Printer Friendly

Borges y Arreolla: bestiario, biblioteca y vida.

Deformitas formitas ac formosa disformitas. San Bernardo de Claraval

Desde el punto de vista generico, uno de los hechos mas significativos acaecidos en la narrativa breve del ultimo medio siglo ha venido dado por la revitalizacion del bestiario. Como senala acertadamente Jean Lacroix, "aujourd'hui on ecrit encore, on ecrit toujours et un peu partout des bestiaires" (254). Este fenomeno de resurreccion de un molde arcaico ha tenido gran repercusion en la literatura iberoamericana --como se han encargado de demostrar, entre otros, los trabajos de Mason y Washburn, Paley de Francescato, Schulz-Cruz o Lopez Parada--, (2) y ha redundado en su frecuente aparicion bajo la forma de microtextos herederos de dos grandes lineas de escritura: las iniciadas en Argentina por Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero con Manual de zoologia fantastica, y en Mexico por Juan Jose Arreola con Punta de plata.

La eclosion minificcional de las ultimas decadas ha potenciado la recuperacion del bestiario por diversas razones: su brevedad--las creaciones no superan la pagina de extension--, hibridez generica--se trata de textos proteicos que combinan ensayo, poema en prosa y narracion- y rescate de formulas de escritura antigua, entre las que se situaria la que ocupa este articulo. Por otra parte, la doble codificacion se revela como factor esencial de estas piezas. En palabras de Lauro Zavala: "La fuerza de evocacion que tienen los minitextos esta ligada a su naturaleza propiamente artistica, apoyada a su vez en dos elementos esenciales: la ambiguedad semantica y la intertextualidad literaria o extraliteraria" (18).

Destaquemos, a continuacion, las caracteristicas del bestiario. En principio, los textos que lo conforman se presentan como coleccion o antologia, resultando los volumenes que los reunen autenticos "inventarios" en el doble sentido de la palabra: imaginacion y catalogo. En cuanto a sus paginas, se basan en la descripcion de criaturas reales o fantasticas desde todos los puntos de vista, entre los que destacan los relacionados con la apariencia, costumbres, localizacion geografica, tiempo de vida o caracter de los seres observados. De este modo, en el bestiario el "es" predomina sobre el "hace" (3) o, lo que es lo mismo, la trama pierde peso en favor del retrato, hecho que lo acerca al poema en prosa y al ensayo, y lo aleja de la narracion. (4)

Por ultimo, los emblemas y simbolos constituyen parte fundamental de esta modalidad generica, que en su primera acepcion funcionaba como catalogo naturalpero que, al mismo tiempo, debia transmitir mensajes morales. Desde sus origenes -pero especialmente durante la Edad Media, su epoca dorada-, los seres descritos en estas producciones albergaron mas de una interpretacion entre las que la alegorica cristiana ocupo un lugar de vital importancia. Este hecho explica el recurso frecuente a la fantasia en estos autores y la necesaria suspension de la incredulidad que experimentaban sus lectores, (5) potenciada por un rasgo recalcado por Michel Foucault en Las palabras y las cosas: los animales solo pueden yuxtaponerse en el no-lugar del idioma, con lo que sus descripciones reunidas crean una heterotopia que arruina nuestras certezas, y "las heterotopias inquietan sin duda porque minan secretamente el lenguaje, [...] porque rompen los nombres comunes o los enmaranan, porque arruinan de antemano la sintaxis (10).

De acuerdo con lo senalado analicemos, a continuacion, las dos lineas maestras del bestiario minificcional iberoamericano, sintetizadas en las figuras de Jorge Luis Borges y Juan Jose Arreola y que actualmente siguen resultando esenciales a la hora de acercarse al genero. (6)

BORGES: BESTIARIO Y BIBLIOTECA

El origen de la vertiente bibliofila e idealista del bestiario contemporaneo iberoamericano se remonta a la publicacion en 1957 de Manual de zoologia fantastica, compilacion de textos sobre criaturas extraordinarias de todos los tiempos y ampliada, posteriormente, en treinta y cuatro entradas para dar lugar a El libro de los seres imaginarios. Ya lo recalco Bernard Schulz-Cruz: "Para Borges el bestiario no es existencial, sino que procede como el bibliotecario; por ello clasifica a sus animales en orden alfabetico" (250).

Asi, Manual de zoologia funtastica inauguro una linea de creacion -heredera de la Historia Animalium grecolatina y alejada de los presupuestos moralizantes de los bestiarios medievales- (7) caracterizada por el desapego de la realidad, la defensa del minimalismo (8) y la conciencia de su novedad. Como leemos en el prologo de la obra: "Por lo demas, no pretendemos que este libro, acaso el primero en su genero, abarque el numero total de los animales fantasticos" (Manual 8). (9) Efectivamente, la antologia se revela como una nueva forma de hacer literatura. Como buenos creadores de gusto clasico, (10) Borges y Guerrero revelan la procedencia literaria u oral -de caracter universal- de las criaturas descritas en el volumen, poniendo en entredicho la idea de autoria y originalidad. (11) Asi, en la miscelanea induyen -junto a paginas reelaboradas por ellos- fragmentos de otros autores -Franz Kafka, C.S. Lewis, Edgar Allan Poe o Wang-Ta Hai- presentados sin ningun tipo de filtro. Este hecho explica asimismo que, en el prologo de El libro de los seres imaginarios, soliciten la continuacion sin complejos de su tarea:

Un libro de esta indole es necesariamente incompleto; cada nueva edicion es el nucleo de ediciones futuras, que pueden multiplicarse hasta el infinito. Invitamos al eventual lector de Colombia o del Paraguay a que nos remita los nombres, la fidedigna descripcion y los habitos mas conspicuos de los monstruos locales. Como todas las miscelaneas [...], El libro de los seres imaginarios no ha sido escrito para una lectura consecutiva. Querria mos que los curiosos lo frecuentaran, como quien juega con las formas cambiantes que revela un calidoscopio. (OCC 569)

De este modo, potencian con sus palabras una actividad reconocida abiertamente, por ejemplo, por Juan Jacobo Bajarlia en Historias de monstruos (1969) -"Las paginas dedicadas a los selenitas de Luciano de Samosata y nota a los seres imaginarios no deben interpretarse como una critica a Jorge Luis Borges, sino como una prolongacion sobre el zoon fantastico" (10)- y descrita por Fernandez Porta en los siguientes terminos:
   El orden de las cosas propuesto por esta forma literaria tiene
   vinculos notorios
   con la perplejidad ontologica, la taxonomia improbable y las
   tensiones
   entre simbolismo tradicional e informacion efimera que caracterizan
   nuestra
   propia vision, la vision contemporanea, del animal, cuyo ejemplo
   proverbial
   es la celebre enumeracion anticartesiana de los animales del rey
   propuesta
   en el articulo de Borges "El idioma analitico de John Wilkins". (2)


Otro hecho significativo en esta linea de revitalizacion del bestiario viene dado por su decidido impulso a la imaginacion. Si en Manual de zoologia fantastica se describen criaturas vegetales o habitantes de los espejos, algunos autores contemporaneos recuperan asimismo el formato de los bestiarios clasicos con descripciones de seres pertenecientes al mundo de la botanica -Wanke, Lizalde, Shua-, o del reino mineral, como es el caso de Antonio Gamoneda con su Libro de los venenos. Pero, quizas, el mas completo compendio de esta ambicion escritural nos lo ofrezca Joan Perucho, quien -desde su Monstruari fantastic hasta su postuma Trilogia magica- ofrece un documentado y fascinante repaso a los misterios de la flora ("Botanica oculta o el falso Paracelso"), las aguas termales y la mineralogia ("Historias secretas de balnearios" con "Un lapidario portatil") y los animales ("Bestiario fantastico"). En cuanto a nuestros dias, resulta impagable para todos los amantes de la fantaciencia la "Guia de campo del naturalista galactico", integrada en el blog "Diario de un copepodo" y en el que se definen criaturas fundamentales del paisaje cultural contemporaneo como Alien, E.T., los gusanos de Arrakis, los Gremlins o los ultracuerpos ("Diario de un copepodo").

Especialmente interesante resulta la profusion de animales invisibles y relacionados con menesteres literarios provocada por el Manual. Estas criaturas niegan, por su misma esencia, el supuesto caracter cientifico y descriptivo del molde generico al que se adscriben, revelando al mismo tiempo la filiacion idealista de sus cultores. Borges y Guerrero abrieron esta veda al situar como primer protagonista de su catalogo al "A Bao A Qu", capaz de aparecer o desaparecer segun sea observado o no: "Vive en estado letargico, en el primer escalon, y solo goza de vida consciente cuando alguien sube la escalera. La vibracion de la persona que se acerca le infunde vida, y una luz interior se insinua en el [...] Testimonio de su sensibilidad es el hecho de que solo logra su forma perfecta en el ultimo escalon, cuando el que sube es un ser evolucionado espiritualmente" (Manual 17). (12)

Asi ocurre tambien con "El Vandak", puro ejercicio de imaginacion desde la primera a la ultima linea de ese verdadero criptozoologo literario llamado Rene Aviles Fabila:

El Vandak es un animal velocisimo e inquieto. Nunca esta en un mismo sitio. Va de un lugar a otro sin detenerse. Su organismo exige el desplazamiento perpetuo. Habita en las selvas del tropico humedo, en donde la vegetacion abunda y los intrusos escasean. Su presencia se hace sentir por medio de una corriente de aire que agita levemente el follaje. Come y bebe en movimiento, arrancando a su paso hojas tiernas y sorbiendo el rocio matinal. A causa de su extraordinaria rapidez ningun ser humano lo ba visto, menos atrapado. Cuando ya viejo o enfermo llega la hora de morir, el Vandak simplemente se desmorona, convirtiendose de inmediato en restos de vegetacion que poco a poco se confunden conel humus de la selva. (Los animales 182) (13)

Este hecho se aprecia de nuevo en "El gatoguje" de Jordi Doce, incluido en Bestiario del nomada y que remire al famoso "gato cordero" kafkiano popularizado por Borges y Guerrero en "Una cruza" (Manual 32):

EL GATOGUJE. (Abreviatura de Gato agujero, su denominacion mas comun hasta hace pocos anos). Esta variedad excepcional de gato domestico tiene como rasgo distintivo desaparecer en los silencios de la musica y las conversaciones, asi como en el silencio que rodea a las cosas y las personas. Desaparece tan violenta y subitamente como aparece, lo que le convierte en personaje popular de cuentos e historias de terror. Vive de las palabras de sus duenos, pues las necesita para adensar y dar sentido al silencio en el que con frecuencia se refugia. Esto le convierte en un inmejorable animal de compania, atento e interesado por todo lo que se dice a su alrededor, dispuesto a escuchar cualquier confidencia por larga e intima que sea. Por desgracia, nunca sele ba tenido en gran estima por lo imprevisible de su comportamiento y el caracter poco ortodoxo de sus ocupaciones. Quedan pocos ejemplares, pues, a pesar del numero creciente de palabras pronunciadas, su variedad disminuye progresivamente, asi como el silencio, que en estos tiempos dificiles ya casi nadie practica. (40)

Como estamos comprobando, en estas minificciones se llegan a idear seres nuevos, superando la tradicion de la biblioteca de Borges -ya no solo se recuperan referencias documentadas- para dar paso a la libre imaginacion. Es el caso, por poner algunos otros ejemplos, de los seres retratados por Wilson Bueno en Jardim zoologico, donde sabemos de criaturas insolitas como los seres nacarados -que, segun el compilador, solo podria ver Borges en un crepusculo bonaerense (37)-, o los "nuncas", que han perdido toda esperanza: "Porque tenham deixado de apostar na esperanza, os nuncas oscilam entre comprar ou nao uma pastilla de cianureto para os momentos de tedio. Siendo una subespecie do humano, os nunca constituem todavia o homem inteiro -da planta dos pes as asas do coracao" (23).

Por su parte, el argentino Juan Rodolfo Wilcok presenta en I libri dei mostri (1978) -publicado originalmente en italiano- unos seres humanos solo en el nombre, que fungen como emblemas carnales de ciertas ideas abstractas. Asi ocurre con el critico literario Berlo Zenobi, constituido por una masa de gusanos que va dejando caer a su paso, y cuya descripcion inicial da idea de la objetividad con que se enfrenta el autor a sus criaturas: "una massa di vermi, un ammasso dalla forma non meglio definita, sebbene si supponga che una qualche struttura portante nel suo interno ci debba essere, altrimenti che cosa terrebbe insieme tutti quei vermi?" (54).

Entre estas nuevas especies, como he senalado, cobran especial relevancia las relacionadas con ciertas tareas literarias. Todas ellas siguen la estela del "Mono de la tinta" de Wang Ta-Hai, emblema de la nocion de redundancia en la escritura: "Es muy aficionado a la tinta china, y cuando las personas escriben, se sienta con una mano sobre la otra y las piernas cruzadas esperando que hayan concluido y se bebe el sobrante de la tinta. Despues vuelve a sentarse en cuclillas, y se queda tranquilo" (Manual 49). Asi, el Tragatipos de Juan Luis Nutte se alimenta de la buena literatura en Animalia. Bestiario fantastico y, junto al Meix -lexicografo-, o el Escupidor -inspirador de los poetas satiricos-, el Caligrafo se revela como una docil criatura "de insustituibles habilidades con la pluma" (Perucho 389) y el Papelero "sorbe golosamente toda la caligrafia que ve en un papel" (Perucho 389).

Entre todos ellos, quiero destacar la divertida "Hormiga alfabetica" ideada por Doce, explicacion de los huecos generados entre las palabras cuando escribimos y, por tanto, habitual companera de quienes pasamos la mayor parte del dia frente a la computadora: "Siente este diminuto insecto una predileccion casi obsesiva por las letras del alfabeto, que han acabado por constituir la base de su dieta. Tiene por costumbre infiltrarse en las palabras de los hombres, con la consiguiente aparicion de huecos y agujeros que a la larga dificultan enormemente la comprension. Aunque son perseguidas con sana, se multiplican con inusitada facilidad y rapidez" (Bestiario del nomada 49).

Un ultimo rasgo capital debe ser subrayado en esta linea de escritura: los textos que la siguen insisten continuamente en el caos que subyace tras todo intento de ordenacion. Asi se aprecia en el propio titulo Manual de zoologia fantastica -aunando el orden connotado por los sustantivos con la entropia inherente al adjetivo (Lupi 93)-, y asi se aprecia en Zooilogico, de Marina Colasanti; De Rosas & de Lirios, de Eno Teodoro Wanke; Diccionario de bestias magicas y seres sobrenaturales de America, de Raul Aceves; Manual de flora fantastica, de Eduardo Lizalde; o Botanica del caos, de Ana Maria Shua. Manuales, diccionarios, zoos y botanicas -portadores del equilibrio- se dan la mano con lo ilogico,los de-lirios, las bestias magicas, la flora fantastica o, mas explicitamente, con el caos al que alude Shua. La autora subraya este hecho en el prologo a su libro, que firma significativamente con el nombre de Hermes Linneus para yuxtaponer al mas criptico de los dioses -Hermes- con la figura de Carlos Linneo, padre de la Taxonomia:

Antes y por detras de la palabra, es el Caos [...] En la realidad multiforme y heteroclita solo hay ocurrencias, la babelica memoria de Funes [...] La poesia usa la palabra para cruzar el cerco: se clava en la corteza de las palabras abriendo heridas que permiten entrever el Caos como un magma rojizo. En estas grietas, en ese magma, hunden sus raices estas brevisimas narraciones, estos ejemplares raros. Pero su tallo, sus hojas, crecen en este mundo, que es tambien el Otro. (Botanica 7) (14)

Con su caracteristica libertad, estos textos parecen seguir la consigna lanzada por Julio Cortazar en "Paseo entre las jaulas": "Es bueno seguir multiplicando los polvorines mentales, el humor que busca y favorece las mutaciones mas descabelladas [...] Es bueno que existan los bestiarios colmados de transgresiones, de patas donde deberia haber alas y de ojos puestos en el lugar de los dientes" (44). Asi, Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero se perfilan como los impulsores de una revitalizacion del bestiario basada en la pasion por la biblioteca, los juegos intertextuales, los postulados idealistas, la fantasia y la manifestacion de la tension existente entre orden y entropia.

ARREOLA: BESTIARIO Y VIDA

Dos anos despues de la aparicion del Manual de zoologia fantastica se edito en Mexico Punta deplata, catalogo de animales con el que Juan Jose Arreola inicio una segunda corriente de revision del bestiario, prolongada en el volumen homonimo de 1972. (15) En las creaciones originales, incitadas por los dibujos que -siguiendo la tecnica pictorica de la "punta de plata"- realizara el pintor Hector Xavier a mediados de los anos 50, ya se aprecia un desusado interes por la imagen, lo que las acerca frecuentemente al poema en prosa.

Asi se aprecia en fragmentos como los dedicados por su autor a "Las focas" ("Perros mutilados, palomas desaladas. Pesados lingotes de goma que nadan y galopan con dificiles ambulacros. Meros objetos sexuales. Microbios gigantescos. Criaturas de vida infusa en un barro de forma primaria, con probabilidades de pez, de reptil, de ave y de cuadrupedo" [Bestiario, 31]), relacionables con las imagenes zoologicas presentes en las greguerias de Gomez de la Serna, con los relatos psicozoologicos canonizados por Rafael Arevalo Martinez, y seguidas hasta la saciedad por otros autores mexicanos. (16)

Desde el prologo, y a diferencia de Borges y Guerrero, Arreola pretende desligarse de la tradicion literaria en la que se inscriben estas composiciones: "Hablar, aunque fuera superficialmente, de los bestiarios medievales, equivale a abrumar al lector con una inasequible bibliografia de titulos fantasticos, cuyo contenido moroso siempre nos descorazona por la ampulosa y vana complejidad de los simbolos" (Punta s.p). Asi, sus citas se circunscriben a apreciaciones tan ironicas como la que inicia "El ajolote": "Acerca de ajolotes solo dispongo de dos informaciones dignas de confianza. Una: el autor de las Cosas de la Nueva Espana; otra: la autora de mis dias" (Bestiario 36).

Signada por el espiritu satirico y el cariz existencial, esta linea de trabajo se interesa por establecer las "analogias inquietantes" existentes entre el ser humano y los animales, pareciendo seguir a Jean Baudrillard cuando este comenta: "Siempre se colecciona uno a si mismo [...] La coleccion esta constituida por una sucesion de terminos, pero el termino final es la persona del coleccionador" (El sistema 103). Asi, la alegoria se refiere al hombre, como dejan adivinar las lineas que prologaron la obra desde su primera edicion como Bestiario (1972):

Ama al projimo desmerecido y chandetas. Ama al projimo maloliente, vestido de miseria y jaspeado de mugre. Saluda con todo tu corazon al esperpento de butifarra que a nombre de la humanidad te entrega su credencial de gelatina, la mano de pescado muerto, mientras te confronta su mirada de perro. Ama al projimo porcino y gallinaceo, que trota gozoso a los crasos paraisos de la posesion animal. Y ama a la projima que de pronto se transforma a tu lado, y con piyama de vaca se pone a rumiar interminablemente los bolos pastosos de la rutina domestica. (s.p.)

En esta situacion, el lector se ve enfrentado a un espejo concavo a traves del que aprecia los errores de su comportamiento. Como reconoce el propio autor en entrevista con Emmanuel Carballo: "Los animales acentuan nuestra cualidades y nuestros defectos" (398). O, un poco mas adelante: "El animal es un espejo del hombre [...] En los animales aparecemos caricaturizados, y la caricatura es una de las formas artisticas que mas nos ayudan a conocernos. Causa horror ver en ella, acentuados, algunos de nuestros rasgos fisicos o espirituaies. El animal, te repito, sirve para critica, para ver al sesgo ciertas cosas desagradables" (399). (17)

Del mismo modo lo senalan en los prologos a sus respectivas obras Aviles -"Ahora reuno todos mis seres fantasticos y les concedo cierto sentido a su clasificacion [...] No son de ninguna manera una forma de evasion. Interpretan la terrible reaiidad que nos abruma y en momentos sofoca con su peso" (Los animales 7)- y Eduardo Lizalde: "Entre los vegetales, que habitaron la tierra varios miles de millones de anos antes que las especies zoologicas, se encuentra seguramente el verdadero eslabon perdido del ser humano, y no entre los arcaicos antropoides, como creia Darwin. Era clorofila y no sangre lo que corria por las venas del verdadero Adan" (Manual 12). Frente a ellos, Javier Tomeo avanza en la comprension del "otro" cuando, en su Bestiario retrata las miserias de la condicion humana a traves de desopilantes dialogos del narrador con animales hartos de portar cliches sobre sus figuras. (18)

Por otra parte, debe destacarse como Arreola describe animales reales. Cortazar, del que Manuel Duran llego a comentar que "mas que lo maravilloso fantastico le interesaba lo maravilloso biologico" (39), desarrollo esta misma vena creativa, que defendio en su ensayo dedicado al romantico Aloys Zotl: "Zotl tiene razon: no hay necesidad de inventar animales fabulosos si se es capaz de quebrar las cascaras de la costumbre" ("Paseo" 33). Pero, frente al argentino, interesado por animales que simbolizan pulsiones humanas individuales, Arreola presenta asus criaturas como reflejo de nuestras miserias colectivas. Asi, su impronta parece manifestarse en textos como "Los noctuidos", de Fanny Buitrago, que denuncia los males de toda nuestra especie:
   Hay ciertos insectos que nacen al amparo de la noche cerrada.
   Crecen, procrean
   y mueren antes del amanecer. Nunca llegan al dia de manana. Sin
   embargo, experimentan segundo a segundo la intensa agonia de vivir,
   se
   aparean con trepidante gozo y luchan ferozmente para conservar sus
   territorios
   vitales, sus lujosas pertenencias: el lomo de una boja, la cresta
   moteada de un hongo o el efimero esplendor del musgo tiemo besado
   por la lluvia.

   Quizas -instintivamente- en un punto ciego entre la muerte
   implacable
   antes del estallido del sol matinal y la promesa infinita,
   telurica, de
   la evolucion hacia un estado superior, dichos insectos se frotan
   las patas
   lanzandose a una lucha fratricida. Envanecidos con la tentacion de
   liquidar
   asus semejantes y dominar el mundo. (5)


Frente a ella, Rafael Perez Estrada lanza un hermoso mensaje ecologista en su Bestiario de Livermore, macho mas lirico en su planteamiento pero igualmente contrario a los desmanes cometidos por el hombre:
   EL KU. Hibrido de mosca y colibri, surge en Kyoto el Ku, diminuto
   pajaro
   criado por el baron de Yoritomo para que acompanase a un arce rojo
   en
   su dolorosa reduccion a bonsai. Esta criatura es apenas visible, y
   solo se
   alimenta de las lagrimas que vierten aquellos que en su
   sensibilidad se
   duelen de los excesos que se cometen contra la naturaleza. (68)


Ademas, las criaturas de Arreola se encuentran enjauladas en el zoologico de Chapultepec y, por ello, desprovistas de la libertad con la que eran retratadas en los bestiarios tradicionales. Esta situacion, repetida por autores posteriores como Aviles, resulta especialmente adecuada para meditar sobre la condicion humana. Como recalca Alejandro Rossi en Manual del distraido: "El habitante de la ciudad se enfrenta [...] a una zoologia ajena a su mundo habitual, esencialmente asociada al pasado y, por tanto, a la literatura y a la imaginacion. La fuerza, la ferocidad o la extravagancia de ciertos animales acentuan las diferencias entre una manera de vivir y esa otra etapa en la cual ellos eran o son aun los personajes principales" (99).

Este hecho ha sido, asimismo, destacado por John Berger, quien en su imprescindible ensayo "Why We Look at Animals?" describe el zoo como el paradigma del desencuentro humano/animal: "The public zoo came into existence at the beginning of the period which was to see the disappearance of animals from daily life. The zoo to which people go to meet animals, to observe them, to see them, is, in fact, a monument to the impossibility of such encounters. Modern zoos are an epitaph to a relationship which was as old as man" (21). (19) Asi, la idea fundamental extrapolable de estos bestiarios -estrechamente relacionada con la vision de los animales ofrecida por Friedrich Nietzsche en sus obras (Acampora)- viene dada por su rechazo de la civilizacion, lo que conlleva la falsa oposicion entre cuerpo y espiritu, naturaleza y artificio.

Al contemplar a los animales encerrados -de los que estuvo tan cerca y con los que ba perdido toda comunion-, el escritor de bestiarios experimenta una inevitable sensacion de melancolia. Este hecho llevo a Paul Claudel a escribir en Le bestiaire spirituel (1949): "Sont-ce encore des animaux, des creatures de Dieu, des freres et des sceurs de l'homme, des signifiants de la sagesse divine, que l'on doit traiter avec respect? Qu'a-t-on fait de ces pauvres serviteurs? L'homme les a cruellement licencies. Il n'y a plus de liens entre eux et nous" (127-28). Arreola, que reconoce la obra del frances como base de sus textos, se diferenciara sin embargo de este por el sarcasmo del que hace gala en cada una de sus entradas. Asi se aprecia en "Los monos", cercano sin duda al "Yzur" de Leopoldo Lugones, donde descubrimos que los individuos verdaderamente libres se encuentran al otro lado de los barrotes:

Los monos decidieron acerca de su destino oponiendose a la tentacion de ser hombres. No cayeron en la empresa racional y siguen todavia en el paraiso: caricaturales, obscenos y libres a su manera. Los vemos ahora en el zoologico, como un espejo depresivo: nos miran con sarcasmo y con pena porque seguimos observando su conducta animal. Atados a una dependencia invisible danzamos al son que nos tocan, como el mono del organillo. Buscamos sin hallar las salidas del laberinto en que caimos, y la razon fracasa en la captura de inalcanzables frutas metafisicas. (Bestiario 48) (20)

En la misma linea se situa "Los satiros" de Aviles, texto que, a pesar de su indudable deuda con Arreda (Herz 147-71), no duda en elegir como protagonistas a unas reconocidas criaturas miticas:

En esta jaula viven los antiguos companeros de Baco. [??]Vaya festividad! Todo es danzar, beber y tocar instrumentos musicales (pulsan las liras y de las flautas nacen como arabescos notas armoniosas y provocativamente sensuales). En ocasiones, a falta de ninfas, los satiros gozan solitarios y ensimismados ante la multitud absorta.

Parece que no extranan la libertad; mejor aun: se diria que nunca la conocieron. Su constante bacanal produce envidias en cuantos la contemplan (particularmente a solteronas beatas). Se ha dado el caso de entusiastas que, mirando los juegos eroticos, permanecen frente a la jaula durante semanas, cada vez mas tristes por no estar en ellas languidecen y ahi mismo mueren; lo que no mengua el jolgorio. Un cadaver le procura mayor intensidad.

Los rigidos guardias que rodean la jaula tienen la mision de impedir que el publico acepte invitaciones de los satiros. No los culpen: obedecen ordenes. Vean ustedes el letrero puesto por la empresa del lugar y en el que pese a su decoloracion todavia puede leerse: Estrictamente prohibido participar en la juerga y emborracharse con los residentes de esta jaula. (Los animales 52)

En segundo lugar, los autores de estas creaciones se larnentan del prosaismo inherente a nuestra epoca. Asi lo hizo tempranamente Julio Torri al denunciar la desaparicion de los unicornios en una minificcion homonima, sin duda leida por el autor del Confabulario:

Los unicornios, antes de consentir en una turbia promiscuidad indispensable a la perpetuacion de su especie, optaron por morir. Al igual que las sirenas, los grifos, y una variedad de dragones de cuya existencia nos conserva irrecusable testimonio la ceramica china, se negaron a entrar en el arca. Con gallardia prefirieron extinguirse. Sin aspavientos perecieron noblemente. Consagremosles un minuto de silencio, ya que los modernos de nada respetable disponemos fuera de nuestro silencio. (De fusilamientos 73-74)

Esta idea se aprecia, asimismo, en textos del Bestiario de Arreola como los dedicados a "Los bisontes" -"Antes de ponerse en fuga y dejarnos el campo, los animales embistieron por ultima vez, desplegando la manada de bisontes como un ariete horizontal [...] Con ellos se firmo el pacto de paz que fundo nuestro imperio. Los recios rotos vencidos nos entregaron el orden de los bovinos con todas sus reservas de carne y leche. Y nosotros les pusimos el yugo ademas" (11)-, "Las aves de rapina" -"Se acabaron para siempre la libertad entre la nube y el penasco, los amplios circulos del vuelo y la caza de altaneria. Plumas remeras y caudales se desarrollan en balde; los garfios crecen, se afilan y se encorvan sin desgaste en la prision, como los pensamientos rencorosos de un grande disminuido" (12)- o "El hipopotamo" -"[??]Que hacer con el hipopotamo, si ya solo sirve como draga y aplanadora de los terrenos palustres, o como pisapapeles de la historia?" (30)-, y se repite con una nueva modulacion en la pagina que dedica Guillermo Samperio a las cochinillas: "La modernidad tiene sin cuidado a las cochinillas; viven serenas bajo la historica loseta que las mantiene aisladas, oscuras, distantes, primigenias, promiscuas, ermitanas, honestas, justas, aceradas" (Cuaderno 467).

Fernandez Porta insiste en la degradacion que sufren estos animales:
   El animal kitsch, cuyo tiempo es el del entretenimiento y cuyo
   firmamento
   es el star-stystem del pop, tiene su primera figuracion consistente
   en el
   Bestiario de Juan Jose Arreola. El itinerario sarcastico por los
   espacios de la
   feria, el zoo y el circo configura aqui una logica espectacular del
   animal qua
   rata sabia, del amaestramiento como significacion grotesca, como en
   "Las
   focas" que "dan saltos de caballo sobre el tablero de ajedrez, o
   que soplan
   por una hilera de flautas los primeros compases de la Pasion segun
   San
   Mateo", en las "Aves acuaticas" que "atraviesan el estanque con
   vulgaridad
   fastuosa de frases hechas" o en "El elefante", "ese abuelo pueril
   que se
   bambolea al compas de una polka". La puesta en escena espectacular
   se
   proyecta con frecuencia sobre la nostalgia de una nobleza simbolica
   perdida.
   (5)


En esta coyuntura, se entienden situaciones como las reflejadas por Aviles en su magnifico bestiario mitico, donde la esfinge de Tebas se ve reducida a formular adivinanzas para ninos; la hidra de Lema utiliza sus cabezas para cazar al vuelo las chucherias que le lanzan en el zoologico; la resurreccion del Ave Fenix es publicitada pidiendo puntualidad ante el prodigio, que se repite con la frecuencia de un rutinario numero de circo; las sirenas constituyen el reclamo sexual de un balneario; el cancerbero es contratado como portero de cabaret y, lo que es mas terrible, los miticos dragones se aburren en un paro forzoso:

DE DRAGONES. Los dragones pasean su aburrimiento, recorren durante horas, de aqui para alla y de alla para aca, los limites de su prision. Sin fuego en las fauces parecen mansas bestias de aspecto desagradable. La literatura ya no utiliza sus servicios y entonces les resta observar de reojo a sus observadores y vivir de pasadas glorias, cuando con oleadas de fuego y humo ahuyentaban poblaciones enteras, provocando la desolacion y la muerte, cuando un caballero en cabalgadura blanca (como Sigfrido y San Jorge) les hacia frente para sacar de apuros a una causa noble. Solo recuerdos de villano olvidado. Ah, si alguna potencia -de esas muy belicosas- sustituyera blindados y lanzallamas por dragones, el prestigio de estos cobraria auge nuevamente y la poesia volveria al campo de batalla: otra vez a disputar por motivos romanticos y no por razones mezquinas, politicas, economicas o raciales. (Los animales 24) (21)

En definitiva, los textos de la vertiente satirica y existencial del bestiario -canonizada por Arreola- conservan la carga alegorica del modelo, no tanto para provocar el asombro del lector como para denunciar los defectos de una civilizacion que nos ba hecho esclavos de nosotros mismos. Sea como fuere, al final de la presente reflexion creemos haber demostrado que, tanto Manual de zoologia fantastica como Bestiario se hacen eco de lo que escribiera el propio Borges en "El primer Wells": "La obra que perdura es siempre capaz de una infinita y plastica ambiguedad; es todo para todos, como el Apostol; es un espejo que declara los rasgos del lector y es tambien un mapa del mundo" (Otras inquisiciones 76).

OBRAS CITADAS

AA. VV. Animalia. Bestiario fantastico. Mexico: Solar, 1999.

Acampora, Christa Davis y Acampora, Ralph, eds. A Nietzschean Bestiary: Becoming Animal beyond Docile and Brutal. Lanham: Rowman & Littlefield, 2004.

Aceves, Raul. Diccionario de bestias magicas y seres sobrenaturales de America. Guadalajara: Universidad de Guadalajara, 1995.

Anderson Imbert, Enrique. El gato de Cheshire (1965). En el telar del tiempo. Vol I. Buenos Aires: Corregidor, 1989.

Arreola, Juan Jose. Punta de plata. Mexico D.F.: UNAM, 1959.

--. Bestiario. 1972. Mexico: Joaquin Mortiz, 2006.

Aviles Fabila, Rene. Los animales prodigiosos. 1989. Mexico: SEESIME, 1994.

Bajarlia, Juan Jacobo. Historias de monstruos. Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 1969.

Baudrillard, Jean. El sistema de los objetos. 1968. Madrid: Siglo XXI, 1997.

Berger, John. "Why We Look at Animals?" 1977. About Looking. New York: Pantheon Books, 1980. 2-28.

Borges, Jorge Luis. Otras inquisiciones. Obras completas. Vol. 2. Barcelona: Emece, 1989.

Borges, Jorge Luis y Adolfo Bioy Casares: Cuentos breves y extraordinarios. 1955. Buenos Aires: Santiago Rueda, 1970.

Borges, Jorge Luis y Margarita Guerrero. El libro de los seres imaginarios. Obras completas en colaboracion. Barcelona: Emece, 1997.

--. Manual de zoologia fantastica. 1957. Mexico D.F.: Fondo de Cultura Economica, 1977.

Brasca, Raul y Luis Chitarroni, eds. Texticulos bestiales. Cuentos breves de animales reales o imaginarios. Buenos Aires: EIMFC, 2004.

Bueno, Wilson. Jardim zoologico. Sao Paulo: Iluminuras, 1999.

Buitrago, Fanny. "Los noctuidos". Ekuoreo 27 (1984): 5.

Carballo, Emmanuel. Diecineuve protagonistas de la literatura mexicana del siglo XX. Mexico, Empresas Editoriales, 1965.

Claudel, Paul. Le Bestiaire spirituel. Lausanne: Mermod, 1949.

Colasanti, Marina. Zooilogico. Mini Contos Fantasticos. Rio: Nordica, 1975.

Columbres, Adolfo. Seres sobrenaturales de la cultura popular argentina. Buenos Aires: Ediciones del Sol, 1984.

Cortazar, Julio. "Paseo entre las jaulas". Territorios. Mexico D.F.: Siglo XXI Editores, 1978. 29-38.

Christ, Eileen. Images of Animals: Anthropomorphism and Animal Mind. Philadelphia: Temple UP, 1999.

Doce, Jordi. Bestiario del nomada. Madrid: Envida, 2001.

Duran, Manuel. "Julio Cortazar y su pequeno mundo de cronopios y de famas". Homenaje a Julio Cortazar; variaciones interpretativas en torno a su obra. Ed. Helmy F. Giacoman. Nueva York: Las Americas, 1972. 389-403.

Fernandez Porta, Eloy. "Bestiarios del porvenir. Guia del animal en la literatura posmoderna". Caminos de Pakistan 4 (2002): 1-16.

Fischer, Maria Luisa. "Zoologicos en libertad: la tradicion del bestiario en el Nuevo Mundo". Revista Canadiense de Estudios Hispanicos 20.3 (1996): 463-76.

Foucault, Michel. Las palabras y las cosas. Una arqueologia de las ciencias humanas. Mexico D.F.: Siglo XXI, 1996.

Gamoneda, Antonio. Libro de los venenos: corrupcion y fabula del libro Sexto de Pedacio Dioscorides y Andres de Laguna, acerca de los venenos mortiferos y de las fieras que arrojan. Madrid: Siruela, 1995. Gomez de la Serna, Ramon. Bestiario de greguerias. Madrid, ACVF Editorial, 2007.

"Guia de campo del naturalista galactico". Diario de un copepodo. Blog invertebrado, Web. <http://copepodo.wordpress.com/2006/02/04/ guia-de-campo-galactica-o-presentacion>.

Herz, Theda M. "Rene Aviles Fabila in the Light of Juan Jose Arreola: A Study in Spiritual Affinity". Journal of Spanish Studies: Twentieth Century 7 (1979): 147-71.

Hiriart, Hugo. Disertacion sobre las telaranas. Mexico: Martin Casillas, 1981.

Lacroix, Jean. "Sur quelques bestiaires modernes". Epopee animale, fable, fabliau. Eds. Gabriel Bianciotto y Michel Salva. Paris: Presses Universitaires de France, 1984. 252-65.

Lagmanovich, David. Microrrelatos. Buenos Aires: Cuadernos de Norte y Sur, 1999.

Lizalde, Eduardo. Manual de flora fantastica. Mexico: Cal y Arena, 1997.

Lopez Moreno, Roberto. El arca de Caralampio. El extrano mundo zoologico de Chiapas. Mexico: Katun, 1983.

Lopez Parada, Esperanza. La tradicion animalistica en el cuento hispanoamericano contemporaneo. Tesis doctoral, Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 1993.

Lum, Peter. Fabulous Beasts. London: Thames & Hudson, 1951.

Lupi, Adelia. "La tassonomia del disordine nel Manual de zoologia fantastica di J. L. Borges". Studi di Letteratura Ispano-americana IV. Milan: Istituto Editoriale Cisalpino, 1972. 91-96.

Machado, Wilfredo. Libro de animales. Caracas: Monte Avila, 1994.

Manganelli, Giorgio. Centuria. Cento piccoli romanzi fiume. Milano: Adelphi, 1995.

Mason, Margaret y Yulan Washburn. "The Bestiary in Contemporary Spanish American Literature". Revista de Estudios Hispanicos 8.2 (1974): 189-209.

Mizuta Lippit, Akira. Electric Animal. Toward a Rethoric of Wildlife. Minnesota: U Minnesota P, 2000.

Noguerol, Francisca. "Analogias inquietantes: paseo entre las jaulas de la minificcion iberoamericana". Asedios a una nueva categoria textual: el microrrelato. Eds. Andres Caceres y Eddie Morales. Valparaiso: Universidad de Playa Ancha, 2005. 47-58.

--. "Dragones en mazmorras de papel: monstruos en la minificcion iberoamericana". Fronteras de la literatura y de la critica. Eds. Fernando Moreno, Sylvie Josserand y Fernando Colla. Paris: CRLA-Archivos, 2006. 356-65.

Pacheco, Jose Emilio. "Amanuense de Arreola". Proceso, 9 de diciembre de 2002. 78-79.

Paley de Francescato, Marta. Bestianos y otras jaulas. Buenos Aires: Sudamericana, 1977.

Peniche, Roldan. Bestiario mexicano. Mexico D.F.: Panorama, 1987.

Perez Estrada, Rafael. Bestiario de Livermore. Malaga: Dardo, 1989.

Perucho, Joan. Trilogia magica. Barcelona: Edhasa, 2004.

Rossi, Alejandro. "Plantas y animales". Manual del distraido. Barcelona: Anagrama, 1997. 98-101.

Samperio, Guillermo: Cuaderno imaginario. 1988. Cuando el tacto mina la palabra. Cuentos. 1974-1999. Mexico D.F.: Fondo de Cultura Economica, 1999.

--. "Psicozoologia: animales en la obra de Juan Jose Arreola". Studies in Honor of Myron Lichtblau. Ed. Fernando Burgos. Newark: Juan de la Cuesta, 2000. 289-95.

Schulz-Cruz, Bernard. "Cuatro bestiarios, cuatro visiones: Borges, Arreola, Neruda y Guillen". Andes de Literatura Hispanoamericana 21 (1992): 247-53.

Shua, Ana Maria. Botanica del caos. Buenos Aires: Sudamericana, 2000. Tomeo, Javier. Bestiario. Barcelona: Mondadori, 1988.

Tomeo, Javier. "Javier Tomeo". Entrevista en La Revista 139 (2008). <http://www.elmundo.es/magazine/num139/textos/tome01.html>.

Torri, Julio. De fusilamientos (1949). Tres libros. Mexico D.F.: Fondo de Cultura Economica, 1996.

Urdapilleta, Marco Antonio. El Bestiario de Indias del Muy Reverendo Fray Rodrigo de Macuspana. Toluca: Universidad Autonoma del Estado de Mexico, 1995.

Wanke, Eno Teodoro. De Rosas & de Lirios: Minicontos. Rio: Codpoe, 1987. Wilcock, Juan Rodolfo. Il libro dei mostri Milano: Adelphi, 1978.

Yelin, Julieta R. "Nuevos imaginarios, nuevas representaciones. Algunas claves de lectura para los bestiarios latinoamericanos contemporaneos". LL Journal 3.1 (2008): 1-12.

Zavala, Lauro. "El cuento ultracorto: hacia un nuevo canon literario". Letras 59 (1999): 17-36.

(1) El presente articulo conocio una primera version en "Analogias inquietantes" y "Dragones", articulos revisados y aumentados.

(2) Baste senalar, como prueba del exito de esta tradicion literaria, la aparicion en 2004 de la antologia Texticulos bestiales, editada por Raul Brasca y Luis Chitarroni.

(3) Esperanza Lopez Parada analiza este hecho con detalle en su tesis doctoral La tradicion animalistica en el cuento hispanoamericano contemporaneo.

(4) Este rasgo explica que David Lagmanovich no considere microrrelatos de pleno derecho los "textos imitativos de los bestiarios medievales (que no se refieren a la naturaleza humana)" (72).

(5) Asilo senala Marco Antonio Urdapilleta en el prologo a su Bestiario de Indias: "[En los bestiarios] entre razon, que analiza y distingue, y la empatia del conocimiento mistico no habia contradiccion. Mas bien, las dos lecturas, ambos niveles de conocimiento iban juntos. Por ello los grilos, los dragones, los unicornios eran tan empiricamente redes y susceptibles de estudio como la pantera o el elefante [...] El Bestiario de Indias juega con esta ambiguedad en la lectura. De hecho, uno de los principales efectos que se propone favorecer es el de provocar duda, incertidumbre en el lector" (7).

(6) Buena prueba de ello la ofrecen las numerosas referencias a ambos autores inscritas en las ponencias presentadas en el congreso El bestiario de la literatura latinoamericana (el bestiario transatlantico), celebrado en la Universidad de Poitiers (Francia) entre el 14 Y el 16 de octubre de 2009.

(7) Eloy Fernandez Porta destaca la diferencias entre ambas tradiciones, recalcando ciertos rasgos de la obra clasica perfectamente aplicables al Manual de zoologia fantastica: "1) En la Historia Animalium la constatacion de un simbolo (digamos, el buitre como imagen de la sabiduria) suele ser menos relevante que la conformacion de un archivo, de una serie de conocimientos transmitidos. El animal es construido a partir de la informacion, y no concentrado en una alegoria ahistorica, 2) Este archivo es un conjunto de saberes que pasan de un autor a otro, cono sin acreditacion de fuente. La historia del animal es colectiva. 3) El impulso cientifico-experimental del genero es inseparable de la anecdota, la invencion y el chisme; en la evolucion de la forma, desde Aristoteles hasta Claudio Eliano pasando por Plinio, el primer impulso va dejando paso sucesivamente al segundo. 4) Las aseveraciones cientificas se combinan asimismo con la observacion particular (autopsia), la informacion apocrifa, el testimonio del viajero, la leyenda, el sentido comun" (2).

(8) Este rasgo es reivindicado asimismo en el prologo de la antologia Cuentos breves y extraordinarios (1955), casi coetanea a la que comentamos, y donde Borges y Adolfo Bioy Casares escriben: "Lo esencial de lo narrativo esta, nos atrevemos apensar, en estas piezas; lo demas es episodio ilustrativo, analisis psicologico, feliz o inoportuno adorno verbal" (7).

(9) La cursiva es mia. Los compiladores tendrian razon en adjudicarse este merito en el ambito iberoamericano, aunque en ingles existieron algunas publicaciones anteriores de este tenor como Fabulous Beasts (1951) de Peter Lum.

(10) Segun la conocida definicion de Enrique Anderson Imbert en el prologo a El gato de Cheshire (1965), "el narrador de gusto clasico -para quien la originalidad, a diferencia del narrador de gusto romantico, es mas estilistica que tematica-, junta sin disimulo lo que ha inventario y lo que ba construido con invenciones ajenas" (257).

(11) Algunos autores actuales han compensado la escasa presencia de criaturas americanas en las antologias de Borges y Guerrero, en su momento criticadas por no haber atendido a la rica tradicion de los bestiarios del Nuevo Mundo (Fischer). Es el caso de Roberto Lopez Moreno, Adolfo Columbres, Roldan Peniche, Rene Aviles Fabila, Marco Antonio Urdapilleta o Raul Aceves, entre otros.

(12) Wilfredo Machado integra en su Libro de animales un minitexto claramente deudor del de Borges: "Fabula de un animal invisible": "El hecho -particular y sin importancia-de que no lo veas, no significa que no exista, o que no este aqui, acechandote desde algun lugar de la pagina en blanco, preparado y ansioso de saltar sobre tu ceguera" (Machado 121). En la misma linea, Giorgio Manganelli presenta en Centuria (1979) al "animal-lirio", imposible de describir porque niega todo lo que se espera de una criatura viva: "L'animale giglio non e, propriamente, un animale [...] Ha un corpo, ma questo corpo non e veramente tale: Esso non pare avere cuore da trafiggere, ne capo da mozzare, ne sangue da effondere [...] l'animale giglio non mostra nessuno dei comportamenti tipici dell'animale feroce, veloce, carnivoro". Por todo ello, para capturarlo se ofrece la idea de hacerlo en el sueno, aunque el raramente se deje: "infine, ed e il miglior metodo accertato, ucciderlo in sogno,in questo modo: si prende il sogno in cui e l'animale giglio, lo si allotola e infine straccia, senza gesti d'ira" (101-02).

(13) La presencia del Manual ... en Los animales prodigiosos se hace patente desde la primera pagina del libro. Asi, Aviles utiliza un fragmento del prologo de Borges como epigrafe de su libro: "Pasemos, ahora, del jardin zoologico de la realidad al jardin zoologico de las mitologias, al jardin cuya fauna no es de leones sino de esfinges y de grilos y de centauros" (14).

(14) Esta declaracion de principios coincide con la de Carlos Pujol en su comentario sobre el Monstruari fantastic (1976) de luan Perucho: "Donde el zoologo acaba su inventario de bichos, empieza la labor del poeta, completando con fabulas maravillosas las limitaciones del mundo animal [...] Aqui se reune una divertida coleccion de animaluchos que se tomaron la molestia de existir en circunstancias bien peculiares, y con una absoluta falta de respeto por esa extrana entelequia que solemos llamar realidad [...] Se infiltran en los gabinetes de los ilustrados mas estudiosos, perturban el orden logico de sus especulaciones, desbaratan sus doctas teorias sobre la delimitacion de lo real y lo fantastico. Por el simple hecho de existir, son un feto a la voluntad racionalista" (Perucho 387-90).

(15) El texto es citado, frecuente y erroneamente, como aparecido en 1958, seguramente debido a las prisas con las que lo compuso Arreola en diciembre de ese ano. Asi, apremiado por las exigencias de sus editores, dicto de viva voz cada pieza a Jose Emilio Pacheco, quien le sirvio de amanuense (Pacheco 78). Este hecho da idea, sin duda, de la importancia que cobran el ritmo y la precision de las frases en la escritura del mexicano.

(16) Es el caso de Hugo Hiriart, quien en "Acerca del ciervo" realiza una magnifica glosa de los "Cervidos" de Arreola, retomando las principales imagenes del maestro (Disertacion 63-67).

(17) Lo senalara en el propio Bestiario: "La fealdad del sapo aparece ante nosotros con una abrumadora calidad de espejo" (10).

(18) Esta linea de pensamiento ha sido desarrollada recientemente en dos interesantes ensayos por Christ y Mizuta.

(19) Julieta Yelin profundiza en esta idea en su articulo "Nuevos imaginarios, nuevas representaciones. Algunas claves de lectura para los bestiarios latinoamericanos contemporaneos".

(20) Este misma idea es apuntada en el prologo a Punta de plata: "Entre todas las imagenes recordadas, yo prefiero la del atardecer: cuando el silbato de los guardas anuncia que ha terminado la jornada contemplativa y se inicia la enorme sinfonica bestial. Los cautivos entonces grunen, braman, rugen, graznan, bufan, gritan, ladran, barritan, aullan, relinchan, ululan, crotoran y nos despiden con una monumental rechifla al trasponer las vallas del zoologico, repitiendo el adios que los irracionales dieron al hombre cuando salio expulsado del paraiso animal" (12).

(21) Marina Colasanti presenta un caso similiar en Zooilogico, retratando la peripecia de un fauno condenado a la melancolia por haber nacido con las mitades de su anatomia invertidas. "Ate Mesmo: Nasceu fauno ao contrario. Da cintura para cima cabra, da cintura para baixo homem. Estavam perdidos os melhores atributos. Esforcou-se embora por suceder. Rejeitado pela mitologia tentou em vao inserir-se nas especias as quais, bipartido, pertencia. Mas ate mesmo quando, tentando reviver a procissao de Lupercuos, saiu correndo atras de uma jovem, armado de uma correia de couro, seu gesto foi incluido na cronica policial, sem que lhe fosse reconhecido o sagrado proposito de fertiliza-la" (37). Su humillacion es, asi, equivalente a la del viejo y descontento fauno retratado por Eno Teodoro Wanke en De Rosas e de Lirios, que mira desconsoladamente a las ninfetas en la playa de Copacabana sabiendo que ya nunca podra perseguirlas por respeto a los codigos de la civilizacion (56).

Francisca Noguerol Jimenez

Universidad de Salamanca
COPYRIGHT 2012 University of Pittsburgh, Borges Center
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2012 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Jimenez, Francisca Noguerol
Publication:Variaciones Borges
Article Type:Critical essay
Date:Jan 1, 2012
Words:7609
Previous Article:Lo que tramamos con Borges: una relectura de "La trama".
Next Article:Borges al cuadrado (o de como un grupo de superheroes impidio que el mundo se convirtiera en Tlon).
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters