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Biblia e intertextualidad: una aproximacion.

Resumen: En estas paginas se presenta el metodo de la intertextualidad, no entendido de modo general sino en su aplicacion a los textos de la Biblia. Tras definir la nocion de intertextualidad, exponer como se aplico a los estudios biblicos y senalar cuales son sus principales tipos (citas, ecos y alusiones), se tomara la llamada formula de gracia, tal como aparece en Ex 34,6-7, como un ejemplo sobre el que se ha aplicado con fruto el metodo de la intertextualidad, debido a su recurrente presencia a lo largo de todo el Antiguo Testamento.

Palabras clave: Intertextualidad, Exegesis intrabiblica, Misericordia.

Abstract: This paper presents the method of intertextuality conceived not in a general manner, but in its application to the biblical texts. After the concept of intertextuality is defined, the way of utilizing it in the biblical studies is explained, and its main types are pointed out (citations, echoes, allusions), the paper takes the so-called formula of grace that appears in Ex 34:6-7 as an example to which the method of intertextuality has been fruitfully applied, due to its recurrent presence through the entire Old Testament.

Keywords: Intertextuality, Inner Biblical Exegesis, Mercy.

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An Approach to the Bible and Intertextuality

En las ultimas decadas se han producido importantes cambios en el modo de enfocar la exegesis biblica gracias, entre otras cosas, a la incorporacion de metodos provenientes de la Linguistica moderna (1). Uno de los que mas aceptacion ha tenido--hasta el punto de convertirse en un fenomeno que en la actualidad impregna todos los estudios biblicos--es la aplicacion del analisis intertextual a los textos del Antiguo y del Nuevo Testamento (2).

El objetivo de estas paginas es presentar el metodo de la intertextualidad, no entendido de modo general sino, mas bien, en cuanto a su aplicacion a textos de la Biblia. Tras definir la nocion de intertextualidad, intentare exponer cuales son sus tipos principales; finalmente, a modo de ejemplo, senalare como ha sido iluminada bajo esta optica intertextual la expresion de Ex 34,6-7. Puesto que ya ha sido analizada desde distintas perspectivas, tanto en un articulo publicado en el anterior numero de la revista (3) como en las paginas que siguen a esta colaboracion (4), unicamente se tomara esta formula--conocida habitualmente entre los especialistas como <<formula de gracia>> (5)--como un claro ejemplo sobre el que aplicar el metodo de la intertextualidad, debido a su recurrente presencia a lo largo del Antiguo Testamento.

Sirvan estas paginas tambien como homenaje al papa Francisco en este ano jubilar que ha querido dedicar a la misericordia divina y en el que ha recordado a todo el mundo la entranable afirmacion de que <<el nombre de Dios es misericordia>>.

1. LOS INICIOS DE LA INTERTEXTUALIDAD

Intertextualidad es, de modo general, la <<relacion de copresencia entre dos o mas textos>>, <<la presencia efectiva de un texto en otro>> (6). Su origen hay que buscarlo en contexto postestructuralista (7). Aunque se remonta a M. Bajtin y su teoria sobre el dialogo entre los textos y la sociedad (8), en realidad suele considerarse a J. Kristeva como la pionera, pues fue ella quien acuno el termino <<intertextualidad>> al hilo de su novedosa nocion de texto: <<todo texto se construye como mosaico de citas, todo texto es absorcion y transformacion de otro texto>> (9). La propia Kristeva reconocia la influencia de Bajtin en sus escritos, pues de hecho ella misma introdujo la obra de este autor en el ambiente cultural frances y propuso el termino de intertextualidad en analogia con el concepto de intersubjetividad elaborado por Bajtin (10). Como es sabido, junto a Bajtin y Kristeva, tuvieron tambien un papel importante en el nacimiento y desarrollo de la intertextualidad otros criticos literarios, principalmente ciertos miembros y colaboradores del influyente grupo parisino Tel Quel (11). Entre ellos cabe destacar activa desde los anos 60 hasta inicios de los 80 del siglo pasado. a R. Barthes (12), quien hablaba de la intertextualidad como una <<condicion indispensable de todo texto>> (13) y del texto como una <<camara de ecos>> (14) o de <<un tejido nuevo de citas pasadas>>, al mismo tiempo que afirmaba que <<todo texto es un intertexto>> y que en el hay otros textos presentes en formas y niveles mas o menos reconocibles (15). Este autor se referira sobre todo a la presencia de codigos intertextuales, entendidos como formulas anonimas de origenes ilocalizables, bien porque se han perdido o bien porque estan ya muertos (16). Barthes los califica como <<un espejismo de estructuras>>, <<una perspectiva de citas>>, <<una de las fuerzas que pueden apoderarse del texto>>, <<una de las Voces con que esta tejido el texto>> (17). Junto a Barthes, aunque ajeno al grupo Tel Quel, no puede dejar de mencionarse a M. Riffaterre, conocido critico literario frances (18), quien entendia la intertextualidad como <<la percepcion, por el lector, de las relaciones entre una obra y otra que le ha precedido o seguido>> (19).

No es posible ahora detenerse en que consiste la intertextualidad, que para muchos constituye un metodo mientras que para otros es un acercamiento o un mero recurso literario (20). Tampoco es necesario insistir en su caracter interdisciplinar (21). Basta con senalar, a grandes rasgos, que se entiende por este p. 7. Un ejemplo de ese sentido amplio de la intertextualidad es la obra editada por Michaela fenomeno, sin pasar por alto que una de las dificultades que encierra a la hora de definirlo es, precisamente, la imprecision de su terminologia. Sucede algo parecido a lo que en su dia se dijo sobre el termino <<apocaliptico>>, al que se califico como <<resbaladizo>> (22). En el caso de la intertextualidad, muchos autores se refieren a la <<confusion>> que suscita el termino, debido a que no es <<transparente>> (23). En cambio, otros piensan que ya se ha logrado cierta precision en la terminologia, y que el problema seria, mas bien, que cada investigador emplea los conceptos segun le conviene (24).

Es verdad que se han ido perfilando los terminos a los que ha dado lugar --a veces tan variados como interdiscursividad, intercontextualidad (25) u otros como transtextualidad y sus diferentes tipos (26)--y que se han establecido distintos niveles de intertextualidad (intratextual: estudia el texto en si mismo como entidad independiente; intertextual: examina las relaciones que un texto puede tener con otro o mas textos; extratextual: describe las referencias de un texto a signos de otras areas ajenas al texto, como la arqueologia, la antropologia o la historia de la literatura) (27). Sin embargo, todavia hoy no se encuentra un consenso sobre lo que se entiende exactamente por intertextualidad, entre otras cosas porque hablar de intertextualidad es referirse al texto, un concepto tambien bastante problematico: <<Intertextualidad es una caracteristica intrinseca de la textualidad>> (28).

En un sentido amplio, intertextualidad seria la presencia de otros textos en un texto determinado (29). Parte de la conviccion de que en un texto coexisten, mas o menos visiblemente, otros textos; de que estan, de alguna manera, interconectados y de que mantienen entre si una relacion de reciprocidad. Tal presencia puede darse mediante la [re]utilizacion--consciente o inconscientede textos anteriores o bien mediante la inspiracion--mas o menos textual--en otros escritos.

2. Biblia E Intertextualidad

Empleado inicialmente en campo literario, este analisis se aplico mas tarde a la literatura biblica, sobre todo a partir de las obras de M. Fishbane (Biblical Interpretation in Ancient Israel) (30) y de R. Hays (Echoes of Scripture in the Letters of Paul) (31). Aunque suele incluirse tambien entre las obras <<fundadoras>> de la intertextualidad biblica el volumen editado por S. Draisma (32), en realidad, tal vez por tratarse de un volumen colectivo, no tuvo tanta repercusion como las obras de Fishbane y de Hays, las cuales constituyen un punto de referencia obligada en cualquier estudio sobre el tema.

De Fishbane, cuyo interes se dirigia a estudiar la reutilizacion de la Biblia Hebrea en la Biblia Hebrea (33), unicamente pueden destacarse ahora dos aspectos: el primero es la importancia que concede a la tradicion en Israel, tal como se aprecia en su celebre distincion entre el traditum (la Escritura autoritativa recibida) y la traditio (el traditum que se reinterpreta y se reescribe hasta convertirse en una nueva tradicion) (34); el segundo se refiere al empleo de una terminologia propia, distinta a la de intertextualidad. Aunque tambien usara este vocablo en distintas ocasiones (35), Fishbane prefiere denominarla exegesis intrabiblica--en ingles Inner-Biblical Exegesis--, un termino que el hizo popular pero que, como el mismo reconoce en el prefacio, lo tomo de su profesor Nahum M. Sarna (36).

En cuanto a R. Hays, su influencia fue grande no solo en los estudios paulinos--basta ver la cantidad de referencias a su obra en el estudio de E. Gonzalez incluido en este numero--sino en practicamente todas las investigaciones biblicas que se refieren a la intertextualidad a partir de entonces. Este autor, siguiendo a Genette y a Hollander, explica la intertextualidad en terminos de metalepsis (37), la cual situa al lector dentro de un campo de correspondencias susurradas o no declaradas entre los textos (38).

Aunque tampoco esta del todo claro como hay que entender exactamente la intertextualidad en el campo biblico (39) (de ahi que no sea raro referirse a ella recurriendo a otra terminologia, como la ya mencionada exegesis intrabiblica u otras como la relectura o bien la alusion intrabiblica (40)), esta se propone descubrir las conexiones que, en virtud de las semejanzas de lexico, de estilo o de contenido, pueden establecerse entre un grupo de textos dentro de un contexto biblico mas o menos delimitado. Asi, por ejemplo, se estudian las alusiones de un texto a otras partes del mismo libro en el que se encuentra (Genesis, Isaias, etc.); o la relacion del texto elegido con otros que estan en la misma coleccion (el Pentateuco) o en otras secciones del Antiguo Testamento (41); o bien, y es el uso mas frecuente, las conexiones entre los escritos de uno y otro Testamento (42).

Ciertamente no se trata de una metodologia muy original, pues ya en la misma Biblia se observa el fenomeno de la actualizacion de textos, bien mediante la relectura (43) o bien recolocando textos antiguos en nuevas situaciones (como los textos profeticos de cumplimiento en el Nuevo Testamento) (44). Tambien empleo estas tecnicas la exegesis primitiva, tanto la judia (con los pesharim de Qumran, en los que se interpretan y actualizan para la mentalidad de la comunidad ciertos pasajes de libros profeticos y de los Salmos; los midrashim y los targumim, con sus procedimientos de generacion de sentido, como la alusion--remez--y otros (45); o, incluso, los meshalim rabinicos, con su hiddush o actualizacion, literalmente <<renovacion>> (46)), como la cristiana (con la lectura tipologica y alegorica de los Padres de la Iglesia) (47).

Ahora bien, una de las diferencias entre los metodos recien mencionados y la intertextualidad es que esta--al menos en una de sus formas (48)--centra su atencion en el papel del lector, a quien corresponde encontrar el significado de un texto, no ya en si mismo, sino en la compleja red de relaciones que puede establecerse con otros textos dentro de un marco interpretativo mayor. No hay que olvidar que la intertextualidad surge en un momento en el que se estaban explorando nuevas formas de aproximarse a los textos, mas centradas en la recepcion del texto -en su productividad-y, por tanto, en el lector (49).

Es conocida la clasica discusion sobre quien es el que ha de identificar las relaciones entre los textos, si el autor o el lector, posturas que cuentan cada una con serios defensores (50). Puesto que ambos intervienen en el proceso de interpretacion (el autor crea las relaciones y el lector las descubre), lo logico seria tener en cuenta a los dos (51). Pero la realidad es que hay partidarios de centrarse trarse en el autor y en su intencion, buscando establecer cual es el texto anterior (en terminologia de Genette, el hipertexto (52)) y cual el que recibe su influencia (hipotexto); y quienes prefieren dirigir su atencion unicamente al lector, preguntandose por las relaciones existentes entre ambos textos, tal como nos han llegado, destacando asi por encima de todo la competencia del lector. Es esto ultimo, sin duda, lo propio de la intertextualidad de modo general, la cual privilegia una lectura sincronica y una atencion enfocada al lector.

En lo que se refiere a la Biblia, sin embargo, se ha empleado de un modo ligeramente distinto, puesto que, asi como interesa centrarse en el texto tal como se nos ha transmitido en el canon y ha sido recibido en la Iglesia, tambien esta claro que no se puede dar todo el protagonismo al lector y dejar de lado al autor inspirado (53). Es preciso, ademas, leer la Escritura e interpretarla con el mismo Espiritu con el que se escribio (54). Y en este punto la intertextualidad puede llegar a favorecer--siempre que se este dispuesto a ello- una lectura en la Iglesia, es decir en el marco de todo el canon, a la luz de Jesucristo y en la tradicion viva de los Padres (55).

Asi pues, con la aplicacion de la intertextualidad a la Biblia se busca el significado de un texto concreto dentro de los limites del canon, es decir, en su conexion con el resto de libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, con quienes comparte un mismo codigo de significacion (56). En este sentido, aunque las conexiones pueden ir mas alla de los libros del canon (57), la intertextualidad suele ir relacionada con la exegesis canonica, entendida no tanto segun la concreta concepcion de Childs (58) o de Sanders (59), sino en un sentido mas amplio, en cuanto analisis que tiene en cuenta el libro o fragmento en todo el canon y al que algunos han denominado como exegesis o interpretacion canonica intertextual (60).

Puede afirmarse finalmente que el analisis biblico intertextual, ademas de poner de manifiesto que <<la alusion--entendida en sentido general--impregna toda la Biblia>> (61), se funda en la conviccion de que la cultura que esta detras de estos escritos sagrados tema una honda estima por la tradicion, pues alentaba a memorizar los textos y a recitarlos en nuevas situaciones, mostrando asi un gran sentido de continuidad historica, al considerar los acontecimientos y las figuras del pasado como modelos perpetuos a la luz de los cuales todo se puede medir (62).

3. CITAS, ALUSIONES Y ECOS

En funcion del grado de literalidad con el que el texto final hace referencia a otro(s) anterior(es) puede hablarse de cita, alusion o eco, que son los principales tipos o formas de la intertextualidad (63). Aunque existen mas formas--como la interpretacion alegorica--y pueden clasificarse de otro modo (64), aqui se recurrira unicamente a estos conceptos. En el fondo son categorias que se situan bajo el ambito de la influencia pero que, a la vez, se distinguen de ella (65). La influencia es un concepto mucho mas amplio, pues no tiene que ver tanto con las palabras sino con la obra o el pensamiento de un autor o de una tradicion concreta (66).

Se han propuesto una gran variedad de criterios para identificar los modos de referencia mencionados (67). La cita es la que menos problemas plantea, puesto que repite de modo expreso e intencionado un numero determinado de palabras textuales (algunos autores sugieren que seis o mas) o casi literales y suele ir acompanada de marcadores que la introducen (si los lleva se dice que es una cita formal; en el caso contrario sera informal) (68). Es, ademas, el modo mas explicito de referencia dentro de la jerarquia retorica que se da entre ellos (69). Un ejemplo de cita del Antiguo en el Nuevo podria ser Mt 4,4 (<<Escrito esta: "No solo de pan vivira el hombre, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios">>; citando a Dt 8,3). Y uno del Antiguo en el mismo Antiguo seria Dn 13,53 (<<mientras que el Senor dice: "No mataras al inocente ni al justo">>; citando a Ex 2 3,7) (70).

El eco y la alusion, en cambio, presentan unos limites menos definidos (71). La alusion, tanto la fuerte como la debil, es mas fragmentaria que la cita, pero sigue siendo suficientemente manifiesta para que pueda ser reconocida por el publico o el lector. Aunque en esto no hay un acuerdo general, aqui se considerara alusion cualquier frase que tenga cinco palabras o menos de un texto anterior, aunque sean literales (en ese caso no puede haber formula introductoria de cita) (72). Ha de cumplir, ademas, cuatro caracteristicas: que el autor tenga la intencion de aludir a un texto anterior; que haya solo una fuente identificadle para la alusion; que pueda ser percibida por el lector; y que el publico recuerde el sentido original del texto antiguo y sepa integrarlo en el nuevo contexto, de tal forma que llegue a entender el sentido del texto (73). Se han senalado, ademas, otros tres criterios para delimitar una alusion (74): que el texto aludido este disponible para el autor que hace la alusion; cuantas mas palabras compartan en un breve espacio (y cuanto mas rara sea una palabra que compartan), hay mas probabilidad de que existan vinculos entre ellos (75); y que el autor intente que el lector reconozca la alusion en su contexto originario y sepa aplicarla al contexto actual para entender lo que se quiere decir (76). Un ejemplo de alusion del Antiguo en el Nuevo seria el himno al senorio de Jesucristo sobre la creacion de Col 1,15-20 (aludiendo a Prov 8,22-31) (77); y, dentro del Antiguo, la profecia de Daniel (cap. 9) sobre las setenta semanas de Jeremias (25,11-12). Este pasaje es relevante puesto que da testimonio de como <<en la Escritura se interpreta la Escritura anterior, descubriendo en el texto un sentido mas profundo que el que aparece a primera vista, y actualizandolo>> (78).

El eco es el menos explicito de todos y, tal vez por eso, el mas dificil de delimitar. De el se han destacado tambien cuatro caracteristicas (79): puede ser consciente o inconsciente; tiene una sola fuente identificable; no trata de indicar el texto al publico; y no depende del sentido del texto original para entenderlo en su nuevo contexto, aunque eso no quiere decir que no se busque el sentido original del eco. Para delimitar el eco se han propuesto los mismos tres criterios que para la alusion pero con la diferencia de que el tercero de ellos no tiene que existir, es decir, no ha de haber un vinculo entre el lector y el texto anterior en su contexto originario: es, basicamente, lo que distingue al eco de la alusion (80).

Como se puede apreciar los limites entre los modos de referencia mencionados no son del todo claros. De todas formas, la intertextualidad no busca unicamente identificar las citas, alusiones y ecos de un texto, sino sobre todo descubrir, por medio de las referencias a textos anteriores, el significado de un texto en su situacion actual, un significado que quizas no se encontraba en el origen de los textos aludidos (81).

4. Ex 34,6-7 COMO EJEMPLO DE LECTURA INTERTEXTUAL

Veamos ahora, aunque no pueda ser mas que esquematicamente, el texto de Ex 34,6-7 y la fuerza con la que ha resonado en el resto de la Biblia. Se trata de uno de los pasajes en los que Dios revela su nombre, no uno mas entre los numerosos titulos con los que se denomina a Dios en el Antiguo Testamento (82), sino el nombre mas genuinamente israelita, el que desvelo Dios a Moises: YETWH.

Dios lo revela, siguiendo un esquema progresivo (83), en tres ocasiones (84), las tres en el libro del Exodo, teniendo como marco el Sinai y la liberacion del pueblo de Israel de las manos de Egipto (85). La primera y mas conocida (3,13 15) tiene lugar antes de ser enviado Moises al faraon con la mision de salvar al pueblo, cuando Dios se manifiesta en la zarza ardiente como <<el que es>> [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], una expresion enigmatica que ha sido traducida e interpretada de muchas formas (86), pero que fundamentalmente subraya el caracter trascendente de Dios a la vez que destaca su presencia dinamica en medio de su pueblo: Dios es el que es y el que esta y estara siempre ahi para su pueblo (87).

La segunda, en el curso de su liberacion (6,2-8, aqui no esta tan claro el marco geografico del monte). A la afirmacion fundamental [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (<<Yo soy el Senor>>: presente al inicio, al final y en el v. 6) se anade la clausula <<que os sacare de Egipto>>, asociando asi a su nombre sus obras admirables liberadoras (88). Esta formula acabara convirtiendose en una de las principales confesiones de fe del pueblo de Israel: <<Yo soy el Senor que te saco de Egipto>>. Asi empieza el Decalogo en sus dos formulaciones (Ex 20,2 y Dt 5,6) y asi aparece al inicio de determinadas prescripciones rituales mandadas por Dios (Ex 13,14ss.; Lv 11,45; Dt 6,21) y tambien en los Salmos (81,11).

Y la tercera, ya despues de su salida (34,6-7), mediante otra formula que se considera como el culmen de la revelacion de su nombre y una de las principales confesiones de fe sobre el caracter de Dios (v. 6) y su comportamiento (v. 7) (89): << (6) (...) Senor, Senor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la colera y rico en misericordia y fidelidad; (7) que mantiene su misericordia por mil generaciones, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero nada deja impune pues castiga la culpa de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generacion>> (90). Con ella se describe, finalmente, un rasgo fundamental de la naturaleza intima de Dios: su misericordia. Se trata de un atributo de tal profundidad y riqueza que viene expresado, no sin cierta tension (91), mediante un gran abanico de terminos: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (compasivo), pin (misericordioso/clemente), [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (lento a la colera, literalmente <<largo de respiraciones>> o de <<respiraciones prolongadas>>), [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (rico en misericordia) [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (y en fidelidad/verdad/lealtad) (92).

Conviene tener presente el contexto en el que se situa este pasaje, el de la apostasia del pueblo y el de la renovacion de la alianza, acontecimientos narrados en los caps. 32 a 34, una seccion que, a pesar de su complejidad (93), hoy dia se prefiere leer como un relato unitario (94). Solo a la luz de los hechos que se relatan en esos capitulos, a saber, la primera donacion de las Tablas de la Ley a Moises (justo despues de las normas para la construccion del Arca y del Tabernaculo, al final del cap. 31), su ruptura (con el castigo merecido aunque mitigado por la intercesion de Moises, quien trata de calmar la reaccion airada de Dios tras el pecado: 32,9-35) y la entrega de otras nuevas (cap. 34), puede entenderse el profundo significado de esta formula, de la que tambien se ha dicho que constituye una especie de <<credo>> del pueblo de Israel sobre el caracter y el comportamiento de su Dios (95).

La eleccion de esta formula como ejemplo de intertextualidad no es casual. Este pasaje no solo destaca por el lugar central que ocupa para la religiosidad israelita--en plena codificacion de la Torah--o por la antiguedad que se le atribuye (96), sino sobre todo por su influencia posterior en la tradicion veterotestamentaria, donde esta presente casi de principio a fin, desde Ex 34,67 a Dn 9,4.9, pasajes que se senalan como la primera y la ultima vez que aparece la formula (97). De ahi que se considere este texto como uno de los mas <<evocadores>> de toda la Biblia Hebrea (98) y <<uno de los ejemplos mas completos de "relectura" en el canon biblico>> (99). De hecho, es posible encontrar esta formula--o parte de ella- en cada uno de los tres bloques en que se suele dividir, tanto en el Pentateuco (Ex 20,5-7; 33,19; Nm 14,18; Dt 5,9; 7,9-10; 13,18), en los Profetas (sobre todo en el libro de los Doce: J1 2,13; Jon 4,2; Miq 7,18-20; Nah 1,3; pero tambien puede resonar algun eco en los profetas mayores, como Jr 30,11 y 32,18) (100), como en los Escritos (sobre todo en los Salmos: 86,5.15; 103,8.13; 111,4 y 145,8-9; pero tambien en Neh 9,17.31-32).

En general, los autores coinciden en identificar 8 pasajes en los que la formula es citada (101). No esta tan clara, en cambio, la identificacion de otros pasajes como alusiones o ecos (102). En cualquier caso, la gran cantidad de referencias a esta formula, presente en libros de tan variado genero demuestra, por un lado, su centralidad para la vida religiosa del pueblo de Israel, pero sobre todo manifiesta como esta expresion llego a convertirse progresivamente en la principal definicion del caracter de Dios de toda la tradicion veterotes tamentaria (103) y en <<la afirmacion mas importante sobre el perdon en el Antiguo Testamento>> (104).

Una conclusion comun en los estudios realizados sobre este pasaje es afirmar que la formula se fue desarrollando al reutilizarse en nuevas situaciones. Asi, hubo quien defendio el paso de una retribucion en sentido colectivo a una individual (105); o quien, desde un punto de vista canonico, sugiere una evolucion en cuanto al enfasis de la formula, que pasaria de estar puesto inicialmente en YHWH y en su relacion de alianza con Israel, a subrayar finalmente el reinado del Senor sobre todo el cosmos (106).

En definitiva, aunque todavia quedaria por realizar un analisis exhaustivo de cada una de las citas, alusiones o ecos de la formula en sus nuevos contextos (el examen podria quedar restringido a tres grupos: Pentateuco, Libro de los Doce y Salmos), me parece que estas paginas permiten entrever como el estudio biblico intertextual puede abrir las puertas a una comprension mas profunda del texto sagrado. Al presentar, aunque no haya sido mas que superficialmente, como ha sido la recepcion de este texto en el resto del Antiguo Testamento (107), podra comprobarse como esta expresion constituye, por un lado, uno de los mas bellos resumenes del caracter y del comportamiento de Dios en la tradicion veterotestamentaria y, por otro, una de las confesiones de fe por excelencia que impregna toda la teologia del pueblo de Israel y que desembocara, ya en el Nuevo Testamento y en continuidad con el Antiguo, en la revelacion de Dios como Amor y rico en misericordia (108).

DOI 10.15581/006.48.2.357-379

RECIBIDO: 12 DE MARZO DE 2016 / ACEPTADO: 10 DE JUNIO DE 2016

Fernando Milan

Facultad de Teologia. Universidad de Navarra

Pamplona. Espana

fmilan@unav.es

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(1) Aunque este interes puede remontarse a anos atras, en 1993 J. M. Casciaro ya decia que estaba <<persuadido de que las aplicaciones de algunas corrientes de la Linguistica moderna [y aqui se referia en una nota al hecho de que en el ano 1974 el primer numero de la revista Semeia se habia dedicado a "Un acercamiento estructura lista a las Parabolas"], junto con el estudio de los meshalim hebraicos y rabinicos (...) [podian] abrir nuevos horizontes a la interpretacion de las parabolas evangelicas>>, CASCIARO, J. M., <<Parabola, hiperbole, mashal en los sinopticos: una cuestion hermeneutica>>, ScrTh 25 (1993/1) 15-16.

(2) La bibliografia es inmensa y dificil de sintetizar pues desde finales de los 80 no han dejado de publicarse estudios en forma de volumenes colectivos, monografias, articulos o tesis sobre la intertextualidad y la Biblia (una de las ultimas, por ejemplo, lleva el titulo Intertextiuility and Allusion in the Study of the Hebrew Bible). Dos recientes estudios sobre el estado de la cuestion tanto en el Antiguo y el Nuevo Testamento son: Miller, G. D., <<Intertextuality in Old Testament Research>>, Currents in Biblical Research 9 (2011) 283-309; y Emadi, S., <<Intertextuality in New Testament Scholarship: Significance, Criteria, and the Art of Intertextual Reading>>, Currents in Biblical Research 14 (2015) 8-23. Entre los libros publicados en los ultimos anos, podria destacarse el de Hays, R. B., Alkier, S. y HUIZENGA, L. A. (eds.), Reading the Bible Intertextually, Waco, Tx: University Press, 2009 (recoge contribuciones al congreso titulado <<Die Bibel im Dialog der Schriften>>, celebrado en 2004 en la Johann Wolfgang Goethe-Universitat, Frankfurt am Main, con el objetivo de investigar sobre intertextualidad y la Biblia); en ambito espanol destacan las jomadas de la ABE de los anos 2011 y 2013, dedicadas a las relecturas del Antiguo Testamento y a la Biblia como literatura (conferencia de G. del Olmo, sobre <<La Biblia y su intertextualidad>>: cfr. EstBib 71/3 [2013] 407-432).

(3) C. Granados expuso como hay que entender esta formula en el marco de la alianza como un modo de <<solucionar>> la tension entre misericordia y castigo: cfr. <<Misericordia y alianza en Ex 34,6-7>>, ScrTh 48 (2016) 99-111, aqui p. 100, especialmente nota 2.

(4) Cfr. Barriocanal, J. L., <<La ambiguedad latente en la revelacion del ser de Dios: Ex 34,6-7 y su relectura en el libro de los Doce>>, ScrTh 48/2 (2016).

(5) Tambien ha recibido otros nombres, como <<formula of YHWH's gracious and compassionate character>>: cfr. Dozeman, T. B., <<Inner-Biblical Interpretation of Yahweh's Gracious and Compassionate Character>>, JBL (1989) 207-223.

(6) GENETTE, G., Palimpsestos, 10.

(7) La bibliografia sobre la intertextualidad desde una perspectiva general es amplisima. Baste con senalar por ahora dos obras: HEBEL, U. J., Intertextuality, Allusion, and Quotation: An International Bibliography of Criticial Studies, New York: Greenwood Press, 1989; y Allen, G., Intertextuality, New York: Routledge, 2000.

(8) Formalista ruso a quien muchos consideran el padre de la intertextualidad. Su teoria del lenguaje como dialogo sirvio luego para demostrar como en la Biblia unos pasajes y otros mantienen una continua conversacion: cfr. Reed, W. L., Dialogues of the Word: The Bible as Literature According to Bakhtin, New York: Oxford University Press, 1993.

(9) Kristeva, J., Semiotica, I, Madrid: Fundamentos, 1978, 190: el libro reimprime un articulo publicado en el ano 67, aunque escrito un ano antes: <<Bakhtine, le mot, le dialogue, et le roman>>, Critique 239 (1967) 438-465.

(10) De hecho el articulo mencionado en la nota anterior, es basicamente una recension a dos obras de M. Bajtin, una sobre Dostoievski y otra sobre Rabelais.

(11) Entre ellos cabe destacar tambien a G. Genette, a U. Eco y a T. Todorov. Tel Quel es tambien el nombre de la revista en la que se recogian los resultados de sus investigaciones. Estuvo especialmente

(12) Sobre la relacion entre las teorias de Kristeva y Barthes, cfr. VILLALOBOS ALPIZAR, I., <<La nocion de intertextualidad en Kristeva y Barthes>>, Revista de Filosofia de la Universidad de Costa Rica XLI (103) 137-145.

(13) Barthes, R., <<Texto (Teoria del)>>, en IDEM, Variaciones sobre la Escritura, Barcelona: Paidos, 2002, 146 (or. fr. Paris, 1968).

(14) Cfr. Barthes, R., Roland Barthes por Roland Barthes, Barcelona: Kairos, 1978, 81.

(15) Barthes, R., <<Texto (Teoria del)>>, 146.

(16) Of. ibid.

(17) Barthes, R., S/Z, Buenos Aires: Siglo XXI, 2004, 15-16 (or. fr. Paris: Seuil, 1970). Segun Barthes todo ha sido ya leido (deja lu).

(18) Como puede apreciarse, el nacimiento del termino esta muy relacionado con el panorama literario frances (aunque algunos de los criticos no lo sean). La lista de autores seria interminable. Cfr. el interesante volumen editado por Navarro, D., Intertextualite. Francia en el origen de un termino y el desatrollo de un concepto, La Habana: Casa de las Americas-UNEAC, 1997, quien selecciona, traduce e introduce articulos de mas de una decena de autores influyentes en el nacimiento de la intertextualidad.

(19) Riffaterre, M., <<La trace de l'intertexte>>, La Pensee 215 (octobre 1980) 4-18, aqui p. 4. Traduccion al espanol tomada de Genette, G., Palimpsestos: la literatura en segundo grado, Madrid: Taurus, 1989 (or. fr. Paris, 1982), 11.

(20) <<The term intertextuality is used in such diverse and imprecise ways that it becomes difficult to know what is meant by it and whether it points to anything like a method that can be applied reliably to the analysis of texts to facilitate coherent critical conversation>> (Hays, R. B., Reading the Bible Intertextually, xi).

(21) <<Seria un error (...) limitar la intertextualidad al ambito de las relaciones literarias>>: AICHELE, G. y PHILIPS, G. A., <<Introduction: Exegesis, Eisegesis, Intergesis>>, Semeia 69-70 (1995) 7-18, aqui Bauks, Wayne Horowitz y Armin Lange, fruto de un congreso celebrado en la Universidad de Koblenz-Landau (Alemania) en el ano 2009: Between Text and Text: The Hermeneutics of Intertextuality in Ancient Cultures and Their Afterlife in Medieval and Modern Times, Gottingen: Vandenhoeck & Ruprecht, 2013.

(22) Cfr. Webb, R. L., <<"Apocalyptic": Observations on a Slippery Term>>, JNES 49 (1990) 115-126.

(23) Allen, G., o.c., 2.

(24) Cfr. Meek, R. L., <<Intertextuality, Inner-Biblical exegesis and Inner-Biblical Allusion. The Ethics of a Methodology>>, Bib 95/2 (2014) 280-291.

(25) Cfr. Allen, G., o.c., 94-111.

(26) Segun Genette, quien entiende la transtextualidad como un concepto mas generico que engloba al resto, los tipos serian: intertextualidad, paratextualidad, metatextualidad, hipertextualidad y architextualidad: cfr. Genette, G., Palimpsestos, 10-14.

(27) Cfr. ALKIER, S., <<Intertextuality and the Semiotics of Biblical Texts>>, en Hays, R. B., Alkier, S. y HUIZENGA, L. A. (eds.), o.c., 8-9, quien los considera--mas que como niveles--como campos de investigacion dentro de la disciplina de los estudios biblicos.

(28) Ibid., 3.

(29) R. Hays definio la intertextualidad como <<The imbedding of fragments of an earlier text within a later one>> (Echoes of Scripture, 14). Mas tarde daria otra definicion: <<the notion that every text embodies the interplay of other texts and so exists as a node within a larger literary and interpretive network>> (<<The Use of the Old Testament by New Testament Writers>>, en GREEN, J. B. [ed.], Hearing the New Testament: Strategies for Interpretation, Grand Rapids: Eerdmans, 1995, 222-238, aqui 228).

(30) FISHBANE, M., Biblical Interpretation in Ancient Israel, Oxford: Clarendon Press, 1989 (1a edicion 1985). Aunque sera esta obra la que mas influencia tendra, en realidad, es un tema sobre el que, como senala en el prefacio, comenzo a trabajar pronto (en 1973) y fue tomando cuerpo poco a poco; de hecho unos anos antes publico un articulo (<<Revelation and Tradition: Aspects of Inner-Biblical Exegesis>>, JBL 99/3 [1980] 343-361) en el que ya estaba presente la terminologia <<exegesis intrabiblica>>.

(31) Hays, R., Echoes of the ..., <<Paul's citations of Scripture often function not as proofs but as tropes: they generate new meanings by linking the earlier text (Scripture) to the later (Paul's discourse) in such a way as to produce unexpected correspondences, correspondences that suggest more than they assert>> (p. 24).

(32) Draisma, S. (ed.), Intertextuality in Biblical Writings: Essays in Honour of Bas van Iersel, Kampen: Kok, 1989.

(33) En su obra explica los cuatro generos o tipos de exegesis intrabiblica, fundamentales para el proceso de formacion de la Escritura: la de los escribas, la legal, la hagadica y otra que denomina mantologica (la exegesis relativa a los oraculos).

(34) A diferencia de la historia de las tradiciones, que mira hacia atras yendo desde las fuentes escritas a las tradiciones orales que la constituyen, la exegesis intrabiblica comienza con la Escritura recibida y se mueve hacia delante, hacia las interpretaciones basadas en ella: cfr. FISHBANE, M., Biblical Interpretation, 7ss.

(35) Cfr., por ejemplo, FISHBANE, M., <<Types of Biblical Intertextuality>>, en LEMAIRE, A. y SAEBO, M., Congress volume: Oslo 1998, International Organization for the Study of the Old Testament. Congress 1998, Oslo-Leiden-Boston: Brill, 2000, 39-44, donde, ademas de distinguir entre una intertextualidad no marcada y otra marcada, proporciona una definicion de intertextualidad: <<a form that literary creativity takes when innovation is grounded in tradition>> (p. 39).

(36) Cfr. SARNA, N. M., <<Psalm 89: A Study in Inner Biblical Exegesis>>, en ALTMANN, A. (ed.), Biblical and Other Studies, Cambridge (MA): Harvard University Press, 1963, 29-46. El termino se encuentra despues en la tesis doctoral de R. A. Mason en 1973, citada en el articulo que el mismo autor presento ese ano en un Congreso en Oxford: <<Some Examples of Inner Biblical Exegesis in Zech. IX-XIV>>, en Livingstone, E. A. (ed.), Studia Evangelica, VII, Berlin: Akademie-Verlag, 1982, 343-354.

(37) Hollander tambien emplea este clasico pero olvidado termino griego (ya retomado antes por H. Bloom), que traduce al ingles como <<transumption>>, significando el modo en que se toma un texto y se transforma en otro texto a traves de un eco del primero: cfr. HOLLANDER, J., The Figure of Echo: A Mode of Allussion in Milton and After, Berkeley: University of California Press, 1981, 114 y el apendice (pp. 133-149) donde se recorre la historia del termino desde Quintiliano hasta la actualidad.

(38) Cfr. Hays, R., Echoes of the ..., 20.

(39) Barton hace notar como el termino intertextualidad, al ser entendido por los estudiosos de la Biblia segun la definicion de P. D. Miscall (<<"Intertextuality" is a covering term for all the possible relations that can be established between texts>>, 1992, 44), se distancio bastante del sentido que quiso darle Kristeva cuando lo introdujo en la critica literaria: BARTON, J., <<Deja lu: Intertextuality. Method or Theory?>>, en Dell, K. y Kynes, W. (eds.), Reading Job Intertextually, New York: Bloomsbury, 2013, 2.

(40) <<Inner-Biblical Allusion>> es el termino preferido por L. Eslinger para referirse al estudio de las relaciones intertextuales en la Biblia: <<Inner-Biblical Exegesis and Inner-Biblical Allusion: The Question of Category>>, Vetus Testamentum LXII/1 (1992) 47-58.

(41) Un magnifico ejemplo de dialogo entre un libro y otras colecciones es el volumen editado por Katharine Dell y Will Kynes que se acaba de mencionar.

(42) Entre la inmensa bibliografia disponible, cfr., por ejemplo, las obras de Moyise, S., Paul and Scripture: Studying the New Testament Use of the Old Testament, Grand Rapids: Baker, 2010; y Evoking Scripture. Seeing the Old Testament in the New, London-New York: T&T Clark, 2008. Tambien las obras de este mismo autor junto con Menken, M. J. J., Genesis in the New Testament, London: T&T Clark, 2012; The Minor Prophets in the New Testament, London-New York: T&T Clark, 2009; Deuteronomy in the New Testament, New York: T&T Clark, 2007; Isaiah in the New Testament: The New Testament and the Scriptures of Israel, London-New York: T&T Clark, 2005; Psalms in the New Testament, New York: T&T Clark, 2004; etc.

(43) Sobre la relectura como modo preferible para designar a la intertextualidad, cfr. BARRIOCANAL, J. L., <<Aproximacion a la relectura: Ezequiel 20--el exodo ha fracasado>>, Estudios Biblicos 70/1 (2012) 7-36. Desde el inicio este autor, que afirma que ambos vocablos <<estan estrechamente relacionados>>, se inclina por el de relectura debido a la imprecision del termino intertextualidad y porque el primero <<responde mas a la naturaleza del texto revelado>> (p. 8). Personalmente me inclino por una combinacion de ambos terminos: es posible hablar de relectura intertextual y seguir diferenciando entre citas, alusiones y ecos.

(44) <<La Biblia es, ella misma, desde los comienzos, interpretacion>>, PONTIFICIA COMISION BIBLICA, La interpretacion de la Biblia en la Iglesia, 2 ed. Madrid: PPC, 1994, 89. Curiosamente el documento apenas se refiere a la intertextualidad. Primero la situa en el analisis semiotico y despues alude a ella en la tercera parte del documento, en el marco de las relecturas y dentro de las relaciones entre el Antiguo y el Nuevo Testamento (p. 86).

(45) Cfr. MUNOZ Leon, D., Deras: Los caminos y sentidos de la Palabra divina en la Escritura, Madrid: CSIC, 1987, 96ss.

(46) Cfr. Casciaro, J. M., <<Parabola, hiperbole ...>>, 28.

(47) Cfr. Pontificia Comision Biblica, o.c., 113s.

(48) Frente a la intertextualidad orientada al lector (reader-oriented) o sincronica (tambien calificada como literaria), donde lo que interesa es encontrar conexiones con otros textos independientemente de la intencionalidad del autor, tambien se ha senalado un tipo de intertextualidad orientada al autor (author-oriented) o diacronica (historica), en la que se busca comprobar hasta que punto han sido intencionadas tales referencias. Sin embargo, son muchos los partidarios de no etiquetar como intertextual a esta orientacion diacronica, pues no se corresponde con una aplicacion autentica de lo que pretendia ser en realidad la intertextualidad en su origen (cfr. Miller, G. D., art. cit., 305). Como senala S. Emadi (art. cit., p. 10), la propia Kristeva, probablemente sin ser consciente de que despues seria aplicado a los estudios biblicos, se lamentaba de que el termino intertextualidad se hubiera entendido muchas veces en el sentido <<banal>> de <<estudio de las fuentes>>.

(49) Es iluminadora en este sentido la afirmacion de R. Barthes en su breve ensayo de 1968 <<La muerte del autor>>: <<el nacimiento del lector se paga con la muerte del Autor>>: El susurro del lenguaje: Mas alla de la palabra y la escritura, Barcelona: Paidos, 1987, 71.

(50) Una exposicion acertada y sintetica puede encontrarse en Barriocanal, J. L., <<Aproximacion a la relectura ...>>, 12-13.

(51) Cfr. BARRIOCANAL, J. L., o.c., 12-13. Este autor concluye, de manera analoga a lo que M. Riffaterre afirmaba sobre el fenomeno literario en general (que es <<una dialectica entre el texto y el lector>>: Semiotics of Poetry, London: Methuen, 1978, 1), que <<el fenomeno literario de la relectura es el resultado de la relacion dialectica entre la intencion del autor y la competencia del lector>> (p. 13). Personalmente, sobre todo en la aplicacion de la intertextualidad a la Biblia, coincido con J. L. Barriocanal en mantener un sano equilibrio, puesto que muchas veces no sera posible saber con certeza si fue intencion del autor establecer una determinada conexion o cual de los textos es anterior, al mismo tiempo que en otras ocasiones pueden apreciarse vinculos evidentes deducidos de las marcas textuales.

(52) Cfr. Genette, G., Palimpsestos, 14.

(53) Si se pierde de vista la inspiracion se corre el riesgo de considerar entonces la Sagrada Escritura como un objeto de estudio o de curiosidad: cfr. Verbum Domini, n. 19.

(54) Cfr. Dei Verbum, n. 12.

(55) Cfr. ibid, y Verbum Domini, n. 34.

(56) R. Hays (o.c., 16) es muy claro en su planteamiento: sin negar ni excluir la presencia de fuentes extrabiblicas en las cartas de Pablo, senala que su objetivo es explorar unicamente los ecos intertextuales de la Escritura de Israel en Pablo.

(57) Cfr., por ejemplo, DEL OLMO, G., art. cit.

(58) Cfr. CHILDS, B. S., Introduction to the Old Testament as Scripture, Philadelphia: Fortress Press, 1979; The New Testament as Canon: an Introduction, London: SCM Press, 1984.

(59) Cfr. SANDERS, J. A., Canon and Community: A Guide to Canonical Criticism, Philadelphia: Fortress Press, 1984; From Sacred Story to Sacred Text: Canon as Paradigm, Philadelphia: Fortress Press, 1987.

(60) Un ejemplo practico de este metodo es el que se sigue en Scheetz, J. M., The Concept of Canonical Intertextuality and the Book of Daniel, Eugene (Or): Pickwick, 2011. El libro se hace eco de la obra de Georg Steins (Die <<Bindung Isaaks>> im Kanon [Gen 22]: Grundlagen und Programm einer kanonisch-intertextuellen Lekture) donde tras un analisis del acercamiento canonico en Childs, propuso una nueva lectura que denomino <<lectura canonica intertextual>>. El propio Childs contestaria mas tarde: <<Critique of Recent Intertextual Canonical Interpretation>>, 173-184.

(61) Alter, R., The World of Biblical Literature, SPCK, 1992, 113.

(62) Cfr. Idem, 117.

(63) S. Moyise (<<Intertextuality and Biblical Studies: A Review>>, Verbum et Ecclesia JRG 23/2 [2002] 418-431) propone otros tipos de intertextualidad: Eco intertextual (aqui entrarian las citas, alusiones y ecos), narrativa intertextual e intertextualidad exegetica, dialogica y postmoderna. Cfr. tambien el estudio ya mencionado de Hebel (cfr. o.c., 4ss.), quien agrupa la bibliografia en tomo a tres conceptos relacionados: intertextualidad, cita y alusion.

(64) Allan H. Pasco (Allusion. A literary graft, Charlottesville: Rookwood Press, 2002 [1994]), por ejemplo, habla de otros tres tipos de intertextualidad: de imitacion, de oposicion y de alusion.

(65) B. D. Sommer (A Prophet Reads the Scripture: Allusion in Isaiah 40-66, Stanford: Stanford University Press, 1998, 8-9) distingue entre influencia y alusion, por un lado, e intertextualidad, por otro. Los dos primeros (aunque no son identicos) serian acercamientos diacronicos, mas centrados en el autor (sin abandonar ni el texto ni el lector) y estudia las relaciones entre un numero limitado de textos; mientras que la intertextualidad se interesa por el lector o por el texto como independiente del autor, es sincronico y estudia las relaciones entre muchos textos.

(66) Sobre la influencia, cfr. las obras de Bloom, H., A Map of Misreading, 2 ed. New York: Oxford University Press, 2003 (1a edicion 1975) y Anatomia de la influencia: la literatura como modelo de vida, Madrid: Taurus, 2011 (or. ing. 2010).

(67) Adopto los criterios establecidos en Beetham, C. A., Echoes of Scripture in the Letter of Paul to the Colossians, Leiden-Boston: Brill, 2008, sobre todo en el capitulo 2 (pp. 11-40), donde define y ex plica la metodologia para determinar alusiones y ecos (no incluye los paralelos como modos literarios de referencia: pp. 24-27). Esta obra se situa en clara continuidad con la de R. Hays (Echoes of Scripture in the letters of Saint Paid) a la que hace referencia desde el mismo titulo. De hecho, pone como ejemplo de eco fuera de la Escritura el titulo de ambas obras (p. 23).

(68) Cfr. Beetham, C. A., o.c., 17 y Hollander, J., The Figure of Echo: A Mode of Allussion in Milton and After, Berkeley: University of California Press, 1981, 15s.

(69) Cfr. Hollander, J., o.c., 64.

(70) SCHULTZ, R. L. (The Search for Quotations: Verbal Parallels in the Prophets, Sheffield: Sheffield Academic Press, 1999) ha investigado desde distintas perspectivas el fenomeno de la cita en relacion con los <<paralelos verbales>> (para distinguirlos de los paralelos tematicos) y tambien sugiere una serie de criterios para identificarlas y estudiarlas (pp. 210-239).

(71) Cfr. Stamps, D. L., <<Use of the Old Testament in the New Testament as a Rhetorical Device>>, en PORTER, S. E. (ed.), Hearing the Old Testament in the New Testament, Michigan: Eerdmans, 2006, 12ss.; cfr. tambien PORTER, S. E., <<The Use of the Old Testament in the New Testament: A Brief Comment on Method and Terminology>>, en Evans, C. A. y Sanders, J. A. (eds.), Early Christian Interpretation of the Scriptures of Israel: Investigations and Proposals, Sheffield: Sheffield Academic Press, 1997.

(72) Si lleva una formula introductoria podria considerarse una cita aunque tenga menos de cinco palabras, como es el caso de Jn 19,37 citando a Zac 12,10: <<Miraran al que traspasaron>>.

(73) Cfr. Beetham, C. A., o.c., 18s. Define la alusion asi: <<A literary device intentionally employed by an author to point a reader back to a single identifiable source, of which one or more components must be remembered and brought forward into the new context in order for the alluding text to be understood fully>> (p. 20).

(74) Cfr. Beetham, C. A., o.c., 27-32.

(75) Tambien es posible hablar de alusion aun cuando entre ambos textos no tengan ninguna palabra en comun. Sucede cuando comparten un concepto singular: por ejemplo, Col 2,11 alude a Dt 30,6 porque comparten el mismo concepto de una circuncision diferente a la fisica: cfr. Beetham, C. A., o.c., 29.

(76) Otros criterios similares para identificar la alusion pueden verse en: Manning Jr., G. T., Echoes of a Prophet: The Use of Ezekiel in the Gospel of John and in Literature of the Second Temple Period, London-New York: T&T Clark International, 2004, 7-15; Noble, P. R., <<Tamar, and Joseph: Criteria for Identifying Inner-Biblical Allusions>>, VT 52 (2002) 219-252; y LEONARD, J. M., <<Identifying Inner-Biblical Allusions: Psalm 78 as a Test Case>>, JBL 127/2 (2008) 241-265.

(77) Cfr. Beetham, C. A., o.c., llOss.

(78) Aranda, G., Daniel, CNBJ, Bilbao: Desclee de Brouwer, 2006, 127.

(79) Cfr. BEETHAM, C. A., o.c., 22ss. Este autor define asi el eco (p. 24): <<A subtle, literary mode of reference that is not intended for public recognition yet derives from a specific predecessor. An author's wording may echo the precursor consciously or unconsciously and/or contextually or non-contextually>>.

(80) Cfr. BEETHAM, C. A., o.c., 30 y 34-35. Este autor ve algunos ecos en la epistola a los Colosenses; asi, por ejemplo, en Col 1,9-10 ve un eco de Is 11,2.9.

(81) <<El estudio de la intertextualidad comienza cuando se asume que una obra literaria puede ser mejor entendida al analizar su deuda con otras obras>>: Manning, G. T, o.c., 3.

(82) Cfr. Rose, M., <<Names of God in the OT>>, ABD 6252-6265.

(83) Que Dios revela su caracter de un modo intimamente ligado a su nombre y que lo hace de modo progresivo es el nucleo de la tesis de A. D. Suris (Making Sense of the Divine Name in the Book of Exodus: From Etymology to Literary Onomastics, Wheaton: ProQuest Dissertations Publishing, 2015).

(84) Tal vez podria anadirse una mas, aquella en la que se define como Dios celoso: Ex 20,5 (cfr. tambien 34,14, aunque ahi no es Dios quien habla).

(85) Quien es el Dios de la alianza, que ha elegido al pueblo, lo ha liberado de la esclavitud y le ha dado unos mandamientos es el principal argumento del libro del Exodo. No solo Moises y el pueblo querran conocer quien es su Dios, sino que hasta el propio faraon (Ex 5,2) estara interesado en ello: cfr. Garcia LOPEZ, E, Exodo, NCBJ, Bilbao: Desclee de Brouwer, 2007, 22-27.

(86) <<Yo sere el que sere>> (Lutero), <<soy el que es>> (LXX), <<soy el que soy>> (la mayor parte de las Biblias, cfr. Nueva Biblia dejerusalen, Facultad de Teologia de la Universidad de Navarra, Conferencia Episcopal Espanola).

(87) Este ultimo sentido es el que aparece en la traduccion de la Biblia al aleman de M. Buber y F. Rosenzweigh mediante la expresion: <<ich werde dasein ais der ich dasein werde>>.

(88) Cfr. Surls, A. D., o.c., V.

(89) Sobre el origen, probablemente independiente, de las dos expresiones que componen la formula, cfr. Renaud, B., Un Dios celoso. Entre la colera y el amor (<<Cuadernos Biblicos>>, 149), Estella: Verbo Divino, 2011, 16-17.

(90) Ex 34,6-7. La formula viene precedida por la expresion <<proclamando>> (xipn), que a su vez depende de los dos verbos del v. 5 b. El sujeto de estos ultimos podria ser tanto Moises como el Senor, si bien la mayor parte de estudiosos se inclinan por pensar en Dios como sujeto al leerlo en funcion del v. 6 y de Nm 14,17-18: cfr. CHILDS, B. S., El libro del Exodo: comentario critico y teologico, Estella: Verbo Divino, 2003, 570s.; y GARCIA LOPEZ, F., o.c., 214.

(91) La tension se refiere sobre todo a los elementos positivos (misericordia de Dios: w. 6b y 7a) y negativos (su castigo: 7b). La presencia de estos dos sentimientos en Dios (amor y colera) no es igual de importante: <<El amor solo define el ser mismo de Dios (v. 6b); la colera pertenece a su accion (v. 7b)>>: Renaud, B., o.c., 17. Aunque ahora no sea posible matizar esto, ni referirse siquiera al lenguaje antropomorfico aplicado a Dios, puede decirse que ambos sentimientos mantienen una relacion de desequilibrio, donde su amor y misericordia prevalecen siempre sobre su ira: cfr. BARBAGLIO, G., Dios ?violento? Lectura de las Escrituras hebreas y cristianas, Estella: Verbo Divino, 1992, 130ss. Brueggemann explica la tension tambien en otro sentido: un Dios que exige fidelidad pero que ha de vivir rodeado de la continua infidelidad del pueblo que se ha elegido: cfr. <<Symmetry and Extremity in The Images of YHWH>>, en PERDUE, L. G., The Blackwell Companion to the Hebrew Bible, Oxford-Massachussets: Blackwell, 2001, 241-257, aqui p. 248.

(92) Sobre cada una de las palabras clave de la formula, cfr. Brueggemann, W., Teologia del Antiguo Testamento, Salamanca: Sigueme, 2007, 237-250 y Bosman, J. P., <<The Paradoxical Presence of Exodus in the Book of the Twelve>>, Scriptura 87 (2004) 233-243, aqui 235-236.

(93) Muchos autores suponen un proceso de elaboracion en tres momentos: un texto base, una reelaboracion deuteronomista y una redaccion sacerdotal: cfr. Simian-Yofre, H., <<Il volto di Dio clemente e misericordioso. Esodo 32-34>>, Gregorianum 82,3 (2001) 477-486.

(94) Se han senalado, entre otros, dos elementos que unifican la seccion: las tablas de la Ley y Moises: cfr. Dozeman, T. B., art. cit., nota 31. Cfr. tambien Childs, B. S., o.c., 533 y MOBERLY, R. W. L., At the Mountain of God, Sheffield: JSOT Press, 1983, 44-109.

(95) Sobre esta denominacion, ya J. Scharbert (<<Formgeschichte und Exegese von Ex 34,6f und seiner Parallelen>>, Biblica 38 [1957] 130-150) decia que era una confesion de fe y R. C. Dentan (<<The Literary Affinities of Exodus XXXIV 6f>>, Veins Testamentum 13/1 [1963] 34-51) llamo la atencion sobre el poco interes que suscito el estudio de esta formula, frente a los otros credos propuestos (p. 34) al tiempo que propuso que no deberiamos dudar en llamarle credo (p. 39). Brueggemann lo llama <<credo de adjetivos>> (Teologia del Antiguo Testamento, 237).

(96) Hay quienes sostienen que es anterior incluso a la formulacion que aparece en el Decalogo: cfr. Fishbane, M., Biblical Interpretation ..., 335.

(97) Cfr. Raitt, T. M., <<Why does God forgive?>>, Horizons in Biblical Theology 13/1 (1991) 45.

(98) Cfr. Lane, N. C., The Compassionate but Punishing God: A Canonical Analysis of Exodus 34:6-7, 1.

(99) Cfr. Granados, C, art. cit., p. 100.

(100) Sobre el uso de esta formula en el libro de los Doce y sus implicaciones, vease el articulo antes mencionado de J. L. Barriocanal en este mismo numero y la bibliografia alli senalada.

(101) Nm 14,18; Neh 9,17; Sal 86,15; 103,8; 145,8; J1 2,13; Jon 4,2; Nah 1,3: cfr. UENTAN, R. C, art. cit., 34-51.

(102) T. M. Raitt menciona 23 referencias a esta formula (a los que denomina de modo general como <<ecos>> a pesar de que entre ellos hay sobre todo citas y alusiones) y Lane senala 27 paralelos en el Antiguo Testamento (28 contando a Si 2,11 al que el autor deja entre los deuterocanonicos): Ex 20,5c-7; 33,19; Nm 14,18; Dt 5,9-11; 7,9; 2 Re 13,23; 2 Cr 30,9; Neh 9,17.31; Sal 25,6; 78,38; 86,5.15; 99,8; 103,8; 106,45; 111,4; 112,4; 116,5; 145,8; Jr 30,11; 32,18; Dn 9,9; J1 2,13; Jon 4,2; Nah 1,3; Miq 7,18-20. Se han senalado otras referencias, que habria que estudiar mas a fondo para calificarlas o como alusiones (Dt 4,31; Neh 1,5; Sal 106,7) o bien como ecos (Is 54,7-8; 63,7; Os 2,21-22).

(103) Cfr. Lane, N. C., o.c., 290.

(104) Raitt, T. M., art. cit., 45.

(105) Cfr. SCHARBERT, J., art. cit., 149-150.

(106) Cfr. Lane, N. C., o.c., 143ss.

(107) En el Nuevo Testamento la formula no aparece citada, pero si pueden encontrarse algunos ecos (Le 1,50.72.78; 6,36) y alusiones (Rom 9,15-16; Ef 2,4; St 5,11).

(108) Cfr. 1 Jn 4,8.16 y Ef 2,4.
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Title Annotation:INTERTEXTUALIDAD Y RELECTURAS EN LA BIBLIA
Author:Milan, Fernando
Publication:Scripta Theologica
Date:Aug 1, 2016
Words:11401
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