Printer Friendly

Borges, al-Mundir de Hira y la loteria de Babilonia.

La pasion de Jorge Luis Borges por la literatura arabe es un topico a la hora de abordar su obra, y aunque es un hecho incontrovertible, no deja, como todos los topicos, de simplificar y aun de esconder en parte la gran cantidad de obras y temas procedentes de la literatura arabe clasica que este escritor uso como base para algunas de sus obras. El recurso a temas literarios arabes en la obra de Borges fue mucho mas alla de la utilizacion de las Mil y una noches, tema sobre el que ya hay bibliografia (Gonzalez; Espejo, 'Isa Majluf) y que podemos considerar casi agotado, pues el analisis de las traducciones del arabe al ingles que llevo a cabo el mismo Borges de las distintas ediciones de esta obra apenas dejaba espacio para nuevos estudios. En este sentido es necesario recordar que el propio autor argentino hizo afirmaciones en alguna ocasion que resultan un tanto llamativas en una persona de su formacion filologica (Borges, Biblioteca 95):
   No he incurrido en la moderna pedanteria de elegir la version mas
   fiel; he buscado la mas grata de todas, la del orientalista y
   numismatico frances Antoine Galland, que, a partir del ano 1704,
   revelo las noches a Europa. Acentuo lo magico de la obra, abrevio
   sus demoras y omitiO lo escabroso. Burton ha senalado que poseia el
   infrecuente don de narrar. Sin el estimulo preliminar de Galland no
   se habrian intentado las traducciones ulteriores. Es nuestro
   bienhechor.


Por esta razon considero necesario abordar el estudio de la influencia de la literatura arabe en la obra de Borges a traves de otras fuentes literarias e historicas de la cultura arabo-islamica que hasta el momento no han recibido atencion y que pueden proporcionar algunas claves para abordar la obra de este genial escritor.

La decidida inclinacion de Borges por el estudio de las literaturas germanicas, de la que nos ha quedado como muestra su estudio Literaturas germanicas medievales, ha contribuido sin duda a desviar en gran medida la atencion de este interes desmedido de Borges por las literaturas de Oriente Medio. El escritor argentino estuvo muy influido en su juventud por Rafael Cansinos Assens, del que en su biografia afirma: "Aun me gusta pensar en mi mismo como su discipulo" (Ensayo 42). Cansinos Assens tenia una gran aficion a la literatura hebrea -al parecer se convirtio al judaismo- y a la arabe, de la que llego a traducir Las Mil y una noches de una forma elogiada por el propio Borges.

"La loteria de Babilonia" es un cuento que forma parte de Ficciones, y el argumento es realmente singular: en Babilonia la celebracion de los sorteos de la loteria comienza a incluir no solo premios en metalico, sino tambien algunas multas para los que participen, y tengan la mala suerte de comprar un numero "desgraciado", lo que da mas emocion a dicho sorteo. Con el tiempo la organizacion de la loteria deja de vender numeros, incluye a toda la poblacion y sortea la posicion de cada persona en la ciudad hasta el siguiente sorteo, desde su posicion social (esclavo o consul) hasta castigos corporales (amputaciones, flagelaciones ...).

El estudio de este cuento se ha centrado por lo general en la comparacion del funcionamiento monstruoso del estado -absorbido por la organizacion de esta loteria- que recuerda en muchos aspectos a la obra de Kafka y a su descripcion de la manipulacion que sufre el ser humano por los grandes poderes de un estado totalitario. Es obvio que estos temas estan muy presentes en la elaboracion de este cuento, y la admiracion de Borges por Kafka ya ha sido glosada en otras ocasiones (Borges y Ferrari, Dialogos 68-74). Sin embargo tenemos que considerar que esta influencia se centra en el anadido de algunos elementos a la obra, pero no en la misma genesis de la misma, que podemos buscar en una narracion arabe relativa a la antiguedad preislamica: la de los dias fastos y nefastos del rey al-Mundir de Hira.

Al-Hira fue un pequeno principado establecido por el reino persa sasanida en el siglo VI d.C. en su frontera con los arabes: dado que los persas ocupaban Mesopotamia -a la que dieron su nombre actual de pequeno Iran: Irak- tenian que evitar las frecuentes incursiones que realizaban los beduinos contra las tierras cultivadas de sus dominios. Precisamente la primera mencion historica a los arabes -a los que llama ya por este nombre- fue una inscripcion asiria en la que se mencionaban las incursiones de los beduinos contra los dominios de los reyes de Ninive, que se correspondian de forma aproximada con los de Persia en Irak. Las incursiones contra Sawwad, una tierra particularmente rica del sur, preocuparon al emperador de Persia durante mucho tiempo. La forma de evitarlas fue la creacion de un pequeno estado regido por la tribu arabe dominante en la zona mas cercana al Eufrates, los lajmies. Esta tribu repelio los ataques tanto de los beduinos de las demas tribus como de los gassanies, tribu arabe aliada de los bizantinos, con la que durante las guerras entre los dos imperios debieron enfrentarse en numerosas ocasiones. Este estado tapon cayo un par de decadas antes de la llegada del Islam a la zona, y no entro nunca en conflicto, por tanto, con los musulmanes.

Los lajmies instalaron su corte en la ciudad de al-Hira (Kister, Guidi, L'Arabie 15-20; Yawdi Ali, Tarij; Rice, Oxford), cerca del lugar en el que posteriormente se instalaria la ciudad de Bagdad y de donde, antiguamente, se alzo la capital de Mesopotamia, la ciudad de Babilonia. En realidad la cercania de estas ciudades entre si llevo al arabista Hitti a considerar a todas las ciudades fundadas en esta region una misma ciudad -[??] aunque le falten algunas muy importantes como la misma al-Hira o Madain!-, cuya continuidad solo se habia visto alterada por la caida de los estados que las erigieron, y que dominaban la region central de Irak, alli donde mas se acercan el Tigris y el Eufrates antes de volver a ensancharse en el sur (Hitti, Oties 85):
   The region around Bagdad saw the rise and fall of more capital
   cities than perhaps any region of comparable size. Here flourished
   the earliest ones known to history, the Sumerian city states, such
   as Uruk, the Erech of Genesis 10:10. These were the cradle of our
   civilization. They were followed by Agade (Accad of Gen 10:10),
   capital of Sargon, the first known Semitic monarch, and of Babylon,
   seat of Hammurabi and Nebuchadnezzar. A successor of Alexander the
   Great founded twenty miles southeast of the Baghdad site a city
   named after him to serve as capital of the eastern wing of this
   kingdom. Opposite Seleucia on the east bank of the Tigris rose
   Ctesiphon, capital of the ancient kingdom of Partia and of the
   Sasanid Persia. The Arab capital can be said to have fallen heir
   to all these capitals ...


La prosperidad del reino de Hira fue proverbial, y hasta alli acudian gentes de muy lejanas tribus, para conseguir recompensas mediante sus versos de alabanza de los grandes reyes lajmies: al-Mundir, al-Numan; la custodia de las fronteras del imperio sasanida y el comercio con otras zonas tanto de Arabia como de la India permitian unos dispendios que en la dura forma de vida beduina pasaron pronto a ser proverbiales, en especial los regalos de cientos de camellos a los poetas por sus poemas panegiricos, que ayudaban a los lajmies a consolidar su fama. Tambien paso a formar parte de la leyenda la forma despotica de comportarse de los reyes de Hira con los que acudian a vedes, pues fueron varios los cortesanos que pagaron con sus vidas las ocurrencias de los reyes: Ibn Ammar, Abid b. al-Abras o Tarafa b. al-Abd sufrieron esta forma de actuar en su piel, y recibieron la muerte como castigo a unas ofensas imaginarias a los reyes de al-Hira. Otros muchos hubieron de aguantar insultos y el comportamiento despota de los reyes lajmies, de los que se resarcieron criticando su falta de hospitalidad en poemas, que era la forma de divulgar las noticias en la Arabia preislamica -el diwan de los arabes, como lo llamo el califa Umar.

En una de las fiestas que organizaba el rey al-Mundir III, este se excedio bebiendo y ordeno asesinar a dos de sus amigos, crimen del que se arrepintio apenas se hubo repuesto de la borrachera. El consumo de vino en la Arabia preislamica era muy frecuente, y los caballeros tenian como punto de honor no dejar de beber -y de invitar a beber a sus huespedes- hasta que estuviera terminado el barril. En ocasiones este vino se aguaba para que fuera menos fuerte, de la misma forma que solia hacerse en el mundo romano, aunque en otras ocasiones el vino no era mezclado, con lo que sus efectos eran devastadores. Quiza esta sea la razon por la que El Coran prohibio su consumo.

En honor de sus amigos perdidos, el rey al-Mundir creo la institucion del dia fasto y el dia nefasto; un dia al ano el rey concedia al que se le acercara cien camellos negros, tesoro que en la Arabia yahili tenia un valor extraordinario, y podia conseguir para su propietario mercancias valiosas a cambio: oro, caballos y camellos, mujeres, seda o especias, armas ...; en cambio habia otro dia al ano en que ordenaba ejecutar al que se le aproximara, vertiendo su sangre sobre dos rocas cerca de las que estaban las tumbas de los dos amigos asesinados -las gariyyan- y muriendo asi desangrada la victima escogida. Estas dos piedras con forma de obelisco estaban al parecer dedicadas a la diosa Uzza, una de las tres mas importantes del panteon arabe antes de la aparicion del Islam (Guidi 34). Una de las victimas, segun sabemos gracias a las Mufaddaliyat, traducidas por el orientalista ingles Lyall, fue uno de los mas grandes poetas de la Arabia preislamica: Abid b. al-Abras. Este gran poeta recibio la gracia de emborracharse y quedar inconsciente antes de ser herido para ser desangrado sobre las piedras al-gariyyan.

La narracion mas conocida en la historia de la literatura acerca de estos hechos es la que recogio el gran antologo Abu-l-Faray al-Isfahani a finales del siglo X. He preferido conservar tambien la cadena de transmisores inicial para que sea mas evidente la forma de transmision oral de este tipo de saberes, y para que resulte claro que la forma de narrar siguiendo la estructura de las 'munecas rusas' no llego a la literatura arabe a traves de la persa, sino que era muy comun anteriormente (Al-Isfahani 86)
   Me contaron Muhammad b. Umran al-Mu'addib y Ama, que dijeron:
   "Nos narro Muhammad b. Ubayd, que senalo: "Me conto esto
   Muhammad b. Yazid b. Ziyad al-Kalbi, que lo sabia por al-Sarqi b.
   al-Qutami, que dijo: "Habian acudido invitados a la mesa de
   al-Mundir b. Ma' al-Sama' dos hombres de la tribu de Asad, uno de
   ellos era Jalid b. al-Mussallil y el otro era Amr b. Masud b.
   Kalad. (Ellos dos) enfurecieron al rey por lo que dijeron, y este
   ordeno que excavaran para cada uno de ellos una fosa a las afueras
   de al-Hira, que los pusieran en dos ataudes y que los enterraran en
   las fosas. Hicieron esto con ellos y cuando amanecio (al-Mundir)
   pregunto por ellos. Le contaron sus muertes, se arrepintio y le
   causo un gran pesar. Sobre Amr b. Masud y Jalid b. al-Mussallil, los
   dos hombres de Asad, dijo un poeta de su tribu:

   --[??]Tumba que estas junto a las casas de la gente de Muharriq son
   abundantes los rayos y los truenos a tu alrededor!

   --El lamento, aunque sea abundante jes corto para llorar tu suerte!
   Aunque llore [??]es para la tristeza para lo que fui criado!
   Al-Mundir cabalgo hasta que llego a ver el lugar en el que estaban
   enterrados y ordeno construir los al-Garriyan sobre ellos, y se
   impuso dos dias al ano en que se sentaba junto a ellos. Uno de los
   dos dias se llamaba dia de al-naim (dia de dicha) y el otro dia de
   bu's (dia de desgracia). El primero que llegaba a el el dia de
   dicha, le concedia cien camellos sawma, es decir, negros, y el
   primero que llegaba ante el el dia de desgracia le daba una cabeza
   de un turon negro y ordenaba que fuera degollado, y frotaba con su
   sangre los Gariyan.


Esta misma narracion y con una forma muy similar, aunque mas breve aparece en la obra de Ibn Qutayba (311). Por supuesto nadie conocia cuando habian de celebrarse estos dias, y solo podia saberse cuando el rey lo anunciaba al primero que se presentaba ante el, con lo que resultaba imposible procurar beneficiarse del dia fasto o huir del nefasto, pues era un hecho completamente aleatorio, como demuestra que una de las victimas, Abid b. al-Abras, fuera una persona de confianza del propio monarca. La costumbre de dejar desangrarse a las victimas sobre el altar era normal con los animales, y una forma de aplacar el espiritu de los muertos, que en caso de no haber sido vengados podian llegar a atacar a los vivos; esta practica se hacia, hemos de insistir, de forma habitual con animales, como los camellos. En las tumbas de dos de los mayores heroes de la epoca, Rabia b. Mukaddam (Ramirez), y Amir b. Tufayl (Amaldi, Blachere 275) se rendia culto a sus espiritus (Al-Mubarrad 768) de esta manera, cortando los jarretes a los camellos y dejandoles morir desangrados sobre la tumba:
   Se detuvo un hombre junto a la tumba de al-Nuyasi y se compadecio
   de el. Dijo: "Si no fuera porque las palabras no podrian abarcarte
   y la descripcion, con ser prolija y minuciosa, quedaria corta, te
   alabaria. Luego desjarreto su camelia sobre la tumba y dijo:
  (Metro tawil, rima lam)

   --[??]Desjarret, sobre la tumba de al-Nuyasi a mi camella!
   [??]con la blanca encolerizada (1) se la dedica su ensalzador!

   --En la tumba de un hombre que, si yo hubiera muerto antes
   que el, sin duda habria dedicado en mi tumba su montura.


El sacrificio de seres humanos producia repulsion y terror ya en aquel momento, y ni siquiera el propio al-Mundir III b. Ma al-Sama', el rey mas poderoso de la Arabia anterior al surgimiento del Islam, fue capaz de mantener dicha costumbre hasta el final de su reinado, y su barbara aplicacion concluyo con una leyenda muy semejante a la griega de Damon y Pitias, la de Hanzala y Sarik.

Las obras de los distintos orientalistas europeos y norteamericanos que se ocuparon, a mediados del siglo XIX y comienzos del s. XX, de la historia de Arabia antes de la llegada de Mahoma, no dejaron de hacerse eco de esta narracion: tanto Caussin de Perceval como Ch. Lyall o I. Guidi anadieron esta narracion a sus obras, que ademas fueron aprovechadas por otros autores, divulgadores de la historia de la antigua Arabia, aunque quiza no haya gozado de la fama de otras narraciones de la Arabia preislamica, como la referente a Antara o a las guerras entre las grandes coaliciones beduinas, como las de Basus o Dahis y Gabra'. Todas estas narraciones fueron traducidas al ingles en la revista Journal Asiatique, en la que los investigadores y viajeros britanicos del siglo XIX vertieron un caudal interminable de conocimiento, o en las monografias publicadas por estos mismos viajeros en las prensas de la universidad de Cambridge. Posiblemente la obra mas accesible para el gran publico en la que fue incluida esta narracion es la de Nicholson (43-44), que a falta de estudios acerca de la recepcion de estudios de orientalismo en Argentina durante el siglo XX, pueda damos el eslabon necesario para que Borges conociera dicho texto.

Una de las referencias que hace Borges en el texto de "La loteria de Babilonia" y que nos ayudan a llegar a esta conclusion es su descripcion de una de las cosas que llevo a cabo el personaje-narrador durante una de las funciones que le caian en suerte tras el sorteo (Borges 53): En el crepusculo del alba, en un sotano, he yugulado ante una piedra negra toros sagrados.

Los gariyyan tambien son descritos como piedras negras, y el hecho de que aparezcan en esta misma narracion, en Babilonia, ciudad continuada en el espacio y en el tiempo por la de Hira, resulta muy significativo. En el caso de tratarse de otro escritor ya resultaria una coincidencia sorprendente, pero en el caso de Borges, un autor con una cultura vastisima y con una fuerte atraccion por la cultura arabe, parece imposible.

La particular concepcion del espacio y el tiempo que podemos observar en la obra de este escritor es otro de los elementos que nos llevan a la conviccion de que empleo esta leyenda arabe en la configuracion de "La loteria de Babilonia". El tema del espacio y el tiempo en la obra de Borges ha sido uno de los temas que mas han llamado la atencion de la critica a la hora de abordar la obra de Jorge Luis Borges, ya que en cierta forma son los autenticos protagonistas de toda su produccion. La reelaboracion de los distintos temas literarios una y otra vez, en las distintas culturas, crea temas literarios que se confunden en el espacio -el mundo de la Antiguedad, el mediterraneo y Oriente Medio- y el tiempo -imperio romano o arabe-. En esta concepcion, Ulises no seria sino el primero de la larga serie de viajeros que, con Simbad, surcan los mares para descubrir las maravillas del mundo y servir de materia a las narraciones de Sherezade -en persa: la nacida de la ciudad-. Esta reformulacion incesante de las antiguas leyendas y narraciones mitologicas, anadiendoles un contenido nuevo y que recoge ideas contemporaneas--como las de Kafka- es una de las caracteristicas mas sobresalientes en la obra de Borges, de la que quiza el mejor continuador sea Micbel Tournier. Si bien este es un rasgo que se puede apreciar en muchos de sus cuentos, quiza el mas relevante en este sentido sea "El Inmortal".

Seria muy necesario trazar los antecedentes literarios de otros cuentos de Borges, pues en muchos de ellos parece advertirse un origen arabe, siguiendo la particular forma de escribir que hizo suya este genial escritor: retomar un tema tradicional de la cuentistica tradicional y darle un nuevo contenido a traves de su remodelacion. Este parece ser el caso del Laberinto de los reyes y de las alusiones a Averroes, y apenas podemos resistimos a la comparacion entre la enciclopedia de su cuento "Tlon, Uqbar, Orbis Tertius" con la historia de los Ijwan al-Sala' (Hermanos de la Pureza) y de los opusculos que repartlan en secreto en la Bagdad de los abbasies que alumbro tambien las narraciones de Las Mil y una noches. Tanto la naturaleza secreta de la organizacion que preparaba la enciclopedia como el hecho de describir un mundo imaginario nos llevan a suponer una relacion con la obra borgesiana.

Cualquier comparacion entre los textos que hemos traido a colacion en este articulo y el cuento de Borges pone de relieve la originalidad de las concepciones y de la forma de escribir de este escritor, cuya adscripcion voluntaria y declarada a esa forma neo-tradicional de reelaborar las narraciones y leyendas antiguas no resta valor, en modo alguno, a su obra literaria. Sin embargo para poder apreciar la profundidad de la tarea que acompana a cada uno de sus trabajos literarios es necesario un estudio detallado de sus fuentes literarias.

"Yo debi estudiar mas las literaturas orientales".

Considero que esta modestisima frase del propio Borges, destacada ya en su dia por Gonzalez (121), debe servir de estimulo a los especialistas en la obra de este genial escritor, posiblemente uno de los mas cosmopolitas de la literatura en espanol del siglo XX, para desentranar la genesis de otros muchos temas literarios presentes en sus obras que tienen por origen las tradiciones literarias de Oriente Medio, y espero que en los proximos anos los mismos estudios sobre su obra comenzados por parte de la critica arabe permita avances insospechados en el conocimiento de la elaboracion literaria de Borges.

(1) Es decir, la espada.

BIBLIGRAFIA.

Amaldi, D. "Amir b. al-Tufayl, ra'is destituito", Studi arabo-islamici in onore di Roberto Rubinacci. Napoles, 1985. 9-14.

Borges, Jorge Luis. Biblioteca personal, Madrid: Alianza, 1988.

Borges, Jorge Luis. "La loteria de Babilonia" en Ficciones. Barcelona: Circulo de Lectores. 1972. 53-59.

Borges, Jorge Luis. Un ensayo autobiografico. Barcelona: Galaxia Gutenberg, Circulo de Lectores y Emece. 1999.

Borges, Jorge Luis, Osvaldo Ferrari. "Kafka puede ser parte de la memoria humana" en Dialogos. Barcelona: Seix Barral. 1992.

Espejo, C. "Borges y los arabes". Philologia Hispalensis, VII (1986). 103-112.

Gonzalez Ferrin, E. "El Islam de Borges" Philologia Hispalensis. VII (1986). 113-122.

Guidi, I. L'Arabie Preislamique. Paris. 1921.

Hitti, Ph. K. Capital Cities of Arab Islam. Mineapolis: University of Minnesota Press. 1973.

Ibn Qutayba. Kitab al-Ma'arif. Gottinga, 1850.

'Isa Majluf. Al-Ahlam al-masriqiyya: Borges fi mutahat "Alf layla wa layla". Beirut: Dar al-nahar. 1996.

Isfahani (al). Kitab al-Agani, Beirut: Dar al-fikr li-l-yami. 1970.

Kister, M.J. "Al-Hira, some notes on its relations with Arabia". Arabica XV, 2 (1968). 143-170.

Marcos Marin, F. Poesia narrativa arabe y epica hispanica. Madrid. Gredos. 1971.

Mubarrad (al). Al-Kamil. Leipzig. 1864.

Mufaddal (al). Al-Mufaddaliyat. Londres. 1911.

Nicholson, R. A. A Literary History of the Arabs. Cambridge University Press. 1985 (reimpresion de la de 1907).

Ramirez del Rio, J. La leyenda de Cardena y la epica de al-Andalus. Sevilla. Signatura. 2001.

Rice, D.T. "The Oxford excavations at Hira". Ars Islamica 1 (1934). 51-73.

Rodriguez Monegal., Emir. Borges por el mismo. Barcelona: Laia. 1984.

Tournier, M. Le medianoche amoreux. Paris. 1990.

Yawdi Ali, Ta'rij al-arab qabla-l-Islam, Bagdad: Mayma al-ilm. 1954. IV. 6-17.

Jose Ramirez del Rio

Universidad de Sevilla
COPYRIGHT 2003 University of Pittsburgh, Borges Center
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2003 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:del Rio, Jose Ramirez
Publication:Variaciones Borges
Date:Jul 1, 2003
Words:3622
Previous Article:Ascasubi, Borges y la Lujanera.
Next Article:Fiction at the Frontiers of Narrative: Borges and Structuralism, Revisited.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters