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Artefactos culturales y alfabetizacion en la era digital: discusiones conceptuales y praxis educativa.

RESUMEN

Modernamente, han surgido diversas elaboraciones teoricas en torno al concepto de <<artefacto>>, desde diversas areas y paradigmas de las ciencias sociales y las humanidades. Sin pretender agotar la revision teorica multidisciplinar, el articulo describe algunos ejes de las discusiones conceptuales y criterios para posibles intervenciones didacticas dentro de las practicas educativas. El concepto de <<cultura letrada>> ha sido puesto en valor por Roger Chartier y otros autores. La nocion de <<artefacto cultural>> ha sido objeto de debate por autores como Holland y Cole. En este articulo se proponen varias aplicaciones de los citados conceptos a la realidad educativa, teniendo en cuenta los cambios sociales y tecnologicos, con particular enfasis en el enfoque artifactual de la literacidad de Pahl y Rowsell.

Palabras clave: artefacto cultural, alfabetizacion, nuevos estudios de literacidad, cultura letrada, cibercultura.

SUMMARY

In modem times, various theoretical elaborations around the concept of <<artifact>>, arose from different areas and paradigms in the social sciences and humanities. Without attempting to exhaust the multidisciplinary theoretical review, the article describes some axes of conceptual arguments and criteria for possible didactic interventions in educational practices. The concept of <<literate culture- has been put in value by Roger Chartier and other authors. The notion of <<cultural artifact>> has been discussed by authors such as Holland and Cole. This article suggests several applications of these concepts to the educational reality, taking into account the social and technological changes, with particular emphasis on the artifactual approach of literacy by Pahl and Rowsell.

Key words: cultural artifact, literacy, new literacy studies, literate culture, cyberculture.

SOMMAIRE

Dans les temps modernes, des elaborations theoriques diverses autour du concept de <<artefact>>, sont nees de differents domaines et de paradigmes dans les sciences sociales et humaines. Sans chercher a epuiser l'examen theorique multidisciplinaire, Particle decrit certains axes des arguments conceptueis et des criteres pour les possibilites d'interventions didactiques dans les pratiques educatives. La notion de <<culture ecrite>> a ete mise en valeur par Roger Chartier et d'autres auteurs. La notion de <<artifact culturel>> a ete examinee par des auteurs tels que Holland et Cole. Cet article suggere plusieurs applications de ces concepts a la realite educative, en prenant en compte les changements sociaux et technologiques, l'accent etant mis sur l'alphabetisation des approche artefactuelle Pahl et Rowsell.

Motscles: artefact culturel, alphabetisation, nouvelles etudes de l'alphabetisation, culture ecrite, cyberculture.

Cultural artifacts and literacy in the digital era: conceptual discussions and educational praxis

Artefacts cultureis et la litteratie a l'ere digitale: discussions conceptuelles et pratiques educatives

1. La TEORIA DE LOS ARTEFACTOS EN SU AMBITO CULTURAL, ESTETICO Y EDUCATIVO

Cuando hablamos de arfefactos hablamos de todo objeto fruto del ingenio bumano, en cualquier area de actuacion y con cualquier fisonomia; puede ser grande o pequeno, eso da igual: asi, una roca es un objeto natural, pero un idolo esculpido seria un artefacto. Los objetos asociados a la alfabetizacion dependen de la cultura material predominante: hablamos, pues, de papel, tinta, boligrafo, libro ..., como hoy se habla de otros dispositivos digitales, por ejemplo, tinta electronica, ebook, etc. Por otro lado, las nuevas practicas culturales, con sus instalaciones y performances, han planteado formas y soportes de lectura y escritura experimentales que desbordan las preconcepciones y los habitos comunes en esta materia, dando lugar a las llamadas nuevas textualidades, que por ejemplo buscan la lectura sinestesica o multisensorial, la posibilidad de leer un texto de forma multisensorial. De modo que los objetos o artefactos esteticos de la poesia visual cada vez mas se liberan de la forma logocentrica para irradiar sus propuestas comunicativas hacia otros discursos y entornos, hacia la denominada transliteratura.

En otro angulo de vision, desde un punto de vista <<expandido>>, y especialmente en contextos de psicologia de la educacion, hablamos tambien de artefactos cuando nos referimos a <<ingenios mentales>>, que cada vez mas siguen la regla general de la evolucion de la tecnologia hacia la desmaterializacion y la miniaturization, es decir, cada vez son mas pequenos y su interfaz material mas ligera y facil de manejar, como ocurre con las tabletas. De hecho, se ha acunado el concepto de mentefacto (Huxley, 1955; De Zubiria, 1997) en el campo de la pedagogia conceptual y tambien para describir las representaciones visuales de conceptos tales como los organizadores graficos. Pero tanto los mentefactos como los llamados sociofactos en realidad lo que quieren decir es la presencia de <<construcciones>> que no son tangibles o materiales, ya sean relaciones de parentesco, representaciones de creencias o una estructura proposicional, frente al concepto clasico de artefacto como objeto con soporte fisico o material.

Dada, pues, esta amplitud de matices, procede hacer una deconstruccion del concepto a fin de conciliar, si es posible, algunas de estas aproximaciones y ofrecer un apoyo a propuestas de intervencion estetica, cultural o educativa, en tanto que una de las dimensiones propias de las ciencias sociales es no solo describir sino transformar los entornos conforme, en este caso, a paradigmas de emprendimiento social, que es donde esta tematica esta cobrando actualidad.

2. LOS ARTEFACTOS CULTURALES Y LA ALFABETIZACION

Dentro de los Nuevos Estudios de Literacidad (Cassany, 2006) los eventos letrados se descomponen en elementos como los escenarios, los participantes, las rutinas y los artefactos. Este nuevo concepto involucra todos los objetos que son elaborados de forma artificial, esto es, que conllevan tanto una manufactura como un diseno intelectual, por asi decir. En la cultura escrita el artefacto por excelencia es el libro, en sus diferentes formatos -desde el codice a la tableta-, que han ido jalonando la historia de la lectura. Pero la historia de las tecnologias del papel y del mundo audiovisial y digital han demostrado como tecnologias que en su origen no se inventaron como vehiculo de lectura y escritura han devenido sin embargo en grandes artefactos alfabetizadores: el movil, por ejemplo.

Debemos a Holland y Cole (1995) la elaboracion de una teoria del <<artefacto cultural>> que supone una sintesis entre los conceptos de la escuela rusa (Vygotsky, 1994) y otras aportaciones de las ciencias sociales. Los artefactos culturales son sin duda piezas basicas del engranaje del ser humano con el mundo fisico y de las personas entre si. Un rasgo esencial es su apertura o bifrontalidad: son al mismo tiempo materiales e ideales (es decir, conceptuales o simbolicos), es decir, tienen una base tangible pero a la vez son intangibles, porque funcionan creando y adquiriendo significaciones. Un palo, una pluma, un lapiz, un punzon ... son herramientas que comparten la posibilidad de <<escribir>> al aplicarse sobre distintos soportes (arena, papel, piedra ...), pero que cuyo significado sociocultural excede su propia base tecnologica. Asi, que un libro se categorice, para la comunidad, como una guia de telefonos, un periodico desechable o como una escritura sagrada revela el plus de significacion que se le confiere a cada objeto en funcion de tales atribuciones culturales.

En efecto, Holland y Cole (1995) vinculan el concepto de cultura y el de artefacto cultural de forma muy estrecha. La cultura es a las personas lo que la biosfera es a los animales, una especie de semiosfera (Lotman, 1979) en que crecen a partir de las construcciones modulares de la mente y de los contextos culturales de la accion. Y donde los artefactos son el mundo material e ideal que les rodea, con los sentidos atribuidos por una tradicion y un contexto.

En consecuencia, ambos conceptos se interpenetran. La cultura seria, pues, un deposito vivo de <<los artefactos de las generaciones precedentes>>, somos lo que somos a partir de las <<construcciones>>--en el mas amplio sentido de la palabra- de nuestros antepasados. Nuestra forma de vivir, calles, escuelas, campos, pero tambien nuestros imaginarios sociales (leyes, creencias, pensamiento, arte y literatura [Castoriadis, 19991), son el fruto de todo ese quehacer de siglos, plasmados en artefactos culturales aun visibles entre nosotros, algunos de ellos transmutados, por ejemplo, un <<grifo>>, pero que conserva en su propio nombre el vestigio de una cosmovision anterior donde el objeto y la creencia--el animal mitologico--eran una misma cosa.

Por otro lado, la definicion de artefacto cultural nos revela su pluridimensionalidad, al subrayarse que se trata de un aspecto del mundo material con un uso recordado colectivamente. En otras palabras, lo que conocemos como un soporte dado, por ejemplo un libro o el grifo del ejemplo citado, es un objeto material (esfera de la cultura material) que es usado o apropiado por alguien (esfera de la individualizacion, del ingenio o emprendimiento), y que se conserva en relacion a unos valores que forman parte de una herencia cultural o memoria colectiva (esfera de la memoria o del patrimonio) y que son asumidos, ensenados o reconocidos como tales por parte de la comunidad (esfera de la instruccion o la socializacion). Por todo eso, el objeto <<libro>> o <<grifo>> es parte fundamental de nuestra cultura, es decir, de la cultura escrita, a diferencia de una sociedad agrafa, de nuestra cultura del agua, que ha creado conducciones de agua con un dispositivo de salida o regulacion, pero no formaria parte de un <<deposito de artefactos>> con otros esquemas, en ambos casos.

Siguiendo a Olson (1994), recuerdese que el principal rasgo del pensamiento letrado es que trata de representaciones como afirmaciones, ecuaciones, mapas y diagramas y no del mundo en si mismo, en coherencia con lo que las neurociencias describen sobre el funcionamiento cerebral, que, por otra parte, no puede entenderse sin los distintos contextos culturales que lo moldean. Desde esta optica, la propia mente (entendida como autoconciencia) es un gran artefacto cultural formado y modelado en contacto con los productos de las actividades letradas presentes y pasadas, capaces de crear todo tipo de construcciones. Igual que, en el campo concreto de la alfabetizacion, las practicas letradas son las que crean identidades lectoras concretas (v.gr. lectores expertos, ocasionales, no lectores), en el campo social en el sentido mas amplio, es la impregnacion con la cultura como artefacto social la que crea una identidad, en juego o en interaccion con todas sus <<construcciones>>. Como con un mecano o con el juego de piezas <<Lego>>, las posibilidades son infinitas, pero los resultados siempre dependen del momento, los agentes, los escenarios, el tipo de actividades, etc., es decir, todos los componentes que definen los event literacy o eventos letrados, las practicas de lectura y escritura.

El artefacto, asi considerado, no solo tiene utilidades inmediatas o <<cercanas>>, sino que confiere identidad, pertenencia y, en distinta medida, autoconciencia. En efecto, la integracion en la cultura letrada nos provee de una identidad, nos hace pertenecer a una comunidad y sus codigos y artefactos. Por ejemplo, en el caso de los llamados <<ninos salvajes>>, se observa bien como la naturaleza del ser humano solo se realiza o completa en el seno de cultura que lo recibe. La comprension y aprehension (en el sentido etimologico) del mundo depende del sistema simbolico del grupo que lo acoge, y sin ese vinculo social la construccion del sentido es imposible.

En un sentido mas global y abierto, debemos concebir la cultura escrita como un conjunto tanto de procesos como de productos y competencias, es decir, el

ensemble des activites humaines qui impliquent l'usage de l'ecriture, en reception et en production. Elle met un ensemble de competences de base, linguistiques et graphiques, au service de pratiques, qu'elles soient techniques, cognitives, sociales ou culturelles. Son contexte fonctionnel peut varier d'un pays a l'autre, d'une culture a l'autre, et aussi dans le temps (Barre de Miniac, 2004: 31).

Con todo ello enlazamos con las tesis del antropologo J. Goody (1996): el lo ha llamado litteratie restreinte o elargie, cultura escrita de uso restringido o bien expandido, extendido. Segun Goody, es la irrupcion de la cultura escrita lo que acelera los cambios sociales, originados en las culturas antiguas con los excedentes agricolas o la cultura de las ciudades, para determinar una especie de <<tecnologia del intelecto>>. Es decir, si bien al principio la escritura sirvio para gestionar estos excedentes, con el tiempo permitio el paso, seguimos las ideas de Havelock (1996) acerca de la oralidad y su sistema de transmision y repeticion de la informacion, hacia un modo nuevo donde los mensajes se podian re-escribir y repensar por un mismo sujeto, dando origen asi a la <<conciencia del yo>>, a la emergencia de la subjetividad.

La asociacion entre cultura escrita y tecnologia del intelecto se explica no solo por el surgimiento de unos nuevos utiles de escritura o soportes de la misma sino tambien por la formacion requerida en nuevas competencias, un uso nuevo de la vista, y la produccion de artefactos culturales nuevos, como los libros y los pergaminos, que son guardados, consultados o compuestos conforme a unos determinados saberes: Goody pone en cuestion las preconcepciones que establecen la bipolarizacion tradicional entre oralidad y (usos de la) escritura.

La <<literacia restringida>> encaja bien con los usos deficitarios, como lo que se conoce incluso como <<analfabetismo funcional>>. La <<literacia extendida o expandida>>, en cambio, es otra manera de llamar a la <<cultura letrada>>. Goody rechaza la biparticion entre estos dos dominios, oralidad y escritura, al contrario, muestra como ambos mundos se <<contaminan>> e interpenetran, asi, afirma que <<la performance orale dans les societes de l'ecrit est influencee par la presence de l'ecrit>> (ibid em). En todo caso, saber, escribir y poder son ambitos interconectados. La relacion entre tecnologia del intelecto y artefactos ilustra las distintas etapas de la historia de la alfabetizacion. En la etapa de la cultura manuscrita, el scriptorium medieval constituia un universo de objetos bien conocidos.

La etapa de la cultura tipografica supone otra tecnologia, otras practicas, otros artefactos: la imprenta, el editor, las pruebas, etc., configuran otro mundo diferente al del amanuense. Si, como se ha dicho, Internet, en la etapa de la cultura postipografica, supone un vuelco semejante al de la Imprenta no es solo porque se haya convertido en la imprenta del siglo xxi, sino porque han variado las formas (el texto electronico, el hipertexto) y las relaciones (el lector no es ya un receptor pasivo sino un <<prosumidor>> y ello se ha intensificado con las herramientas de la web 2.0).

3. LOS ARTEFACTOS EN EL AMBITO DE LAS PRACTICAS Y LOS MATERIALES EDUCATIVOS DE LECTURA Y ESCRITURA

Es un lugar comun hablar de los origenes de la escuela como hija de la cultura letrada y de la imprenta, igual que no es menos verdad que los ninos y jovenes actuales son hijos de una cultura digital y mediatica que los convierte en lo que se ha llamado <<nativos digitales>> (Prensky, 2005). Sin embargo, como veremos, cultura letrada y cibercultura no son polos antagonicos. Si es cierto que estando a caballo, pues, entre los textos impresos y los textos electronicos, la confusion se extiende sobre muchos jovenes, porque solo saben hacer un uso epidermico de ambos mundos y porque hay tambien un relativo desconcierto entre los propios profesionales de la educacion sobre las mejores vias para conciliar ambos mundos.

De una cultura donde se apilaban los libros en estantes o mesas, a las que accedia el usuario, y donde la informacion estaba depositada en estos soportes, hemos pasado a los nuevos escenarios. En efecto, la fractura cultural se hace mas evidente cuando contrastamos los escenarios clasicos y los mas emergentes, tanto en terreno educativo como cultural: de las bibliotecas o salas de estudio con enciclopedias y libros apilados, hemos pasado a aulas con la hegemonia ahora de los dispositivos informaticos y con incluso una disposicion espacial diferente. La suplantacion parece brusca, pero lo cieno es que entre los nuevos artefactos y los nuevos escenarios el eje parece desplazarse hacia lo tecnologico. La percepcion del estudiante es que los viejos escenarios y artefactos (el libro, la mesa de escribir a mano, el espacio para contar cuentos ...) estan obsoletos, y que la <<ciencia>> les va a venir por una via <<digital>>, como si hubiera una <<maquina maravillosa>> que obviara los propios procesos cognitivos, hasta tal punto la feticbizacion de la tecnologia es una constante entre los mas jovenes.

El problema, pues, puede radicar en la excesiva dependencia, y el olvidar que la mente letrada se caracteriza por desarrollar el pensamiento critico y creativo, lo cual implica un proceso de autoconciencia (Olson, 1994), es decir, dirigirse hacia el interior, hacer preguntas, hipotetizar, repensar (releer) las cuestiones, algo caracteristico de la cultura escrita, y que no puede ser suplantado ni por el ordenador ni por Internet, porque estos no pueden pensar por nosotros. La diferencia esta en entender que estos medios, por potentes que sean--y lo son--son en gran medida <<protesis>> y no <<sustitutos>> de la accion basica educativa, que no se limita a ensenar, por parte del profesor, o a aprender/construir, por parte del alumno, sino a interaccionar, compartir, colaborar y dar respuestas activas a los problemas e interrogantes. Esto se contradice con ciertos usos de estas <<generaciones interactivas>> (Bringue y Sadaba, 2008), puramente individualistas, incluso cuando son mas transgresoras.

Parece evidente que hay que desarrollar habilidades que no dependan solo del uso de tecnologias, sino que usen estas como herramientas, en combinacion con otras, como los propios libros o los otros medios, por ejemplo, se habla de que hay que saber combinar las actividades que tienen como foco las redes sociales, pero tambien las que implican el <<conocimiento cara a cara>>. Reivindicar la cultura escrita en su totalidad, no solo una parte (los libros de un lado o la cultura digital del otro), es tambien ensenar a amar la cultura escrita abarcandola en la totalidad de sus manifestaciones, pues, como nos recuerdan Barton y Hamilton (1998) hay practicas de lectura y escritura que son mas visibles y prestigiadas que otras, pero esto no se debe a su naturaleza intrinseca o a supuestos criterios de calidad, sino a otros factores mas ligados al estatus o a la valoracion social. Por ejemplo, los llamados <<egodocumentos>> (Castillo, 20105) por los historiadores (i. e. textos centrados en el <<yo>>, diarios, agendas, memorias, biografias, historias de vida ...) rara vez traspasan del ambito de lo privado o lo familiar, a pesar de que sabemos que <<toda vida merece ser contada>> y que son textos modelicos en tanto que narrativas identitarias y memoria de estratos sociales mas <<invisibilizados>>, por ejemplo, sectores desfavorecidos de diferentes adscripciones.

Por su parte, el cuento popular ha tenido siempre gran exito porque, como dice Benjamin (1973, 303), es la <<experiencia que corre de boca en boca>>, es decir, tiene una dimension colectiva que sin embargo cada uno es capaz de apropiarse, de personalizar e interiorizar para sus propias necesidades y aspiraciones. Ahora bien, para tener la posibilidad social de tener una palabra propia es clave el construir una escucha, de ganarse una escucha (1). La cultura letrada multiplica estas posibilidades porque en realidad cada texto, cada genero, cada autor es una posibilidad de autoafirmacion a traves de la apropiacion que cada uno hace de los mismos, frente al mensaje plano y estereotipados de los medios de comunicacion. Como argumenta Italo Calvino (1992), los clasicos lo son porque sus propuestas siguen llenandonos de interrogantes, de enigmas pendientes de resolver, para lo cual releemos sus mensajes desde nuestras propias mentalidades y contextos de hoy, es decir, los actualizamos y comentamos continuamente.

Por tanto, la cultura letrada no debe reducirse a un pasado libresco, ni a lo erudito, ni a un bagaje de citas, ni tampoco se personifica en un bibliofilo o en un sabio aislado del mundo, sino es todo ese universo de conocimiento compartido (no solo la literatura sino el pensamiento, las ciencias, la historia, el derecho...), susceptible de moldear la <<mente letrada>> (Olson), la que explora e indaga, la que conforma a la postre una (auto)conciencia. Por otro lado, <<leer hoy es un monton de practicas diferentes. Primero, practicas historicas que no han desaparecido y que se superponen a las mas modernas>>1 2. No se puede pues hablar de lectura o alfabetizacion en singular sino en plural. La cultura academica y escolar ha primado, en el contexto europeo, ciertas practicas, por ejemplo, de entrada, un libro era mas encomiable que un tebeo. Por otro lado, la lectura se encuentra fragmentada, es decir,
   cada institucion no tiene que ver con las otras; la escuela no
   tiene nada que ver con la biblioteca, la biblioteca no tiene nada
   que ver con la escuela, los intelectuales no tienen nada que ver
   con la lectura de la gente, la gente no tiene nada que ver con los
   intelectuales; la relacion de los diversos sectores que tienen que
   ver con la lectura es nula. Segundo: Ni la oralidad, ni la cultura
   oral, ni la cultura de la imagen aparecen como claves del mundo de
   lectura. Tercero: todo lo que se habla de leer como parte de un
   ejercicio de participacion ciudadana queda completamente anulado y
   no se ve ni en la escuela ni en las bibliotecas; la nocion de
   lectura es una nocion instrumental que esta muy ligada a la funcion
   o bien escolar, o bien despues, la funcion laboral (3).


Las consecuencias de tal situacion son claras: si la lectura es plural, poliedrica y fragmentada, la percepcion de los alumnos no es menos atomizada e interrumpida. Se echa en falta un hilo conductor que ponga en valor todas estas distintas practicas y <<fragmentos de realidad>>, y este hilo conductor solo puede ser uno: el mediador, el maestro. Ahora bien, la cibercultura no es precisamente propicia a estos planteamientos. Si se nos permite la comparacion con lo que ya ocurriera con los postulados protestantes sobre la lectura de los textos sagrados, si no se admite, por regla general, la figura de un intermediario y se tiende a un <<libre examen de los textos>>, entonces entenderemos la profusa selva de la cibercultura. Se comparten las experiencias (por ejemplo, los moderadores, los <<beta-readers>> de muchas paginas de la denominada fan fiction), pero no se admite un canon de interpretacion ni se establece una jerarquia interpretativa. De hecho, un cibernauta <<novel>> puede incursionar en la Red en paginas de sectas o similares que den versiones disparatadas, y, para ese internauta, seran testimonios colocados casi al mismo nivel que otras paginas mas fiables.

Admitir la diversidad de continentes (por ejemplo, la cultura del <<papel>>, el libro, las tapas, la textura de papel, etc., lo mismo que los nuevos dispositivos creados al amparo de la cultura digital) no soluciona este problema de la posible manipulacion de los contenidos. Con todo, parece logico que derivemos hacia una cultura hibrida, que <<albergue>> lo mismo a las nuevas y a las viejas tecnologias. La realidad impone la necesidad de vivir en esos dos mundos, de adoptar una mentalidad <<anfibia>> que le permita, eclecticamente, tomar lo mejor de los dos ambitos, puesto que estamos ante una cultura ya irremediablemente hibrida. Las formulaciones excluyentes o restrictivas de cultura letrada no resisten un analisis exigente, como tampoco lo resiste la banalizacion de la cibercultura; al contrario, es preciso trazar los puentes o vias de conexion entre ambas realidades y sacar las conclusiones pertinentes. Detras de las propias modas audiovisuales, de fenomenos aparentemente llamativos (por ejemplo la reciente compra de Marvel por parte de Disney) se esconden no solo aspectos empresariales o economicos, sino la propia raiz de la cibercultura como cultura emergente que necesita otra mirada, y que se va a beneficiar de la cultura letrada, igual que esta, en su dia, se apropio de la cultura oral.

El problema sigue siendo el que plantea Chartier (1994): como pasar de una lectura salvaje de objetos no canonicos o no reconocidos/prestigiados como lectura por parte de la tradicion letrada. Daniel Link (1997), por su parte, vislumbra soluciones, desde el momento en que Internet y la cultura letrada son mas aliadas que esta y la cultura industrial o audiovisual de los medios masivos, que solo parecen ofrecer <<entretenimiento anestesico>>. Por ejemplo la cultura digital esta exigiendo un grado mayor de implicacion y participacion, es decir, no solo ve a los receptores como <<consumidores>> sino como <<prosumidores>> (Quain 2002), es decir, como productores y consumidores a la vez.

4. ARTEFACTOS EDUCATIVOS PARA EL SIGLO XXI

Sabemos que en realidad el mundo de la comunicacion verbal se compone de <<flujos textuales>> que crean una dinamica desde la produccion a la recepcion de los textos, y a la que no es ajeno precisamente el problema de los continentes o formatos, pues el <<recipiente>> por asi decir no es solo un contenedor de textos sino que condiciona fuertemente el texto, como ha puesto de evidencia la historia de la lectura. Por eso Chartier ha hablado acertadamente de la textualidad del libro y de la materialidad del texto, de tal forma que el artefacto de lectura/escritura ahorma el texto, igual que este se ve condicionado por el formato material final. Por ejemplo, la narracion serial, que empieza con las novelas por entregas, se ve alentada ahora por toda la revolucion digital, donde podemos grabar una serie de ficcion y verla <<a demanda>>, cosa que no era posible con el cuentacuentos clasico.

Puesto que los artefactos son simultaneamente ideales (conceptuales) y materiales, se ha hablado de Internet no solo como una tecnologia sino como un artefacto cultural. Y si las protesis o los gadgets, como las gafas o los marcapasos, son artefactos o extensiones de nuestro cuerpo, sin duda Internet y todos los dispositivos de la nueva era digital (moviles, PDA, Ipad, etc.) son la <<protesis>> mas extensa, pues nos permiten ampliar nuestra percepcion y nuestro pensamiento a ambitos cada vez mas amplios de la realidad.

La forma y funcionalidad de estos artefactos esta cambiando continuamente, asi un movil ha pasado de ser un telefono a muchas otras funciones. De modo analogo, ciertas <<construcciones>> mentales, como por ejemplo un grafico, croquis o esquema que alguien podia llevar en forma de mapa, cuaderno, etc., se desarrolla ahora en multitud de soportes y modalidades. Asi, Google Maps, por citar un caso, crea multitud de formas cartograficas que van desde la foto al mapa rotulado, e incluso la llamada cartografia conceptual nos permite un pensamiento no ya individual y lineal sino global y colaborativo a traves de software como mindmand y otros.

Ahora bien, distintos grupos sociales poseen interpretaciones radicalmente distintas de un artefacto. Asi, se ha hablado de youtube, por ejemplo, como un artefacto sociotecnico que ha recorrido diversas etapas. Primero, fue una invencion que se perfecciono para pasar de ser un sitio de intercambio de videos a una red social:
   Un artefacto puede ser producido y desarrollado por ingenieros,
   cientificos o aficionados talentosos. Pero cuando sale a la luz es
   resignificado por diferentes grupos e individuos, cuyos intereses
   pueden y suelen ser diferentes a los inicialmente pensados por los
   inventores, y hasta entrar en conflicto unos con otros. La
   popularidad de YouTube muestra que ciertos problemas
   tecnocientificos sin duda fueron resueltos. Pero tambien da cuenta
   de una sociedad que ya venia hacia tiempo demandando mas
   superficies que lineas y practicando diversas formas del muy
   americano <<do it yourself>>. YouTube aglutina sistemicamente un
   conjunto de actores de origen humano (proveedores, anunciantes,
   inversores, corpus juridicos, entre otros), los movimientos a favor
   del software libre, las licencias Creative Commons y otras formas
   de expresar que compartir ni es delito ni es inapropiado, tambien
   son parte importante del contexto donde este tipo de sitio puede
   tener su mayor exito y tambien su mayor resistencia (4).


Ciertamente, si distintos grupos sociales poseen interpretaciones radicalmente distintas de un artefacto, tambien sucede que son los grupos mas relevantes de una sociedad, en un area determinada, los que dan significado al artefacto. Es lo que ha ocurrido en el campo educativo: la educacion y la universidad, herederas al fin y al cabo de una ensenanza oral y logocentrica, de la lectio escolastica, han ido creando sucesivos artefactos expositivos y reproductivos de los discursos canonicos, el libro y el cuaderno, por ejemplo.

Las practicas y los materiales educativos actuales revelan un mundo diverso y heterogeneo, donde ademas no caben patrones ni generalizaciones sobre la eficiencia de tal o cual metodo/material; por el contrario, los entornos educativos deben estudiarse de forma <<situada>>, contextualizada, y es solo en ese marco donde cabe estudiar las distintas modalidades de practicas y artefactos.

Las representaciones de las practicas de lectura en subcomponentes basicos, como los escenarios, los agentes, las actividades y los artefactos mismos, permite resituar estos no solo como simples aditamentos sino como elementos mediadores que otorgan sentido a una actividad: un folleto, por ejemplo, es muy distinto si se refiere a un master universitario que a una promocion de rebajas. Para el primer caso un grupo lo interpreta como un plan de estudios o un contrato de obligaciones, enmarcable en el contexto mas amplio de la universidad; para el segundo caso, el folleto puede ser percibid o como una hoja volandera que anuncia una ganga y que solo tiene un valor <<hic et nunc>>.

Los imaginarios sociales (Castoriadis, 1999: 61) tambien han creado imaginarios educativos, donde el estudiante, segun sea la filosofia de partida, es un receptor mimetico (tomador de apuntes), o un constructor de tipo cognitivista (uso de mapas conceptuales), o alguien que comparte y crea coiaborativamente su aprendizaje mediante lo que se ha llamado el conectivismo o conexionismo (uso de la web 2.0). Las practicas y los artefactos educativos no pueden ser entendidos fuera de estas distintas mentalidades y contextos, pues si lo que a un profesor le interesa es ensenar a pensar, a aprender o a crear, las practicas letradas seran radicalmente distintas a las de una ensenanza expositiva tradicional.

En la medida en que todos interpretamos y co-construimos los significados, las situaciones de ensenanza-aprendizaje deben ser analizadas como actividad conjunta, como dialogo en el sentido en el que lo define Bajtin (1974). Esto, en el campo de la educacion literaria y artistica, es particularmente evidente, pues no se trata solo de otorgarle su parte de responsabilidad en el aprendizaje al alumno sino de ensanchar el campo de accion al entender que los referentes del aprendizaje literario no son solo la relacion autor-texto sino el otro eje, texto-publico.

Este ensanchamiento de los referentes de la educacion literaria implica introducir de lleno la escritura como un espacio de creatividad social, que ademas supone para algunos, en la linea de Paulo Freire, una forma activa de compromiso, tal como explica Martin Barbero (2005):
   Hay que pasar a las lecturas. Para hacerlo hay que pasar por un
   nivel mediacion que es la escritura. La inmensa mayoria de los
   documentos establecen como fundamental a la lectura, no la
   escritura. Hay como una especie de <<frase de calle>> que dice que
   saber leer y escribir van juntas. Pero todas las politicas son
   politicas de lectura; una biblioteca, por ejemplo, no tiene
   politicas de escritura, ni la escuela tampoco. Las politicas son de
   lectura y de lectura primaria, de lectura pasiva, de lectura
   instrumental. Hoy dia para ser ciudadano, necesitamos no solo saber
   leer, necesitamos saber escribir. Hemos entrado a la sociedad en la
   que la metafora del escribir se ha hecho real en la virtualidad
   digital. Tu no puedes usar el computador sin escribir. Si tu no
   sabes escribir, tu no puedes disfrutar del computador, ni del
   internet. Se requiere de una lectura que capacite para asumir la
   palabra, para expresarse, para escribir. ?Que significa? Apropiarse
   de la lectura es hacer de la palabra un modo de presencia social,
   un modo de intercambio activo y de interaccion social.


Hoy dia, la lectura puede ser enormemente evasiva, implosiva; vea como esta el mundo, como esta la sociedad, mejor me refugio en la lectura; la lectura puede ser un refugio de impotentes, sobre todo politicamente. Yo creo que realmente la clase media, que es la que mas lee, lo hace para olvidar, lee para no pensar el pais, para evadirse de la realidad, del pais, del mundo. La escritura es la forma de salir de la impotencia, el modo de asumir la palabra, de hacerla real (5).

Debemos, pues, interrogar a la realidad para buscar nuevos sentidos a las practicas y a los artefactos educativos, para usar aquellas de forma <<comprehensiva>> (i. e. abarcadora de distintas realidades y demandas sociales y personales) y estos de forma heuristica, capaces, pues, de revelarnos nuevos sentidos.

A este respecto, Castoriadis habla de dos facetas complementarias del lenguaje: Legein, reunir la informacion, agrupar, comprender a partir de todo lo que podamos recibir y entender (y eso forma parte de los artefactos que vienen pautados socialmente y traen una historia consigo), y del otro, Teukhein como forma de hacer, actuar, construir. En ambos casos, el docente tiene un papel estrategico: debe orientar en el sentido de como conectar todo lo que llega al estudiante, y debe orientar tambien en las practicas. De este modo, en el primer caso, debe ayudar particularmente en todo lo que se conoce como tecnologia del intelecto, ensenar a pensar, a aprender, a crear; en el segundo caso, debe ser como un experto <<bricoleur>>, pues como ni las situaciones ni los contextos de aprendizaje son estandar, debe ser el mismo un modelo de bricolaje al seleccionar sus <<artefactos>>.

Es lo que algunos autores (Brown, Lewis y Harcleroad, 1975) denominaron <<produccion local de recursos>>. Esto, en cierto modo, no es nuevo, y ya existe en la literatura pedagogica una tendencia a hablar de materiales autonomos, autoinstructivos, etc., adaptados a diferentes contextos. Lo que suele faltar es la praxis didactica, la aplicacion coherente a la hora de elegir unos recursos o de como elaborar materiales que sean adecuados, versatiles y baratos para situaciones especificas de aula, sin que tampoco sean el simple pastiche de materiales preexistentes en el mercado, como viene ocurriendo en algunos casos.

No se trata, pues, de entrar en competencia con el material especializado de las editoriales, sino de implementar recursos que vayan realmente en la linea de un material plural, donde editoriales y material cocreado por profesores-alumnos tengan cada uno su sitio y su sentido. La escuela actual debe ser capaz no solo de recibir recursos sino de adaptar otros y producir ella misma algunos de sus materiales. Tambien es una alternativa al consumismo, a la marca de fabrica, a la produccion en serie, porque lo que hace es optimizar unos recursos existentes y fabricar con ellos otra cosa o dar otra funcionalidad a un objeto preexistente. Hay materiales y equipos didacticos de todas las areas curriculares, que se compran en el mercado y que son como artefactos cuasiperfectos, cerrados, que dejan poco margen a ser completados de forma diferente a como vienen pautados. Por el contrario, hay recursos disponibles dentro de la comunidad educativa y/o de su entorno de un valor insospechado. El profesor, como el medico, solo puede prescribir la practica/artefacto apropiados una vez hecho el diagnostico, conocido el paciente y su entorno, y en forma provisoria, con un seguimiento.

La sala letrada o el aula eficiente no es la que mas aparatos y/o libros tenga sino aquella que permita desarrollar mejores practicas e integrar artefactos mas flexibles, por eso una biblioteca o una sala de ordenadores en silencio donde solo se oiga el ruido del teclado o del pasar de las paginas no son precisamente modelos de salas letradas. Si lo son mas los cafes-tertulia, las ludotecas, los rincones de lectura, los seminarios y espacios de conversacion y de co-creacion de contenidos.

Las salas letradas no son solo esos espacios llenos de estimulos (alfabetos, pared de palabras, etc.) propios de la educacion infantil; las salas letradas no deben estar empapeladas de textos sino de practicas y artefactos orientados a un aprendizaje dialogico, donde lo oral, lo impreso, lo audiovisual y lo digital en fin se superpongan como continentes o muebles de un salon que hay que habitar y apropiarse. La experiencia autentica, los textos autenticos familiares, privados (las escrituras ordinarias) deben introducirse en este habitat, por ejemplo, un producto cualquiera, y sobre el aplicar la metodologia ABP (o PBL, Project Based Learning) u otra similar. De este modo, una sala de clase, basada en estas metodologias de proyectos o problemas, se convierte en un espacio de lectura de la realidad a traves de diferentes aproximaciones y herramientas, donde es mas facil de producir ese aprendizaje liberal de que habla Oakeshott (2009), a traves precisamente del cruce de discursos y lenguajes.

El haber focalizado la reflexion en algunos puntos no debe hacernos olvidar el sentido amplio o expandido del concepto que nos ocupa, asi, cabe hablar igualmente de <<instrumentos psicologicos>> o <<artefactos psicologicos>> en la medida en que, por ejemplo, la dinamica de grupos es tambien categorizable como un instrumento, desde una perspectiva psicopedagogica (Kozulin, 2000).

5. LA SINTESIS NECESARIA: HACIA UN ENFOQUE ARTIFACTUAL DE LA ALFABETIZACION Y SUS IMPLICACIONES EDUCATIVAS

Segun el citado enfoque de los Nuevos Estudios de Literacidad (Cassany, 2006) una buena parte de las practicas de lectura bien se pueden describir a la luz de los artefactos culturales que se crean. De hecho, la literacidad clasica se definia a partir de las competencias que podian ser utiles para el manejo de los soportes de lectura convencionales--basicamente el libro o material escriturario en todas sus variantes, desde un cuaderno a una enciclopedia, plumas y otros accesorios--, pero la literacidad electronica involucra otro tipo de dispositivos.

El enfoque artifactual de la alfabetizacion (Pahl y Rowsell, 2011) propugna la multimodalidad, lo cual implica en el caso de la alfabetizacion enfrentar a los alumnos no solo con la lectoescritura convencional sino con las otras culturas, la oralidad, la cultura mediatica y la cibercultura, ambitos donde precisamente hay un universo de artefactos distintos a los de la cultura letrada, por ejemplo la caratula de un video, un hipertexto o una performance acompanada de una serie de objetos (v.gr. kamishibai, tapetes de lectura, etc.). Es decir, se contempla el mundo objetual desde una perspectiva mas amplia, incorporando otros canales, soportes, texturas, y propiciando con todo ello una reflexion y asumir un punto de vista critico. De este modo, se trata de apartarse un poco de las cosificaciones propias del mundo de la cultura letrada clasica, por ejemplo, la lectura y la escritura no se <<anclan>> solo en el formato libro, sino dentro de todas las practicas y soportes de la comunidad.

Es un enfoque coherente con las recomendaciones de la UNESCO sobre la alfabetizacion situada, esto es, sobre usar los entornos de proximidad como focos de la alfabetizacion, y eso debe incluir a los objetos propios de ese contexto cultural. Pero, yendo un poco mas alla, esa aproximacion busca conectar los objetos con la vida de los individuos y las comunidades, por ejemplo, las fotografias, maquinas de coser u otros enseres domesticos que cuenten historias de migracion, o cualquier otra historia significativa, que evoquen narrativas de personas, de grupos, de empresas ..., es decir, todo lo que sea socialmente significativo en ese medio, y que no puede pasar por alto como parte de su tradicion alfabetizadora. Podemos poner ejemplos relativamente simples: es cierto que el canon escolar es mas o menos homogeneo, pero tambien es verdad que cuando se eligen unos textos por parte de una comunidad escolar, a menudo son revestidos de objetos que son precisamente los significativos de ese ambiente. Pensemos en una dramatizacion o en un museo del cuento a proposito de un cuento clasico: las comunidades los materializan con tecnicas de bricolaje, y en esa adaptacion surgen esos objetos enraizados en el medio. De hecho, Pahl y Rowsell recomiendan la narracion de cuentos como formas de crear espacios de aprendizaje <<ad hoc>>.

En conclusion, deberiamos dar por sentado que lo sustancial no son las tecnologias ni los dispositivos mas novedosos en si sino el tipo de practicas culturales que se generan, porque esas practicas si que son determinantes a la hora de tipificar la cultura. Incluso, en el enfoque artifactual que acabamos de describir, la cultura material que debe primarse no es la estandar sino la que este mas cercana y mas enraizada con el alumno y su entorno. Y eso tiene que ver no solo con los artefactos materiales sino tambien con los mentales, por eso, recomiendan partir de los relatos y objetos biograficos como el caso que citamos de las fotografias, es decir, todo lo que este mas ligado a la vida cotidiana, en un enfoque global que se acerca mucho a la perspectiva etnografica. Precisamente, uno de los lemas de esta es <<hacer visible lo invisible>> y es cierto que hay muchas practicas y objetos que pasan desapercibid os y que sin embargo son nucleares para la alfabetizacion, por ejemplo, los post-it como ejemplos de objetos y escrituras fragmentarias que se asocian a los recados de la compra, las notas dejadas sobre una pagina en revision, etc.

Reivindicar el mundo de los objetos, de la materialidad como fuente de la alfabetizacion es una manera de <<construir comunidad>> y un marco critico de indagacion y reflexion, mas alla de las preconcepciones, pues de lo que se trata es de ayudar a transformar en positivo la comunidad a traves de artefactos materiales y mentales, por ejemplo, creando <<artefactos digitales>> con la historia de la comunidad.

Aunque Pahl y Rowsell aducen diversos ejemplos propios del mundo anglosajon, podriamos poner un ejemplo concluyente desde el punto de vista de nuestro patrimonio cultural. Acercarse al mundo de los textos de Pablo Neruda no seria solo, segun este enfoque, leer sus poemas en una edicion estandarizada. Deberiamos poder recorrer con el sus propios objetos, que tanto hablan de su singladura vital, de Chile, de America y, finalmente, de su relacion misma con Europa y Espana: Neruda fue un coleccionista de objetos tan singulares como mascarones de proa, barquitos armados dentro de botellas, brujulas, libros sobre pajaros y plantas, narraciones de viajes y todo un sinfin de artefactos maravillosos que se convierten ipso facto en objetos y fuentes de alfabetizacion para quien se acerque a conocer su mundo, tanto o mas que cualquier estudio erudito sobre sus temas poeticos.

DOI: http://dx.doi.org/10.14201/teoredu2014261119135

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(1.) Martin Barbero, J. (2005) Nuevos modos de leer. Texto realizado para el seminario Mito o realidad del libro. V Feria Internacional del Libro. Bogota, disponible en ww.c3fes.net/docs/ modosleerbarbero.pdf.

(2.) Martin Barbero, ibidem.

(3.) Ibidem.

(4.) Siri, L. <<Un analisis de You Tube como artefacto sociotecnico>>. Revista academica de la federacion latinoamericana de facultades de comunicacion social, p. 9. Consultado el 12 de marzo de 2009. http://www.dialogosfelafacs.net/77/articulos/pdf/77LauraSiri.pdf.

(5.) Martin Barbero, op. cit.

Eloy Martos y Alberto E. Martos Garcia

Universidad de Extremadura. Facultad de Educacion. Departamento de Didactica de las Ciencias Sociales, las Lenguas y las Literaturas. Avd. de Elvas, s/n. 06071 Badajoz. Correo-e: emamun@gmail.com; aemargar@gmail.com

Fecha de recepcion: enero de 2014

Fecha de aceptacion definitiva: abril de 2014
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Author:Martos, Eloy; Martos Garcia, Alberto E.
Publication:Teoria de la Educacion
Article Type:Ensayo critico
Date:Jun 1, 2014
Words:8518
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