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COERCION ASPECTUAL EN GUARANI PARAGUAYO Y OTRAS LENGUAS SUDAMERICANAS.

ASPECTUAL COERCION IN PARAGUAYAN GUARANI AND OTHER SOUTH AMERICAN LANGUAGES

1. INTRODUCCION

La alternancia entre estados y cambios de estado (1) remite a la distincion entre predicados que denotan el situarse en un estado y el ingreso a un estado respectivamente. Muy comunmente, los dos predicados estan formalmente vinculados. En lenguas como el espanol, esta alternancia implica variacion morfologica en dos dimensiones: i) las categorias lexicas involucradas y ii) la direccion de derivacion. Considerense los siguientes ejemplos.

(1) a. El rio es ancho.

b. El rio se ensancho.

(2) a. La toalla esta mojada.

b. La toalla se mojo.

En (1.a) y (2.a) los predicados que denotan estados son adjetivos, mientras que en (1.b) y (2.b) los predicados que denotan cambios de estado son verbos. Sin embargo, (1) y (2) contrastan en que mientras que en (1.a) ancho es morfologicamente simple y ensanchar en (1.b), claramente su derivado, en (2) la direccion de derivacion se invierte: en (2.b) mojar(se) es morfologicamente simple y mojada en (2.a), su derivado.

Hay un relativo consenso respecto de que la semantica de los predicados es responsable de estas asimetrias. Asi, Talmy (2000) establece un contraste entre 'condiciones independientes' y 'dependientes', observando que las primeras son condiciones en las que se considera que los objetos se hallan de manera natural--como en (1.a)--, mientras que las segundas sugieren una fuerza externa para que los objetos puedan alcanzarlas--como en (2.a)--. Las condiciones independientes suelen lexicalizarse como adjetivos o verbos, con los cambios de estado como derivados. Las condiciones dependientes, por su lado, suelen lexicalizarse como verbos, codificando el cambio de estado como basico. En una linea similar, Koontz-Garboden y Levin (2005) invocan la distincion hecha por Dixon (1982) de que "ciertos estados, naturalmente descritos por adjetivos, contrastan con los estados que son resultado de alguna accion (2)" (1982: 50). Los primeros reciben el nombre de conceptos de propiedad y los segundos, estados resultantes. Koontz-Garboden y Levin (2005) senalan que las palabras que denotan estados del primer tipo de predicado tienden fuertemente a ser morfologicamente simples.

Desde una perspectiva tipologica, no obstante, se presenta el hecho de que no todas las lenguas disponen de los mecanismos de derivacion morfologica para establecer la distincion entre estado y cambio de estado. Es mas, no todas las lenguas poseen la categoria lexica adjetivo, que preeminentemente codifica los estados en lenguas como el espanol. Sobre la expresion de conceptos de propiedad, Dixon (1982) muestra que la variacion translinguistica comprende adjetivos, nombres y verbos (vease Thompson 1989 para una vision semejante). Atendiendo a esto, Koontz-Garboden y Levin (2005) extienden sus reflexiones para senalar que cuando un concepto de propiedad es lexicalizado como verbo, este muy frecuentemente es polisemico entre una lectura de estado y de cambio de estado. Los autores ilustran esto con el tongano (austronesica) (3).

(3) Tongano
a. Ko     e      hala      'oku         lahi.
prstnl    el     camino    CONT         ancho


El camino es ancho.'
b. Hili      pe     'uluaki   fo'i'akau'   kuo     lahi     ia.
   despues   solo   primero   medicina     pfct    grande   lo


'Despues de una pildora, se volvio grande.'

(Koontz-Garboden y Levin 2005: 191)

Como puede verse, el verbo lahi 'ancho, grande' da lugar a ambas interpretaciones: 'es ancho' en (3.a) y 'se volvio grande' en (3.b). Koontz-Garboden y Levin (2005) citan evidencia similar del fongbe (niger-congo), tailandes, lao (ambas tai-kadai), mokiles (austronesica) y el mandarin (sinitica), mostrando la amplitud tipologica del fenomeno.

Es natural preguntarse en este punto como, frente a una forma polisemica, se logra una interpretacion especifica. En (3) se ve que, si bien el verbo es el mismo, su marcado aspectual difiere: en la lectura de estado en (3.a) se manifiesta el continuo 'oku, mientras que en la de cambio de estado en (3.b), el perfecto kuo. Koontz-Garboden (2007) ahonda en esta cuestion para concluir que se trata de un caso de coercion, es decir, que la semantica de kuo fuerza una lectura especifica del predicado lahi 'ancho, grande', en este caso la de cambio de estado.

La codificacion verbal de conceptos de propiedad es un patron muy difundido en las lenguas sudamericanas, especialmente las habladas en el Cono Sur. Esto es lo que efectivamente ocurre en el guarani paraguayo, como se ve en (4).

(4) Guarani paraguayo
a. Pe    kamisa   hovy
   DET   camisa   ser.azul


'La camisa es azul / se puso azul.'
b. Pe    kamisa    hovy      pya'e
   DET   camisa   ser.azul   rapidamente


'La camisa se puso azul rapidamente.'

En (4.a) hovy puede denotar tanto el estado de ser azul como el cambio de estado de volverse azul. En (4.b), sin embargo, la unica lectura posible es la de cambio de estado. Preliminarmente, puede senalarse que el adverbio pya'e 'rapidamente' parece tener un rol en esto, sugiriendo un proceso de coercion semejante al del tongano en (3.b). Casos similares son apreciables en otras lenguas sudamericanas como el mocovi (guaycuru) (Gualdieri 1998), toba (guaycuru) (Messineo 2003), wichi (mataguaya) (Nercesian 2014) y mapudungun (aislada) (Smeets 2008).

El proposito de este trabajo es examinar el fenomeno de coercion aspectual en la alternancia de estados y cambios de estado de verbos que denotan conceptos de propiedad en el guarani paraguayo. El foco principal esta puesto en revisar los diferentes contextos morfosintacticos que pueden propiciar la coercion de la lectura de cambio de estado, con vistas a suministrar evidencia de mecanismos diversos, pero tambien coincidentes con los ya registrados en otras lenguas. Asimismo, tambien se analizara evidencia de otras lenguas sudamericanas donde parece apropiado postular tambien coercion aspectual. Esto no solo apunta a ampliar la base empirica sobre la alternancia de estados y cambios de estado y asi contribuir a la discusion teorica mayor, sino tambien a echar luz sobre el fenomeno del aspecto lexico o Aktionsart, poco explorado en estas lenguas.

El resto del articulo se organiza como sigue. En [seccion]2 se desarrollan las nociones de lexicalizacion, derivacion, polisemia y coercion, fundamentales para la linea expositiva y argumentativa posterior. En [seccion]3 se discuten algunos aspectos metodologicos basicos sobre la obtencion y analisis de los datos. En [seccion]4 se brinda un panorama de los verbos polisemicos en el guarani paraguayo. En [seccion]5 se aborda el fenomeno de coercion de cambios de estado en la lengua, mostrando la variedad de contextos morfosintacticos que pueden provocarla, mientras que en [seccion]6 se observa la evidencia de otras lenguas sudamericanas. En [seccion]7, por ultimo, se presentan las conclusiones.

2. NOCIONES FUNDAMENTALES

2.1. Lexicalizacion y derivacion

La nocion de 'lexicalizacion' se halla en el centro de la discusion sobre las alternancias como la aqui enfocada. Segun Talmy (2000), esta remite a la situacion en la que "el componente de un significado particular se encuentra en una asociacion regular con un morfema" (2000: 24). Esto implica que la lexicalizacion de un determinado significado esta sistematicamente ligada al caracter morfologicamente simple o no marcado de una forma. Considerense los siguientes ejemplos del ingles y espanol de los predicados de postura para la triada de estado, cambio de estado no causado y cambio de estado causado.

(5) Ingles

a. She lay there all during the program.

b. She lay down there when the program began.

c. He laid her down there when the program began. (Talmy 2000: 79)

(6) Espanol

a. Acoste al nino.

b. Me acoste.

c. Estaba acostado. (Talmy 2000: 80)

Mientras que en (5.a) se ve que en ingles se lexicaliza el estado, (6.a) muestra que en espanol es el cambio de estado causado el significado que resulta lexicalizado. Frente a esto, si bien Talmy (2000) no ofrece una definicion explicita de 'derivacion', puede decirse que esta refiere a cualquier modificacion formal de la forma lexicalizada que de lugar al significado alternativo. Asi, en (5.b) el cambio de estado no causado se deriva con el anadido de down--'satelite' en terminos del autor--; el cambio de estado causado en (5.c), por su parte, se deriva asimismo con down, pero tambien con un cambio de verbo: de lie a lay (4). En espanol, en contraste, se deriva el estado con una construccion con estar y participio (6.c), y el cambio de estado no causado con--en terminos de Talmy--el 'reflexivo' me (6.b).

Es interesante considerar en este punto el planteo de Koontz-Garboden (2007) respecto de dos tipos de derivacion, donde apela a una distincion hecha por Sadler y Spencer (1998) y Levin y Rappaport Hovav (1998) para diferenciar los procesos morfologicos que alteran el significado. Sobre esto, el autor explica: "Cierta morfologia marca cambios fundamentales para el significado de un predicado creando un lexema nuevo. Otro tipo de morfologia marca cambios mas superficiales, menos relevantes para el significado y mas relevantes para la morfosintaxis" (2007: 127). Los primeros procesos son denominados morfolexicos y operan directamente sobre la estructura eventiva, resultando en un nuevo lexema. Los otros, llamados morfosintacticos, no conllevan la creacion de un nuevo lexema, sino que implican operaciones mas propias de la sintaxis.

Las derivaciones en (5.c) y (6.c) son claramente de naturaleza morfolexica. Las de (5.b) y (6.b) son plausiblemente de tipo morfosintactico, puesto que no parece ser el caso que down en (5.b) genere un nuevo lexema, ni mucho menos me en (6.b). Para Koontz-Garboden (2007), el marcador de perfecto kuo del tongano en (3.b) es un ejemplo inequivoco de derivacion morfosintactica: alli el lexema lahi 'grande, ancho' es exactamente el mismo que en la lectura de estado en (3.a). Con el fin de explicar como sobrevienen las diferentes lecturas del mismo lexema en distintos contextos morfosintacticos, el autor recurre a las nociones de polisemia y coercion, objeto de las dos proximas subsecciones.

2.2. Polisemia

Es imposible hacer justicia aqui a la complejidad de la nocion de polisemia (vease Sennet 2016 para un panorama de la cuestion), pero operativamente puede definirsela como la atribucion a un mismo lexema de dos o mas significados distintos pero concebiblemente relacionados. Esto es lo que se observa con el predicado lahi 'ancho, grande' del tongano en (3), que puede denotar tanto un estado como un cambio de estado.

Koontz-Garboden (2007) argumenta que este es efectivamente un caso de polisemia. Mas precisamente, lo clasifica como un ejemplo de lo que Pustejovsky (1995) denomina polisemia logica, que es un tipo de polisemia "en la que no hay un cambio en la categoria lexica, y los sentidos multiples de la palabra tienen significados superpuestos, dependientes o compartidos" (Pustejovsky 1995: 28; citado en Koontz-Garboden 2007: 136). Koontz-Garboden (2007: 136) nota que en el caso del tongano se dan las dos condiciones sobresalientes de la polisemia logica: a) la categoria lexica no se altera, sino que es el mismo lexema verbal, y b) el estado y el cambio de estado son significados indudablemente relacionados, puesto que el segundo entrana al primero. Como se vio en (4), identica situacion se constata con hovy 'es azul / se puso azul' del guarani paraguayo y, como se mostrara mas adelante, en otras lenguas sudamericanas.

2.3. Coercion

Es sabido desde el trabajo pionero de Vendler (1957) que uno de los rasgos definitorios de las clases aspectuales es que su interaccion con determinados elementos morfosintacticos tales como ciertos marcadores aspectuales o adverbios se ve severamente restringida. Es mas, en la bibliografia sobre aspecto gramatical muchas veces se recurre a este tipo de restricciones para definir los diferentes aspectos, como ocurre con el progresivo y su imposibilidad de emplearse con estados (Comrie 1976: 35).

No obstante, tambien es cierto que hay abundantes casos que eluden tales restricciones. Esto es lo que sucede con ejemplos ampliamente discutidos como Laura esta siendo amable, con un estado en progresivo. La secuencia no solo es aceptable, sino que el predicado deja de recibir una interpretacion inequivoca de estado para adquirir una de actividad, que es justamente la clase aspectual que se emplea sin inconvenientes con el progresivo. Esto ultimo sugiere que, frente al conflicto de restricciones--los estados no se combinan con el progresivo y el progresivo no se combina con los estados--, este se resuelve favoreciendo una de ellas; en este caso es la segunda, forzando la interpretacion de actividad de un predicado tipicamente estativo.

Este razonamiento es el que se encuentra detras de la propuesta de 'coercion' de Moens y Steedman (1988). Para los autores, ciertos elementos morfosintacticos como el aspecto gramatical o algunos adverbiales son funciones con requisitos muy precisos respecto de la denotacion del input que toman y el output al que dan lugar. A esto anaden que las clases aspectuales se emplazan en una matriz en la que estan conectadas por 'rutas', concebidas como posibles desplazamientos de una clase a otra. Por ejemplo, el progresivo toma como input una actividad--'proceso' en sus terminos--y da lugar a un estado como output--un 'estado progresivo'--. Cuando este entra en combinacion con otra clase, como el evento instantaneo parpadear, se obtiene una lectura iterativa: El pez esta parpadeando; el desplazamiento entre evento instantaneo y actividad es de hecho una ruta prevista. Un ingrediente adicional e indispensable, no debe olvidarse, es que tal proceso debe estar en armonia con el conocimiento de mundo, sumando restricciones pragmaticas.

Respecto de la alternancia entre estado y cambio de estado, de Swart (1998) muestra que en frances el marcado perfectivo del Passe Simple desencadena una lectura del segundo tipo en algunos verbos de estado, como se ve en (7). Esto mismo se produce en espanol con el Preterito Indefinido, tal como se aprecia en (8). (Notese el rol complementario de los adverbiales soudain 'repentinamente' y repentinamente en ambos casos.)

(7) Frances

(Soudain,) Jeanne sut la reponse. (de Swart 1998: 370)

(8) Espanol

(Repentinamente,) Juana supo la respuesta.

La propuesta de Koontz-Garboden (2007) para los verbos polisemicos del tongano es de este espiritu. Para (3b) el razonamiento es que el perfecto--que en la lengua tiene un sentido resultativo--en combinacion con un estado como lahi 'grande, ancho' da lugar a la inferencia de que el estado denotado por la construccion esta precedido por un cambio que lo suscito, coercionando la lectura de cambio de estado (2007: 142). Otro ejemplo es el siguiente.

(9) Tongano
Kuo    'osi   loloa   'a    Sione.
PFCT   'osi   alta    ABS   Sione


'Sione se puso alto (es decir, termino de ponerse alto).'

(Koontz-Garboden 2007: 134)

En (9) aparece el verbo 'osi 'terminar', que exige que el evento descrito por el verbo que toma pueda terminar. Puesto que los estados no pueden terminar, la lectura que se coerciona es la de un cambio de estado (Koontz-Garboden 2007: 143).

La originalidad de la propuesta de Koontz-Garboden (2007) reside en que, a diferencia de los trabajos anteriores sobre coercion y cambio de clase aspectual, no solo explora el alcance del fenomeno en una lengua poco estudiada, sino que, mucho mas crucialmente, lo hace sobre el patron de codificacion de los conceptos de propiedad como verbos (algo no observable en lenguas como el ingles o espanol). De hecho, el autor llega a la conclusion de que la polisemia que eventualmente habilita coercion para la interpretacion de cambio de estado es privativa de los verbos, hecho capturado en la siguiente generalizacion.

(10) Generalizacion: cuando un item lexico simple [gamma] es polisemico entre una denotacion de estado y una de cambio de estado, entonces [gamma] pertenece a la categoria lexica verbo. (5)

(Koontz-Garboden 2005: 97)

Debe destacarse que la generalizacion de (10) no remite a tipos de lenguas, sino a la forma de los predicados. Una lengua puede disponer marginalmente de verbos para expresar estados y en algunos de esos casos exhibir polisemia--como ocurre con saber en espanol--. Sin embargo, la generalizacion tiene implicancias interesantes para los tipos de lenguas en la medida en que se vincula con el hecho de que la codificacion verbal es el patron predominante o preferido para los conceptos de propiedad en muchas de ellas, lo que suele tener como correlato la ausencia o marginalidad de una clase de palabra adjetivo en su inventario lexico (Dixon 1982). En conjuncion con ese hecho, la generalizacion permite reducir sustancialmente el espacio de posibilidades sobre como se instancia la alternancia entre estados y cambios de estado en este tipo de lenguas.

3. ASPECTOS METODOLOGICOS

En esta seccion se discuten algunos aspectos metodologicos relativos a la obtencion y analisis de la evidencia presentada en este estudio. Los datos del guarani paraguayo fueron elicitados a dos hablantes de la ciudad de Encarnacion, Republica del Paraguay. El instrumento utilizado es un cuestionario de traduccion de oraciones con diferentes predicados de conceptos de propiedad de nociones como temperatura, color, textura y extension, entre otras (Dixon 1982). En primer lugar, se presentaron las oraciones en contextos morfosintacticos desprovistos de marcacion aspectual o adverbiales; aqui se observo que efectivamente se obtienen tanto la lectura de estado como la de cambio de estado. Luego, se elicitaron las mismas oraciones modificando los contextos morfosintacticos con el agregado de marcacion aspectual y adverbiales; la seleccion de estos se hizo en base a los identificados por Moens y Steedman (1988) y Koontz-Garboden (2007). La caracterizacion de algunos de estos contextos morfosintacticos se complemento con datos tomados de descripciones de referencia y estudios sobre la lengua (Gregores y Suarez, 1967; Velazquez Castillo, 2004; Tonhauser, 2006). En cuanto a los datos de las otras lenguas sudamericanas abordadas en [seccion]6, estos fueron tomados de descripciones de referencia y, para el toba, tambien a traves de consulta con linguistas especialistas.

Es pertinente hacer algunas aclaraciones respecto de como se llevo adelante el analisis, especificamente para la determinacion de un predicado como polisemico en los datos secundarios. Es probable que en muchas de las descripciones un item evoque de manera mas directa alguna de las dos interpretaciones y que eso se vea reflejado en, por ejemplo, la glosa lexica que recibe, o en la traduccion que tiene en los vocabularios. Sin embargo, se toma como evidencia de polisemia--tal como se la definio arriba--el registro de ejemplos o comentarios donde se vea que el mismo lexema puede denotar un estado y/o un cambio de estado en algun contexto morfosintactico. El centro de la discusion, no obstante, lo ocupan aquellos contextos morfosintacticos donde solo es posible la lectura de cambio de estado, compatibles con una explicacion en terminos de coercion.

4. VERBOS POLISEMICOS EN GUARANI PARAGUAYO

El guarani es un miembro de la extendida familia tupi-guarani. La variedad aqui analizada es la hablada en Paraguay, aunque se reconocen variedades cercanamente emparentadas en la provincia de Corrientes en Argentina, el sur de Brasil y el Chaco boliviano (Velazquez Castillo 2004: 1421).

El guarani paraguayo es una lengua con tendencia a la polisintesis y marcacion en el nucleo, que en los predicados intransitivos exhibe un alineamiento activo-inactivo. Dentro de su inventario lexico pueden reconocerse nombres y verbos; no posee una clase de adjetivos. Los verbos se dividen en activos y no activos. Los segundos se apartan en algunos respectos de la morfologia prototipicamente verbal, pero tambien manifiestan diferencias con los nombres, por lo que se los reconoce como una clase verbal (Velazquez Castillo, 2004: 1429). Gregores y Suarez (1967: 137) denominan a estos ultimos 'verbos de cualidad' (quality verbs), e identifican dentro de estos a su vez una subclase de 'verbos de cualidad atributivos' (attributive quality verbs), sobre los que dicen: "todos los miembros de esta clase manifiestan una cierta cohesion semantica: son terminos de color y varios pares de antonimos que refieren a propiedades fisicas" (1967: 138). Esto se encuadra dentro de la caracterizacion de los conceptos de propiedad de Dixon (1982) o las condiciones independientes de Talmy (2000).

Centralmente para la linea de indagacion presente, estos verbos se caracterizan por poseer de manera sistematica denotaciones tanto de estado como de cambio de estado. Para esto, observense los ejemplos en (11).

(11) Guarani paraguayo
a. Pe        kamisa      hovy
   DET       camisa      ser.azul


La camisa es azul / se puso azul.'
b. Ko'a      tomate      pyta
   DET       tomate      ser.rojo


Estos tomates son rojos / se pusieron rojos.'
c. che       akarangue   i-puku
   lSG.POS   pelo        3iN-ser.largo


Mi pelo es laes largo / co (se volvio largo).'
d. Ko        mbujape     hata
   DET       pan         ser.duro


'Este pan es duro / se endurecio.'

En la consulta a hablantes nativas, la lectura de estado de los predicados en (11) surgio como la primera, aunque tambien se admitio la lectura de cambio de estado sin inconvenientes. En el caso de los predicados de temperatura como los de (12) la lectura de estado resulto ser la unica aceptable.

(12) Guarani paraguayo
a. Ko    y      hoy'sa
   DET   agua   ser.frio


'El agua esta fria.'
b. Ko    y      haku
   DET   agua   ser.caliente


'El agua esta caliente.'

Sin embargo, en determinados contextos morfosintacticos los mismos lexemas de (12) conllevan solo lecturas de cambio de estado. Recuerdese que la preferencia o exclusividad de una lectura en ciertos contextos--como la de estado en (12)--no impide que un predicado sea considerado polisemico.

5. COERCION ASPECTUAL EN GUARANI PARAGUAYO

En esta seccion se examinan los diferentes contextos morfosintacticos que coercionan la lectura de cambio de estado en los verbos de conceptos de propiedad en guarani paraguayo. En un relevo no exhaustivo, se reconocen tres tipos: el marcador aspectual -ma ([seccion]5.1), el progresivo hma ([seccion]5.2) y los adverbiales delimitados y de ritmo ([seccion]5.3).

5.1. El marcador aspectual -ma

El marcador aspectual -ma es uno de los elementos que coerciona una lectura de cambio de estado con los verbos de conceptos de propiedad. Considerense los ejemplos en (13).

(13) Guarani o
a. Ko'a      tomate            pyta-ma
   DET       tomate            ser.rojo-MA


'Los tomates ya se pusieron rojos.'
b. che       akarangue         i-puku-ma
   1sg.pos   pelo              3IN-ser.largo-MA


Mi pelo ya crecio (se volvio largo).'
c. Ko        mbujape           hata-ma
   DET       pan               ser.duro-MA


'Este pan ya se puso duro.'

Gregores y Suarez (1967: 154) caracterizan -ma como un aspectual de significado 'ya' (efectivamente, asi es como lo tradujeron mis consultantes en (13)). Como se ve en (14), puede ademas estar acompanado por el prestamo del espanol ya.

(14) Guarani guayo
e-re         vove     ya   ai-kwaa     ma
3AC-contar   cuando   ya   3AC-saber   MA


'Cuando lo contaste yo ya lo sabia.' (Gregores y Suarez 1967: 154)

Mas recientemente, Tonhauser (2006: 269) lo analiza como un perfecto. Este aspecto denota una situacion anterior al tiempo de la referencia pero relevante para el mismo (Bybee, Perkins y Pagliuca 1994: 54), generalmente coincidente con el tiempo del habla. Esta 'relevancia (presente)' debe ser entendida en realidad como la interseccion de un conjunto de usos cuya totalidad solo rara vez instancian los perfectos de las distintas lenguas (Comrie 1976). Uno de los usos mas destacados es el de 'resultado', que naturalmente vincula al perfecto con las construcciones de resultativo (Dahl 1985: 135). Considerese el siguiente ejemplo de -ma.

(15) Guarlaraguayo
Ko'ape   che-ya      a-kany-ma              chu-gui-kuera.
aqui     1DG.IN-ya   1SG.AC-esconderse-MA   3-abl-pl


'Aqui me (Tonhauser 2006: 269)

Esta oracion es parte de una narrativa en la que se cuenta que una rana acaba de alejarse saltando de un nino y un perro y, en (15), la rana dice que ahora esta en el estado resultante de haberse escondido de ellos (Tonhauser 2006: 270).

Tonhauser (2006) tambien reconoce dos usos de -ma no tipicamente asociados con el perfecto, como se aprecia en (16) y (17).

(16) Guarani paraguayo
O-je-po- kyty    ha   o-jora-ma-ne   ra'e   hapich'a-pe.
kyty

3AC-REFL- seco   y    3AC-desatar-   EV     colega-posp
mano-seco             MA-NE


'[El zorro] se froto las manos y comenzo a desatar a su colega.' (Tonhauser 2006: 270)
(17) Hesa-y-pe   petei       ju'i-rehe.
     ojo-ir      agua-POSP   un           rana-POSP


'De repente, ve una rana en el agua.'
"Pe-a     che-mba'e-ma"   he'i       i-pyapy-pe.
DET-REL   3lN-cosa-MA     3. decir   3pos-estomago-POSP


'"Este va a ser mio", se dice a si mismo.' (Tonhauser 2006: 271)

En (16) se ilustra un uso inceptivo de -ma, y en (17), un uso prospectivo. A partir de esto ultimo Tonhauser sugiere que un analisis superador del perfecto podria ser el de marcador de 'transicion', que incluiria al perfecto:

"Ademas de poder senalar la transicion de una eventualidad a su estado posterior (la interpretacion del perfecto), -ma del guarani tambien puede senalar la incepcion de la eventualidad (la interpretacion inceptiva) y una transicion potencial del estado previo a la eventualidad misma (la interpretacion prospectiva)" (Tonhauser 2006: 171).

Tanto como perfecto o marcador de 'transicion', a los fines del efecto que tiene sobre los verbos en cuestion, -ma parece estar en linea con la explicacion que Koontz-Garboden (2007: 142) da para el perfecto del tongano kuo (vease (3.b) y el comentario sobre este en la subseccion 2.3). En ese caso la coercion se origina en la lectura de estado resultante motivada por kuo, que implica un evento previo, o sea, el cambio de estado. Esto es lo que parece ocurrir con -ma en ejemplos como los de (13), que las consultantes ocasionalmente tambien tradujeron como 'ya estan rojos', pero aclarando que era lo que pasaba despues de 'ponerse rojos'. Independientemente de su caracterizacion definitiva (6), el marcador aspectual -ma, entonces, es un contexto morfosintactico de coercion de cambios de estado para estos predicados.

5.2. El progresivo hina

Otro marcador que coerciona cambios de estado en la lengua es el progresivo hina. Algunos ejemplos de esto pueden verse en (18).

(18) Guarani paraguayo
a. Ko    y        ho'ysa     hina
   DET   agua     ser.frio   PROG


'El agua se esta enfriando.'
b. Pe    kamisa   hovy       hina
   DET   camisa   ser.azul   PROG


'La camisa se esta poniendo azul.'

Como se menciono arriba, la incompatibilidad con los estados suele tomarse como uno de los rasgos definitorios del progresivo (Comrie 1976: 35). Frente a esto es comprensible que en (18) el conflicto semantico entre el progresivo y los predicados se resuelva con la coercion de la lectura de hoy'sa y hovy como cambios de estado.

Aqui conviene traer a colacion el analisis de hina que hace Tonhauser (2006). Segun la autora, este es efectivamente un progresivo, pero con la particularidad de que no estaria restringido a predicados dinamicos, sino que tambien admitiria estativos. Notese que esto escapa a la caracterizacion estandar que se hace del progresivo (Comrie, 1976). Tal analisis tiene como consecuencia, ademas, contradecir el argumento esgrimido en el parrafo anterior para explicar las lecturas de cambio de estado en (18): si el progresivo hina es compatible con estados, entonces no hay conflicto que pueda motivar la coercion para cambios de estado.

Considerense algunos de los ejemplos que Tonhauser aduce para su afirmacion de hina como progresivo que admite estados.

(19) Guarani paraguayo
a. Che-pochy        hina
   1dG.iN-enojado   PROG


'Estoy enojado.'
b. Upea   hina   Pora
   esa    PROG   Pora


'Esa es Pora.'
c. O-i         hina   vakuna   local-pe
   3AC-estar   PROG   vacuna   local-POSP


Hay vacunas en el local ahora.' (Tonhauser, 2006: 274-275)

En (19.a) la presencia de hma-opcional de acuerdo a los consultantes de la autoraconfiere un sentido de mayor inmediatez y relevancia presente. En (19.b) se emplea en una predicacion ecuativa, donde parece funcionar como un enlace entre las dos expresiones referenciales. En (19.c) es un existencial que, segun Tonhauser, resulta feliz en un contexto en el que alguien comunica que, luego de que no hubiera vacunas en el local por un tiempo, finalmente pueden encontrarse de nuevo, con un sentido de temporariedad y relevancia presente. Este tipo de usos de hma son asimismo advertidos por Gregores y Suarez (1967: 144), que coinciden en denominarlo progresivo.

Para preservar el analisis de hma como contexto morfosintactico de coercion de cambios de estados, puede argumentarse que es posible que el hina de (18) no sea exactamente el mismo hina que el de (19). En otras palabras, que el marcador este gramaticalizado claramente como un progresivo en el primer grupo de ejemplos, y que conviva con usos no tipicamente progresivos como los de (19). La vinculacion entre progresividad y un sentido de temporariedad como el de (19.c) ciertamente no es inusual. Por ejemplo, Soto y Castro (2010) argumentan que una de las propiedades semanticas del progresivo del espanol es la suscitar lecturas de caso (token) (en contraposicion a lecturas de tipo), entendidas como instancias particulares del estado de cosas y, por tanto, de una permanencia temporal limitada, asimilable al sentido de temporariedad del ejemplo (19.c) del guarani. Ademas, Gregores y Suarez (1967: 144) indican que una alternativa a hina es -ina, con marcas pronominales para cada persona, lo que sugiere que la forma esta solo recientemente consolidada, algo propio de items en proceso de gramaticalizacion. Esta hipotesis es sumamente especulativa y no es posible ofrecer aqui mas que estas observaciones algo informales para considerarla, pero, podria explicar, por un lado, las lecturas de cambio de estado en (18) como resultado de coercion y, por el otro, los casos no tipicamente progresivos como los de (19).

5.3. Adverbiales

La otra fuente de coercion para cambios de estado registrada son los adverbiales, basicamente de dos tipos. El primero de ellos son los adverbiales delimitados como en dos minutos. El rol de estos en la coercion aspectual esta advertido tempranamente por Moens y Steedman (1988), que dicen que "coerciona[n] su input para que sea una expresion de proceso culminado [es decir, de cambio de estado]" (1988: 21). En guarani paraguayo estos adverbiales efectivamente coercionan la lectura de cambio de estado, como muestran los ejemplos en (20).

(20) Guarani paraguayo
a. Ko    y      sapy'aitepe   ho'ysa
   DET   agua   en.un.rato    estar.frio


'El agua se enfrio en un rato.'
b. Ko    tomate   pyta       ara   koi-me
   DET   tomate   ser.rojo   dia   dos-posp


'El tomate se puso rojo en dos dias.'

En (20.a) se ve que el adverbial sapy'aitepe 'en un rato' fuerza la lectura 'enfriarse' de ho'ysa, mientras que en (20.b) ara koime 'en dos dias' fuerza la lectura 'ponerse rojo' de pyta.

El segundo tipo de adverbiales son los adverbiales de ritmo (7) como lentamente o rapidamente. Sobre estos Koontz-Garboden explica:

"Lentamentey rapidamente describen el ritmo con el que ocurre un cambio, haciendo referencia a un intervalo I que contiene un limite inicial donde [conjunto vacio] no es verdadero y un limite final donde [conjunto vacio] es verdadero; crucialmente, entonces, los adverbiales de ritmo hacen referencia a un cambio [...] los estados carecen de esta caracteristica, dado que un predicado estativo evaluado en el intervalo I debe ser verdadero en todos los momentos dentro de I." (Koontz-Garboden 2007: 141)

La conclusion del autor es que, ante el conflicto semantico entre una denotacion de estado y estos adverbiales, la resolucion se inclina a favor de los segundos, coercionando una lectura de cambio de estado. En guarani paraguayo hay efectivamente evidencia de esto.

(21) Guarani paraguayo
Ko    y      haku           pya'e
DET   agua   ser.caliente   rapidamente


'El agua se calento rapidamente.'

En (21) pya'e 'rapidamente' fuerza la lectura de cambio de estado 'calentarse' de haku, que, como se vio en (12.b), en otros contextos puede denotar el estado 'estar caliente'. Identica situacion se constata con otros verbos de conceptos de propiedad.

6. EVIDENCIA DE OTRAS LENGUAS SUDAMERICANAS

En esta seccion se analiza evidencia de otras lenguas sudamericanas en las que se observa la obtencion de lecturas de cambio de estado de lexemas que en otros contextos denotanestados. Como en el guarani paraguayo, en estas lenguas la codificacion de los conceptos de propiedad como verbos es el patron unico o predominante, en linea con la expectativa surgida de la generalizacion en (10). Las lenguas cuya evidencia se examina son el mocovi (guaycuru, pcia. de Santa Fe y Chaco, Argentina), el toba (guaycuru, nordeste de Argentina, sur de Paraguay y Bolivia), el mapudungun (aislada, sur re Argentina y centro-sur de Chile) y el wichi (mataguaya, nordeste de Argentina y sur de Bolivia).

6.1 Mocovi y tobx

En el mocovi y el toba los predicados de color son expresados mediante una forma verbal, como se ve en (22) y (23).

(22) Mocovi
qoni           a-Ji     i-amaGaso
ser.amorillo   FEM-CL   1SG.POS-pantalon


'Mi pantalon es amarillo (Gualdieri, 1998: 203)

(23) Toba

Toq

ser.eojo

'Es rojo.' (Messineo, 200r: 115)

Estos lexemas obtienen la interpretacion de cambio de estado con la sufijacion del direccional -wek 'hacia afuera', como se ve en (24) y (25).

(24) Mocovi
a. n-a[??]dxla-wek   nx     n-ocwe:naGa
3MED-ser.verde-DIR   CL     POS.INDEF-pampa


'La Pampa se pone verde.' (Lit.: 'es verde para afuera.')

b. n-qoni-wek

3MED-ser.amarillo-DIR

'Se pone amarillo.'

c. ne-awed-wek

3MED-ser.negro-DIR

'Se ennegrece / Se oscurece.' (Gualdieri, 1998: 204)

(25) Toba

a. n-qowi-wek

3MED-ser.amarillo-DIR

'Se pone amarillo, amarillece.' (Messineo, 2003: 88)

b. n-oq-ek

3MED-ser.rojo-DIR

'Se pone rojo.' (Cristina Messineo y Paola Cuneo, c.p.)

Hay abundante evidencia translinguistica de que los direccionales se comportan ocasionalmente como aspectuales. Bybee y Dahl (1989) mencionan el caso de particulas de significado direccional y/o locativo que en muchas lenguas vuelven telico un verbo, de ahi que en su funcion aspectual las llamen 'delimitadores' (bounders). Los autores senalan que estos suelen estar restringidos a grupos de verbos muy especificos y que su rol aspectual generalmente es marginal en las lenguas (1989: 86). Un ejemplo de esto es la particula del ingles up con ciertos verbos de consumo, como en He ate the soup up 'Se tomo toda la sopa'.

En otra lengua de la familia guaycuru, el pilaga, Vidal (2006) muestra que los direccionales -yi 'hacia abajo (y hacia adentro)' y -ni 'hacia abajo' tambien pueden funcionar como completivos, como se ve en (26). (El segundo direccional esta restringido a verbos locativos.)

(26) Pilaga
a. y-abi-yi                 i-wosek
   SERIE.A.3-quemar-COMPL   1POS-guiso


'Se quemo mi guiso.'

b. ni-caci-ni

SERIE.B.3-pararse-COMPL

'El se paro.' (Vidal 2006: 103)

El uso de -wek para las lecturas de cambio de estado en los verbos de color en mocovi y toba en (24) y (25) esta en sintonia con las caracterizaciones de los direccionales aspectuales. En las descripciones de ambas lenguas no se registran usos de este estilo con otros verbos, lo que es un indicio de que el direccional en sentido aspectual esta lexicamente restringido, un rasgo tipico de los delimitadores de ese tipo (Bybee y Dahl 1989). El significado 'hacia afuera', ademas, implica delimitacion en el espacio, que facilmente puede reanalizarse como delimitacion en el tiempo, tal como ocurre con -yi y -ni en la lengua hermana pilaga. Si esta es efectivamente la contribucion semantica de -wek en estos casos, entonces es comprensible que, como sucede con otros marcadores que delimitan el evento, este direccional coercione una lectura de cambio de estado por la incompatibilidad general de los estados con los delimitadores.

Otra fuente de coercion de lecturas de cambio de estado es el adverbio aproximativo sam 'casi' en mocovi, como se aprecia en el contraste de los ejemplos en (27).

(27) Mocovi
a. ji   waGayaG   ?o:m
   CL   agua      ser.frio


El agua esta fria.'
b. Ji   waGayaG   sam    ?o:m
   CL   agua      casi   ser.frio


'El agua esta enfriandose.' (Guflderi, 1998: 202)

(Lit.: 'casi esta fria.')

Amaral (2006) sostiene que los adverbios aproximativos almost 'casi' del ingles y quase 'casi' del portugues son naturalmente compatibles con verbos telicos, dado que tales adverbios indican la aproximacion al valor maximo de la escala denotada (8) por esos predicados. Cuando se usan con estados, como en el ejemplo del portugues O semaforo esta quase verde 'El semaforo esta casi verde', pueden dar lugar a una inferencia de cambio de estado; por el ejemplo, que el semaforo esta por cambiar de color (lo que parece obtenorse tambien en la traduccion al espanol). La eventualidad es asi coercionada como una escala cuyo valor maximo es el punto de incepcion de ponerse verde, es decir, como un cambio de estado cuya aproximacion indica el adverbio (2006: 5).

Algo similar sugiere el ejemplo (27) para el mocovi. Como en ingles y portugues, sam 'casi' parece coercionar la lectura de cambio de estado de [??]o:m 'frio' como resultado de su compatibilidad con predicados telicos. Asi, el predicado pasa a denotar una escala de temperatura de la que el adverbio predica una aproximacion al valor maximo, a saber, su punto de incepcion al estado de estar frio (crucialmente, adviertase sobre esto ultimo el comentario de Gualdieri entre parentesis 'casi esta fria'). Indudablemente, la confirmacion de esta hipotesis requeriria de mas datos sobre el uso de este adverbio.

6.2. Mapudungun

El mapudungun se diferencia de las otras lenguas aqui analizadas en que si posee adjetivos, aunque solo en funcion adnominal. Para la funcion predicativa de los conceptos de propiedad se usan verbos formados a partir de los adjetivos mediante derivacion cero, mecanismo tambien productivo con bases nominales, adverbiales y de numerales. Sobre este proceso, Smeets comenta: "los verbos que son derivados de un adjetivo o un numeral siempre tienen significado incoativo [es decir, denotan un cambio de estado]" (2008: 121; mi enfasis). Veanse en (28) algunos ejemplos de verbos deadjetivales.

(28) Mapudungun

a. loko 'loco' a'. loko- 'enloquecer'

b. lif 'limpio' b'. lif- 'limpiarse'

c. luq 'blanco' c'. luq- 'blanquearse'

d. kula 'tres' d'. kula- 'volverse tres' (Smeets, 2008: 121)

Notese que el comentario de la autora arriba citado puede interpretarse como que la lectura de cambio de estado es la preferida, de ahi que se de siempre, pero no que necesariamente excluya la de estado. De hecho, mas adelante anade que los verbos derivados de adjetivos de color sin mayor marcado morfologico tambien pueden denotar estados (Smeets, 2008: 124), como en (29).

(29) Mapudungun

karu-y

verde-IND3

'Se puso verde / es verde.' (Smeets, 2008: 124)

Una inspeccion mas detenida revela que esto tambien es posible con predicados de conceptos de propiedad de otros campos semanticos, comopichiy 'es pequeno / se volvio pequeno' (Smeets, 2008: 292) y fucha- 'ser grande / volverse grande' (Smeets, 2008: 385, 509).

Uno de los contextos morfosintacticos que coercionan lecturas de cambio de estado es el sufijo -we, ilustrado en (30).

(30) Mapudungun
a. Karu-we-y   ta    ilo
   verde-INC-  DET   carne


'La carne ya esta verde (esta abombada).' (Golluscio, 1998: 43)

b. Wutre-we-y

enfriarse-INC-IND.3

'Ya tiene frio.' (Contexto: Hace frio afuera. ?Por que sale? Ya tiene frio.)
c. fey       la-y     fucha-ke-we-lu         ni      pu    fotum
   pro.3sg   morir-   hacerse.grande-DIST-   POS.3   COL   hijo
             IND.3    INC-NMLZ


'Murio cuando sus hijos ya habian crecido (es decir, ya eran grandes).' (Smeets, 2008: 260)

Golluscio denomina a -we 'incoativo', y apunta sobre el mismo que "actua como pivote entre dos momentos de la situacion; por un lado, su presencia marca el punto de "entrada al estado"; por el otro, esto le hace, a la vez, adquirir un significado resultativo: marca el resultado de un proceso" (1998: 43). Esto es reminiscente de lo observado para el perfecto kuo del tongano (Koontz-Garboden, 2007) y -ma del guarani paraguayo. En otras palabras, las lecturas de estados resultantes suponen un cambio de estado que los provoco (9).

Otro marcador que parece coercionar cambios de estado es el reflexivo / reciproco -(u)w. Veanse los siguientes ejemplos.

(31) Mapudungun

a. kelu-w-uy

rojo-REFL-IND.3

'Se puso rojo.'

b. pichi-w-uy

pequeno-REFL-IND.3

'Se volvio pequeno.' (Smeets, 2008: 292)

Smeets aclara explicitamente a proposito de estos ejemplos que las formas despojadas de -(u)w pueden tener interpretacion tanto de estado como de cambio de estado -keluy 'es rojo / se puso rojo' y pichiy 'es pequeno / se volvio pequeno' (cf. arriba)--, por lo que la contribucion del sufijo es la que fuerza la exclusividad de la segunda lectura.

Hasta donde llega mi conocimiento, no hay una explicacion de como una marca de valencia reducida como un reflexivo puede contribuir a coercionar una interpretacion de cambio de estado. Sin embargo, lo que se conoce como se intransitivizador o anticausativo en espanol es precisamente un morfema que en ciertos casos se comporta como un reflexivo (Elperro se muerde la cola) y que con cambios de estado causados deriva el cambio de estado no causado: Elkaratecapartio las tablas [flecha diestra] Las tablas se partieron. Es cierto que este morfema no suele ser visto como un reflexivo en estos contextos (aunque vease el comentario de Talmy (2000) sobre (6)), pero los datos del mapudungun sugieren que la semantica de la reflexividad juega un rol en la generacion del significado de cambio de estado no causado. La diferencia entre las dos lenguas es que mientras que en mapudungun el reflexivo opera sobre una base intransitiva, en espanol lo hace sobre una base transitiva.

Una posible explicacion para intentar comprender esto puede esbozarse como sigue. Lo que los cambios de estado no causados y causados tienen en comun es justamente el significado dinamico; lo que los diferencia es que los segundos implican un agente y los primeros, no (Talmy 2000; Koontz-Garboden y Levin 2005; Koontz-Garboden 2005); esta ausencia de agentividad es un rasgo que los cambios de estado no causados comparten precisamente con los estados y que, logicamente, posibilita la polisemia aqui estudiada. Los reflexivos, a su vez, implican una eventualidad dinamica, pero por su naturaleza, tambien suponen que el sujeto no es un agente tipico por ser tambien paciente del evento. El caracter de dinamicidad y la falta de un rol agentivo claro de los reflexivos son incidentalmente tambien rasgos de los cambios de estado no causados. Puede especularse, entonces, que el rasgo de dinamicidad es el que fuerza la lectura de cambio de estado en predicados que por lo demas son polisemicos como kelu- 'ser rojo / volverse rojo' ypichi- 'pequeno / volverse pequeno'. Las investigaciones futuras quiza muestren si esta hipotesis esta bien encaminada.

6.3. Wichi

El wichi codifica los conceptos de propiedad consistentemente como verbos. En la lengua, ademas, se reconoce un sufijo que Nercesian (2014: 261) llama 'incoativo' y que, como su nombre lo indica, provoca lecturas de cambio de estado en predicados estativos. Algunos ejemplos de esto pueden verse en (32).

(32) Wichi
a. n'-tkhay-ej   n'-chemet
   1SUJ-ser      1SUJ-trabajo


'Me hice forzudo por el trabajo.'
b. hal'o   w'atshan-ej           inot
   arbol   [3suj]ser.verde-INC   agua


'El arbol se puso verde por el agua.'
c. inot    nichayuj-ej                fwala
   agua    [3SUj]estar.caliente-INC   sol


'El agua se calento por el sol.'
d. n'-yotaj-ej   fwa'a-y
   1SUJ-ser.     algarroba-PL
   gordo-INC


'Me puse gordo por la algarroba.' (Nercesian, 2014: 262)

Notese que en los ejemplos de (32) puede reconocerse una causa: n'chemet 'mi trabajo en (32.a), inot 'el agua' en (32.b), fwala 'el sol' en (32.c) y fwa'ay 'la algarroba' en (32.d). Esto los distingue significativamente de los cambios de estado vistos hasta ahora.

El sufijo -ej funciona alternativamente como aplicativo instrumental, como se ve en (33), con la posibilidad de introducir tambien argumentos con el rol 'asociativo' o 'comitativo' (Nercesian 2014: 260).

(33) Wichi
n'-ch'esaj-ej              tulu    la-chinaj
1SUJ-partir.al.medio-INS   carne   3POS-cuchillo


'Corte la carne con un cuchillo.' (Nercesian, 2014: 260)

Como se observo arriba, los argumentos introducidos por -ej en (32) tienen el rol de 'causa', un elemento por definicion renido con el significado de los cambios de estado no causados. Sin embargo, la particularidad es que las causas en (32) no se proyectan en la posicion de sujeto; esta es ocupada por los argumentos 'pacientes', algo propio de los cambios de estado no causados. Estos casos ilustran un interesante caso de interfaz sintaxis-semantica, puesto que la presencia de una causa en la estructura argumental de un predicado no obsta para que este se interprete como no causado en la medida que ese argumento no tome la funcion de sujeto. Para el caso, los cambios de estado no causados del espanol tambien permiten la presencia de causas siempre y cuando se manifiesten como oblicuos: El jugo se calento con el sol; su promocion a posicion de sujeto conlleva necesariamente la interpretacion de cambio de estado causado: El sol calento el jugo.

De un modo similar a lo que se dijo sobre la construccion con reflexivo -(u)w del mapudungun, puede conjeturarse que la presencia de la causa es la que coerciona la lectura dinamica tipica de los cambios de estado. Ciertamente no seria posible una lectura de estado con la presencia de una causa en la estructura argumental del predicado. A su vez, su proyeccion como no sujeto es lo que impide que constituya un cambio de estado causado (el wichi posee sufijos causativos para esto; vease Nercesian, 2014: 250).

No obstante, el hecho de que se manifieste una causa hace que no parezca adecuado asimilarlo a los cambios de estado no causados como los vistos en el resto de este articulo. Hasta aqui se asumio que la alternancia de cambios de estado se organiza en torno al parametro dicotomico de no causado vs. causado; esa es la postura de Koontz-Garboden y Levin (2005) y Koontz-Garboden (2005, 2007). Sin embargo, la bibliografia sobre causatividad ha demostrado que este tipo de relaciones son mejor comprendidas de acuerdo con distintos grados de incidencia de la causa sobre el evento (Talmy, 2000; Shibatani y Pardeshi, 2002). En consonancia con esto, es posible que construcciones como la del wichi (o las de espanol con causa oblicua) sean casos de cambios de estado con un grado intermedio de causatividad, donde la causa esta presente en la estructura argumental, pero obtiene una posicion sintactica no canonica (es decir, de no sujeto). Esto tiene la interesante implicancia de que la alternancia de estados y cambios de estados podria ser mas compleja aun, con mas de dos tipos de cambio de estado con diferentes grados de causatividad.

7. CONCLUSIONES

El objetivo de trabajo fue analizar los diferentes contextos morfosintacticos que coercionan la lectura de cambio de estado en verbos polisemicos que denotan conceptos de propiedad en guarani paraguayo. Se vio que algunos de los elementos que dan lugar a tal proceso son el marcador aspectual -ma, el progresivo hina y los adverbiales delimitados y de ritmo. Estos hallazgos estan en consonancia con lo advertido en la bibliografia sobre coercion de cambios de estado (Moens y Steedman, 1988; de Swart, 1998; Koontz-Garboden, 2007).

Asimismo, se examino evidencia de otras lenguas sudamericanas donde parece atinado postular procesos de coercion para las lecturas de cambio de estado en verbos que denotan conceptos de propiedad. Esto revelo otros contextos morfosintacticos para la coercion, como el caso del direccional con funcion aspectual -wek 'hacia afuera' en mocovi y toba, y el adverbio sam 'casi' en mocovi. Mas interesante aun, sin embargo, es el rol que parecen tener los marcadores de valencia como los reflexivos y aplicativos en la coercion aspectual. Se argumento que la presencia de una causa podria ser la responsable de forzar la interpretacion de cambio de estado, pero que su estatuto semantico y sintactico no canonico podria explicar su manifestacion aparente como eventos no causados y no como causados. La evidente contradiccion entre una causa y cambio de estado no causado sugiere que seria productivo revisar la vision dicotomica de la alternancia de cambios de estado en terminos de no causado vs. causado.

Por ultimo, un angulo no explorado por este trabajo es que ocurre con los verbos que denotan de manera mas natural procesos o condiciones dependientes (Talmy, 2000), como se ilustro con mojarse en (2), que en lenguas como el espanol suelen ser la fuente de derivacion del estado. En guarani paraguayo, por lo menos, muchos de esos predicados tambien exhiben polisemia como los verbos de conceptos de propiedad, como se ve en (34).

(34) Guarani paraguayo
Pe    oke      o-jeavri
DET   puerta   3AC-abrir


'La puerta esta abierta / se abrio.'

Fenomenos similares pueden encontrarse en las otras lenguas sudamericanas aqui analizadas. Resultaria interesante indagar sobre cuales serian los contextos morfosintacticos de coercion de lecturas de estado o de cambio de estado y si estos coincidirian o no con los observados para los verbos que denotan conceptos de propiedad. Esta cuestion es un tema a abordar en investigaciones futuras.

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MARTIN CALIFA **

Universidad Nacional de General Sarmiento

Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas

* Una version preliminar de este trabajo fue presentada en el I Coloquio de Gramatica 'Tiempo, Aspecto y Modalidad: expresion gramatical y bases cognitivas', celebrado el 19 y 20 de octubre del 2017 en la Universidad de Chile, Santiago de Chile. Agradezco los comentarios y sugerencias de los asistentes y organizadores. Tambien deseo expresar mi gratitud a las hablantes de guarani Nimia Baez y la Lic. Mirta Rivarola por compartir sus conocimientos de la lengua conmigo. Tambien debo un reconocimiento a Cristina Messineo y Paola Cuneo, que tan amablemente respondieron a mis inquietudes sobre el toba.

** Para correspondencia, dirigirse a Martin Califa (mcalifa@ungs.edu.ar).

(1) Por 'cambio de estado' se hace referencia aqui a los cambios de estado no causados (tambien conocidos como 'incoativos') como ensancharse, oscurecerse, morirse, quebrarse, etc., que, junto con los cambios de estado causados, como ensanchar y matar, tambien integran una alternancia sobre la que hay abundante literatura tipologica (Haspelmath, 1993; Nichols, Peterson y Barnes, 2004). Este trabajo, no obstante, se enfoca en la relacion entre los primeros y los estados, de ahi que sea innecesario especificar 'no causado'.

(2) Esta y todas las citas de fuentes en otra lengua son mi traduccion.

(3) Las abreviaturas usadas son: 1, 2, 3 = primera, segunda, tercera persona; ABL = ablativo; ABS = absolutivo; AC = activo; CL = clasificador; COMPL = completivo; CONT = continuo; DET = determinante; DIR = direccional; EV = evidenciai; FEM = femenino; IN = inactivo; INC = incoativo; INDEF = indefinido; INS = instrumento; MA = aspectual -ma; ME = marcador -me; MED = voz media; 'OSI = verbo 'osi; PFCT = perfecto; PL = plural; POS = posesivo; POSP = posposicion; PROG = progresivo; PRSNTL = marcador presentacional; REFL = reflexivo; REL = relativo; SG = singular; SUJ = sujeto.

(4) En ingles el verbo intransitivo lie 'yacer, estar ubicado, localizarse' tiene como forma pasada lay--la que aparece en el ejemplo--, que es identica a la forma presente del transitivo lay 'poner, ubicar'.

(5) Un corolario de esta generalizacion es que los predicados no verbales que denotan estados no podrian dar lugar a lecturas de cambio de estado, algo aparentemente corroborado por un juicio rapido: * Repentinamente, el potus fue verde. No obstante, uno de los revisores de este articulo senala pertinentemente que es facil encontrar contraejemplos a esto: El agua de pronto fue verde y los muros, pardos (dato de Internet suministrado por el revisor). Aunque efectivamente posible, este uso de un predicado adjetival es algo marcado, por lo que, si bien el alcance de la generalizacion debe ser relativizado, ciertamente parece capturar una tendencia importante.

(6) Uno de los revisores de este articulo senalo que el analisis de Tonhauser (2006) de -ma como perfecto es problematico para (15), puesto que este aspecto no es compatible con el discurso narrativo, del que esta tomado el ejemplo en cuestion. Debe notarse, sin embargo, que este ejemplo es un caso de discurso directo dentro de la narracion (enunciado en primera persona por la rana), y no parte de la voz narrativa, donde el perfecto efectivamente resultaria anomalo. El revisor tambien indico que no es del todo claro que el perfecto sea un subtipo de un marcador de 'transicion', dado que se ha argumentado que es un estativizador (Michaelis 2002: 51). Esta es una cuestion cuya complejidad excede los limites de este trabajo y lo que sigue son solo algunos apuntes aproximativos. La relevancia para el tiempo de la referencia de la situacion del perfecto muy a menudo se instancia en una lectura de resultado (como (15)), que es ciertamente un estado. Esto, a su vez, coincide en gran parte con el significado de resultativos. Efectivamente, ambos aspectos no solo se vinculan sincronica sino tambien diacronicamente (Bybee et al. 1994: 105) No obstante, como observan Bybee et al. (1994: 65), mientras que el resultativo apunta al estado resultante de una accion, el perfecto apunta a la accion misma que lo provoca; el punto principal es que el perfecto da lugar a una lectura de estado, pero en tanto resultado de un evento que lo suscita, que parece ser su denotacion principal. Notablemente, este caracter "doble" del perfecto como marcador de transicion y de resultado se halla tambien en la descripcion que Golluscio (1998) hace del sufijo -we del mapudungun (vease [seccion]6.2 abajo).

(7) 'Adverbial de ritmo' aqui es una traduccion de lo que en la cita que sigue se llama "rate adverbial". En general, lentamente y rapidamente son clasificados como adverbiales de manera, pero esta es una caracterizacion semantica demasiado amplia para explicar la coercion que se produce aqui.

(8) Como en cierta linea de investigacion sobre aspecto lexico, Amaral (2006) toma la denotacion de escalas como un rasgo definitorio de la telicidad.

(9) Uno de los revisores observa que estos ejemplos "no focalizan un cambio de estado, sino estados en espanol". Esto es lo que las traducciones ofrecen en (30.a) y (30.b) -no asi en (30.c)-, pero debe notarse que en ambos casos se trata de estados resultantes que implican un cambio de estado que los suscito (tal como ocurre en los ejemplos del tongano de (3)).
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Author:Califa, Martin
Publication:Lenguas Modernas
Article Type:Ensayo
Date:Jul 1, 2018
Words:10073
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