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Antonio Candido y el problema de la tradicion: el lugar de Oswald de Andrade.

I

En su ya clasica obra de 1959, Formacao da Literatura brasileira, Candido afirma que esta es una rama secundaria de la literatura portuguesa, que a su vez es un "arbusto de segunda ordem no jardim das Musas ..." (11) ?a que se refiere con esto? Candido quiere resaltar aqui el problema que significa constituir una tradicion propia para un conjunto de manifestaciones literarias que, por estar escritas en la lengua heredada de los conquistadores e impuesta durante la Colonia, parten de una situacion originaria de dependencia cultural. La literatura brasilena en su origen, con las primeras obras que datan del periodo colonial, esta obligada a nutrirse de una tradicion que no le es propia, hasta que, a medida que se desarrolla a traves del tiempo, y en constante relacion con los estimulos que le brinda la propia realidad cultural de Brasil y la experiencia historica de la cual esta realidad es portadora, logra constituirse en una tradicion autonoma. De acuerdo con el autor, esto sucede cuando hay propiamente literatura y no simplemente manifestaciones literarias. La distincion entre ambos conceptos pasa por la necesidad de que las manifestaciones literarias constituyan un sistema articulado de obras que permiten ligarlas entre si y reconocer las notas dominantes de un periodo:
   Estes denominadores sao, alem das carateristicas internas (lingua,
   temas, imagens), certos elementos de natureza social e psiquica,
   embora literariamente organizados, que se manifestam historicamente
   e fazem da literatura aspecto organico da civilizacao. Entre eles
   se distinguem: a existencia de um conjunto de produtores literarios,
   mais o menos conscientes do seu papel; um conjunto de receptores,
   formando os diferentes tipos de publico, sem os quais a obra nao
   vive; um mecanismo transmissor, (de modo geral, uma linguagem,
   traduzida em estilos), que liga uns a outros (25).


Esta concepcion del autor acerca de la existencia, propiamente tal, de una literatura tiene al menos dos consecuencias importantes. La primera es que Candido invierte los terminos de una discusion de larga data acerca de como definir el caracter nacional de la literatura brasilena. El critico, en lugar de preguntarse cuando una literatura es brasilena y en que elementos reconocer "lo brasileno" en una obra, se pregunta simplemente cuando hay literatura en Brasil en tanto institucion social, transformando la pregunta por lo brasileno en un falso problema a la hora de analizar la produccion literaria de una nacion periferica. El planteamiento de Candido resulta una suerte de giro copernicano en la usual disyuntiva entre lo local y lo cosmopolita, pues desde esta nueva perspectiva no existe una obra que pueda ser calificada mas brasilena o mas cosmopolita (o alienada o extranjerizante, segun las perspectivas criticas de corte marxista), como dos opciones contrapuestas e irreconciliables; para el autor brasileno esta seria, en ultima instancia, una antinomia espuria.

La segunda consecuencia es la concepcion de la literatura como fenomeno social que trasciende la mera existencia de obras, pues es necesario que exista una articulacion que, si bien puede ser detectada en el puro nivel textual entre un conjunto de obras que interactuan entre si al interior de un sistema simbolico y cuya interaccion afecta y transforma constantemente sus significados, esta interaccion requiere que exista algo similar--mutatis mutandis--a lo que Bourdieu llamo un campo literario, es decir, es necesario que la literatura producida en Brasil haya recorrido un camino desde la produccion de obras aisladas hacia un conjunto de obras interrelacionadas. Y esto implica la existencia de un publico brasileno que lee este conjunto de obras escritas en su suelo y que existe un conjunto de escritores que dialogan entre si y crean tendencias. Por lo tanto, la literatura para Candido es mas que la mera produccion de textos, la literatura es entendida aqui en tanto institucion social, cuya existencia parece casi natural e imperceptible en el contexto europeo pero que cobra importancia al interior de una cultura colonial o postcolonial. De ahi que Candido lo llame un fenomeno de la civilizacion de caracter organico, que vive de sus interacciones internas y en trasformacion constante.

La idea de que, desde una perspectiva historica o diacronica, no podamos juzgar una obra de manera individual sino solamente iluminada por la relacion entre ella y el conjunto--o la tradicion--al cual remite y del que se alimenta, a la vez que lo ilumina desde una perspectiva siempre renovada, sin duda hace eco de las reflexiones de T. S. Eliot en su ya famoso ensayo "La tradicion y el talento individual", tal como lo nota agudamente Grinor Rojo (149). Efectivamente, ya desde 1945 y durante la decada de los 50, Candido recibe una enorme influencia del new criticism, muy especialmente de Cleanth Brooks (2), quienes van a transformar profundamente su actividad critica y fue a traves de ellos que leyo la obra de T. S. Eliot, sobre quien escribio en mas de una ocasion. Estas nuevas influencias, que alimentan el concepto de sistema y tradicion que Candido concibe, nos permiten comprender que el proceso de formacion de una literatura y de una tradicion en ningun sentido constituye la creacion de un canon definitivo. La intencion de Candido no es escribir una historia de la literatura brasilena, ni configurar a traves de ella un conjunto de textos canonicos que impliquen un sistema de inclusiones y exclusiones. Muy por el contrario, la tradicion es concebida como algo organico y en constante movimiento, como un sistema que contiene lineas en desarrollo y tendencias incipientes que pueden o no desarrollarse ulteriormente, donde conviven tensiones y afinidades electivas en movimiento permanente, un sistema en el cual participa la produccion literaria en su conjunto e incluso con independencia del valor estetico de las obras en cuestion:

Quando a atividade dos escritores de um dado periodo se integra em tal sistema, ocorre outro elemento decisivo: a formacao da continuidade literaria,--especie de transmissao da tocha entre corredores, que assegura no tempo o movimento conjunto, definindo os lineamentos de um todo. E uma tradicao, no sentido completo do termo, isto e, transmissao de algo entre os homens, e o conjunto de elementos transmitidos, formando padroes que se impoem ao pensamento ou ao comportamento, e aos quais somos obrigados a nos referir, para aceitar ou rejeitar. Sem esta tradicao, nao ha literatura, como fenomeno de civilizacao (Candido, Formacao 25-6).

La posibilidad de generar esta tradicion implica, para Candido, un doble proceso. Por una parte es necesario apropiarse de los elementos culturales heredados de las metropolis, es decir, de Portugal en un primer momento, y mas tarde, ya entrado el siglo XIX, de Europa occidental. Esta apropiacion implica a su vez la asimilacion tanto de temas como formas de escritura, generos literarios, motivos y corrientes esteticas. Para que este proceso de apropiacion pueda llevarse a cabo, es decir, para que esta asimilacion no sea una mera imitacion mecanica de las literaturas europeas, es fundamental que ocurra un segundo proceso de manera concomitante: que la obra del escritor se alimente de e incorpore los estimulos de la realidad brasilena. Para Candido esta dialectica entre local y cosmopolita, tal como lo formulo en "Literatura e subdesenvolvimento"(1970), produce momentos en que prima uno u otro polo, y momentos de equilibrio entre ambos. Cuando ocurre este equilibrio, siempre transitorio, entre la apropiacion de elementos literarios foraneos, puestos al servicio de la expresion de lo que podriamos llamar, siguiendo a Paulo Arantes, una experiencia de lo brasileno, estamos frente a momentos constitutivos de tradicion, momentos en la historia de la literatura brasilena que se transforman en referentes para los escritores que vienen, quienes necesariamente, ya sea para continuar y profundizar o para oponerse y transformar, entraran en dialogo con un conjunto de obras que se constituyen en acervo, en el caudal que va creando, que nutre, dilata y complejiza lo que Candido llama una tradicion autonoma.

II

En Formacao da Literatura brasileira, Candido aborda los dos primeros momentos decisivos de la literatura en Brasil, la literatura arcadica del siglo XVIII y el romanticismo del XIX, como los dos periodos que describen el proceso de su formacion, la cual logra su autonomia con la obra de Machado de Assis (autor que, justamente, queda fuera del estudio que Candido realiza). La obra de Machado de Assis permitiria marcar el inicio de una tradicion autonoma, es decir, de un conjunto de obras que han incorporado aspectos de los dos momentos precedentes para inaugurar por primera vez un momento de equilibrio entre elementos locales y cosmopolitas que, en su conjuncion, crean un modo de expresion de la realidad brasilena. En otros ensayos, como "Literatura e cultura de 1900 a 1945" (1965), Candido identifica al modernismo brasileno, entendido en un sentido amplio que abarca desde los escritores de la Semana de Arte Moderno de 1922 hasta los ensayistas de la decada del 30 como Gilberto Freyre y Sergio Buarque de Holanda, como un segundo momento de equilibrio que inaugura una tradicion al interior de las letras brasilenas.

Sin embargo, para Candido la constitucion de una tradicion no deja de contener elementos problematicos en terminos de un analisis historico de la literatura en Brasil. El pensamiento dialectico de Candido concibe siempre los fenomenos culturales a traves de una doble faz, de modo que estos momentos de equilibrio contienen en si aspectos que posibilitan la creacion de nuevos modos de escritura que implican la maduracion de una tendencia, pero tambien elementos de estabilizacion, que corren peligro de estancamiento y la repeticion mecanica de estas nuevas formas de expresion literaria. Esta problematica aparece en un articulo escrito para el No. 16 de la revista Clima en 1944, titulado "Ordem e progresso na poesia". Alli Candido discute el fenomeno de la estabilizacion del modernismo.

El modernismo fue un movimiento que logro generar una tradicion donde converge un conjunto de influencias ya no solo extranjeras sino tambien brasilenas. Sus escritores inaugurales reflexionan sobre la identidad brasilena desde una perspectiva que plantea los cruces, choques y cortocircuitos entre elementos culturales de raigambre local, como las culturas indigenas, las afrodescendientes y la economia y sociabilidad fazendeiras, con las nuevas experiencias que produce el proceso de modernizacion urbana y capitalista. Para expresar esta experiencia y las tensiones que se anidan en estas nuevas subjetividades, los escritores fundacionales del modernismo echan mano a los aportes literarios de las vanguardias europeas. Candido reconoce la influencia de Cendrars y Apollinaire en Mario de Andrade, la marca de Antonio Nobre y Eugenio de Castro en Manuel Bandeira, la de Walt Whitman y Omar Khayyam en Ronald de Carvalho, y ve en estas influencias "a falta da forca da nossa propria poesia, ainda incapaz de criar valores realmente transmissiveis" (Candido, "Ordem e Progresso" 146).

Sin embargo, es el coraje de estos mismos escritores y su fuerza inaugural para apropiarse de las vanguardias europeas y ponerlas en dialogo con la experiencia de modernizacion brasilena, asi como las contradicciones que este proceso genera en una cultura hacendada, lo que permite abrir nuevos caminos, que dan fruto tanto en escritores posteriores como en las obras de madurez de aquella primera generacion. En el caso de los escritores posteriores, Candido ve con alegria como en Vinicius de Moraes aparece una encrucijada de influencias brasilenas y extranjeras, donde el poeta esta ya desarrollando aspectos de la tradicion abierta por el modernismo. Asimismo, esta encrucijada de influencias que entran en dialogo con la tradicion modernista es visible tambien en las obras de madurez de esos mismos escritores inaugurales, que ya libres de la obnubilada fase de experimentacion vanguardista y de la necesidad de ruptura que desafia los canones ya gastados del parnasianismo, vuelven a plantearse en su obra las preguntas sobre las relaciones entre arte y sociedad, entre el individualismo exacerbado que puede producir el proceso de modernizacion y el vinculo con una comunidad historica que tiene por delante la tarea de construir un futuro, donde esa modernizacion pueda traducirse en grados crecientes de justicia e igualdad social. Es el caso, para Candido, de la obra del ultimo Mario de Andrade o del Carlos Drummond de Andrade de Sentimento do Mundo (1940) y A Rosa do povo (1945). Dice Candido:

Quando, porem, um Vinicius de Moraes me aparece como encruzilhada de influencias brasileiras e estrangeiras, quando um Carlos Drummond consegue libertar-se de convencoes passadas para encontrar a sua atitude pessoal; quando, sobretudo e finalmente, aparece toda uma geracao de jovens poetas nutridos exclusivamente da atmosfera poetica brasileira, estou reconhecendo a pujanca daqueles mestres que se libertaram a custa de muita luta e a existencia de um clima poetico brasileiro. A revolucao poetica, operada nestes vinte anos deu os seus frutos (Candido, "Ordem e Progresso" 146).

Ahora bien, una vez que el modernismo se constituye en tradicion, pese a que ello implica el camino ganado de una autonomia cultural y una retroalimentacion estimulante de dialogo al interior del propio campo cultural brasileno, una tradicion en literatura, y sobre todo en poesia, corre peligro, segun Candido, de transformarse en convencion inerte. Nuestro autor afirma que la poesia, como genero, se estanca cuando se estabiliza en un orden establecido porque su progreso depende enteramente del orden en tanto algo a ser subvertido, desafiado y confrontado mediante la creacion de nuevos modos de poetizar: "porque a poesia vive justamente deste ultrapassamento continuo, que faz com que a solucao de hoje ceda lugar as necesidades de evolucao, porque toda ordem so tem sentido em face do progresso que vai subverte-la" (Candido, "Ordem e Progresso" 147). De modo que los momentos de orden tienen para Candido dos caras: una cara representada por el peligro del convencionalismo vacio, que ve en los jovenes poetas que se apropian facilmente de las innovaciones esteticas creadas por el modernismo y caen con ello en un facilismo poetico, estereotipado, un virtuosismo que ya poco dice sobre el Brasil moderno en que estos poetas viven. Y la cara positiva la ve en la madurez que han adquirido los poetas inaugurales del modernismo; este es un progreso al interior de aquel orden, que Candido llama enriquecimiento ideologico. Con ello no quiere decir que sea necesario hacer poesia panfletaria, partidaria o de propaganda, sino que se refiere mas bien la superacion de una etapa de experimentalismo puro, de formalismo olvidado del contenido o tema poetico, que tiende, para Candido, al solipsismo, a una poesia criptica que no habla a la comunidad ni genera formas nuevas de decir "nosotros", de comprender la experiencia de lo brasileno desde la perspectiva actual:

Uma das necessidades da poesia moderna, como ja indiquei em artigo, me parece ser a reinstalacao e dignificacao do tema poetico, combatido pelo Simbolismo e pelo Modernismo, que por ai entroncam na poesia pura. Ora, o tema requer participacao ativa da inteligencia, competindo ao poeta ser suficientemente vigoroso para nao cair na dissertacao e na poesia didatica, e para criar as metaforas e os simbolos necessarios a verdadeira expressao ideologica. A supressao das ideias na poesia e um preconceito como outro qualquer, e que vem em contradicao com o proprio postulado de que tudo pode e deve ser objeto de poesia" (Candido, "Ordem e Progresso" 151, nota 10).

Vemos de este modo que para Candido el problema de la tradicion es un fenomeno complejo y en ningun sentido homogeneo. En el caso de la literatura brasilena ocurre que, al tener un origen en una cultura ajena, los momentos de progreso que inauguran nuevos lenguajes siempre corren el riesgo de exacerbar el aspecto cosmopolita de sus influencias, interrumpiendo el dialogo con un acervo nacional y perdiendo de vista--y esto es lo central para Candido--aquello de lo cual este acervo es portador, es decir, perdiendo de vista la experiencia cultural brasilena. Pero ocurre que en los momentos de orden tambien se corre el peligro de debilitar una tradicion literaria, al tornar convencionales los modos de expresion, los que ya no entran en contacto con la realidad brasilena, dejando de lado la reflexion y el esfuerzo que implican la busqueda de nuevos medios de expresion que den cuenta de las vivencias actuales de una cultura.

En la medida en que el sistema literario y su tradicion se fortalecen a traves del tiempo, pensariamos que estos peligros debiesen desaparecer, que la dependencia cultural ya ha sido conjurada, sin embargo una lectura atenta nos muestra que Candido siempre piensa a la cultura brasilena como un sistema constantemente amenazado por una suerte de tendencia a la precarizacion. Si en un momento el esfuerzo sera crear modos de expresion propios que rompan con la dependencia respecto de las metropolis, mas adelante, ya entrada la segunda mitad del siglo XX, aparece un nuevo escenario que tambien corre el peligro de la precarizacion cultural. En el texto "Vanguarda: renovar ou permanecer", el autor brasileno afirma que en la actualidad (es decir, en 1975, ano del texto) ocurre que el sistema literario brasileno esta en constante amenaza de un proceso de aislamiento progresivo respecto a los estimulos que ofrecen las vivencias culturales. La llegada de la cultura de masas, de la primacia del cine y la television en un momento de florecimiento de la literatura brasilena, cuando existia un sistema autonomo y de gran fuerza creadora, pero inserto aun en un medio cultural donde la alfabetizacion es minoritaria, ha provocado que la literatura tienda a cerrarse sobre si misma, en un elitismo linguistico y experimental que ya no da cuenta ni entra en dialogo con las experiencias de un conjunto social y que, por lo tanto, rompe aquel triangulo del sistema literario compuesto por el circuito entre el conjunto de autores, un estilo o modo de expresion y el publico, justamente porque el publico se reduce a una elite cada vez mas acotada y de competencias especificas: escritura para escritores y poesia para poetas. Para Candido, la creciente fragmentacion y solipsismo linguistico de la literatura es un fenomeno transversal a la cultura occidental, producto de la modernizacion capitalista, pero en Brasil se suma el agravante de que, a diferencia de otras naciones como las europeas, no alcanzo a consolidar el desarrollo de sus sistemas literarios. Y quizas hay un agravante aun mayor, uno que Candido probablemente no puede mencionar, pero que gravita al interior de su reflexion: el Brasil de 1975 es un Brasil que lleva ya mas de diez anos bajo dictadura militar.

Aqui me gustaria detenerme en un fenomeno interesante en la critica de Candido y este es su distancia y desconfianza constantes hacia los movimientos de vanguardia literaria. Si bien Candido ve en ellos la busqueda de nuevos modos de decir y expresar las experiencias de un Brasil sumergido en los agitados cambios de la modernizacion capitalista periferica, siempre mira con cierta desconfianza el experimentalismo que tiende al solipsismo, a procesos de investigacion en los aspectos formales del lenguaje que tienden a dar la espalda al dialogo con la realidad social. Candido ve en esta tendencia un peligro no solo de artificialidad, sino ademas de esterilizacion de la literatura como expresion de las vivencias sociales, quitandole justamente su cualidad de ser tambien ella misma un fenomeno vivo. Algo hay aqui de cierta mana que le viene de su formacion de sociologo y de su compromiso profundo con el socialismo en politica, y con la necesidad de abanderarse a favor tanto de un arte como de una critica, comprometidos con los desafios socioculturales de Brasil. El empeno de Candido ha sido, desde mediados de la decada de los anos 40 hasta hoy, el de crear un modo de comprender la literatura que no caiga ni en la esterilidad de una critica panfletaria, cercenadora de los procesos esteticos de experimentacion que permiten que la literatura sea un modo de expresion cultural heterogeneo y plural, ni en el tecnicismo extremo, que en la fascinacion obnubilada ante una teoria o un metodo de analisis corre el peligro de hacer desaparecer a su propio objeto, es decir, a la literatura. El camino recorrido por Candido, un camino de equilibrio inestable entre los extremos del estructuralismo, del new criticism y los de la critica literaria marxista y el sentido que estos extremos adquirieron en el contexto de una teoria critica latinoamericana donde ejercen una funcion diversa--a veces profundamente eurocentrica--a la que ejercen en las metropolis ha sido un proceso donde muchas veces no fue facil comprender el sentido de ciertas obras al interior del campo cultural brasileno. Las vanguardias, de uno u otro modo, representan un limite en el pensamiento de Candido. Si bien las acepta desde un punto de vista teorico, atendiendo a su caracter innovador y a su funcion antropofagica, que les permite ocupar el eminente lugar dialectico de convergencia entre lo local y lo cosmopolita, en la praxis muestra su dificultad para comprender el lugar y el valor de las vanguardias al interior de la tradicion, siempre arrojadas hacia un futuro que su pensamiento no consigue vislumbrar. Un ejercicio interesante es revisar, en este sentido, la evolucion de la critica de Candido en torno a la obra narrativa de Oswald de Andrade, el famoso enfant terrible del modernismo brasileno.

III

Cuando en 1944 Oswald de Andrade publico la primera novela de su muy anunciada trilogia Marco Zero, titulada A revolucao melancolica, Candido era el critico literario oficial del diario Folha da Manha y dedico al tema tres notas: "Romance e expectativa", "Antes do Marco Zero" y "Marco Zero". En la primera de estas notas, publicada el 8 de agosto de 1943, Candido comenta la proxima aparicion de tres novelas muy esperadas, entre ellas la mencionada primera parte de Marco Zero. Aqui Candido aprovecha de reflexionar acerca de la novela como genero en crisis, pues es su opinion que, al fracturarse los valores de la clase burguesa, la novela como genero ha entrado en una suerte de exacerbacion de los valores individualistas propios de esta clase a traves de metodos de narracion que implican un volcamiento exagerado sobre las dimensiones del "yo":

Por motivos de classe, por influencia de formacao social, nos temos a impressao de que atingimos um ponto mais o menos definitivo no progresso humano ao vermos a profundeza de Proust ou de Virginia Woolf; quando, muito ao contrario, o que estamos e vivendo uma ponta extrema de contradicao historica de suma ameaca para o destino do homem. Ilhar-se e perder-se. A introversao e uma morte, sobre ser uma fuga. Basta atentar para os caminhos convergentes dela e das neuroses (Candido, Folha da Manha, 8 de ago. 1943: 7).

La opinion de Candido es que la novela ya no puede continuar por este camino--como tampoco, por cierto, por el camino de la superficialidad de la novela populista o panfletaria que oculta su dependencia de los valores burgueses--pues corre el riesgo de dar la espalda a la realidad nacional, a sus contradicciones entre los valores cosmopolitas y burgueses del Brasil del litoral y el localismo pintoresco de la literatura del interior. Es esta la posicion de Candido al momento de la publicacion de A revolucao melancolica, que vendria a ser la primera novela social de Oswald de Andrade, y que Candido esperaba como un momento de coronacion y madurez de una obra narrativa que hasta el momento parecia sumamente irregular. La comparacion con Mario de Andrade era inevitable, y Candido y sus companeros de la revista Clima esperaban que la proxima obra de Oswald viniera a senalar el fin de su tendencia narrativa de corte mas fragmentario, basado en la elipsis y centrado de sobremanera en experiencias subjetivas. Para Candido, esta forma fragmentaria de representacion contenida en las novelas de Oswald no deja de ser una manifestacion de la crisis de la sociedad burguesa, y si bien no niega los meritos esteticos del par Memorias sentimentais de Joao Miramar y Serafim Ponte Grande, ni las innovaciones que introduce Oswald en la literatura brasilena, con lo que Candido llama una tecnica cinematografica de narracion centrada en las experiencias y la subjetividad de sus personajes centrales, aun le parece que estas novelas carecen de una vision que logre dar una imagen de lo social en cuanto totalidad, lo que para el Candido de la primera mitad de la decada del 40 es un defecto. En la nota del 15 de agosto de 1943, "Antes do Marco Zero", Candido hace una revision de la obra narrativa de Oswald, y si bien reconoce el merito y vigor de Serafim Ponte Grande, donde se utiliza la satira como critica social, no deja de criticarle cierta tendencia a la superficialidad, a quedarse en el mero chiste, en los gongorismos de sus juegos de ingenio: "O mal do "Serafim" e o mal do sr. Oswald de Andrade: confianca excessiva no valor do dito de espirito, da piada feliz. Ora, um e outro sao instrumentos, meros instrumentos que perdem a significacao e o valor se erigidos em fins" (Candido, Folha da Manha 15 de ago. 1943: 7) (3).

Cuando aparece A revolucao melancolica, lo que sucede segun Candido es que Oswald falla al intentar pintar un fresco social mediante una tecnica de narracion puntillista. Celebra nuevamente las habilidades tecnicas de Oswald, su ingenio y el vigor de su prosa, pero le parece que la forma de narracion utilizada es inapropiada para un retrato transversal de la sociedad:

Para falar numa linguagem que lembraria a da prudencia, este livro contem muita coisa boa e muita coisa ruim. Como quase tudo no mundo se podera responder. No caso, todavia, a frase nao e usada como simplificacao do problema, mais como expressao muito justa da sua complexidade. O que ha de bom n' A revolucao melancolica e um bom solido, definitivo, feliz. O que ha de mau nela e tambem um mau solido, infeliz, definitivo. Se houvesse um ritmo do bom e do mau, se interpenetrando, tudo estaria salvo e o sr. Oswald de Andrade teria feito, tal vez, uma obra prima (...). Faltou ao sr. Oswald de Andrade o golpe de mao para enfeixar as linhas que lancou e dar ao livro a inteireza das obras fortemente realizadas, onde as deficiencias se tornam como que desarmonias normais num todo complexo. Neste livro e facilmente observavel uma antinomia entre a concepcao e a realizacao. O concebido, quase grandioso, tendo eu ja indicado o quanto ha nele de vigore de largueza. O realizado, nao lhe correspondendo. E e esta antinomia irremediada que suprime no livro a possibilidade dialetica de ultrapassar as fraquezas, vencendo-as num desenvolvimento fecundante (...) nao creio que o pontilhismo seja a tecnica mais indicada para os murais (Candido, Folha da Manha 24 de oct. 1943: 7).

Las tres notas literarias publicadas el ano 1943 fueron retrabajadas por Candido y publicadas en un solo articulo en su libro de 1945 Brigada ligeira, bajo el titulo "Estouro e libertacao". Sin abandonar su posicion critica hacia A revolucao melancolica, observamos en este articulo que las opiniones negativas sobre Serafim Ponte Grande, Marco Zero y sobre la obra narrativa de Oswald como totalidad y aporte a la cultura brasilena se moderan considerablemente. Candido ademas ha tenido la oportunidad de leer Memorias sentimentais de Joao Miramar, que antes no habia podido revisar por ser un libro de muy escasa circulacion en la epoca, y ve en el el punto culminante de la obra de Oswald, con la invencion de un personaje que constituye una suerte de Macunaima urbano y que es, segun Candido, una de las obras cumbres no solo del autor sino del modernismo y la literatura brasilena en general. De Serafim Ponte Grande ya no critica la superficialidad del chiste ingenioso, sino ciertos aspectos tecnicos:

Extremadamente significativo como documento intelectual, Serafim Ponte Grande e um livro falho e talvez algo facil sob muitos aspectos, cuja tecnica nos leva a pensar em comodismo estetico. Parece as vezes que Oswald de Andrade refugia no estilo telegrafico e na sincopa uma certa preguica de aprofundar os problemas de composicao. Todavia, tem muito de grande livro (Candido, "Estouro" 21).

El Candido de 1945 ya no es el mismo de 1943 y deja de exigirle a la literatura una suerte de "deber ser etico y social". La critica a Oswald ya no se centra en aspectos sociologicos, es decir, en su incapacidad de representar una totalidad social o en su apego a los valores de una clase social en crisis. Este es un Candido que ha comenzado a estudiar los trabajos del new criticism y que retrocede en sus tendencias mas sociologizantes para concentrarse cada vez mas en los aspectos tecnicos, estructurales y esteticos como punto de partida de toda critica literaria. Es este el ano que comienza a trabajar para el Diario de Sao Paulo y en su primera nota para este medio, titulada "Comecando", hace una clara exposicion de la transformacion de su postura. Nos cuenta como antano habia optado por una critica que el llama "funcional" y que intentaba enlazar las obras literarias con los demas fenomenos de la cultura. Esta posicion de juventud, que Candido adopto en tiempos de gran agitacion politica, se basaba en la creencia de que su compromiso de izquierda era incompatible con la actitud critica de aquellos que optaban por una posicion estetica abstracta, excesivamente ajena a la realidad. Un sujeto politicamente comprometido no podia abrazar una posicion de tal indiferencia ni divagar en los deleites esteticos de una torre de marfil mientras--en palabras de Candido--"Roma ardia" (Candido, "Comecando" 41). Y, sin embargo, el proceso de maduracion de su pensamiento y sus reflexiones mas recientes habian transformado aquella postura juvenil. La creencia de que un critico politicamente comprometido debia necesariamente optar por una critica sociologizante y en cierta medida contingente era un error y aquel error consistia, segun Candido, en mezclar el contenido de una obra, es decir, su dimension ideologica, con las formas de expresion que la literatura construye para manifestar su contenido, es decir, con su dimension estetica. Y en esta nota literaria de prensa, Candido expone la necesidad de defender una postura critica de cuno estetico, pues a su juicio la critica sociologica atenta contra el arte mismo al imponer una censura sobre ciertos contenidos con independencia de la calidad de la obra, lo cual terminaria por ahogar toda produccion artistica:

Isto posto, e possivel passar ao debate do conteudo ideologico e tomar posicao ante ele, numa segunda fase, util, sem duvida, mas nao necessaria. O julgamento deve partir da analise e apreciacao da maneira (literaria) por que o autor exprimiu o conteudo (ideologico, entre outros). O que nao e possivel e inverter a ordem, fazendo, no julgamento, o valor literario da maneira depender da natureza do conteudo ideologico" (Candido, "Comecando" 42).

Esta evolucion en el pensamiento de Candido, que implica responder al desafio de crear una critica de cuno estetico, pero al mismo tiempo capaz de vincular el analisis formal con procesos culturales y sociales mas amplios, con un modo de rastrear en esas formas de arte y en sus modos de expresion una experiencia de lo brasileno, modificara profundamente su vision respecto de la obra narrativa de Oswald. En el articulo de 1970, "Disgressao sentimental sobre Oswald de Andrade", si bien Candido no modifica su opinion sobre Marco Zero, su criterio para argumentar el porque de las fallas de esta obra se ha transformado completamente, asi como su vision general de la obra narrativa de Oswald y su lugar al interior de la tradicion literaria de Brasil. En primer lugar vuelve a afirmar que el gran error de composicion de Marco Zero esta en la combinacion no resuelta entre el estilo puntillista para recrear distintos sectores y subjetividades sociales, y la voluntad de hacer una novela social que pretendia pintar un momento historico a traves del gran panorama de una totalidad social. Sin embargo, Candido opina esta vez que le parece que el camino de Oswald debio haber sido la intensificacion de su tecnica puntillista, abandonando la voluntad de representar una totalidad coherente, pues el gran aporte de Andrade fue, al interior de la literatura brasilena, la creacion de esta tecnica de narracion discontinua, sincopada, subjetiva y eliptica, donde el humor y la satira son una pieza fundamental. Al intentar volverse un "escritor serio", bajo la presion de un periodo en el que la novela social comienza a ocupar un lugar central en el campo cultural literario--por el momento politico que se vive luego de la Revolucion del 30 y con la dictadura populista de Getulio Vargas--, Oswald trata de superar aquel papel de bromista y payaso de la burguesia y con ello se pierde, segun Candido, lo mejor de su escritura, que esta en Memorias sentimentais de Joao Miramar y Serafim Ponte Grande. De paso, Candido aprovecha de reparar la critica que hiciera en 1945 a Serafim Ponte Grande, que habia tachado de superficial, y reconoce ahora la grandeza de esta obra que situa junto a Memorias sentimentais como la cumbre de la obra narrativa de Oswald. Candido se refiere aqui a un prejuicio de aquella epoca que, basado en el principio de unidad de composicion de Aristoteles, lo llevo a rechazar como invalido el procedimiento discontinuo de las tecnicas narrativas de Andrade. Candido cree ahora que ese es justamente el gran aporte de Andrade, que a traves de esta tecnica traza las subjetividades de personajes que por la via del exceso, de los choques que expresan en su actuar y en sus impresiones, que siempre contienen algo de grotesco, de obsceno y desmedido, producen--al igual que sucede con Macunaima pero en un contexto urbano--una suerte de caida de ciertos efectos de represion y enmascaramiento burgueses que logran contravenir una vision hegemonica de la historia de manera mucho mas efectiva que cualquier tecnica de narracion de un realismo social forzado.

De modo que es Oswald quien abre, al interior de la literatura brasilena, un modo de expresar la experiencia de Brasil a traves de la representacion de estas subjetividades excesivas, que aunan en su interior las contradicciones propias de una elite donde conviven tendencias cosmopolitas con el primitivismo mas salvaje. La representacion de este mundo subjetivo con sus lineas de tension rompe, segun Candido, ese equilibrio machadiano mediante una tecnica de choque donde Oswald combina vanguardia estetica y su propia experiencia de burgues rebelde tornandola una de las tradiciones mas ricas de la literatura en Brasil.

Podemos convenir entonces, a traves de este recorrido, que el concepto de tradicion de Candido y sus modos de concebir los entronques y estabilizaciones de diversa indole entre lo local y lo cosmopolita no esta exento de tensiones internas, no necesariamente visibles en su total significacion, incluso para el critico. El punto ciego de Candido respecto de las vanguardias literarias y su tendencia hacia la experimentacion verbal procede no tanto de su posible raigambre europea, sino de su tendencia al solipsismo respecto de la realidad brasilena, de su alejamiento o renuncia frente a la necesidad de haberselas con esa realidad. La necesidad de configurar formas expresivas de la experiencia brasilena no debe ser confundida con una imposicion tematica, con la necesidad de hablar de ciertos temas propiamente brasilenos o locales, como ya afirmamos mas arriba, sino con crear formas de expresion que den cuenta de la experiencia brasilena en terminos mas bien estructurales, como afirmara Candido en su madurez, con articulos como el ya clasico "Dialetica da malandragem". Le interesa a Candido ese proceso a traves del cual lo externo deviene interno: la transformacion de la experiencia en formas verbales.

La experimentacion verbal puede conducir, desde un punto de vista diacronico, al hallazgo de nuevas formas o estructuras que expresen el devenir de la experiencia brasilena, tal como Candido logra ver en la obra de Oswald. Tuvo que esperar hasta 1970 para comprender ese lugar de Oswald --especificamente de su obra narrativa--en la tradicion y su caracter fecundante, pues fue justamente en la decada del sesenta que la obra de Oswald adquirio nueva vida, abriendo una nueva linea al interior de la tradicion brasilena que alimento la obra de los concretistas y los tropicalistas, cuestion que Candido menciona en una entrevista de 1974 para la revista Trans/form/acao (4). Sin embargo, en aquella misma epoca Candido expresa sus reservas frente a la obra de los herederos de la tradicion abierta por Oswald, los poetas concretos. Estas reservas no constituyen una condena estetica, sino que son mas bien la expresion de su preocupacion ante las posibilidades de estancamiento de la tradicion en la medida en que, segun las palabras del mismo Candido, la vanguardia no esta hecha para permanecer, sino para alumbrar nuevas formas de expresar la experiencia (Candido, "Vanguarda: renovar ou permanecer" 222).

La objecion de Candido, en este caso, no esta dirigida contra la vanguardia misma, ni siquiera contra su tendencia al solipsismo--o, al menos, no principalmente--, sino a la permanencia de la misma. Candido teme que, en un afan de alejamiento de los procesos mimeticos para encontrar nuevas formas de poiesis, la vanguardia termine por ahogar la posibilidad misma de la creacion, encerrada en el mecanicismo fascinante de su propia descomposicion. No es capaz de vislumbrar una posibilidad mimetica en esa poiesis pura. Esta preocupacion legitima, que para Candido constituye una constatacion de lo que ocurre en la literatura brasilena y occidental durante la decada de los 70 y que relaciona con la creciente fragmentacion y con el imperio de lo provisorio como experiencias fundamentales de la vida en el contexto de un capitalismo tardio; bien puede haberse disipado mas tarde cuando ese furor vanguardista que parecia apuntar hacia su propio vaciamiento termino por ceder. Candido es consciente de esa posibilidad de ceguera y simplemente advierte los peligros de una permanencia de la vanguardia que termine por descomponer su relacion con toda tradicion. Sin embargo, la vanguardia, pese a su caracter problematico y, como todo en el pensamiento de Candido, tiene siempre una doble faz; su exacerbacion, aunque contenga el peligro de la estabilizacion de un orden que puede devenir esteril, tambien puede alumbrar nuevas formas de expresion que aun no somos capaces de entrever, y esa esperanza en la fuerza de la propia literatura nunca es abandonada. En las palabras del mismo Candido:

A criatividade exige frequentemente a producao de textos densos, que resistem a compreensao imediata e obrigam a um esforco redobrado, que constitui enriquecimento para quem o faz. Neste sentido tais textos representam uma luta contra o automatismo, que e a praga maior de toda criacao. E nao esqueca que o obscuro de hoje e o claro de amanha (Candido, "Vanguarda: renovar ou permanecer" 225).

BIBLIOGRAFIA

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Rebeca Errazuriz Cruz

Universidad de Chile/Universidad de Talca

rebelais@gmail.com

(1) Este articulo forma parte del proyecto FONDECYT no. 1120116 "Rebeldes, Malandros, Delincuentes y Locos: resistencias, transgresiones y expectativas utopicas en la literatura brasilena del siglo XX", del cual soy coinvestigadora.

(2) Vease Ruedas de la Serna 119.

(3) La critica de Antonio Candido desato la furia de Oswald de Andrade, quien no tardo en responder a traves del diario O Estado de Sao Paulo, el 19 de agosto de 1943, bajo el mismo titulo que utilizara Candido "Antes do Marco Zero". Vease Andrade 42-7. La polemica entre Candido y Oswald es analizada por Heloisa Pontes, vease Pontes 74-89.

(4) Vease Candido, "Entrevista com Antonio Candido de Mello e Souza" 11-2.
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Author:Errazuriz Cruz, Rebeca
Publication:Revista Chilena de Literatura
Article Type:Ensayo
Date:Dec 1, 2014
Words:7604
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