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Borges esencial.

JORGE Luis BORGES, Borges esencial. Ed. de Jose Luis Moure. Real Academia Espanola-Asociacion de Academias de la Lengua Espanola, Rio de Mouro, 2017; 800 pp.

Segun la "Presentacion" y el colofon de Borges esencial, esta sui generis antologia conmemora el trigesimo aniversario de la muerte de Jorge Luis Borges. Como Borges en "Sur" o Borges en "El Hogar", la presencia del memorable apellido en el titulo resulta infructuoso e indica, paradojicamente, una falta de imaginacion en relacion con uno de los escritores mas imaginativos, no obstante la munifica explicacion del editor: "El titulo de la presente seleccion de la obra de Borges nos habia sido informalmente propuesto por Dario Villanueva. Lo adoptamos de inmediato, porque entendimos que era el que con mayor elocuencia expresaba nuestro proposito de llevar un corpus representativo de la labor creadora del autor a un amplio y heterogeneo universo de lectores" (p. cxlv).

A estas alturas, una nueva seleccion de la obra borgeana parece ociosa y hasta innecesaria, ya que el lector del mundo hispanico puede acceder a las incompletas Obras completas en varias editoriales: Emece, Alianza, La Nacion, RBA; en diversas presentaciones comerciales: en volumenes individuales, en dos tomos, en tres tomos, en cuatro tomos. Por si fuera poco, ademas de las cuantiosas obras en colaboracion y los textos recuperados a proposito del centenario en 1999, hay un ingente rescate de materiales de diversa indole, entre los mas recientes: El aprendizaje del escritor (2014, en colaboracion con Norman Thomas di Giovani, originalmente publicado en ingles en 1973) y el El tango. Cuatro conferencias (2016). Y, todavia mas, para solaz y desafio de los estudiosos: la aparicion de numerosos manuscritos borgeanos. Este fenomeno se asemeja al que habria provocado la exhumacion de los cuarenta tomos de la Primera enciclopedia de Tlon: "Manuales, antologias, resumenes, versiones literales, reimpresiones autorizadas y reimpresiones piraticas de la Obra Mayor de los Hombres abarrotaron y siguen abarrotando la tierra".

?La aparicion de Borges esencial significa que la Antologia personal, la Nueva antologia personal o Paginas de Jorge Luis Borges seleccionadas por el autor resultan rebasadas o insuficientes? No lo creo asi; el caracter esencial de Borges en la cultura literaria de Occidente tiene varios planos: primero, como participante de la vanguardia historica; luego, como introductor (e inmediato desertor) del ultraismo en Buenos Aires; en seguida, como fundador de una vertiente lirica y ensayistica en busca de la expresion argentina, bonaerense, en particular; y desde finales de la decada de 1930 e inicios de la siguiente, como creador de una literatura que subvierte los canones vigentes en Hispanoamerica: asi lo demuestra, aunque lateralmente, la Antologia de la literatura fantastica y, de manera contundente, El jardin de senderos que se bifurcan y Ficciones; en 1949, para cerrar la decada y en plena consolidacion, El Aleph. En adelante, ademas de seguir cultivando el poligrafismo, la docencia y las conferencias, Borges sera requerido por los premios y los doctorados honoris causa, al tiempo que atestigua una profusa actividad critica en torno de su obra.

Quise ofrecer este descabalado y limitadisimo recuento, porque Borges esencial rehuye una seleccion cronologica, es decir, opta por un criterio en que se privilegia la obra mas influyente, esencial, de Borges: en primera instancia, incluye Ficciones y El Aleph completos, y ningun relato mas; luego, otra novedosa decision, una seleccion de ensayos que van desde Inquisiciones hasta Borges oral; por ultimo, el apartado "Poesias" ofrece una somera muestra de la lirica borgeana. La edicion, al parecer, corrio a cargo de Jose Luis Moure, quien firma el apartado "Esta edicion". Los textos seleccionados -dice el editor"siguen en su mayor parte la edicion de las Obras completas del autor (edicion critica anotada) por Rolando Costa Picazo", por un lado; por otro, "se ha procurado una transcripcion cuidadosa y, cuando fue necesario, se corrigio sin indicacion algun desliz sobreviviente en las reediciones" (p. cxlvi).

Aparte de una "Presentacion", una infortunada "Guia bibliografica" y un "Glosario" con las definiciones de voces lunfardas y otras del "espanol general de dificil comprension", llaman la atencion los siete estudios criticos previos a la antologia y los cuatro posteriores a ella. Debido a que no profundizare sino en algunos de estos ensayos que explican y amplian el sentido de los textos antologados, me parece que su enumeracion puede sugerir el alcance de las, en su mayoria, novedosas propuestas de lectura: "Jorge Luis Borges, escritor argentino", de Teodosio Fernandez; "Borges ensayista. La etica de un lector inocente", de Alberto Giordano; "Borges, el tiempo y la logica del asombro", de Dario Gonzalez; "Fulgores y regresos: borgiastica", de Noe Jitrik; "Borges y la poesia", de Santiago Sylvester; "Borges: la opcion por la brevedad", de Graciela Tomassini; "Los manuscritos de Borges", de Victor Aizenman; "Un estudio de caso en las opciones lexicas de Borges: develar y debelar", de Jose Luis Moure; "Borges en colaboracion: la conversacion interminable", de Nora Catelli; "Las politicas de Borges: entre la vanguardia y el peronismo", de Jorge Panesi, y "Un fragmento del recuerdo: textos fantasmas y escritura en Borges", de Juan Pablo Canala.

Impelido por mi debilidad filologica, comentare sucintamente dos articulos relacionados con los procesos escriturales de Borges: el de Victor Aizenman y el de Juan Pablo Canala. A mi juicio, ambos vinculados con asuntos propios de la genetica textual. En el primer caso, Aizenman ubica en su justa dimension la reciente recuperacion de revistas o de ejemplares anotados por Borges y el hallazgo de numerosos manuscritos. Mas descriptivo que exegetico, "Los manuscritos de Borges" contribuye a dar una idea del valor filologico (y aun economico) de estos documentos que, indudablemente, alimentan y desafian, al mismo tiempo, a la critica especializada.

Ahora bien, Aizenman declara que "el estudio de los manuscritos de Borges, sin embargo, esta condenado a la parcialidad" (p. cxxxv). Considero, por mi parte, que no hay ejercicio del criterio que escape a esta condena; por el contrario, la critica imparcial constituye una ilusion. Ademas, me pregunto si el "librero anticuario de Buenos Aires" (p. cxxxvii) no alude con esta declaracion al tan anunciado estudio de Daniel Balderston, How Borges wrote? (publicado finalmente, despues de que se hubo proyectado para 2017, en mayo de 2018, en la University Press of Virginia), sobre los manuscritos borgeanos. Intuicion que se refuerza cuando sostiene que "no menos risuena es la atribucion de la marca [mucho menor que]Haber[mucho mayor que] a esos [mucho menor que]cuadernos[mucho mayor que] en que incurrio el apresuramiento de algunos comentaristas, ignorantes de que, cualquiera haya sido el soporte, Borges solo utilizaba el recto de cada hoja y que por tanto la supuesta [mucho menor que]marca[mucho mayor que] que exhibe su encabezamiento no es sino el asiento opuesto al [mucho menor que]Debe[mucho mayor que] del dorso de la misma hoja..." (p. cxxxv). Hasta donde entiendo, Aizenman lanza su diatriba contra Balderston, quien en el catalogo de la exposicion de manuscritos de Borges en la Biblioteca Nacional comenta sobre el correspondiente a "Examen de la obra de Herbert Quain": "Aqui observamos un circulo negro que esta cabeza abajo arriba, al lado de la marca Haber" (Borges, el mismo, otro, p. 17).

Aizenman, a mi juicio, ofrece un valioso aporte al exhibir y describir los diversos documentos borgeanos que ha coleccionado; tambien aprovecha para cuestionar los usos de estos materiales y, de paso, conmover a las autoridades para que compren su coleccion con el argumento -valido, por supuesto- de que muchos de ellos han sido adquiridos por universidades extranjeras o estan en posesion de profesionales o de coleccionistas -como el-: "La patria de su nacimiento tiene aun una deuda con este tesoro patrimonial. Parte de la riqueza bibliografica argentina ha partido hacia el exilio, empujada por la desidia o el desinteres. La historia no deberia repetirse" (p. cxxxvii). Seria deseable que alguna institucion publica, argentina o no, acudiera al llamado.

Influido, acaso, por el magno proyecto de Balderston sobre los manuscritos de Borges, Juan Pablo Canala confecciono un iluminador estudio de las diferentes ediciones de Evaristo Carriego. En "Un fragmento del recuerdo: textos fantasmas y escritura", va mas alla: pone al descubierto los resortes de una poetica que linda con la alquimia, es decir, revela como Borges emplea, digamos, la Enciclopedia Britanica como una referencia bien identificada en sus manuscritos; pero conforme se acerca a una version publicable tiende a borrar el palimpsesto de la fuente, la afantasma ("Sobre la base de estos materiales el autor corrige, pule y edita su escritura, siempre tendiente a borrar esas referencias que quedan silenciadas y que la invocacion de sus originales hace visible", p. 610). Ahi no queda el experimento borgeano, pues, ya publicado el texto, es objeto de nuevas intervenciones, tratese de publicaciones periodicas o de primeras ediciones que el autor dejo enterradas en los anaqueles de la Biblioteca Nacional o en su propio acervo o que, en fin, pasaron a manos de coleccionistas.

Aun cuando la recuperacion de todos los testimonios manuscritos de Borges (esquemas, borradores, anotaciones, etc.) resulta una quimera -por lo que el critico solo puede asomarse a la punta del iceberg-, la exhumacion de muchos de ellos permite reconstruir los imaginables avatares de la escritura borgeana. Con minuciosidad y certidumbre, Canala deconstruye procesos irrepetibles de lectura y escritura en que Borges adopta y adapta creativamente los insumos de la cultura literaria: "La escritura de Borges esta hecha del modo en que la cultura se manifiesta en la mediacion que existe entre un texto leido o recordado y la escritura que se fija a traves de una nota aislada en la pagina de guarda de un libro o de un manuscrito. Leer en esos originales, como si se tratara de una bitacora de elaboracion, sea esta de ensayos o ficciones, responde de forma recurrente a la mencion de una lectura que se atesora en las notas autografas de sus libros leidos y de las primeras redacciones de sus originales manuscritos" (p. 610).

Para cerrar mi comentario, quisiera advertir al lector de Borges esencial sobre determinados equivocos que el mismo Borges habria inducido con su mania de duplicar titulos y reescribir compulsivamente:

1) "Sobre los clasicos" es el titulo de dos ensayos y no de dos versiones de un ensayo; uno publicado por vez primera en Sur (num. 85, octubre de 1941, pp. 7-12), el cual iniciaba "En el atardecer del doce de mayo..."; luego, su hacedor lo recupera en Paginas de Jorge Luis Borges seleccionadas por el autor (est. prel. de Alicia Jurado, Buenos Aires, Celtia, 1982, pp. 228-231) con la fuente original trucada, "Sur, Buenos Aires, No 298-299, enero-abril de 1966", es decir, inserta una deliberada anacronia, porque esta ultima referencia pertenece a otro ensayo homonimo con el incipit "Escasas disciplinas habra.", recogido en la tercera edicion de Otras inquisiciones (Emece, Buenos Aires, 1966, pp. 259-262) de la Coleccion Obras Completas de Jorge Luis Borges.

Ajeno a estas minucias, Alberto Giordano sostiene que Borges escribio dos ensayos titulados "Sobre los clasicos": "el primero y mas conocido ocupa las ultimas paginas de Otras inquisiciones a partir de la edicion de 1966", mientras que "la otra version de [mucho menor que]Sobre los clasicos[mucho mayor que] tambien ayuda a situar los alcances eticos de los gestos ensayisticos de Borges que desoyen los imperativos de la Tradicion" (p. xxxix). A mi parecer, Giordano establece una relacion inversa por el desconocimiento de las fuentes originales: emplea las versiones de las Obras y de Paginas de Jorge Luis Borges seleccionadas por el autor; por ello desconoce que el primer ensayo "Sobre los clasicos", aunque menos conocido, se publico primero en 1941, y "la otra version", en 1966. Si no lo justifica, el malintencionado cruce de fechas que Borges imprime en 1982 aminora el desatino, que aparece reforzado en el asiento correspondiente de la bibliografia: "Borges [1982b]: Borges, Jorge Luis, [mucho menor que]Sobre los clasicos[mucho mayor que], en Paginas de Jorge Luis Borges seleccionadas por el autor, estudio preliminar de Alicia Jurado, Buenos Aires, Celtia, 1982. Publicado por primera vez en Sur, [n.sub.os] 298-299, 1966" (p. 616). Este testimonio, sin embargo, reproduce el ensayo publicado, como dije, originalmente en 1941.

Asimismo, para mayor descargo de Giordano, quisiera anadir que las editoras de Borges en "Sur", Sara Luisa del Carril y Mercedes Rubio de Zocchi, ignoran que Borges escribio dos ensayos, separados por veinticinco anos, con identico titulo, primero; luego, insertan una fecha erronea de la incorporacion de "Sobre los clasicos" a Otras inquisiciones, como se observa en el "Indice cronologico" de Textos recobrados (1931-1955): "[82] Sobre los clasicos [Articulo], Ano X, No. 85, octubre. En Otras inquisiciones; Emece Editores, 2a. ed., 1964".

Otra confusion. Hasta donde conozco, la prosa "Un infierno" aparecio como parte de "Confesiones" (firmado por Francisco Bustos), junto con "Dreamtigers", "Los espejos velados" y "Las unas" (Critica. Revista Multicolor de los Sabados, num. 58, 15 de septiembre de 1934, p. 7). Mientras los tres restantes experimentaron mas de una recontextualizacion antes de ser recogidos definitivamente en El Hacedor, "Un infierno" se convirtio en la "Posdata" de "La duracion del infierno" ( Sintesis, Buenos Aires, num. 25, junio de 1929, pp. 9-13), ensayo que a su vez fue recogido en Discusion (M. Gleizer, Buenos Aires, 1932, pp. 129-138). Al respecto, en su novedoso ensayo sobre las ficciones breves de Borges, Graciela Tomassini explica: "Como sucede cuando leemos a Borges, unos textos resuenan en otros. [mucho menor que]Inferno, I, 32[mucho mayor que] es una de las primeras incursiones borgesianas en la ficcion brevisima. Como se recordara, fue incluida en la serie [mucho menor que]Confesiones[mucho mayor que] ([RMS 2, 54 (18-8-1934): 7], con el titulo [mucho menor que]Un infierno[mucho mayor que]; reproducida en Ciclon, La Habana I, 3 [mayo de 1955] ya con el titulo con que aparece en El hacedor)" (p. cxiv). Por una parte, desconoce que "Un infierno" tiene una historia textual mas antigua; por otra, acaso por la familiaridad de los titulos, erradamente lo convierte en "Inferno, I, 32". Segun puede constatarse, esta ultima prosa nada tiene que ver con "Un infierno"; ademas, en el numero 54 de la Revista Multicolor de los Sabados, del 18 de agosto de 1934, Borges publico una resena sobre Tierra mia, de Arturo Capdevila, no las mencionadas prosas de "Confesiones".

2) Aun cuando el editor declara que, en esta edicion de Borges esencial, "se corrigio sin indicacion algun desliz sobreviviente en las reediciones", no identifico uno que ha pervivido durante mas de cuatro decadas: segun mi pesquisa, en la edicion de las Obras completas de 1974 se introduce una penosa errata en "Tlon, Uqbar, Orbis Tertius": el volumen "XLVI" de The Anglo-American Cyclopaedia, en tres de las cuatro ocasiones en que se cita, aparece trasmutado en el "XXVI" (pp. 435-437). La edicion de Costa Picazo y, por lo tanto, Borges esencial (pp. 16-17) mantienen esta leccion que no aparece en el manuscrito del cuento ni en la version de Sur (Buenos Aires, num. 68, mayo de 1940) ni en la de El jardin de senderos que se bifurcan (1941) ni en la princeps de Ficciones (1944) ni en la correspondiente de la Coleccion Obras Completas de Jorge Luis Borges (1956).

3) Algunas citas anacronicas. He aqui un largo fragmento del articulo de Santiago Sylvester:
La voluntad de pertenecer a un sitio y de escribir con palabras o jerga
de la tribu no sucede en todos los poemas, lo que hubiera sido un
abuso, pero resuena por ejemplo en "El truco", donde "una lentitud
cimarrona/va demorando las palabras" o en el poema "Caminata"
cuando "Olorosa como mate curado/la tarde acerca agrestes lejanias".
Hay expresiones buscadamente portenas: "me agradan todas las formas
estroficas, siempre que no sean barulleras las rimas". Y tambien, muy
simbolicamente, en Fervor de Buenos Aires acepta su ciudad desde el
titulo, lo ratifica en el Prologo (suspendido en ediciones futuras) y
se despide de Europa: "esta ciudad que yo creia mi pasado/es mi
porvenir, mi presente;/los anos que he vivido en Europa son
ilusorios,/yo estaba siempre (y estare) en Buenos Aires" (pp.
lxxxvi-lxxxvii).


Aun cuando Sylvester simula citar la primera edicion de Fervor de Buenos Aires para confirmar que, desde su vuelta a Argentina a principios de los anos veinte, Borges se siente unido a su ciudad natal, en realidad maneja una edicion distinta, porque en 1923 se leia en "El truco": "Una gauchesca lentitud/va refrenando las palabras"; en "Arrabal": "y senti Buenos Aires/y literaturice en la hondura del alma/la viacrucis inmovil/de la calle sufrida/y el caserio sosegado"; en "Caminata", omite el articulo indefinido: "Olorosa como un mate curado". La mayoria de las lecciones que ofrece Sylvester se introduce en Poemas (1922-1943); las menos, en 1969.

Por el contrario, cuando Teodosio Fernandez se refiere a los mismos versos de "Arrabal", declara la edicion que emplea (lo que explica la variante del ultimo verso) y, de paso, senala su caracter anacronico: "Estas evidencias dejan patente la verdad esencial que dos versos anadidos tardiamente al citado poema [mucho menor que]Arrabal[mucho mayor que] -los leo en Poemas (1922-1943)- se animaban a declarar: [mucho menor que]Los anos que he vivido en Europa son ilusorios./Yo siempre he estado (y estare) en Buenos Aires[mucho mayor que]" (p. xxix).

4) Finalmente, unas erratas de la "Guia bibliografica": en la entrada de 1929 dice que Cuaderno San Martin merecio el "[2.sup.o] Premio Municipal de Literatura" (p. cxxn); este premio, sin embargo, fue adjudicado a El idioma de los argentinos en 1928. En la de 1941, "Poemas 1923-1943' (p. cxxii): el titulo es Poemas (1922-1943). En la de 1946, "Los mejores cuentos policiales ([1.sup.a] serie), antologia, en colaboracion con Adolfo Bioy Casares" (p. cxxiii); esta primera serie es de 1943, no de 1946. En la de 1957: "Manual de literatura fantastica, en colaboracion con Margarita Guerrero" (p. cxxiv); el titulo correcto: Manual de zoologia fantastica, que en 1967 se convierte en Libro de los seres imaginarios (al cual, por cierto, la "Guia bibliografica" fecha en 1968, p. cxxv). Por ultimo, una pifia colosal: se dice que en 1942 Borges gano el "[2.sup.o] Premio Nacional de Literatura por El jardin de senderos que se bifurcan. La revista Sur publica un numero especial en su desagravio, por no habersele concedido el primer premio" (p. cxxiii). Efectivamente, en 1942, Borges sometio El jardin de senderos que se bifurcan al Premio Nacional de Literatura, convocado por la Comision Nacional de Cultura, pero no obtuvo ningun premio; resultaron galardonados otros autores de renombre menor: Eduardo Acevedo Diaz, con la novela Cancha larga, obtuvo el primer lugar y un premio de 20 000 pesos; Cesar Carrizo, con la novela historica Un lancero de Facundo, el segundo, dotado de 12 000 pesos; y Pablo Rojas Paz, con la coleccion de cuentos El patio de la noche, el tercero, de 8 000 pesos. Estos resultados excluyeron a Borges del premio: no le correspondio ninguno, por lo cual Jose Bianco organizo el mencionado "Desagravio a Borges" desde las paginas de Sur, en julio de 1942.

Con todo y los detalles que he senalado, Borges esencial y la serie de estudios que lo acompana demuestran que hay todavia mucho por hacer en torno de Borges; mas aun desde la perspectiva filologica, porque la critica se ha dedicado a la exegesis, al estilo, a los temas, etc., pero ha descuidado -no siempre por su voluntad- otros aspectos de la obra borgeana relacionados con la genetica y la critica textuales que contribuirian a fijar el texto e identificar fechas y soportes de las diversas transformaciones y, por ende, a evitar confusiones embarazosas como las aqui referidas.

ANTONIO CAJERO

El Colegio de San Luis

acajerov@hotmail.com

DOI: 10.24201/nrfh.v67i1.3477

Recepcion: 19 de febrero de 2018; aceptacion: 27 de junio de 2018.
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Author:Cajero, Antonio
Publication:Nueva Revista de Filologia Hispanica
Date:Jan 1, 2019
Words:3595
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