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Antecedentes a los acuerdos entre la Santa Sede y la Republica de Croacia.

En este trabajo se pretende encontrar justificacion a los fundamentos de hecho recogidos en los vigentes Acuerdos entre la Santa Sede y la Republica de Croacia. En tales considerandos se reconoce el papel insustituible de la Iglesia Catolica en la educacion del pueblo croata, en concreto su papel historico y actual en el campo social, cultural y pedagogico. Mediante un recorrido por sucesivos acontecimientos y testimonios--desde la cristianizacion de los croatas hasta su independencia, pasando por distintas monarquias, la dependencia de Austria y las dos Yugoslavias--se pueden reconocer las normas y acuerdos que constituyen los antecedentes historico-juridicos de los Acuerdos firmados en 1996 y 1998.

Palabras clave: Croacia, Concordatos, Acuerdos Croacia-Santa Sede.

The purpose of this paper is to establish the justification for findings of fact in the Treaties between the Holy See and the Republic of Croatia, which recognize the unique role of the Catholic Church in the education of the Croatian people over history and in social, cultural and educational terms. A chronological overview of events and testimonies (from the Christianization of the Croatian people to independence, via the history of various royal families, the period of political dependence on Austria, and the two Yugoslavias) is used to frame the agreements and rules that functioned as historical and legal precedents to the Treaties signed in 1996 and 1998.

Keywords: Croatia, Concordats, Croatia-Holy See Agreements.

Historical and Legal Precedents for the Treaties between the Holy See and the Republic of Croatia

1. INTRODUCCION

Los Acuerdos entre la Santa Sede y la Republica de Croacia se firmaron en 1996 y 1998. Este conjunto de textos internacionales bilaterales constituye el regimen convencional basico del marco juridico de relaciones entre la Iglesia Catolica y el Estado croata.

Con tal calificacion se presenta el primero de los Acuerdos, sobre cuestiones juridicas (1). En su Preambulo, tras la referencia a las respectivas normas fundamentales de Croacia y de la Santa Sede, se reconoce el papel insustituible de la Iglesia Catolica en la educacion del pueblo croata y se recoge la constaracion de una mayoria de ciudadanos catolicos en la Republica. Tambien respecto a la Iglesia Catolica se tiene presente su papel historico y actual en el campo social, cultural y pedagogico.

Teniendo en cuenta que el Estado croata obtuvo el estatuto de sujeto de Derecho internacional tan solo algunos anos antes de la conclusion de los mencionados Acuerdos, ?que fuentes pueden legitimar tales aseveraciones preliminares? Para dar una respuesta minimamente satisfactoria a esta cuestion, puede ser oportuno resenar una serie de acontecimientos y testimonios como posibles antecedentes historico-juridicos a los vigentes Acuerdos.

2. CRISTIANIZACION Y PRIMER ACUERDO

El pueblo croata fue el primero, entre las naciones eslavas, en iniciar relaciones con la Santa Sede. Tal circunstancia se suele situar en el siglo V-II, cuando una nacion de Slavi acudio a la llamada de auxilio del emperador bizantino Heraclio (610-641) para salvar Iliria de los Avaros (2). Estos eslavos procedian de la region polaca aun en la actualidad conocida como Croacia Blanca. Una agradable coincidencia con la cual se ilustra este vinculo es que el Papa venido precisamente de la misma region, Juan Pablo II, ha sido considerado el mas fiel e influyente amigo y defensor de los croatas en el mundo moderno (3). Asi pues, una escena romana podria ilustrar el principio y el culmen de estas relaciones multiseculares: desde via Ripetta, al pasar entre el Mausoleo de Augusto y el Ara Pacis, puede observarse la Iglesia de San Jeronimo de los Croatas y en su fachada el primero de varios mosaicos en el que se representa el Bautismo del pueblo croata, a iniciativa del emperador Heraclio y del papa de origen croata Juan IV en torno al ano 641. Manteniendo la misma perspectiva y llevando la mirada al otro lado del Tiber, se descubre como ya asoma entre la arboleda la Basilica de San Pedro, imagen de la Santa Sede que, bajo el papado de Juan Pablo II, ha sido la primera en alentar el reconocimiento internacional de Croacia y ha perfeccionado los Acuerdos concordatarios firmados en 1996 y 1998 con la misma.

Durante el papado de Juan IV (640-642) cabria situar ademas el inicio de la historia diplomatica de los Eslavos. Se toma como referencia una primera mision informativa a la ya pacificada provincia ilirica, en la que el abad Martino recupero las reliquias de los santos Venancio, Anastasio y Mauro. Este objetivo fue alcanzado presumiblemente tras acuerdo con la parte eslava ya establecida y la parte romance superviviente en el mismo territorio (4). El mismo Papa envio despues a Juan de Ravena en mision propiamente apostolica (5): reconstruccion de iglesias, nombramiento de obispos, organizacion de parroquias y evangelizacion del pueblo. Sin embargo, parece probable que la cristianizacion del pueblo en el interior se debe a otro artifice (6). Se trata del emperador Carlomagno quien al ocupar la Croacia panonica en 803, tambien se hizo cargo de su evangelizacion (7), medida que adoptaba en todos sus dominios.

La primera noticia de un pacto formal entre la Santa Sede y los Croatas se refiere al acuerdo estipulado bajo el papado de Agaton (678-681). La prueba de su existencia se encuentra en una carta de dicho Papa escrita en 680 y dirigida al emperador Constantino IV Pogonato (666-685) (8). El contenido de tal pacto es, de una parte la promesa croata de no agresion belica a pueblo alguno, fundada en la fidelidad al Papa, y de otra parte la promesa apostolica de ayuda espiritual en el caso de una invasion pagana de caracter belico sobre suelo croata. Pueden plantearse dudas en cuanto a la capacidad del sujeto colectivo, puesto que el Papa enumera en su carta algunas naciones entre las que se encuentra la de los eslavos. No caben sombras, en cambio, justamente respecto al fiel cumplimiento de las referidas clausulas--no se conserva texto del acuerdo--, sencillas y a la vez altamente exigentes, desde su estipulacion hasta nuestros dias, por parte del mismo sujeto colectivo.

3. SOBERANIA Y SEGUNDO ACUERDO

El malestar por el yugo franco se acrecento hasta el punto de afectar no solo a la poblacion sino tambien a la Sede Apostolica. De este modo y quiza coincidiendo con el empeoramiento de las relaciones entre Roma y Constantinopla, fue erigida la diocesis de Nin, sede del principado croata, con el proposito de someterla directamente a la autoridad de la Santa Sede. El Papa se podia reservar asi Croacia frente a las jerarquias dalmatinobizantina de Spalato y dalmatinofranca de Aquileya (9). Pero hubo que esperar a que esta situacion fuera regularizada por el Papa Juan VIII en 879.

En efecto, hasta la institucion de la referida diocesis de Nin sin aprobacion pontificia, el pueblo habia vivido sometido primero mayoritariamente a los francos y finalmente solo un trienio completamente sujeto politica y religiosamente a Constantinopla. Fueron el principe Branimir, habiendo triunfado la insurreccion que capitaneo contra Zdeslav, y el obispo de Nin, Teodosio, quienes comunicaron a Juan VIII la propia e incondicionada fidelidad, asi como la fidelidad del pueblo croata, al Papa y a la Iglesia. Teodosio tambien pidio expresamente la bendicion y proteccion pontificias.

Siguieron las tres cartas papales fechadas en el mismo dia 7 de junio de 879, primera, dirigida ad omnibus venerabilibus sacerdotibus et universo populo, de acogida con amor paternal y benignidad apostolica, segunda, dirigida al dilecto filio Branimir, de reconocimiento de Croacia (bendicion del principe y de su pueblo) (10) y tercera, dirigida a Theodosio, venerabili diacono et dilecto (electo) sanctae ecclesiae nonensis, de elogio e invitacion a recibir la consagracion episcopal. Solo quedaba recuperar la fidelidad de los obispos dalmatas, que se obtuvo a partir de la renuncia a la jurisdiccion sobre los mismos por parte del patriarca de Constantinopla a favor del Papa (923). La situacion se pacifico poco despues, tras la aprobacion pontificia en 925 del autoproclamado rey Tomislav, con los dos Sinodos de Spalato (925-928), que confirmaron el primado de esta sede sobre los obispos de Croacia y Dalmacia y finalmente abolieron la diocesis de Nin.

Este intercambio epistolar es considerado en el marco medieval de la Cristianitas como suficiente reconocimiento (11) a Croacia en cuanto sujeto de derecho internacional, otorgado por la autoridad pontificia, primero como Principado y mas tarde como Reino.

El primer gobernante tratado como rey fue Tomislav. Sin embargo la base que sustenta tal reconocimiento pontificio a una autoproclamacion esta tomada del tratamiento dado a los destinatarios de la carta pontificia con motivo del Sinodo que se celebraria en Spalato el ano 925 (regi Crovatorum). Reviste por tanto especial importancia la posterior coronacion pontificia de Dmitar Zvonimir, tras el Sinodo de Spalato de 1075. En aquella asamblea se discutio, entre otras cuestiones, la elevacion al trono de este principe. Destaca tambien la decision de rehabilitar la diocesis de Nin.

Coronado Rey de Dalmacia y Croacia (12) con insignias enviadas por el Papa y ante legado pontificio (13), Dmitar Zvonimir emitio un juramento cuyo contenido se ajusta al pacto bilateral propio del tiempo (14), que supera el mero reconocimiento de soberania obtenido en 879. Con el juramento de fidelidad, el monarca se sometio incondicionalmente a la autoridad de la Sede Apostolica, comprometiendose a velar por los derechos y deberes de la Iglesia. Este compromiso se concretaba en una serie de clausulas de tipo contractual con las siguientes garantias: la ejecucion de una serie de medidas administrativas (proteccion de pobres, viudas y huerfanos, disolver los matrimonios ilicitos, contrarrestar la compraventa de esclavos); la vigilancia de la actividad de los ministros eclesiasticos (templanza de los mismos y respeto de los canones de la Iglesia); y finalmente la entrega de una dotacion inmobiliaria (15) y la aportacion de una contribucion financiera periodica a la Santa Sede.

En cuanto a la eficacia del pacto como tal, sirva como muestra la amonestacion enviada por el mismo Papa poco despues al conde istriano Vecelino, que habia iniciado hostilidades contra su protegido, el rey croata (16). Si bien con ello queda demostrada la bilateralidad del acuerdo, tambien ha quedado constancia historica de la ejecucion del contenido (17). Por una parte, se observa como la Iglesia ya en epoca temprana exigia la proteccion no solo de sus fieles sino de toda persona, incluyendo desde antiguo los colectivos mas vulnerables, independientemente de su credo. Por otra parte, el poder temporal cumplio con relativo celo los objetivos pactados, pues el plazo de ejecucion se acabo prolongando todavia algunos siglos en materias como la disciplina del clero o la erradicacion del comercio de esclavos.

Esta definitiva solucion del dualismo croata-dalmata y de reconocimiento en el horizonte de los reinos europeos (18) se prolongo hasta 1102, ano en el que Croacia se asocio a Hungria. El acuerdo por el cual se unian bajo la jurisdiccion de un mismo rey supuso, aun conservando su autonomia nacional, perder la condicion de sujeto de derecho internacional. A pesar de ello el Papa continuo siendo fiel al pacto con Zvonimir, dirigiendose no solo al doble monarca de sucesivas dinastias sino tambien a la propia nacion croata subdita de la Corte de Buda. A esta capital el Papa envio legados, que ademas de serio ante la Corona Croato-Hungara, tambien lo eran ante Croacia. Otros legados ejecutaron ademas la mision de presentarse en las distintas regiones croatas, especialmente Bosnia (19). Asi, el papel de la Santa Sede fue de arbitraje y defensa de los intereses croatas (20), que se identificaban con la defensa de la fe, y que surgirian bien con ocasion de division de opiniones en los momentos de sede vacante del doble Reino, bien como llamada a la preservacion y recuperacion del territorio atacado por los turcos, y en fin con la proteccion del idioma a traves de la liturgia.

4. BANSKA HRVATSKA Y CONCORDATO DEL AUSTRIAE IMPERIUM

La siguiente etapa suele identificarse con la fase de expansionismo turco. Son celebres a este respecto las palabras que en 1519 el Papa Leon X dirigio en un mensaje de respuesta sobre los infortunios croatas en la lucha contra los otomanos, relatados ante el Colegio Cardenalicio por el obispo de Skradin, Toma Niger. El Pontifice le encargaba saludar al Ban y a todo el pueblo croata y decirles que la Cabeza de la Iglesia Catolica no permitiria que cayera Croacia, fortissima propugnacula fidei et antemurale christianitatis (21). Tras la muerte del ultimo rey de la doble monarquia, croatas y hungaros se sometieron a los Habsburgo (Dieta de Cetin, 1527). El territorio propiamente croata se mantendria asi dividido bajo el dominio del Imperio Austrohungaro, la Republica de Venecia (paso a los Habsburgo en 1797), el Imperio Otomano y la Republica de Ragusa--Dubrovnik (independiente hasta 1808). Es la epoca del triple Reino de Croacia, Dalmacia y Eslavonia, con capital en Zagreb y dependencia de Viena.

Dentro del periodo conviene destacar un punto de inflexion en el que Croacia estuvo a punto de ser totalmente tomada por el Imperio Otomano. En agosto de 1593 habia quedado reducida a una superficie de alrededor de 16.800 [km.sup.2], los restos de los restos del antano glorioso Reino de Croacia, reliquiae reliquiarum olim indyti regni Croatiae (22) La supervivencia en la defensa de Sisak y la paulatina recuperacion del territorio con la guerra a las puertas de Venecia como referencia (1683-1699), permitio la posterior organizacion territorial de la Banska Hrvatska, con capital en Zagreb, sede del Ban y del Sabor (Parlamento).

La ocupacion napoleonica, como parte de las provincias Iliricas del Reino de Italia, se iniciaba en 1805, con la conquista de Dalmacia e Istria, al tiempo que el Imperio Romano-germanico pasaba a denominarse Austriaco. El resto del territorio croata acabo tambien sometido desde 1809. Este dominio fue de nuevo recuperado por el Imperio austriaco a partir de 1814. Si bien la influencia del periodo es claramente francesa, no afecto en modo alguno la aplicacion del Concordato napoleonico (23) de 1801, puesto que la jurisdiccion era formalmente italiana. A partir de 1815, tras el reordenamiento de fronteras del Congreso de Viena y contando con el reconocimiento internacional, el entero territorio de la actual Croacia recayo bajo los Habsburgo (24). De la dominacion francesa quedaba el recuerdo del maltrato sufrido, con supresion de confraternitas y conventos y con expropiacion de iglesias y otras propiedades eclesiasticas, ademas del nombre, porque paso a denominarse Reino de Iliria (25) figurando como tal en el titulo del emperador hasta 1918.

Siempre dentro del Imperio, se sucedieron la ruptura revolucionaria respecto a Hungria (1849), el comun sometimiento--de nuevo junto con Hungria--al llamado absolutismo de Bach (1851-1859) y mas tarde la reconciliacion politica croato-hungara de 1868, en el ano sucesivo al compromiso austro-hungaro. Una decada mas tarde el Imperio austro-hungaro, tras el Congreso de Berlin (26), ocupo Bosnia y Herzegovina, reino sometido por los turcos desde 1463.

En este marco el Emperador Francisco Jose firmo en 1855 el Concordato con la Santa Sede, por el que renunciaba definitivamente al jurisdiccionalismo iniciado por Jose 1127, recuperandose de este modo, entre otros aspectos, la comunicacion entre la jerarquia eclesiastica (incluida la croata) y Roma (28). El emperador era el unico representante de la Monarquia, del Estado por tanto, en el que ademas residia la tradicion de la <<Majestad Apostolica>>, la dinastia catolica protectora de la Iglesia Catolica. Destinado pues a todo el Austriae Imperium, el Concordato afecto desde el inicio a buena parte de la Croacia Austrohungara, por lo que su aplicacion se extendia a los gobiernos regionales de Zagreb, Zadar, Trieste y mas tarde Sarajevo (29). Parece dudosa, sin embargo, la vigencia en esta ultima capital, si se considera eficaz la extincion por denuncia del Concordato que, como se vera, esgrimio el Imperio en 1870, ocho anos antes de ocupar Bosnia.

Fueron precisamente los movimientos revolucionarios de 1848 en Viena los que permitieron poner fin al josefinismo. En la Constitucion de ese mismo ano, el Estado reconocia a la Iglesia diversas libertades y en la Conferencia de Viena de 1849 los obispos de todas las diocesis del Imperio discutieron el nuevo sistema de relaciones con el Estado (30). Como fruto de la Conferencia se obtuvieron, en primer lugar, la garantia de una serie de privilegios fundamentales para la Iglesia y la renuncia al jurisdiccionalismo mediante dos decretos imperiales de 18 y 22 de abril de 1850 y finalmente, la firma del Concordato el 18 de agosto de 1855.

A pesar de que la Santa Sede goza de una estabilidad constitucional y subjetiva que ademas no se basa en elementos territoriales o meramente politicos, el Imperio Austriaco suministro a la ciencia canonica un caso de extincion de concordato por pretendido cambio sustancial de sujetos que todavia es citado (31).

Efectivamente, Austria reacciono ante la declaracion dogmatica de infalibilidad pontificia proclamada en el Concilio Vaticano I, el mismo ano 1870, denunciando la extincion del Concordato con la motivacion de un sobrevenido cambio de sujeto en la otra parte.

Como consecuencia de esta ruptura no se repitieron los abusos del josefinismo ni se impidio la comunicacion con Roma. Sin embargo, la politica imperial paso a ser antieclesiastica (32) y muestra de ello era Croacia, donde se unian fuertemente las identidades catolica y nacional, desde Viena y Budapest sofocadas y desde Roma protegidas. Por otra parte, la peculiar estructura politica del Imperio Austriaco motivo una curiosa situacion: cuando anulo definitiva y unilateralmente el Concordato en 1874, ese todavia siguio en vigor, al menos formalmente, para Croacia y Eslavonia, al no haber sido expresamente anulado para estos dominios (33).

Prueba de ello es la preocupacion del obispo Strossmayer transmitida al contemporaneo nuncio Vannutelli en 1883 pidiendo que se modifique el sistema de competencia judicial y legislacion aplicable para el territorio croata puesto que todavia dependia jurisdiccionalmente de los tribunales hungaros (34). La cuestion no era simplemente practica, de desconocimiento del idioma. M finalizar el absolutismo de Bach, en 1861 los hungaros habian derogado para su territorio la vigencia del Concordato con el Imperio. Sin embargo, el mismo ano la Banska conferencia croata habia acordado mantenerlo.

Se dio vacio legislativo propiamente dicho solo a partir de la declaracion de nulidad del Concordato por parte de Benedicto XV el 2 3 de noviembre de 1921, con la motivacion de que la otra parte contratante ya no existia. En este supuesto si se da un autentico cambio sustancial de uno de los sujetos imputable no solo a un cambio constitucional o de sistema politico sino debido a una alteracion de la identidad misma del Estado contrayente, por perdida de su soberania (35) A partir de ese momento, los fieles catolicos del territorio afectado integraron el vacio manteniendo el Concordato como principal punto de referencia (36), que hasta la fecha, como se ha visto, habia gozado de vigencia entre los croatas.

5. PRIMERA YUGOSLAVIA Y CONCORDATO INCONCLUSO

Se considera el fin de la dependencia de los Habsburgo como siguiente punto de inflexion en la Historia de los Croatas. Este acontecio mediante la Declaracion del Sabor de 29 de octubre de 1918, por la que ademas se acordaba pasar a pertenecer al Consejo Nacional del Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios (SHS). Dicho Consejo asumio poco mas tarde, el 1 de diciembre, la responsabilidad de unir el SHS al Reino de Serbia, formando asi el Reino de Serbios, Croatas y Eslovenos, que incluia tambien Montenegro. Las continuas tensiones politicas desencadenadas por esta solucion de discutida legitimidad (37) desembocaron en 1929 en la Dictadura del Reino de Yugoslavia, cuyo monarca seria asesinado cinco anos mas tarde. En los sucesivos gobiernos se llego a una solucion territorial que devolvio a Croacia cierta autonomia, pasando a constituirse en Banovina Hrvatska el ano 1939.

En 1941 y dentro del marco belico el Reino de Yugoslavia capitulaba y se constituia, hasta el final de la Guerra, un protectorado del eje Berlin-Roma con la denominacion de Estado independiente Croata (NHS) y un amplio territorio que tambien incluia la actual Bosnia Herzegovina. La posicion de la Santa Sede en este periodo de conflicto fue muy clara (38): no reconocio nunca tal Estado independiente de Croacia y unicamente envio a Zagreb un legado ante el episcopado croata, no ante una institucion estatal.

En este periodo de cambio de dependencia hacia el Este, precisamente la mayoritaria presencia de ortodoxos en Montenegro y Serbia anadia la confluencia de dos Concordatos relativos a la proteccion de la minoria catolica (39), croata en ambos casos. Datan respectivamente de 1886 y 1914 (40). Podria tambien considerarse la vigencia, al menos en sus efectos, del ya comentado Concordato de 1855 y del Acuerdo con el mismo Emperador relativo al establecimiento de la organizacion eclesiastica en Bosnia Herzegovina firmado el 8 de junio de 1881. Solo partiendo de este acuerdo como fuente primaria, podria admitirse una aplicacion <<integrativa>> del Concordato de 1855 en Sarajevo.

Si ademas se toma en consideracion la poblacion croata que como consecuencia del Tratado de Rapallo de 1920 se convirtio en subdita italiana hasta el fin de la Segunda Guerra, sobreviene tambien la vigencia del Concordato Lateranense de 1929 para Istria y una importante franja costera e insular. Como contraste con los otros Concordatos vigentes en Serbia y Montenegro, de mayoria ortodoxa, en el italiano se recogia el principio de la religion catolica como unica de tal Estado (41). De cualquier modo y como consecuencia de la sujecion a otro Estado, ya antes del nuevo sistema concordatario, la Santa Sede inicio la adaptacion de las circunscripciones eclesiasticas a las nuevas circunstancias. Igualmente se revisaron los confines cuando el territorio paso a la segunda Yugoslavia.

En 1922 el gobierno del Reino de Serbios, Croatas y Eslovenos inicio las negociaciones para un nuevo concordato que rigiera en todo el Estado. La pretension gubernamental de extender el uso liturgico de la lengua paleoeslava a todo el territorio (42) provoco una interrupcion que duro hasta 1924. En ese ano ambas partes acordaron que el Concordato con Serbia de 1914 se tomara como base para el nuevo. A pesar de ello, la mencionada cuestion linguistica impidio por largo tiempo que se diera algun avance.

Solo tras sucesivos gobiernos y Borradores se alcanzo la firma del Concordato en Roma el 27 de mayo de 1935. El texto no fue publicado, en espera de ratificacion por parte del Reino de Yugoslavia, que llegaria solo en parte y dos anos mas tarde. En efecto, el parlamento de Belgrado autorizo la ratificacion el 23 de julio de 1937, con 166 votos a favor y 129 en contra. La fuerte oposicion de la Iglesia ortodoxa impidio que el acuerdo fuera sometido ulteriormente a votacion en el Senado (43). El Ejecutivo yugoslavo cerro definitiva y unilateralmente la cuestion el 10 de noviembre del mismo ano. De este modo la Iglesia catolica, a diferencia de otras entidades religiosas, continuo careciendo de una regulacion clara para sus relaciones con el Estado.

6. REPUBLICA SOCIALISTA FEDERAL DE YUGOSLAVIA Y PROTOCOLO DE 1966

6.1. Ruptura de relaciones diplomaticas

La Nunciatura Apostolica en Belgrado finalizo su mision diplomatica a causa de la guerra en 1941, aunque el titulo fue conservado hasta el nombramiento de un regente en 1946 y el envio de un encargado de asuntos diplomaticos en 1950. Por parte del nuevo Estado (44), puede considerarse probado que el regimen comunista guiado por Josip Broz, llamado Tito, inicio las relaciones con la Iglesia Catolica de modo taimado, pues en la practica ejecuto programaticamente una serie de medidas que sofocaban la libertad religiosa (45). Aparte del homicidio y arresto de sacerdotes, procesos judiciales <<farsa>>, prohibicion de prensa religiosa, reduccion--eliminacion en los centros estatales--de la ensenanza de la religion (46), especialmente duro fue el impacto recibido con la reforma agraria. Las explotaciones del primer sector constituian una de las principales fuentes de ingresos de la Iglesia catolica, que debido a esa reforma sufrio confiscacion, expropiacion y nacionalizacion de numerosos bienes inmuebles (47). Ademas muchas parroquias tuvieron que alienar el remanente ante la imposibilidad de afrontar el gravamen fiscal sobrevenido. Esta situacion genero graves dificultades para obtener la restitucion de los terrenos, unidas a un sostenimiento de la Iglesia directamente dependiente de los fieles, ya muy empobrecidos por la posguerra.

La solo aparente tactica de dialogo fue pronto abandonada por el regimen, cuando los obispos de la Conferencia Episcopal Yugoslava, presidida por el Arzobispo de Zagreb, Alojzije Stepinac, unanimemente en Carta pastoral de 20 de septiembre de 1945 condenaron el modo de actuar de las nuevas autoridades (48), que habian presionado para la creacion de una <<Iglesia nacional>>. El conflicto fue empeorando con el proceso y condena de Stepinac (49) y la fundacion de asociaciones del clero contestada por el veto eclesiastico de afiliacion (50) (los obispos yugoslavos obtuvieron para ello el apoyo de la Santa Sede). Esta serie de fracasos comunistas, especialmente significativos en Croacia (51), acabaria desembocando en la ruptura de relaciones diplomaticas por parte del gobierno yugoslavo 52. La causa directa de tal decisions (53) y de la consecuente expulsion del encargado de asuntos diplomaticos fue la noncia de crear cardenal al arzobispo Stepinac.

6.2. Stepinac, paradigma de coordinacion entre la jerarquia local y la Sede Apostolica

Numerosos testimonios avalan la importancia decisiva del papel desempenado por el Beato Cardenal Alojzije Stepinac, que con su testimonio sostuvo la Iglesia en Croacia (54). Concluia sus palabras durante el proceso farsa (55) en 1946 recordando que con buena voluntad se podia llegar a acuerdos, pero que la iniciativa dependia del gobierno de entonces, anadiendo que ni el ni el Episcopado eran la contraparte para los acuerdos fundamentales, sino el gobierno nacional y la Santa Sede (56). En su testamento de 1957 se dirigia a los jovenes escribiendoles que no serian dignos del nombre de sus padres si consintieran en ser separados de la roca sobre la cual Cristo construyo la Iglesia (57).

En fin, el Parlamento croata anulo unanimemente la injusta condena, si bien declarando que tanto el pueblo croata como la Iglesia catolica nunca reconocieron tal farsa (58). En esta decision de la autoridad mas representativa del Estado croata se describe la motivacion politica de la condena: haber rechazado las ordenes del poder comunista de promover el cisma eclesial y separar la Iglesia Catolica en Croacia de Roma y de la Santa Sede, con el fin de aniquilar la Iglesia Catolica como secular valedora de la identidad y la libertad del pueblo croata. Se anade ademas como causa de la condena el haber alzado la voz contra la violencia del poder comunista, como habia hecho ante las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, tomando bajo su proteccion a todos los perseguidos, sin fijarse en su nacionalidad o fe religiosa.

A este reconocimiento estatal del que podria considerarse solido cimiento del actual sistema concordatario croata--fidelidad de la jerarquia y el pueblo a Roma, amen de la lucha por la libertad religiosa, personificadas ambas en el Beato Stepinac--, resulta iluminante la calificacion que de el hace el Papa Benedicto XVI, entonces Cardenal Ratzinger, como abogado de Dios en esta tierra, defendiendo el derecho del hombre a vivir con Dios. Argumenta que precisamente como hombre de conciencia, de conciencia cristiana, se opuso a los totalitarismos, llegando a ser en el tiempo de la dictadura nazi defensor de los hebreos, de los ortodoxos y de todos los perseguidos (59), siendo despues durante el comunismo el abogado de sus fieles y de sus sacerdotes masacrados, perseguidos. (60)

Digna prehistoria de las negociaciones a los vigentes Acuerdos, cuya andadura comenzaria acompanada de la Beatificacion de su <<abogado>>. Juan Pablo II diria en la homilia de la Santa Misa celebrada en Marija Bistrica con tal fin, que en la persona del beato se sintetiza, por asi decirlo, la entera tragedia que golpeo las poblaciones croatas y Europa durante el siglo XX, marcado por los tres males del fascismo, del nazismo y del comunismo (61). Anade que en ese valeroso testimonio no estuvo solo, sino que junto a otros, por conservar la unidad de la Iglesia y por defender la libertad, aceptaron pagar un duro tributo de carcel, maltratos y finalmente de sangre (62). Acaba animando a escuchar, con admiracion y reconocimiento, la fuerte invitacion de estas almas generosas al perdon y a la reconciliacion.

6.3. Protocolo de 1966

Algunos anos despues de la ruptura oficial de relaciones diplomaticas se inicio desde el gobierno yugoslavo una evolucion aparentemente favorable al dialogo. En 1953 se habia aprobado una ley federal fundamental sobre el estatuto juridico de las comunidades religiosas. Esta norma establecia medidas de control y limitacion a la actividad religiosa menos rigidas que en otros Estados socialistas. Aun asi tales medidas eran fuertemente limitativas, incluso no conformes a la propia ley en su desarrollo por parte de las republicas federadas (63). Una decada mas tarde, la Constitucion estableceria en su articulo 46 el reconocimiento en clave marxista de la libertad religiosa como asunto privado de la persona. Tambien se recogian los principios de separacion entre comunidad religiosa y Estado, la libertad de fundar escuelas para la formacion del clero y la financiacion y derecho de propiedad de las comunidades religiosas. Cabria sin embargo reprochar que en la practica, este regimen que se ha calificado como de suficiente libertad religiosa (64), aplicaba con excesivo celo entre el clero croata y esloveno la persecucion del tambien constitucional mente sancionado abuso de la religion con fines politicos. El unico cambio perceptible fue por tanto el abandono de los metodos represivos directos (65). Se continuo nacionalizando, por via legal, un numero de bienes eclesiasticos menor al inicialmente anunciado o cerrando escuelas catolicas (66) o seminarios esgrimiendo como causa mas frecuente el procesamiento de profesores y estudiantes por pasadas actividades contra el Estado. Tambien, aunque la ensenanza de religion ya solo se podia impartir en centros eclesiasticos, los ninos que acudian a ella, asi como sus padres, sufrian amenazas.

A pesar de las dificultades en el regimen titoista, siempre se mantuvo un cierto dialogo con la Conferencia Episcopal Yugoslava por parte del Estado (67), que perseguia la creacion de una iglesia nacional tras la ruptura con la Sede Apostolica. Sin embargo dos factores fueron determinantes para tratar de repristinar las relaciones con la Santa Sede: el interes estatal de acentuar la autonomia de Belgrado frente a Moscu y el meritorio esfuerzo del Episcopado por remitirse siempre a Roma--herencia de Stepinac--, cada vez que era requerido por el gobierno para la negociacion de acuerdos. Un claro signo de disponibilidad estatal quedo patente al no obstaculizarse la participacion de los obispos yugoslavos en los trabajos del Concilio Vaticano II. Todas estas circunstancias hacen del supuesto yugoslavo un caso peculiar en el marco de la denominada Ostpolitik vaticana (68), en cuanto politica de dialogo con los regimenes comunistas europeos desarrollada por la Santa Sede en su celo pastoral hacia las Iglesias del Este.

Tras una fase de negociaciones, que puede resumirse citando los contactos preliminares de 1963 y los encuentros oficiales de Roma (1964), Belgrado (1965) y de nuevo Roma en 1966, el 25 de junio del mismo ano se firmo en Belgrado un Protocolo adicional a las conversaciones mantenidas en esos dias entre los Representantes de la Santa Sede y los Representantes de la Republica Socialista Federal de Yugoslavia (69). Respecto a la ratificacion, el Representante de la Santa Sede obtuvo comunicacion de tal acto mediante carta de contestacion por parte del Embajador de Yugoslavia en Italia (70). Este se limitaba a citar la fecha de aprobacion por parte del Gobierno federal adjuntando que ese era el acto de ratificacion. Peculiar fue sin embargo el intercambio de instrumentos de ratificacion en el sentido de constituir un ejemplo de notificacion informal de la aceptacion del acuerdo. En efecto, Mons. Casaroli obtuvo referencia telefonica por la que el mismo Embajador consideraba suficiente comunicacion la mencionada carta sin necesidad de ulterior notificacion oficial desde Belgrado.

Se trata de un texto convencional no estrictamente juridico, de certificacion oficial, pues presenta la forma de un acta en la que se hace constar parte de las declaraciones sostenidas por ambas partes firmantes, sin anadir aspectos sustanciales al derecho vigente en ambos ordenamientos implicados. En palabras del mismo Mons. Casaroli al Card. Seper, el <<Protocolo>> carece de <da solemnidad de un tratado, en el sentido mas propio del termino, siendo mas bien la verbalizacion bilateralmente vinculante de las conclusiones, limitadisimas por cierto, sobre las que se ha podido encontrar un cierto acuerdo tras las prolongadas discusiones>> (71). Conviene destacar, sin embargo, que se da un reconocimiento expreso reciproco de las partes como sujeto de derecho internacional. Esta cuestion aparentemente baladi lleva inmediatamente aparejado el necesario reconocimiento de la Santa Sede como interlocutor primario del gobierno yugoslavo. Son especialmente iluminantes las palabras del Papa Pablo VI en su discurso con motivo de la recepcion del enviado yugoslavo en diciembre de 1966 (72), con las que califica el protocolo como acto solemne por el que la comunidad catolica en Yugoslavia, viendo garantizado el respeto de sus derechos y de su libertad de accion, se sentiria animada a contribuir siempre mas al bienestar de la Iglesia.

Las clausulas de este acuerdo son principalmente de tipo contractual. Otras clausulas del Protocolo que podrian calificarse como normativas porque aparentemente crean un derecho objetivo comun, tan solo explicitan la voluntad comun de incidir con firmeza en cuestiones ya reguladas por ambas partes. Aparte de garantizar el libre ejercicio de la actividad religiosa y de culto de la Iglesia Catolica en Yugoslavia y de hacer constar otras consideraciones, ambas partes declaran la reciproca disponibilidad para enviar y recibir un encargado de asuntos diplomaticos. En cuanto a la principal garantia, puesto que se partia de una situacion legal adecuada, la Santa Sede consideraba que la libertad religiosa quedaria garantizada si la ley se aplicaba correctamente (73). Por otro lado, las reivindicaciones del gobierno yugoslavo sirvieron de canal al reconocimiento expreso de competencias a la Santa Sede en el ejercicio de la jurisdiccion sobre la Iglesia catolica en Yugoslavia. Destaca entre tales cuestiones la peticion de condena tambien canonica a la actividad politica del clero. (74)

Otro aspecto que podria pasar desapercibido, por no tratarse en el texto, es el tacito respeto por parte del Estado del rebus sic stantibus en relacion con el nombramiento de obispos, pues la intervencion estatal no estaba prevista en Yugoslavia y tampoco se introdujo durante el regimen. Mons. Casaroli justifica este fenomeno en base a la pronta ruptura con la Union Sovietica y el kominform en 1948, que felizmente impidio la tempestiva asimilacion de este principio jurisdiccionalista de la legislacion sovietica (75). Solo un ano mas tarde la aplicacion del consenso estatal haria muy dificil la vida de la Iglesia catolica en paises como Hungria y Checoslovaquia.

Por parte de la Santa Sede, no fue dificil poner en practica el reconocimiento del principio basico de no injerencia en la politica por parte de la Iglesia, como aspecto de la libertad religiosa. Asi pues, el factor cronologico apoya la calificacion de este Protocolo como primer fruto del Concilio Vaticano II en el ambito de las relaciones entre Iglesia y Estado (76). Sin embargo, el compromiso yugoslavo de velar por la efectiva puesta en practica de los derechos y principios cuyo reconocimiento ya se encontraba formalmente recogido en la legislacion fundamental federal, se cumplio tambien en sintonia con el momento historico socialista de distension, es decir, de apertura al dialogo (77). Solo al dialogo, porque en la decada de los setenta se observa un recrudecimiento de la limitacion de derechos, con cierre de prensa catolica y proceso de intelectuales. Tambien a esta etapa de impudica persecucion se le aplica la atenuante de ser coincidentes la condicion de catolico con la de alentar la disidencia politica. (78) Con ello se salva la efectiva ejecucion del Protocolo, vigente hasta la disgregacion de la segunda Yugoslavia en 1991. Ciertamente, la clausula mas concreta, de intercambio de representantes, no tardo en materializarse. En los meses que siguieron a la firma quedarian acreditados ambos encargados y en agosto de 1970 se oficializaria la relacion diplomatica entre las respectivas embajadas. Esta normalizacion fue la primera que se daba con un Estado socialista europeo (79).

A pesar de haber desaparecido junto con la Federacion Yugoslava sin dejar rastro de vigencia formal o sustancial, el Protocolo de 1966 constituye la digna materializacion del peculiar caso yugoslavo. Ha sido ademas referente de vanguardia en otros territorios dentro del marco de la Ostpolitik. En la actualidad, el Protocolo puede ser util para las relaciones con Estados que solo permiten una apertura al dialogo mediante la firma de acuerdos marco (80). Finalmente, en este instrumento es posible descubrir un claro precedente de la legitima y activa participacion de la jerarquia local en las negociaciones de los acuerdos, siempre en sintonia con la Sede Apostolica.

7. REPUBLICA DE CROACIA Y ACUERDOS DE 1996-1998

La plena soberania le ha costado a la nacion croata una ultima guerra. A pesar de haber declarado la independencia, como Eslovenia, el 25 de junio de 1991, tuvo que padecer la agresion militar y paramilitar serbia (81) hasta que las fuerzas internacionales para el mantenimiento de la paz intervinieron en enero de 1992 (82). Aunque la Santa Sede no fuera el primer Estado en reconocer oficialmente ambas republicas, si lo fue en manifestar publicamente su propia posicion sobre la oportunidad de hacerlo (83). Primero el 20 de julio con caracter general y mas tarde, el 26 de noviembre de 1991, mediante Memorandum invito a los participantes en la CSCE (actual OSCE) a proceder a tal reconocimiento. De este modo se inicio el proceso por el cual Croacia alcanzaria definitivamente el estatuto de sujeto de derecho internacional. En octubre de 1991 otros Estados igualmente encaminados entonces a la independencia hicieron publicas sus declaraciones. Se sucedieron despues los reconocimientos oficiales: en diciembre por parte de Islandia y Memania, el 13 de enero de 1992 desde la Santa Sede y el definitivo llego de la Comunidad Europea dos dias despues. A continuacion la Republica de Croacia fue admitida en las organizaciones internacionales de la OSCE en marzo, la ONU en mayo y el Consejo de Europa en noviembre de 1996.

Tras descubrir sin dificultad que de nuevo la Santa Sede intercede a favor del pueblo croata, tomando la iniciativa del reconocimiento de soberania como hiciera en las primeras relaciones diplomaticas, solo queda mencionar la instauracion o, si se prefiere con perspectiva historica, reinstauracion de dichas relaciones con la, por fin, Republica de Croacia en febrero de 1992. Ambos Estados nombraron respectivamente el primer Nuncio Apostolicos (84) y el primer Embajador. Siguio la constitucion y aprobacion estatutaria de la Conferencia Episcopal Croata ajustada a la nueva circunscripcion jurisdiccional civil, en mayo de 1993. Para el Ordinariato militar hubo que esperar a la firma de los Acuerdos Fue erigido en abril de 1997.

Ante la necesidad de regular un buen numero de materias de interes comun entre la Iglesia y el Estado, tanto el gobierno croata como la Conferencia Episcopal Croata crearon los medios organicos precisos en cuanto fue posible. Por un lado en su asamblea constituyente de 8 de junio de 1993, la Conferencia Episcopal fundo el Comite para las relaciones con el Estado. Inmediatamente despues por parte del Gobierno se constituia el Comite estatal para las relaciones con las comunidades confesionales. El primer encuentro entre ambos Comites tuvo lugar solo unas semanas mas tarde, el 27 de julio en Zagreb.

Tras haber celebrado en doce ocasiones tales encuentros interinstitucionales, se tomo conciencia de la necesidad de regular sistematicamente los asuntos de interes comun en el pais y de que la consecuente competencia para ordenar estas relaciones recala sobre la Santa Sede (85). En consecuencia, representantes de los dos Comites presentaron los temas tratados a sus respectivos dignatarios. Se iniciaron asi las sesiones de trabajo en la sede de la Embajada de Croacia ante la Santa Sede el 18 y 19 de julio de 1995. En aquellas reuniones romanas fueron fijadas las condiciones para llevar adelante los trabajos preparatorios de la negociacion oficial. Desde los encuentros previos ya venia propuesta la primera premisa, a saber, la eleccion de la forma de acuerdos sectoriales y no de un solo concordato que contuviera todas las cuesnones. Mons. Nikola Eterovic dirigio la elaboracion de los sucesivos borradores, contando con la especial contribucion de mons. Milan Simcic para el relativo a las cuestiones economicas. Tras el ajuste al regimen vigente en los dos ordenamientos juridicos implicados y la discusion de los textos, se propusieron cuatro acuerdos: sobre cuestiones juridicas, sobre educacion y cultura, sobre atencion a miembros de las Fuerzas Armadas y Policia y sobre cuestiones economicas. La negociacion de este ultimo, que seria ademas sustancialmente modificado (86), se retraso en espera de que la Republica de Croacia emanara la que se denomino <<ley de indemnizaciones relativas a los inmuebles confiscados durante el regimen comunista yugoslavo>> 87 de 11 de octubre de 1996.

Los textos se tradujeron al italiano y se sometieron a la consulta de expertos en Derecho canonico y civil, asi como a los miembros de la Conferencia Episcopal Croata y a los ministerios implicados por parte del Gobierno de la Republica.

Los tres primeros Acuerdos se firmaron en Zagreb el 19 de diciembre de 1996. El Sabor croata los ratifico en las sesiones de los dias 24 de enero y 9 de febrero de 1997, recibiendo el sello presidencial el dia 12 de marzo siguiente. Por su parte, el Santo Padre Juan Pablo II ratifico los tres textos el 19 de marzo. Finalmente, con el intercambio de los instrumentos de ratificacion el dia 9 de abril de 1997, entraban en vigor los Acuerdos relativos, primero a cuestiones juridicas, segundo a la colaboracion en el ambito educativo y cultural, y tercero a la asistencia religiosa a los fieles catolicos miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policia de la Republica de Croacia (88). El Acuerdo relativo a cuestiones economicas siguio un mismo itinerario, siendo firmado en Zagreb el 9 de octubre de 1998, ratificado el 4 de diciembre por el Sabor y reconocido por el Presidente de la Republica el dia 7 del mismo mes. Ratificado por el Santo Padre Juan Pablo II al dia siguiente, entro en vigor con el intercambio de instrumentos de ratificacion el dia 14 de diciembre de 1998 en el Vaticano.

Si bien es conocido que en el ambito de las relaciones entre la Santa Sede y Croacia no hay <<cuestiones abiertas>>, urgentes, pueden en cambio constatarse algunos temas que preocupan especialmente a la Santa Sede. Durante estos anos de aplicacion de los Acuerdos concordatarios han adquirido protagonismo los siguientes (89) aspectos:

--en el ambito social, se esperan mejoras en el empleo, justicia social, proteccion de los colectivos mas vulnerables, especialmente ancianos y ninos, eliminacion de la pobreza;

--cuestiones bioeticas, especialmente el cambio de la ley sobre el aborto, ademas de otras leyes, como la reciente sobre fecundacion asistida, y de la proteccion de la familia;

--la educacion, incluyendo la ensenanza de la doctrina catolica en las escuelas;

--dificultades en la devolucion de los bienes inmuebles eclesiasticos;

--el esfuerzo ecumenico requerido por parte de la Sede Apostolica, que en una primera fase gubernativa se ha visto con cierta prevencion, como de excesiva apertura unilateral hacia los vecinos ortodoxos, asi como el forzado dialogo con otras religiones, especialmente el islam, (90)

--la compartida preocupacion por los fieles catolicos croatas en Bosnia-Hercegovina y la actitud de la propia Croacia frente al problema, caracterizado principalmente por una continua diaspora (91) desde 1991.

Finalmente, sigue abierta una cuestion juridica de especial trascendencia: la aplicacion directa de las resoluciones eclesiasticas sobre nulidad y disolucion matrimonial por el momento solo es contestada en ambito academico (92). La doctrina iusprivatista se pronuncia unanimemente a favor de la asimilacion de las sentencias eclesiasticas a las sentencias extranjeras. El motivo de que no haya trascendido todavia a los tribunales es eminentemente practico. Resulta mas rapido obtener las sentencias civiles mientras se continua el proceso canonico correspondiente.

RECIBIDO: 9 DE OCTUBRE DE 2011 / ACEPTADO: 26 DE ENERO DE 2012

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Antonio QUIROS FONS

Doctor en Derecho y Licenciado en Derecho canonico. Zagreb

aquirosfons@gmail.com

(1) AAS (1997) 277-287.

(2) En relacion con el inicio de las relaciones y su desarrollo durante la Edad Media, los autores consultados se apoyan en identicas fuentes historicas, entre las cuales destacan por su importancia el De administrando Imperio de Constantino VII Porfirogenito (913-959) y la Historia Salonitana de Tomas Archidiacono (1268). Cfr. P. GREC, I rapporti tra i Croati e la Santa Sede, en K. DRAGNVOVIC (ed.), Croazia Sacra, Officium Libri Catholici, Roma 1943, 32-54; F. SANJEK, Crkva i Krscanstvo u Hrvata, 1. Srednji vijek, Krscanska Sadasnjost, Zagreb 1988, 42 y ss.; T. MARKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Stolica.Odnosi kroz stoljeca, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999; I. LIVLJANIC., Prvi veleposlanik RH pri Svetoj Stolici (1992.-1998.)-Odnosi Hrvatske i SveteStolice, en D. VIDMAROIC (Coord.), Sjeianja i prilozi za povijest diplomacije Republike Hrvatske, Prvo desetljece; Kanjiga prva, Mate, Zagreb 2008, 33-49; I. OMRCARIN, L'influence du Droit canonique sur le Droit coutumier croate, Ivor Press, "Washington 1991; J. DUSA, The medieval Dalmatian episcopal cities: development and transformation, Peter Lang, New York 1991, 34. La provincia ilirica ganada a los griegos fue dividida en Dalmacia y Panonia, siendo sucesivas la romanizacion y consecuente cristianizacion de su poblacion. Cfr. J. KOLARIC, Povijest krscanstva u Hrvata, Historia Croatica, Zagreb 1998, 7.

(3) E. PERICIC Pape i Hrvati do 12. stoljeca, en T. MRKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Stolica. Odnosi kroz stoljeda, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999, 17-39, esp. 17. En el mismo sentido, vid. M. SUNJIC, Diplomatski odnosi Hrvatske i Svete Stolice u razdoblju od 1998. do 2000. godine, en D. VIDMAROVIC (coord.) Sjecanja i prilozi za povijest diplomacije Republike Hrvatske, Prvo desetljecede; Kazjiga prva, Mate, Zagreb 2008, 301-329. Croacia ha recibido la Visita Apostolica de Juan Pablo II en tres ocasiones, destacando en sus mensajes la llamada al perdon. Vid. D. PAvicic, Papa i Hrvati, Jutarnji list, Zagreb 2005, 48, 54 y 62.

(4) F. SANJEK, Crkva i Krscanstvo u Hrvata ..., cit., 45.

(5) Tomas Archidiacono es la unica fuente historica que habla de Juan de Ravena, por lo que su capitulo De Iohanne primo archiepiscopo Spalatino, en el que tampoco precisa ni el nombre del Papa que lo envia ni la fecha de llegada, ha sido interpretado de diversos modos. La bibliografia consultada (vid. supra) se decanta por la datacion que se ajusta al Papa Juan IV. Vid. el texto latino y traduccion croata de O. Peric, asi como el comentario historico de M. Matijevic, en TOMA ARHIDAKON, Historia Salonitana: povijest salonitanskih i splitskih prvosrvenika, Knjizevni krug, Split 2003, 48-49.

(6) E. PERICIC, Pape i Hrvati do 12. stoljeca, cit., 236.

(7) Varios hallazgos arqueologicos de tal periodo favorecen esta posicion. Destaca una pila bautismal de piedra denominada <<de Viseslav>>, cuya imagen se ha convertido en icono de la identidad nacional croata.

(8) Todos los autores citados se basan en las conclusiones del orientalista S. K. Sakac. Vid. E SANJEK, Crkva i Krscanstvo u Hrvata ..., cit., 46; M. SLMCIC, Sveta Stolica i Hrvati, en Zbornik drustva za povjesnicu klana 1 (1995) 129-139.

(9) Cfr. E SANJEK, Crkva i Krscanstvo u Hrata ..., cit., 49.

(10) Al ano siguiente el mismo Papa enviaria otra carta al monarca en la que convalidaba el uso de la liturgia eslava, ya previamente permitida directamente a Cirilo y Metodio por el Papa Adriano II en 868. Este privilegio del uso liturgico de la propia lengua es enormemente valorado por los croatas, tanto por su caracter unico hasta el Concilio Vaticano II, por lo que son ademas pioneros, como por su efecto de fidelidad milenaria a Roma desde que fuera renovada en el momento de amenaza del cisma. Cfr. E. PERIIC, Pape i Hrvati..., cit., 22-23 y 29.

(11) Cfr. F. SANJEK, Crkva i Krscanstvo u Hrvata ..., cit., 52-53; E. PERICIC, Pape i Hrvati ..., cit., 24-29.

(12) Petar Kresimir IV ya habia obtenido en 1061 un primer reconocimiento del principado sobre esta union territorial por parte del Papa Alejandro II, atestiguado por el Korculanski kodeks, parte del Liber pontificalis. Cfr. T. RAUKAR, Hrvatsko srednjovjekovlje: prostor, ljudi, ideje, Skolska knjiga, Zagreb 1997, 43 y ss. Como Petar no tenia descendientes directos, ofrecio a Zvonimir, ban caudillo de Eslavonia, el gobierno conjunto y la sucesion al trono. Este ultimo acepto la propuesta en 1069. Vid. F. MIROSEVIC y F. S. SANJEK, Hrvatska i. suijet od V. do XVIII. stoljeca, Skolska knjiga, Zagreb 1996, 65.

(13) La coronacion tuvo lugar en Solin en 1075, por parte del legado Gebizon. Puede contemplarse la escena de la ceremonia en uno de los frescos que decoran la Planta noble del Archivo Secreto Vaticano.

(14) Cfr. F. SANJEK, Crkva i Krsanstvo u Hrvata ..., cit., 139-142.

(15) De entre las posesiones donadas por Zvonimir destaca el monasterio de Santa Lucia en Baska (isla de Krk). Los religiosos que alli habitaban dejaron constancia de la donacion, describiendola en lenguaje glagolitico (texto esculpido sobre el murete que divide la nave para delimitar el presbiterio, ca. 1100).

(16) Vid. E. PERICIC, Pape i Hrvati ..., cit., 37.

(17) Cfr. F. SANJEK, Crkva i Krscanstvo u Hrvata ..., cit., 141-142.

(18) T. RAUKAR, Hrvatsko srednjovjekovlje ..., cit., 49 y ss.

(19) S. RAZUM, Hrvatska i Sveta Stolica u kasnom srednjem vijeku, en T. MRKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Stolica. Odnosi kroz stoljeca, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999, 40-63. La preocupacion sobre Bosnia era doble: conversion de los herejes y defensa anti-otomana.

(20) Este periodo historico central en el mareo de las relaciones con la Santa Sede es claramente demostrativo del ininterrumpido celo de los Papas hacia el pueblo croata. Cfr. J. BUTURAC, Hrvatski narod i Sveta Stolica, en Id., Znaci vremena, rasprave iz hrvatske crkvene proslosti (1932-1945), Matica hrvatska, Zagreb 1994, 119-127.

(21) Carta de 12 de diciembre de 1519. A. Nazor y Z. Ladic, Povijest Hrvata: ilustrirana kronologija, Multigraf, Zagreb 2003, 151-155; Vid. F. SANJEK, Krscanstvo na Hrvatskom Prostoru, Krscanska sadasnjost, Zagreb 1996, 2a edic. ampl., 307 y ss.

(22) A. NAZOR y Z. LADIC, Povijest Hrvata ..., cit., 200; M. Bogovic, Sveta Stolica i Hrvati od 1527. do 1790., en T. MRKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Smlica. Odnosi kroz stoljeca, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999, 64-86, esp. 66. Se llego a esta situacion no solo a causa de los ataques turcos sino tambien por mantener luchas intestinas entre el bando favorable a la eleccion de la autoridad de los Habsburgo y el bando que reconocio la autoridad del archiduque hungaro Ivan Zapolja.

(23) Otra suerte han corrido las regiones actualmente francesas de Alsacia y Lorena, donde unicamente sobrevive hoy el Concordato frances de 1801: tras un periodo de ocupacion alemana en el que conservo la vigencia para ambos territorios (tal como solicito y obtuvo Alemania de la Santa Sede en 1872), continuo su vigencia al recuperar Francia las dos provincias tras la Primera Guerra Mundial y acordarlo asi con la Santa Sede, pues para el resto del pais ya se habia extinguido. Vid. J. T. MATIN DE AGAR, Raccolta di Concordati 1950-1999, Libreria Editrice Vaticana, Citta del Vaticano 2000, 36.

(24) S. KOVACIC, Na vjetrometini europskih previranja, prevarata i pokusaja restauracije 1790-1868, en T. MRKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Stolica. Odnosi kroz stoljeca, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999, 87-104, esp. 89-96.

(25) Por decreto de Francisco I, de 3 de agosto de 1816. Vid. A. NAZOR y Z. LADIC, Povijest Hrvta ..., 268-269.

(26) Otra consecuencia de este Congreso (13 de junio a 13 de julio de 1878) fue la independencia y ampliacion territorial de los principados de Serbia y Montenegro, afectando de este modo a croatas catolicos en tales dominios.

(27) El denominado josefinismo (Jose II, 1780-1790) afecto tambien a Croacia significativamente con el cierre de conventos y monasterios de varias ordenes y congregaciones. Tambien en 1783 puso fin a la confesionalidad catolica vigente en la Banska Hrvatska desde 1608 (el Sabor habia pretendido evitar asi la colonizacion protestante en Croacia y Eslavonia) con una Carta de tolerancia confesional. Para la cronologia, cfr. A. NAZOR y Z. LADIC, Povijest Hrata ..., cit., 212-258; Cfr. F. SANJEK, Krscanstvo na Hrvatskom Prostoru ..., cit., 389.

(28) S. KOVACIC, Na vjetrometini europskib previranja ..., cit.,101-102.

(29) P. VRAKIC, Hrvatska i Sveta Stolica od Hrvatsko-ugarske nagodbe do stvaranja prve Fugoslavije (1869-1918), en T. MRKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Stolica. Odnosi kroz stoljeia, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999, 105-136, esp. 112.

(30) S. KOVACIC, Na vjetrometini europskih previranja, ..., cit., 101-102.

(31) J. T. MARTIN DE AGAR, Raccolta di Concordati ..., cit., pp. 34-35.

(32) p. MRKONJIC, Hrvatska i Sveta Stolica ..., cit., 115. Este autor comenta la tension creada en 1875 con ocasion del traslado forzado del clero franciscano bosniaco de Dakovo a Ostrogon.

(33) T. MRKONJIC, Hrvatska izmedu austro-ugarskog razdoblja i nezavisnosti (1918-1991), en T. MRKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Stolica. Odnosi kroz stoljeca, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999, 137-173, esp. 144-145.

(34) Carta de 29 de octubre de 1883, en J. J. STROSSMAYER, Korespondencija Fosip Furaj Strossmayer-Serafin Vannutelli 1881-1887, Hrvatski drzavni arhiv-Krscanska sadasnjost-Dom i svijet, Zagreb 1999, 299-309.

(35) J. T. MARTIN DE AGAR, Raccolta di Concordati ..., cit., 34-35.

(36) T. MRKONJIC, Hrvatska izmedu austro-ugarskog razdoblja i nezavisnosti ..., cit., 144-145.

(37) T. MRKONJIC, Hrvatska izmedu austro-ugarskog razdoblja i nezavisnosti ..., cit., 138-139.

(38) Ibid., 146; S. RAZUM, Sveta Stolica, Nezavisna Drzava Hrvatska i Katolicka crkva u Hrvatskoj 1941-1945, en Fontes 2 (1996) 343-463.

(39) T. MRKONJIC, Hrvatska izmedu austro-ugarskog razdoblja i nezavisnosti ..., cit., 144.

(40) El Concordato con el Reino de Montenegro fue firmado el 18 de agosto de 1886 por el Papa Pio IX y por el rey Nicolas, mientras que el Concordato con Serbia fue firmado el 24 de junio de 1914 por el Papa Pio X y el rey Pedro I. Para la firma del Concordato con Montenegro, fue decisivo el papel desempenado por el obispo de Dakovo, Strossmayer, quien impulso las negociaciones tanto con el rey Nicolas como con el Nuncio Vannutelli. En el caso de Serbia tambien intervino desde 1882, aunque con diferente resultado. Puede consultarse la correspondencia mantenida con el rey y con el nuncio en J. J. STROSSMAYER, Korespondencija ..., cit., 276-298,497-500 y 563-565.

(41) Art. 1 del Concordato Lateranense de 11 de febrero de 1929. Principio derogado por el Protocolo adicional al Acuerdo entre de la Santa Sede y la Republica Italiana por el que se modifica el Concordato Lateranense, de 18 de febrero de 1984, AAS 77 (1985) 521-578.

(42) Vid. F. ZAGODA, Lujo Vojnovic Konkordat sa sv. Stolicom, i nase nacionalno pitanje, en Bogoslovska smotra 12, vol. 1 (1924); I. A. RUSPINI, Konkordat Fugoslavije s Vatikanom, en Bogoslovska smotra 14, vol. 2 (1926).

(43) T. MRKONJIC, Hrvatska izmedu austro-ugarskog razdoblja i nezavisnosti ..., cit., 145-146. La jerarquia ortodoxa excomulgo a los parlamentarios que habian votado a favor y las protestas desencadenaron en enfrentamientos violentos en la capital de Yugoslavia (la denominada Krvava litija u Beogradu). Vid. F. SANJEK, Krscanstvo na Hrvatskom Prostoru, cit., 448.

(44) El 29 de noviembre de 1945 se consumia la Republica Popular Federal de Yugoslavia, formada por seis Republicas de las cuales una era Croacia. Tambien los croatas constituian uno de los seis pueblos reconocidos en la Federacion y eran mayoritariamente catolicos (ademas de los que habitaban en Bosnia-Hercegovina), como los eslovenos, frente a la mayoria ortodoxa de serbios y macedonios e importante presencia musulmana en Montenegro y Bosnia-Hercegovina. G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede, un dialogo lungo e faticoso, Il Mulino, Bologna 2007, 131-132.

(45) M. AKMADZA, Crkvai Drzava. Dopisivanje i razgovori izmedu predstavnika Katolicke crkve i komunisticke drzavze vlasti u Fugoslaviji. Svezak I. 1945.-1952, Drustvo za povjesnicu Zagrebacke nadbiskupije "Tkalci", Zagreb 2008, 33-76.

(46) Todo lo enumerado se encuentra constatado en las propias actas del Politbiro croata. Especialmente ilustrativa es la del 5 de diciembre de 1951. Vid. B. VOJNOVIC (coord.), Zapisnici Politbiroa Centralnoga komiteta Komunisticke partije Hrvtaske 1945-1952, svezak 2. 1949-1952, Hrvatski Drzavni Arhiv, Zagreb 2006, 918. Coincide la bibliografia serbia contemporanea (que tampoco es sospechosa de favorecer la causa croata) en reconocer estos acontecimientos. Cfr. D. R. ZIVOJINOVIC, Vatikan, Katolicka crkva Uagoslavenska vlast 1941-1958, 2a edic. ampl., Sluzbeni glasnik, Beograd 2007, 157-188. Sobre las dificultades e impedimento de las clases de religion en particular, vid. M. AKMADZA, Ometanja i zabrane vjeronauka od strane komunistickog rezima u Zagrebackoj nadbiskupiji od 1945. do 1966. godine, Tkalcic 8 (2004) 347-443.

(47) M. AKMADZA, Crkvai Drzava. Dopisivanje ..., cit., 131-132. Vid. a.e. un proceso documentado en J. POZGAN, Oduzimanje imovine agrarnom reformom franjevackom samostanu i zupi Sv. Nikole u akovcu, 1945.-1947. godine., Tkalcic 14 (2010) 463-524. Sobre el despojo sufrido en la archidiocesis de Zagreb y las acciones para su recuperacion, vid. M. AKAMDZA, Otudenja nadarbinskoga zernljiasta zbog poreznih optereienja u Zagrebacko nadbiskupiji 1948.-1955., Tkalcic 9 (2005) 123-272 y Neke nove spoznaje o oduzimanju imovine Prvostolnoga kaptola zagrebackoga u vrijeme komunistickoga rezima, Tkalcic 10 (2006) 763-792.

(48) M. AKMADZA, Pastirsko pismo katolicki biskupa Fugoslavije od 20. rujna 1945. godine i crkvenodrzavni odnosi, Tkalcic o (2002) 139-190. La Carta pastoral tuvo difusion incluso internacional y fue interpretada por el regimen comunista como un ataque abierto de la Iglesia a Yugoslavia y al socialismo.

(49) Solo este hecho gravisimo ya habria sido suficiente para la ruptura de relaciones, pero la Santa Sede prefirio mantenerse fiel a la tradicion de no tomar la iniciativa. Vid. G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede ..., op.cit., 243; Sobre el proceso a Stepinac, vid. M. VIDOVIC, Povijest Crkve u Hrvata, Crkva u Svijetu-Ogranak Matice Hrvatske, Metkovic-Split 2007, 2a edic. ampl., 440 y ss; D. R. ZIVOJINOVIC, Vafikan, ..., cit., 189-224.

(50) G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede ..., cit., 25-28 y 276-283. Los dirigentes comunistas obtuvieron desde Belgrado alabanzas al trabajo de <<tala de obispos>>, pero no consiguieron desarrollar con exito en Croacia las asociaciones de clero tan deseadas. Cfr. Zapisnici Politbiroa Centralnoga komiteta Komunisticke partije Hrvtaske 1945-1952, svezak 2. 1949-1952 ..., 917; M. AKMADZA, Katolicka crkva u Hrvatskoj i komunisticki rezim 1945-1966, Otokar Kerzovani, Zagreb 2004, 104-105 y 169.

(51) El fervor catolico del pueblo croata, asi como la reverencia a su obispo cautivo era tema recurrente en las reuniones del Politbiro. Vid. passim Zapisnici Politbiroa Centralnoga komiteta Komunisticke partije Hrvtaske 1945-1952, svezak 1. 1945-1948, coord, por B. VOJNOVIC, Hrvatski Drzavni Arbiv, Zagreb 2005.

(52) Ibid., 28-29 y 282; T. MRIKONJIC, Hrvatska izmedu austro-ugarskog razdoblja i nezavisnosti ..., cit., 150.

(53) Cfr. D. R. ZIVOJINOVIC, VATIKAN ..., cit., 347-374. El mismo autor y los dirigentes comunistas del momento catalogan como <<diberadon>> el traslado de la prision de Lepoglava a la casa parroquial de Krasic, en regimen de arresto domiciliario, i.e. privacion de libertad, interpretado expresamente por estos ultimos en su acta de 5 de diciembre de 1951 como gesto para ganarse al Vaticano, anadiendo que <<el Papa ahora no se interesa por el,,. No tardaron en descubrir que se equivocaban. Cfr. D. R. ZivoJinov, Vatikan ..., cit., 319-346; Zapisnici Politbiroa Centralnoga komiteta Komunisticke partije Hrvtaske 1945-1952, svezak 2. 1949-1952 ..., cit., 918. Tambien parece de justicia resenar aqui que la muerte de Stepinac por enfermedad larga y dolorosa tuvo su causa directa en el envenenamiento sufrido durante el periodo de prision en Lepoglava. No fallecio tras el traslado debido a la intervencion de medicos expertos, que solo pudieron prolongar su vida algunos anos. Vid. J. BATELJA, Zagrebacki nadbiskup Alojzije Stepinac-lepoglavski suzanj, Tkalcic 2 (1998) 9-48.

(54) Cfr. G. MATTEL, II Cardinale Alojzije Stepinac. Una vira eroica nella testimonianza di quanti con lui sono stati vittime della persecuzione nella Fugoslavia comunista, L'Osservatore Romano, Citta del Vaticano 1999, esp. 66.

(55) M. AKMADZA, Crkva i Dzava ..., cit., 23-25.

(56) G. MATTEI, Il Cardinale Alojzije Stepmac ..., cit., 46.

(57) Ibid., 65.

(58) Ibid., 46-47.

(59) Cfr. S. RAZUM, Sveta Stolica, Nezavisna Drzava Hrvatska i ..., cit., 343-463,504-506 y 515-518.

(60) G. MATTEI, Il Cardinale Alojzije Stepinac ..., cit., 83.

(61) Ibid., 37.

(62) Sobre los martires del comunismo, M. VIDOVIC, Povijest Crkve u Hrvata, cit., 440 y ss; M. BOGOVIC, Hrvatski mucenici za vjeru i dom, Verbum, Split-Gospic 2005, 140-144. Se recoge la cifra de 600 sacerdotes y religiosos, incluyendo el periodo de la Segunda Guerra y sin poder determinarse el numero de fieles laicos.

(63) G. BARBEINI, L'Ostpolitik della Santa Sede ..., cit., 247. De cualquier modo los lideres comunistas justificaban en sus actas esta represion para detener a los opositores que empujaban al Vaticano en la batalla contra Yugoslavia. Cfr. B. VOJNOVIC (coord.), Zapisnici Izvrsnoga komitera Centralnoga komiteta Saveza komunista Hrvtaske 1952-1954, svezak 3, Hrvatski Drzavni Arhiv, Zagreb 2008, 83.

(64) V. BAJSIC, Crkva u brvatskoj u doba komunizma, en ID., Zrvot i problemi crkvene zajednice, Krscanska Sadasnjost, Zagreb 2000, 615-623; G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede ..., cit., 256.

(65) M. AKMADZA, Crkva i Drzava. Dopisivanje i razgovori izmedu predstavnika Katolicke crkve i komunisticke drzavne vlasti u Fugoslaviji. Svezak II. 1953.-1960., Drustvo za povjesnicu Zagrebacke nadbiskupije "Tkalcic", Zagreb 2010. Un metodo que abandonaron en los 60 fue el de tratar de favorecer a alumnos de seminarios, porque con ello unicamente facilitaron a la Iglesia la labor de seleccion en la idoneidad de los candidatos, sin reducirse el numero de alumnos y vocaciones durante ese tiempo.

(66) Sobre el cierre y despojo de estas escuelas, vid. M. AKAMADZA, Politika drzavnih vlasti prema vjerskim skolama u Zagrebakoj nadbiskupiji 1945.-1966. godine, Tkalcic 7 (2003) 157-196.

(67) G. MATTEL Il Cardinale Alojzije Stepinac ..., cit., 135-136.

(68) G. BARBERI, L'Ostpolitik della Santa Sede ..., cit., 131-136.

(69) Vid. texto en J. T. MARTIN DE AGAR, Raccolta di Concordarti 1950-1999, cit., 605-611.

(70) Vid. Nota di Mons. Casaroli sull'entrata in vigore del Protocollo & Sede-RSFJ e designazione del primo Inviato della S. Sede presso il Governo, de 2 de agosto de 1966, en G. BARBERINI, La Politica del Dialogo-Le Carte Casaroli sulrOstpolitik vaticana, Il Mulino, Bologna 2008, 545-546.

(71) Lettera del Card. Segretario di Stato al Card. F. Seper con nota di accompagnamento di Mons. Casaroli della Congregazione degli AA.EE.SS, de 8 de junio de 1966, en G. BARSERINI, La Politica del Dialogo--Le Carte Casaroli sull'Ostpolitik vaticana, Il Mulino, Bologna 2008, 531-539, 536.

(72) G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede ..., cit., 267.

(73) G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede..., cit., 259-262.

(74) La batalla del regimen comunista contra la actividad de los sacerdotes exiliados habia sido uno de los principales puntos de las negociaciones con la Santa Sede. Ya desde 1945 el gobierno yugoslavo acumulaba datos de esos sacerdotes, especialmente contactos en el pais, con el fin de acallarlos. Merece la pena recordar el Memorandum sobre presecucion religiosa y condicion juridica de Croacia y su pueblo, firmado por 143 sacerdotes y entregado personalmente a Eisenhower en 1954, divulgado en numerosos paises. Cfr. M. AKMADAA, Spisi Komisije za vjerske poslove NR Hrvatske o katolickim svecnicima u iseljenistvu, Tkalcid 11 (2007) 401-472. Despues de la firma del Protocolo, se incremento el numero de seminaristas y sacerdotes que viajaban al extranjero, por estudios o para desarrollar encargos de atencion pastoral. Ello causo sucesivamente mayor preocupacion del gobierno yugoslavo, que se volco en la vigilancia sistematica de la actividad de esos sacerdotes en el extranjero asi como en la presion a la Santa Sede y a los correspondientes obispos. Cfr. M. AKMADZA, Spisi Komisije za vjerska pitanja SR Hrvatske o katolickim svecenicima u iseljenistvu iz 1970. godine., Tkalcicic 13 (2009) 503-584.

(75) Ibid., 244-245. Sobre el conflicto con el Kominform, vid. D. R. ZIVOJINOVIC, Vatikan..., cit., 267-286.

(76) Cfr. T. MRKONJIC., Hrvatska izmedu austro-ugarskog razdoblja i nezavisnosti ..., cit., 151.

(77) Algunas consecuencias practicas de esta relativa apertura se observan en la mas facil obtencion de permisos para la construccion de nueras iglesias. Cfr. M. VIDOVI, Povijest Crkve u Hrvata, de, 462-463. Sin embargo, esto significaba en realidad que dejaba de ser imposible la obtencion del permiso. De este modo, se dieron supuestos testimoniados por los propios edificios aun hoy dia dedicados como templo parroquial, en los que el permiso se concedia con la condicion de que exteriormente no pareciera una iglesia. Sobre supuestos documentados, vid. L. BUTURAC, Izgradnja crkvenih gradevina za komnnisticke uladavine u Sisku, Pleternici i Pozegi, Tkalcic 15 (2011) 307-338.

(78) Cfr. G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede..., cit., 273.

(79) G. BARBERINI, L'Ostpolitik della Santa Sede..., cit., 263.

(80) Respecto a la importancia de este tipo de acuerdo, vid. J. T. MARTIN DE AGAR, Raccolta di Concordati..., cit., 39. Concluye el autor destacando el uso de este medio para responder a la busqueda de una mayor flexibilidad como carateristica en la evolucion del instituto concordatario en los acuerdos recientes.

(81) Esta agresion interna tuvo su origen en la autoproclamacion de regiones autonomas serbias en los municipios donde el partido de la minoria serbia, SDS, tras los comicios de 1991 habia alcanzado el control de la administracion local. Vid. N. BARIC Osnutak i razvoj sluzbe unutrasnjih poslova Srposkih autonomnih oblasti u Hrvatskoj 1991., Istorija 20. veka, 29, vol. 2 (2011) 75-86.

(82) El ataque a Eslovenia fue inmediato y breve (vid. K. NIKOLIC, Rat u Sloveniji 1991, Istorija 20. veka 29, rol. 2 (2011) 9-34. Sobre la guerra en Croacia, que dio inicio en agosto, vid. D. MARIJAN, Rat u Hrvatskoj 1990-1991. Sudionici i znacajke, Istorija 20. veka 29, vol. 2 (2011) 55-74. Sin embargo, puede decirse que el conflicto armado contra Croacia continuo mas alli de enero de 1992, porque en marzo los ataques se extendieron a Bosnia-Hercegovina, donde continuarian hasta 1995 (Acuerdos de Dayton de 21 de noviembre). La reintegracion de algunos territorios croatas se obtuvo en 1995 y los dos ultimos, Vukovar y Baranja, en enero de 1998. T. MRKONJIC, Uslobodnoj i nezavisnoj Hrvatskoj (1991-), en T. MRKONJIC (coord.), Hrvatska/Sveta Stolica. Odnod kroz stoljeca, Biblioteka Relations, Most, Zagreb 1999, 174-196.

(83) Si fue por tanto la primera en reconocer de facto a Croacia y Eslovenia. Cfr. M. SIMCIC, Sveta Stolica i Hrvati, cit., 139; Z. PULJIC, Sveta Stolica i jugoslavenska kriza (1991-1992), Bogoslovska Smotra 64, vol. 1 (1994) 447-452.

(84) La Santa Sede habia nombrado antes, con una vigencia de pocas semanas, un encargado de asuntos diplomaticos. Vid. T. MRKONJIC, U slobodnoj i nezavisnoj Hrvatskoj..., cit., 178-179. Como una manifestacion clara de correspondencia a la milenaria atencion de la Sede Apostolica hacia los croatas, en el nuevo orden politico, el nuncio es tambien decano del cuerpo diplomatico en este pais.

(85) Cfr. CIC c. 365.

(86) N. ETEROVIC, Ugovor izmedu Svete Stolice i Republike Hrvatske o gospodarskim pitanjima, Crkva u svijetu, 34, rol. 1 (1999) 78-94.

(87) N. ETEROVIC, Ugovori izmedu Svete Stolice i Republike Hrvatske, en Crkva u Svijetu, 32, vol. 2 (1997) 168-186. Concluye el autor impeliendo a la firma del Acuerdo restante con base en la entrada en vigor de la mencionada ley. Vid. tambien V. CVRLJE, Ugovor izmedu Svete Stolice i Republike Hrvatske, Zbornik Diplomatske Skole 2, vol. 1 (1997) 157-175.

(88) Vid. textos y comentario en N. ETEROVIC, Ugovori izmedu Svete Stolice i Republike Hrvatske, Glas Koncila, Zagreb 2004, 2a edic.

(89) M. SUNJIC, Diplomatski odnosi..., cit., 310-311.

(90) M. SUNJIC, Diplomatski odnosi..., cit., 311.

(91) Mientras en 1991, el numero de fieles catolicos en BiH era de 755.883, ahora es de 473.242. Dramatican padbroja Hrvata iza teritoriju RS-a, Vjesnik, 17 de febrero de 2010, 12.

(92) D. HRABAR, Ponistaj braka-prijepori kanonskoga i obiteljskopravnoga pogleda, en J. SALKOVIC (ed.), Nistavost zenidbe: procesne i supstantivne teme, 37-56; B. RESETAK, Brak u vjerskom obliku, s ucincima gradamkog braka , 2 7-288.
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Author:Fons, Antonio Quiros
Publication:Ius Canonicum
Date:Dec 1, 2012
Words:13155
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