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COMPRENSION Y AUTOCOMPRENSION EN LA HERMENEUTICA DE GADAMER, Y ALGUNAS PERSPECTIVAS PARA EL HUMANISMO.

COMPREHENSION AND SELFUNDERSTANDING IN GADAMER'S HERMENEUTICS, AND SOME PROSPECTS FOR HUMANISM

LA HERMENEUTICA HA SIDO TOMADA DESDE SU INICIO como un instrumento de las ciencias humanas. La introduccion del concepto de comprension por parte de Wilhem Dilthey tuvo como objetivo separar el conocimiento obtenido por parte de las ciencias sociales, de aquel que nos proporcionan las ciencias naturales bajo el concepto de explicacion. Fue la comprension la que se constituyo como clave en el acceso al conocimiento sobre lo humano. De esta forma, se piensa la hermeneutica como el metodo caracteristico de las ciencias humanas que, a diferencia del cientifico, estudia la particularidad del sentido de las acciones humanas. Siendo asi, la comprension se convierte en el fundamento que permitira que las "ciencias del espiritu", como bien las llamaba Dilthey, constituyan un conocimiento propio que sustraiga los fenomenos propiamente humanos de la explicacion bajo leyes universales.

Pero hay una posicion diferente respecto al conocimiento de las ciencias humanas que la hermeneutica gadameriana realiza frente a este primer paso de ubicar la comprension (verstehen) como contrapartida de la explicacion (erkleren) (1). Se trata de la caracterizacion que este filosofo establece de la nocion de comprension frente a la instaurada por Dilthey, puesto que para Gadamer la comprension no solo se circunscribe a un metodo que intenta dar cuenta de los procesos y acciones propiamente humanas (2). En este sentido, la comprension rebasa ese marco metodologico y se constituye como la forma en la que tiene expresion la existencia misma. La comprension no es una instancia a la que se recurre para entender unos procesos y acciones particulares de los hombres, como si tuvieramos la posibilidad de hacer uso

0 no de ella; esta hace parte de la existencia misma en su despliegue para relacionarse con el mundo. En terminos heideggerianos, la comprension seria un existenciario fundamental que posibilita otras formas de conocimiento mas elaboradas.

"Nuestro vivir es un vivir en dialogo", afirmo Gadamer. De esta manera, al dar cuenta de la comprension, es ineludible remitirnos al espacio en donde esta ocurre: el lenguaje. Y dado que este es el medio en el que se realiza la comprension y en la que tiene lugar la experiencia de sentido, la experiencia hermeneutica--fundamento de la relacion con el mundo--tiene caracter linguistico. El conocimiento del mundo, de los otros y de nosotros mismos implica siempre el lenguaje, especificamente, el que tenemos. Por tanto, el lenguaje no es un instrumento que este a la mano para ser utilizable en el proceso del conocimiento sino que, como nuestra permanencia en el mundo siempre denota comprension, es el espacio en el que se nos da el mundo con sentido.

Gadamer intentara mostrar que el lenguaje es el lugar en donde se realiza la comprension de los textos a la manera de una conversacion, pero no solo se restringe al ambito textual, sino que proyecta este analisis a la comprension que pone en juego la hermeneutica en los distintos ambitos en donde el sentido debe ser re-instaurado. En esta forma, si por comprender se entiende "[...] el ponerse de acuerdo en la cosa, no ponerse en el lugar del otro y reproducir sus vivencias" (Gadamer, 1996, p. 461), el lenguaje es medio en el que se realiza el acuerdo.

En lo que sigue, revisaremos el concepto de comprension y autocomprension en la hermeneutica de Gadamer para mostrar lo que significa una experiencia autenticamente hermeneutica, lo que nos dara el marco conceptual para hablar de lo que entendemos por humanismo. Un humanismo al que llamamos hermeneutico, pues implica toda la caracterizacion propia de esta manera de hacer filosofia.

I

REALICEMOS EL PRIMERO DE NUESTROS COMETIDOS: dar cuenta de la nocion de comprension. Bien sabemos que Gadamer recibe de Heidegger ese primer impulso en la determinacion de la comprension como una experiencia ontologica que realiza el hombre en la medida en que interpreta el mundo circundante. Gadamer encuentra en Heidegger, de un lado, como se puede comprender el ser; de otro, como el comprender es ser. La comprension es, entonces, no solo el resultado de la actividad de la conciencia comprensora, sino tambien el modo como acontece el ser mismo. En terminos generales, la comprension adquiere un estatus ontologico, y por esto mismo el analisis de la puesta en praxis de esta nocion nos permitira adentrarnos en los ejes determinantes de la existencia humana. De esta manera, entender la comprension dentro de una experiencia autenticamente hermeneutica nos llevara a afrontar las determinaciones propias del ser humano como caracteristicas ontologicas, tomadas siempre desde una perspectiva existenciaria, es decir, moviles y dinamicas, pues se fundamentan en la existencia misma.

Iniciamos este estudio sobre la comprension desde lo que en Heidegger se llama el "circulo de la comprension". Si bien dicha estructura circular adquiere con el analisis existencial de Heidegger su verdadero significado, Gadamer nos aproxima a lo que realmente quiere dar a entender con esta nocion por medio de la comprension textual. Es en esta instancia cuando abordamos lo que significa la circularidad, pues la proyeccion del sentido se hace siempre desde la interpretacion de los conceptos previos. Por eso Gadamer (2007, p. 333) sostiene que "elaborar los proyectos correctos y adecuados a las cosas, que como proyectos son anticipaciones que deben confirmarse 'en las cosas', tal es la tarea constante de la comprension. Aqui no hay otra objetividad que la convalidacion que obtienen las opiniones previas a lo largo de su elaboracion".

El circulo de la comprension entendido por Gadamer (2007, p. 334) como la anticipacion de sentido esta marcado por la inevitable presencia de prejuicios y opiniones previas, entendidas como habitos linguisticos y opiniones de contenido que constituyen la pre-comprension de los textos y determinan la comprension misma. La tarea hermeneutica debe hacer presencia en este juego de prejuicios desde las partes hablantes, ya que por el caracter esencialmente prejuicioso el problema hermeneutico adquiere toda su validez. El sentido del texto es una permanente tarea que debe exigir el esfuerzo por centrarse en la cosas mismas; la tension entre los prejuicios debe dejar espacio para escuchar lo que el texto dice, ya que no se trata de entregarse a los prejuicios como algo inevitable de la comprension, sino de ponerlos a la vista para saber de que manera van a poder entrar en dialogo con lo que el texto nos habla. Por esta razon Gadamer (2007, p. 335) afirma que:
   Una conciencia formada hermeneuticamente tiene que mostrarse
   receptiva desde el principio para la alteridad del texto. Pero esta
   receptividad no presupone ni 'neutralidad' frente a las cosas ni
   tampoco auto cancelacion, sino que incluye una matizada
   in-corporacion de las propias opiniones previas y prejuicios.


No se trata de caer en el prejuicio ilustrado de evitar todo prejuicio, condicion imposible de realizar segun Gadamer, ni tampoco dejarse influenciar enteramente por los prejuicios imperantes. La capacidad hermeneutica, esfuerzo que no acontece espontaneamente, requiere de la voluntad de los interlocutores para hallar la cosa en comun de la que se esta hablando, lo que implica saber abandonar aquellos prejuicios que al ponerse en contraste con la verdad objetiva del texto no encuentran su validez. Esto requiere de una conciencia metodica que controla sus anticipaciones desde su reconocimiento para dejar decir al otro o al texto su opinion y ponerlas en relacion con las propias. Como vemos, lo que Gadamer expone en este proceso de dejar hablar al otro para encontrar el consenso en la comprension, es lo que denomina justamente como la conversacion que se entabla en el ejercicio de la comprension. Para el filosofo aleman la conversacion es el modo como accedemos a la comprension del texto o de la tradicion, que se da con el ejercicio de preguntar cuando nos reconocemos interpelados por el otro.

Al respecto, para no levantar criticas sin fundamento a la hermeneutica gadameriana, hay que tener claro que, si la comprension es un modo en el que acontece el ser, eso no implica que toda situacion que requiere de una tarea hermeneutica vaya a resolverse por el simple hecho de que la comprension es algo que se nos da cuando interpretamos alguna cosa. Si Gadamer hace referencia a que la comprension es una experiencia que se realiza cuando entramos a leer el mundo, tambien es bastante preciso al indicar que la puesta en marcha de una labor hermeneutica--que tiene lugar cuando el sentido no alcanza a hacerse comprensivo, o cuando no se da la univocidad, pues bien, "el problema hermeneutico es un problema del correcto acuerdo sobre un asunto" (Gadamer, 1998, p. 237)- exige rupturas y consensos que deben emprenderse desde la voluntad de los participantes en una instancia de conciencia y metodo, y asi dar cuenta de la relacion entre la anticipacion de sentido y el sentido del otro (llamese texto, tradicion o individuo). Por eso el filosofo dira muy agudamente que:

No se trata de una comprension universal ingenua en la que se armonice el mundo a traves del dialogo, la verdadera hermeneutica, debe movilizar la (...) critica y la impugnacion de lo anquilosado o lo enajenado como el reconocimiento o la defensa del orden establecido (...) el lenguaje desarrolla siempre una tensa vida en el antagonismo entre convencionalidad y ruptura revolucionaria. (Gadamer, 1998, p. 335)

Segun lo dicho, la comprension requiere de la voluntad para encontrar el acuerdo en un problema hermeneutico claramente expreso. Pero tambien es preciso saber que la comprension acontece espontaneamente cuando, sin tener que esperar la voluntad para ejercitar la interpretacion comprensiva de nuestra lectura de lo que nos circunda, nos introducimos en el mundo. Vemos bien, entonces, que debemos atender a estos momentos de la comprension para enmarcar correctamente los exitos y fracasos del dialogo hermeneutico, que tambien nos serviran para entablar los requerimientos en el conocimiento de las ciencias humanas.

Ahora, se hace necesario especificar la comprension desde el interior de la conversacion para poder llevar a cabo la tarea hermeneutica. ?Que se busca en una conversacion con un texto, con la tradicion o con el otro? La respuesta para Gadamer es directa y concreta: ponerse de acuerdo en lo que se esta hablando y dar con la comprension de la cosa en cuestion. Por ello sostiene el filosofo que:

(...) comprension significa entenderse en la cosa, y solo secundariamente destacar y comprender la opinion del otro como tal. Por eso la primera de todas las condiciones hermeneuticas es la pre-comprension que surge del tener que ver con el mismo asunto. Desde esto se determina lo que puede ser considerado como sentido unitario (...). (Gadamer, 1998, p. 130)

Hay que aclarar que si bien Gadamer menciona la llegada a un sentido unitario en la busqueda de la comprension, no hay que suponer que esto elimina los posibles otros sentidos que puedan surgir en otras interpretaciones generadas en circunstancias hermeneuticas diferentes; esta pluralidad es lo que precisamente debemos resaltar de este ejercicio. No se llega a un sentido, como al final de un camino recorrido, como el punto concluyente de un texto, sino que se crea permanentemente un sentido a partir de uno ya dado. Se trata de una tarea inagotable debido al dialogo permanente con la tradicion, el cual, a la manera de circulos concentricos, se ensancha cada vez que nos dejamos interpelar por lo otro. Este movimiento permanente se presenta en la comprension por el hecho de estar determinada por la tradicion. Gadamer (2007, p. 368) lo menciona del siguiente modo: "(...) el verdadero sentido contenido en un texto o en una obra de arte no se agota al llegar a un determinado punto final, sino que es un proceso infinito". Por el hecho de hablar de univocidad no se quiere dar a entender un sentido unico irrevocable sino que, por la condicion de que la comprension acontece en el tiempo, se manifiestan procesos infinitos de ella dentro de una misma cosa cuestionada. En definitiva, es la distancia la que permite el movimiento en la comprension, lo cual sucede con los textos, la tradicion y las conversaciones:

Cuando intentamos entender un texto no nos desplazamos hasta la constitucion psiquica del autor, sino que, ya que hablamos de desplazarse, lo hacemos hacia la perspectiva bajo la cual el otro ha ganado su propia opinion. Y esto no quiere decir sino que intentamos que se haga valer el derecho de lo que el otro dice. Cuando intentamos comprenderle hacemos incluso lo posible por reforzar sus propios argumentos. Asi ocurre tambien en la conversacion ... Es tarea de la hermeneutica explicar este milagro de la comprension, que no es una comunion misteriosa de las almas sino participacion en un sentido comunitario. (Gadamer, 2007, p. 361)

La tradicion se realiza a traves de la fusion de prejuicios "fundamentales y sustentadores", y su permanencia es la que permite el constante movimiento de la comprension y su perenne vitalidad en la historia; por tanto, "el que quiere comprender esta vinculado al asunto que se expresa en la tradicion, y que tiene o logra una determinada conexion con la tradicion desde la que habla lo trasmitido" (Gadamer, 2007, p. 365). La comprension que expresamos en una conversacion, en una interpretacion de un texto o de alguna cosa, esta inscrita siempre en una tradicion, en un pasado, en un sentido de mundo que determina nuestro modo de hablar. Esta inscripcion se mueve en una tension entre familiaridad y extraneza, tension que marca la tarea hermeneutica y directamente el dialogo. La conversacion, los esfuerzos por ponerse de acuerdo en lo que se habla y se comprende, y la comprension dentro de los procesos interpretativos de comprension del mundo, se mantienen siempre en diversas tensiones ontologicas que determinan su curso. Una de ellas es la tradicion. Otra, ligada estrechamente a la anterior, es la de autoridad. En la conversacion cada interlocutor debe disponerse dentro del reconocimiento de una opinion ajena mas acertada. Dicho reconocimiento no se produce por imposicion sino por la razon misma que es capaz de determinar que el otro sabe mas; es un acto de libertad que concede autoridad. El reconocimiento de que la tradicion todavia nos dice algo y determina ampliamente lo que pensamos, se enfrenta a la extraneza del sentido que ya no se aplica actualmente y no responde a nuestras inquietudes, pues la obediencia a la autoridad no es el acallamiento de la razon sino, por el contrario, es el cuestionamiento el que muestra la tension entre el reconocimiento de una verdad trasmitida operante y aquella que debe ser objeto de critica y de re-significacion. Por esta razon, la tradicion no debe ser pensada al modo de un objeto que se conserva y persiste y al cual se pueda recurrir cada vez que se necesite tener una mirada historica. La experiencia hermeneutica, fundamentada en el circulo de la comprension, es experiencia de la tradicion como un dialogo en segunda persona, elcual explica la manera de relacionarnos con ella. Es precisamente este dialogo el que permite que la tradicion sea algo vivo que nos habla y tradicion de la que no podemos separarnos en un analisis del modo sujetoobjeto. Siendo esto asi, la conciencia hermeneutica es una conciencia que se sabe limitada por los prejuicios, por su propia historia y comprension generada en medio de esta relacion. La tradicion no es algo pasivo que, por ser autoridad, se recibe arbitrariamente; es mas, no se recibe en cuanto tal. Como dira Gadamer:

Nos encontramos siempre en tradiciones, y este nuestro estar dentro de ellas no es un comportamiento objetivador que pensara como extrano o ajeno lo que dice la tradicion; esta es siempre mas bien algo propio, ejemplar o aborrecible, es un reconocerse en el que para nuestro juicio historico posterior no se aprecia apenas conocimiento, sino un imperceptible ir transformandose al paso de la misma tradicion. (2007, p. 351)

Por tanto, nuestra relacion con el pasado debe ser un eje fundamental para el procedimiento investigativo de las ciencias humanas. Lo que intenta mostrar Gadamer al fundamentar la filosofia hermeneutica, a diferencia de sus predecesores, es que al "integrar la comprension al suelo de la praxis de la vida misma, las ciencias humanas resultan tambien profundamente arraigadas en la existencia" (Gama, 2009, p. 127). Aunque en la hermeneutica gadameriana no se reemplaza la epistemologia por una ontologia del acaecer de la comprension en la existencia, sino que se vuelve esta ultima el punto clave para decidir sobre el sentido de los productos de las acciones humanas, si se delimita la comprension en su analisis, como venimos haciendo, y se fijan las directrices para el conocimiento de las caracteristicas mas propias del ser humano en la existencia.

La relacion comprension-tradicion, en la que se denota una tension ontologica, nos dara paso a observar otro condicionamiento propio de la comprension, al que se dara tratamiento bajo la caracterizacion de la opinion valida del otro.

Lo importante de este momento en el que se hace ostensivo un cuadro ontologico--tensiones--, en el que se genera el ejercicio de la comprension hermeneutica, es la manera como este demarca los rasgos fundamentales en que la existencia del hombre se expresa en el mundo. El analisis del fenomeno de la comprension proporciona la apertura al entendimiento de la finitud e historicidad del ser humano y, al mismo tiempo, de los elementos constitutivos de su ser. La ejecucion de una verdadera comprension no es simplemente un recurso metodologico en el conocimiento, aunque si debe tenerse en cuenta al momento de adentrarse en los alcances que se plantean las ciencias humanas, al igual que un momento auto-reflexivo en el que se pone frente a cada humano su papel en el mundo, su historia, sus sentidos y su manera de expresarlo y de ser expresado por otros. Esta reflexion no es a la manera de una conciencia emancipadora de todo condicionamiento que busca objetivar el conocimiento sino que, a traves de una puesta en marcha de la filosofia hermeneutica, es una forma distinta de reflejar su ser en estos procesos cognoscitivos.

Vemos, entonces, que las condiciones en las que se da la comprension no son puestas por el sujeto, estan dadas. Ante ello, Gadamer muestra los condicionamientos propios de la comprension que determinan el proceso de conocimiento. Por eso, en relacion con la tradicion, Gadamer (2007, p. 360) sostiene que:

El comprender debe pensarse menos como una accion de la subjetividad que como un desplazarse uno mismo hacia un acontecer de la tradicion, en el que el pasado y el presente se hallan en continua mediacion. Esto es lo que tiene que hacerse oir en la teoria hermeneutica, demasiado dominada hasta ahora por la idea de un procedimiento, de un metodo.

Gadamer no solamente ha querido definir el movimiento de la comprension como una relacion del todo a la parte y viceversa, metodo de la hermeneutica de Scheleiermacher, sino que ha visto, a traves de la idea de Heidegger, el movimiento circular de la comprension desde la anticipacion de sentido que guia la comprension. Esta anticipacion de sentido es una unidad de sentido perfecta; en ella el investigador no tiene que desplazarse hacia la subjetividad del otro para entender lo que dice, sino que se desplaza hacia lo que el otro dice, lo que denota la posibilidad de que el otro exprese su propia opinion, pero no solamente en el sentido de dejarlo hablar, sino en el sentido de que se ha dado validez a lo que el dice, a sus argumentos como la opinion valida del otro. Con esto resaltamos una nueva caracterizacion fundamental del hombre: siempre esta determinado en su relacion con el mundo por el otro, que es a la vez una estructura de saber. La tarea de la hermeneutica es entablar el dialogo entre estas estructuras que permanentemente entran en discontinuidades de sentido. En un verdadero ejercicio hermeneutico la opinion del otro debe ser tenida como cierta y debe entrar en valoracion frente a lo que se esta discutiendo. Es precisamente en el ejercicio de la comprension, enmarcado en la tradicion, como el saber queda circunscrito a una situacion precisa, no reclamando universalidad por fuera de los horizontes en los que se ha generado el dialogo. Es sabido que el recurso del condicionamiento historico del conocimiento no se da desde la filosofia hermeneutica. La conciencia historica es algo que venia siendo trabajado por sus predecesores de la escuela historicista, pero Gadamer pone el enfasis de otra manera. La idea de situar el objeto de estudio en un contexto historico, no se hace en el desplazamiento del sujeto investigador hacia el horizonte del objeto, dejando a un lado el conocimiento que trae desde su horizonte. Lo que propone Gadamer es lo que denomina una fusion de horizontes. Estos horizontes son horizontes de mundo que se han configurado dentro de una solida tradicion: el lenguaje, en el que siempre se dirimen los problemas del sentido de la cosa en cuestion a comprender. Por tanto, no es posible no historiar la experiencia hermeneutica.

II

LA SECCION ANTERIOR NOS ABRE EL CAMINO PARA referirnos al tema del humanismo desde una filosofia hermeneutica. Por eso, en este apartado, damos paso al analisis de la autocomprension en la hermeneutica gadameriana y su importancia acerca del analisis de lo que llamamos humanismo hermeneutico.

Segun la estructura de la comprension, quien comprende algo no solamente comprende la cosa en cuestion, sino que, tambien, en este camino, se comprende a si mismo. Es precisamente la tension entre proyeccion anticipativa, la unidad de sentido totalmente desplegada, la comunion de prejuicios y aquellos a los que se enfrenta en la tarea de comprender momento conocido como fusion de horizontes a partir de una situacion--, la que hace posible un crecimiento y ensanchamiento del propio horizonte de comprension. Al permitir reconocer que la cosa a comprender queda mejor explicada y conocida cuando se involucra una parte de sentido no puesto por mi, lejano a mi comprension, gano inteleccion tanto del objeto como de mi mismo, pues reconozco prejuicios propios que no permitian avanzar en la comprension.

Al revisar la manera como se ha explicado la autocomprension, Gadamer reconoce que este concepto no solamente se debe analizar desde una perspectiva psicologista (auto-conocimiento), entendido como lo ya dado, sino a la manera de la autoconciencia hegeliana que se conoce a si misma en el otro (3). Ve en la explicacion teologica de este concepto y en los analisis heideggerianos la manera como se realiza una critica a la concepcion moderna epistemica en la relacion sujeto-objeto. Todo comprender pone en juego siempre una dimension reflexiva, pero no a la manera de una conciencia que pueda objetivarse y se pueda tomar a distancia para su conocimiento, pues esto implica una estancia de reflexion enteramente subjetiva en la que el otro ha quedado anulado, ya sea como trascendencia o inmanencia de mi conciencia. La idea de Gadamer es otra. Cuando introduce como fundamento de la comprension la pertenencia a la tradicion, esta configurando el caracter historico de esta (4), con lo cual refuerza la idea de que toda comprension es auto-comprension. Entendamos mejor. En la comprension de la tradicion se nos muestran los prejuicios que determinan nuestro sentido de mundo; esto significa comprender las posibilidades de mi propia comprension, que no es otra cosa que la comprension de mi propia existencia. La propuesta de Gadamer involucra en gran parte lo desarrollado por Heidegger en su analitica existencial, en cuanto que cada comprension es comprension de ser, del Da-sein que es un ser que se comprende y que comprende, a la vez, sus propias posibilidades de comprension (Grondin, 2002, pp. 38-39). Dado que estos analisis que se desprenden de Heidegger no conllevan una hermeneutica de la existencia (como se hace en Heidegger), Gadamer, a traves de la nocion de comprension, pretende sacudir de las ciencias humanas la idea epistemologica que prevalece en la tradicion de Dilthey y en la metodologia de las ciencias humanas (Grondin, 2002, p. 39).

Una comprension, por el hecho de ser historica, revertira en un momento auto-comprensivo que se hace patente ineludiblemente en el enfrentamiento con el otro, de tal manera que es el otro quien me constituye en mi limitacion, necesaria para conocer mis propias posibilidades. Asi, aunque la pretension de Gadamer consiste en fundamentar las ciencias humanas y presentar su posicion frente a sus antecesores, no solamente se queda en un ambito epistemologico, tambien extiende el analisis hermeneutico a la relacion del hombre con el mundo.

Una parte de la descripcion que realiza Gadamer del concepto de autocomprension lo hace en el ambito de la estetica, lo cual le permite mostrar el caracter propio de la verdad de las ciencias humanas y la praxis comprensiva de esta ciencia. Para Gadamer es claro que la experiencia estetica posibilita una auto-comprension; en el encuentro con la obra de arte que es la presencia de un mundo, se reconoce uno mismo en algo diferente "que incluye la unidad y mismidad de eso otro" (Gadamer, 2007, p. 138), y en alguna medida, como el dice, se hacen patentes los limites de "la auto-comprension historica de la existencia", pero no en una experiencia que nos ponga a distancia de estos, sino que es en el mismo movimiento de la auto-comprension en el que vivimos permanentemente lo que nos limita, siendo esto la continuidad de la auto-comprension.

Una experiencia genuinamente hermeneutica va a repercutir en una experiencia de la existencia misma del que la realiza, debido a que esta no queda intacta al efectuar conscientemente la tarea hermeneutica de ganar comprension de la cosa que debe ser comprendida. Pero esto no se genera de manera gratuita, como bien vimos, si todos los procesos de comprension se realizan en dialogo con otros y si la tarea de la hermeneutica, desplazarse hacia la cosa misma, introduce la opinion del otro como valida dentro de esta conversacion; es innegable que hay un presupuesto que debe siempre estar operando para tener exito en esta labor. El postulado obligatorio que debe estar presente para reconstruir el sentido propio de la cosa en dialogo es la aceptacion del otro, escucharlo, admitir su validez en la construccion de sentido y tener voluntad (5) de abandonar algunas de mis consideraciones conceptuales.

Por tanto, podemos detectar una cierta auto-comprension que permanentemente esta en juego de forma inconsciente en el momento en que no podemos hallar todos los efectos del estar en la tradicion, en la historia, (limitaciones naturales del mismo estar en tradicion); sin embargo, el trabajo que corresponde a cada hombre para que su existencia sea autentica, consiste en llegar a reconocer la manera como se halla constituido el mundo y las relaciones de comprension que se tejen con los otros. Se trata, en ultimas, de reconocer siempre el desarrollo de mis posibilidades y la manera en que un mismo asunto u objeto ostenta sentidos que han sido configurados a partir de situaciones hermeneuticas concretas que entranan mundo, historia y verdad.

Ahora bien, si pensamos el humanismo como "meditar y cuidarse de que el hombre sea humano en lugar de no humano" (Heidegger, 2000, p. 264), entonces un verdadero ejercicio hermeneutico entendido como la praxis de una experiencia autenticamente hermeneutica, nos direcciona a lo mas propio y verdadero de cada hombre: su humanidad, aquello que lo hace ser lo que es. Tomamos esta definicion de Heidegger, que contiene su propia estructura analitica hacia la concrecion, para ser configurada desde la hermeneutica de Gadamer. Este nuevo giro nos obliga a construir ahora el lazo entre humanismo y praxis hermeneutica.

El ejercicio hermeneutico en relacion con el otro, ya sean textos o sujetos, nos enfrenta a nuestra propia humanidad, a nuestra esencia, como dira Heidegger. Dicha humanidad la podemos configurar desde Gadamer como una autentica comprension que se realiza en una verdadera experiencia. La esencia de lo que somos, segun una filosofia hermeneutica, se entendera como ese ser propio que se nos revela en la experiencia que hacemos con el lenguaje en el ejercicio comprensivo con los otros. Entonces, pensar lo humano dentro de la hermeneutica es una referencia al conocimiento que podemos decantar sobre los limites de nuestra propia existencia a traves de la experiencia del otro, insita en cada ejercicio comprensivo. Las situaciones comprensivas que una praxis filosofica fundamentada en la hermeneutica se basan en el auto-conocimiento que a partir del otro cada uno puede realizar. Asi, para Gadamer, un verdadero hombre es el que siempre puede realizar una experiencia alrededor de algo, precisamente porque siempre habra manera de continuar con la construccion del sentido. Cada experiencia hermeneutica hace patente, entonces, en una confrontacion de mis propios horizontes de sentido, los otros que estan en juego y reconoce la situacion temporal en la que acaece cada comprension. Esto inevitablemente muestra la dificultad de reconocer su propio saber, de identificar los efectos de la tradicion y de discernir cuales son los prejuicios que movilizan su vision de mundo.

Es asi como en el ejercicio de la comprension mediante el dialogo con los otros se puede trazar una humanitas del hombre, entendida como lo mas propio del ser humano. Una experiencia autenticamente hermeneutica nos pone de presente los marcos fundamentales en los que se dirime nuestra existencia humana. Estas limitaciones (que no deben ser pensadas como algo negativo) o marcos fundamentales de la existencia humana, siguiendo los analisis de los conceptos de comprension y autocomprension propuestos por la filosofia de Gadamer, son identificados como aquellas tensiones ontologicas en las que se mueve la comprension, base de toda experiencia hermeneutica. Por lo tanto, si aceptamos que nuestra comprension ineludiblemente se expresa entre la familiaridad y extraneza de sentido, es decir, entre el pasado que nos condiciona la significatividad de las palabras y un sentido que se proyecta dentro de una nueva construccion significativa que pretende llenar el vacio de sentido que el lenguaje no alcanza a expresar; ademas, si podemos aceptar que la constitucion de nuestra memoria se debate entre el olvido y el recuerdo de aquellos sentidos que en cada epoca van moviendose y dejan solamente una estela de duda en las cosas y fenomenos que aparecen como nuevos viejos conocidos, los cuales nos inquieren dentro de nuestro lenguaje actual para reclamar su comprension adecuada y, tambien, si reconocemos que nuestra comprension esta imbuida de prejuicios que condicionaran cada praxis vital que requiere de una comprension de mundo; entonces, toda praxis filosofica mostrara inevitablemente que los sentidos que se ponen en juego en el momento de construir la comprension de algo se enfrentan no solo a verdades que pueden ser dirimidas en el plano de una racionalidad argumentativa sino que, al estar determinados por tradiciones, estas siempre tendran que verselas con perspectivas, con horizontes de mundo, con verdades otras y no solo con creencias; en ultimas, con la vida misma. Por tanto, se hace imperiosa la siguiente tarea, propia de las ciencias humanas y que ha de ser asumida seriamente por ellas: repensar el metodo, la forma y la didactica para crear consensos y capacidades de juicio que permitan decidir que es lo correcto y que no.

Esta labor consiste en hacer consciente, quizas en una exposicion metodica, la manera como se mueve esta comprension humana, con el fin de salvaguardar la humanidad del hombre. Como las ciencias humanas tienen a su cargo un conocimiento y una verdad que no se alcanza a traves del metodo disenado por las ciencias naturales, tendra que reconfigurar y reconceptualizar lo que se entiende por verdad, fin de todo conocimiento, lo que implica una nueva forma de saber. Por esta razon, Gadamer realiza una revision de los principales conceptos del humanismo en Verdad y Metodo. La exposicion de conceptos como formacion, sentido comun, capacidad de juicio y gusto, no solamente se hace para presentar una mirada historica a la tradicion humanista que tiene de base la hermeneutica en su desarrollo. Las posiciones de Gadamer frente a cada uno de estos conceptos allanan el terreno para la construccion del saber y la verdad de las ciencias del espiritu, pues es desde el humanismo como se direcciona una comprension de la experiencia de verdad de estas ciencias. Si Gadamer intenta rescatar un tipo de conocimiento que las ciencias del espiritu ofrecen con la misma validez que las ciencias naturales, lo hace reconociendo que la verdad no es exclusivamente disenada por medio de un conocimiento conceptual. Por ello inicia su busqueda de una verdad a traves del arte. La pregunta por la verdad de las ciencias del espiritu tendra que ser auscultada desde la estetica. Pero "si queremos mostrar la insuficiencia de esta auto interpretacion de las ciencias del espiritu y abrir para ellas posibilidades mas adecuadas tendremos que abrirnos camino a traves de los problemas de la estetica" (Gadamer, 2007, p. 74).

El recorrido que Gadamer presenta de estos conceptos basicos del humanismo le sirven, especialmente, para mostrar la caracterizacion unica del tipo de saber que se despliega con el manejo de los problemas que tratan las ciencias del espiritu, y con esto, la manera como debe proceder esta ciencia. Hay que mirar mas alla de la objetivacion del metodo cientifico que ha cercenado otras miradas comprensivas, otras formas de tejer saber, como dira Husserl al referirse a la critica al positivismo cientifico. En palabras del fenomenologo:

La exclusividad con que en la segunda mitad del siglo XIX, la total vision del mundo de los seres humanos modernos se deja determinar y cegar por las ciencias positivas y por la "prosperity" de que son deudores, significo un alejamiento indiferente de las preguntas que son decisivas para una autentica/ ((4)) humanidad. Meras ciencias de hechos hacen meros seres humanos de hechos. (Husserl, 2008, [seccion] 2, p. 50)

Hay una critica muy generalizada a esta pretension de cientificidad proyectada a todo saber y a toda labor que habla de conocimiento y verdad. Cuando Gadamer apela al concepto de sensus communis muestra que la referencia a este concepto romano es un camino para acercarse a una verdad que connota una caracterizacion distinta de la enteramente cientifica, esta es la misma pretension de la retorica humanistica frente a la ciencia moderna. Este concepto es una especie de sentido moral y politico, el bon sens, que vincula mis acciones con las de los demas. Se trata de una manera de encontrar una virtud para las cuestiones practicas de la vida, que Shaftesbury la representa como la sympathy, como la virtud social e intelectual (Gadamer, 2007, p. 55), y que para Bergson es "fuente comun de pensamiento y voluntad, es un sens social que evita tanto las deficiencias del dogmatico cientifico que busca leyes sociales como del utopista metafisico" (Gadamer, 2007, p. 56). Pero este momento de la verdad, segun Gadamer, se perdio en la auto-reflexion de las ciencias humanas con la pretension cientificista que desacredita cualquier otro conocimiento y que obliga a las ciencias del espiritu a, de una parte, adoptar el metodo de las ciencias naturales y, de otra, perder para la verdad otros afluentes como el sentimiento y la empatia.

En Heidegger, a traves del concepto de befindlichkeit se puede ver la manera como, a partir de los estados animicos, hay una apertura de mundo tan autentica que ni la mirada contemplativa de la ciencia puede alcanzar (Heidegger, 2003, p. 162). Heidegger hace mencion a la apertura del estado de animo porque es desde ella en donde puede reconocerse un estar-en-el-mundo. Por disposicion afectiva (Befindlihckeit) se ha traducido generalmente afectividad, lo que lleva a pensar inmediatamente en afecto, y por tanto, en algun estado sentimental. Como es comun en la tradicion filosofica, al definir la afectividad desde los afectos o pasiones se le ha dado un tratamiento enteramente psicologista y se ha tergiversado el 'saber' primordial que nos ofrece de la existencia y del mundo. Aun mas, en la historia del pensamiento de Occidente, siempre ha habido una fuerte tendencia para determinar los afectos o pasiones como desviaciones del pensamiento "correcto". En la filosofia y en el conocimiento en general prevalece la idea de guiar el pensamiento y la voluntad bajo los dictamenes de la razon. Toda la constitucion natural del hombre, esa parte irracional e indeterminada, debe ser conducida y reprimida tanto para el estudio cientifico, como para una buena vida. Richir (1992, p. 1) describe bien esta situacion cuando afirma:

(...) con la definicion de lo que es pensar (...) se toma en la circularidad simbolica de una tautologia simbolica, la del pensar y el ser: pensar "verdaderamente" es pensar el ser como tal, tal como es, y pensar el ser tal como es, es pensar verdaderamente. O en su version moderna, para pensar verdaderamente, hay que ser, y para ser, es preciso pensar verdaderamente sin que pueda proporcionarse ningun criterio ni medida extrinsecos para ese "verdaderamente". Se conocen los avatares de la verdad desde Parmenides hasta Heidegger. Y se adivina que son estrictamente coextensivos con los avatares de la afectividad--desde la oscuridad total hasta una "verdad" por lo menos relativa a lo largo de la misma historia (6).

La realizacion de una verdadera experiencia hermeneutica trae consigo los condicionantes ontologicos en los que se mueve la comprension, de manera que siempre nos van a direccionar al cuidado de nuestra humanidad. Siendo esto asi, una experiencia de conocimiento es imposible que deje intacta la experiencia de cada investigador. Una comprension es siempre una autocomprension existencial, que recae de nuevo en una nueva comprension total. Una ganancia en la autocomprension es una ganancia en la comprension general, pues el investigador se mueve de su situacion comprensora inicial. Lo mismo ocurre desde la totalidad comprendida. Este circulo debe mantenerse y ampliarse como algo normal en las ciencias humanas, pues lo que vemos con cada expresion que se debate en la explicacion de los fenomenos sociales y humanos, es que se trata de cerrar este circulo, de coartar el movimiento de la comprension, de explicar lo diferente como expresion de lo propio, de fijar en la memoria sentidos con el animo de trascender en las explicaciones y asi anquilosar y fosilizar el pasado, es decir, de negar el movimiento de la tradicion y la instauracion de formacion. Con un ejercicio de la comprension asi descrita, se denota un desecho por la verdadera tarea hermeneutica, por el esfuerzo que debe estar presente cuando se pone en juego la reconstruccion de sentido. Pero no solamente aqui se encuentra la perdida con la praxis comprensora que niega su ser y el ser propio de lo humano. La humanitas permanece desconocida por el hombre en su afan de reconocer e imponer una figura comprensiva, es decir, por movernos en el totalitarismo del lenguaje, en el que la dictadura de una sola forma de fijar sentido se impone frente a cada nueva expresion de la variedad humana. Desplazar la tarea hermeneutica en la mirada de los fenomenos humanos es desechar nuestra propia comprension y la tarea de emprender un ascenso hacia una mejor forma de insertarnos en sociedad. Por esta razon, hay que entender y fijar en nuestra conciencia que no hay horizontes cerrados, sino que nos cerramos asustados frente a la diferencia, y quizas el odio expresado es el temor de llegar a remover nuestros fundamentos que se creen fijos y perennes, como si su movilidad implicara una perdida de la conciencia. Sin embargo, si eso llegara a suceder, debemos estar cada vez mas inconscientes, perdidos para captar, ganar, crecer y formarnos en lo propio de lo humano. Las palabras de Gadamer deben resonar en todos, su escritura no es simplemente el trazo de un intelectual a punto de trascender en la historia de la filosofia, sino que retumba en el ethos humano que afronta, y ahora se ve con mayor enfasis, la apertura a la diferencia y la construccion de la convivencia en ella. Las ciencias humanas, ejercitando una tarea hermeneutica que traza su objetivo en encontrar la coincidencia en la comprension, debe ponerse en marcha en estos tiempos que parecen estar cargados de un posible nihilismo frente a la no concrecion de una sola verdad, frente a una dictadura de una sola opinion y frente a una falta de dialogo entre las diversas lecturas de mundo, las cuales se fugan en la incomprension, en el desinteres o en la desacreditacion de su opinion abonando el terreno para una falta de solidaridad entre los hombres. La siguiente frase de Gadamer toma realmente vigencia y nos llama a un compromiso frente a esta situacion: "la coincidencia que no es ya ni mi opinion ni la tuya, sino una interpretacion comun del mundo, posibilita la solidaridad moral y social" (1998, p. 185).

Conclusion

HABLAR DE HUMANISMO ES HABLAR DE la principal tarea que el hombre debe afrontar actualmente como su determinacion mas propia, como su posicion etica. Teniendo presente los condicionamientos ontologicos trazados en el analisis arriba presentado, que llevan a una posicion alrededor del humanismo, es dificil no extraer analisis eticos, entendidos en un sentido amplio, como las reflexiones en torno al comportamiento del hombre con otros dentro de un espacio social. Al iniciar el apartado "La actualidad hermeneutica de Aristoteles", Gadamer (2007, p. 383) afirma que:

[L]a moralidad humana se distingue de la naturaleza esencialmente en que en ella no solo actuan simplemente capacidades o, fuerzas, sino que el hombre se convierte en tal solo a traves de lo que hace y como se comporta, y llega a ser el que es en el sentido de que siendo asi se comporta de una determinada manera.

Por ultimo mencionamos algunas observaciones a la hermeneutica gadameriana que deben ser consideradas como las tareas a emprender emprender a partir de lo generado por su pensamiento y que, a nuestro parecer, son necesarias para un desarrollo del estudio de las ciencias humanas, puesto que todavia no han sido realmente analizadas. Gadamer nos abrio este camino que nos corresponde seguir abonando con mucho interes para nuestra actual situacion. Dijimos que la comprension de los fenomenos humanos no solamente depende de la voluntad de los investigadores para encontrar la adecuacion de sentido sino que, al estar inserta en la comunidad de prejuicios y al estar debatiendose entre el saber de la tradicion, esta prefigurada por el conjunto de prejuicios que ella inserta. A partir de esto es necesario reconocer que no se ha fijado el caracter de esos prejuicios, con lo que nos referimos a la manera como un prejuicio es insertado en la tradicion, su procedencia y el objetivo que se trazo al ser puesto en ella. Eso nos invita a pensar que asi como encontramos saberes que tradicionalmente estan moviendose y que fueron creados y legitimados por toda la sociedad, en un "se dice", "se habla", a los cuales se les puede llamar prejuicios autenticos, tambien estan aquellos que apelan a una voluntad particular y se han entronizado por imposicion. De tal manera que podriamos decir que estamos imbuidos de prejuicios por imposicion, que se fraguan en la comprension debatida. Gadamer habla de prejuicios autenticos, pero no nos estructura los criterios que se encuentran en la base de la seleccion de estos. La etapa critica en que las voluntades revisan la tradicion debera contar porque, como vimos, la comprension se dirime en el lenguaje y no es innegable ver que hay regulaciones linguisticas por una via tecnica para ejercer poder politico. Es trabajo hermeneutico realizar los lineamientos que permitan una clasificacion de prejuicios e identificar cuales estan operando desde un saber comun e impersonal, para hacer patente una real formacion y un conocimiento de los fenomenos humanos.

Con todo, lo que vimos durante este recorrido es que al ser la comprension una experiencia, esta se manifiesta al modo de una conversacion y, por ende, en el lenguaje. Y como la tradicion emerge de la experiencia del lenguaje, estamos atravesados por ella y obligados a cumplir el presupuesto de toda conversacion: dejar hablar al otro y dejar valer "el derecho objetivo de su opinion (Gadamer, 2007, p. 463). Esto caracteriza la apertura de la comprension, que revierte en un proceso en el que se analiza la historicidad propia del saber que antecede el saber del otro y en el que, ineludiblemente, casi que imperioso debera ser construir la vinculatividad moral que se despliega en el dialogo; vinculatividad que mostrara de forma cierta la humanitas propia de nuestra existencia.

doi: 10.11144/Javeriana.uph31-63.cahg

RECIBIDO: 25.04.14 ACEPTADO: 20.06.14 DISPONIBLE EN LINEA: 02.12.14

Referencias

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GAMA, L.E. (2002). Una tensa cercania. Hegel, Gadamer y el concepto de experiencia. Ideas y Valores, 51(120), pp. 41-78.

GRONDIN, J. (2008). ?Que es la Hermeneutica? Barcelona: Herder.

GRONDIN, J. (2002). Gadamer's Basic Understanding of Understanding. The Cambridge Companion to Gadamer (pp. 36-51). Cambridge: Cambridge University Press. Version Online consultada el 10 de enero de 2014: http://dx.doi. org/10.1017/CCOL0521801931.003

HEIDEGGER. M. (2003). Ser y Tiempo. Madrid: Editorial Trotta.

HUSSERL, E. (2008). La crisis de las Ciencias Europeas y la Fenomenologia trascendental. Buenos Aires: Prometeolibros.

RICHIR, M. (1992). Meditations Phenomenologiques. Phenomenologie et phenomenologie du langage. Grenoble: Editions Jerome Million.

RICOEUR, P. (1995). La explicacion y la comprension. Teoria de la Interpretacion. Discurso y excedente de sentido (pp. 83-100). Mexico/Buenos Aires/Madrid: Siglo XXI editores S.A.

MARIA DEL MAR ESGUERRA LOZADA *

* Pontificia Universidad Javeriana, Cali, Colombia.

(1) Esta dualidad es propia de la discusion de la hermeneutica en el Romanticismo. Para una mirada de la dialectica que se entabla entre comprension y explicacion vease: Ricoeur, 1995, pp. 83-100.

(2) Bien lo expresa Grondin (2008, p. 72) al afirmar que "la idea de Gadamer es que Dilthey sucumbe a una concepcion de la verdad inspirada en la metodologia de las ciencias exactas, que declara anatema toda implicacion de la subjetividad".

(3) Tambien se puede ver que los analisis heideggerianos difieren de la caracterizacion de la conciencia de la historia como la autoconciencia en la fenomenologia hegeliana. Para profundizar en la relacion entre Hegel y Gadamer en lo concerniente a la conciencia, vease: Gama, 2002, pp. 41-78.

(4) Que desde los analisis de la historia efectual que realiza Gadamer en Verdad y Metodo es mejor comprendido este caracter historico y la dinamica entre las situaciones hermeneuticas.

(5) Momento que diferenciabamos anteriormente en la experiencia hermeneutica.

(6) Traduccion inedita (resultado del trabajo del Circulo de Lecturas de Fenomenologia del grupo de investigacion Hermes, Universidad del Valle, a cargo del profesor Julio Cesar Vargas). Este parrafo corresponde a la Segunda meditacion: Pasion del Pensar y Pluralidad Fenomenologica de los Mundos, en Richir (1992).
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Author:Del Mar Esguerra Lozada, Maria
Publication:Universitas Philosophica
Article Type:Ensayo critico
Date:Jul 1, 2014
Words:8472
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