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Carta abierta a Felipe Calderon.

Querido senor Presidente:

Le digo querido porque, pese a sus traiciones y desprecios por las victimas y la nacion que ha gobernado, sigo creyendo que un ser humano es mas que sus errores y sus equivocos y merece respeto y merece amor. Le digo tambien querido porque en esta carta quiero dirigirme al hombre Felipe Calderon y no a la mascara del poder que en su falsedad -toda desproporcion es una falsedad- lo distorsiona, y hablarle a su corazon desde la verdad. "La verdad -decia esa gran novelista catolico que fue Georges Bernanos- duele, solo despues consuela".

Esta a punto de concluir su mandato presidencial. Deja tras de si una nacion llena de osarios, de dolor, de victimas y de miseria, y la perdida de confianza que alguna vez el pais tuvo en ustedes. No ha querido reconocerlo. La soberbia, que es hija del poder y fuente de todos los pecados, cego al hombre. Su guerra, Sr. Presidente, aunque lo niegue, es hija de una bovina subordinacion de la agenda de seguridad de nuestro pais a la agenda de seguridad de Estados Unidos, que en buena parte esta fincada en una estupidez decretada hace 40 anos por Richard Nixon: "La guerra contra las drogas". Las drogas, Sr. Presidente --la historia lo demuestra con la prohibicion y la legalizacion del alcohol en EU-- es un asunto de salud publica, de libertades y de controles del mercado y del Estado, jamas un asunto de seguridad nacional. Por eso Obama --quien aunque sabe del absurdo de esta guerra que esta poniendo en crisis la democracia internacional, no ha hecho nada por detenerla-- lo llamo con fina ironia "Eliot Ness". Ness, quien al igual que usted quiso, desde un puritanismo policiaco, erradicar a sangre y fuego a las mafias de Chicago, se hundio en la oscuridad y el fracaso cuando Roosevelt, en un acto de profundo republicanismo, legalizo el alcohol para desarticular realmente a las mafias y reducir la criminalidad y la corrupcion que habian aumentado exponencialmente en Estados Unidos con la Ley Seca.

No ha querido reconocer tampoco, como quiza Ness nunca lo entendio --al fin y al cabo no era un politico, sino un policia--, que su estrategia de golpear a las cabezas de los carteles lo unico que ha traido es el aumento de la verdadera criminalidad --la trata de personas, las desapariciones, el secuestro y la extorsion--, la atomizacion de los carteles en infinidad de celulas delictivas y una mayor corrupcion de los gobiernos y los partidos. El 98 o 95% de impunidad habla de instituciones corrompidas a grados criminales que nos han llevado a las consecuencias de estas elecciones ignominiosas, que abonan la emergencia nacional en la que su guerra nos metio.

Usted, sin embargo, reconocio en los dialogos que sostuvimos en el Alcazar del Castillo de Chapultepec lo que esa vision puritana y corta, obstinada en la violencia como metodo, no le habia dejado reconocer: la existencia de las victimas que usted habia reducido a un "se estan matando entre ellos", a "algo habran hecho", a "bajas colaterales" que se reducian al 1% de los muertos. Un lenguaje que, con el estropajo del eufemismo, es identico al que usaron los nazis para justificar el crimen y hacerselo justificar a una nacion: "son piojos, son liendres, son ratas, son cerdos"; un discurso que, proviniendo del Estado, que esta para resguardar la seguridad de los ciudadanos y perseguir el crimen, es profundamente violatorio de los derechos humanos y absolutamente criminal. Lo vi entonces abrazar conmovido a dona Mana Herrera --con cuatro hijos desaparecidos que el Estado vergonzosamente no ha podido todavia encontrar-- y acordar con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) tres cosas: la creacion de una Procuraduria de Atencion a las Victimas, el compromiso de hacer un memorial en el Bosque de Chapultepec y el de promover una Ley General de Victimas de la Violencia y del Abuso del Poder. Un poco de alivio para la irreparabilidad de la muerte.

Por desgracia, Sr. Presidente, la forma en que el Ejecutivo ha asumido esos compromisos lo unico que ha hecho es ofendemos y reiterarnos el desprecio que usted tiene por las victimas y por la patria. En el segundo dialogo que sostuvimos en el Alcazar del Castillo de Chapultepec, recuerdo que le dije que en usted habia "la tentacion del autoritarismo". Me respondio, ofendido y omitiendo la palabra "tentacion", que usted no era autoritario, que de lo contrario no estaria alli dialogando de cara a la nacion con nosotros. Sin embargo, la manera en que dice haber honrado los acuerdos que establecimos alli es un signo, en su unilateralidad y su rebajamiento, de que cayo en esa tentacion y de que sus acuerdos solo fueron simulaciones mediaticas. Creo la Procuraduria de Atencion a Victimas (Provictima) sin consultamos, sin acordar con nosotros y nuestros expertos sus formas, sus dimensiones y su operatividad, y la convirtio en una caricatura, en un engendro maquillado de honradez.

Aunque esta formada por gente honesta, a la que respetamos, Provictima, usted lo sabe bien, carece del dinero, del personal y de la dimension adecuada para atender la enorme cantidad de victimas que, humilladas por el crimen y criminalizadas y despreciadas por el Estado, no solo no han encontrado un gramo de justicia, sino que incluso muchas de ellas han perdido su escaso patrimonio haciendo, en la busqueda de sus hijos desaparecidos, las labores de investigacion que las procuradurias no hacen. Le recuerdo incluso, Sr. Presidente, a Nepomuceno Moreno, un padre que camino a nuestro lado kilometros y kilometros no solo buscando a su hijo y la justicia que se le debia, sino a los hijos y la justicia que se les debe a miles que, como el, han perdido todo. Ese hombre, que le expuso en el Alcazar su situacion, que le pidio que lo protegiera porque estaba amenazado, ahora esta muerto, y Provictima ha sido incapaz de encontrar justicia para el y para su hijo. Esa es la situacion de la mayoria de las victimas de su guerra, querido Sr. Presidente, y esa es la incapacidad de una cosa tan miserable en su realizacion como Provictima.

Despues, le recuerdo, nos sentamos con el Ejecutivo para avanzar en los compromisos del memorial. Nosotros ya teniamos el acuerdo del Gobierno del DF y del Consejo Ciudadano del Bosque de Chapultepec para que se realizara en el mismo bosque, como habian sido los compromisos. Teniamos tambien el apoyo del equipo de Arquine para lanzar la convocatoria y comenzar el proceso de rescate de una memoria que su gobierno, Sr. Presidente, se ha obstinado en borrar. Asi, sin entender nada de lo que un memorial significa en los procesos de reconciliacion y de paz, su equipo, apoyado por unas cuantas victimas a modo -al Ejecutivo siempre le han gustado las victimas a modo- y no por las miles de victimas anonimas, criminalizadas y humilladas por el Estado que representan el MPJD y el equipo del padre Alejandro Solalinde, se obstino en hacer no un memorial, sino un monumento y, colmo del absurdo, al lado del Campo Militar. No tuvimos mas remedio que levantamos de la mesa. No se dialoga con imposiciones y con una profunda incomprension de lo que un memorial significa como proceso de paz, de memoria y de reconciliacion. Ese monumento, Sr. Presidente, sera, en su burla y en su desprecio por las victimas, tan ignominioso como su Estela de Luz. Nosotros, sin embargo, haremos ese memorial con los ciudadanos de este pais.

Ahora, para cerrar con broche de oro, veto la Ley General de Victimas, no solo contra la palabra dada (usted mando a hacer esa ley al Inacipe, y esa ley, enriquecida por la que hizo la UNAM a peticion de los legisladores despues del dialogo que sostuvimos con ellos, tambien en el Alcazar, es la que aprobaron las camaras), sino que, contraviniendo los tiempos mandatados por la Constitucion (tengo aqui, frente a mis ojos, el oficio que el 29 de junio, dia en que expiraba el plazo para publicar la Ley de Victimas, el presidente de la Camara del Senado, Jose Gonzalez Morfin, un panista, envio al secretario de Gobernacion, Alejandro Poire, para "que se publique en el Diario Oficial de la Federacion el decreto por el que se expide la Ley General de Victimas, aprobada por el Congreso de la Union el 30 de abril del ano en curso), jugando electoralmente con las victimas, envio sus observaciones, una forma elegante de vetar la ley, el 1 de julio, pocos minutos despues de que Josefina Vazquez Mota reconocia su derrota electoral. Ese gesto, Sr. Presidente, ademas de contravenir un mandato constitucional, es un desprecio mas hacia las victimas, un desprecio a los juristas del Inacipe, a los de la UNAM, a los de muchas organizaciones civiles que participaron en su elaboracion y a las camaras que la aprobaron por unanimidad.

Ciertamente, como Presidente de la Republica, le compete el derecho de hacer las observaciones que considere necesarias a esa y a cualquier ley --toda ley es siempre perfectible--, y aunque muchas de ellas no merecen ninguna atencion, sobre todo la que tiene que ver con el dinero (cuando usted ha invertido millones de dolares para hacer una guerra, cuando su gobierno destino mil 500 millones de pesos para esa oprobiosa obra que agudamente Juan Villoro llamo "Esquela de Luz", cuando se invirtieron 25 mil millones de pesos en las elecciones de la ignominia que acabamos de tener y se han decomisado millones de dolares al crimen organizado, decir que no hay suficiente dinero para las victimas es de una desverguenza intolerable), estamos dispuestos a revisarlas con el Ejecutivo, pero en el momento en que la Secretaria de Gobernacion la publique, como lo manda la Constitucion. Sentamos de otra manera con el Ejecutivo sena no solo convalidar la traicion a una palabra dada a las victimas, sino violentar lo poco que aun queda de decencia en las instituciones. Nosotros, Sr. Presidente, quienes seguimos sosteniendo que el dialogo es uno de los rostros mas altos de la democracia y, por lo mismo, tenemos una alta idea de lo que hablar significa, no nos sentaremos a ninguna mesa en donde a la palabra se le ha prostituido y en donde a la Ley General de Victimas, que es una ley de victimas de la violencia y de la violacion de los derechos humanos, se le quiere rebajar a una ley de victimas del delito, palabra esta ultima que el secretario de Gobernacion ha usado constantemente para referirse a la ley en sus declaraciones.

En el ultimo dialogo que sostuvimos con usted en el Alcazar del Castillo de Chapultepec, Emilio Alvarez Icaza le dijo que aun no terminaba su mandato, que le quedaba todavia tiempo suficiente para tomar el camino de las victimas, y no lo hizo o lo ha hecho muy mal, como ha hecho esta guerra. Pero yo le digo que, aunque el tiempo de su presidencia se acorta, aun puede, si escucha el corazon de Felipe y desde alli pone un coto a la soberbia del poder, enmendar lo que tan mal ha hecho, es decir, publicar esa ley y dejar la Presidencia con un gramo de honorabilidad.

Nosotros, Sr. Presidente, el 12 de agosto saldremos, con los escasos recursos con los que contamos, en una larga caravana a EU a decir a sus ciudadanos y a su gobierno lo que ni usted ni ninguno de los candidatos ni de los partidos se ha atrevido a decirles: que esta guerra absurda y perdida es tambien responsabilidad suya y que debemos detenerla porque esta destruyendo a nuestra nacion y esta poniendo en peligro la democracia en el mundo. Pero, usted, St. Presidente, con su actitud y su desprecio a las victimas, no nos esta ayudando a ello. ?Tendremos tambien que hablarle fuerte desde alla?

Yo, desde el asesinato de mi hijo, deje de escribir poesia --las palabras y la vida que ustedes y los criminales han degradado ya no me alcanzan para esa sacralidad--, pero constantemente leo a los poetas. Hace poco relei el poema Helena, de Giorgos Seferis --lealo, St. Presidente, y lea a los poetas: son grandes reveladores del sentido y de la dignidad de la palabra--. El poema relata el extravio de un soldado que vuelve de la guerra de Troya en una isla llamada Platres, que en realidad es una aldea montanosa que se encuentra en Chipre, donde quiza estaba Seferis cuando escribio el poema. En esa isla el soldado se da cuenta de que Helena, por la que hicieron la guerra durante 10 anos y la tierra y el mar se inundaron de cadaveres, de sangre y de dolor, nunca estuvo en Troya, fue una ilusion, "una prenda vacia". Un estribillo terrible acompana el poema: "Los ruisenores no te dejaran dormir en Platres". Usted, Sr. Presidente, se parece a ese soldado. La diferencia es que usted, semejante a Agamenon, sabiendo que era una ilusion lo que perseguia, condujo esta absurda guerra. Sobre usted "pesa el grave dolor" que "ha llovido" sobre Mexico; pesan miles de "cuerpos lanzados a las fauces del mar", miles de "almas trilladas cual espiga en piedras de molino" y "rios" que "exudaban entre el lodo la sangre"; pesan miles de viudas, de huerfanos y de desaparecidos, pesan los miles de desplazados. Si usted, Sr. Presidente, no toma el camino de la justicia que les debe, si continua humillandonos y traicionando su palabra, los muertos y las victimas no lo dejaremos dormir en ningun sitio.
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Author:Sicilia, Javier
Publication:Proceso
Date:Jul 22, 2012
Words:2443
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