiva que, como identidad colectiva y siguiendo a Melucci, remite a un sistema de relaciones y representaciones de una colectividad; se trata de una nocion "interactiva y compartida, producida por varios individuos y que concierne a las orientaciones de accion y al ambito de oportunidad y restricciones en el que tiene lugar la accion" (Melucci, 2002: 66).

Una teoria fructifera para entender el problema de la discriminacion a la poblacion indigena urbana es la de la interseccionalidad, que propone un analisis relacional de la forma en que operan los distintos sistemas de poder-dominacion para separar o excluir, pues postula que este fenomeno se potencia cuando quienes lo padecen conjugan factores asociados a lo etnico, la raza, la clase social, el sexo-genero, entre otros (Tapalde Mohanty, 1988). Al analizar los procesos de discriminacion a los indigenas, es necesario considerar de que manera estas construcciones estigmatizantes vinculadas a lo etnico (en aspectos culturales como la lengua, la vestimenta o las formas de organizacion para la vida y el trabajo, por ejemplo) se cruzan en distintos momentos y casi sin distinguirse de las relacionadas con la apariencia fisica (asociadas al color de la piel, las formas de los rostros, entre otros aspectos que los racismos han atribuido a diferencias de razas demostradamente inexistentes), asi como se combinan y potencian con la discriminacion por clase social (ubicacion socioeconomica y acceso a la satisfaccion de necesidades) y genero (asociada al sistema sexo-genero). De esta manera, entre los extremos inclusion/ exclusion podemos hablar de distintas franjas de vulnerabilidad (Castel, 2004) de acuerdo con la forma en que se combinen o potencien estos sistemas para generar un trato, actitud, conducta, discursos o visiones desiguales hacia los grupos indigenas urbanos.

?Cual es la fuerza social que recrea y fortalece los procesos de discriminacion hacia los grupos indigenas en las ciudades y, especificamente, en Merida? ?Que efectos tiene en sus condiciones residenciales y laborales, interacciones y acceso a servicios como la salud y la educacion? ?Como visualizan indigenas y no indigenas las discriminaciones en distintos ambitos urbanos? De acuerdo con varios autores, uno de los motores fundamentales de los procesos de discriminacion hacia las poblaciones indigenas se relaciona con el racismo (Barabas, 1979) como una forma de "distinguir entre las personas en funcion de sus caracteristicas fisicas y de supuestas diferencias naturales o biologicas" (Navarrete, 2016: 41).

Por la naturaleza mestiza de su proyecto de construccion del Estadonacion (Gall, 2016), en el caso de Mexico se trata de un racismo no reconocido publicamente como tal, aunque no por ello menos danino y cristalizador de desigualdades historicas que, como otros racismos, "se combina con otras formas de discriminacion, de exclusion y de violencia [...] y las hace peores, mas justificables, menos criticables" (Navarrete, 2016: 31).

Diseno metodologico

Se recurrio a una triangulacion de tecnicas cuantitativas y cualitativas en diferentes momentos de la investigacion. Para obtener los resultados de este articulo, se realizaron procesamientos especiales de los microdatos censales a fin de estimar el volumen de las distintas etnias que residen en el municipio, sus lugares de origen, caracteristicas sociodemograficas, migracion reciente, posicion ocupacional e ingreso promedio mensual, y se efectuaron mapas para identificar la concentracion de la poblacion en las distintas zonas de la ciudad. Con esta informacion procesada mediante el programa ibm spss Statistics version 20 se disenaron guias de observacion y entrevistas efectuadas en terreno entre marzo y septiembre de 2015, junto con la recopilacion y el analisis documental de politicas publicas asociadas a la provision de servicios publicos urbanos para la poblacion indigena.

El grupo de poblacion estudiado estuvo constituido por hombres y mujeres de distintas etnias indigenas de entre 18 y 65 anos que residieran en la ciudad. En la fase cualitativa del trabajo de campo se recorrieron las zonas de la ciudad con mayor concentracion de poblacion indigena, se hicieron entrevistas cortas de lexico (4) a personas indigenas de distintas etnias y entrevistas abiertas a informantes clave de organizaciones de la sociedad civil e instituciones academicas y gubernamentales (4) para captar la forma en que vivian, percibian y actuaban respecto a las categorias de interes. El trabajo en esta etapa exploratoria tambien sirvio para ajustar las guias de observacion y entrevistas semiestructuradas (10) que se hicieron siguiendo la tecnica de bola de nieve (Martinez-Salgado, 2012) a personas de distintas etnias, ocupacion, edad y sexo y para seleccionar los espacios de observacion no sistematica: tres colonias ubicadas en el sur de la ciudad en las que reside poblacion indigena de distintas etnias, migrantes de otras partes del estado y de otros estados del pais--detectadas tanto en los datos estadisticos como referidas por los informantes clave--, dos escuelas (primaria y secundaria) publicas y dos centros publicos de salud con afluencia de poblacion indigena.

Las guias de entrevistas incluyeron preguntas sobre: a) proceso migratorio y vida en la ciudad: apoyos y redes para migrar y vivir en la ciudad; b) identidad indigena: tradiciones, conexion con la/s comunidad/es de origen, resignificacion de practicas y costumbres; c) condiciones de residencia, trabajo, acceso a servicios de educacion y salud y su relacion con los derechos, y d) percepcion y vivencia de discriminacion en ambitos urbanos. El analisis de la informacion cualitativa se efectuo con la ayuda del programa Atlasti 7.5 y considero: a) condiciones y practicas que denotan la forma de acceso a servicios publicos urbanos vinculados con los derechos al trabajo, la vivienda, la educacion, la salud y la cultura; b) las visiones y percepciones de los grupos indigenas de tales derechos y las practicas y discursos que los discriminan para su ejercicio debido a su etnia-clase o genero.

Procesos de movilidad y grupos indigenas en el municipio de Merida

El actual municipio de Merida se encuentra en el noroeste de la peninsula de Yucatan (vease mapa 1), corazon de lo que fuera la agroindustria henequenera que motorizo la economia regional desde mediados del siglo XIX hasta la decada de 1970.

La ciudad fue fundada formalmente por Francisco de Montejo en 1542 en el asentamiento maya T'hoy, en una region que incluia 16 senorios o estados (en maya cuchcabales) que "mantenian vigentes sus principales logros culturales y era portadora de una cosmovision y una religiosidad muy profundas compartidas con el area cultural mesoamericana" (Roys, 1957, citado en Bracamonte y Sosa y Lizama Quijano, 2003: 84).

Uno de los fenomenos mas evidentes vividos por la ciudad de Merida durante los ultimos 25 anos es la intensa expansion demografica y urbana fomentada por su desarrollo economico, sobre todo al impulso del sector terciario apoyado por la administracion publica, los atractivos turisticos importantes, el equipamiento e instalaciones para salud y educacion--hospitales y clinicas con equipo y personal de primer nivel y escuelas privadas subsidiadas con altos estandares educativos y con reconocimiento nacional--y una gran cantidad de vias de comunicacion (Garcia y Alvarez, 2003).

Lo anterior ha atraido mano de obra migrante con un fuerte componente indigena para la industria de la construccion y actividades de servicios en el sector turistico y de prestaciones personales (Cea Herrera, 2004). Junto con Cancun y Playa del Carmen, Merida se ha convertido en un polo de atraccion no solo para indigenas provenientes de Yucatan, sino tambien en una zona vital de transito y residencia para migrantes provenientes de Chiapas, Tabasco y Centroamerica.

Como otras identidades, la construccion de la identidad indigena constituye un proceso mediante el cual los sujetos se diferencian de otros usando ciertos atributos culturales especificos que han interiorizado a lo largo del tiempo y que les posibilita la accion dirigida hacia otros grupos. Entre los atributos con mayor tradicion para identificar a la poblacion originaria se encuentra hablar una lengua indigena. Considerando la diversidad de lenguas que representa principalmente a las etnias, vemos que 94.2% hablan maya, y esta poblacion proviene sobre todo de Yucatan, Campeche y Quintana Roo, es decir, es la que originalmente habitaba la zona y a la que el imaginario social mayoritario asocia con lo indigena. Asimismo se registra 1% de personas que hablan lengua chol, y luego siguen el nahuatl, zapoteco, mixteco, huasteco, tzeltal, tzotzil, mixe, zoque y popoluca, que tienen proporciones de entre 0.3 y 0.1%, y en suma representan 5.8% de los hablantes de lengua indigena diferente a la maya.

Como no es viable definir la identidad indigena solo a partir de un rasgo, para acercarnos a su volumen es necesario contemplar otros atributos. La posibilidad de hacerlo desde la fuente censal es considerar la autoadscripcion--criterio fundamental, pues remite a la manera en que las personas se identifican a si mismas y se diferencian de las demas--y el vinculo intergeneracional con su familia en el espacio domestico (hijos, padres y abuelos) en el que sus familiares relatan que tienen alguno de los dos atributos anteriores. De acuerdo con procesamientos especiales del Censo de Poblacion de 2010 (vease cuadro 1), el total de poblacion indigena en Merida era de 491 610 personas, que representaban 59.4% del total (826 571). De ese 59.4%, 131 108 personas afirmaron que hablaban una lengua indigena (26.7% de la poblacion indigena), mientras que 235 791 manifestaron que se adscribian como indigenas, pero no hablaban ninguna lengua indigena (48% de los indigenas), en tanto que al ultimo atributo intergeneracional se vincularon 124 711 (25.4% entre los indigenas). Algo que debe destacarse es que 15 663 (1.65%) hablan o entienden lengua indigena y hablan espanol, pero no se autoadscriben como indigenas, lo cual nos da una pauta de la complejidad que supone la cuestion de la identidad y los procesos de identificacion que las personas van construyendo a lo largo de su vida.

Si se consideran los procesos de movilidad, desde ambitos institucionales se distingue a los indigenas urbanos como pueblos indigenas originarios (los que nacieron en el estado o region donde esta la ciudad a donde llegan), migrantes residentes (los que viven en la ciudad desde hace tiempo, despues de cinco anos) y en situacion itinerante (trabajan en la ciudad y regresan a su pueblo natal cada cierto tiempo y mantienen una doble residencia), distincion que, aunque objetable desde la vivencia e identidad de los propios grupos indigenas--en ocasiones los residentes son hijos de migrantes, pero nacieron en la ciudad--, si tiene sentido en cuanto al acceso diferencial de los grupos a sus derechos y a las situaciones de discriminacion que enfrentan.

Segun los datos del censo, los migrantes recientes representaban 4.8% de los indigenas de cinco anos y mas que habitaban en Merida y migraron entre 2005 y 2010. Esta migracion reciente llega de otras localidades y municipios del mismo estado de Yucatan, mientras que la migracion que viene de fuera proviene principalmente de las regiones rurales de Quintana Roo, seguidas de Chiapas y Campeche, y en menor proporcion de zonas mas alejadas, como Tabasco, Veracruz y la Ciudad de Mexico. Considerando el lugar de origen por relevancia en proporcion indigena, gran parte de esta migracion viene de municipios indigenas, en tanto que una pequena fraccion proviene de municipios con presencia indigena, y la restante, de municipios con poblacion indigena dispersa. Entre este grupo de migracion reciente hay algunos que utilizan la ciudad de Merida como residencia, pero tienen que desplazarse a ciudades alejadas para trabajar, como aquellos que se trasladan a ciudades turisticas de Quintana Roo e incluso hasta Chetumal, al sur de ese estado.

Hacia 2010, la poblacion de reciente migracion (cinco anos antes del momento del censo) que declaraba hablar lengua indigena y tenia cinco y mas anos de edad era de 2 737 personas. Sobresale la preponderancia de mujeres (57.95%) y el gran peso de los jovenes (50.68%) entre 5 y 19 anos de edad; esta poblacion presenta un promedio de 8.52 anos de escolaridad que, aun sin haber concluido la educacion basica obligatoria, representa un porcentaje muy por encima del promedio nacional de siete anos acumulados de escolaridad entre la poblacion indigena de zonas indigenas que no migra. Esto significa que quienes emigran estan mas escolarizados.

Estructura segregativa y zonas mayoritarias de residencia indigena

Junto al crecimiento demografico, la ciudad ha expandido su mancha urbana desde la decada de 1970 y comenzado un proceso de conurbacion en la decada de 1990; actualmente incluye 46 comisarias y subcomisarias del municipio ubicadas en la periferia de la ciudad (Rodriguez Pavon, 2011; Lugo Perez y Tzuc Canche, 2011).

En la percepcion local del espacio destaca el norte como "zona rica" y el sur como "zona pobre" que aloja las colonias que siguieron un patron de urbanizacion popular tipico de otras metropolis de America Latina (Gracia, 2004, 2011). El oriente y el poniente crecieron a partir de la vivienda masiva de interes social de gestion publica y privada, y el centro esta protegido como patrimonio nacional y aloja, sobre todo, actividades comerciales (Garcia Gomez y Ruiz Salazar, 2011).

La conurbacion de la ciudad, mucho mas intensa hacia el norte, ha ido generando procesos diferenciales de valorizacion del suelo. La division de la ciudad en cuatro zonas principales es el resultado de la especializacion funcional y economica, asi como de la apropiacion de ciertos espacios por parte de algunos grupos sociales. La estructura del conjunto urbano presenta un marcado caracter segregativo expresado en la distribucion de los pobladores de acuerdo con su nivel socioeconomico, y supone desigualdades en el acceso y la calidad de vida para los ciudadanos. Lo anterior no significa que haya homogeneidad en la zona mas rica del norte, pues se han encontrado al menos siete colonias con niveles de muy alta marginacion en esa zona (Garcia Gil, Oliva Pena y Ortiz Pech, 2012), lo cual muestra islotes de pobreza en las zonas mas ricas.

De acuerdo con los datos censales, las Areas Geoestadisticas Basicas (AGEB) urbanas concentran, en promedio, hasta 25% de poblacion indigena, y son muy pocos los fragmentos territoriales que muestran una mayor proporcion (vease mapa 1). Estos fragmentos mas concentrados se localizan, sobre todo, en el perimetro metropolitano de Merida, en los asentamientos humanos de Kanasin (sureste) y Caucel (noroeste) en la zona conurbada, los cuales tienen proporciones de entre 25 y 45% de poblacion indigena y, un poco mas al exterior de los anillos periurbanos y con similares proporciones, Ucu (noroeste) y Komchen (norte). Mas alejados y con menor concentracion se ubican Tixpehual (poniente), Cholul (norponiente), Leona Vicario (sur) y Uman (surponiente). La mayor concentracion, entre 53 y 100%, se registra en Texan de Palomeque (surponiente), Timucuy (suroriente) y San Jose Tizal (sur), comisarias exhenequeneras que, junto con la lengua, conservan algunos rasgos socioculturales y economicos vinculados a la cultura maya peninsular, como el uso del huipil, la recurrencia a parteras (patronas) y medicos tradicionales (yerbateros), la consagracion de espacios de trabajo y el cultivo de la milpa, aunque estos ultimos parecen estar mas en abandono.

Hay investigaciones que muestran procesos de movilidad social de indigenas mayas yucatecos (Lopez Santillan, 2011), como lo afirma Maria Eugenia Iturriaga Acevedo (2011):
   tambien hay poblacion maya yucateca que tiene estudios
   universitarios, que pertenece a una clase media de Merida, y no
   necesariamente maya es igual a pobre [...] una poblacion indigena
   que es de clase media, es decir, poblacion que salio de la zona
   rural y que ahora forma parte de la clase media en Merida que no es
   pobre. (Entrevista a investigadora de la Universidad Autonoma de
   Yucatan, especialista en racismo y discriminacion.)


Aunque en la ciudad se observan algunos procesos de movilidad social de indigenas mayas yucatecos, la mayoria de la poblacion indigena se encuentra establecida en colonias proximas al periferico de la ciudad, arteria de infraestructura carretera considerada hasta la decada pasada como el limite de la ciudad; actualmente, la gran concentracion de indigenas procedentes de Yucatan y de otros estados se agrupa en tres colonias cercanas a las comisarias: San Jose Tecoh, Emiliano Zapata Sur y Meliton Salazar, en las que hicimos observaciones y conversamos informalmente para conocer en detalle sus condiciones residenciales.

Vulnerabilidades, redes y formas de apropiacion espacial en ambitos residenciales

Aun cuando las tres colonias no carecen de los servicios publicos urbanos que hay en el resto de la ciudad, son notorias sus deficiencias en pavimentacion, alumbrado publico, servicio de agua potable y recoleccion de basura; este ultimo aspecto es muy evidente y en varias zonas no esta regularizado: hay lotes de terrenos abandonados cubiertos de bolsas de basura, desechos, animales muertos, entre otras cosas, con indiscutibles riesgos para la salud y seguridad humana y efectos ambientales nocivos. Tambien se observan calles limpias y restauradas, en muchas ocasiones por cuenta de los propios vecinos.

Uno de los problemas mas importantes a los que se enfrenta la poblacion indigena, asi como otros grupos campesinos que llegan a la ciudad, es el de la vivienda. Normalmente se instalan en lugares que no siempre cuentan con los servicios publicos basicos, espacios donde se localizan complejos industriales, instalaciones agropecuarias, cementerios, centros de readaptacion social, entre otras caracteristicas que afectan la plusvalia y bajan el precio del suelo, principal motivo que lo torna accesible a la poblacion con bajos ingresos, ya sea a traves de un credito de vivienda para comprarla o por lo modico de las rentas.

De igual manera a lo hallado en estudios de otras ciudades del pais, en Merida la vivienda varia segun la condicion social, estado civil y acceso a redes de parentesco, amistad, conocidos, factores fundamentales tanto para conseguir casa como empleo (Gracia, 2016). Encontrar vivienda para un joven indigena que llega a la ciudad a estudiar y que ademas tiene familiares o conocidos sera mas facil que para uno que llega por primera vez, por cuenta propia y sin redes de amistad, de manera que la cuestion, para algunos, se resuelve al principio si residen con familiares o amigos, y para otros, en planteles escolares o lugares de trabajo, asociados con personas que compartan la misma condicion migratoria, sobre todo dentro del mismo grupo etnico o religioso:
   llegue primero a un internado en Merida, luego vivi en Cholul [.]
   Primero por la situacion de los estudios, en segundo lugar porque
   no tenia donde quedarme, y fue en casa de un familiar [.] luego
   porque mis papas consiguieron un lugar para vivir para mi y para
   mis hermanos, entonces ya nos establecimos. (Hombre, 26 anos,
   indigena maya originario de Cansacab, Yucatan, estudiante de
   Humanidades.)


Posteriormente, algunos pueden recurrir a creditos de vivienda facilitados por los beneficios laborales, pero no a partir de programas de vivienda dirigidos a la poblacion indigena urbana, lo cual muestra su vulnerabilidad.

El tipo de vivienda encontrada corresponde a los distintos momentos de llegada a la ciudad y a la colonia; la mayoria de las casas son solidas, desarrolladas con materiales permanentes, como bloques, vigas de concreto, cemento y pisos de losa. Tambien se hallaron otras hechas de piedra, laminas de carton o de asbesto, lonas de plastico, madera e incluso llantas de automoviles. Algunas casas estan cercadas perimetralmente con muros elaborados a base de piedras apiladas unas con otras sin el empleo de fijadores o cemento, tal como se hace en el ambito rural.

En las colonias visitadas, la mayoria de las viviendas cuentan con tres o cuatro piezas distribuidas entre sala, comedor y cocina; sin importar el tipo de familia (nuclear o extensa) que las habitan, generalmente se utilizan entre una y dos piezas para dormir. En la vivienda promedio residen de dos a cinco personas; sin embargo, hay casos en los que el numero de moradores por vivienda llega hasta 13 (dos o tres familias comparten una sola casa habitacion). Aunque en muy poca proporcion, hay hogares unipersonales o compuestos por personas no emparentadas entre si.

Algo que se observo en las colonias populares es que las personas van adaptando los espacios a sus necesidades, y cuando pueden adquirir la vivienda contribuyen a procesos de consolidacion del espacio urbano en ambitos poblados de manera irregular. Un aspecto muy significativo en terminos de apropiacion sociocultural es que en los casos de viviendas autoconstruidas suele mantenerse la estructura de la vivienda tradicional maya, concebida para enfrentar temperaturas muy elevadas de calor humedo; al mismo tiempo, en casos donde lo permite el terreno, detras se conservan solares en los que se crian aves y animales de corral para el autoabasto de huevos, leche y carne que, en ocasiones, se truecan por otros productos, como sucede en las comunidades. Lo anterior evidencia de manera elocuente que en los asentamientos urbanos populares las personas ponen en juego sus conocimientos culturales y desarrollan alli "un abanico de posibilidades de utilizacion y apropiacion de los espacios construidos y abiertos que propician la solidaridad social, la movilizacion barrial" (Garcia y Alvarez, 2003).

Sin embargo, junto a estas sociabilidades que construyen tejido social encontramos otras que profundizan su ruptura. En las conversaciones informales y en algunas entrevistas las personas mencionaron con frecuencia el problema de la inseguridad: robos violentos, agresiones entre vecinos, pandillerismo, mucho de lo cual se atribuye al alcoholismo y la drogadiccion. Lo anterior torna visible que las personas mas vulnerables son las que experimentan con mayor crudeza las condiciones de violencia que vive el pais y pueden ser victimas de distintos tipos de crimenes.

Los grupos indigenas de reciente migracion a la ciudad que no cuentan con redes solidarias mas consolidadas son los que viven en condiciones residenciales mas adversas y a los que se les dificulta el acceso a la vivienda y a otros servicios de la ciudad. Este es el caso de la mayoria de las y los tzotziles migrantes recientes proveniente de Chiapas:
   Las personas de Chiapas se estan asentando en el centro de la
   ciudad, en casas antiguas, pero esas casas son lugares muy viejos o
   la infraestructura del lugar es muy endeble; no tienen agua, no
   tienen banos, o la luz llega poco, o tiene un cuarto nada mas, y
   ahi es donde estan en condiciones lamentables, en condiciones de
   vivienda lamentables. Y viven a lo mejor muchas personas en una
   misma casa, pueden llegar a vivir 20 personas en una misma casa, y
   ese hacinamiento tambien causa problemas. (Entrevista al encargado
   del Programa Igualdad y No Discriminacion del estado de Yucatan, 30
   anos de edad.)


El hacinamiento en lugares carentes de servicios basicos, como agua o banos, y la inseguridad contribuyen a las problematicas de la cotidianeidad y se reflejan en situaciones tan sordidas y graves como la trata de personas, sobre todo de ninas y mujeres jovenes que sufren en carne propia la potencia que adquiere la discriminacion cuando se intersectan la etnia, la clase social, el genero y la condicion migratoria. Estas ninas y jovenes que transitan por un umbral de vulnerabilidad extrema suelen permanecer hermeticas ante situaciones que se agudizan y cristalizan en el contexto regional y local de indefension y falta de atencion de las autoridades ante esta cruda y aberrante realidad.

El trabajo de las y los indigenas: sector, condiciones de acceso y procesos de discriminacion

La fuerza de trabajo indigena en Merida se ubica en tres sectores que concentran poco mas de 61% de la ocupacion, y es la rama de actividad de otros servicios (excepto los gubernamentales) la que absorbe 35.5% de la mano de obra indigena de reciente migracion, seguido por el comercio al por menor, donde se destaca el comercio ambulante, con 14.4%, y tambien el sector de servicios de alojamiento temporal y de preparacion de alimentos y bebidas con 11.5%. Pese al proceso migratorio, una parte de los indigenas migrantes mantiene vinculos con las actividades primarias, como agricultura, cria y explotacion de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza, donde 8.5% encuentra su sustento. Justamente en esos sectores economicos la remuneracion que reciben es de las mas bajas (entre 18 y 23 pesos por hora en pesos de 2010), mientras que el sector mejor remunerado es el de servicios de esparcimiento, culturales y deportivos y otros servicios recreativos, que en promedio recibe 185 pesos por hora, pero donde trabajan menos de 1% de los ocupados indigenas de migracion reciente.

De acuerdo con nuestras estimaciones del censo, la poblacion indigena residente en Merida en 2010 recibia de manera agregada 4 652 pesos mensuales en promedio (236 dolares estadounidenses aproximadamente), lo que muestra de manera elocuente la desventaja de un bilinguismo tardio e incompleto para la insercion en los mercados de trabajo urbano. A partir de la observacion de los datos estadisticos mencionados, de entrevistas y estudios de caso realizados por otro investigador (Lopez Santillan, 2011) se pueden documentar procesos de movilidad social que ubican a las y los indigenas mayas--principalmente yucatecos--en puestos calificados en el sector de servicios, burocratico y academico.

Casi todos los entrevistados han transitado por mas de tres empleos, incluso de ramos distintos, y padecen gran inestabilidad laboral. Muy pocos tienen un negocio propio y logran condiciones algo mas seguras. Sin embargo, a pesar de estas circunstancias francamente desiguales, las personas indigenas expresan que en la ciudad tienen mayores oportunidades de empleo que en su comunidad de origen, asi como de acceso a servicios y a un pago semanal o quincenal.

El creciente desarrollo de infraestructura ha creado oportunidades de trabajo en la industria de la construccion, sector en el que se inserta la mayoria de los hombres, sobre todo como albaniles, ayudantes de albanil, tapiceros, carpinteros, provenientes principalmente del resto de Yucatan, Campeche y estados vecinos. Como en otras ciudades del pais, en zonas de gran transito, como en uno de los principales parques de la ciudad, (1) es posible observar diariamente de 50 a 60 varones de entre 30 y 65 anos esperando a contratistas, muchos de los cuales desconfian de ellos, pues los asocian con poblacion de "fuera", "gente manosa", "foranea", a pesar de que en la mayoria de los casos son migrantes indigenas ya radicados en las colonias populares de la ciudad, provenientes del resto de Yucatan.

Muchos grupos indigenas, sobre todo mujeres y ninos, venden productos agricolas--que en muchas ocasiones tambien cultivany artesanias en distintos espacios publicos del centro historico de la ciudad. Los lugares donde se concentran son los mercados municipales y uno de los principales parques de la ciudad antes mencionado, en los que trabaja sobre todo poblacion maya peninsular, aunque tambien hay presencia de nahuas y tzotziles. Se ven mujeres mayas vestidas con hipiles dedicadas a la venta de frutas y verduras, y hombres con sombreros de palma y alpargatas vendiendo productos como miel, frutas y tuberculos de temporada en bolsas de fibra sintetica tejidas. Tambien en la zona es posible observar a hombres y mujeres nahuas dedicados a la venta de flores, plantas de ornato y arboles frutales, aunque su origen etnico no es tan manifiesto, pues no visten prendas tradicionales.

Los indigenas chiapanecos, mayormente tzotziles, se dedican a vender diversidad de objetos, entre los que predominan carteras, cinturones, discos piratas, dulces y bisuteria. En esta zona solo los mayas peninsulares portan su traje tradicional, especificamente las mujeres, lo cual quiza se vincula con lo expresado anteriormente sobre el hecho de que su presencia tiene mas reconocimiento en el imaginario urbano de lo que es lo indigena, aunque tambien se puede relacionar con la idea de no acrecentar los conflictos interetnicos (en los demas lugares los tzotziles si llevan sus trajes tipicos).

En la Plaza Principal, (2) en el corredor turistico de la Calle 60 hacia el norte y otro de los parques (3) hacia el oriente, indigenas tzotziles provenientes de Chiapas se dedican al comercio de artesanias de su lugar de origen, en la mayoria de los casos de manera ambulante y llevada a cabo por mujeres ataviadas con sus ropas "tipicas". Los hombres venden dulces y cigarros en las calles y centros nocturnos y son boleadores. Si bien la mayoria trabaja en el ambulantaje, actualmente es posible observar en el centro de la ciudad negocios establecidos en las calles principales visitadas por los turistas, en los que se comercia toda clase de artesanias chiapanecas y en los que la informacion es celosamente guardada. Autoridades, academicos y representantes de asociaciones civiles entrevistados observaron que dicha poblacion es victima de la discriminacion socioeconomica, aunque en estos casos la explotacion pareciera adquirir visos de trabajo esclavo y vinculos con economias de la ilegalidad: trabajan mas de 10 horas al dia por una minima remuneracion, y las ganancias de los productos que venden son para terceros que los controlan mediante el miedo. Aparentemente este fenomeno es posible por la connivencia entre explotadores chiapanecos y yucatecos y funcionarios del gobierno municipal (Boffil Gomez, 2013).

El trabajo domestico, que reune a un buen numero de mujeres indigenas, revela la desigualdad, discriminacion e incumplimiento de sus expectativas, pues no reciben ingresos suficientes para ayudar a sus esposos a sostener el hogar, aunque "se cuenta con la posibilidad de recibir un pago finalizada la labor del dia, sin tener que esperar a la quincena como sucede en la mayoria de los empleos". Aun si se desconocen "sus derechos civiles, politicos, sociales y laborales como mujeres, como indigenas y como trabajadoras [...] el simple hecho de contar con un aguinaldo o un dia de vacaciones les aporta la motivacion necesaria para seguir en su labor" (Echeverria-Echeverria, 2016: 107). De acuerdo con las organizaciones de la sociedad civil, en este tipo de trabajo es posible encontrar muchas situaciones de abuso y discriminacion:

Empleadores, es un poco asi como de la Edad Media, ya sean particulares o alguna empresa, hay muchisimos casos de mujeres indigenas que llegan diciendo: "Mi empleadora, mi patrona me despidio y me amenazo con que me iba a meter a la carcel porque me robe un soguilla" [.] cuando en realidad lo que subsiste alli es el tema de no querer pagar las prestaciones adecuadas despues de que la gente ha trabajado 20 o 25 anos y que de repente es despedida sin que le paguen. (Entrevista a hombre no indigena, 40 anos, abogado con estudios de doctorado, equipo de Indignacion, A.C., junio de 2015.)

Otros entrevistados refirieron situaciones de discriminacion en empresas, tanto de parte de clientes (los que trabajan en comercio) como empleados que llevaban al extremo de prohibir el uso de la lengua materna.

Existe una oferta laboral del municipio que se publica en mamparas colocadas en la planta baja del Palacio Municipal y esta dirigida a la poblacion en general, pero no hay una oferta que atienda a las caracteristicas y condiciones de acceso especificas de los indigenas migrantes, quienes la mayoria de las veces no cuenta con la documentacion minima (como credencial de elector), cartas de recomendacion o redes de amistades y conocidos. Lejos de cuestionar esta falta de garantias en el cumplimiento del derecho al trabajo, quienes atienden las oficinas de intermediacion laboral municipal naturalizan el tema y consideran que los indigenas no solicitan este tipo de empleos porque todos estan en el ambulantaje debido a que carecen de estudios y papeles.

Esta naturalizacion es sintoma de la falta de reconocimiento en los discursos publicos y por parte de las instituciones estatales de los pueblos originarios que viven en la ciudad, lo cual tambien se observa en las politicas publicas que ignoran sus necesidades y particularidades culturales y los homogeneizan y engloban como poblacion pobre que viene de los pueblos a instalarse en la ciudad.

Procesos de discriminacion en espacios educativos y de salud

En el ambito educativo, Merida tiene la particularidad de dirigir la atencion a la poblacion maya hablante que vive en la periferia de la ciudad; en lo que respecta a los servicios administrativos, de capacitacion y pedagogicos procura que los impartan docentes que dominen la lengua maya y se utilicen materiales escritos en esa lengua. A partir de 2010, la implementacion de la asignatura "lengua maya", en palabras de Santiago Arellano Tuz, director de Educacion Indigena de la Secretaria de Educacion Publica, "permite una reivindicacion de la lengua" y "atender a los ninos en la lengua que hablan" (entrevista en Yucatan, marzo, 2015).

Asi, la mayoria de los programas que se desarrollan en el ambito de Educacion Indigena son los mismos que de manera general se aplican en el sistema educativo del pais y del estado, cuyo impacto no se evalua; sus beneficiarios no participan directamente en la planificacion de los programas y la realidad es que catalogan a la poblacion a la que dirigen sus politicas como pobres antes que como indigenas.

De manera paralela a esta perspectiva, no se atiende a la poblacion indigena hablante de una lengua diferente de la maya--incluida la tzotzil, la tzeltal o la chol--por dos motivos: primero porque no se sabe si la poblacion infantil esta estudiando, y si lo esta, no hay herramientas ni programas que los contemplen, y segundo, se considera a dicha poblacion como "en transito", pues fluctua segun la demanda de sus productos. Aun asi, en los casos en los que los ninos asisten a la escuela, no se observo tanto la discriminacion dentro del plantel educativo (4) o en las aulas, sino mas bien en el trato hacia las familias por parte del personal docente y administrativo, sobre todo por provenir de otro estado. En Yucatan--en particular en Merida--se atribuyen diversos adjetivos peyorativos a las personas que proceden de otros lugares de la republica, como la Ciudad de Mexico, Veracruz, Chiapas, Tabasco y Campeche. Ademas, se observa el uso recurrente de estereotipos anquilosados sobre las identidades indigenas:

creo que en primer semestre, cuando llegamos y nos presentamos y toda la cosa, en algun momento alguno de los companeros hizo un comentario literal, "y si eres indigena, ?por que no traes tu traje? ?Por que no vienes vestida asi?". Le digo: "Porque si me lo pusiera, tal vez me moriria de calor". "Pero es que no te ves asi como indigena", entonces, en ese momento, me surgieron como preguntas para el: "?Que es ser indigena?, es como huaraches, falda, no, o sea, trenzas, ?algo asi?". Es como el estereotipo. Me parecio de alguna manera una discriminacion. (Entrevista a mujer tzotzil, 23 anos, originaria de San Cristobal de las Casas.)

La discriminacion etnica se centra en la cuestion del lenguaje, que se relaciona con el lugar de procedencia y se combina con el nivel socioeconomico y de estudios; los estereotipos derivados de las caracteristicas anteriores, como sucede en otros sitios, tiene como consecuencia el abandono de la lengua materna indigena junto con otros rasgos culturales, como lo expresan los entrevistados:

mi mama es muy mayera, no puede hablar en espanol, mis hijos lo escuchan como hablaba mi mama, pero yo desde que pase en mi casa, pusieron la puerta de mi casa, dejaron de hablar asi ellos en maya. Entonces, pues cuando dejaron de hablar de maya lo dejaron, si lo entienden pero no lo puede hablar. Pues que le burlan en la escuela, que porque se escucha que hablen asi en maya, que se escucha feo. (Mujer indigena maya, 54 anos, originaria de Opichen, Yucatan.)

En relacion con las condiciones de acceso a la salud, la mayoria de la poblacion indigena no cuenta con servicios publicos de salud y mucho menos con la oportunidad de acceder a los privados. Aquellos con acceso a los publicos, con frecuencia lo han obtenido a traves de terceros, familiares inmediatos en la mayoria de los casos. Por otro lado, cuando se tiene la posibilidad de acudir al servicio medico privado -generalmente de bajo costo--, se prefiere este, debido a la mala calidad del sistema de salud publica. No obstante, la discriminacion tambien esta presente en la idea de la poblacion indigena como pobre.

Lengua, pobreza y procedencia de otro estado son las tres condiciones que se repiten para tratar de manera diferente y desigual en el ambito de la atencion a la salud. La relacion del sector salud--al menos en lo que hace a salud publica--con la poblacion indigena no es tan distinta de la que tiene con la poblacion en general: deficiencias en el servicio, mala calidad de la atencion medica y administrativa, tiempos de espera demasiado largos y sobresaturacion son los denominadores comunes con los que los entrevistados califican los servicios de salud publica del estado. La diferencia sustancial es que los indigenas no son atendidos en su propia lengua:

en primera, por el hecho de venir de otros lugares, y en segunda, porque a veces es muy dificil que se expresen, porque mayormente ellos hablan su idioma, por llamarle de alguna manera, y no hay tanta comunicacion. Entonces, pues se les ve como alguien extrano, alguien que no tiene capacidad y si es dificil el ambiente. Por ejemplo, cuando van a buscar trabajo, cuando van a algun servicio de salud, no solo con ellos, con todo el mundo [...] entonces, como es gente que no se puede defender o que no tiene las palabras tal vez para expresar o pedir por ese servicio, que al final de cuentas tambien estas pagando, pues mucha gente abusa de eso, entonces si es un problema. (Mujer indigena tzotzil, 35 anos, empleada de estetica, originaria de Ocosingo.)

En los espacios de salud observados (5) llama la atencion que cada uno de los departamentos, areas y ventanillas tiene su nombre escrito en espanol y en maya, pero no hay traduccion al maya ni a ninguna otra lengua indigena de la informacion colocada en las mamparas publicas dirigidas a la promocion de la salud y prevencion de enfermedades. Finalmente, como en los espacios educativos, las personas relatan que los procesos de discriminacion se intensifican cuando el indigena viene de fuera de Yucatan.

Discusion y consideraciones finales

La expresion y vivencia de discriminacion mas compartida por los entrevistados indigenas y no indigenas es la falta de oportunidades para las personas indigenas respecto de la satisfaccion de sus necesidades de trabajo, vivienda, salud y educacion, lo cual coincide con una investigacion sobre jovenes en Merida (Echeverria Echeverria, 2016).

La convivencia entre indigenas de diversos grupos y no indigenas que viven en la ciudad tiende a reducir la diversidad mediante distintos mecanismos: invisibilizandola, negandola y confrontandola de manera estereotipada especialmente.

La discriminacion vivida y percibida se basa tanto en clasificaciones estigmatizantes respecto a caracteristicas vinculadas a la cultura (en las que sobresale la discriminacion a causa de la lengua) como en las relacionadas con el aspecto fisico, la clase social y el genero. Se discrimina a los indigenas mayas, choles, amuzgos, tzotziles, tzeltales y nahuas por sus apellidos, por ser de pueblos campesinos, por sus gustos, vestimenta, olor, porque son pobres, porque son mujeres y ninas; esta discriminacion se da en distintos ambitos urbanos, en la escuela, en el trabajo, en los centros de salud y tambien supone actitudes que van desde la mirada que subsume, al rechazo, la palabra hiriente, hasta el arresto, el despido, la violencia en via publica. Al mismo tiempo, la discriminacion puede darse aun si las personas indigenas no se reconocen como tales. Hay investigadores que sugieren que esta discriminacion genera una violencia simbolica mas sutil (Lopez Santillan, 2011), aunque, con base en nuestro trabajo, cuestionamos tal concepcion, pues los procesos de invisibilizacion producen discriminaciones graves en terminos de desigualdad y violencia (Navarrete, 2016). De todos modos habra que seguir indagando en el tema, con grupos de poblacion especificos, para trabajar en profundidad un asunto tan complejo como las identidades etnicas. Especial atencion requeriria la poblacion de migracion mas reciente de origen tzotzil, en especial las ninas y jovenes.

Las familias inmigrantes se han ido estableciendo en la periferia de la ciudad y han experimentado cambios en su dinamica de vida, y si bien muchas conservan vinculos con sus pueblos y municipios de origen, en su convivencia cotidiana en la ciudad han creado nuevos estilos de vida y valores sociales. Los principales problemas que enfrentan son de vivienda y trabajo. La falta de acceso a empleos de calidad se relaciona con los bajos y precarios niveles de escolaridad que normalmente presenta esta poblacion. Aunque la cultura maya es predominante en Merida, hay otros grupos de diferentes etnias que son sujetos de multiples discriminaciones: primero por ser indigenas y luego por no pertenecer a la region, por ser mujeres, por ser jovenes, lo cual se observa en los espacios publicos, en ambitos educativos y de empleo, sobre todo en relacion con los indigenas chiapanecos. Prejuicios historicos, religiosos y culturales han llevado al meridano a justificar la discriminacion con el fin de no perder la identidad propia, y muchas veces se suma a prejuicios politicos o economicos que consideran a los inmigrantes como competencia por los recursos disponibles, lo que ultimamente se refleja en manifestaciones de descontento en los discursos de la poblacion local y en actos de violencia de todo tipo.

Las opiniones vertidas por la poblacion entrevistada fueron congruentes en senalar que la falta de servicios en la lengua propia contribuye a vulnerar a la poblacion indigena migrante: en el caso del sector salud porque no pueden comunicar sus dolencias y padecimientos, y tanto en este como en otros ambitos porque propicia actitudes discriminatorias cuando a los encargados de interactuar y ofrecer dichos servicios no se les requiere hablar la lengua maya, aun cuando esa poblacion es numerosa.

A pesar de que las politicas publicas realzan lo maya y han hecho avances respecto a la incorporacion de la lengua en los planteles educativos, la falta de reconocimiento al indigena actual y el racismo hacen que una de las expresiones mas claras de discriminacion siga siendo hablar en su lengua. En este sentido, un estudio sobre actitudes de yucatecos bilingues de maya y espanol hacia la lengua maya y sus hablantes plantea que el renovado estatus del que goza dicha lengua en Yucatan a raiz de las politicas publicas, no se ha extendido a sus hablantes, pues aunque la lengua tiene prestigio, no ocurre lo mismo con sus hablantes, en particular con los monolingues, lo cual se asocia al racismo que las elites meridanas han instaurado en el discurso publico y a las imagenes globalizadas que realzan los fenotipos europeos que promueven el racismo simbolico (Sima Lozano y Escudero, 2015: 173; Iturriaga Acevedo, 2011).

Para contrarrestar practicas discriminatorias tan arraigadas es importante el reconocimiento publico--sustentado en acciones y politicasde la profunda desigualdad e injusticia frente a los pueblos indigenas, asi como hacia otros grupos pobres urbanos. Es necesario visibilizar procesos que permanecen solapados tanto a partir de su reconocimiento en las politicas publicas como en los medios de comunicacion y la gestion cultural. Se requiere dar cabida a las experiencias de comunicacion que tienen los hablantes de la lengua nativa. En esta direccion, un estudio realizado en torno a las narrativas de los mayas yucatecos que escuchan la radio maya Xepet advierte que puede ser un instrumento importante para evocar, mediante la lengua, la memoria colectiva, pues ellos, mas que hablar de los mayas verdaderos o de reivindicarse como los mayas autenticos, buscan expresarse como mayeros, es decir, los que hablan maya (Cornejo Portugal y Bellon Cardenas, 2010).

DOI: http://dx.doi.org/10.24201/es.2019v37n110.1666

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Recibido: 07 de octubre de 2017

Aprobado: 24 de mayo de 2018

Acerca de los autores

Maria Amalia Gracia es licenciada en Ciencia Politica (Universidad Nacional de Rosario, Argentina), maestra en Estudios de Poblacion (Flacso-Mexico) y doctora en Ciencias Sociales con especialidad en Sociologia (El Colegio de Mexico, Mexico). Actualmente es investigadora titular de El Colegio de la Frontera Sur, Departamento de Sociedad y Cultura en la Unidad Chetumal. Es miembro del Sistema Nacional de Investigacion (SNI) Nivel II del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia (Conacyt). Su eje de investigacion gira en torno a la emergencia de alternativas ante la crisis ambiental y del empleo; investiga, dirige tesis de posgrado y participa en un proyecto de vinculacion sobre economiaspoliticas solidarias/alternativas, identidades y procesos de discriminacion hacia minorias etnicas, agroecologia, cambio e innovacion social en ambitos urbanos y rurales de Argentina y Mexico en donde trabaja con distintos actores y sujetos sociales. Ha escrito cinco libros, 21 capitulos de libro arbitrados y 27 articulos indexados en revistas nacionales e internacionales.

Jorge Enrique Horbath es licenciado en Economia (Univalle, Colombia), maestro en Estudios de Poblacion (Flacso-Mexico) y doctor en Ciencias Politicas y Sociales por el Centro de Investigacion y Docencia en Humanidades del Estado de Morelos (CIDHEM). Actualmente es investigador titular de El Colegio de la Frontera Sur, Departamento de Sociedad y Cultura en la Unidad Chetumal. Es miembro del Sistema Nacional de Investigacion (SNT) Nivel II del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia (Conacyt). Ha realizado investigacion coordinando una diversidad de proyectos tanto academicos como demandados por instancias publicas y de consultoria para organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y trabaja sobre procesos de discriminacion social, educativa, espacial y laboral hacia grupos de poblacion indigena en contextos urbanos en torno a lo cual coordina un grupo de trabajo de Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Ha escrito libros, capitulos de libro arbitrados y articulos indexados en revistas nacionales e internacionales.

Maria Gracia y Jorge E. Horbath han participado tambien como coautores en Exclusion y discriminacion de indigenas en Guadalajara, Perfiles Latinoamericanos, 57(53) DOI: http://dx.doi.org/10.18504/pl2753-0112019, y en Jorge E. Horbath y Maria Amalia Gracia (coord.). La cuestion indigena en las ciudades de las Americas. Procesos, politicas e identidades, CLACSo/Mino y Davila/Ecosur, 2018.

Maria Amalia Gracia

El Colegio de la Frontera Sur

Mexico

magracia@ecosur.mx

Jorge Enrique Horbath

El Colegio de la Frontera Sur

Mexico

jhorbath@ecosur.mx

(1) Eulogio Rosado. En el imaginario local tambien es conocido como "parque de los borrachitos" debido a la cantidad de cantinas que hay en los alrededores, y porque en el pasado era utilizado por los parroquianos que venian de comunidades de fuera del estado para pasar la noche; "parque de correos" por estar ubicado enfrente del antiguo edificio de correos, conocido como Palacio de Correos, cuya arquitectura data de principios del siglo XX.

(2) Enmarcada por las calles 61 y 63 de norte a sur, y 60 y 62 de oriente a poniente.

(3) Parque de La Mejorada, ubicado entre las calles 57 y 59 de norte a sur, y 50 y 52 de oriente a poniente.

(4) Se hicieron observaciones en la escuela secundaria Garcia Lavin num. 20, ubicada en la colonia Emiliano Zapata Sur III y en la escuela primaria Guadalupe Victoria, situada en la colonia Juan Pablo II.

(5) Centro de Salud de Merida en barrio San Cristobal y Hospital Agustin O'Horan ubicado en el centro de la ciudad.

Leyenda: Mapa 1

Concentracion de poblacion de tres y mas anos que hablan lengua indigena en Merida, Yucatan, 2010

Fuente: Elaboracion con base en Sistema para la Consulta de Informacion Censal 2010, version 05/2012. Consulta en linea: http://gaia. inegi.org.mx/scince2/viewer.html.
Cuadro 1

Poblacion de Merida segun atributos indigenas, 2010

                                    Poblacion

Categorias de atributos Poblacion      (%)      Indigena     No
                                                           indigena
1. Sin informacion       44 574       5.39                  44 574
   de atributos
   indigenas.

2. No habla ni           21 072       2.55       21 072
   entiende lengua
   indigena,
   posiblemente habla
   espanol, pero se
   autoadscribe como
   indigena.

3. No habla ni           290387       35.13                290 387
   entiende lengua
   indigena, habla
   espanol o sabe leer
   y escribir un
   recado, no se
   autoadscribe como
   indigena.

4. No habla ni           214 719      25.98     214 719
   entiende lengua
   indigena, habla
   espanol o sabe leer
   y escribir un
   recado, se
   autoadscribe como
   indigena.

5. Habla o entiende      15 663       1.89       15 663
   lengua indigena, no
   habla espanol, no se
   autoadscribe como
   indigena.

6. Habla o entiende      41 299       5.00       41 299
   lengua indigena, no
   habla espanol, se
   autoadscribe como
   indigena.

7. Habla o entiende      13 618       1.65       13 618
   lengua indigena,
   habla espanol, no
   se autoadscribe
   como indigena.

8. Habla o entiende      60 528       7.32       60 528
   lengua indigena,
   habla espanol, se
   autoadscribe como
   indigena.

9. Sin atributos         124 711      15.09     124 711
   indigenas, pero con
   vinculo
   intergeneracional
   indigena en el
   hogar.

Total                    826 571     100.00      491610    334 961

Fuente: Calculos propios a partir de los microdatos del Cuestionario
Ampliado del Censo de Poblacion 2010. Instituto Nacional de
Estadistica, Geografia e Informatica (INEGI).
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Author:Gracia, Maria Amalia; Horbath, Jorge Enrique
Publication:Estudios Sociologicos
Date:May 1, 2019
Words:11202
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