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Aspectos canonicos del servicio en la Curia romana.

Resumen: Mejorar el gobierno eclesial conlleva mejorar el gobierno del personal. El semeio en la Curia romana esta marcado por la distincion entre el sistema de cargos de gobierno y el sistema de funcion publica. El sistema de gobierno esta prevalentemente ocupado por clerigos. Por esto, esta condicionado por la condicion canonica personal de los titulares de los oficios (cardenalicia, episcopal, sacerdotal). Algunas disfunciones de la Curia romana podrian superarse solventando los desajustes entre la funcion de gobierno y la condicion personal del titular de oficio. El sistema de funcion publica, prevalentemente laical, que sigue criterios canonicos en lo referente a los criterios de idoneidad de los candidatos y a las condiciones de trabajo, podria ser mejorado introduciendo en el buenas practicas de mercado.

Palabras clave: Curia romana, Titular del oficio, Idoneidad.

Abstract: Improving ecclesial governance entails improving the governance of persons. Service in the Roman Curia is marked by the distinction between the system of government and that of public service. The system of government is predominantly comprised of members of the clergy and, for this reason, is conditioned by the personal canonical status of the office-holders (cardinal, episcopal, priestly). Some sources of dysfunction in the Roman Curia could be overcome by harmonizing functions of government with the personal condition of the office-holder. The system of public service -predominately lay-, with follows canonical criteria regarding both the suitability of candidates and working conditions, could be improved by introducing good-market practices.

Keywords: Roman Curia, Office Holder, Suitability.

Canonical Features of Service in the Roman Curia

1. INTRODUCCION

El servicio en la Curia romana posee facetas diferenciadas, relacionadas con la complejidad misma de las instituciones que se reconducen a la sede de Pedro. No es clara ni inmediata la identificacion de las facetas de derecho eclesial (canonico), por oposicion a las de derecho estatal (vaticanas), que se encuadran en la organizacion juridica del Estado de la Ciudad del Vaticano.

No ayuda a dicha identificacion ni el tipo de normas que regulan las materias, ni la diferenciacion de los sujetos institucionales (poco nitida en si, ya sea por derivar de remotos estratos historicos ya por depender del ordenamiento italiano). Otros factores contribuyen a hacer dificil la delimitacion de los aspectos netamente canonicos del servicio a la Curia romana: la dependencia radical del Papa segun entes y oficios diferentes pero que se reconducen a su autoridad y a su persona; la reciente acentuacion de proyectar normativas canonicas en relaciones juridicas vaticanas y viceversa (1), y la provisionalidad de la situacion actual marcada por procesos de reforma. Sirvan estas observaciones mas bien de contexto que de excusa.

En este trabajo nos ocupamos del servicio al Romano Pontifice en la Curia romana en sentido lato, que incluye los dicasterios, otros organismos, comisiones e instituciones vinculadas a la Santa sede y las legaciones apostolicas (2). No nos ocupamos del servicio en el Estado de la Ciudad del Vaticano, que se articula fundamentalmente a traves de la institucion del Governatorato (3) ni, naturalmente, del Vicariato de Roma, la diocesis del Papa (4).

Antes de pasar adelante, conviene recordar un hito de la historia de estas materias constituido por una carta que Juan Pablo II escribio en 1982 a su Secretario de Estado (5). A traves de ella, aludiendo a su enciclica sobre el trabajo, Laborem exercens (6), publicada el ano anterior, el Papa impulso una actualizacion y una formalizacion de las diferentes formas de trabajo al servicio de la Sede apostolica que se inspiraran en su ensenanza magisterial (7).

En esa carta, el Papa, aun senalando de modo explicito la diferencia entre la Sede apostolica y el Estado de la Ciudad del Vaticano, postulaba la existencia de una unica "comunidad de trabajo" guiada por unos principios comunes, derivados en ultimo termino de la mision de la Iglesia a la que todos estan llamados a servir. Junto a consideraciones de tipo moral y espiritual que no se pueden <<formular adecuadamente en terminos administrativo-juridicos>> (8), el Papa establecia una serie de orientaciones que indicaban la via operativa que en adelante habia que recorrer: exigir una organizacion del trabajo que, respetando los derechos de las personas, mejore constantemente y responda objetivamente a las prestaciones de cada una; dada la dependencia economica respecto de la solidaridad de la Iglesia universal y de terceros, por la escasez de reditos propios de la Sede apostolica, subrayar una responsabilidad acendrada en el uso de los recursos y a una moderacion en las retribuciones; establecer una razonable diversidad de tratamiento laboral, retributivo y de pensiones entre los eclesiasticos y quienes deben sostener la propia familia, con atencion a sus circunstancias particulares; promover formas de agregacion de empleados, desligada de planteamientos antagonicos y de ideologias politicas (9).

Estas y otras indicaciones impulsaron un renovado regimen de trabajo que, no sin dificultades, se fue desarrollando a lo largo de los anos. Por lo que atiene a la Curia romana, algunos de los resultados juridicos mas significativos de este impulso se encuentran formalizados en la constitucion apostolica Pastor Bonus (10) (PB) de 1988 (donde figuran como Anexo los principales contenidos de la carta de 1982 y una remision a la misma), en el Reglamento general de la Curia romana (RGCR) (11), y en otras normativas e instituciones, entre las que destaca el Ufficio del Lavoro della Sede Apostolica (ULSA) (12) que ostenta algunas competencia en materias relativas al trabajo y en general al servicio a la Santa Sede.

2. SITUACION ACTUAL DE LA CURIA ROMANA DESDE LA PERSPECTIVA DEL PERSONAL

2.1. Panoramica numerica

Unos trazos numericos sobre el personal al servicio de la Curia romana pueden dar una idea de su real configuracion. La base documental es el Annuario Pontificio 2018 (donde no figura ni el personal a tiempo parcial ni algunos trabajadores manuales) con alguna actualizacion.

Unas 1.795 personas prestan este servicio. Como hemos dicho, quedan fuera de nuestro trabajo las instituciones del Estado de la Ciudad del Vaticano, es decir, quienes trabajan en el Governatorato, que segun datos de 2016 son cerca de 2.000 (13), casi todos laicos de nacionalidad italiana.

De estas 1.795 personas, 1.153 trabajan en los dicasterios en sentido amplio (dicasterios, tribunales y oficios), 382 en otros organismos y 260 en las nunciaturas (14).

Sin contar miembros de los dicasterios (cardenales y obispos) ni consultores, resultan asi en la Curia romana unos 80 obispos, 370 sacerdotes y 1.105 laicos. A estos numeros se anadiria el personal de las nunciaturas, que son 120 obispos y unos 140 sacerdotes.

Dejando de lado las legaciones, funcionalmente estas personas se pueden agrupar en 104 superiores (hasta subsecretario o equiparado), 203 oficiales (mayores) y 1.488 empleados.

Superiores y oficiales mayores son del orden de un 85% clerigos, y en un 15% laicos; la proporcion se invierte en los empleados (entre los laicos, hay una cierta paridad entre hombres y mujeres).

El Dicasterio para la Comunicacion ha absorbido recientemente en el conglomerado Vatican Media el personal de la antigua Radio Vaticana y de otros entes. Es el dicasterio con mas personal: mas de 300 personas y podra alcanzar las 500 cuando se complete su integracion. La Secretaria de Estado ocupa a unas 180 personas (de las cuales unas 40 son personal diplomatico) y la Congregacion para la Evangelizadon de los Pueblos unas 110 personas (incluyendo el personal dedicado a la Administracion y a las Obras Pontificias). Juntos el Archivo Secreto Vaticano y la Biblioteca Apostolica Vaticana ocupan a unas 140 personas.

En definitiva, la Curia romana es una administracion de tamano muy modesto comparable a un solo ministerio de un pais como Espana. De los 2,5 millones de empleados publicos en Espana, 105.000 trabajan en ministerios y organismos autonomos de la Administracion general del Estado. El mas pequeno de los ministerios de Espana tiene 1.999 efectivos (Ministerio de Justicia), el segundo 2.470 (Ministerio de Industria, Energia y Turismo) (15).

2.2. Cambios recientes en el gobierno del servicio en la Curia romana

Desde el punto de vista factico, son tendencialmente claras las indicaciones que apuntan a que las reformas en la Curia romana iniciadas con el pontificado de papa Francisco pasan por una politica cuantitativa y cualitativamente conservadora en relacion al personal empleado, a todos los niveles. Los nuevos dicasterios resultantes de la agrupacion de organismos precedentes, como el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y el Dicasterio para la Comunicacion, se estan configurando en lineas generales bajo esta linea de accion. Por otro lado, se esta procediendo sin prisas, contando con la llegada de la fecha de jubilacion de los titulares de los oficios, y con el traslado de sacerdotes a sus diocesis o institutos de origen, cuando los superiores del dicasterio prefieren otras personas en su lugar.

A este proposito, conviene recordar la indicacion que papa Francisco dio en 2015 por medio de una carta a su Secretario de Estado, en relacion a las politicas de personal aplicables mientras se desenvuelve la reforma de las estructuras de la Sede apostolica: en sustancia, el Papa indico que permanece vigente el sistema normativo precedente, incluidos los limites relativos al numero y cualidades del personal, y la exigencia de nihil obstat de la Secretaria de Estado (16).

Por otro lado, mientras permanecen invariadas las competencias de la Secretaria de Estado, segun lo establecido en la Pastor Bonus (art. 42 PB) y en el Reglamento general de la Curia romana (arts. 8.1, 9.1, 10.3, 10.8, 11.3, 13.2, 14.5, 15.1, 21, 22.1, 22.4, 23.3, 24.1, 66, 80.1 RGCR), se ha producido una transferencia de competencias de la Administracion del Patrimonio de la Sede Apostolica (APSA) a la Secretaria para la Economia (17). Estando a las disposiciones legales, a la Administracion del Patrimonio de la Sede Apostolica queda la competencia sobre el pago efectivo de los sueldos. Asi se formula esta competencia en el derecho vigente: <<svolgere il servizio di tesoreria, pagando gli stipendi al personale; spetta percio alla Segreteria per l'Economia elaborare gli stipendi, spetta all'Amministrazione del Patrimonio della Sede Apostolica il pagamento>> (18).

Otras previsiones normativas recientes relativas al estatuto del personal son el nuevo reglamento de la Comision disciplinar de la Curia romana (19), y una modificacion al estatuto del Ufficio del Lavoro della Sede Apostolica (20).

2.3. El sistema: cargos de gobierno y funcion publica

Desde la perspectiva del personal, el trabajo en la Curia romana se compone de una sistema de cargos de gobierno y un sistema que bien podemos calificar de funcion publica, o sea de empleados o funcionarios (21).

Nos ocupamos en primer lugar del sistema de cargos de gobierno, que desde el punto de vista del personal se encuentra entrelazado con la condicion canonica de cardenal, obispo o sacerdote, para ocuparnos despues de sistema de funcion publica que, aun afectando a un buen numero de clerigos, se refiere sobre todo a los laicos.

3. LA INTERFERENCIA DE LA CONDICION CANONICA O ESTATUTO PERSONAL CON EL SISTEMA DE CARGOS DE GOBIERNO

3.1. Descripcion general

Los cargos de gobierno incluyen basicamente tres oficios en cada dicasterio o ente: el presidente o prefecto, el secretario y el subsecretario, y los que se les equiparan, segun el Reglamento general de la Curia romana (22). Por regla general los presidentes y los secretarios de los dicasterios son obispos; solo por excepcion se encuentran personas no ordenadas en estas posiciones (23).

Aunque depende de los entes de que se trate, tienen menor relevancia desde el punto de vista de la estructura del personal los consultores (24) y por supuesto los miembros de los dicasterios, cardenales y obispos (art. 7 PB) (25).

Desde el punto de vista de la seleccion de estas personas y de su idoneidad, la primera seccion de la Secretaria de Estado tiene una competencia muy amplia al preparar el nombramiento pontificio.

El sistema de gobierno de la Sede apostolica, y especialmente en la Curia romana, esta entreverado en su misma medula con la condicion canonica de las personas que en ella trabajan. Intentamos plantear sinteticamente las principales implicaciones de esta afirmacion en el regimen actual y ofrecemos algun comentario.

3.2. La condicion cardenalicia

En linea con lo establecido en la Pastor Bonus (art. 7 PB), la figura cardenalicia esta en el nucleo de la condicion personal del gobierno de la Curia romana (26): tienen esa condicion los cargos de presidencia de los dicasterios y la mayor parte de sus miembros.

El nombramiento como titular de un oficio de presidencia de un ente de la Curia romana, asi como la creacion de cardenales responden a decisiones muy personales y libres del Romano Pontifice. El elemento de confianza personal para este tipo de cargos de la Curia es muy preponderante. Al fin y al cabo, por un motivo o por otro, los cardenales son portadores y generadores de consenso en favor de la sede de Pedro, en orden a ayudar, acompanar y proteger al Papa en su dura y solitaria mision (27).

En cambio, no puede dejar de destacarse que durante los ultimos pontificados se ha empezado a poner en duda lo que se podrian denominar "inmunidades" de los cardenales. El Papa ha tenido que afrontar abiertos cuestionamientos de algunos de sus principales colaboradores, ha debido mediar en conflictos abiertos entre ellos e incluso ha sido el mismo reprochado por el comportamiento de algunos. La asuncion de principio de que por ser cardenal se cuenta con el apoyo del Papa y consecuentemente el Papa (y con el la institucion eclesial) tendera a proteger personalmente esa posicion, se va haciendo mas fragil conforme avanza la comprension de la responsabilidad de los mas altos cargos de gobierno.

En este ambito en que, salvo gravisimo delito, la cuestion se sustancia en clave de lo que se podria llamar responsabilidad "politica", se puede esperar en una evolucion de la institucion cardenalicia que incluya sistemas de autocontrol -quizas analogos a los que suelen instaurarse en las corporaciones profesionales-, para liberar en lo posible al Papa de la ingrata tarea de resolver conflictos y aclarar responsabilidades. Por otro lado, una mayor clarificacion de la condicion vicaria de la Curia romana deberia facilitar la atribucion de responsabilidades dentro de ella, especialmente cuando se corre el riesgo de diluir en esta vicariedad (y de rechazo, en el Papa) acciones de gobierno desacertadas.

En conjunto, el gobierno de la titularidad de los oficios cardenalicios sigue llevandose con discrecion y diplomacia. Parece evidente que una parte relevante de este modo de proceder esta ligado tambien a la funcion que tienen los cardenales de elegir al siguiente Papa: la Iglesia no puede permitirse ligerezas en relacion a tan grave mision.

3.3. La condicion episcopal

Interesa en este lugar hacer alguna observacion respecto a los cargos de gobierno en la Curia romana que son obispos, posean o no la condicion cardenalicia (28).

Al inicio del pontificado de papa Francisco, en un cierto momento parecia que para algunos cargos de segundo nivel no iba a ser requerida la condicion episcopal. Aunque en rigor no se trata de cargos de la Curia romana, respecto al nombramiento del secretario del Governatorato y el subsecretario del Sinodo de los Obispos el Papa quiso ofrecer una explicacion de los motivos por los que les llamaba al episcopado (29).

La cuestion no es indiferente si se reflexiona sobre los cargos de la Curia romana que reclaman la condicion episcopal, y el motivo por el que la reclaman: ?la participacion efectiva en la funcion primacial?, ?la implicacion del colegio episcopal en el gobierno de la Iglesia universal? (30), ?el ejercicio de la potestad de jurisdiccion?, ?el ejercicio del gobierno que tiene como sujetos pasivos, junto a los demas fieles, a los obispos?, ?la concentracion de experiencia de gobierno acumulada en diocesis, en nunciaturas o en la Curia misma?, ?razones de conveniencia como el status o la autoridad moral de un ente? No hay espacio en este trabajo para responder analiticamente a estas preguntas.

Subrayamos algunos hechos recientes y ofrecemos alguna observacion.

Aunque no parezca ser una medida frecuente, en ocasiones han sido nombrados para cargos en organismos de la Santa sede (generalmente de segundo nivel o creados ad hoc), obispos que han tenido problemas, no necesariamente por su culpa, en sus diocesis de origen. Tampoco se puede descartar que en los ultimos pontificados hayan sido cooptados en la Curia en cargos episcopales personas a las que se les queria distinguir por meritos eclesiales, o bien para protegerles o incluso para dotar al cargo de una autoridad suplementaria. Cada caso de estos es una anecdota y quizas no tenga especial relevancia: lo que no puede dejar de subrayarse es que los obispos dependen directamente del Papa y solo responden a el y, en todo caso, que el episcopado no deberia ser "instrumentalizado", y menos aun en la Curia romana. Aunque tenga perfiles discutibles, es necesario referir una corriente que, desde el punto de vista eclesiologico, ve en la proliferacion de obispos que no son titulares de oficios capitales, es decir, diocesanos, una distorsion de la figura episcopal (31).

Como los que trabajan en el ambito de la Sede apostolica ejercen de modo mas o menos inmediato funciones que remiten al Papa, conviene seguir profundizando en los sistemas de nombramiento y responsabilidad.

Una observacion no exclusivamente referida al nombramiento de obispos, sino al de los superiores de segundo y tercer nivel, es decir secretarios y subsecretarios parece pertinente. Al ser de nombramiento pontificio, la preparacion de sus nombramientos depende del Secretario de Estado y del Sustituto para Asuntos Generales. Aunque es posible que el presidente del dicasterio pueda influir en esos nombramientos (dependera de su acceso al Papa, entre otras cosas), los estrechos margenes de maniobra (especialmente en relacion a los que son obispos) provoca que con frecuencia un jefe de dicasterio tenga secretarios y subsecretarios "heredados", acerca de cuya permanencia o sustitucion tiene poco que decir (32). En no pocos casos, una ventaja de este sistema es la continuidad (que en principio presupone la experiencia), pero al precio de que no esta asegurada la confianza y la sintonia del jefe del ente con sus mas inmediatos colaboradores.

En relacion a los Legados pontificios, que en su mayoria son (o seran) obispos, debe ser subrayada la intencion del Romano Pontifice de acompanarlos mas de cerca. Esta intencion se ha expresado en la constitucion de una tercera seccion en la Secretaria de Estado que refuerza la posicion del oficio ya existente de Delegado para las representaciones pontificias. El delegado, ademas de convocar y presidir las reuniones ad hoc para el nombramiento de los Representantes pontificios, y de responsabilizarse con el presidente de la Pontificia Academia Eclesiastica en lo que se refiere a la seleccion y formacion de candidatos, se encuentra habilitado para visitar con regularidad las legaciones. Se preve asimismo una estrecha coordinacion con las otras dos Secciones de la Secretaria de Estado, y la participacion del Delegado en las reuniones de coordinacion presididas por el Secretario de Estado (33).

Al final del presente trabajo ofrecemos algunas consideraciones acerca de las dificultades de promover un movimiento fluido de personas entre las diocesis y la Curia romana, y a los incentivos en favor de una carrera curial, tambien en los obispos. Como veremos, la cuestion es mas aguda es el caso de estos, ya sea por comprensibles cuestiones de edad, ya por la dificultad de que un obispo sea trasladado a un cargo que no sea de gobierno.

3.4. La condicion sacerdotal

Un numero importante de oficios de la Curia romana es cubierto por clerigos, generalmente presbiteros. En principio es el Jefe del dicasterio (en su caso con el acuerdo de los demas superiores) quien busca personal para el ente, con las condiciones especificas de los puestos que se quieren cubrir dentro de los limites de la Tabella organica (34).

El hecho de que por debajo del nivel de los superiores, los cargos no sean de nombramiento pontificio, sino que los lleve a cabo el Secretario de Estado a propuesta del jefe del dicasterio (para los jefes de oficio y los demas oficiales de nivel 10, art. 13.1 RGCR) o bien el jefe de dicasterio mismo (art. 13.2 RGCR), no cambia especialmente en relacion a controles de idoneidad, puesto que, junto con la diligencia de las autoridades del dicasterio o ente, siempre es necesario el nihil obstat de la Secretaria de Estado.

En todo caso, aunque todo nombramiento es precedido por un estudio acerca de las condiciones de idoneidad de una persona (35), ningun sacerdote llega a trabajar a la Curia romana sin recomendaciones personales, genericas o especificas, ya sea por lo que se refiere a las condiciones personales o a la capacidad pastoral, tecnica, profesional o directiva.

Los itinerarios a traves de los cuales un sacerdote llega a trabajar en la Curia romana son variados. Se pueden citar: a) Vinculos de confianza con un superior por relaciones establecidas en el pasado (pueblo, seminario, diocesis de origen, presbiterio); b) Destacar en algun contexto romano como las universidades pontificias o los colegios eclesiasticos o los cursos de formacion en la Curia romana, o en circulos de amistad; c) Envio por parte del obispo diocesano como contribucion al servicio a la sede de Pedro, como iniciativa personal o a peticion de una autoridad de la Sede apostolica; d) Recomendacion de un legado apostolico u otra figura eclesiastica o aun civil; e) Manifestar el interesado una inclinacion personal en tal sentido, a veces ligada a intereses especificos (carrera diplomatica, estudios en derecho canonico u otras motivaciones, como pueden ser dificultades de adaptacion en la propia diocesis, mas o menos percibida por el obispo).

Como suele ocurrir en estos casos, lo importante es hallar la proporcion entre las cualidades y la idoneidad en otros aspectos que pueden ser decisivos, como los relativos al equilibrio personal. Parece clave que quien efectua una recomendacion conozca bien a la persona -no solo haga un favor a otro-, y que los mecanismos de control funcionen al margen del peso especifico de quien hace la recomendacion.

Desde el punto de vista canonico, merece una breve mencion la situacion en que queda la relacion de incardinacion de estos clerigos. El hecho es que, aunque formalmente se mantiene (con los ajustes debidos en temas economicos), al entrar en la Curia romana la relacion de incardinacion pierde una parte de su densidad efectiva y en ocasiones, despues de anos, los cambios de personas y una estabilizacion a tiempo indeterminado al servicio de la Sede apostolica, puede quedar en una relacion remota.

Por via de hecho los superiores de los dicasterios tienen un interes evidente en el bienestar material y espiritual de los sacerdotes, aunque solo sea porque repercute necesariamente en la prestacion de trabajo. En todo caso, es una premura que dificilmente puede extenderse mas alla de los horarios y lugares de trabajo. Es cierto que en no pocos dicasterios se procura fomentar un cierto ambiente de piedad e incluso de familia, y que en Roma se encuentran a disposicion de los clerigos lugares de residencia e instituciones donde se facilita materialmente, y en parte por medio de la convivencia con otros sacerdotes, una acomodacion favorable. Por otro lado, el Papa Francisco ha encargado a la Congregacion para el Clero el cuidado de estas personas, que antes teoricamente se confiaba al Vicariato de Roma, con desigual incisividad.

Alli, como en las diocesis, la cuestion se hace mas compleja cuando un sacerdote sufre problemas graves de salud, existenciales o espirituales. Si estos problemas se reflejan de modo patente en el trabajo o llegan a las autoridades, a partir de un cierto nivel se producira una comunicacion con el obispo de incardinacion. En este sentido el obispo tiene un deber de seguimiento de esas personas, correlativo al que poseen los interesados en relacion a su diocesis de incardinacion; es un deber que empero es dificil de cumplir, mas alla de acoger de nuevo al sacerdote que deja la Curia romana en las mejores condiciones posibles (36).

En una reflexion de corte canonico sobre la Curia romana, a proposito de la condicion clerical no puede faltar una mencion a la cuestion del ejercicio de la potestad eclesiastica. Como es sabido, en linea con las normas del CIC (cc. 129 y 274.1), la Pastor Bonus establece que <<los asuntos que requieran el ejercicio de la potestad de regimen se reservan a los que recibieron el orden sagrado>> (art. 7.2 PB).

En este punto debemos ser casi telegraficos. Pueden existir razones para que algunos o muchos cargos de gobierno y oficiales de Curia deban ser clerigos (incluso obispos), pero no pueden reconducirse sin mas al ejercicio de la potestad de gobierno.

En primer lugar, porque entre las funciones que se ejercen en la Curia romana habria que distinguir entre las que son primaciales y las que, por ser de gobierno, tienen naturaleza episcopal (originarias, subsidiarias o en suplencia). En relacion a las primeras, no siendo participables, ninguna condicion fuera de la de Sucesor de Pedro habilita a ejercitarlas. En relacion a las segundas, analogamente a lo que ocurre en el caso de los oficios episcopales diocesanos, los oficios de segundo nivel, al ser resultado de una desconcentracion, se mantiene la titularidad en el oficio capital: <<la ordenacion presbiteral resulta tan insuficiente como la falta de ordenacion (...) no actuan in nomine Coristi, sino en todo caso in nomine Papae o in nomine episcopi, que son la fuente de la jurisdiccion. No siendo, pues, oficios en los que se ejerza capitalidad, no se requiere la cristoconformacion>> (37), luego ni la ordenacion presbiteral ni la episcopal. Si de lo que se habla es de funciones desconcentradas en un colegio -y la Curia romana es un conjunto de dicasterios y organismos (art. 1 PB)-, no siendo un colegio habil para el sacramento, no hay razones para que lo deban ser sus miembros (ni todos, ni uno). Si se trata de actos preparatorios de actos de jurisdiccion -y de esto se trata con frecuencia en el trabajo de la Curia-, ninguna titularidad de la misma es necesaria para tal labor. (38).

Es verdad que la Pastor Bonus ha hecho girar la mision de gobierno en la Curia romana alrededor de la nocion de vicariedad (PB, Proemio, n. 8) (39), pero tambien lo es que la vicariedad se dice de muchos modos y algunos de ellos pueden hacer conveniente o incluso muy conveniente la condicion clerical y aun episcopal de algunos cargos de la Curia romana, pero sigue siendo necesaria una clarificacion que permita superar supuestos principios que a veces se usan de forma instrumental.

Por de pronto, no se puede dejar de preguntarse si detras de la exigencia de la condicion clerical se cela una presuncion de idoneidad, es decir, que los clerigos se consideran mas idoneos que los laicos. ?Es un tema de profesionalidad o de fiabilidad? Si bien es cierto que en el pasado la formacion juridicocanonica y teologica se daba con mas frecuencia en los clerigos, hoy esto no puede afirmarse con tanta nitidez, por lo que queda como criterio residual que el clerigo se considera mas fiable que el laico en el plano del gobierno. La pregunta es si esta suposicion esta bien fundada.

3.5. Especialidades en el estatuto de miembros de institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostolica

En caso de los religiosos, o en general miembros de institutos de vida consagrada o sociedades de vida apostolica, se concluye un acuerdo entre el dicasterio y los superiores del instituto (art. 15 RGCR), con el previo nihil obstat de la Secretaria de Estado. El Reglamento general de la Curia romana establece algunas previsiones para adaptar la relacion, que tengan en cuenta la especialidad de la vida consagrada. En todo caso, a semejanza de lo establecido en general en el Codigo de Derecho Canonico para los religiosos, es claro que el dicasterio confia en el instituto para cuestiones personales que puedan afectar al interesado o a la interesada. Perentoriamente el art. 15.3 del Reglamento general de la Curia romana establece que en caso de salida definitiva del Instituto de vida consagrada o de la Sociedad de vida apostolica se considera cesada la relacion de trabajo con la Santa Sede.

Hay que hacer referencia a sectores de trabajo de la Sede apostolica, que implican una pluralidad de personas, que tradicionalmente (con precedentes historicos mas o menos remotos) se encargan formalmente a un instituto. En esos casos, el instituto posee la discrecionalidad necesaria para cubrir los puestos necesarios para la atencion de este servicio.

4. EL SISTEMA DE FUNCION PUBLICA

4.1. Descripcion general

En subordinacion a los cargos de gobierno, la organizacion del servicio en la Curia romana responde en sus perfiles externos a un sistema de funcion publica, esbozado en los arts. 33 a 38 de la Pastor Bonus y en el ya mencionado Anexo II de la misma Constitucion apostolica. Este sistema reposa sobre una estructura juridico-administrativa que tiene como fuentes positivas: el Codigo de Derecho Canonico (PB, Proemio n. 6), la misma Pastor Bonus, el Reglamento general de la Curia romana (art. 37 PB) y el reglamento de cada ente (art. 38 PB) (40).

Los elementos descriptivos de este sistema de funcion publica se perciben en sus lineas generales en los Anexos II y III del Reglamento general de la Curia romana, que contienen la Tabella Organica Generale y el Mansionario generale della Curia Romana (art. 28 RGCR) que han sido actualizados en 2009 y al que en lineas generales se adecuan todos los entes (41). Estos documentos contienen los niveles funcionales basicos que son el eje alrededor del cual giran dos elementos mas: los niveles retributivos y las condiciones de idoneidad que se expresan en terminos de titulos academicos, profesionales o escolares.

Cada ente posee su propia Tabella organica (42). Su establecimiento, revision y eventuales modificaciones los elabora cada ente y los presenta a la Secretaria de Estado; sobre la base de la propuesta efectuada por la Comision para las Tabelle organiche (una comision permanente de la Seccion de asuntos generales de esta Secretaria de Estado) y con el parecer de la Secretaria para la economia (antes lo daba la Administracion del Patrimonio de la Sede Apostolica, APSA), son presentadas a la aprobacion del Papa (art. 9 RGCR).

La Tabella organica de cada ente determina basicamente la organizacion de los puestos de trabajo, con estrechos margenes de movilidad y supuestos de suplencia que regulan los reglamentos (art. 30 RGCR); bajo algunas condiciones pueden ser asumido, no de forma definitiva, otro personal (arts. 10-11 RGCR) (43). Es obvio, en conseeuenda, que la capacidad de accion de un ente este fuertemente determinado por su Tabella organica; el Jefe del ente tiene cierta discrecionalidad para la organizacion del trabajo dentro del ente, pero a partir de un cierta envergadura de alteraciones debe contar con la aprobacion de la Secretaria de Estado y, para las cuestiones economicas, con la Secretaria para la economia (antes con el APSA).

En la Tabella Organica Generale se observa una distincion basica entre tres categorias: cargos de gobierno, oficiales (distribuidos en siete niveles) y otro personal (distribuido en otros tres niveles). Esta distincion tripartita ofrece la base para agrupar por un lado los oficios de direccion y gobierno; por otro los que se encargan de tareas con cierta cualificacion en grado decreciente; y el grupo "Otro personal" se ocupa de trabajos basicamente manuales (44).

Este sistema de funcion publica, analogo al que existe en las administraciones publicas estatales, se completa con algunos cuerpos que se podrian llamar especializados, de entre los que son mas significativos los jueces de la Rota Romana, los relatores de la Congregacion para las causas de los Santos o los legados pontificios. Cada uno de ellos posee sus criterios de seleccion y se configura como una corporacion a la que se confia un sector de la actividad oficial al servicio del Romano Pontifice (45). Al final del trabajo proponemos unas observaciones al sistema como tal.

4.2. Exigencias del personal laico: seleccion y necesidades

Sobre 1.800 personas que trabajan en la Curia romana, del orden de 1.100 son laicos. Como hemos visto, pocos de ellos ocupan cargos de gobierno. Su presencia en posiciones mas cualificadas se percibe especialmente en organismos relacionados con la gestion economica en sentido amplio; se ocupan preponderantemente de labores auxiliares y materiales mas modestas.

El sistema retributivo y de prestaciones sociales de quienes trabajan en la Curia romana distingue netamente entre personal clerigo (o religioso) y personal laico. Tambien por imperativos de doctrina social de la Iglesia, especialmente desde la ya citada carta de 1982 de Juan Pablo II, una atencion especial se presta a las personas que deben sacar adelante la propia familia. En este sentido es evidente que el incentivo constituido por estas prestaciones de tipo economico tiene un papel central para los laicos, teniendo en cuenta que su vida transcurre en la inmensa mayoria de los casos en Italia, con su nivel de vida, estandares de gasto, rigidez del mercado de trabajo, etc. En una parte importante de los casos, en media, esas prestaciones son cuantitativamente modestas (46) y, sobre todo, hay pocas expectativas de mejorar la propia situacion; por otro lado, el atractivo de una posicion funcionarial estable es indiscutible (47).

El Reglamento general de la Curia romana es muy explicito en exigencias de alineamiento con la mision espiritual del Romano Pontifice y de la Iglesia que trascienden la pura prestacion laboral, como se puede constatar a proposito de la afirmacion de la dimension pastoral del trabajo (art. 31), de los requisitos de idoneidad (art. 14), de los compromisos expresados en la profesion de fe y en el juramento de fidelidad y observancia del secreto de oficio para todos (art. 36.1) y, para quienes es requerido, el secreto pontificio (arts. 18, 36.2), de la exigencia de una <<ejemplar conducta religiosa y moral, incluyendo la vida privada y familiar, en conformidad con la doctrina de la Iglesia>> (art. 33), de la propia actividad apostolica (art. 38) y de la formacion doctrinal (art. 39), o la generica prohibicion de obrar de formas que no sean conformes con el caracter de dependiente de la Santa sede (art. 40.m) (48).

Estos elementos deberian ser decisivos en los procesos de seleccion y asuncion de personal. En 2013 fue aprobado el reglamento de la Comision independiente de valoracion para la asuncion de personal laico en la Sede apostolica (CIVA) (49), que examina a los candidatos a ser empleados, ya sea a tiempo determinado como a tiempo indeterminado, emitiendo una especie de certificado de idoneidad en el cual se basa el nihil obstat de la Secretaria de Estado (art. 10 Reglamento CIVA). El procedimiento sienta las bases para una politica de asunciones que favorezca una valoracion objetiva de las cualidades personales de los candidatos y orille los riesgos ligados a un sistema de recomendacion basada en la amistad u otros vinculos no ligados a la prestacion profesional. Hasta donde alcanza nuestro conocimiento, para los perfiles de empleos mas sencillos con la aplicacion de este sistema ha mejorado la calidad de los criterios de seleccion.

Los sistemas de esta naturaleza deberian conjugarse con la posibilidad por parte del jefe de dicasterio (o de mas de un superior) de formar un equipo de trabajo en el que el elemento de confianza personal sea tambien tenido en consideracion, junto con el de la cualificacion de orden tecnico y las caracteristicas morales pertinentes. Este elemento es especialmente relevante en los oficios con carga directiva mas o menos acentuada que, como hemos visto, en ocasiones puede corresponder a los dos o incluso tres niveles superiores de la Tabella organica.

La frontera entre trabajo de gobierno y trabajo especializado es relevante en relacion a la asuncion del personal. A este proposito puede senalarse una prevision del sistema de funcion publica de la Santa sede por lo que se refiere al personal directivo laico. Existe un reglamento especifico de 2012 para este tipo de personas y ocupaciones (50).

Junto con especificaciones de tipo retributivo y de dedicacion efectiva que modulan lo establecido en el Reglamento general de la Curia romana, este trabajo directivo se caracteriza por una notable autonomia, orientado por los objetivos fijados por el superior competente (art. 3.3 Reglamento 2012), y se configura contractualmente y a tiempo determinado, es decir, fuera de los esquemas de una posicion funcionarial, que es tendencialmente a tiempo inde terminado. Se halla explicitamente establecido que, cuando se nombra para estos cargos a un dependiente funcionario (di ruolo), cesa inmediatamente de la relacion de trabajo a tiempo indeterminado (art. 6 Reglamento 2012).

5. VALORACION DE ALGUNOS ASPECTOS DEL SISTEMA VIGENTE

5.1. Servicio prestado por laicos

En lo que se refiere especificamente al trabajo de los laicos, cabe preguntarse si para muchos trabajos es sostenible un sistema de funcion publica o si seria preferible un recurso mas frecuente al mercado de trabajo (51). Las politicas de personal de la Sede apostolica suponen un esfuerzo institucional nada desdenable. En favor de mantener un sistema de funcion militaria el hecho de que el sistema de funcion publica permite en principio una seria seleccion de los empleados, incluyendo requisitos de rectitud personal, moral y religiosa, que favorecen una dimension relevante del tipo de actividad como es la confianza. Estos elementos serian caracteristicos del servicio a la Curia romana en el que el alineamiento con la mision espiritual de la Iglesia seria esencial.

Este tema es particularmente relevante en los niveles directivos, especialmente por lo que se refiere a los laicos, para abrirse a la posibilidad de asumir personas altamente cualificadas a las que se las pueda atraer, junto con unas bases eticas y de comprension de la mision eclesial, con retribuciones comparables con las que se dan en el mercado para servicios analogos.

Hoy en dia, los principales cargos de gobierno los ocupan clerigos que siguen otros incentivos, pero en sectores altamente complejos como los economicos o los de tipo comunicativo, se va abriendo paso la necesidad de profesionales y directivos muy cualificados. Poco a poco se va viendo necesario que a personas de tales cualidades se les puedan pedir prestaciones extraordinarias como la restructuracion de un sector operativo y que lo lleven a cabo como en sectores analogos del ambito civil, lo que implica que puedan ser tambien muy bien retribuidos. Es probable que con logicas de esta naturaleza se puedan conseguir resultados que el servicio a la mision del Romano Pontifice merece, dejando en un segundo plano la mentalidad de que trabajar en la Curia romana ya seria de por si un privilegio y una retribucion suficientes.

5.2. Servicio prestado por clerigos

Mas alla de la connotacion peyorativa de la expresion aplicada al personal clerigo, el concepto de carrera eclesiastica se encuentra en el sistema de incentivos del servicio en la Curia romana.

Es oportuno recordar que la inmensa mayoria de los nombramientos a cargos en los niveles de gobierno y direccion de esta naturaleza tienen una duracion prevista de cinco anos, por lo que pueden ser revisados antes de una renovacion, con la posibilidad de dejar la puerta abierta a una salida de la Curia romana. No obstante, su aplicacion efectiva es poco frecuente (52).

La cuestion, de todos modos, no descansa tanto en la normativa como en los incentivos que se crean para permanecer en la Curia romana con o sin expectativas de promocion. Dejando de lado las aspiraciones personales, legitimas en si mismas si estan motivadas por un verdadero espiritu de servicio, parece claro que a partir de ciertos niveles de gobierno (y generalmente de ciertas edades de los interesados) el sistema no solo incentiva la carrera sino que la promueve positivamente: un numero no desdenable de cargos de gobierno en la Curia romana proceden de promociones internas, tambien y especialmente desde los mas altos niveles funcionariales (especialmente los jefes de oficio), hacia los tres niveles ordinarios de gobierno: subsecretarios, secretarios y jefes de dicasterio. En si mismo, este itinerario no tiene por que ser negativo. Solo hay que asegurar que sea siempre en positivo.

Una aplicacion sistematica del examen del rendimiento en el plazo en que se ha efectuado el nombramiento de modo que se normalizara la terminacion a los cinco anos (u otro plazo cierto) podria favorecer una mayor fluidez en el personal. La cuestion no se resuelve facilmente, ya que no pocos clerigos pueden tener dificultades de readaptacion a la vida diocesana, si es que realmente la han experimentado (53). Mas dificil aun es el caso de los obispos y cardenales, que en principio, en tanto no llegan a la edad de la pension, deben ser ocupados en cargos teoricamente acordes con su condicion personal, es decir, de gobierno, lo que supone una anomalia si se ha demostrado su falta de competencia o que no gozan de la confianza del Romano Pontifice para cargos de esa naturaleza.

En relacion al tema de la carrera, no puede olvidarse que el sector llamado diplomatico del servicio a la Sede apostolica esta configurado estrictamente como una "carrera" que suele iniciar en la admision en la Pontificia Academia Eclesiastica y pasa por un sistema estructurado de rotacion entre nunciaturas y la Secretaria de Estado y conduce, para quien sigue en ella, a la condicion de legado pontificio y consecuentemente a la de Arzobispo. Puede haber buenas razones para un itinerario formativo de este estilo, pero no se puede perder de vista que da lugar a una corporacion con perfiles propios y que en los ultimos decenios ha nutrido de modo relevante la Curia romana. Los impulsos que subyacen a la reforma de la Curia romana en curso podrian ocuparse de que la mision de servicio de este sector de gobierno sea positivamente promovida por el sistema establecido, minimizando los efectos adversos que derivan de el.

5.3. Conclusion

Cuando se piensa en la idoneidad para los munera eclesiales, es frecuente la afirmacion acerca de la necesidad de personas rectas, bien formadas, leales y trabajadoras. No cabe duda de que estas cualidades y otras de indudable relevancia moral y espiritual, son mas que deseables.

No obstante, la creciente complejidad de los problemas que deben ser afrontados, reclama es todas las organizaciones una profunda reflexion sobre la articulacion de las funciones de gobierno (54). Entre otras cuestiones es necesario una clarificacion de los procesos de gobierno y del gobierno del personal. Ambas dimensiones estan mas estrechamente vinculadas de lo que parece. Un personal mal dirigido y mal incentivado puede arruinar una buena organizacion y esterilizar las buenas condiciones y aun la buena voluntad de las personas. Los procesos de gobierno presuponen asimismo la formacion y la direccion de las personas, asi como la adecuacion de las funciones con la cualificacion personal. La Curia romana puede mejorar en ambos aspectos: seria deseable que se afrontara en la reforma en curso.

doi 10.15581/016.117.001

RECIBIDO: 31 DE DICIEMBRE DE 2018 / ACEPTADO: 27 DE FEBRERO DE 2019

Fernando PUIG SANAHUJA

Professore Straordinario di Governo e Organizzazione ecclesiale

Pontificia Universita della Santa Croce. Facolta di Diritto Canonico. Roma

orcid 0000-0002-6659-9795

fpuig@pusc.it

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(1) Cfr. J. I. ARRIETA, Legami inter-ordinamentali recenti tra Santa Sede e Stato della Citta del Vaticano in materia sanzionatoria e di controllo finanziario, Ephemerides Iuris Canonici 55 (2015) 307-326; F. PuiG, Considerazioni su tre sviluppi giuridico-organizzativi della Curia romana dopo la Pastor Bonus, Ius Ecclesiae 30 (2018) 307-323.

(2) Desde el punto de vista de la organizacion eclesiastica, sigue siendo delicada la delimitacion precisa de los entes de la Curia romana; cfr. por ejemplo, J. I. ARRIETA, Le istituzioni collegate con la Santa sede, Annali di Diritto Vaticano 55 (2016) 7-28.

(3) Ha sido recientemente reconfigurado en algunos de sus perfiles organizativos; cfr. FRANCESCO, Motu proprio sull'approvazione della Nuova Legge sul Governo dello Stato della Citta del Vaticano, 6-Xn-2018.

(4) Dejamos asimismo de lado en este trabajo un vasto campo de consideracion como es el de los derechos de los fieles en relacion a la idoneidad para los cargos; sobre este particular, cfr. G. BONI, Il buon governo nella Chiesa. Inidoneita agli uffici e denuncia dei fedeli, Mucchi, Modena 2019.

(5) Cfr. JUAN PABLO II, Lettera circa il significato del lavoro prestato alla Sede Apostolica, 20-X1982 (en www.vatican.va). Cfr. A. M. CAPPELLETTI, Lettera del 1982 del Sommo Pontefice Giovanni Paolo II circa il significato del lavoro prestato alla Sede Apostolica del 20 novembre 1982, en M. TEDESCHI (a cura di), Scritti in onore di Franco Bolognini, Pellegrini, Cosenza 2011, 165-184.

(6) Cfr. JUAN PABLO II, Carta enciclica Laborem exercens, 14-IX-1981.

(7) Para un breve recorrido historico de la organizacion de los sistemas de trabajo en la Sede apostolica desde el fin de los Estados pontificios hasta 1982, cfr. M. PERSIANI, Il lavoro sub umbra Petri, Studium, Roma 2016, 15-20.

(8) JUAN PABLO II, Lettera circa il significato..., cit.

(9) Cfr. JUAN PABLO II, Lettera circa il significato..., cit.

(10) Cfr. JUAN PABLO II, Const. Ap. Pastor Bonus, 28-VI-1988, AAS 80 (1988) 841-934.

(11) Su primera version es de 1992; la vigente, de 1999: cfr. SEGRETERIA DI STATO, Regolamento Generale della Curia romana, 30-IV-1999, AAS 91 (1999) 629-699.

(12) Fue instituido en 1989; los actuales estatutos son de 2009: BENEDICTO XVI, Motu Proprio Venti anni orsono, 7-VII-2009, AAS 101 (2009) 712-726.

(13) Concretamente 1.917; de ellos 50 son personal religioso, 1.606 funcionarios (personale di ruolo) y 261 contratados. De ellos, unos 700 empleados trabajan en la Direccion de los museos; SEGRETERIA DI Stato, L'attivita della Santa Sede 2015, Tipografia poliglotta vaticana, Citta del Vaticano 2016, 1450.

(14) Se ha estimado solo el personal estable: muchas comisiones y casi todos los entes tienes un colegio de gobierno (o de vigilancia o de control economico) formado por titulares de otros oficios, al que dedican una parte pequena de su tiempo; las legaciones tienen personal local contratado segun las leyes del pais y con alguna frecuencia una comunidad de religiosas (que no figuran en estos datos).

(15) Cfr. Boletin estadistico del personal al servicio de las administraciones publicas. Registro Central de Personal, Enero 2018 (www.hacienda.gob.es).

(16) El texto es perentorio: <<Poiche l'osservanza delle norme comuni e necessaria sia per garantire l'ordinato svolgimento del lavoro nella Curia Romana e nelle Istituzioni collegate con la Santa Sede, sia per assicurare un equanime trattamento, anche economico, a tutti i collaboratori e le collaboratrici, dispongo che sia osservato scrupolosamente quanto stabilito nei summenzionati documenti [se refiere a la Constitucion apostolica Pastor Bonus y al Reglamento General de la Curia romana, citados en el parrafo precedente de la Carta], nonche nel Regolamento per il personale dirigente laico della Santa Sede e dello Stato della Citta del Vaticano e nel Regolamento della Commissione indipendente di valutazione per le assunzioni di personale laico presso la Sede Apostolica. Ne consegue anche che le assunzioni ed i trasferimenti del personale dovranno essere effettuati nei limiti delle tabelle organiche, escluso ogni altro criterio, con il nulla osta della Segreteria di Stato e nell'osservanza delle prescritte procedure, compreso il riferimento ai parametri retributivi stabiliti>> (FRANCESCO, Lettera al Cardinale Segretario di Stato sulla riforma di alcune strutture della Curia Romana, 27-X-2015). Las otras normas citadas en la carta son: BENEDICTO XVI, Regolamento per il personale dirigente laico della Santa Sede e dello Stato della Citta del Vaticano, 22X-2012, Bollettino ULSA 20 (2012) (www.ulsa.va); BENEDICTO XVI, Regolamento della Commissione indipendente di valutazione per le assunzioni di personale laico presso la Sede Apostolica, AAS 105 (2013) 84-92. Mas adelante, en el texto, nos referimos a estos documentos.

(17) En efecto, al percibirse <<la necessita di delineare meglio i rispettivi ambiti di attivita tra la Segreteria per l'Economia e l'Amministrazione del Patrimonio della Sede Apostolica, il loro modo di procedere ed il reciproco coordinamento>>, el motu proprio "I beni temporali" de 9 de julio de 2016 (francesco, Motu Proprio I beni temporali, del 4-VII-2016, AAS 108 [2016] 862865), modifico el motu proprio "Confermando una tradizione" (francesco, Motu Proprio Confermando una tradizione, 8-VII-2014, AAS 106 [2014] 618-620) asi como los estatutos de la Secretaria para la economia (francesco, Motu Proprio que aprueba los Estatutos de los nuevos organismos economicos, del 22-11-2015, Communicationes 47 [2015] 25-44). Ademas de aclarar que la administracion del patrimonio inmobiliario de la Santa sede corresponde al Administracion del Patrimonio de la Sede Apostolica (APSA) (par. 3, a), el Motu Proprio de 2016 ajusto otras materias, entre las que se cuentan algunas relativas al personal. A este proposito, establece que a la Secretaria para la economia le corresponde: Emanar normas que contengan directivas, modelos y procedimientos destinados a la planificacion, prevision presupuestaria y gestion de, entre otros, los recursos humanos (par. 1, a; art. 6.1 Estatutos de la Secretaria para la economia); vigilar y asegurarse de que junto a otros recursos, los de caracter personal sean atribuidos de forma racional y gestionados con prudencia y eficiencia (par. 1.c; art. 8.1.b Estatutos de la Secretaria para la economia); prestar atencion al respeto de las normas vigentes sobre estas materias, en especial sobre los parametros retributivos del personal (par. 2. c); dar asistencia al Fondo de pensiones y al Fondo de asistencia sanitaria (par. d; art. 18 Estatutos de la Secretaria para la economia); ocuparse de todo lo que se refiere al personal, segun lo establecido en el art. 16 de los Estatutos de la Secretaria para la economia. Este articulo reproduce casi literalmente el contenido del art. 15 de los Estatutos de la Administracion del Patrimonio de la Sede Apostolica (APSA), que habian sido aprobados en 2011 (segreteria di Stato, Regolamento L'Amministrazione del Patrimonio, 18-11-2011, www.vatican.va) y que atribuian a su Oficio de personal: <<a) collabora ad attivita di studio per la stesura di normative e tabelle organiche; b) effettua attivita di elaborazione degli stipendi; c) effettua pratiche di assunzione e segue l'iter di promozione, attribuzione di classi di merito, cessazioni dal servizio, trasferimenti, aspettative, occupandosi -per quanto di competenza- della gestione delle risorse umane; d) propone e valuta piani di formazione e percorsi di crescita professionali; e) svolge le pratiche relative alle assicurazioni contro gli infortuni e intrattiene i rapporti operativi con le compagnie assicuratrici; f) cura i dad anagrafici del personale>> (par. 2. b).

(18) FRANCESCO, Motu Proprio I beni temporali, del 4-VII-2016, par. 3.d. Habra que entender en consecuencia que, salvo para esta funcion de pago, las referencias del Reglamento general de la Curia romana a la Administracion del Patrimonio de la Sede Apostolica (APSA) (arts. 9.1, 10.8, 11.2, 13.2, 15.1.3, 15.2, 17.2, 19.4, 21, 23.3, 24.2, 26.h, 30.6.5, 34, 45.1, 45.4, 46.1, 49, 55, 58, 71.2, 85.2 RGCR) van ahora referidas a la Secretaria para la economia. Debera procederse analogamente con las referencias a la APSA en otros reglamentos y normas. Una competencia ulterior relativa al personal queda en manos de la APSA y consiste en <<disporre del personale ausiliario per i servizi ai Dicasteri della Santa Sede e per la manutenzione degli immobili>> (FRANCESCO, Motu Proprio I beni temporali, del 4-VII-2016, par. 3.g). Esta competencia se refiere al personal que segun art. 26 del Reglamento de la APSA se ocupa de funciones de manutencion, limpieza y porteria en los inmuebles de uso institucional de la Santa sede y en los otros inmuebles propiedad de la misma Administracion dedicados a usos privados.

(19) SEGRETERIA DI STATO, Regolamento La Commissione Disciplinare, 30-IV-2016, Communicationes 49 (2017) 64-69. Cfr. un comentario a la norma en M. RIVELLA, Il diritto disciplinare della Curia Roma?ia, Quaderni di diritto ecclesiale 31 (2018) 320-328; para un comentario a la version anterior del Reglamento, de 23-X-2010, cfr. S. Aumenta, Presentazione e commento, en J. LLOBELL --J. MINAMBRES - M. DEL POZZO (a cura di), Nomie procedurali canoniche commentate, Coletti a San Pietro, Roma 2013, 581-590.

(20) Francesco, Rescriptum ex Audientia SS.mi II Santo Padre, 14-VI-2016, AAS 108 (2016) 792797; para el alcance de esta modificacion, cfr. A. sarais, L'Ufficio del Lavoro della Sede Apostolica, alla luce delle recenti modifiche statutarie e del processo di riforma della Curia Romana, Ius Ecclesiae 3 (2017) 611-634.

(21) Con los limites de la fecha en que se publico, sigue siendo util el trabajo de J.-B. D'ONORIO, Le pape et le gouvernement de l'Eglise, Fleurus-Tardy, Paris 1991, esp. 495-537.

(22) El art. 3 RGCG explicita la categoria de los Prelados superiores (como el Decano de la Rota Romana); el art. 5 RGCR explicita que los subsecretarios son los colaboradores inmediatos de los Prelados superiores y senala los oficios que, en algunos entes, se equiparan a ellos (como los Relatores de la Congregacion para las causas de los santos o el Delegado de la Administracion de la Congregacion para la Evangelizacion de los pueblos).

(23) Concretamente, el jefe del Dicasterio para la comunicacion es un laico; en el Dicasterio para laicos, familia y vida hay dos subsecretarias; en la Congregacion para los religiosos y sociedades de vida apostolica una subsecretaria es religiosa. En la Comision para America Latina de la Congregacion de obispos, el secretario es un laico.

(24) Hay gran variedad de dedicacion por parte de los consultores, que va desde una de tipo pleno a labores de estudio y de preparacion de documentos, hasta una esporadica colaboracion por encargos concretos que se reciben del dicasterio. La mayor parte de los consultores son del segundo tipo y, aunque son de nombramiento pontificio (art. 12 RGCR), de ordinario no se integran en la estructura de personal del dicasterio.

(25) Las cardenales son los miembros de las congregaciones (tambien algunos obispos) y forma parte de su mision, ademas de dirigir un dicasterio cuando es el caso, participar en los trabajos del dicasterio, generalmente en la Sesion ordinaria (formada basicamente con los cardenales y obispos de curia) o plenaria del mismo. Algunos dicasterios tienen sesiones regulares como la Congregacion para la Doctrina de la Fe, o frecuentes como la Congregacion para los Obispos.

(26) Aunque aparentemente se configura como una curia de dicasterios (art. 1 PB) que serian colegios, las dinamicas del gobierno han llevado a que la Curia romana sea sobre todo una curia de cardenales jefes de dicasterio. Acerca de algunas causas de esta personalizacion del gobierno, cfr. F. PUIG, Considerazioni su tre sviluppi giuridieo-organizzativi della Curia romana dopo la Pastor Bonus, cit., 313-317.

(27) Cfr. A. SAMMASSIMO, De iure condendo: una lex propria per il Collegio Cardinalizio?, JUS-Rivista di Scienze giuridiche 2 (2013) 285-329; F. Blasigh, Il ruolo dei Cardinali nella Costituzione Apostolica Pastor Bonus sulla Curia Romana, Stato, Chiese e Pluralismo Confessionale 29 (2015) 1-22.

(28) Corresponde tambien al Papa el nombramiento de obispos no cardenales como miembros de los dicasterios de la Curia romana. La indicacion de la Pastar Bonus, que seguia el primer impulso en esta direccion dado por Pablo VI (cfr. PABLO VI, Motu proprio Pro comperto sane, alcuni vescovi vengono cooptati come membri nelle congregazioni della Curia romana, 6-VTII-1967, AAS 59 [1967] 881-884) sobre el nombramiento como miembros de obispos diocesanos (art. 7 PB) ha sido acogida y actualmente unos 175 obispos (no cardenales) son miembros de los dicasterios.

(29) FRANCESCO, Messaggio al presidente del Governatorato dello Stato della Citta del Vaticano in occasione della elevazione alla dignita episcopale del segretario generale, 7-X-2013, en el que se apela a la mision pastoral del secretario del Governatorato; FRANCISCO, Lettera del Santo Padre al Segretario Generale del Sinodo dei Vescovi in occasione della elevazione alla dignita episcopale del Sotto-Segretario, l-IV-2014, en la que se subraya el servicio del Sinodo de los Obispos a la colegialidad episcopal; por lo que se refiere al Subsecretario obispo, se afirma que asi estara en condiciones de reflejar la comunion afectiva y efectiva que es la finalidad principal de la institucion sinodal, y de expresar la comunion jerarquica, como dimension del munus episcopal.

(30) Parece ser este uno de los argumentos predominantes en el proemio de la Pastor Bonus (Proemio PB, nn. 9-10).

(31) Cfr. H. LEGRAND, The Bishop Is in the Church and the Church Is in the Bishop. Research Is Still Required in Catholic Ecclesiology, The Jurist 66 (2006) 70-92. Algun comentario a este proposito en F. PUIG, La provvista dell'ufficio episcopale come azione di governo relativa all'organizzazione istituzionale della Chiesa, Ius Ecclesiae 29 (2017) 372-378. Esta corriente cuestiona asimismo la proliferacion de obispos titulares en las iglesias locales, especialmente los obispos auxiliares.

(32) Cfr. T. J. REESE, Inside the Vatican: the politics and organization of the Catholic Church, Harvard University Press, Cambridge (MA)-London 1996, 147-148.

(33) Cfr. SECRETARIA DE ESTADO, Comunicado, 21-XI-2017.

(34) Es claro que los limites de la Tabella organica y la politica general de personal promovida por la Secretaria de Estado y los organismos economicos, circunscriben la libertad de los jefes de dicasterio para asumir personal nuevo. En este punto, sobre todo en niveles de coordinacion o de principales colaboradores se juega el equilibrio entre el personal que posee una larga experiencia en las tareas mas ordinarias del dicasterio y la sintonia con los superiores en orden a la formacion de un equipo que trabaje en armonia; la cuestion es especialmente relevante en tiempos de reforma, o cuando un jefe de dicasterio o un secretario quiera imprimir un cambio fuerte en los modos de trabajar.

(35) El art. 14 RGCR establece para la asuncion de oficiales que se valore la virtud, la prudencia, la ciencia, y la debida experiencia; para los clerigos, especificos requisitos de edad (entre 25 y 45 anos), buena salud, idoneidad para el puesto de trabajo y el nihil obstat del Ordinario.

(36) Es sabido que en 1995 un obispo espanol (Agustin Garcia Gaseo) instituyo la figura de un Vicario Episcopal personal para los sacerdotes de su diocesis residentes en Roma (cuando 5 trabajaban en dicasterios y 6 estudiaban en entidades academicas romanas). Cfr. ARCHIDIOCESIS DE VALENCIA, Decreto por el que se nombra Vicario Episcopal personal para los sacerdotes diocesanos residentes en Roma y se determinan las competencias de su oficio, 22-1-1995 (Boletin Oficial del Arzobispado de Valencia 362 [1995] 22-24); publicado tambien, con un comentario de H. Franceschi en Ius Ecclesiae 8 (1996) 383-388.

(37) J. HERVADA, Elementos de derecho constitucional canonico, Eunsa, Pamplona 2001, 238-239.

(38) Cfr. ibid, 238-240.

(39) Cfr. J. I. ARRIETA, Principios infor?nadores de la constitucion apostolica Pastor Bonus, Ius Canonicum 59 (1990) 59-81; J. I. ARRIETA, Il governo della Chiesa universale e l'Organizzazione ecclesiastica nel magistero di Giovanni Paolo II, en J. WROCENSKI - J. KRAJCZYNSKI (a cura di), Finis legis Christus?: ksiega pamiatkowa dedykowana ksiedzu profesorowi Wojciechmvi Goralskiemu z orazji siedemdziesiatej rocznicy urodzin, Vol. I, Wydawnictwo Uniwersytetu Kardynala Stefana Wyszynskiego, Warszawa 2009, 155-182; J. I. ARRIETA, Presupposti organizzativi della riforma della Curia romana, Ius Ecclesiae 27 (2015) 37-60; A. VIANA, La potestad de los dicasterios de la curia romana, Ius Canonicum 59 (1990) 83-114; A. VIANA, Sobre el recto ejercicio de la potestad de la curia romana, Ius Canonicum 102 (2011) 531-545; A. VIANA, El problema de la participacion de los laicos en la potestad de regimen. Dos vias de solucion, Ius Canonicum 108 (2014) 603-638; A. VIANA, Elementos de la futura reforma de la curia romana prevista por elpapa Francisco, Ius Canonicum 111 (2016) 271-299; S. F. AUMENTA, L'indole pastorale della Curia romana, Ius Ecclesiae 25 (2013) 685-708; E. BAURA, La divisione di funzioni nella Curia romana, Ephemerides Iuris Canonici 58 (2018) 23-49.

(40) Los entes son heterogeneos en cuanto funciones y necesidades especificas, lo que justifica una adecuacion reglamentaria para ellos. Algunos de sus reglamentos estan publicados y otros no; en realidad no es facil saber cuantos y cuales son los reglamentos de los entes de la Curia romana (cfr. M. PERSIANI, Il lavoro sub umbra Petri, cit., 42).

(41) SECRETARIA DE ESTADO, Aggiornamento del mansionario del Regolamento Generale della Curia Romana, 10-VII-2009, AAS 101 (2009) 741-753.

(42) En el ambito administrativo en lengua castellana la expresion analoga seria "Relacion de puestos de trabajo" o RPT (cfr. J. A. SANTAMARIA PASTOR, Principios de derecho administrativo, Vol. 1, Centro de Estudios Ramon Areces, Madrid 2000, 692-693).

(43) Se trata de personal contratado a tiempo determinado (en principio por un ano prorrogable, sobre la base de necesidades perentorias que explicita el Reglamento general de la Curia romana en el art. 10.1) y los llamados encargos profesionales temporales (de personas especialmente cualificadas, para trabajos especificos). El art. 22 RGCR ofrece orientaciones para quienes ofrecen su trabajo en calidad de voluntarios. En otros reglamentos se preven contratos en practicas o stage (SECRETARIA DE ESTADO, Regolamento per il personale della Radio Vaticana, 6-IV-2002, art. 9).

(44) En principio no incluyen los que implican el mantenimiento material tecnico (electricistas, carpinteros) que se adscriben al Governatorato.

(45) Sobre la diferencia entre los sistemas basados en cuerpos especializados y sistema de asignacion de funciones con base en los puestos de trabajo, cfr. J. A. SANTAMARIA PASTOR, Principios de derecho administrativo, cit., 669-694.

(46) Por otro lado, el sueldo base esta fijado de modo bastante igualitario: la diferencia entre el maximo (Nivel 10) y el minimo (Nivel Io) se encuentra establecido en una relacion 161/100; sobre esta uniformidad y los sistemas ulteriores para atender las necesidades familiares, etc., cfr. M. PERSIANI, Il lavoro sub umbra Petri, cit., 25-28.

(47) Aunque, como en muchos sistemas, el sueldo incluye unos ciertos avances por ancianidad de tipo cuantitativo, esta establecido que el paso del tiempo en si mismo no da derecho a un cambio de categoria (art. 23.1 RGCR) que, como hemos senalado, se halla estrechamente ligado a ciertos titulos academicos y a estrictas politicas de personal.

(48) Estas prescripciones, junto con las que contienen las demas condiciones de idoneidad, se aplican operativamente por medio de la concesion del nihil obstat de la Secretaria de Estado que es exigido para casi todo tipo de asunciones y transferencias de personal (arts. 10, 11, 13, 15, 21, 23, 24 RGCR).

(49) BENEDICTO XVI, Regolamento della Commissione indipendente di valutazione per le assunzioni di personale laico presso la Sede Apostolica (CIVA), AAS 105 (2013) 84-92.

(50) BENEDICTO XVI, Regolamento per u personale dirigente laico della Santa Sede e dello Stato della Citta del Vaticano, 22-X-2012, Bollettino ULSA 20 (2012) (www.ulsa.va).

(51) Nos referimos a dos dimensiones de sostenibilidad. En primer lugar, la economica: como se ha demostrado en diversos sectores civiles tanto del ambito publico como del ambito privado, bajo ciertas condiciones es mas eficiente acudir al mercado de servicios, muy avanzado en los ultimos decenios en los paises mas desarrollados. En segundo lugar, la sostenibilidad en el plano de las exigencias laborales: ya desde antes, pero desde el impulso de la carta de 1982 de Juan Pablo II, especialmente por lo que se refiere al personal laico, se han multiplicado las instancias organizativas y las medidas reglamentarias que acogen las necesidades de estos empleados, asi como un adecuado sistema de vigilancia y, en caso necesario, de sancion. Cfr. M. PERSIANI, Il lavoro sub umbra Petri, cit., con abundantes referencias a fuentes normativas, que manifiestan las relaciones, en algunos puntos muy estrechas entre el sistema de la Santa Sede (Curia romana y Estado Vaticano) y el del estado italiano en cuestiones de seguridad social, pensiones, etc. Sobre el significado y funcion del Ufficio del Lavoro della Sede Apostolica, cfr. G. CORBELLINI, Ufficio del Lavoro della Sede Apostolica, in Diccionario general de derecho canonico, Vol. VII, Instituto Martin de Azpilcueta, Pamplona 2012, 727-733; A. sarais, L'Ufficio del Lavoro della Sede Apostolica, alla luce delle recenti modifiche statutarie e del processo di riforma della Curia Romana, cit.; A. SARAIS, Alarne recenti modifiche allo statuto dell'ufficio del lavoro della Sede Apostolica, Ius Ecclesiae 2 (2017) 491s12; A. M. CAPPELLETTI, Rapporti di lavoro e sicurezza sociale in uno sguardo oltretevere, Liberta, lavoro e sicurezza sociale 1 (2013) 1-19 (http://www2.unimc.it/ ricerca/dipartimentd/dipartimento-di-diritto-privato-e-del -lavoro/liberta-lavoro-e-sicurezza-sociale/working-papers).

(52) Puede recordarse que con ocasion de la "conclusion del mandato quinquenal" (estos son los terminos de la comunicacion oficial) del prefecto de la Congregacion para la Doctrina de la Fe el 1 de julio 2017, se puso de relieve por parte de mas de un observador que la medida debia considerarse extraordinaria, si no insolita.

(53) Recuerdese el desideratum, expresado en terminos normativos, del Reglamento general de la Curia romana: art. 38: <<Quanti lavorano nella Curia Romana attendano attivamente, nei limiti dei propri impegni di ufficio, ad altre opere di apostolato, secondo la propria vocazione specifica>>.

(54) Incisivas consideraciones a este respecto en J. I. ARRIETA, El sistema canonico de seleccion y de provision de cargos, ponencia presentada en el XHI Simposio Internacional del Instituto Martin de Azpilcueta, Las relaciones de servicio segun el derecho canonico y estatal. Oficios, idoneidad, relaciones laborales (Pamplona, del 7 al 9 de noviembre de 2018).
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Title Annotation:ESTUDIOS: LAS RELACIONES DE SERVICIO SEGUN EL DERECHO CANONICO Y ESTATAL
Author:Puig Sanahuja, Fernando
Publication:Ius Canonicum
Date:Jun 1, 2019
Words:12196
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