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Bureaucratizing culture: the sustainable rural cities and indigeneity in Chiapas/Burocratizando la cultura: las ciudades rurales sustentables y lo indigena en Chiapas, Mexico.

La disputa por la Ciudad Rural Sustentable en Santiago el Pinar

Durante el sexenio de 2006-2012, el gobierno chiapaneco, en el sureste mexicano, busco remarcar la idea del <<desarrollo>> como la ruta de la politica de Estado, con el programa de desarrollo <<Ciudades Rurales Sustentables>> como su maxima expresion. Al mismo tiempo que diversos funcionarios y <<parafuncionarios>> (por ejemplo, los conductores de la televisora estatal TV10 Chiapas) presentaban el programa como una solucion a la pobreza--causada por la supuesta <<dispersion>> y por una <<geografia accidentada>>--se proyectaban soluciones que mas bien tenian que ver con la relacion con los mercados. El Mercado fue uno de los entes valorados positivamente tanto en el programa de las Ciudades Rurales como en otros espacios, aunque aparecia mezclado con ideas de tinte mas bien clientelar, que se expresaban sobre todo a traves de la televisora estatal con la produccion de imagenes de una relacion jerarquica pero armonica entre el presidente de la republica y el gobernador, por un lado (es decir, el Estado a traves de sus representantes), y la masa anonima de <<pueblos indigenas>>. Estas proyecciones, a su vez, y en el mismo espacio, se cruzaban con ideas sobre reciprocidad y hermandad.

El programa fue ampliamente criticado en diversos espacios, donde dominaron dos lineas, que a veces se cruzaban: por un lado, se senalaron los problemas de la implementacion del programa--como los deficientes materiales que se utilizaban para las casas--y, por otro lado, se criticaba los fundamentos politicos del programa, que se entendia como una expansion del capitalismo que atacaba a la autonomia indigena. En este articulo nos interesa sobre todo esta segunda linea y su relacion tanto con las ideas planteadas por el gobierno chiapaneco, como con los debates antropologicos sobre los sistemas de cargos.

La proyeccion gubernamental de las Ciudades Rurales

La transmision que hizo TV10 Chiapas de la inauguracion de la segunda Ciudad Rural en el Estado, en el pequeno municipio de Santiago el Pinar, resulta particularmente interesante para nuestra discusion, por las ideas transmitidas y por las tensiones que se pueden observar entre ellas. El enfasis discursivo estaba en el entonces presidente de la republica, Felipe Calderon, y el gobernador del Estado de Chiapas, Juan Sabines, mientras la Ciudad Rural quedaba en segundo lugar, seguido por sus habitantes anonimizados. En el acto central de la inauguracion, el abrir de la cortina, Felipe Calderon y Juan Sabines se encontraron en el centro de la toma, acompanados por un santiaguero pasivo al lado de cada uno de ellos; junto al santiaguero del lado de Felipe Calderon estaba Margarita Zavala, la primera dama, tambien pasiva. Justo antes de abrir la cortina, un fotografo llamo a dos santiagueros mas, para que se pusieran al lado de ella. Una toma del presidente en primer plano (es decir, donde se le ve solamente la cara) antecedio una imagen de la placa. Luego el presidente tomo la iniciativa para acercarse a los santiagueros y apretarles las manos; todos ellos tenian estaturas menores que los sujetos activos de la toma, Calderon y Sabines. Uno de los santiagueros rompio el modelo discursivo cuando tomo un paso hacia el gobernador para saludarlo despues de haber saludado al presidente, pero en las tomas que siguieron, el gobernador siguio al presidente, y los santiagueros se mantenian pasivos. La secuencia duro 30 segundos.

Al mismo tiempo, los conductores del programa, Karla Gutierrez y luego Jacobo Elnecave, anunciaron que:

--[...] afortunadamente el dia de hoy inicia una nueva era a traves de esta fundacion de la Ciudad Rural Sustentable en Santiago el Pinar. Y es un trabajo de meses atras. Es una planeacion estrategica para combatir la pobreza en apego a los ocho objetivos de desarrollo del milenio [<<pero>>, interrumpe Jacobo] que ya estan en nuestra Constitucion.

--Pero ademas es un anhelo historico. Vemos en la pantalla la imagen cuando el presidente Felipe Calderon y el gobernador del pueblo, el pueblo de Chiapas, Juan Sabines, revelan esta placa alusiva a la segunda Ciudad Rural Sustentable del mundo, la de Santiago el Pinar. Ademas vale la pena senalar: se ha convertido hoy el presidente Felipe Calderon Hinojosa en el primer presidente de la historia de nuestro pais que visita este municipio, uno de los municipios mas pobres, como nos senalabas [...].

Siguio una secuencia de 30 segundos donde la camara recorrio caras de diferentes personas presentes en el acto. Una imagen fija de un grupo de mujeres inicio este recorrido, durante dos segundos, seguido por funcionarios de gobierno (<<su equipo de trabajo>>, dijo Jacobo al mismo tiempo), empezando por un militar en medio de dos senores vestidos de blanco, seguido por el gobernador, el presidente y la primera dama--la unica mujer que aparecio. Esta toma duro 17 segundos, despues de lo cual una toma en primer plano del gobernador ocupo la pantalla por cuatro segundos. Un hombre de Santiago aparecio en primer plano durante dos segundos, antes de que terminara la secuencia con una toma que inicio con la placa para luego alejarse, moviendose a la izquierda, donde se alcanzaban solamente a ver las siluetas de las personas, durante seis segundos, y una toma rapida de Juan Sabines y Felipe Calderon, antes de que apareciera la figura de Jacobo.

La secuencia visualizo entonces cuales eran los actores centrales, a traves de la composicion de las imagenes, y los tiempos dedicados a cada actor. Los unicos sujetos claramente ubicados eran Felipe Calderon, Juan Sabines y Margarita Zavala. El resto funcionaba como personas no identificadas, si bien algunas de ellas despues fueron introducidas. Este no fue el caso de las personas de Santiago el Pinar. Jacobo menciono a varias <<personalidades>>, aparte de los <<funcionarios federales>>, Felipe Calderon, Margarita Zavala, Esteban Moctezuma, Magdy Martinez, Luis H. Alvarez y el cantante Emanuel, para terminar diciendo que: <<[...] lo que mas destaca mas alla de las personalidades, que siempre engalanan los eventos, que siempre forman parte de lo que engloba un encuentro como este, con los pueblos originarios, hay que decir, que lo que mas destaco fue la presencia de centenares, miles de personas que observamos en la pantalla, del propio Santiago el Pinar>>.

La formacion gramatical de esta frase subraya el orden discursivo de los diferentes involucrados en la inauguracion. Ubica a los <<miles de personas>> como el sujeto pasivo de la frase, lo cual pone enfasis en el predicado, es decir en <<lo que mas destaca>>. En la frase tambien encontramos una oracion subordinada, donde las <<personalidades>> fungen como sujeto, y el objeto indirecto son los <<pueblos originarios>>. Esta oracion subordinada disminuye la importancia del sujeto de la frase, por su extension, pero tambien por su contenido. La accion de las miles de personas es bastante limitada: estuvieron presentes, lo que se puede comparar con las <<personalidades>> que <<engalanan>> y <<forman parte>> del evento. El rol pasivo del sujeto se subraya aun mas con un <<nosotros>> invisible (los conductores y los espectadores), que observa al sujeto. El sujeto, ademas, es una colectividad, una masa pasiva, que se contrapone a las <<personalidades>>, los individuos que actuan.

Solamente dos personas de Santiago el Pinar se incluyeron en el reportaje en su conjunto: Manuela Rodriguez y un traductor sin nombre. Segun Jacobo, Manuela dio las palabras a nombre de las mujeres y de los hombres de Santiago el Pinar, lo que subraya su estatus de simbolo, y no de individuo. Era una senora que tenia alrededor de 50 anos, con dos trenzas oscuras, y una blusa blanca que marcaba su proveniencia santiaguera. Hablaba en tsotsil, para luego ser traducida por parte de un hombre joven. La toma empezo con una imagen de Juan Sabines, Felipe Calderon y Margarita Zavala, para despues mantenerse en Manuela Rodriguez. Los dos hombres miraban hacia el piso, mientras Margarita estaba sonriendo. Hablo por un minuto y trece segundos. La traduccion duro 41 segundos, de los cuales cuatro segundos se dedicaban a Manuela, 22 al traductor (sin nombre) y 15 a Juan Sabines y Felipe Calderon. El discurso de Manuela, segun la traduccion, fue:
   Muchas gracias. Pues como antes no habia nada de apoyo, y hasta
   ahorita ... pues muchas gracias. Y tambien al licenciado de Juan
   Sabines Guerrero, del Estado de Chiapas. Muchas gracias igual
   tambien a ... pues como antes no habia escuela, no habia calle,
   pues ahorita ya tenemos escuela donde pueden estudiar nuestros
   hijos, donde pueden salir adelante. Pues muchas gracias a ustedes,
   al presidente Felipe Calderon del Estado de Mexico y del gobernador
   Juan Sabines del Estado de Chiapas.


Una posible lectura, a la luz de lo analizado arriba, es que la senora con las trenzas corresponde a una imagen de los <<pueblos indigenas>>. Esta imagen se junta con un discurso de agradecimiento, y necesidad de ayuda, lo que se subraya con la necesidad de traduccion al castellano.

La senora y el pueblo se relacionan, a traves de su discurso, asi como a traves del mensaje visual discutido, con dos hombres. Esta imagen se puede leer a la luz de la formacion de frases, discutida arriba, e insertar en esquemas estereotipados de genero y generaciones, donde los hombres citadinos--que se acercan a <<los indigenas>> usando ropa que simboliza lo indigena--senalan accion, lo que se contrapone a una mujer pasiva, inofensiva, agradecida, ayudada, campesina e indigena, que se inserta en una relacion paternal--como tambien puede sugerir la sonrisa de la primera dama.

La critica a las Ciudades Rurales

No era de sorprenderse, por este tipo de representaciones de la poblacion santiaguera y su relacion con los lideres politicos, como por aspectos del programa--sobre todo por su intencion expresa de reubicar a personas de <<lugares dispersos>> a <<centros urbanos>>--que surgiera una severa critica al programa. Aparte de una critica que giraba en torno a la falta de eficacia del programa (ver sobre todo: de Leon, no publicado; Arnold, no publicado), habia una linea argumentativa que ademas sostenia que el programa iba a destruir formas de vida de indigenas y campesinos. Hermann Bellinghausen--con una larga trayectoria en Chiapas, y con una cercania a varias ONG y al EZLN--escribio por ejemplo un articulo en La Jornada con el titulo <<Se busca desactivar caracoles al impulsar ciudades rurales sustentables: experta>>. El <<experta>> en cuestion era Japhy Wilson, de la Universidad de Manchester, y el articulo resumia bien el estado del arte de las Ciudades Rurales hasta la fecha, producido, circulado y reciclado por academicos, organizaciones y algunos medios:

Aunque oficialmente estas CRS [Ciudades Rurales Sustentables] son presentadas y promovidas como un proyecto de desarrollo social, diversos investiga dores y analistas han destacado, en los ultimos dos anos, sus componentes de contrainsurgencia y despojo de tierras y modos de vida, lo que las convierte en un programa de aculturacion. [...] Concentradas en las CRS, las comunidades indigenas y campesinas perderan el control de sus modos de produccion. [...] [Lo que implica, citando a Wilson] <<el control de cada aspecto de la vida de los indigenas y campesinos por el Estado, con la negacion de sus propias practicas y formas de vida>>. Y registra [Wilson] la observacion de un miembro de la Junta de Buen Gobierno de La Realidad, de que, con las CRS, el mal gobierno nos promete tierra preparada con luz, agua potable, vivienda y hasta nos alimentan; es solo vivir y engordar como un puerco, eso es lo que nos prometen. En cambio, observa Wilson, <<los caracoles representan una alternativa concreta, donde las 'comunidades dispersas' estan involucradas en un intenso proceso de desarrollo de sistemas autonomos de salud, educacion y produccion, fuera del control social del Estado y de la logica acumulativa y destructora del capital>>. [...] Por lo pronto, en Santiago El Pinar hay tristeza en los viejos, que ven desaparecer cafetales, milpas, platanares y su manera de vivir, segun un testimonio recogido por La Jornada. Pero el gobierno municipal participa y muchos jovenes, no educados en la resistencia sino todo lo contrario, parecen convencidos de que el cambio sera favorable para ellos (Bellinghausen, 2010).

La critica aqui venia junto con la propuesta, la autonomia zapatista, contra la cual supuestamente se dirigia el programa de Ciudades Rurales, como parte de politicas contrainsurgentes. La hipotesis de la contrainsurgencia es muy dificil de comprobar, pero igual de dificil de refutar, por la misma logica de la contrainsurgencia: la idea es justamente que los conflictos parezcan como si fueran entre habitantes, sin involucramiento del ejercito u otros actores gubernamentales. El argumento de que el programa se trataba de un <<despojo de tierras y modos de vida>> parece algo mas sencillo de desmentir, aunque sea posible argumentar que si bien el resultado no ha sido el despojo de tierras, no sabemos nada de las intenciones. Que la critica se haya construido sobre indicios y especulaciones no fue sin embargo algo que mencionaban sus defensores, y las teorias formuladas por personas como Japhy Wilson llegaron a dominar el discurso opositor a las Ciudades Rurales, tanto en los medios, como por parte de academicos y ONG.

En su tesis doctoral, Wilson conecto las Ciudades Rurales con el Plan Puebla Panama, senalando que en su Documento Base, se hablaba de una red de <<centros de integracion rural>>. La imagen que dibujo Wilson fue de una transformacion brusca, impuesta por parte del gobierno y su programa de <<reconversion productiva>>, que, argumento, impulsaba una transicion de una economia de subsistencia a una economia industrial:

El PPP [Plan Puebla Panama] implica una separacion del campesinado de la tierra, y es por lo tanto un proceso de alienacion economica, es tambien un proceso de alienacion politica, involucrando la destruccion de las practicas politicas autonomas de las poblaciones indigenas y campesinas de Mesoamerica, y su incorporacion completa en los mecanismos del estadonacion. Ademas, es un proceso de alienacion cultural, en lo que implica una erosion de las practicas tradicionales de estos pueblos, a traves de su separacion de la tierra y su integracion al mercado mundial (Wilson, 2009: 40, traduccion propia).

Podemos notar la centralidad de la idea de la separacion de los medios de produccion del obrero y la acumulacion primitiva, que--segun Marx y subsiguientes planteamientos que han partido del modelo de modo de produccion--es el sello del capitalismo. Wilson utilizo explicitamente la idea de la acumulacion primitiva para explicar lo que supuso que ocurriria con el Plan Puebla Panama (Wilson, 2009: 115). Al mismo tiempo, la <<incorporacion completa>> al Estado, a la que se referia Wilson, presupuso una relacion con el Estado que fue diferente antes de la Ciudad Rural, sin ofrecer datos concretos de esa relacion en los casos especificos.

Otro aspecto que vale la pena resaltar es como ligo el aspecto cultural al modo de produccion. Esto tambien es visible cuando--apoyandose en ideas de Neil Harvey, Guillermo Bonfil Batalla, Armando Bartra y Witold Jacorzynski--sostenia que:

Para los zapatistas, como para gran parte de la poblacion indigena del sureste mexicano, la agricultura esta orientada hacia la produccion diversificada para la subsistencia, mas que para el monocultivo a gran escala para el mercado global. [...] Ademas, la tierra no es una mercancia que se puede dividir y tener la propiedad individual--es 'madre tierra' [...]. La nocion de la tierra como madre es una expresion simbolica del reconocimiento del rol de la tierra en proveer el sustento necesario para la reproduccion de la comunidad. Para que se cumpla ese rol, la tierra debe de pertenecer en comun a la comunidad, no comprada y vendida por individuos privados (Wilson, 2009: 114-15, traduccion propia).

Indigenas: comunidad, organizacion, resistencia y autonomia

El debate entre estas posturas, sin embargo, mostro poco interes en los lugares y los objetos que se utilizaban en el. Quedaba claro que el sujeto <<indigena>>--a pesar de amplias discusiones sobre el concepto (Gledhill, 2004) (1)--constituia un ente particular, independientemente del estatus que se le asignaba. Si en el esquema gubernamental aparecia como una victima que necesitaba de apoyo, en el esquema critico se vislumbraba como un salvador que se encontraba fuera de las relaciones que dirigen a los hombres citadinos, <<no indigenas>> u <<occidentales>>. Esta idea del indigena, intrinsecamente comunitario y externo al Estado-nacion tiene una larga historia en la antropologia que se ha hecho sobre los pueblos de Chiapas. Su historia derivo en varios objetos etnograficos privilegiados, relacionados con la organizacion local; uno de esos objetos tiene un particular interes porque tempranamente fue identificado por algunos investigadores como pauta definitoria de la cultura indigena: el llamado sistema de cargos.

Desde el origen de la etnografia de los pueblos identificados como mayas, a inicios del siglo XX, la organizacion religiosa resulto de sumo interes para aquellos que buscaban en los pueblos contemporaneos los elementos de una cultura ancestral, y que esperaba encontrar en la vida ritual (Tozzer, 1907). Pero fue a mediados del siglo XX que la organizacion del trabajo ritual se coloco en el centro de la atencion de varios estudios. En un texto de fines de los cincuenta, Manning Nash (1958) propuso un conjunto de tesis sobre la jerarquia civico-religiosa en pueblos de Guatemala. Describe a esta organizacion como dos escalas de puestos, entrelazadas como si fueran una sola unidad, que las personas deben ocupar por cierto tiempo para cumplir tareas colectivas de caracter civico o religioso. Los ocupantes de los cargos deben poner tiempo y trabajo, ademas de recursos varios, para cumplir con las tareas; a cambio reciben prestigio, en forma de autoridad, reconocimiento publico y trato deferencial. En su analisis Nash dice que la jerarquia civico-religiosa en los pueblos indigenas de Guatemala constituye un elemento definitorio de la organizacion social (2). Esta jerarquia, asegura Nash, cumple diversas funciones: una es la integracion y el establecimiento de los limites de una comunidad; tambien funge como medio para realizar diversas tareas colectivas y para tomar decisiones; igualmente es a traves de ella que se establece la relacion entre los indigenas y las fuerzas supernaturales, por medio de la entrega de ofrendas, la celebracion de fiestas y el cuidado de objetos y lugares rituales. Ademas, explica Nash, como consecuencias no buscadas, la jerarquia tiene dos resultados importantes: uno es nivelar economicamente a la comunidad, al hacer que aquellos que acumulan ciertos recursos los utilicen en el desempeno de los cargos (evitando asi la formacion de clases). Otro resultado relevante es que la jerarquia sirve de mediacion con la sociedad mayor, las instituciones del Estado guatemalteco en este caso. Todo ello en su conjunto refuerza el caracter corporativo de la organizacion indigena, cuyos miembros raramente tratan con el mundo externo de manera individual.

Por los mismos anos, varios estudios en Chiapas empezaban tambien a analizar esas formas de organizacion, dandole otros nombres: jerarquia civico-religiosa, siguiendo a Nash, sistema de cargos (Vogt, 1966), o formas de gobierno indigena (Aguirre Beltran, 1953). Lo interesante en todos ellos es que consideraban ese objeto etnografico como un elemento central en la definicion de lo indigena. Las tesis de 1958 de Nash fueron retomadas y evaluadas en otros estudios, mostrando variantes de esta organizacion que, por ejemplo, a veces no tenia funcion niveladora, o no implicaba una indistincion de lo religioso y lo civil (Cancian, 1976 y 1992; Favre, 1973; Guiteras, 1986; Vogt 1966). Se analizaban los procesos rituales, las atribuciones de autoridad y prestigio implicadas en este sistema, los cargos permanentes y el caracter rotativo de muchos otros, y la colaboracion de redes de familiares y amigos (que hace que participen todos los habitantes de un municipio en las responsabilidades civicas y religiosas, de manera desigual). Se describia como los ocupantes de los cargos iban ganando prestigio con su participacion en la organizacion, como se daba el financiamiento de las fiestas religiosas y la aceptacion de cargos del gobierno municipal, dando origen a diversas trayectorias de escalamiento en la jerarquia, en lo que Cancian analizo como una economia de prestigio (Cancian, 1976) (3).

El origen de la jerarquia civico-religiosa, dice Nash, estaba claramente vinculado con la era colonial y la necesidad de las autoridades civiles y religiosas de organizar las relaciones con las llamadas Republicas de Indios, en subordinacion. Eric Wolf, con quien tambien dialoga Nash, fue mas claro en este aspecto: la organizacion corporativa indigena en su conjunto y su economia de prestigio derivan de las relaciones coloniales y de las necesidades de subordinacion y explotacion a las que se sometio a la poblacion nativa, a traves de tributo y trabajo (Wolf, 1957) (4). Mientras Wolf hablaba de campesinos en un sentido amplio, otros antropologos destacaban la relacion estrecha entre esta organizacion corporativa y lo propiamente indigena, hasta colocarlo como un rasgo indigena. Mas aun, cuando Vogt (1966 y 1969) estudio esta jerarquia civico-religiosa en un municipio de Chiapas, Zinacantan, propuso que se trataba de una forma de organizacion que podria tener un origen prehispanico, y que podria ser mejor entendido como un elemento central de lo que llamo <<cultura zinacanteca>>. El resultado fue que entre los anos cincuenta y setenta se establecio una relacion estrecha entre ese objeto llamado jerarquia, sistema o gobierno, con la llamada cultura indigena (5).

A finales del siglo XX, y frente a discusiones sobre reformas constitucionales, surgio entonces la hipotesis de que esa forma de organizacion corporativa pudiera ser reconocida en la legislacion nacional como forma de gobierno propia, como base de un gobierno por <<usos y costumbres>>. Algunos otros analistas posteriores a la rebelion zapatista de 1994 estudiaban con especial interes algunas de estas formas de organizacion en torno al trabajo ritual o al gobierno local para encontrar las bases de las llamadas practicas autonomicas que se estaban promoviendo entre grupos de apoyo al zapatismo (6). En lugares donde el llamado sistema de cargos no aparecia con esta forma tan central y tan profunda para la organizacion, eran otros los elementos que ocupaban esa centralidad, como ocurria con las cooperativas de produccion y comercio (muchas surgidas en el siglo XX por influencia de la politica indigenista, la Iglesia Catolica y las organizaciones campesinas) o las asambleas ejidales y comunales (surgidas con la politica agraria del siglo XX en Mexico), entre otras (Mattiace, 2002) (7). De diversas formas estos multiples elementos de organizacion eran asi subsumidos a la idea de una otredad indigena trascendental, definida por una cultura. A pesar de las variadas historias y cambios, lo que terminaba predominando en el analisis era una pauta de comunidad/identidad/cultura que definia lo indigena mas como prenocion que como resultado de la investigacion.

Burocracias locales

En contra de estas corrientes de interpretacion de las formas de organizacion, otros estudios detallaban la manera en que la llamada jerarquia civico-religiosa era el producto variado y cambiante de la acumulacion historica de cargos burocraticos de la administracion colonial y de la evangelizacion catolica, de la organizacion de los ayuntamientos y municipios en el siglo XIX a raiz del liberalismo y el federalismo, de los cambios economicos en los distintos municipios y la formacion de elites locales (Rus y Wasserstrom 1980; Rus, 1994), e incluso de la organizacion militar (Bartra, 1997). Incluso Vogt, a pesar de su convencimiento de que se trataba de un esquema cultural prehispanico, ofrece datos para la historia de la burocracia local de Zinacantan en los siglos XIX y XX (Vogt, 1966). Vistas como burocracia, esas formas de organizacion se nos presentan como los derivados de multiples conexiones con las formas de dominio, gobierno, evangelizacion y trabajo, mas que con supuestos modelos culturales perennes, es decir, como burocracias locales con historias variadas dentro de amplias jerarquias administrativas. Frank Cancian, quien estudio profusamente el sistema de cargos y la economia de prestigio en Zinacantan (un municipio de los Altos de Chiapas), llego a proponer en un momento la posibilidad de analizar este sistema de cargos como una burocracia, comparando algunas de sus caracteristicas con la definicion de Max Weber sobre la burocracia racional (Cancian, 1966) (8).

Su analisis ofrecia elementos que permitian analizar el sistema de cargos como un producto de una historia reciente, del siglo XX; incluso propone que las listas de espera para ocupar cargos, que abarcaban 20 anos de anticipacion, reflejaban mas bien un agotamiento del sistema (al no poder incluir a todos), y no una vitalidad cultural como afirmaban otros (Vogt, 1966). Sin embargo, Cancian no continuo con esta perspectiva, y no fue retomada por otros mas adelante. Tras el levantamiento zapatista, los analisis volvieron sobre la idea de la organizacion como expresion de una cultura indigena, como una muestra de resistencia y autonomia. Las discusiones en torno al programa de Ciudades Rurales Sustentables, vistas por un lado como un proyecto de desarrollo, y por el otro como una forma de despojo o de contraataque a las formas autonomicas de organizacion indigena, muestran la vitalidad de esa perspectiva cultural entre funcionarios, analistas, activistas y periodistas.

Fue en otros espacios de discusion, con otros ejes, en donde se puso enfasis en las posibilidades de hacer etnografias en ambitos locales (como podrian ser los pueblos de Chiapas), como parte de procesos de formacion del Estado, de la dominacion y de la transformacion de las burocracias (Agudo y Estrada, 2011; Gilbert y Nugent, 1994; Gledhill, 2000; Hansen y Stepputat, 2001; Nuijten, 2003; Sharma y Gupta, 2006). Sin embargo, estas discusiones estan lejos de haber tenido el mismo exito en los debates publicos contemporaneos sobre Chiapas, la rebelion zapatista y las politicas publicas. En esta bibliografia reciente (aunque incluye textos clasicos reeditados) se pone enfasis en la concretizacion en la practica de entidades abstractas como el Estado. Esta mirada hacia lo practico se distingue claramente de los acercamientos que privilegian la palabra enunciada, por ejemplo a traves de programas de gobierno, y la comparan con su expresion practica. En vez de separar <<ideas>> y <<actos>>, o de analizarlos a partir de las relaciones aparentes entre enunciacion y practica, los estudios etnograficos referidos buscan juntar estos dos aspectos en un mismo momento y estudiarlos como actividades (palabras y actos) con relacion a distintos fines. El enfasis en la practicidad del Estado ofrece la ventaja de poder pensarlo en otras areas, donde lo practico de diferentes tipos de actividades--como hablar, mover, sentir, etc.--no necesariamente se tiene que comparar con una fuente imperante de enunciacion (es decir, evitando el impulso a la evaluacion de la coherencia entre lo dicho y lo hecho, que ademas muchas veces se separan entre diferentes actores). Sin embargo, categorias como Estado--que siguen estando en la preocupacion intelectual, aunque sea a traves de argumentos que cuestionan su existencia como entidad concreta, diferenciada y centralizada (Abrams, 2006; Foucault, 2006; Mitchell, 2006; Nuijten, 2003)--no terminan de dar cuenta de la plasticidad de la organizacion de la dominacion. Es decir, un cuestionamiento del Estado como abstraccion no logra salirse de la logica de la historia del concepto: hay aun una vision Estado-centrica en el analisis de organizacion social, politicas publicas y rebelion. Sorprende en cambio que al entrar a esta multiplicidad de practicas cotidianas de organizacion y mediacion social, el concepto de burocracia no se encuentre como un referente tan natural, como si lo estan las ideas sobre reproduccion de la comunidad para los criticos de los discursos gubernamentales sobre las Ciudades Rurales.

La burocracia de Weber: un repaso

La burocracia como objeto de escrutinio ha estado presente en la investigacion social de muchas maneras, ya sea en el analisis de las instituciones (por ejemplo: Coser, 1974; Foucault, 2006; Goffman, 1961; Melossi y Pavarini, 1980), de los sistemas expertos (Giddens,1993; Velasco et al., 2006) o aquellos que tratan de analizar el caracter de la sociedad y el capitalismo contemporaneos (por ejemplo: Bauman, 2003; Beck, 2006; Harvey, 2000 y 2008). No obstante, para esbozar los fundamentos de un analisis centrado en la burocracia--lo cual seria imprescindible para retomar y avanzar en esta linea de estudio--resulta importante regresar a Max Weber, con una lectura que aproveche estos amplios debates.

En sus varias definiciones de la burocracia, Weber se movia entre, por un lado, la definicion de un tipo ideal inspirado en las diversas formas historicas y contemporaneas de organizacion de la dominacion y, por otro lado, en las formas especificas de la dominacion racional burocratica: una organizacion que se rige por atribuciones asignadas por reglas escritas claras, en una jerarquia funcional con una independencia entre el funcionario y los medios de administracion, donde el puesto implica un aprendizaje profesional, y el desempeno se rige por reglas abstractas, y por fidelidad al cargo y sus atribuciones y no a las personas. Por ello, al referirse a las otras formas de organizacion de la dominacion propone hablar de <<preburocracia>>, como en el caso de la administracion en la dominacion tradicional y la patriarcal. No obstante, en algunos pasajes Weber sugiere que de alguna manera las preburocracias tambien implican algunos elementos de organizacion de la dominacion por cuadros administrativos, normas, fidelidades, cargos, etc., aunque no tienen las caracteristicas propias de la organizacion racional.

En otros momentos, ademas, sugiere que la forma burocratica racional tiene variantes que aparecieron en Estados muy antiguos (Egipto o China, por ejemplo) o en instituciones como las empresas capitalistas, los ejercitos y las Iglesias, antes de la formacion del Estado moderno. Finalmente, propone que la burocracia racional terminara predominando, por su superioridad tecnica y por las condiciones de expansion cualitativa y cuantitativa de la misma, y por su presencia difuminada en la vida cotidiana. En resumen, cuando habla de su evolucion, Weber analiza la transformacion y/o destruccion de las formas preburocraticas, y la aparicion de la jerarquia racional primero en el ejercito, la empresa, la fabrica, y finalmente en el Estado. Es en este contexto que Weber propone que la burocracia es un hecho universal (1964: 178). Agrega que una vez que una sociedad ha entrado en una dinamica de formacion de burocracias, no las ha dejado nunca (1964: 1072-1073).

Sobre el elemento definitorio de la burocracia, Weber propone diversas aproximaciones. En algunas partes identifica a la burocracia por la presencia de un cuadro administrativo (su caracterizacion es central en definicion de la burocracia racional); en otras mas bien a partir de las consecuencias de la administracion sobre la vida cotidiana. La dominacion burocratica, propone Weber, se mide por el impacto de la actividad del cuadro administrativo en la vida cotidiana, por lo que se puede decir que dominacion es equivalente a administracion. Asi, mientras en un pasaje dice: <<Solo el pequeno instituto (politico, hierocratico, economico, etc.), podria prescindir ampliamente de ella>> (1964: 179), cuando habla de la vida cotidiana dice: <<[N]o debe uno dejarse enganar y perder de vista que todo trabajo continuado se realiza por funcionarios en sus oficinas. Toda nuestra vida cotidiana esta tejida dentro de ese marco>> (1964: 178). Ademas, el hecho burocratico esta inscrito en nuestra vida cotidiana incluso al confrontar la dominacion burocratica. Weber argumenta que la defensa de los dominados normalmente se hace a traves de una <<contraorganizacion>> propia, pero que ella sigue las mismas tendencias de burocratizacion (Weber, 1964: 178). Es ese enfasis en los efectos de la burocracia en la vida cotidiana lo que resulta de interes para la antropologia.

Asi entendida, la burocracia se difumina en los resquicios de la vida diaria, en las rutinas cotidianas como asumir nuestro nombre como representacion de nuestra identidad (publica) en distintos espacios, objetivada ademas en trozos de papel, plastico o tela, en documentos tan diversos como la credencial (<<Id>>), el certificado de estudios, la tarjeta de credito o el nombre que escribimos en la cita del medico (acompanada de un registro alfanumerico), en la declaracion de impuestos o en el exvoto que colocamos como ofrenda en la iglesia. La identidad como idea, sentimiento y actividad (que tanto ha interesado a los estudios que parten de la nocion de <<cultura>>) es tambien un efecto burocratico: un eje fundamental de nuestra relacion con las otras personas, de como nos clasificamos y somos clasificados, de como administramos y somos administrados/dominados en la sociedad--aunque a veces se nos revela con su condicion cambiante y disputada. Estamos asi insertos en rutinas y relaciones que conllevan manipulacion de objetos y de movimientos en el espacio, y todo eso nos hace parte de Iglesias, organizaciones y asociaciones, empresas, instituciones gubernamentales, etc. Aunque no todos tomamos parte de la misma manera en estas instituciones/burocracias, ni en los mismos momentos, estas distintas instancias nos invocan--o como dice Althusser de la ideologia, nos interpelan (2006)--de manera desigual. La presencia o no de un cuadro administrativo especializado, separado y reglamentado, en cambio, es un efecto o un desarrollo especifico de estas rutinas o de la necesidad de ellas (como en el caso, propuesto por Weber tambien, de la empresa capitalista que requiere paulatinamente de regularidad y seguridad y por ello se vuelve un impulso hacia la racionalizacion).

En otros pasajes, el concepto weberiano de la burocracia racional tambien se define por el saber. Ni la oficina ni su rutina son suficientes para figurar la burocracia, ni para entender su dominacion: Weber sugiere que la dominacion burocratica se funda en el saber. Esta idea presupone que el saber esta rodeado de un aura especial que no se crea solamente en la oficina y en su rutina, sino mas alla de ella. El saber es una fuente de legitimidad (9). El modelo weberiano implica que cualquier producto de saberes en asociacion u organizacion entre personas se puede ver como un producto burocratico--por mas incipiente que esa burocracia sea--que busca ordenar el mundo. Pero Weber no desarrolla estas tesis sobre la relacion multidimensional entre el saber y la burocracia ni sobre sus implicaciones en el proceso de dominacion. En contra de una imagen homogenea de esta relacion, lo que se puede observar en la vida cotidiana es que el saber burocratico no es univoco y se encuentra en convivencia con otros discursos y lenguajes, producidos en burocracias parcialmente diferenciadas.

Proponemos entonces que la burocracia, como administracion fundada en un saber y que implica una clasificacion del mundo social y los actos que surgen de ella, no es univoca y se presenta como saberes encontrados y en disputa. Los saberes se expresan en espacios concretos, donde se disputan los marcos de referencia y su contenido.

Etnografia de la burocracia en Chiapas

Partiendo de esta revision de algunos de los aspectos centrales de la definicion de burocracia en Weber, proponemos una reformulacion. La unicidad imaginada entre Estado y burocracia se rompe desde el inicio si preguntamos por el origen de los <<escritorios>>, fundamento etimologico de la burocracia (bureau significa <<escritorio>> en frances), y que el mismo Weber vincula a otras formas de dominacion previas al Estado. Pero el escritorio como objeto no agrega cualitativamente nada a una manera social de clasificar y ordenar a personas, sus relaciones entre ellas y con los objetos (como modo de administracion). El escritorio es un objeto explicito de la dominacion, como lo son tambien los documentos y la escritura misma, la contabilidad, los valores de cambio o monedas reconocidas, los recintos de especialistas, los archivos y los mapas, los ejercitos y los registros de tributos; igual sucede con objetos mas intimos y rutinizados, como el sillon del padre de familia, el carro, la falda y un sinnumero de cosas que marcan la identidad publica y privada de las personas, y con ello su participacion en aparatos administrativos mas sutiles, rutinarios y difuminados en la naturalidad de la vida cotidiana. Vistos de esta manera, estos objetos intimos problematizan las ideas de unicidad del binomio Estado/burocracia, y su separacion de la sociedad--en el sentido en que Mitchell cuestiona tambien estas distinciones (2006)--y de lo cotidiano. Entendemos la burocracia entonces, en general, como la administracion que genera especializaciones y diferenciaciones, que se expresan en rutinas de movimientos, personas y objetos conformando espacios y dando ritmos a la vida social. La administracion de la vida cotidiana se configura muchas veces como rutinas, que terminan apareciendo como la forma natural de las cosas. La burocracia entonces es una forma distinta de hablar de la dominacion por rutina, y la formacion de cuadros administrativos racionales es solo una de sus formas tecnicas mas desarrolladas. La etnografia de ciertas rutinas en pueblos de Chiapas nos hizo ver distintos angulos de estas formas burocraticas, en distintos sentidos.

Primero, muchos aspectos de la organizacion local se pueden entender como expresiones actuales de jerarquias burocraticas mas amplias, gubernamentales, no-gubernamentales y contra-gubernamentales, herencias burocraticas del pasado que se han rutinizado en la organizacion contemporanea. Es el caso, por ejemplo, de la jerarquia civico-religiosa (10), el ejido y los bienes comunales (11), las cooperativas, las organizaciones sociales, las uniones de credito, las organizaciones no gubernamentales, los gobiernos autonomos y de alguna forma el Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional (EZLN, que tiene como antecedentes otras organizaciones guerrilleras y un Movimiento de Liberacion Nacional) (12).

En segundo lugar, algunos formatos de la organizacion burocratica estatal son replicados y reinterpretados localmente, como las carceles o ciertas formas de reten o caseta de cobro, como pasa con las cuerdas que se colocan en los caminos para hacer cobros por derecho de paso, o las cadenas en los caminos secundarios de la frontera con Guatemala (Galemba, 2009). Igualmente las oficinas locales de turismo, creadas en los municipios turisticos de Los Altos (Chamula y su iglesia, a la que se entra pagando por un boleto en la oficina de turismo), en los escenarios naturales (las lagunas de Montebello o las cascadas de Agua Azul), o los centros de ecoturismo administrados por grupos zapatistas (como Agua Clara, ocupado despues del levantamiento de 1994 y renombrado como <<Balneario El Salvador>>). Igualmente, la idea del buen gobierno en los municipios autonomos zapatistas ha llevado a la formacion de cuadros de promotores de salud y educacion, a la creacion de cooperativas de produccion y venta y al establecimiento de tiendas, talleres, aulas y clinicas (como ocurre en Oventic, uno de los centros administrativos zapatistas mas visitados).

En tercer lugar, estas diversas formas corporativas de administracion de empresas y bienes colectivos y de representacion politica y religiosa se entrecruzan con las burocracias mas amplias de maneras muy diversas. Muchas fueron creadas con la asesoria y financiamiento gubernamental, o de burocracias no gubernamentales, civiles o religiosas, o por programas de inversion social en desarrollo.

Son muy variadas las interpretaciones que se hacen de este universo de formas burocraticas, desde la idea de que son expresion de <<organizacion indigena>> o <<autonomia>>, hasta las que las califican como <<informalidad>>, <<corrupcion>> o <<ilegalidad>>. En los propios pueblos, las personas pueden aceptar ciertas formas de organizacion burocratica como si fueran propias, como la idea de los habitantes del ejido Rafael Cal y Mayor, en el municipio de Cintalapa (en la selva de los Chimalapas), que declaraban a la investigadora que ellos habian redactado el reglamento ejidal, un documento que por ello valoraban mucho--cuando se trata de un formato burocratico que solo pasa por la aprobacion de la asamblea (Paniagua, 2001). Tambien esta el ejemplo de la organizacion de los campesinos que tomaron tierras a raiz del levantamiento neozapatista de 1994, y que dieron origen a la organizacion en torno a la tierra en forma de <<ejidos>>, es decir, siguiendo un formato oficial (Van der Haar, 2001 y 2004). En oposicion a estas experiencias, los habitantes de algunos pueblos pueden considerar una forma especifica de burocracia como externa, como en el caso del rechazo a diversos partidos e Iglesias en algunos pueblos. Se presentan asi conflictos entre diferentes burocracias, o disputas por la administracion y el establecimiento de las rutinas. El ejemplo del conflicto entre los zapatistas y el gobierno mexicano es emblematico en este sentido, y se puede ver en algunas tesis actuales sobre el mismo: una lucha por el control de las instituciones locales (Van der Haar, 2001 y 2004) o un conflicto entre diferentes sistemas juridicos (Garza, 2002). Los conflictos entre burocracias tambien se expresan, por ejemplo, en forma de <<conflictos religiosos>> contemporaneos en Chiapas, que podrian en cambio ser leidos como conflictos burocraticos (entre Iglesias, como instancias administradoras de bienes de salvacion).

Podriamos pensar, como el antropologo Pedro Pitarch (1996), que saliendo del centro del pueblo, de las fiestas y los cargos, nos movemos hacia areas menos burocraticas, y terminamos charlando sobre <<almas>> con curanderos de parajes apartados. Pero incluso alli nos encontramos con narraciones sobre burocracias, no solo porque el reconocimiento como curandero es parte de una serie de categorias y especializaciones en el municipio (en este caso, Cancuc, aunque lo es en muchos pueblos llamados indigenas), sino porque el conjunto de ch'ulel o almas se nos muestra tambien organizado en tres distintos componentes o entidades que hablan de una amplia clasificacion de objetos y personas. Por un lado estan las almas llamadas lab, que son identificadas a veces con ciertos animales, pero tambien con viejas figuras burocraticas, como el bispa (obispo), pale (padre), o el provisor (profesor segun Pitarch, 1996 y 1999; o Provisor, un cargo colonial, segun Ruz, 1999). Otro tipo de alma es el <<ave del corazon>> dificil de identificar en los relatos pero esencial, se trata de ese componente animico de la persona que se aloja en el corazon y que esta siempre en peligro de ser robado y comido, justamente por los lab poderosos de los otros, esos que aparecen como jaguar o como ave de rapina, o los mas poderosos y temidos lab en forma de pale o bispa, a quienes les encanta comer gallina. Otras formas de esas almas, o ch'ulel, viven por igual dentro de las personas y fuera de ellas (son copresentes), ocupando espacios interiores de las montanas (en el llamado Chi'ibal), ordenados en jerarquia rigurosa, que de alguna manera replica la jerarquia entre las personas. Pitarch incluso extiende la imagen del Chi'ibal, o montana donde habitan los ch'ulel, a las imagenes de Bonampak (Pitarch, 1996). ?Se podrian leer los murales de Bonampak tambien como representacion de la burocracia de las almas, en la guerra, en la paz y en la celebracion? (13).

Proponemos analizar la infinidad de variantes del hecho burocratico, de acuerdo con los grados de especializacion que llevan a la formacion de cuadros y de rutinas, y sus diversas formas de solidificacion y desvanecimiento en los lenguajes sociales. Es decir, podemos pensar en ciertas categorias sociales, momentos, objetos y espacios o ciertas formas de organizacion fuera de o contra una forma historica especifica de Estado (como aparato gubernamental, que varia de un Estado a otro, ademas), pero no podemos pensarlas como fuera de o en contra de una cierta dinamica burocratica (como administracion de la vida cotidiana).

Podemos percibir como opera la especializacion conectada a la identidad (publica) de las personas, con la que se decide, siguiendo ciertas reglas no expresas, la reparticion de bienes y actividades, es decir, la administracion del trabajo social cotidiano. En el caso del programa de las Ciudades Rurales Sustentables en Santiago el Pinar, analizar lo que ocurrio con el programa a traves de la especializacion y las tendencias de diversos cuadros y rutinas, implica ubicar los diferentes grupos de personas involucradas, las practicas que emplearon--las palabras, gestos, rutinas, etc.--, la forma que tomaron estos entes y los posibles cambios que presentaron. En vez de ubicar a dos polos de un conflicto, donde <<los mestizos>>, capitalistas, occidentales, y modernos ocupan un lado, y <<los indigenas>>, Otros, anticapitalistas y premodernos, por el otro, podriamos analizar lo ocurrido con la Ciudad Rural poniendo nuestro interes en los lazos que se crearon de manera mas o menos formal entre diferentes personas, los fines que los grupos se fijaron, y las tareas que realizaron. Esto implica tomar en cuenta a todas las personas que aparecieron en el escenario, como los periodistas, funcionarios de gobierno y academicos: todos son parte del espacio de disputa donde las burocracias toman su forma.

Fijarse en las burocracias significa tambien trazar los objetos alrededor de los cuales se organizan las burocracias: los bienes establecidos a traves de debates y pronunciamientos publicos forman un saber central sobre el cual se construyen rutinas. De esta manera, un analisis de la Ciudad Rural Sustentable en Santiago el Pinar se interesaria por las burocracias formadas alrededor del espacio discursivo en el cual participan tanto los conductores de TV10 Chiapas, como los criticos al programa que disputaron las categorias utilizadas en el. Al centro de estas burocracias (en plural para no borrar las diferencias formales que existen entre diferentes grupos) esta la idea de la cultura: las <<burocracias de la cultura>> que intervinieron en los debates sobre la Ciudad Rural Sustentable en Santiago el Pinar trabajaban en la permanencia de la idea de la existencia de la cultura, que se utilizaba con el proposito de apoyar a personas y grupos, llenando objetos especificos de significados, como las casas (invisibles). Pero tambien habia <<burocracias del desarrollo>>, que por un lado utilizaban ideas sencillas del desarrollo--como un mejoramiento para la poblacion en general, y especificamente de la poblacion mas pobre--y por el otro lado establecian o reforzaban lazos mas o menos formales entre personas y grupos, muchas veces a traves de un simbolo formal del grupo. Asi, por ejemplo, el rol de los agentes municipales fue muy importante en todos los aspectos de la Ciudad Rural. Se aduenaron de varias de las casas, controlaron el acceso a las casas y los proyectos productivos por parte de los de <<su>> localidad, asi como tuvieron acceso a eventos simbolicos, con una participacion restringida, como la inauguracion de la Ciudad Rural, etc. El expresidente municipal y su hermano tambien tuvieron puestos del gobierno fuera de Santiago el Pinar, con lo que se esperaria que se facilitarian ciertas transacciones que involucrarian a los grupos que simbolizaban los lideres, al mismo tiempo que significo la posibilidad de ejercer influencia en decisiones economico-politicas en toda la zona de los Altos de Chiapas para politicos de la localidad. Esta es al mismo tiempo una parte de un probable fortalecimiento de los lazos entre elites en Santiago y politicos estatales--lazos que no necesariamente son estables y duraderos, pero cuya fuerza por ejemplo se probo en las elecciones estatales de 2012, cuando una sugerencia de quienes habian facilitado el flujo de recursos a Santiago el Pinar hizo que los cuatro partidos que gobernaban se juntaran formalmente en uno: el mismo que llego a ganar las elecciones en ese ano. Al centro de estas alianzas, sin embargo, existen lazos entre <<empresarios>> y <<altos funcionarios de gobierno>>--en primer lugar Ricardo Salinas, el Grupo Salinas y el Grupo Indi, y grupos de politicos, donde participan tanto el gobernador de ese entonces, Juan Sabines, como su sucesor, Manuel Velasco. Lo que producian las burocracias del desarrollo, en otras palabras, eran alianzas que giraban en torno a la acumulacion ordenada: la centralizacion de diferentes tipos de capitales--en el sentido bourdiano (Bourdieu 2000)--que se buscaba asegurar a traves de una redistribucion dirigida y limitada.

Un acercamiento a las burocracias que se involucraban en diferentes aspectos de la administracion de la Ciudad Rural Sustentable en Santiago el Pinar tambien se interesaria por los conflictos dentro de las burocracias, como cuando ciertos funcionarios se oponian a la idea del programa, y propusieron otras soluciones a los problemas presentados, como inversiones en centros regionales junto con el mejoramiento de la infraestructura para sus periferias--una propuesta que no prospero.

Conclusiones

Desde una perspectiva del estudio del poder y la dominacion, <<el hecho burocratico>> ofrece un objeto practico que se mueve en una constante tension entre lo estable y lo movible, que privilegia la accion organizada y que incluye el discurso como accion--por mas diverso, efimero y contradictorio que pueda ser este objeto. La ventaja que ofrece el estudio de las burocracias, sobre todo frente a las perspectivas que se centran en la cultura, pero tambien en el Estado, es que liga grupos y personas cuyas relaciones aparecen fuera de foco, o que llaman la atencion por transgredir las lineas teoricas establecidas. En comparacion con el concepto de Estado, no se queda en la critica de la coherencia de este concepto, sino que permite conceptualizaciones que avanzan la discusion sobre como se produce la dominacion; el Estado-aparato burocratico es solo una parte, y no siempre la mas importante.

Siguiendo a Weber, podemos decir que la burocracia es un hecho universal. Sin embargo, no es solo la formacion de cuadros lo que la define, sino fundamentalmente la especializacion, su efecto sobre la vida cotidiana y su ordenamiento por el <<saber>>. Se puede recuperar esto de la definicion de la burocracia de Max Weber; en cambio, las derivaciones de su analisis pueden ser replanteadas. Primero, Weber hablaba de la posibilidad de que ciertas formas de organizacion pudieran prescindir de la burocracia; en cambio, si se considera la idea de que la administracion de la vida cotidiana es un elemento definitorio de la burocracia, seria posible plantear que aunque los pequenos institutos prescindan de ciertas formas de ella, los involucrados estan integrados e interpelados por otras burocracias y por los mismos pequenos institutos. El resultado es la necesidad de pensar en burocracias de una manera mas abierta que lo que comunmente se hace, analizando por ejemplo las diversas interpretaciones de las burocracias como elaboraciones locales de formas de administracion mas amplias, como <<las burocracias del trabajo ritual>>, las <<burocracias de la cultura>>, las <<burocracias del desarrollo>>, o las <<burocracias de la autonomia>>. Se trata de una participacion colectiva pero diferenciada y en disputa en la construccion desigual de los lenguajes/saberes, como en las confrontaciones entre los saberes rituales, religiosos, del desarrollo, o de la autonomia, por ejemplo, aplicados en el despliegue de esas burocracias.

Segun Weber, el saber funciona como justificacion de la jerarquia y el mando, un saber que es burocratico en si mismo, es especializado y en algun punto es <<legal>> (apegado a leyes y reglamentos). Es ademas aprendido y certificado por instituciones de ensenanza especializados. Pero mientras el saber para Weber es el fundamento de la profesionalizacion, la carrera (ascenso) y la jerarquia en la dominacion racional burocratica, nosotros queremos subrayar los limites inestables de las burocracias formales, y la participacion cotidiana en la formulacion, la practica y las disputas de los saberes burocraticos. Es decir, podemos enfocarnos en las diferentes conceptualizaciones que se entrelazan en la practica, como cuando la critica a las Ciudades Rurales invierte los valores transmitidos en el programa, pero tambien cuando se producen pequenas imperfecciones de los mensajes formales, como cuando un habitante de Santiago el Pinar rompe el esquema por un momento frente a las camaras, probablemente sin querer, cuando toma una iniciativa que no debio de haber tomado.

Finalmente, la nocion de Weber de la burocracia como la administracion por el saber resulta acertada pero limitada, en tanto los saberes son multiples y se encuentran en disputa. A lo que apuntamos aqui, entonces, es a una discusion sobre los <<encuentros>> desiguales entre burocracias diferentes--aunque a veces traslapadas--y sobre los movimientos que cambian constantemente las relaciones de fuerza entre ellas; tambien sobre los lenguajes que se utilizan para hablar de las posiciones de y las relaciones entre burocracias de diferentes tipos, y los problemas de lograr establecer sistemas clasificatorios (14). Las clasificaciones burocraticas se llevan a cabo de maneras mas invisibles en los espacios <<privados>>. A veces, como senala Weber, se trata de un uso bastante cinico de los instrumentos por parte de la burocracia para imponer sus saberes, por ejemplo, la representacion de los vinculos entre el <<gobierno>> y los <<pueblos indigenas>> construida en la transmision por television el dia de la inauguracion de la Ciudad Rural Sustentable. Pero en otros momentos surgen demagogos, constructores de accion politica en la democracia que de hecho asumen sus propios <<sistemas clasificatorios>> de forma que parece haber una dominacion por conviccion real, como los especialistas en <<desarrollo>> que disenan los programas de gobierno, o los ideologos de la <<autonomia>> que despliegan diversas estrategias discursivas para reinterpretar la organizacion burocratica local como algo propio, distinto e independiente de otras burocracias y jerarquias.

Jose Luis Escalona Victoria

Centro de investigaciones y Estudios Superiores en Antropologia Social, Unidad Sureste

Martin Jesper Larsson

Universidad de Manchester

Enviado: 22.02.2014

Aceptado: 01.06.2015

DOI: 10.11156/aibr.100202

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Weber, M. (1964). Economia y Sociedad. Esbozo de sociologia comprensiva. Mexico: Fondo de Cultura Economica.

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Williams, R. (1977). Marxism and literature. New York: Oxford University Press.

Wilson, J. (2009). Abstract Space and the Plan Puebla Panama: a Lefebvrean Critique of Regional Development in Southern Mexico. Tesis doctoral no publicada. School of Social Sciences, University of Manchester.

Wolf, E. (1957). Closed Corporate Peasant Communities in Mesoamerica and Central Java. Journal of Anthropology, 13(1): 1-18.

(1.) <<El indigenismo de hoy no es el indigenismo de ayer, por ejemplo, pero el entender la renovada importancia de la comunidad indigena, tan paradojica que parece estar a primera vista bajo los auspicios de un regimen neoliberal, sigue presentandonos cada vez mas problemas de explicacion>> (Gledhill, 2004: 16).

(2.) "The ordinary operation of the civil-religious hierarchy defines the limits and membership of the local society. [...] The hierarchy is virtually the entire social structure of an Indian municipio. At the most general level of social integration this structure does, for Guatemalan Indians, what kinship does for African societies, or what the social class system does for Ladino society" (Nash, 1958: 68).

(3.) Wolf, en su analisis de las comunidades corporadas ya habia hablado de economia de prestigio (Wolf, 1957).

(4.) "Historically, the closed corporate peasant configuration in Mesoamerica is a creature of the Spanish Conquest. Authorities differ as to the characteristics of the pre-Hispanic community in the area, but there is general recognition that thoroughgoing change divided the post-Hispanic community from its pre-conquest predecessor. In part the new configuration was the result of serious social and cultural crises which destroyed more than three-quarters of the Indian population and robbed it of its land and water supply. Population losses and flight prompted colonial measures leading to large-scale resettlement and concentration of population" (Wolf, 1957: 7).

(5.) Vogt era profesor de la Universidad de Harvard y director de un proyecto--Harvard Chiapas Project--que llevo a mas de 100 estudiantes de diversas universidades de Estados Unidos a hacer estancias de investigacion en pueblos indigenas de Chiapas, la gran mayoria en Zinacantan. El proyecto inicio en 1957 y duro hasta el retiro de Vogt en 1989; conto con financiamientos de fundaciones como Ford, Carnegie, National Science Foundation, entre otras (Vogt, 1994).

(6.) <<Los famosos y a veces temidos 'usos y costumbres' ya no de comunidades destinadas a infamantes cooptaciones [refiriendose a Chamula, segun el analisis de Jan Rus, 1994] sino intercomunicadas horizontalmente dentro de los pueblos originarios, no tienen que ver con el minucioso y descriptivo analisis entomologico de los doctos culturalistas [refiriendo entre otros a Vogt, 1966, y Aguirre Beltran, 1953] sino con una realidad socio-politica, tensa y obstinada desde hace 500 anos, la que ha tomado formas novedosas de mutacion radical desde hace 25. Esos usos y costumbres, aprehendidos llanamente (sin el bisturi funcionalista) en el tejido de la realidad, no son sino la expresion provisional evolutiva y cambiante de la resistencia indigena, regulada por sucesivas formas de continua organizacion oculta, la principal siendo la autonomia, vivida de contrabando hasta que, despues del lo de enero de 1994, exigiera que se acabase con su clandestinidad: es el mensaje de los Acuerdos de San Andres y de los documentos que los anunciaron o los completan>> (Aubry, 2002: 405).

(7.) Mattiace, por ejemplo, ubica practicas autonomicas en la historia de las organizaciones campesinas de los setenta y ochenta en Chiapas en Las Margaritas, pero tambien localiza sus antecedentes en lo que identifica como identidades etnicas y comunitarias previas, expresadas en peregrinaciones a pueblos de otras etnias, por ejemplo. En otro texto dice que <<Los pueblos indigenas de Mexico han practicado formas diversas de autonomia durante decadas, y esta funciona, en parte, como instrumento de resistencia contra un sistema politico, economico y cultural dominado por no indigenas. Tambien constituye una forma de sobrevivencia indigena, tras sufrir las consecuencias del abandono del gobierno>> (Mattiace, 2002b: 243).

(8.) <<La jerarquia religiosa puede ser considerada como una organizacion racional y legalista encaminada al mantenimiento y la realizacion del ritual religioso>>. <<Aunque sus frases [de Max Weber] puedan parecer extranas en este contexto no distorsionan los hechos etnograficos>> (Cancian, 1966: 319). El cargo, dice Cancian, tiene un caracter burocratico: tiene una esfera especifica de funciones senalada por una division del trabajo, y quien lo ocupa esta sujeto a una disciplina estricta en el desempeno de sus funciones; el individuo es libre y esta sujeto a la autoridad solo en lo que se refiere a sus funciones, y no hay una apropiacion del puesto por el ocupante. Los ocupante son designados, no elegidos, y eso ocurre tambien en el sistema de cargos, aunque cada vez mas las personas se postulan para puestos, y hay listas de espera. Los candidatos son elegidos por calificacion tecnica en la burocracia de Weber; aparentemente esta regla no se cumple, pues no hay criterio al respecto del conocimiento ritual, pero <<[...] el dinero tiene muchos rasgos paralelos con las calificaciones tecnicas>> (1966: 321). Se puede calcular por cantidades de dinero o de maiz la capacidad de la persona para los gastos que implican los cargos de licor, alimentos, velas y otros objetos. <<De esta manera, cuando los regidores y los alcaldes viejos basan su designacion en la posibilidad del individuo de sufragar los gastos de un cargo determinado, recurren a criterios universalistas>> (1966: 321). En cambio, hay dos caracteristicas de la burocracia de Weber que el sistema de cargos no posee: el puesto es una ocupacion unica o principal del ocupante (sucede solo en los periodos de ocupacion del cargo); no hay salario en dinero por el cargo (aunque si hay reconocimiento o prestigio que se mide por la cantidad de dinero invertida en el cargo). Dice al final: <<La jerarquia religiosa es una organizacion que opera racional y legalistamente. Ni factores particularistas, como el parentesco, ni la posesion de conocimientos especializados afectan a la designacion que se hace de los ocupantes de los puestos. Este tipo de organizacion contrasta fuertemente con el basado en la nobleza hereditaria>> (1966: 325).

(9.) Matheson sugiere que los tipos ideales de Weber podrian ser desarrollados en una tipologia mas amplia, considerando muchas mas formas de legitimacion y muchos distintos tipos de medios de dominacion que en la tipologia de Weber aparecen confundidos (Matheson, 1987): convencion, contrato, principios universalistas, sacralidad, experiencia o saber, aprobacion popular, vinculos personales y cualidades personales.

(10.) Una forma de organizacion que los antropologos describieron como particular de las comunidades indigenas y que consiste en una imbricacion de cargos religiosos y politicos, algunos como parte de la administracion municipal vigente y otros determinados por <<tradicion>> (Aguirre Beltran, 1953; Cancian, 1992; Favre, 1973; Guiteras, 1986; Vogt, 1966).

(11.) Dos formas de apropiacion social de la tierra, establecidas despues de la revolucion mexicana, amparadas en la Constitucion mexicana de 1917 y promovidas hasta antes de las reformas constitucionales de 1992. La tierra es restituida a pueblos que la perdieron de manera no legal, o entregada a grupos de solicitantes que forman nucleos agrarios organizados, con tierra expropiada a haciendas privadas que rebasan el minimo legal de extension de propiedad establecido en la misma constitucion.

(12.) Grupo armado formado entre los ochenta y los noventa en una amplia region de Chiapas, y que organizo un levantamiento armado declarando la guerra al gobierno mexicano el 1 de enero de 1994.

(13.) La experiencia de investigacion etnografica puede convertirse en un recorrido por diversas burocracias locales, cuando se senala a ciertas personas como las unicas con autoridad para permitir la presencia del etnografo o su participacion en algunas actividades. Las regulaciones hablan de una jerarquia y de una organizacion del movimiento de objetos y palabras en el espacio, de la aceptacion o no de observadores, incluso en la definicion, muchas veces disputada, de quien es <<externo>>. En algunos casos es requerida la presentacion de credenciales, oficios y otros documentos, o la asistencia a asambleas, oficinas, templos, escuelas o clinicas para la consecucion del contacto con las personas, la conversacion y el registro. La burocracia cientifica y otras muchas burocracias, con sus reglas y formatos, se encuentran asi en el momento de la investigacion de campo.

(14.) Un enfoque puesto en las confrontaciones entre rutinas asociadas a esas burocracias nos acerca a la idea de <<hegemonia>> en el sentido planteado por William Roseberry: como un <<lenguaje contencioso>> (Roseberry, 1994).
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Author:Victoria, Jose Luis Escalona; Larsson, Martin Jesper
Publication:Revista de Antropologia Iberoamericana
Date:May 1, 2015
Words:11537
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