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Beliefs about illness and coping strategies as predictors of quality of life in patients in cardiovascular rehabilitation/Creencias sobre la enfermedad y estrategias de aprontamiento como predictores de la calidad de vida en pacientes en rehabilitacion cardiovascular/Crencas sobre a doenca e estrategias de enfrentamento como predictores de qualidade de vida em pacientes em reabilitacao cardiovascular.

INTRODUCCION

Las enfermedades cronicas, entre ellas el cancer, el VIH Sida y las enfermedades cardiovasculares, son consideradas el principal problema de salud en los paises desarrollados. En el caso de la patologia cardiovascular, es la primera causa de muerte en los paises occidentales industrializados y la tercera en aquellos en via de desarrollo (Castillero, 2007; Oblitas, 2004; Pineda, 2008; Remor, Arranz y Ulla, 2003; Rozo et al., 1999).

En Colombia, de acuerdo con la ultima encuesta de salud desarrollada por el Ministerio de Proteccion Social de Colombia (Rodriguez et al., 2009), se encontro que tras la aplicacion del modelo de riesgo cardiovascular propuesto por la Organizacion Mundial de la Salud (OMS) la presencia de un riesgo inferior al 10% de enfermar o morir por causa de una enfermedad cardiovascular tanto para hombres como para mujeres entre los 40 y los 49 anos es del 98%, y entre los 50 y 59 anos es del 92%; sin embargo, para las personas entre 60 y 69 anos el riesgo es mayor en las mujeres (80%) frente a los hombres (68%). Ahora bien, al calcular la presencia de un riesgo superior al 40% se encuentra que en las mujeres este aumenta con la edad; asi, entre 40 y 49 anos hay solo un 0,2%, entre 50 y 59 anos 1% y entre 60-69 anos es de 3%. Para el caso de los hombres se observa la misma tendencia, siendo para el grupo entre 40 y 49 anos del 0%, entre 50 y 59 anos 2% y entre 60 y 69 anos 5% (Rodriguez et al., 2009). En la region de Santander, para el 2006 se considera la principal causa de mortalidad, resaltando la enfermedad isquemica para una poblacion comprendida entre los 45 y 64 anos de edad (Hormiga, Rodriguez, y Nino, 2007).

Ahora bien, los factores de riesgo que se han asociado con la enfermedad cardiovascular, debido a su influencia tanto directa como indirecta en el desarrollo de la patologia y sus estados agudos, han sido, en mayor medida, la hipertension arterial, el tabaquismo, la edad (mayores a 35 anos), la hipercolesterolemia y el sexo (mayor prevalencia en hombres). Estos datos son concordantes con lo encontrado por Pons y Gil (2008), en una muestra de poblacion general en Espana, donde se encontro que los factores relacionados con el sedentarismo aumentan con la edad (mayores en personas entre 40-64 anos) y que los hombres observan peores habitos saludables que las mujeres.

Por su parte, los factores de riesgo se han clasificado en modificables, es decir, aquellas variables que pueden cambiarse para evitar consigo el riesgo (p.e. estilo de vida no saludable), e inmodificables, que son distales al cambio (p.e. herencia, historia previa y edad) (Lameiras y Failde, 2000; Rodriguez, 1998; Rozo et al., 1999).

A pesar de que los anteriores son los principales factores de riesgo que correlacionan positivamente con la incidencia de la morbi-mortalidad de la patologia cardiovascular, existen tambien factores psicologicos que han sido asociados a dicha enfermedad.

Los factores psicologicos de riesgo cardiovascular se presentan en cuatro categorias. La primera corresponde a los estimulos ambientales estresantes, tales como situaciones caracterizadas por una alta demanda, baja capacidad de decision, poca autonomia y bajo apoyo social, ya que incrementan la posibilidad de padecer un infarto de miocardio (Lameiras y Failde, 2000). El estres se encuentra dentro de esta categoria, el cual, segun sea su intensidad, (estres agudo) y frecuencia, (estres cronico), puede provocar serios problemas (Remor, Arranz y Ulla, 2003).

La reactividad fisiologica del estres implica un incremento en la tasa cardiaca y la presion arterial, lo que a su vez provoca un aumento del flujo sanguineo y una mayor segregacion de lipidos a la demanda metabolica del organismo, facilitando asi, una mayor agregacion plaquetaria a las arterias y al tejido coronario. Por ende, si esta respuesta es muy intensa y permanente en el tiempo, y genera dificultades para que el organismo retome su estado basal o inicial, puede desencadenar episodios cardiacos (Carpi, Zurriaga, Gonzalez, Marzo y Buunk, 2007; Laham, 2008; Palmero, Diez, Diago, Moreno y Oblitas, 2007; Palmero, Gomez, Guerrero, Carpi, Diez y Diago, 2007; Remor, Arranz y Ulla, 2003).

La segunda categoria hace referencia a las caracteristicas personales; entre ellas se destaca el estilo de afrontamiento ante diversas situaciones, pues posee una relacion dependiente con la evaluacion cognitiva que hace el individuo de las circunstancias. A su vez, incluye las creencias frente a si mismo, el mundo y los otros, en general a la estructura cognitiva de la persona (McKay, Davis y Fanning, 1985; Vinaccia, 2003).

El estilo de afrontamiento es un conjunto de esfuerzos cognitivo-conductuales que cambian de manera continua y se desarrollan con el fin de controlar las demandas externas e internas del individuo para las cuales el sujeto no posee recursos necesarios para su adaptacion, por lo que buscan disminuir la reaccion de estres y sus efectos negativos sobre el estado de salud, ya sea de forma consciente o no (Contreras, Esguerra, Espinosa y Gomez, 2007; Lazarus y Folkman, 1986; Torres, Troncoso y Castillo, 2006; Vinaccia, 2003). En 1988 Watson y colaboradores, afirmaron la importancia de concebir las estrategias de afrontamiento como un amortiguador del estres y, por ende, como factores protectores de las enfermedades cardiovasculares (Watson et al., 1988, citado por Florez, Perez y Borda, 2006).

El estilo de afrontamiento activo se relaciona con una mejor salud cardiovascular, pues a pesar de la reactividad fisiologica que genera el organismo, regresa mas pronto a su estado basal (estando menos expuesto a las catecolaminas) en comparacion al estilo pasivo (Guerrero y Palmero, 2006). El estilo de afrontamiento considerado como activo, (dirigido al problema), esta asociado con un aumento en el bienestar, la adaptacion a la enfermedad, la adherencia al tratamiento, la funcion inmune y los estados afectivos positivos; por otro lado, el estilo de afrontamiento pasivo (centrado en la emocion), esta relacionado con la presencia de trastornos emocionales, deterioro funcional y la perdida de control (Contreras et al., 2007).

Asi, el afrontamiento aporta a mantener el control sobre la vida y a encontrar el suficiente bienestar psicologico, el cual puede incidir en la adopcion de comportamientos mas funcionales, la adherencia al tratamiento y los cambios en el estilo de vida (Badia y Lizan, 2003; Contreras et al., 2007). Asimismo, como lo enuncian Remor, Carrobles, Arranz, Martinez y Ulla (2001) en relacion con el VIH-SIDA,,la percepcion de control se relaciona con un menor numero de sintomatologia de la depresion y la ansiedad, y con un mayor nivel de adaptacion a la enfermedad, lo cual es ratificado en el estudio de Florez, Perez y Borda (2006) tambien con pacientes con VIH. Ademas, la creencia generalizada sobre la autoeficacia relacionada con el autocontrol, sirve como atenuante de la ansiedad y las valoraciones amenazantes, asegurandose la obtencion de un objetivo mediante la identificacion de los recursos propios, la confianza y la motivacion (Guerrero y Palmero, 2006). Tambien a esta categoria se puede asociar el patron de conducta tipo A, identificado por Friedman y Rosenman en 1976, y conceptualizado como "un complejo de accion-emocion, que puede ser observado en cualquier persona que se encuentra agresivamente implicada en un cronico e incesante conflicto para conseguir mas y mas en el menor tiempo posible, y si fuera necesario, en contra de los esfuerzos opositores de otras cosas o personas" (Rosenman 1996, citado por Palmero, Diez et al., 2007, p. 26).

El patron de conducta tipo A parece ser un factor que influye en la etiologia y el curso de la enfermedad cardiovascular, pues funciona como un detonante de la aterosclerosis, causa de muchas problematicas cardiacas, al ocasionar la excesiva liberacion de catecolaminas, las cuales se encargan de mediar la agregacion plaquetaria, la formacion de trombos y la produccion de arritmias cardiacas; a su vez, pueden generar cambios hemodinamicas que se asocian con dificultades cardiovasculares (p.e. arritmias, coagulos e isquemia) al aumentar la presion sanguinea y la resistencia vascular periferica (Laham, 2008; Palmero, Diez, et al., 2007). Asimismo, el complejo Hostilidad-Ira se ha asumido como factor de riesgo cardiovascular en esta categoria, que como toda respuesta emocional, de presentarse de manera exacerbada y por un tiempo constante, puede llegar a afectar el sistema inmunologico del organismo.

Asi, se ha comprobado que los indices de isquemia en una situacion altamente demandante, el dano por perfusion y la duracion de la isquemia en el transcurso de las actividades diarias, es mayor en pacientes cardiovasculares hostiles (Palmero, Diez et al., 2007; Laham, 2008). Especificamente, el riesgo cardiovascular por la hostilidad es debido a la reactividad fisiologica que genera al igual que el estres, y al que se le asocia con un bajo soporte social y con la adquisicion de conductas patogenas para la salud (Laham, 2008).

Del mismo modo, otro factor dentro de esta categoria es la personalidad tipo D propuesta por Denollet y Brutsaert (1998). Se trata de un patron emocional que existe solo si hay un interjuego entre la afectividad negativa y la inhibicion social y se relaciona con el aumento del riesgo de volver a sufrir un infarto agudo de miocardio (Laham, 2008; Palmero, Gomez et al., 2007; Richard's y Solanas, 2008). La afectividad negativa es analoga al neuroticismo o al estilo de enfrentamiento represivo, la cual se caracteriza por la presencia de emociones negativas cronicas con rasgos cognitivos y conductuales que manifiestan preocupacion, inseguridad, sentimientos subjetivos de tension, ansiedad, ira y tristeza. La inhibicion social es la tendencia a reprimir la expresion de las emociones a nivel social debido a la inseguridad frente a otros y a la necesidad de afiliacion (Laham, 2008). De esta forma, la personalidad tipo D causa una serie de emociones displacenteras como lo son la ansiedad, la depresion, la distimia y la hostilidad, de aspectos psicologicos poco adaptativos como conflictos intrapersonales e interpersonales y de una tendencia a desarrollar conductas disfuncionales (p.e. alcoholismo). Ademas, se asocia con baja adherencia a los tratamientos y a las terapias de rehabilitacion medica y psicologica (Richard's y Solanas, 2008).

Si bien es cierto que el objetivo del presente estudio no es abordar estos patrones de personalidad, si se evaluaran aspectos del perfil cognitivo asociados con ellos, especificamente las estrategias de afrontamiento, aspectos altamente relevantes cuando se abordan los patrones comportamentales arriba descritos y que en la literatura cientifica han demostrado una importante relacion con la enfermedad cardiovascular, en terminos de factores psicologicos modificables.

En cuanto a la tercera categoria, incluye los comportamientos de riesgo, entre ellos el tabaquismo, pues duplica el riesgo de morbi-mortalidad cardiocoronaria y aumenta la probabilidad de reincidencia de un infarto agudo de miocardio; la dieta hipercalorica rica en colesterol y grasas saturadas, y la inactividad fisica, al aumentar la mortalidad cardiaca (Lameiras y Failde, 2000).

En el sentido de lo anterior, los programas de rehabilitacion cardiaca, donde se incluyen acciones relacionadas con los factores de riesgo relacionados con los habitos de vida, han demostrado eficacia a distintos niveles. Asi, autores como Loaiziga, Benavides, Bolanos, Ortiz, Vega y Bremes (2008), indican que cuando se implementan acciones de rehabilitacion cardiaca se incrementa la tasa de sobrevivencia, lo cual concuerda con los hallazgos de Ribera et al., (2009), quienes evaluaron pacientes que habian sometidos a cirugia coronaria, cinco anos despues del evento quirurgico y que habian participado de programas de rehabilitacion y encontraron que tres de cada cuatro pacientes dados de alta se encontraban libres de eventos y reportaban buena capacidad funcional y satisfaccion con su calidad de vida, lo cual se evidenciaba en la disminucion de las consultas, las reintervenciones y por lo tanto, los costos en salud.

La ultima categoria son los trastornos emocionales, tales como la depresion y la ansiedad, caracteristicos de toda enfermedad cronica. Dichas reacciones emocionales tienden a afectar el bienestar psicologico y la calidad de vida del paciente, ya que sus sintomas se relacionan con retardo en la recuperacion postoperatoria, la falta de autocuidado y adherencia al tratamiento ante la desesperanza, la falta de animo, la adquisicion de conductas patogenas y la creencia de muerte inminente, activadas a partir del diagnostico de la enfermedad, por lo que la evolucion y el pronostico no son alentadores (Brannon y Feist, 2001; La meiras y Failde, 2000; Oblitas, 2004; Rozo et al., 1999). Asi que el riesgo cardiovascular manifiesto en la ansiedad y la depresion esta implicado en la mortalidad mas que en la adquisicion de la enfermedad.

Por otro lado, la calidad de vida es una variable de interes en el ambito de la rehabilitacion cardiovascular, pues como lo cito en 1969 la OMS, la rehabilitacion cardiovascular es una intervencion interdisciplinaria para reintegrar al paciente cardiovascular a su cotidianidad de forma funcional para su bienestar integral, aumentandole su calidad de vida con respecto a la salud (OMS 1969, citada por De Velasco y Mavreira, 1993), asi como una mejor percepcion de salud, por parte del paciente y una reduccion de los costos de atencion en salud posteriores a las intervenciones, como se menciono previamente (Loaiziga et al., 2008).

La calidad de vida relacionada con la salud es definida como la "capacidad de una persona para desempenar adecuadamente y de forma satisfactoria para si misma su papel en las areas familiar, laboral y social" (De Velasco y Mavreira, 1993, p. 6), que contiene aspectos objetivos (componentes materiales y nivel de vida) y subjetivos (grado de satisfaccion segun percepcion de bienestar) (Contreras et al., 2007; Varela, Arrivillaga, Caceres, Correas y Holguin, 2005; Vinaccia, Quiceno, Fonseca, Fernandez y Tobon, 2006; Vinaccia, Quiceno, Gomez y Montoya, 2007). En pocas palabras es un indicador del funcionamiento y la satisfaccion integral (fisico, mental y social) percibidos por la persona.

Para finalizar, la calidad de vida relacionada con la salud se convierte en un indicador sobre la adaptacion del paciente a su enfermedad, pues da a conocer las funciones que se han visto afectadas y las que se han mantenido en su vida cotidiana por la patologia cardiovascular. Asi, se ha encontrado que los factores que influyen en la adaptacion a la enfermedad cronica son los sociodemograficos (p.e. edad, sexo y cultura), los sociales (p.e. apoyo social y modelo educativo), los individuales (p.e. autoesquemas, creencias sobre la enfermedad, autocontrol, rasgos de personalidad, habilidades sociales, estilo de afrontamiento, emociones), los biologicos (enfermedades asociadas) y los relacionados al tratamiento (p.e. efectos colaterales) (Pons y Gil, 2008; Vinaccia et al., 2007). Asimismo, estudios como el de Uribe, Valderrama y Molina (2007) y Gallegos-Carrillo, Garcia, Reyes y Duran (2006), indican que la percepcion de salud varia de acuerdo no solo con la condicion fisica sino con las habilidades funcionales, el bienestar psicologico y el soporte social disponible.

De acuerdo con lo anterior, se hace evidente el interes por conocer como las creencias sobre la enfermedad y las estrategias de afrontamiento utilizadas por los pacientes pueden constituirse en factores predictores de la calidad de vida en pacientes con enfermedad cardiovascular que se encuentran en programas de rehabilitacion cardiaca, como una manera de aportar informacion relevante para el diseno de intervenciones mas acertadas en terminos de los factores psicologicos que hacen mas vulnerables a los sujetos a desarrollar y a mantener condiciones clinicas como el riesgo cardiovascular.

METODO

Diseno

La presente investigacion fue un estudio Ex post facto de tipo retrospectivo simple (Montero y Leon, 2007). Su enfoque fue cuantitativo, en el que se tuvo en cuenta la relacion entre las variables sociodemograficas (edad, sexo, estado civil, estrato y nivel educativo), psicologicas (calidad de vida relacionada con la salud, estrategias de afrontamiento y creencias sobre la salud) y clinicas (fraccion de eyeccion) en los pacientes cardiovasculares valorados.

Participantes

La muestra estuvo conformada por 80 pacientes asistentes al programa de rehabilitacion cardiovascular de la Fundacion Cardiovascular de Colombia, 55 hombres y 25 mujeres, con un rango de edad entre 23 y 80 anos, y una media de 59.09 anos.

Instrumentos

Se utilizaron los siguientes instrumentos: el Illness Behavior Questionnaire (IBQ), (version castellana de Ballester y Botella, 1993). Este instrumento explora las actitudes y sentimientos del paciente sobre la enfermedad, la vision propia acerca de su situacion psicosocial, y la percepcion de las reacciones de los demas ante esta, lo cual brindaria un acercamiento sobre las creencias de la persona valorada acerca de su salud. Esta compuesto por 62 preguntas de respuesta dicotomica. Evalua siete dimensiones, que son: hipocondriasis general, conviccion de enfermedad, percepcion psicologica versus somatica del origen de los sintomas de la enfermedad, inhibicion afectiva, distorsion afectiva, negacion de los problemas e irritabilidad. Las puntuaciones mas altas se asocian con una percepcion poco adaptativa frente a la enfermedad. La confiabilidad de las escalas medida a traves del alfa de Cronbach oscila entre 0.77 y 0.84. El cuestionario, aunque no tiene un proceso de validacion en Colombia ha sido utilizado en diversos estudios nacionales aportando datos de ajuste al contexto (Vinaccia, 2003; Vinaccia et al., 2006, 2007).

De la Escala de Estrategias de Coping Modificada (EEC-M) (Chorot y Sandin, 1993) se empleo la validacion realizada en Colombia por Londono et al. (2006). Pretende identificar el patron conductual del individuo ante situaciones estresantes; para ello evalua doce estrategias de afrontamiento: solucion de problemas, busqueda de apoyo social, espera, religion, evitacion emocional, busqueda de apoyo profesional, reaccion agresiva, evitacion cognitiva, reevaluacion positiva, expresion de la dificultad de afrontamiento, negacion y autonomia. Estas dimensiones se miden en 98 items a traves de una escala de evaluacion tipo Likert con opciones de respuesta que van de 1 a 6 (1: nunca, 2: casi nunca, 3: a veces, 4: frecuentemente, 5: casi siempre, y 6: siempre). La interpretacion se establece en terminos de a mayor puntuacion, mayor uso de la estrategia evaluada. Los datos de confiabilidad mediante Alfa de Cronbach oscilan entre 0,69 y 0,89 para las doce subescalas.

Finalmente, se empleo el Cuestionario de Calidad de Vida relacionada con la Salud SF-36, (Ware et al., 1992, traducido al espanol por Alonso, Prieto y Anto en 1995, y validado en Colombia por Lugo, Garcia y Gomez en 2006). Consta de 36 items de escala tipo Likert que buscan identificar el estado positivo y/o negativo de la salud fisica y mental del individuo evaluando la intensidad y frecuencia de ocho dimensiones de la calidad de vida relacionada con la salud, asi: funcion fisica, funcion social, rol fisico, rol emocional, salud mental, vitalidad, dolor corporal y percepcion general de la salud. Los datos para la interpretacion implican que a mayor puntuacion mayor nivel de funcionalidad. La confiabilidad medida a traves del alfa de Cronbach oscila entre 0,80 y 0,91 para cada una de las dimensiones.

Procedimiento

El muestreo empleado fue de tipo no probabilistico por conveniencia. Se contacto a personas asistentes a rehabilitacion cardiovascular de la Fundacion Cardiovascular de Colombia por un periodo de al menos dos semanas anterior al momento de recoleccion de los datos. Se informo a los participantes sobre la naturaleza del estudio con el fin de obtener el consentimiento informado y proceder a la aplicacion de los instrumentos en una sesion individual, acompanada de una entrevista. Los resultados de la evaluacion fueron devueltos a cada participante, y se abordaron en sesiones individuales los casos de los participantes que ameritaban algun tipo de intervencion psicologica. A nivel grupal, se disenaron algunas intervenciones dentro del programa de rehabilitacion, donde se abordaron los aspectos comunes surgidos de la evaluacion y que fueron objeto de psicoeducacion dentro del programa.

Los datos fueron procesados a traves del SPSS 12.5, usando estadisticos descriptivos, comparacion de medias mediante t de Student y Anova de un factor, analisis de Correlacion de Pearson y Regresion Lineal, con el objetivo de evaluar si hay diferencias estadisticamente significativas en las personas valoradas en su calidad de vida en funcion de las estrategias de afrontamiento y las creencias sobre las enfermedad.

RESULTADOS

La muestra estuvo conformada por 80 pacientes, 68.6% hombres y 31.3% mujeres. Un alto porcentaje (91.3%) profesaban la religion catolica. El 77.6% eran casados o vivian en union libre. Un 68% de la muestra pertenecia a los estratos 3 y 4. El 43.8% tenian estudios de bachillerato o secundaria, seguido de aquellos con estudios tecnicos y/o universitarios (33.8%). Por ultimo, con relacion a la ocupacion actual, el 40% eran pensionados y el 20% se dedicaban al hogar; el resto de la muestra se distribuia en diversas ocupaciones, la mas destacada fue el comercio (16.3%) (vease tabla 1).

Sobre las variables clinicas evaluadas, de acuerdo con lo reportado sobre factores de riesgo (vease Tabla 2), se puede observar que se encontro comorbilidad de la enfermedad cardiovascular con otros trastornos medicos en un 72.5% de los pacientes, en mayor medida con la Hipertension arterial (62.5%) y la diabetes mellitus (18.8%), lo cual es esperable dentro de la condicion clinica general de estos pacientes, agrupada bajo la denominacion de sindrome metabolico. En cuanto a la enfermedad cardiovascular de mayor prevalencia se encontro la coronaria con un 68.8% y un 40% de la muestra habia sufrido previamente un infarto agudo de miocardio.

Por su parte, el 100% de las personas evaluadas estaban bajo medicacion. Entre las intervenciones quirurgicas que fueron realizadas en mayor medida, se encontro la angioplastia (50%). En cuanto a la fraccion de eyeccion (FE) como medida de la capacidad cardiaca del individuo, se pudo evidenciar que el 32.5% de la muestra tuvieron una medida baja; la cual oscilo entre 10% y 70%, siendo la media de 46.63%.

Por otro lado, al realizar la comparacion de medias para las dimensiones del SF36 en funcion de las variables sociodemograficas evaluadas, se encontro que en relacion al rol emocional hay una diferencia estadisticamente significativa con respecto al sexo (t: 2.044, p [less than or equal to] 0.05), siendo las mujeres las que presentaron una mayor puntuacion en esta escala. Por su parte, en funcion fisica se encontro una diferencia estadisticamente significativa en relacion con la FE (t: 2.028, p [less than or equal to] 0.05), siendo mayor la funcion fisica cuando el paciente no presentaba una medida de FE interpretada como baja (menor a 40%). A su vez, se evidencio una diferencia significativa entre la funcion fisica y el estrato (F: 2.715, p [less than or equal to] 0.05), donde en el estrato 5 se encontro una mayor puntuacion en esta escala. Es de indicar que para todos los casos donde se utilizo ANOVA se aplico la correccion de Bonferroni para disminuir el riesgo de error tipo I.

De otro lado, al realizar la comparacion de medias entre las escalas que componen la calidad de vida relacionada con la salud y las creencias sobre la enfermedad se encontro que existe una diferencia estadisticamente significativa en la negacion (t: 2.007, p [less than or equal to] 0.05) y la percepcion psicologica versus somatica de la enfermedad (t: 1.967, p [less than or equal to] 0.05) por sexo, siendo mas altas estas creencias en los hombres. Tambien se evidencio que la irritabilidad suele presentarse con mayor frecuencia en las personas con estudios educativos tecnicos (F: 2.641, p [less than or equal to] 0.05).

Por otra parte, con respecto a la comparacion de medias entre las puntuaciones en las estrategias de afrontamiento y las dimensiones de calidad de vida relacionada con la salud, se encontraron diferencias estadisticamente significativas con relacion al sexo, especificamente en las estrategias de evitacion cognitiva (t= 2.550, p [less than or equal to] 0.05), religion (t=2.391, p [less than or equal to] 0.05) y busqueda de apoyo social (t=2.030, p [less than or equal to] 0.05), las cuales fueron empleadas con mayor frecuencia por las mujeres. A su vez, se muestra que la reaccion agresiva, y la evitacion emocional fue mayor en las personas con estudios educativos tecnicos (F: 7.702, p [less than or equal to] 0.001) y (F: 5.839, p [less than or equal to] 0.001), respectivamente. Mientras que la religion y la busqueda de apoyo social fueron mas altas en los de escolaridad primaria (F: 5.369, p [less than or equal to] 0.05) y (F: 4.792, p [less than or equal to] 0.05).

Ahora bien, con el objetivo de establecer puntuaciones clinicamente significativas en las dimensiones evaluadas a traves de los tres instrumentos, se recurrio al establecimiento de los puntos de corte estimados para cada prueba y a partir de ellos se calcularon los porcentajes de presencia de puntuaciones clinicamente significativas. De esta manera, en la tabla 3 se muestran los datos descriptivos de las puntuaciones clinicamente significativas para las dimensiones de calidad de vida, en la cual se evidencia que, en general, los pacientes valorados manifestaron tener una alta calidad de vida, excepto en la dimension de rol fisico.

Por otro lado, en la Tabla 4 se presentan las puntuaciones clinicamente relevantes para las creencias sobre la enfermedad, estos datos se obtuvieron a partir de puntuaciones por encima de la media mas una desviacion tipica. Se indica que un 47.4% de la muestra tenia una conviccion de enfermedad alta, asimismo, una irritabilidad alta (2.5%), contrario a lo hallado en otros estudios (Friedman y Rosenman, 1976; Laham, 2008; Palmero, Diez et al., 2007; Richard's y Solanas, 2008).

En la Tabla 5 se muestran los analisis descriptivos de las puntuaciones clinicamente relevantes para las estrategias de afrontamiento, de acuerdo con las puntuaciones encontradas a partir del percentil 75. Se resaltan la presencia de la religion alta (78.5%), la autonomia baja (68.8%), la expresion de la dificultad de afrontamiento baja (63.6%) y la evitacion cognitiva alta (54.5%), lo cual indicaria un empleo mayoritario de estrategias de afrontamiento pasivas.

Finalmente, con el fin de establecer la asociacion entre las variables de creencias de enfermedad y estrategias de afrontamiento con los niveles altos y bajos de calidad de vida, se recurrio al empleo de un Analisis de Regresion. Los resultados presentados en la tabla 6 permiten observar las variables que mejor predijeron altos niveles de calidad de vida relacionada con la salud. Es de indicar que en la tabla solo se reportan aquellas variables que se asociaron de manera significativa con las dimensiones de calidad de vida. De manera general, se puede indicar que la baja irritabilidad fue la variable que mejor predijo altos niveles de calidad de vida (asociada significativamente (p [less than or equal to] 0,05) con varias de las dimensiones del SF 36), seguida de la baja distorsion afectiva, siendo ambas variables, creencias sobre la enfermedad y evaluadas a traves del IBQ. Asi, las creencias sobre la enfermedad relacionadas con la irritabilidad y la distorsion afectiva tienen una asociacion inversa con la calidad de vida.

Por su parte, con respecto a la baja calidad de vida relacionada con la salud se puede decir que aunque en general, la muestra evaluada no presento estos niveles excepto en la dimension de rol fisico, se llevo a cabo un analisis de regresion para la totalidad de las escalas (vease tabla 7). Los datos muestran que de forma global, el poco uso de la estrategia de afrontamiento de solucion de problemas es la variable que mejor predijo los niveles de baja calidad de vida relacionada con la salud. En otras palabras, el afrontamiento pasivo evidenciado en una poca busqueda de solucion de problemas, predice una peor calidad de vida. Especificamente, para el caso de rol fisico que fue la escala donde se presento un alto porcentaje de personas con afectacion en su calidad de vida, se observo que la variable que mejor predijo esta afectacion fue la creencia de percepcion psicologica Vs somatica de la enfermedad alta (Beta: 0,32; t = 2,71; p [less than or equal to] 0,05). Nuevamente, se indica que solo se incluyeron en la tabla las variables predictoras que mostraron una asociacion estadisticamente significativa con las dimensiones de la baja calidad de vida.

DISCUSION

Los pacientes cardiovasculares evaluados presentaron en general una alta calidad de vida, lo cual podria deberse al efecto del proceso de rehabilitacion cardiovascular que llevaban a cabo, en el que se trataban aspectos fisicos, nutricionales y psicologicos con relacion a la enfermedad, tal como ya lo senalaban los estudios de Loaiziga et al., 2008 y Ribera et al., (2009) en los cuales se reporto que la rehabilitacion mejora el estado de salud y la percepcion de calidad de vida, lo cual se traduce en beneficios para la salud, reduccion de costos de tratamiento y mejor afrontamiento de la enfermedad cronica.

Por otro lado, la predominancia de los pacientes de sexo masculino en el estudio, (a pesar del esfuerzo de los investigadores por mantener un equilibrio de genero en la muestra), reitera que la enfermedad cardiovascular afecta en mayor medida a los hombres que a las mujeres como ya se ha indicado previamente (Lameiras y Failde, 2000; Rodriguez, 1998; Rozo et al., 1999) y que, acorde con lo encontrado por Pons y Gil (2008), en una muestra de poblacion general, los peores estilos de vida se encuentran en los hombres, lo cual podria hacerlos mas vulnerables al desarrollo y peor pronostico de enfermedades cardiovasculares, lo cual a su vez fue confirmado en el estudio de Prieto, Romero y Alvarez (2002). Asimismo, la media de edad encontrada en la muestra (59.09 anos) y la presencia de pacientes desde los 23 anos, indican que la enfermedad cardiovascular afecta cada vez mas a personas en la adultez joven y media, es decir, que en la actualidad no es una enfermedad solo de los adultos mayores. Estos datos se confirman en el mencionado estudio de Pons y Gil (2008), quienes encontraron que los factores asociados con el sedentarismo y el consumo de sustancias como el alcohol y el cigarrillo aumentan en pacientes alrededor de los 40 anos, etapa de la adultez media.

Con referencia a las caracteristicas clinicas, la alta frecuencia de la angioplastia (50%) y de la revascularizacion (28.8%) relacionada con los otros tipos de intervenciones medicas, permite identificar que el taponamiento de los conductos sanguineos fue el principal problema que presentaron los pacientes cardiovasculares tratados, probablemente debido a la arterosclerosis, como bien lo reportaron Rozo et al., (1999). Asimismo, la comorbilidad de la enfermedad cardiovascular predominantemente con la diabetes mellitus y la hipertension arterial, dan cuenta del denominado sindrome metabolico y demuestran la importancia de atender estas problematicas como indicadores de alerta ante la posible aparicion de enfermedad cardiovascular como bien lo senalaran Rodriguez y Saez, (2008) y Vinaccia et al., (2007), toda vez que han sido alteraciones asociadas no solo con la aparicion sino con el curso de las enfermedades cardiovasculares (Ribera et al., 2009).

Lo anterior se hace aun mas relevante ya que solo un 40% de los participantes en este estudio habian sufrido un infarto agudo de miocardio, lo que puede sugerir la pertinencia de las acciones en salud encaminadas hacia la prevencion cardiaca y/o diagnostica antes de la aparicion de un estado agudo de la enfermedad.

Por su parte, la Fraccion de Eyeccion (FE) que ha demostrado ser una medida objetiva eficaz para medir la calidad de vida en la funcion fisica, en la muestra evaluada, demostro niveles que indican menor afectacion de los pacientes, es decir, es un indicador positivo de la recuperacion, en parte debido, seguramente, al programa de rehabilitacion. Estos datos se pueden corroborar con lo hallado por Conthe y Tejerina (2007), quienes afirman que la FE deprimida (menor a 40%) se relaciona tradicionalmente con un pronostico negativo conforme a la morbimortalidad, esperandose una peor calidad de vida relacionada con al salud cuando la FE es menor al 40%.

En cuanto a las comparaciones en funcion de las variables sociodemograficas estudiadas, se puede indicar que, en funcion del genero se encontro una predominancia del empleo de estrategias pasivas en las mujeres, especificamente la religion y la evitacion cognitiva, indicando que las mujeres afrontan el problema alejandose de este, obteniendo un equilibrio emocional proximo mas no permanente, y refugiandose en creencias religiosas (no puede olvidarse la declaracion mayoritaria en la muestra de profesar la religion catolica). En cuanto a la escolaridad, las personas con estudios primarios mostraron una mayor tendencia a aprovechar los recursos externos (p.e. el apoyo social o profesional) en vez de los propios. Por otro lado, quienes han cursado estudios tecnicos demostraron un mayor empleo de conductas dirigidas al afrontamiento emocional (reaccion agresiva, evitacion emocional e irritabilidad).

Asimismo, los hombres fueron quienes presentaron predominancia de la creencia sobre la influencia de los aspectos psicologicos en la salud y la negacion, lo cual, comparado con la alta puntuacion de las mujeres en la escala de rol emocional, evidencia que los hombres presentaron afectacion emocional asociada con las consecuencias de su enfermedad, razon por la que prefieren negar las dificultades para evitar problematicas fisicas, pues asocian emocion, cognicion y comportamiento con sintomatologia fisica. Acerca de la relacion hallada entre mayor estrato socioeconomico y funcion fisica alta, se puede inferir que las personas de estratos altos poseen mayor acceso a recursos de salud que favorecen el afrontamiento de la enfermedad permitiendo disminuir las consecuencias fisicas de la misma.

Ahora bien, acerca de las variables psicologicas valoradas, se evidencio que la dimension clinicamente mas representativa acerca de las creencias sobre la enfermedad fue la conviccion de enfermedad baja (47.4%). Esto indica que la mayoria de los pacientes cardiovasculares valorados no asumia la patologia cardiovascular como una problematica con graves afectaciones fisicas, por lo que habia una descentralizacion de los sintomas somaticos de la patologia y una poca vulnerabilidad percibida o percepcion de riesgo frente a la enfermedad cardiovascular. Este dato es llamativo, puesto que los modelos de salud indican que la presencia de poca percepcion de riesgo es un factor relevante frente a la adopcion de practicas saludables, siendo, por lo tanto, un pobre predictor de adherencia al tratamiento en terminos de conductas saludables.

Por otra parte, la variable clinica irritabilidad alta obtuvo una menor representacion con un 2.5%, lo cual no era un resultado esperado segun lo senalado por investigaciones acerca del complejo ira-hostilidad como caracteristicas de los pacientes cardiovasculares; esto pudo deberse al efecto del programa de rehabilitacion cardiovascular al que asistian los pacientes evaluados y que en estudios previos ha demostrado suficiente eficacia (Friedman y Rosenman, 1976; Laham, 2008; Loaiziga et al., 2008; Palmero, Gomez et al., 2007), o a que especificamente en esta muestra, los rasgos de hostilidad no constituyen una caracteristica relevante. De ahi la importancia de replicar el estudio con otras muestras con el objeto de aportar mayores datos en esta importante linea de conocimiento de la predisposicion psicologica.

Conforme a las puntuaciones clinicamente relevantes sobre las estrategias de afrontamiento, se encontro predominancia de las consideradas como pasivas en el empleo de recursos para hacer frente al problema. La religion fue la estrategia mas empleada por parte de la muestra (78.5%), lo que contradice lo hallado por Contreras et al., (2007), quienes encontraron que la religion se asociaba con un bajo nivel de calidad de vida en pacientes con insuficiencia renal cronica; por lo contrario, en este estudio se sugiere que la religion y la espiritualidad actuan como factores protectores. Esto podria entenderse en la linea del aporte a una mayor adaptacion a la enfermedad, incrementando la esperanza de vida en los pacientes y, por consiguiente, un mayor empleo de conductas saludables y de autocuidado.

La baja autonomia se presento en un 68.8% de las personas valoradas, indicandose asi, la ausencia de independencia frente a la solucion de problemas, unida a una baja expresion de la dificultad de afrontamiento (63.6%) lo cual denotaria la dificultad de los pacientes para dar a conocer sus emociones y sentimientos acerca de la dificultad para resolver sus problemas y controlar las emociones que estos generan, con el fin de buscar apoyo externo. Fue notoria tambien la evitacion cognitiva (54.5%) que demuestra que los pacientes cardiovasculares evaluados tendian a tomar distancia de sus problemas a traves de la distraccion de sus pensamientos perturbadores. Lo anterior demuestra la influencia de las estrategias de afrontamiento de caracter pasivo, que indican el bajo empleo de recursos tanto internos como externos para hacer frente a la situacion problema.

Justamente, el afrontamiento pasivo ha sido una caracteristica que segun la investigacion realizada por Guerrero y Palmero (2006), se ha asumido como factor de riesgo en la enfermedad cardiovascular, puesto que se asocia con un mayor periodo de recuperacion del organismo a su estado basal previo al afrontamiento de la situacion estresante, debido a la mayor exposicion a las catecolaminas, las cuales al acumularse, conllevan a problematicas en el sistema nervioso y circulatorio. Por consiguiente, las estrategias de afrontamiento pasivas que parecen emplear con mayor frecuencia los pacientes cardiovasculares valorados, no solo influyen en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular sino en la calidad de vida debido a las consecuencias fisicas, psicologicas y sociales que dicha enfermedad genera.

Por otro lado, con relacion a las variables que mejor predijeron el nivel de calidad de vida alta, la irritabilidad baja fue la que mas peso estadistico obtuvo, especialmente en los ambitos fisico y social. De esta forma, se puede inferir que la ausencia de un sentimiento de enfado y frustracion frente a la patologia cardiovascular genera mayor aceptacion y adaptabilidad a esta, puesto que no hay una focalizacion de la situacion como problema irresoluble y por ende no hay un estancamiento en el desenvolvimiento cotidiano. Asimismo, la distorsion afectiva baja mostro un fuerte caracter predictivo de la alta calidad de vida; por consiguiente, se puede indicar que la ausencia de alteraciones emocionales, tales como la ansiedad, la depresion y el estres, favorecen la percepcion de un adecuado nivel de vida y salud, especificamente en el ambito mental, en la percepcion positiva acerca del estado presente y futuro de la salud, y en la energia vital sentida.

De acuerdo con lo anterior, se puede indicar que la ausencia de sintomas y cuadros psicologicos se asocian positivamente con una mejor percepcion de la enfermedad cardiovascular, pues no se tiende a la catastrofizacion, aportando a una mayor adaptabilidad y disminuyendo la vulnerabilidad psicologica. Esto puede apoyarse tambien en los hallazgos de Uribe, Valderrama y Molina (2007), quienes indican que el concepto de salud y por ende, el concepto de bienestar no solo dependen de las medidas objetivas de salud, sino de las habilidades funcionales y el soporte social percibido, asi, mientras menor alteracion funcional y emocional se presente, mayor valoracion puede tenerse de la calidad de vida, aspecto que resulta evidente en los resultados presentados. En esta linea y como recomendacion para estudios futuros, seria conveniente la evaluacion de un grupo control que no asista a rehabilitacion cardiaca y que permita comparar si la percepcion de mejor calidad de vida esta determinada por la participacion en programas de rehabilitacion que favorecen el desarrollo de competencias sociales que mejoran la percepcion del apoyo social.

Por otra parte, la distorsion afectiva baja se ha asociado con bajos niveles de reactividad fisiologica que suelen ser ocasionados por alteraciones emocionales, lo cual incrementa la sensacion de mejor estado de salud y calidad de vida (Laham, 2008). Igualmente, Conthe y Tejerina (2007) encontraron una asociacion de la depresion con una baja adherencia al tratamiento y una baja calidad de vida relacionada con la salud.

Por otro lado, se puede explicar que la ausencia de sintomas emocionales puede deberse a la etapa de recuperacion en que se encontraban los pacientes valorados, pues ya habian pasado por la etapa aguda en la que aparece y se identifica el problema medico, en la cual prevalece la incertidumbre (Brannon y Feist, 2001).

Por su parte, la negacion baja de la enfermedad parece convertirse en un factor protector al relacionarse con la alta calidad de vida, lo que indica que la aceptacion de los sintomas permite acercarse a la disminucion de los mismos una vez se emprenden las acciones de tratamiento correspondientes.

Con respecto a la baja calidad de vida, la solucion de problemas baja fue la variable que mejor la predijo, resaltando que se refiere a una estrategia de afrontamiento activa que, segun las relaciones halladas, afecta el desenvolvimiento social, la sensacion de energia vital y la percepcion presente y futura acerca del estado de salud. Por consiguiente, la ausencia de una busqueda y ejecucion de alternativas de solucion ante dificultades es un indicador de una percepcion negativa del paciente cardiovascular en rehabilitacion sobre su estado de salud, inhibiendolo en el aspecto relacional; ello probablemente porque al ser la enfermedad cardiovascular una patologia cronica, genera sentimientos de desesperanza y no favorece que el paciente se dirija hacia el afrontamiento activo y en cambio desarrolle ideas catastroficas sobre su patologia. Aqui se puede resaltar que ante un estimulo ambiental sobre el que el individuo no posee suficientes recursos para hacerle frente (o simplemente no los ha percibido como utiles), activa determinados pensamientos negativos que generan una activacion fisiologica y una emocion dolorosa (McKay, Davis y Fanning, 1985), por lo que es de esperarse una baja calidad de vida.

En la baja calidad de vida no solo hay influencia de las estrategias de afrontamiento sino, ademas, de las creencias sobre la enfermedad, ya que la percepcion psicologica versus la somatica de la enfermedad alta con relacion al rol fisico bajo, demuestra que la presencia de credibilidad de los sintomas psicologicos como causantes de la patologia predicen una baja funcionalidad en la ejecucion de las actividades cotidianas, por lo que al haber predominancia en este tipo de creencias es probable que se presenten pensamientos disfuncionales e irracionales que aporten a la exacerbacion de sintomas ante la reactividad fisiologica que suelen generar perdida de control sobre la situacion de enfermedad, lo cual no es alentador para una recuperacion pronta y eficaz.

De esta manera, se evidencia la clara influencia de las estrategias de afrontamiento pasivas sobre la baja calidad de vida, asi como de las creencias sobre la enfermedad de caracter negativo (al focalizarse en las limitaciones emocionales). Tambien, es importante resaltar como teorias explicativas de la influencia de variables psicologicas sobre las fisiologicas en la enfermedad cardiovascular la reactividad cardiovascular y la catastrofizacion, ya que esta ultima aumenta sintomas de ansiedad relacionados con la activacion fisiologica mantenida en el tiempo.

De acuerdo con lo anterior, se recomienda el diseno, aplicacion y evaluacion de un programa encaminado a la intervencion de las problematicas halladas en el presente estudio, con el fin de facilitar la adherencia al tratamiento y aumentar la calidad de vida. Por esto, se resalta la promocion del empleo de estrategias activas como la autonomia y la solucion de problemas. De igual forma, la modificacion cognitiva de creencias que incentivan la catastrofizacion de la situacion de enfermedad vivida y que conllevan a la pasividad del paciente (p.e. la irritabilidad, la negacion y la hipocondriasis), asi como el tratamiento de las afectaciones emocionales que suelen acompanar a los enfermos cardiovasculares.

Por ultimo, debido al tamano y caracteristicas de la muestra empleada, se recomienda el desarrollo de estudios que ahonden en los resultados encontrados aqui, asimismo, estudios comparativos de tipo cuasi-experimental donde se puedan correlacionar resultados de muestras de pacientes en rehabilitacion cardiovascular con aquellos que no han sido sometidos a alguna intervencion (p.e. un grupo prequirurgico) que permitan identificar y comparar las caracteristicas cognitivas de ambos grupos, asi como los recursos que desarrollan para el afrontamiento de su enfermedad. De igual modo, se recomienda el empleo de estos estudios para fundamentar programas preventivos y de rehabilitacion cardiovascular, pues como ya se habia mencionado en este y otros estudios, la calidad de vida es un indicador que encamina las decisiones acerca del tratamientos y futuros cuidados del enfermo, puesto que revela las variables necesarias a intervenir (Conthe y Tejerina, 2007; Contreras et al., 2007), asimismo, porque la prevencion desde el ambito psicologico ha demostrado aumentar el nivel de salud, como tambien la calidad de vida, la adherencia la tratamiento medico y la adopcion de un estilo de vida funcional en los pacientes tratados (Contreras et al., 2007; Loaiziga et al., 2008; Varela et al., 2005), lo cual reitera la importancia de involucrar nuevos modos de intervencion con los pacientes cardiovasculares que complementen y potencien el efecto de la intervencion farmacologica.

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CLAUDIA SUSANA SILVA FERNANDEZ *

UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA-BUCARAMANGA--COLOMBIA

DIANA MARIA AGUDELO VELEZ **

UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

Recibido, mayo 5/2010

Concepto evaluacion, junio 28/2010

Aceptado, abril 4/2011

* Fundacion Oftalmologica de Santander--Clinica Carlos Ardila Lule (Foscal). susanafer86@gmail.com

** Departamento de Psicologia, Universidad de los Andes Cra 1 nro 18a-52. Bloque C oficina 214, tel: 3324365 ext 2580. dm.agudelo932@uniandes.edu.co.
Tabla 1

Distribucion de la muestra segun variables
sociodemograficas

                  Variable      Frecuencia     %

Sexo            Hombre              55       68.8%
                Mujer               25       31.3%

Religion        Catolica            73       91.3%
                Cristiana           5        6.3%
                Ninguna             2        2.5%

Estado civil    Casado              55       68.8%
                Union libre         7        8.8%
                Divorciado          4          5%
                Separado            4          5%
                Viudo               5        6.3%
                Soltero             5        6.3%

Nivel de        Ninguno             1        1.3%
  escolaridad   Primaria            17       21.3%
                Bachillerato        35       43.8%
                Tecnico             3        3.8%
                Universitario       24        30%

Ocupacion       Pensionado          32        40%
                Hogar               16        20%
                Comercio            13       16.3%
                Otra                19       23.7%

Estrato         I                   4          5%
                II                  10       12.5%
                III                 24        30%
                IV                  29       36.3%
                V                   3        3.8%
                VI                  8         10%

Tabla 2

Distribucion de la muestra segun variables clinicas

Variables clinicas           Frecuencia     %

I. Enfermedades actuales no cardiovasculares

Con otra patologia general       58       72.5%
Hipertension arterial (HTA       50       62.5%
Diabetes mellitus (DM)           15       18.8%
Gastritis                         7        8.8%
Hipotiroidismo                    3        3.8%
Disfuncion renal                  4          5%
Otra patologia general           17       21.3%

II. Tipo de afectacion cardiovascular

Enfermedad coronaria             55       68.8%
Enfermedad cardiaca              18       22.5%
Enfermedad cerebrovascular        1        1.3%
Enfermedad vascular               1        1.3%
  periferica
Enfermedad cardiaca y             5        6.3%
  coronaria
Previo infarto agudo             32         40%
  de miocardio (IAM)

III. Tratamiento realizado

Farmacologico                    80       100%
Angioplastia                     40        50%
Revascularizacion                23       28.8%
Bypass coronario                  2        2.5%
Cirugia Bentall                   3        3.8%
Tsrasplante coronario             1        1.3%

IV. FE    [chi]     ds    Max.   Min.

          46.63   17.58    70     10

          Frecuencia      Porcentaje

FE alta       26             67.5%
FE baja       54             32.5%

Nota. FE = Fraccion de eyeccion.

Tabla 3

Descriptivos de las puntuaciones clinicamente significativas
para la calidad de vida

Dimension              c      ds     Porcentaje de puntuaciones
                                     clinicamente relevantes

                                     Puntuacion   Puntuacion
                                        Baja         Alta

Funcion Fisica       71.67   20.15        2.8%        52.8%
Rol Fisico           37.19   40.36       56.3%        28.8%
Funcion Fisica       74.05   25.61        5.1%        58.2%
Rol Emocional        77.92   34.34         10%          65%
Percepcion General   65.18   23.16        5.1%        38.5%
  de la Salud
Salud Mental         75.08   19.61        1.3%        53.8%
Vitalidad            69.88   22.65        6.3%        47.5%
Dolor Corporal       64.63   27.42       11.3%        37.5%

Tabla 4

Descriptivos de las puntuaciones clinicamente significativas
para las creencias en la enfermedad

Dimensiones                c      ds     Porcentaje de puntuaciones
                                          clinicamente relevantes

Hipocondriasis general     3.39   1.79     14.3% (Puntuacion Alta)
Conviccion de enfermedad   3.73   1.00    47.4% (Puntuacion Baja),
                                                    3.8% (P. Alta)
Percepcion Psicologica     1.42   1.05             21.5% (P. Baja)
  versus Somatica de la
  Enfermedad
Inhibicion afectiva        3.05   1.20              11.5 (P. Alta)
Distorsion afectiva        2.19   1.82             15.4% (P. Alta)
Negacion                   2.04   1.48              7.6% (P. Alta)
Irritabilidad              2.26   1.23              2.5% (P. Alta)

Tabla 5

Descriptivos de las puntuaciones clinicamente significativas
para las estrategias de afrontamiento

Dimensiones                    c      ds         Porcentaje de
                                                 puntuaciones
                                            clinicamente relevantes

Solucion de Problemas        41.24   8.72   6.4% (Puntuacion Baja)
Busqueda de Apoyo Social     26.14   8.91          22.5% (P. Baja)
Espera                       24.47   8.37          34.2% (P. Alta)
Religion                     32.73   8.15          2.5% (P. Baja),
                                                   78.5% (P. Alta)
Evitacion Emocional          26.81   7.97          35.1% (P. Alta)
Busqueda de Apoyo            17.69   7.95            15% (P. Baja)
  Profesional
Reaccion Agresiva            11.94   60.2         39.7% (P. Baja),
                                                   19.2% (P. Alta)
Evitacion Cognitiva          19.14   4.62          54.5% (P. Alta)
Reevaluacion Positiva        21.03   5.28          44.3% (P. Alta)
Expresion de la Dificultad   10.78   3.56          63.6% (P. Baja)
  de Afrontamiento
Negacion                     10.36   3.27          43.4% (P. Alta)
Autonomia                    4.56    2.29          68.8% (P. Baja)

Tabla 6

Variables predictoras de alta calidad de vida en pacientes
en rehabilitacion cardiovascular

Dimensiones          Variables Predictoras         Coeficiente
                                                  Estandarizado
                                                      Beta

Funcion Fisica       Irritabilidad baja               0.34
Rol Fisico           Irritabilidad baja               0.43
                     Negacion baja                    0.24
Funcion Social       Irritabilidad baja               0.42
                     Distorsion afectiva baja         0.38
                     Hipocondriasis baja              -0.22
Rol Emocional        Distorsion afectiva              0.47
                     Irritabilidad baja               0.38
                     Negacion de problemas baja       0.24
Percepcion General   Distorsion afectiva baja         0.44
  de la Salud
Salud Mental         Distorsion afectiva baja         0.36
                     Irritabilidad baja               0.31
Vitalidad            Distorsion afectiva baja         0.38
Dolor corporal       Negacion baja                    0.43

Dimensiones          Variables Predictoras          t      Sig

Funcion Fisica       Irritabilidad baja           2.76    0.008
Rol Fisico           Irritabilidad baja           3.80    0.002
                     Negacion baja                2.14    0.04
Funcion Social       Irritabilidad baja           4.13    0.000
                     Distorsion afectiva baja     3.71    0.000
                     Hipocondriasis baja          -2.15   0.03
Rol Emocional        Distorsion afectiva          4.82    0.000
                     Irritabilidad baja           3.95    0.000
                     Negacion de problemas baja   2.50    0.01
Percepcion General   Distorsion afectiva baja     3.94    0.000
  de la Salud
Salud Mental         Distorsion afectiva baja     3.30    0.002
                     Irritabilidad baja           2.89    0.005
Vitalidad            Distorsion afectiva baja     3.34    0.001
Dolor corporal       Negacion baja                3.82    0.000

Tabla 7

Variables predictoras de baja calidad de vida en pacientes
en rehabilitacion cardiovascular

Dimensiones          Variables Predictoras          Coeficiente
                                                   Estandarizado
                                                       Beta

Funcion Fisica                   --                     --
Rol Fisico           Percepcion psicologica vs         0.32
                       somatica de la
                       enfermedad alta
Funcion Social       Solucion de problemas baja        0.38
Rol Emocional        Solucion de problemas baja        0.44
Percepcion General   Solucion de problemas baja        0.50
  de la Salud        Religion baja                     0.51
                     Negacion de enfermedad alta       0.32
Salud Mental         Inhibicion afectiva alta          0.29
                     Distorsion afectiva baja          0.27
Vitalidad            Solucion de problemas baja        0.30
Dolor corporal       Religion baja                     0.36

Dimensiones          Variables Predictoras          t      Sig

Funcion Fisica                   --                 --     --
Rol Fisico           Percepcion psicologica vs     2.71   0.09
                       somatica de la
                       enfermedad alta
Funcion Social       Solucion de problemas baja    3.31   0.002
Rol Emocional        Solucion de problemas baja    3.85   0.000
Percepcion General   Solucion de problemas baja    6.47   0.000
  de la Salud        Religion baja                 6.79   0.000
                     Negacion de enfermedad alta   4.13   0.000
Salud Mental         Inhibicion afectiva alta      2.51   0.01
                     Distorsion afectiva baja      2.34   0.02
Vitalidad            Solucion de problemas baja    2.51   0.01
Dolor corporal       Religion baja                 3.06   0.003
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Author:Fernandez, Claudia Susana Silva; Velez, Diana Maria Agudelo
Publication:Acta Colombiana de Psicologia
Date:Jan 1, 2011
Words:9553
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