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Carlos A. Martinez Tornero. Carlos III y los bienes de los jesuitas. La gestion de las temporalidades por la monarquia borbonica (1767-1815).

Carlos A. Martinez Tornero. Carlos III y los bienes de los jesuitas. La gestion de las temporalidades por la monarquia borbonica (1767-1815). Alicante: U de Alicante, 2010.

Hasta no hace tantos anos puede decirse que la expulsion de los jesuitas no se habia estudiado desde el rigor historiografico. A partir de entonces este capitulo de la historia espanola del XVIII es uno de los mas y, estaba por decir, de los mejor investigados. Hay que recordar que quienes lo han investigado con mas intensidad y dedicacion han sido los "modernistas" de la Universidad de Alicante, en cuyo grupo esta integrado Carlos Martinez Tornero.

Y sin embargo, a pesar de tantos aspectos como se han alumbrado, no se conoce del todo el entramado administrativo que se creo o se aprovecho para la gestion, compleja, de las temporalidades, es decir, de los bienes de los expulsos, por una parte, ni, por otra, de los gastos originados por los viajes del exilio, por la conduccion accidentada o por la pension de los exiliados.

El conocimiento de las instancias gubernamentales a las que se confio esta administracion es el objetivo de este libro, una parte de la reciente tesis doctoral de su autor. La investigacion, muy seria, envidiablemente documentada e informada, cuya lectura exige atencion especial, descubre y expone los entresijos gestores en lo que el autor define como "comercializadon" de las temporalidades, en sus ventas, en sus cargas, en sus aplicaciones.

Martinez Tornero no se rija solamente en los organismos administrativos. Esta tambien interesado en las personas que los componian en sus diferentes grados. De esta suerte, ha logrado reconstruir las nominas, los "jefes", los oficiales, todos los componentes de las Direcciones, Contadurias, Superintendencias...Gracias a ello, y a documentacion tan fresca como la del "Diario" del P. Luengo, podemos ver, por ejemplo, como se veia al Director de temporalidades Juan Antonio Archimbaud, al que debemos informaciones preciosas sobre los expulsos y al que estos, por lo visto, estaban tan agradecidos por sus desvelos hacia ellos.

El fuerte de la tesis, no obstante, y lo que mas importa a su autor, es el descubrir o completar el cuadro exacto de esta administracion. Critica las inexactitudes en que han incurrido otros historiadores. Aquilata las competencias iniciales que se atribuyeron al famoso "Consejo Extraordinario" (cuya duracion se matiza). Fue asi como, al mes largo de la expulsion (mayo 1767), se creo la "Direccion, Contaduria y Depositaria General de Temporalidades", integrada en la "Tesoreria General", desde cuyas oficinas operaba y que ha dado lugar a confusiones (que deshace el autor) con la "Contaduria General", algo posterior, en el "Colegio Imperial".

Mas conocidas son las Juntas, provinciales y locales en la metropoli, superiores y subalternas en las Indias, encargadas de las aplicaciones y ventas (o subastas) de los bienes de los jesuitas. Sus operaciones han sido las mas utilizadas por los historiadores para medir el volumen de transferencias de las temporalidades. El libro ayuda a conocer mejor estas operaciones sobre casas, tierras, libros y papeles (en los que se buscaban justificaciones para el extranamiento), imprentas, boticas, vasos, ornamentos y objetos sagrados, con beneficiarios tambien conocidos, sobre el tratamiento dado a las obras de arte. Es esta la parte que creo mas interesante del libro.

Estas paginas consiguen comunicar la tension entre lo deseado por la administracion y lo nunca logrado. Y tales tensiones explican que, como se ha dicho, se proyectaran soluciones que se materializaron por 1783 con la "Direccion de temporalidades", con ambito de actuacion y de gestion bien diferenciado para Espana e Islas Adyacentes, y para Indias.

Con Carlos IV hubo mutaciones sustanciales, no mas eficaces por cierto. Se retorno a la Contaduria anterior. Se matedalizo la "Superintendencia General de Temporalidades" (en Gracia y Justicia), con su "Direccion General para Temporalidades", con el montepio para sus oficinas: las fragifidades y dependencias politicas explican que apenas si duraron mas lo que el efimero ministerio de Jovellanos. El descubrir estas iniciativas es otro de los meritos de esta investigacion. Como lo es el seguir todo el proceso institucional hasta que las temporalidades pasen a la Real Hacienda y, por fin, a ser convertidas en bienes nacionales puesto que la deuda publica andaba necesitada de todos los alivios imaginables.

Habria nuevas Juntas, resucitarian viejas Contadurias con Fernando Vil, cuando se restablezca la Compania de Jesus. Pero por 1814 las temporalidades ya no eran las de 1767.

Hay que agradecer la valentia de Carlos A. Martinez Tornero que se ha atrevido con la historia institucional de las temporalidades, un capitulo no muy conocido, cuando no incorrectamente tratado, y mucho mejor conocido gracias a esta investigacion, minuciosa y necesaria.

Teofanes Egido

Universidad de Valladolid
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Author:Egido, Teofanes
Publication:Dieciocho: Hispanic Enlightenment
Date:Mar 22, 2012
Words:845
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