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Arqueologia y patrimonio: conocimiento y apropiacion social.

Resumen

Con el tema "Arqueologia y patrimonio: conocimiento y apropiacion social" busco senalar como una indagacion sobre el pasado a traves de estudios arqueologicos, tiene implicaciones presentes para una comunidad rural campesina. Esta comunidad, ubicada en la vereda Checua del municipio de Nemocon, Departamento de Cundinamarca, se ha propuesto conocer y valorar las huellas que dejaron a traves del tiempo varias generaciones de seres humanos que tuvieron por morada esta region. El proposito de ello ha sido el afianzar el sentido de pertenencia con su entorno natural y con una historia construida y en construccion del paisaje cultural, el cual esta hoy en dia en riesgo de destruccion.

Palabras clave: Arqueologia, patrimonio, paisaje cultural.

Abstract

With the topic "Archaeology and patrimony: knowledge and social appropriation" I seek to point out how an inquiry on the past through archaeological studies has current implications for a rural community. This community, located in the Checua neighborhood of the municipality of Nemocon, Department of Cundinamarca, wanted to know and to value the prints that several generations of human beings that lived in this region left them through time. The purpose of this has been to strengthen the sense of ownership with their environment and history and in construction of the cultural landscape, which is today at risk.

Key words: Archaeology, patrimony, cultural landscape.

Introduccion

El valle alto del rio Checua fue poblado entre aproximadamente 8.500 y 3.000 anos antes del presente por grupos de cazadores y recolectores que establecieron en algunos sitios viviendas estables y de alli se desplazaban por la zona en busca de sus alimentos. La temporalidad del sitio arqueologico de Checua y de algunos otros cercanos a este da cuenta de la acumulacion de experiencias culturales y de conocimiento del entorno natural de aquellos antiguos pobladores que condujo a adaptaciones fundamentales como el lograr una dieta estable en la que combinaron el consumo de carne, principalmente de venado y curi, y de plantas, cuya manipulacion muy probablemente les llevo a ensayar con el cultivo de algunas especies.

El conocimiento de un espacio geografico y su apropiacion cultural como territorio en el cual nacer, vivir y morir es un aspecto que propicia entre generaciones sucesivas de seres humanos, estrechos vinculos con el entorno natural. El paisaje cultural construido a traves de las relaciones de los seres humanos entre si y con su entorno, cambia con el tiempo, se transforma y se reinterpreta, pero en el quedan huellas, cicatrices que hablan de esas multiples relaciones desde un pasado remoto hasta el presente.

En la articulacion del pasado con el presente desarrollare dos temas que hacen parte de mi proceso de investigacion en la zona: el primero se refiere a la reconstruccion historica y cultural de los pobladores tempranos del valle alto del rio Checua a partir del analisis del sitio arqueologico que lleva el mismo nombre y su relacion con otros sitios de la region y, el segundo, a la apropiacion social de dicho conocimiento como patrimonio por los habitantes actuales.

Los pobladores tempranos del valle alto del rio Checua

Las investigaciones arqueologicas en la Sabana de Bogota sobre el holoceno temprano y medio, han permitido reconstruir las formas de vida de los grupos de cazadores y recolectores que poblaban en esta epoca la region.

Los hallazgos iniciales del Abra (Correal, Van der Hammen & Lerman, 1969) y Tequendama (Correal & Van der Hammen, 1977) abrieron el camino y dieron las pautas que han orientado muchos otros trabajos, que indagan sobre los sucesos climaticos y culturales que permitieron el establecimiento de grupos humanos en la Sabana y en otras partes del pais, desde una epoca temprana.

En un lapso comprendido entre el undecimo y el quinto milenio antes del presente se ha observado una forma de vida, fundamentada principalmente en la caceria de mamiferos medianos y pequenos (venado y curi), con un patron de asentamiento orientado hacia la utilizacion de los abrigos rocosos como lugares de paso y habitacion temporal. El Abra, en el municipio de Tocancipa, y Tequendama, en el municipio de Soacha, son un buen ejemplo, y a ellos se han sumado otras evidencias como Nemocon 4 (Correal, 1979), el sitio de Quebraditas en el municipio de Zipaquira (Gutierrez & Garcia, 1991, el sitio Chia III (Ardila, 1984) y el sitio Payara en el Paramo de Guerrero, municipio de Tausa (Rivera, 1988).

Por algunos anos la informacion sobre el lapso comprendido entre 5000 y 2.500 anos antes del presente fue escasa. Epoca caracterizada por cambios climaticos significativos, en la cual se perdia el rastro de los grupos de cazadores y recolectores y se daba un salto a un momento cercano a los 2.500 anos AP. en que aparecian evidencias de grupos agricolas sedentarios. Que paso con los grupos de cazadores y recolectores? Al respecto se tejieron diversas hipotesis que sugerian una posible migracion de esta gente hacia tierras mas templadas en las estribaciones de la cordillera, debido en parte a cambios climaticos, quienes esporadicamente ascendian a la sabana en busca de algunos recursos.

El interes por develar este momento historico, sobre el cual se tejian diversas hipotesis a partir de hallazgos ocasionales, pronto empezo a ser documentado a traves de las investigaciones arqueologicas realizadas en Chia I (Ardila, 1984), en Vistahermosa (Correal, 1987) y en Aguazuque (Correal, 1990). Los hallazgos realizados en estos sitios permitieron establecer cambios en las pautas de asentamiento y en los mecanismos de adaptacion de los grupos humanos que alli vivieron. Los abrigos fueron abandonados como lugares de habitacion para ser solo utilizados temporalmente como estaciones de caceria de poca duracion, y establecieron sus viviendas en lugares a cielo abierto, en terrazas y colinas con alturas por encima del nivel de inundacion de la sabana de Bogota. En estos sitios arqueologicos se registran herramientas de piedra como cantos rodados con bordes desgastados, que junto con otros artefactos como yunques, martillos y golpeadores, por citar algunos, han permitido plantear actividades relacionadas con la manipulacion y experimentacion de raices y tuberculos.

De acuerdo con dichos estudios, los lugares seleccionados para vivir fueron terrazas y colinas con alturas por encima del nivel de inundacion de la Sabana de Bogota. Por el caracter de los hallazgos efectuados, se percibe un aumento en la poblacion.

Aguazuque, en el municipio de Soacha, es el sitio mas representativo de esta epoca y muestra un proceso cultural que ha permitido visualizar por un lado, practicas de subsistencia orientadas mas hacia la recoleccion y experimentacion agricola, sin dejar de tener la caza un renglon importante en la dieta y, por otro, manifestaciones culturales que senalan niveles mayores de complejidad de estos grupos humanos, tales como costumbres rituales relacionadas con los enterramientos humanos, desarrollo de expresiones esteticas y simbolicas develadas tanto por la pintura en hueso como en la utilizacion del espacio con fines de habitacion y de practicas rituales. De otra parte la amplia muestra de restos humanos ha permitido conocer mejor las caracteristicas fisicas de los individuos que conformaron estos grupos.

Dada la importancia que adquiere esta epoca en cuanto a procesos de adaptacion y transformaciones culturales de los grupos humanos que poblaron la Sabana, la ubicacion de un yacimiento arqueologico en el municipio de Nemocon de las caracteristicas antes mencionadas llamo mi atencion por las posibilidades que ofrecia como otro lugar de referencia en la comprension, a un nivel regional, de la forma de vida de la gente que vivio en tales anos.

Checua, el sitio arqueologico en mencion, me permitio aportar nuevos datos y acercarme a llenar un vacio de informacion en la historia local del municipio de Nemocon, sobre el poblamiento temprano de este rincon, (Groot, 1992). Este vacio se relacionaba con un periodo comprendido entre los 6.000 y los 2.210 anos antes del presente, en el que evidencias de cazadores y recolectores que hacian sus viviendas junto a abrigos rocosos, como es el caso del sitio Nemocon 4, en el lugar de Piedecuesta, loma el Recogedero (Correal, 1979), se da un gran salto al registro de huellas de poblaciones sedentarias mas densas, como las que son evidentes en la salina de Nemocon (Cardale, 1981) a partir de una fecha aproximada de 270 anos antes de Cristo. El sitio Checua corresponde a un asentamiento de cazadores y recolectores a campo abierto, en donde pude reconstruir una secuencia cultural desde aproximadamente 8.500 anos hasta 3.000 anos antes del presente (figura 1).

[FIGURA 1 OMITIR]

La fisiografia de la region se caracteriza por la cuenca del rio Checua, que constituye su principal arteria de drenaje. Esta cuenca hace parte de una estructura sinclinal llamada Checua-Lenguazaque, en donde se definen claramente dos sectores: la planicie fluvio-lacustre y las formas montanosas que la circundan; el primero se conoce como la cuenca inferior y el segundo como la cuenca media y superior. La cuenca inferior corresponde a la parte sur: es un area plana formada por un gran deposito de materiales fluvio-lacustres que cubre la parte de la estructura sinclinal. La cuenca media y superior se caracteriza por geomorfas de montana, en donde se registran tanto laderas de clima frio humedo entre los 2.700 y los 3.200 metros sobre el nivel del mar como laderas de clima frio seco entre los 2.600 y 2.900 m. s. n. m. Hacia el oeste se presenta un monoclinal de pendiente variable, donde los suelos tienen un alto contenido de materia organica. En la vertiente oriental, la pendiente es mas fuerte y se caracteriza por suelos con abundantes materiales arcillosos erosionados (Gonzalez et al. 1988: 15).

La precipitacion anual en promedio oscila entre 600 y 750 mm. con una distribucion desfavorable, ya que se presentan fuertes aguaceros en cortos periodos, que tienen un efecto erosivo muy alto. En dos epocas del ano (fines de marzo hasta principios de mayo y fines de septiembre hasta principios de noviembre) cae aproximadamente el 70% de las lluvias en forma de aguaceros torrenciales. Durante un episodio el rio Checua aporta caudales de mas de 30 metros cubicos por segundo al valle de Nemocon, inundando campos y aportando materiales a los suelos de la planicie.

La cuenca media y superior del rio Checua esta fuertemente afectada por la erosion y hay sectores en donde se observan profundas carcavas. Este problema ha sido ocasionado tanto por agentes naturales como antropicos, pero es de senalar que en ellos las causas naturales son fuertes e inmodificables; las formaciones geologicas son inestables y susceptibles a la erosion; el clima es semiarido y se caracteriza por fuertes vientos que alcanzan velocidades aproximadas de 80 km/h, temperaturas bajas y lluvias escasas y mal distribuidas. La vegetacion que predomina en la region corresponde a un bosque seco.

El sitio arqueologico se encuentra en el limite entre la planicie fluvio-lacustre y las colinas de la vertiente nororiental. La gente que vivio en este lugar en epoca prehispanica escogio para asentarse la parte alta de una colina, que se levanta cerca de 15 metros sobre el nivel de la zona plana adyacente y abarca una superficie de aproximadamente 300 [m.sup.2] (figura 2).

[FIGURA 2 OMITIR]

Para conocer la historia de como y cuando se colonizo la colina, realice la excavacion de dos cortes en la cima de la misma, uno de 32m y otro de 24m (Groot, 1992, 2000). De acuerdo con los analisis de suelos (1) y con las comparaciones efectuadas entre la estratigrafia del corte 1 y del corte 2, hicimos una lectura de como fue el proceso de formacion de estos suelos en el pasado a partir de agentes tanto naturales como antropicos. De la observacion de la estratigrafia y de las huellas de actividad humana se definieron cuatro zonas de ocupacion. Las huellas de actividad humana se relacionan con: pisos muy compactos con rasgos de huecos de postes, un piso constituido por la aglomeracion intencional de piedras areniscas y la distribucion de evidencias culturales en el area de excavacion, tales como enterramientos humanos, restos oseos de fauna y herramientas de piedra y hueso. Como referencia se presenta la estratigrafia del corte 1 para correlacionar la estratigrafia fisica con la cultural (ver figura 3).

[FIGURA 3 OMITIR]

Primera zona de ocupacion

Se relaciona con el poblamiento inicial de la colina. Sobre un suelo viejo, que por sus caracteristicas se conoce como un suelo de orden "Albic" Paleustalf se formo un horizonte A (unidad estratigrafica 4) que corresponde al primer suelo que recibe aportes de gente que visitaba ocasionalmente el lugar. Este estrato constituye un suelo sodico sin estructura, no apto para la agricultura (2).

Por la accion posterior de habitacion que se dio en el lugar, el sodio migro y se deposito en la parte superior de la unidad, rasgo que permite decir que para formarse este suelo transcurrio un periodo largo de tiempo. De otra parte, el contenido de fosforo total de esta unidad, que senala un valor de 2.650 ppm, da indicios de que la intensidad de la ocupacion fue baja, pero significativa.

El registro de elementos de cultura material tales como herramientas de hueso y piedra es reducido, como tambien lo es el de restos oseos de fauna. Hay un predominio de instrumentos liticos cortantes tales como lascas y navajas, asi como de algunos raspadores y raederas. Aunque con una baja frecuencia, tambien se hallaron cantos rodados con borde desgastado y percutores, cuya presencia permite sugerir labores relacionadas con la manipulacion de vegetales, como el golpeado sobre semillas y trituracion de tuberculos.

En cuanto a rasgos, se identificaron huellas de fogones y de postes que no delimitaban espacios definidos. De la parte superior del estrato, en el limite con la capa siguiente, se obtuvo una fecha de radiocarbono de 8.200 [+ o -] 110 anos AP., lo que nos lleva a pensar que el inicio de la ocupacion se proyecta varios anos atras. Esta zona de ocupacion es contemporanea con la unidad 3 del sitio Nemocon 4 cuyos limites cronologicos se estiman entre 8.000 y 9.000 AP (Correal, 1979).

Las bajas frecuencias de restos de fauna y artefactos liticos en esta unidad nos senalan un poblamiento esporadico y estacionario de pequenos grupos. La gente que se asentaba temporalmente en Checua, muy probablemente era la misma que frecuentaba el abrigo rocoso del sitio Nemocon 4, en donde tenian abundantes recursos de caceria como lo demostraron los resultados de la excavacion realizada en dicho sitio.

En el corte 1 se encontro tan solo un fragmento de coxal humano parcialmente quemado, correspondiente a un joven. Por el contrario, en el corte 2 se registraron cuatro entierros humanos (6, 7, 8 y 9), los cuales representan diferentes momentos de ocupacion.

Segunda zona de ocupacion

En la unidad estratigrafica 5 se registra un paulatino aumento en la influencia humana sobre el sitio, que progresivamente se hace mas intensa. Esta zona de ocupacion la podemos manejar en dos momentos, equivalentes a las subunidades estratigraficas 5a y 5b, lo cual se refleja entre otros indices, en los valores de fosforo total. En la subunidad 5a se presenta un valor de 2.050 ppm. y en 5b de 13.250 ppm., lo que senala para la subunidad 5b una incidencia humana mayor. En la base de esta subunidad, entre 0.70 y 0.80 m. de profundidad, se analizo una muestra de carbon recolectada en el apisonado que proporciono una fecha de 7.800 [+ o -] 160 AP.

El lapso de 400 anos transcurrido entre las dos fechas senaladas, no es muy grande para que se hubiese formado un suelo del espesor de la subunidad 5a (en promedio 50 cm.). Si este hecho no es el resultado de una tasa de sedimentacion muy alta, puede estar indicando que el terreno fue transformado y que la gente debio transportar tierra de lugares vecinos para adecuarlo y volverlo habitable. Esto, de ser asi implico un esfuerzo grande.

En la unidad estratigrafica 5b se identifica el auge de esta ocupacion. En el corte 1 a 0.70 m. de profundidad se registraron huellas de poste, que por el arco que forman, se puede estimar que encerraban un espacio circular de aproximadamente 7.5 m. de diametro. El piso en casi toda el area de la excavacion es compacto y duro. Las huellas de poste corresponden a palos de diferente tamano; hay algunas que oscilan entre 10 y 28 cm. de diametro en la curvatura externa de la estructura y, hacia el interior, se observan huellas que varian entre 4 y 8 cm. (figuras 4 y 5).

[FIGURA 4-5 OMITIR]

En los niveles de excavacion entre 0.50 y 0.80 m. de profundidad, excavados en niveles de 5 cm., se observa un patron regular en la distribucion de las huellas de poste. No obstante, es de anotar que durante el proceso de excavacion y documentacion de estos rasgos, se pudo registrar como desaparecian ciertas huellas y aparecian otras. Este tipo de evidencia nos esta senalando procesos de reparacion de la estructura, por deterioro normal o por abandono temporal segun sus practicas culturales. Asociados con esta ocupacion se encontraron en el corte 1 nueve entierros humanos, y en el corte 2 tres entierros.

En cuanto a elementos de cultura material se destaca la presencia de herramientas liticas cortantes tales como cuchillos, navajas, lascas prismaticas y concoidales que nos senalan actividades de destaje y descarnado de especies animales. Tambien se encuentran cantos rodados con bordes desgastados, fragmentos de cantos rodados relacionados con actividades de trituracion de vegetales y molinos de pigmentos, que coinciden con enterramientos de ofrendas de ocre (figuras 6 y 7). En restos de fauna se observa el predominio en el consumo de venado y curi.

[FIGURA 6-7 OMITIR]

De otra parte, sobresale la elaboracion de objetos en hueso tales como agujas, punzones y cuchillos. En este mismo material es interesante el hallazgo en el corte 1 de un instrumento musical: una flauta con cuatro agujeros en su cara anterior y uno en la cara posterior, que podemos considerar como la mas antigua, basta ahora encontrada en Colombia. La presencia de este instrumento nos lleva a pensar en el desarrollo de la musica como una expresion estetica, sensorial, ritual y de comunicacion, entre la gente que se establecio en Checua, rasgos que indican, con otros ya senalados, niveles de organizacion compleja en estas poblaciones antiguas, que aun no fabricaban ceramica (figuras 8 y 9).

[FIGURA 8-9 OMITIR]

La fecha de radiocarbono de 7.800 anos AP., obtenida de una muestra de carbon vegetal tomada en el apisonado compacto del corte 1 entre 70 y 80 cm. de profundidad. nos ubica temporalmente un momento mas estable y definido de la segunda zona de ocupacion, que se puede prolongar hasta cerca de 6.000 anos AP., fecha que estimamos para los inicios de la tercera zona de ocupacion.

Mientras esto sucedia en Checua, el abrigo rocoso de Nemocon tenia huellas inequivocas de una ocupacion densa. La unidad estratigrafica 5b es contemporanea con la unidad 5 de Nemocon 4, fechada en este sitio entre 7.530 [+ o -] 100 AP. y 6.825 [+ o -] 40 AP. (Correal, 1979:133).

Tercera zona de ocupacion

Esta zona de ocupacion solo fue identificada en el corte 1. Corresponde a la unidad estratigrafica 7, la cual se caracteriza por un apisonado compacto, que parece cementado, mas duro que el anterior, en el cual se registraron huellas de poste con un diametro promedio de 4 cm. En la distribucion espacial de estas huellas se determino una estructura circular de aproximadamente 3,5 m. de diametro. Las huellas muy probablemente fueron dejadas por canas o chusques, que enterraban entre 10 y 15 cm. de profundidad, con una ligera inclinacion hacia el interior de la estructura. Este rasgo se puede relacionar con la primera zona de ocupacion de Aguazuque (unidad estratigrafica 3) que esta fechada en 5.025 [+ o -] 40 AP (Correal, 1990:256).

En esta zona de ocupacion el numero de herramientas de hueso aumenta, registrandose una frecuencia alta de raspadores lanceolados, perforadores y punzones. En instrumentos liticos se observa un predominio de lascas y navajas. Tambien se registra un alto indice de desechos de talla (340) asi como de nucleos (29), que son evidencias de fabricacion de herramientas en el sitio. Es importante senalar la presencia de artefactos multifuncionales (percutor, mano de moler y yunque en uno solo). En relacion con restos oseos de fauna es notoria la frecuencia de venado y en menor proporcion curi.

De acuerdo con las evidencias arqueologicas se sugiere que esta ocupacion fue intensa pero de una duracion mas corta que la anterior. La posicion cronologica de la misma, al no disponer de datacion absoluta, esta planteada a partir de la correlacion entre ella y la primera zona de ocupacion de Aguazuque y probablemente se prolonga hasta los 4.000 anos AP.

Cuarta zona de ocupacion

Esta integrada por la unidad estratigrafica 8, la cual segun la estratigrafia y las plantas horizontales relaciona das se puede manejar en dos momentos, equivalentes a las sub-unidades 8a y 8.

La sub-unidad 8a esta definida por la presencia de un piso de piedra ubicado entre 20 y 30 cm. de profundidad, caracterizado por acumulaciones de areniscas fracturadas de tamano muy homogeneo, muchas de ellas quemadas, que conforman un piso irregular. Entre estas acumulaciones de piedra se registraron varios entierros humanos; en el corte 1, tres de ninos y uno de un adulto y en el corte 2, dos entierros de individuos adultos.

En esta unidad se registro un valor de fosforo total de 12.000 ppm. que nos senala nuevamente una ocupacion muy intensa, con permanencia de los pobladores y abundantes desechos organicos. Los registros de restos de fauna son los mas altos de todas las zonas de ocupacion, en ellos predomina el venado, pero se nota un aumento considerable en el consumo de curi. En instrumentos liticos hay un predominio de desechos de talla que constituyen el 54% de los registrados en las demas zonas de ocupacion; le siguen en frecuencia decreciente lascas, navajas y raspadores. Son frecuentes los cantos rodados con bordes desgastados. Los artefactos de hueso que predominan son raspadores y perforadores, probablemente utilizados en la preparacion de pieles y elaboracion de herramientas en hueso. En el corte 2 se encontro un hacha pulida en proceso de elaboracion y un canto discoidal con perforacion en el centro.

Aunque no se tienen fechas de carbono 14 para esta unidad, podemos tomar como punto de referencia el piso de piedra (subunidad estratigrafica 8a) y relacionarlo con otros sitios en donde ha sido registrado. Este rasgo ha sido descrito en el sitio Mosquera 10 (MSQ 10), cerca de la laguna de la Herrera por Broadbent (1971:176) quien lo interpreta como un taller preceramico. En la zona de ocupacion IV de Tequendama, Correal & Van der Hammen (1977:162) lo encuentran asociado con ceramica y como parte de una planta de vivienda, cuya posicion cronologica se estima en 2.500 AP. En Chia I, Ardila lo registra en un yacimiento a cielo abierto, relacionado con una ocupacion preceramica, con limites cronologicos estimados entre 5.000-3.000 AP. En Aguazuque Correal (1990:243) lo senala asociado a la unidad estratigrafica 52 (quinta zona de ocupacion), la cual fue fechada en la parte inferior de la capa en 2.725 [+ o -] 35 AP. En Vistahermosa (Mosquera) tambien se identifico un piso de acumulaciones de areniscas fechado en 3.135 [+ o -] 35 AP (Correal, 1990:12).

En consecuencia con lo anterior, los datos proporcionados por dichos trabajos, nos permiten estimar la posicion cronologica de la subunidad 8a en aproximadamente 3.000 anos AP. La subunidad 8, relacionada con los primeros 20 cm. de excavacion, presenta en una proporcion muy baja fragmentos pequenos de ceramica, tanto antigua como moderna, y ocasionalmente algunos pedazos de vidrio.

La colina donde esta localizado el sitio Checua, debio ser un punto estrategico, por su proximidad a recursos de fauna como se ha visto a traves de las excavaciones en el sitio Nemocon 4, que se encuentra a una distancia de 1.500 metros de Checua. La ubicacion de la colina, por encima del nivel de inundacion de la sabana, pero cerca al rio Checua y sus zonas pantanosas aledanas, era favorable para la caceria de especies menores como el raton y el curi, y posiblemente para la pesca.

La presencia en varias de las zonas de ocupacion de instrumentos relacionados con molienda y trituracion de vegetales es una prueba indirecta de la manipulacion de estas especies y la constitucion quizas, en algun momento de la historia de sus pobladores, de huertas caseras para experimentar en el cultivo de plantas. De este sitio no se tienen evidencias directas por medio del registro e identificacion de restos vegetales. Al respecto es importante mencionar algunos yacimientos arqueologicos en donde si se tienen evidencias. En Aguazuque, en la tercera zona de ocupacion, ubicada temporalmente hacia 3.860 anos AP, fueron identificados restos de plantas cultivadas como la calabaza y la ibia. En el abrigo rocoso de Zipacon en la ocupacion correspondiente a la fecha de 3.270 anos AP, se encontraron restos de aguacate, cerezo criollo, batata, totumo y tuzas calcinadas de maiz. Por analisis de isotopos estables C13 en restos oseos humanos de Aguazuque se conoce que cerca de 3000 anos antes del presente la poblacion tenia un consumo alto de maiz (Van der Hammen, Correal & Van Klinken, 1990).

En un nivel regional referido a la historia del poblamiento de la Sabana de Bogota, el registro de la secuencia cultural de Checua es importante, pues su estudio ha permitido la recuperacion de nuevos datos asi como reiterar los ya existentes, sobre el proceso de adaptacion de la poblacion o las poblaciones del preceramico a una forma de vida cada vez mas sedentaria, dependiente de la recoleccion de plantas silvestres en un alto grado y de la caceria y en la cual se perciben manifestaciones de experimentacion para la siembra de algunas plantas.

El asentamiento a campo abierto de Checua, junto con el abrigo rocoso de Nemocon y otros yacimientos descritos en investigaciones recientes en la region como Rasgata (Gutierrez, 2000) y alto rio Checua 1,2 y 3, senalan una apropiacion territorial de este rincon de la Sabana, por grupos humanos que tuvieron a Checua como un asentamiento estable por mucho tiempo, y donde enterraban sus muertos. Quizas lo abandonaban por momentos y retornaban de nuevo, hasta abandonarlo definitivamente hacia el ano 3.000 antes del presente (ver figura 1).

En lo referente al poblamiento temprano de la Sabana de Bogota, se observa una movilidad de las bandas de cazadores y recolectores entre el altiplano y las vertientes adyacentes entre 10.000 y 8.000 anos AP. Paulatinamente entre 7.000 y 3.000 anos AP. se percibe un aumento en la poblacion, la utilizacion de algunos sitios como lugares de vivienda mas estables y la probable apropiacion de territorios como cotos de caza, de desplazamientos para adquirir recursos apetecidos y establecer contactos con otros grupos. El grado de parentesco entre los pobladores que por generaciones tuvieron como referente para vivir y enterrar a sus muertos algunos de estos sitios arqueologicos es tema de indagacion.

Patrimonio y apropiacion social

La historia no concluye en la epoca a la que acabo de referirme. Los descendientes de estos pobladores que a la par de la recoleccion venian experimentando con especies de plantas para su cultivo y comunicandose con grupos humanos que ya elaboraban ceramica, pasan, alrededor de 300 anos antes de Cristo, a combinar para su subsistencia la agricultura y la caceria de especies menores, y se establecen algunas familias donde queda actualmente la salina de Nemocon, mientras que otros permanecen en la cuenca alta del rio Checua. Alli, varias generaciones despues, la parcialidad indigena de Tasgata de la etnia muisca es registrada en los documentos escritos de la epoca colonial espanola. Estos indigenas y sus descendientes tuvieron una participacion activa en la explotacion maderera para la elaboracion de sal en las salinas coloniales de Nemocon (Groot, 1998).

Los anteriores modos de vida de las varias ocupaciones humanas de la zona dieron paso a diferentes procesos culturales en intervalos de tiempo que poco a poco nos acercan al presente, un presente, en el que para los actuales moradores de la zona, los vinculos con sus remotos antecesores no son perceptibles en su memoria. No obstante, hay elementos en el paisaje como farallones, piedras pintadas y artefactos de piedra y hueso, que en algunos sitios afloran a la superficie por faenas agricolas o por efectos erosivos del suelo, que en algunos despiertan la curiosidad y les llevan a pensar en la historia, en los valores culturales y naturales que tienen a su alrededor.

Con base en lo anterior, desarrollamos un plan de trabajo con un grupo de estudiantes de antropologia y las profesoras de la escuela rural Checua que tuvo por objeto establecer un dialogo de saberes y el establecimiento de estrategias para divulgar y compartir los conocimientos generados por la comunidad y los desarrollados a traves de la arqueologia. El proposito fue tender un puente entre el pasado y el presente por medio de la apropiacion de la comunidad de los valores naturales, culturales e historicos de la region, que hacen parte de su vida cotidiana y para algunos tienen sentido, reinterpretados segun sus vivencias y, para otros, quizas desconocidos y, por lo tanto, ignorados.

La estrategia metodologica que se implemento fue el desarrollo de talleres y jornadas pedagogicas con ninos y adultos, y el registro de tradiciones orales. Parte de los resultados se reunieron en dos cuadernillos denominados "Checua: nuestro viajero cultural y ecologico" lo cual ha permitido la socializacion de los mismos con la comunidad (2).

Al abordar este trabajo de manera conjunta con la comunidad, partimos de la nocion de patrimonio como algo que esta en constante interaccion con las culturas del presente, con las que a diario se construye futuro. El valor del patrimonio responde no solo a su autenticidad sino sobretodo al de reconocimiento: Que se trate de algo en lo que una colectividad concreta se reconoce y, reconoce como parte de su historia y vida cultural. Se articula con tener conciencia del derecho a incorporar a su vida colectiva el patrimonio material y espiritual, arqueologico y natural, como parte de sus bienes y valores; a tener un claro sentido de que "por antiguas que sean sus raices, el patrimonio es algo que concierne al hoy, que se halla atravesado por las luchas a traves de las cuales buscan sobrevivir como colectividad" (Martin-Barbero, 1999:14).

La repercusion de las acciones adelantadas es mensurable a traves del efecto que la participacion comunitaria y la accion pedagogica han tenido sobre los habitantes de la zona, en la valoracion del paisaje natural y cultural, de la historia ligada a ese paisaje y la busqueda de alternativas para conservalo, mejorarlo y, dar sentido y vigencia a lo que es suyo.

Desafortunadamente dicho paisaje esta amenazado. En una amplia zona al frente de los farallones conocidos como la loma del Recogedero se proyecta la construccion y operacion de un relleno sanitario, que pronostica la disposicion de residuos solidos de mas de 20 municipios de Cundinamarca (figura 10).

[FIGURA 10-11 OMITIR]

La comunidad que se afectaria directamente tiene conciencia de lo que perderia en diferentes aspectos como lo natural, lo cultural y lo social. Por ello ha dirigido su mirada hacia el contexto arqueologico del valle alto del rio Checua, no como la suma de sitios aislados, sino apropiando la nocion de "paisaje cultural"; nocion en la cual se articulan diferentes escenarios en los que se desarrollo la vida de los seres humanos que ocuparon esta zona desde epoca muy antigua, buscando que dicho paisaje sea reconocido como bien de interes cultural de orden municipal y nacional. El Consejo municipal de Nemocon promulgo en agosto de 2004 un Acuerdo en el que se declara una zona de la vereda Checua y la parte baja de la vereda Cerro Verde como patrimonio historico, ecologico y cultural (Groot, 2004). Actualmente, con participacion de la comunidad, se esta elaborando la propuesta y el plan de manejo requerido para que la declaratoria tenga el soporte nacional a traves del Ministerio de Cultura (figura 12).

[FIGURA 12 OMITIR]

En el momento, la comunidad reconoce que al salvaguardar el patrimonio arqueologico se esta contribuyendo no solo a que este sea adecuadamente investigado, conocido y conservado, sino que este esta ligado a un entorno de caracteristicas geoambientales excepcionales, que no se puede separar. El valle alto del rio Checua es el unico enclave seco de la sabana de Bogota que se conserva, con la riqueza floristica propia de estas zonas, que no ha sucumbido bajo el proceso acelerado de urbanizacion, pero que esta en riesgo de convertirse en el basurero de los centros urbanos proximos. El dialogo entre el conocimiento que aporta la arqueologia con el de la comunidad de la vereda Checua es un camino en la apropiacion social de dicho conocimiento para la valoracion y defensa de su entorno natural y cultural.

Recibido el 14 de septiembre de 2005.

Aceptado para su publicacion el 26 de enero de 2006.

Bibliografia

Ardila, G. 1984. Chia un sitio preceramico en la sabana de Bogota. Fundacion de Investigaciones Arqueologicas Nacionales. Bogota.

Broadbent, S. 1970/71. Reconocimiento arqueologico en la laguna de la Herrera. Revista Colombiana de Antropologia. vol. XV: 171-213.

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(1) Los analisis fueron realizados en el Instituto Geografico Agustin Codazzi y se conto con la colaboracion del doctor Pedro Jose Botero en las determinaciones e interpretaciones estratigraficas.

(2) Checua: nuestro viajero cultural y ecologico. Revista de la escuela rural Checua. Nos. 1 y 2. Universidad Nacional de Colombia. Bogota, 2003 y 2004.

Ana Maria Groot, Profesora asistente. Departamento de Antropologia, Universidad Nacional de Colombia. Correo electronico: amgrootd@unal.edu.co
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Title Annotation:Antropologia
Author:Groot, Ana Maria
Publication:Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Fisicas y Naturales
Date:Mar 1, 2006
Words:5921
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