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Bonavena, Pablo Augusto y Nievas, Flabian. Guerra: Modernidad y contramodernidad.

Bonavena, Pablo Augusto y Nievas, Flabian. Guerra: Modernidad y contramodernidad. Buenos Aires: Final Abierto, 2015, 224 paginas

Las imagenes sobre los bombardeos y las transmisiones en tiempo real sobre diferentes ataques en Medio Oriente son recurrentes en el siglo XXI. Ano tras ano, la sociedad se horroriza frente a tales acciones, pero, aun asi siguen ocurriendo sin que se generen, de manera seria, las siguientes preguntas: ?por que se efectuan de ese modo tan deshumanizado?, ?a que responden tales acciones? Ahora bien, desde las ciencias sociales, ?podriamos dar respuestas a tales interrogantes? ?Hasta que punto han avanzado las investigaciones academicas sobre el fenomeno de la guerra? Al respecto, la obra parte de la premisa de que la sociologia le ha prestado una insuficiente importancia al analisis de la guerra. Es asi que el libro Guerra, Modernidad y Contramodernidad, producto de tres anos de investigacion financiada por la Universidad de Buenos Aires, con sede en el Instituto Gino Germani, intenta explicar tales falencias dentro del campo sociologico rastreando el origen y los rasgos que cada periodo historico fue asignandole a tal fenomeno. De hecho, podemos sostener que el movil principal del analisis de la guerra realizado en la clave de continuidades y rupturas parte de la preocupacion por comprender el presente, y poder asi, mejorar las posibilidades de intervenir en la sociedad. En este sentido, Nievas y Bonavena plantean que existe una intima relacion entre las formaciones sociales y la guerra, ya que el modo social de produccion incidiria en las formas que fue adoptando a lo largo del tiempo. Entretanto, la Modernidad, entendida como un periodo historico en el cual se producen una serie de innovaciones trascendentales, ofrece a los autores el modelo clasico del fenomeno de la guerra, sobre el cual senalaran divergencias con el presente, el cual tendria expresiones contramodernas.

De modo que la necesidad de repensar y analizar esa relacion escasamente abordada (guerra-sociedad) lleva a los autores a la busqueda del origen de sociologia y las distintas vertientes de pensamiento (sobre todo el liberalismo) que confluyeron y dejaron su impronta en las principales teorias, tal es el caso de Henri de Saint Simon, Auguste Comte y Herbert Spencer. Esto no quiere decir, empero, que no existieran teorias que abordaran el conflicto desde el campo sociologico o que incluyeran a la guerra dentro de sus elaboraciones intelectuales, pues existieron excepciones dentro de las corrientes dominantes. En este sentido, los autores realizan un senalamiento de las ideas principales, contextualizando las figuras que consideran como anomalas dentro del campo. Por ejemplo, Gaston Bouthoul y Raymond Aron en Francia, Pitirim Sorokin en EE.UU., George Simmel y Werner Sombart en Alemania, y la controversial figura, considerada por algunos analistas como belicista, de Max Weber, entre otros.

Si bien dejan establecido que encontrar un punto de partida para su analisis historico supone, necesariamente, algun grado de arbitrariedad, en el segundo capitulo realizan una serie de consideraciones en torno a la Baja Edad Media, entendida como una etapa en la que se producen cambios significativos en las formas que adoptaba la guerra pre-moderna en la Europa previa a la Modernidad.

De esta manera, la Europa del siglo XI ofrece una serie de elementos que aportan a su hipotesis de comprender a la guerra como un eje articulador de la sociedad. Asimismo, el uso de la tierra y los materiales en las construcciones guardarian una relacion directa con las formas que adoptaba la guerra que, por entonces, reconocia dos formas principales: los asedios y las campanas. Arrasar las cosechas, quemar las casas y matar el ganado eran los principales objetivos de las campanas militares, mientras que en el aspecto tecnico-tactico, la policertica (ataque y defensa de fortificaciones) era la principal metodologia empleada durante de los primeros siglos de este periodo historico. En lo que respecta al papel de la Iglesia en Europa Occidental durante la Baja Edad Media, existen consensos acerca de la ambiguedad presentada. Pues, si bien se postulaba la idea de la Res publica christiana, tal propuesta era valida solo sobre los catolicos (1). Con relacion a esto ultimo, surgieron intentos de mantener la unidad que otorgaba la ley divina a traves del movimiento por la Paz de Dios, que se materializo en los Concilios de Clermont (1095) y Letran (1123), lineamientos que seran retomados posteriormente por la Tregua de Dios, en un intento de limitar la guerra justa esbozada por Tomas de Aquino, a la par de que se convocaba a los caballeros y principes a las Cruzadas.

Lejos de las explicaciones monocausales, la obra contribuye a la comprension del devenir historico como un proceso complejo que contempla, necesariamente, innovaciones tecnologicas en el plano militar, sobre todo con la utilizacion de la polvora, que acompanan las transformaciones de mayor envergadura, tales como el traspaso hacia formas estatales modernas. Pues en el transito de los siglos XV al XVII, los autores observan modificaciones en torno a la caballeria medieval--que daran origen a la infanteria moderna-, a la que caracterizan como "revolucionaria" debido a todas las innovaciones presenciadas (aunque no fueran inmediatas). Paulatinamente fueron perdiendo importancia las armas de contacto para dar una mayor importancia a las armas de fuego, que acentuaron la tendencia de guerrear para matar al enemigo y no para su captura (2). En paralelo, surgen los ejercitos permanentes a la par de la contratacion de ejercitos privados, necesarios para dar sustento a la politica armada propia de los Estados modernos, al menos en su etapa formativa. En suma, podemos considerar que la "revolucion militar" fue el fruto del cambio en las relaciones sociales y no su promotora, aunque si existen implicancias entre ambos fenomenos. En este sentido, la Guerra de los Treinta Anos es tal vez el primer ejemplo de guerra moderna y el tratado que da fin a la contienda, la Paz de Westfalia (1648)--que tambien contempla la Guerra de los Ochenta Anos (Guerra de Flandes)significaria la instauracion de un nuevo orden en Europa. Asi pues, de estos dos tratados surgen las ideas de soberania estatal y el principio de igualdad entre los Estados, pero tambien se van a considerar como ilegales las guerras privadas, mientras que la poblacion civil queda sujeta al poder estatal, conceptos que algunos anos despues seran esbozados por Thomas Hobbes en la celebre obra Leviatan [1651].

De esta manera, se avanza hacia la caracterizacion de este periodo historico destacando los principales cambios producidos a lo largo de los siglos, senalando continuidades y rupturas en las formas de concebir y practicar la guerra: mayor poder fuego, ejercitos mas numerosos, novedades en el plano organizativo y en las tacticas tales como aquellas desarrolladas por el rey de Suecia Gustavo Adolfo. A su vez, todas estas reformas requerian una administracion y un control de recursos de manera mas eficiente (perfeccionar el aparato burocratico y economico), como tambien mejores caminos, lo que dio como resultado nuevas formas organizativas y doctrinarias. De acuerdo con el titulo propio de la obra, los autores senalaran posteriormente que todos los cambios producidos durante la Modernidad, que configurarian el "modelo clasico", seran revertidos en el presente, cuando la guerra adoptaria caracteristicas contramodernas. Pasemos entonces a examinar los principales rasgos distintivos de este periodo historico que sirve de referencia y contrapunto para los autores en el analisis del fenomeno de la guerra contemporanea.

Al igual que la Guerra de los Treinta Anos, un conflicto que resalta por sobre los otros contemporaneos es la Guerra de los Siete Anos, aquella contienda que enfrento por mar y por tierra a Inglaterra y Francia entre los anos 1756 y 1763. Segun los autores, la misma habria definido el dominio occidental, pero tambien, a los fines de la obra, cambios doctrinarios y teoricos sobre el fenomeno de la guerra, en los que se priorizan las maniobras en lugar de las formas de combate, en las que se buscaba un enfrentamiento decisivo con luchas sangrientas que sometieran al bando enemigo.

Bonavena y Nievas coinciden en diferentes pasajes de la obra con los postulados de Friedrich Engels. Tal es el caso de la importancia asignada a la Guerra por la Independencia de los Estados Unidos (1776), pues en tal ocasion se habrian enfrentado dos ordenes sociales distintos, con diferentes perfiles milicianos (absolutismo miliciano, frente a tropas rebeldes que tenian ciertos antecedentes con las armas, pero que tenian una mayor capacidad de improvisacion). De igual manera, los autores coinciden con el pensador aleman sobre la ruptura que significo la Revolucion Francesa, y destacan que la vieja estructura militar no se correspondia con las ideas de ciudadania y de soberania popular. Asi, la duplicacion del tamano de las fuerzas francesas en poco tiempo dejo por sentado que la tradicional organizacion miliciana dio paso a una fuerza de masas, en la que el Estado habia desempenado un papel importante: propiciar la conformacion de una identidad nacional que potencio, a su vez, la cohesion de la poblacion a la hora de entrar en combate. Llegados a este punto resulta importante destacar la figura de Carl von Clausewitz, quien en su celebre obra, De la Guerra, plasmo una buena parte de sus ideas acerca del fenomeno de la guerra, asignandole un rol importante a las masas nacionales que resultaron cargadas de energia tras la Revolucion Francesa. Asimismo, en su perspectiva teorica introdujo una revolucion en la doctrina militar, pues se priorizaba a la defensa por sobre el ataque y se contemplaban otro factores claves, tales como las implicancias politicas, pero tambien la correlacion de las diferentes tacticas militares con regimenes particulares.

Tras la derrota de Napoleon en Waterloo (1815) se impuso en Europa un orden conservador consensuado en el Congreso de Viena, lo que dio origen a su vez al periodo mas largo sin enfrentamientos armados desde los primeros siglos de nuestra era. Entre tanto, cuando tuvieron lugar enfrentamientos armados, los mismos fueron de objetivos limitados. Se destaco, en primer lugar, la Guerra de Crimea (1853-1856), en la que se introdujeron innovaciones tecnologicas tales como el telegrafo, el barco a vapor y la utilizacion de un nuevo rifle (el Minie), que le otorgaron ventajas al bando de los imperios Otomano, Britanico y Frances por sobre el Imperio Ruso. En segundo lugar, la Guerra de Secesion norteamericana (1861-1865), en la que tambien se utilizo el telegrafo y se utilizaron por primera vez de forma masiva los ferrocarriles, los barcos acorazados, las trincheras, los alambrados y otras innovaciones en el arte de guerrear que se combinaron con el reclutamiento masivo de tropas, el bombardeo de las ciudades y las campanas propagandisticas con el fin de generar odio contra el enemigo. La elevada cantidad de muertes, producto de los avances tecnologicos, tambien dio lugar a diferentes acuerdos tendientes a limitar el armamento y mejorar la suerte de aquellos que fueron heridos en los enfrentamientos (3).

Entretanto, en el campo doctrinario, el impacto generado por la efectividad del ejercito aleman en la guerra franco-prusiana (1870-1871) se tradujo en nuevos planteamientos teoricos, pues las guerras emprendidas durante la gestion de von Bismark fueron realizadas de acuerdo al principio de aniquilacion, con enfasis en la ofensiva y en el acompanamiento de la politica en la estrategia militar. Para los autores, entonces, el diagnostico de Engels acerca de que el militarismo devoraria a Europa es acertado, sobre todo en la proyeccion de finales del siglo XIX y durante los primeros decenios del siglo XX.

Sin duda las dos guerras mundiales del siglo XX han dejado su marca, y senalaron un antes y un despues en la historia de la Humanidad (4). Estamos frente a la novedad de que la Gran Guerra fue tridimensional: se combatio por mar, por tierra y por aire y el acuerdo de Versalles, que dio fin a la primera parte de este fenomeno mundial, no habria logrado, para los autores, instaurar un orden social y geopolitico estable. Tampoco la Sociedad de Naciones pudo actuar como mecanismo de arbitraje en los conflictos internacionales. Sin embargo, tras la finalizacion de esta guerra total habria surgido un nuevo orden, pero que debio atravesar la indiferenciacion de objetivos militares de la poblacion civil, el genocidio de judios, gitanos y opositores, y las detonaciones de las bombas atomicas.

Ese nuevo orden instaurado se planteaba en torno a dos grandes bloques que representaban, a su vez, a cada una de las potencias vencedoras de la Gran Guerra: EE. UU. y la URSS, objeto de analisis del tercer capitulo de la obra. La existencia de formaciones irregulares y la consideracion de la poblacion civil como blanco de los ataques militares, cuyo origen lo hallamos en la segunda parte de la Gran Guerra, dejaran su impronta en las nuevas formas de hacer la guerra en el periodo post 1945. En este sentido, los autores comienzan a encontrar en los enfrentamientos armados de la Guerra Fria una serie de elementos que les permiten elaborar su hipotesis rectora sobre la situacion contemporanea en torno al fenomeno de la guerra: la misma se caracterizaria por contener elementos propios de una contramodernidad, que ponen en entredicho la dualidad Estado-nacion, en la que se preservaba, en primer lugar, la integridad de los ciudadanos. En segundo lugar, los enfrentamientos no se producen entre dos formas estatales, sino que se aparecen en escena formaciones no estatales que cuestionan el monopolio de la violencia legitima. Un tercer elemento disruptivo, que tiene expresiones contemporaneas, fue la creacion de oficinas de inteligencia y contrainteligencia con fines de generar informacion sobre el adversario y difundir, de manera propagandistica, una imagen negativa sobre aquellos a quienes se debia combatir, lo que daba paso a una especie de "guerra psicologica". La Guerra de Vietnam y las acciones de contrainsurgencia que tuvieron lugar durante el movimiento de independencia en Argelia (1954-1962), profundizadas en algunos casos de gobiernos dictatoriales de America Latina (con la figura novedosa figura del detenido-desaparecido), son ejemplos que sirven de sustento a la hipotesis rectora de los dos apartados finales de la obra.

Finalmente, la situacion resultante de la caida de la URSS trajo aparejada una serie de consecuencias que se tradujeron en una serie de cambios en las formas que adopta el fenomeno de la guerra contemporanea. Por un lado, la amenaza del bloque comunista desaparecio, arrastrando consigo a aquellas doctrinas y teorias que se sustentaban en el mundo bipolar. Por otro lado, el poder militar sovietico, al desactivarse la hipotesis de guerra contra el mundo occidental, fue dispersado mediante ventas legales e ilegales de armamento al resto del mundo. Mientras que, en el plano ideologico, la interpretacion post 11-S de la obra de Samuel Huntington (1998), El choque de Civilizaciones, servira de base a la creacion de un nuevo enemigo para las potencias occidentales: el terrorismo.

El terrorismo aparece, entonces, como un elemento disruptivo en las doctrinas militares: no hay un espacio donde localizar la contienda, no existen batallas decisivas, ni tampoco un tiempo delimitado para los ataques. Ahora bien, ?que es el terrorismo? Para los autores, el terrorismo no seria otra cosa que un metodo de combate con fines propagandisticos que modifica todo tipo de andamios morales y juridicos "modernos". Tambien podria definirse como un nuevo formato de beligerancia propuesto por el Estado frente a actividades hostiles llevadas a cabo por grupos no estatales que obligan a realizar, a su vez, un cambio en la proporcion de la importancia de la logistica en detrimento de la inteligencia en la guerra. Por ende, la sorpresa, es el elemento mas letal en los actos terroristas. Para contrarrestar tales ataques, la doctrina de contrainsurgencia francesa, aporta algunos elementos, sobre todo en los interrogatorios, que son utilizados por los Estados a la hora de obtener informacion en el caso de capturar a integrantes de las celulas terroristas. Asimismo, el complemento necesario para llevar a cabo todo tipo de acciones militares y de inteligencia son las llamadas "operaciones psicologicas", ya presentes en la Guerra de Vietnam. Asi, el terrorismo representaria la conjugacion de una serie de elementos negativos tales como la maldad, la perversion, la irracionalidad y el oscurantismo, que negarian toda forma posible de dialogo. De hecho, se plantea la necesidad del exterminio del enemigo. Todos estos elementos de pensamientos son "pre-modernos", o bien, en la hipotesis propuesta, contramodernos.

De este modo, en el ultimo capitulo, los autores arriban a la descripcion del presente, o al menos al intento de generar una explicacion basada en los problemas y preocupaciones que detectan y hacen que tenga lugar el trabajo de investigacion que devino en la obra que pretendemos resenar. Ahora bien, ?cuales serian, en resumen, los elementos de los cuales se valen para definir que la guerra en la actualidad adopta una configuracion contramoderna? En primer lugar, la consideracion del terrorismo como un fenomeno que trasciende las fronteras nacionales conlleva a repensar, o en todo caso, a la negacion de la soberania territorial, concepto que nace asociado a los Estados modernos. En segundo lugar, se ha instalado en la poblacion, por accionar de los medios masivos de comunicacion, la idea de la probabilidad de ocurrencia de un acto de violencia inminente, que se tradujo en el aumento del uso de las camaras de vigilancia, drones, controles de desplazamientos y otras medidas de control con fines preventivos. En este caso, lo que observan Nievas y Bonavena es que existe una relacion inversa entre la probabilidad de violencia extrema (debido a la situacion) y probabilidad de ocurrencia (en cantidad de personas expuestas potencialmente expuestas a la misma), que contraria uno de los elementos constitutivos de la Modernidad: la oposicion entre la guerra y la paz, dicotomia que estaria operando en nuestra psiquis obstaculizando la observacion de las nuevas formas que adopta vigilancia. En tercer lugar, la globalizacion habria producido en las fronteras un aumento de la porosidad, que echa por tierra la distincion entre lo interno y lo externo. Pero, ademas, las nuevas formas de beligerancia no distinguen combatientes de no combatientes, como hemos senalado con anterioridad. Por otra parte, la dificultad por diferenciar entre la paz y la guerra conlleva otros cambios significativos en las fuerzas de control, que se traducen en la asimilacion entre las Fuerzas Armadas y la policia. Todos estos elementos llevan a pensar no en un cuestionamiento de la Modernidad, sino mas bien en una disolucion de la misma, puesto que elementos que ya se consideraban como superados, tales como la tortura, la privatizacion de la violencia y el asesinato practicado desde el Estado, reflejarian un avance contramoderno.

En el escenario presente, en el cual las atrocidades de la guerra transitan a traves de los medios de comunicacion como una noticia mas dentro del "compilado internacional" en "sesenta segundos", estariamos ante un avance sin igual en los monitoreos sobre las actividades que realiza la sociedad en todos los ambitos, licuando la distincion entre lo publico y lo privado. En cuanto a la utilizacion de la violencia contra aquellos considerados como terroristas, los mecanismos empleados derivan, necesariamente, en la deshumanizacion del otro, lo que posibilita, a su vez, los ataques aereos, los asesinatos selectivos, los secuestros estatales y las invasiones humanitarias. Todos estos elementos contramodernos, en el futuro inmediato, no desaparecerian, sino que tenderian a profundizarse en un contexto mundial que se presenta, cada vez mas, como impredecible en el fenomeno de la guerra.

https://doi.org/10.24215/23468904e080

BIBLIOGRAFIA

Aron, R. (1973). Un siglo de guerra total. Buenos Aires: Editorial Rioplatense.

Huntington, S. (1998). El choque de civilizaciones. Barcelona: Paidos.

Hobsbawm, E. (2010). Historia del siglo XX. Buenos Aires: Critica.

Ludendorf, E. (1965). La Guerra Total. Buenos Aires: Pleamar.

NOTAS

(1) La expresion latina Res publica christiana hace alusion a la idea de una comunidad cristiana unificada.

(2) En detrimento, por ejemplo, de los arqueros, pues se necesitan algunos pocos dias para adiestrar a un hombre en el uso de un arcabuz y no anos.

(3) Tales como el Convenio de Ginebra (1864), la Declaracion de San Petersburgo (1868), el Segundo Convenio de Ginebra (1906) y la Convencion para la Resolucion Pacifica de las Controversias Internacionales (1907).

(4) El historiador Eric Hobsbawm (2010) comprende que el periodo 1914-1945 no seria divisible, en tanto todos sus eventos forman parte de un mismo fenomeno, que denomina como la epoca de la guerra total. Podemos agregar que tal concepto, el de guerra total, ya habia sido utilizado por Eric Ludendorf (1965) para describir las implicancias que habia alcanzado el desarrollo dela Primera Guerra Mundial. Tambien el analisis de Raymond Aron (1973) podria encuadrar con tal perspectiva, pues, en terminos generales, este reconocido sociologo frances considera que la guerra que tiene lugar durante los primeros decenios del siglo XX, actua de manera independiente de, por ejemplo, la politica, e impone sus propios objetivos que, en casos, lleva a la destruccion total de los actores que la protagonizan.

Cristian Di Renzo

Universidad Nacional de Mar del Plata / Grupo de Analisis Politico-- Centro de Estudios Historicos (GAP-CEHIS), Argentina

cristiandirenzo1@gmail.com
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Author:Di Renzo, Cristian
Publication:Cuestiones de Sociologia: Revista de estudios sociales
Date:Feb 1, 2019
Words:3773
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