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Aniversario colosal.

Pedro Ramirez Vazquez, autor de la mayoria de los edificios mas representativos de Mexico, es tambien uno de los arquitectos mas longevos. Tras firmar obras como el Museo de Antropologia, la Secretaria de Relaciones Exteriores en Tlatelolco o el Congreso de la Union, Ramirez Vazquez celebra en abril su 90[grados] aniversario entregando nuevos proyectos para concursos y ultimando los detalles de sus obras recientes, que van desde Coahuila hasta Dubai. Estigmatizado como uno de los principales artifices de los suenos monumentales del regimen priista, oculta, bajo un curriculo casi irreal, un trabajo certero y propositivo, sobre todo el que corresponde a su primera etapa.

De sus insuperables piezas culturales en el Bosque de Chapultepec de los anos sesenta (la Galeria de Historia, el Museo de Antropologia y el Museo de Arte Moderno) al Museo del Templo Mayor (1987), del edificio de Mexicana de Aviacion (1984) a la creacion del logotipo de Televisa; o de la organizacion de los Juegos Olimpicos de 1968 a la Secretaria de Obras Publicas (1976-1982), su trabajo evade distinciones entre las categorias de urbanismo, diseno, orquestacion y publicidad. Propulsor de la imagen moderna que sorprendio al inundo a mediados del siglo xx, definida en obras como la Facultad de Medicina en Ciudad Universitaria (1952), el pabellon de Mexico para la Feria Mundial de Bruselas en 1958 --que le valio el maximo reconocimiento de la Exposicion--, asi como los de Seattle (1902) y Nueva York (1904), Ramirez Vazquez se ocupo tanto de las necesidades como de los simbolos de una poblacion creciente y entonces progresista.

Nacido en 1919, a medio camino entre los pioneros modernos --Juan O'Gorman, Enrique del Moral, Mario Pani ...--, originarios de los primeros anos del siglo xx, y entre la segunda generacion de arquitectos modernos --Abraham Zabludovsky, Teodoro Gonzalez de Leon y Ricardo Legorreta--, nacidos en la decada de los veinte y los treinta, Ramirez Vazquez comparte los valores y estilos que definieron a ambos frentes. Influenciado por la corriente que pretendia transformar la revolucion armada en una revolucion social, se enfoco en la infraestructura elemental que el pais requeria, dedicandose despues a abastecer a la ciudad con las dotaciones culturales, deportivas y de planeacion que el desarrollo de la segunda mitad del siglo exigia. Al poeta Carlos Pellicer, profesor suyo durante la secundaria, le atribuye el haberse convertido en arquitecto, cuando lo escucho hablar sobre la urbanizacion de la ciudad como un concepto dirigido a la convivencia de la gente. La falta de servicios y de lugares de interaccion social lo llevo a abandonar la idea de estudiar leyes, como habian hecho sus hermanos, para en cambio dedicarse a organizar espacios. La atencion a las necesidades sociales tras la epoca de la revolucion, asi como la filiacion monumentalista que definio a la segunda modernidad, contluyeron en un personaje plural, capaz de reunir evocaciones precolombinas con tecnicas industriales, circulaciones eficientes con celosias minuciosas y dimensiones ceremoniales con materiales precisos.

Si bien a finales de los anos noventa arquitectos como Gonzalez de Leon y Legorreta supieron moverse fuera de las asignaciones de grandes encargos publicos para confeccionar ademas la identidad corporativa y cultural del Mexico democratico, cambiando a politicos por empresarios, o a un regimen por otro, Ramirez Vazquez permanece vinculado principalmente al trabajo que realizo a partir de los anos sesentas y hasta principios de los noventas. Pero casi siete decadas de ejercicio profesional, asentados sobre una formacion iniciada en la Escuela Nacional de Arquitectura, donde realizo la primera tesis de urbanismo del pais, ofrecen mucho mas de lo que se ha resumido en arquitecturas titanicas, puestos publicos y volumenes que se quieren escultoricos. Como sucede tambien con Gonzalez de Leon y Legorreta, es en la obra inicial --y menos protagonica-- donde el arquitecto ha ensayado lo mejor de su trayectoria.

Lo que inicio a los veinticinco anos de edad --en 1944-- tras la cancelacion por parte del responsable del proyecto de construccion de escuelas rurales en Tabasco, y su improvisado ofrecimiento como voluntario, devino en el concepto del Aula-Casa Rural, donde agrego la incorporacion de casas para maestros, una biblioteca, una huerta y avanzadas nociones sobre la prefabricacion de materiales, obteniendo el Gran Premio de la Trienal de Milan en 1960. La atencion al contexto y a procesos constructivos para aplicarse en serie se materializaron en mas de 35 mil unidades repartidas en diecisiete paises de Italia a la India y Brasil--, y en su posterior proyecto para la Casa que Crece (un sistema de prefabricacion industrial para vivienda de bajos recursos). A esto le siguio la construccion de la Secretaria del Trabajo y Prevision Social (1954) Y quince mercados construidos en dos anos (1955-1957) --La Lagunilla, Coyoacan, Azcapotzalco, Tepito, Balbuena ...-- donde la innovacion en las estructuras y cualidades plasticas de las cubiertas, realizadas con la colaboracion de Felix Candela, le catapultaron al ambito de los proyectos emblematicos.

La realizacion de la casa de Adolfo Lopez Mareos mientras este era secretario del Trabajo, antes de asumir la Presidencia, y la infatigable pericia politica de Ramirez Vazquez lo colocaron tambien al frente de la arquitectura patriotica que habria de desarrollar desde entonces. Su talento --elevado a la altura de su capacidad representativa-- lo hizo exportador de la imagen oficial del pais. Haciendo de un edificio un logotipo, su arquitectura sintetiza las formas mas arcaicas de la cultura al tiempo que exalta la condicion de Mexico como el primer pais latinoamericano que se hizo moderno. Tan innovador en conceptos y en tecnicas como interesado en las raices, ha sabido canalizar las ansiedades y aspiraciones arquitectonicas de la nacion.

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Del caracter metaforico de construcciones codificadas con referencias, a la inventiva en esquemas y flujos, sus aportaciones suelen cuantificarse en metros cuadrados y en relacion al desbordado numero de visitantes que sus obras reciben con extrema practicidad. Desde la Basilica de Guadalupe (que da cabida a casi veinte millones de visitantes al ano y a mas de dos millones en una sola noche) basta el Museo de Antropologia (donde solo la sala de exposiciones temporales puede acoger a seiscientas personas a un mismo tiempo), o el Estadio Azteca, para 110,000 personas (previsto para ser desalojado en dieciocho minutos) --resultado de un concurso en el que vencio a Felix Candela y a Enrique de la Mora por cuestiones de accesibilidad, isoptica y la idea de sumar palcos y estacionamiento al programa-, su trabajo va ligado tanto a una estetica solemne como a la capacidad magica para organizar espacios de afluencia masiva. Pero mas alla de las obras de latido heroico y de la exaltacion del orgullo civico, mas alla del rigor geometrico y las estructuras ritmicas, esta la improvisacion tecnica y programatica.

Aunque se trata de una carrera estrechamente ligada al crecimiento de la capital, obras como el Museo de Dakar en Senegal (1972), los edificios gubernamentales de Tanzania, en Dodoma (1975), o el Museo Olimpico de Lausanne, en Suiza (premiado por la Asociacion de Museos Europeos como el mejor museo europeo del ano en 1995), lo ubican como autor de palacios modernos, tanto propios como ajenos. A partir de los anos setenta, su obra ha ido enfatizando volumetrias elementales y formas pesadas. La Embajada de Japon en Mexico (1975), en colaboracion con Kenzo Tange, el Santuario de Guadalupe en Monterrey (1981) O el Centro Cultural Tijuana (1982) ejemplifican una arquitectura colosal, de gestos imperativos. A veces excesiva, casi siempre dominante, su arquitectura se apoya progresivamente en una expresividad escenografica y en la perdurabilidad material de los edificios. El pabellon de Mexico para la Feria de Sevilla en 1992, caracterizado por la vohunetria en forma de equis, casi una caricatura del poder, simboliza el climax del discurso retorico de una arquitectura obligada a ser grande. Una arquitectura tan proclive a la mimica como las propias instituciones a las que viste.

Si no fuera por el brasileno Oscar Niemeyer --activo a los 101 anos--, el irrenunciable compromiso de Ramirez Vazquez con la profesion seria un caso unico. Para el la arquitectura es el vehiculo para organizar a la sociedad. Estructuras victoriosas y formas entusiastas dibujan una arquitectura entendida como espacio publico y como fabrica de identidad. Del arquitecto Jose Luis Cuevas (autor de la urbanizacion de la Colonia Condesa), con quien trabajo tras ser proyectista en su epoca de estudiante, aprendio que la oportunidad de servir estaba vinculada a la energia politica. Asi, anduvo un paso o dos delante del resto, sumando a las consideraciones civicas la idea de construir una nueva imagen de Mexico, en una epoca que, por medio de la arquitectura, ha sabido atrapar para siempre.
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Author:Canales, Fernanda
Publication:Letras Libres
Date:May 1, 2009
Words:1598
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