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Cicero imperator: estrategias de autofiguracion epistolar en el viaje a cilicia (cic., att. 5. 1-5).

Consideraciones preliminares

El estudio sobre la correspondencia de M. T. Ciceron (106-43 a.C.) (1) se ha visto obstaculizado fundamental mente por dos cuestiones: por una parte, por dos evidentes prejuicios, uno referido a que, con respecto a generos considerados "mayores", el genero epistolar ha sido en general concebido como marginal y subliterario; (2) otro vinculado con la presuposicion de inmediatez y "honestidad" con que este tipo textual ha sido abordado por buena parte de la critica. (3) Esta circunstancia ha determinado que, hasta fecha muy cercana, las cartas ciceronianas fueran valoradas, o bien como un mero complemento para el estudio sociohistorico del periodo abarcado por ellas (68-43 a.C.), (4) o bien como una fuente de informacion privilegiada para el conocimiento de los "verdaderos" pensamientos u opiniones del autor. (5) El segundo obstaculo es de indole metodologica e involucra las considerables dimensiones del corpus epistolar ciceroniano. (6)

Ahora bien, aunque la critica ha abordado la correspondencia ciceroniana ya como documento, (7) ya como literatura, (8) en el presente trabajo procuraremos ofrecer una lectura alternativa a estos acercamientos dicotomicos (9) centrandonos en analizar el fenomeno de la presentacion de si o autofiguracion (10) en un corpus bien delimitado: las primeras quince cartas que Ciceron dirigio a Atico durante su viaje a la provincia de Cilicia. El marco teorico que sustenta nuestra lectura del texto se apoya en la propuesta que, desde el analisis del discurso, formula Amossy (2010): su hipotesis fundamental es que la presentacion de si, o lo que la tradicion retorica llama "ethos", es una dimension constitutiva del discurso. (11) En cuanto tal, se encuentra en relacion dinamica con las otras dimensiones, igualmente constitutivas: esta anclada en la enunciacion, funciona dialogicamente y posee, necesariamente, una impronta argumentativa. (12) De acuerdo con esta propuesta teorica, el locutor construye en su discurso una imagen de si al mismo tiempo que se constituye como sujeto; por otra parte, es a traves de esta imagen que el se identifica, es decir, que se da a ver de un modo que permite situarlo en la escala social y distinguirlo por sus rasgos particulares. Con todo, la imagen que el locutor proyecta de si no depende en forma exclusiva de una programacion deliberada sino que se nutre de representaciones sociales. (13) En otras palabras, la imagen de si que construye el "yo" es, por definicion, dialogica, en cuanto esta atravesada por la palabra del otro. (14) Ahora bien, dado que nuestro corpus se inscribe en la cultura de la Roma clasica, cuyo caracter "espectacular" ha sido puesto de relieve por diversos estudiosos, (15) a la palabra del otro como factor constitutivo de la identidad deberemos anadir su (ambivalente) mirada. (16) En efecto, "[...] definida por un quehacer que se desarrolla, sea en el Foro, sea en el Campo de Marte, sea incluso en el Senado o en la domus imperial, siempre a la vista de los demas, e inserta en un tipo de cultura que diferencia mal y poco lo publico de lo privado, la vida de los ciudadanos romanos es una suerte de espectaculo permanente en que todos ofician a la vez de actores y de jueces" (Diez et al. 2011, 26-27). De esto puede inferirse que si la invisibilidad que acarreaba alejarse de la Vrbs--centro de la escena a fines de la Republica y principios del Imperio--no resultaba deseable en ningun caso, para Ciceron la situacion era mucho mas apremiante, en la medida en que, dada su condicion de nouushomo, su identidad publica era constitutivamente precaria, en cuanto no descansaba sobre ilustres maiores sino que dependia fuertemente de una performance exitosa delante de otros. (17) Podria pensarse, entonces, que, al estar fuera de Roma, el "teatro" efectivo donde la presentacion de si o autofiguracion tendria lugar seria la materialidad del texto epistolar. (18) En consonancia con esto, segun veremos, uno de los rasgos mas llamativos del corpus elegido es el hecho de que, al aproximarse a Cilicia, el remitente comienza a delinear sus acciones con ciertas marcas propias del discurso ejemplar, tal como ha sido caracterizado por Roller (2004), es decir, como un discurso que exhibe alguno de estos cuatro rasgos: (19) una accion dotada de cierta espectacularidad; un auditorio que, al contemplar y evaluar dicha accion (audiencia "primaria"), la torne eticamente significativa; una conmemoracion de la accion (a traves de textos escritos, estatuas, rituales, etc.) que, al construir audiencias "secundarias", aumente la visibilidad de la accion, y, por ultimo, una imitacion, en cuanto cualquier accion mira a la vez hacia atras, a efectos de configurarse a la luz de alguna hazana anterior, y hacia adelante, en cuanto busca constituirse en exemplum de hazanas futuras. De esta manera, las cartas a Atico que analizaremos a continuacion no solo permitirian contrarrestar los riesgos implicitos de estar lejos de Roma sino que, al mismo tiempo, harian las veces de monumenta (20) que, al configurar audiencias en grado secundario, multiplicarian las posibilidades de autofiguracion del remitente. (21)

Ciceron en Cilicia: estrategias de autofiguracion epistolar en Att. 5.1-15 (22)

Examinemos brevemente, en primer lugar, cual es la situacion de comunicacion de la cual emergen estas cartas: el gobierno provincial constituia una parte normal de cualquier carrera politica y, como es sabido, las carreras politicas en Roma a fines de la Republica eran sumamente onerosas. En tal sentido, en el ano 52 a. C., el Senado aprobo un decreto que exigia que transcurriera un intervalo de cinco anos entre el consulado y el proconsulado. Con esta medida--al igual que con la ley de Pompeyo del ano siguiente (Lex Pompeia de prouinciis)-(23) se buscaba poner coto a las grandes cantidades de dinero que los candidatos invertian en sobornos electorales, a la espera de recuperar la perdida sin demora, luego de explotar una rica prouincia como gobernadores (Richardson 1994). Esta disposicion del Senado, ratificada por Pompeyo, redujo sensiblemente el numero de hombres disponibles para la gobernacion, y, en consecuencia, aquellos consulares y praetorii que por un motivo u otro no hubieran gobernado nunca una prouincia fueron convocados para cubrir esa funcion. Asi fue como, en febrero del ano 51 a. C., a Ciceron le toco en suerte la provincia de Cilicia, situada entre la frontera de Asia Menor y Siria, (24) donde Apio Claudio Pulcro estaba concluyendo un periodo de dos anos de mala administracion. Para Ciceron esta convocatoria resultaba aun menos atractiva, dado que debia hacer frente a una seria situacion militar, pues, luego de la batalla de Carras (junio del ano 53 a. C.), la amenaza de una invasion de los partos se cernia sobre la frontera este. Un dato que conviene tener en cuenta para valorar adecuadamente las cartas que hemos seleccionado para este trabajo es que, para el gobernador de una prouincia, el tiempo transcurrido fuera de Roma era una parte esencial de su carrera politica, en cuanto la administracion provincial ofrecia grandes posibilidades de medrar economicamente. Con todo, segun veremos a continuacion, a diferencia de la mayoria de los politicos romanos, Ciceron se nos presenta como una excepcion, (25) dado que no se muestra muy entusiasmado ante la tarea que tiene por delante; muy por el contrario, le molesta la idea de tener que abandonar Roma, alejandose asi del centro de los acontecimientos. De hecho, cabe recordar que antes de ser enviado a Cilicia habia tratado de rehuir esta obligacion en dos oportunidades: luego de su pretura (65 a. C.) y al termino de su consulado (62 a. C.). Si bien rehusarse a administrar una provincia no era algo inaudito, los beneficios de la gobernacion provincial podian ser cuantiosos, y desdenarlos era considerado algo inusual. Por ello, puede pensarse que al insistir primero en su renuencia a marchar a Cilicia y luego en su desesperado deseo de volver a Roma Ciceron busca alejar toda sospecha de codicia de su persona y asi contribuir a presentarse de manera ejemplar ante sus pares. (26) Mas alla de su resistencia, esta vez no tenia otra alternativa que obedecer al Senado y a Pompeyo. (27)

En consecuencia, un tema frecuente en las cartas de este periodo es su deseo de evitar que se prolongue su estancia en el exterior. Su unica aspiracion parece ser cumplir con los principios eticos de administracion provincial por los que habia abogado desde su ataque a Verres, poniendo en practica asi sus ideales de abstinentia, iustitia y clementia, objetivo que no solo contaba con todo el apoyo de Atico, (28) sino que tambien se ajustaba perfectamente al ethos previo (29) de quien era nada mas y nada menos que el autor del tratado de Republica, que ya habia empezado a circular en Roma. Este celo extremo puesto en el control de su imagen publica puede explicarse por el hecho de que, para los miembros de la elite, la gobernacion de una prouincia constituia una autentica puesta a prueba de sus mores, y su desempeno alli era observado de cerca tanto por colegas como por adversarios (Braund 1998, 11).

Ciceron partio de Roma el 1 de mayo del ano 51 a. C., llego a su provincia el 31 de julio y regreso a Roma aproximadamente un ano despues, el (30) de julio del ano 50 a. C., el primer dia permitido por la ley. (30) Desde las primeras cartas que dirige a Atico durante su viaje a Cilicia, la idea de que su cargo como gobernador no se prolongue por mas de un ano se instaura como un Leitmotiv:
   [...] no pienses que para mi existe otro consuelo de esta enorme
   molestia que el hecho de que espero que

   no dure mas de un ano. Muchos no creen que yo lo desee asi, a
   partir de la costumbre de otros; tu, que sabes que es asi,
   aplicaras toda tu diligencia, naturalmente, cuando eso deba
   hacerse: cuando regreses de Epiro (Cic., Att. 5.2.3). (31)

   Pero recuerda ocuparte por tus propios medios y a traves de todos
   los nuestros [...] de que mi ano se quede como esta y que uno nuevo
   no sea establecido [...] (Cic., Att. 5.9.2). (32)

   Mientras estes presente, por favor, procura hacer cualquier cosa
   para que no se me prorrogue mi puesto en la provincia. No puede
   decirse como ardo en deseos por Roma, cuan dificilmente soporto la
   insipidez de estas cosas (Cic., Att. 5.11.1). (33)


Frente a semejante insistencia, cabe preguntarse si la exhibicion de este apego cuasi erotico por Roma (desiderio urbis) (34) no podria tener una finalidad apotropaica tendiente a conjurar la sospecha de posible "desromanizacion" o el riesgo de la eventual disolucion de su identidad publica, implicitos en estar lejos de la Vrbs (Braund 1998). Este riesgo tiene tal vez un alcance mayor en el caso de Ciceron, pues su integracion como hombre politico de origen municipal a la elite dirigente involucro de manera decisiva no solo el sometimiento al modelo del tirocinium fori, sino tambien la adquisicion de urbanitas, que para el orador muchas veces exigia la perdida de su original acento municipal (Narducci 1989, 144).

En estrecha relacion con lo anterior, otra de las constantes que se advierte en este grupo de quince cartas es la sed de noticias procedentes de Roma:
   [...] te pido por favor que me escribas sobre los rumores que
   afecten a la cuestion publica, pues en los pueblos advierto una
   intensa ansiedad, pero muchas cosas son habladurias (Cic, Att.
   5.3.1). (35)

   Mientras estas presente espero no solo noticias oficiales sino
   tambien rumores, o si, en efecto, sabes alguna cosa cierta acerca
   de Cesar. Entregaras cartas escrupulosamente escritas acerca de
   todas las cosas a Pomptino, entre otros (Cic., Att. 5.4.4). (36)

   Nunca, por Hercules, he sabido menos de mis asuntos por tanto
   tiempo [...]; ciertamente, no solo no ha venido nadie desde mi
   casa, sino tambien ninguno desde Roma para informarme que esta
   sucediendo en materia politica. Por este motivo, si hay algo que
   sepas acerca de estas cosas que pienses que yo quiera saber, seria
   muy grato para mi si procuraras que me sea transmitido (Cic., Att.
   5.10.4). (37)

   [...] estoy muy preocupado porque ya hace tiempo que no tengo
   conocimiento de todas esas cosas. Por eso, como antes te escribi,
   procura que este al corriente tanto de las restantes cosas como de
   las cuestionespublicas (Cic., Att. 5.15.3). (38)


Estas citas ponen en evidencia que al ego epistolar le interesa remarcar que su interes esta totalmente volcado hacia Roma, lo cual tal vez permita explicar la escasez de informacion que nos ofrece sobre Cilicia. (39) Asimismo, en esta recurrencia, el remitente se nos presenta por completo acuciado por la necesidad de no perder el control del flujo de los rumores, saberes informales que desempenaban un papel central en la formacion de la opinion publica y que podian convertirse en una poderosa herramienta para desprestigiar a un eventual adversario politico. (40)

Por otra parte, estas referencias parecen indicar que precisa del input de las cartas de Atico, a fin de autofigurarse como la persona publica que es y desea seguir siendo.

Otro elemento que se reitera con insistencia en estas cartas es la referencia al tiempo destinado a mantenerse al dia con la correspondencia:
   Obviamente no tengo nada que escribir, pues ni tengo nada que
   pedirte (en efecto, nada ha sido pasado por alto), ni tengo nada
   que contarte (en efecto, no hay nada nuevo), ni hay lugar para
   bromear; en este momento me atormentan muchas cosas. Con todo, solo
   has de saber esto: que esta carta se despacho el quince de mayo
   desde Venusia, por la manana, mientras me marchaba. Imagino que hoy
   algo se hara en el Senado, por consiguiente, que tus cartas nos
   sigan para que conozcamos no solo todos los sucesos sino tambien
   los rumores (Cic., Att. 5.5.1). (41)

   Te escribire mas cuando este instalado; ahora estoy exactamente en
   medio del mar (Cic., Att. 5.12.3). (42)

   Antes de que me establezca en algun lugar, no esperaras de mi ni
   cartas largas ni siempre escritas de mi puno y letra; mas cuando
   tenga tiempo te ofrecere ambas. Ahora andamos por un camino
   caluroso y polvoriento (Cic., Att. 5.14.1). (43)

   Quisiera que tu, si sabes que en nada soy menos curioso que tu en
   lo que toca a asuntos politicos, me escribas acerca de todas las
   cosas, las que ahora ocurren, las que ocurriran. Nada puedes hacer
   que me sea mas grato [...]. Aqui tienes una carta llena de prisa y
   de polvo, las que sigan seran mas refinadas (Cic., Att. 5.14.3).
   (44)


A nuestro juicio, este tipo de comentarios no solo ponen de relieve la funcion fatica de estas cartas, sino que tambien, al presentar de modo mas o menos hiperbolico al escritor ocupado en la correspondencia durante el viaje --a veces en condiciones de suma incomodidad--, producen el efecto de realzar su imagen destacando su industriosa actividad y sus capacidades para atender al mismo tiempo a tareas multiples. Por otra parte, al subrayar el cuidado con que intenta mantener una activa correspondencia con el destinatario, a pesar de las fatigas del viaje y de sus numerosas ocupaciones, el remitente busca sutilmente instar a Atico a reciprocar esta diligencia.

En vista de su situacion de constitutiva vulnerabilidad politica, agravada luego del duro reves que significo el exilio, y reavivada en este momento por estar lejos de Roma, no sorprende que en estas cartas el remitente busque destacar su proximidad con una figura de fuerte peso politico como Pompeyo:
   Llegue a Tarento el dieciocho de mayo. Puesto que decidi esperar a
   Pomptino, considero que lo mas conveniente es pasar los dias hasta
   que el llegue con Pompeyo, especialmente porque veo que esto le
   agrada, dado que incluso me ha pedido que este junto a el todos los
   dias, lo cual le concedi de buen grado. En efecto, oire de el
   muchas magnificas conversaciones acerca de la Republica; tambien me
   pertrechare de consejos adecuados para mi tarea (Cic., Att. 5.6.1).
   (45)

   Yo, luego de estar tres dias con Pompeyo y en su casa, me marcho a
   Brindis el veintidos de mayo. Lo dejo en la mas patriotica
   disposicion y sumamente preparado para contrarrestar estas cosas
   que son temidas (Cic. Att. 5.7.1). (46)


El encuentro con Pompeyo nos propone una escena que parece casual pero que tiene una fuerte carga simbolica: el remitente se presenta como alguien de la suficiente talla politica como para entablar multos praeclaros de re publica sermons (47) con quien estaba proximo a disputarse con Cesar el control de la vida politica romana. Notese que al reunirse con Pompeyo, Ciceron pone de relieve el hecho de que es Pompeyo el que ha promovido este encuentro y el que reclama su presencia cotidie, incluso como huesped. Si anteriormente (48) habia modelado la relacion entre ambos en terminos de la ideal complementacion entre el politico--imperator (Pompeyo) y el politico--orator (Ciceron), (49) aqui vemos que Ciceron se presenta como receptor de las lecciones de Pompeyo, con lo cual busca salvaguardar su proximo desempeno como gobernador en Cilicia al presentar sus futuras acciones bajo la egida protectora de los consilia idonea de Pompeyo.

Se advierte tambien que, a pesar de estar lejos de Roma, el remitente no descuida el hecho de que su propia imagen se conforme a las reglas del decorum, de acuerdo con las cuales debe existir una adecuacion del exterior al interior, manteniendose un ideal de aequabilitas, posible solo para quien ha sabido someter sus apetitos al control de la razon. (50) El autocontrol, la disciplina rigurosa de los afectos, persigue un fin bien determinado, la adprobatio de los otros (Narducci 1989, 158): "no parecio demasiado edecuado desembarcar en Patras con naves pequenas, sin equipaje" (Cic., Att. 5.9.1). (51)

Empero, a medida que se aproxima a Cilicia, parece verificarse un cambio en la valoracion que el remitente hace de la tarea que tiene por delante, ya que tras calificarla como ingens molestia (52) pasa a caracterizarla como munus extraordinarium: "Yo todos los dias medito, instruyo a los mios, procuro, en fin, llevar a cabo lo que tu a menudo me aconsejaste (lo que yo mismo me apresuraba a hacer): atravesar esta tarea extraordinaria con la mayor decencia y autocontrol" (Cic., Att. 5.9.1). (53)

Si bien cabe interpretar que este cargo resulta excepcional en vista de que Ciceron no marcho a una provincia luego de su consulado, como era lo habitual, (54) el hecho de que las cualidades morales del ego (modestia et abstinentia) sean calificadas con el atributo summa parece orientar la interpretacion en otro sentido. En efecto, a nuestro juicio, el complemento extraordinarium ha sido transpolado, en virtud de una hipalage, del ego al munus. Es notable, asimismo, que el objeto sobre el cual recaen las acciones del ego resulta encarecido no solo por el celo que el remitente le dedica (cotidie meditor, praecipio meis, faciam denique), sino tambien porque es el resultado de una concurrencia de los propositos tanto del remitente (me currentem) como del destinatario (ut saepe tu hortatus es). Lo interesante de este grupo de cartas es que en ellas el ego epistolar no se presentara imitando un modelo previo, es decir, no se caracterizara como un nouus X, (55) sino que parece buscar presentarse como un nouum imperatoris genus, resaltando los efectos positivos de su politica de moderacion, tanto sobre su entorno como sobre las comunidades provinciales:
   [...] hasta ahora ni yo ni ninguno de mis escoltas hemos ocasionado
   ningun gasto publico o privado. Nada es tomado de acuerdo con la
   ley Julia, nada por ser huespedes. Todos los mios han sido
   persuadidos de que deben ponerse al servicio de mi buen nombre.
   Hasta ahora, satisfactoriamente. Esto ha sido advertido y es
   celebrado por la alabanza de los griegos y en muchas
   conversaciones. En cuanto a lo que resta, en esto me estoy
   esforzando, como me di cuenta de que te agradaba. Pero reservemos
   el aplauso para el final del discurso (Cic., Att. 5.10.2). (56)


Podemos ver aqui la configuracion de dos audiencias primarias: por una parte, los subordinados del remitente, que no solo evaluan positivamente la politica de moderacion que este dice tener por meta, sino que han sido persuadidos a punto tal (persuasum est omnibus meis) de someterse a colaborar con su empresa y a velar por su reputacion (seruiendum esse famae meae); por otra parte, vemos que tambien los griegos convalidan las acciones del ego epistolar, cuyos buenos frutos se les ofrecen multiplicados, dada la evidente imitatio de que son objeto. (57) Por anadidura, puede concebirse que las noticias enviadas a Roma referidas a la austeridad de la conducta del remitente bien podian trascender a su destinatario explicito (Atico, en el corpus que hemos seleccionado para este trabajo), alcanzando asi los oidos de audiencias secundarias. No es descabellado pensar, entonces, que las cartas de Cilicia constituian un poderoso medio a traves del cual el Arpinate podia forjar un retrato positivo de si mismo, contrarrestando asi el riesgo de invisibilidad resultante de no estar en Roma. Sin embargo, luego de una metafora tomada--sintomaticamente--del campo oratorio (sed haectum laudemuscum eruntperorata), se retoma el motivo de la ingens molestia, que pone de relieve no solo la fundamental inadecuacion del ego epistolar para las tareas involucradas en la administracion provincial, sino tambien el sufrimiento psiquico que estas parecen ocasionarle:
   Lo restante es de tal modo que a menudo censuro mi decision, el
   hecho de que no pude escaparme de este asunto por ningun medio. !Oh
   tarea minimamente adecuada a mis costumbres! !Oh, ciertamente,
   'zapatero, a tus zapatos'! Dices '?que ha pasado hasta ahora? Pues
   todavia no estas envuelto en el asunto'. Lo se claramente, y pienso
   que quedan cuestiones mas molestas. Aunque, ciertamente, en
   apariencia--segun pienso y deseo--, soporto estas cosas de la
   manera mas admirable, por dentro me devora la ansiedad; asi, todos
   los dias no solo se dicen sino tambien se hacen muchas cosas, ya
   con irritacion, ya con insolencia, o con toda clase de estupidez,
   necedad y arrogancia, las cuales no describire con detalle, no para
   esconderlas sino porque son 'dificiles de poner en palabras'. Por
   consiguiente, admiraras mi 'autocontrol' cuando regrese a casa sano
   y salvo; tanta 'practica' dedico a esta virtud (Cic., Att. 5.10.3).
   (58)


Una vez mas podemos ver en funcionamiento el control que el remitente ejerce sobre su propia imagen, por cuanto lo que acaece intimis sensibus no se refleja fronte. Esto se ve reforzado, asimismo, a partir de la reticentia con que se alude a la supuesta sordidez o vulgaridad del ambiente que lo rodea, lo que pone de manifiesto otro rasgo propio de la configuracion del discurso ejemplar, es decir, el hecho de que el exemplum esta lejos de prestarse a una adhesion sin fisuras (Roller 2004, 34). Mas adelante en la misma carta menciona brevemente su paso por Atenas. Esta rapida mencion le permite, por una parte, desplegar su capital cultural presentandose como un hombre de letras, subrayando a que tipo de asuntos esta en mejores condiciones de dedicarse (o rem minime aptam meis moribus!); (59) por otra parte, la apatia con que se refiere a Atenas contrasta con el ardor (desiderio urbis) (60) con que se refiere a Roma, con lo cual pone una vez mas de relieve su apego por la Vrbs: "Atenas me agrada mucho, al menos en lo que respecta a la ciudad, a su distincion, al afecto de su gente hacia ti, a cierta buena voluntad que tienen hacia mi. Pero muchas cosas han cambiado. La filosofia esta totalmente trastornada. Si hay algo de valor, esta representado por Aristo, en cuya casa me estoy alojando" (Cic, Att. 5.10.5). (61)

Mas adelante, vuelve a insistir en la configuracion de una audiencia primaria, que no solo evalua positivamente su politica de administracion provincial, sino que incluso la considera como un exemplum digno de ser imitado:
   Hasta ahora he andado a traves de Grecia en medio de la mayor
   admiracion, y hasta ahora no tengo, !por Hercules!, de que acusar a
   los mios. Me parece que conocen mi posicion y la situacion de su
   viaje. Realmente estan al servicio de mi buen nombre. En cuanto a
   lo que queda, si es verdad aquello de 'asi como es el amo ...',
   ciertamente lo mantendran, pues no veran nada en mi que de lugar a
   la delincuencia. Pero si eso diera poco provecho, habra algo mas
   severo de parte nuestra. Hasta ahora soy amable con suavidad y,
   segun espero, algo estoy progresando. Pero yo planeo mantener esta
   'incorruptibilidad', como dicen en Sicilia, por un ano. Por lo
   tanto, esfuerzate para que no sea considerado un granuja, si mi
   puesto se prolongara en algo (Cic., Att. 5.11.5). (62)


Si todo modelo se delinea y fortalece al ser contrastado con un antimodelo, no parece casual que aqui se haga mencion de Sicilia (ut Siculi dicunt), mencion que apunta, creemos, a activar en el destinatario la memoria de su ethos previo, puntualmente, a recordar su actuacion en el juicio contra el epitome del gobernador corrupto, creado por el propio Ciceron: Verres. A nuestro entender, la objetivacion de este ethos previo (seruiendum esse famae meae / seruiunt existimationi meae) parece revestir las caracteristicas de un exemplum o modelo al que tanto el remitente como su entorno deben adherirse.

Seguidamente, vuelve a mencionarse la cualidad mirum de sus acciones, lo que refuerza su espectacularidad y el beneplacito con que son recibidas:
   Acerca de la reunion de legaciones e individuos y de la increible
   multitud que me dio la bienvenida, incluso en Samos pero de modo
   admirable en Efeso, creo que o bien ya has oido, y si no ?en que te
   concierne? Sin embargo, los agricultores del diezmo, casi como si
   hubiese llegado a ellos con plenos poderes, y los griegos como si
   hubiese sido gobernador de Asia, salieron a mi encuentro
   entusiasmados. A partir de eso se ciertamente que tu entiendes que
   ahora mis declaraciones a lo largo de muchos anos han sido puestas
   a prueba. Pero, segun espero, haremos uso de esta habilidad que
   hemos aprendido de ti, y daremos satisfaccion a todos [...](Cic.,
   Att. 5.13.1).(63)

   Asia me recibio admirablemente. Mi llegada no ocasiono a nadie ni
   el mas minimo gasto. Espero que mi gente preste servicio a mi buen
   nombre; sin embargo, tengo un gran temor, pero espero lo mejor
   (Cic., Att. 5.14.2). (64)

   Preguntas que hago aqui. Vivo de tal modo que tengo gastos enormes.
   Me complazco increiblemente con este designio. Mi moderacion a
   causa de tus preceptos es tan admirable que temo que lo que me has
   prestado no pueda devolvertelo (Cic., Att. 5.15.2). (65)


Estas citas ponen de manifiesto la ambivalencia de la mirada, es decir, los peligros a que debe hacer frente todo aquel que es a la vez spectatus / probatus (te intellegere [...] scio multorum annorum ostentationes meas nunc in discrimen esse adductas).

Consideraciones finales

Para concluir, esperamos que los textos examinados hayan ilustrado suficientemente el punto que nos propusimos demostrar al comienzo de este trabajo, a saber, que, mas alla de que el remitente insiste en caracterizar negativamente su gobierno provincial (molestia, insulsitas, taedium), el retrato positivo que forja de si mismo durante su viaje a Cilicia tiene una clara orientacion argumentativa tendiente a contrarrestar el problema de la invisibilidad a la que estaba expuesto por estar lejos de la Vrbs. De esta manera, si en las primeras cartas marcamos la recurrencia del deseo de evitar que se prolongara su estancia en Cilicia, su sed de novedades procedentes de Roma y la necesidad de asociarse a una figura poderosa como Pompeyo, a fin de compensar esta situacion, vimos que las ultimas cartas muestran una cambio en la apreciacion de su tarea como gobernador, a la que, tras calificarla de munus extraordinarium, buscara dotar de un caracter ejemplar, a efectos de ofrecer a sus destinatarios un retrato positivo de si mismo. Este cambio puede verse claramente en la insistencia con que el ego epistolar se refiere a la cualidad mirum de todo lo que rodea a su persona. En esta recurrencia, creemos, puede verse reaparecer el tema de la nouitas--marca identitaria que formaba parte inalienable del ethos previo del remitente--, transmutada aqui en un rasgo de signo positivo, en cuanto ha sido desplazada del plano social al plano etico para permitir que el ego epistolar construya una imagen halaguena de si mismo como un nouum imperatoris genus. En este sentido, si para enfrentar el problema de la invisibilidad --y consiguiente vulnerabilidad politica--que entranaba el estar lejos de Roma la performance de si debe continuar necesariamente en el theatrum--monumentum del texto epistolar--que, por su capacidad de crear audiencias secundarias, aumenta exponencialmente las posibilidades de autofiguracion del remitente--, dos son las estrategias que permitiran que dicha performance gane en espectacularidad: por una parte, el refuerzo de una imagen positivamente connotada del escritor; por otra, la configuracion de sus acciones como res gestae, bajo el signo de la ejemplaridad. ***

doi.org/ 10.7440/res44.2012.06

Fecha de recepcion: 27 de marzo de 2012

Fecha de aceptacion: 8 de agosto de 2012

Fecha de modificacion: 19 de agosto de 2012

Referencias

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(1) La correspondencia de Ciceron es, indudablemente, el corpus epistolar antiguo mas extenso que tenemos. Este se compone de dieciseis libros de Epistulae ad Familiares (incluye mayormente cartas escritas por Ciceron, excepto 77 que estan dirigidas a el o a otros destinatarios), dieciseis libros de Epistulae ad Atticum (incluye unicamente cartas de Ciceron a Atico, mas veinticinco de Ciceron a otros destinatarios o a el dirigidas, reenviadas como exempla para Atico), tres libros de Epistulae ad Quintum Fratrem (con Ciceron como unico remitente) y dos libros de Epistulae ad Brutum (diecisiete cartas de Ciceron a Bruto, nueve de Bruto a Ciceron, una de Bruto a Atico). Ademas de estas colecciones, los manuscritos preservan dos extensas cartas--tratados: el Commentariolum Petitionis (transmitido con Epistulae ad Familiares), que, supuestamente, Quinto dedica a su hermano Ciceron y que versa sobre como triunfar en las campanas politicas, y la Epistula ad Octauium, invectiva dirigida a Octavio por parte de Ciceron, unanimemente considerada espuria (con probabilidad, se trata de un ejercicio retorico escrito entre los siglos III y IV d. C.). Los estudiosos han impugnado asimismo la autenticidad del Commentariolum y de las cartas a Bruto: mientras que con respecto al primero la cuestion es aun debatida, existe actualmente consenso con respecto a considerar las cartas a Bruto como autenticas, a excepcion de ad Brut. 1.6 (Bruto a Ciceron) y 1.17 (Bruto a Atico). Asimismo, a partir de fuentes indirectas sabemos de la existencia de cartas, incluso de colecciones enteras, que no han llegado hasta nosotros (Nicholson 1998). Por ejemplo, existen numerosas citas de colecciones perdidas (de tres o cuatro libros cada una) de correspondencia entre Ciceron y Octavio, Pompeyo o Cesar, y es posible imaginar que las cartas a Quinto hayan sido alguna vez mas numerosas que las que hoy poseemos. La historia de la tradicion del corpus epistolar ciceroniano ha sido magistralmente estudiada por Shackleton Bailey (1977) y discutida en forma exhaustiva en las introducciones a sus ediciones comentadas de Cambridge. Cf., asimismo, Nicholson (1998), passim. A lo largo de nuestro trabajo, hemos utilizado la edicion de David Roy Shackleton Bailey (1965-1970) para el analisis de los intercambios epistolares de Ciceron. En todos los casos, la traduccion ha sido realizada por la autora.

(2) En tal sentido, senalan Martin y Gaillard: "On constate en effet, a Rome comme ailleurs, l'existence de deux categories de textes qui ont pour caracteristique commune de n'etre pas automatiquement ni 'de droit' des textes litteraires: il s'agit, d'une part des textes oratoires, d'autre part des textes epistolaires. [...] l'activite oratoire et l'activite epistolaire appartiennent en elles--memes non pas au domaine de la litterature, mais a celui de la vie". Estos autores se basan en Aristoteles para definir el criterio que permite distinguir lo "literario" de lo "no literario" (Martin y Gaillard 1990, 14). "[...] le litteraire, c'est le mimetique, toute litterature est mimesis, et il n'y a litterature que lorsqu'il y a imitation. Ce que permet, notamment, de repondre a la question de savoir pourquoi, en fin de compte, le discours oratoire et la lettre--missive n'appartiennent pas de plein droit a la litterature. C'est tout simplement que ni l'orateur ni le scripteur d'une lettre (si c'est une vraie lettre) ne font oeuvre d'imitation [...]" (Martin y Gaillard 1990, 23). De esta manera, consideran que los generos mimeticos son el narrativo, el dramatico y el lirico, y los no mimeticos, el demostrativo, el oratorio y el epistolar. Afortunadamente, como apunta Ebbeler (2010), esta tendencia a considerar el genero epistolar como una suerte de Rohstoff de la historia personal y cultural ha comenzado a revertirse en los ultimos anos.

(3) Contra, argumenta Rosenmeyer: "[...] whenever one writes a letter, one automatically constructs a self, an occasion, a version of the truth. Based on a process of selection and self--censorship, the letter is a construction, not a reflection, of reality" (Rosenmeyer 2001, 3-4). Mas adelante, precisa que la escritura de cartas es inherentemente ficcional, en cuanto "[...] the writer can create himself anew every time he writes. Epistolary discourse entails the construction of a self based on an assumption of what might interest the intended addressee, not on some unchanging vision of one's 'true' self" (Rosenmeyer 2001, 11).

(4) A modo de ilustracion de este uso ancilar de la correspondencia ciceroniana, cabe citar tres estudios: el libro relativamente reciente de Lintott (2008), quien, en general, estudia las obras de Ciceron como fuentes historicas; el ya clasico libro de Syme (1960), quien utiliza la correspondencia para trazar una semblanza de Cesar, y el articulo de Murphy (1998), quien recorre las cartas buscando detalles sobre la circulacion de los textos filosoficos ciceronianos. Cf. asimismo la valoracion que hace Cornelio Nepote de la correspondencia con Atico, que ilustra el hecho de que el proceso de conversion de las cartas en documentos historicos habria comenzado poco despues de la muerte de Ciceron: "[...] quae qui legat, non multum desideret historiam contextam eorum temporum" (Nep., Att. 16.3) [Cursivas anadidas] / "[...] quien las lea no echara de menos una historia continua de aquellos tiempos".

(5) Dado que los ejemplos son numerosos, solo mencionaremos algunos: "[...] it is precisely because Cicero wrote them off--guard that they contain so much of value to us as we glimpse into his inner mind opening freely to his contemporaries [...]" (Nicholson 1998, 63); "In Cicero's letters we see a Roman Consular [...] without his toga" (Shackleton Bailey 1971, xii); "Cicero's correspondence offers a unique opportunity of acquiring an intimate knowledge of the man--a task that is important in itself since there is no other personality in the Classical World whom we have the chance of knowing better" (Wistrand 1979, 1). Incluso Cugusi --cuya investigacion sobre teoria e historia de la epistolografia latina desde los anos finales de la Republica hasta los dos primeros siglos del Imperio es, hasta el momento, el tratamiento mas detallado sobre el genero de la epistolografia latina--incurre en estos mismos prejuicios, ya en lo que toca a las cartas en general, ya en lo que toca a la correspondencia ciceroniana en particular. En efecto, para este autor, la carta es un genero que pertenece a la vida y no a la literatura: "[...] scrivere epistole imitando quelle di un modello significa, evidentemente, snaturare l'essenza stessa dell'epistola, perche significa scrivere con animo di letterato, dunque scrivere in funzione non della comunicazione contingente, ma della 'bella pagina', ed in vista della divulgazione" (Cugusi 1983, 188). Asimismo, sostiene que las cartas constituyen una suerte de espejo donde podemos ver un reflejo fiel de la vida del autor: "Svelando apertamente tutte le sue preoccupazioni, oltre che per la cosa pubblica, anche per le sue cose private, Cicerone nelle sue lettere traccia praticamente la sua autobiografia" (Cugusi 1983, 162).

(6) Hutchinson ofrece una sintesis elocuente de la magnitud del corpus: "[...] 1,431 pages in Shackleton Bailey's edition [...]. It is little over half as long as the body of extant speeches, almost twice the length of the genuine works on rhetoric, and near the length of the philosophical works (c. 83 per cent). It is thus a very sizeable part of Cicero's huge sur viving oeuvre" (Hutchinson 1998, 3).

(7) Cf. Hall (2009).

(8) Cf. Hutchinson (1998).

(9) Ambos trabajos dejan varios puntos sin resolver: por una parte, Hutchinson sustenta su analisis en una categoria que ha perdido consenso academico, a saber, la intencionalidad del autor, manifiesta en indicadores de "literaturidad", tales como la presencia de prosa ritmica, la inclusion de grecismos, la voluntad de persuadir, y lo que Hutchinson (1998) denomina en forma vaga e indistinta "artistry"; por otra parte, el analisis de las cartas desde el punto de vista de la teoria de la cortesia que propone Hall, mas alla de su aparente originalidad, puede encuadrarse en la vertiente de la critica tradicional, que enfatizaba en las cartas su caracter de "vital social documents" (Hall 2009, 3), la utilidad de cuyo estudio residiria en que nos ofrecen un "[...] direct insight into the often tense negotiations that shaped events during these turbulent and deadly years" (Hall 2009, 3) [Cursivas de la autora]. De esto puede colegirse facilmente que, en su enfoque, la especificidad de las cartas se pierde nuevamente, en cuanto estas quedan reducidas a mero instrumento o reflejo de condicionamientos sociales.

(10) Hemos elegido traducir asi el concepto de "self--fashioning" empleado en trabajos recientes sobre la obra ciceroniana en lengua anglosajona (Dugan 2005; Leach 1999). La eleccion de este termino--que el DRAE no registra--no ha sido caprichosa, pues lo hemos tomado de dos ensayos sobre autobiografia moderna (Amicola 2007; Molloy 1996). Aunque tomamos el termino del campo de los estudios sobre autobiografia, conviene insistir en que existen diferencias sustantivas entre el genero epistolar y el autobiografico: "If pure autobiography can be born of the mere desire to express oneself, without regard for the eventual reader, the letter is by definition never the product of such 'immaculate conception,' but is rather the result of a union of writer and reader. The epistolary experience, as distinguished from the autobiographical, is a reciprocal one. The letter writer simultaneously seeks to affect his reader and is affected by him" (Altman 1982, 88). Por otra parte, importa tener presente que la autobiografia, a diferencia de formas afines como el diario intimo o la coleccion de cartas, incluye de por si a un narrador omnisciente, que da sentido a la totalidad (Amicola 2007, 34).

(11) Amossy se concentra en la dimension linguistica de la presentacion de si, dejando de lado los aspectos no verbales de la misma. Al cruzar las nociones de "presentacion de si", tomada de la sociologia de Goffman, y de "ethos", tomada de la retorica y del analisis del discurso, se propone ofrecer una vision panoramica que permita mostrar la continuidad y la homogeneidad global de una cuestion: "Il s'agit en effet de penser dans son unite un phenommene qui reapparait a tous les niveaux de nos practiques sociales et de notre reflexion sur la communication ou la construction identitaire" (Amossy 2010, 6).

(12) Cf.: "[...] tout enonce a une dimension argumentative: meme lorsqu'il ne vise pas expressement a persuader, il influe sur des facons de voir et de penser. En d'autres termes, l'argumentativite traverse de part en part le discours. Il en resulte que toute presentation de soi oriente bon gre mal gre la facon dont le destinataire percoit la personne du locuteur et, corollairement, la teneur de son discours. Meme si elle ne releve pas d'une entreprise rhetorique concertee, elle agit sur l'autre et, a travers lui, sur le reel. Dans ce sens, l'ethos discursif (qui se construit dans le discours) est par definition un ethos rhetorique (qui vise a avoir un impact sur l'autre)" (Amossy 2010, 41-42).

(13) De acuerdo con Amossy, lo que permite repensar la nocion del ethos de la retorica tradicional es la propuesta de Goffman, quien postula que la presentacion de si, pivote de toda interaccion social (incluso de la mas trivial e intima), no tiene necesidad de ser consciente y programada. En efecto, en la medida en que la presentacion de si esta sometida a una regulacion sociocultural --pues es modelada sobre roles y rutinas, es decir, por esquemas sociales preestablecidos--, sobrepasa en gran medida la intencionalidad del sujeto actuante. De esta manera, la identidad se concibe como co--construida en el intercambio social, dado que el sujeto esta parcialmente condicionado por fuerzas que lo atraviesan a sus espaldas (Amossy 2010, 32).

(14) A nuestro juicio, la propuesta de Amossy permite resolver el aparente dilema que se nos presenta luego de leer los trabajos de Hutchinson (1998) y Hall (2009), a saber, ?como el "yo" puede ser un producto del lenguaje que lo estructura y de las fuerzas sociales que lo modelan (Hall 2009) y al mismo tiempo un sujeto intencional capaz de actuar sobre el otro y, en consecuencia, sobre el mundo real (Hutchinson 1998)? Para salir de esta falsa aporia Amossy senala el doble estatus del "yo", a la vez "agi et aggisant": "Cette incompatibilite entre une notion moderne [...] du sujet, et l'ethos comme instrument de persuasion et d'action sur le monde n'est cependant qu'apparente. Elle est en effet levee a partir du moment oo on prend en compte le fait que les determinations sociodiscursives et l'agentivite ne se situent pas sur le meme plan. D'un cote, force est bien aujourd'hui de reconnaitre que le sujet parlant n'est pas maitre des significations, mais est necessairement conditionne par les codes de la langue, par le discours ambiant et par des contraintes ideologiques, institutionelles et culturelles. D'un autre cote, le fait que le sujet soit parle par les codes langagiers et faconne par le discours social ne signifie pas qu'il ne participe pas pleinement a la dynamique de l'echange. A l'interieur de celle--ci, il est bien une instance agissante. [...] Au niveau de l'interaction dans laquelle il s'engage, le locuteur projette un ethos qui lui permet d'entrer en relation avec l'autre et de faire partager ses facons de voir" (Amossy 2010, 107).

(15) Cf., e.g.: " The gaze of others lay in wait for him wherever he went, and whatever he did he would be aware of others sitting in judgment over him. Romans were never alone; there was always a witness to a man's good or wicked actions, even if it were only a neighbor strolling across a terrace, a servant gossiping at the fountain of his wife confiding in her aunt" (Dupont 1992, 11); "Since the ideology of pudor is overwhelmingly communitarian in its impulse, tending away from eccentric acts of individual will and toward social harmony, and since the signs of this harmonizing emotion are visible in the blush and posture, a large part of social harmony must rely literally on face--to--face relations. The ideology encourages us constantly to read one another and be attentive to the signs: and so I scan you as you scan me as we both are scanned by others, in what Maud Gleason has called the 'forest of the eyes' that hemmed in Roman life. To a person with an active sense of pudor, all those who constitute his social world are constantly visible, and he is visible to them" (Kaster 1997, 10--11).

(16) Cf. "If being, for the ancient Romans, was being seen, being seen was a basic existential risk. The person with a sense of honor, with a sense of shame, accepted the danger of being visible. His or her Being needed to be tested, 'proved' (pprobatus, spectatus, expertus, argutus) to exist" (Barton 2002, 221); "Despite the frequent invocation of the shibboleth essequamvideri, 'to be rather than to seem,' appearances and essences were closely enmeshed in Roman Republican public life. Both in melius and in deterius, the gaze of one's fellow citizens and especially of the fellow elite were closely linked to selfworth, public worth, and ethical evaluation. Moreover, because the gaze could be aggressive as well as admiring, destructive as well as productive, one needed to have control over its motivation, origin, and direction in order to maintain control over its effects--a control that the Roman upper classes practiced with varying degrees of success" (Bartsch 2006, 115-116).

(17) Cf.: "[Cicero] was throughout his life particularly image--conscious, the natural result of his nouus homo status and his relatively modest wealth. He had continually to struggle against the jealousy and disdain of noblemen in order to acquire the existimatio which they inherited and propagated almost effortlessly. Nor was this preoccupation with reputation simply vanity, for how one was thought of determined one's auctoritas among one's peers no less than among one's clients and dependents. The attainment of wide distinction was a prime goal of public life, and a great deal of attention was accordingly devoted to the accumulation of honor and renown" (Nicholson 1992, 45). El pasaje clasico que ilustra el apego del Arpinate a la Vrbs es Cic., Planc. 64-66. Cf., asimismo, Cic., Fam. 2.12.2; Att. 2.5.1, 5.11.1, 5.15.1, 9.10.2, 10.10.4, 10.12.2, 15.11.3, 16.15.6.

(18) La hipotesis de esta performance textual se ve reforzada por el hecho de que el ejercicio mismo del gobierno provincial es comparado explicitamente por Ciceron con una performance de tipo teatral (Cic., Q. fr. 1.1). Cf. "Quare quoniam eiusmodi theatrum totius Asiae tuis uirtutibus est datum [...]" (Cic., Q. fr. 1.1.42) [Cursivas anadidas] / "Por este motivo, dado que se te ha ofrecido un teatro de este tipo, de Asia entera, para tus virtudes [...]"; mea pars, [...] tua [...] (Cic., Q. fr. 1.1.43) / "mi papel, [...] el tuyo [...]"; "Illud te ad extremum et oro et hortor, ut, tamquam poetae boni et actores industrii solent, sic tu in extrema parte et conclusione muneris ac negotii tui diligentissimus si, ut hic tertius annus imperii tui, tamquam tertius actus, perfectissimus atque ornatissimus fuisse uideatur" (Cic., Q. fr. 1.1.46) / "esto, por ultimo, te pido encarecidamente que, al igual que suelen hacerlo los buenos poetas y los actores diligentes, asi tu en esta ultima parte y fin de tu funcion y tarea, siendo lo mas diligente posible, que este tercer ano de tu mandato, como el tercer acto, parezca que ha sido perfectisimo y distinguidisimo". Ciceron emplea esta misma metafora teatral al referirse a su cuestura en Sicilia: sic obtinui quaesturam in Sicilia prouincia ut omnium oculos in me unum coniectos esse arbitrarer, ut me quaesturamque meam quasi in aliquo terrarum orbis theatro uersari existimarem (Cic., Verr. 2.5.35) [Cursivas anadidas] / "Cuando obtuve la cuestura en la provincia de Sicilia, me di cuenta de que los ojos de todos estaban vueltos hacia mi solo, considere que yo ejercia mi cuestura en una especie de teatro del mundo [...]".

(19) Cf.: "No ancient text, to my knowledge, puts the four elements together to construct a discursive loop as I have, even though the individual elements and the pairwise links between them are abundantly attested in texts and images [...]" (Roller 2004, 50).

(20) A proposito de los textos escritos como monumenta, cf. OLD, s.v. 4-5.

(21) Si bien podria arguirse que seria mucho mas adecuado analizar las estrategias de autofiguracion en cartas consideradas "publicas", a nuestro juicio, esta objecion se apoya en la presuposicion de que las categorias de "privado" y de "publico" son de indole transhistorica y que, por lo tanto, no se distinguen en nada de sus equivalentes modernos. De esta manera, aunque eminentes criticos presentan sin ningun tipo de problematizacion la division entre cartas privadas y cartas publicas (e.g., Cugusi 1983; Von Albrecht 2003), nuestra propuesta se alinea, en cambio, con otra serie de estudiosos que han puesto de relieve que la idea de que la carta es un modo de comunicacion personal, intimo y confidencial--que hoy puede parecer algo mas o menos "natural"--no va de suyo en Roma, dado que los intercambios epistolares no tenian habitualmente un destinatario privado (e.g., Hall 2009; Steel 2005; White 2010). En este sentido, apunta Ebbeler: "It is [...] anachronistic to describe ancient letter exchanges as private in the first place. Certainly, some letters remained private; and there were steps one could take, such as coding, to decrease the likelihood of interception; but the very public and unreliable modes of delivery meant that one could never be sure that a letter would reach its addressee, much less remain sealed" (Ebbeler 2001, 176). Cf., por ejemplo, Cic., Att. 5.11.7, donde Ciceron se excusa por haber leido una carta de Pilia, esposa de Atico, que tenia como destinatario a Quinto; Att. 8.2.2, Att. 13.51.1, donde Ciceron envia a Atico copia de sus cartas a Cesar; en Att. 7.23.3, Att. 9.6.6, Att. 10.3a.2 y Att. 13.22.5; en cambio, las cartas que ha recibido de Cesar son copiadas para Atico. Para este tema, vease Nicholson (1994), passim. Sabemos, ademas, que una carta podia ser escrita delante de numerosas personas o dictada a un secretario, y era frecuente que la recepcion tuviera lugar frente a algunos amigos, que tomaban asi conocimiento de novedades de utilidad general, todo lo cual contribuia a multiplicar el efecto de la correspondencia como vector de la comunicacion (Achard 1991, 142). De esta manera, coincidimos con Gunderson cuando afirma que "categories, taxonomies, and 'epistolary theory' [...] run the risk of doing more harm than good. Readings that attempt to taxonomize the letters with distinctions like public and private, formal and informal, and so forth run the risk of becoming nonreadings: an imposed form is used to explain the content even as the content is used to determine the appropriate pigeon--hole into which to sort the letter" (Gunderson 2007, 4).

(22) A proposito de los diversos factores involucrados en la administracion provincial, cf. Richardson (1994) y Braund (1998). Para estudios mas puntuales de esta fase de la vida de Ciceron, cf., e.g., Tyrrell y Purser (1969) y Lintott (2008). En comparacion con el exilio del Arpinate, este periodo no ha sido objeto de tan numerosos estudios: si bien Wistrand se ocupa de analizar la correspondencia de esta etapa, el supuesto que esta en la base de su aproximacion al texto es, una vez mas, la tesis de inmediatez, esto es, la identificacion del genero con la verdad: cf. "The letters offer [...] a unique opportunity of obtaining an intimate insight into Roman political thought, on account on their general candour in contrast to other sources, whose reliability is nearly always highly questionable as they exhibit the bias and rationalizations of their authors, historians or politicians, who wrote post euentum with knowledge of all the right answers" (Wistrand 1979, 2). En consonancia con esto, y dado que las cartas son para el fuentes de primera mano para la reconstruccion historica, propone tomar con cuidado, por considerarlas un "desvio", aquellas cartas en las que la presencia de la retorica (considerada, segun sugiere, como sinonimo de parcialidad o subjetividad) es mas evidente. Por su parte, Steel (2001), tomando un corpus de textos muy amplio--que incluye, ademas de las cartas de Cilicia, In Verrem, pro Flacco, pro Fonteio, pro Scauro, pro Archia, proBalbo, de imperio Cn. Pompei y deprouinciis consularibus--, examina el modo en que Ciceron analiza los problemas imperiales. De acuerdo con la autora, dado que Ciceron opera con un concepto de imperium fundado no en lo territorial sino en el poder detentado por los individuos, los problemas que surgieren en la administracion imperial seran interpretados por el como el resultado de defectos personales, mas que como endemicos a la estructura del gobierno, es decir, como cuestiones mas ligadas a la moralidad que a la mala administracion (Steel 2001). A pesar de que Steel dedica algunas paginas a examinar como en las cartas de Cilicia Ciceron se afana por presentarse como gobernador ideal, su acercamiento al texto difiere del nuestro, en cuanto su interes se centra en indagar las razones que pueden haber movido al Arpinate a no enfrentar en profundidad el problema de la administracion del imperium. Desde una perspectiva historica, la monografia de Muniz (1998) nos ofrece una muestra mas de la ya apuntada tendencia a considerar las cartas de Ciceron como documento o evidencia de la historia del periodo. De esta manera, las cartas de Cilicia quedan reducidas a mero episodio de la historia del dominio provincial romano en una parte de Asia Menor (en este sentido, resulta elocuente el titulo mismo escogido por el autor para su trabajo, en cuanto nos advierte sobre la completa disolucion de la especificidad generica de las cartas operada por su lectura: Ciceron y Cilicia. Diario de un gobernador romano del siglo I a.C). Para las razones que lo han movido a considerar la correspondencia de esta etapa como un "diario de facto", cf. Muniz (1998). Hasta donde hemos podido examinar, existen, ademas, algunos estudios de cuestiones puntuales tematizadas en la correspondencia de Cilicia: por ejemplo, Thompson (1965) y Mamoojee (1998) se ocupan de los problemas que tuvo Ciceron a la hora de elegir un sucesor, luego de completar su periodo en la provincia; Marshall (1964) se aboca a analizar el edicto anual disenado por Ciceron para el ejercicio de su cargo. Por su parte, el articulo de Van Rooijen--Dijkman (1998) presenta una mera descripcion cronologica del periodo del Arpinate en Cilicia, es decir, nada que cualquier lector que haya leido las cartas no sepa ya.

(23) Cf. Tyrrell y Purser (1969). Cesar sostuvo (Ciu. 1.85.9) que esta ley habia sido dispuesta contra el. Sin embargo, es mas probable que formara parte de la noMreuna de Caton (cf. Cic., Att. 6.1.13) para mejorar la administracion provincial (Shackleton Bailey 1965-1970).

(24) Durante este periodo (del 56 al 50 a.C.), la prouincia incluia, ademas de Cilicia propiamente dicha, Licia, Panfilia, Pisidia, Isauria, Licaonia y Chipre, junto a las tres diocesis (conuentus) frigias de Laodicea, Apamea y Synnada, que eran normalmente parte de Asia.

(25) Cf. Cic., Att.5.2.3.

(26) Ciceron busco conferir una impronta sacrificial a esta opcion de permanencia en la Vrbs. Cf., por ejemplo, "Quae cum ita sint, pro imperio, pro exercitu, pro prouincia quam neglexi, pro triumpho ceterisque laudis insignibus quae sunt a me propter urbis uestraeque salutis custodiam repudiata, pro clientelis hospitiisque prouincialibus quae tamen urbanis opibus non minore labore tueor quam comparo, pro his igitur omnibus rebus, pro meis in uos singularibus studiis proque hac quam perspicitis ad conseruandam rem publicam diligentia nihil a uobis nisi huius temporis totiusque mei consulatus memoriam postulo: quae dum erit in uestris fixa mentibus, tutissimo me muro saeptum esse arbitrabor" (Cic., Catil. 4.23) [Cursivas anadidas]/ "Puesto que esto es asi, por el poder, por el ejercito, por la provincia que desdene, por el triunfo y demas insignes honores que fueron rechazados por mi para la custodia de vuestra salvacion y la de Roma, por las clientelas y huespedes provinciales, a los que, sin embargo, con los medios que ofrece la ciudad, no me cuesta menos trabajo conservar que adquirir, por consiguiente, por todas estas cosas, por mis singulares afanes hacia vosotros y por esta diligencia con la que, segun veis, atiendo a la conservacion de la Republica, nada pido de vosotros salvo el recuerdo de este dia y de todo mi consulado: mientras este este fijo en vuestra memoria considerare que he sido rodeado por un muro segurisimo". Cf., asimismo, "Ego prouinciam Galliam senatus auctoritate exercitu et pecunia instructam et ornatam, quam cum Antonio commutaui, quod ita existimabam tempora rei publicae ferre, in contione deposui reclamante populo Romano" (Cic., Pis. 4-5) / "Yo, tras intercambiar con Antonio la provincia de la Galia, que por orden del Senado habia sido provista y equipada con un ejercito y con fondos, renuncie a ella ante una asamblea a pesar de las protestas del pueblo, puesto que estimaba que las circunstancias en las que vivia la Republica asi me lo exigian" [Cursivas anadidas].

(27) Las tareas por desempenar de Ciceron en Cilicia serian en parte militares, en parte administrativas y judiciales. Dado que no albergaba demasiadas ilusiones respecto de sus dotes militares, procuro elegir como legati a cuatro experimentados soldados: su hermano Quinto, entrenado en la Galia y el mismo un exgobernador; C. Pomptino, quien se habia desempenado como pretor en el 63 a. C.; M. Anneo y L. Tulio (Rawson 2001, 165).

(28) Cf. Cic., Att. 5.16.3. Cf., asimismo, Att. 5.9.1; Att. 5.10.2; Att. 5.13.1; Att. 5.17.5.

(29) Hemos tomado de Amossy (2010) la nocion de "ethos previo", en cuanto resulta especialmente fecunda para la retorica romana, en la medida en que esta, a diferencia de la griega, tiene en cuenta la reputacion y no solo lo que el orador construye en su discurso: "Il ne s'agit pas ici de la facon dont l'orateur se donne a voir dans son discours, mais de ce qu'on sait deja de lui, de l'estime dont il jouit aupres de ses concitoyens. L'ethos renverrait avant tout a l'homme que prend la parole et a l'image que s'en font les auditeurs en fonction de ses actes passes. Cette idee [...] prevaudra aussi dans la conception romaine de l'eloquence: l'orateur est un uir boni dicendi peritus, dira Ciceron, un homme qui joint au caractere moral la capacite a manier le verbe" (Amossy 2010, 19). El ethos previo es definido por Amossy en los siguientes terminos: "C'est alors la reputation personnelle du sujet parlant [...] qui oriente a priori la facon dont il sera percu" (Amossy 2010, 73).

(30) Hay dos datos que conviene tener presentes, pues dan perfecta cuenta de que desde el comienzo mismo del viaje se busca poner en escena la resistencia y el desagrado que le genera la tarea que se le ha encomendado: por una parte, el hecho de que su periodo de mandato comenzaba el 1 de julio, es decir, treinta dias antes de su llegada efectiva a la prouincia; por otra, el hecho de que si bien el viaje de ida le tomo tres largos meses, el de vuelta se redujo a la mitad (Tyrrell y Purser 1969).

(31) "noli putare mihi aliam consolationem esse huius ingentis molestiae nisi quod spero non longiorem annua fore. hoc me ita uelle multi non credunt ex consuetudine aliorum: tu, qui scis, omnem diligentiam adhibebis, tum scilicet cum id agi debebit, cum ex Epiro redieris".

(32) "memento curare per te et per omnis nostros [...] ut annus noster maneat suo statu, ne quid noui decernatur".

(33) "Ne prouincia nobisprorogetur, per fortunas, dum ades, quicquidprouideri [poterit]prouide. non dici potest quam flagrem desiderio urbis, quam uix harum rerum insulsitatem feram". Cursivas anadidas.

(34) Cf. Cic., Fam. 14.2.2, donde el remitente utiliza el vocativo meum desiderium para dirigirse a Terencia. Cf., asimismo, Plut. Cic. 32, donde el anhelo de Ciceron por Italia durante su exilio es comparado con la melancolia que experimentan los enamorados. Puede afirmarse, incluso, que en el viaje a su provincia la mirada del remitente "romaniza" el territorio: "Habuimus in Cumano quasi pusillam Romam [...]" (Cic., Att. 5.2.2) [Cursivas anadidas] / "En Cumas tuvimos como una Roma en miniatura [...]".

(35) "[...] qui de re publica rumores scribe, quaeso; in oppidis enim summum uideo timorem, sed multa inania". Cursivas anadidas.

(36) "dum [ades, et] acta et rumores, uel etiam si qua certa habes, de Caesare exspecto; litteras et aliis [et] Pomptino de omnibus rebus diligenter dabis". Cursivas anadidas

(37) "Nec hercule umquam tam diu ignarus rerum mearum fui [...]; ac non modo nemo domo, ne Roma quidem quisquam, ut sciremus in re publica quid ageretur. qua re si quid erit quod scias de iis rebus quas putabis scire me uelle, per mihi gratum erit si id curaris ad me perferendum". Cursivas anadidas.

(38) "[...] mirifice sollicitus quod iam diu mihi ignota sunt ista omnia. qua re, ut ad te ante scripsi, cum cetera tum res publica cura ut mihi nota sit". Cursivas anadidas.

(39) Segun Cugusi (1983), este desprecio de Ciceron por uilla, litus, prospectus maris (Cic., Att. 12.9) como posible objeto de comunicacion epistolar es uno de los elementos que distingue el epistolario ciceroniano del de Plinio.

(40) Cf. Laurence (1994). Cf., asimismo, White: "A man's position visa--vis his peers could also be harmed by the gossip that bubbled in public and private conversations every day. Gossip did not subside but merely became more difficult to counteract when someone was away, and so it was prudent to leave watchdogs behind" (White 2010, 26); Biville: "[...] la grande voix qui parcourt l'ensemble de la correspondance ciceronienne est la voix collective et anonyme de la rumeur [...] qui font l'animation du quotidien et creent l'actualite en entretenant les conversations. [...] La rumeur est presentee comme une force politique, qui fait et defait les reputations et les carrieres" (Biville (2003, 41). A proposito del rumor como arma politica, vease Pina Polo (1997). En Cic., Fam. 8.1.4 se nos ofrece un buen testimonio de las oscuras especulaciones a que podia dar lugar el estar lejos de Roma. En efecto, en esta carta, enviada en el ano 51 a. C. por Celio Rufo a Ciceron, mientras este se encontraba en Cilicia, se afirma que uno de los rumores del momento, que se ha extendido "urbe ac foro", es que Ciceron ha sido asesinado por Q. Pompeyo durante su viaje a la provincia.

(41) "Plane nil est quod scribam; nam nec quid mandem habeo (nihil enim praetermissum est) nec quid narrem (noui enim nihil est) nec iocandi locus est; ita me multa sollicitant. tantum tamen scito, Id. Mai. nos Venusia mane proficiscentis has dedisse. eo autem die credo aliquid actum in senatu; sequantur igitur nos tuae litterae quibus non modo res omnis sed etiam rumores ognoscamus". Cursivas anadidas.

(42) "Plura scribam ad te cum constitero; nunc eram plane in medio mari". Cursivas anadidas.

(43) "Ante quam aliquo loco consedero, neque longas a me neque semper mea manu litteris exspectabis; cum autem er it spatium, utrumque praestabo. nunc iter conficiebamus aestuosa et puluerulenta uia". Cursivas anadidas.

(44) "Tu uelim, si me nihilo minus nosti curiosum in re publica quam te, scribas ad me omnia, quae sint, quae futura sint. nihil mihi gratius facere potes [...]. Habes epistulam plenam festinationis et pulueris; reliquae subtiliores erunt" Cursivas anadidas. Cf., asimismo, "Etsi in ipso itinere et uia discedebant publicanorum tabelarii et eramus in cursu, tamen surripiendum alquid putaui spati, ne me immemorem mandati tui putaris. itaque subsedi in ipsa uia, dum haec, quae longiorem desiderant orationem, summatim tibi perscriberem" (Cic., Att. 5.16.1) / "Aunque los correos de los publicanos se alejan y estoy justamente en el camino, en pleno viaje, sin embargo, pense que debia robar algo de tiempo para que no pienses que soy olvidadizo de tu encargo. Por consiguiente, me he sentado en el mismisimo camino para escribirte sumariamente cosas que exigen una carta mas larga".

(45) "Tarentum ueni a.d. XV Kal. Iun. quod Pomptinum statueram exspectare, commodissimum duxi dies eos quoad ille ueniret cum Pompeio consumere, eoque magis quod ei gratum esse id uidebam, qui etiam a me petierit ut secum et apud se essem cotidie. quod concessi libentur; multos enim eius praeclaros de re publica sermones accipiam, instruar etiam consiliis idoneis ad hoc locum nostrum negotium". Cursivas anadidas.

(46) "Ego cum triduum cum Pompeio et apud Pompeium fuissem, proficiscebar Brundisium a. d. XI [III] Kal. Iun. ciuem illum egregium relinquebam et ad haec quae timentur propulsanda paratissimum". Cursivas anadidas. A proposito del uso de ciuis para describir a un hombre devoto de la res publica y de los valores civiles, cf. Cic., Fam. 8.17.1 y Tac., Ann. 1.33.

(47) Cf., asimismo, "Nos Tarenti quos cum Pompeio SiaXoyouc de re publica habuerimus ad te perscribemus [...]" (Cic., Att. 5.5.2) / "En Tarento te escribire con detalle sobre los 'dialogos' que mantuve con Pompeyo acerca de la Republica". En estos dos pasajes podria verse tambien una velada alusion al tratado de Republica, texto al que presentara como garantia (praes) de su integritas en Cilicia: cf. Cic., Att. 6.1.8.

(48) Cf. Cic., Fam.5.7, passim.

(49) La distincion pertenece a Pina Polo (1997).

(50) En Cic., Off. 1.126-149, partiendo de la conviccion de que el ideal del decorum debe dar forma a cada aspecto de la vida del individuo, Ciceron presenta una preceptiva referida al comportamiento que el aristocrata debe mantener durante su habitual comercio con los otros.

(51) "actuariis autem minutis Patras accedere sine impedimentis non satis uisum est decorum". Cursivas anadidas.

(52) Cf. Cic., Att. 5.2.3.

(53) "ego, ut saepe tu me currentem hortatus es, cotidie meditor, praecipio meis, faciam denique ut summa modestia et summa abstinentia munus hoc extraordinarium traducamus". Cursivas anadidas.

(54) Esta es, en efecto, la interpretacion de Tyrrell y Purser: "[...] Cicero held his present office long after his consulship, not immediately after, as was usual" (Tyrrell y Purser 1969, 33).

(55) Dado que Van der Blom (2010) considera que existe una estrecha correlacion entre el uso de exempla y la necesidad de persuasion, sostiene que esto permite explicar por que, en comparacion con otros generos, las cartas nos ofrecen una disminucion en el uso de este recurso. Esta explicacion no nos parece plausible, en la medida en que reinstala el prejuicio ya senalado a proposito de la inmediatez o espontaneidad del genero epistolar. Si bien Van der Blom indica que las cartas de Cilicia parecen presentar al remitente siguiendo los pasos de Q. Mucio Escevola (2010, 238-241), si se examinan detenidamente las referencias a este supuesto modelo podra verse que el remitente busca equipararse a Escevola en dos aspectos muy acotados: la breve duracion de su mandato (Cic., Att. 5.17.5) y la redaccion del edicto con que gobernaria la provincia (Cic., Att. 6.1.15): nada dice pues sobre el hecho de estar secundandolo con su politica de abstinentia. Este aspecto no ha escapado al analisis de Van der Blom, quien deja planteada la cuestion, pero no se expide: "Did Cicero simply find his own proconsular conduct singularly virtuous?" (Van der Blom 2010, 241). Tal vez seria dable pensar que, al igual que sucede en las cartas que Ciceron escribe desde el exilio, donde llamativamente se omite mencionar exempla de exiliados anteriores, la relativa ausencia de exempla en este grupo de cartas podria constituir una estrategia que apunta a senalar el caracter nouus, extraordinarius de su gobernacion.

(56) "[...] adhuc sumptus nec in me aut publice aut priuatim nec in quemquam comitum. nihil accipitur lege Iulia, nihil ab hospite. persuasum est omnibus meis seruiendum esse famae meae. belle adhuc. hoc animaduersum Graecorum laude et multo sermone celebratur. quod superest, elaboratur in hoc a me, sicut tibi sensi placere. Sed haec tum laudemus cum erunt perorate". Cursivas anadidas.

(57) Tal como sostiene Steel (2001), aqui, al igual que en la carta que Ciceron escribe a Quinto mientras este se desempanaba como gobernador de Asia en el ano 60 a. C., se pone el acento en el comportamiento individual del gobernador, con lo que parece sugerirse que las dificultades inherentes al gobierno provincial pueden ser controladas de modo efectivo con solo mantener una conducta moralmente intachable: cf. Cic., Q. fr. 1.1.11; 1.1.19.

(58) "Reliqua sunt eius modi ut meum consilium saepe reprehendam quod non aliqua ratione ex hocnegotio emerserim. o rem minime aptam meis moribus! o illud uerum '[TEXTO IRREPRODUCIBLE IN ASCII] ...'! dices 'quid adhuc?nondum enim in negotio uersaris'.[pla]ne scio, et puto molestiora restare. etsi haec psa fero equidem, etiam fronte, ut puto et uolo, bellis[sime], sed angor intimis sensibus; ita multa uel iracunde uel insolenter uel in omni genere stulte, insulse, adroganter et dicuntur et aguntur cottidie; quae non quo te celem non perscribo sed quia [TEXTO IRREPRODUCIBLE IN ASCII] sunt. itaque admirabere meam [TEXTO IRREPRODUCIBLE IN ASCII] cum salui redierimus; tanta mihi [TEXTO IRREPRODUCIBLE IN ASCII] huius uirtutis datur". Cursivas anadidas.

(59) Cf., en el mismo sentido: "Laodiceam ueni pridie Kal. Sextilis. ex hoc die clauum anni mouebis. nihil exoptatius aduentu meo, nihil carius. sed est incredibile quam me negoti taedeat, non habeat satis magnum campum ille tibi non ignotus cursus animi et industriae meae, praeclara opera cesset. quippe ius Laodiceae me dicere, cum Romae A.Plotius dicat! et, cum exercitum noster amicus habeat tantum, me nomen habere duarum legionum exilium! denique haec non desidero: lucem, forum, urbem, domum, uos desidero" (Cic., Att. 5.15.1) [Cursivas anadidas]/ "Llegue a Laodicea el 31 de julio. A partir de este dia, comenzaras a contar los dias. Nada fue mas ansiado que mi llegada, nada mas querido. Pero es increible cuanto me fatiga esta tarea, puesto que aquella famosa tendencia de mi animo y de mi diligencia, no desconocida para ti, no tiene un campo lo bastante grande, y las acciones distinguidas se han interrumpido. !El motivo es que mientras yo administro justicia en Laodicea, en A. Plotio lo hace en Roma! Ciertamente, !mientras que nuestro amigo tiene un ejercito tan grande, yo tengo una fuerza nominal de dos legiones! Finalmente no deseo estas cosas: deseo la luz, el foro, Roma, mi casa, a vosotros".

(60) Cf. Cic., Att. 5.11.1.

(61) "ualde me Athenae delectarunt, urbe dumtaxat et orbis ornamento et hominis amore in te, in nos quidam beneuolentia; sed mutata multa. philosophia sursum deorsum. si quid est, est in Aristo, apud quem eran". Cursivas anadidas.

(62) "Nos adhuc iter per Graeciam summa cum admiratione fecimus, nec mehercule habeo quod adhuc quem accusem meorum. uidentur mihi nosse [nos] nostram causam et condicionem profectionis suae; plane seruiunt existimationi meae. quod superest, si uerum illud [TEXTO IRREPRODUCIBLE IN ASCII] ..., certe permanebunt; nihil enim a me fieri ita uidebunt ut sibi sit delinquendi locus. sin id parum profuerit, fiet aliquid a nobis seuerius; nam adhuc lenitate dulces sumus, et, ut spero, proficimus aliquantum. sed ego hanc, ut Siculi dicunt, [TEXTO IRREPRODUCIBLE IN ASCII] in unum annum meditatus sum; proinde pugna ne, si quid prorogatum sit, turpis inueniar". Cursivas anadidas.

(63) "de concursu legationum, priuatorum et de incredibili multitudine quae mihi iam Sami sed mirabilem in modum Ephesi praesto fuit aut audisse te puto aut quid ad te attinet? rerum tamen decumani [quasi ad se] uenisse cum imperio, Graeci quasi Ephesio praetori, se alacres obtulerunt. ex quo te intellegere certo scio multorum annorum ostentationes meas nuncin discrimen esse adductas. Sed, ut spero, utemur ea palaestra quam a te didicimus onmibusque satis faciemus [...]". Cursivas anadidas.

(64) "Nos Asia accepit admirabiliter. aduentus noster fuit nemini ne minimo quidem sumptui. spero meos omnis seruire laudi meae; tamen magno timore sum, sed bene speramus". Cursivas anadidas.

(65) "Quaeris quid hic agam. ita uiuam ut maximos sumptus facio. mirifice delector hoc instituto. admirabilis abstinentia ex praeceptis tuis, ut uerear ne illud quod tecum permutaui uersura mihi soluendum sit". Cursivas anadidas.

por Soledad Correa **

* Este articulo se basa en la investigacion doctoral "Omnis peregrinatio [...] obscura et sordida est: estrategias de autofiguracion de un nouus homo en Epistulae ad Atticum y Epistulae ad Familiares de M.T. Ciceron", financiada por el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas).

** Licenciada en Letras Clasicas por la Universidad de Buenos Aires y becaria doctoral del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas), Argentina. Profesora de Lengua Latina I en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina. Correo electronico: soledad.correa@yahoo.com.ar
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Title Annotation:Dossier
Author:Correa, Soledad
Publication:Revista de Estudios Sociales
Date:Dec 1, 2012
Words:13540
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