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Apuntes decoloniales sobre nuestra America.

A partir de los conceptos colonialidad del poder, geopolitica, corpopolitica y decolonialidad, procedentes del grupo/proyecto Modernidad/ Colonialidad, especificamente de uno de sus representantes, Walter Mignolo, en su texto La idea de America Latina. La herida colonia!y la opcion decolonial (2005), el escritor costarricense Adriano Corrales Arias intenta un asedio comparativo al ensayo fundador de los estudios culturales latinoamericanos: Nuestra America, de Jose Marti. Como bien dice el autor: "Con Jose Marti comenzamos a pensar de otro modo".

A partir dos conceitos colonialidade do poder, geopolitica, corpopolitica e decolonialidade, derivados do grupo/projeto Modernidade/Colonialidade, especificamente de um dos seus representantes, Walter Mignolo, em seu texto A ideia da America Latina. A ferida colonial e a opcao decolonial (2005), o escritor costarriquenho Adriano Corrales Arias tenta um assedio comparativo ao ensaio fundador dos estudos culturais Latino-americanos; Nossa America, de Jose Marti. Como o proprio autor sugere: "Com Jose Marti comecamos a pensar de outra forma".

A partir des concepts de colonialite du pouvoir, geopolitique; corps politique et decolonialite, provenant du groupe/projet Modernite/ Colonialite, et particulierement de l'un de ses representants, Walter Mignolo, dans son texte L'idee de l'Amerique Latine. La blessure coloniale et l'option decoloniale (2005), l'ecrivain costaricien Adriano Corrales Arias tente une comparaison avec l'essai fondateur des etudes latinoamericaines Notre Amerique de Jose Marti. Comme le dit si bien l'auteur "Avec Jose Marti nous avons commence a penser d'une autre facon".

From the colonial concepts of power, geopolitics, corpopolitics, and decoloniality proceeding from the group/modernity/coloniality project, one of its representatives, specifically Walter Mignolo, in his text The idea of Latin America. The wounds of colonialism and the decolonial option (2005), Costa Rican writer Adriano Corrales Arias attempts a comparative essay into the foundation work of Latin American cultural studies, Our America, of Jose Marti. As stated by the author: "With Jose Marti we began to think otherwise."

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NOTAS DECOLONIAIS SOBRE NOSSA AMERICA

NOTES DECOLONIALES SUR NOTRE AMERIQUE

DECOLONIAL NOTES ON OUR AMERICA

A partir de los conceptos colonialidad del poder, geopolitica, corpopolitica y decolonialidad, procedentes del grupo/proyecto Modernidad/Colonialidad, especificamente de uno de sus representantes, Walter Mignolo, en su texto La idea de America Latina. La herida colonial y la opcion decolonial (2005), intento un asedio comparativo al ensayo fundador de los estudios culturales latinoamericanos.

"Conocer es resolver", He alli el quid de la cuestion. Solamente a partir del conocimiento se puede crear. Y creer. El asunto, entonces, no estriba en que hablemos "sobre" sino que "habitemos" realidades concretas en las cuales vivimos y pensamos, por tanto, sentimos. Y en ese habitar, para conocer y resolver, aparece clara la presencia y el peso de la Europa imperial y de los variados estratos imperiales en esta America Nuestra, no solamente a nivel cultural, sino en todos los niveles de la vida social. En todo caso, la "cultura secundaria" ("el vino de platano") es la que se ha construido como "diferencia colonial" en la medida en que los saberes imperiales son los que han establecido las reglas del juego y las jerarquias.

El "cambio" en la geografia de la razon consiste, precisamente, en pensar el desenganche, en concebir otro modo de vida a partir de otra manera de sentir y de pensar, es decir, de una manera otra de aprehender nuestra realidad y de intervenir en ella. De ahi que "la diferencia" en el o la intelectual decolonial, respecto del intelectual colonizado o imperial, consiste en un desprendimiento ontologico, epistemico y estetico, sin menospreciar los aportes de la matriz cultural, europea en nuestro caso, sino agregandola al mundo cognitivo como herramientas indispensables para un saber y un pensar fronterizos que presuponen el reconocimiento de los aportes americanos a la episteme occidental.

Lo contrario de ese pensar y sentir fronterizos es el "Pienso, luego existo" cartesiano, es decir, una forma de racionalidad (occidental) que antepone el pensamiento a la existencia, la idea a la vida. Para Descartes ese era el principio fundamental, principio que fuese emitido en la primera mitad del siglo XVII en Amsterdam, y que, precisamente, estuvo implicito en la construccion y transformacion de la diferencia colonial epistemica y ontologica de la modernidad. El argumento de dicho principio, desde el sitio de enunciacion europeo, seria mas o menos asi: si yo pienso, y por lo tanto existo, vos que sos indio, negro, mujer, arabe, musulman, budista, japones, etc., no pensas y por lo tanto no sos, o no tenes derecho a ser, a existir.

[ILUSTRACION OMITIR]

Marti, en cambio, plantea que "Pensar es servir". Esa es la justa medida para su quehacer intelectual y politico. De alli se desprende la necesidad de vincular texto y vida, idea e historia real, pues, para Marti, pensar es asumir los desafios de la historia y tratar de responder a ellos. Por su parte la modernidad, desde el principio cartesiano, implica colonialidad, es decir, la modernidad es la retorica y la narrativa de salvacion escrita por quienes se situaron y situan en un periodo historico denominado "moderno", lo que les ha permitido, por tanto, descartar todo lo que no sea tal: lo tradicional, lo primitivo, lo exotico, lo barbaro, lo autoctono, y que les permite, a su vez, controlar la diferencia epistemica, politica, economica, etc. Esa es la retorica que justifica la expansion imperial en una logica de conquista, apropiacion de tierras, explotacion del trabajo, control de la sexualidad, de la subjetividad y del conocimiento. Es una justificacion de "civilizacion, progreso y crecimiento" que, para realizarse como tal, tiene que destruir, arrasar y, por tanto, atrasar. Es la justificacion colonial que Marti rechaza.

Nuestra America se constituyo a partir de la confluencia de una gran poblacion indigena diseminada de norte a sur, un masivo contingente de europeos--que controlaron la situacion--y una cuantiosa poblacion arrancada de Africa y trasplantada a las Americas. Esto tiene poco que ver con la historia local de Europa. Justamente Europa comienza ahora a experimentar las consecuencias de esas historias coloniales con una inmigracion masiva que le causa y le seguira generando problemas. De esa inmigracion surgiran los intelectuales decoloniales, equivalentes a los latinos en Estados Unidos perseguidos hoy como "ilegales", es decir, como no ciudadanos. He alli la otra America.

Marti denuncia esa colonialidad y preludia la geopolitica del conocimiento como una de las formas de la colonialidad: no basta con liberarnos politica y economicamente si no nos liberamos epistemologicamente; dicho de otra manera, si no producimos pensamiento propio, "trincheras de ideas". "El problema de la independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espiritu" nos dice el maestro. "La colonia continuo viviendo en la republica". De hecho, la colonialidad politico-economica implica la colonialidad del saber, por lo tanto, sin un conocimiento propio (fronterizo) es imposible la liberacion de cuerpos y mentes. En otras palabras, ningun cambio epistemico puede darse sin hacerse cargo de la razon imperial enmarcada en lo que Walter Mignolo (1) denomina la teo- y la egopolitica del conocimiento que han marcado la razon occidental y la colonialidad del poder. La formula teologica y egologico-civilizatoria funciono, puesto que mucha gente del planeta llego a creer en su inferioridad ontologica y epistemica. Hoy, en cambio, hay cada vez mas gente que comienza a entender la estratagema, o sea, la retorica de la modernidad, por tanto de la colonialidad.

De esa comprension nace un nuevo sentir, surge un pensar-otro, una subjetividad otra; emerge el pensamiento decolonial como una ruptura epistemica espacio-temporal (geopolitica) y sexo-racial (corpopolitica), que han sido construidas por la razon imperial, por lo que el filosofo colombiano Santiago Castro Gomez denomina "la hybris del punto cero". (2) La irrupcion mundial del capitalismo exigia que la multiplicidad de expresiones culturales del planeta fuera convertida en una serie de diferencias ordenadas en el tiempo. Las "muchas formas de conocer" quedan entonces integradas en una jerarquia cronologica donde el conocimiento cientifico-ilustrado aparece en el lugar mas alto de la escala cognitiva, mientras que todas las demas epistemes son vistas como su pasado o como la necesaria escala para su culminacion. Asi, los pensadores criollos ilustrados, vehiculos de esta nueva politica del significado, no dudaron en ubicar a los indios, negros y mestizos en el lugar mas bajo de la escala cognitiva. Es lo que Marti llamaba la "falsa erudicion" de "pensadores canijos", o "pensadores de lamparas".

Marti, a pesar de hablar de colonialismo (ocupacion militar y anexion juridica de un territorio y sus habitantes por parte de una fuerza imperial extranjera) y no de colonialidad ("logica cultural" del colonialismo y de la modernidad, es decir, el tipo de herencias coloniales que persisten y se multiplican incluso una vez que el colonialismo ha finalizado, en tanto la modernidad es un proyecto inconcluso), nos muestra que se debe leer el conocimiento europeo imperial de matriz grecolatina desde nuestro tronco americano. En otras palabras, debemos leer a Aristoteles y a Platon, pongamos por caso, pero transversalmente, para entender como resolvieron sus propios problemas, no necesariamente para que nos guien a pensar y resolver los nuestros. Sin duda, Aristoteles, y tantos otros pensadores greco-latinos o medievales europeos como Santo Tomas o San Agustin, o modernos como el mismo Descartes, estan involucrados en la diversidad del mundo. A Nuestra America llegaron con Sepulveda, Las Casas, y otros. Pero tambien llegaron formas de ser y de pensar de Africa y de Asia, las cuales se encontraron aqui con multiples formas de ser y de pensar en la variedad indigena; esas formas muchas veces entraron en colision, no necesariamente en coalicion. El pensar decolonial emerge de esa colision con Aristoteles y no a partir de Aristoteles (o cualquier otro ejemplo o caso europeo, incluido el mismo Marx). Asi aparecen las fracturas ideologicas y cosmologicas decoloniales, es decir, los desprendimientos epistemologicos como el del propio Marti o el de Mariategui en Peru mas tarde, en la medida que vemos la tradicion grecorromana y euroamericana imperial como algo que "esta en nosotros", pero tambien algo "que no es nosotros". Con razon Marti afirmaba: "Ni el libro europeo, ni el libro yanqui, daban la clave del enigma hispanoamericano."

Marti entonces, genealogicamente, podria considerarse como un intelectual decolonial que habitaba, sentia y pensaba en y desde la geo- y la corpopolitica del conocimiento. Su planteamiento epistemico y de aesthesis (expresion de emociones y sentimientos; recordemos que Marti era poeta, y un gran poeta) partia de un conocimiento preciso de la corpopolitica colonial espanola y por tanto se proponia develar el pensamiento imperial que sujetaba a nuestros paises a pesar de la Independencia administrativo-politica. "Eramos una mascara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el chaqueton de Norteamerica y la montera de Espana (...) Eramos charreteras y togas, en paises que venian al mundo con la alpargata en los pies y la vincha en la cabeza". Por eso lo que nos propone en el ensayo en cotejo es un cambio en los terminos de la conversacion, cambio que desconstruye la idea de que el conocimiento (teologico, filosofico, cientifico) es deslocalizado y desincorporado. Porque el conocimiento esta incorporado en nuestros cuerpos y en el caso de "Nuestra America" se expresa como una herida colonial.

Por supuesto, Marti no avanzo tanto en la comprension del fenomeno colonial, pero lo avizoraba en terminos de sus propositos epistemologicos, politicos y literarios. Aunque se nota que no se salia del ambito greco latino y occidental, es decir, de la matriz cognoscitiva europea, si avanzaba en la produccion de un conocimiento otro, descolonizado y desprendido de su matriz. Por eso, con una precision meridiana, aun de completa vigencia, nos senala: "La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de America, de los incas aca, ha de ensenarse al dedillo, aunque no se ensene la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es mas necesaria". Dicho de otra manera, Marti sabia que su proyecto liberador pasaba, necesariamente, por la manumision epistemica y sensitiva desde una geopolitica del saber.

Porque el proyecto decolonial incluye "humanidades de-coloniales", lo que implica la decolonizacion o decolonialidad de las humanidades en la tradicion grecolatina para liberar a la humanidad de la division racista entre humanitas y anthropos que atraviesa toda la modernidad imperial europea y se continua en Estados Unidos. Ello implica la necesidad de beber en otras fuentes, ademas claro esta, de las griegas y romanas. Porque en Nuestra America hay tres densas genealogias del sentir y del pensar: la grecorromana traida por los descendientes de europeos; la africana, transportada por los africanos esclavizados y revivida en las Americas; y la diversidad indigena, desde los mapuches en Chile, pasando por Tawantinsuyu y Anahuac, hasta las tierras del Norte, hoy Estados Unidos y Canada. En ese maremagnum de castellano e ingles, de quechua y aymara, de nahuatl, spanglish y de lenguas creoles e imperiales en el Caribe, se viven y se piensan las humanidades decoloniales.

De tal manera que con Jose Marti comenzamos a pensar "de otro modo", a reconocer el vocablo crear como la palabra de pase en los bordes y en la diferencia colonial, ya no solamente en la casa del saber grecolatino trasladado a lenguas modernas (vernaculas) e imperiales europeas. Su poesia y su palabra son una muestra de creatividad otra, de literatura fronteriza que avizora un nuevo movimiento literario propio: el Modernismo. Porque el castellano de Indias (hoy America Latina) ya no es lo mismo que el castellano de Espana, igual que el spanglish en Estados Unidos, que se separa tanto del ingles como del castellano, es un idioma-otro, un idioma fronterizo. Y con su praxis intelectual, igual que con su palabra, nos muestra una nueva manera de pensar y de intervenir en la realidad desde el aqui y desde el ahora.

Finalmente, es importante senalar que en el pensamiento martiano (para no decir "filosofia martiana" y entrar en conflicto con "filosofos profesionales") hay un trasfondo intercultural en tanto visualiza America como el resultado de multiples herencias e intervenciones culturales y no solamente como resultado del logos greco-latino. (Para la discusion recordemos que el origen de la filosofia no esta en Occidente sino en Oriente: China, India, Egipto, etc., y esto Marti lo tenia muy claro). La voz de su discurso y de su praxis intelectual es eco de muchas voces, por tanto no es monologica sino polifonica, porque en ella hablan el mestizo, el criollo, el indio y el afroamericano; en todo caso los oprimidos de nuestra tierra. Raul Fornet-Betancourt, en un texto sobre el aporte martiano a la filosofia americana senala:
   Hay, pues, para Marti, fondo intercultural que
   expresar en nuestra misma America. Y es asi, es decir,
   liberando esas voces culturales, como ha de buscar
   America el intercambio con otras regiones, con otras
   filosofias. Por eso hay tambien, para Marti, una
   practica intercultural (desde America) hacia fuera. De
   este modo su ensayo en "Nuestra America" abre la
   perspectiva para una practica intercultural al interior
   de America; y, al mismo tiempo, para una practica de
   cara al exterior, orientada a "devolver al concierto
   humano interrumpido la voz americana, que se helo
   en hora triste en la garganta de Netzahualcoyotl y
   Chilam ..." (3)


Adriano Corrales Arias (Costa Rica, 1958). Escritor costarricense. Egresado del Doctorado Interdisciplinario en Artes y Letras de America Central por la Universidad Nacional Autonoma, Heredia, Costa Rica. Poeta, profesor e investigador del Tecnologico de Costa Rica, donde dirigio la revista FRONTERAS y el Encuentro Internacional de Escritores. Ha sido antologador de poesia y narrativa costarricense y centroamericana y ha participado en multiples festivales y encuentros de escritores nacionales e internacionales. Tambien escribe teatro y ensayo y colabora con varias publicaciones nacionales y latinoamericanas. Sus libros mas recientes son San Jose varia (poesia, 2009) y Teatro, Comunidad, liberacion e interculturalidad. El proyecto teatral de Rafael Murillo Selva-Rendon (Ensayo, 2011).

(1) Walter D. Mignolo, La idea de America Latina. La herida colonial y la opcion decolonial, Editorial Gedisa, Barcelona, 2007, pp. 35,41,142.

(2) Cf. Santiago Castro-Gomez, La hybris del punto cero. Ciencia, raza e ilustracion en la Nueva Espana, 1750-1816, Instituto Pensar, Pontificia Universidad Javeriana, Bogota, 2005.

(3) Raul Fomet-Betancourt, Aproximaciones a Jose Marti, 1994, p. 90. En http://www.mwi-aachen.org/Images/MARTI_tcml9-40301.pdfBajado el 02/10/11.
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Title Annotation:PENSAMIENTO
Author:Corrales Arias, Adriano
Publication:Archipielago
Date:Oct 1, 2015
Words:2943
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