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Aristoteles y la prueba de que el ser no es un genero (Metafisica III 3).

Como es bien sabido, en el tercer libro de la Metafisica, Aristoteles presenta una prueba de que el ser no es el genero supremo de todo lo que es, como tampoco el uno lo es. Esta prueba parece gozar de una posicion central, pues sirve de fundamento a la tesis basica de la metafisica aristotelica con respecto a la difusion originaria e irreductible del ser en sus diferentes categorias. En este ensayo deseo analizar las pretensiones de esta prueba y el modo como Aristoteles intenta alcanzar su objetivo.

I

La prueba se encuentra en III 3 998b22-28, en lo que se ha convenido en llamar la septima aporia. He aqui el texto:
   No es posible ni que el ser ni que el uno sean un genero unico de
   los seres, pues, por un lado, las diferencias de cada genero
   necesariamente son y cada una es una; por otro lado, es imposible
   que las especies del genero o que el genero, aparte de sus
   especies, se prediquen de las diferencias mismas, de suerte que si
   el uno o el ser fueran un genero, ninguna diferencia seria un ser
   ni seria una. Sin embargo, si entonces el ser y el uno no son
   generos, tampoco serian principios si los generos fueran
   principios.


No hay grandes problemas con este texto. El manuscrito Ab simplifica la primera frase asi: "no es posible ni que el uno ni que el ser sean un genero"; el manuscrito E, por su lado, crea un paralelismo en las lineas 24-26: "o que las especies aparte del genero o que el genero aparte de sus especies" ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), lo cual, sin embargo, no afecta el desarrollo de la prueba. (1) La segunda parte de la explicacion se refiere al genero sin sus especies porque, como se dice en la primera, si las especies del genero no se predican de las especies, es muy posible que el genero tampoco se predique, ya que de manera subrepticia traeria consigo sus especies; la clausula busca evitar esta posibilidad y con ello enfatiza que el genero es, de suyo, lo que no se predica de las diferencias. (2) La ultima frase necesita una interpretacion. Literalmente nos dice que si es verdad que los generos son principios, entonces el ser y el uno no son principios porque no son generos. A todas luces, tal interpretacion es demasiado endeble para asegurar el resultado esperado, pues el ser y el uno podrian ser principios, incluso no siendo generos, siempre y cuando elementos que no son generos sean principios (lo que, segun parece, no se excluye en el argumento). Sin embargo, en la aporia anterior, directamente ligada a esta, se formula el problema de saber si el principio o bien es el genero, o bien son los elementos de que estan constituidas las cosas. Desde el punto de vista de las cosas, los elementos que las constituyen parecen ser sus principios, lo que llevaria a tomar el elemento material como el principio ultimo de todas las cosas; lo anterior implicaria la exclusion del genero. Pero, desde el punto de vista de la definicion, es decir, de la formula que muestra la esencia de una cosa, es el genero lo que, ante todo, parece ser el principio de las cosas (pues, por lo menos --dice Aristoteles--, los generos son principios de las especies, 998b8). (3) Por otra parte, al tomar este ultimo cuerno del primer dilema y pasar asi a la septima aporia, falta por saber si, estando los generos identificados con los principios, son principios los generos mas altos o aquellos que lindan con los particulares. En la aporia anterior, la sexta, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] designaba a todo universal, al abarcar indistintamente los generos y las especies; en la septima, es preciso distinguir, dentro de los [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], los generos primeros, los mas altos (en este caso, el ser y el uno), de los universales inmediatamente bajo los cuales encontramos a los individuos, esto es, a las [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] o infimae species. La expresion que Aristoteles emplea para estas ultimas es [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (998b15-16), "los terminos ultimos predicados de los particulares". Estos son los candidatos adecuados en la perspectiva aristotelica; el argumento en 998b22-28 busca obstaculizar la candidatura de los generos superiores. En este contexto debe leerse la frase final "si los generos fueran principios", es decir, acepto que los generos asuman el dominio entero de los principios.

El libro XI, en cuyos primeros capitulos se presentan los libros III, IV y VI con una redaccion distinta, nos ofrece en 1 1059b31-34 el siguiente texto de la prueba en cuestion:
   Si se postulara que estos [i.e., el ser y el uno] son generos, en
   la misma medida en que las diferencias participan necesariamente de
   ellos y ninguna diferencia participa del genero, parece que no debe
   postularse que son generos o principios.


De nuevo no hay ninguna variante importante del texto, salvo que en la apodosis figura un [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], que desaparece en la parafrasis del pseudo Alejandro y que motivo a christ, en la edicion Teubner, a proponer en su lugar un [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]; sin embargo, como observa Jaeger en su aparato critico, "frequens est usus particulae [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] in apodosi apud Aristotelem" [es frecuente en Aristoteles el uso de la particula [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] in apodosis], de modo que se puede mantener el texto transmitido por los manuscritos. En consecuencia, el ser no es un genero, lo que deja la puerta abierta a la tesis metafisica con la cual se inaugura el aristotelismo; a saber, que el ser esta originariamente difuso en las categorias, ellas mismas irreductibles unas a las otras en su calidad de generos supremos. Aristoteles, como se sabe, debera controlar este caracter difuso por medio del concepto de unidad focal de significacion: la sustancia ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) ocupa el lugar central y funciona a partir de alli como el ser primero (VII 1 1028a30:) [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] en la medida en que todos los demas seres hacen referencia en sus definiciones (o en aquello que hace las veces de sus definiciones) (4) a la sustancia. Al unificar, por medio de la significacion focal, la difusion del ser en sus categorias, Aristoteles por fin estara en posibilidades de proponer una metafisica general, una ciencia de todo lo que es en cuanto que es, al mismo tiempo que sustenta la difusion originaria del ser en las diferentes categorias o generos supremos del ser.

Imposibilitar que se tome al ser como un genero forma parte, entonces, de la estrategia aristotelica para sustentar su propia metafisica. En este sentido, en II 7 de los Segundos analiticos, Aristoteles vuelve a afirmar que el ser no es un genero (92b14: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). El tema se aborda tambien en los libros centrales de la Metafisica. Como todo lo que es es y es uno, cada una de las categorias en que se divide el ser "inmediatamente es una, y tambien es" (Met. VIII 6 1045b5-6), no como si participasen del uno y del ser porque fueran sus generos supremos, sino por el hecho de que el ser y el uno se difunden primero que nada en cada una de las categorias. De este modo, ni el ser ni el uno aparecen en sus definiciones. Si figuraran en una definicion como genero de algo, entonces la definicion estaria mal formulada, pues el ser y el uno se atribuyen a todo lo que es (Topicos IV 1 121a17-19) y, por consiguiente, no establecen distincion alguna. A veces, sin embargo, Aristoteles articula a partir de su propia posicion su critica al ser como genero supremo y principio de todo lo que es. En efecto, en Metafisica VII 16 dira que el ser no puede ser la esencia de las cosas (1040b18-19: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), porque, como demostro en VII 13, ningun termino universal puede ser sustancia; ahora bien, el ser es universal por excelencia, puesto que se dice de todo, y, por lo tanto, precisamente su naturaleza universal le impide ser la esencia de algo. (5)

El argumento no tuvo una recepcion muy favorable. En su comentario sobre la afirmacion de Segundos analiticos II 7 de que el ser no es un genero, Jonathan Barnes senala que "Aristoteles ofrece en Met B 3, 998b22-7, un argumento malo y parco en favor de esto." (6) De hecho, esta actitud negativa ya se habia presentado en la Antiguedad. Alejandro de Afrodisias, al caracterizar el argumento central --a saber, que el genero no se predica de sus diferencias--, escribe que parece ser "verbal", en el sentido negativo de un vaniloquio (206, 13-14: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). En el mismo tenor, Siriano anade que el argumento respecto de las diferencias es "confuso" (32, 40: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). No obstante, la prueba parece concernir a un asunto crucial de la doctrina metafisica de Aristoteles; ?como pudo haber errado tan manifiestamente a este respecto?

Conviene examinar con mayor detenimiento lo que dice Alejandro, quien presenta dos argumentos para fundamentar su posicion. En el primero, sostiene que hay casos en los cuales el genero se predica de las diferencias; en efecto, si las tomamos como cualidades, podemos predicar de ellas el genero "cualidad" del cual son las especies: "de este modo el genero se predicaria de sus diferencias mismas" (206, 19). En el segundo argumento, concediendo en principio que puede suceder que el genero proximo de algo no se predique de las diferencias --por ejemplo, cuando se trata de algo que es compuesto (como "animal" es "ser vivo sensible")--, si bien la diferencia es simple, aun asi el genero superior, la "sustancia", se predicaria del genero y tambien de la cualidad. Sin embargo, ni uno ni otro argumento son convincentes. con respecto al primero, Aristoteles no niega que las cualidades, tomadas en si mismas, correspondan a un genero; por el contrario, el mismo Aristoteles se refiere expresamente a los generos de las diferencias, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Met. VIII 2 1042b32), que serian diversos tipos de cualidades, por lo que todos ellos se deben subsumir en el genero superior de la cualidad. No obstante, el meollo aqui es que el genero de una especie no se predica de la diferencia que constituye aquella especie: "animal" no se predica de "bipedo", que es la diferencia originadora de la especie "hombre" cuando se aplica a "animal", pues el hombre es un animal terrestre bipedo. En cuanto al segundo argumento, observese que Alejandro parece estar pasando de la diferencia que constituye una especie a las divisiones de un genero, que en cierto sentido son diferencias de este mismo genero por ser especies diferentes del mismo genero: asi, la sustancia se divide en corruptible e incorruptible, que de suyo son sustancias y pueden considerarse sustancias diferentes. Sin embargo, cuando en el genero "animal", por ejemplo, opera la diferencia "terrestre bipedo", se origina una especie, la especie humana, sin que "terrestre bipedo" sea sustancia, aunque "hombre" y "animal" si lo sean.

En cierto modo, parte de la discusion de Alejandro esta contaminada por una dificultad que tenian en general los comentaristas antiguos con respecto al estatus de la diferencia. (7) Alejandro parece titubear entre dos posturas. En la primera, las diferencias son cualidades y, en consecuencia, parecen incluidas en el rubro general de la categoria de la cualidad. En la otra, las diferencias se ordenan dentro de cada categoria a la que se aplican; asi, cuando se aplican a la sustancia, ellas mismas son sustancias. (8) La dificultad estriba en que la diferencia es una cualidad, ya que cualifica de cierto modo el objeto sin tratarse, no obstante, de cualquier cualidad, pues es precisamente aquella que delimita el ser del objeto en cuestion. Se trata, en efecto, de un [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], como se dice en la Ethica Nicomachea X 3 1174b5 (cfr. Top. VI 6 143b7-9): una cualidad, sin duda, pero intimamente ligada a la especie que determina como sustancia. Esta dificultad, mutatis mutandis, ya aparecia en el tratado de las Categorias. En ese tratado, al examinar la categoria de la sustancia, Aristoteles (o su autor) se ve llevado a diferenciar la sustancia, considerada ahi como el individuo, de las sustancias segundas --el genero y la especie--, a las que considera, en relacion con el individuo, cualidades que delimitan su ser --lo que hace de la sustancia segunda un tipo de cualidad, aunque no cualquier cualidad (cfr. Cat. 5 3b10-23)--.

Esto, sin embargo, es apenas una parte de la dificultad; el resto, propiamente, no lo expresa Alejandro, pero debe haberlo presentido. La prueba parece tener una pretension enorme: fundar toda una metafisica, pero opera de un modo bastante intrincado y parece depender crucialmente de tesis muy especificas, cuya suposicion en las premisas no esperariamos; a saber, tesis muy precisas sobre la naturaleza de la definicion y sobre el modo en que debemos proceder con respecto a la relacion entre genero, especie y diferencia. De tal modo, la prueba parece demasiado ad hominem para tener la validez que se esperaria atribuirle como base de toda metafisica fundada con pulcritud. ?Y si sencillamente se rechaza este modo supuesto de definir, esto es, de definir por medio del genero cualificado por la diferencia especifica? ?O incluso si, aceptando definir mediante genero y diferencia, se establecen condiciones especiales para el caso extremo de los generos superiores, que constituyen la clave de boveda del edificio logico, en este caso, el ser y el uno? ?Se lograria eludir la dificultad que plantea la prueba?

II

Para Aristoteles, una definicion es un enunciado que exhibe, dice o expresa la esencia o quididad de una cosa. En Topicos I 5 se dice que la definicion es [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], un enunciado que expresa la esencia (101b38); en VI 2 es la expresion que exhibe la esencia (130b26: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]); en Metafisica V 6 es lo que enuncia la esencia (1016a34: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]); en Segundos analiticos II 3, lo que exhibe lo que es la cosa (91a1: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). Sin embargo, ?por medio de que la definicion enuncia, exhibe o expresa la esencia de algo? Existe una formula para que las definiciones realicen la operacion de exhibir la esencia, y esta formula es precisamente la estructura genero + diferencia. Una buena definicion se elabora por medio del genero y de la diferencia (Top. VI4 141b25-27). En el libro VI de los Topicos se examina como formular una buena definicion, y tambien se enumeran algunos casos malogrados de definicion (en los cuales, precisamente, el estandar de genero y diferencia sufrio algun dano). Por lo tanto, no es de sorprender que precisamente aqui encontremos las reglas explicitas que deben seguirse para lograr una buena definicion, que sera imposible si alguien pretende que el ser sea un genero unico de todo lo que es. Un util resumen de esto aparece al final de Topicos IV libro dedicado al genero:
   Dado que ciertas personas opinan que la diferencia tambien se
   predica en la esencia de las especies, para distinguir el genero de
   la diferencia debemos servirnos de los elementos ya mencionados:
   primero, que el genero tiene una extension mayor que la diferencia;
   despues, que cuando se pregunta cual es la esencia de algo, es mas
   pertinente dar como respuesta el genero que la diferencia (quien
   dice que el hombre es un animal exhibe mejor la esencia del hombre
   que si dijera que es terrestre); por ultimo, que la diferencia
   siempre expresa la cualificacion de un genero, mientras que el
   genero no expresa la de una diferencia: quien dice terrestre dice
   animal de cierto modo, pero quien dice animal no dice terrestre de
   cierto modo. (128a20-29)


Estos temas se analizaran mas a fondo en el libro VI, pero este pasaje del libro IV resulta valioso para nosotros porque menciona que todo eso es valido para ciertas personas: las que consideran que la diferencia forma parte de la expresion que dice o exhibe la esencia de la cosa (128a20: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). Para ellas es necesario distinguir la diferencia de la otra parte del definiens; a saber, el genero. ?Quienes son esas personas? Todo indica que son precisamente los platonicos y los aristotelicos, quienes adoptan el genero mas la diferencia, lo cual produce la especie, como formula para la expresion que muestra la esencia de algo. Basicamente tendriamos tres reglas: (i) el genero es mas extenso que la especie, por lo tanto, no se predica de ella; (ii) la diferencia es mas extensa que la especie (bipedo se predica de hombre, pero hombre no se predica de bipedo); (iii) el genero no se predica de la diferencia, pero se predica de aquello de lo que se predica la diferencia.

En Topicos VI 6 144b4-11, se muestra (ii) que es imposible que la especie se predique de la diferencia, puesto que la diferencia tiene mayor extension que las especies (144b6). El hombre es un animal terrestre bipedo; no se puede decir, en cambio, que bipedo es hombre, sino solo que el hombre es bipedo, pues el ser bipedo tiene mas extension que hombre (esto se presenta tambien, por ejemplo, en los pajaros). El error seria formal, similar a lo que sucede en (i) cuando alguien dice que animal es el hombre y no que el hombre es animal. Ahora bien, la regla (ii) parece plantear una perspectiva diferente de la que Aristoteles adopta, por ejemplo, en la Metafisica, pues alli nos dice que la diferencia ultima puede servir como definicion de la cosa por tener la misma extension que la especie (es la conclusion a la que llega en Z 12, y tambien como la defiende en H 6), mientras que en los Topicos Aristoteles subraya que la diferencia es mas extensa que la especie. No obstante, hay un modo de conciliar ambas afirmaciones. En la Metafisica, uno de los problemas consiste precisamente en comprender de que modo la definicion, inevitablemente integrada por partes (pues su formula se compone de al menos dos partes, genero y diferencia), enuncia algo necesariamente unico. Esto lleva a Aristoteles a poner de relieve la diferencia entre la mencion de las partes constitutivas de un objeto (como ladrillos, piedras y maderos para una casa), lo cual no constituye tal unidad (a no ser en potencia), y la definicion meramente formal de este mismo objeto (como alojamiento para personas y bienes) que, aunque incluye partes en su formula, enuncia algo necesariamente unico. Aristoteles, en particular en Z 12, vuelve a esa perspectiva y retoma la definicion asi concebida y la division que conduce a ella (algo similar a lo que sucede en Segundos analiticos II 13, donde la division vuelve a ocupar un sitio central en el procedimiento de la definicion, a pesar de las criticas expresadas en otras partes a las dicotomias platonicas). Es en este contexto cuando senala, en Z 12, que la ultima diferencia, bipedo, puede servir como definicion de hombre en la medida en que resume las demas diferencias, suponiendo, desde luego, que las divisiones que llevaron a ella se establecieron correctamente. Asi, bipedo recupera terrestre y tambien todas las demas diferencias que marcan el genero animal en el caso de la definicion de hombre. Sin embargo, por separado, bipedo no puede designar al hombre (pues los pajaros tambien son bipedos), ya que es mas extenso que la especie, aunque sea coextensivo con ella cuando integra en si todas las demas divisiones que llevaron a su obtencion. De este modo, aunque la diferencia, cuando se considera aparte, sea mas extensa que la especie, el genero especificado por las diferencias, resumidas en la ultima de ellas, tiene que ser coextensivo con la especie. Aristoteles busca asi conciliar ambas posiciones al enfatizar ora la mayor extension de la diferencia en relacion con la especie, cuando se considera aparte, ora su coextension con la especie, cuando se ve desde la perspectiva de las divisiones que condujeron a su obtencion (y que corresponderia a la distincion entre bipedo a secas y terrestre bipedo, en el caso de la definicion de hombre).

En las lineas inmediatamente anteriores, 144a28-b3, se dice que (i) el genero tiene mas extension que la especie --lo que impide que hombre se predique de animal-- y tambien mas extension que la diferencia en una definicion formulada correctamente (definir, por ejemplo, hombre como animal sustancial haria parecer que la diferencia es mas extensa que el genero). Hay un detalle aqui que merece considerarse. La definicion estandar para hombre, con la que Aristoteles trabaja la mayoria de las veces, es animal terrestre bipedo. En este caso, el genero tiene mas extension que la diferencia. Sin embargo, si la definicion fuese, por ejemplo, animal racional, como la racionalidad se aplica tambien a los dioses, no se seguiria que el genero tiene necesariamente mayor extension que la diferencia, sino solo que no pueden ser de la misma extension. Senalar que el genero es mas extenso parece ser un compromiso que Aristoteles acepta en funcion de concebir la definicion intimamente bajo la forma de una (correcta) division. Si fuera propenso a establecer sus definiciones al margen de los estandares de division, no tendria por que senalar este ultimo punto.

Sin embargo, lo que me interesa senalar es que, inmediatamente despues de estas observaciones, Aristoteles agrega que el genero tampoco se predica de la diferencia, pues, dice, se admite que (iii) el genero se predica de aquello de lo cual se predica la diferencia, sin que por ello se predique directamente de la propia diferencia. El ejemplo que Aristoteles ofrece es: animal se predica de hombre, ganado, etc., pero no de la propia diferencia que se dice de la especie (144a35-36: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). He aqui la razon que aduce para tal restriccion:
   Por lo tanto, si animal se predicase de cada una de las
   diferencias, diversos animales ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) se
   predicarian de la especie, pues las diferencias se predican de la
   especie. (144a36-b1)


Aparentemente, el argumento es el siguiente. Una vez definido hombre como animal terrestre bipedo, al ser las diferencias mismas un animal cada una, el hombre seria entonces varios animales; a saber, tantos animales cuantas diferencias hubiera. Tendriamos como resultado algo asi: que algo seria animal [animal.sub.2] [animal.sub.3] si fuera animal terrestre bipedo. Esto seria como una version exacerbada del psitacismo. En efecto, parece que la idea es: si bipedo es bipedo animal, y terrestre es terrestre animal, obtendriamos algo parecido a animal terrestre (animal) bipedo (animal), en caso de que se introdujera animal cada vez que se agregase una diferencia: animal (terrestre) animal (bipedo) animal, lo cual generaria un psitacismo exacerbado si el genero se predicara de la diferencia: animal animal animal. Aunque solo se tome como definicion de hombre la ultima diferencia, bipedo, el resultado seria que es un bipedo animal; por lo tanto, que es bipedo animal animal, pues bipedo es un animal, lo que genera una repeticion de animal. (9) Si traspusieramos este resultado al problema inicial, obtendriamos algo como lo siguiente. X se definiria como ser de tal-y-tal tipo. Sin embargo, de tal-y-tal tipo tambien es, y es necesariamente; se seguiria de ahi que X es un ser de tal-y-tal tipo (ser), lo que nos lleva directamente a ser presas del psitacismo: ser (de tal-y-tal tipo) ser, y asi sucesivamente.

Esto constituiria la faceta formal del problema, si bien hay otra faceta relacionada con el contenido, por decirlo asi. Hasta ahora he enfatizado como la septima aporia, donde encontramos el argumento en cuestion, esta estrechamente ligada a la aporia anterior, la sexta. No obstante, cabe destacar tambien que ambas guardan relacion con la aporia 11, que se presenta, aunque no exclusivamente, como la mas dificil y la mas necesaria en lo que respecta al conocimiento de la verdad (B 4 1001a4-5). (10) Ahora bien, esta ultima aporia entrana el siguiente problema: si el ser y el uno no son principios, entonces, aparentemente, ningun universal puede ser principio (cfr. 1001a19-20, cuya terminologia esta en estricta consonancia con el problema del universal en Z 13), lo cual parece tener como consecuencia que los particulares seran principios, ya que nada mas, excepto los universales, parece poder funcionar como tal. Sin embargo, de ser asi, volvemos a la aporia 8, que tambien se presenta como la mas dificil de todas y la que mas urge examinar (4 999a24-26): si solo pueden ser particulares, ?como se pueden conocer los principios? obviamente estas cuatro aporias se entretejen en torno a una misma dificultad, la cual se presenta, en sus dos facetas, como la mas compleja y la que urge resolver para conocer la verdad: si el principio fuera universal, ?como evitar que el ser y el uno sean principios de todo?; si el ser y el uno no son principios, ?como no caer en la afirmacion de que los principios son particulares y, por lo tanto, infinitos e incognoscibles?

No solo es un problema teorico, sino que tambien se presenta en un plano historico. Por un lado estan los platonicos (y, como continua la aporia 11, los pitagoricos, para quienes el uno conduce a una teoria metafisica del numero); por el otro, los fisiologos, para quienes algun elemento figura como causa de todo lo que es. Ese elemento (o elementos, en caso de que admitan una pluralidad) es lo que constituye cada cosa y sera universal solamente por analogia: este fuego genera esto, ese fuego genera eso, aquel fuego genera aquello; el fuego, por analogia, genera todo lo que es. Asi pues, el problema puede presentarse de modo historico: Aristoteles se encuentra en una encrucijada; ve a los defensores de uno y otro camino, pero no alcanza a ver la salida. Tal vez incluso tengamos un documento donde se sorprende a Aristoteles en plena encrucijada. En efecto, la doctrina de la sustancia sensible que se presenta en la primera parte del libro [LAMBDA], la que va de [LAMBDA] a [LAMBDA] 5, justamente muestra un Aristoteles atrapado por los particulares como las causas mismas de todo lo que es (Peleo es el padre de Aquiles, pero mi padre es otro, aunque ambos desempenen la misma funcion de principio motor; esto es, de padre) y en busca, no obstante, de una ciencia que exige elevarse de los particulares a algun dominio de lo universal --aunque el precio de ello sea a la simple relacion por analogia--. Todo eso muestra la posicion decisiva que ocupa Z 13 en la constitucion de la metafisica aristotelica madura de los libros centrales de la Metafisica: si la solucion que Aristoteles encuentra alli para la forma permite que escape de la universalidad extrema del ser, sin que se difunda entre los particulares, la metafisica aristotelica tendra un lugar propio para edificarse; de otro modo, quedara deshecha entre los tentaculos de estas aporias.

III

Pero volvamos a la prueba de III 3 998b22-28. Puede ser instructiva una comparacion con la famosa refutacion del principio de no contradiccion. Este argumento sigue siendo motivo de gran controversia, (11) pero podemos cenirnos a ciertos puntos sobre los que hay consenso. Una de las dificultades consiste en localizar la prueba exactamente. A mi parecer, se encuentra en IV 4 1006b28-34, lo cual no necesito defender en este analisis. Dondequiera que este, el hecho es que la prueba debera presentar las siguientes caracteristicas. En primer lugar, no se trata de una prueba directa, sino de una refutacion de quienes niegan el principio de no contradiccion. Aristoteles es bastante enfatico a este respecto. Es preciso que quien lo niega diga algo, esto es, que se enfrasque en un discurso sobre el mundo, que quiera decir algo del mundo. En terminos de Aristoteles, debe decir algo (1006a19-20: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). Hay aqui una exigencia minima de compromiso, pues el adversario no puede enunciar simplemente una preposicion --de, por ejemplo-- ni expresar un mero deseo --ojala --, sino que debe decir algo con lo cual emita un comentario sobre el mundo. No se le debe exigir que diga una proposicion, que "X es Y", pues es justo lo que esta en discusion: el afirma que X tambien es no-Y. Solo hace falta que diga X o diga Y; al hacer eso --y el ejemplo ofrecido es que diga: hombre--, el adversario se vera enredado en las reglas de la significacion, que exigen un tipo de demarcacion del mundo que se cancelaria al negarse el principio de no contradiccion. Asi, o dice algo --y acepta entonces reglas de determinacion del significado--, o sencillamente no dice nada y guarda silencio como las plantas.

Tenga o no exito con su prueba, el hecho es que Aristoteles pretende establecerla en forma de una refutacion: el adversario, para decir algo con significado, necesita admitir el principio que pretende negar. En el caso de nuestra prueba, hay una analogia evidente. El platonico, al postular que el ser es un genero, tendra que lidiar con tesis incompatibles: por un lado, la diferencia necesariamente es y, por consiguiente, participa del ser, o sea, el genero se predica de la diferencia; por otro lado, el genero no puede predicarse de la diferencia y, por consiguiente, esta no puede ser. De este modo, el platonico se encuentra en una situacion similar a la de quien niega el principio de no contradiccion: mientras este lo supone para poder decir algo con significado, aunque pretenda negarlo, aquel quiere afirmar el ser como genero, pero necesita entonces negarlo respecto de las diferencias, lo cual obviamente no puede hacer. Tendra que dar marcha atras y corregir su premisa inicial, de que el ser es un genero supremo. El argumento funciona, pues, como una impugnacion: no demuestra que el ser se difunde en sus diferentes categorias (que es la tesis metafisica aristotelica), pero muestra que el platonico presenta un argumento incoherente con respecto al ser como genero supremo.

La analogia, sin embargo, termina aqui. En el caso del principio de no contradiccion, la prueba de refutacion necesita depurarse lo mas posible. No se puede presuponer ningun rasgo de esencialismo en ella; si se detecta alguna presuposicion de esta naturaleza, entonces la prueba no funciona. No se puede exigir que alguien que niegue el principio de no contradiccion presuponga algun rasgo de esencialismo; ademas, es perfectamente posible aceptar el principio de no contradiccion y no casarse con el esencialismo. Aqui, por el contrario, la prueba funciona porque hay tesis bien determinadas --que aceptan los platonicos-- sobre como se deben obtener las definiciones y que resultan incompatibles con la tesis del ser como genero supremo. Al parecer, estas reglas se consideran tan fijas que en ningun momento se duda en concluir el rechazo del presupuesto contrario, es decir, que el ser es el genero supremo. En la prueba del principio de no contradiccion, por tratarse del principio considerado el mas basico de todos, estaba en discusion no un problema escolar, sino un problema general sobre la posibilidad misma de conocer algo. Quien pretende conocer algo, lo que sea, debe presuponer ese principio como regla para obtener un conocimiento. Eso le da una dimension que va mas alla de una u otra escuela, sino que es valida para todas ellas. Aristoteles es bastante explicito sobre esta dimension del principio. No solo es valida, por cierto, para todo discurso entre personas; tambien es necesaria para que cada uno pueda pensar, en su discurso interior. Ahora bien, en contraste, la prueba de que el ser no es un genero es en definitiva algo muy intimo de una escuela, de un modo muy preciso de concebir las definiciones. Para rebatirla puede esgrimirse una serie de objeciones a todas las presuposiciones que fundamentan esta posicion tan peculiar en lo relativo a la naturaleza de la definicion y su formula. Asi, se trata practicamente de una prueba con dedicatoria: ad platonicos.

Esto no quiere decir que la prueba carezca de algun significado particularmente importante a los ojos de Aristoteles. como vimos, se encuentra en medio de una red de aporias que, precisamente, Aristoteles considera las mas dificiles y las mas decisivas para el conocimiento de la verdad: ?son universales los principios y que tipo de universalidad debe atribuirseles, o bien debemos encaminarnos a una metafisica solida de lo concreto, aceptando solamente por analogia funciones comunes desempenadas por particulares? Aristoteles se inclina por los universales, pero no esta dispuesto a aceptar la maxima universalidad para el principio. El argumento que formula, intrinseco a la escuela platonica, sirve justamente para obstaculizar, en el campo de los universales, la tesis de que el ser es un genero supremo, junto con el uno.

No obstante, la prueba no deja de ser negativa. De esto no es posible deducir la tesis metafisica aristotelica de la difusion categorial del ser; mas todavia, ni siquiera se vislumbra a que solucion llegara Aristoteles para el tipo de universalidad que atribuira a sus formas, en vista de que ha negado a ese principio la estructura universal mas fuerte, la de maxima extension del ser y del uno. Esto permite comprender el sentimiento de insatisfaccion con que se recibio la prueba. Sumamente precisa, dependiente de una serie de presuposiciones que pocas escuelas estarian dispuestas a admitir, la prueba es casi un ajuste interno de cuentas de Aristoteles, cuyo objeto es impedir que el platonismo derive hacia la maxima generalidad y a la consecuente matematizacion de la metafisica bajo la figura del uno como principio.

IV

Asi pues, la prueba sirve para hacer inviable la perspectiva platonica, sin describir todavia el rumbo exacto del argumento aristotelico sobre la naturaleza del ser. Las presuposiciones sobre la formula de la definicion y su estructura son aceptadas por platonicos y aristotelicos, pero bastaria que fuesen aceptadas por los primeros para que la prueba funcionara. Esta tiene tipicamente la naturaleza refutativa y, en sus limites, pretende exhibir una incoherencia en el argumento platonico, lo cual puede generarse con tesis unicamente platonicas.

Para concluir, me referire a otra prueba que, conectada con esta, es aun mas precisa y funciona con premisas exclusivamente platonicas. Aristoteles inicia el ultimo libro de la Metafisica, el libro XIV, con una critica a la manera en que los platonicos conciben los contrarios como principios. Esta critica tiene dos vertientes. La primera, mas general, se refiere al hecho de que se tomen directamente los contrarios como principios sin suponer un tercer elemento, el sustrato, que se mantiene durante la transicion de un contrario al otro. Ese tema se desarrollo en particular en el primer libro de la Fisica, sobre todo en relacion con los fisiologos, pero aqui se aplica a la perspectiva platonica, que tambien pretende operar con base en dos contrarios exclusivamente. La segunda critica se refiere a como proceden: puesto que al haber ignorado el tercer elemento o sustrato se limitan a los dos contrarios, no pueden sino hacer que uno de los contrarios funcione como el elemento material o sustrato. Lo anterior es una consecuencia inevitable del primer error, pero aqui se analiza aparte: como uno de los contrarios asume la funcion de materia o sustrato. Por lo tanto, esto nos remite de nuevo a las doctrinas no escritas de Platon, y el texto de Aristoteles da a entender que habia importantes controversias sobre el modo en que estas doctrinas concebian uno de los contrarios como materia. Algunos platonicos suponian que era lo desigual, al cual le atribuian una naturaleza multiple; otros adoptaban la multiplicidad misma como el elemento material. Lo desigual era visto desde la perspectiva de lo grande y de lo pequeno, pero otros pensaban que seria mejor adoptar lo mucho y lo poco, pues estos ultimos serian mas afines a principios de numeros, mientras que los primeros caracterizarian mas las magnitudes. otros mas preferian el exceso y la carencia, considerando que son los terminos mas generales para englobar lo grande y lo pequeno, por un lado, y lo mucho y lo poco, por el otro.

Las doctrinas y discusiones internas del platonismo son poco claras para nosotros; ademas, hay problemas textuales y de interpretacion que dificultan particularmente la tarea del interprete. Aun asi, lo que parece delinearse es que, frente a todas estas controversias intrinsecas al platonismo, Aristoteles piensa que quienes oponen el uno a la multiplicidad, tomando esta ultima como el elemento material, son los que hablan con mayor verosimilitud, aun cuando no considere que sean lo suficientemente claros (1087b30-31). Por fortuna no necesito entrar en los detalles de estas discusiones, pues solo quiero referirme a un argumento que Aristoteles presenta contra quienes, a su parecer, se distancian mucho de lo verosimil al sostener que lo desigual es algo unico, mientras que la diada indefinida estaria compuesta de lo grande y lo pequeno. Aristoteles hace dos observaciones en relacion con estos pensadores platonicos. En primer lugar, alega que grande y pequeno, asi como poco y mucho, parecen ser accidentes antes que sustratos, cuando justamente deberian estar funcionando como sustratos. En segundo lugar, observa que:
   Mas alla de este error, lo grande y lo pequeno, asi como todas
   estas determinaciones similares, son necesariamente relativos;
   ahora bien, lo relativo es, de todas las categorias, la de menor
   naturaleza o sustancia; es incluso posterior a la cualidad y a la
   cantidad; de hecho, lo relativo es, como se dijo, una afeccion de
   la cantidad, y no materia. (XIV 1 1088a21-25)


La idea es clara: lo grande y lo pequeno deberian funcionar como principios a titulo de materia, pero dificilmente podran realizar tal tarea, pues, entre las categorias, lo relativo es lo que menos sustancia o naturaleza tiene. "Como se dijo" se refiere a las lineas inmediatamente anteriores, en las cuales se dice que lo grande y lo pequeno son afecciones antes que sustratos. Todo el problema radica en saber de donde viene la premisa de que lo relativo es, entre las categorias, la que menos realidad tiene. ?Es exclusivamente platonica, o tambien es aristotelica, o es propiamente aristotelica? A este respecto, Ross anota lo siguiente en su comentario: "la descripcion de la relacion como la menos sustancial de las categorias es unica en Aristoteles". (12) Tiene razon, pues no hay otro pasaje que proceda de modo similar, a no ser aquel al que remite y se encuentra en Etica nicomaquea I 4. En efecto, en ese capitulo, dedicado a la critica de la nocion platonica del bien, Aristoteles inicia su critica refiriendose a un argumento cuya primera premisa, por lo menos, es sin duda platonica:
   Quienes introdujeron esta opinion [i.e. la de la Idea del Bien] no
   postulaban ideas en los elementos que declaraban como anterior y
   posterior; por esta razon tampoco establecian una idea de los
   numeros. Ahora bien, lo bueno se dice en lo que es, en la cualidad
   y en lo relativo; lo que es en si y la sustancia son anteriores por
   naturaleza a lo relativo (este se asemeja, pues, a una ramificacion
   y accidente del ser), de modo que no hay una idea comun a estos
   elementos. (1096a17-23)


Existen ciertamente la Diada, la Triada y asi sucesivamente, pero no una Idea unica de todos los Numeros, pues estan en una relacion de anterioridad y posterioridad; esta es una posicion platonica. Un poco mas adelante, en 1096b16, Aristoteles se refiere a una division platonica de los bienes entre aquellos que lo son en si mismos y aquellos que lo son como medios para otros bienes; estos ultimos son relativos en la medida en que un medio ha de considerarse bueno (y perseguirse como un bien) porque es relativo a un fin que es bueno. Los bienes en si mismos satisfacen tanto la descripcion "X es un buen Y", situacion donde bueno aparece en la categoria de la cualidad, o simplemente "X es un (o lo) bueno", y aqui bueno parece ocupar la posicion de la categoria de la sustancia, en posicion predicativa absoluta. Asi pues, con apego a los textos platonicos, lo bueno se dice segun estas tres categorias. Falta saber si la ultima premisa, la de la anterioridad por naturaleza de la sustancia con respecto a lo relativo, es platonica, aristotelica o comun a ambas posiciones (y eventual o probablemente a terceros). Sin duda, es necesariamente platonica, pero no necesariamente exclusiva de los platonicos. Por el contrario, la posicion mas verosimil es que se trata de una tesis comun, probablemente aceptada de forma muy amplia: por naturaleza, para que algo sea relativo a algo, primero deben existir estos dos elementos a fin de establecer una relacion entre ellos. El argumento, en EN I 4, funciona asi con premisas platonicas y con una premisa comun, a la que deben asentir tambien los platonicos.

Esto podria predisponernos a aceptar que la tesis de que lo relativo es la naturaleza o sustancia minima sea tambien una tesis comun o por lo menos aceptada por platonicos y aristotelicos. No obstante, convendria ser mas cautelosos en este sentido, pues la tesis en cuestion es una version bastante mas especifica de la anterioridad de la sustancia con respecto a lo relativo. En efecto, es compatible con esta ultima que la cualidad sea posterior a la sustancia (para ser de algun tipo, primero necesita ser), o que la cantidad sea posterior a la categoria de la sustancia, sin que haya necesidad de establecer un orden entre las diferentes categorias, en el que lo relativo ocuparia el ultimo lugar, en este caso, como una afeccion de la cantidad. La sustancia puede quedar en una posicion de anterioridad, central con respecto a las otras categorias, que no entrarian en jerarquizacion alguna sino solo en relacion con la sustancia (que funciona, entonces, como ser primero). Esta es, por cierto, la posicion que guarda una armonia mas natural con la tesis metafisica aristotelica del ser que hallamos en los libros centrales de la Metafisica. Ademas, un detalle del pasaje de XIV 1 parece indicar que se trata de una tesis platonica. En efecto, el "como se dijo" se refiere a algunas lineas anteriores, cuando Aristoteles dice que lo grande y lo pequeno, asi como lo poco y lo mucho, parecen ser mas bien afecciones de las magnitudes y de los numeros, respectivamente (1088a17-19). Por esta razon, dado que el numero y la magnitud son cantidades, y dado que grande y pequeno o mucho y poco son relativos, estos parecen ser mas bien "una afeccion de la cantidad" (1088a24: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). Se trata, pues, de una consecuencia que los platonicos deben admitir en el interior de su teoria, aun cuando se presente con una terminologia que no es exclusivamente platonica, sino, por el contrario, comun y aceptada por muchos (el lenguaje de las categorias): lo relativo es lo que menos realidad o sustancia tiene, puesto que se le ha relegado, segun los platonicos, a la ultima posicion, como mera afeccion de alguna otra categoria. Asi, la tesis mencionada en este pasaje del ultimo libro de la Metafisica, a diferencia del de EN I 4, parece circunscribirse a los platonicos --y Aristoteles mostraria una incoherencia mas en las tesis de quienes defienden que los contrarios son principios segun esta lectura matematica de lo grande y lo pequeno como sustrato o materia--.

Recientemente, Christopher Shields presento un examen extremadamente minucioso de la nocion de homonimia en Aristoteles. (13) Su libro es profuso en detalles; en particular, Shields reinterpreto la nocion de significacion focal como una homonimia de dependencia respecto de un nucleo de significado fundada en una relacion causal entre el caso central y el resto. No entrare en los detalles de esta reinterpretacion, me basta con senalar que, para Shields, a pesar de la nocion aristotelica de la homonimia, de suma riqueza y sutilmente analizada, lo que queda es que dos terminos, el ser y el bien, no se ajustan a las condiciones de homonimia. Dejemos a un lado el problema de la homonimia o sinonimia del bien y concentremonos en el problema del ser. En opinion de Shields, dada la compleja doctrina aristotelica de la homonimia, para mostrar que el ser es un homonimo segun la significacion focal (o, en su terminologia, un homonimo de dependencia respecto de un nucleo de significado), se debe establecer, en este orden, primero que (i) no es sinonimo, para entonces mostrar que (ii) hay una asociacion entre sus sentidos y, por ultimo, mostrar que (iii) esta asociacion se da en virtud de una dependencia respecto de un nucleo de significado. Ahora bien, para el, la prueba fracasa desde (i), pues no consigue mostrar que el ser no es univoco. Podemos resumir asi el argumento de Shields para la sinonimia del ser:

(1) dos F son F no-sinonimamente solo si son inconmensurablemente F.

Shields recurre a Fisica VII 4 como base textual para ilustrar lo anterior. En esa obra, a fin de mostrar que los cuatro sentidos del cambio (la generacion, la alteracion, el crecimiento y el desplazamiento en el espacio) no son conmensurables entre si, lo cual conduce a considerarlos como homonimos, Aristoteles echa mano de un principio suyo, segun el cual todo aquello que no es sinonimo es inconmensurable (248b6-7: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). A partir de esto, Shields establece que:

(2) los seres ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) son siempre conmensurables entre si.

Para la tesis (2), Shields invoca precisamente Metafisica XIV 1 1088a22-25, el pasaje que acabamos de examinar, y sugiere, con base en ese pasaje, que "Aristoteles parece afirmar directamente que el ser puede admitir grados". (14)

De donde:

(3) los seres ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) no son no sinonimamente F;

(4) la distincion entre homonimia y sinonimia es exhaustiva;

(5) los seres ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) son siempre sinonimamente referidos;

(6) si los seres ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) son siempre referidos de modo sinonimo, son univocos;

(7) por lo tanto, ya que los seres () son homonimos respecto de un nucleo de significado solo si son no univocos o no sinonimos, los seres ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) no son homonimos de dependencia respecto de un nucleo de significado --sencillamente porque no son homonimos, sino sinonimos o univocos--.

El argumento de Shields coincide con la corriente contemporanea de tomar el ser de la predicacion como tipicamente univoco; puede distinguirse de manera logica el es de la existencia y de la identidad del es de la predicacion, pero este ultimo es, internamente, univoco. Esta no era, sin embargo, la perspectiva de Aristoteles, para quien el es de la predicacion se refleja en las diferentes categorias o generos supremos del ser. Pero ?como evitar el argumento de Shields? La salida estribaria en que puede leerse (2) restringiendola a la escuela platonica, sin afectar al aristotelismo, como propuso Shields. No obstante, hay a primera vista una dificultad considerable para esta empresa, pues mas adelante, en 1088a29-35, Aristoteles presenta un argumento con la finalidad especifica de mostrar que lo relativo es minimamente sustancia y ser, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (1088a30). El argumento es que solo lo relativo no posee un tipo de transformacion concomitante: la sustancia esta ligada a la genesis y corrupcion simples; la cualidad, a la alteracion; la cantidad, al aumento y disminucion; el lugar, al desplazamiento. Esto serviria de indicio de que lo relativo ocupa una posicion inferior con respecto a las otras categorias, lo cual resulta algo extrano, pues limitaria el problema a una lista de solo cinco categorias, cuando Aristoteles parece dispuesto a aceptar mas de cinco. A continuacion, este observa que algo puede sufrir un cambio en la relacion sin haber sufrido ninguna modificacion en si mismo. Tal es el caso de lo que se ha convenido en llamar "cambio de cambridge": A es mas alto que B, pero se vuelve mas bajo que B sencillamente porque B paso por un aumento cuantitativo sin que A sufriera cambio alguno. De este modo, A dejo de ser mas alto y paso a ser mas bajo que B. Ahora bien, no hay ninguna razon para que Aristoteles no acepte la observacion sobre el cambio de Cambridge en su propia reflexion, lo que nos llevaria a pensar que tambien acepta que lo relativo tiene ser en grado minimo.

Cabe senalar que en dos traducciones francesas el problema aparece atenuado porque los traductores tradujeron [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], en 1088a30, como si afirmase que lo relativo "no es en absoluto una sustancia ni un ser real" (15) o "no es de modo alguno una sustancia ni un ser", (16) mientras que, en 1088a23, la expresion equivalente [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], se vertio, respectivamente, como "lo que es realidad determinada o sustancia en el menor de los grados" y "lo que es naturaleza o sustancia en el menor de los grados".* Sin embargo, a lo largo de estas siete lineas, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] debe entenderse --en ambos pasajes-- como lo que es en grado minimo sustancia o ser, y no que no es de modo alguno sustancia o ser. Esta claro que el hecho de que lo relativo no sea de modo alguno sustancia no dana la tesis de la homonimia del ser: por el contrario, es exactamente eso lo que esperamos que Aristoteles diga. Pero si este adoptara la tesis de la conmensurabilidad de los seres, entonces habria un problema, y grande: si fueran todos conmensurables (estando lo relativo en la posicion inferior de la escala de ser; la sustancia, en la posicion superior, y las otras categorias, en posiciones intermedias), no serian homonimos. ciertamente son conmensurables desde la perspectiva platonica; pero ?lo serian tambien en la voz de Aristoteles? Si lo fueran, Shields tendria toda la razon en decir que, a pesar de la riqueza del analisis aristotelico de la homonimia, dos nociones --el ser y el bien-- escapan a ella, pues serian conmensurables y univocas (aun cuando Aristoteles se haya comprometido con esta sofisticada doctrina de la homonimia justo para mostrar que el ser y el bien no son sinonimos).

Segun el pasaje XIV 1 de la Metafisica, lo relativo estaria en la zona inferior de una escala (conmensurable) de ser, cuyo punto culminante estaria ocupado por la sustancia, porque lo relativo es un atributo de la cantidad. Sin embargo, es una tesis de Aristoteles, precisamente, que los generos supremos o categorias son irreductibles unos a los otros:

Se dice que son distintos en cuanto al genero los elementos cuyo sustrato primero es distinto y que no se reducen uno al otro, ni ambos a un tercero, como la forma y la materia son distintos en cuanto al genero, asi como todo lo que se dice segun una figura distinta de la predicacion del ser (pues unos designan la sustancia de los seres; otros, una cualidad; otros mas, conforme a las divisiones previamente establecidas); tampoco estos ultimos se reducen unos a los otros o a un tercero. (Metaf. V 28 1024b9-16) (17)

Ahora bien, Aristoteles afirma que lo relativo es infimamente sustancia porque es un atributo de la cantidad; y es un atributo de la cantidad porque se toma como grande y pequeno (o mucho y poco), y esto es un atributo de la cantidad. De tal suerte, la tesis parece ser que la doctrina de las categorias, cuando se aplica a las tesis ontologicas de los principios platonicos, arroja como resultado una linea conmensurable para el ser, ocupada en la parte superior por la sustancia, y en la inferior, por lo relativo. Esto realza en particular lo inverosimil de esta tesis platonica (que toma lo grande y lo pequeno como principios a titulo de sustrato), ya que lo relativo --lo que menos ser tiene-- deberia entonces ser principio de la sustancia --lo que mas ser tiene--, puesto que lo grande y lo pequeno, que son relativos, son principios de todo lo que es. Pero precisamente esto es absurdo: que lo que es ser en grado minimo sea principio de lo que es ser en grado maximo.

No obstante, cuando habla en su propio nombre, Aristoteles no esta interesado en establecer una linea conmensurable de todo lo que es, sino que simplemente coloca la sustancia en una posicion principal, anterior a todas las demas categorias, sin distribuirlas en una misma escala de ser. Cuando se refiere al cambio ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), dice que este ocurre en cuatro categorias: segun la sustancia (generacion y corrupcion), segun la cualidad (alteracion), segun la cantidad (aumento y disminucion) y segun el espacio (desplazamiento). Sin embargo, solo los tres ultimos casos son propiamente movimientos ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). La generacion y corrupcion son una alteracion y, por consiguiente, se apegan al estandar comun de los tres elementos del cambio --lo que permanece (el sustrato), de donde cambia y para donde, procediendo de un contrario al otro--, pero no mantienen el mismo sustrato a lo largo del cambio, a diferencia de todo lo demas que esta sujeto al movimiento, durante el cual se conserva un mismo sustrato. Aristoteles dice lo siguiente a este respecto:

En cuanto a la sustancia, no hay movimiento ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) porque no hay, entre los seres, un contrario de la sustancia. Tampoco hay movimiento en cuanto a la relacion, pues puede suceder que, cuando un relativo cambia ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), el otro, aunque no cambie en nada ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), se torne verdadero, de modo que el movimiento ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) de ambos es accidental. Tampoco hay movimiento en cuanto al agente y paciente o de lo que es movido y lo que mueve, porque no puede haber movimiento del movimiento ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), devenir del devenir ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) o, en general, cambio del cambio ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). (Fisica V 2 225b10-16)

Aristoteles habla aqui en su propio nombre. Vuelve a mencionar el fenomeno del cambio de Cambridge: Pablo pasa a ser mas bajo que Juan, aunque Pablo no haya sufrido ningun cambio, pero al crecer Juan ahora se torno verdadero que Pablo es mas bajo que Juan, lo cual antes era falso. Esto es propio de lo relativo, aunque otras categorias tienen tambien sus atributos propios --la de agente y paciente, por ejemplo, no sufre movimiento, como tampoco la sustancia en sentido estricto--. Hay rasgos que se aplican a una categoria, pero no a otra; esto no las descalifica para colocarlas al final de la lista como aquello de sustancia en grado minimo, sino solo las cualifica de diferente manera, y es precisamente esta cualificacion diferente lo que constituye, para Aristoteles, la difusion del ser en sus generos supremos, sin que se ordenen en una sola linea jerarquizada y conmensurable de ser.

V

A manera de conclusion bastante resumida: la prueba de que el ser no es un genero sigue el estandar que Aristoteles puede admitir para las pruebas relativas a los principios que establecen los dominios de las disciplinas. Dicha prueba es refutativa; bloquea una posicion adoptada historicamente --en este caso, la posicion de los platonicos, que postulan como principios lo que mas extensamente es--. Si bien impedir un error no equivale a descubrir la verdad, contribuye a ello. Desde la perspectiva de Aristoteles, no hay prueba alguna de los principios. Estos se adquieren, via [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], gracias a la facultad noetica. Siempre nos sentimos frustrados con las pruebas meramente refutativas que Aristoteles presenta --del principio de no contradiccion, de que el ser no es un genero--. No obstante, para Aristoteles, nuestra frustracion proviene de una ilusion: la de encontrar pruebas para los primeros principios. Si renunciaramos a esta ilusion, entonces podriamos apreciar mejor el arte aristotelico de poner obstaculos al error.

[Traduccion de Jose Alberto Barranon Cedillo]

Recibido el 13 de agosto de 2010; aceptado el 7 de octubre de 2010.

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Marco Zingano

Departamento de Filosofia

Faculdade de Filosofia, Letras e Ciencias Humanas

Universidade de Sao Paulo

mzingano@usp.br

(1) Sobre todo porque, como observa W.D. Ross, "el primer aspecto [i.e., la especie no se predica de la diferencia] se plantea aqui por mor de la completud, aunque sea irrelevante para lo que Aristoteles quiere probar" (Aristotle's Metaphysics, vol. I, p. 235).

(2) Sin embargo, el texto permite otra interpretacion, defendida por Alejandro: el genero no se predica de sus diferencias cuando estas se consideran aparte de las especies, esto es, las especies no estan comprendidas en las diferencias (205, 29-30). En esa lectura, la distincion estriba en que "animal" no se predica de "terrestre bipedo", sino de "animal terrestre bipedo", es decir, del hombre. Hermann Bonitz sigue a Alejandro: "genus non praedicatur de suis differentiis, si hae differentiae per se spectentur, seiunctae ab iis, quae inde efficiuntur, speciebus" [el genero no se afirma de sus diferencias si se las mira por si mismas, separadas de esas especies que de ahi se originan] (Commentarius in Aristotelis Metaphysicam, olms, 1992, pp. 151-152). La lectura de Alejandro se ve favorecida al leer [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] en vez de [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]. El analisis de la frase parece favorecer, no obstante, la lectura que ofreci (adoptada por Ross en su comentario: "ni pueden las especies predicarse de sus propias differentiae, ni puede el genero, si se toma aparte de sus especies, predicarse de sus differentiae" (p. 235)). El mencionado paralelismo del manuscrito E refuerza esa lectura sintactica.

(3) En las ultimas lineas de la sexta aporia, Aristoteles observa tambien que algunos pensadores, a saber, los platonicos, tratan manifiestamente el uno y el ser como generos considerandolos elementos de las cosas, asi como lo grande y lo pequeno (998b9-11: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]). Hallamos aqui una referencia a las doctrinas no escritas de Platon sobre lo grande ylo pequeno. Aristoteles es muy tajante en este pasaje al observar: no es posible, con todo, tratar los principios al mismo tiempo como elementos y como generos (998b11-12). La razon que aduce es que la definicion mediante el genero y la diferencia especifica da como resultado una unidad, mientras que la definicion con base en los elementos constitutivos redunda en una multiplicidad (por ejemplo, la casa es o bien un alojamiento para los bienes o las personas, o bien esta hecha de ladrillos, tejas, madera: en ambos casos, el definiens es complejo, pero en el primero es uno, en tanto que en el segundo es multiple). Esto debe servir de advertencia a quienes hoy buscan introducir elementos materiales en las definiciones de la esencia de algo. En A 4, Aristoteles presenta la prueba de que principio y elemento son distintos, aunque ambos sean causas del ser (4 1070b22-27).

(4) Debe introducirse la clausula de salvaguardia porque las categorias no podrian definirse propiamente si entendemos por definicion un genero comun cualificado por una diferencia especifica, pues la doctrina aristotelica de la difusion originaria precisamente impide recurrir a un genero comun, cualificado de manera diferente para cada categoria, aun cuando, obviamente, el ser se predique de todo lo que es. Las categorias son los generos supremos y su diversidad es irreductible a una de ellas o a algo fuera de ellas. Por esta razon, los comentaristas del tratado de las Categorias, reteniendo la expresion [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], se apresuran a entender este [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] en un sentido amplio, que designa tanto una definicion estricta ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) como una presentacion general ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]: vease Ammonio in Cat. 17.11; Dexipo 20.30), ya que en el caso del ser y de sus categorias no puede haber una definicion estricta, sino solo una presentacion general.

(5) En este ultimo caso, sin embargo, depende de la prueba establecida en 13 de que ningun universal es sustancia --prueba cuya fuerza puede ser tal que ponga en aprietos a la misma teoria aristotelica--. Sobre este asunto, vease en especial James Lesher, 'Aristotle on Form, Substance, and Universals: A Dilemma".

(6) Aristoteles, Aristotle: Posterior Analytics, ed. J. Barnes, p. 215.

(7) A este respecto, es muy provechosa la lectura de Simplicio, Comment. ad Cat. 97, 24-102, 10, pasaje que los traductores F. de Haas y B. Fleet titularon atinadamente como "Essay on the Differentia" (Simplicius--On Aristotle's Categories 5-6).

(8) Sobre esto, vease P Moraux, Der Aristotelismus bei den Griechen III, p. 474.

(9) Sobre el fenomeno del psitacismo y su erosion devastadora para las definiciones, vease en especial Alfonso Correa Motta, 'A Lingua dos Papagaios, a Diferen9a e o Ser".

(10) Sobre las aporias, veanse en especial Enrico Berti, 'Aporiai 6-7", y Walter Cavini, 'Aporia 11".

(11) Sobre este tema, vease en especial W. cavini, 'Principia contradictionis. Sui principi aristotelici della contradizione"; veanse tambien los ensayos que acompanan a la nueva edicion de la traduccion del libro [GAMMA] en Aristote - Metaphysique Gamma - edition, traduction, etudes.

(12) Aristoteles, Aristotle's Metaphysics, ed. D. Ross, vol. II, p. 473.

(13) C. Shields, Order in Multiplicity: Homonymy in the Philosophy of Aristotle. Mas recientemente, Julie Ward publico una relectura de este libro: Aristotle on Homonymy (Dialectic and Science), Cambridge, 2008, en la que intenta reinsertar en la doctrina de la homonimia las nociones de ser ybien, que Shields, como veremos, dejo fuera del campo de la homonimia.

(14) C. Shields, op. cit., p. 264.

(15) Aristoteles, La Metaphysique, ed. J. Tricot, vol. II.

(16) Aristoteles, Aristote: Metaphysique, ed. M.-P Duminil y A. Jaulin.

* Ambas expresiones, en frances en el original portugues: "celle qui est le moins realite determinee ou substance" y "ce qui est le moins une nature ou une substance" para 1088a23, respectivamente; y "n'est nullement une substance, ni un etre reel" y "n'est pas du tout une substance ni un etre" para 1088a30, respectivamente. [N. del t.]

(17) Lo cual no implica que no haya, en particular en el tratado de las Categorias, cierta vacilacion e indeterminacion con respecto a la categoria a la que pertenecen ciertos elementos. Acerca de esto, vease en particular F. Brentano, On the Several Senses of Being in Aristotle, en especial las pp. 146-148.
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Author:Zingano, Marco
Publication:Dianoia
Date:Nov 1, 2010
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