Printer Friendly

Aportes a una etnografia de los movimientos feministas: recursos expresivos en las marchas #Ni una menos y #8M en Santiago de Chile/Contributions to an Ethnography of Feminist Movements: Expressive Recourses in the #Ni una menos and #8M Marches in Santiago de Chile/Contribuicoes a urna etnografia dos movimentos feministas: recursos expressivos nas marchas #Ni una menos e #8M en Santiago de Chile.

El movimiento feminista irrumpio con fuerza en el escenario politico global a partir del ano 2015. Las calles de las principales ciudades del mundo fueron tomadas por miles de mujeres para denunciar las distintas formas de violencias a las que se encuentran expuestas cotidianamente. Asi, las multitudinarias manifestaciones registradas en Argentina, Estados Unidos, Espana e Italia evidencian una decision colectiva de romper con las dinamicas de opresion y despojo que la sociedad patriarcal-capitalista les impone.

En Chile, al igual que en muchos de los paises de America Latina, las demandas del movimiento feminista habian estado asociadas historicamente a la participacion politica y a la despenalizacion del aborto. No obstante, en la ultima decada, la agenda feminista ha logrado sumar a estas demandas historicas la precaria e inestable situacion laboral en la que se encuentran mayoritariamente las mujeres y la necesidad de remunerar el trabajo reproductivo, domestico y de cuidados (1) que realizan (Ruiz y Miranda 2018, 194). Tambien se han levantado demandas respecto de la obligacion que tiene el Estado de entregar a las y los jovenes una educacion no sexista, asi como de garantizar que los lugares de trabajo y estudio sean seguros y libres de cualquier tipo de acoso o abuso.

El movimiento feminista en Chile instalo estas demandas en el debate publico mediante un ascendente proceso de acumulacion de fuerzas, nutrido en gran medida por las marchas a favor de la descriminalizacion del aborto, los actos de protesta contra el machismo (con los cuales los jueces y medios de comunicacion abordan los casos de femicidio), las ocupaciones de establecimientos educativos para denunciar el acoso y abuso que sufren las estudiantes por parte de sus pares y profesores, y las numerosas jornadas de formacion politica impulsadas por diferentes colectivos feministas. De este modo, las agrupaciones de mujeres pusieron en juego un amplio repertorio de acciones que permitieron que sus demandas ocuparan la agenda publica para visibilizarlas como problemas comunes. En este marco, las marchas #Ni una menos y #8M entran como formas centrales de manifestacion en el proceso de acumulacion de fuerzas del movimiento.

Estas marchas lograron prontamente capturar la atencion de los medios de comunicacion y de las autoridades politicas, debido a la magnitud multitudinaria y el uso de diversos recursos expresivos. En este sentido, Cervio y Guzman afirman que estos recursos pueden ser conceptualizados como:
[...] Vehiculos de sentido y mensajes con sentido, pues anudan las
demandas de identidad colectiva con las demandas de visibilidad
conflictual [...] en tanto objetos sensibles (sonoros, olfativos,
visuales, tactiles) estos recursos no solo colaboran en la
configuracion de procesos identitarios vinculados con un "nosotros
compartido", sino que tambien construyen audiencias (antagonistas y
potenciales aliados) delimitando, elaborando y distribuyendo
socialmente el sentido de la accion. (2017, 37)


De esta manera, el presente escrito reflexiona acerca de como los recursos expresivos (carteles, lienzos, disfraces, canticos y escenificaciones) son utilizados por las manifestantes para expresar sentimientos contenidos, narrar sufrimientos compartidos, interpelar a adversarios y democratizar el campo de visibilidad. Dicha reflexion surge a partir del trabajo de campo en las marchas realizadas en el marco del movimiento #Ni una menos, que tuvieron lugar en Santiago de Chile el 6 de julio y el 11 de mayo de 2017 y 2018, respectivamente. Asi como las marchas que conmemoraron el dia internacional de la mujer, las cuales fueron realizadas el 8 de marzo (#8M) durante el mismo periodo en Santiago de Chile. Se estima que estas marchas son centrales para explicar el surgimiento y evolucion del "Mayo Feminista" (2), movilizacion social que sacudio a Chile en 2018 y cuyas demandas aun continuan en el debate nacional.

Un elemento central de cualquier manifestacion politica es la disputa por la visibilidad (Scribano y Cabral 2009; Voirol 2005). Ella constituye el punto de partida y exige a sus participantes el despliegue de un conjunto de estrategias de comunicacion, tendientes a favorecer su reconocimiento en la escena publica. De ahi que el registro fotografico que acompana este escrito ofrezca una buena aproximacion a la funcion de los recursos expresivos en las marchas estudiadas. El uso de la fotografia en este estudio descansa en su articulacion dialogica y reflexiva con el fenomeno investigado (Hermansen y Fernandez 2018, 92). En efecto, la incorporacion de imagenes y de descripciones, que dan cuenta de la forma en que se pusieron en juego los recursos expresivos durante las marchas, contribuye a la comprension de las redes de conflicto que se encuentran en las luchas reivindicativas que mantienen las mujeres en Chile.

A continuacion, se relatan algunos pasajes de las marchas y se presentan fotografias que ilustran las estrategias adoptadas por las manifestantes en el marco de la disputa por la visibilidad y el reconocimiento. El punto de encuentro de las y los manifestantes es la Plaza Italia, un lugar emblematico y estrategico, puesto que esta ubicada en el centro de la capital, tradicionalmente escogida por quienes buscan celebrar triunfos deportivos, apoyar candidaturas politicas o manifestarse politicamente.

En contexto de manifestaciones politicas, las calles se transforman en un escenario donde sus participantes se exponen a la mirada de otro y adquieren el rol de actores que buscan influir sobre la audiencia o sobre los demas participantes (Goffman 1997, 27). La llegada de los primeros manifestantes hace que la plaza se comience a transformar. Lentamente pasa de ser un lugar monocromatico y de expedita circulacion, a uno aglomerado, difuso, desbordado de mensajes, colores e imagenes. A medida que se aproxima la hora establecida para iniciar el recorrido, como actrices y actores tras bambalinas, las participantes se comienzan a preparar: extienden lienzos, repasan coreografias, pintan y adornan sus cuerpos, escriben carteles, exhiben disfraces, tocan instrumentos musicales y repasan las consignas que se gritaran durante la marcha. En la figura 1 se aprecia como las manifestantes se preparan para iniciar el recorrido:

En cada marcha, la vida en la ciudad se altera y las calles adquieren un uso no habitual. Delgado sostiene que en las calles existe un flujo humano inusual durante cualquier tipo de manifestacion, ya sean festivas o de protesta, que actua en ellas de manera compacta y excepcional:

Estos acontecimientos advierten como las calles no son solo pasillos que sirven para ir de un espacio privado a otro, ni lo que en ellas puede uno encontrar--mobiliario urbano, semaforos, monumentos, escaparates, portales, kioscos...--, elementos que limitan sus funciones a las inicialmente previstas para ellos. Tampoco las calzadas son simples pistas para que se desplacen los vehiculos, sino tambien escenarios idoneos para que se expresen en ellas y a traves de ellas anhelos y voluntades colectivas. (Delgado 2007, 175)

Asi, cuando la multitud de cuerpos se comienza a desplazar, el transito vehicular se detiene, los habitantes de los edificios aledanos aparecen en sus ventanas y balcones para contemplar o apoyar el desfile. Las consignas resuenan con fuerza en las calles y los colores de banderas y lienzos ocultan el gris del pavimento.

Mujeres de distintas edades y etnias son las protagonistas del espectaculo que se lleva a cabo en la principal arteria del pais. En sus manos, carteles y lienzos expresan innumerables demandas. Los mensajes mas recurrentes son los que advierten sobre la violencia machista y los que expresan la libertad de decidir sobre sus cuerpos: "Quiero regresar sin miedo a mi casa", "Este cuerpo es mio... no se toca... no se viola... no se mata", "No queremos poder sobre los hombres, sino sobre nosotras mismas", "Por el derecho a decidir sobre nuestras cuerpas". Tambien hay carteles y lienzos que exigen el reconocimiento del trabajo domestico y reproductivo, que reclaman por la desigualdad en los salarios que reciben hombres y mujeres, que denuncian la indiferencia de las autoridades frente a abusos en escuelas y universidades y que rechazan la educacion sexista imperante. Otros carteles buscan reconocer a las mujeres mapuches en lucha y recordar a aquellas que fueron asesinadas durante la dictadura de Pinochet.

En la disputa por hacer visible sus mensajes, los carteles son levantados y los lienzos extendidos. Tambien, en el diseno de cada uno de ellos se observa un esfuerzo por destacar entre tantos otros y en lograr captar la atencion de los observadores y de los demas participantes. Por otra parte, pese a ser tan diversas las demandas que se escriben en cada uno de los carteles y lienzos, todas estas logran ser articuladas en la marcha para denunciar que en Chile, miles de mujeres se encuentran sistematicamente expuestas a una violencia estructural que las ubica en una posicion de aceptacion y sumision permanente.

Los recursos expresivos no se agotan en el uso de codigos linguisticos. En la disputa por la visibilidad, estos adquieren diversas formas asociadas a una manera especifica de emplear el cuerpo. Por ejemplo, las acciones en las marchas toman un caracter festivo cuando por medio del baile, los juegos, las batucadas y la risa (ver figura 2) las mujeres reivindican politicamente la alegria como una adecuada manera de sentir, frente al miedo que experimentan cotidianamente como, por ejemplo, el de caminar solas por las calles de la ciudad.

Tambien desde el caracter festivo de la manifestacion, los canticos celebran la jornada y alientan a mantener las movilizaciones, pero a la vez reclaman por la indiferencia frente a la violencia machista y advierten que han salido de su condicion de minusvalia y enfrentaran con fuerza a los hombres que buscan mantener los privilegios que les otorga la sociedad patriarcal. Esto queda de manifiesto en las consignas que resuenan durante toda la marcha: "Y como es la wea... nos matan y nos violan y nadie hace na'...", "Arder, arder, arder, al macho femicida queremos ver arder".

En el recorrido, se observan un conjunto de performance que buscan conmemorar el asesinato de mujeres producto de violencia machista. Estas acciones estan cargadas de una emocionalidad especial y emergen en diferentes puntos de la marcha. Con el objetivo de contar esa ausencia, se recrean velorios, se presentan fotografias de las victimas y se narran sus historias de terror. Como un ejercicio de memoria y denuncia, se bordan en trozos de tela los nombres de mujeres quemadas, asfixiadas o ejecutadas por sus parejas y en cada fragmento se pueden leer frases como: "!Me mato a mi y a nuestro hijo!" o "!Me mataron a golpes!" Estas piezas son reunidas en un gran lienzo para mostrar que no se trata de casos aislados sino de una practica instalada en la sociedad patriarcal.

En esta misma linea se encuentran aquellas representaciones que buscan escenificar las violencias que refieren al maltrato fisico, la explotacion laboral o la violencia sexual (ver figura 4). Para esto, los disfraces y mascaras que se usan, y que aluden a personajes de relevancia politico-social o a practicas asociadas al machismo, permiten denunciar a quienes forman parte de los sectores antagonistas.

En este sentido, la critica tambien se ha extendido al caracter conservador de algunas instituciones, especificamente a la Iglesia Catolica. Las mujeres han denunciado como sus cuerpos se han puesto a disposicion del disfrute de los hombres, negandoles soberania sobre estos. Por lo mismo, muchos de los performances que se realizaron durante las marchas consistieron en mujeres que caminaban o bailaban con el torso descubierto y, en muchas ocasiones, pintaron o escribieron sobre sus cuerpos desnudos (ver figura 5). De esta manera, este tipo de exhibicion que en contextos cotidianos podria significar una sancion social, resulta admirable cuando se realiza dentro de una representacion a la cual una audiencia otorga sentido y valor (Urzua Martinez 2015).

Al apropiarse masivamente del espacio publico durante las marchas, las mujeres instalan un litigio por la igualdad y destituyen la logica policial. Esto es lo que Ranciere sostiene sobre que determinados cuerpos sean asignados a ciertos lugares y tareas, constituyendose asi "un orden de lo visible y lo decible que hace que tal actividad sea visible y que tal otra no lo sea, que tal palabra sea entendida como perteneciente al discurso y tal otra al ruido" (Ranciere 2007, 44-45). Cuando las mujeres aparecen en la calle para presentar sus demandas, reclaman un lugar distinto al ofrecido por las estructuras sociales patriarcales que las separa y excluye de la escena politica, mientras que a los hombres los hacen aparecer y participar.

De esta forma, los recursos expresivos desplegados en las marchas visibilizan las demandas de las mujeres y les otorgan una forma de aparecer en el espacio publico a fin de ser reconocidas. Al respecto Butler sostiene:
Cuando los cuerpos se reunen con el fin de expresar su indignacion y
representar su existencia plural en el espacio publico, estan
planteando a la vez demandas mas amplias: estos cuerpos solicitan que
se los reconozca, que se los valore, al tiempo que ejercen su derecho a
la aparicion, su libertad, y reclaman una vida vivible. (2017, 33)


Su presencia en el espacio publico, tradicionalmente reservado a los hombres (Bourdieu 2012), amplifica su accion y efecto, carga de sentido sus mensajes y les permite hacerse ver y escuchar. En cada marcha, junto con resistir corporalmente la naturalizacion de la desigualdad y la violencia, las manifestantes trazan una declaracion de principios que se resume en el cartel que lleva una de las manifestantes: "hombres sus derechos y nada mas; mujeres sus derechos y nada menos".

A modo de cierre se puede senalar que los multiples recursos expresivos puestos en juego por las mujeres durante las marchas estudiadas, permitieron expresar sentimientos contenidos, narrar sufrimientos compartidos y democratizar el campo de visibilidad politica. De hecho, y pese a las fuertes resistencias conservadoras, las mujeres y en especial las mas jovenes, han logrado mantener sus movilizaciones, sumar mas adherentes a sus manifestaciones y presionar con fuerza por una agenda de genero que recoja las demandas politicas que han movilizado a miles de mujeres en todo Chile.

Por lo pronto, el movimiento comienza a mostrar sus primeros triunfos. La creacion de normativas que prohiben el acoso callejero, la elaboracion de protocolos que sancionan el abuso sexual dentro y fuera de los centros educativos, el reconocimiento institucional del nombre social de personas transgenico en universidades y la creacion de unidades academicas cuyo objetivo es promover una educacion no sexista constituyen los primeros pasos de un largo camino por visibilizar practicas de abuso naturalizadas y alcanzar la plena igualdad de derechos entre mujeres y hombres.

Referencias

1. Cervio, Ana y Anvy Guzman. 2017. "Los recursos expresivos en la protesta social. El caso del 'acampe villero' en Buenos Aires". Iberoforum. Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana 12 (23): 36-64.

2. Bourdieu, Pierre. 2012. La dominacion masculina. Barcelona: Anagrama.

3. Butler, Judith. 2017. Cuerpos aliados y lucha politica. Hacia una teoria politica de la asamblea. Barcelona: Paidos.

4. Delgado, Manuel. 2007. Sociedades movedizas. Pasos hacia una antropologia de las calles. Barcelona: Anagrama.

5. Hermansen, Pablo y Roberto Fernandez. 2018. "La foto-etnografia como metodologia de investigacion para el estudio de manifestaciones conmemorativas contestatarias en el espacio publico". Universitas Humanistica 86: 167-196. https://doi.org/10.11144/Javeriana.uh86.fmie

6. Goffman, Erving. 1997. La presentacion de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires: Amorrortu.

7. Ranciere, Jaques. 2007. El desacuerdo. Politica y filosofia. Buenos Aires: Nueva Vision.

8. Ruiz, Carlos y Camila Miranda. 2018. "El neoliberalismo y su promesa incumplida de emancipacion: bases del malestar y de la ola feminista". Anales de la Universidad de Chile 14: 189-201.

9. Scribano, Adrian y Ximena Cabral. 2009. "Politicas de las expresiones heterodoxas: el conflicto social en los escenarios de las crisis argentinas". Convergencia Revista de Ciencias Sociales 16 (51): 129-155.

10. Urzua Martinez, Sergio. 2015. "?Como marchan los jovenes en el Chile de postdictadura?: algunas notas acerca de la apropiacion del espacio publico y el uso politico del cuerpo". Ultima Decada 23 (42): 39-64. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-22362015000100003

11. Voirol, Olivier. 2005. "Les luttes pour la visibilite: esquisse d'une problematique". Reseaux 129-130(1): 89-121.

Sergio Urzua Martinez (**)

Universidad de Santiago de Chile

https://doi.org/10.7440/antipoda35.2019.06

Como citar este articulo: Urzua Martinez, Sergio. 2019. "Aportes a una etnografia de los movimientos feministas: recursos expresivos en las marchas #Ni una menos y #8M en Santiago de Chile". Antipoda. Revista de Antropologia y Arqueologia 35: 115-124. https://doi.org/10.7440/antipoda35.2019.06

Articulo recibido: 07 de junio de 2018; aceptado: 05 de diciembre de 2018; modificado: 08 de febrero de 2019.

(*) Este articulo se escribio para el presente numero de Antipoda y se baso en el trabajo de campo realizado entre 2017 y 2018. El estudio fue hecho con financiacion propiay se inscribe dentro de una investigacion mas amplia denominada "Apropiaciones y resistencias. El uso politico del cuerpo en el Chile de post-dictadura".

(**) Magister en Sociologia por la Universidad Alberto Hurtado, Chile, Magister en Politicas Publicas por la Universidad Diego Portales, Chile. En la actualidad es profesor de Estado en Filosofia de la Universidad de Santiago de Chile. El autor es becario del Centro de Conflicto y Cohesion Social (COES) y agradece a Conicyt/Fondap/15130009. Entre sus publicaciones se encuentran: "?Como marchan los jovenes en el Chile de postdictadura?: algunas notas acerca de la apropiacion del espacio publico y el uso politico del cuerpo". Ultima Decada 23 (42): 39-64, 2015; "Huelga de hambre: dolor, sufrimiento y visibilizacion del conflicto social". Revista Sociedad y Equidad (4): 2012. sergio.urzua@usach.cl

(1) Hace referencia al cuidado informal: atencion de ninos, familiares enfermos y adultos mayores.

(2) Nombre que recibio el movimiento, alusivo al mayo de 1968, por el protagonismo de estudiantes universitarias y de secundaria.
COPYRIGHT 2019 Universidad de los Andes (Colombia)
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2019 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Martinez, Sergio Urzua
Publication:Revista Antipoda
Date:Apr 1, 2019
Words:3139
Previous Article:Etnografia, accion feminista y cuidado: una reflexion personal minima/Ethnography, Feminist Action, and Care Work: A Personal and Minimal...
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters