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Comunicacion de riesgo y espirales del miedo (1).

La Comunicacion de Riesgo es un campo emergente que surge de la necesidad de investigar que tipo de informacion requiere la opinion publica en circunstancias de peligro, crisis o catastrofe. La formacion de procesos de espirales del miedo constituye un frente inexplorado de lucha social por la emancipacion tanto para las instituciones y organizaciones como para los publicos que conforman sus vidas cotidianas rodeados de riesgo percibido.

PALABRAS CLAVE: comunicacion del riesgo, miedo, opinion publica, medios de comunicacion, sociedad del riesgo.

Risk Communication is an emergent field which arises within the necessity of researching what kind of information requires public opinion in circumstances of danger, crises or catastrophe. The formation of spirals of fear constitutes an unexplored front of social struggle for emancipation for both institutions and organizations as well as for the publics that shape their everyday lives around perceived risk, potential danger, and emotional fears in a growing media-saturated environment.

KEYWORDS: risk communication, fear, public opinion, communication media, risk society.

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LA MEDIATIZACION DE LA CULTURA: CULTURA DE RIESGO Y CULTURAS DEL MIEDO

En el ultimo tercio del siglo XX, la consolidacion de los procesos de mediatizacion convierten nuestras culturas mediaticas en determinantes hasta el punto que las sociedades de la informacion y el fenomeno de la globalizacion de las redes estallan ante un mundo convulsionado por el desmoronamiento de la utopia comunista. La ficcion de los bloques, sostenida en una especie de equilibrio fragil, se derrumba y parece conducirnos hacia la construccion de un nuevo orden internacional menos convulso. Nada de eso se cumplio. Mas bien nos vimos abocados a un nuevo desorden internacional en el que, a los albores del siglo XXI, se confirman la imposicion de la cultura de riesgo, la amenaza, la inseguridad y el miedo de una sociedad y un individuo en peligro. Como acertadamente senala Dominique Wolton:
   La dificultad en el presente, tanto en lo referido a los
   paises del Norte como del Sur, se debe a que es preciso
   reflexionar utilizando tres parametros: identidad, cultura
   y comunicacion. Esto altera no solo las relaciones entre los
   diferentes niveles de cultura (de elite, de masas, media o
   popular), sino tambien la relacion con los lazos sociales,
   la sociedad y la politica. Solo el surgimiento progresivo de
   una comunicacion politica contradictoria permitira esclarecer
   un poco mas esta cuestion de la identidad cultural colectiva
   que, en cierto modo, condensa todas las aspiraciones de nuestras
   sociedades: libertad e igualdad, individualismo y adhesion
   a una pertenencia colectiva, apertura y necesidad de raices,
   modernidad y miedo a no formar parte de la tradicion,
   mundializacion y deseo de identidad nacional (Wolton, 2004:62).


Esta cultura del riesgo mediatizada desemboca en la formacion de culturas del miedo que constituyen la culminacion de una nueva realidad social que exige la profundizacion e interes en este campo emergente de investigacion, tanto desde la configuracion de las identidades colectivas como personales. La Comunicacion de Riesgo como enfoque especifico proyecta un reto enorme, como lugar de encuentro, para la teoria de la comunicacion en dialogo con la teoria social. El desenmascaramiento de los nuevos instrumentos de disciplinamiento social que actores institucionales, grupos terroristas e intereses corporativos pueden manejar para el ejercicio del poder y el control, exigen el posicionamiento renovado de una teoria critica capaz de dar respuesta a estas nuevas formas de dominacion. Aunque, como senala Bauman, ahora es la esfera publica la que necesita ser defendida contra la invasion de lo privado y, paradojicamente, no para cercenar la libertad individual, sino para ampliarla. La misma transformacion en la lucha por la emancipacion urge en el campo de la comunicacion de riesgo que se abre como nuevo campo de batalla, de gran calado, en defensa de la libertad, igualdad y fraternidad humana, que no puede cercenarse por la seguridad, la exclusion y el miedo a las culturas:
   Como siempre, el trabajo del pensamiento critico es sacar a la luz
   los muchos obstaculos que entorpecen el camino hacia la emancipacion
   (Bauman, 2002:57).


Dejarse atrapar por las culturas del miedo supone la rendicion individual y colectiva ante las crecientes incertidumbres generadas alrededor de la cultura del riesgo y de las contradicciones extremas de la globalizacion capitalista. Las consecuencias perversas del miedo afectan la confianza de la ciudadania que se convierte en victima, la credibilidad de las instituciones democraticas que ponen en cuestion su legitimidad y, en ultima instancia, al conjunto de los sistemas democraticos, incapaces de rearticularse atrapados en la jaula de hierro de la (in)seguridad. Un peligro potencial radica precisamente en que se generan nuevas modalidades de exclusion social en que las comunidades refugio se impongan como protectorado para promover las diferencias de los que estan a salvo y los "otros":
   La ausencia de un vinculo social con los miembros "'legitimos" de
   la comunidad (o la prohibicion de establecerlo) tiene una ventaja
   mas: las victimas "pueden ser expuestas a la violencia sin riesgo
   de venganza", es posible castigarlas impunemente --o al menos eso es
   lo que se espera mientras se declara exactamente lo contrario,
   pintando el caracter sanguinario y criminal de las victimas con
   colores vividos y enunciando recordatorios de que hay que cerrar
   filas y mantener en estado de alerta todo el vigor y la vigilancia
   de la comunidad-- (Bauman, 2002:206).


Quizas los debates en torno a la cultura y la comunicacion mediada desde una vision europea y estadounidense deban ser revisitados a la luz opaca de estas nuevas versiones teluricas conformadas alrededor de la cultura del riesgo. Efectivamente, la cultura de masas, la industria de la cultura, la cultura popular y las culturas mediaticas se ven oscurecidas y atravesadas, hic et nunc, por la cultura de riesgo que, al desembocar hacia culturas del miedo, no implica mas que el reflejo del miedo a las culturas. Paradojicamente, el transito hacia el siglo XXI, marcado por las innovaciones tecnologicas, los progresos cientificos y la informacion funcional y eficiente, se debate ante una confusion de gran profundidad:
   Dada esta peculiar interaccion entre el riesgo real y el riesgo
   percibido, cuando este crece por las revelaciones de los medios de
   comunicacion --que aunque no sean alarmistas desde luego se estan
   expandiendo, por lo que multiplican todos sus contenidos, incluidos
   los que siembran alarma social-- , tambien puede crecer el latente
   riesgo real, si se suscitan expectativas capaces de favorecer la
   multiplicacion de riesgos y de inhibir la capacidad colectiva de
   superarlos. Lo cual genera el efecto optico de hacer pensar que
   si crece la percepcion mediatica del riesgo revelado es porque
   esta creciendo la produccion social --la construccion colectiva--
   del riesgo real. Asi es como los medios se convierten sin quererlo
   en bomberos piromanos, pues la publicidad del riesgo percibido
   contribuye a magnificarlo (Gil Calvo, 2003:39).


Esta reflexion simbolica desde un contexto de primer mundo contrasta con las realidades situadas en sociedades donde la violencia y los desastres tienen una presencia cotidiana con consecuencias tragicamente palpables. En latitudes como Latinoamerica existen contribuciones muy notables sobre desastres naturales como erupciones volcanicas y terremotos que tratan de riesgos bien reales. Otras, muchas tambien muy reales, intentan comprender las raices de la violencia en forma de delincuencia y asesinatos sistematicos en muchas de las grandes ciudades de esta region. En este sentido, la investigacion de Reguillo (1999) sobre la construccion simbolica de la ciudad es ejemplar respecto a como la ciudadania de Guadalajara incorporo la cultura del riesgo a partir del desastre de las explosiones de gas sufridas en la ciudad el 22 de abril de 1992.

En otro sentido diferente, la cuestion del riesgo percibido y la cultura del miedo entre la poblacion regalada de bienestar de las sociedades avanzadas apunta hacia debates mas profundos y conflictivos en torno al proyecto mismo de modernidad, tal y como senala Reguillo al inscribir su investigacion:
   La racionalidad moderna, fundada en la premisa del progreso
   cientifico y tecnico, en el triunfo de la razon como revelacion
   de la verdad objetiva, en una concepcion lineal de etapas o
   fases para acceder a la modernidad, se enfrenta en este tiempo
   a la crisis de su paradigma que se manifiesta en el estallamiento
   creciente de conflictos sociopoliticos derivados de la desigualdad,
   en el regreso de cierto tipo de fundamentalismos que la razon
   moderna creia erradicados, en el desdibujamiento del sueno
   iluminista que creia que el progreso era la llave para conquistar
   un desarrollo equitativo, armonico y ascendente (Reguillo,
   1999:27).


TEORIA SOCIAL Y TEORIA DE LA COMUNICACION DE RIESGO

La Sociedad de riesgo que Ulrick Beck analizaba en su libro de 1986, edicion original en aleman Risikogesellschaft: auf dem Weg in eine andere Moderne, (3) coincidio en el tiempo con la catastrofe nuclear de Chernobyl y de hecho se correspondia con sus escritos sobre la irresponsabilidad organizada de una etapa del capitalismo donde la produccion y centrifugacion de los peligros se constituia como su principal dinamica de funcionamiento. Ya en la decada de los noventa, la teoria social de Beck entro en dialogo con otras aportaciones de Habermas, Giddens, Wallerstein, entre otros, para tratar de integrar las consecuencias de la caida del Muro de Berlin y la desintegracion del socialismo real. En esta segunda coyuntura destacan las tesis sobre la modernizacion reflexiva y la globalizacion, con el estudio de lo que el sociologo de la Universidad de Munich bautizo como "Segunda Modernidad". El tercer periodo de las obras de Beck podemos situarlo a partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y el ciclo belico con el que se relaciona contra el terrorismo difuso. Nos referimos a obras como Sobre el terrorismo y la guerra (2002) y Poder y contrapoder en la epoca global (2002).

Desde una reflexion abstracta de teoria social, los teoricos del riesgo, con Beck como observador privilegiado, nos dibujan una epoca global donde el Estado ya no define y transforma la accion colectiva. La politica cambia de ubicacion desfronterizada y abierta a nuevos actores, papeles, recursos, reglas desconocidas, nuevas contradicciones y conflictos. Los nuevos actores globales, entre ellos los grupos terroristas, las multinacionales, las estructuras supranacionales, las normativas internacionales, las Organizaciones No Gubernamentales (Al Qaeda, la ONU, la Union Europea, el MERCOSUR, International Standard Organization, ISO, el Tratado de Libre Comercio de America del Norte, Greenpeace, Amnistia Internacional, etcetera) abren nuevos retos para el posicionamiento de la Teoria Critica. De hecho, la desubicacion de la Teoria Critica exige nuevos frentes de lucha por la emancipacion humana. Las aportaciones de Zygmunt Bauman y Ulrich Beck en este sentido resultan paradigmaticas.

En el caso de Bauman, la cuestion clave reside en la recuperacion del espacio publico que se esta vaciando debido a la desercion de los "ciudadanos interesados" y a la huida del poder real hacia un "espacio exterior":
   Y por lo tanto, en el espacio publico hay cada vez menos temas
   publicos. Fracasa a la hora de cumplir su pasado rol de lugar
   de encuentro y dialogo entre problemas privados y asuntos
   publicos. Victimas de las presiones individualizadoras, los
   individuos estan siendo progresiva pero sistematicamente
   despojados de la armadura protectora de su ciudadania
   y expropiados de su habilidad e interes de ciudadanos. En estas
   circunstancias, las perspectivas de que el individuo de jure
   se transforme en un ciudadano de facto (o sea, aquel que controla
   los recursos indispensables de una genuina autodeterminacion)
   son cada vez mas remotas.

      El individuo de jure no puede convertirse en un individuo de
   facto sin primero convertirse en ciudadano. No hay individuos
   autonomos sin una sociedad autonoma, y la autonomia de la
   sociedad exige una autoconstitucion deliberada y reflexiva,
   algo que solo puede ser alcanzado por el conjunto de sus
   miembros (Bauman, 2002:46).


Complementariamente con Beck, el riesgo global hace presente la epifania de la barbarie. La Segunda Modernidad se nutre del riesgo como una manera sistematica de negociar el azar y las inseguridades introducidas por la propia modernizacion. El mito del progreso se derrumba y nos acercamos a la inseguridad social y al riesgo de la ignorancia en las sociedades de la informacion. El proceso de individualizacion nos lleva al desconcierto, la anomia y la ansiedad individual y colectiva. El liberalismo esquizofrenico retratado por Beck nos sumerge en grandes paradojas como las de unas fronteras inexistentes para el capital, pero cerradas para la fuerza de trabajo o la apertura radical hacia un mercado mundial con una politica proteccionista hacia el interior.

En La sociedad del riesgo global (2002), Beck sostiene que, en la actualidad, nuestras sociedades se definen por una "irresponsabilidad organizada" que ampara a los productores del riesgo a costa de sus victimas y hace que los riesgos reales resultantes acaben siendo invisibles. Urge la expansion de una ciudadania cosmopolita (a no confundir con la gestacion de una clase emergente de gestores globales), capaz de abordar la dialectica de las cuestiones globales y locales. De ahi la propuesta ambiciosa de Beck del Manifiesto Cosmopolita como nueva alternativa para la Teoria Critica. En cierto sentido, se trata de la recuperacion del grito liberador de la Ilustracion, !Sapere Aude! (!Atrevete a pensar!), en la estela que dejo el filosofo aleman Kant en su obra Idea de una historia universal en sentido cosmopolita (1784). (4)

Ni mas ni menos, el legado de la razon y de las luces es puesto en cuestionamiento por una sociedad del riesgo donde los ciudadanos atemorizados dejan de serlo para convertirse en victimas de lo telurico. Efectivamente, las amenazas y las incertidumbres en un entorno de percepcion de riesgo se ciernen sobre nuestras sociedades de individuos y nuestras democracias. Bauman, citando a Beck, reflexiona sobre la necesidad de actuar en un tema tan espinoso y complejo:
   Beck escribe: "Eliminar riesgos, o interpretarlos para hacerlos
   desaparecer, es para la conciencia del peligro lo mismo que el
   alimento para el hambre". En una sociedad acosada fundamentalmente
   por la carencia material, la opcion entre "eliminar la miseria" o
   "interpretarla para hacerla desaparecer" no existe. En nuestra
   sociedad, mas acosada por el riesgo que por la miseria, si
   existe y se opta a diario. El hambre no puede apaciguarse
   con el rechazo: en el hambre, el sufrimiento subjetivo y su
   causa objetiva estan indisolublemente unidos, y el vinculo es
   evidente y no puede negarse. Pero los riesgos, a diferencia
   de la carencia material, no se experimentan subjetivamente;
   al menos, no es posible "vivirlos" directamente, sin la
   mediacion del conocimiento. Pueden no llegar jamas al campo
   de la experiencia subjetiva, pero ser trivializados o negados
   antes de llegar alli, y la posibilidad de que se les impida
   llegar a ese campo crece a medida que el grado de riesgo aumenta
   (Bauman, 2002:221).


Cabe senalar que este tipo de patologias sociales del riesgo percibido encajan con las dinamicas del primer mundo y, por tanto, en tal contexto es donde debe enmarcarse esta construccion social y cultural del riesgo. No obstante, el uso del miedo como estrategia de disciplinamiento social es un recurso muy utilizado por los gobernantes en los paises sin una democracia estable y con una cultura civica poco consolidada. La desigualdad ante esta cuestion entre unas partes y otras del planeta es evidente y mereceria un estudio intercultural detallado y en profundidad.

ACERCAMIENTO DISCIPLINAR A LA COMUNICACION DE RIESGO (5)

Existen desacuerdos substanciales para llegar a un significado compartido sobre lo que es el riesgo. Aun asi pueden identificarse propuestas generales bien delimitadas que explican el enfoque inicial del campo de la comunicacion de riesgo. En un extremo, la perspectiva de aquellos que pretenden encontrar una definicion del riesgo como propiedad objetiva de un acontecimiento o actividad y como se hace posible su medida o calculo, la probabilidad de ocurrencia. En esta forma, el riesgo se presenta como claramente definible: el riesgo es la probabilidad cuantificable de que se produzca un acontecimiento adverso con consecuencias tragicas o negativas para el ser humano. En el otro extremo, la perspectiva constructivista que entiende el riesgo como las percepciones subjetivas del riesgo filtradas por la cultura y por la estructura social. La version mas dura de esta version desemboca en una especie de relativismo que practicamente hace desaparecer el riesgo que solamente se manifiesta a traves de sus percepciones.

En cierto sentido, tanto la perspectiva objetiva como subjetiva del riesgo, entendidas aisladamente, acaban conformando distinciones empobrecedoras de la realidad. Debemos asumir que ciertos estadios de la existencia que son posibles pero no predeterminados pueden, objetivamente, ser definidos como riesgo. En consecuencia, estos estadios se mueven en el terreno de las probabilidades e implican un cierto grado de incertidumbre. Pero tambien aquello que los individuos o las sociedades perciben como riesgo, y deciden asumirlo de esa manera, no puede ser reducido a criterios objetivos, sino que debe tomar en cuenta factores sociales, culturales, politicos y economicos. A la idea de posibilidad e incertidumbre cabe anadir que el riesgo existe solamente cuando implica una caracteristica sobre el mundo, ya sea en sucesos naturales o en actividades antropomorficas, que tiene una influencia negativa e imprevisible sobre la realidad humana. El calculo de probabilidades no puede asegurar de ninguna manera el riesgo cero. El impacto sobre el medio ambiente de cualquier desastre, la aparicion inesperada de una enfermedad o, en ultimo termino la muerte, ponen en juego los valores mas preciados para los humanos y siempre estaran sometidos a una dosis relevante de incertidumbre.

Sin embargo, si defendemos que el riesgo no existe como una realidad ontologica, sino que es mas bien una realidad epistemologica, esto implica que el riesgo existe solo cuando lo reconocemos como tal. Es decir, el riesgo no puede distinguirse de la percepcion del riesgo porque es imposible diferenciar riesgo real de riesgo percibido. Los que no percibimos no existen porque los desconocemos. A la luz de este argumento, existe el peligro de cargar las tintas sobre el concepto de percepcion en una especie de reduccion psicologista, olvidando que la definicion del riesgo tiene lugar en el contexto social donde se acuerdan las bases para su domesticacion.

La consolidacion de la comunicacion de riesgo como una disciplina de interes estrategico para la teoria de la comunicacion obedece a la centralidad y transversalidad caracteristica de sus procesos holisticos de mediacion. Aun asi, como objeto y sujeto de estudio se encuentra en sus fases iniciales de formacion, tal y como sucede con la comunicacion politica:

"Abordar la comunicacion politica como un tema de estudio es algo nuevo y por tanto no existen conceptos claros; entenderla como un espacio, una disciplina, o un recurso plantea ambiguedades que no son sencillas de resolver (Razgado, 2002:109).

De hecho, la Comunicacion de Riesgo debe ser diferenciada de otras lineas sectoriales que se interesan por identificar conflictos parciales. Asi por ejemplo, la informacion de crisis se ocuparia basicamente de los protocolos de actuacion que se deben seguir en situaciones planificadas y predefinidas o la comunicacion de crisis se encargaria de las relaciones entre la comunicacion empresarial y los medios de comunicacion social fundamentalmente. En el primer caso, la cuestion revierte en las organizaciones comunicativas y atanen a la especializacion periodistica hasta el punto de llegarse a plantear la necesidad responsable de conformar un periodismo de crisis capaz de reaccionar equilibradamente ante situaciones de crisis a traves de la informacion, de las rutinas de produccion y de las practicas profesionales. En el segundo caso, la comunicacion de crisis es una de las areas de la comunicacion institucional y organizacional que actua como herramienta para la defensa de la identidad institucional ante los procesos de ofertas y demandas informativas:
   A pesar del papel clave que las relaciones publicas desempenan en
   la gestion de las crisis, potenciales o reales, no se ha hecho gran
   esfuerzo para tratar con situaciones criticas de un modo sistematico
   y previsor. Solo companias que tienen una clara vulnerabilidad para
   la crisis parecen estar preparadas para afrontarlas, mientras las
   demas adoptan una postura reactiva. Sin embargo, las crisis son un
   fenomeno que las organizaciones pueden prever y al que se le pueden
   reducir sus efectos negativos (Burnett, 1998:487).


Por su parte, el calculo objetivo del riesgo preocuparia principalmente a los expertos o cientificos a partir de una racionalidad cientifico-tecnica y a los gestores politicos tratando de domesticarlo desde una racionalidad burocratico-gestora, entendiendola como un recurso. A pesar de la validez y utilidad de estos acercamientos parciales, existe una problematica mas relevante aun y que tiene que ver con otras dos racionalidades basicas: por un lado, la racionalidad subjetiva-social que presenta como marcos referenciales los valores eticos y morales, ideologicos, politicos y que, en ultima instancia, reflejan un problema central de teoria social, la imbricacion de los modelos de persona y de sociedad; por otro lado, la cuestion del rol de los medios de comunicacion como amplificadores sociales del riesgo que afecta, en terminos de magnificacion o atenuacion, la percepcion social del riesgo que puede tener la poblacion, la opinion publica, la audiencia, los ambitos de la recepcion.

En los procesos de comunicacion de riesgo como campo emergente confluyen los grandes dilemas que la teoria de la comunicacion critica debe de afrontar en nuestros tiempos: la dialectica local-global, las aproximaciones macro-micro, los planteamientos objetivos y subjetivos, etcetera. En definitiva, la logica de la estructuracion de un campo academico emergente apoyado en la teoria de los campos y la hermeneutica profunda. En otras palabras, en dialogo permanente con las discusiones basicas de teoria social, muy en consonancia con lo que Raul Fuentes plantea refiriendose a la teoria de la comunicacion, la Comunicacion de Riesgo debe de afrontar los mismos retos y dilemas:
   De esta manera, una adaptacion del "marco metodologico de la
   hermeneutica profunda" (con que Thompson analiza la comunicacion de
   masas y la ideologia) permite articular los propositos generales
   (praxeologicos, autorreflexivos) con los objetivos cientificos de
   este proyecto; los postulados teorico-metodologicos adoptados de
   las teorias de la estructuracion y de los campos con los diversos
   metodos (cuantitativos y cualitativos) de analisis empleados, y
   el sentido subjetivo del trabajo con el principio de la
   "objetivacion participante (Fuentes, 1998:66-7).


Siguiendo los enfoques de la comunicacion politica que Razgado (2002) identifica, la Comunicacion de Riesgo puede entenderse desde cuatro enfoques: el de la influencia (analisis de los efectos), el del contenido, el de la persuasion y el de los actores. Pondremos atencion en el primero y el ultimo que se presentan como los mas relevantes para el campo.

Por un lado, desde la investigacion de los efectos cognoscitivos, cabe mencionar las contribuciones empiricas de la Hipotesis de las brechas del conocimiento (The Knowledge Gap Hypothesis) y el Analisis del cultivo (The Cultivation Analysis).

La primera evidencia como, para conocer la efectividad de una campana informativa, es indispensable controlar factores y situaciones especificas como el grado de conflicto sobre el tema o los rasgos especificos de la comunidad. En cualquier forma, ocurre que estas campanas pueden provocar el efecto contrario a lo previsto, es decir, aumentar las brechas entre los pocos que conocen el mensaje y la gran mayoria que no accede al conocimiento del mismo. En consecuencia, muchas de las logicas institucionales no toman en cuenta que no es suficiente con el diseno de una buena campana informativa para lograr los objetivos, sino, antes al contrario, se pueden provocar los efectos opuestos a los pretendidos, alejando del conocimiento y del interes a aquellos que no se sienten afectados.

En el segundo caso, Gerbner y sus colaboradores en la Universidad de Pennsylvania demostraron empiricamente que la relacion causal entre violencia y television no era posible, ni tan solamente, de conjeturar porque existian otros muchos factores como el contexto social y cultural. No obstante, se dieron cuenta que se producia, en casos concretos, una evidente distorsion de la realidad mediatica (en television aparecen muchos mas delitos sexuales cuando en la realidad los mas numerosos son los delitos contra la propiedad) y una cierta interiorizacion, por parte de los espectadores, del miedo, asociandose a un mayor grado de inseguridad individual, dadas unas condiciones determinadas, de exposicion a la television.

En este marco es interesante la propuesta ordenadora que nos presenta Patrick Charaudeau (2003) sobre el discurso de la informacion. El linguista del discurso frances identifica tres lugares de pertinencia de la maquina mediatica, inscritos en una problematica de la influencia donde intencionalidad y construccion del sentido participan en la estructuracion del espacio publico: lugar de las condiciones de produccion, lugar de construccion del discurso, lugar de interpretacion. Asi pues, la investigacion de los efectos de los medios debe considerar la complejidad en la relacion entre los "efectos propuestos", los "efectos posibles", los "efectos supuestos" y los "efectos producidos":
   Por lo tanto, estos no representan unicamente la intencion del
   productor de la informacion, ni tampoco la del receptor. Tal
   situacion no impide que estos tres lugares se definan unos en
   relacion con los otros, y que si los efectos propuestos, los
   posibles y los supuestos son estrictamente solidaros, los
   efectos producidos por "retorno de imagenes" tengan alguna
   incidencia sobre el acto de produccion con la condicion, sin
   embargo, de que esta instancia tenga conocimiento de ello
   (Charaudeau, 2003:29).


Por otra parte, desde el enfoque de los actores, la Comunicacion de Riesgo como proceso incluye: el publico en general, las comunidades locales afectadas, las autoridades publicas, los profesionales de la industria, los expertos cientificos y tecnicos, las organizaciones civiles o medioambientales y los medios de comunicacion. Todos ellos se aproximan a las potencialidades asociadas con las situaciones de riesgo a partir de una progresiva hibridacion de los niveles de comunicacion. El nivel micro, intrapersonal o interpersonal se fusiona con los estadios intermedios, nivel intra e intergrupal o nivel de las organizaciones, para imbricarse finalmente con los niveles macrosociales, nivel de la comunicacion mediada y de la opinion publica. Asimismo es interesante resenar la confusion en los ambitos de actuacion, competencia, responsabilidad e influencia: ambito local, rural, urbano, regional, estatal, supraestatal, global, mundial, planetario.

Todo este conjunto de factores son determinantes para reivindicar y concebir una aproximacion holistica a la complejidad de las percepciones de riesgo en nuestras sociedades mediaticas. Nos encontramos en la etapa de la posdisciplinaridad como Fuentes (2002) apunta para la concepcion critica del campo de la comunicacion, o bien como Reguillo (2002) desenmascara al senalar las relaciones entre las politicas de representacion y las configuraciones del poder que deben de afrontarse desde la antropologia de la comunicacion. (6)

MIEDOS Y MEDIOS

Nuestras vidas cotidianas se encuentran rodeadas por riesgos potenciales con los que convivimos voluntariamente. Fumar produce importantes riesgos para nuestra salud, circular por carretera presenta una alta probabilidad de accidentes e incluso de muerte. Este tipo de riesgo es voluntario y se encuentra integrado en nuestras decisiones del dia a dia de tal manera que, de tan visibles, se convierten en invisibles. Por el contrario, la cuestion se torna distinta respecto a como percibimos nuestro entorno a partir de los procesos de mediacion estructural a los que nos someten los medios de comunicacion. Muchos de estos riesgos mediatizados se nos presentan como invisibles, difusos, que pueden ser muy visibles en sus consecuencias en la toma de decisiones cotidianas. Paradojicamente, si como audiencias conocemos que los pollos asiaticos han enfermado con fiebres altas, los mercados mayoristas de venta de alimentos en Barcelona se resienten en el descenso de las compras de esta ave de corral. Este proceso indica como pasan de ser riesgos percibidos a tener consecuencias en terminos de inseguridad, incertidumbre, miedo. Precisamente, este transito es el que nos va a ocupar: los riesgos seran reales si se definen como tales, pero tambien aun siendo virtuales sus consecuencias pueden bien ser muy reales. Las implicaciones politicas en esta cuestion son enormes.

En todo este juego de formacion de espirales del miedo, podemos alinear dos posturas contrapuestas respecto al rol que desempenan los medios, actores centrales en la configuracion del espacio publico. A partir de 1970, los estudios del comunicador empiezan a escudrinar el quehacer cotidiano de este oficio en sus operaciones de seleccion, jerarquizacion y evaluacion de los discursos de la informacion. En particular, se incide sobre las practicas rutinarias de produccion y los valores profesionales noticiosos. Incluso se llega a diagnosticar que los periodistas se han convertido en especialistas en la rutinizacion de la imprevisibilidad. Estas investigaciones resultan muy pertinentes para comprender que papel adoptan los profesionales en la configuracion de los procesos de comunicacion de riesgo. En forma sintetica podemos identificar los siguientes criterios en la seleccion y tratamiento de las noticias, incluidas las referidas a tematicas de riesgo:

1. Una clara orientacion hacia los acontecimientos novedosos, con consecuencias rupturistas y a gran escala.

2. Que reflejan situaciones dramaticas y conflictivas o que pueden ser traducidas a marcos y escenarios familiares para la audiencia.

3. Con un alto grado de personalizacion, de domesticacion para ser encajados en los marcos interpretativos de la vida cotidiana y de visualizacion, con imagenes que permitan la cristalizacion tematica del acontecimiento.

En este contexto pareceria obvio que los medios de comunicacion son fuentes importantes en la amplificacion social de las percepciones de riesgo: ya sea por su negatividad, distorsion, sensacionalismo, dramatizacion o exageracion de las tematicas que, en un primer momento, descontextualizan para, en un segundo momento, recontextualizar en sus formas informativas. En particular, esta presuncion es asumida de forma impresionista por todos aquellos actores (expertos, politicos, ciudadanos) que desconocen la complejidad de los procesos de comunicacion mediada y las operaciones instrumentales de los medios.

La cuestion como vamos a tratar de desentranar no es tan simple. Las evidencias empiricas obtenidas por Graham Murdock et al. (2001) en Inglaterra y David Altheide (2002) en Estados Unidos nos serviran de atalaya privilegiada para la fundamentacion de la discusion. En primer lugar, en la investigacion de Murdock et al. (2001) se sostiene que el campo de la comunicacion de riesgo esta transformandose radicalmente por tres razones:

a) El incremento sustancial de las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), tanto en el ambito de los grupos ecologistas como en el sector de los consumidores. Su papel es crecientemente activo e invierten estrategicamente para acceder a las agendas publicas de los medios, en lucha por la visibilidad y legitimidad.

b) En los ultimos tiempos hemos asistido a un crecimiento muy notable en la escala de las actividades de las relaciones publicas, tanto en los sectores gubernamentales como corporativos. Este deslizamiento en los oficios de la comunicacion ha conllevado en paralelo el distanciamiento mayor por parte del publico que responde con desconfianza y con una actitud de sospecha frente a las practicas de mercadotecnia y asesoria corporativa.

c) La irrupcion de Internet ha proporcionado nuevas formulas de acceso directo al publico sin la mediacion de las organizaciones mediaticas convencionales. El panorama de los medios apunta a grandes mutaciones donde las computadoras, la television digital o los celulares pueden contribuir como nuevos medios para el acceso personalizado a la informacion.

A pesar del conjunto de estas transformaciones que ofrecen nuevas oportunidades y retos para la comunicacion de riesgo, la opinion publica continua accediendo mayoritariamente al espacio publico a traves de la prensa, la radio y la television. Aun asi, el reconocimiento de la necesidad de configuracion de la esencia del contenido de la informacion en terminos de aquello demandado por el conocimiento y las preferencias de los publicos, activos en su interpretacion, se refrenda ademas con la complejidad y diversidad de los propios medios:
   En general, nuestra evidencia nos lleva a refutar cualquier
   sugerencia sobre que los publicos legos son receptores pasivos del
   conocimiento experto del riesgo. La gente quiere sentir que los
   riesgos que son significativos para ellos estan siendo atendidos y
   esto significa tomar control personal --donde el control facilita
   la toma de decisiones sobre si comprar cierta comida o no, o usar
   ciertos medios de transporte o no-. Se demanda que ellos
   racionalicen la informacion en una forma significativa para
   facilitar sus mecanismos de asuncion. Inevitablemente, este proceso
   de racionalizacion les obliga a extraer interpretaciones y fuentes
   multiples de informacion (Murdock et al., 2001:91).


En cierto modo, en esta investigacion britanica, los medios aparecen como marcos de interpretacion sofisticados con estrategias plurales en la cobertura de los temas de riesgo. Se sugiere que los medios no son el problema, sino mas bien la oportunidad para acercarse a una audiencia selectiva alimentada por sus propios contextos socioculturales. Por lo tanto, los medios son un recurso para los comunicadores de riesgo que pueden sacar provecho de las narrativas, las imagenes, la domesticacion y la personalizacion de las consecuencias del riesgo percibido para ahuyentar la formacion de las espirales del miedo:
   Los medios no son transmisores de la informacion oficial de riesgo,
   sino interpretes y mediadores activos, intermediarios en el campo de
   juego, los cuales buscan conectar con las preferencias e intereses
   sociales y al hacerlo ponen en juego y mantienen su posicion. Son
   gestores activos del significado convirtiendo el material en bruto
   de la informacion oficial y los acontecimientos en productos que
   comportan sus particulares 'cuotas' de mercado y estilos de
   presentacion (Murdock et aL, 2001:94).


En sintesis, este estudio britanico desde una aproximacion cualitativa, basada en la aplicacion de tecnicas como entrevistas en profundidad y grupos de discusion, presenta tanto a las audiencias como a los medios de una forma activa en un proceso simbolico dinamico, sofisticado y lleno de matices. Ambos son creativos y, en ningun caso, debe simplificarse la comprension del rol y la influencia de los medios en la amplificacion social de la percepcion de riesgo. En todo caso y muy a menudo, la acusacion contra los medios es mas bien una valvula de escape en el agravamiento real de las tensiones entre los expertos, los gestores del riesgo y los publicos legos. Y, en buena parte, este falso debate suele obedecer al fracaso en la comprension coherente y plena del impacto y procedimiento del sistema de informacion, complejo y plural en sus relaciones con las audiencias.

En otro planteamiento, David Altheide presenta una investigacion para contextualizar la naturaleza y el uso de la palabra "miedo" en los medios de comunicacion de Estados Unidos. En Creating Fear. News and the Construction of Crisis, este sociologo de la Universidad de Arizona defiende, desde una aproximacion interpretativa, que la logica mediatica a traves de sus formatos contribuye significativamente a la construccion del miedo en el contexto de comunidades mediadas en su identidad y definicion de situacion:

"El miedo juega una parte esencial en el control social. Existen diversas razones para ello. Primero, examinamos el proceso que hace funcionar el control social. Las cosas que tememos guardan relacion con como nos comunicamos y aprendemos en la vida cotidiana (...) La vida social en los Estados Unidos y la mayoria de las sociedades industrializadas han derivado hacia una "sociedad del riesgo", organizada alrededor de una comunicacion orientada a la vigilancia policial, el control y la prevencion de riesgos (Altheide, 2002:14).

A pesar que la conexion causal de los medios y las percepciones publicas del miedo es dificil de establecer aisladamente, con toda probabilidad asistimos a una relacion circular en la que, cuanto mayor miedo de peligro potencial se experimenta en el ambiente social, las personas deciden permanecer mas tiempo en sus casas donde, a su vez, se exponen con mayor asiduidad a los medios que les cuentan historias que refuerzan sus ansiedades. Sin embargo, lejos de una acusacion desmesurada contra los medios, Altheide apunta que podemos dudar que los medios desempenen un rol central en los miedos y las percepciones del riesgo porque de hecho, es importante recordar que los medios amplifican o atenuan, pero no causan el sentido del riesgo en la sociedad. A pesar de lo cual existe una disposicion hacia la expectativa de consecuencias adversas que los medios integran en sus formatos. El resultado es que los medios siempre estan a punto para alertarnos de algun tipo de peligro, aunque esta preocupacion mediatica de alerta de riesgos sea el sintoma del problema y no su causa. Seria del todo improbable que un publico relajado y placido, con altas dosis de sentido comun, fuera influido hacia un estado permanente de panico a traves de la manipulacion de los medios.

El problema reside en como las audiencias han integrado el miedo a sus vidas cotidianas y participan de una cultura popular e informativa donde el miedo se convierte en parte del lenguaje, dado por supuesto. Metodologicamente, Altheide rastrea el discurso del miedo a traves de los medios aplicando una tecnica cualitativa e interpretativa de analisis de contenido:
   Tracking discourse es una aproximacion para investigar la
   organizacion, estructura, denotaciones y connotaciones de las
   coberturas de los medios a lo largo del tiempo. Se trata de un
   instrumento util para comprender como los significados culturales
   han cambiado en relacion al miedo y, mas importante, como el miedo
   se convierte en una perspectiva general en la discusion publica y en
   las visiones de la vida social. Tracking discourse es una
   perspectiva como muchos de los metodos que han sido inspirados por
   cuestiones planteadas por sociologos de la cultura sobre las
   definiciones sociales en transformacion. Como tal, puede ser util en
   la observacion sistematica de cambios en el lenguaje publico y en la
   supervision de como la terminologia del control social y las
   perspectivas (por ejemplo, el miedo) son ordenadas e integradas a
   traves de los diversos temas publicos (Altheide, 2002:39-40).


Aunque los miedos han convivido siempre con nosotros, su magnitud y naturaleza es hoy distinta. El circulo del miedo, gracias al trabajo de los medios y la cultura popular, se ha convertido en el encuadre desde el cual evocamos los procesos de victimacion de los otros en unas sociedades secularizadas donde el miedo a Dios ya no nos lleva a la salvacion. Como conclusion cabe diferenciar la percepcion del riesgo del concepto de miedo. El miedo es una emocion, una orientacion general donde el peligro es inminente y la respuesta unica consiste en evitar la fuente del miedo o atacar el objeto que lo provoca:
   El miedo es fundamentalmente una experiencia psicologicamente
   diferente del riesgo percibido. Mientras que el riesgo implica un
   juicio cognoscitivo, el miedo es mucho mas emotivo en caracter. El
   miedo activa una serie de transformaciones corporales complejas que
   alertan al actor de la posibilidad de peligro (Ferraro, citado en
   Altheide, 2002:188).


En el campo de la cultura de masas es muy ilustrativo el trabajo documental de Michael Moore, Bowling for Columbine (2002). El realizador plasma acida y brillantemente la creciente paranoia de la sociedad de Estados Unidos ante una inseguridad ontologica galopante muy vinculada con los miedos y los medios.

LA PERCEPCION Y RECEPCION SOCIOCULTURAL DEL RIESGO

La complejidad, pues, de la Comunicacion de Riesgo no puede soslayar el estudio de la percepcion y la recepcion sociocultural del riesgo. En las primeras formulaciones de este campo de investigacion, la principal interrogante consistia en ver de que forma podian acercarse las visiones contrapuestas respecto a la percepcion desigual del riesgo por parte de los expertos y cientificos en comparacion con la ciudadania y las comunidades afectadas que interpretaban el riesgo segun sus contextos sociales y culturales especificos. Existia un divorcio epistemologico entre el calculo objetivo y la gestion efectiva en relacion con la vision subjetiva, cotidiana y de sentido comun. ?Pero que ocurre en nuestros tiempos?:
   Este es el punto de partida del siglo XXI: la ruptura entre
   informacion y comunicacion, la dificultad para pasar de la una
   a la otra. Sabiamos que las culturas eran diferentes, pero
   pensabamos que la misma informacion podia ser mas o menos aceptada
   por todos. Advertimos lo opuesto: entre informacion y comunicacion se
   abre un abismo. Esta verdad empirica habia sido descubierta, muchas
   veces con dolor, a escala de los Estados nacionales; se le encuentra
   mas claramente a escala del mundo. Lo que se desmorona es un
   determinado modelo universalista --en realidad, occidental- de la
   informacion y el vinculo entre informacion y comunicacion.
   Porque ese vinculo ya no responde a la misma necesidad: desde la
   caida del comunismo, que estimulo cierta libertad de prensa en todo
   el orbe, y desde que se ingreso en una era donde la abundancia de la
   informacion esta economicamente justificada, el lazo directo entre
   la informacion y su aceptacion por los destinatarios se ha
   debilitado. La informacion esta ligada al mensaje y presupone su
   aceptacion. La comunicacion, en cambio, pone el enfasis en la
   relacion y cuestiona, por tanto, las condiciones de la recepcion
   (...) (Wolton, 2004:23).


En suma, el campo de la comunicacion de riesgo presenta importantes conexiones con el estudio de los medios y con el procesamiento de la informacion organizacional. La relevancia teorica y practica de la investigacion de la comunicacion de riesgo se encuadra en la creciente diversidad de estrategias de informacion. En la sociedad del riesgo se han multiplicado las posibilidades mediaticas hasta el punto que la disponibilidad de nuevas tecnologias para el uso privado, como los telefonos celulares o el intercambio de informacion a traves de internet o de otros dispositivos comunicativos, constituyen elementos fundamentales para el campo de la Comunicacion de Riesgo. De hecho, Wolton apunta que estos nuevos dispositivos simbolizan la paradoja de que cuanto mas necesidad de navegacion en las redes experimenta la humanidad, mas necesita hablarse:
   En realidad, la aparicion de la convivencia cultural como apuesta
   politica de la tercera mundializacion ilustra las dos filosofias de
   la comunicacion, tecnica y politica, que se oponen desde hace mucho
   tiempo. La primera cree que, fundada en las tecnicas y en las
   promesas de los mercados, podra generar una sociedad de la
   informacion donde individuos y colectividades, formando una vasta
   comunidad, circularan libremente por las redes. La segunda busca
   mas bien, partiendo de una definicion humanista y politica de la
   comunicacion, sentar las bases de la intercomprension organizando
   una convivencia entre culturas.

      Las dos ultimas decadas del siglo XX estuvieron dominadas por
   la vision tecnica y economica de la comunicacion. El comienzo del
   siglo XXI, con los conflictos y el terrorismo, recupera la
   importancia de una definicion humanista y politica a su respecto
   (Wolton, 2004:191).


En terminos sociales, el clima comunicativo debe promover confianza y credibilidad en la informacion requerida que, en cualquier circunstancia, debe emerger del problema del proceso de recepcion en particular y de la percepcion del riesgo en general. Por lo que la disponibilidad de la informacion debe ser el resultado de un proceso de comunicacion en doble direccion, donde la participacion publica sea el factor esencial gracias al cual los responsables institucionales puedan actuar con mayor eficacia. La ecuacion clave para una evaluacion pertinente se sustenta en la percepcion y la recepcion social del riesgo derivada del derecho de la ciudadania a recibir, buscar y encontrar la informacion por si misma, asi como en el derecho de participar en el proceso de toma de decisiones.

De forma distintiva, la Comunicacion de Riesgo se plantea como un proceso en su totalidad con una logica que debe promover el dialogo y que, en ningun caso, debe ser absorbida por el control de intereses particulares. Su conformacion se alimenta de unas bases comunicativas integrales y solidas ligadas necesariamente con el entorno social y cultural y, por ende, se trata de una problematica acorde con los postulados de la teoria de la comunicacion. La renovacion de los objetos de estudio de la teoria de la comunicacion en las dos ultimas decadas presenta nuevos contextos en los que incidir teorica y metodologicamente. La aparicion de entornos tan cruciales como los derivados de los estudios de la comunicacion politica, la comunicacion intercultural o la comunicacion de riesgo son una prueba fehaciente de como el fenomeno de la globalizacion en nuestras sociedades de la informacion nos exige confrontar la caja negra de la recepcion para fortalecer nuestra sistema democratico, mejorar la comprension de nuestra percepcion de la alteridad y consolidar nuestro grado de confianza, bienestar y seguridad.

Como corolario, la tercera mundializacion que nos sugiere Wolton y sus nuevos desafios (tambien para la teoria de la comunicacion como disciplina), que coinciden claramente con los asociados a los procesos de comunicacion de riesgo y la formacion de espirales del miedo:
   Con el surgimiento del receptor, el siglo XXI debe comenzar a pensar
   de veras una politica de la diversidad cultural. Si no hay opinion
   publica mundial, hay en cambio culturas. Reflexionar sobre las
   condiciones de recepcion de los diferentes mensajes obliga a pensar
   la convivencia cultural y depende de tres fenomenos de base.
   Primero, no hay teoria de la comunicacion sin una problematica del
   receptor. Esto se traducira igualmente en la necesidad de admitir la
   negociacion y, por tanto, de lentificar el proceso de comunicacion,
   mientras que hasta ahora solo se hablaba de acelerarlo (...) Por
   ultimo, admitir la legitimidad del receptor es trastocar la
   jerarquia entre lo alto y lo bajo. Es, a la larga, admitir cierta
   igualdad, en todo caso una igual dignidad entre los diferentes
   participantes en las industrias de la comunicacion. Tomar en cuenta
   el receptor es, finalmente, plantear la cuestion de la alteridad y
   por tanto de la convivencia, que sera uno de los grandes asuntos
   politicos del siglo XXI (Wolton, 2004:35-6).


En consecuencia, la tradicion democratica liberal, que durante largo tiempo centro sus debates en torno a la libertad individual en contraposicion con la igualdad social, quizas ahora debera poner la atencion en la fraternidad humana, o en como lograr que la percepcion del otro, y la de los otros hacia nosotros, no impliquen desconfianza y amenaza. En un entorno de globalizacion y desorden como el que vivimos, parece que las informaciones sobre riesgos desencadenan la formacion de espirales de miedo con una cierta facilidad. Por todo ello, la Comunicacion de Riesgo como campo de estudio emergente puede desempenar un papel estrategico muy relevante.

ESPIRALES DEL MIEDO, DEL CONTROL A LA EMANCIPACION SOCIAL

Muchos estudios centran su analisis en la prevencion y las consecuencias de las situaciones de crisis o acontecimientos de riesgo. Otros, en cambio, se vinculan con la investigacion especifica de la percepcion del riesgo en entornos concretos o con las areas de comunicacion de crisis, una vez estas ya se desencadenaron, y la respuesta consiste mas bien en la evaluacion tecnica y coyuntural de sus efectos inmediatos. En la actualidad, el campo emergente de la comunicacion de riesgo plantea cuestiones de mucha mas profundidad estrategica. Desde la confusion creciente entre los riesgos percibidos y los riesgos reales hasta su instrumentacion, ocultacion o aprovechamiento politico, el incipiente objeto de estudio de la Comunicacion de Riesgo define un cuestionamiento tematico clave para los estudios de opinion publica, asi como para la defensa del propio sistema democratico.

Cuando se asiste a la generacion potencial de espirales del miedo, aquello que entra en juego son las nuevas batallas por el control de su gestion. Al otro lado, la apropiacion sociocultural critica y creativa es la que debe actuar para orientar su recepcion activa hacia su ulterior desactivacion gracias a una logica emancipadora capaz de domesticar estas espirales, muy a menudo artificiales en su formacion e ilegitimamente representadas. Cuando la visibilidad de los riesgos percibidos se acrecienta, la perdida de control puede desembocar en acciones fuera de lugar, irreflexivas y dominadas por el miedo. En otro sentido, cuando los riesgos reales son ocultados o se procede a su invisibilidad social, tanto medios como instituciones politicas se convierten en responsables por omision. En ultima instancia, la opinion publica debe ser el sujeto protagonista en la apropiacion sociocultural de estas dinamicas de riesgo, dandoles un sentido liberador desde el sentido comun y el ejercicio legitimo de la responsabilidad social y la accion ciudadana.

En cualquier caso, tratar de sacar provecho a este tipo de situaciones mediatizadas de crisis, riesgo, incertidumbre y miedo puede resultar coyunturalmente util a corto plazo para algunos de los actores institucionales. Aunque las consecuencias, perversas a largo plazo, seguro que suponen un costoso lastre estructural que pone en peligro la legitimidad esencial, tanto colectiva como individual, tanto externa como interna, de los sistemas democraticos. La libertad, la participacion y la solidaridad pueden abrir paso a conceptos contrapuestos como seguridad, control y desconfianza dentro de los cuales los ideales democraticos perderian toda su razon y fuerza.

Fecha de recepcion: 5/08/2004. Aceptacion: 13/12/2004.

BIBLIOGRAFIA

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WOLTON, Dominique (2004) La otra mundializacion. Los desafios de la cohabitacion cultural global. Barcelona: Gedisa.

JORDI FARRE GOMA (2)

(1) Este articulo fue elaborado en mi estancia de investigacion en el DECS de la UdeG, en el verano del 2004. Aprovecho la ocasion para agradecer a los miembros del cuerpo academico su amabilidad y amistad infinita. Me hicieron sentir como en casa y sus animos son en buena parte la causa principal por la que escribi este articulo en un ambiente academico excepcional.

(2) Profesor de Comunicacion de la Universitat Rovira i Virgili (URV), Tarragona, Catalunya, Espana.

Correo electronico: jordibernat@wanadoo.es.

(3) Edicion en espanol Beck, 1998.

(4) En la recuperacion de este precedente ilustre como posible solucion a los problemas de la globalizacion, coinciden tanto Bauman como Beck.

(5) En el ambito de la Unidad Predepartamental de Comunicacion de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, hemos impulsado una serie de iniciativas que situan esta linea de investigacion como prioritaria para nuestro territorio y como punto de referencia para nuestras propuestas academicas y de reflexion teorica y empirica: en primer lugar, impartimos en nuestro plan de estudios una asignatura de Comunicacion de Riesgo y de Crisis, asi como realizamos un curso de verano en este ambito; en segundo lugar, vamos a programar una maestria de Especialista Universitario en esta tematica a desarrollar a lo largo del ano academico 2005-2006 (240 horas) y, en ultimo lugar, the last but not least, hemos presentado un proyecto de investigacion a las convocatorias competitivas del Ministerio de Ciencia y Tecnologia de Espana para llevar a cabo el proyecto de investigacion: "El proceso de comunicacion de riesgo en Tarragona: Analisis de la percepcion y la recepcion social del riesgo petroquimico. Participacion publica, comunidad local y comunicacion de proximidad". Este proyecto ha sido evaluado favorablemente y tendra una duracion de tres anos (2005-2007).

(6) A partir de una investigacion comparativa en distintas ciudades de Latinoamerica, Rossana Reguillo aborda el poder reconfigurador de los miedos en las ciudades contemporaneas. Reguillo nos previene, en sus palabras textuales, que existen dos consignas que operan como claves expandidas de inteleccion del inundo y que no solo contribuyen a la erosion del tejido social, sino que ademas funcionan como "coartadas" en dos direcciones: "Desde arriba" justifican y celebran el autoritarismo, los discursos y las practicas de vigilancia y control, hoy globalizadas, que han encontrado en el desencanto, en la vulnerabilidad y en el temor hacia el futuro, un filon para imponer un modelo que no acepta contestacion alguna; "desde abajo", operan como ratificacion de lo que los teoricos de la modernidad tardia denominan "inadecuacion biografica del yo", cuya traduccion es a la vez compleja y muy elemental: todos estamos mal y no hay espacios de escapatoria, ni practicas a prueba de la asuncion de estas "verdades".
COPYRIGHT 2005 Departamento de Estudio de la Comunicacion Social, Universidad de Guadalajara
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Author:Farre Coma, Jordi
Publication:Comunicacion y Sociedad
Date:Jan 1, 2005
Words:9664
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