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Balance y desafios de los estudios sociologicos sobre las desigualdades sociales en America Latina (1990-2016)./Balance and challenges of sociological studies about social inequalities (1990-2016).

Resumen

La desigualdad no solo se expande globalmente sino que afecta de manera heterogenea a las diferentes regiones del mundo. America Latina es la region mas desigual del planeta en terminos de distribucion del ingreso, debido a la profundizacion de injusticias historicas que continuan incidiendo hoy en la calidad de vida de sus habitantes. Aun cuando, desde principios del siglo XXI, los diferentes gobiernos progresistas que predominaron en la region dieron otro cariz a la intervencion del Estado y permitieron reconfigurar la estructura social a escala nacional, a traves de la disminucion de los estratos de pobres y pobres extremos y de la ampliacion de los estratos medios, el problema de la desigualdad persiste como un profundo obstaculo para alcanzar la justicia social. El estudio sociologico de las desigualdades sigue siendo entonces una cuestion central en sociedades que tienden a aumentar su produccion y acumulacion de bienes a la vez que profundizan las distancias entre los pequenos grupos que tienen capacidad de apropiarse de ellos y la gran mayoria de la poblacion que queda excluida o limitada en su acceso.

Palabras clave: Desigualdad; America Latina; justicia social; pobreza; bienestar

Abstract

Inequality not only spreads all over the world but it also has a heterogeneous impact on different regions. Latin America is the most unequal region in the planet in relation to income distribution due to historical injustices that still have effects in the well-being of their inhabitants, in relation to socio-economical, socio-political and socio-environmental issues. Even though progressive governments -which predominate in our region since the beginning of the XXI century- have changed the ways of intervention of the state and have rebuilt social structures by reducing the quantity of poor and extremely poor people and by widening the middle classes, inequality persists as a profound obstacle to finally reach social justice. Thus, sociological research on inequalities is still a central matter in societies which tend to increase the production and accumulation of goods as the same time that de gap between those who can appropriate them and those who are excluded from them gets deeper.

Keywords: Inequality;Latin America; social justice; poverty; well-being

Las definiciones de la desigualdad y sus implicancias

Toda sociedad constituye un sistema de posiciones jerarquizadas que distribuye de manera mas o menos desigual el acceso a los bienes y recursos socialmente disponibles, derivado de un contexto institucional que precede a los individuos y que puede ser modificado por ellos. Dicha jerarquizacion se expresa en un sistema de valores anclado en la sociedad que otorga legitimidad a las creencias acerca de las desigualdades aceptables, lo cual implica que los "umbrales de tolerancia a la desigualdad" son particulares de cada epoca y se encuentran socio-historicamente construidos (Therborn, 2006). Por lo tanto, el reconocimiento de bienes positivamente valorados y/o deseables no puede ser explicado a partir de la apreciacion de cada individuo ni queda librado a la decision individual, sino que es producto de una construccion social y sedimenta en instituciones como valores y pautas de conducta. En las ultimas decadas, diversas escuelas teoricas y pensadores han tomado el desafio de analizar las relaciones de desigualdad social, enfocando tanto los procesos que han contribuido a su constitucion y a los mecanismos que colaboran con su sostenimiento, como las interacciones y practicas que, como resultado, producen y reproducen quienes se encuentran inmersos en aquellas. Cualquier definicion de desigualdad social que se asuma esta sujeta a disputa, en tanto involucra posicionamientos eticos, discursos teoricos y estrategias metodologicas de abordaje del fenomeno. En este sentido, las denominaciones acerca de la desigualdad no solo ofician de descripciones y de conceptualizacion de fenomenos sino que tambien adoptan una funcion prescriptiva sobre la que es necesario reflexionar (Wiewiorka, 2009). Una primera tarea a la que nos enfrentamos consiste, entonces, en reconstruir el posicionamiento etico-ideologico y politico que conlleva la definicion de desigualdad de la que partimos, en tanto en dicha definicion subyace una nocion de justicia social.

Podemos destacar dos enfoques prevalecientes sobre la desigualdad: uno liberal y uno radical (Perez Sainz, 2016). El primero privilegia la distribucion del ingreso entre los hogares y pone el enfasis en el proceso de redistribucion, es decir, mira la desigualdad desde sus resultados y no desde causas. El segundo, en cambio, tiene una vision relacional del poder, que se observa en los mecanismos de generacion y apropiacion del excedente economico a partir de su intervencion en la esfera de distribucion de los mercados basicos. Esa distribucion no se da solo entre individuos sino tambien entre clases sociales y pares categoriales y parte del supuesto de que la igualdad es posible, es decir, del cuestionamiento a la naturalizacion de las desigualdades (Perez Sainz, 2016). A su vez, como espejo de esas definiciones, dos diagnosticos prevalecen para orientar como es posible alcanzar la igualdad en nuestras sociedades. Francois Dubet (2011) los distingue como la igualdad en el punto de partida y la igualdad de posiciones. La primera se sostiene en una ideologia que da primacia al individuo y su capacidad de elegir su curso de vida. La propuesta consiste en promover la igualdad de oportunidades para acceder a la vida deseada y entiende que cualquier diferencia que ocurra entre los individuos en el transcurso de la vida es resultado del logro, la capacidad o el exito individual. La libre competencia legitima cualquier resultado que adopten dichas trayectorias, el individuo es responsable por el uso que haga de las oportunidades. Este modelo nada dice acerca de las desigualdades inaceptables: en tanto nacen de una competencia igualitaria, las desigualdades son justas (Dubet, 2011: 96). La igualdad de posiciones, en cambio, aspira a que las posiciones sociales dentro de la estructura social esten proximas entre si. Afirma que la unica manera de garantizar la libre movilidad de los individuos es que la distancia en la estructura social no sea tan amplia. Para ello, deben existir mecanismos que permitan compensar las diferentes trayectorias que han distanciado y jerarquizado a los grupos sociales. Observamos que tanto la mirada radical como la igualdad de posiciones tienen la ventaja de volver a poner el foco en la totalidad social y a nuestro entender, permiten reposicionar criticamente a las ciencias sociales, de modo de encontrar vias para recuperar el caracter procesual y relacional de la desigualdad.

Transitando entre ambos enfoques, Luis Reygadas retoma una linea fecunda al recuperar la desigualdad entendida como "una distribucion asimetrica de poder" que debe incorporar en su analisis los fenomenos politicos que intervienen en su produccion, reproduccion y reduccion (2008: 36). Partiendo de los analisis clasicos de Marx y Weber, Reygadas sostiene que la desigualdad debe ser comprendida como fenomeno multidimensional, en tanto afecta al conjunto de la experiencia social y no solo al ambito economico, ya que las desigualdades economicas se encuentran estrechamente vinculadas a la clase, el genero, la etnia y otras formas de clasificacion social, asi como al contexto en que tienen lugar. Y ofrece una explicacion de la desigualdad como proceso a traves de un enfoque de la expropiacion/ apropiacion que es relacional y que concibe que la distribucion de bienes y capacidades es social. Las trayectorias se sostienen en atributos y capacidades individuales que tienen un origen social, producto de una historia social y que se adquieren a partir de condiciones colectivas. Se basan en estructuras sociales en tanto estan sujetas a procesos de valoracion colectivos a traves del reconocimiento, de la definicion de aquellas apropiaciones que resultan justas/injustas, a la vez que expresan mecanismos de privacion a traves de los cuales algunos grupos obtienen un control diferenciado sobre algunos recursos significativos. A su vez, la desigualdad opera simultaneamente en la apropiacion de los bienes (de activos), en los procedimientos para la distribucion de bienes (oportunidades) y en la distribucion final (resultados) (Reygadas, 2008). Por ello, el autor privilegia la mirada sobre procesos y no sobre individuos, de modo de incorporar no solo las dinamicas de apropiacion sino tambien de expropiacion. (1)

Ahora bien, para realizar un analisis de las desigualdades, un primer paso radica en distinguir la desigualdad de la diferencia. ?Cuando una diferencia comienza a ser desigual? Goran Therborn responde a este interrogante: "(...) las desigualdades son aquellas diferencias que consideramos injustas. La desigualdad es una negacion de la igualdad" (2006: 4). La raiz del problema consiste en definir que categorizamos como "justo". Si analizamos las caracteristicas de nuestras sociedades, podemos ver que no todas las diferencias se transforman en fundamentos de desigualdades, a la vez que en algunos casos la logica del reconocimiento de la diferencia entra en tension con la logica de la igualdad. (2) La segunda cuestion a considerar es el tipo de fenomeno que abordaremos bajo la etiqueta de la desigualdad. Las ciencias sociales han puesto el enfasis en la relevancia de analizar la desigualdad en su multiple dimensionalidad. Como plantea Kessler (2014) si bien las desigualdades economicas necesariamente permean a las restantes, es importante revisar que margen de maniobra existe para influir con politicas sectoriales especificas en otras esferas (salud, educacion ocio, acceso a la justicia) mas alla de la situacion socioeconomica de la que se parta. En consonancia con esta mirada ?que herramientas metodologicas son capaces de asir dicha complejidad? Encontramos un correlato metodologico con los dos modelos de igualdad analizados por Dubet. La igualdad de oportunidades pone en el centro del analisis al individuo: que trayectoria realizo desde determinado punto de partida. Esta mirada focaliza en la meritocracia y en la autonomia individual y recorta a los hombres por fuera del lazo social, como responsables individuales por los meritos propios. En un contexto de profundizacion de las desigualdades, los mas ricos son tan ricos que ya no se sienten ligados a la sociedad en la que viven (aun cuando esa riqueza este basada en mecanismos de explotacion de otros grupos sociales) y los pobres cargan con la responsabilidad individual del fracaso (Dubet, 2010: 97). Este velo puesto sobre el lazo social, suprime del analisis el contexto en que esas relaciones son posibles. Por el contrario, desde una perspectiva de la igualdad de posiciones la trayectoria de los individuos no puede construirse mas alla del todo social. La distribucion de oportunidades se basa en estructuras sociales que han institucionalizado desigualdades historicas y en relaciones de reconocimiento y privacion socialmente reconocidas. Asi, una manera de pensar la inequidad ha sido analizar el modo en que se configuran las clases sociales.

Sin embargo, la mirada en torno a las clases sociales puede adoptar diferentes logicas. Una de ellas es reconstruirlas como estratos sociales diferenciados por fronteras que son delimitadas externamente por el observador. Esta representacion enfatiza los limites entre grupos e ignora el plano relational en que se produce el conflicto por el poder. Dichos analisis privilegiaron la categoria de pobreza para dar cuenta de las condiciones en las que viven los sectores mas desfavorecidos de la sociedad. "Pobreza" es una categoria absoluta, que se determina respecto al acceso o no a un conjunto de bienes y servicios necesarios para llevar adelante una vida considerada socialmente digna. Asi, se establece un parametro respecto al cual se clasifican los individuos o grupos familiares, en pobres/no pobres y la cuestion social pone el enfasis en la miseria y la carencia. En cambio, otra perspectiva de clases desplaza la nocion de pobreza por la de desigualdad, como categoria relational. La conformacion de clases da cuenta de la conformacion de identidades, de grupos sociales que se relacionan entre si, que se proponen objetivos y disputan por el poder (Del Cueto y Luzzi, 2010; Kessler, 2014, 2016). Asi, analizar la desigualdad requiere dar cuenta simultaneamente de los "ganadores" y los "perdedores", ambas caras del mismo proceso. La brecha entre grupos es la que habla de la fragmentacion que viven las sociedades, de distancias que se vuelven cada vez mas infranqueables. El enfoque de la desigualdad, lejos de mirar como viven los grupos mas pobres -quienes incluso pueden encontrarse en condiciones materiales mucho mejores que las de decadas atras-, indaga en cuales son sus posibilidades de acceso a recursos en comparacion con quienes se encuentran entraposicion en la estructura social. (3)

Pobreza y desigualdad. Una revision de las definiciones recientes de la cuestion social

Durante los ultimos 30 anos, la preocupacion por el modo en que las sociedades democraticas latinoamericanas consolidan desarrollo economico con bienestar social ha tenido un lugar relevante en las discusiones academicas, luego de las dictaduras que tuvieron lugar hasta mediados de la decada del ochenta en el continente. Se multiplicaron los analisis sociologicos de la "cuestion social" (4) y de las intervenciones que realizan los Estados desde su "politica social" (5). En la decada del 80 fue la cuestion social denominada como pobreza la que concentro los diagnosticos y esfuerzos. La pobreza fue presentada como un asunto de politica social y no de politica economica y de este modo genero una nueva institucionalizacion de lo social: el Estado debia intervenir particularmente sobre aquellos que no podian integrarse a la sociedad a traves del mercado de trabajo. De este modo, se escindieron las condiciones de vida (pobreza e indigencia) de las condiciones de trabajo (desempleo e informalidad laboral), y el Estado desplego la lucha contra la pobreza a traves de la asistencia y de la focalizacion territorial anclada en la comunidad local. Como ya mostro Merklen (2005), este consenso en torno a la pobreza funciono como operacion de clasificacion sobre las poblaciones a las que se aplicaba y produjo una simplificacion que, bajo el nombre de "pobreza", homogeneizo una experiencia que adquiria caracteristicas heterogeneas a lo largo de America Latina (Kessler y Di Virgilio, 2008), trato a los receptores como incapaces de reconstituir una fuerza social y perdio de vista el registro de universalidad que requiere una logica basada en los derechos ciudadanos.

Estas politicas continuaron durante los anos noventa, aunque las referencias a la pobreza no se mantuvieron estaticas. Hacia 1993, se discutieron a escala global nuevas nociones de pobreza que visibilizaban su caracter multidimensional y mostraban que a la par de la continuidad de los procesos de pobreza estructural, se consolidaba el empobrecimiento de nuevas poblaciones de manera heterogenea. Asimismo, se interrogaron acerca de sus causas e incorporaron las nociones de desventaja social, vulnerabilidad y poder apelando a un conjunto de tecnicas cualitativas que permitian comprender sus significados subjetivos, las barreras percibidas para escapar a ella, los factores politicos y socioculturales que la determinan, sus dimensiones internas y sus dinamicas (Gacitua, Estanislao y Wodon, 2001). En la misma direccion, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social (Copenhague- 1995) se incorporo la nocion de pobreza humana y la construccion de indices para medirla. De este modo, se desplazaron los objetivos de las politicas sociales desde la lucha contra la pobreza -como nocion mercantilizada de la politica social- al discurso del desarrollo social a la vez que se promovio una vision sobre la igualdad de oportunidades a traves del enfoque de capacidades de Amartya Sen (Sojo, 2004: 74). No obstante, la complejizacion de estas definiciones no revirtio los vectores estructurantes de las reformas de los programas sociales en America Latina que ya, hacia mediados de la decada, adquirieron la forma de descentralizacion, focalizacion y privatizacion. Bajo los imperativos de competencia internacional, los gobiernos modificaron sus fundamentos sociales, las politicas universalistas y redistributivas: para hacer mas atractivo un pais a la inversion extranjera era necesario reducir los estandares de proteccion social (Adelantado y Scherer, 2008). Como consecuencia de la descentralizacion del sistema de servicios universales sin una descentralizacion correspondiente de presupuesto, la estructura de bienestar adquirio un caracter dual. Polarizo entre merecedores de ayuda social y quienes ligan su bienestar a su incorporacion en el mercado de trabajo de modo segmentado entre trabajadores formales e informales; a la vez que profundizo la distancia entre lo privado (subsistema selectivo de buena calidad) y lo publico (entendido como residual). Asi, el sistema de proteccion social desarticulo asistencia y seguridad social (Quiroz y Palma, 2006).

A fines del milenio, los efectos sociales regresivos de estas politicas pusieron en agenda nuevamente la cuestion de la desigualdad. La dinamica economica y social mostraba sus limites respecto al proposito de consolidar una sociedad de ciudadanos con igualdad de derechos y de orientar las politicas sociales a alcanzar mayores grados de inclusion social mediante la universalizacion de derechos sociales (Hardy, 2004). Sin embargo, la inquietud que predominaba referia menos a los efectos del despojo sobre los sectores populares que a los obstaculos que la desigualdad generaba para la sostenibilidad del crecimiento economico global y los objetivos de desarrollo humano (D'Amico, 2013, 2015, 2016). Los obstaculos de los programas de combate contra la pobreza se expresaron en el aislamiento del crecimiento y el desarrollo humano, en tanto las politicas economicas no consideraban a los pobres, dejando esa tarea a los servicios sociales (PNUD, 2000). En contraste, en la transicion al siglo XXI se busco redefinir el rol de la intervencion estatal a traves de las politicas sociales en la relacion entre desigualdad y ciudadania. En el ano 2000 se produjo la Declaracion de los Objetivos del Milenio (ODM), un acuerdo firmado por 189 paises en el cual se buscaba combinar esfuerzos para hacer frente a la pobreza y promover el desarrollo economico y social. (6) A nivel del discurso internacional, significaron la emergencia de dos posicionamientos complementarios. Uno es el enfoque de riesgo social, que le atribuye mayor importancia a las causas de la pobreza recurriendo a terminologia propia del aseguramiento. La proteccion social es definida como las intervenciones publicas que ayudan a los individuos, los hogares y comunidades en el manejo del riesgo y que apoyan a los mas pobres. La nocion de riesgo individualiza la responsabilidad, desestima la solidaridad en la diversificacion de riesgos y en el financiamiento y confiere una responsabilidad publica minima en materia de proteccion social, a la vez que el bienestar social queda depositado en manos privadas (Hardy, 2004; Sojo y Uthoff, 2007). Otro es el enfoque de derechos, que asume que las politicas sociales debian cambiar un rol complementador del crecimiento economico para consolidar umbrales minimos de ciudadania, en el acceso a bienes y servicios y ocupar un rol propositivo de la mano de un proceso de consolidacion democratica que busca trascender la categoria de ciudadanos consumidores hacia la de ciudadanos de derechos. A su vez, este enfoque busca separar la nocion de proteccion social de la inclusion por el trabajo, ya que en un sistema que profundiza la segmentacion del mercado laboral, la mera inclusion en este no garantiza la integracion social (Villarreal, 2004). Este diagnostico adquiere mayor relevancia a la luz de los trabajos que muestran que, pese a la lenta recomposicion de las condiciones laborales de la ultima decada en America Latina, persisten a nivel regional una tasa de desempleo abierto significativa y precariedad del empleo (Lindenboim, 2008) como variables explicativas de la persistencia de las desigualdades.

Diagnosticos y desafios actuales para los estudios de la desigualdad

Un primer diagnostico coincidente para quienes han analizado las transformaciones recientes de la desigualdad en America Latina es que, a diferencia de lo que sucedio en paises desarrollados, hubo en nuestra region, desde inicios del siglo XXI, una tendencia a su disminucion. Otra diferencia relevante es que los paises latinoamericanos mostraron a la vez tasas de crecimiento economico junto a una disminucion de la desigualdad, alejandose de las teorias clasicas que pregonaban que el crecimiento economico se daba con aumento de aquella (Kessler, 2015a). En tercer lugar, el comportamiento anti-ciclico del gasto social permitio superar la crisis internacional de 2008 sin un incremento de la pobreza y la desigualdad (Kessler, 2015b). La reduccion de la desigualdad se expreso principalmente a traves de la caida del indice de Gini y dos cambios especificos en las diferentes estructuras sociales regionales: la reduccion de la situacion de pobreza de las clases populares y el crecimiento de las clases medias. (7)

Tres factores principales explican estas transformaciones: las transferencias monetarias, las pensiones no contributivas y el ingreso laboral (Kessler, 2015a; PNUD, 2016). Asi, el crecimiento economico ligado al aumento del empleo y de los ingresos laborales junto con el aumento del gasto social a traves de la extension del alcance de programas no contributivos y de la ampliacion del sistema de proteccion social tuvieron un notable efecto en la reduccion de la desigualdad (Cruces y Gasparini, 2013). Ahora bien, si por un lado se observa que la politica social tuvo efecto en la caida de la pobreza, por otro se reconoce que fue menor su impacto en la caida de la desigualdad, y por ende, es preciso comprender que sucedio con los ingresos laborales. Particularmente, porque en los paises donde mas cayo la desigualdad, la explicacion radica en el peso relativo que tuvieron los ingresos laborales. Este panorama nos muestra la discusion vigente en America Latina, sobre las caracteristicas que adopta el mercado de trabajo como via de inclusion y las implicancias que las distintas modalidades de insercion laboral tienen en el aumento de la dispersion salarial, la gran asimetria en las relaciones salariales y la heterogeneidad de las condiciones de empleo, ya sea por el sector productivo en el que se encuentre empleado, como por la condicion que adopte la relacion laboral, condiciones que generan mayor acaparamiento para un numero reducido de capitales. Actualmente, las claves de boveda para indagar en los limites de las transformaciones en el mercado de trabajo en America Latina son principalmente dos: por un lado, la tesis de la heterogeneidad estructural de las economias latinoamericanas, que plantea que la dinamica de acumulacion de la globalizacion expresa un caracter heterogeneo dual y combinado y que tiene efectos adversos sobre la pobreza, la distribucion del ingreso y la dualidad del mercado laboral. Esta perspectiva sostiene que se profundiza la brecha en las estructuras productivas de nuestras economias, con un sector moderno de productividad media que obtiene alta rentabilidad y un nucleo retrasado de actividades de subsistencia y rentabilidad baja o nula, que genera informalidad, subempleo y estrategias de subsistencia, por efecto de la ausencia de reconversion tecnologica de nuestras economias (Salvia et al., 2008: 116). Ademas de esa distancia, los autores refieren a la consolidacion de un polo marginal (nucleo duro de pobreza constituido por beneficiarios de programas sociales, desocupados cronicos, poblacion inempleable y/ o de subsistencia que puede cohabitar con la estructura productiva actual sin siquiera funcionar como ejercito de reserva), un sector que permanece en los margenes de la dinamica socioeconomica. Como consecuencia, el crecimiento se acumula y es apropiado por un grupo social reducido, mecanismo que colabora con el aumento de las brechas de desigualdad inter e intraclase. Es decir, puede haber crecimiento economico a la vez que se configuran distancias sociales cada vez mas amplias. Por otro, a esta explicacion se suma el cuestionamiento central a la tercerizacion laboral como modo novedoso de valorizacion del capital. Desde la sociologia del trabajo se ha buscado mostrar de que manera el sector informal de la economia, lejos de ser un sector de refugio ante la crisis de la economia formal, opera como un elemento constitutivo de la cadena de valor (Basualdo y Morales, 2014). Quienes realizan su trabajo en una relacion laboral tercerizada perciben no solo salarios mas bajos respecto a quienes realizan la misma tarea en el marco de una relacion de dependencia, sino que, por el caracter comercial que adquiere la relacion laboral, trabajan en condiciones desproteccion social que les impide el acceso a la seguridad social, ligada historicamente al trabajo como derecho social.

Si bien mirar la desigualdad a partir del mercado de trabajo es significativo, no es suficiente para ahondar en las dinamicas que le otorgan persistencia, caracteristica en la que radica su magnitud. En una publicacion reciente, Juan Pablo Perez Sainz (2014, 2016) aporta un significativo programa de investigacion para abordar esta tematica. El autor plantea una perspectiva que brinda nuevas pistas para continuar los analisis sobre la desigualdad en America Latina. El fundamento de su analisis consiste en el desplazar los estudios desde la esfera de la redistribucion (principalmente de ingresos) a la esfera de la distribucion, que requiere poner en el centro los mercados basicos en que los bienes se producen (entendiendo como basicos a los que definen las condiciones de produccion material de la sociedad: incluye el mercado de trabajo pero tambien mercado de capitales, de tierra y de conocimiento). El desafio consiste en comprender las condiciones que posibilitan la produccion y apropiacion del excedente en dichos mercados, entre las que el autor reconoce el funcionamiento de dos mecanismos primordiales: la explotacion y el acaparamiento de oportunidades. Asi, las tendencias historicas de America Latina son la expansion del trabajo por sobre el empleo por las bajas tasas de salarizacion y con profundas asimetrias a favor del capital y el cierre y exclusion de grupos subalternos de los mercados de tierra, capital y conocimiento. A su vez, las desigualdades de clase que generan ambos procesos, no fueron compensadas por las dinamicas mas recientes de individualizacion que adquirio la ciudadania social como factor de compensacion de las desigualdades, en tanto en el procesamiento de las diferencias ademas de la ciudadanizacion, siguieron operando procesos de inferiorizacion sobre grupos especificos (Perez Sainz, 2016:14-15).

A estas nuevas herramientas propuestas para la produccion academica se anade que, en diversos paises de la region, nuevamente los sectores de derecha ocupan los puestos de gobierno, avanzando sobre las transformaciones progresivas sobre el bienestar llevadas adelante durante los ultimos 10-15 anos y renovando los mecanismos de expropiacion de la riqueza, de mercantilizacion de los servicios publicos y de desarticulacion de la proteccion social. En estas condiciones, el escenario latinoamericano actual se vuelve, cada vez con mas urgencia, un interrogante propicio e ineludible para renovar nuestras investigaciones sobre las desigualdades sociales.

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Victoria D'Amico (*)

Recibido: 21-06-16 / Aceptado: 08-07-16

(*) Universidad Nacional de la Plata. Argentina.

E-mail: victoriadamico@gmail.com

(1) El concepto de "marginacion", como antesala a esta discusion, permitio hacia los anos 60 expresar la desigualdad persistente en la participacion de los ciudadanos y grupos sociales en el proceso de desarrollo y en el disfrute de los beneficios (Cortes, 2006: 74). Estrechamente asociado a la teoria de la modernizacion, afirmaba que las sociedades atravesaban un proceso orientado al desarrollo; los paises subdesarrollados se constituian en zonas geograficas marginales ajenas a la modernizacion economica y la evolucion de las sociedades los llevaria a incorporar las dinamicas del capitalismo central. A partir de esta definicion general se constituyeron indicadores de acceso o no a una serie de bienes y recursos. Sera la teoria marxista la que aporte una nocion de marginalidad economica que focalice en su caracter relacional y en los limites estructurales del sistema capitalista para absorber la mano de obra disponible (Nun, [1969] 2003). Asi, de la mano del pensamiento sociologico latinoamericano, la marginalidad cruzo una frontera analitica: dejo de hablar de las condiciones absolutas de los individuos o de las zonas geograficas del mundo, para referir a las relaciones sociales de produccion (Cortes, 2006).

(2) Ese reconocimiento puede generar un proceso de profundizacion de aquello que los vuelve "diferentes", ya sea, aumentando la distancia social respecto a otros grupos como estigmatizando alguna de las caracteristicas por las cuales ese grupo no se parece a "nosotros". En su trabajo clasico Nancy Fraser (1997) reflexiona sobre la tension entre las politicas de reconocimiento y de redistribucion. A partir de 1989, la dominacion cultural se erige como reemplazo de la explotacion economica como injusticia fundamental, a la vez que el reconocimiento cultural desplaza a la redistribucion socioeconomica como remedio a la injusticia y objetivo de la lucha politica. El limite de este modo de pensar la politica es que vela las causas que originan la distincion subordinante al dejar fuera del analisis las estructuras de produccion.

(3) Kessler (2014) plantea que es necesario tomar decisiones epistemologicas y metodologicas respecto a algunos aspectos de esta definicion, entre ellos destaca: que es la desigualdad, entre que elementos (desigualdad entre que/quienes) se va a comparar, que esferas se van a tomar para su estudio y respecto a que periodo.

(4) Entendemos la cuestion social como "el desafio a la capacidad de una sociedad para existir como conjunto vinculado de interdependencias", y se asocia al interrogante acerca del modo en que constituimos sociedades mas o menos incluyentes, y a los efectos que la profundizacion de las desigualdades y la fragmentacion social tienen en los modos de sociabilidad. Ese desafio se renueva permanentemente, en tanto todo orden social es siempre transitorio (Castel, 1997).

(5) Consiste en "la intervencion del modo de funcionamiento de los vectores a traves de los cuales los individuos y grupos se integran con grados variables de intensidad y estabilidad a la sociedad" (Andrenacci y Soldano, 2006:48).

(6) Los objetivos y sus metas e indicadores asociados apuntaban a compromisos relacionados con el hambre y la pobreza extrema de ingresos; educacion basica; equidad de genero; mortalidad infantil; salud materna; VIH y sida, paludismo y otras enfermedades; sustentabilidad ambiental y alianzas mundiales para el desarrollo, siendo el mas visible el objetivo comun de reduccion de la pobreza a la mitad hacia el ano 2015 (PNUD, 2010).

(7) "En numeros concretos, en 1992 el 27,8% de la poblacion de America Latina y el Caribe vivia con menos de US$ 2,50 diarios. Esa proporcion se redujo al 24,9% en 2003 y alcanzo el 16,3% en 2009" (Cruces y Gasparini, 2013: 8).
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Author:D'Amico, Victoria
Publication:Espacio Abierto: Cuaderno Venezolano de Sociologia
Article Type:Ensayo
Date:Jul 1, 2016
Words:6251
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