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Carlos Montemayor insta a Zedillo a reconocer la autonomia indigena: seria un armisticio historico con los pueblos marginados.

El EZLN logro cambiar la vision de muchos mexicanos respecto de las etnias

A punto de cumplirse el tercer aniversario del movimiento armado en Chiapas, y en visperas de que el presidente Ernesto Zedillo y el Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional den a conocer sus posiciones en torno de las modificaciones constitucionales sobre los derechos y las culturas indigenas, el escritor Carlos Montemayor senala que, durante siglos, los pueblos indios de Mexico han tenido una "autonomia" que, traducida en "incomunicacion, marginacion y miseria", los ha hecho victimas de la enfermedad, la desnutricion, el analfabetismo y la falta de procuracion de justicia.

Por eso, advierte, "no debemos entender la autonomia indigena como una nueva creacion politica, sino como la comprension de una parte de la realidad de Mexico. La autonomia es natural a los pueblos indigenas. Lo ha sido casi siempre de manera desafortunada y cruel. Ahora es la oportunidad de que vivan esa autonomia con dignidad y justicia, y, lo que es mas importante, en paz".

Inserto en la polemica nacional por la figura juridica de la autonomia, el estudioso de la cuestion indigena y de los movimientos armados del pais insiste en que la autonomia de esas comunidades ya "es una realidad" que los mexicanos nos hemos "empenado en desconocer, negar o distorsionar", pero que ahora, ante la propuesta de darle rango constitucional, "estamos ante una oportunidad historica de enormes dimensiones. Si la desaprovechamos, no solo estariamos faltando a nuestro compromiso con Mexico como nacion, entendido como un pais y un pueblo inmensos que requieren una democracia incuestionable, sino que estariamos tambien frenando la posibilidad de resolver una lucha que lleva ya decadas como guerrilla y siglos como exigencias indigenas".

Autor de la novela mas documentada sobre la guerrilla de Lucio Cabanas, Guerra en el Paraiso, Montemayor ha seguido con atencion el conflicto armado que estallo en Chiapas el 1 de enero de 1994, y espera para principios de 1997 la publicacion de su libro Chiapas: La rebelion del Mexico indigena.

Entrevistado en la estancia de su casa en la Ciudad de Mexico, el premio Xavier Villaurrutia 1971 y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua que ha puesto tanto interes en la traduccion y difusion de obras y autores de la cultura grecolatina como en proyectos culturales para comunidades mixes, zapotecas o mayas, tiene una vision particular de la actual coyuntura por su perspectiva historica de la lucha indigena y guerrillera.

Uno de los primeros logros del Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional (EZLN), observa, es que, "por vez primera en mas de 30 anos, el gobierno mexicano reconociera la existencia del movimiento armado y, lo que es mas importante, se sentara a dialogar y a negociar".

Y sentencia: "Debemos tomar en cuenta que el curso que tomen en el futuro inmediato las negociaciones, significara no solamente la culminacion de un proceso o parte de un proceso que tiene mas de tres decadas de planteamientos sociales y transformaciones politicas en todo el pais".

No olvida que el proyecto de ley preparado por la Comision de Concordia y Pacificacion (Cocopa) es solo una primera fase de la negociacion --pues "la totalidad de los puntos a negociar es mas amplia y llevara mas tiempo todavia"--, pero advierte que, si este proceso no llega a buen termino, se pone en riesgo la estabilidad del pais.

Este momento, dice, es decisivo porque permite mostrar que es posible el establecimiento de compromisos por parte de los negociadores. "Es preciso que el gobierno mexicano pruebe su deseo de cumplir los acuerdos de San Andres Larrainzar. Esa seria la senal inequivoca de que desea llegar a mas acuerdos, pues si no puede cristalizar estos compromisos, tampoco lo hara con los posteriores y, por tanto, el planteamiento de negociacion entre el EZLN y el gobierno adquiriria una caracter indefinido, de una manera peligrosa para la estabilidad de Mexico".

Llevar a la Constitucion y a las correspondientes leyes reglamentarias los acuerdos de San Andres, no solo representaria un entendimiento con el EZLN, sino que "modificaria sustancialmente un desequilibrio historico muy profundo que Mexico ha vivido en relacion con los pueblos y las culturas indigenas".

Ante la postura que algunos intelectuales, academicos y juristas han expresado respecto de los problemas territoriales y juridicos que acarrearia la autonomia de los pueblos indigenas, el autor de mas de una veintena de libros en los generos de ensayo, poesia y novela --como Mal de piedra y Minas del retorno-- reflexiona:

"Parece preocuparnos mucho la palabra autonomia en relacion con los pueblos indigenas; no nos preocupa en relacion con las otras instituciones criollas y mestizas del pais, tanto politicas como culturales. Creemos que el reconocimiento o la formulacion de una nueva personalidad juridica para los pueblos indigenas pone en riesgo la integridad nacional, pero no nos damos cuenta de que las comunidades indigenas han vivido ya en la autonomia desde hace siglos.

"Esta 'autonomia' puede recibir distintos nombres o verse en distintos aspectos. Por ejemplo, la mayor parte de los eblos indios de Mexico viven en la 'autonomia' que se llama miseria, falta de procuracion de justicia, analfabetismo, desnutricion, incomunicacion y falta de servicios publicos y de asistencia medica.

"Esa 'autonomia' brutal habla de una marginacion, de un aislamiento que de manera profunda pone en riesgo y cuestiona la integridad nacional y la democracia mexicana. ?Es compatible con la democracia y con la integridad nacional esta autonomia de muerte y desnutricion, de marginacion de los pueblos indigenas? ?No les preocupa esto a los constitucionalistas que se asustan con la palabra autonomia y que no se asustan con la desnutricion y la injusticia total para estos pueblos?", se pregunta.

Y abunda: "Lo sorprendente es que, despues de 500 anos de esta marginacion, despues de 500 anos de esta 'autonomia' cruel, los pueblos indigenas hayan sobrevivido. Es sorprendente que las culturas, los idiomas y los valores indigenas hayan sobrevivido hasta en tragicas, injustificables, condiciones de vida".

Se trata, dice, de una resistencia de los pueblos indigenas que demuestran asi "su entereza, su pujanza, su identidad y la fuerza que ha permitido a Mexico salir adelante en muchas de sus luchas revolucionarias. Y todo esto descansa fundamentalmente en un secreto social, en una dinamica politica de las comunidades indigenas".

Montemayor considera que las estructuras politicas y sociales de diversos pueblos indios debieran servir de ejemplo al mundo mestizo, porque gracias a dichas estructuras han sobrevivido.

"La explicacion de esta sobrevivencia la tenemos en ciertos procedimientos de organizacion interna que les han ayudado a fortalecerse en el trabajo comunal; en la formacion, desarrollo y reconocimiento de sus autoridades tradicionales; en la imparticion de la justicia, y en muchos valores morales, familiares y politicos que han conformado un marco de derecho equitativo, justo, que podria ser tomado como ejemplo por muchos de nuestros jueces y constitucionalistas."

Son estas estructuras politicas y sociales "el nucleo cultural y politico de lo que en Mexico debemos reconocer como autonomias", que no consisten en crear otros Estados dentro del Estado, sino en "reconocer que esas estructuras y procedimientos enriquecen la composicion politica de Mexico y que la formalizacion de la autonomia dotaria a las comunidades indigenas de mejores y mayores recursos de defensa y de integracion a la sociedad nacional.

"Esto debe quedar muy claro para el presidente Zedillo, para sus colaboradores, para los constitucionalistas obsoletos, porque esta es la propia identidad, el propio ejercicio politico y juridico de los pueblos indigenas conservado y practicado por si."

El indio inexistente

Nacido en 1947 en Parral, Chihuahua, Carlos Montemayor, quien estudio literatura iberoamericana en la Universidad Nacional Autonoma de Mexico y fue jefe de redaccion de la Revista de la Universidad (1973-75), director de Difusion Cultural de la Universidad Autonoma Metropolitana y de la revista Casa del Tiempo (1982-85), asi como secretario y administrador de El Colegio Nacional en 1984, hace un recuento historico:

"Desde finales del siglo XIX hasta finales del siglo XX, la tendencia ha sido integrar al indio a una supuesta sociedad nacional mediante dos procedimientos simples: uno, forzarlo a que deje de ser indio; dos, forzarlo a que se despoje de todos sus derechos y se integre en el ultimo piso de las clases trabajadoras y desamparadas del pais."

Mexico, precisa, "ha aprendido a hablar de una idea de indio, de un concepto de pasado que no nos obliga ni nos conduce a compromisos concretos con los indios concretos. Todos los mexicanos nos creemos herederos de un patrimonio cultural prehispanico que --asi lo sentimos sinceramente, por supuesto-- nos toca mas de cerca a los criollos o mestizos que a los descendientes reales de esos creadores de cultura, que son las comunidades indigenas de cada region.

"Estamos hablando de una especie de robo historico, mediante el cual se ha desplazado a los herederos reales y ha instalado como propietarios del patrimonio prehispanico a individuos que no tienen nada que ver con los pueblos indios. Es una especie de esquizofrenia nacional, mediante la cual queremos apropiarnos solamente de la parte 'buena', y no deseamos ningun compromiso ante los conflictos sociales o etnicos que genera la discriminacion, que en ocasiones es abierta, como en Chiapas, y a veces es taimada, como en casi todo el resto del pais.

"Esta especie de despojo del patrimonio historico indio, esta escision entre la pasada grandeza cultural y los pueblos indigenas hambrientos y explotados de la actualidad, es lo que ha permitido a Mexico celebrar el mundo prehispanico discriminando a sus mas autenticos herederos."

Y sustenta que, en terminos juridicos, dicha discriminacion se inicio con el Mexico independiente cuando, en 1824, uno de nuestros grandes ideologos liberales, Jose Maria Luis Mora, pugno porque solo se reconocieran en la sociedad mexicana diferencias economicas, que se desterrara la palabra indio del lenguaje oficial y que aun se declarara por ley la inexistencia de los indios.

Varios de los participantes en los debates de ese primer congreso, dice, se referian incluso a "los llamados indios", y esta perspectiva liberal decimononica afecto de una manera importantisima la conformacion juridica y politica de Mexico, ocasionando que el pais se organizara partiendo del supuesto de que los pueblos indigenas no existian.

Dicha postura, que afecto la composicion nacional, estatal y municipal del pais, se desarrollo durante el siglo XX, al extremo de que se desarrollaron y reconocieron derechos en otros sectores, como el agrario, obrero, empresarial y de la mujer, "pero manteniendo siempre en ultimo termino, en el silencio, en la oscuridad, a los pueblos indigenas".

Traductor de Safo, Pindaro, Virgilio, Pessoa y Carl Orff, entre muchos otros autores --estudio latin y hebreo en El Colegio de Mexico--, Montemayor lamenta asimismo que la discriminacion haya llegado hasta las lenguas indigenas, pues incluso en algunos libros de texto se les denomina dialectos, pretendiendo que estos son inferiores a los idiomas, a pesar de que "los idiomas indigenas son sistemas linguisticos tan complejos o mas que el ingles, el espanol, el aleman o el griego".

En resumen, dice, en Mexico siempre se ha querido incorporar al indio a la supuesta sociedad nacional "exigiendole primero que deje de ser indio y que, por tanto, renuncie a todos sus derechos, historia e identidad".

Aunque de esta "distorsion historica" no puede acusarse a los gobiernos mas recientes del pais, sino que constituye un "error historico de todos los mexicanos", el autor de El cuento indigena de tradicion oral, recientemente publicado, manifiesta que la actual es una gran oportunidad para el pais.

"El gobierno del presidente Zedillo --advierte-- tiene en estos momentos la oportunidad de lograr un inmenso avance historico: nada menos que de lograr una especie de armisticio historico con los pueblos indigenas y de reconocer, respetar y hacer respetar lo que los mexicanos hemos negado, distorsionado o marginado."

De este modo, propone incorporar al indio "a partir de nuestra propia modificacion. Nunca se nos ha ocurrido que el mexicano deberia tener una nueva educacion a fin de que estuviera en mejores condiciones para entender y respetar las culturas y derechos indigenas. Y creo que esto es lo que falta. No hace falta cambiar al indio, sino que el mexicano cambie. Y este es un problema de educacion del mexicano. Nos complace sentirnos vinculados al concepto historico de indio, pero no queremos ningun compromiso con el indio de carne y sangre. Se requiere una nueva educacion en Mexico, que nos abra los ojos hacia ese Mexico aun desconocido, hacia ese Mexico profundo que no sabemos respetar, que no queremos tolerar".

--El levantamiento zapatista exhibio a un pais con amplios sectores marginados, descubrio la pobreza, y el gobierno se resiste a aceptar esa situacion. ?Esa resistencia podria complicar la presente etapa?

--A ningun gobierno, de ninguna parte del mundo y de ninguna epoca, le gusta o le es facil reconocer que hay desigualdades sociales que provocan insurrecciones. Cuando las reconocen, se ven comprometidos logicamente a solucionarlas. Todos los gobiernos hacen todo lo posible por no llegar hasta ese punto. Estamos ahora en condiciones politicas y economicas, a nivel internacional y nacional, muy peligrosas, muy delicadas. Seria suicida querer solucionar en terminos militares conflictos que plantean tan agudamente movimientos como el del EZLN o el del Ejercito Popular Revolucionario (EPR).

Estos "no pueden ser vistos como movimientos salidos de la nada o del ayer reciente: son la fase visible y final de un proceso muy amplio y complejo que ha lastimado a muchas regiones campesinas de Mexico. Para entender a cabalidad las motivaciones y las causas de un grupo como el EPR, y para comprender sobre todo las posibilidades de solucion, necesitamos reconocer los graves errores politicos, economicos, de procuracion de justicia, de administracion, de educacion, que se han cometido de manera recurrente en la sierra de Guerrero, por ejemplo".

Los decretos presidenciales

En cuanto a Chiapas, Montemayor, quien para preparar su mas reciente libro investigo el origen del conflicto armado zapatista, dice que en el analisis del fenomeno deben tomarse en cuenta las migraciones que durante decadas afectaron a los choles, tzeltales, tzotziles y tojolabales.

Recuerda que el presidente Diaz Ordaz, mediante un decreto, quiso dotar legalmente de tierras a familias que estaban asentadas ya en la selva, en zonas de colonizacion y que abarcaban aproximadamente a 40 comunidades.

Posteriormente, Echeverria freno ese proceso cuando, por medio de otro decreto, en un acto de "justicia", reintegro mas de 600,000 hectareas a 66 familias de lacandones, es decir, casi media selva. Con esta disposicion, automaticamente las 40 comunidades de choles, tojolabales, tzeltales, tzotziles y zoques se convirtieron en "paracaidistas" de un territorio que "tenia dueno" y que ellos estaban invadiendo.

"Ese cambio --apunta Montemayor-- produjo magnificas ganancias a politicos y madereros que desde la Compania Forestal Lacandona, apoyada por Nacional Financiera, contrataron con los 'verdaderos' duenos de la selva el derecho de explotar los recursos maderables de caobas y cedros durante 10 anos, a razon de 35,000 metros cubicos de madera al ano sin estipular precio fijo.

"La Compania Forestal se dedico a expulsar de la 'propiedad' de los lacandones al resto de las comunidades asentadas en esos territorios. Esta expulsion o reubicacion de familias, que ya habian sido expulsadas anos atras por las presas o el hambre, fue el inicio del complejo fenomeno que transformo la vida de la Selva Lacandona a costa de despojos, detentaciones y enfrentamientos de comunidades que con el tiempo serian la base fundamental del EZLN."

El escritor explica que este proceso, dirigido a frenar la colonizacion de los pueblos indigenas en Las Canadas, se reforzo con un nuevo decreto de Jose Lopez Portillo, que declaro reserva integral de la biosfera el area de Montes Azules, y que de nuevo afecto territorios de Las Canadas y de la comunidad lacandona, lo cual derivo en la necesidad de reubicar poblaciones enteras.

"Aqui empieza la historia de las numerosas organizaciones agrarias, el crecimiento y fortalecimiento de los guardias blancas, los enfrentamientos aparentemente interetnicos que constituyeron el sello de los numerosos gobernadores chiapanecos y que fueron marcando el destino tragico y violento que condujo al alzamiento del EZLN."

Los pueblos indigenas de Las Canadas, dice Montemayor, "se vieron obligados a esperar decadas, varias generaciones, para que empezaran a ser escuchadas sus demandas, en contraste con la celeridad de los tramites en favor de los ganaderos --por ejemplo, en el gobierno del general Absalon Castellanos se otorgaron 7,646 certificados de inafectabilidad que ampararon a cerca de millon y medio de hectareas predominantemente ganaderas--, y en 1994, contra la lentitud para resolver las exigencias campesinas, se pago a terratenientes, tambien con gran celeridad, grandes cantidades por concepto de compra, renta o indemnizacion por predios afectados tras el surgimiento del EZLN.

"Esto --concluye Montemayor-- muestra una enorme incongruencia del gobierno estatal y federal" y, por ello, se pregunta:

"?Estos contrastes son producto solo de la inconsciencia? ?Son la guerra declarada de los poderosos contra las comunidades indigenas?", para enseguida expresar:

"Estos contrastes aclaran que uno es el gobierno para los poderosos y otro para las comunidades indigenas. ?Contrastes asi ayudan a explicar que la insurreccion indigena proviene tan solo de la manipulacion ideologica de un punado de dirigentes del EZLN y de sacerdotes de la teologia de la liberacion, o dice algo mas?

--?Ve lejos la incorporacion politica del EZLN?

--No tenemos que esperar a que el EZLN actue como una fuerza politica. Esta actuando ya como fuerza politica, como una importante y relevante fuerza politica que ha logrado modificar muchas de las perspectivas culturales e historicas del pueblo mexicano respecto de las comunidades indigenas y en torno de la injusticia y marginacion en que viven. Ha provocado ya que muchos sectores sociales se comprometan en esta transformacion.

"Es ya una fuerza politica, pero la materializacion de los primeros acuerdos de este largo proceso de negociacion tiene que darla ahora el gobierno mexicano. Ambas partes han dado muestras suficientes de su resistencia a resolver el conflicto por via militar. El peso de las armas de una y otra partes esta influyendo en la negociacion. La capacidad de fuego del Ejercito Mexicano es por supuesto incomparablemente mayor que la del EZLN, pero se necesitaron las armas del EZLN para que Mexico prestara atencion a los pueblos indigenas. Y no podemos resolver la injusticia en que viven los pueblos indigenas a partir de las armas."

Enfatiza: "El Ejercito Mexicano no puede ser la solucion de conflictos cuya naturaleza no es militar, sino social, educativa, politica, economica, agraria, comercial, de salud o de procuracion de justicia".

Y estas soluciones, concluye, no pueden darse si no se formalizan los primeros acuerdos sobre derechos y culturas indigenas, pues este es el requisito para pasar a los siguientes temas pendientes en esta larga negociacion: democracia y justicia, derechos de la mujer en Chiapas y cese de las hostilidades.
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Title Annotation:TA: Montemayor, Mexican writer, speaks about negotiations between the Zapatista Army for National Liberation and Ernesto Zedillo, President of Mexico; includes related article; TT: Carlos Montemayor urges Zedillo to recognize indigenous autonomy: it would be an historic armistice with the marginalized peoples; Montemayor, escritor mexicano, habla sobre las negociaciones entre el Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional y Ernesto Zedillo, presidente de Mexico; incluye articulo relacionado
Author:Corro, Salvador
Publication:Proceso
Article Type:Interview
Date:Dec 29, 1996
Words:3455
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