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BREVE INTRODUCCION A LAS NOCIONES DE CIENCIA Y ARTE DE LA MAGIA EN TOMAS DE AQUINO. DE LA BEATITUD PERSONAL AL RETORCIMIENTO ESPIRITUAL.

A SUMMARY INTRODUCTION TO NOTIONS OF SCIENCE AND MAGIC ART IN THOMAS AQUINAS. FROM THE PERSONNAL HOLINESS TO SPIRITUAL DISTORT

Una de las tematicas que actualmente sigue siendo de mayor interes entre los estudiosos y especialistas de la historia medieval y renacentista europea es aquella relativa a la brujeria, adivinacion, maleficios y una vasta cantidad de artes magicas. Este mundillo, que se manifiesta como tension dialectica entre teologos y santos de la Iglesia Catolica por un lado, y apostatas de la fe en conjunto con las fuerzas del paganismo por el otro, ha sido analizado desde diferentes disciplinas como la historia, la literatura, la antropologia y la pintura. Quiza el ejemplo mas paradigmatico sea el manual Malleus Maleficarum escrito por los frailes dominicos Heinrich Kramer y Jacobus Sprenger en 1484 d. C. para la identificacion y caceria de los magos, en tanto su influencia fue manifiestamente decisiva en los procesos inquisitoriales de las iglesias catolicas y protestantes de los siglos siguientes.

Importa destacar este texto en particular porque su circulacion conllevaba la divulgacion de las opiniones de santos medievales, entre cuyas paginas figuran reiteradas veces Agustin de Hipona y Tomas de Aquino. Y aunque estos teologos sirvieran de fundamentacion doctrinal para los razonamientos de los dominicos Kramer y Sprenger, es tambien cierto que el fermento de sus ideas arroja un resultado poco feliz si se tiene en cuenta la completa doctrina del Hiponense y el Aquinate. En razon de ello, y segun la orientacion del presente texto, se pretende ahondar en la vision del propio Tomas con independencia de las citas del Malleus Maleficarum, salvaguardando la doctrina de este dominico del s. XIII en su autenticidad especulativa. La razon de esta finalidad estriba en evidenciar el desconocimiento, por un lado, de la posicion cabal del santo, y por el otro, en colaborar con el esclarecimiento de la transicion doctrinal del s. XIII al s. XV entre los frailes dominicos. (2) A la ausencia de tales conocimientos alude el estudioso Inaki Bazan Diaz cuando dice que las consideraciones sobre magia y hechiceria son principalmente de indole historica, que documentan estudios de casos e interpretan manuales referidos en lo esencial a la llamada 'Edad de Oro' de la brujeria, (3) que se corresponde con los siglos XVI y XVII de la Europa Moderna (4) <<dejando de lado, cuando no ignorando, la Edad Media, a la que solo se recurre cuando se buscan noticias de epocas precedentes que anticipen esa Edad de Oro, sin tener en cuenta si existen diferencias entre la brujeria medieval y la que se desarrollara a lo largo de la modernidad>>. (5)

Una segunda razon contemporanea que deberia otorgarle cierta importancia a la vision de Tomas de Aquino sobre el arte de la magia, se circunscribe al ambito de la epistemologia. En la critica realizada por Feyerabend en su obra ?Por que no Platon? a los canones cientificistas de la ciencia del s. XX se justriprecian y ponderan otro modos positivos de conocimiento del mundo, entre los cuales se menciona explicitamente el texto Malleus Maleficarum. (6) Este filosofo de la ciencia si bien no encuentra lugar entre las discusiones academicas de la epistemologia tomista, (7) fue quiza el principal responsable de la corrosion de la estructura logicista y empirista de la ciencia, cuestion que si importa tambien a la epistemologia de raiz tomista.

De aqui se deduce, segun se ha intentado mostrar, lo siguiente: existe (1) una velada presencia de la doctrina de Tomas de Aquino sobre magia en la epistemologia contemporanea, (8) (2) un desentendimiento de la epistemologia tomista en lo relativo a la magia y (3) un amplio desconocimiento de la disciplina de la historia con respecto a la exacta opinion que tiene el Aquinate (9) sobre la ciencia de la magia segun textos sobre magia, hechiceria y demonologia medieval y moderna.

En conformidad con ello, se presentara una reconstruccion sistematica de Aquino sobre este arte y ciencia de la magia--en virtud de que no elaboro un tratado especifico sobre la mentada practica demoniaca--con especial acento en su vision de las ciencias, lo cual pareceria ser su locus propio.

I. La beatitud como fin contemplativo en todas las ciencias in via

Solo en dos ocasiones Tomas de Aquino menciona que el estudio de la filosofia, y cualesquiera que sean sus divisiones, tiene siempre por fin la beatitudo. Termino este que en la tradicion medieval significa <<felicidad suprema constituida por la union con Dios>> (10) y que fray Tomas pareceria precisar en dos momentos: como aquella beatitudo in via e in patria, pues no es identica la fruicion contemplativa en estado de viador que in coelo, la que se corresponderia con el lumen glorian. (11) En el texto De Trinitate enuncia: <<aun cuando en esto se divida la totalidad de la filosofia y de las artes, la division de la filosofia (12) se hace respecto del fin [ultimo que es] la beatitudo, al cual toda la vida humana se ordena>>. (13) Anos despues sostiene la misma tesis cuando, al comentar la letra de la Metafisica aristotelica, escribe: <<todas las ciencias y todas las artes se ordenan a una, a saber, a la perfeccion del hombre que es su beatitudo>>. (14)

De la lectura de tales definiciones se evidencia que las expresiones 'filosofia' y 'ciencia' son intercambiables y que existe un camino de perfeccion natural para la persona alli donde la beatitud se concretiza en cada ciencia y cada arte. En primer lugar debe notarse que el fin de la totalidad de las ciencias, o lo que es lo mismo, la division de la filosofia, es la beatitudo. Seguidamente, que ese fin es relativo a la experiencia de la persona en el estudio de las ciencias. Es por asi decir, un fin personal siempre presente en todo el orden de saberes, lo que significa que tiene lugar como finalidad humana en la fisica, la gramatica, la metafisica, la etica o cualquier otro saber cientifico sin detrimento del fin que se constituye como subiectum de cada ciencia por medio del cual ellas se diferencian. (15)

La presentacion de esta finalidad ultima en el orden de ciencias destaca la valia de la vivencia personal en el estudio de las mismas en conjunto con las artes. No hay en Tomas de Aquino, segun esta finalidad, un estudio meramente teorico de las ciencias como desentendido de la praxis, sino, por el contrario, una insistencia concreta en la experiencia de la comprension de un determinado saber que conlleva en si mismo y segun el lugar de tal ciencia la experiencia de una felicidad de beatitud. Luego, si bien es sabido que el teologo medieval del siglo XIII plasma entre sus escritos un completo orden quoad nos de ciencias, pareceria con todo el haberse descuidado que ese orden atane a como el hombre se modela internamente en su ascenso hacia la metafisica, y que esta regido por un fin que atrae desde si a toda persona en la contemplacion amorosa, lo que, de suyo, recibe el nombre de fruicion o contemplacion afectiva. Por lo tanto, ahora aparece con mayor claridad que en cada ciencia se experiencia una determinada beatitud por cuanto sobre el orden de ciencias quod nos se pliega esta fruicion contemplativa, cuya intensidad es relativa al lugar de cada saber cientifico.

De alli que una vez comprendido que la beatitud acompana como fin personal a las ciencias, se entiende tambien que en la metafisica se halle mayor felicidad contemplativa que en los restantes saberes, pues si la metafisica es el nombre de la ciencia quoad nos de la teologia, (16) se revela que en esta ciencia su subiectum es el ente universal en tanto Dios, causa trascendente de todas las sustancias.

Ambos textos, antes de pronunciarse sobre la division de las ciencias, ponderan un recorrido y fin ultimo que manifiesta un deseo interior, cuya concrecion efectiva debe encontrarse gradualmente en el orden mentado. La beatitud, entendida de este modo, es la vivencia de felicidad trascendente--felicidad no efimera y terrena, sino permanente y eterna--que plenifica al hombre entendido en ciencias. De alli tambien que esta finalidad, como felicidad constante que indica la direccion ascendente en el orden quoad nos cientifico--de la fisica a la teologia--, (17) sea entendida esencialmente no tanto como 'un programa de estudios' (18) cuanto como un 'itinerario interior y pedagogico del espiritu humano', cuya dicha y goce aumenta al par de la creciente comprension existencial de la naturaleza creada hasta contemplar a Dios in via, causa de todo ser y Esse per se subsistens.

De acuerdo con ello pareceria que la beatitudo es la fruicion personal resultante de la contemplacion (19) de los distintos estratos de la naturaleza (20) y principalmente de Dios. Ambas, contemplacion y beatitud, se dan juntas en cada ciencia y en todo su orden jerarquico, pues Tomas dice en su comentario al Evangelio segun san Juan:
      Pero debe notarse que de diversa manera las distintas ciencias se
   dividen en estos tres modos de contemplacion. En lo que respecta a
   la perfeccion de la contemplacion que tiene la ciencia moral, que
   es sobre su fin ultimo. En lo que concierne a la ciencia natural,
   que considera las cosas que proceden de Dios, [y tambien] a la
   grandeza de la contemplacion entre las ciencias fisicas que esta en
   la metafisica. Pero el evangelio de [san] Juan, que contiene la
   division de las ciencias anteriormente mencionadas, lo contiene
   todo simultaneamente, y en virtud de ello es perfectisimo. (21)


2. Las definiciones de filosofia y ciencia en Tomas de Aquino

Una vez mostrada la primacia de la beatitudo como fruicion contemplativa, fin ultimo de todas las ciencias--especulativas, practicas, logicas y artes--, Tomas propone y desarrolla su propia comprension de la division de las ciencias. No anula otras divisiones o relaciones de los distintos saberes mientras conduzcan al hombre a aquel bien concreto de la experiencia de la beatitudo. Su orden de ciencias se manifiesta como un todo flexible que emerge de su comprension general de la filosofia y/o de la ciencia.

Para ello debe recordarse que la definicion de filosofia esgrimida por el de Aquino <<la filosofia determina las cosas existentes y [lo hace] segun las razones tomadas desde las creaturas>> (22) es lo suficientemente general como para identificarse con cada ciencia en concreto. Esta definicion figurada en su comentario de las Sentencias preanunciaba la de ciencia, en nada opuesta a la anterior, sino mas precisa y terminante. De alli que la definicion de ciencia, traida a colacion solo dos veces por Tomas, es aquella de inspiracion aristotelica que dice: <<decimos conocer cada cosa cuando conocemos las causas primeras y los primeros principios hasta [sus] elementos, esto es, hasta las causas proximas, como glosa el Comentador>>. (23) La misma es nuevamente considerada en su comentario al tratado De Coelo cuando enuncia: <<como dice el Filosofo en el [libro] I de la Fisica, que creemos conocer cada cosa cuando conocemos las causas primeras, y los primeros principios y hasta sus elementos>>. (24)

Tales tres definiciones muestran una unica direccion: la consideraion de la naturaleza. La que es fisica, segun sus diferentes estratos abioticos y biologicos--cuya mayor perfeccion es el hombre-- (25) y la que es metafisica, segun trata sobre Dios y las sustancias intelectuales. (26) La definicion de filosofia comienza afirmando esta direccion con claridad al decir 'determina', lo que de suyo significa en las otras dos definiciones lo siguiente: 'las causas primeras, y los primeros principios y hasta sus elementos'. Luego el comentario a las Sentencias anade la expresion 'las cosas existentes', lo que no es sino la afirmacion de la anunciada direccion a la naturaleza que en los otros tratados se precisa con los terminos 'cada cosa'. Finalmente, la ultima parte de la mentada definicion dice 'segun las razones tomadas desde las creaturas', (27) lo que confirma la direccion hacia la naturaleza segun su constitucion sustancial que, segun las otras definiciones, senala el esclarecimiento de que esas razones son y se dicen 'sus causas, principios primeros y elementos o causas proximas'.

No pasa inadvertido que las tres definiciones senalan el orden previo de las ciencias mencionado como quoad nos. En efecto, la expresion 'cada cosa' equivale a 'cada sustancia', pero de modo especial a aquellas sustancias del universo creado material, porque el conocimiento del hombre, en quien se da la ciencia, comienza radicalmente por los sentidos. (28) Luego, la ciencia primera, tanto para las definiciones de ciencia como para la de filosofia, es la fisica o filosofia natural. En cambio la ciencia ultima quoad nos sera la metafisica o filosofia primera, porque ella versa sobre los primeros principios que tambien son sustancias, y en virtud de ello son cierta causa relativa a las sustancias materiales. Sustancias que en el ambito de la filosofia primera reciben el nombre de 'divinas' y que propiamante se refieren a Dios y a los intelectos separados (angeles bienaventurados y angeles caidos). (29) De esta manera tambien aquellas definiciones senalan la metafisica, no tanto en si misma, sino mas bien en direccion a, porque la busqueda de la metafisica desde la fisica culmina en la aparicion de la filosofia primera, (30) que es el primer nombre quoad nos otorgado por Tomas a la metafisica.

A partir de lo dicho puede precisarse el fin particular de cada uno de estos saberes. El conocimiento filosofico, nos dice este fraile dominico, se divide en especulativo y practico, mientras que las artes comportan una distincion similar. De este modo se pone de manifiesto aqui la existencia de un orden de fines. El primero de ellos, al cual todo le queda sujeto, es el fin ultimo de la beatitudo. Le continua la subordinacion del fin de las ciencias especulativas, el fin de las ciencias practicas y el fin de las artes. Y por ultimo, en analogia con esta subordinacion, el Aquinate menciona las ciencias y las artes concretas que estan ordenadas a las ciencias especulativas, a las ciencias practicas y a las artes.

3. De la investigacion cientifica a la practica de la magia

El comentario a las Sentencias pone de manifiesto el reverso de la actividad cientifica (cuyo fin ultimo es la beatitud y cuyo sentido cabal, ahora puede precisarse, es la presencia de Dios en cada ciencia como reflejo de aquella que esta en cada estrato de la naturaleza). En este sentido el texto dice:
      [...] aquellas cosas relativas a la facultad humana y a la
   naturaleza, solamente a Dios deben ser solicitadas; y por ello asi
   como peca gravemente quien atribuye con vehemencia aquello que es
   de Dios a las creaturas en razon del culto idolatrico, asi
   gravemente pecan quienes desean aquello que es de Dios al implorar
   ayuda de los demonios. Y de estas cosas es el vaticinio de los
   eventos futuros; de donde se dice en Isaias 8, 19: ?Acaso el pueblo
   no consultara lo que es de Dios? Y similarmente tambien en las
   otras actividades magicas, en las que se espera el concurso de los
   demonios para completar las obras: y en cada una de ellas hay
   apostasia de fe por pacto emprendido con el demonio, o por medio de
   las palabras, si hay invocacion; o por medio de un hecho, incluso
   si no hay sacrificios. En efecto, no puede el hombre servir a dos
   senores, como dice Mt 6, 24. (31)


El fragmento es muy claro. Si la ciencia, actividad humana contemplativa de la naturaleza, esta dirigida desde el comienzo hacia Dios, la magia, por el contrario, exige de suyo la participacion demoniaca. En efecto, todo acto de magia es principalmente, en virtud de este lazo entre los hombres y los demonios, un acto de apostasia de fe. No hay magia sin el concurso de los angeles caidos, y toda actividad magica emprendida por los hombres supone una previa perversion de su moral.

Es sabido que la ciencia moral del Aquinate esta en cierto modo presente en todo acto de la inteligencia, porque ella quiere conocer. Mas, ese querer del intelecto puede corromperse y volverse curiositas--como vicio opuesto a la virtud de la studiositas--(32) y asi pervertirse la ciencia y obnubilarse su fin. No se estudia por amor a la verdad ni se contempla a Dios en la naturaleza, como tampoco se investiga en pos de esta direccion. Por el contrario, los conocimientos adquiridos ahora estan al servicio de una comprension de lo oculto de la naturaleza, (33) que simil a los milagros (por pura y mera apariencia, (34)) incursionan en las artes magicas. Ellos no dan cuenta de las verdaderas causas y principios de las sustancias, sino solo de aquello que le conviene a los demonios (que pueden ser verdaderas causas o no (35)) para alimentar el vicio de la concupiscencia cientifica de los hombres, pues: <<Agustin dice en el libro De VeraReligione que la concupiscencia de los ojos vuelve a los hombres curiosos. O tambien como dice Beda, que la concupiscencia de los ojos esta no solo en el aprendizaje de las artes magicas, sino tambien en la contemplacion de los espectaculos, [...]>>. (36)

Si el fin de la ciencia es la beatitudo, su corrupcion es la curiositas, porque ella se comporta como el principio de decandencia e inmoralidad en el ambito de lo cientifico, pervirtiendo la disposicion humana a la contemplacion. Este modo de la concupiscencia propio de quien estudia ciencia inmoralmente, comienza por un menor esfuerzo por parte de la inteligencia en la investigacion de la ciencia y culmina, en el caso de que continue, en la practica de las artes magicas, afectando la entera comprension humana de la naturaleza en razon de la influencia de los demonios, (37) ya que, nos dice Tomas, <<por parte de lo cognoscible hay tres accidentes. Uno, cuando lo cognoscible [promueve] la declinacion de lo facil a lo malo, y ademas en si mismo es de poca utilidad; y por su causa estan prohibidas las ciencias magicas para que el hombre no se deje llevar en su ejercicio>>. (38) Empero, si tales artes magicas se estudian para ser reprobadas, no hay curiositas intelectual, pues: <<si alguien desea saber ciencias magicas y como tambien valerse de ellas es malo. Sin embargo, si alguien desea saber aquellas, y como son detenidas y reprobadas, asi es bueno y licito>>. (39) Solo bajo este aspecto <<debe investigarse de donde las arte magicas toman [su] eficacia. Lo que sin duda facilmente puede sopesarse--continua diciendo el Aquinate--si se atiende al modo de sus acciones>>. (40) Y tales acciones, que son obradas por demonios a traves de los hombres, se realizan mediante palabras o hechos (41) eficaces:
      Los signos no se utilizan sino para otros seres inteligentes.
   Por lo tanto, las artes magicas tienen eficacia por otro ser
   inteligente a quien la palabra del mago esta dirgida. (42)


Y esta eficacia supone la permanencia de la accion de los demonios inferiores en determinadas sustancias inferiores.
      Que alguna sustancia espiritual sea obligada por algun cuerpo,
   no es por virtud de la potencia del cuerpo que retiene la sustancia
   incorporea; pero por virtud de alguna sustancia superior que las
   seduce, la sustancia espiritual [permance] en tal cuerpo. Como
   [sucede] tambien por las artes magicas, por permision divina, que
   por fuerza de demonios superiores son seducidos algunos espiritus
   [para permancer] sobre algunas cosas, como sobre los anillos, las
   imagenes, o cosas de este modo. Y por medio de esta manera las
   almas y los demonios son seducidos, por virtud divina, para su pena
   en el fuego corporeo. (43)


Tomas llama 'ciencia' a la magia cuando tiene por fin conocer que sean los demonios (44) y cuales sus acciones en orden a influir negativamente en las personas. Negatividad que puede traducirse en torcer su voluntad y oscurecer su inteligencia con la sutileza de la percepcion que entiende de inclinaciones humanas. Y llama 'arte' a la magia cuando ya los mismos hombres, seducidos por los demonios, se valen de distintos artilugios que producen fascinacion y deleite (45) (porque se desconocen sus causas--aquellas que son constitutivas de las sustancias--, porque son prodigios realizables en la naturaleza y porque provocan en el alma sensacion de poder sobre la naturaleza y sobre las personas).

Esta breve descripcion permite entrever un descenso de influencias desde la metafisica hacia la fisica. En primer lugar se hallan los demonios como causa real y proxima de la magia, (46) luego los magos, como causa real, proxima e instrumental (por la manipulacion demoniaca) de la magia, y finalmente, la realizacion concreta y efectiva de la magia sobre diferentes personas u objetos.

Empero, Dios es causa en su preciso sentido de 'permiso' para que los demonios tienten y seduzcan, transformando, tambien y co-principalmente por eleccion de las personas, a muchas de ellas en magos. El texto De Potentia dice:
      Por ello, resta que los demonios, a traves de los cuales las
   artes magicas hallan complemento, se reunan y seduzcan. Son
   reunidos, sin duda, por alguien superior; ya sea por el mismo Dios,
   ya sea por los santos, los angeles y los hombres por virtud de
   Dios. (47)


Esta causalidad del ejercicio de la libertad, primero por permiso divino, luego por una cadena de seducciones que comienza en los demonios y termina en los hombres, vuelve en cierto sentido tambien a los demonios, quienes no dejan de deleitarse (48) por las inmorales acciones humanas. En efecto, es sabido que los demonios son maestros de seduccion en orden a la declinacion del alma para la practica del mal. (49) Esta es la primera y superior co-causa. Su complemento, la co-causa inferior y segunda, aunque sin ella es imposible la practica de la magia, es la libre aceptacion, por previa seduccion demoniaca, de la ensenanza de este arte malhechor. De aqui la importancia en el texto del termino 'complemento' en cuanto referencia la co-causalidad humana-demoniaca en lo que hace a la efectividad de la magia. Sin embargo, dicho complemento, aclara Tomas, es, para el caso de los demonios, coactivo, pues <<tambien se reunen de vez en cuando por los mismos demonios superiores; lo que, sin duda, puede hacerse unicamente por coaccion a traves de las artes magicas>>. (50)

En torno a la presencia de los demonios para la practica de la magia se torna esclarecedora la siguiente cadena de razonamientos tomisticos:
      Pero consta que la palabra no es sino por el intelecto. Pero por
   medio de las artes magicas se escuchan las palabras de quienes
   responden [es decir, de los demonios]. Y de alli tambien conviene
   que esto sea por cierto intelecto, lo que principalmente por la
   ensenanza de ciertas [artes] ocultas [se daria a conocer] la
   respuesta a los hombres. Pero tampoco puede decirse que esto se
   hace por la inmutacion de la sola imaginacion a traves de la
   charlataneria: porque entonces estas voces no se oirian [por todos]
   en todas las circunstancias, por mas vigilantes que esten tambien
   los sentidos liberados para que puedan oirse tales voces. De aqui
   que se haya dejado de lado que se realizan o por la fuerza del alma
   humana que utiliza las artes magicas, o se realizan por alguien
   exterior que es inteligente. Pero lo primero no puede ser, lo que
   se evidencia por dos razones: en primer lugar, porque el alma
   humana por su propia fuerza no puede venir al conocimiento de lo
   que ignora sino por algo en si evidente. De donde, por la [sola]
   voluntad del alma humana no puede hacerse una revelacion de cosas
   ocultas realizada a traves de las artes magicas, ya que no bastan
   los principios de la razon para que se realicen hechos ocultos.
   Segundo, porque si por su virtud el alma produjera de algun modo un
   efecto de magia, no necesitaria utilizar invocaciones o algunas
   [otras] cosas exteriores. Sin embargo consta que ciertos efectos de
   las artes magicas se realizan por algunos espiritus exteriores, y
   no por espiritus justos y buenos, lo que sin duda se evidencia por
   dos razones. Primero, porque los espiritus buenos no exhibirian su
   familiaridad a los hombres criminales, que [ademas] son a menudo
   ejecutores de las artes magicas. Segundo, porque no cooperan con
   los hombres para perpetrar actos ilicitos, que a menudos se
   realizan por medio de las artes magicas. Queda, por lo tanto, que
   esto se realice por espiritus malos, y que nosotros llamamos
   demonios. (51)


En consecuencia, no cabe duda sobre la participacion de los demonios en la realizacion de las artes magicas. Debe notarse que a los magos tambien se los llama criminales (sceleratus) y que, segun antes se anticipo, no realizan milagros y no estudian la naturaleza conforme a la predisposicion interior humana de la busqueda de beatitud. Ya no hay contemplacion, sino fascinacion por el dominio de los elementos de la naturaleza. En este sentido los magos no realizan 'milagros' sino 'prodigios de poder', (52) ya que <<[los demonios] tambien se reunen, por asi decir, para seducir por medio de las artes magicas, no por las cosas corporales a causa de si mismas, sino por un proposito superior>>. (53) Esta aclaracion permite desvincular la magia de los santos, de los justos de corazon y de los angeles, porque ellos contemplan a Cristo, quien no realizo jamas magia alguna sino milagros. La Summa Theologiae orienta al respecto:
      De alli que tambien respecto de la Sabiduria se diga en Prov. IX
   que "envio sus doncellas y clama a la ciudad" (Prov. IX, 3). Sin
   embargo tambien debe saberse, segun ensena Agustin en el [libro] I
   de la Concordancia de los Evangelistas, que algunos gentiles
   estimaban que Cristo habia escrito estos libros conteniendo artes
   magicas, las cuales realizaban milagros, y que la disciplina
   cristiana condena. Y sin embargo aquellos que afirman haber leido
   tales libros de Cristo, no realizan ninguna de tales acciones que
   estos libros hicieron y que ellos admiran. (54)

      [...] ellos no creian lo que los escritos de los apostoles de
   Cristo, ni tampoco al mismo Cristo que escribiera lo que debiera
   creerse, y de [todo] ello opinaban que las artes magicas hacian
   milagros. (55)


4. Los modos de las artes magicas con especial atencion a la nigromancia

Habiendose sugerido la diferencia esencial entre los milagros y las practicas magicas, brevemente se hara alusion a la potencia de dichas artes demoniacas sobre la naturaleza. (56) Para ello se daran a conocer algunos pasajes emblematicos donde la magia puede ser aplicada, con el fin de destacar en particular las palabras del Aquinate sobre la magia concreta de la nigromancia.

Hasta el momento solo se ha mencionado que este arte oscuro puede emplearse sobre imagenes y anillos. Sin embargo el poder del mago, por potencia y permiso de los demonios, es extensivo a numerosisimas sustancias naturales.
      Por consiguiente, es imposible que por virtud de los cuerpos
   celestes se mueva alguna cosa que por si es inanimada. Sin embargo
   se dice que esto se hace mediante las artes magicas, que, por
   ejemplo, alguna estatua se mueva por si, o que emita alguna voz. No
   es, por lo tanto, posible que el efecto de las artes magicas sea
   por virtud de los [cuerpos] celestes. (57)

      Pero contra esto es que Agustin dice en el II libro De Doctrina
   Christiana que la supersticion pertenece a los inutiles esfuerzos
   de las artes magicas, y tambien los amuletos y los remedios que
   condena la medicina de los medicos, y los encantamientos y ciertas
   cifras que se llaman caracteres o cualquiera de las cosas que se
   llevan colgadas o atadas. (58)

      Pero contra esto en Numeros XXII dice cierta Glosa que Balaam era
   divino, es decir Demonio por ministerio y por arte magica
   pronosticaba algunas veces el futuro. Pero el mismo muchas veces
   preanuncio verdades, segun aquello que se lee en Numeros XXIV, que
   saldra una estrella de Jacob y se levantara la vara de Israel. (59)

      Debe considerarse que no parece absurdo, pese a que a algunos
   si, que el alma estando separada del cuerpo padezca por fuego
   corporal, y que ello no es contra la naturaleza espiritual de la
   sustancia ligada al cuerpo. En efecto esto es hecho mediante la
   naturaleza, como es evidente en la union del alma y del cuerpo, y
   por las artes magicas, por las cuales algun espiritu esta ligado a
   imagenes o anillos, o a otras cosas semejantes. (60)


En torno al arte de la nigromancia los pasajes son muy pocos. En razon de ello se presenta una traduccion de cada uno de ellos segun un plausible orden de contenido. (61)
      Puesto que hay [efectivamente] aparicion y locucion a traves de
   cadaveres. Y esta especie recibe el nombre de nigromancia, porque,
   como ensena Isidoro en [su] libro Etimologias, nigrum [negro,
   oscuro, sombrio] significa mortuus [muerte, consumacion], y mantia
   designa adivinacion, porque ciertos encantamientos, aplicados a la
   sangre, parecen resucitar a los muertos por adivinacion y en
   respuesta a lo preguntado. En cambio las cosas futuras se
   preanuncian por hombres vivos, como se evidencia en los adivinos
   posesos por el demonio. (62) Ademas, en el Itininerario de [san]
   Clemente se dice, segun narra Niceta a Pedro, que Simon el Mago por
   artes magicas retenia el alma de un nino al que habia matado, y por
   ella ejercia operaciones magicas. (63)

   Jn XIV, 30: Viene el principe de este mundo y en Mi el [el espiritu
   de la maldad] no tiene lugar (quicquam), etc. Y por estos principes
   viene el Demonio con la sabiduria para los pueblos, a saber, la
   necromancia y las artes magicas, y otras cosas de este modo. (64)

   Y ensena [san] Jeronimo que se dice que [fue] por Apolinio Pytias
   por quien este genero de artes magicas se descubrio, por el cual
   parecen levantarse los muertos y predecir cosas futuras, como se
   lee en Reyes 1, 28. Rabano dice que es el nombre del espiritu
   maligno. (65)

   Amos 3: Y se congregaron sobre los montes de Samaria y aparecieron
   numerosas insanias en medio de ellos. A esto pertenecen todas las
   vanas y nocivas supersticiones, como la nigromancia, la adivinacion
   y los presagios. O bien, la insania se dice propension a la ira, a
   la rina y a los vanos espectaculos de los juegos. (66)

   En efecto, no es contra la naturaleza reunir el espiritu con el
   cuerpo, como [cuando] observamos que el alma naturalmente se une al
   cuerpo en vistas a vivificarlo en si mismo. Los demonios a traves
   de la necromancia, tambien por potestad de los demonios superiores,
   amarran a algunos fantasmas [almas], o algunas otras cosas. De
   donde, en muchas artes magicas los espiritus pueden sujetarse por
   poder divino al fuego corporeo, no como si dieran vida, sino como
   recibiendo castigo, segun dice Agustin. Pero porque aquello que es
   de menor virtud no puede por su fuerza ligarse a aquello que es de
   mayor virtud, entonces [se sigue] que ningun cuerpo pueda unirse a
   ningun espiritu sino es por una cierta virtud superior. Y a causa
   de esto se dice que el fuego corporeo agita al alma separada no por
   virtud propia, sino en cuanto es instrumento del castigo dado por
   la divina justicia. (67)


Consideraciones finales

En relacion con la nocion de ciencia/arte de la magia se ha querido subrayar la importancia que le otorga Tomas de Aquino en el marco de las ciencias en general, llevando a cabo un relevamiento y una exegesis de este termino en su opera omnia. La presentacion del mentado arte ha tenido la intencion de propiciar un conocimiento directo y total de la comprension que tenia este fraile dominico. Un saber que se fundamenta mas en la tradicion (68) que en aquello que explicitamente se afirma. Empero, con ello se ha logrado poner de manifiesto una vision de conjunto sobre la magia, y en razon de esta situacion, se valora, ahora si, la escasa originalidad de Tomas y su confianza casi indiscutida en la tradicion teologica. Sin embargo, si se atiende al marco en el que estan insertos tales pasajes sobre magia, destaca la autenticidad del pensamiento de Aquino en razon de su particular asuncion del sistema aristotelico de las ciencias que aqui aparece solo esbozado. Asumida la magia bajo esta perspectiva, se evidencia que la teologia estudia la naturaleza metafisica buena (69) de los angeles y su comportamiento etico, que para los demonios es malevolencia pura (pues una vez confirmados en la maldad no pueden arrepentirse).

La inmoralidad de los angeles caidos, por la poderosa sugestion que pueden operar, provocan una retorsion espiritual en los hombres. En el caso de los magos es particularmente manifiesto, pues la seduccion de los demonios infesta la mente--que tiende naturalmente hacia Dios segun que el la ilumina--y compromete su voluntad, la que hace las veces de instrumento--y en ello involucra al hombre entero--para ejecutar maleficios, levantamiento de muertos, y otras operaciones varias en las que el demonio--habiendose tambien negado libremente la buqueda de la beatitud por parte de los hombres--opera transformando, limitadamente, la naturaleza fisica. (70) Este singular acontecimiento manifiesta la oscuridad que nubla la inteligencia en los razonamientos, desarticulando fuertemente la jerarquia quoad nos de las ciencias que testifica sobre los estratos de la naturaleza y, de modo especial, la presencia de Dios en los mismos. Trocada la beatitud por maldad y la studiositas por curiositas, se colocan las bases propicias, aunque de suyo insuficientes, que inclinan al hombre a experimentar eventos demoniacos.

Referencias bibliograficas

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doi: 10.12795/themata.2016.i54.08

Jose Maria Felipe Mendoza (1)

UNCuyo/CONICET, Mendoza--Argentina

Recibido: 8-9-2015

Aceptado: 23-11-2015

(1.) (josefelipemendoza@hotmail.com) Pertenece al Conicet (Consejo Nacional de Investigacion cientifica y tecnologica de la Republica Argentina); Investigador del CEFIM (Centro de estudios de Filosofia Medieval--Universidad Nacional de Cuyo, Facultad de Filosofia y Letras).

(2.) Es muy comun destacar el papel preponderante que tuvo para la Iglesia la doctrina de Tomas de Aquino en los siglos posteriores medievales y renacentistas. Sin embargo ello no supone un desarrollo doctrinal y profundo de su posicion, sino, ante todo, el recuerdo de la condena de la magia como practica demoniaca. Suele en ocasiones anadirse que la hermeneutica tomistica esta de acuerdo en lo esencial con aquella llevada a cabo por Agustin de Hipona segun los tratados De Civiate Dei, De Trinitate y De divinatione Daemonum. No tiene objeto aqui trae a colacion una desmedida enumeracion de libros y articulos sobre magia y supersticion, cuya mayoria enuncian antecedentes medievales y avanzan decididamente sobre la modernidad, los que, por lo demas, son fundamentalmente historicos. Baste, por ejemplo, consultar el clasico texto de F. Cardini (Magia, Brujeria y Supersticion en el Occidente medieval, Peninsula, Barcelona, 1999) para dar con una valiosisma bibliografia o tambien, mas recientemente, puede citarse a R. M. Merida Jimenez (Fuera de la orden de natura: magias, milagros y maravillas en el Amdis de Gaula, Ed. Reichenberger, Berlin, 2001). De todo lo cual no parece existir al dia de hoy una vision de conjunto y acabada sobre la nocion de magia en este doctor medieval, sino algunos fragmentos sobre algunas de sus especies, tales como la adivinacion en general, la supersticion o, en menor medida, sobre los maleficia.

(3.) Cfr. S. Giralt, "Magia y ciencia en la Baja Edad Media: la construccion de los limites entre la magia natural y la nigromancia, c. 1230-c. 1310", Clio y Crimen, n. 8, (2011), p. 18: "Ni la nigromancia ni la hechiceria deben confundirse con lo que en la historiografia medieval y moderna recibe el nombre de brujeria. Esta bien poco tiene que ver con las practicas magicas documentadas historicamente sino con una imagen que se desarrolla a partir del siglo XIV en la mente de los teologos y creyentes como antitesis del cristianismo y que, por consiguiente, se podria calificar mas bien de 'antirreligion'."

(4.) I. Bazan Diaz, "El mundo de las supersticiones y el paso de la hechiceria a la brujomania en Euskal-Herria (Siglos XIII al XVI)", Vasconia, n. 25, (1998), p. 104. Nota al pie 1.

(5.) I. Bazan Diaz, "El mundo de las supersticiones...", p. 104. Cfr. S. Giralt, "Magia y ciencia en la Baja Edad Media: la construccion.", p. 16: "Cuando los nuevos saberes naturales y las artes ocultas se extienderon por la Europa occidental los intelectuales vinculados a las universidades se enfrentaron a la necesidad de filtrarlos, integrandolos en la alta cultura cuando fueran licitos o, en caso contrario, rebatiendolos contundentemente por medio de la fe y la razon. Asi, es sobre todo durante el siglo XIII cuando teologos y filosofos naturales--especialmente vinculados a la Universidad de Paris, como Guillermo de Auvernia, Alberto Magno o Tomas de Aquino--, empiezan a distinguir entre dos tipos de magia de tradicion escrita: una, a veces llamada magia natural, es compatible con la religion y las ciencias, mientras que la otra, normalmente denominada nigromancia--y en la actualidad magia ritual, ceremonial o destinativa--, es contraria a ellas, pues va dirigida al dominio de los espiritus--que los escolasticos consideran siempre demonios--con el objetivo de servirse de su poder." Este texto en particular si bien trata de la magia en Tomas de Aquino, no la aborda en su completa extension. Separa la magia natural (las operaciones ocultas de la naturaleza que estan en la esfera de la cientificidad) de la magia promovida por los demonios. Empero, se identifica aqui esta acepcion de magia con nigromancia (p. 16) lo cual no es del todo correcto, pues el Aquinate menciona otras tantas formas de practicas magicas.

(6.) P. K. Feyerabend, ?Por que no Platon?, Tecnos, Madrid, 1982, pp. 83-84: "En 1484, la Iglesia catolica romana publico el Hexenhammer (martillo de brujas), magnifico manual sobre brujas [...] !Pero que diferencia en erudicion y cientificidad!: si el lector comparara el Hexenhammer con compendios del conocimiento actual, podria comprobar sin esfuerzos que el papa y sus doctos autores sabian de que hablaban, cosa que no puede afirmarse de nuestros cientificos [...]."

(7.) Los estudios sobre epistemologia tomista no considerarian relevante ocuparse de la comprension de Tomas sobre el arte y la ciencia de la magia. Su razon estaria fijada en una problematica enteramente diferente, en la que aun se discute la presunta fidelidad del Cardenal Tomas de Vio Cayetano a Tomas de Aquino, y especificamente, en lo relativo a la distincion de las ciencias especulativas por medio de la nocion de abstraccion. Cfr. J. M. F. Mendoza, "Breve status quaestionis de la ciencia neotomista como introduccion confusa al sentido de scientia tomistica: algunas apreciaciones historicas en filosofos del siglo XX", Pensamiento, vol. 71, n. 267, 2015, pp. 617-630.

(8.) Cfr. P. K. Feyerabend, "La etica como medida de la verdad cientifica", en Provocaciones filosoficas, Biblioteca Nueva, Madrid, 2003, p. 80: "Teologos como Santo Tomas y filosofos como Descartes o Leibniz interpretaron las leyes naturales como la obra de un ser divino estable y fidedigno, de un racionalista serio. Los enunciados que expresaban tales leyes eran, por lo tanto, objetivos y necesariamente verdaderos. Duns Scoto y Guillermo de Ockham, criticos ambos de Santo Tomas, enfatizaron el inmenso poder y la inescrutable voluntad de Dios que se manifiestan en los eventos particulares."

(9.) El siguiente estudio trae a colacion y se estructura sobre la totalidad de pasajes en los que explicitamente Tomas de Aquino menciona las variantes declinativas del termino magus (sustantivo y adjetivo). Conviene tambien senalar que todas las traducciones al espanol son personales. En virtud de ello tambien se mencionan, para una mejor comprension de esta tematica, algunos pasajes relevantes de la demonologia en si misma segun el Aquinate. En este sentido considero importante completar un supuesto y despejar otro. Respecto de lo primero, facilitar una mirada completa y holistica de este arte diabolico, en tanto las citas de Tomas suelen estar insertas en contextos donde se estudia la magia comparativamente con otros autores, lo cual impide o dificulta un desarrollo completo del tema. Finalmente respecto de lo segundo, suele mencionarse como texto clasico la breve obra De operationibus occultis naturae ad quendam militem ultramontanum para distinguir una vartiante de la magia 'buena' y otra 'mala'. No puede haber aqui mayor equivoco. No existe ningun pasaje en toda la obra de Tomas que habilite a pensar la posibilidad de una magia buena.

(10.) S. Magnavacca, Lexico tecnico de filosofia medieval, Mino y Davila, Buenos Aires, 1995, p. 109.

(11.) Parece que la expresion contemplatio no puede explorarse sin comprender el termino beatitudo. En torno a la distincion senalada, puede verse, por ejemplo, H. Pasqua, "La vision beatifique selon saint Thomas d'Aquin et Dietrich de Freiberg", R.T., n. CXII, (2012), pp. 513527. Texto que da cuenta de la distincion entre ambos dominicos de beatitudo y lumen gloriae en relacion con el intelecto en sus sentidos de agente y paciente. Cfr. B. Olivares B0GESKOV, "Sabiduria, felicidad y perfeccion: relacion entre el conocimiento teorico y la bondad moral del fin ultimo y la felicidad en el pensamiento de santo Tomas", Espiritu, LXII, n. 145, (2013), pp. 73-93. Articulo que destaca: 1. La contemplacion suprema para el hombre, que es Sumo Bien, es su perfecta felicidad (p. 82); 2. Que esa felicidad es ascendente y es rectitud (pp. 83-84); 3. Que esa contemplacion es "verdad afectiva" (p. 86).

(12.) Es sabido que hasta el s. XII la division de la filosofia es identica en esencia a la division de las siete artes liberales. Es tambien conocido que una sola vez Tomas trata--y lo hace velozmente--esta cuestion en el texto De Trinitate (II, q. 5, art. 1, arg. 3). Para una posible explicacion sumaria de la asuncion critica de las artes liberales y su nueva organizacion en el mapa de ciencias elaborado por el de Aquino sobre su interpretacion de los tratados aristotelicos, cfr. J. M. F. Mendoza, "Artes liberales y serviles en Tomas de Aquino: doctrina y division de las mismas (parte I)", Analogia Filosofica, vol. XXVIII, n. 2, (2014), pp. 3-23.

(13.) Tomas de Aquino, Sup. De Trin., II, q. 5, a. 1, ad 4: "Hoc tamen interest, cum in hec dividitur philosophia totalis et artes, quod in divisione philosophie habetur respectus ad finem beatitudinis, ad quem tota humana vita ordinatur."

(14.) Tomas de Aquino, Sent. Met., pr. 1: "Omnes autem scientiae et artes ordinantur in unum, scilicet ad hominis perfectionem, quae est eius beatitudo."

(15.) En Tomas de Aquino la distincion entre las cincias esta dada por la defincion de cada saber cientifico, la cual se arraiga en y se despliega de un determinado subiectum. Asi, por ejemlplo, la filosofia de la naturaleza o ciencia fisica tiene por subiectum el ente movil; la aritmetica, el numero abstracto o absoluto; o la metafisica, al ente en cuanto ente. Para una vision general del orden y la division de las ciencias en este dominico, cfr. J. M. F. Mendoza, "Cartografia epistemica concebida por Tomas de Aquino segun su interpretacion de las obras aristotelicas", Topicos, n. 39, (2010), pp. 131-155.

(16.) Tomas de Aquino, Sent. Met., pr.: "Dicitur enim scientia divina sive theologia, inquantum praedictas substantias considerat [Dios y los intelectos separados]. Metaphysica, inquantum considerat ens et ea quae consequuntur ipsum. Haec enim transphysica inveniuntur in via resolutionis, sicut magis communia post minus communia. Dicitur autem prima philosophia, inquantum primas rerum causas considerat. Sic igitur patet quid sit subiectum huius scientiae, et qualiter se habeat ad alias scientias, et quo nomine nominetur."

(17.) Tomas de Aquino, Sup. De Trin., II, q. 5, a. 1, ad 9: "[...] dicendum, quod quamvis scientia divina sit prima omnium scientiarum naturaliter, tamen quoad nos alie scientie sunt priores: ut enim dicit Avicenna in principio sue Metaphysice, ordo huius scientie est, ut addiscatur post scientias naturales [...] similiter etiam post mathematicas: indiget enim hec scientia ad cognitionem substantiarum separatarum cognoscere numerum et ordinem orbium celestium quod non est possibile sine astrologia, ad quam tota mathematica preexigitur."

(18.) Cfr. J.-B. Equivard, Une introduction a la philosophie. Les proemes des lectures de saint Thomas d'Aquin aux oevres principales d'Aristote, L'esprit des disciplines fondamentales (1), F.-X. de Guibert, Paris, 2004, pp. 15-43: Podria decirse que esta vision del orden de las ciencias como un programa de estudios o introduccion a la filosofia es razon insuficiente e incompleta, porque, si bien es sostenida por este autor en su prologo comparandola con otros autores de la modernidad, no debe olvidarse la particular tension teleologica tomisitica (beatitud) que auna dicha division de los saberes y que podria plasmarse como programa de estudios sobre ciencias y artes.

(19.) Cfr. E. Martinez, "Bonum amatur inquantum es communicabile amanti. Amor y bien en la metafisica de santo Tomas de Aquino", Espiritu, LXI, n. 143, (2012), pp. 73-93. Texto que me permito resumir en cuatro pasos segun los intereses del presente articulo: 1. "La contemplacion incluye la vertiente amorosa del bien, [y] que es difusivo de si y que el dinamismo perfectivo de la vida personal culmina en la contemplacion del Sumo Bien" (p. 74); 2. Que el bien pertenece a la potencia cognoscitiva en cuanto tambien en el intelecto hay felicidad (p. 76); 3. Que en la contemplacion amorosa del Bien perfecto, el ser humano sacia su anhelo de felicidad (p. 83).

(20.) Tomas de Aquino, De ver., q. 10 a. 1 ad 5: "[...] quod vivere addit supra esse, et intelligere supra vivere. Ad hoc autem quod in aliquo imago Dei inveniatur, oportet quod ad ultimum genus perfectionis perveniat quo creatura tendere potest; unde si habeat esse tantum, sicut lapides, vel esse et vivere, sicut plantae et bruta, non salvatur in hoc ratio imaginis; sed oportet ad perfectam imaginis rationem, ut creatura sit, vivat et intelligat."

(21.) Tomas de Aquino, Sup. Io., pr. n. 1: "Sed notandum quod diversimode diversae scientiae istos tres modos contemplationis sortiuntur. Perfectionem namque contemplationis habet scientia moralis, quae est de ultimo fine; plenitudinem autem scientia naturalis, quae res a Deo procedentes considerat; altitudinem vero contemplationis inter scientias physicas habet metaphysica. Sed Evangelium Ioannis, quod divisim scientiae praedictae habent, totum simul continet, et ideo est perfectissimum."

(22.) Tomas de Aquino, Sup. Sent., q. 1, a. 1, ad 1: "quod, quamvis philosophia determinet de existentibus et secundum rationes a creaturis sumptas."

(23.) Tomas de Aquino, Q. D. De Ver. 2, a. 4, co., 143-147: "tunc cognoscere dicimur unumquodque cum causas cognoscimus primas et principia prima usque ad elementa, id est usque ad causas proximas, ut Commentator exponit."

(24.) Tomas de Aquino, In Coe., 1, pr. 1., pag. 1: "Sicut Philosophus dicit in I Physic., tunc opinamur cognoscere unumquodque, cum causas cognoscimus primas, et principia prima, et usque ad elementa."

(25.) Tomas de Aquino, In Gen., pr. n. 1: "Et ideo post considerationem motuum et mobilium in communi, quae fuit tradita in libro Physicorum, primo oportuit quod tractaretur de corporibus secundum quod moventur motu locali, in libro de Caelo; quae est secunda pars scientiae naturalis. Restat igitur consideratio de motibus aliis consequentibus, qui non sunt communes omnibus corporibus, sed inveniuntur in solis inferioribus. Inter quos principatum obtinet generatio et corruptio." Cfr. Tomas de Aquino, In Phys., lib. 1, l. 1, n. 4: "et ideo statim in principio libri de caelo, qui sequitur ad istum, incipitur a notificatione corporis. Sequuntur autem ad hunc librum alii libri scientiae naturalis, in quibus tractatur de speciebus mobilium: puta in libro de caelo de mobili secundum motum localem, qui est prima species motus; in libro autem de generatione, de motu ad formam et primis mobilibus, scilicet elementis, quantum ad transmutationes eorum in communi; quantum vero ad speciales eorum transmutationes, in libro Meteororum; de mobilibus vero mixtis inanimatis, in libro de mineralibus; de animatis vero, in libro de anima et consequentibus ad ipsum." Cfr. Tomas de Aquino, De sensu, tr. 1, pr.: "Oportet ergo huiusmodi considerationem mediam in tres partes distingui. Quarum unum contineat ea que pertinent ad vivum inquantum est vivum; et hec continetur in libro quem scribit De morte et vita, in quo etiam determinat De respiratione et expiratione, per que in quibusdam vita conservatur, et De iuventute et senectute, per que diversificatur status vite; similiter autem et in libro qui inscribitur De causis longitudinis et brevitatis vite et in libro quem fecit De sanitate et egritudine, que etiam pertinent ad dispositionem vite, et in libro quem etiam dicitur fecisse De nutrimento et nutribili; qui duo libri apud nos nondum habentur. Alia vero pertineat ad motivum; que quidem continetur in duobus libris, scilicet in libro De causa motus animalium et in libro De progressu animalium, in quo determinatur de partibus animalium opportunis ad motum. Tercia vero pertinet ad sensitivum; circa quod considerari potest, et id quod pertinet ad actum interioris vel exterioris sensus, et quantum ad hoc consideratio sensitivi continetur in hoc libro, qui inscribitur De sensu et sensato, idest De sensitivo et sensibili, sub quo etiam continetur tractatus De memoria et reminiscencia. Et iterum ad considerationem sensitivi pertinet id, quod facit differenciam circa sensum in senciendo vel non senciendo, quod fit per sompnum et vigiliam de quo determinatur in libro qui inscribitur De sompno et vigilia."

(26.) Tomas de Aquino, Sup. De Trin., II, q. 5, a. 1, co.: "Quedam vero speculabilia sunt que non dependent a materia secundum esse, quia sine materia esse possunt, sive numquam sint in materia, sicut Deus et angelus, sive in quibusdam sint in materia et in quibusdam non, ut substantia, qualitas, ens, potentia, actus, unum et multa et huiusmodi; de quibus omnibus est theologia, id est scientia divina, quia precipuum in ea cognitorum est Deus. Que alio nomine dicitur metaphisica, id est trans phisicam, quia post phisicam discenda occurrit nobis, quibus ex sensibilibus oportet in insensibilia devenire; dicitur etiam philosophia prima, in quantum alie omnes scientie ab ea sua principia accipientes, eam consequntur."

(27.) Cfr. Tomas de Aquino, Sup. De Trin., pr.: "philosophi enim, qui naturalis cognitionis ordinem sequntur, preordinant scientiam de creaturis scientie divine, scilicet naturalem metaphisice, set apud theologos proceditur e converso, ut creatoris consideratio considerationem preveniat creature."

(28.) Tomas de Aquino, Sup. De Trin., II, q. 5, a. 1, ad 9: "Et praeterea, effectus sensibiles, ex quibus procedunt demonstrationes naturales, sunt notiores quoad nos in principio, set cum per eos pervenerimus ad cognitionem causarum primarum, ex eis apparebit nobis propter quid illorum effectuum ex quibus probabantur demonstratione quia; et sic et scientia naturalis aliquid tradit scientie divine, et tamen per eam sua principia notificantur."

(29.) Tomas de Aquino, C. G., lib. 3, cap. 25, n. 9: "ipsaque prima philosophia tota ordinatur ad Dei cognitionem sicut ad ultimum finem, unde et scientia divina nominatur. Est ergo cognitio divina finis ultimus omnis humanae cognitionis et operationis." Cfr. Tomas de Aquino, Sup. De Trin., II, q. 5, a. 1, co.: "de quibus omnibus est theologia, id est scientia divina, quia precipuum in ea cognitorum est Deus, que alio nomine dicitur metaphisica, id est trans phisicam, quia post phisicam discenda occurrit nobis, quibus ex sensibilibus oportet in insensibilia devenire; dicitur etiam philosophia prima, in quantum alie omnes scientie ab ea sua principia accipientes, eam consequntur."

(30.) Tomas de Aquino, Sent. Met., lib. 7, l. 11: "Haec enim perscrutatio est propria huic scientiae. In hac enim scientia tentamus determinare de substantiis sensibilibus huius gratia, idest propter substantias immateriales, quia speculatio circa substantias sensibiles et materiales quodammodo pertinet ad physicam, quae non est prima philosophia, sed secunda, sicut in quarto habitum est. Prima enim philosophia est de primis substantiis quae sunt substantiae immateriales, de quibus speculatur non solum inquantum sunt substantiae, sed inquantum substantiae tales, inquantum scilicet immateriales." Cfr. Tomas de Aquino, Sent. Met., lib. 6, l. 1: "si non est aliqua alia substantia praeter eas quae consistunt secundum naturam, de quibus est physica, physica erit prima scientia. Sed, si est aliqua substantia immobilis, ista erit prior substantia naturali; et per consequens philosophia considerans huiusmodi substantiam, erit philosophia prima."

(31.) Tomas de Aquino, Sup. Sent., lib. 2 d. 7 q. 3 a. 2 co.: "Respondeo dicendum, quod ea quae sunt supra facultatem humanam et naturae, a solo Deo requirenda sunt; et ideo sicut graviter peccat qui illud quod est Dei, creaturae impendit per idolatriae cultum; ita graviter peccant qui ea quae a Deo expetenda sunt, auxilio Daemonum implorant: et hujusmodi est vaticinatio de futuro; unde dicitur Isai. (8, 19): numquid non populus a Deo suo requiret? Et similiter etiam in aliis operibus magicis; in quibus complementum operis ex virtute Daemonum expectatur: in his enim omnibus est apostasia a fide per pactum initum cum Daemone, vel verbotenus, si invocatio intersit, vel facto aliquo, etiam si sacrificia desint: non enim potest homo duobus dominis servire, ut dicitur Matth. (6, 24)."

(32.) Para un desarrollo propicio de ambas nociones, cfr. D. Vazquez Ramos, La virtud de la studiositas y el conocimiento. Un estudio desde Tomas de Aquino, Eunsa, Pamplona, 2009.

(33.) Tomas de Aquino, C. Gen., lib. 3 cap. 105 n. 3: "Virtus faciendi non acquiritur per disciplinam, sed solum cognitio aliquid faciendi. Per disciplinam autem aliqui acquirunt quod huiusmodi operationes magicas efficiant."

(34.) Tomas de Aquino, S. Th., I, q. 114 a. 4 s.c.: "Sed contra est quod Augustinus dicit, libro octoginta trium quaest. quod magicis artibus fiunt miracula plerumque similia illis miraculis quae fiunt per servos Dei." Cfr. Tomas de Aquino, Comp. Th., lib. 1 cap. 136 co.: "Alia vero omnia huic ordini subduntur, unde miracula facere, solius Dei est, secundum illud Psalmistae: qui facit mirabilia magna solus. Cum igitur ab aliqua creatura miracula fieri videntur, vel non sunt vera miracula, quia fiunt per aliquas virtutes naturalium rerum, licet nobis occultas, sicut est de miraculis Daemonum, quae magicis artibus fiunt; vel si sunt vera miracula, impetrantur per aliquem a Deo, ut scilicet talia operetur." Existen numerosos pasajes de indole biblica que buscan distanciar exegeticamente los milagros de la magia. Cfr. Tomas de Aquino, De Rat. Fidei, cap. 8 co.: "Ut igitur corpus Christi et sanguis spiritualis et divina refectio haberetur, et omnino quasi cibus et potus communis, non sub propria carnis et sanguinis nobis traduntur specie sed sub specie panis et vini; [...] Nec tamen hoc sic fieri dicimus quasi species illae quae sensibus apparent in sacramento altaris sint solum in phantasia videntium, sicut solet esse in praestigiis artium magicarum, quia veritatis sacramentum nulla fictio decet [...]." Cfr. Tomas de Aquino, Cat. in Mt., cap. 1 l. 13: "[...] Ut autem non contemnerentur neque fabulosa ducerentur quae apostoli nuntiabant, demonstrantur haec a prophetis fuisse praedicta, quia etsi attestabantur miracula, non defuissent qui magicae potentiae cuncta illi tribuerent, nisi talis eorum cogitatio contestatione prophetica vinceretur. Magicis enim artibus [...]." Cfr. Tomas de Aquino, Cat. in Mt., cap. 12 l. 9: "Primo ipsi Pagani, cum dicunt Christum magicis artibus fecisse miracula, nonne similes sunt his qui dixerunt eum in principe Daemoniorum eiecisse Daemonia? Iudaei etiam, et quicumque haeretici qui spiritum sanctum confitentur, sed negant eum esse in corpore Christi, quod est Ecclesia Catholica, similes sunt Pharisaeis, qui negabant spiritum sanctum esse in Christo." Cfr. Tomas de Aquino, Cat. in Lc., cap. 24 l. 5: "Augustinus de Cons. Evang. Illud attendant qui magicis artibus Christum tanta potuisse, et nomen suum ad apostolos in se convertendos arte ipsa consecrasse delirant, [...]." Cfr. Tomas de Aquino, Cat. in Lc., cap. 23 l. 3: "Pereant ergo scripta quae post tanto tempore contra Christum composita, non illum apud Pilatum magicae artis accusatum, sed componentes, apud dominum perfidiae et falsitatis accusandos esse demonstrant."

(35.) Esto puede suceder en razon de Dios. Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 4 ad 23: "[...] quod Diabolus dicitur loqui mendacium ex propriis, non quia mendacium sit naturalis proprietas eius, sed quia ea quae sunt vera non habet a seipso, sed a Deo; quod autem falsa loquatur hoc habet a seipso, non autem a Deo." Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 5 ad 21: "[...] quod sicut Diabolus immobiliter perseverat in malo cui inhaeret, ita etiam immobiliter perseveraret in falso cui assentiret."

(36.) Tomas de Aquino, S. Th., II-II, q. 167 a. 2 s.c.: "Sed contra est quod Augustinus dicit, in libro de vera Relig. quod concupiscentia oculorum reddit homines curiosos. Ut autem dicit Beda, concupiscentia oculorum est non solum in discendis magicis artibus, sed etiam in contemplandis spectaculis, et in dignoscendis et carpendis vitiis proximorum, quae sunt quaedam particularia sensibilia. Cum ergo concupiscentia oculorum sit quoddam vitium, sicut etiam superbia vitae et concupiscentia carnis, contra quae dividitur, I loan. II; videtur quod vitium curiositatis sit circa sensibilium cognitionem."

(37.) Los demonios influyen sugiriendo, no conociendo directamente la interioridad de la persona. Y el demonio puede sugerir (tentar) porque conoce por medio de los signos corporales mas sutiles de las personas que cosas le agradan. De este modo se dice que conocen nuestros pensamientos, no por si mismos, sino por nuestras manifestanciones corporales. Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 8 ad 13: "[...] quod Daemon melius cognoscit cogitationes quam anima alterius hominis, non quia videat eas in se, sed quia videt eas per exteriora signa magis occulta." Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 8 ad 14: "[...] quod idem signum corporale in generali potest respondere multis effectibus; sed tamen in speciali sunt aliquae differentiae, quas Daemon melius potest percipere quam homo." Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 11 co.: "Et per hunc modum Daemones possunt immutare imaginationem et sensum, non solum dormientium, sed etiam vigilantium." Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 12 ad s. c.: "[...] quod Daemon dicitur ingredi posse mentem hominis, non secundum substantiam, sed secundum effectum; in quantum scilicet instigat hominem ad aliquid cogitandum. Dicitur etiam, quod potest uti anima sapientis ut vult, in quantum aliquando, Deo permittente, impedit usum rationis in homine, sicut patet in arreptitiis."

(38.) Tomas de Aquino, Sup. Sent., lib. 3 d. 35 q. 2 a. 3 qc. 3 co.: "Ex parte vero cognoscibilis est triplex accidens. Unum est quando cognoscibile de facili ad malum inclinat, et praeterea in se parvae utilitatis est; et propter hoc prohibitae sunt scientiae magicae, ne homo in exercitium earum labatur."

(39.) Tomas de Aquino, Quodlibet IV, q. 9 a. 1 co.: "Nam si aliquis appetat scire scientias magicas ut eis etiam utatur, est malum. Si autem appetat eas scire ut eas confutet et reprobet, sic est bonum et licitum."

(40.) Tomas de Aquino, C. Gen., lib. 3 cap. 105 n. 1: "Investigandum autem relinquitur unde artes magicae efficaciam habeant. Quod quidem facile perpendi potest si modus operationis earum attendatur." Sin embargo tambien es cierto que Tomas de Aquino aclara que la investtigacion de la primera verdad, la cual compete a la ciencia metafisica, es preferible al estudio de las artimanas de los demonios. Cfr. Tomas de Aquino, Quodlibet IV, q. 9 a. 1 ad 1: "quod omnis scientia ponit intellectum in aliquo sui bono, quia omne verum est quoddam bonum intellectus; sed non omnis scientia ponit intellectum in sui optimo, sed illa sola quae est circa primam veritatem. Nec etiam verum est quod magicae artes sint scientiae, sed potius sunt quaedam fallaciae Daemonum."

(41.) Tomas de Aquino, Depot., q. 6 pr. 10: "Decimo utrum Daemones cogantur aliquibus sensibilibus et corporalibus rebus, factis aut verbis ad miracula facienda, quae per magicas artes fieri videntur." Cfr. Tomas de Aquino, De op. occultis naturae: "Hae igitur actiones quae per huiusmodi verba fiunt, vel per quascumque imagines vel sculpturas, vel quaecumque alia huiusmodi, non sunt naturales, utpote non procedentes a virtute intrinseca, sed sunt empericae; et ad superstitionem pertinentes."

(42.) Tomas de Aquino, C. Gen., lib. 3 cap. 105 n. 7: "Signis autem non utimur nisi ad alios intelligentes. Habent igitur magicae artes efficaciam ab alio intelligente, ad quem sermo magi dirigitur."

(43.) Tomas de Aquino, Q. d. De An., a. 21 co.: "Quod autem aliqua spiritualis substantia alicui corpori obligetur, non est ex virtute corporis potentis substantiam incorpoream detinere; sed ex virtute alicuius superioris substantiae alligantis spiritualem substantiam tali corpori. Sicut etiam per artes magicas, permissione divina, virtute superiorum Daemonum aliqui spiritus rebus aliquibus alligantur, vel anulis, vel imaginibus, vel huiusmodi rebus. Et per hunc modum animae et Daemones alligantur, virtute divina, in sui poenam, corporeo igni."

(44.) Es sabido que en el desarrollo de la demonologia medieval numerosos teologos opinaron que los demonios tenian un cuerpo sutil y que vagaban por el aire. Esta vision que parece originaria de San Agustin es recogida por Tomas sosteniendo a la vez cierta distancia. No la refuta, aunque no se inclina convincentemente, pues termina entendiendo que los angeles son intelectos separados, carentes de suyo de toda materia. Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 1 co.: "[...] quod sive Daemones habeant corpora sibi naturaliter unita, sive non habeant, hoc non multum refert ad fidei Christianae doctrinam." Sin embargo, en relacion con la corporalidad de los demonios se sostiene la sujecion del cuerpo al demonio y no la sujecion de los demonios a los cuerpos. Para ello, cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 1 ad s. c. 1: "[...] posset responderi, si quis sustineret quod Daemones habent corpora aerea, quod Daemones non subduntur suis corporibus sicut nos, sed magis habent corpus suum sibi subiectum, ut Augustinus dicit super Genes. ad litteram. Unde magis possunt Daemones dici spiritus quam nos, quamvis habeant corpora naturaliter sibi unita; praesertim quia etiam ipse aer spiritus nominatur."

(45.) Tomas de Aquino, Sup. Gal., cap. 3 l. 1: "Et ideo istum gradum insensationis in eis reprehendit, dicens quis vos fascinavit, etc. Ad sciendum autem quid sit fascinatio, sciendum est, quod secundum Glossam fascinatio proprie dicitur ludificatio sensus, quae per artes magicas fieri consuevit; puta cum hominem facit aspectibus aliorum apparere leonem vel cornutum, et huiusmodi. Et hoc etiam per Daemones potest fieri, qui habent potestatem movendi phantasmata, et reducendi ad principia sensuum, ipsos sensus immutando."

(46.) Porque los demonios poseen un conocimiento perfecto inalterado de todo lo que le es inferior (lo que de suyo atane a su naturaleza metafisica), y ello senala su conocimiento natural. Empero, pueden errar en lo tocante a un conocimiento que les sea superior, como el propio de los misterios de Dios. Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 6 ad s. c. 4: "[...] quod modus intelligendi ipsius Daemonis conformatur substantiae suae: non tamen oportet quod eamdem vim habeat ad iudicandum de his quae excedunt naturam suam, sicut ad iudicandum ea quae sunt sibi connaturalia. Et ideo licet nunquam falsum iudicium habeat de his quae pertinent ad naturalem cognitionem eius, potest tamen habere falsum iudicium de his quae naturalem eius cognitionem excedunt." Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 6 ad s. c. 7: "[...] quod quia culpa non directe opponitur naturae, inde est quod Daemones, per peccatum non incurrerunt falsitatem quantum ad naturalem cognitionem."

(47.) Tomas de Aquino, De pot., q. 6 a. 10 co.: "Restat ergo quod Daemones, per quos magicae artes complementum habent, et coguntur et alliciuntur. Coguntur quidem a superiori; quandoque quidem ab ipso Deo, quandoque vero a sanctis et Angelis et hominibus virtute Dei."

(48.) Tomas de Aquino, De pot., q. 6 a. 10 co.: "Secundo, inquantum huiusmodi corporalia sunt signa aliquorum spiritualium quibus delectantur." Cfr. Tomas de Aquino, S. Th., II-II, q. 96 a. 2 ad 2: "Et inde est quod ex impressione caelestium corporum nullam virtutem sortiuntur inquantum sunt artificialia, sed solum secundum materiam naturalem. Falsum est ergo quod Porphyrio videbatur, ut Augustinus dicit, X de Civ. Dei, herbis et lapidibus et animantibus, et sonis certis quibusdam ac vocibus, et figurationibus atque figmentis quibusdam etiam observatis in caeli conversione motibus siderum, fabricari in terra ab hominibus potestates idoneas siderum variis effectibus exequendis, quasi effectus magicarum artium ex virtute caelestium corporum provenirent. Sed sic ut Augustinus ibidem subdit, totum hoc ad Daemones pertinet, ludificatores animarum sibi subditarum." Cfr. Tomas de Aquino, De pot., q. 6 a. 10 co.: "Dicendum quod circa effectus magicarum artium multiplex fuit opinio. Quidam enim dixerunt, sicut Alexander, quod effectus magicarum artium fit per aliquas potentias et virtutes in rebus inferioribus generatas ex virtutibus quorumdam inferiorum corporum, cum observatione caelestium motuum. Unde Augustinus dicit, quod Porphyrio videtur, herbis et lapidibus et animantibus et sonis certis quibusdam ac vocibus et figurationibus atque figmentis quibusdam, etiam observatis in caeli conversione motibus sidereis, fabricari in terra ab hominibus potestates idoneas siderum variis effectibus exequendis."

(49.) Tomas de Aquino, Sup. Gal., cap. 5 l. 5: "Sap. XIV, 27: infandorum enim idolorum cultura omnis mali causa est et initium et finis. Aliud est per quod initur pactum cum Daemonibus; et quantum ad hoc dicit veneficia, quae fiunt per magicas artes, et dicuntur veneficia a veneno, quia fiunt in nocumentum hominum. I Cor. X, 20: nolo vos fieri socios Daemoniorum."

(50.) Tomas de Aquino, De pot., q. 6 a. 10 co.: "Coguntur etiam interdum ab ipsis superioribus Daemonibus; quae quidem sola coactio per magicas artes fieri potest." Cfr. Tomas de Aquino, De pot., q. 6 a. 10 ad 1: "Daemones dicuntur cogi per magicas artes modis praedictis."

(51.) Tomas de Aquino, De pot., q. 6 a. 10 co.: "Constat vero quod locutio non est nisi ab intellectu. Per magicas autem artes aliquae locutiones aliquorum respondentium audiuntur; unde et oportet quod hoc fiat per aliquem intellectum, et praecipue cum de aliquibus occultis per huiusmodi responsa homines doceantur. Nec potest dici, quod hoc fiat per immutationem imaginationis solius per modum praestigii: quia tunc istae voces non ab omnibus circumstantibus audirentur, nec a vigilantibus et habentibus sensus solutos istae voces audiri possent. Unde relinquitur quod fiant vel ex virtute animae hominis magicis artibus utentis, aut fiant ab aliquo exteriori intellectum habente. Primum autem esse non potest: quod patet ex duobus: primo quidem, quia anima hominis ex sua virtute non potest venire ad cognitionem ignotorum nisi per aliqua sibi nota; unde ex voluntate animae hominis non potest fieri revelatio occultorum quae fit per magicas artes, cum ad huiusmodi occulta facienda non sufficiant principia rationis. Secundo, quia si sua virtute huiusmodi effectus anima magi faceret, non indigeret uti invocationibus aut aliquibus huiusmodi exterioribus rebus. Constat autem quod huiusmodi effectus magicarum artium per aliquos exteriores spiritus fiunt, non autem per spiritus iustos et bonos: quod quidem ex duobus patet: primo, quia boni spiritus familiaritatem suam sceleratis hominibus non exhiberent, quales plerumque sunt magicarum artium executores; secundo, quia non cooperarentur hominibus ad illicita perpetranda, quod plerumque fit per magicas artes. Restat ergo hoc fieri per malos spiritus quos Daemones dicimus."

(52.) Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 9 ad 2: "Et similiter Daemones per activa naturalia, quae adhibent ad effectus, possunt quaedam facere ultra virtutem naturalium agentium: non tamen hoc quod humani corporis lineamenta in bestialia convertantur secundum rei veritatem, quia hoc est praeter ordinem a Deo naturae inditum." Cfr. Tomas de Aquino, De malo, q. 16 a. 9 ad 11: "[...] quod signa sive miracula quae magi faciunt per privatos contractus Daemonum, non sunt supra ordinem universalium causarum, sicut illa quae virtute divina fiunt, sed fiunt virtute activorum naturalium supra hominum comprehensionem et facultatem, propter tria: primo quidem, quia Daemones magis cognoscunt naturalium activorum virtutem quam homines; secundo, quia celerius possunt ea congregare; tertio, quia activa naturalia, quae assumunt ut instrumenta, se possunt extendere ad maiores effectus ex virtute vel arte Daemonum, quam ex virtute vel arte hominum; et sic hominibus miracula videntur quae per Daemones fiunt; sicut etiam hominibus inexpertis videntur miracula quae per aliquos artifices fiunt."

(53.) El texto completo muestra la admiracion que provoca la magia, que a fin de separarla de aquella de los milagros, que se produce por los justos y santos, la he llamado 'prodigios de poderD. Cfr. Tomas de Aquino, Depot., q. 6 a. 10 co.: "Coguntur etiam quasi allecti per artes magicas, non quidem rebus corporalibus propter seipsas, sed propter aliquid aliud. primo quidem, quia per huiusmodi res corporales sciunt facilius posse compleri effectum ad quem invocantur; et hoc ipsi appetunt, ut scilicet eorum virtus admirabilis habeatur; et propter hoc sub certa constellatione advocati magis adveniunt."

(54.) Tomas de Aquino, S. Th., III, q. 42 a. 4 co.: "Unde et de sapientia dicitur, Prov. IX, quod misit ancillas suas vocare ad arcem. Sciendum tamen est, sicut Augustinus dicit, in I de Consens. Evang. aliquos gentiles existimasse Christum quosdam libros scripsisse continentes quaedam magica, quibus miracula faciebat, quae disciplina Christiana condemnat. Et tamen illi qui Christi libros tales se legisse affirmant, nulla talia faciunt qualia illum de libris talibus fecisse mirantur."

(55.) Tomas de Aquino, S. Th., III, q. 42 a. 4 ad 3: "[...] quod illi qui Scripturae apostolorum de Christo credere nolunt, nec ipsi Christo scribenti credidissent, de quo opinabantur quod magicis artibus fecisset miracula."

(56.) No se insiste en todos los modos concretos de actividad magica que menciona Tomas de Aquino. Algunos de ellos son explicitamente tratados por el Aquinate en la S. Th. como es el caso, por ejemplo, de la adivinacion en consideracion tambien con la influencia de los cuerpos celestes.

(57.) Tomas de Aquino, C. Gen., lib. 3 cap. 104 n. 7: "Impossibile est igitur fieri virtute caelestium corporum quod aliquod inanimatum per se moveatur. Fieri autem hoc per magicas artes dicitur, quod aliqua statua per se moveatur, aut vocem emittat. Non est ergo possibile quod effectus magicarum artium fiat virtute caelesti."

(58.) Tomas de Aquino, S. Th., II-II, q. 96 a. 2 s.c.: "Sed contra est quod Augustinus dicit, in II de Doct. Christ. quod ad superstitionem pertinent molimina magicarum artium, et ligaturae, et remedia quae medicorum quoque medicina condemnat, sive in praecantationibus, sive in quibusdam notis, quas characteres vocant, sive in quibuscumque rebus suspendendis atque insignandis."

(59.) Tomas de Aquino, S. Th., II-II, q. 172 a. 6 s.c.: "Sed contra est quod, Num. XXII, dicit quaedam Glossa quod Balaam divinus erat, Daemonum scilicet ministerio, et arte magica, nonnunquam futura praenoscebat. Sed ipse multa praenuntiavit vera, sicut est id quod habetur Num. XXIV, orietur stella ex Iacob, et consurget virga de Israel."

(60.) Tomas de Aquino, Comp. Th., lib. 1 cap. 180 co.: "Ne autem alicui absurdum videatur, animam a corpore separatam ab igne corporeo pati, considerandum est, non esse contra naturam spiritualis substantiae alligari corpori. Hoc enim et per naturam fit, sicut patet in unione animae ad corpus, et per magicas artes, per quas aliquis spiritus imaginibus aut anulis, aut aliquibus huiusmodi alligatur."

(61.) La razon de estas traducciones es en virtud de la cuasi-identificacion entre la magia y la nigromancia. Esta ultima es una especie de aquella. Tomas no le dedica, a diferencia de otros modos de magia, un tratamiento directo. En respuesta a esta situacion se presentan los siguientes pasajes, unicos en toda la obra de Tomas, en donde se aclara su confianza en los textos biblicos y en la tradicion teologica.

(62.) Tomas de Aquino, S. Th., II-II, q. 95 a. 3 co.: "Quandoque vero per mortuorum aliquorum apparitionem vel locutionem. Et haec species vocatur nigromantia, quia, ut Isidorus dicit, in libro Etymol. nigrum Graece mortuus, mantia divinatio nuncupatur, quia quibusdam praecantationibus, adhibito sanguine, videntur resuscitati mortui divinare et ad interrogata respondere. Quandoque vero futura praenuntiant per homines vivos, sicut in arreptitiis patet."

(63.) Tomas de Aquino, S. Th., I, q. 117 a. 4 arg. 2: "Praeterea, in itinerario Clementis dicitur, narrante Niceta ad Petrum, quod Simon magus per magicas artes pueri a se interfecti animam retinebat, per quam magicas operationes efficiebat."

(64.) Tomas de Aquino, Io. XIV, 30: "venit princeps mundi huius, et in me non habet quicquam, etc. Et ab his principibus venit sapientia culturae Daemonum, scilicet necromantia, et magicae artes, et huiusmodi."

(65.) Tomas de Aquino, Sup. Isaiam, cap. 8 l. 4: "Et dicit Hieronymus, quod dicuntur ab Apolline Pythio, quia hoc genus artis magicae invenit, per quod videntur mortui suscitari, et de futuris aliqua praedicere: sicut legitur 1 Reg. 28. Rabanus dicit, quod est nomen maligni spiritus."

(66.) Tomas de Aquino, Amos 3: "congregamini super montes Samariae, et videte insanias multas in medio ejus. Ad hanc pertinent omnes vanae et noxiae superstitiones, sicut nigromantia, divinationes, et auguria. Vel insania dicitur iracundia, rixa, vel vana spectacula ludorum."

(67.) Tomas de Aquino, Quodlibet II, q. 7 a. 1 co.: "Non enim hoc est contra naturam spiritus corpori alligari, cum videamus animam naturaliter alligari corpori ad vivificandum ipsum. Daemones etiam per necromantiam potestate superiorum Daemonum alligantur aliquibus imaginibus, vel aliquibus aliis rebus; unde multo magis possunt spiritus alligari divina virtute igni corporeo, non ut dent vitam, sed ut accipiant poenam, sicut Augustinus dicit. Sed quia quod est minoris virtutis, non potest sua virtute ligare id quod est maioris virtutis; inde est quod nullum corpus potest ligare spiritum, qui est maioris virtutis, nisi aliqua superiori virtute; et propter hoc dicitur, quod ignis corporeus agit in animam separatam non virtute propria, sed in quantum est instrumentum divinae iustitiae vindicantis."

(68.) Un ejemplo de ello puede verse en, Tomas de Aquino, S. Th., I-II, q. 102 a. 6 ad 5: "[...] quod gentiles fructus primitivos, quos fortunatos aestimabant, diis suis offerebant, vel etiam comburebant eos ad quaedam magica facienda. Et ideo praeceptum est eis ut fructus trium primorum annorum immundos reputarent." Cfr. Tomas de Aquino, De pot., q. 6 a. 10 ad 3: "[...] quod si Salomon exorcismos suos eo tempore fecit quando erat in statu salutis, potuit esse in illis exorcismis vis cogendi Daemones ex virtute divina."

(69.) En efecto, los demonios son angeles cuya naturaleza siempre es buena. Solo su accion, aquella de su caida moral, y su constante afirmacion en ella, es mala. De alli que no exista para Tomas una naturaleza metafisica per se mala. A esto se refieren los siguientes pasajes. Cfr. Tomas de Aquino, C. Gen., lib. 3 cap. 107 n. 1: "Non est autem possibile quod sit naturalis malitia in substantiis intelligentibus quarum auxilio magicae artes operantur." Cfr. Tomas de Aquino, C. Gen., lib. 3 cap. 107 n. 7: "Naturali igitur ordine substantia intellectualis vult bonum. Impossibile est igitur quod illae substantiae intellectuales quarum auxilio magicae artes utuntur, sint naturaliter malae."

(70.) Los demonios no fueron privados de su ciencia y poder en lo tocante a su rango espiritual o naturaleza metafisica. De alli que ellos puedan ejercer actos magicos. Cfr. Tomas de Aquino, Sup. Sent., lib. 2 d. 7 q. 1 pr.: "[...] quod ergo Hieronymus ait... accipi oportet secundum statum in quo creata sunt. Quorum scientia atque virtute etiam magicae artes exercentur."
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Author:Felipe Mendoza, Jose Maria
Publication:Themata. Revista de Filosofia
Article Type:Ensayo
Date:Jul 1, 2016
Words:13833
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