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CONSTRUYENDO EL ESTADO A PALOS. GARAVAGLIA, EL ESTADO FISCAL-MILITAR Y LA HISTORIA SOCIAL DE LA GUERRA/BUILDING THE STATE THROUGH STICK BLOWS. GARAVAGLIA, THE FISCAL-MILITARY STATE AND THE SOCIAL HISTORY OF WAR.

Vista en su conjunto, la obra de Juan Carlos Garavaglia se caracteriza por la coherencia y la persistencia de ciertas preocupaciones que lo acompanaron siempre, incluso a traves de una gran variedad de objetos de estudio. Sin embargo, creemos que puede senalarse una especie de parteaguas con el cambio de milenio. Si durante las tres decadas previas sus trabajos presentaban sobre todo aportes en historia agraria y rural de Paraguay, el Rio de la Plata y Mexico, en los ultimos quince anos de su carrera el eje fundamental de su obra pivoteo hacia la problematica de la construccion estatal en America Latina. Abordo este tema desde multiples facetas, que van desde el desarrollo burocratico hasta la administracion de justicia. Pero se destaca siempre, segun su vision, el papel que la guerra, lo militar--tanto en su version de linea como miliciana--y la violencia represiva jugaron dentro de dicho proceso, de la mano de una fiscalidad y un inexorable endeudamiento publico destinados mayormente a pagar los gastos belicos. Este nudo problematico central definido por las coordenadas "sociedad-guerra-Estado", es algo que ya se adivinaba en algunos de sus primeros trabajos, pero que se sistematiza a partir del ano 2001, cuando Garavaglia empieza a explorar la potencialidad del modelo del Estado fiscal-militar desarrollado en Europa por Tilly y Brewer para explicar ciertos aspectos del state-building latinoamericano, dedicando una serie de trabajos seneros al caso rioplatense y al de diversos paises de la region. En los apartados siguientes intentaremos resenar, sin ninguna pretension de exhaustividad, sus principales aportes al tema y la manera particular en la que colaboro con la configuracion actual de la historiografia de la guerra, lo militar y la construccion estatal en Latinoamerica.

Repensando el Estado y la guerra

La segunda mitad de la decada de 1980 fue un momento de ruptura en la manera en que las ciencias sociales abordaban la problematica del Estado. Tras decadas dominadas tanto por el marxismo como por el funcional-estructuralismo, que enfatizaban la explicacion de los procesos historicos a partir de factores economico-sociales, la cuestion del papel del Estado empezo a adquirir centralidad en las discusiones dando lugar a perspectivas novedosas. Theda Skocpol lo anunciaba con su celebre Bringing the State Back In, de 1985, donde daba cuenta de un cambio de paradigma que implicaba "un replanteo fundamental del rol de los Estados en relacion con las economias y las sociedades". (1) Cuatro anos despues, John Brewer ofrecia un modelo para el tratamiento de ese Estado que acababa de regresar, sentando las bases de lo que llamo la teoria del "Estado fiscal-militar". (2) Concretamente, su libro, dedicado a la formacion del Estado en la Inglaterra moderna, subrayaba la importancia de la guerra como fuerza motriz del proceso, ya que la necesidad de fuerzas militares cada vez mas numerosas habia llevado al desarrollo progresivo de una burocracia y una fiscalidad mucho mas sofisticadas. En la misma linea, al ano siguiente, Charles Tilly publicaba su muy influyente Coercion, Capital, and European States, (3) donde ratificaba el papel central jugado por la guerra en los procesos de construccion estatal, pero abarcando no solo a Gran Bretana, sino a toda Europa. Ya en 1992, en un breve ensayo, Tilly refinaba su propuesta avanzando una agenda para la constitucion de un nuevo campo de estudios que anclara la sociologia de la guerra en una perspectiva historica. Este campo debia reunir tres elementos fundamentales, estudiando las relaciones entre el Estado, la organizacion militar y el sistema economico. (4) Estos planteos encontrarian un eco poco comun y sus premisas serian aplicadas a estudios de caso en toda Europa. (5)

En America Latina, en cambio, la teoria del Estado fiscal-militar como tal no seria considerada sino varios anos mas tarde, pero existian desarrollos propios que apuntaban en la misma direccion, y dan cuenta de un "clima de ideas" similar o al menos convergente con el que animaba a sus cultores europeos. En el caso de la historiografia argentina en particular, la publicacion de Revolucion y Guerra, de Tulio Halperin Donghi, constituyo sin dudas un hito. (6) El papel central que se le otorgaba alli a la guerra dentro del devenir politico de la region no era, para 1972, nada comun. Ahora bien, en lo que refiere a nuestro tema, es aun mas significativa la aparicion, tan temprano como en 1982, de otro libro fundamental que Halperin pensaba como el complemento necesario del primero: Guerra y Finanzas en los origenes del Estado Argentino. (7) Considerado en su contexto de produccion, este libro es absolutamente sorprendente. Escrito en 1980--cinco anos antes del llamamiento de Skocpol y nueve antes del libro de Brewer--, no solo ubica al Estado en el centro de la escena, sino que identifica al binomio guerra-fiscalidad como una de las claves del proceso historico que se abre con la revolucion. O sea, que las premisas centrales que luego conformarian el modelo del Estado fiscal-militar ya estaban siendo exploradas en Argentina desde inicios de la decada de 1980.

La relacion entre estos trabajos pioneros de Halperin y la obra de Garavaglia es evidente. Juan Carlos, como editor de Siglo XXI, habia participado activamente en la correccion y edicion del manuscrito de Revolucion y guerra. Luego, Guerra y finanzas lo marcaria hasta el punto de escribir el prologo para su reedicion de 2005. (8) Y si bien, como deciamos en la introduccion, Garavaglia recien abordaria de lleno la problematica del Estado a partir del ano 2000, en algunos de sus primeros articulos se percibe ya una capacidad notable para identificar la manera en que la cuestion militar habia pesado sobre la historia rioplatense, incluso en escenarios y epocas insospechadas. Por ejemplo, en 1980--es decir, mientras Halperin escribia Guerra y Finanzas--, Juan Carlos publicaba un articulo extraordinario, dedicado supuestamente a la "historia rural" de Paraguay, pero titulado sugestivamente "Soldados y campesinos". (9) Que el Paraguay colonial hubiera sido un pueblo de soldados era algo que, para la historiografia de la epoca, sin dudas resultaba llamativo y necesitaba ser respaldado. Garavaglia no ahorraba pruebas e iba sentando las bases, no solo de un estudio concreto de lo que Halperin habia postulado como "militarizacion", sino de varios topicos clasicos de lo que constituye aun hoy la mejor sociologia de la guerra.

La evidencia de la militarizacion se hallaba en la produccion de las fuentes mismas: los primeros censos paraguayos no se habian realizado sino en vistas al reclutamiento militar, en el contexto de una frontera muy presionada por indigenas no reducidos. No sabemos si Garavaglia habia leido por entonces al gran sociologo polaco-britanico Stanislav Andresky, (10) pero a partir de esos censos encaro inmediatamente, por primera vez en la historiografia rioplatense, la confeccion de lo que en sociologia militar se llamaba MPR--Military Participation Ratio--y que hoy llamamos tasa de militarizacion, (11) es decir, la cuestion crucial de conocer el porcentaje de los hombres en armas sobre el total de la poblacion. Aprendimos asi que, en lugares como el valle de la Cordillera, para 1721 uno de cada cuatro varones--sin tomar en cuenta a los indigenas--prestaba servicio militar mensual en los fortines adyacentes, lo que implicaba a un hombre movilizado por cada grupo domestico. Mas aun, estas companias reproducian en buena medida la estructura social, ya que eran los duenos de las estancias ganaderas o chacras azucareras quienes comandaban los fortines. Un dato mostraba incluso que ese servicio militar estaba lejos de ser inocuo, ya que el 8% de las mujeres de la region eran viudas.

A lo largo del articulo Garavaglia iria demostrando que la centralidad de la guerra no era un elemento acotado al Rio de la Plata revolucionario, como ya lo habia demostrado Halperin, sino que habia jugado un rol estructurante en amplias regiones de la America colonial. Asi, en una seccion titulada "Los hombres y la guerra", afirmaba que "La historia del hombre de campo paraguayo seria incomprensible sin evocar los problemas derivados de la guerra indigena y de la militarizacion del campesino", ya que las guardias en los fortines, las "entradas" al Chaco y los gastos de las campanas "nos muestran un panorama donde la militarizacion cotidiana jugara un complejo rol en el tipo de diferenciacion social del mundo rural paraguayo". (12)

A continuacion, Garavaglia daba un paso mas alla de constatar la presencia abrumadora de la guerra, y se preguntaba por el tipo de practicas que esta involucraba en el escenario paraguayo. Comenzo a describir, asi, un "modo de hacer la guerra" propio de la region: guerra de frontera contra los guaycurues e influida por las costumbres de estos, donde se alternaban periodos pacificos con ataques sorpresivos a fondo, y donde los fortines y los turnos de guardia no ofrecian sino una precaria solucion. Una guerra de recursos y de desgaste, profundamente miliciana, donde los campesinos rotaban aportando sus propios caballos, armas y comida. La importancia de estos analisis no puede ser soslayada y, si se tiene en cuenta el momento de su publicacion, no se puede menos que reconocer en ellos a un precursor inmediato de la historia social de la guerra que se elabora hoy.

Por ultimo, en otra seccion titulada "La guerra como divisora de aguas en lo social", Garavaglia anadia otra capa aun mas profunda al estudio, ligando de manera directa la movilizacion militar y la construccion de liderazgos sociales capaces, en determinadas coyunturas, de jugar un papel politico fundamental. Explicaba asi que en las zonas de frontera americanas, "pobre" y "soldado" constituian practicamente sinonimos: "Esto no debe extranarnos pues no hace sino revelarnos palmariamente el hecho de la desigualdad social frente a la guerra". (13) Es decir que mientras los pobres pagaban el tributo de guerra con su tiempo y sangre, en Asuncion los poderosos abonaban una "composicion" que los eximia de ir a la frontera. Pero tambien habia citadinos ricos que compraban los cargos de oficiales de milicias, no solo por honores y figuracion, sino para dar inicio a un camino de cabildantes o familiares de la santa inquisicion. Inclusive, en el espacio rural, algunos notables demostraban una "verdadera vocacion militar" y se desempanaban largos anos como jefes de milicias y conductores de hombres. Estos "se convierten rapidamente en los hombres de prestigio por excelencia en este mundo rural. Prestigio que deben mantener incluso en plena campana militar y no solo por la eficacia de su conduccion en el arte de la guerra", sino repartiendo carne propia entre soldados pobres, tolerando a sus soldados como agregados en sus tierras, o empleandolos como arrendatarios suyos. Garavaglia identificaba asi, por primera vez, un "proceso sui generis de militarizacion de las solidaridades". La relevancia de estos desarrollos tempranos para la historia latinoamericana del siglo XIX no deja de asombrar.

La construccion estatal: un proceso con ganadores y perdedores

Para 1980, entonces, Garavaglia conocia muy bien la guerra. Su interes por el tema continuaria inclusive con la publicacion en 1984 de un trabajo dedicado, esta vez, al Tucuman colonial. (14) Se podria haber perfilado asi una linea de investigacion que, de guerra de frontera en guerra de frontera, lo llevara a recorrer media Latinoamerica a traves de la movilizacion miliciana de los campesinos. Sin embargo, la agenda historiografica era otra y Juan Carlos habria de participar, de forma decisiva, en los debates que comenzaban a arreciar en la historia agraria. Es asi que, en su muy abundante produccion datada de 1985 a fines de la decada de 1990--dedicada en su mayoria a la economia rural de Puebla y de Buenos Aires--, la guerra, lo militar y la problematica de la construccion estatal no vuelven a aparecer sino de manera muy tangencial. ?Es posible que Garavaglia, tras haberla caracterizado magistralmente en la frontera paraguaya, no reconociera la enorme incidencia que la guerra tenia para la campana bonaerense? Desde ya que no, y todo hace suponer que estaba mas bien "reservando" el tema para mas adelante, cuando ya hubiera saldado su aporte de largo plazo a la historia rural. Puede decirse que ese momento llego en 1999, cuando publico simultaneamente los dos grandes trabajos que dan forma definitiva a su posicion. (15)

El cambio de foco a partir de ese entonces es evidente, dando inicio a una seguidilla de articulos notables que terminarian reconfigurando la discusion sobre el Estado y lo militar en la Argentina decimononica: "De Caseros a la Guerra del Paraguay" (2001), (16) "La apoteosis del Leviathan" (2003), (17) "Ejercito y milicia" (2003) (18) y "El despliegue del estado en Buenos Aires" (2004). (19) ?Que caracteristicas tiene esta nueva linea de investigacion? Ante todo, la centralidad del Estado como actor determinante en el proceso de reordenamiento economico y social que traen aparejadas las revoluciones en toda Latinoamerica. A ese Estado Garavaglia lo va a estudiar principalmente a partir de sus rentas, presupuestos y cuentas de inversion, pero tambien de manera mas menuda, en el accionar cotidiano de sus agentes. Su conclusion es bien conocida: lejos de conformar un "aparato" exterior a la sociedad a la que gobierna, el Estado--o mejor los Estados en plural--que se configura en nuestra region no sera, durante decadas, mas que un "entramado de relaciones sociales de dominacion"; es decir, una prolongacion directa de las relaciones economicas y familiares que constituyen el entramado social local. Esto trae aparejadas grandes consecuencias, no solo en la capacidad de ciertos sectores sociales--aquellas elites que se arrogan el derecho de hablar "en nombre del Estado"--para utilizar la estructura estatal en beneficio propio, sino en la conformacion de una enorme zona gris donde es dificil distinguir lo publico de lo privado. No sera, pues, sino muy paulatinamente, que el Estado se transformara, recien sobre finales del siglo, en una entidad que pueda aspirar a plantearse como un "poder separado" de la sociedad que le dio origen.

El segundo elemento caracteristico consiste en que, para Garavaglia, el caracter de este Estado era profundamente militarizado y represivo. Aqui no solo seguia la huella abierta por Halperin en Guerra y Finanzas, sino que el dialogo con Brewer, Tilly y la teoria del Estado fiscal-militar se volveria asiduo y fluido. (20) Una y otra vez iba a insistir en este punto: en consonancia con lo que habia ocurrido en Europa durante las fases incipientes de la construccion estatal, en todos los paises latinoamericanos del siglo XIX los gastos militares representaban por lejos el principal rubro de los presupuestos. La mayor parte de estos gastos, a su vez, se explicaban por el pago de sueldos a los militares. Es que--lo demostro en reiteradas ocasiones--la abrumadora mayoria de quienes trabajaban para el Estado eran siempre los hombres de armas. (21) El caso de la provincia de Buenos Aires en 1841 es al que mayor atencion le dedico, y con razon: en esa coyuntura critica para el rosismo, el 81% de los gastos se dedico a la guerra--sin contar el pago de la deuda--y el 86% de quienes cobraron un sueldo estatal fueron militares o milicianos. O lo que es lo mismo: ese Estado era ante todo un ejercito, una verdadera maquina de guerra. Pero a Juan Carlos le gustaba dar un paso mas alla y sumar los militares con los policias, serenos, comisarios, auxiliares de justicia y otros empleados dedicados a lo que llamaba "represion y control". El resultado era contundente: en total, el 96% del personal estatal estaba dedicado a ejercer directamente la coercion.

Esta vision de las fuerzas militares no solo como unidades de guerra, sino como parte de una mas amplia fuerza represiva, se explica por la tercera y definitoria caracteristica que Garavaglia le atribuia a la construccion estatal latinoamericana: si el Estado en si se reducia a una expresion de las relaciones sociales de dominacion, la guerra era uno de los medios privilegiados por los que esa dominacion se instauraba y consolidaba. La guerra era, pues, ante todo, una profunda fuente de injusticia, en el sentido de que servia para el empoderamiento de unos sectores muy acotados frente al empobrecimiento y sojuzgamiento de amplias franjas de la poblacion. Esta especie de "denuncia" del papel jugado por la guerra en nuestra historia es algo que recorre su obra de punta a punta. Lo habia enunciado para los casos del Paraguay y Tucuman colonial--"la guerra la sudan los pobres y la paz la disfrutan los pudientes"--(22) y lo demostraba ahora con fuerza para los primeros pasos del capitalismo agrario pampeano.

?Como se manifestaba, desde esta mirada, la iniquidad constitutiva de la guerra que se hacia en Latinoamerica? Ante todo, en como se pagaban los cuantiosos gastos militares: dado que la mayoria de los Estados vivieron todo el siglo XIX de los derechos de importacion cobrados en sus aduanas, era el consumo popular de productos encarecidos por esos derechos el que sostenia las aventuras belicas. A este sostenimiento indirecto del esfuerzo de guerra se le sumaba uno mucho mas directo: los milicianos de vastas regiones debian servir con sus propios caballos y armas, a su costa o cobrando rara vez un estipendio adecuado. De manera que el servicio militar configuraba un verdadero tributo pagado no solo en sangre, sino en horas de trabajo no remunerado. Ahora bien, el otro elemento que generaria infinitas quejas y resistencias a lo largo del continente lo constituyeron los metodos de reclutamiento en general empleados: que el servicio militar recayera sobre los mas pobres era algo comun en todo el mundo, pero el grado de arbitrariedad aplicado en nuestra region encuentra dificilmente parangon.

Los paisanos y migrantes mas desprotegidos de cada comarca fueron siempre sometidos a la voluntad de jueces de paz y vecinos notables que, a su gusto, confeccionaban las listas de quienes habrian de cubrir las cuotas de enganches locales. Peor aun, las innumerables leyes contra la vagancia y contra el porte de cuchillo o las sucesivas restricciones a la libre circulacion en la campana fueron tejiendo una tela de arana destinada principalmente a poblar cuarteles y fortines, obligando a generaciones enteras a servir en ellos largos anos y sin apelacion posible, en una especie de servidumbre militar forzada dificil de soportar. Con el correr del siglo, en algunas regiones como en la campana bonaerense, a partir de la recepcion de grandes oleadas de inmigrantes europeos la situacion de injusticia recayo todavia con mas fuerza sobre la poblacion local: puesto que los extranjeros estaban exentos del servicio militar, ocupaban con facilidad los puestos laborales dejados vacantes por los hijos de la tierra, obligados a servir lejos de sus hogares. Para sintetizar esta realidad desesperante, Garavaglia citaba regularmente una memoria de 1854. En ella, campesinos de Buenos Aires decian al gobierno:
"Nosotros los pobres pastores y labradores de esta provincia [...] !hoy
dia somos todavia los siervos del Rio de la Plata!..., siervos de una
raza particular, bien inferior a los esclavos del Brasil, a los colonos
de la Rusia. Mientras estos no conocen mas que a un amo, nosotros
tenemos cientos; mientras gozan el privilegio de quedarse en su casa,
de cuidar de su familia, nosotros estamos cada dia arrancados de
nuestros hogares, o cazados en los campos como se cazan avestruces; y
cuando caimos en las bolas de algun teniente alcalde, es para que haga
de nosotros lo que se quiere, guardia, blandengue, domestico, veterano,
como se le antoje al primer mandon que nos pille...". (23)


Este drama historico forjado por la confluencia de la consolidacion estatal, el triunfo del capitalismo agrario y una profunda militarizacion de la sociedad, fue seguido paso a paso por Garavaglia desde sus raices coloniales, a traves de la revolucion y hasta su corolario alrededor de las decadas de 1860-1880. Los tiempos y las caracteristicas del proceso variaron segun los paises, aunque sin alejarse demasiado de una dinamica general. (24) En el caso rioplatense, al que Garavaglia dedico mas atencion, la recta final del fenomeno estuvo marcada por dos grandes confrontaciones armadas consecutivas que sirvieron para la aceleracion definitiva de la construccion estatal. En primer lugar, por la larga lucha entre la Confederacion Argentina y el Estado de Buenos Aires, que concluyo con el triunfo de este ultimo en 1861, y luego por la catastrofica Guerra de la Triple Alianza--o Guerra del Paraguay--, que trajo consecuencias profundas no solo para la Argentina, sino para Brasil, Uruguay y Paraguay.

Al primero de los conflictos Garavaglia le dedico una serie de estudios esclarecedores, reunidos luego en un libro rupturista: La disputa por la construccion nacional argentina. (25) Alli, en contra de una vision historiografica muy arraigada, demostro que en realidad la decada clave de la construccion estatal en Argentina no presenta una sola estructura que se desarrolla por si misma--la del Estado de Buenos Aires--, sino dos estructuras que, a traves de la guerra que las opone, generan las condiciones de la futura consolidacion estatal. El aporte del libro reside no solamente en la valoracion adecuada de lo que el Estado argentino le debe a su antecedente de la Confederacion, sino en una constatacion inesperada: de la sorda lucha entre Estados rivales que tuvo lugar entre 1852 y 1861, el que se termino imponiendo fue el mas militarizado, represivo y centralizado de los dos. A partir de entonces la injusticia que recaia sobre los pobres de la campana se redoblaria con un componente geografico de largo plazo, ya que Buenos Aires no dejaria de acumular riqueza en desmedro de las provincias del interior.

Este proceso, desde ya, no dejaria de encontrar solidas resistencias. Por eso es que se hizo necesario, desde la perspectiva de las elites liberales gobernantes, un gran conflicto que decidiera no solo los nuevos equilibrios regionales en el Cono Sur del continente, sino que permitiese imponer de una vez por todas el poder represivo del Estado argentino contra todo posible rival interior. Esta guerra llamada de la Triple Alianza, la mas grande vista por la America del Sur, serviria de punto de llegada a la vez al proceso de construccion estatal rioplatense y a la obra de Garavaglia. En efecto, como nos hizo notar Raul Fradkin, Juan Carlos tenia los ojos puestos en este conflicto desde hacia tiempo: la primera publicacion que registra su curriculum vitae, de 1969, es nada menos que una resena dedicada a un libro clave sobre la Guerra del Paraguay. (26) Es que para Garavaglia esta guerra sirvio de catalizador definitivo para tres elementos confluyentes que, como hemos visto en este ensayo, el venia rastreando desde sus inicios: la obtencion por parte del Estado del monopolio del uso legitimo de la violencia, el disciplinamiento brutal de la sociedad campesina y el encaramamiento de una elite que, a traves de la conjuncion entre negocios privados y funciones publicas, se haria con una posicion de privilegio que no resignaria mas.

Esta ultima parte de su obra, a la que proyectaba dedicarle varios anos, fue truncada por su repentino deceso. Dejo sentadas, sin embargo, las bases para un estudio a fondo de la Guerra de la Triple Alianza desde una perspectiva social. (27) Si, como esperamos, una nueva generacion de investigadores retoma la posta y sigue el camino trazado con tanta claridad por Garavaglia, se producira un desarrollo notable para nuestra historiografia, habilitando una relectura completa del proceso de consolidacion estatal y de la insercion de los paises latinoamericanos al mercado internacional.

Alejandro M. Rabinovich (*)

Fecha de recepcion: 01/04/2019 / Fecha de aceptacion: 19/04/2019

(*) Argentino. Doctor en Historia y Civilizacion de la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales en Paris. Academico del Instituto de Estudios Historicos y Sociales de La Pampa (IEHSOLP), Universidad Nacional de La Pampa, Argentina. Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas (CONICET), Argentina. Correo electronico: alejandrorabinovich@gmail.com

(1) Theda Skocpol, "Bringing the State Back In: Strategies of Analysis in Current Research", en: Bringing the State Back In, (eds.) Peter B. Evans, Dietrich Rueschemeyer y Theda Skocpol (Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press, 1985), 7.

(2) John Brewer, The Sinews of Power. War, Money and the English State (1688-1783) (Londres, Inglaterra: Unwin Hyman, 1989).

(3) Charles Tilly, Coercion, Capital, and European States, AD 990-1990 (Cambridge, Inglaterra: Basil Blackwell, 1990).

(4) Charles Tilly, "War in History", Sociological Forum, 7, n. 1 (1992): 187, en: https://www.jstor.org/stable/684359. Tilly habla de ambient economy, lo que es traducido al castellano de maneras muy diversas. Optamos aqui por sistema economico.

(5) Christopher Storrs (ed.), The Fiscal-Military State in Eighteenth-Century Europe (Farnham, Inglaterra: Ashgate Publishing, 2009). Rafael Torres Sanchez (ed.), War, State and Development. Fiscal-Military States in the Eighteenth Century (Pamplona, Espana: EUNSA, 2007).

(6) Tulio Halperin Donghi, Revolucion y guerra. Formacion de una elite dirigente en la Argentina criolla (Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI Editores, 1972).

(7) Tulio Halperin Donghi, Guerra y finanzas en los origenes del Estado Argentino (1791-1850) (Buenos Aires, Argentina: Editorial de Belgrano, 1982).

(8) "Guerra y finanzas un cuarto de siglo despues", prologo de Juan Carlos Garavaglia, en: Tulio Halperin Donghi, Guerra y finanzas en los origenes del Estado argentino (1791-1850) (Buenos Aires: Prometeo Editorial, 2005), 9-14.

(9) El original, publicado en italiano, es: Juan Carlos Garavaglia, "Soldati e contadini: due secoli nella storia rurale del Paraguay", Annali della Fondazione Luigi Einaudi (Italia) 14 (1980): 527-579. Se publica luego en castellano como: Juan Carlos Garavaglia, "Soldados y campesinos: dos siglos en la historia rural del Paraguay", Suplemento Antropologico. Revista del Centro de Estudios Antropologicos (Paraguay) 21, n. 1 (1986): 7-71. Aqui seguimos una version ulterior, publicada como capitulo en: Juan Carlos Garavaglia, Economia, sociedad y regiones (Buenos Aires, Argentina: Ediciones de la Flor, 1987). Agradezco a Elisa Caselli, Dario Barriera y Raul Fradkin por facilitarme algunos de estos primeros articulos dificiles de encontrar.

(10) Stanislav Andreski, Military Organization and Society (Londres, Inglaterra: Routledge & Kegan Paul, 1954).

(11) Alejandro M. Rabinovich, "La militarizacion del Rio de la Plata (1810-1820). Elementos cuantitativos y conceptuales para un analisis", Boletin del Instituto de Historia Argentina y Americana "Dr. Emilio Ravignani" (Argentina) 37 (julio-diciembre, 2012): 11-42, en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=379444916001.

(12) Garavaglia, Economia, sociedad y regiones, 223.

(13) Ibid., 228.

(14) Juan Carlos Garavaglia, "La guerra en el Tucuman colonial: sociedad y economia en una area de frontera (1660-1760)", Revista Latinoamericana de Historia Economica y Social (Peru) 4 (1984): 21-34.

(15) Juan Carlos Garavaglia, Una historia agraria de la campana bonaerense (1700-1830) (Buenos Aires, Argentina: Ediciones de la Flor, 1999). Juan Carlos Garavaglia, "Un siglo de estancias en la campana de Buenos Aires: 1751-1853", Hispanic American Historical Review (EE. UU.) 79, n. 4 (1999): 703-734, en: https://www.jstor.org/stable/2518167.

(16) Juan Carlos Garavaglia, "De Caseros a la Guerra del Paraguay: el disciplinamiento de la poblacion campesina en el Buenos Aires postrosista (1852-1865)", Illes i Imperis (Espana) 5 (2001): 53-80, en: https://www.raco.cat/index.php/IllesImperis/article/view/69411.

(17) Juan Carlos Garavaglia "La apoteosis del Leviathan: el Estado en Buenos Aires durante la primera mitad del XIX", Latin American Research Review (EE. UU.) 38, n. 1 (2003): 135-168, en: https://www.jstor.org/stable/1555437.

(18) Juan Carlos Garavaglia, "Ejercito y milicia: los campesinos bonaerenses y el peso de las exigencias militares (1810-1860)", Anuario del IEHS (Argentina) 18 (2003): 153-187, en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4092564.

(19) Juan Carlos Garavaglia, "El despliegue del Estado en Buenos Aires: de Rosas a Mitre", Desarrollo Economico (Argentina) 44, n. 175 (2004): 415-445, DOI: https://doi.org/10.2307/3456030. Este texto, junto con los tres anteriores, fueron recopilados en: Juan Carlos Garavaglia, Construir el Estado e inventar la nacion. El Rio de la Plata, siglos XVIII-XIX (Buenos Aires, Argentina: Prometeo Editorial, 2007).

(20) Vease la version mas acabada de este dialogo en: Juan Carlos Garavaglia, "Algunos aspectos preliminares acerca de la 'Transicion fiscal' en America Latina (1800-1850)", Illes i Imperis (Espana) 13 (2010): 159-192, en: https://www.raco.cat/index.php/IllesImperis/article/view/261641.

(21) Para su vision general de este tema, ver: Juan Carlos Garavaglia, "Servir al Estado, servir al poder: la burocracia en el proceso de construccion estatal en America Latina", Almanack (Brasil) 3 (enero-junio, 2012): 5-26, DOI: http://dx.doi.org/10.1590/2236-463320120301.

(22) Garavaglia, "La guerra en el Tucuman colonial...", 24.

(23) "Memoria descriptiva de los efectos de la dictadura sobre el jornalero y el pequeno hacendado de la Provincia de Buenos Aires", Revista del Plata (Buenos Aires) 12 (agosto de 1854), disponible en: https://cdn.educ.ar/repositorio/Download/file?file_id=34fb94b1-c99e-4803-a5f7-0fcb9a74abd6.

(24) Garavaglia abordaria varios casos nacionales de manera indirecta, a partir de la direccion de tesis de doctorado de los miembros de un gran proyecto de investigacion titulado La construccion del Estado en America Latina, financiado por el European Research Council a partir del ano 2009, y localizado en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Los resultados del proyecto se pueden consultar en: http://statebglat.upf.edu/.

(25) Juan Carlos Garavaglia, La disputa por la construccion nacional argentina. Buenos Aires, la Confederacion y las provincias (1850-1865) (Buenos Aires, Argentina: Prometeo Editorial, 2015).

(26) Juan Carlos Garavaglia, "Resena de Leon Pomer, La guerra del Paraguay. Gran negocio", Los Libros (Argentina) 13 (1969).

(27) Ver: Juan Carlos Garavaglia y Raul Fradkin (comps.), A 150 anos de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay (Buenos Aires, Argentina: Prometeo Editorial, 2016).

DOI: http://dx.doi.Org/10.15359/rh.79.1
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Author:Rabinovich, Alejandro M.
Publication:Revista de Historia
Date:Jan 1, 2019
Words:5297
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