Printer Friendly

Ayacucho: el uso de las tecnologias visuales como evocadoras de memoria y sentido de pertenencia.

Ayacucho: The use of visual technologies as memory evocative and sense of belonging

INTRODUCCION

Soy un ojo. Un ojo mecanico. Yo, la maquina, os muestro un mundo del unico modo que puedo verlo. Me libero hoy y para siempre de la inmovilidad humana. Estoy en constante movimiento. Me aproximo a los objetos y me alejo de ellos. Repto bajo ellos. Me mantengo a la altura de la boca de un caballo que corre, caigo y me levanto con los cuerpos que caen y se levantan. Esta soy yo, la maquina, que maniobra con movimientos caoticos, que registra un movimiento tras otro en las combinaciones mas complejas.

Dziga Vertov, 1923, citado por Berger, Blomberg, Fox, Dibb y Hollis, 1974, p. 24

El Manifiesto de Dziga Vertov hace referencia a las capacidades que brinda un nuevo recurso : la camara de cine. Esta tecnologia innovo el registro y la visualizacion de las imagenes. El ojo mecanico llego mas alla de donde llegaba el ojo humano, el que por su naturaleza no puede estar en todas partes al mismo tiempo y solo capta una cosa en un solo momento (Berger et al., 1974, p. 10). La invencion de la camara de cine permitio el desplazamiento, acercamiento y circulacion de las imagenes a traves del globo, para asi ver gente, lugares y cosas que no estaban a nuestro alcance. Benjamin, ya en 1936, reflexionaba sobre como la camara y su capacidad para reproducir imagenes no solo modificaban la forma en que estas se veian (estructura) sino como las veiamos (sensorium) (Benjamin, 2011, p. 12).

Ayacucho, como objeto que se reproduce mediante imagenes, sale a nuestro encuentro desde donde estemos. La ciudad es construida, reproducida, distribuida y consumida por medio de peliculas, fotografias, souvenirs, tarjetas postales y otros, llegando asi a ser conocida por gente que nunca estuvo ahi y quiza tampoco llegue a estarlo. La representacion de la ciudad tambien se refleja en interesantes audiovisuales que combinan imagenes fijas en secuencias animadas con musica y voz en off, que estan alojados en el sitio web YouTube y tambien en la red social Facebook. En este articulo presentare las formas de utilizacion de las tecnologias visuales, la fotografia y el video, para promover la ciudad de Ayacucho como destino turistico y como constructor de identidad, evocador de memoria y sentido de pertenencia a ella. Prestare atencion al uso que para ello se hace de la arquitectura como tecnologia de la imagen, a traves de la cual se busca producir simulacros temporales y estructuras de sentimiento relativas al periodo colonial.

LOS VIDEOS: PROMOVIENDO AYACUCHO COMO DESTINO TURISTICO

Lo visual es fundamental en el consumo turistico (Urry, 2004, p. 89). El canal YouTube alberga, entre otros, videos turisticos que destacan por su intencion de publicitar la ciudad mediante el uso de imagenes tipicas. Por imagenes tipicas entiendo las referencias iconograficas sobre escenas costumbristas asociadas a un lugar y tiempo determinado. En ellas se establece visualmente la asociacion causal entre espacio, cultura e identidad, vinculacion solo sostenible en la ficcion del video, pues en el cotidiano de Ayacucho todo es mas gris, dislocado e hibrido.

A traves de un conjunto de imagenes de la ciudad, cuidadosamente escogidas, tomadas desde sus mejores angulos, se fija su identidad y se le aprecia como imperecedera, lo que equivale a decir que el tiempo se congela en el lugar. Tal es el caso del video titulado Ciudad Senorial de Huamanga-Ayacucho. Este inicia su recorrido con una descripcion de aproximadamente 2' 12" de las caracteristicas del paisaje urbano. En un fragmento, la voz en off dice:
   La apacible ciudad de Huamanga es una ciudad bendecida porque posee
   un sinnumero de atractivos de arquitectura, arte colonial, culturas
   vivas, historia y naturaleza, son sus encantos que te cautivaran si
   llegas a visitarlo. Huamanga radiante, con un clima bondadoso y sol
   todo el ano, acoge a mas de 150 000 habitantes. Esta ciudad se ha
   convertido en una prospera localidad con su gente pujante y amable
   con el visitante, lo convierte en la tierra mas acogedora del Peru.
   La naturaleza le ha concedido los paisajes mas increibles, que se
   convierten en paraisos ideales para visitar los fines de semana. Su
   gente mestiza se ha encargado de construir mas de 33 hermosos
   templos que acogen a los cristianos y que son visitados por miles
   de turistas durante todo el ano. Sus hermosas casonas coloniales
   que sirvieron como viviendas a los conquistadores han sido
   construidas a base de piedras labradas artisticamente, sus
   callejuelas te invitan a retroceder en el tiempo, las viviendas son
   tejadas de arcilla roja... (2).


Si leyeramos el texto presentado sin visualizar el video, podriamos construir la ciudad de Ayacucho en nuestra imaginacion de forma mas libre, aunque pautada por nuestros conocimientos previos sobre ella. Sin embargo, si visualizaramos el video, la experiencia seria diferente. En ese caso se presentaria una tension entre nuestra <<accion imaginante>>, capacidad de <<deformar>> y <<cambiar>> las imagenes (Bachelard 1958, p. 9), y la poetica y retorica de las imagenes, que pretende convencer y fijar que Ayacucho es tal cual el video muestra y no de otra forma. En el video en analisis, se busca orientar la construccion de la ciudad de nuestra imaginacion por el movimiento de la camara, el guion, la voz en off y la seleccion de las fotos con las que el productor ha escogido componer visualmente el mensaje turistico. Con todo ello, el realizador del video busca conducir al espectador a sacar sus propias <<conclusiones>>. En otras palabras, la imagen <<presta su autoridad al realizador del film>> para persuadir al espectador (Berger et al., 1974, p. 15).

Es de resaltar la importancia del control y manipulacion de la imagen arquitectonica que circula en las fotos y en los films para construir la ficcion de las apariencias. El productor audiovisual tiene que compensar a su audiencia, mediante imagenes, de su <<imposibilidad de la experiencia directa>> y convencerla de la autenticidad de la Huamanga tradicional, mostrando selectivamente sus atractivos arquitectonicos, tal como hace el video, <<los paisajes mas increibles>>, <<33 hermosos templos>>, <<hermosas casonas coloniales>>, viviendas <<tejadas de arcilla roja>>. Y no paisajes ruinosos, templos descuidados, casonas esteticamente indefinidas ni viviendas con techos de calamina. Para lograrlo, el <<origen tecnologico de la imagen>> contribuye a brindar <<garantia de objetividad>> a las audiencias del contenido del documento visual (Fontcuberta, 1997, p. 120). Ello, aunado a que supuestamente lo visual legitima la existencia de lo real, cumple con el aforismo veo, entonces creo. Pero la ciudad de Huamanga es solo una representacion. Si, como dice Benjamin, <<el aura esta ligada al hit et nunc, no hay reproduccion del aura>> (2011, p. 27), entonces, el aqui y ahora paso, y tan solo se repetira como <<el encanto discreto de los simulacros de segundo orden>> (Baudrillard 1978, p. 5), lo que equivale a decir meras reproducciones arquitectonicas.

Ello me remite a la pelicula Bienvenido Mister Marshall (1953), de Luis Garcia Berlanga, ambientada en la Espana posterior a la Segunda Guerra Mundial en el contexto de la difusion del Plan de Recuperacion de Europa--mas conocido como Plan Marshall--, impulsado por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamerica. Trata de la expectativa generada por <<los americanos>> representantes del Plan en Villar del Rio, un pueblo de Galicia no muy conocido. Las autoridades locales, motivadas a su vez por las autoridades provinciales, se preparan para recibirlos con honores y, de paso, obtener beneficios. Para ello, en medio del decaimiento economico propio de la posguerra, se les ocurre <<construir>> un escenario de ciudad y <<construirse>>, ataviandose con vistosos trajes. Toman como modelo Andalucia, por ser una region conocida, asumiendo que <<los americanos>>, por su desconocimiento, poco o nada percibiran las diferencias. A lo largo de la pelicula, se aprecia como los pobladores de Villar del Rio construyen una escenografia de ciudad. Especial atencion ponen en la produccion de las fachadas impolutas, que invisibilizan todo lo que no es compatible con la estetica que quieren presentar. Lo mismo se ve en el caso de los vestidos andaluces elegidos, que con su colorido buscan ocultar su deslucido vestir cotidiano. Gran produccion, grandes actores y escenario magnifico montado en un lugar al cual <<los americanos>> no arriban, sino que pasan raudos y veloces en sus autos, dejando tras de si solo el polvo como simbolo de su indiferencia. Al dia siguiente, la ciudad se desmonta, los vestidos se devuelven, las luces se apagan.

?Cuales serian las similitudes entre la ficcion en Villar del Rio y lo que ocurre en Ayacucho? Una primera, que ambos estan a la espera de un ingreso foraneo que los beneficie economicamente. Mientras en Villar del Rio esperan a <<los americanos>> y el Plan Marshall, en Ayacucho la motivacion es la llegada de los turistas. Una segunda es la atencion que prestan a la estetica para atraer a los foraneos, lo que se expresa en la construccion de la ciudad. Ello se reduce a una representacion de la identidad primordial en la cual la arquitectura, como escenografia, es fundamental para crear el simulacro esperado. Y, en tercer lugar, la decepcion frente a la expectativa generada, aunque en este punto existe variantes. Mientras en Villar del Rio se desmonta el simulacro ante la indiferencia de <<los americanos>>, en Ayacucho no se pierde la esperanza de ser un lugar turistico (3), por tanto, los simulacros se refuerzan mediante controles normativos, censuras sociales e invencion de tradiciones tales como Morada del Alma, el nuevo significado del nombre de Ayacucho que se pretende instaurar en el contexto del postconflicto. La nueva interpretacion pretende desmontar el estereotipo del Ayacucho de la violencia y su asociacion como Rincon de los Muertos y reasociarlo con la tranquilidad, la paz. A partir de 1993, con la publicacion del articulo de Juan Tincopa Calle Ayacucho, Morada del Alma, se empieza a difundir a la ciudad con ese nombre en el entendido de que es la interpretacion fidedigna de la traduccion castellana del vocablo quechua Ayacucho. No obstante, esta nueva interpretacion tambien tuvo detractores (Cavero, 2005), para quienes se trataria de una estrategia de marketing de PromPeru (4).

Al respecto, es ilustrativo el video Ayacucho magico (5), el cual cuenta la historia de Luis, quien invita a Veronica, la joven que le gusta, a pasar unos dias en Ayacucho. La historia cuenta que el escoge el lugar por ser un escenario tradicional, historico, hermoso y tambien por ser propicio para el romance. A lo largo del video, el joven imagina varias formas para evidenciar sus intenciones a su amada, pero se pierde en el ensueno que le evoca el lugar. Aun estando Veronica presente en los episodios de su imaginacion, el es el gran protagonista. Asi, en la Pampa de la Quinua, Luis se imagina como un soldado patriota, y en las ruinas de Vilcashuaman formando parte de la realeza incaica. Ella es mas pragmatica: vive cada momento cautivada con el magnifico escenario donde se encuentra. Lo disfruta al maximo, degustando los platos tipicos, escuchando musica, bailando e inmortalizando cada momento con su camara fotografica, sin darse por enterada de las intenciones de su companero de aventuras. Dejandose llevar por la experiencia sensorial que Ayacucho les provoca, la atmosfera romantica se hace presente progresivamente hasta llegar a la escena en la que se le ve a ella disfrutando con el de un bano en una hermosa laguna. El marco preciso para el romance: sus ojos se encuentran y, sin decir mas, se dan un beso.

En suma, Ayacucho, tal como reza el titulo del video, <<es magico>> (6), el lugar donde todos tus suenos pueden hacerse realidad. Ademas de su patrimonio historico y cultural, la narrativa visual lo presenta como un lugar propicio para el placer, el romance y el disfrute. Ninguna referencia al pasado reciente: el conflicto es aquello de lo que no se habla, pues alude a muerte, que es justamente lo que se busca desterrar visualmente y desinstalar de la narrativa del marketing turistico. De ello se desprende que la motivacion para el consumo no es solo materialista: la gente tambien busca <<experimentar 'en la realidad' los dramas placenteros que ya han vivido en su imaginacion>> (Campbell, 1987, citado por Urry, 2004, p. 18). Esos <<dramas placenteros>> que no son experiencias individuales, sino que <<estan organizadas socialmente>> a traves de lo que se ofrece, entre otros, por los medios de comunicacion (Urry, 2004, p. 86). Asi, los lugares <<a mirar>>, para hacer turismo se eligen porque <<anticipan intensos placeres>>, <<dicha anticipacion se construye y sostiene mediante diversas practicas no turisticas, tales como peliculas, TV, literatura, revistas, discos y videos, con los que se construye y refuerza dicha mirada>> (Urry, 2004, p. 7). El video, producido por Dicetur-Ayacucho, cuyo guion esta escrito por uno de los mas conocidos cineastas ayacuchanos--el recientemente fallecido Palito Ortega Matute, quien tambien lo dirigio--combina el melodrama y la informacion turistica para invitar al espectador a identificarse con la historia, a la par que puede construir su propia historia si viaja a Ayacucho. El video esta en la linea del marketing de la experiencia y en consonancia con el auge del capitalismo cultural. La economia de la experiencia que ha sucedido al capitalismo industrial, propio del mercado tradicional (Riviere, 2000), que como senala Rifkin tiende a transformar los recursos culturales en experiencias personales (Rifkin, 2000) (7).

Lo sucedido en Ayacucho no es excepcional. La imagen es fundamental para <<instaurar una identidad en el mercado>> (Harvey 2004, p. 319). Ante tanta oferta de ciudades, es necesario crear una diferencia con el fin de hacerse atractivos para el capital, para lo cual se conserva la tradicion, se la reconstruye y, si no existe, esta puede ser producida como un simulacro a traves del uso de la arquitectura. Los simulacros proliferan en el contexto del capitalismo tardio, <<encubriendo casi perfectamente cualquier huella del origen>>, es decir, ocultando <<los procesos de trabajo que los produjeron, o de las relaciones sociales implicadas en su produccion>> (Harvey 2004, p. 332). Los simulacros arquitectonicos disenan ciudades para las camaras y para satisfacer los deseos de los turistas, es asi como la <<ciudad se va transformando, produciendo, iluminando, rehabilitando, maquillando, disfrazando, va adoptando simbolos universales de consumo para sobrevivir en el mundo del espectaculo y el entretenimiento>> (Lins Correa, 2007, p. 52). La imagen tiene un papel fundamental en la construccion de simulacros, es por ello que, en el capitalismo de consumo, la imagen puede ser entendida como una mercancia (Harvey, 2004, p. 318). Sin embargo, no todo obedece a fines turisticos. En un articulo previo (Trinidad, 2006) sostuve que el turismo no era la unica explicacion del interes de la ciudad de Ayacucho para mantener la arquitectura colonial y que era necesario ir mas alla de la construccion de la ciudad como mercancia, apuntando a los deseos y fantasias de los locales que se enmascaran detras de ese argumento. Si tomamos en cuenta que la arquitectura, ademas de ser una tecnologia de la imagen, es un medio de comunicacion y un simbolo de poder, es posible entender que, a traves de su uso y las esteticas que se elijan para ataviar las edificaciones, se puedan establecer no solo distinciones sociales, sino clasificaciones de pertenencia y exclusion respecto de la ciudad.

Veamos el caso de las Normas para la ampliacion, remodelacion, refaccion y puesta en valor de las edificaciones en el Centro Historico de Ayacucho, elaboradas por la Municipalidad Provincial de Huamanga (8). Se trata de unas cartillas elaboradas a colores y en papel couche en las que, a traves de imagenes y palabras, se interpela, a traves de un discurso pedagogico, no solo a compartir una determinada estetica, sino a disciplinar el comportamiento ciudadano. La arquitectura y el urbanismo funcionan como herramientas de la gubernamentalidad, a traves de las cuales se busca disciplinar el cuerpo de la ciudad y los cuerpos que en ella habitan (Trinidad, 2006, p. 11). Ello recuerda los <<manuales de urbanidad>>, una practica disciplinaria utilizada durante el siglo XIX y las primeras decadas del siglo XX para construir a los ciudadanos latinoamericanos. Los manuales de urbanidad reglamentaban el comportamiento <<que debian asumir los habitantes de la ciudad>> para ingresar al mundo civilizado y alcanzar la modernidad (Gonzales Stephan, 1994, pp. 110-111). El ingreso a la <<modernidad>> demandaba el cumplimiento del <<recetario normativo>>, el cual servia para <<distinguir a los miembros de la nueva clase urbana que empezaba a emerger en el siglo XX>> (Castro-Gomez, 2000, p. 12). De ello se desprende que el manual de urbanidad del siglo XIX no solo reglamenta, sino que sirve para producir diferenciaciones. Haciendo un simil con las cartillas municipales ayacuchanas elaboradas en pleno siglo XXI, es posible afirmar que ellas, utilizando la materialidad de la arquitectura, avalando la estetica colonial y rechazando las esteticas hibridas, establecen abiertamente una clasificacion jerarquica entre ambas y al hacerlo, indirectamente, intentan restablecer la estructura de sentimiento colonial. Este sentimiento puede parecer etereo, pero, como dice Williams, es <<tan solida y definida como lo sugiere el termino estructura>> (Williams, 2003, p. 57).

La clasificacion jerarquica de las esteticas mencionadas lineas arriba no solo acredita la validez de lo colonial, legitimandolas como lo bello y representativo de Huamanga, sino que, ademas, sirve para distinguirse como huamanguino y distinguir, segun sigan o no la estetica colonial, a los llamados huamanguinos de quienes no lo son. Asi, la huamanguinidad de la ciudad se construye en terminos materiales por medio de la arquitectura y en terminos subj etivos por el sentimiento ligado a la <<cultura de un periodo>> (Williams, 2003, p. 57)--en este caso el colonial--, en donde la ciudad de Huamanga era una de las mas importantes. Podria argumentarse que tambien existe un sentimiento de orgullo ligado a la epoca republicana, fundamentalmente por el rol de Ayacucho en la gesta independentista. Ciertamente, pero cabe recordar que, si bien fue significativo, ese periodo tambien estuvo asociado a drasticos cambios y perdidas que van desde el cambio de nombre de Huamanga a Ayacucho, la disminucion de la poblacion, el abandono en el que se sumio la region y el cierre de la Real Universidad de San Cristobal de Huamanga (9), todo lo cual conduce a mirar al periodo anterior.

FOTOGRAFIAS: HUAMANGUINOS Y HUAMANGUINIDAD

<<Suspiramos por los ayeres y los mananas sin darnos cuenta de que. el hoy, amargo o dulce, inquieto o tranquilo, es el unico dia para nosotros. El sueno del tiempo es el traidor y todos nosotros somos complices de la traicion a nosotros mismos>> (citado por Lowenthal, 1998, p. 69).

Huamanga no es la capital de la region Ayacucho sino el nombre de la provincia en la que se ubica la capital, cuyo nombre es Ayacucho. Huamanga fue el nombre colonial de la ciudad, el que se cambio a Ayacucho en honor a la batalla que consolido la independencia. Sin embargo, Huamanga es el nombre utilizado cotidianamente para nombrarla. En 1999, el discurso de orden pronunciado por Ivan Ruiz Ayala, en ese entonces presidente del Club Departamental Ayacucho de la ciudad de Lima, con motivo de conmemorarse el 459 aniversario de la fundacion espanola de la ciudad de Huamanga, subrayo lo significativo de la persistencia de esa practica de llamar Huamanga a Ayacucho, pese a los anos transcurridos del cambio de nombre. Atendiendo, dice, a que <<desde hace algunos anos existe un sentimiento generalizado en la ciudad para recuperar el nombre historico de la ciudad de un modo oficial>>, propone reivindicarlo, ya que la ciudad nacio como tal el 25 de abril de 1540, fecha de la fundacion espanola, y no el 9 de diciembre, que es la fecha de la batalla de Ayacucho. Es asi que la reivindicacion de Huamanga, dice, va mas alla del reclamo por el nombre: implica la demanda del reconocimiento de su lugar en la historia.
   Nadie desconoce la importancia que para su tiempo tuvo la batalla
   de Ayacucho en la historia del Estado peruano y entre el conjunto
   de paises latinoamericanos, pero hoy creemos que quienes deciden el
   destino de un pueblo, de una ciudad, son sus propios actores, esto
   es, sus habitantes, sus hijos, nosotros, quienes hemos nacido en
   esa ciudad y en ese departamento. Y reivindicamos no solo un
   nombre: reivindicamos los siglos de historia que van anexos a el.
   La ciudad no nacio el 9 de diciembre de 1824, sino que su historia
   se remonta al 29 de enero de 1539, dia de su fundacion, y al 25 de
   abril de 1540, fecha de su traslacion al llano de Pucaray, donde
   ahora se asienta.


Ciertamente, <<nominar es un ejercicio de poder>> (Guarne Cabello, 2004, p. 50) y tambien de memoria, que se relaciona con el significado que tenia la ciudad en la colonia; por tanto, la demanda de reivindicar su pasado de gloria es altamente revelador si tomamos en cuenta que ella proviene de aquellos integrantes de la elite ayacuchana, representada en el Club Departamental Ayacucho, que ademas desde hace varios anos radican en Lima. Implica una necesidad de reafirmar el origen distinguido de la ciudad en medio de lo gris de su composicion presente. Ello se encuentra en relacion con la huamanguinidad, ese sentimiento socialmente construido de apego, conexion y pertenencia hacia un espacio, en este

caso Huamanga, el cual se forja mediante la apropiacion de la memoria y la historia. La practica de ese sentimiento promueve la identificacion local a la vez que establece diferenciaciones, en terminos etnicos y de clase, entre quienes la expresan o no. Los terminos huamanguino y nuevo huamanguino son expresion de ello y surgen como formas de clasificacion social.

?Que es ser huamanguino? Huamanguino es un adjetivo que no alude precisamente a la localidad de nacimiento, sino que se usa para marcar una procedencia, un linaje asociado a las familias tradicionales. Tal como senala el antropologo ayacuchano Alamo Ubilluz, quienes se consideran <<huamanguinos>> se remontan a la epoca colonial, aludiendo a su estirpe, a lo que fueron y a lo que tuvieron.

Los que se consideran <<huamanguinos>> se solazan siempre que hablan de la alcurnia de los personajes y ciudadanos notables de la epoca de la colonia hasta nuestros tiempos, ligados a las haciendas y los fundos. Pero a traves de los recuerdos se tiene conciencia del cambio, que es claro y se expresa en la comparacion de los tiempos anteriores con el presente. Por ello las personas mayores, al narrar la historia local, resaltan lo ido, lo ya clausurado, lo que no va a volver (Ubilluz, 2005, p. 68).

Pero ?quienes son los nuevos huamanguinos del Ayacucho del milenio? No son quienes descienden de las familias tradicionales--muchas de ellas estan en Lima desde hace varias decadas--sino aquellos que ocuparon el lugar dejado por estas. Los que fueron considerados como <<los otros>> por los huamanguinos de su tiempo, por llegar a poblar la ciudad, por ejemplo, para estudiar o trabajar en la universidad durante la decada de 1960. Ellos son, ahora, huamanguinos por ocupacion y tiempo, tal como es el caso de Julio, a quien conoci durante mi trabajo de investigacion en Ayacucho. El, natural de Jauja, arribo a Ayacucho en 1959, con 21 anos, para estudiar en la reabierta Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga (UNSCH). La educacion fue su medio de movilidad social, se hizo profesional y ocupo altos cargos academicos en la UNSCH, se caso con una mujer de Huamanga y tuvo hijos, todos huamanguinos y profesionales como el. Julio hizo de Huamanga su hogar y su presente, y de Jauja su lugar de nacimiento, al cual regresa solo el Dia de los Muertos para visitar las tumbas de sus padres, su pasado.

Algunos de los nuevos huamanguinos del Ayacucho contemporaneo consideran a quienes arribaron con las migraciones del campo a la ciudad, para guarecerse de la violencia, como los otros. Se observa asi una especie de transitividad en la construccion de la alteridad y de la identidad huamanguina. Los anteriores otros, al sentirse legitimos y naturales del lugar, otrean--si vale el termino--a los recien llegados con profusion a partir de la decada de 1980. Estos otros, quiza pasado el tiempo, adquiriran carta de ciudadania y se convertiran en huamanguinos que reclamaran para si su espacio, otreando a los que lleguen despues.

Los que se definen como huamanguinos reclaman para si la ciudad, la tradicion y la tranquilidad de los tiempos idos, de los que algun dia gozaron y que ya no regresaran mas. Nuevos huamanguinos han poblado la ciudad y la han hecho cambiar. Nuevos rostros se observan: muestra de ello son los retratos de Baldomero Alejos, cuya obra abarca desde 1924 hasta 1976: un periodo de 52 anos en los que de retratar a la elite ayacuchana, a los senores <<visibles>> de antano, durante la decada de 1960 y 1970 dio paso a las fotos carnet, capturando nuevos rostros, de gente mas comun y desconocida. Esto refleja una cierta democratizacion social y el declive de los rezagos coloniales basados en la portacion de apellido y estatus, lo que delata el cambio de la composicion social de la ciudad, tal como describe Carlos Ivan Degregori en su analisis de la memoria visual del mencionado fotografo:

En las decadas de 1960 y 1970 el registro de Alejos se amplia, otros personajes y otras capas sociales logran acceso a la fabrica de imagenes que comienza a alejarse de los suenos para captar casi etnograficamente la realidad huamanguina en visperas de su Apocalipsis. Otros rostros: otras mujeres, mas audaces; otros varones, tal vez no tan seguros, tal vez algo mas cansados; otras celebraciones y otras conmemoraciones. Hasta llegar a las fotos carne, que nos hablan de la expansion del Estado y sus requerimientos de documentos de identidad para innumerables y tediosos tramites, quien sabe tal vez por eso el aburrimiento de muchos de los rostros. Pero tambien nos habla de la democratizacion social, que no necesariamente avanza con la democratizacion politica, y alli podemos sospechar las causas de la tragedia que vendria. Nos habla finalmente del anonimato de las ciudades modernas. Ya no estan, o no se notan, los senores con nombres y apellidos decentes, conocidos, respetados, rimbombantes, sino los rostros anonimos (Degregori, en Mohana, 2001).

La descripcion de Degregori destaca por su carencia de nostalgias. Muy diferentes son las descripciones de Gonzalez Carre, Urrutia y Gutierrez, autores de La ciudad de Huamanga. Espacio, historia y cultura (1995). Ellos expresan anoranza por la ciudad que cambio--aun cuando ex profeso dicen que no pretenden hacer de su libro uno de nostalgias--, combinada con un forzado optimismo. En terminos arquitectonicos, manifiestan que de la Huamanga colonial quedan mas recuerdos que patrimonio material, por tanto, plantean incorporar lo que de este queda en la <<identidad colectiva>>. Posiblemente buscaban que los nuevos huamanguinos se identifiquen con ellos y los conserven.

Hoy que escribimos estas lineas, la tranquilidad y la paz de la antigua Huamanga colonial ya no existe mas. Sus senoriales casonas, sus antiguos templos y conventos, sus barrios coloniales de artesanos y comerciantes son casi recuerdo de anorados anos donde la ciudad ejercia una atraccion irresistible de escritores, artistas, cientificos y viajeros, que buscaban con especial sensibilidad un rincon de los Andes para vivir con dimension humana, es decir <<un pueblo pequeno de gesto antiguo>>. Pero este no es un libro de nostalgias sino de realidades que senalan que el nuevo rostro del Peru esta alli, en gestacion cotidiana. Lo importante es lograr la incorporacion en la identidad colectiva del patrimonio cultural y sobre todo monumental (Gonzalez, Gutierrez y Urrutia, 1995, p. 153).

Uno de los autores del libro arriba indicado, Enrique Gonzalez Carre, publico anos despues Huamanga. Una breve historia (1998), con el objetivo de levantar su voz para expresar su <<protesta>> y <<reclamo>> por las malas condiciones de la ciudad. Describe sus riquezas y su menoscabo, que se pone de manifiesto fundamentalmente en la destruccion de su arquitectura colonial.

Ayacucho es una de las ciudades con mayor significacion historica, asi como poseedora de una rica tradicion arquitectonica y de un importante patrimonio cultural y monumental del Peru. Su deterioro--o destruccion acelerada--constituye un delito de parte de sus agentes y de quienes justifican su accion en nombre de un progreso mal entendido y, desde todo punto de vista cuestionable [...] pero todo lo dicho acerca de las bondades del Ayacucho historico no significa nada para quienes no detienen su destruccion. Los tiempos actuales recubren todo de cemento y reemplazan techos de tejas por calaminas. Las casonas se derrumban o son demolidas--ex profeso--para reemplazarlas por construcciones de ladrillo que imitan el dudoso gusto de cualquier barrio periferico de Lima.

Las iglesias y conventos no escapan a esto. Las torres de la catedral y su frontis han sido recubiertas de un empaste rosado sobre el cual se han dibujado ladrillos. Otras torres de otras iglesias han sido recubiertas de <<material noble>>. Esta accion y gusto <<modernizante>> pretende cubrirlo todo de cemento y se caracteriza por un afan de derruir y destruir todo lo colonial. Sin embargo, las construcciones llamadas <<modernas>> se hacen muy pronto viejas, son vulgares copias de lo costeno y resultan estrechas e inadaptadas para las elementales formas de vida, en especial de la vida huamanguina, que suponia una casa con pequena huerta y corral para las aves (Gonzalez Carre, 1998, pp. 11-12).

Valga la larga descripcion de Gonzalez Carre para encontrar ciertas similitudes con las descripciones que sobre Ayacucho hicieron los viajeros limenos durante las primeras decadas del siglo XX. No solo comparten el clamor referido a que todo tiempo pasado fue mejor, sino que es posible encontrar miradas comunes sobre la ciudad, coincidencia en las escenas que les llaman la atencion, y hasta criticas similares.

Por ejemplo, Riva Aguero, durante su paso por Ayacucho en 1912, da cuenta de la incorporacion de simbolos de modernizacion en la ciudad que se expresan en el cambio de las tejas por calaminas, lo cual lamenta amargamente: <<Lastima es que, por baratura o necia moda, van reemplazando las tejas coloradas, tan hermosas y alegres, con la prosaica, gris y vilisima calamina, tan antipatica>> (Riva-Aguero, 1969, p. 146). En la misma linea, Aurelio Miro Quesada, en su libro Costa, Sierra y Montana, publicado en 1938, critica la estetica, el color y los nuevos materiales utilizados en la reconstruccion del recinto municipal, los que se alejan de lo que llama <<el espiritu esencial de la arquitectura de Ayacucho>>. Tambien se queja de que la <<elegancia de las tejas>> haya sido suplida <<por una insufrible calamina>> (Miro Quesada, 1974, p. 403). Alayza y Paz Soldan contrasta, en algunas de sus narraciones, las transformaciones ocurridas en esos largos dieciocho anos que median entre su primer (1925) y segundo viaje (1943) a la ciudad; narra el caso del <<ricacho de la urbe>>, que se definia como moderno, por lo cual derruyo todo vestigio de tradicion de su casona y reconstruyo la fachada con <<yeso>> y <<pintura alegre>>. Muestra indignacion por las acciones contra la <<dignidad y vetustez>> producidas en Ayacucho y por <<la epidemia demoledora>> en cuyo nombre, dice, se ha cometido <<toda clase de crimenes>> (Alayza y Paz Soldan, 1974, pp. 339-340) (10).

El tono narrativo de lamento de Gonzalez Carre es, sin embargo, la reivindicacion de la ciudad de un huamanguino por adscripcion a esa tierra, por matrimonio y por el tiempo pasado en ella, pues el es por nacimiento trujillano. La memoria nostalgica de Gonzalez Carre busca aprisionar a una ciudad que ya no esta en el presente y que ya no regresara, pero en la que con seguridad le gustaria seguir viviendo, cuando menos, haciendo uso de una escenografia arquitectonica colonial simulada. Los anos generan cambios inexorables, el devenir de los tiempos hace que lo nuevo se transforme en viejo y la nostalgia produce que lo viejo se convierta en lo deseado.

La arquitectura no es un arte que se relaciona solo con el espacio sino tambien con el tiempo; en tal sentido, puede contribuir a aplacar el miedo de su transcurrir (Harries, 2000, p. 214). En esa logica, el objetivo de las construcciones <<no es iluminar la realidad temporal con el fin de que podamos sentirnos mas comodos en ella, sino liberarnos de ella: abolir el tiempo dentro del tiempo, aunque sea por un tiempo>> (Harries, citado por Harvey, 2004, p. 231). En el contexto de aceleracion en que vivimos, la fijacion del tiempo a traves de la arquitectura para aferrarse al pasado es tambien una compensacion contra la incertidumbre del futuro. En ese sentido, es posible entender la eficacia de los simulacros arquitectonicos, no solo pensando en los turistas sino tambien en los pobladores locales de Ayacucho, como medio para aplacar sus ansiedades.

Ellos estan seguros de lo que Ayacucho fue en el pasado, pero no de lo que sera en el futuro. Del pasado tienen la seguridad de que fue, como ya se menciono, una de las ciudades mas importantes y prosperas de la colonia. Ello podria explicar el porque de mantener la arquitectura colonial como un blason que los hace rememorar con orgullo esa epoca obliterando su contrapartida: que durante esa etapa colonial tenian una posicion subordinada frente al imperio.

El olvido de la asociacion de la arquitectura con el poder y su relacion con la subjetividad de quienes la experimentan en su cotidianidad no solo se da en Ayacucho sino tambien en otros ex lugares coloniales, como por ejemplo Quito y Cuenca, estudiados por Radcliffe y Westwood (1999). Las autoras plantean que tambien ahi se busca conservar la arquitectura colonial para representar la <<identidad ecuatoriana autentica>>, dado que esta asociada a memorias de cuando <<la riqueza y la importancia de Quito y Cuenca eran mucho mas grandes>>, pero olvidando <<la manifiesta politica espanola asociada a utilizar las ciudades para controlar las poblaciones conquistadas>> (Al Sayyad, 1992, citado por Radcliffe y Westwood, 1999, p. 92). Ello tiene implicancias en las <<representaciones oficiales contemporaneas>> de ambas ciudades, en las que se muestran netamente coloniales: <<Las representaciones oficiales contemporaneas retornan a una edad dorada de la arquitectura (e implicitamente, a una sociedad dorada)>> (Radcliffe y Westwood, 1999).

A partir de ello es posible decir, para el caso de Ayacucho, que la arquitectura que se muestra en las representaciones turisticas, institucionales y oficiales tiene que estar mimetizada mas con el entorno colonial, en el que la ciudad era la Morada del Alma, que con la arquitectura republicana. Es decir, debe representar una ciudad previa a las debacles poblacionales, las deformaciones estilisticas, los cambios sociales y el conflicto armado interno. El buscar ese contraste indica que no es casual que, llegado el milenio, se hayan rescatado archivos fotograficos compuestos por imagenes de un Ayacucho diferente del contemporaneo. Tales son los casos de El archivo digital de Baldomero Alejos (11), la exposicion fotografica titulada Momentos (2007)--bajo la curaduria del ingeniero Juan Mendoza--y la pagina Recuperacion de la ciudad de Huamanga en la red social Facebook.

El archivo digital de Baldomero Alejos pone enfasis, en la presentacion de su pagina web, en que las imagenes del fotografo muestran a un <<Ayacucho en un clima de paz previo a los anos oscuros de la violencia politica>> (12). Una seleccion de las fotografias se publico en el libro Baldomero Alejos, Ayacucho 1924-1956, el cual fue editado por la fotografa Mayu Mohana (2001). Este libro consta, ademas, de un dossier de entrevistas realizadas a varias personas retratadas, quienes dan cuenta a traves de sus recuerdos y narraciones de como era la ciudad previa al conflicto. Tambien se realizaron dos exposiciones fotograficas, una en Lima, titulada Baldomero Alejos, Ayacucho 1924-1976 (13) y otra en Ayacucho, titulada Ayacucho: tiempos de paz (14). El tenor fue el mismo: difundir visualmente el otro Ayacucho, con el fin de desempanarlo de la sangre y el terror. Una de las criticas que se hizo al libro de Mohana (2001) fue que las fotografias representaban a una elite. Ciertamente, el fotografo era un maestro del retoque y era requerido por las llamadas familias visibles para ser retratadas. Argumentando que esa era solo una parte de Ayacucho--y por tanto no representativa--, en el ano 2007 Juan Mendoza reunio un total de 147 fotografias de diversa procedencia y formato, que datan de los anos 1900 hasta principios de la decada de 1970, y organizo la exposicion fotografica Momentos en Ayacucho. Tal como indica el titulo de la exposicion, las fotografias fueron organizadas en seis momentos que daban cuenta, segun dice Mendoza, <<de los grandes procesos, los de largo plazo, aquellos que hasta ahora nos acompanan y explican nuestro presente>>. Al igual que en el caso anterior, el objetivo fue difundir visualmente la existencia de un Ayacucho previo al conflicto. El argumento de Mendoza era hacer que <<el ayacuchano de hoy [2007] recupere su identidad>> y, podriamos anadir, la memoria:

Dos generaciones de ayacuchanos han crecido en medio de un conflicto y su referencia de pasado es el mas reciente, y lo mismo pasa con las generaciones anteriores a la guerra, han borrado lo que paso antes y se han quedado con el recuerdo de los ochentas. Es lamentable decirlo, pero los ayacuchanos no tienen memoria de sus procesos historicos, y por ello es necesario el esfuerzo por retomar las tradiciones, instituciones y memoria, respecto a los grandes mitos ayacuchanos desde la independencia del Peru (Juan Mendoza, entrevista en el diario La Republica, 28 de mayo de 2007).

En la linea de recuperar la memoria del pasado previo a la guerra, apelando a los recursos visuales para hacer ver lo que quedo invisibilizado, Jaime Pacheco, quien se autodefine como huamanguino, creo junto con un grupo de amigos en el ano 2013 la pagina Recuperacion de Huamanga en la red social Facebook (15). Pacheco (16), quien es realizador audiovisual, dice que todo empezo como jugando. En su intencion de hacer una pelicula con un tema de epoca, se puso a buscar locaciones y descubrio que la ciudad estaba deteriorada: <<Ya no habia nada de lo que yo mismo habia vivido de cuando nino, de cuando joven>>. Esa fue la razon que lo motivo a abrir una pagina <<para que la gente pudiera conocer>> como fue la ciudad de antes. Primero la pagina se llamo Recuperacion de Huamanga Senorial, la que se empezo a llenar de fotos antiguas de propiedad de los integrantes del grupo. Una mirada a la cronologia del posteo de fotografias es reveladora del cambio en la tematica de la pagina. Inicialmente se trataba de fotos en blanco y negro y en sepia, y algunas en color, sobre arquitectura de la ciudad y a las familias que la poblaban. Paulatinamente, se empezaron a compartir fotografias que se referian a los problemas que afectaban la actualidad de la ciudad, centrandose en la destruccion de la arquitectura, civil y religiosa y la proliferacion de las construcciones ilegales.

La pagina paso de ser un espacio inicial de construccion de memoria colectiva y sentido de pertenencia--una forma no solo <<de vincular a las personas con el lugar>> sino tambien de <<evocar la nocion de lealtad al lugar>> (Lovell, 1998, p. 1)--, a ser un espacio en el cual los participantes asumieron un rol proactivo utilizando el recurso virtual para propiciar un debate y reclamo a las autoridades sobre el descuido de <<su>> ciudad. Uso las comillas porque el modelo de ciudad que imaginan tiene caracteristicas determinadas en terminos del poblador, sus actividades y sus gustos, tal como se puede interpretar por lo expuesto en la informacion de la pagina:
   Muchas de las viejas casonas se van derruyendo y en su lugar se
   construyen cajones de cemento y sin nada de estetica que guarde
   arquitectonica [sic] con las viejas calles. Las viejas casonas por
   las noches, son banadas con mangueras por los nuevos propietarios
   para debilitarlas y derruirlas con justificacion de que ya estan
   viejas y que caeran mas rapido y es asi que hoy en dia vemos en
   nuestras calles, una nueva construccion de material noble
   (CEMENTO), con tan mal gusto, que hace un mal contraste con una
   calle antigua y colonial, esto a su vez, no importa a nadie pues la
   oportunidad es negocio, por sobre todo en el viejo cercado de la
   vieja Huamanga.


La informacion de la pagina expresa indignacion por el deterioro de la ciudad y exuda nostalgia por la ciudad senorial que se ha ido: <<Esta Huamanga senorial que hoy en dia, se ha ido perdiendo en el olvido y dejadez de sus autoridades, se ha ido realmente perdiendo a lo largo del tiempo y sin mas miramiento que solo la desidia de no conservarla>>. Para los huamanguinos administradores de la pagina, la ciudad esta enajenada no solo porque los nuevos huamanguinos que no tienen sentido de pertenencia local la han poblado, sino tambien porque sus autoridades, al no ser originarias de Ayacucho, no reconocen su historia ni sus tradiciones. Por ejemplo, senalan que el alcalde provincial de Huamanga de la gestion 2015-2018, Salomon Hugo Aedo Mendoza, ostentaba tal cargo siendo natural de Chincha.

?Que significa mirar nostalgicamente al pasado a traves de la fotografia? La nostalgia puede ser entendida como un sintoma que expresa la <<perdida de confianza en el presente>> (Lowenthal, 1998, p. 41). Cuando el presente <<por si solo no se adecua a nuestros deseos>>, lo reducimos para engrandecer el pasado. El desencanto en el presente puede conducir a desear recuperar el ayer de diversas formas que van desde <<una devocion por las reliquias, el atesoramiento de las antiguedades y recuerdos, la tendencia a apreciar lo que es viejo simplemente por ser viejo y el rechazo del cambio>> (Lowenthal, 1998, p. 69). Ello explicaria la notoriedad que han logrado la recuperacion del archivo fotografico de Baldomero Alejos por Mohana, asi como las fotografias recopiladas por Juan Mendoza y las albergadas en la pagina web Recuperacion de Huamanga, fotografias de la arquitectura y paisajes de la ciudad que muchos quiza no conocieron, pero que hubieran deseado conocer. A partir de ello es posible entender que se culpabilice a la nostalgia <<de alienar a la gente respecto del presente>> (Lowenthal, 1998, p. 41). Sin embargo, la nostalgia tambien tiene ciertas <<virtudes compensadoras>>: segun Lowenthal, <<el apego a lugares familiares puede amortiguar el cataclismo social, el apego a las caras conocidas puede ser necesario para tolerar la vida en sociedad>>. Podria entonces servir, en Ayacucho, para mitigar el desastre social y fisico sentido en la ciudad a causa del conflicto armado interno que produjo la desconfianza hacia el otro y la depredacion de lo humano. La nostalgia, dice el autor, tambien podria servir para <<reafirmar las identidades magulladas por el desorden reciente>>, por ejemplo, cuando <<las convicciones fundamentales establecidas acerca del hombre, la mujer, las costumbres, los modales, las leyes, la sociedad y Dios eran desafiadas, interrumpidas y agitadas>> (Lowenthal, 1998, p. 41). Entonces, la utilizacion nostalgica de la fotografia, como evocador de memoria de un pasado mas glorioso, podria significar un deseo de remediar simbolicamente las huellas aun presentes del dolor dejado por la violencia.

CODA: MEMORIA Y VISUALIDAD

El termino memoria, segun se ha podido apreciar, es polisemico, y dependiendo de quien sea el gestor, sus agendas e intereses, se fijara en el tiempo y el espacio invocado. El uso de la tecnologia de la imagen como evocador de memoria es un recurso utilizado y utilizable para construir identificaciones locales y sentimientos de pertenencia, pero tambien de exclusiones sociales. No obstante, las nuevas formas de distincion, no basadas en un supuesto linaje sino en el exito economico, la competitividad y el consumo son los nuevos referentes de la ciudad. Siendo la arquitectura expresion de poder, las esteticas hibridas, el collage de materiales con las que se construyen y los disenos eclecticos que se utilizan en el Ayacucho contemporaneo pueden ser interpretados como expresion de resistencia contra el modelo hegemonico colonial, como subversion simbolica de las normas con las que se busca encasillar a la ciudad como simulacro colonial y como rechazo a la fijacion de una identidad unica. Ayacucho esta en un proceso de busqueda. Aun no es, pero esta en camino a ser. Y, para ser, quiza no cabe mirar nostalgicamente al pasado sino construir el futuro desde su presente.

https://doi.org/10.18800/anthropologica.201901.009

REFERENCIAS

Alayza y Paz Soldan, Luis (1974). Mi pais. En Consejo Nacional de la Universidad Peruana, Huamanga, una larga historia (pp. 331-354). Lima: CONUP.

Bachelard, Gaston (1958). El aire y los suenos. Ensayo sobre la imaginacion del movimiento. Mexico D.F.: Fondo de Cultura.

Baudrillard, Jean (1978). Cultura y simulacro. Barcelona: Kairos.

Benjamin, Walter (2011). La obra de arte en la era de su reproduccion tecnica. Buenos Aires: El Cuenco de Plata.

Berger, John, Sven Blomberg, Chris Fox y Michael Dibb, Richard Hollis (1974). Modos de ver. Barcelona: GG.

Castro-Gomez, Santiago (2000). Ciencias sociales, violencia epistemica y el problema de la <<invencion del otro>>. En Edgardo Lander (comp.), La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas (pp. 88-98). Buenos Aires: Clacso. Recuperado el 13/07/2013 de http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/lander/castro.rtf

Cavero, Ranulfo (2005). !Ayacucho!: ?Rincon de los Muertos o Morada del Alma? Ayacucho: Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga.

Fontcuberta, Joan (1997). El beso de Judas: fotografia y verdad. Barcelona: GG.

Gonzalez Carre, Enrique (1998). Huamanga, una breve historia. Ayacucho: Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga.

Gonzalez Carre, Enrique, Yuri Gutierrez y Jaime Urrutia (1995). La ciudad de Huamanga: espacio, historia y cultura. Lima: Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga, Concejo Provincial de Huamanga, Centro Peruano de Estudios Sociales.

Gonzalez Stephan, Beatriz (1994). Escritura y modernizacion: la domesticacion de la barbarie. Revista Iberoamericana, LX(166-167), 110-124. Recuperado el 9/1/2018 de https://revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/view/6494/6670

Guarne Cabello, Blai (2004). Imagenes de la diferencia. Alteridad, discurso y representacion. En Elisenda Ardevol y Nora Muntanola (coords.), Representacion y cultura audiovisual en la sociedad contemporanea (pp. 47-127). Barcelona: UAO.

Harries, Karsten (2000). The Ethical Function of Architecture. Cambridge, MA: MIT Press.

Harvey, David (2004). La condicion de la postmodernidad: investigacion sobre los origenes del cambio cultural. Buenos Aires: Amorrortu.

Lins Correa, Elyane (2007). Urbanizacoes tematicas: arquiteturas do desejo. Cadernos PPG-AU/UFBA, 6, 49-59. Recuperado el 9/1/2018 de https://portalseer.ufba.br/ index.php/ppgau/article/view/2635/1857

Lovell, Nadia (1998). Locality and Belonging. Londres: Routledge.

Lowenthal, David (1998). El pasado es un pais extrano. Madrid: Akal.

Miro Quesada, Aurelio (1974). Sierra y montana. En Consejo Nacional de la Universidad Peruana, Huamanga, una larga historia (pp. 397-429). Lima: CONUP.

Mohana, Mayu (ed.) (2001). Baldomero Alejos: Ayacucho 1924-1976. Lima: ICPNA.

Radcliffe, Sarah y Sallie Westwood (1999). Rehaciendo la nacion. Lugar, identidad y politica en America Latina. Quito: Abya-Yala.

Rifkin, Jeremy (2000). La era del acceso, la revolucion de la nueva economia. Barcelona: Paidos.

Riva Aguero, Jose Luis (1969). Paisajes peruanos. Lima: Pontificia Universidad Catolica del Peru.

Riviere, Margarita (22 de octubre, 2000). Estamos en un capitalismo cultural. Entrevista a Jeremy Rifkin. El Pais,.

Trinidad, Rocio (2006). Ayacucho, ciudad y arquitectura. Entre la fantasia colonial y la pesadilla hibrida. Urbes, 3, 9-28. Lima, enero-diciembre de 2006.

Trinidad, Rocio (2013). (Re)presentando Ayacucho: debates en torno al cambio, el turismo y la imagen arquitectonica en tres momentos historicos. Tesis presentada para optar el grado de doctora en Antropologia. Pontificia Universidad Catolica del Peru.

Urry, John (2004). La mirada del turista. Lima: Universidad de San Martin de Porres.

Vich, Victor (2007). Magical Mystical: el Royal Tour de Alejandro Toledo. En Santiago Lopez Maguina, Gonzalo Portocarrero, Rocio Silva Santisteban, Juan Carlos Ubilluz y Victor Vich (eds.), Industrias culturales (pp. 313-325). Lima: Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Peru.

Rocio E. Trinidad

Pontificia Universidad Catolica del Peru

trini.trinita@gmail.com

Recibido: 2018-08-19. Aprobado: 2019-02-10.

(1) Este articulo es una version extendida y actualizada del capitulo 5 de la tesis doctoral (Re) presentando Ayacucho: debates en torno al cambio, el turismo y la imagen arquitectonica en tres momentos historicos, presentada para optar el grado de doctora en Antropologia. Lima: PUCP.

(2) Video turistico Ciudad Senorial de Huamanga-Ayacucho (10'21"), s/f. http://www.youtube. com/watch?v=uO1M8RrUoA4&feature=related (acceso: 6 de enero de 2018).

(3) Ayacucho aun no logra competir con Lima, Cusco, Puno y Arequipa, los cuales ocupan los primeros lugares de los destinos turisticos en el pais. INEI. Compendio estadistico. Turismo. Ciudades mas visitadas en el Peru, por pais de procedencia (2014). https://www.inei.gob. pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1253/cap20/cap20034.xls (acceso: 20/08/16).

(4) Cabe resaltar que la primera publicacion de esta nueva interpretacion del nombre de la ciudad se da en 1993, el mismo ano que se crea la Comision de Promocion del Peru PromPeru (un ano despues de la captura de Abimael Guzman, 12 de setiembre de 1992), y el mismo ano en que Alberto Fujimori llega por primera vez a Ayacucho. Arribo el Jueves Santo de 1993 y permanecio hasta Domingo de Resurreccion. Durante su estadia participo en las festividades religiosas y con su presencia busco afirmar el retorno de la normalidad a la ciudad, exhibirse como el restaurador del orden perdido y como el artifice de la llamada pacificacion (Reporte Especial, DESCO No 21, abril de 1993 (p. 9).

(5) Video documental Ayacucho magico (30'), producido por el Dicetur-Ayacucho, s/f. http:// www.youtube.com/watch?v=V4eTmdW3chk (acceso: 9 de enero de 2018).

(6) En una linea similar, el analisis del video Peru: el <<Royal Tour.>> (Vich, 2007) afirma que la performance del presidente Toledo, quien es el anfitrion del viaje, esta dirigida a producir un Peru que no existe, a <<inventarlo>> como un lugar <<magico>> y <<mistico>>, por ser estos los elementos fundamentales que requiere el nuevo turismo internacional.

(7) Vich, en su articulo Peru: el <<Royal Tour>>, tambien llega a esa conclusion: citando a Zizek, postula que en la nueva etapa del capitalismo la produccion se encuentra desmaterializada y que el <<rasgo definitorio del capitalismo posmoderno es la mercantilizacion directa de la experiencia misma>> (Vich, 2000).

(8) Un analisis detallado de las Normas para la ampliacion, remodelacion, refaccion y puesta en valor de las edificaciones en el Centro Historico de Ayacucho se puede encontrar en el capitulo 3: Arquitectura como estetica y politica de Trinidad (2013).

(9) En 1825, despues de lograda la independencia y con la intencion de eliminar los rezagos coloniales en las instituciones y reapropiarlas para la reciente republica, la universidad vio cambiado su nombre a Nacional y Pontificia Universidad de San Cristobal de Huamanga. En 1886, el mariscal ayacuchano Andres Avelino Caceres la clausuro, debido a que los gastos originados por la guerra con Chile (1879) impedian seguir solventando el presupuesto de dicho centro de estudios (Trinidad, 2013, p. 45).

(10) Un analisis detallado de las descripciones de los viajeros limenos y las de los ayacuchanos sobre la ciudad de las primeras decadas del siglo XX se puede encontrar en el capitulo 1 de De la muy noble ciudad de San Juan de la Frontera de Huamanga a la arcadia decadente de Trinidad (2013).

(11) Archivo digital de Baldomero Alejos https://www.archivoalejos.org (acceso: 9/1/2018).

(12) Presentacion del archivo digital de Baldomero Alejos que actualmente se encuentra descontinuada http://archivoalejos.org/site_es/content02.html_(acceso:

14/7/2013).

(13) Baldomero Alejos 1924-1976. Instituto Peruano Norteamericano (ICPNA), 2001.

(14) Ayacucho tiempos de paz. Centro Cultural San Cristobal de Huamanga, Ayacucho. Marzo-abril de 2005.

(15) Creada el 17 de febrero de 2013, a enero de 2018 cuenta con un total de 7 564 seguidores. URL: https://www.facebook.com/pg/RecuperacionDeHuamangaSenorial/about/?ref=page_internal (acceso: 10 de enero de 2018).

(16) Entrevista, 6 de enero de 2018.
COPYRIGHT 2019 Pontificia Universidad Catolica del Peru
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2019 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Title Annotation:DINAMICAS SOCIALES
Author:Trinidad, Rocio E.
Publication:Revista Anthropologica
Date:Jul 1, 2019
Words:9321
Previous Article:<>. Activismos ciudadanos online y practicas popliticas en el Peru.
Next Article:Grabando el prestigio social. Autoridades locales y uso politico de la internet y el celular en la comunidad de Yanque (Caylloma, Arequipa).
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters