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CANTO DE SIRENA DE GREGORIO MARTINEZ Y LA ESTETICA DE LA NOVELA POSTERIOR AL "BOOM".

CANTO DE SIRENA BY GREGORIO MARTINEZ AND THE AESTHETICS OF THE NOVEL AFTER THE "BOOM"

1. Introduccion

A partir de los anos setenta se puede advertir, con mayor claridad, en la obra de los nuevos narradores peruanos, un intento diferenciador con respecto a la de los narradores pertenecientes al "boom". Este alejamiento, estimulado por la relacion creativa que los nuevos establecen con los recursos expresivos y las estrategias comunicacionales de las diversas conformaciones textuales provenientes de los sistemas de comunicacion de los media, es clave para entender su poetica y sus logros. En efecto, los nuevos narradores exploran en la realidad con las armas del periodismo, el cine y los medios audiovisuales, en un intento de dar cuenta de la realidad desde una dimension marcada por la urgencia del presente y por la necesidad de referir sus universos desde una perspectiva menos publica, pero no por ello menos politica. Esta tendencia, que es central para entender el cambio que se opera en la novela, afecta a la mayor parte de la produccion de la epoca.

A este dialogo entre novela y medios de comunicacion debe anadirse un afan introspectivo, cuya consecuencia mas notoria fue la produccion de una novelistica menos ambiciosa en sus pretensiones totalizantes que las novelas del boom, pero abierta a la manifestacion de universos marcados a fuego por la marginalidad y la historica invisibilidad, como sucede en el caso de la novela objeto de nuestro analisis.

En efecto, en este periodo se abandona el intento por dotar a la novela de una vision integradora del conglomerado social y hasta latinoamericano y, por consiguiente, se renuncia a la obsesiva idea de la novela total, para volver a una novela mas concentrada en la reivindicacion de sectores o espacios marginales no antes representados, sin abandonar, en esta misma linea, las cuestiones intimas, circunscritas a un mundo familiar y hasta cerrado.

El tratamiento en la novela de conformaciones textuales procedentes del periodismo escrito tales como la noticia, la cronica, el reportaje y el testimonio, se realiza en un afan por ensanchar los margenes de la literatura, ampliar las posibilidades expresivas de la novela y por la necesidad del escritor de acercarse a aquellos sectores sociales de los que, por su propio origen y formacion, se habia mantenido alejado. Es a traves de esta incorporacion que se cuestionan los limites de la realidad ficticia con la intencion de problematizar la naturaleza canonica del propio genero novelistico y del cuento pero, sobre todo, de acercar la literatura a un vasto segmento de lectores desfamiliarizados con los generos tradicionales antes mencionados.

Canto de sirena de Gregorio Martinez se inscribe en este dialogo y nos propone una renovacion de la novela incorporando el modo testimonial con el proposito politico de revelar las condiciones por las que atraviesan ciertos sectores marginales en el Peru contemporaneo.

En lo que sigue, realizaremos una evaluacion del dialogo que Canto de sirena establece con los principios que sustentan los sistemas vinculados con los medios masivos y con la sensibilidad posmoderna.

2. El nuevo regionalismo de Canto de sirena

Angel Rama sostiene (1981) que las grandes visiones integradoras o los complejos panoramas sociales que caracterizaron a la novela del "boom" fueron abandonados por los nuevos novelistas para dar paso a un tipo de novela menos ambiciosa en sus pretensiones y mas concentrada en el enfoque de espacios muy delimitados geograficamente. Lo mas importante del fenomeno para Rama es que esta nueva narrativa buscaba escapar del tradicional indigenismo para proponerse como una corriente diferenciada en el tratamiento de la conflictividad social.

Aqui es visible apreciar, a partir de ciertos elementos como el lenguaje y la estructura narrativa, una novela no ya provinciana (en el sentido que comporta el ingenuo tratamiento realista naturalista de la realidad), pero si de la provincia. La representacion de estos universos regionales se realiza a partir de un manejo estructural nuevo y de la utilizacion de un lenguaje cotidiano y hasta desenfadado que es asumido, con total libertad, por un narrador de estirpe popular. Citando a Antonio Cornejo Polar con respecto al nivel tecnico que comporta este cambio, se escribe con el "empeno por hacer coincidir la perspectiva del relato con la indole popular de sus referente" (1982: 140).

En efecto, a diferencia de los escritores del primer regionalismo de inicios del siglo XX que implementaban a un narrador ajeno al mundo popular, filiado linguisticamente a la variedad estandar y al catecismo naturalista, narradores como Gregorio Martinez optan por un lenguaje fuertemente oralizado, caracterizado por el dialecto de la region sur del Peru, por el perspectivismo narrativo y la renuncia al causalismo realista.

El enfoque de espacios locales muy concretos y el enfasis en la denuncia ha hecho parecer a esta nueva narrativa como una prolongacion del regionalismo de los anos veinte, pero no lo es. Marina Galvez Acero ha incidido bien en estas deudas: "Efectivamente, volvemos a encontrar peculiaridades linguisticas (en las que se llega a veces a un cerrado localismo), pretensiones costumbristas(...), un honesto afan de denuncia (la violencia de toda indole, como entonces, es el tema por antonomasia) e incluso la semejante candorosa pretension de dar a conocer una realidad que a pesar de su negatividad guarda todavia como ninguna otra los valores que permitirian una alternativa al modelo de sociedad del presente occidental"(1987: 68). Sin embargo, este nuevo regionalismo ha abandonado, como se veia en las mejores novelas del regionalismo indigenista, el tratamiento explicito y central de los problemas agrarios y los inevitables conflictos por la tierra, para dar paso a una aproximacion que privilegia el analisis del conflicto desde una interioridad agraviada, apelando a la exploracion en los pliegues de la conciencia, como se puede apreciar en la novela de Gregorio Martinez.

En Canto de sirena estamos frente a una conciencia escritural que ha renunciado a las pretensiones de la totalidad para, desde un pueblo muy localizado, en este caso, Coyungo, al sur de Lima, postular un mundo que es visto desde la parcialidad cultural e ideologica del campesino negro.

Alejado de todo tipo de nativismo exteriorista, Gregorio Martinez consigue con su personaje Candelario Navarro instaurar una conciencia analitica y reflexiva, que se observa a si misma desarticulada del centro, al margen de una cultura dominante que no comprende y que, por ello, siente ajena. Con ello se acerca a las posibilidades que la tecnica narrativa le ofrece en el tratamiento de la interioridad y el tiempo, cuyo decurso se construye sobre la base de la estrategia propia del fragmento, la discontinuidad, las recurrencias y los repliegues narrativos.

De este modo, sin maniqueismos ideologicos, pero si con una fuerte conciencia de la problematica social, el nuevo regionalismo de Gregorio Martinez apunta, sobre todo, como sostiene Angel Rama, "al tratamiento de colectividades marginales en sus diferentes aspectos, desde una modernidad textual atenta e interesada en un flujo comunicativo efectivo, capaz de dar a conocer espacios no tocados o poco frecuentados por una literatura pretendidamente "nacional" (1981). En efecto, el abandono de una narrativa que respondiera a las demandas interpretativas de lo nacional como un concepto indivisible, homogeneo, compacto y armonico, da paso a novelas como Canto de sirena que apuesta por lo regional y lo local, para revelar la problematica integracion de amplios segmentos sociales a un centro que no los reconoce o ignora. En ese sentido, el movimiento que la novela de Martinez realiza es politico en tanto se constituye en una interpelacion al centro del poder, desde los margenes.

3. Los generos del periodismo escrito y Canto de Sirena

Los nuevos narradores peruanos, herederos del publico que los del "boom" ganaron para la literatura, se vieron prontamente absorbidos por las demandas de un mercado que habia buscado, en la novela, las respuestas a las grandes interrogantes sobre nuestro continente y su compleja identidad. Sin embargo, en los setenta, ese publico empieza a cambiar y los nuevos escritores se ven entregados prontamente a la elaboracion de una literatura mas asequible a un lector proveniente de las capas medias no intelectualizadas, lector incorporado ya al mercado a traves de la masificacion de la educacion universitaria.

Es el tiempo de las dictaduras instaladas en America Latina, lo que equivale a decir que nuestra narrativa no deja de ser critica y de luchar contra los poderes instituidos (de hecho Angel Rama denomina contestatarios del poder a la nueva generacion de escritores). El dialogo de la novela con los productos de la cultura de masas permite que esta, como genero mayor, asuma otros lenguajes como los del periodismo escrito y el cine. Para algunos del "boom", como Mario Vargas Llosa que advierte el cambio, la solucion fue la exploracion en la autobiografia y la novela sentimental y el empleo del humor y la satira ridiculizantes apreciables en La tia Julia y el escribidor y Pantaleon y las visitadoras, respectivamente.

En estos nuevos narradores, como Gregorio Martinez, es visible la necesidad de vincularse con el presente y por lo tanto con las urgencias de una realidad agobiante. Ello los lleva a abandonar el extremo experimentalismo de obras como Cambio de piel de Fuentes o Rayuela de Cortazar para aproximarse a un publico mas abierto a los productos de la cultura de masas. Si bien la mayoria de los del "boom" atentaron contra las estructuras tradicionales de la novela, los nuevos se ocuparan de instalar en ella la hibridez narrativa. Ya lo habia adelantado la critica al decir que esta nueva generacion de novelistas apuesta por la indefinicion narrativa al producir novelas con el semblante de los grandes reportajes al crimen o textos cuyo dialogo con la imagen demandan a un nuevo tipo de lector/observador, capaz de una interpretacion mas compleja que la puramente textual. Esta hibridez narrativa se explica por la cuestion tecnica, pero responde a las necesidades comunicativas con un nuevo publico que no solo es el universitario, sino de instruccion escolar y campesino y obrero.

La influencia de los medios masivos de comunicacion y el impacto de sus lenguajes en el ambito de la vida cotidiana, pero sobre todo en la publica, asi es evidente desde los anos sesenta en el ambito de America Latina. Frente a esta presencia hegemonica, narradores como Gregorio Martinez se vieron, en cierta forma, desafiados. Es indudable que, en este contexto, los generos literarios tradicionales (la novela y el cuento) comienzan a perder espacio o a competir, como sostiene Skarmeta, con "la elocuencia de los medios masivos de comunicacion" (1981: 263).

En lo que toca a la novela, esta inicia un dialogo provechoso con los generos de la prensa escrita y la potencia comunicativa de sus modalidades narrativas. Me refiero al testimonio, la cronica, el reportaje y la noticia. Es una experiencia que tiene antecedentes tanto en el "New Journalism" de Tom Wolfe en los Estados Unidos, como en los trabajos antropologicos de Oscar Lewis, cuyas tecnicas para la recopilacion de la informacion apelaron a los instrumentos propios de la entrevista periodistica. El primero, por romper con el presupuesto de la objetividad en la construccion de la noticia con la consiguiente presencia del punto de vista del periodista-escritor y, el segundo, por sus aportes a la llamada "historia de vida", desde el campo de la antropologia social, que sirvio a toda una generacion de escritores en el proposito de vincularse con el universo popular-marginal a partir de la encuesta, la entrevista y el registro magnetofonico de la voz.

En el Peru, el Grupo Narracion, al que pertenecio Gregorio Martinez durante los anos setenta, asumio estas modalidades periodistico-narrativas como parte de una posicion estetico-politica que implico la defensa de los intereses de los sectores mayoritarios de la sociedad. Sus integrantes consideraron, entonces, que el testimonio, el reportaje y la cronica podian constituirse en generos capaces de servir, con mucha mayor eficacia, al proposito de dar cuenta de las luchas populares en el camino de su independencia. De este modo, para Gregorio Martinez, cuya familiaridad con textos como Los hijos de Sanchez de Lewis y Biografia de un cimarron de Barnet es evidente, el testimonio paso a convertirse en un medio eficiente en el proposito de dar voz a un personaje representativo de una comunidad campesina del sur del Peru. La necesidad de transmitir un discurso de urgencia, pero que a la vez sea un compendio de la cosmovision de una comunidad, a partir de la voz de un anciano campesino negro, se convirtio en el eje central de su novela Canto de sirena.

Asi, el influjo del periodismo escrito se hace evidente en la ficcion cuando de por medio se encuentra el rescate de la inmediatez de un presente que se hace insoportable y cuya gravedad es imprescindible denunciar. Martinez, con su practica escritural, difumina las fronteras entre el reportero y el escritor, o entre un antropologo y un escritor. Esa conciencia del manejo artistico de la realidad inmediata fue, sin duda, desarrollada desde la mesa de redaccion de un periodico. Pensemos en la labor de Gregorio Martinez como jefe de redaccion en el Diario de Marka, periodico de izquierda, durante los anos setenta.

Gracias a la influencia de los generos periodisticos, la narrativa de Martinez cobra velocidad e inmediatez. La presencia de noticias o de breves cronicas en la corriente textual de Canto de sirena, nos situan en la voragine de un tiempo que demanda la participacion urgente del lector.

3.1. El testimonio y la hibridez narrativa en Canto de Sirena

Con Canto de sirena asistimos a un esfuerzo por renovar los viejos caminos del realismo y sus formas de percepcion de la realidad. Martinez privilegia la perspectiva personal que es asumida como eje de la narracion e implementa un enunciador multiple que tiende a la vision fragmentaria, discontinua y, por lo tanto, a la destruccion de la vision autoritaria del narrador omnisciente. Si bien el eje de la narracion es el relato del informante Candelario Navarro, en Canto de sirena se incorporan diversas textualidades que conviven con el relato testimonial cuya hibridez se fundamenta en el caracter ficcional del mismo. Es un relato que tiene como base lo contado por Candelario Navarro, pero que es recreado por el autor, Gregorio Martinez, en tanto, como el informante, pertenece al mundo que es referido. La hipotesis de la apropiacion del discurso de Navarro por parte del autor no le resta independencia al relato.

Si bien la base documental esta constituida por la voz del informante real, en este caso Candelario Navarro, esta es ficcionalizada a partir del proceso de escritura a que es sometida. No hablamos, por ello, de una voz real, sino de una fuente de discurso que es manipulada y afectada a traves de la lengua literaria inventada por el gestor del testimonio. De hecho, la novela ficcionaliza el universo interior del personaje y, para darle corporeidad, se imagina una voz que le de vida. La novela de Martinez deviene, asi, un texto de ficcion, pero elaborado bajo los modos y retorica del testimonio. Alli estan la espontaneidad, la frescura del lenguaje, la urgencia comunicativa propias del testimonio. La novela no busca ser fiel a los hechos ni a la base documental que la sustenta. No busca ser un documento antropologico, ni reclama un contrato de veridiccion a partir del cual se pueda sustentar lo dicho.

La ficcionalizacion de elementos documentales, como sucede en Canto de sirena, crea, mas bien, una nueva forma de registrar la realidad y su presencia enriquece el estatuto de la ficcion. Como dice Mirko Lauer, en el contexto de los anos setenta se producen "textos mas que literarios, simplemente textos de comunicacion con el publico para llevar un poco mas adelante las fronteras de la literatura" (Cornejo et al. 1982: 110).

Desde luego, estamos frente a un nuevo proceso de produccion de sentido. No es gratuita la violenta mezcla de generos, ni el dialogo de la novela con los generos del periodismo, como tampoco el hecho de que los narradores hayan abandonado la norma estandar y culta del lenguaje para volcarse, como sostiene Rama, "a la conformacion de otra, mas localista, recogida de las pequenas tribus urbanas o marginales que empiezan a reclamar su propio espacio" (1981).

4. Tiempo y lenguaje en Canto de sirena

Otro de los elementos que caracteriza a esta nueva narrativa es la suspension de la anecdota o su utilizacion en una direccion que apunta a otros intereses narrativos. Con ello nos referimos a la suspension del modo tradicional de narrar articulado a un narrador omnisciente y a la sucesion de hechos atados a una relacion de causalidad. Desde luego que se narra, pero, como sucede en Canto de sirena, la narracion se produce en una linea discontinua con el objeto de inscribir el relato en la repeticion y dispersion de hechos y acciones que se viven como un circulo del que no se puede escapar, destinado a mostrar estados o situaciones de postracion, marginalidad o abandono.

Canto de sirena busca desintegrar la que podria ser la linea argumental del relato a partir del recurso del fragmento que sirve al proposito de mostrar una realidad desarticulada y marginal. A este recurso se suma el tratamiento del tiempo que, en la novela, borra las marcas de la cronologia para tentar a un relato en el que el lector pueda experimentar el estancamiento, una sensacion de agobio frente al paso de los dias y las horas que no se viven como una experiencia constructiva sino paralizante. Podriamos apelar al concepto de relato acronico, acunado por Genette, para describir lo que sucede con el tiempo en la novela de Martinez. Si bien hay un tiempo en el que transcurren los acontecimientos, estos se encuentran absolutamente oscurecidos a la conciencia del propio narrador que no los percibe de forma progresiva sino dispersa. Son hechos que no tienen un marco temporal, ni fecha, y que se mezclan con otros.

De otro lado, frente a la internacionalizacion de la literatura latinoamericana y sobre todo de su lenguaje, que tiende a la norma estandar, la generacion de escritores a la que pertenece Martinez opta, de manera diferente, por una democratizacion del relato a partir del empleo de un lenguaje acorde con el universo popular o personal al que refiere en sus novelas. Aunque algunos de los escritores del postboom no pertenecen a los universos representados en sus novelas, se realiza el esfuerzo por emplear la norma coloquial o conversacional como una estrategia que busca recuperar la oralidad, por un lado, pero tambien ser consecuentes con el universo cotidiano en el que transcurren sus historias. Se ha instalado en la novela el imperio de la voz que emplea la escritura como medio para traducir y producir en efecto de la oralidad. Este efecto sera central en la conformacion del universo representado.

Este esfuerzo, sustentado en un trabajo sobre el lenguaje, constituye un avance en la verdadera construccion de una literatura de indole popular. Este proceso es consecuencia de la definitiva consolidacion, a mediados de los sesenta y comienzos de los setenta, de un proceso democratico que empieza por la expansion de las urbes y que en el plano literario se hace visible con "la adopcion franca de ideolectos grupales o de las jergas con los que se expresan tanto las criaturas novelescas como el propio autor, salvando la distancia que los narradores regionalistas establecian entre ellos y sus personajes populares" (Rama, 1981: 26). Angel Rama sostiene, ademas, que "la norma mas frecuente consistio en la absorcion de la historia narrada mediante voces que la desplegaban atendiendo a las peculiares modificaciones del habla, de tal modo que estas decian con igual y a veces mayor precision lo que las acciones o personajes pretendian decir y en ocasiones no lograban, o consistio en la reduccion a su minima expresion de la distancia existente entre el narrador y lo narrado" (27).

La linea dominante trabajo en la recreacion y hasta invencion de un lenguaje que se acercara a la vida misma y a su natural manifestacion oral. En efecto, ademas de recoger la replana se insistia en la forja de un lenguaje que expresara de una forma inedita al mundo que se presentaba. La norma estandar quedaba como un instrumento inutil al proposito de referir un universo natural, candoroso, espontaneo, pero sobre todo nuevo para el lector. Para el efecto se alteraba las palabras, el orden de ellas en la oracion, se incorporaban neologismos y arcaismos, se deformaba el sonido del lexico empleado, se recurria a juegos de grafia y hasta se inventaban palabras como es notorio en Canto de Sirena, cuya explosividad linguistica recrea un universo marginal pero lleno de sabiduria popular.

De esta manera, el papel del lenguaje pasaba a ser mucho mas activo en la constitucion de un universo ficticio, alejado ya del pasado en el que su inexpresiva funcion normativa lo convertia en un instrumento pasivo. Ahora estamos frente a un narrador inmiscuido inevitablemente en la expresion de su mundo.

En la novela de Martinez, el interes por caracterizar y construir un universo (sus motivos, los personajes, las acciones, la ideologia) en su totalidad, a traves de la recreacion linguistica es central. A partir del montaje linguistico, esto es, a traves de una fusion y mezcla que se opera en el centro mismo de las palabras, Martinez logra renovar el lenguaje literario de la novela en los anos setenta. Sumemos a este aspecto relevante en Canto de sirena el que "los rasgos del coloquialismo y la oralidad se funden con los de la tendencia escritural en proporciones indistinguibles" (Duchesne 1984: 194). Este hecho es central para diferenciar a la novela de Martinez de las anteriores como Biografia de un cimarron de Barnett. En Canto de sirena estamos ante una variedad de registros linguisticos de acuerdo a las necesidades del relato. En algunos se experimenta una mayor dependencia de la norma escrita frente a otros en los que la oralidad y su dinamica dialogica son mas evidentes.

De otro lado, en la obra de Martinez es posible observar una dimension importante del acto que supone la oralizacion de la escritura. Como en la obra de los narradores orales que buscan en la escritura el registro de las posibilidades expresivas del lenguaje, en Canto de sirena la escritura es un medio que permite el ingreso de la voz del gestor del testimonio. Esta es una estrategia escritural que busca combatir lo efimero de la oralidad. Imprimirle a la voz los rasgos de la escritura se convierte en el unico medio de acceder a la permanencia de la voz.

5. Literatura y compromiso politico en Canto de sirena

En los anos setenta, el Grupo Narracion, al que pertenecio Gregorio Martinez, lanzo una mirada lucida desde la literatura al campo de la cultura. Su pensamiento se nutrio del marxismo y de un maoismo incipiente, y, en sus reflexiones sobre el papel de la literatura, los escritores del grupo consideraron que la participacion activa de las masas en el proceso del cambio social debia ser el objetivo mas importante. Las consecuencias del clasismo politico, adoptado posteriormente por algunos integrantes del grupo, nos mostrara el alto grado de politizacion al que llegaron al tratar de construir un Frente Cultural de caracter eminentemente popular. La identificacion del gremio magisterial y el proletariado minero como ejes centrales del cambio social llevo a Narracion a privilegiar la lucha politica y el aspecto politico de la vida en su discurso literario grupal. En esta vision politica de la literatura y de su funcion en el proceso de cambio es indudable la influencia de Marx y Mao, cuyo pensamiento fue el sustento de las principales ideas del grupo. Citemos las siguientes: 1) No existe una practica artistica capaz de obviar el sistema de clases que estructura las sociedades dependientes; 2) Es falso que el arte, en sus diferentes manifestaciones, sea independiente de la dinamica social y de los intereses que los grupos de poder mantienen en sus relaciones con las clases dominadas y 3) Es necesario formar a traves de la obra y de la accion, en la conciencia del pueblo, la necesidad urgente de la revolucion.

Reconocida la identidad social del escritor, la mayoria de los narradores de los setenta hizo de la literatura un arma para desenmascarar al poder dictatorial de la epoca. Conscientes de que en un momento en que las dictaduras ejercian el control del aparato del Estado e incluso de muchos medios de comunicacion como sucedio en el Peru con Velasco, la tarea se oriento a desmantelar los procesos mediante los cuales la politica ejercia el espejismo del bienestar.

En el prologo a su libro Novisimos narradores hispanoamericanos en Marcha 1964-1980, titulado "Los contestatarios del poder", Rama hace referencia a que lo nuevo "en estas obras de los jovenes, aun fluyendo dentro de este cauce grande de la narrativa tradicional, es la rebelion contra todas las formas de poder, su reconocimiento de que se extiende a las mas variadas manifestaciones de la vida social y de su cultura, afectando tanto las relaciones sexuales como las estructuras linguisticas, la organizacion aparentemente racional del discurso, como las formas legales de la explotacion economica, la estructura familiar, como el sistema de clases" (1981: 37).

Esta conciencia del devastador ejercicio de dominacion que el poder ejerce en todos los ambitos de la vida cotidiana sera una constante en Canto de sirena a partir de la progresiva toma de conciencia de la marginalidad que atenaza al personaje principal, Candelario Navarro y a su pueblo, Coyungo. La simple eleccion de un personaje popular sumido en sus propias contradicciones de clase, desde la condicion de sujeto desplazado, nos habla del interes del autor por actualizar las demandas de reconocimiento de los segmentos menos favorecidos de la sociedad, presas de la alienacion y de una escasa conciencia con respecto al lugar que ocupan en el sistema social. La reivindicacion del segmento afroperuano a partir de un lenguaje que subvierte las formas tradicionales de expresion del castellano estandar debe tenerse, asi mismo, como un medio a partir del cual se cuestiona el lenguaje del poder.

Desarticulado del centro y atento a las contradicciones de la cultura, Candelario Navarro apela a la cultura letrada para legitimar su propio saber frente a un saber que advierte absurdo irreal. Esta oposicion de un saber popular, intuitivo y libre de prejuicios, que se opone al saber oficial es capital en la novela para entender los procesos de desmitificacion a los que se somete el conservadurismo y sus estrategias de dominacion.

6. Conclusiones

Canto de sirena sigue los principios de la estetica del postboom en el dialogo que establece con los sistemas de comunicacion de los medios masivos, en especial con el sistema del periodismo escrito y sus modalidades escriturales. Este dialogo posibilita el ingreso al mundo de la literatura de personajes reales y de una amplia base documental, empezando por la propia vida del informante, Candelario Navarro, que pasa a ser el centro de la atencion literaria.

En Canto de sirena la modalidad testimonial opera como un dispositivo que busca consolidar al texto como ficcional, esto es, como una novela propiamente dicha, lejos del documento antropologico. En este proceso quedan, como elementos de la poetica testimonial, los recursos propios de la oralidad, la apelacion a lo cotidiano, la perspectiva personal, el tono de urgencia y de denuncia con respecto a una situacion insostenible. En Canto de sirena todo el sistema general de expresion y composicion ha sufrido las alteraciones propias de la ficcionalizacion literaria.

El nuevo regionalismo de Canto de sirena se visibiliza en la renuncia a la epicidad del indigenismo clasico y en la representacion de la conflictividad social desde una conciencia agraviada que observa al mundo a traves del fragmento y de una mirada desacralizadora. Si bien la novela sigue situando al personaje afrodescendiente en el campo o vinculado con actividades agricolas, queda claro que el protagonista es un automarginado que ha decidido alejarse de su comunidad como un penitente que evalua su vida despues de haberse traicionado a si mismo y a los intereses de su comunidad. En esta direccion la novela trabaja lo popular desde una conciencia agraviada que procesa el decurso de la historia de manera contradictoria. De este modo, si bien la explotacion social, a traves del sistema de la hacienda costena, esta presente como telon de fondo en la novela, la injusticia generada por este sistema no moviliza al personaje en una lucha frontal. Lo cierto es que, a traves de sus propias palabras, el protagonista reconoce haber colaborado con ese sistema, marginando a sus propios companeros o amigos. Asi queda configurada la soledad y marginacion del personaje principal que se instaura como representante del abandono que el Estado peruano termino imponiendo a su comunidad.

Referencias

Cornejo Polar et al. (1982) Literatura y sociedad. Lima: Mosca Azul editores.

Cornejo Polar, Antonio (1982) "Hipotesis sobre la narrativa peruana ultima". Sobre literatura y critica latinoamericanas, Ediciones de la Facultad de Humanidades y Educacion Universidad Central de Venezuela, 123-141.

Duchesne, Juan (1984) "Etnopoetica y estrategias discursivas en Canto de sirena". Revista de critica literaria latinoamericana 20, 189-205.

Galvez, Marina (1987) La novela hispanoamericana contemporanea. Madrid: Taurus.

Rama, Angel (1981) "Los contestatarios del poder". Prologo a Novisimos narradores hispanoamericanos en Marcha 1964-1980. Mexico: Marcha editores.

Skarmeta, Antonio (1981). "Al fin y al cabo, es su propia vida la cosa mas cercana que cada escritor tiene para echar mano". Mas alla del "boom": literatura y mercado, Buenos Aires: Folios Ediciones, 263-285.

JORGE VALENZUELA GARCES *

Universidad San Ignacio de Loyola. Peru

Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima

jorgevalenzuela4@hotmail.com

Recibido: 05/05/2018. Aceptado: 22/11/2018.

* Es profesor principal del Departamento de Literatura de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima.
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Author:Valenzuela Garces, Jorge
Publication:Acta Literaria
Article Type:Ensayo critico
Date:Dec 1, 2018
Words:5326
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