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B. Gain (ed.), Passer les monts. Le franchissement des montagnes dans l'Antiquite grecoromaine (Actes du XXXIXe Congres de l'APLAES.

B. GAIN (ed.), Passer les monts. Le franchissement des montagnes dans l'Antiquite grecoromaine (Actes du XXXIXe Congres de l'APLAES, Grenoble, 19 au 21 mai 2006), Grenoble 2007, pp. 142.

En el presente volumen se recogen las Actas del XXXIX Congreso de la APLAES (Association des Professeurs de Langues Anciennes de l'Enseignement Superieur) de Francia, que tuvo lugar en Grenoble en 2006.

Bajo la experta direccion del Prof. Benoit Gain de la Universidad Stendhal Grenoble 3 se han reunido en esta publicacion tanto los trabajos que se leyeron en la sesion cientifica, como los de la sesion pedagogica y los que fueron de indole puramente organizativa de la APLAES.

El libro comienza con una breve introduccion del Prof. Gain en la que hace una presentacion de las Actas. Nosotros nos vamos a ocupar solo de los articulos de indole cientifica, que son los que dan titulo al libro. Lo inicia la Prof. D. Acolat de la Universidad de Brest con el trabajo que lleva por nombre: <<Montana sufrida, montana escalada: conocimiento y practicas alpinas bajo el imperio romano>>. La autora recuerda la aversion secular de la literatura tradicional greco-romana hacia las altas montanas. Los romanos han buscado siempre la distancia mas corta en los caminos terrestres; pero cuando se encontraban frente a un gran macizo montanoso, no utilizaban esos caminos, sino que empleaban una via maritima, cuando ello era factible. Un buen ejemplo de esto han sido los Alpes: la mayor parte del trafico de mercancias entre Italia y las Galias se hacia por rutas marinas. Por su parte, la Prof. Acolat se va a centrar en las fuentes literarias antiguas que nos hablan del paso por los Alpes. Describe los itinerarios y los puertos alpinos, senalando todo un cumulo de dificultades que encontraba en ellos el viajero de la Antiguedad, unas derivadas de la configuracion del terreno, sobre todo, de las pendientes; otras que eran consecuencia del frio extremo, como la nieve, la ventisca y el hielo; otras, no pequenas, eran debidas a los habitantes de esas montanas, especialmente de aquellos que practicaban el bandidaje.

La autora nos ofrece una muestra de estos ultimos peligros en el relato de Sulpicio Severo, sobre la agresion sufrida por S. Martin de Tours a su paso por los Alpes, cuando viajaba de Poitiers a Pavia. El santo fue atacado por unos bandidos y conducido a un lugar escondido para robarle. Martin convirtio al bandido y este lo libero y cambio de vida.

La Prof. Acolat se ocupa tambien de los dioses protectores del temido paso por los Alpes de los que se han encontrado varios exvotos dedicados a Iupiter Optimus Maximus Poeninus, o a divinidades locales y sincreticas, como Mons Matrona. En este mismo sentido se enumeran algunas inscripciones y lugares de culto. Entre otros testimonios aduce el de S. Agustin sobre la existencia de estatuas dedicadas a Jupiter en algunos puertos de los Alpes y que el emperador Teodosio mando derribar (Ciudad de Dios, V, 26).

La Prof. N. Thierry nos presenta un estudio sobre <<Las Puertas Cilicianas>>, que se situan en la plataforma central de Asia Menor, separando el territorio de Cilicia del Mediterraneo con la barrera montanosa de Taurus. Al Este, esas montanas se prolongan por las cadenas de Antitaurus, que dominan Siria y Mesopotamia.

La via mas famosa en la Antiguedad sera la llamada Pylai Kilikias (Puertas Cilicianas), frecuentada por ejercitos, comerciantes y viajeros, y que unia el Bosforo con Tarso y Antioquia. Habia tambien otras rutas secundarias, como la del Antitaurus, que unia Kayseri con Karaman-Maras, y era muy frecuentada para ir a Cesarea de Capadocia y Cilicia.

El camino que pasaba por las Puertas Cilicianas era el mas accesible y, en consecuencia el mas frecuentado. Aparece descrito en el siglo IV en el Itinerarium Burdigalensis con el nombre de Ruta de los peregrinos. Ya en el siglo I esta ruta fue transitada por el Apostol S. Pablo en su segundo y tercer viaje misional.

La autora describe las diversas construcciones y fortificaciones que se han realizado desde la Antiguedad a nuestros dias. Recuerda tambien el paso del ejercito de Jerjes en el 481 a. C. y de Ciro, el joven en 401 a. C. De la epopeya de Alejandro Magno recoge abundantes testimonios de Arrius en su Anabasis (hacia el 95-175), de Quinto Curcio, Strabon, etc. Tambien trae a colacion algunas referencias de autores medievales, incluso de las Cruzadas, hasta el siglo XII aproximadamente.

El Prof. Olivier Battistini de la universidad de Corte (Corcega) hace una breve aportacion <<A proposito de Alejandro, sobre su melagkolia y su deseo de infinito>>. Entiende la melancolia no tanto como enfermedad, sino como cualidad de hombres geniales, siguiendo la ensenanza de Aristoteles. Destaca la melancolia de Alejandro Magno.

Finaliza esta sesion con un articulo del Prof. J.-Y. Guillaumin de la universidad de Franche-Comte, acerca de <<La montana y los agrimensores latinos>>. Es un estudio muy tecnico sobre las distintas maneras de realizar mediciones en terrenos montanosos, sobre lo que Frontinus llamaba ratio cultellandi y otros modos de aprovechamiento de la tierra cultivable.

En el presente volumen se reproducen tambien graficos y fotografias que ilustran algunos articulos (ver pp. 57-72 y 97; 100, 104 y 106).

Desde nuestro punto de vista tienen mas interes los trabajos de Delphine Acolat y Nicole Thierry por los datos que aportan sobre S. Pablo y algunos Padres de la Iglesia. Los interesados en el mundo antiguo pueden encontrar en el volumen resenado datos abundantes sobre el protagonismo de la montana en ese mundo.
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Author:Ramos-Lisson, D.
Publication:Anuario de Historia de la Iglesia
Date:Jan 1, 2008
Words:1006
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