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Carlos de Ayala Martinez: Ordenes Militares, monarquia y espiritualidad militar en los reinos de Castilla y Leon (siglos XII-XIII).

Carlos de Ayala Martinez

Ordenes Militares, monarquia y espiritualidad militar en los reinos de Castilla y Leon (siglos XII-XIII)

Universidad de Granada, Granada 2015, 319 pp.

<<Guerra Santa>> y <<Espiritualidad militar>>: dos binomios terminologicos y conceptuales dificiles de aprehender y sobre los que se han escrito miles de paginas dentro de la tradicion historiografica europea, convirtiendo muchas veces estas expresiones de conformacion y significado complejo, en designaciones de uso comun generico y en recursos topicos que no exactamente nominan y encarnan las realidades que pudieron llegar a representar. En la actualidad, la primera de las expresiones, se utiliza en los circulos academicos para designar, en su amplia acepcion, una militancia guerrera bajo bendicion eclesiastica ejercida por parte de la nobleza europeo-occidental en las fronteras con el Islam, sobre ambos extremos del Mediterraneo, a partir del ultimo tercio del siglo XL Y la segunda, se asimila a lo que seria una forma novedosa de espiritualidad, vivida por parte de esos grupos aristocraticos, organizados en institutos militares, a impulsos de la reforma gregoriana, en esas mismas coordenadas cronologicas y en ese contexto, como hizo notar, por ejemplo, Alan Deyermon, al equipararla a lo que denomino <<espiritualidad cruzada>>.

La copiosidad de la produccion bibliografica mas actual, alimentada tanto por el interes de la tematica de fondo--la reconquista y las cruzadas-, como por el desbroce y conocimiento de fuentes y cuestiones regionales o locales en relacion a esos ejes historicos, no significa, por otro lado, que se haya aquilatado el sentido mas ajustado de los terminos, lo que supone que sigue subyaciendo un problema de fondo, casi secular, acerca de su origen, naturaleza y significacion. La cuestion sobre la <<guerra santa>> viene siendo una apuesta clasica en foros de discusion academicos, prestandose una menor atencion a lidiar concretamente con la <<espiritualidad militar>>, que se suele asimilar y relacionar mecanicamente con la primera, considerando acaso que una y otra eran las dos caras de una misma moneda.

Como en todo problema de raices e implicaciones historicas y tambien, en cierta forma, eclesiologicas, se podria analizar esta cuestion bajo una formula, y a partir de una sencilla ecuacion. En el numerador: la Cristiandad en guerra, dentro de un cuadro general de crecimiento ante las realidades politicas musulmanas en la Peninsula Iberica o en el Oriente Latino. Se anade un segundo sumando: una sociedad expansiva, unos linajes nobiliarios tradicionales y otros secundarios y emergentes, avidos de fama y de ganancias, sobre unas bases economicas necesitadas de renovacion, y en sintonia con los poderes establecidos, caso por ejemplo del ducado de Aquitania, de Normandia o el reino de Aragon. Y en el denominador de esa ecuacion conceptual referida a la historia de la espiritualidad: la Iglesia de una Europa bajo un intenso proceso de cambio en cuanto a modelos de funcionamiento y estructuras, liderada por un papado en fase de creciente refuerzo de su autoridad y con un plan de centralizacion, que dio asimismo cobertura a unas corrientes religiosas que ampliaron las bases de los principios y manifestaciones espirituales, a partir de las propuestas cistercienses, y mas tarde de las ordenes mendicantes y asistenciales, por mencionar las mas destacadas.

Que duda cabe que estos ocho articulos reunidos por Carlos de Ayala en el presente volumen y fechados entre 2006 y 2014, exponen y aportan interesantes reflexiones sobre esta problematica de la naturaleza y definicion de la <<guerra santa>> y la <<espiritualidad militar>> en el escenario hispano de los siglos XII y XIII, encuadrados dentro de la ecuacion primeramente formulada. De hecho, el titulo elegido para este recopilatorio refiere a la tematica acerca de la monarquia y espiritualidad militar en uno de los reinos peninsulares, justificando inicialmente la eleccion y razon de ser de dichos trabajos a partir de la idea de que en Castilla y Leon, durante ese periodo, se acogio la experiencia de esa <<guerra sacralizada>> debido a la iniciativa regia y al auspicio de la jerarquia eclesiastica, quienes bajo distintas motivaciones, y en plena campana de dilatacion fronteriza, favorecieron las condiciones necesarias para su desarrollo en estos reinos peninsulares. El surgimiento y afianzamiento de las ordenes militares, tanto internacionales como propiamente hispanas, y su instrumentalizacion como vehiculos idoneos para los objetivos politicos de expansion y reconquista de las monarquias, permitio dar cauce efectivo a los planes de la lucha militar, al ser apoyados por un discurso de legitimidad ideologica sobre la actividad belica, ya presente en la sociedad guerrera occidental. De manera que este discurso sobre una nueva realidad, permitio elevar el proyecto peninsular de la <<recuperacion de Hispania>> a un nivel de <<cruzada>>, segun vienen apuntando en sus investigaciones Francisco Garcia Fitz y el mismo Carlos de Ayala a lo largo y ancho de este conjunto de ocho titulos.

A tenor de estas propuestas y segun se afirma en el primero de los articulos: <<De Toledo a las Navas: la reconquista que se convierte en cruzada>>, esto supuso que la reconquista, adquiriera el rango de lo que se llama empresa sacralizada, una actividad reforzada por la participacion de las ordenes militares, segun se recoge especialmente en los dos trabajos que siguen a continuacion y que precisan el papel de estas en la definicion politica, militar y colonizadora sobre las fronteras propiamente hispanas. Pero, si volvemos a la enunciacion de la formula inicial, procede tener en cuenta mas variables del problema: ?adquirio la guerra contra los sarracenos un caracter que antes no tuviera, a partir de los reinados de Alfonso VI y Alfonso VII? ?Fue este, si asi se perfilo, sagrado? ?Que significa la categoria historiografica de <<sacral>> que se atribuye a la lucha contra el Islam? ?Que papel tienen aqui las ordenes militares? ?Gozaron en los reinos hispanicos de la misma dimension que en el resto del continente? ?Quienes y por que dieron cobertura ideologica a la lucha militar de estos institutos? ?Que fue exactamente un miles Christi? ?Se desarrollo una espiritualidad propia entre la nobleza guerrera y los miembros de las ordenes?

El discurso eclesiastico y las parejas justificaciones politicas conservadas a partir de los testimonios cronisticos hispanicos que argumentaron, por ejemplo, acerca de la toma de Toledo (1085), la campana de Almeria (1147), las operaciones frente a los almohades de finales del siglo XII y comienzos del siglo XIII, segun se va desgranando en este volumen, arroparon ideologicamente las acciones militares nobiliarias bajo la direccion de las figuras regias castellano-leonesas, y con un aliciente espiritual para quienes combatian y morian en las pugnas. De esta forma, la construccion del sustrato y bases ideologicas de la guerra contra los agarenos llego a trenzar lo que la realidad politica de unos reinos cristianos, en expansion, ante la ofensiva de un Islam renovado principalmente a partir de sus proyectos norteafricanos, imponia por la fuerza de los hechos o presentaba como necesario. Las fuentes de la epoca, en sus distintas variantes, avalan el apoyo o iniciativa del papado en relacion a esas empresas, impulsando la participacion en dichas actividades al dispensar indulgencias y otros beneficios religiosos. Sin embargo, este aliento no cabe identificarse con una intencion de sacralizar el combate por parte de la Iglesia, formalizar una <<militancia eclesial>> destinada a un selecto grupo de caballeros o dar cabida a una, llamemosle, <<espiritualidad belica>> en el seno de su cuerpo institucional.

Aunque pueda parecer otro plano del discurso, conviene contextualizar que, dentro de las coordenadas de la espiritualidad donde habria de incardinarse la <<espiritualidad cruzada>>, el combate del cristiano se concebia como parte de la lucha ascetica, segun afirmo, dentro de este contexto, el conocido prior de la Cartuja, Guigo, en una misiva remitida al fundador y primer maestre del Temple, Hugo de Payens, hacia 1128. En ella, el religioso, tomando como modelo la carta de San Pablo a los Efesios, recalcaba el verdadero sentido de la lucha espiritual, que se daba solo y exclusivamente en el interior del hombre, como reflejan, por ejemplo, las fuentes de la milenaria tradicion monastica. De manera que quienes guerreaban, tal y como matizo poco despues el abad de Cluny, Pedro el Venerable, no eran religiosos ni se identificaban con ellos; apreciaciones que se convirtieron en criticas, algunas muy acidas, y que fueron analizadas monograficamente en Des chretiens contre les croisades: (XIIe--XIIIe siecle), por parte de Martin Aurell.

Identificar y designar, por tanto, la llamada <<espiritualidad militar>> historiografica con la realidad de la actividad belica, es significativamente matizable, segun se apunta en la parte final del tercero de los articulos seleccionados y titulado <<Las ordenes militares 'internacionales' en el contexto del siglo XII: religion y milicia>>; incluso tomando como referencia los conocidos textos de Bernardo de Claravall sobre el Temple. La actividad guerrera no ha sido en la historia de la Iglesia una accion santificable, como bien se expresa en el legado escrito de los Santos Padres -citado asimismo en varias ocasiones por C. de Ayala-, paradigmas que desarrollo Andre Vauchez en su articulo sobre <<La notion de Miles Christi dans la spiritualite occidentale aux XIIe et XIIIe siecles>> (2011), porque contradecia la etica cristiana, personificada especialmente en la figura de Francisco de Asis.

El interes y sustento ideologico proveniente de las plumas eclesiasticas y del papado, en las centurias centrales del medievo, fueron una forma de reflexionar sobre las fronteras morales y las costuras del traje vestido por un selecto grupo social, en especial, los adscritos a las ordenes militares, que dinamizaron y dilataron la Cristiandad por las armas; pero nunca se justificaron o bendijeron como una parte de la actividad eclesiologica. El uso en la historiografia de terminos como <<Iglesia militante>>, <<caballeros religiosos>> y <<espiritualidad combativa>>, ha modelado una imagen a veces distorsionada de lo que fue o pudo llegar a ser la proyeccion de ese entramado y de la relacion entre los poderes publicos y la Iglesia, que no se acaba de definir conceptualmente, dentro de una reticula de circunstancias y necesidades socioeconomicas, ambiciones y proyectos personales, conflictos e intereses diplomaticos o incluso iniciativas corporativas de trasfondo politico. Asi, por ejemplo, la <<guerra del Senor>>, a la que alude Jimenez de Rada en su De rebus Hispaniae, y que se suele interpretar como <<guerra santa>>, referia mas que posiblemente a la formulacion de la <<guerra justa>> de San Agustin, como ejemplifica la correspondencia emitida por el papa Celestino III a las autoridades hispanas, en relacion al enfrentamiento con los almohades de fines del siglo XII, y no exclusivamente a las lides y hazanas en el campo de batalla.

Aunque en esta ocasion se haya focalizado la atencion sobre una de las cuestiones conceptuales--la <<espiritualidad militar>>-, dentro de una obra que reune una miscelanea de trabajos con el objeto de definir la armadura politico-ideologica de los reyes de Castilla y Leon y el papel de las orde nes militares, a partir de los proyectos de reconquista; cabe concluir que la solucion a la ecuacion inicialmente planteada no es matematicamente exacta, sino todo lo contrario. Los elementos del numerador y del denominador aglutinan, historica e historiograficamente, un conjunto de circunstancias en el que grupos de laicos, preparados y atraidos por los beneficios de participar en los conflictos belicos, pero bajo el influjo de la cultura cristiana predominante de su epoca, se asociaron en cofradias, institutos y organizaciones para ser y representar la punta de lanza de unos intereses validos y valiosos para el conjunto de una Europa Occidental en guerra. El apoyo de los rectores de la Iglesia, y como recoge esta obra mas concretamente en sus tres ultimos articulos, de los obispos hispanos para las empresas belicas de Fernando II y Alfonso VII, es el fiel reflejo de como en muchas ocasiones existio una unidad de actuacion entre una soberania directora y unas jerarquias eclesiasticas proximas a la corte, encargadas de elaborar o justificar un aparato propagandistico que incluia exaltar el ejercicio de la potestas, como la actividad militar, el valor de sus lideres y la gloria de las ganancias territoriales. Asimilar, por tanto, la milicia cristiana a la actividad guerrera genericamente desplegada en la reconquista espanola o en las cruzadas el oriente Latino, lejos corresponderse con la realidad, desnaturalizaria el sentido del concepto y de las bases de una espiritualidad de quienes desde sus distintos campos profesaron y defendieron el deposito de la fe en un mundo socialmente cambiante, en expansion y generador de conflictos.

Julia PAVON

Universidad de Navarra
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Author:Pavon, Julia
Publication:Anuario de Historia de la Iglesia
Date:Jan 1, 2018
Words:2244
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