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Chipanas y orejones en la frontera oriental del Tawantinsuyu. Una propuesta desde la arqueologia y la etnohistoria para los valles del norte de Salta, Argentina.

Chipanas and orejones in the Tawantinsuyu eastern frontier. An archaeological and ethnohistorical proposal for the valleys of northern Salta, Argentina

Introduccion

Los incas implementaron distintas estrategias en su intento de dominar a las poblaciones y de ocupar el amplio territorio que se extiende al oriente de los Andes. La franja sur oriental del Tawantinsuyu es uno de los sectores del territorio incaico que ha sido poco estudiado arqueologicamente, y el conocimiento que tenemos de el se sustenta en el valioso aporte de la documentacion historica. Principalmente sobre esa base, las ocupaciones de estos territorios se han atribuido a diferentes causas y a la explotacion de ciertos recursos. Segun esas fuentes, los conflictos militares requirieron el traslado de poblaciones en Samaipata y Oroncota, en el este boliviano (Alconini, 2004; Meyers y Combes, 2015). Tambien el desarrollo agricola de los fertiles valles de Cochabamba se logro gracias a grandes movimientos de poblaciones desde diversos sectores del Imperio (Wachtel, 1982), al igual que la explotacion minero-metalurgica en Saipuru (Parssinen, 1992; Cruz y Guillot, 2010).

A lo largo de la frontera sur oriental el registro arqueologico que ha quedado de esas ocupaciones y la documentacion historica que las consigna son muy desiguales y su conocimiento es, en general, escaso. Las diversas formas del dominio estatal en esos espacios recien comienzan a percibirse en los ultimos anos al profundizar en el estudio documental y arqueologico de ciertos sectores, como lo muestran algunos de los sitios mencionados, pero aun estamos muy lejos de tener un panorama general de esa frontera. Es por eso que consideramos valioso nuestro aporte regional al poder complementar la informacion a traves de ambos registros.

Los valles orientales del sur de Tarija (Bolivia), del norte de Salta y del este jujeno (Argentina) formaron parte de la llamada frontera oriental del Tawantinsuyu, en donde el Inca movilizo poblaciones con distintos objetivos (Salas, 1945; Gonzalez, 1982; Lorandi, 1984; Sanchez y Sica, 1990; Presta, 1997; Oliveto y Ventura, 2009; Oliveto, 2011; Ventura y Oliveto, 2014).

En este trabajo nos referiremos especificamente al este de la Cordillera Oriental, el sector de la Serrania de Santa Victoria, en el norte de Salta (Fig. 1). Esta Serrania fue denominada en los siglos XVII y XVIII como "Cordillera de los Chichas", "Cordillera del Peru" o de "Cozquina". Tambien, sus valles orientales son referidos como ubicados en "las cordilleras del Peru, en las vertientes hacia el Chaco" (Lozano, [1733] 1941: 78), ya que alli comenzaba el territorio que, durante esos siglos, fue conocido como Chaco o Chaco Gualamba (Ventura y Oliveto, 2014).

En esos valles orientales el Inca relocalizo diversas poblaciones, entre ellas "los de Titiconde", no identificados etnicamente pero, posiblemente, diferentes a los otros grupos como churumatas, chichas, apatamas y omanatas yapanatas (Salas, 1945) u omanatas y apanatas (Sanchez y Sica, 1990). Tambien, a ciertos grupos jerarquizados, mencionados en la documentacion historica como "orejones" (Lozano, [1733] 1941; Salas, 1945; Iacona y Raffino, 1993; Oliveto y Ventura, 2009; Ventura y Oliveto, 2014; Oliveto y Ventura, 2017).

Consideramos que la ocupacion incaica en los valles de Iruya, Nazareno y Bacoya--actuales Deptos de Iruya y Santa Victoria (Fig.1)--se realizo con objetivos principalmente economicos, para lo cual se organizo el espacio conformando un enclave con presencia de poblaciones relocalizadas--mitmaqkuna--y de grupos jerarquizados. Hemos propuesto que una de las principales actividades que se desarrollaron en este sector del oriente de las Serranias de Santa Victoria fueron las minero-metalurgicas; entre ellas, cierta produccion de bienes suntuarios o de prestigio (Ventura y Scambato, 2013). Para cumplir con dichas tareas se organizo un espacio construyendo en los valles un centro administrativo en Titiconte, una extensa andeneria agricola, diversas y complejas estructuras de almacenaje, y un santuario de altura en Cerro Morado a 5.200 msnm. Las areas mineras y pastoriles se ubican tambien en los sectores altos de la Serrania (Lozano, [1733] 1941; Ventura y Scambato, 2013; Ventura y Oliveto, 2014). Otro sitio con caracteristicas arquitectonicas incaicas se ha registrado en Queyotical, al este de Cuesta Azul en el valle de Nazareno (Vitry, 2014) (Fig. 1).

En este trabajo, analizaremos ciertos objetos de metal que presentan un alto valor ceremonial y simbolico en la sociedad incaica, relacionados con la mineria y la metalurgia. Nos referimos a las chipanas. La palabra "chipana", tanto en quechua como en aymara, significa una "axorca o manilla de los hombres" o "manilla de oro, plata o cobre" (Gonzalez Holguin, 1608; Bertonio, 1612). Una "manilla" es una pulsera o brazalete que usaban los hombres (Ventura y Scambato, 2013).

Otro objetivo del trabajo es realizar un breve analisis de una categoria de la sociedad inca, los llamados "orejones" en la documentacion y en la cartografia de los siglos XVII y XVIII y relacionarlos con su correlato material ya que son mencionados ocupando, en distintos momentos, los valles orientales bajo estudio (Lozano, [1733] 1941; Ventura y Oliveto, 2014; Oliveto y Ventura, 2017). Asociamos a algunos de ellos a ciertos grupos jerarquicos que cumplian funciones relacionadas a los procesos minero-metalurgicos.

Brazaletes, chipanas y otros ornamentos

Brazaletes y pulseras en los valles orientales saltenos

La presencia de brazaletes y pulseras de metal ha sido registrada en otros valles orientales del norte de Salta en momentos previos a la ocupacion incaica. Formaban parte de acompanamientos funerarios en cementerios (Manuel Elordi 1 y El Talar) y en Oran, sitios localizados en ambiente de Selva pedemontana, ubicados en las cercanias de la union de los rios Bermejo y San Francisco (Fig. 1). Dos fechados, en Manuel Elordi 1, los ubican entre ca. 780 y 1300 d.C (1030 [+ o -] 120 AP [Gak 9900] y 810 [+ o -] 40 AP [UGA 8025]. (1) Los brazaletes analizados mostraron cobre y zinc--laton--y bronce en su composicion (Ventura, 1985; Ventura, 2001). (2) Junto con estos brazaletes y pulseras se hallaron otras piezas de metal de distintas composiciones--cobre, bronce--, tales como anillos, campanillas, placas rectangulares y representaciones de zoomorfos, entre ellas, una llama de oro-plata-cobre (Palacio y Rodriguez, 1985; Ventura, 1985, 1999; Ventura y Scambato, 2010). Hemos propuesto que algunas de estas piezas de metal han tenido su origen en el altiplano boliviano, llegando a la selva a traves de un complejo sistema de intercambio que abarcaba las tierras altas y los valles orientales de Bolivia, la Puna jujena y la quebrada de Humahuaca (Ventura, 1999).

Minas y chipanas en el Tawantinsuyu

El conocimiento por parte del Inca de la riqueza metalifera de la Serrania de los Chichas y la fertilidad de estos valles pudo provenir de datos previos, debido a las ocupaciones anteriores que presentan algunos de los sitios arqueologicos estudiados. Sarmiento de Gamboa refiere que Topa Inga Yupanqui:

Tenia mandado que cuando algun mercader trajese a vender algun oro o plata o piedras preciosas y otras cosas exquisitas, le echasen mano y le preguntasen de donde lo habia habido o sacado, y desta manera daban noticia de las minas y lugares donde lo habian sacado; y desta manera descubrio grandisima cantidad de minas de oro y plata y colores muy finos (Sarmiento de Gamboa, [1572] 2012: 431-432).

Este Inca tenia dos gobernadores llamados suyoyoc apo, uno de los cuales residia en Xauxa y el otro en Tiaguanaco. Por Pedro de Cieza de Leon ([1550] 2005: 224-225) sabemos que en las cabeceras de las provincias el Inca colocaba mayor cantidad de plateros. Un caso corresponde a Xauxa--actual Jauja, ubicada al este de Lima, en el valle del Mantaro, en Peru--en donde "habia un gran numero de plateros que labraban vasos y vasijas de plata y oro para el servicio de los Ingas y ornamentos del templo" (Cieza de Leon, [1550] 2005: 225).

En el detallado estudio que Berthelot (1986) realiza sobre la mineria incaica destaca que las minas de oro y de plata pertenecian al Inca, al igual que las mejores minas de otros minerales. Y, en el Tawantinsuyu los indigenas:

Aunque no tributaban ni oro ni plata, salvo donde el inga tenia minas, mandaba ir los indios que le parescia, para que le sacasen oro y plata para sus vasos y otras cosas de su servicio; y en la provincia que habia plateros, le daban chipanas en poca cantidad, porque una guaranga dicen que daba una chipana; y de ordinario, segun dicen, en la provincia que tenia minas o las alcanzaba cerca, pedia el inga para sacar oro dellas de cient indios uno (Santillan, [ca. 1563] 1968: 115-42, el resaltado en cursiva es nuestro).

[...] y el oro y la plata que sacaban de las minas y chipanas y brazaletes, todo esto lo llevaban al Cuzco sin que quedase cosa en poder del curaca, porque no podian tener cosa alguno de ello si no fuese dado por el inga, y el los mandaba a cada provincia la cantidad que habian de sacar de oro y plata por unas pesas que el les daba, que a lo que dicen era poca cantidad (Santillan, [ca. 1563] 1968: 116-51).

Destaca tambien que "en tiempos del inga no le tributaban ni daban oro ni plata mas que las dichas chipanas y brazaletes", que era muy poca cantidad. (Santillan, [ca. 1563] 1968: 125-66, el resaltado en cursiva es nuestro).

Segun este oidor de la Audiencia de Lima, en el Tawantinsuyu las provincias ricas en minas proporcionaban metales preciosos y cada provincia contribuia con una chipana de estos metales. Al Inca se destinaban los mejores productos y, para cumplir con ello, los curacas locales viajaban al Cusco llevando presentes que eran entregados en las festividades. El Inca recibia las mejores piezas y un buen numero de ellas se repartian entre orejones y curacas como modo de afianzar alianzas y lealtades (Rostworowski, 2001).

Los brazaletes--chipanas-, principalmente de oro y plata, estaban incluidos entre los objetos de enorme valoracion y simbolismo dentro de la sociedad andina e incaica especialmente, debido al rol que jugaban en las relaciones politicas, abarcando tambien el ambito de lo sagrado (Fig.2).

Brazaletes de oro y de plata se hallaron en los brazos de ninos--varones--sacrificados en las capacochas en diversos lugares del Tawantinsuyu, entre ellos, en el cerro El Plomo y en el Llullaillaco (Reinhard y Ceruti, 2010), este ultimo en Salta, o entre las miniaturas que acompanaban esos sacrificios. Tambien, en sitios ceremoniales en el centro del imperio, en Choquepukio (Andrushko et al., 2011) o en el Coricancha (Barreda Murillo, s/f).

Richard Burger (2004) refiere que el unico objeto de oro registrado en Machu Picchu es un brazalete tubular dejado como ofrenda antes de colocar los gruesos cimientos de piedra que permitio la construccion de ese sitio y la estabilidad que hoy tienen sus construcciones.

Como ya mencionamos, las chipanas eran parte de los adornos que llevaban los nobles incas y se contaban entre los objetos suntuarios distribuidos por el Inca como obsequios diplomaticos (Ceruti, 2003). Estas chipanas, al igual que los textiles y el calzado (uxutas), participaban de la condicion sagrada que les daba el hecho de "ser del Inka" (Martinez, 1994: 31). Todos los bienes que se repartian en esas ceremonias se consideran del Inca. Cieza de Leon ([1550] 2005: 348) refiere que los servicios de los orejones eran recompensados con la entrega de ropa de lana, plumas, brazaletes de oro y plata y con mujeres.

Helena Horta Tricallotis (2008), quien analiza ciertas insignias de jerarquia de la sociedad inca--canipus y tincurpas-, registra en la documentacion a las chipanas o brazaletes entre los adornos de metal usados por varones nobles, tanto vivos como muertos--"bultos" de antepasados--que seguian participando de la vida social y politica del Cusco.

Luis Barreda Murillo les atribuye una extrana funcion a estas piezas al considerar que las chipanas son "formas conicas bien pulidas que sirvieron para concentrar los rayos del sol y producir fuego con ayuda de fibras de algodon, alpaca o llama, untadas con sebo de camelidos". Ademas, refiere que en el caso de estas piezas realizadas en bronce, al ser tratadas quimicamente recobran su brillo original, y destaca que ese brillo supera al de los objetos de oro. Posiblemente esa fue una caracteristica por la cual los incas tuvieron gran preferencia por los objetos de bronce (Barreda Murillo, s/f). Sabemos que el brillo fue una condicion buscada en los objetos durante el incario y que los adornos con superficies brillantes eran parte de la parafernalia ritual de las personas de estatus privilegiado. Morris y von Hagen (2011: 63) (3) senalan que estas piezas con brillo no solo incrementaban el espectaculo de la ceremonia, sino que su uso por parte de personas importantes y poderosas realzaba el valor de los objetos y el estatus de quienes los usaban.

Orejones en los valles orientales

El estado Inca sostenia grupos de artesanos o especialistas cuyo trabajo mantenia una calidad y un estilo distintivo, que lo caracterizaba. Tanto desde la etnohistoria como desde la arqueologia se ha establecido la especializacion de ciertos grupos de artesanos en ceramica, textiles, lapidaria y metalurgia, quienes realizaban dichas tareas en distintos centros distribuidos a lo largo del Tawantinsuyu, a fin de satisfacer las demandas estatales.

Santillan ([ca. 1563] 1968: 125-66) refiere que en el Tawantinsuyu eran mineros y "oficiales de aquel oficio" quienes tenian minas en su territorio. Mientras que quienes supervisaban las minas del Inca eran representantes del poder central que podian ser nobles de linaje inca (Berthelot, 1986).

Los llamados "orejones" fueron poblaciones jerarquizadas que cumplieron funciones organizativas, de control y mando en los enclaves incaicos dentro de los espacios sometidos (Parssinen, 2003; Someda, 2004). Hemos analizado las menciones que la documentacion y la cartografia del siglo XVII y XVIII registran sobre la categoria incaica de "orejones" en relacion a ciertos grupos jerarquizados que ocuparon los valles orientales bajo estudio (Ventura y Oliveto, 2014; Oliveto y Ventura, 2017). La referencia mas antigua que se conoce sobre ellos en estos valles orientales se halla en una carta geografica de la provincia jesuitica del Paraguay--jurisdiccion a la que pertenecia el norte de Salta--que elaboro en 1609 Diego de Torres ([1609] 1927). Alli, localizados junto a un afluente del Bermejo, en unas serranias sin identificacion, se hallan los "Orechones" a los que se indica como indios infieles. Consideramos que esta carta podria presentar una imagen cercana a momentos prehispanicos de estos valles (Ventura y Oliveto, 2014).

Otra referencia corresponde al padre Gaspar Osorio quien, en una carta de 1628, se referia a la ubicacion de los churumatas a unas dos jornadas de la nueva poblacion de Santiago de Guadalcazar, situada en la selva pedemontana --de la actual Salta--(Fig. 1), y que "junto a estos Churumatas estan los Orejones, indios que hablan la lengua aymara, que es una de las generales que corren en el Peru" (Lozano, [1733] 1941: 164).

En un Memorial que Martin de Ledesma Valderrama escribe en 1631, en su huida desde la destruida ciudad de Santiago de Guadalcazar, menciona a "dos naciones de indios naturales del reino del Peru" ocupando los valles al oriente de la Cordillera de los Chichas, una es de "indios ingas del Cusco capitanes del Inga" y la otra es de churumatas, y ambas son "gente rica de plata y minerales" (Oliveto y Ventura, 2017: 266-276).

Tambien, en una carta de 1644 Ledesma Valderrama refiere que en estos valles "hay 3.000 indios de los ingas orejones del Cuzco y churumatas" y que "muchos de estos indios son vecinos a los minerales e ingenios de los chichas y lipez y a la villa de Potosi" (Pastells, 1915: 94).

Posteriormente, en la primera mitad del siglo XVIII, el jesuita Pedro Lozano utilizando esa informacion--aunque sin citarla explicitamente--y otra documentacion de esa etapa conquistadora del Chaco, durante la primera mitad del siglo anterior, alude a churumatas y a chichas orejones. El jesuita agrega a los chichas, a quienes no menciona Ledesma Valderrama, y le atribuye la categoria de "orejones" (Oliveto y Ventura, 2017). Lozano refiere a dos tipos de poblaciones que ocupaban el Chaco, unas "que iban a recoger los tributos para el Inca, y las otras [...] eran de varias naciones del Peru que labraban algunas alhajas de plata, al modo de los plateros sacandola de minerales" (Lozano, [1733] 1941: 18).

En su relato destaca que:

Y era fama y tradicion constante, que de aquella cordillera que corre de norte a sur, y se divisaba desde la ciudad de Guadalcazar, sacaban los Orejones del Cuzco grandes cantidades de oro y plata, que contribuian sus moradores para llevar a aquella corte en tiempos pasados, para presentar a los emperadores ingas (Lozano, [1733] 1941: 20).

Refiere, tambien, que los churumatas y chichas orejones:

estan metidos en un valle que hacen las cordilleras del Peru en las vertientes del Chaco [...] Dicen que seran como seis mil almas. Andan vestidos como en el Peru, de lana de los carneros de la tierra que tienen, y que labran minas de plata, de cuyo metal forman su ajuar, y hacen adornos para sus mujeres, y los hombres chipanas, penachos y pillos4 para bailar al uso del Inga. Los chichas orejones, que viven en dichos valles junto con los churumatas son indios que ocupaban los emperadores ingas en las minas y conquista de la cordillera, los cuales cuando supieron la entrada de los espanoles en el Peru y la muerte que habian dado al Inga Atahualpa en Cajamarca, y que se habian apoderado del Cuzco, no quisieron volver al Peru y se quedaron en tierra de los churumatas (Lozano, [1733] 1941: 78).

Sumando otros registros

Como ya mencionamos, la Cordillera del Peru o Cordillera de los Chichas corresponde a la Serrania de Santa Victoria--Cordillera Oriental--, la cual presenta variedad de yacimientos metaliferos. Las manifestaciones de plomoplata-zinc son frecuentes, asi como las de cobre, niquel, hierro y oro. En el norte se presentan tambien placeres auriferos (Rubiolo, 2003; Ventura y Scambato, 2013). Es decir que la base geologica de la zona sustenta la posibilidad de la explotacion minero-metalurgica que manifiestan las fuentes documentales y el registro arqueologico que presentamos a continuacion.

El hallazgo de piezas de metal consideradas de prestigio se ha registrado en varios sitios arqueologicos de los valles orientales del norte de Salta. Especificamente, en los asentamientos de los valles Nazareno, Bacoya e Iruya en el sector de Pastizales de Neblina (3000-3500 msnm), ubicados al este de las Serranias de Santa Victoria (Fig. 1).

En las excavaciones llevadas a cabo por Marquez Miranda en estos valles, entre 1934 y 1938, se hallaron 63 objetos de metal. (5) De ellos, 36 provienen del sitio Pueblo Viejo de Rodeo Colorado (PVRC) (Fig. 1), en donde se registraron diversas piezas para usar en brazos y manos. Entre ellas, tres brazaletes tubulares, tres pulseras de distintos anchos, dos brazales, tres manoplas y anillos (Fig. 3). Ademas, otras piezas provenientes de este asentamiento residencial corresponden a elementos de prestigio, como una placa circular de plata--tincurpa--y otras placas circulares de plata de menor tamano. En este sitio se hallaron tambien numerosas cuentas de collares realizadas en turquesa, sodalita, material malacologico y en tobas volcanicas locales, (6) registrandose, ademas, instrumentos musicales y textiles de muy buena calidad (Marquez Miranda, 1939; Ventura, 2016).

De Cuesta Azul (Fig. 1) proviene una pulsera de plata con decoracion grabada de triangulos con puntos en su interior (Marquez Miranda, 1939; Ventura y Scambato, 2013). Mientras que en Huayra Huasi, otro asentamiento en el valle de Nazareno, Marquez Miranda (1939) registro cuatro pequenas piezas de oro y una placa rectangular de bronce de las denominadas "placas santamarianas" tardias, de amplia distribucion en momentos incaicos.

Analisis

Como resultado de los analisis llevados a cabo sobre 35 piezas de metal de estos valles orientales del norte de Salta hemos constatado la presencia de objetos de oro, plata, bronce, cobre y una bola de plomo (Ventura y Scambato, 2013). Diez de estas piezas son pulseras, brazaletes tubulares, brazales y manoplas, de variada composicion. Mencionamos ya una pulsera de plata, otras seis son de bronce estanifero, mientras que dos brazaletes tubulares y una pulsera presentan niquel en su composicion--cuproniquel--(Tabla 1).

La aleacion cobre-niquel en estas piezas de metal analizadas provenientes del sitio Pueblo Viejo de Rodeo Colorado (PVRC) (Ventura y Scambato, 2013; Ventura et al., 2016) nos ha llevado a proponer que la fabricacion de estos objetos seria regional, pues considerando que "los minerales de niquel son muy escasos en la zona andina" (Lechtman y Macfarlane, 2006: 511) y el area de estudio tiene ricas fuentes de este mineral, la propuesta merece ser analizada (Ventura et al., 2016).

Chipanas en el siglo XVI

Con la entrada espanola al Tawantinsuyu ciertos objetos de metal mantuvieron su importancia. Para los hispanos, por su valor debido a los materiales en que estaban confeccionados y para los indigenas por su condicion de elementos de prestigio o por su valor simbolico.

Las chipanas aparecen registradas como joyas de metales preciosos--oro y platautilizados como socorros. (7) Un ejemplo temprano es registrado en declaraciones de los wanca, que datan de 1533 y 1534, hechas en 1558. (8)

Primeramente, luego que en el dicho repartimiento de Atunxauxa supimos que el dicho marques habia entrado en Caxamalca e muerto a Atavalipa, fue Manco Cusichac [...] al dicho valle de Caxamalca juntamente con el dicho don Diego Ynaupari cacique del dicho repartimiento e le llevaron de socorro al dicho marques con sus yndios que fueron dozientos e sesenta e un un yndios cargados de mays e papas e quinoa e trezientos e un pesos de oro en chipanas e cocos e otras joyas e trezientos e un pesos en plata e asymesmo en mates e chipanas e topos e otras cosas que los valieron y veinte carneros de la tierra e quarenta piecas de ropa de cumbi muy ricas; sesenta yndios para su servicio del dicho marques e sus soldados e asymesmo los dichos doszientos e setenta y un yndios que fueron cargados con el dicho socorro quedaron en el dicho valle de Caxamarca por yanaconas de los soldados del dicho marques que ninguno dellos bolvio al dicho repartimiento de Atunxauxa [...]. Todo lo cual llevaron al dicho marques a Caxamarca e lo rescibieron por amigo (Parsinnen y Kiriharju, 2004: 197) (el resaltado en cursiva es nuestro).

Durante el siglo XVI, y con el objetivo de afirmar sus jerarquias de autoridad, los ajuares de algunos caciques registran numerosos bienes tradicionales andinos; entre ellos, las mencionadas chipanas. Mercedes del Rio, (2010) refiere que en los inventarios de cuatro caciques de Pocona y Totora en la provincia de Charcas habia cantidad de objetos de oro y plata y que el adorno mas difundido eran las chipanas o brazaletes. Los cuatro tenian chipanas de oro y de plata. Pedro Arapa (Pocona) tenia cinco de oro. Los otros tres de Totora tenian una sola de oro cada uno, pero todos tenian chipanas de plata, algunos caciques tenian dos, uno de los cuales era un brazalete mitad de oro y mitad de plata (del Rio, 2010: 214, tabla 4).

Otros elementos tradicionales de prestigio que registra esta investigadora en los inventarios de los caciques son los collares de turquesillas y piedras verdes y de cuentas azules, pillos--coronas--de oro y de plata, asi como tambien collares de turquesas con plumas de juries y coronas de plumas de guacamayos. Del Rio refiere que "los plateros de Sipesipe" eran mitmaqkuna Ica yungas, que seguian llamandose asi hacia 1570, que proveian objetos de oro y plata a los caciques locales, o por lo menos a los de Pocona y de Tapacari (del Rio, 2010: 208).

Desde los inicios de la conquista espanola los conocimientos de los especialistas metalurgistas indigenas fueron utilizados para sus propios beneficios por sus encomenderos y, en algunos casos, de forma fraudulenta. Un ejemplo temprano, y en relacion a las pulseras o manillas, es registrado en Colombia en 1555. Un documento detalla el caso de alteracion aurifera en las pulseras que fabricaba el grupo de Zimpieguas, cuyo tributo mensual para el encomendero era de quince manillas, las que eran producidas por un cacique y sus capitanes (9) (Martinez Garnica, 1989). Tambien en este caso las pulseras eran el elemento de intercambio y de prestigio, elaboradas por un grupo jerarquico de la poblacion indigena.

La palabra "chipana", ademas de brazalete de hombre, significa "gala de barones", "el que da honor y orgullo a su pueblo", aunque tambien podria referir a la especializacion de un grupo de orfebres (Ventura y Scambato, 2013).

El Juicio de residencia del Dr. Gabriel de Rearte de 1575 (AGI, Justicia 463, Escribania 498 A), que esta trabajando la Dra. Lydia Fossa, registra al menos quince apariciones de indigenas de apellido Chipana, son mitayos que provienen de la zona de Jauja, afectados por la mineria del azogue en Huancavelica -por ejemplo, "del ayllu Cayana, curaca don Diego Chipana". (10)

Analizando documentacion de un siglo despues, Luisa Vetter Parodi (2013) detecta en Xauxa a media docena de indios plateros de apellido Chipana, del ayllu plateros, entre 1664-1682 (Tabla 2).

En las visitas de 1645 y 1659 a la jurisdiccion de Tarija, analizadas por Carlos Zanolli (2008), se registran tambien a varios indios de apellido Chipana. Sin embargo, en esa documentacion ellos no estan relacionados con alguna actividad especifica. El unico platero mencionado es un indio llamado Alonso de edad de 80 anos natural del Cuzco (Zanolli, 2008: 112). Este investigador, tambien refiere que los chichas entregaban tributo a los chiriguanos en ropa de cumbe, pillos, manillas de plata y azuelas de hierro, entre otras cosas.

El Chaco colonial

Los valles del oriente de la Cordillera de los Chichas, que formaron parte de la frontera oriental del Tawantinsuyu, pasaron a integrar el llamado Chaco o Chaco Gualamba durante la colonia. Aunque la ocupacion hispana fue muy tardia--segunda mitad del siglo XVIII-, en ciertos casos, como en Titiconte, en el valle de Iruya y, mas al sur, en el valle de Zenta-San Andres, parte de las poblaciones indigenas fueron tempranamente retiradas y relocalizadas en las cercanias de localidades bajo el dominio espanol (Ventura y Oliveto, 2014).

En un mapa de autor anonimo, realizado posiblemente en la primera mitad del siglo XVII--depositado en la Biblioteca Nacional de Francia, en Paris--(Saignes, 1985) se senalan asentamientos indigenas y espanoles, centros mineros y cerros sagrados en la Provincia de Charcas. Esta carta incluye los valles ubicados al sur de Tarija. Alli, al oriente de unas serranias, se lee "A las faldas de esta cordillera que divide el Chaco del Piru estan los churumatas chichas y orejones hay minas de plata". Y se senala a "Los chipanas", representados con unos circulos concentricos, signos cartograficos que podrian senalar a poblaciones indigenas no reducidas (Ventura y Oliveto, 2014) (Fig. 4).

Ya hemos propuesto que la mencion de "Los chipanas" pudo haber nombrado a una poblacion caracterizada por realizar tareas de orfebreria conocida por la fabricacion de pulseras, brazaletes, coronas y otros objetos de metal (Ventura y Scambato, 2013). Tambien nos hemos preguntado si esta denominacion podria asociarse a "los plateros" que menciona Lozano ([1733] 1941: 78-79) quien, como ya citamos, refiere que los churumatas y chichas orejones, ademas de explotar las minas de plata, utilizaban ese metal para fabricar chipanas para los hombres, para lucir en festividades a la antigua usanza incaica.

Consideramos que en estos valles pudo haber, como en otros sectores del Tawantinsuyu, poblaciones de mineros y de artesanos plateros, y que estas poblaciones, llevadas por el Inca, podrian ser "Los chipanas" destacados en este mapa del siglo XVII, mencionados por los espanoles y ubicados en un territorio aun no ocupado por ellos.

En 1630, Lucas Rendon daba cuenta de que los mineros de la Villa de Potosi conocian las riquezas de la cordillera que alojaba a estas poblaciones indigenas, y que deseaban catar sus minerales, pero no lo hacian por temor a los ataques de los indios del Chaco y de otros indios de guerra que habitaban esos valles (Lozano, [1733] 1941: 20)

La posterior entrada hispana en estos valles orientales pudo causar importantes cambios sociales y en la tecnologia minero-metalurgica indigena. El uso del plomo en las aleaciones parece haberse utilizado y se registra en dos pulseras. Los analisis realizados por Juan Carlos Balmas (1999) en siete piezas de metal; entre ellas, dos pulseras, una de El Molino y otra de Cuesta Azul (Fig. 1), muestran no solo la fabricacion menos esmerada de estas piezas sino, tambien, el uso de la aleacion cobre-plomo (Tabla 1).

Consideraciones finales

Algunos objetos de metal integraron un conjunto de piezas que compartieron una antigua y amplia tradicion panandina, entre los que se cuentan las pulseras y los brazaletes. La presencia de estas piezas de metal ha sido registrada en diversos sitios arqueologicos del Noroeste argentino (NOA); entre ellos, en los cementerios de la selva pedemontana, en el norte de Salta, en momentos previos a la llegada incaica. Los brazaletes analizados mostraron cobre y zinc --laton--en su composicion (Ventura, 1985). Sin embargo, en esos sitios no se detectaron ciertas formas que caracterizan al conjunto de objetos de metal del valle de Nazareno hallados, principalmente, en Pueblo Viejo de Rodeo Colorado. Nos referimos a las placas circulares de plata, las manoplas, los brazales y la placa rectangular de bronce "santamariana" de Huayra Huasi, piezas que, posiblemente, puedan brindarnos una idea aproximada de su ubicacion temporal.

Ciertos objetos de metal fueron elaborados y distribuidos por distintas sociedades en momentos previos a la ocupacion incaica y continuaron en uso bajo el poder estatal. Algunas de estas piezas tuvieron mayor aceptacion que otras por parte de incario, lo que permitio, o no, su dispersion hacia las areas centrales del imperio. Se ha planteado que una de las modificaciones implementadas en el NOA por los incas y en la metalurgia fue la movilizacion de productos terminados o semi-terminados a otras areas del imperio (Gonzalez y Gluzman, 2007). Las denominadas "placas santamarianas" rectangulares de bronce, tardias, muestran una amplia distribucion en momentos incaicos. Con origen en los valles Calchaquies, han sido registradas en la Puna jujena, en Catarpe en el norte de Chile, en los valles de Bolivia, en el sur de Peru (Moquegua), llegando a Sacsawaman en el corazon del Imperio (Gonzalez, 1992; Cruz, 2009-2011).

Las manoplas son otras piezas con origen en el NOA que se han registrado en Pueblo Viejo de Rodeo Colorado. Alberto R. Gonzalez y Victor Nunez Regueiro (1968-1969) consideran que corresponden a momentos tardios e incaicos, perdurando hasta la llegada de los espanoles, aproximadamente entre el 1200 y el 1550 d. C. Tambien, Eugen Mayer (1986: 49) atribuye a las manoplas una cronologia tardia y, en algun caso (La Paya), las ubica dentro de un contexto incaico. Tres de estas piezas se han detectado en PVRC y en otros sitios arqueologicos del NOA, principalmente en la Puna jujena, la Quebrada de Humahuaca y, en el norte de Chile, en Calama, Antofagasta y Quillagua (Gonzalez y Nunez Regueiro, 1968-1969), pero no parecen haber llegado a Bolivia ni a Peru.

En relacion a los brazales, Owen (2012: 99) considera que tuvieron una dispersion limitada y que no se han registrado en Peru debido, posiblemente, a que "pudieron haber quedado fuera de uso antes que el Inca llegara a la region, o pudieron haber sido parte de la tecnologia militar o iconografia local, que el Inca pudo no haber tenido interes en difundir". (11)

Otras piezas de metal debieron su dispersion a la expansion incaica, dado los movimientos de poblaciones, de objetos y de conceptos simbolico-religiosos y jerarquicos llevados a cabo a traves de un sistema de transmision estatal, por el que se distribuyeron a la largo del Tawantinsuyu. Podriamos considerar en este caso a las placas circulares de plata de mayor tamano que corresponderian a las denominadas tincurpas, insignias que usaban los nobles incas en ciertas festividades (Horta Tricallotis, 2008: 85). (12)

Algunos objetos de oro y de plata pudieron haber tenido un origen en diversos centros del Tawantinsuyu y su distribucion se llevo a cabo dentro del sistema estatal. Por ejemplo, las piezas de oro--pequenas campanillas o cubiletes--y de plata--tincurpas y placas circulares de menor tamano--que se registran en los asentamientos de estos valles. Estas piezas tuvieron una amplia distribucion y podrian ser relacionadas con grupos jerarquizados, "orejones", que cumplirian ciertas funciones de control y administracion en las producciones desarrolladas en estas serranias y valles orientales. Tambien podriamos incluir a la pulsera de plata de Cuesta Azul cuya decoracion, grabada con triangulos con puntos en su interior, es similar a la de una pulsera de bronce y plata hallada en Machu Picchu (Burger y Salazar, 2004: 180), y a la decoracion de una pinza del valle del Mantaro, en el Peru. En este ultimo caso Costin et al. (1989: 125) consideran que este tipo de decoracion grabada es una innovacion inca en la metalurgia wanka. Ademas, en las cercanias de Jauja fueron hallados fragmentos de cintas de metal con motivos decorativos similares (Owen, 2001).

Sin duda, las chipanas, brazaletes y pulseras tuvieron un notable valor simbolico, tanto para que el Inca exigiera su entrega a las provincias con minas, al darle valor de objetos sagrados e incluirlos en las capacochas y en otras ofrendas de alto significado ritual, como hemos detallado. Tambien eran recibidas por el Inca y distribuidas en el sistema de regalos y contra-regalos a curacas y orejones, siendo ornamentos masculinos y de grupos jerarquizados.

La determinacion de la composicion de estas piezas y el conocimiento de la geologia regional es relevante para contemplar la posibilidad de fabricacion local, tal como podrian ser considerados los brazaletes y pulseras de cobreniquel, lo cual aun debe ser verificado con mayores analisis.

Consideramos que estos valles fueron parte de un sistema macro-regional de produccion minero-metalurgico incaico en el que ciertos grupos jerarquizados se movian entre distintas regiones, movilizando elementos de prestigio. Sin embargo, es muy dificil probar, aun utilizando documentacion historica y arqueologica, la proveniencia o el recorrido de estos grupos especializados. A pesar de haber senalado ciertas relaciones con la zona de Jauja, en Peru, es dificil determinar si los artesanos metalurgistas pudieron haber tenido ese origen y si grupos de esos plateros Chipana fueron trasladados a los valles de Tarija y de Salta durante la ocupacion incaica.

Durante la colonizacion espanola, las chipanas y otros ornamentos de metal posiblemente continuaron manteniendo su valor como elementos de prestigio y de intercambio entre la poblacion indigena de esos valles orientales. Sin embargo, al destruirse alli el sistema de produccion minero-metalurgico incaico, su fabricacion, que pudo haberse reducido al ambito domestico, parece declinar en calidad e incorporar tecnologia hispana, con el agregado de plomo.

Agradecimientos

A Lia Guillermina Oliveto, Lydia Fossa, Maria Ester Albeck, Maria Florencia Becerra, Federico Garcia Blaya, Luis Borrero, Olga y James Brennan.

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(1.) Radiocarbon Calibration Program 1986-2017 M. Stuiver y P.J. Reimer usado junto con M. Stuiver y P.J. Reimer 1993. Radiocarbon 35:215-230. Labcode 001 Description Radiocarbon Age 1030 [+ o -] 120 Calibration data set shcal 13.14 c Hogg et al. 2013. One Sigma Ranges [start: end] relative area [cal AD 904: cal AD 920]0.0446--[cal AD 968: cal AD 1188] 0.95554. Two Sigma Ranges [start:end] relative area [cal AD 777: ca Labcode 001 Description Radiocarbon Age 810 [+ o -] 40 Calibration data set: shcal 13.14c Hogg et al. 2013. One Sigma Ranges: [start: end] relative area [cal AD 1228: cal AD 1278] 1. Two Sigma Ranges [start: end] relative area [cal AD 1189: cal AD 1194] 0.006505-[cal AD 1196: cal AD 1296]0.99395. Ranges marked with a * are suspect due to impingment on the end of the calibration data set. Hogg et al. 2013.

(2.) Un brazalete tambien de aleacion cobre-zinc--laton--fue hallado en Doncellas, en la Puna jujena (Rolandi de Perrot, 1974: 159), con una cronologia similar. l

(3.) La traduccion es nuestra.

(4.) Un pillo o pillu es una corona de oro u otro metal (Gonzalez Holguin, 1608).

(5.) Estos materiales forman parte de la Coleccion Marquez Miranda, depositada en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata (MCNLP).

(6.) En todos los casos se llevaron a cabo los analisis para la determinacion de dichas materias primas.

(7.) Un socorro consistia en "Dinero, alimento u otra cosa con que se socorre" o "Ayudar o favorecer en un peligro o necesidad", segun el Diccionario de la Lengua Espanola (1936).

(8.) Agradezco este dato a la Dra. Lydia Fossa.

(9.) Martinez Garnica (1989) analiza el documento "Averiguaciones sobre el modo como los indios del pueblo de Zimpieguas fabricaban manillas del oro. Tamalameque, del 15 de enero de 1555" (AGI, Justicia 587-A. Ff 739r-743 v).

(10.) Agradecemos estos datos de la Dra. Lydia Fossa (junio, 2017).

(11.) La traduccion es nuestra.

(12.) Owen (2012: 180) registra la mayor concentracion de estas placas en Moquegua, Peru.

Beatriz N. Ventura *

* Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas (CONICET)--Instituto de Arqueologia, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires, Argentina. E-mail: beatrizventura2006@yahoo.com.ar

Fecha de recepcion: 27 de junio de 2018. Fechas de aceptacion: 28 de octubre de 2018

Leyenda: Figura 1. Mapa del sector de los valles orientales del norte de Salta (Argentina) con los sitios mencionados en el texto.

Leyenda: Figura 2. Uso de chipanas entre los emblemas de poder usados en festividades y celebraciones (Guaman Poma [1615] 1980: 258-260).

Leyenda: Figura 3. a-b-c) brazaletes tubulares; d) pulsera; e) manopla de Pueblo Viejo de Rodeo Colorado (a: 7941-26172; b: 7942-26173; c: 7300-25196; d: 7946-26177; e: 7887-26115). Corresponde a la numeracion del Inventario del MCNLP, Coleccion Marquez Miranda.

Leyenda: Figura 4. Sector del mapa anonimo de la Provincia de Charcas depositado en la Biblioteca Nacional de Paris, donde se senala a Los Chipanas. Se ha marcado tambien la ubicacion de Tarija y Los Cangrejos.
Tabla 1. Resultados de los analisis de composicion de los brazaletes
tubulares, pulseras, manoplas y brazales de los sitios arqueologicos
del valles de Nazareno. Corresponde a la numeracion del Inventario
del MCNLP: Coleccion Marquez Miranda y los realizados por Juan
Carlos Balmas. (PVRC significa Pueblo Viejo de Rodeo Colorado).

Invent. MCNLP       Categor.              Proced.             Peso
                                                             (grs)

25342                     Pulsera            Cuesta Azul        20
26261                     Manopla   Iruya-Santa Victoria      92,4
25197                      Brazal                   PVRC     140,9
26166                     Pulsera                   PVRC
26172           Brazalete tubular                   PVRC      88,6
26173           Brazalete tubular                   PVRC
26115                     Manopla                   PVRC     170,9
26185                      Brazal                   PVRC     109,2
25196           Brazalete tubular                   PVRC      40,2
26116                     Pulsera                   PVRC
Analis.Balmas             Pulsera              El Molino
Analis.Balmas             Pulsera            Cuesta Azul

Invent. MCNLP      Metal        Cu        Sn     Zn        Ag

25342                  Plata      5,1                    94,9
26261                 Bronce    87,54   12,46
25197                 Bronce    94,39     5,6
26166           Cupro-Niquel    96,18
26172           Cupro-Niquel    94,22
26173           Cupro-Niquel    90,72
26115                 Bronce    97,01    2,86
26185                 Bronce    90,16    5,31
25196                 Bronce     94,5     5,5
26116                 Bronce    88,29   11,27
Analis.Balmas                            10,3   0,31
Analis.Balmas                            13,2   0,44

Invent. MCNLP    Ni     Pb    Fe

25342
26261
25197
26166           3,85
26172           4,36
26173           3,35          2,3
26115
26185
25196
26116                         0,5
Analis.Balmas           6,7
Analis.Balmas          10,1

Tabla 2. Plateros indios de Jauja en los siglos XVI y XVII
(Vetter Parodi, 2013. Anexo 2: 352).

Nombre             Ocupacion     Anos      Repartimiento   Provincia

Ignacio Chipana    Platero     1664-1682   Hananguanca     Xauxa
Juan Chipana       Platero     1664-1682   Hananguanca     Xauxa
Lorenzo Chipana    Platero     1664-1682   Hananguanca     Xauxa
Martin Chipana     Platero     1664-1682   Hananguanca     Xauxa
Sacarias Chipana   Platero     1664-1682   Hananguanca     Xauxa
Pedro Chipana      Platero     1664-1682   Hananguanca     Xauxa

Nombre             Doctrina    Ayllu        Archivo

Ignacio Chipana    Huancayo   Plateros   ARH,ff 707-718
Juan Chipana       Huancayo   Plateros   ARH,ff 707-718
Lorenzo Chipana    Huancayo   Plateros   ARH,ff 707-718
Martin Chipana     Huancayo   Plateros   ARH,ff 707-718
Sacarias Chipana   Huancayo   Plateros   ARH,ff 707-718
Pedro Chipana      Chupaca    Plateros   ARH,ff 707-718
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Title Annotation:ARTICULO DOSSIER
Author:Ventura, Beatriz N.
Publication:Memoria Americana. Cuadernos de Etnohistoria
Date:Jan 1, 2019
Words:9258
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