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Caucho, explotacion y guerra: configuracion de las fronteras nacionales y expoliacion indigena en Amazonia.

Amazonas, borracha, exploracao, povos indigenas

Rubber, Exploitation and War: the Configuration of National Borders and the Pillaging of Indigenous People in the Amazon

Borracha, exploracao e guerra: configuracao das fronteiras nacionais e espoliacao indigena na Amazonia

Introduccion

La conformacion de los limites territoriales a lo largo de la region amazonica empieza a perfilarse cuando la corona espanola en 1718 elimina la Audiencia de Quito y adscribe su territorio a Santafe de Bogota. Incide igualmente la expedicion de una cedula real en 1803 que "separa al Gobierno de Guayaquil y a la Comandancia General de Maynas (Mainas) de la jurisdiccion de Quito, entonces sujeto a la autoridad de [Santa Fe de] Bogota, y los subordina directamente a Lima" (1). Otra Cedula restituye Guayaquil y Maynas al Virreinato de Nueva Granada en 1819. Los vastos territorios amazonicos de la Provincia de Maynas corren la suerte de Guayaquil y pasan asi a depender sucesivamente de Quito, Bogota, Lima y, de nuevo, Bogota, capital del Virreinato de Nueva Granada y proxima a convertirse en la capital de la Republica Neogranadina o de Colombia, hoy referida comunmente por los historiadores como la "Gran Colombia". Conforme al mandato del Congreso de Angostura (diciembre de 1819), esta Republica la integran cuatro entidades territoriales: Ecuador y Panama, ya adscritas al anterior Virreinato y otrora Reales Audiencias, la Capitania de Venezuela y la Colombia actual. La" Ley de Division Territorial" de Colombia de 1824 es juzgada lesiva por Ecuador y Peru, cuyas ambiciones abarcan a Guayaquil y al "Distrito del Sur"--desde la guerra de 18221830 con Colombia--, refleja la jurisdiccion santaferena sobre Popayan, Pasto, Maynas y otros territorios selvaticos como Jaen.

La implosion de la Gran Colombia tiene lugar en los anos 1830-31. Tan vasto territorio "distaba de cumplir virtualmente todas las condiciones para la construccion de una identidad nacional" (2), lo cual genera reclamos contrapuestos de todos los Estados concernidos en cuanto a la Amazonia granadina, de Colombia, Ecuador y Peru. Jaen revierte al Peru, pero la suerte de Maynas queda suspendida entre los derechos jurisdicionales que Colombia y Ecuador esgrimen en un ambito diplomatico y politico, y la vigorosa expansion selvatica de Peru, seguida mas al este por Brasil. Venezuela tambien tiene intereses al respecto. Desde la era republicana temprana, en efecto, Peru y Brasil vienen desarrollando una politica 'expansiva' hacia el espacio amazonico, de fronteras mal definidas, contrariamente a Colombia y Ecuador. Alli donde la indefinicion pudiera frenar una ocupacion agresiva, los civiles toman el relevo.

La forma en la cual, "desde un centro comercial e industrial tan importante como Iquitos Peru irradia su obra de expansion y colonizacion sobre la margen septentrional del Amazonas [alarma] a los plenipotenciarios de la Nueva Granada, Ecuador y Venezuela en Lima" (3). Este imperio comercial llegara a ser conocido, como la Casa Arana, por el impulso que, a fines del siglo XIX e inicios del XX, le da el empresario cauchero y congresista peruano Julio Cesar Arana del Aguila.

El desarrollo de la navegacion a vapor por el Amazonas acompana el de las especies amazonicas comercialmente apetecidas en el mundo. El caucho americano se conoce con ese nombre, de origen indigena ('cauchuc', quizas), desde el comienzo del siglo XV. El comercio de caucho extraido por indigenas de la selva tropical suramericana se viene dando desde inicios del siglo XIX en forma de pequenas manufacturas exportadas clandestinamente a EE.uu. para la fabricacion de calzado, globos y tubos (4). Se produce un auge importante a mediados del mismo, cuando se abren los puertos brasilenos a la navegacion internacional con el Tratado de Libre Navegacion de 1851 entre Brasil y Peru y se eleva el comercio amazonico de doble via con Europa. El primer socio europeo es Inglaterra, quien domina los principales rubros de exportacion e importacion de materias primas. Al tiempo, el impacto de la navegacion a vapor es intraamazonico, porque da acceso al circuito de produccion gomifera. Se reducen los tiempos y aumentan conmensuradamente los volumenes de carga, incluidos el caucho y materiales y equipos para la construccion de campamentos. La fiebre de la quina, primero, y del caucho, luego, impulsan el crecimiento de Iquitos y la apertura del rio Putumayo a la navegacion comercial. Tambien trae consigo un patron generalizado de explotacion feroz de los indios amazonicos, en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Peru y Venezuela.

Iquitos, fundado en 1757 por los jesuitas, se convierte en 1864 en la capital de la entonces provincia peruana de Loreto, en el antiguo territorio de Maynas. Mas importante aun, segun Lagos (5), es la llegada al puerto de dos vapores, una goleta y un bergantin (britanico), que la historia recuerda ante todo por su carga: traen toda suerte de provisiones, maquinarias y objetos de gran utilidad para un asentamiento joven, con afan de crecer. No resulta "casual que la llegada de los navios inici[e] una nueva era", marcada por un "comercio desaforado" con el continente europeo (6). Dos anos mas tarde nace formalmente Leticia como parte de la misma Provincia de Loreto.

La busqueda de sustancias tropicales codiciadas por el Occidente alienta esta colonizacion 'informal' peruana--y, en menor grado, brasilena--de la Amazonia granadina. Al comienzo, el mayor aliciente es la quina, corteza del "quino" y cuyos alcaloides, incluida la quinina, poseen virtudes terapeuticas y particularmente antipaludicas, ya conocidas por las culturas precolombinas del Peru. En la decada del setenta se inicia la explotacion comercial de la quina amazonica en el vasto territorio de lo que habia sido la Provincia de Maynas.

El futuro presidente Rafael Reyes habia descubierto la Amazonia cuando era joven adolescente y, junto con sus hermanos, es uno de los primeros 'quineros' o agricultor de la quina, hasta la quiebra de su empresa familiar, en 1885 (7). Como comerciante de quina y socio de la Compania del Caqueta, se propone inaugurar una nueva ruta exportadora que evite pasar la cordillera de los Andes y utilice la cuenca del Amazonas, cuya principal via de acceso es el rio Putumayo. Suena con un vasto sistema de navegacion, de cerca de 1800 km o mas, hasta la desembocadura del Amazonas. Pero Brasil venia negando el ingreso a buques de bandera extranjera e inhabilita asi el uso del Putumayo hasta el mar por barcos colombianos. En 1875, Reyes se reune en Rio con el emperador Pedro il de Braganza y logra que se autorice la navegacion de ambos rios por buques brasilenos y colombianos (8). El acuerdo antecede en once anos a la declaratoria de libre circulacion del rio Amazonas por Brasil.

La conformacion del imperio del caucho

Desde fines del siglo XIX, con el boom del automovil, la industria occidental se vuelca hacia el caucho o "jebe", entonces originado tanto en el Heveas brasiliensis, proveniente del Amazonas brasileno, como en el Castilloa ulei, abundante en la region del rio Putumayo (9). El armamentismo que antecede y acompana a la Primera Guerra Mundial arrecia la demanda de caucho. El caucho desplaza la quina del primer lugar y tendra su apogeo poco antes de dicha guerra (10). El comerciante cauchero Julio C. Arana se muda de Rioja hacia el este, a Yurimaguas, capital del Alto Amazonas, con presencia de firmas comerciales como la de Manuel Morey e Hijos. Da el primer paso para convertirse en cauchero, comprando una "estrada" de arboles gomeros. Decepcionado con los ingresos del negocio, la revende, con todo y sus recolectores, prefiriendo la ocupacion de "aviador", o sea, de proveedor de quienes trabajaban en la selva, endeudando a los patrones caucheros y siendo pagado con caucho en vez de dinero. Esta modalidad era mas rentable y le permite figurar como comerciante de una materia prima asociada con empresarios importantes (11).

A finales de la decada del ochenta Arana se traslada hacia el nordeste, a Iquitos donde arma una impresionante infraestructura comercial y logistica. Tambien acepta comprar y transportar quina. Aprende de los caucheros colombianos asentados en el margen del rio Caraparana, donde mas tarde operara la estacion de El Encanto, que a la calidad del caucho amazonico se suma otra 'ventaja competitiva' imbatible: una mano de obra indigena que nada cuesta cuando es esclavizada. Ya sabe transportar y comercializar el caucho que le venden peruanos y colombianos. Ahora, tiene claro en que condiciones podra producirlo con lucro.

No tarda en configurarse una organizacion amazonica singular que va desde "las grandes firmas compradoras y las casas comerciales" (12), hasta los siringueros o caucheros. Aquellas tienden a ser alemanas o peruanas y estar radicadas en Manaos, principalmente, pero tambien en Iquitos y Yurimaguas. Arana se hace socio con bolivianos (Nicolas Suarez), espanoles (Nicolas Vaca Diez) y franceses (Charles Mouraille), entre otros.

Arana trata con intermediarios comerciales quienes les compran el caucho a los "cuadrilleros". Estos ultimos organizan centros caucheros, barrancas o barrancones (13) y emplean cuadrillas indigenas u ocasionalmente blanco-mestizas que extraen el latex de la siringa. De alli obtienen el caucho, que les venden a las "firmas" y "casas".

En toda la cadena impera una practica generalizada de explotacion llamada el "endeude" (14). En el nivel mas basico, el cuadrillero o cauchero aventajado le adelanta al siringuero "la comida, la ropa y la polvora necesarias para la subsistencia en la selva", junto con sus herramientas de trabajo, y las descuenta del valor de la compra (15). Fija arbitrariamente un precio elevado, que este no alcanza a cubrir, con lo cual el siringuero queda atado de por vida al sistema de "endeude". Una relacion afin ata entre si a los demas actores de la cadena en cada eslabon: el cuadrillero al intermediario y, este, a la "firma" o "casa".

Los brasilenos siguen un patron similar en su pais pero, en la zona del Putumayo; se les recuerda ante todo por su compra de ninos indigenas a las comunidades a cambio de hachas. Los ninos 'adquiridos' son desarraigados para siempre de sus familias, su comunidad y su tierra, y llevados a las vastas zonas caucheras de Brasil e inclusive Bolivia en donde laboran como mano de obra esclava de por vida (16).

Desde 1896 Arana goza de una posicion economica respetable y cubre un gran numero de areas caucheras de las cuales es el unico "aviador". Las grandes firmas comerciales de Iquitos lo respaldan y le otorgan un credito de mas de 40 000 libras esterlinas (17). En ese mismo ano constituye la sociedad J. C. Arana y Hermanos con conexiones comerciales en Lisboa, Nueva York, Londres y otras ciudades europeas (18). Uno de sus socios sera el colombiano Juan Vega, futuro consul en Iquitos (1904-1905). Dos anos despues se inauguran dos rutas directas de vapores britanicos entre Iquitos y Liverpool, eliminando la necesidad de un transbordo en Belen de Para (Brasil) (19).

Arana ubica un rio poco explotado en 1899 hasta aquel entonces, navegable en cerca de sus tres cuartas partes y cuya cuenca de 520 000 [km.sup.2], controvertida por Colombia, Ecuador y Peru, pero sin control efectivo de ninguno, encierra una gran cantidad de caucho: el Putumayo (20), Desde entonces, este sera su 'nicho'.

A partir de entonces, Arana busca hacerse elegir en cargos publicos y empresariales; asi, en 1902 es elegido alcalde de Iquitos y, un ano despues, presidente de la Camara de Comercio. De alli en adelante, cuenta con la colaboracion activa de las autoridades civiles y militares de la ciudad para apoyar y expandir sus adquisiciones. Un ano mas tarde, consolidada ya su posicion en Iquitos y convencido de que el escenario mas importante es Manaos, Arana se traslada alli y funda una sucursal de J. C. Arana y Hermanos. En el quinquenio que sigue, impulsa una 'integracion vertical' novedosa bajo su mando que va desde el siringuero hasta la "casa" propiamente dicha, en Manaos. Acapara las rentas del negocio a punta de sembrar desolacion y muerte en la selva.

La inescrupulosidad de Arana es la regla antes que la excepcion. Los caucheros de toda raigambre en la region del Putumayo, de los cuales los primeros habian sido colombianos pero, tambien alli y en otras latitudes brasilenos, bolivianos, ecuatorianos, peruanos y venezolanos, habian esclavizado al indio amazonico para la extraccion y el transporte del latex. La Casa Arana, sin embargo, va mas lejos. Contrata en Barbados, en 1904, unos doscientos capataces antillanos de nacionalidad britanica para 'encuadrar' a los indigenas. Se les denomina "racionales", quienes se senalan como autores materiales de multiples atrocidades que la historia registrara. Cuentan con indigenas huerfanos, ensenados a brutalizar a sus congeneres y denominados "boys" o "muchachos", como colaboradores efectivos en su labor represiva. En palabras de Lagos, Arana "introduce la violencia y el terror pero sin desvirtuar la transaccion entre patron y peon" (21). Al norte del rio Putumayo, casas colombianas y britanicas toman el relevo de la compra del caucho--a los colonos en este casohasta la conclusion de la Segunda Guerra (22). El endeude es aplicado luego, identicamente y durante tres decadas, a la carne, al pescado y a las pieles: de tigrillo, perro de agua, caiman, chiguiro, [animales] de plumas y adornos exoticos. Amparadas en la ficcion de una transaccion comercial, estas practicas tambien reproducen la explotacion del indio americano por el colonizador europeo en Latinoamerica desde inicios de la Conquista.

En tiempos modernos, una masacre afecta cuatro personas o mas segun el gobierno de Colombia, tres o mas segun las Naciones Unidas. El alcance de las masacres de indigenas a manos de la Casa Arana alcanzaba hasta cien veces mas. Kuiru senala, en particular, la quema alucinante de trescientos uitotos en su maloca, a inicios del siglo por orden del colombiano Rafael Larranaga, entonces asociado con los hombres de Arana. Con esta masacre, queda exterminado el Clan Rienizai de los uitoto. Duycui, tatarabuelo de Kuiru y jefe del Clan Ayneni, le habia dado originalmente la bienvenida a Benjamin Larranaga, padre de Rafael, quien llevaba consigo "espejos y cuentas de color". Segun la misma fuente, los crimenes de lesa humanidad contra los indios amazonicos empezaron con la llegada de Arana, asi participaran en ellos caucheros de otras nacionalidades (23).

Por la persuasion o la fuerza, Arana tambien adquiere las caucherias de sus rivales, peruanos, primero; colombianos luego (24). Usa la practica del "enduede" para sobrefacturar diez a veinte veces el valor de sus ventas, sumar intereses de usura y reclamar deudas impagables. Termina haciendose a sus propiedades como 'dacion en pago', asi lo describa todo, eufemisticamente, como "entrar en relacion de negocios" (25). Le presta refuerzo, en ocasiones, la guarnicion de Iquitos. Entre las colombianas, resaltan La Chorrera, cedida bajo presion por Larranaga en 1905, quien muere al poco tiempo; y El Encanto, vendido por los hermanos Calderon en 1907. Estas seran las principales 'oficinas' y centros de acopio de la Casa Arana. El despojo sangriento de los ultimos caucheros colombianos radicados en el Caraparana es observado por el joven ingeniero canadiense Walter E. Hardenburg y forma parte de sus extensos relatos orales y escritos sobre los crimenes y sevicias de la Casa Arana, cometidos principalmente contra indigenas (26). El numero de caucheros colombianos muertos por orden de Arana puede ser del orden de 150 (27). Sus quejas al Gobierno Nacional ilustran la inanidad de los esfuerzos para protegerlos de la "Casa" (28).

[ILUSTRACION OMITIR]

La Casa Arana organiza a la poblacion indigena para colonizar la que hoy se reconoce como selva colombiana mediante la construccion y el mantenimiento de largas trochas y "varadores" o paso entre rios diferentes (29), conectando entre si los grandes rios de la cuenca orinoco-amazonica. Estos corren del oeste al este, mientras que las trochas y los varadores van generalmente de sur a norte. En esta forma, ocupan de facto una proporcion ingente de la region amazonica colombiana, asi 'cuadriculada': Leticia, Amazonas, Bajo Caqueta y Putumayo Oriental. De esta superficie, del orden de 135 000 [km.sup.2], explotan efectivamente poco menos de la mitad (60 000 [km.sup.2]) segun Molano (30).

En el 'mapeo' cartografico que sigue se identifican mas de cuarenta campamentos caucheros de la Casa Arana, incluidos cuatro "centrales" o de "embarque". Entre estos resaltan El Encanto, La Chorrera (campamento central) y otros mas pequenos (31).

La aproximacion de las autoridades colombianas a este vasto espacio tiende a plasmarse 'en el papel', mediante folios que registran los acuerdos internacionales suscritos con gobiernos vecinos de la cuenca amazonica para resolver con Brasil, Ecuador, Venezuela y Peru diferendos limitrofes heredados de la Colonia. En dichos acuerdos no consta interes explicito en proteger a la poblacion indigena. Las iniciativas individuales de funcionarios y pobladores colombianos tampoco reciben apoyo de su Cancilleria.

Varios argumentos suenan una y otra vez para 'explicar' el abandono en el cual las autoridades de Bogota mantienen historicamente a la region amazonica colombiana: distancia del poder central; inexistencia o precariedad de vias y medios de transporte hasta muy entrado el siglo XX -aunque hoy sigue siendo aerea la unica via directa Bogota-Leticia-; incomodidades y peligros resultantes para trasladarse tan lejos; superioridad en numero y capacidad belica de las fuerzas militares peruanas, a las cuales se suman curtidos colonos y efectivos civiles amazonicos del pais vecino; y desprecio colombiano hacia la poblacion local, compuesta por una mayoria indigena caricaturizada como 'salvaje' y una minoria de blancos y mestizos marginales del interior del pais. Estos huyen de la 'civilizacion' por distintas causas: deudas y problemas con la justicia, servicio militar obligatorio, penas de amor, escandalos sociales o simple busqueda de la aventura, como los personajes Arturo Cova y Alicia, de La Voragine de Jose Eustasio Rivera.

Valida este ultimo argumento la tranquilidad con la cual los civiles peruanos, secundados por algunos integrantes de la Fuerza Publica del vecino pais, ocupan territorio colombiano, desarrollan sus actividades y cometen impunemente crimenes de lesa humanidad contra los indios amazonicos, muy bien descritas por Vargas Llosa (32).

La compania J. C. Arana y Hermanos es substituida en 1907 por la sociedad britanica Peruvian Amazon Rubber Company, recien constituida en Londres. Entre sus socios principales resaltan figuras prestantes de la sociedad britanica, junto con un viejo asociado de Arana, el colombiano Diego Enrique Cortes, a quien el presidente Reyes ha acreditado en 1905 como ministro plenipotenciario (embajador) de Colombia en Washington, D. C.

Una Comision oficial britanica, presidida por el irlandes Roger Casement, investiga entre 1910 y 1911 el trafico de caucho e indios esclavos por parte de la Peruvian Amazon Rubber Company, sociedad britanica inscrita en la bolsa de Londres, y comprueba que la correspondiente "invasion" comenzo en el siglo XIX, al iniciarse la decada del noventa (33). Tambien descubre los crimenes de lesa humanidad que aquellas cometen contra los indios amazonicos, en el vasto territorio ubicado entre los rios Caqueta y Putumayo, en la mitad occidental del actual departamento colombiano del Amazonas.

Hacia la misma epoca, Giku bisabuela de Kuiru (34), obligada a cultivar su parcela o chagra para los caucheros, es aprisionada en un cepo por funcionarios de la Casa Arana con su hijito mayor cenido a su espalda en su carguero o cincha. Le parten la quijada a patadas, latigazos y punetazos. Ella se desmaya y, al volver en si, encuentra a su pequeno muerto de hambre. Sobrevive a la tortura y, desde entonces, su aspecto singular causara temor entre su prole.

Las dos camaras del Congreso de Colombia aprueban en 1911, a instancias del senador liberal Rafael Uribe Uribe, una Resolucion particularmente diciente que evoca el establecimiento, "por conquista y despojo", de "caucheros peruanos, primero, y autoridades de ese pais, despues" (35). La misma declara que dicha presencia "ha sido con desconocimiento de los derechos de Colombia" y "sin que esta haya renunciado a reivindicar su dominio en esos territorios" (36).

En marzo de 1911 sale el Informe sobre el Putumayo de Roger Casement para la cancilleria britanica, en donde relata con precision los crimenes de la Casa Arana y su ocupacion de oficio (sin titulos) de los vastos territorios que explota al norte del rio Putumayo.

Catorce meses mas tarde se publica el Blue Book on Putumayo, como se denominan el Informe e Informe Especial de la Comision Selecta sobre el Putumayo de la Camara de los Comunes. El Blue Book lo resena todo en detalle. Sin embargo, la singular falta de afan de las autoridades peruanas, salvo excepcion, para investigar e inhabilitar a las 237 personas denunciadas por crimenes presuntos (37) y las tensiones crecientes que escuecen a Europa y anteceden a una cada vez mas cercana 'Primera' Guerra Mundial, traen inaccion y desidia de todos los paises concernidos, incluida Colombia. Esta incuria afecta por igual la explotacion peruana de la Amazonia colombiana y peruana y de sus pobladores, incluidos acaso 10 000 indigenas superstites de sus 40 000 a 100 000 antepasados que alli moraban al iniciarse la colonizacion peruana en 1893 (38).

A inicios del ano 1913, un juez britanico pide el cese de actividades de la sociedad inglesa Peruvian Amazon Rubber Company, por mandato de la Corte Suprema de Justicia (39). Esta se derrumba cuando su propio gerente general confiesa publicamente la carencia de titulos sobre las tierras que explota en el Putumayo, por mero "derecho de ocupacion" (40). El descredito general de la Casa Arana tambien le cierra puertas en el continente europeo. El desprestigio que traen sus practicas genocidas hace inevitable la disolucion de la britanica Peruvian Amazon Rubber Company, que solo se logra en 1920.

Al tiempo, empieza a declinar el negocio del caucho amazonico por la competencia que le propinan las nuevas plantaciones de Malasia, Java y Sumatra, a donde los mismos britanicos han llevado una cantidad masiva de semillas de Heveas brasiliensis o siringa. Tambien se perfilan distintas materias sinteticas que lo tornaran desueto. Parece ser el fin de la "Casa" pero no lo es. Los preparativos de la Guerra Mundial generan un nivel de demanda suficiente para mantener un precio estable para el caucho amazonico y permitir su supervivencia, lejos del 'mundanal ruido' internacional y sin que salga a relucir el apellido Arana, pero con el respaldo persistente de la clase dirigente de Manaos, Iquitos y Lima. Bajo otros nombres, "la Casa Arana subsist[e] hasta finales de la decada del treinta" y, "pocos anos antes del conflicto colombo-peruano, la compania desplaz[a] la poblacion indigena sobreviviente hacia el Peru, dejando practicamente vacio el gran territorio localizado en el actual departamento del Amazonas" (41).

En su exposicion citada al inicio de este capitulo, Antonio Jose Uribe destaca "la historia de las ocupaciones territoriales de las comarcas amazonicas durante los ultimos setenta anos", tiempo este que, a su juicio, "es factor muy favorable a Peru y obra en contra nuestra" (42).

La guerra contra el Peru

La firma secreta del tratado de delimitacion fronteriza Lozano-Salomon por Colombia y Peru en 1922 deja en manos colombianas el llamado Trapecio Amazonico, cuyo punto mas austral es la ciudad de Leticia, capital del departamento del Amazonas, "a cambio de recibir como contrapartida el triangulo de Sucumbios, valiosa franja territorial de importancia estrategica para el Peru" (43). El intercambio forma parte del 'domino' de diferendos limitrofes que con maestria arma y maneja el presidente Augusto B. Leguia y Salcedo, cuyas gestiones aseguran mediante tratado cuatro de las cinco fronteras del Peru. EE.uu. interpone sus buenos oficios a favor de Colombia, aun 'dolida' por la perdida de Panama, y Leguia aprovecha esta postura porque esta "dispuesto a dilatar la ratificacion del tratado hasta que ... se hubiera resuelto el asunto del plebiscito de Tacna y Arica", cuyo laudo arbitral ha de ser firmado por el presidente estadounidense (44).

Como lo afirma Garay, el Peru republicano es una replica en pequeno del Virreinato del Peru. Su interes por la Amazonia solo ocurre a finales del siglo XIX, ligado a la expansion cauchera en la posguerra del conflicto del Pacifico (45).

En 1925 se publica La Voragine, novela memorable de Jose Eustasio Rivera, que narra las desventuras del colombiano Arturo Cova, quien busca a la selva y termina tragado por ella. Rivera describe en detalle la inmisericorde esclavizacion de los indios amazonicos por la Casa Arana y sus socios (46) al norte del rio Putumayo y la feroz competencia entre caucheros de varios paises como Colombia y Venezuela, en un entorno en donde el fuerte atropella y elimina al debil. La informacion esencial de Casement (1911-1912) y otros testigos de la epoca es referida o aludida en Rivera (47), si bien con estilo novelesco y de la boca de uno de sus personajes, Clemente Silva.

Tras 44 anos de hegemonia conservadora, en 1930 es elegido presidente el liberal Enrique Olaya Herrera y entra en vigor el Tratado Lozano-Salomon. Como canciller de Colombia en 1910-1911, Olaya habia tenido a su cargo la negociacion diplomatica del caso de La Pedrera. El 1 de septiembre de 1932, 49 ciudadanos iquitenos y pucallpinos al mando del ingeniero Oscar Ordonez y del alferez Juan La Rosa se toman a Leticia, azuzados por el peruano Enrique A. Vigil Chopitea y, detras de bambalinas, por el mismo Julio C. Arana, y declaran su incorporacion al Peru. Enrique V igil es descendiente presunto de uno de los fundadores de Leticia, de mismo nombre, y dueno del vasto ingenio azucarero La V ictoria, establecido en el llamado Trapecio Amazonico colombiano a escasos veinte kilometros de la ciudad.

"Dias despues y por orden expresa del Presidente peruano Sanchez Cerro, la pequena localidad de Tarapaca, sobre la margen sur del rio Putumayo", es "tomada tambien por fuerzas militares peruanas y convertida en fortin atrincherado". Al ser Tarapaca un "lugar estrategico por su proximidad a ... Brasil y sus caracteristicas topograficas", con dominarla "se controlaba la navegacion" rio abajo "por este importante tributario del rio Amazonas" (48). Una consideracion afin habia asistido a Peru en el conflicto de La Pedrera mas de dos decadas antes.

El gobierno peruano se opone a que las canoneras colombianas apostadas en el rio Putumayo se trasladen a Leticia para restablecer el orden. Al poco tiempo, el 17 de septiembre de 1932, Colombia le declara la guerra al Peru. ?Por que tanta demora, tratandose de una ocupacion de facto que venia desde hacia tres decenios?

En otros terminos ?por que termina la 'indiferencia' de Bogota? Olaya Herrera consulta la polarizacion del pais y organiza un gobierno de unidad nacional. Que mejor causa para unir a las dos corrientes politicas tradicionales que la lucha contra el enemigo externo, en un pais aun traumatizado por la perdida de Panama (1904). La misma desfachatez peruana tambien impacta el imaginario colectivo colombiano. Leticia era peruana para todos los efectos practicos, incluida la circulacion de la moneda (el sol). ?Para que, entonces, formalizar este control defacto, como lo pretenden los 49 'expedicionarios'? Pareceria un error tactico de la autoridad peruana apoyar dicha expedicion, como lo demuestra su interdiccion al traslado de las canoneras. De no ser por este apoyo, el Peru habria podido declinar toda responsabilidad oficial en la materia. Cuando se lo impide, se desboca el patriotismo colombiano.

El irredentismo peruano se explica por otra causa: la tardia entrada en vigor del Tratado Lozano-Salomon, ratificado por nuestros vecinos en 1927, tras intensos debates en el Congreso peruano. Un arancel colombiano ahora entra a gravar las ventas de azucar del ingenio precitado, cuyo unico mercado es Iquitos, capital amazonica del Peru. Una circunstancia afin merma la rentabilidad de los caucheros peruanos y, en primer lugar, de la antes llamada Casa Arana, cuyo principal accionista sigue siendo Julio C. Arana. Este se ha opuesto ferreamente a la ratificacion del tratado, junto con otros congresistas a quienes lidera, y, finalmente, tanto el como el presidente peruano Luis Miguel Sanchez Cerro, parece haber esperado inhabilitar el tratado de 1922 por medio de un conflicto belico. Hoy no cabe duda de que Arana ha sido uno de los principales impulsores de la toma de Leticia y la guerra con Colombia.

Durante el conflicto y antes del mismo, Alemania y EE.uu. favorecen a Colombia. Brasil se declara formalmente neutral, pero tambien se inclina hacia nuestro pais. En cambio, el Reino Unido mantiene una actitud de simpatia hacia la causa peruana. Las gestiones del general Vasquez Cobo para adquirir naves de guerra prosperan en Francia y Alemania, mas no en el Reino Unido, Espana e Italia, por cuenta de las eficaces gestiones diplomaticas peruanas. Sin embargo, logra contratar la fabricacion de dos destructores por una firma britanica, pero en Portugal.

Son muy desiguales las fuerzas militares en el conflicto. Se esta lejos de los 12 000 a 15 000 efectivos regulares de la otrora Gran Colombia, un siglo antes, mas otros tantos milicianos (49). Segun Mariano Ospina Pena, las fuerzas regulares peruanas suman mas de 17 000 hombres, contra 6000 para las colombianas, incluidos 220 hombres en la Amazonia (50). Su armada y fuerza aerea son apenas incipientes. Peru cuenta en cambio con una marina de guerra de mucha tradicion y poderosos equipos belicos: terrestres, aereos, navales, e inclusive, submarinos. Finalmente, las FF.MM. de Colombia se hallan desmoralizadas por la depuracion reciente de su oficialidad, juzgada favorable al conservatismo por la administracion liberal de Enrique Olaya Herrera.

Sobre la marcha, Colombia debe fortalecer su ejercito, formar tambien una marina de guerra y "convertir la naciente Arma Aerea en una aviacion militar que superara la decrepitud de los pocos aparatos de escuela adquiridos en el decenio precedente y que [son], para 1932, poco mas que milagros volantes" (51). Para ello, necesita tiempo, ayuda y logistica.

Para ganar tiempo, Colombia deja de responder militarmente a la provocacion peruana (toma de Leticia), mientras no este 'lista'. Las precitadas gestiones diplomaticas del general Vasquez Cobo, aun ministro plenipotenciario (embajador) en Francia, presiden al nacimiento de la armada. Para el de la aviacion, surge una ayuda inesperada, la de Scadta, la unica empresa aerea comercial que poseia aparatos adecuados para acuatizar, la cual se involucraria en la defensa del pais como una "segunda" fuerza aerea (52).

El mayor reto para un pais como Colombia, con minima presencia oficial y civil en su frontera amazonica, es el enorme esfuerzo logistico necesario para llegar hasta el teatro de operaciones con naves, tropas, personal medico, armamento, municiones, suministros, provisiones, medicinas, material de intendencia, etc (53). Es dable contornear hacia el este la cabeza de Suramerica hasta la desembocadura del Amazonas y remontar el rio a lo largo de 3300 kilometros de selva, siguiendo el curso del rio. Por el suroeste, se llega al Putumayo por "trochas inverosimiles" y "a marchas forzadas" se construyen "vias de penetracion" (54).

Ambos itinerarios son largos, riesgosos y costosos en vidas, salud y dinero: la construccion de las vias "cobra la vida o quebranta la salud de muchos otros colombianos, desde obreros de pica y pala hasta ingenieros". En ambos casos, el transporte termina siendo "multimodal": se apela a la fuerza humana, con "columnas de cargueros en la selva ... indigenas, soldados y colonos; a los ferrocarriles; al parque automotor civil para las carreteras; a recuas de mulas para los caminos de herradura; al transporte fluvial para zonas navegables con remolcadores y planchones y al transporte aereo para movilizacion urgente de personal, servicio de correos, abastecimientos y evacuaciones de emergencia" (55).

Un itinerario 'ideal' por tierra consiste en: salir de Bogota; llegar por ferrocarril y carretera hasta Baraya; seguir por carretera hasta Andalucia; tomar un camino de herradura hasta Venecia y navegar los rios Orteguaza y Caqueta, hasta La Tagua. En otro, se parte de Bogota por ferrocarril y se prosigue por carretera a Ibague, Cali y Buenaventura. Luego, se navega por mar hasta Tumaco y se toma la carretera a Pasto, para seguir por trocha a Sibundoy, Mocoa y Puerto Umbria. Desde alli, se llega al rio Putumayo por uno de sus afluentes y, rio abajo, hasta Puerto Asis, Puerto Ospina y Caucaya, (ahora Puerto Leguizamo) (56).

A todo ello se suma el reto economico para un Estado cuyos recaudos son fragiles. El esfuerzo de guerra es colosal y solo se suple movilizando a la poblacion civil. En un entorno de patriotismo encendido, donan todos los que tienen capacidad para donar. El aporte y la posterior fundicion de argollas matrimoniales quedan grabados en la imagineria popular. Otros compran naves, aviones, armamento, municiones o dotacion en el exterior, costean su traslado transoceanico hasta Colombia y lo aportan todo a la Nacion. Hay quienes, finalmente, pagan el transporte multimodal o atienden obras urgentes de infraestructura.

En menos de cuatro meses el pais tiene armada, aviacion y ejercito en pie de lucha. Estos logros son tan importantes como llevar la presencia del Estado hasta el sur amazonico. Superan con creces el significado del conflicto belico en si pero este, en todo caso, ya puede empezar (57).

El presidente Enrique Olaya Herrera y su Ministro de Guerra deciden no retomar a Leticia por la fuerza, en vista del importante contingente peruano que la ocupa (280 hombres) y de su preparacion militar contra un ataque colombiano entonces visto como muy probable. Mas que batallas, se producen acciones localizadas y breves. Abarcan dos puntos del Trapecio Amazonico colombiano ocupados por Peru (Tarapaca, sobre el rio Putumayo, y un puesto sobre el rio Cotuhe, cercano a Buenos Aires) y tres zonas aledanas al mismo rio al oeste del Trapecio: Guepi-Chavaco-La Zoila, en el extremo occidental de la frontera fluvial entre los dos paises y con sendas guarniciones (colombiana en la isla de Chavaco; peruana en Guepi y La Zoila), hoy en el departamento del Putumayo; CalderonYabuyano, en territorio y bajo control colombianos y al sur del rio Caraparana; y Puca-Urco (Puerto Saravia), base aerea de Peru sobre el rio Algodon y en su territorio (58).

El puerto estrategico de Tarapaca es ocupado por civiles peruanos armados. Cuando rehusan desalojarlo e intervienen aviones de guerra peruanos, se produce el exitoso ataque colombiano (14 y 15 de febrero de 1933): aereo, naval, anfibio. La intervencion militar peruana contra sus tropas, en territorio colombiano, lleva a Colombia a romper relaciones con el Peru (15 de febrero). No prospera en cambio el ataque naval y terrestre de Colombia en el otro punto del Trapecio (17 de marzo), y se repliega su flota.

Los combates en la zona de Chavaco, Guepi y La Zoila, muy cerca de la frontera con Ecuador, estan espaciados en el tiempo: el 18 de febrero, la aviacion peruana bombardea en vano una guarnicion colombiana acantonada en la isla; el 26 de marzo, la flota, artilleria e infanteria colombianas atacan la vecina guarnicion peruana de Guepi y la fuerzan a retirarse; el 26 de mayo, soldados colombianos capturan efectivos peruanos acampados en La Zoila.

En Calderon (16 de abril) y, rio arriba, en Yabuyanos (29 de abril), las acciones son desarrolladas por la infanteria peruana contra su homologa colombiana (Calderon) y una fuerza naval de Colombia que transporta por el Putumayo refuerzos hacia dicho puerto. Se retira la fuerza peruana.

El 1 de mayo ocurre la accion ofensiva mas audaz de Colombia, cuya aviacion y flota se internan en territorio peruano y toman la base aerea de Puca-Urco. Esta es la penultima operacion del conflicto. Monagaba Kuiru, abuelo de Kuiru (2011) y uno de los ultimos indigenas 'empacados' por Arana rumbo al Peru, es liberado por soldados colombianos. El ultimo encuentro belico, ya referido, ocurre el 26 de mayo en La Zoila, cuando los dos paises ya han firmado el cese de hostilidades en Ginebra.

Estos pocos escenarios belicos transcurren en tres meses y se inician menos de seis meses despues de la ocupacion peruana de Leticia. Aun si, a ojos vistas, no le va mal a Colombia, dificilmente puede hablarse de 'guerra' ni de 'batallas' decisivas por uno u otro lado. Las operaciones no cesan porque cualquiera de las partes haya sido derrotada sino porque se ha cerrado el espacio para un conflicto belico y vuelven a cobrar fuerza la diplomacia y la politica. Este ultimo escenario, a su vez, favorece a Colombia: esta vigente el Tratado Salomon-Lozano desde hace mas de cinco anos y no sufren duda los derechos territoriales de Colombia sobre el Trapecio y las tierras de la antigua Provincia de Maynas al norte del rio Putumayo.

De alcanzar el Peru una situacion de hecho conclusiva a su favor en el terreno amazonico, acaso podria alegar el principio uti possidetis iure pero ello no ha ocurrido. No ha habido victoria 'relampago' peruana y, antes bien, se han conformado una aviacion y armada colombianas a partir de la nada que 'reequilibran' el juego. Ademas, Peru tiene intereses mas importantes para atender y el conflicto con Colombia no solo lo distrae de estas prioridades, sino que podria influir negativamente en su desenlace. Es politicamente decisiva, en particular, la actitud de EE.uu., cuyo peso ha inclinado la balanza, escasos anos antes (1929), hacia la reversion de Tacna a Peru. Ahora se siente 'en deuda' con Colombia por la perdida de Panama y presiona por el cumplimiento del Tratado Salomon-Lozano, en cuya gestacion participo. El factor 'colombo-aleman' de la 'guerra' trae consigo cierta simpatia alemana hacia Colombia, a la cual se suma una nueva postura, moderadamente favorable, de Brasil y el Reino Unido.

Ahora como antes, en la epoca del presidente Leguia, para Peru importa ante todo evitar alianzas internacionales en contra suya, susceptibles de alentar las pretensiones de sus vecinos del Pacifico (Chile y Ecuador) con el respaldo de estadounidenses o europeos. Por todo ello, finaliza una guerra que responde a argumentos historica y juridicamente sustentables en vista del complejo itinerario jurisdiccional de la antigua Provincia de Maynas en la Colonia y la Republica temprana, pero que nunca habria debido ocurrir tras el Tratado Salomon-Lozano.

La ocupacion civil peruana del territorio amazonico colombiano y la esclavizacion indigena que la potencia no causan la declaracion de guerra de Colombia, pero son hechos inaceptables para la opinion publica local, britanica e internacional, a los cuales la 'guerra' binacional, una vez arranca, trae notoriedad y tiene que poner fin. Tanto o mas que la habil estrategia belica de Colombia, apoyada por ciudadanos colombo-alemanes, juega el oprobio suscitado por la ocupacion notoria de territorios ajenos--en una era en la cual esto mismo se le reprochaba a Italia en Etiopiay los crimenes de ciudadanos peruanos contra los indios amazonicos precipitan el fin de la guerra. Ambas circunstancias debilitan la anterior simpatia britanica hacia el Peru y arrecian las presiones de EE.uu., la Sociedad de Naciones y, en menor grado, Brasil a favor de Colombia.

Las condiciones estan dadas para una solucion diplomatica cuando muere asesinado el presidente Sanchez Cerro (abril de 1933) y le sucede el general Oscar Benavides, amigo personal del presidente electo de Colombia, Alfonso Lopez Pumarejo. Con los buenos oficios de la Sociedad de Naciones, ambos paises firman la paz y refrendan el Tratado de 1922.

Nuevas estrategias de ocupacion y recuperacion de la memoria

La victoria de Colombia pone fin a la inmisericorde explotacion peruana del indigena y a los antecedentes y el 'acompanamiento' colombianos de la misma pero--hasta el dia de hoy--no le trae r eparacion ni justicia. Tampoco acaba la precitada practica del "endeude" contra indigenas y colonos. Explotacion y atrocidades contra los indios tienen viejos antecedentes en la Colonia y la Republica temprana. Las que relata Las Casas en 1552 ya prefiguran las de la Casa Arana (59).

Aun falta mucho, tambien, para una 'interconexion efectiva' de estos vastos territorios con Colombia. En cambio, la Panamericana, cuya expansion hacia el sur ha sido apresurada por el conflicto, contribuira a la integracion directa o indirecta de no menos de cuatro departamentos al resto del pais: Caqueta, Cauca, Huila y Narino.

Nada justifica tanto sufrimiento humano. El reconocimiento dado al heroismo de los individuos no es mas que eso: un reconocimiento individual. El que reclaman los indigenas por su sufrimiento colectivo es un reconocimiento de naturaleza muy distinta, afin al de las victimas del conflicto armado colombiano.

Sesenta anos despues de acabada la guerra, la estrategia de ocupacion territorial peruana es imitada por las farc. Estas reaprenderan la estrategia peruana de 'interconectar' sistematicamente rios, trochas y 'varaderos' para ocupar el espacio amazonico, como lo advierte la perspicaz Betancourt en el relato de su largo cautiverio en manos de dicha guerrilla (60). Como el antecedente peruano, esta estrategia de la guerrilla no trae beneficio alguno para los indios o la region amazonica.

Julio C. Arana no expia sus crimenes. Segun Roger Rumrill, Arana reclama y recibe titulo de propiedad formal sobre 57 740 [km.sup.2] en desarrollo de su solicitud escrita al presidente Leguia de enero de 1921 (61), tendiente a 'regularizar' una "ocupacion de hecho". Tras el fin del conflicto y la ocupacion efectiva del territorio concedido a Arana antes de entrar en vigor el Tratado Salomon-Lozano, aquel le pide indemnizacion pecuniaria al gobierno de Colombia por cerca de 104 millones de libras esterlinas. En 1939, las partes acuerdan una compensacion de 200 000 dolares que nada justifica: no solo son controvertibles el titulo y el derecho historico aducidos sino que--increiblementenadie ha pensado en resarcir a los indigenas de los crimenes etnocidarios que han sufrido en carne propia durante cuatro decadas. Arana recibe inmediatamente 40 000 dolares y, su familia, 160 000 en 1969 (62), cuando la figura de "crimen contra la humanidad" ya lleva rigiendo cerca de un cuarto de siglo (63). El gobierno de Colombia asume la propiedad de los territorios 'cedidos' por Arana y se los asigna a la Caja Agraria, antecesora del Banco Agrario. No hay saldo para las victimas, salvo la tardia cesion de estas tierras a su favor por la entonces Caja Agraria.

El atroz maltrato a la inmensa poblacion indigena de la epoca como siringueros y cargueros en la explotacion del caucho y transporte del latex en territorio colombiano queda plasmado en la memoria colectiva de las etnias del norte del rio Putumayo: Uitoto y Ocaina, principalmente (familia linguistica Uitoto), pero tambien Bora, Bora-Mirana, Muinane y Nonuya (familia Bora), y Andoke (familia linguistica aun por clasificar). Diversos estudios calculan entre 30 000 y 40 000 los indigenas explotados, torturados y asesinados a principios del siglo XX. Otros hablan de 85 000 a 90 000. Segun Rodriguez Garavito, el correspondiente genocidio redujo en un 84% la poblacion indigena de la zona durante el periodo 1910-1932 (64). La verdad de su calvario aun es desconocida por muchos. Mas lejos aun quedan reparacion y justicia. Este ingente costo humano ocurre por cuenta de la extraccion y exportacion que, segun estimaciones del autor, ascienden a medio millon de toneladas de caucho amazonico durante el siglo que va de 1830 a 1930.

La cadena de explotacion descrita 'vuelve y juega' en el tiempo y en el espacio. En cuanto a su reproduccion en el tiempo, basta leer el testimonio de Molano (65): las mismas practicas de endeude, engano, y trabajo inane de toda una vida para 'repagar' obligaciones fijadas arbitrariamente por las casas-compradores no se limitan a la quina y al caucho ni a la Primera Guerra Mundial y los indigenas.

La Chorrera hoy pertenece al resguardo indigena Predio Putumayo, en cuya declaratoria la lider uitoto Fany Kuiru, abogada y directora de la Fundacion Mujer, Tejer y Saberes ha desempenado un papel esencial. Resalta su labor de convencimiento: la Caja Agraria hubo de desprenderse de un dominio al cual se habia aferrado mucho tiempo, reconocer el titulo colectivo indigena y restituir el predio a las etnias victimizadas.

Fany Kuiru desciende de dos sobrevivientes insignes: su bisabuela, cuya cara fue destrozada por los hombres de Arana; y su abuelo, rescatado por nuestras fUerzas cuando iba rumbo al Peru, en uno de los primeros desplazamientos masivos del siglo pasado en Suramerica. Se dedica a la supervivencia de las lenguas y culturas de la Colombia indigena y a rescatar la memoria historica de su comunidad y otras comunidades victimizadas por la Casa Arana y el boom cauchero.

En su entender, los indios victimizados son "victimas victoriosas" porque se han sobrepuesto al horror y, para ello, lo han aceptado. Los hombres de su comunidad eran quienes mas dificultad sentian para ello. La herida permanecia abierta, de generacion en generacion, y preferian mantenerla oculta. Hoy, bajo el impulso de las mujeres, todo ha cambiado y a Fany Kuiru se deben las conmemoraciones que ya ha habido del centenario transcurrido desde el Informe sobre el Putumayo (1911) y el Blue Book (1912). Otras seguiran y en ellas participaran cada vez mas indigenas, motivados por Fany Kuiru, en busca de la verdad, la justicia y la reparacion.

SICI: 0122-5197(201301)17:34<34:CEGCFN>2.0.TX; 2-X

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* Fecha de recepcion: 6 de agosto de 2012

* Fecha de evaluacion: 13 agosto de 2012

* Fecha de aprobacion: 25 de octubre 2012

Tomas Uribe Mosquera

Master in Business Administration, Universidad de Harvard. Consultor independiente, columnista de Portafolio.

Correo electronico: consuelouri@gmail.com

El presente articulo es resultado del proyecto de investigacion para escribir el capitulo del libro colectivo Ecuador: relaciones exteriores a la luz del Bicentenario, editado por Beatriz Zepeda para flacso (2010).

(1) Tomas Uribe Mosquera, "Ecuador y Colombia: afirmacion autoidentitaria y conflicto en la era republicana temprana", en Ecuador: Relaciones Exteriores a la Luz del Bicentenario, ed. Beatriz Zepeda, Quito: flacso, 2010), 156.

Se agradece la importante informacion de contexto recibida de parte de Jorge R. Pulecio Reinel y la asistencia editorial de Maria del Pilar Mejia. Las referencias a las estrategias de ocupacion territorial de los caucheros peruanos provienen de la entrevista a Andres M. Penate Giraldo.

(2) Uribe Mosquera, "Ecuador y Colombia: afirmacion ...", 161.

(3) German Cavelier, Politica Internacional de Colombia 1903-1953 (Tomo iii) (Bogota: Universidad Externado de Colombia, 1997), 183. Exposicion del diplomatico y jurisconsulto Antonio Jose Uribe Gaviria ante la Comision Asesora de Relaciones Exteriores de Colombia.

(4) Delia del Pilar Otero, "Fronteras, etnocidio y comercio mundial. La Amazonia peruana-colombiana durante el boom cauchero", Revista Estudios Avanzados no. 11. Universidad Santiago de Chile (2009): 85.

(5) Ovidio Lagos, Arana, Rey del Caucho (Buenos Aires, Emece Editores, 2005), 47.

(6) Lagos, Arana, 47.

(7) Presidencia de la Republica de Colombia. "General Rafael Reyes Prieto (1904-1909)" http://www.presidencia.gov.co/prensa_new/ historia/rafareyes.htm (consultado el 27 de febrero de 2011).

(8) Lagos, Arana, 70.

(9) Aunque el Castilloa rendia noventa kilos de caucho, hacia 1890 se habia extinguido. El Hevea brasiliensis, prolijamente sangrado y con las incisiones correctas, podia suministrar tres kilos al ano de caucho seco (Lagos, Arana, 37).

(10) Roberto Pineda, "La casa Arana en el Putumayo. El Caucho y el Proceso Esclavista", Revista Credencial Historia, no. 160 (2003): 97-98, www.lablaa.org/blaavirtual/revistas/credencial/abril2003/1 raro.htm (consultado el 10 de mayo de 2011).

(11) Lagos, Arana, 31.

(12) Alfredo Molano, Selva adentro (Bogota: El Ancora Editores, 1987), 24-29.

(13) Figueroa para 1901 relaciona veintidos "centros caucheros" localizados en las cabeceras u orillas de once rios, entre el Caqueta y el Putumayo, con mano de obra de la etnia Uitoto, Uitoto--Emerai y Uitoto--Amenani (Mary Figueroa, Misioneros Indigenas y Caucheros region del Caqueta-Putumayo (Siglo XVI-XIX) (Tesis de Antropologia, Universidad Nacional, Bogota, 1986), 99.

(14) Molano, Selva Adentro, 25.

(15) Jose Eustasio Rivera, La Voragine (Ciudad de Mexico: Editorial Porrua 1984), 93.

(16) Fany Kuiru, entrevistada por el autor, junio, 2011.

(17) Richard Collier, The River that God Forgot. (Nueva York: E. P. Dulton, 1968), 59.

(18) Otero, "Fronteras, etnocidio y comercio ...", 87.

(19) Lagos, Arana, 44.

(20) Otero, "Fronteras, etnocidio y comercio ...", 87.

(21) Lagos, Arana, 130.

(22) Como la Compania de Colombia, H. y U. Rubber and Coffee States Ltda. y la Rubber Corporation.

(23) Fany Kuiru, entrevistada por el autor, junio, 2011.

(24) Lagos, Arana, 63.

(25) Lagos, Arana, 62-63.

(26) Selected Committee on Putumayo. "Blue Book on Putumayo" Londres: N. Thomson & Co, 1912. http://es.scribd.com/doc/47435358/ putumayoredbook (consultado en marzo 11 de 2011).

(27) Estimacion basada en Ospina, Mariano. "El Paraiso del Diablo, la Casa Arana" en Historia del Siglo XX, en su portal "Caballeros Andantes", 2006a, http://www.caballerosandantes.net/index.php ?cid=21&page=16 (consultada el 22 de abril del 2011). Walter E. Hardenburg, The Putumayo: The Devil's Paradise, ed. C. Reginald Enock (London: T. Fisher Unwin, 1912).

(28) Augusto Gomez; Ana Cristina Lesmes y Claudia Rocha, Caucherias y conflicto colombo-peruano (Bogota, Disloque Editores, 1995), 69-74.

(29) Gomez, Augusto y Dominguez, Camilo. "Caminos Reales de Colombia" y "Caminos y varadores de la Amazonia, quinerias y caucherias del Amazonas". www.lablaa.org/blaavirtual (consultada el 15 de febrero de 2011).

(30) Molano, Selva Adentro.

(31) Augusto Gomez; Ana Cristina Lesmes y Claudia Rocha, Caucherias y conflicto, 127-128.

(32) Mario Vargas Llosa, El sueno del celta (Bogota: Alfaguara, 2010), 202-251. Mucho antes de la obra de Vargas Llosa, Jose Eustasio Rivera e Ignacio Escallon dan a conocer en la Colombia 'interbelica' las atrocidades de los colonos peruanos y de otras nacionalidades contra nuestros indigenas amazonicos, divulgadas urbi et orbi hace un siglo por el irlandes Roger Casement, segun Cavelier [German Cavelier, Politica Internacional de Colombia 1903-1953 (Tomo iii) (Bogota, Universidad Externado de Colombia, 1997), 177]; Ignacio Escallon, Proceso Historico del Conflicto Amazonico (Bogota: Editorial Nueva, 1934), 27; Rivera, La Voragine, 84. Del informe de Casement, Escallon, extrae la siguiente cita: "Se castigaba a los indigenas con latigos y correas de cuero. Se usaba el cepo y se crucificaba a mujeres y ninos. Se fusilaba a los desgraciados indigenas por docenas; a otros, se les quemaba vivos, banando sus cabellos en kerosene" (Escallon, Proceso Historico, 27).

(33) En 1893, segun apuntes del explorador frances Eugene Robuchon, consignados por Roger Casement en su Diario y citados por Vargas Llosa, El sueno, 247. La referencia a la Comision de Investigacion del Parlamento britanico se halla en Cavelier Politica Internacional, 57. Casement es tomado por Mario Vargas Llosa como personaje principal en su novela El sueno del celta.

(34) Fany Kuiru, entrevistada por el autor, junio, 2011.

(35) La Resolucion sigue a un breve conflicto diplomatico y militar binacional, en 1911, en torno a la apertura de una aduana colombiana en un punto fluvial limitrofe: Puerto Cordoba o La Pedrera (Caqueta), en donde confluyen y se unen al Orinoco los rios Caqueta (Colombia), desde el oeste, y Japura (Brasil), desde el sur.

(36) Cavelier, Politica Internacional, 177.

(37) Vargas Llosa, El sueno, 308.

(38) La estimacion atribuida por Casement a Robuchon es de 100 000 personas, recogida por Vargas Llosa (Vargas Llosa, El sueno, 248), y juzgada creible por Kuiru (2011). Otras fuentes, acaso mas convincentes a juicio del autor, hablan de 40 000 a 50 000.

(39) Lagos, Arana, 353.

(40) "... confesion propia del Gerente General" de la Peruvian Amazon Rubber Company ante la Comision Selecta de Investigacion sobre las Atrocidades del Putumayo (1913), segun Vargas Llosa (Vargas Llosa, El sueno, 334).

(41) Pineda, "La casa Arana..".

(42) Cavelier, Politica Internacional, 183.

(43) El mismo Triangulo de Sucumbios es cedido luego a Ecuador por el presidente peruano Manuel Prado Ugarteche, como parte esencial del Protocolo Castro Oyanguren-Ponce de 1924 sobre delimitacion fronteriza y del Protocolo de Rio de Janeiro de 1942 que le sigue, del cual son paises garantes Argentina, Brasil, Chile y Estados Unidos. Felix C. Calderon, El Tratado de 1929. La otra historia, www.voltairenet.org/article153653.html (consultado el 6 de abril de 2011).

(44) El Tratado de Lima, suscrito y ejecutado en 1929, devuelve Tacna, Tarata y las aguas del Uchusuma y del Maure a Peru y le permite a Chile conservar Arica, previa compensacion monetaria a aquel. Felix C. Calderon, Los peruanoides y la verdad sobre el trapecio de Leticia. www.voltairenet.org/article144724.html (consultado el 6 de abril de 2011).

(45) Cristian Garay, "El atributo amazonico del Peru. La construccion de una soberania 1903-1942", Historia Critica, no. 39, (2009): 108.

(46) "Mas de treinta mil indios" han sido esclavizados por el y Larranaga, le indica el viejo Clemente Silva a Arturo Cova. Rivera, La Voragine, 84.

(47) Rivera, La Voragine, 76-99.

(48) Alvaro Valencia et al., Conflicto Amazonico 1932/1934, www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/noviembre2005/ guerras_peru.ht (consultado en marzo 10 de 2011).

(49) Ejercito de Colombia, http://es.wikipedia.org/wiki/Ejercito_Nacional_de_Colombia (consultado el 10 de febrero de 2011), 1.

(50) Mariano Ospina, "Guerra del Amazonas (Colombia-Peru: 19321933)", Portal "Caballeros Andantes", 2006b, http://mundosgm. com/smf/index.php?topic=5590.0; wap2 (consultado el 10 de febrero de 2011).

(51) Valencia et al., Conflicto Amazonico.

(52) Valencia et al., Conflicto Amazonico.

(53) Valencia et al., Conflicto Amazonico.

(54) Valencia et al., Conflicto Amazonico.

(55) Valencia et al., Conflicto Amazonico.

(56) Valencia et al., Conflicto Amazonico.

(57) Alberto Donadio, La guerra con el Peru (Medellin: Hombre Nuevo Editores, 2002), 230-232.

(58) Jorge Basadre, Historia de la Republica del Peru 1822-1933, Tomo 13 (Lima: Diario La Republica y Universidad Ricardo Palma, 1933). Alvaro Valencia Tovar, Historia de las Fuerzas Militares de Colombia. Ejercito, Tomo iii (Bogota: Planeta, 1993).

(59) Lagos, Arana, 126.

(60) Ingrid Betancourt, Meme le silence a une fin (Paris: Editions Gallimard, 2010), 105. Rivera (Rivera, La Voragine) tambien lo senala en distintos apartes de La Voragine, referentes a 1925. Contrario sensu, Molano, describe los debiles intentos oficiales para la colonizacion del espacio Orinoco-amazonico en el siglo XX, del ano 1968 en adelante (Molano, Selva, 56-57).

(61) La Resolucion Suprema No. 103 de 1921 le otorga titulo de propiedad sobre el "Lote Putumayo" segun Roger Rumrrill, "El sueno del celta y El paraiso del diablo", Blog del 2 de enero de 2011, http:// rafodiaz.blogspot.com/2010/12/el-sueno-del-celta-y-el-paraisodel.html (consultado el 5 de agosto de 2011).

(62) Resolucion 238, Numeral 2. Pago de la Caja Agraria a Victor E. Israel, representante de la familia Arana, en desarrollo de la autorizacion dada en 1938 al Banco Agricola Hipotecario (antecesor de la Caja) por el gobierno de Colombia (Ministerio de Cultura 2008).

(63) Segun la Carta de Londres de 1945, por la cual se establece el Estatuto del Tribunal de Nuremberg.

(64) Cesar Rodriguez Garavito, "Los indigenas de Vargas Llosa", El Espectador, [Bogota], 13 de diciembre, 2010.

(65) Molano, Selva, 30.
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Author:Uribe Mosquera, Tomas
Publication:Memoria y Sociedad
Date:Jan 1, 2013
Words:10521
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