Printer Friendly

Anormalidades ultraestructurales en el musculo gluteo medio de un caballo pura sangre de carrera, asociadas con corticoterapia prolongada.

RESUMEN

La administracion cronica de corticosteroides naturales y sinteticos, conlleva a la atrofia y debilidad muscular, tanto en animales de experimentacion como en el hombre. Estudios realizados para examinar este fenomeno, empleando tecnicas como microscopia electronica y bioquimica, han permitido identificar aquellos elementos del musculo mas afectados por los glucocorticoides. Por ser la infiltracion de glucocorticoides una practica rutinaria dentro de la medicina veterinaria equina, se intento con la presente investigacion examinar desde el punto de vista ultraestructural, el efecto de la Dexametasona, sobre las fibras musculares del M.G. medius de una yegua de 3 anos de edad, la cual fue sometida a un tratamiento prolongado (21 dias) a dosis terapeuticas 5mg/100kg peso corporal de Devan[R], por via intramuscular, en este musculo. Se tomaron biopsias musculares por puncion percutanea del musculo gluteo medio izquierdo, y los especimenes se procesaron mediante la tecnica estandar de microscopia electronica de transmision. Coincidiendo con reportes ultraestructurales previos relacionados con miopatia esteroidea, los hallazgos ultrastructurales coinciden con dos caracteristicas histopatologicas diferentes: Miopatia vacuolar, y perdida de masa muscular

Palabras clave: Caballos pura sangre, musculo esqueletico, miopatia esteroidea, estudio ultraestructural.

ABSTRACT

Long term administration of natural or synthetic corticosteroids has been shown to induce muscular atrophy and weakness, in both, experimental animals and man. Performed studies to examine this phenomenon have applied electron microscopy and biochemical techniques to identify those organelles of muscle that are more affected by glucocorticoids. Infiltration of glucocorticoids is a routine practice in equine veterinary medicine. For this reason, the purpose of this study was to examine Dexametasone effect on the fibres of M.G. medius of 3 years old mare, with prolonged (21 days) administration of therapeutic doses 5mg/100kg body weight, Devan[R], for intramuscular injection in this muscle. Needle biopsy technique was used to obtain muscle sample of the left middle gluteal muscle. Muscle samples were prepared with slides for transmission electron microscopy study. Coinciding with previous ultrastructural reports on steroid miopathy. Ultrastructural findings agreed two different histopathological features: Vacuolar miopathy, and loss of muscle mass.

Key words: Thoroughbred, skeletal muscle, steroid miopathy, ultrastructural study.

Uitrastructural Abnormalities in Muscle Gluteus Medius of a Thoroughbred Race Horse Associated with Prolonged Glucocorticoid Therapy

INTRODUCCION

El uso de los glucocorticoides marco un hito en la terapia antinflamatoria, administrandose con exito a pacientes por una variedad de condiciones. Sin embargo, hacia los anos 50, autores como Kemmerlin [34] alertaron sobre algunas precauciones y contraindicaciones que se deberian tomar en consideracion, con el uso prolongado de este esferoide adrenocortical. Dentro de los efectos colaterales mas sobresalientes indicados por Kemmerlin [34] y Van Der KolK [71], son dignos de mencionar: la gluconeogenesis, a partir de la grasa y de las proteinas tisulares; la hiperglicemia; la glucosuria; la eosinopenia; retencion de sodio; edema; perdidas de potasio, (debido a la poliurea) y la polidipsia.

Ademas de estos efectos secundarios, ya para 1932, Cushing [14] habia observado que podria existir una asociacion, entre los excesivos niveles plasmaticos de glucocorticoides con la debilidad y facil fatigabilidad muscular, en pacientes con adenoma basofilicos del cuerpo de la pituitaria. Tales observaciones de Cushing, fueron corroboradas al ano siguiente por Marburg [48], quien describio en pacientes con el sindrome de Cushing, debilidad de los musculos del cinturon pelvico. A partir de estos pioneros reportes, se ha descrito la miopatia degenerativa, producto del hiperadrenocorticismo espontaneo o iatrogenico en el humano [4, 7, 30, 33, 40, 42, 53, 57] y en el equino [47, 71],

La manifestacion clinica de la debilidad muscular, ademas de ser una caracteristica del sindrome de Cushing [4, 7, 30, 33, 40,47, 53, 57, 71], tambien se ha observado en pacientes humanos que han recibido terapias prolongadas de glucocorticoides, por presentar cuadros clinicos de enfermedades autoimnunes, del tejido conjuntivo tales como: la artritis reumatoidea [5, 54, 59], la polimiositis [5], el lupus eritematoso sistemico (LES) [5]. Asi mismo, se han observado trastornos musculares, en tratamientos para el asma [76], Observaciones similares sobre el efecto de los glucocorticoides exogenos en el ambito muscular, se han indicado en estudios experimentales en gatos [27, 58], en ratas [9, 17, 35, 36, 55, 56, 60, 61, 67, 69] y en conejos [2, 19, 32, 64 66].

Varios autores [32, 33, 40, 68], han coincidido en senalar que la debilidad muscular, observada en los pacientes con altos niveles plasmaticos de glucocorticoides, debido al sindrome de Cushing, o bien por tratamientos prolongados con glucocorticoides, es atribuible a la potente accion catabolica ejercida por estos esteroides sobre las fibras musculares esqueleticas. Dicha actividad conduce a un aumento en la degradacion de las proteinas musculares [17, 58, 69, 69]. Adicionalmente, la atrofia reportada en las fibras musculares, se han asociado con disminucion en la sintesis de las proteinas contractiles, debido posiblemente a deterioro en la formacion de cadenas peptidicas [56],

Ademas de producir atrofia de las fibras musculares, los glucocorticoides afectan la funcion muscular por varios mecanismos, tales como: alteraciones en la funcion del reticulo sarcoplasmatico [64], en las propiedades de la membrana muscular [28, 35, 61], en la transmision neuromuscular [78] y en las propiedades electricas de las unidades motoras en los musculos rapidos y lentos [58].

La miopatia esteroidea, se ha podido analizar empleando tecnicas como la microscopia electronica, bioquimica e histoquimica. Con esta ultima, se ha podido demostrar que la atrofia de las fibras musculares, por efecto de los glucocorticoides, es mas pronunciada en las fibras de contraccion fasicorapidas o del tipo II [27, 53, 58, 66].

Desde el punto de vista ultraestructural, el cuadro histopatologico que presentan las fibras musculares esqueleticas por efecto de los glucocorticoides, se ha caracterizado por: perdida de miofilamentos, disociacion de la linea Z, presencia de mitocondrias hinchadas, perdidas de algunas regiones mitocondriales, acumulo excesivo de particulas de glucogeno y de gotas lipidicas, cambios en el reticulo sarcoplasmatico, presencia frecuente de estructuras lisosomales (figuras mielinicas y granulos de lipofucsina), engrosamiento de la membrana basal de los capilares intramusculares y eventualmente necrosis segmental [1,2, 4, 17, 19, 32, 36, 55, 67],

Se han asociado los cambios a nivel mitocondrial, por efecto de los gucocorticoides, con la disminucion en la capacidad oxidativa de las fibras musculares [19, 39, 55, 75],

Autores como Diamond y col. [15] y Jirmanova y col. [32], han indicado que la respuesta del musculo al efecto de los glucocorticoides, se acentua en los animales en desarrollo, ya que las administraciones de los mismos durante el periodo postnatal, compromete seriamente tanto el crecimiento somatico, como el muscular.

Debido muy probablemente a la propiedad que poseen los esteroides de estabilizar las membranas celulares [6], no se han observado alteraciones en los niveles sericos de las enzimas marcadoras del dano muscular, como la creatina quinasa (CK), en pacientes con enfermedad de Cushing [18, 33].

Los glucocorticoides en medicina veterinaria equina, han sido indicados en el tratamiento y prevencion de la rabdomiolisis por ejercicio, ya que actua como relajante muscular (retarda la liberacion del calcio del reticulo sarcoplamatico) [77]; aumenta la perfusion (ya que produce la relajacion de los esfinteres capilares) y; estabiliza las membranas celulares [6].

Debido principalmente a que es una practica comun en nuestros hipodromos y haras, la infiltracion frecuente por via intramuscular e intraarticular de glucocorticoides, se intento con la presente investigacion, analizar desde el punto de vista ultraestructural, las posibles alteraciones en las fibras musculares esqueleticas del M.G. medius del Caballo Pura Sangre de Carrera, por efecto de la administracion intramuscular prolongada de Dexametasona.

MATERIALES Y METODOS

Para la realizacion del presente estudio, se tomaron biopsias musculares por puncion percutanea al musculo gluteo medio izquierdo de dos (2) yeguas Pura Sangre de Carrera de 3 anos de edad, que se encontraban para el momento de la toma de las muestras musculares en periodo de entrenamiento en el Hipodromo "La Rinconada", en la ciudad de Caracas, Venezuela. Una de las yeguas analizadas, presentaba de forma cronica, despues de la ejecucion de una seccion rutinaria de ejercicios matutinos, trastornos en la locomocion (envaramiento) y dolores musculares (mialgia) en las regiones corres pondientes a la grupa izquierda y en el miembro pelviano izquierdo. Esta sintomatologia, es caracteristica de la rabdomiolisis cronica por ejercicio [6, 65], Debido a los problemas musculares que presentaba esta yegua, se le indico una terapia antiinflamatoria, a base de Devan[R] (Dexametasona), a una dosis terapeutica de 5mg/100kg. de peso corporal, por via intramuscular, en el musculo gluteo medio izquierdo, cada 24 horas. La terapia aplicada al animal por un periodo de veintiun (21) dias, le provoco una disminucion marcada en el volumen de la region de la grupa izquierda, por lo que se recomendo realizarle un analisis ultraestructural.

La otra yegua analizada que sirvio de control, se encontraba en condiciones clinicamente sanas, y no presentaba los trastornos musculares senalados por efecto del ejercicio fisico.

Biopsias musculares

Para la toma de los especimenes de biopsia muscular del M. Gluteus medius de los caballos de tiro, se siguieron las pautas descritas por Lindholm y Piehl [44], las cuales se describen a continuacion:

La biopsia se obtuvo permaneciendo la yegua en estacion sin traquilizacion previa. Para ello, se tomaron referencias anatomicas concretas, realizandose la biopsia sobre el area que dista 3 cm dorsal al limite entre los tercios craneal y medio de la linea que une el centro de la espina iliaca ventral con el punto mas culminante de la porcion caudal del trocanter mayor del femur [46].

La zona seleccionada (un area de aproximadamente 5-10[cm.sup.2]), se rasuro y se le hizo antisepsia. A continuacion, se inyectaron subcutaneamente 3 mi de clorhidrato de procaina (Novocaina, solucion al 2%) con aguja recta de 0,8 mm x 25 mm a lo largo de la linea prevista la cual puede afectar a la piel y la fascia de revestimiento externo del musculo, pero no al tejido muscular subyacente, pues ello puede alterar las caracteristicas de la muestra [46, 65]. Transcurridos entre 3 y 5 minutos de la infiltracion anestesica, se procedio a la intervencion propiamente dicha. Para ello, se incidio 5 mm la piel, tejido subcutaneo y fascia glutea con hojilla de bisturi No. 4. Seguidamente, la aguja de biopsia muscular disenada por Bergstrom [8], se inserto en el espesor del musculo (aproximadamente 5 cm de profundidad) con direccion ventromedial y con la ventana de la aguja dirigida hacia arriba o hacia un lado. Para ello, se retiro parcialmente el cilindro interno cortante, al tiempo que la aguja, se comprimio suavemente contra la masa muscular mediante un movimiento de palanca, para favorecer asi la entrada del tejido muscular a traves de la ventana. En este momento, el cilindro interno cortante se introdujo decididamente produciendose con este movimiento la seccion de muestra muscular. Esta operacion se repitio de 2 a 3 veces, antes de extraer en forma definitiva la aguja, a objeto de obtener una cantidad suficiente de tejido muscular (obteniendose aproximadamente 50-200 mg de tejido). Por ultimo, la aguja se extrajo con suavidad del musculo, y la muestra (ya con la aguja fuera del musculo) se saco del interior del cilindro interno cortante con la ayuda del estilete. Al extraer la aguja se humedecio la superficie de la piel con un algodon embebido en alcohol isopropilico, haciendo presion con los dedos indice y pulgar sobre el area, con el proposito de hacer hemostasis. La operacion no requiere sutura cutanea y concluye con la disposicion sobre la herida quirurgica de sustancias cicatrizantes y antisepticas.

Ultraestructura

Luego de la toma de la biopsia muscular percutanea, las tiras de musculo se procesaron inmediatamente para su observacion al microscopio electronico de transmision, siguiendo las pautas descritas por Finol [24] para la tecnica de corte fino: Pre-fijacion en glutaraldehido diluido en buffer fosfato (pH 7,4), post-fijacion en OsO4, disuelto en el mismo buffer, deshidratacion en alcoholes crecientes, infiltracion en oxido de propileno, inclusion en la resina LX-112, corte con cuchilla de diamante, tincion con citrato de plomo y actetato de uranilo y observacion en un microscopio de transmision marca Hitachi, modelo H500, con un voltaje de aceleracion de 100kV.

RESULTADOS Y DISCUSION

Ultraestructura del M.G. medius

El uso de criterios como el grosor y trazado de la linea Z, presencia de linea M, disposicion de los filamentos finos alrededor de los gruesos a nivel de la banda A, desarrollo del sistema sacotubular, numero de mitocondrias, y presencia de gotas lipidicas, han permitido diferenciar los principales miofenotipos de fibras musculares esqueleticas (Tipo I, MA y IIB) [50]. Tomando en consideracion tales criterios, se pudieron evidenciar en los especimenes de biopsia muscular obtenidas de las dos (2) yeguas analizadas, la presencia de tres (3) tipos basicos de fibras musculares esqueleticas (I, IIA y IIB) en el M. G. medius de estos animales.

Trabajos previos [27, 53, 58, 66] y el analisis ultraestructural del presente estudio, han coincidido en senalar que las fibras Tipo II, son las mas afectadas por el efecto de los glucocorticoides. Con relacion a esto, se describen las caracteristicas normales de las fibras Tipo II, y los cambios ultraestructurales mas sobresalientes en este tipo de fibra, evidenciadas en las muestras musculares tomadas de la yegua control y del ejemplar enfermo respectivamente.

Ultraestructura del musculo sano

Las fibras tipo IIB, se encontraron lineas Z delgadas. Ademas, a la mitad del sarcomero se evidencio claramente la linea M. Por su parte, el sistema sarcotubular se destaco por la complejidad de sus elementos, localizandose las triadas a nivel de la union de las bandas A e I y dispuestas perpendicularmente al eje longitudinal de las fibras. Se observo gran cantidad de particulas [beta] de glucogeno en los espacios intermiofibrilares, y un escaso numero de mitocondrias, FIG. 1.

Las fibras tipo IIA, presentaron lineas Z gruesas y de trazado algo irregular, FIGS. 2 y 3. Con relacion al sistema sarcotubular, este se caracterizo por la presencia de dos triadas por sarcomero, FIG. 1. No obstante su desarrollo fue menor al observado en las fibras Tipo IIB. Cabe destacar que las fibras Tipo IIA mostraron un gran numero de gotas lipidicas y mitocondrias, tanto en los espacios intermiofibrilares, FIGS. 2 y 3, como a nivel subsarcolemico, FIGS. 2 y 3, especialmente en aquellas zonas proximas a los vasos capilares, FIG. 3. Aun cuando esos organelos fueron electron denso, pudieron distinguirse por sus crestas tubulares, FIG. 2 y lamelares, FIG. 3.

Ademas de lo indicado, se evidenciaron organelos relacionados a los lisosomas: granulos de lipofucsina y figuras mielinicas, FIG. 2.

Los capilares intramuscualares exhibieron una pared endotelial con numerosas vesiculas pinociticas y algunas prolongaciones hacia el lumen, FIG. 3.

Ultraestructura del musculo enfermo

El analisis ultraestructural de los especimenes de biopsia muscular, obtenidos del ejemplar sometido a una terapia prolongada con la Dexametasona, coincide con reportes previos, relacionados con los cambios ultraestructurales del musculo esqueletico, en respuesta al efecto de los glucocorticoides endogenos (Sindrome de Cushing) y exogenos.

En el presente estudio, los cambios producidos por los glucocorticoides, exhiben la presencia de dos cuadros histopatologicos. Por una parte, la presencia de una miopatia vacuolar, caracterizada por formacion de vacuolas a nivel subsarcolemico, FIG. 4, las cuales exhibieron un contenido traslucido, finamente granulado con restos de membranas de organelos subcelulares. El otro cuadro, esta relacionado con alteraciones en el sistema contractil, determinado por perdida de miofilamentos, FIGS. 4, 5, 6 y 7, llegando incluso a la atrofia, FIG. 5. Asi mismo, se observo un trazado zigzagueante de la linea Z, FIG. 6 y 8.

La miopatia vacuolar, se ha asociado con el efecto de los glucocorticoides, sobre la musculatura esqueletica [20]. Por esto la presencia de las vacuolas, se han reportado en pacientes con el sindrome de Cushing [4], o en los casos en donde se han utilizado los glucocorticoides, con fines clinicos [66] y/o experimentales [32],

Se hace necesario hacer la acotacion que en semejanza a lo observado en la miopatia esteroidea, en la miopatia por deplecion de potasio (paralisis periodica hipocalemica), se ha observado en casos clinicos de hipopotasemia [11] y condiciones experimentales, en donde se ha inducido perdidas de potasio [13], una miopatia vacuolar, debido probablemente a una dilatacion conspicua del reticulo sarcoplasmatico. Esta similitud entre ambas miopatias, tambien se encuentra en el hecho de que la debilidad muscular observada en pacientes con el sindrome de Cushing (hiperaldosteronismo primario), se debe en gran parte a la hipopotasemia, diagnosticada en estos pacientes [18, 33, 71], Del mismo modo, la hipopotasemia, en ambas entidades (miopatia esteroidea y paralisis periodica hipocalemica), ademas de inducir debilidad y paralisis muscular, asi como una severa polimiopatia, tambien es capaz de interferir con la sintesis de proteinas [16]. Sin embargo, la diferencia entre estas miopatias, radica en el hecho de que la miopatia por deficiencia de potasio (paralisis periodica hipocalemica), se pueden incrementar los niveles sericos de las enzimas marcadoras del dano muscular CK, Aldolasa y SGOT, debido a las alteraciones funcionales y estructurales en la membrana celular que producen la deficiencia de potasio [72]. A pesar de esto ultimo, los altos niveles sericos de la enzima CK por efecto de las perdidas de potasio, no se desarrollan hasta que se alcancen concentraciones plasmaticas de potasio sumamente bajas (2,3 mEq/L), concentraciones estas que coinciden con la necrosis muscular [16].

Las miopatias vacuolares, ademas de observarse en la paralisis periodica hipocalemica [20], tambien se han descrito en la miopatia tirotoxica [38], asi como en la miopatia combinada de paralisis periodica hipocalemica tirotoxica [62], Adicionalmente, la miopatia vacuolar se ha reportado en el lupus eritematoso sistemico [22] y en las miopatias inducidas por tratamientos profilacticos de cloroquina para prevenir la malaria [43] y en administraciones experimentales [63].

Las alteraciones en el sistema contractil, perdida de miofilamentos, han sido asociadas al balance negativo de nitrogeno que se produce por efecto de los glucocorticoides [17], En este sentido, se ha indicado que la administracion de Dexametasona, aumenta la actividad de la enzima glutamina sintetasa, la cual es una enzima clave en la produccion de glutamina, y responsable ademas de la movilizacion de los aminoacidos, a partir de las proteinas musculares [37,56]. Esto ultimo, produce por una parte la disminucion de la sintesis de proteinas contractiles y por otro, al incremento en el catabolismo de estas en el tejido muscular [56, 60], para el mantenimiento de los niveles sanguineos de glucosa [68].

La perdida de miofilamentos y el trazado zigzagueante de la linea Z, se han reportado en otras enfermedades endocrinas hipermetabolicas, como la miopatia tirotoxica [33, 38, 40, 45], en donde ocurre un incremento en el catabolismo proteico, con liberacion de amino acidos, por efecto de las hormonas tiroideas y de la actividad lisosomal.

La perdida de miofilamentos tambien se ha reportado en miopatias inducidas debido a: la deficiencia de potasio [13], administracion de cloroquina [3, 41, 74], administracion de monensina [12, 73], castracion [31], desnervacion [24] y a la rabdomiolisis por ejercicio [65], entre otras causas.

Tal perdida condujo, por una parte, a la formacion de diferentes grados de plegamientos por parte del sarcolema, FIGS. 5, 6 y 7, y por la otra, a la atrofia de las fibras musculares, caracterizandose por la existencia de amplios espacios con grandes cantidades de glucogeno, FIGS. 5 y 7. Reportes similares, se han descrito en diferentes miopatias de etiologia diferentes [24],

Los acumulos de glucogeno sarcolemicos observados en la presente investigacion, FIGS. 5 y 7, asi como en descripciones previas de miopatias esteroideas [1, 2, 32], han conllevado a la proposicion de varias hipotesis que han tratado de elucidar este fenomeno. En este sentido, se ha indicado que tales acumulos pudieran ser producto de la reduccion marcada en la actividad de la enzima fosforilasa posterior a la inyeccion de glucocortisona, asi como tambien por la acion de este esteroide sobre la actividad de la enzima glucogeno sintetasa, accion que favorece la transformacion de la UDP-Glucosa a glucogeno [2], Adicionalmente a esto, se ha indicado ademas que las perdidas de potasio, son capaces de deprimir la utilizacion del glucogeno y la glucosa por parte del musculo esqueletico [52].

En cuanto a las alteraciones a nivel mitocondrial, las mismas presentaron un aspecto homogeneo electron denso, FIGS. 4, 5, 6, 7, 8 y 9, aunque se apreciaron en algunos casos mitocondrias con una matriz electron lucen, FIGS. 4, 6 y 8. Este aspecto electron lucen (hinchado) de algunas mitocondrias, se ha asociado con alteraciones reversibles en el mecanismo del control osmotico de las mismas. Dichas alteraciones, conducen a la entrada de sodio y de agua al interior de las mitocondrias, y esto ultimo, podria comprometer la habilidad de la fosforilacion oxidativa, y producir danos en las membranas internas mitocondriales que se traducirian en una disminucion en la produccion de energia quimica en forma de Adenosin trifosfato (ATP) [12].

Alteraciones mitocondriales similares, se han descrito en la rabdomiolisis por ejercicio [65] y en la miopatia por deficiencia de vitamina E y de Selenio [26], Tambien se han observado, miopatias inducidas por monensina [12] y cloroquina [3].

En cuanto a los capilares intramusculares, los mismos presentaron prolongaciones hacia el lumen del capilar, FIGS. 7 y 8, asi como un engrasamiento de la membrana basal, FIGS. 8 y 9. El engrasamiento de la membrana basal de los capilares intramusculares, asi como las prolongaciones del endotelio hacia el lumen del capilar, constituyen alteraciones inespecificas [24] descritas en desordenes como en las miopatias tirotoxicas [23], en hipertension por DOCA-sal [29] y en la miopatia asociada con la deficiencia de fosforo [51],

En cuanto a las estructuras lisosomales observadas con mayor frecuencia en la presente investigacion, estas consistieron en glucogenosomas, FIG. 7, granulos de lipofucsina y vacuolas autofagicas, FIG. 9.

Con relacion a los granulos de lipofucsina, ademas de encontrarse presente en procesos miodegenrativos de etiologia variada [24], son estructuras cuyo numero aumenta con la edad de los individuos, tal como se ha reportado en el humano [25] y en Caballos Pura Sangre normales, descritos en trabajos previos [65]. Asi mismo, la presencia de los granulos de li pofucsina en las fibras musculares esqueleticas, han sido asociados con la actividad fisica [65], debido a que durante la ejecucion de un ejercicio, se producen radicales libres [79], Esto ultimo podria explicar que, a pesar de que los animales analizados en el presente trabajo eran jovenes (3 anos), la actividad fisica desarrollada por los mismos, provoco la aparicion de tales granulos en sus fibras musculares.

Con respecto a los glucogenosomas, se ha relacionado su presencia con ciertas condiciones patologicas asociadas con problemas metabolicos, debido a la ausencia de ciertas enzimas glucogenoliticas [10]. Sin embargo, se ha senalado que los mismos tambien se localizan en fibras musculares de individuos normales tales como en el hombre [49], en los gatos [70] y en el Caballos Pura Sangre [65], por lo cual se hace necesario tener el debido cuidado al relacionarlos con una patologia determinada.

El infiltrado celular, consistio en macrofagos, FIG. 5, y mastocitos FIG. 9. Tales infiltrados, han sido localizados en desordenes musculares de diferentes etiologias como en los casos de: artritis reumatoidea [23] y lupus eritematoso sistemico (LES) [22]. La ausencia de linfocitos y polimorfonucleares, se debe probablemente a la depresion de las barreras inmunologicas, ya que la abundancia de tales infiltrados, se han observado en miopatias de origen bacteriano, viral y/o parasitario [24],

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Los cambios ultraestructurales mas sobresalientes observados en el musculo esqueletico del ejemplar analizado, por efecto de una corticoterapia prolongada, coinciden con el cuadro histopatologico descrito en el musculo esqueletico de pacientes que sufren del sindrome de Cushing, asi como en aquellos que han recibido un tratamiento prolongado con glucocorticoides.

Los cambios ultraestructurales producidos por el efecto de una corticoterapia prolongada, y descritos en la presente investigacion en las muestras de musculo esqueletico de una yegua que padecia de rabdomiollsis cronica por ejercicio, permiten sugerir que a pesar del comprobado efecto beneficioso de los esteroides en la terapia antiinflamatoria en casos agudos, su uso en las terapias prolongadas se debe hacer con mucha precaucion. En casos cronicos, Beech recomienda entre otras terapias, el uso de antiinflamatorios no esteroideos, tal como es el caso de la Fenilbutazona.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

[1] AFIFI, A. K.; BERGMAN, A.; HARVEY, J. C. Steroid myopathy: Clinical, histologic and cytologic observations. Jhons Hopkins Med. J., 123: 158-174. 1968.

[2] AFIFI, A.K.; BERGMAN, R.A. Steroid myopathy. A Study of the evolution of the muscle lesion in rabbits. Jhons Hopkins Med. J., 124: 66-86. 1968.

[3] AGUAYO, A.J.; HUDGSON, P. Observations on the short-term effects of chloroquine on skeletal muscle. An experimental studty in the rabbit. J. Neurol. Sci., 11: 301-325.1970.

[4] ATSUMI, T.; ISHIKAWA, S.; MIYATAKE, T.; YOSHIDA, M. Myopathy and primary aldosteronism: Electronmicroscopic study. Neurol., 29: 1348-1353. 1979.

[5] ASKARI, A.; VIGNOS, P. L.; MOSKOWITZ, R.W. Steroid myopathy in connective tissue disease. Am. J. Med., 61 : 485-492. 1976.

[6] BEECH, J.B. Chronic exertional rhabdomyolysis, Vet. Clin. North Am. Equine Pract. 13: 145-167. 1997.

[7] BEHREND, E.N.; KEMPPAINEN, R.J.Medical therapy of canine Cushing s syndrome. Comp. Cont. Ed. Pract. Vet. 20: 679-697. 1998.

[8] BERGSTROM, J. Muscle electrolytes in man: determined by neutron activation analysis on needle biopsy specimens: a study in normal subjects kidney patients and patients with chronic diarrhoea. Scand. J. Clin. Lab. Invest. 14 Suppl. 68: 1-110. 1962.

[9] CAPACCIO, J.A.; KUROWISKI, T.T.; CZERWINSKI, S.M.; CHATTERTON, R.T.; HICKSON, R.C. Tetosterone fails to prevent skeletal muscle atrophy from glucocorticoids. J. Appl. Physiol., 63: 328-334. 1987.

[10] CARPENTER, S.; KARPATI, G. Lysosomal storage in human skeletal muscle. Human Pathol., 17: 683-703. 1986.

[11] COMI, G.; TESTA, D.; CORNELIO, F.; COMOLA, M.; CANAL, N. Potassium depletion myopathy: A clinical and morphological study of six cases. Muscle Nerve, 8: 1721. 1985.

[12] CONFER, A.W.; REVAIS, D.U.; PANCIERA, R.J. Light and electron microscopic changes in cardiac and skeletal muscle of sheep with experimental monensine toxicosis. Vet. Pathol., 20: 590-602. 1983.

[13] CORBETT, A.J.; POLLOCK, M. Experimental potassium depletion myopathy. J. Neurol. Sci., 49: 193-206. 1981.

[14] CUSHING, H. The basophil adenomas of the pituitary body and their clinical manifestations. Bull Hopkins Hosp., 50: 137-195. 1932.

[15] DIAMOND, I.G.; FRANKLIN, M.; MILFAY, D. The relationship of choline acetyltransferase activity at the neuromuscular juntion to changes in muscle mass and function. J. Physiol., 236: 247-257. 1974.

[16] DOW, S.W.; LECOUTEUR, R.A.; FETTMAN, M.J.; SPURGEON, T.L. Potassium depletion in cats: Hypokalemic polymyopathy. J.A.V.M.A., 191: 1563-1568. 1987.

[17] DUBOIS, D. C.; ALMON, R.R. Disuse atrophy of skeletal muscle associated with an increase in number of glucocorticoid receptors. Endocrinology, 107: 1649-1651. 1980.

[18] EATON, J.M. Miopatias: sus caracteristicas y diagnostico. Tribuna Med.: 9-12. 1987.

[19] ELLIS, J.T. Necrosis and regeneration of skeletal muscles in cortisone treated rabbits. Am. J. Pathol., 32: 993-1013. 1956.

[20] ENGEL, A.G. Periodic paralysis. In: Myology Basic and Clinical, Engel, A.G. and Banker, B.Q. Eds. McGrawHill, New York, Vol. 2: 1843-1870. 1986.

[21] FINOL, H.J.; MULLER, B.; MONTES DE OCA, I.; MARQUEZ,. A. Ultrastructure of skeletal muscle in rheumatoid myosistis. J. Rheumatol., 15: 552-555. 1988. 1990.

[22] FINOL, H.J.; MONTAGNANl, S.; MARQUEZ, A.; MONTES DE OCA, I.; MULLER, B. Ultrastructural pathology of skeletal muscle in systemic lupus erythematous. J. Rheumatol., 17: 210-219. 1990.

[23] FINOL, H.J.; MULLER, B.; TORRES, S.H.; DOMINGUEZ, J.; PERDOMO, P.; MONTES DE OCA, I. Ultratructural abnormalities in muscular vessels of hyperthyroid patients. Acta Neuropathol. (Berl.)., 71: 64-69. 1986.

[24] FINOL, H.J. Contribucion al estudio de la ultraestructura del musculo esqueletico enfermo. Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias. (Trabajo de Ascenso) 245pp.1986.

[25] FINOL, H.J.; MARQUEZ, A.; MULLER, B. Ultrastructure of lipofuscin granules in normal human skeletal muscles. Acta Cient. Venez., 35: 414-418. 1984

[26] FUJIMOTO, Y.; MADARAME, H.; YOSHIDA, H.; MORIGUCHI, R. Light and electron microscopic studies on muscular degeneration in foals. Bull Equine Res. Inst., 23: 14-27. 1986.

[27] GARDINER, P.F.; BOTTERMAN, B.R.; ELDRED, E.; SIMPSON, D.R.; EDGERTON, V.R. Metabolic and con tractile changes in fast and slow muscles of the cat after glucocorticoid-induced atrophy. Exp. Neurol., 62: 241255. 1978.

[28] GROSSIE, J.; ALBUQUERQUE, E.X. Extensor muscle responses to triamcinolone. Exp. Neurol., 48:435-445. 1978.

[29] HERNANDEZ, N.; TORRES, S.H.; FINOL, H.J.; SOSA, A.; CIERCO, M. Capillary and muscle fiber type changes in DOCA-salt hypertensive rats. Anat. Rec., 246: 208216. 1996.

[30] HOSKINS, J.D.; NAFE, L.A.; CHO, D.Y. Mypopathy associated with hyperadrenocorticism in a dog: a case reprt. Vet. Med. Smal. Anim. Clin.:760-766. 1982.

[31] JIANG, B.; KLUEBER, K.M. Structural and functional analysis of murine skeletal muscle castration. Muscle Nerve, 12: 67-77. 1989.

[32] JIRMANOVA, I.; SOUKUP, T.; ZELENA, J. The pathomorphology of developing skeletal muscles of rabits treated with glucocorticoids. Virchows Arch. (Cell Pathol.) 38: 323-335. 1982.

[33] KENDALL-TAYLOR, P.; TUMBULL, D.M. Endocrine myopathies. Br. Med. J., 287: 705-708. 1983.

[34] KEMMERLIN, R. Some precautions and contraindications of cortisone therapy. Southeastern Vet., 9: 76-79. 1958.

[35] KLEIN, L.E.; BARTOLOMEL, M.S.; LO, C.S. Corticosterone and triiodothyronine control of myocardial Na-iK+-ATPase activity in rats. Am J. Physiol., 247: H570H575. 1984.

[36] KLOOSTERBOER, H.J.; STOKER-DEVRIES, S.A.; HULSTAERT, C.E.; HOMMES, F.A. Quantitative analysis of morphological changes in skeletal muscle of rat after hormone administration.atrophy. Biol. Neonate., 35: 106-112. 1979.

[37] KONAGAYA, M.; KONAGAYA, Y; TAKAYANAGI, T.; MAX, S.R. Inhibition of experimental steroid myopathy by blockade of glucocorticoid receptor a histological and biochemical study. Exp. Pathol., 36: 20. 1989.

[38] KORENYI-BOTH, A.; KORENYI-BOTH, I.; KAYES, B.C. Thyrotoxic myopathy. Acta Neuropathol (Berl.), 53: 237-248. 1981.

[39] KOSKI, C.; RIFENBERICK, D.; MAX, S. Oxidative metabolism of skeltal muscle in steroid atrophy. Arch. Neurol., 31: 407-410. 1974.

[40] KRUSE, K. Myopathien bei endokrinen Storungen. Monastschrift Kinderheilkd, 132: 581-586. 1984.

[41] KUMAMOTO, T.; UEYAMA, H.; WATANABE, S.; MURAKAMI, T.; ARAKI, S. Effect of denervation on overde velopment of chloroquine-induced autophagic vacuoles in skeletal muscles. Muscle Nerve, 16: 819-826. 1993.

[42] LECOUTEUR, R.A.; DOW, S.W.; SISSON, A.F. Metabolic and endocrine myopathies of dogs and cats. Semin. Vet. Med. Surg. (Small Anim.), 4: 161-167. 1989.

[43] LHERMITE, F.; MARTEAU, R.; CHEDRU, F.; MALLERCOURT, J.; ESTRADE, G.; GODET-GUILLAIN, J.; CHEVALLAY, M. Neuromyopathie a la chloroquine. Un cas au cours de traitment prophylastique antipaludique. Now Presse Med., 6: 3205-3207. 1977.

[44] LINDHOLM, A.; PIEHL, K. Fibre composition, enzyme activity and concentration of metabolites and electrolytes in muscles of Standardbred horses. Acta Vet. Scand., 15: 287-309. 1974.

[45] LLORETA, J.; ROQUER, J.; COROMINAS, J.M. Hyperthyroid myopathy with mitochondrial paracrystalline rectangular inclusions. Ultrastructural Pathol., 20: 61-65. 1996.

[46] LOPEZ-RIVERO, J.L.; MONTERDE, J.G.; MIRO, F.; DIZ, A.; MARTINEZ-GALISTEO, A. Biopsia muscular con aguja percutanea en el caballo: descripcion y aplicaciones. One 2- epoca 81: 26-28. 1989.

[47] LOVE, S. Equine Cushing's disease. Br. Vet. J., 149: 139-143. 1993.

[48] MABURG, O. Uber das basophile adenom der hypophyse, die zerebrale fettsucht und die pseudohypertrophie der muskeln. Arb. Neurol. Inst. Wien. Univ., 35: 143. 1933.

[49] MARQUEZ, A.; FINOL, H.J. Glycogenosomes in fibres of human normal skeletal muscles. Acta Neuropathol. 43: 347-350. 1984.

[50] MARQUEZ, A.; FINOL, H.J. Ultrastructural fiber typing of human abdominal muscles obliquus internus and externus. Acta Cient. Venez., 41: 40-42. 1990.

[51] MEDINA-LOPEZ, N.; FINOL, H.J.; MARIN, C. Patologia ultraestructural del musculo esqueletico en el sindrome paraplejico bovino. Acta Cient. Venez., 45: 120-126. 1994.

[52] OLERUD, J.E.; PRYOR, J.R.; EASON, R.L.; CAROLL, H.W. The role of potatium ion in muscle glycogenolysis and glycolysis. Proceedings Soc. Exp. Biol. Med., 150: 677-680. 1975.

[53] PLEASURE, D. E.; WALSH, G.O.; ENGEL, W.K.; BETHESDA, M.D. Atrophy of skeletal muscle in patients with Cushing's syndrome. Arch. Neurol., 22: 118-125. 1970.

[54] PERKOFF, G.T.; SILBER, R.; TYLER, F.H.; CARTWRIGHT, G.E.; WINTROBE, M.M. Studies in disorders of muscle. XII Myopathy due to the administration of therapeutic amounts of 17-Hydroxycorticosteroids. Am. J. Med., 26: 891-898. 1959.

[55] PETER, J.B.; VERHAAG, D.A.; WORSFOLD, M. Studies of steroid myopathy: Examination of the possible effects of triamcinolone on mitochondria and sarcotubular vesicles of rat skeletal muscle. Biochem. Pharmacol., 19: 1627-1636. 1970.

[56] RANNELS, S.R.; JEFFERSON, L.S. Effects of glucocorticoids on muscle protein turnover in prefused rat hemicorpus, Am. J. Physiol., 238: E564-572. 1980.

[57] ROARTY, G. Cushing's syndrome in the horse; A review. Irish Vet. J., 43: 118.120. 1990.

[58] ROBINSON, A.J.; CLAMANN, H.P. Effects of glucocorticoids on motor units in cat hindlimb muscles. Muscle Nerve, 11: 703-713. 1988.

[59] ROTHSTEIN, J.M.; DELITTO, A.; SINACORE, D.R.; STEPHEN, J.R. Muscle function in rheumatic disease patients treated with corticoids. Muscle Nerve, 6: 128135.1983.

[60] ROULEAU, G.; KARPATI, G.; CARPENTER, S.; SOZA, M., Prescott, S. and Holland, P. Glucocorticoid excess induces preferential depletion of myosin in denervated skeletal muscle fibres. Muscle Nerve, 10: 428-438. 1987.

[61] RUFF, R.I.; STUHMER, W.; ALMERS, W. Effect of glucocorticoid treatment on excitability of rat skeletal muscle. Pflugers Arch., 395: 132-137. 1982.

[62] SCHUTTA, H.S.; ARMITAGE, J.L. Thyroxic hypokalemic periodic paralysis. A fine structure study. J. Neuropathol. Exp. Neurol., 28: 321-336. 1969.

[63] SGHIRLANZONI, A.; MANTEGAZZA, R.; MORA, M.; PAREYSON, D.; CORNELIO, F. Choroquine myopathy and myasthenia-like syndrome. Muscle Nerve, 11: 114119.1988.

[64] SHOJI, S.; TAKAGI, A.; SUGITA, H.; TOYOKURA, Y. Dysfuntlon of sarcoplasmatic reticulum in rabbit and human steroid myopathy. Exp. Neurol., 51: 304-309. 1976.

[65] SUCRE, L. E.; FINOL, H. J.; PEREZ, R. PACHECO, I. Analisis ultraestructural del musculo gluteus medius del caballo de tiro mestizo chileno, sometido a trabajo de labranza posterior a un periodo prolongado de inactividad. Revista Cientifica, FCV-LUZ, IX: (4)205-214. 1999.

[66] SMITH, B. Histological and histochemical changes in the muscles of rabbits given the corticosteroid triamcinolone. Neurology (Minneap), 14: 857-863. 1964.

[67] TICE, L.W.; ENGEL, A.G. The effects of glucocorticoids on red and white muscles in the rat. Am J. Pathol., 50: 311-333. 1967.

[68] TISCHLER, M.E. Hormonal regulation of protein degradation in skeletal and cardiac muscle. Life Sci., 28: 2569-2576. 1981.

[69] TOMAS, F.M.; MUNRO, H.N.; YOUNG V.R. Effect of glucocorticoid administration on the rate muscle protein breakdown in vivo in rats, as measured by urinary excretion of N7 methylhistidine. Biochem J., 178: 139-146. 1979.

[70] TORRES, S.; MARQUEZ, A.; FINOL, H.J.; ROSA, F. Ultrastructural aspects of fast and slow muscles of trained and rest cats. Acta Cient. Venez., 32: 88-89.

[71] VAN DER KOLK, J. H. Equine Cushing's disease. Equine Vet. J., 9: 209-214. 1997.

[72] VAN HORN, G.; DRORI, J.B.; SCHWARTZ, F.D. Hypokalemic myopathy and elevation of serum enzymes. Arch. Neurol., 22: 335-341. 1970.

[73] VAN VLEET, J.F.; FERRANS, V.J. Ultrastructural alterations in skeletal muscle of pig with acute monensin myotoxicosis. Am. J. Pathol., 114: 461-471. 1984.

[74] VELASCO, E.; FINOL, H.J.; MARQUEZ, A. Toxic and neurogenic factors in chloroquine myopathy fibre selectivity. J. Submicrosc. Cytol. Pathol., 27: 451-457. 1995.

[75] VIGNOS, P.; GREEN, R. Oxidation respiration of skeletal muscle in experimental corticosteroid myopaty. J. Lab. Clin. Med., 81: 365-379. 1973.

[76] WILLIANS T.J.; O'HEHIR, R.E.; CZARNY, D.; HORNE, M.; BOWES, G. Acute myopathy in severe acute asthma trated with intravenously administered corticosteroids. Am. Rev. Respir. Dis., 137: 460-463. 1988.

[77] WALDRON-MEASE, E.; RAKER, C.W.; HAMMEL, E.P. The muscular system. In: Equine Medicine and Surgey. Vol. 2. 3th ed. Masmann, R.A., McAlliter, E.S. and Pratt, P.N. Eds. Santa Barbara: American Veterinary Publications: 938-942. 1982.

[78] WILSON, R.W.; WARD, M.D.; JOHNS, T.R. Corticosteroids: a direct effect at the neuromuscular junction. Neurology, 24: 1091-1095. 1974.

[79] YING, D. Biochemical basis of lipofuscin, ceroid and age pigment-like fluorophores. Free Radical Biol. Med. 21: 871-888. 1996.

Recibido: 22/10/98. Aceptado: 04/10/99.

Luis Eduardo Sucre Parraga (1) y Hector Jose Finol (2)

(1) Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Central de Venezuela, Apartado 4563. Maracay, Edo. Aragua, Venezuela.

(2) Centro de Microscopia Electronica, Facultad de Ciencias, Universidad Central de Venezuela, Apartado 47114. Caracas 1041, Venezuela

Leyenda: FIGURA 1. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIB. LA LINEA Z (Z) ES FINA Y DE TRAZO RECTO. NOTESE A LA MITAD DEL SARCOMERO LA LINEA M (M). LAS TRIADAS (tr), SE OBSERVAN A NIVEL DE LA UNION DE LAS BANDAS A e I, DISPONIENDOSE DE FORMA PERPENDICULAR AL EJE LONGITUDINAL DE LA FIBRA. EN LOS ESPACIOS INTERMIOFIBRILARES SE ENCUENTRA UN GRAN NUMERO DE PARTICULAS DE GLUCOGENO (g). 25.312X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 2. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. NOTESE A NIVEL INTERMIOFIBRILAR Y SUBSARCOLEMICO, LA PRESENCIA DE MITOCONDRIAS (*) DE ASPECTO ELECTRON DENSO, CON CRESTAS DE FORMA TUBULARES. TAMBIEN SE HACE EVIDENTE LA PRESENCIA DE LAS TRIADAS (tr) A NIVEL DE LA UNION DE LAS BANDAS A e I. 28.125X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 3. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. NOTESE A NIVEL SUBSARCOLEMICO LA PRESENCIA DE MITOCONDRIAS (?) DE ASPECTO ELECTRON DENSO, CON CRESTAS LAMELARES, ASI COMO LA PRESENCIA DE GRANULOS DE LIPOFUCSINA (If) Y DE FIGURAS MIELINICAS (F). ADICIONALMENTE, ESTA MICROGRAFIA ELECTRONICA, EXHIBE UN CAPILAR INTRAMUSCULAR (C), CON VESICULAS PINOCITICAS EN EL ENDOTELIO, ASI COMO ALGUNAS PROLONGACIONES DEL ENDOTELIO CAPILAR HACIA EL LUMEN. 16.875X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 4. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. SE PUEDE APRECIAR LA ULTRAESTRUCTURA DE UNA FIBRA MUSCULAR VACUOLADA. El CONTENIDO DE LAS VACUOLAS, SE PRESESENTA ELECTRONLUCIDO (*), FINAMENTE GRANULAR (cabeza de flecha), O CON REMANENTES DE MEMBRANAS DE ORGANELOS SUBCELULARES (flechas). 7.500X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 5. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. ES EVIDENTE LA PERDIDA DE MATERIAL CONTRACTIL, Y LA PRESENCIA DE AMPLIOS ESPACIOS CON GRAN CANTIDAD DE GLUCOGENO (g). LAS MITOCONDRIAS (M) PRESENTAN UN ASPECTO HOMOGENEAMENTE NORMAL. ADICIONALMENTE, ESTA MICROGRAFIA ELECTRONICA, EXHIBE UN MACROFAGO (*), EN EL ESPACIO INTERMIOFIBRILAR. 7.500X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 6. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. SE PUEDE APRECIAR EN EL ESPACIO SUBSARCOLEMICO UN NUCLEO (N), MITOCONDRIAS CON UN ASPECTO HOMOGENEAMENTE NORMAL (M), Y MITOCONDRIAS HINCHDAS (flechas). SE HACE EVIDENTE LOS PLEGAMIENTOS QUE PRESENTA EL SARCOLEMA (cabezas de flecha). CON Z, SE EXHIBE EL TRAZO ZIZAGUEANTE QUE PRESENTA LA LINEA Z. 7.500X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 7. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. SE HACE EVIDENTE EN EL ESPACIO SUBSARCOLEMICO, UN GLUCOGENOSOMA (*) DIGERIDO, ASI COMO MITOCONDRIAS CON UN ASPECTO HOMOGENIAMENTE NORMAL (M). NOTESE LOS AMPLIOS ESPACIOS CON GRAN CANTIDAD DE GLUCOGENO (g). CON FLECHAS, SE INDICAN PROLONGACIONES DEL ENDOTELIO CAPILAR HACIA EL LUMEN. 15.000X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 8. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. SE OBSERVA UN CAPILAR INTERMIOFIBRILAR (*) CON UNA MEMBRANA BASAL ENGROSADA (flecha), UNA MITOCONDRIA (M) CON ASPECTO ELECTRONLUCIDO (HINCHADA). NOTESE EL TRAZO IRREGULAR DE LA LINEA Z (cabeza de flecha). 15.000X. ESCALA: 1 [micron]m.

Leyenda: FIGURA 9. ULTRAMICROFOTOGRAFIA DE TRANSMISION DE UNA SECCION LONGITUDINAL DE UNA FIBRA TIPO IIA. SE OBSERVA UN GRANULO DE LIPOFUCSINA (L), Y UNA VACUOLA AUTOFAGICA (VA). LAS MITOCONDRIAS (M), PRESENTAN UN ASPECTO ELECTRON DENSO HOMOGENEO Y NORMAL. 14.468X. ESCALA: 1 [micron]m.
COPYRIGHT 2000 Universidad del Zulia, Facultad de Ciencias Veterinarias
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2000 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Sucre Parraga, Luis Eduardo; Finol, Hector Jose
Publication:Revista Cientifica de la Facultad de Ciencias Veterinarias
Date:Jan 1, 2000
Words:7140
Previous Article:Babesiosis: una zoonosis emergente en regiones templadas y tropicales. Una revision.
Next Article:Sensibilidad economica de un sistema de doble proposito zuliano debido a la variacion en el desempeno reproductivo del rebano.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters