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Claude JEANTIN, L'immaturite. Devant le droit matrimonial de l'Eglise.

Claude JEANTIN, L'immaturite. Devant le droit matrimonial de l'Eglise, Letouzey et Ane, Paris 2018, 429 pp., ISBN 978-2-7063-0299-2

El imponente naufragio de los matrimonios de los bautizados, en un Occidente cuyas representaciones y costumbres parece que se extiendan rapidamente al orbe entero, constituye un desafio tanto para el derecho canonico como para la pastoral. La expansion de la inmadurez, segun la comprende el sentido comun, tiene mucho que ver con la perdida del sentido del matrimonio, que ni siquiera viene a ser entendido como una convencion social, sino tan solo como un acontecimiento folclorico en el que apenas se percibe un compromiso de parte de las personas.

El hombre no consigue a veces tender hacia sus fines naturales porque se encuentra enredado en una inconclusion psiquica, o incluso en una mutilacion de sus facultades psiquicas. Nos hallamos asi ante la problematica de la inmadurez. Concretar su relevancia juridica, en el derecho matrimonial canonico, ha constituido sin duda una apuesta seria. Pero la reflexion llevada a cabo en la Iglesia ha podido adolecer a veces de ser ahistorica.

Partiendo de esta situacion, el autor, abogado eclesiastico, describe en la primera parte de su trabajo lo que llama <<las desgracias del crecimiento psiquico>>, con el exito y el debilitamiento de la inmadurez, en las ciencias humanas y el derecho matrimonial canonico. Justifica esta asercion en dos epigrafes sucesivos. En el primero situa la <<madurez e inmadurez, entre vision, saber e ideologia>> (pp. 23-118). Parte el autor del Adolescente, de Dostoyevski; de la busqueda del padre, para presentar el modo de aproximarse a la inmadurez, por parte de las ciencias humanas, a finales del siglo XIX, y destacar a continuacion la <<gran conversion>> operada por Granville Stanley Hall (1844-1924), que consideraba la maduracion como una intervencion personal de la civilizacion. El vocablo <<maduracion>> no aparece en el lenguaje de Freud ni de su psicoanalisis. En la primera mitad del siglo XX se asiste al surgimiento de la inmadurez como objeto clinico en las doctrinas psiquiatricas y psicologicas. Con Carl Rogers, la madurez se encuentra mas alla del bien o del mal: <<in "congruence" we trust>> es su expresion clave. Finalmente, el autor se plantea lo que puede ser la inmadurez hoy en dia, en un mundo en el que este concepto parece carecer de pertinencia.

El segundo epigrafe se dedica a <<la comprension de la inmadurez como incapacidad psiquica por el derecho matrimonial canonico>> (pp. 119-243). En un primer momento, el derecho matrimonial canonico contemplo la inmadurez como un defecto estructural de la personalidad, para centrarse despues en <<inmadurez afectiva>>, dejando de lado los defectos de desarrollo de la inteligencia en general, que se confiarian a la apreciacion de los peritos. El capitulo octavo estudia <<la aprehension del defecto de la personalidad por el derecho canonico en su constitucion historica>>, preparando asi el tema a <<la entrada de la inmadurez afectiva en el derecho canonico con Charles Lefebvre>> como causa que hace el matrimonio invalido, por falta de libertad interna y, en algunos casos, por insuficiente conocimiento de la naturaleza del matrimonio. La comprension juridica de la inmadurez invalidante esta muy influida por las elaboraciones personalistas en torno al matrimonio y las consecuencias juridicas que se ha pretendido sacar de ellas, no sin cierta complicidad entre los auditores rotales y sus periti preferidos.

Esto nos lleva al capitulo decimo, que plantea un interrogante: <<?La inmadurez reventada? Experimentaciones canonicas en torno a la inmadurez despues de su introduccion por Charles Lefebvre>>, en particular en Serrano, Stankiewicz y Bruno. ?Como se tratan los problemas planteados? Encontramos <<las ideas de los canonistas acerca de la inmadurez a prueba de las contradicciones: la cuestion de la inmadurez situacional y la cuestion de la inmadurez como estilo de vida>>. En un juicio severo de la practica rotai, el autor habla de <<decisiones discrecionales, con motivaciones forzadas>>, siendo del parecer que, en los casos tratados en este apartado, se imponia abrir una reflexion en torno a la pertinencia del concepto de incapacidad para tratar situaciones de esta naturaleza, y, de modo mas amplio, en torno a los enfoques no psicologizantes del consentimiento matrimonial. En el capitulo siguiente, Jeantin presenta <<dos canonistas especialistas que reflexionan sobre la inmadurez: Colagiovanni y Pompedda>>, poniendo de relieve que el primero no se aleja de un punto de vista exclusivamente psicologizante acerca de la afectividad que perturbaria el consentimiento matrimonial, mientras el segundo no propone una solucion satisfactoria, ya que su definicion de la inmadurez deja un espacio demasiado importante a las ciencias psiquicas. Para aclarar mejor el debate, el autor examina el uso actual del concepto de inmadurez en el mundo canonico, en primer lugar bajo el aspecto de la pertinencia cientifica, y en segundo termino de sus implicaciones propiamente juridicas. A ello dedica los dos capitulos siguientes, en los que se cuestiona si ha vuelto a definirse la inmadurez o si estamos mas bien frente a una degradacion del concepto. Al malestar de la inmadurez sucede su <<fortuna usurpada>>. Para tener una idea lo mas completa posible del modo en el que una causa de inmadurez se presenta en la Rota, conviene conocer los metodos seguidos por los periti y los tests de investigacion a los que acuden (Multiphasic Minnesota Personality Inventory, Q-Sort de Stephenson, 16 PF de Cattell, Rorschach, Thematic Aperception Test de Murray, Picture Frustration de Rozenweig, Szoni). Como colofon de esta primera parte, Jeantin opina que <<mas que nunca, la personalidad constituida es un mito, un mito pasado; y la inmadurez, la condicion que ha pasado a ser comun, precisamente porque cada uno ya no es capaz de mirar su propia subjetividad, mas alla de todo vinculo, de toda voluntad tambien. ?Cual es el valor de una supuesta ciencia del hombre, ciego a todo ello?>>.

La segunda parte del libro esta orientada a ofrecer una respuesta. Se titula: <<Las expresiones de la inmadurez en el contenido del consentimiento matrimonial y su tratamiento por el derecho canonico>>. Se trata de identificar el modo de plantear el contenido de dicho consentimiento matrimonial, acudiendo a la observacion sociologica, pero un una perspectiva critica sobre la sociologia, y destacando, con Giuseppe Versaldi, la identidad como fenomeno de la condicion inmadura y de la condicion postmoderna. Cabe recordar que para el derecho canonico, la voluntad real prevalece absolutamente sobre la voluntad manifestada, y que la aprehension de sus defectos es compleja. Cada una de las deformaciones padecidas por el consentimiento matrimonial a causa de la inmadurez se han ido decantando en la historia, y solo pueden reconocerse hoy en dia siguiendo una logica propia.

El primer capitulo, <<La inmadurez fuera del can. 1095 CIC>> (pp. 253366) apunta a presentar los distintos capita nullitatis y sus limites. En los capitulos sucesivos, el autor pasa revista a la ignorantia circa naturam. matrimonii, preguntandose si estamos frente a un capitulo autonomo, un error o una simulacion. Examina luego el paso <<del simplex error al error voluntatem determinans>>. En tercer lugar, se interesa por la <<volnntas non contrahendi en ambitos de inmadurez: en torno a los matrimonios de inmaduros como acto vacio>>. El siguiente capitulo plantea el caso de <<la intencion inmadura y la teoria del acto positivo de la voluntad>>. Los cuatro capitulos sucesivos se centran en diversos aspectos de <<los acomodamientos pseudo-matrimoniales del inmaduro con una voluntas mera potestativa>>: que suponen respectivamente la exclusion de la indisolubilidad, la exclusion de la fidelidad, la exclusion del bonum prolis y la exclusion del bonum coniugum. En el ultimo capitulo de esta parte, titulado <<la investigacion acerca del contenido del consentimiento inmaduro entre presunciones y preguntas>>, el autor opina que se hace un uso inadecuado de la presuncion legal del can. 1101 [seccion] 1, insistiendo en que el objeto especificado por la voluntad no puede ser una ficcion, sino que pertenece a la categoria del hecho que hay que buscar, y que el juez ha de llegar a la certeza moral en cuanto a lo que el contrayente ha querido. Se impone comprender la significacion existencial de la privatizacion del consentimiento matrimonial, a la par que reconocer los cambios sociologicos acontecidos en el Occidente postmoderno, para sacar consecuencias; cosa que la Rota no habria sabido hacer cuan do se opuso en 1995 a que los tribunales eclesiasticos confeccionaran listas de presunciones de hecho. Parece cada vez mas necesario volver a pensar el modo de interrogar a las personas inmaduras. En una vision de conjunto, el autor subraya que es obligado adaptarse a las condiciones presentes, sin alterar por elkrel concepto juridico. Los hechos evolucionan, y el concepto puede y debe refinarse, para solucionar los problemas de delimitacion planteados por dicha evolucion; pero ello no significa que el matrimonio pueda padecer una desnaturalizacion sustancial, ni que pueda aceptarse tampoco la interpretacion relativista de los sistemas del common law, salvo que se renunciara a <<un derecho fundado en la verdad>>. No conseguiremos aprehender el objeto concreto del consentimiento expresado, en vez de buscar una incapacidad, <<si no se siente un particular celo tanto para cualificar mejor los hechos como para devolver al derecho canonico, sustancial y procesal, su vida y su ejemplaridad para todos los fieles. La degradacion de los sistemas juridicos y de las jurisdicciones civiles tendrian que tener como consecuencia que las sentencias de la Iglesia sean hondamente deseables y amables>>.

El siguiente titulo se presenta a modo de <<propuesta conclusiva: consideraciones intempestivas para hoy>> (pp. 367-400), y se divide en tres capitulos, cuya percepcion aguda y precisa supera una breve recension: <<la valentia de abrir los ojos>>, <<para una reorganizacion de las aprehensiones juridicas de la union conyugal>>, y <<la Iglesia y la inmadurez generalizada: algunas perspectivas de orientacion>>. De entre las multiples reflexiones criticas y constructivas del autor, algo pesimista en cuanto a la evolucion padecida y la posibilidad de recuperarse, entresacamos la siguiente: el hecho de tratar la mayoria de las causas de nulidad matrimonial en el mundo en base al can. 1095 constituye un enfoque criticable. Podria crear en los justiciables un hondo resentimiento hacia la Iglesia, por llevarles a tener que acusarse sea de su propia incapacidad sea de la del conyuge. La capacidad relacionai depende de la historia personal de cada uno y se adquiere a lo largo de la vida y en la experiencia de los intercambios con los demas. Ocurre lo mismo para la identificacion personal, a fortiori para la asuncion de un horizonte etico propio. Pretender apreciar estas posibilidades en el absoluto, considerando al individuo aislado, sin referencia a las personas que le rodean o a su ambiente social, ni a las interacciones reciprocas, que no dejan de establecerse y deshacerse en el, perteneceria mas bien al orden del postulado metodologico, como en el caso del test de Binet-Simon para tratar de medir las capacidades y adquisiciones intelectuales. Pero no es posible, partiendo de un examen psiquiatrico o psicologico, llegar cientificamente a establecer que un individuo, capaz de conocimiento, se encuentra incapacitado para toda relacion matrimonial, aquejado de incapacidad absoluta.

Puesto que nuestro derecho canonico no admite la nocion de incapacidad relativa, se pone en una situacion incomoda en el terreno de las comprobaciones cientificas. Hasta ahora, dicha contradiccion ha sido evadida por la practica mediante el acuerdo tacito, entre jueces y periti, de sustancializar la descripcion de los fundamentos del comportamiento y de la representacion del individuo sometido a examen, cualificandolos de <<estructuras>>. Se trata del <<analisis total del sujeto>>, acogido hoy por el magisterio.

Parece que el arte de redactar dictamenes para los tribunales eclesiasticos se va a empobrecer aun mas. Va ser <<imposible ejercer sin profesar absolutamente, siendo suprimida toda distancia, verdades primeras como la libertad de eleccion del gender, la privatizacion del conjunto de conductas en el campo designado a la intimidad sin que nadie puede tan solo pretender juzgar de ello, en ultima instancia la proclamacion autopoyetica en cuanto ultima ratio. Demasiado tarde para la esperanza de una "antropologia cristiana": kairos pasado>>.

La bibliografia se recoge, como es habitual, en las ultimas paginas (405 426).

Dominique LE TOURNEAU
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Author:Tourneau, Dominique LE
Publication:Ius Canonicum
Date:Jun 1, 2019
Words:2184
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