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Angina bullosa hemorragica: reporte de un caso.

ANGINA BULLOSA HEMORRHAGICA: A CASE REPORT

INTRODUCCION

La angina bullosa hemorragica (ABH) fue descrita por Badham en 1967, y esta caracterizada por presentar vesiculas o ampollas con contenido sanguineo, las cuales no son atribuibles a discrasias sanguineas, desordenes vesiculo-bullosos ni otras causas conocidas. (1, 2) En 1992, Scully dio un sinonimo para la ABH, nombrandola tambien como purpura oral. Otros nombres que ha recibido esta lesion han sido: estomatitis hemorragica bullosa benigna y hemofiltenosis oral traumatica o recurrente. (3) Clinicamente, la ABH se caracteriza por ser una lesion unica o multiple, generalmente asintomatica (aunque en ocasiones llega a ser dolorosa), que aparece repentinamente, (3, 4) cuyo color varia entre el rojo oscuro y el purpura, la cual puede hacer ruptura y expandirse rapidamente en un termino de 24 a 48 horas; (4) sin embargo, se han encontrado casos que reportan una duracion de mas de cuatro meses hasta anos. (5) Se pueden presentar multiples ampollas de dos a tres centimetros de diametro, con ruptura espontanea y curacion sin dejar cicatriz, aunque pueden ser recurrentes. (6, 7) No tiene predileccion por sexo, y la edad de mayor frecuencia esta entre los 50 y 70 anos; (3) sin embargo, puede presentarse en pacientes de menor edad. (8)

La zona mas afectada es el paladar blando, (3) aunque en la literatura se han reportado casos en otras zonas menos frecuentes, como la mucosa bucal, el borde lateral de la lengua, (3) el pilar anterior de las fauces y los cartilagos aritenoides; (7) de hecho, tambien se ha localizado en la zona del piso de la boca y en la mucosa faringea y esofagica, (2, 4) y se han reportado casos inusuales en mucosa queratinizada, como el paladar duro. (9)

La ABH no esta asociada a desordenes sanguineos o hemorragicos; (1,3,4) su etiopatologia permanece aun sin definir, y el factor relacionado mas importante es el trauma local del tejido, (1, 3, 6) causado por el consumo de bebidas calientes, procedimientos dentales, maltrato de las mucosas, o como resultado de la anestesia local. (2) Otras condiciones, como la diabetes mellitus y los esteroides inhalados, el salbutamol y el bromuro de ipratropio aparecen en la literatura como factores predisponentes. (3-7) Aunque su diagnostico visual no representa un problema mayor, es importante que el clinico sepa diferenciarlo de otras condiciones, como enfermedades hemorragicas o desordenes bullosos, que puedan presentar caracteristicas similares de esta condicion benigna. (1)

El diagnostico diferencial se realiza frente a otras lesiones hemorragicas, dado que la ABH es similar a las lesiones de trombocitopenia, pero en la primera, el recuento sanguineo y la funcion hemostatica se encuentran normales. Por otra parte, la amilosis produce ampollas hemorragicas, con manifestaciones sistemicas y deposicion tisular amiloidea en la piel. Ocasionalmente, las lesiones por procedimientos de endoscopia pueden parecerse a la ABH. (10)

El tratamiento esta encaminado a reducir el malestar producido y mejorar la cicatrizacion de la ulcera despues de su disrupcion, dado que en la mayoria de las ocasiones tiende a sanar espontaneamente. (6) En presencia de ampollas de sangre grandes e intactas, se recomienda realizar una incision para evitar su ampliacion, evitando asi la obstruccion de las vias respiratorias. Su tratamiento ha sido definido como sintomatico, utilizando enjuague bucal y analgesicos y evitando alimentos gruesos. (7) En los pacientes inhaladores de esteroides, las gargaras con agua, seguidas de una aplicacion de medicina, han parecido ser una via bastante efectiva para prevenir la aparicion de ABH. (6) En los casos en los que la ABH afecta el paladar blando y la ampolla ha reventado, se recomienda el uso de profilaxis antibiotica y enjuagues antisepticos, como el digluconato de clorhexidina en concentraciones de 0,25% o 0,12%, para ayudar a reducir los sintomas y evitar una infeccion secundaria. En otras zonas menos comunes, el clinico debe evaluar si el uso de antibioticos es pertinente. Los enjuagues con clorhexidina son recomendados para todos los pacientes. (10) En este articulo reportamos un caso de ABH, el cual aparecio cuatro meses despues de realizar una cirugia de alargamiento coronal, para corregir una erupcion pasiva alterada, en una paciente de 21 anos. Se describen las caracteristicas clinicas y su respectivo manejo.

CASO CLINICO

Una paciente de 21 anos de edad, sin antecedentes medicos de importancia a la evaluacion inicial, acude a valoracion periodontal por presentar dientes cortos y cuadrados, con alta banda de encia queratinizada y surcos menores a 3 mm, por lo que se diagnostica una erupcion pasiva alterada tipo 1B (Figura 1). Se ordenan examenes de laboratorio previos al procedimiento quirurgico, dado que la paciente reporta no asistir a consulta medica u odontologica hace mas de dos anos, y el procedimiento quirurgico a realizar es extenso e invasivo; los resultados de los examenes son normales. Se realiza primero la fase higienica, que consiste en darle a la paciente instrucciones de higiene oral estrictas, asi como profilaxis y uso de equipo ultrasonico magneto, con el fin de retirar la placa calcificada. Se decide realizar una cirugia de alargamiento coronal desde el primer molar derecho al primer molar izquierdo, para corregir la erupcion pasiva alterada y mejorar la estetica de la paciente. Se colocan cuatro carpules de lidocaina al 2% + 1:80000 de epinefrina. Se realizan las mediciones prequirurgicas de altura y ancho de corona clinica iniciales y del tamano dental que se desea lograr, y se coloca un punto sangrante. Tambien se mide la altura de la encia queratinizada y la profundidad del surco para confirmar el diagnostico. El procedimiento quirurgico consiste en realizar una incision a bisel interno desde mesial del primer molar derecho a mesial del primer molar izquierdo, de forma festoneada, sin incluir la papila interdental, desde el angulo-linea mesial al angulo-linea distal de cada diente. Esto se continua con una incision intracrevicular. Se retira el collar gingival y se realiza una incision para dividir la papila interdental y no sacarla por completo, con el fin de evitar su atrofia. Luego se eleva un colgajo mucoperiostico y se hace osteoplastia para corregir abultamientos oseos y mejorar la anatomia osea, y se realiza osteotomia con el fin de dejar la cresta osea a 2 mm de la union amelocementaria. Finalmente, se realiza el alisado radicular, la sutura del colgajo posicionado apicalmente, se dan las instrucciones posquirurgicas por escrito y se medica con azitromicina 500 mg, 1 diaria por 3 dias, y Nimesulide de 100 mg, 1 cada 12 horas por 3 dias (Figura 2).

Se retiran los puntos de sutura a los diez dias, cuando se observa que la cicatrizacion posquirurgica fue normal, y a las dos semanas de seguimiento se observan algunas areas, a nivel de las papilas interdentales de premolares e incisivos, edematizadas y enrojecidas, siendo mas notorias entre los premolares del primer cuadrante y entre el incisivo central y lateral del segundo cuadrante. Al mes se observa que el area edematizada abarca los margenes de los dientes mencionados (Figura 3), y en el posquirurgico, a los cuatro meses, se encuentran lesiones rojas, circunscritas, de superficie lisa, aproximadamente de 1 cm de diametro, a nivel del primer premolar derecho e izquierdo, y en los incisivos centrales sangra facilmente (Figura 4 A, B y C). La paciente refiere ardor al consumir alimentos acidos e incomodidad y sangrado al cepillado. Se realiza biopsia de ambas lesiones, las cuales son enviadas al laboratorio para su estudio histopatologico por parte de patologo oral. La histopatologia muestra un epitelio ulcerado con focos necroticos; en el tejido conectivo denso se observa un infiltrado inflamatorio caracterizado por presencia de linfocitos y algunas celulas plasmaticas. Hay una abundante cantidad de polimorfonucleares neutrofilos (PMN) y algunos eosinofilos; se observa una abundante cantidad de eritrocitos extravasados con ruptura de capilares. En la periferia y al interior del epitelio se observan numerosas colonias bacterianas. No hay evidencia de malignidad (Figura 5). Con todo esto se corrobora el diagnostico.

Como tratamiento conjunto se realiza raspaje y alisado radicular de la zona afectada, y se envia terapia analgesica. La paciente curso un posoperatorio favorable, y en un periodo de seguimiento de quince dias mostro una adecuada evolucion sin signos de recidiva (Figura 6).

DISCUSION

La ABH se caracteriza por la repentina aparicion de una ampolla sangrante en la mucosa oral, sin una causa identifiable o un desorden sistemico relacionado. A pesar de que su etiologia continua incierta, se ha descrito como un fenomeno multifactorial, en cuya aparicion el trauma dental o funcional puede ser el factor de riesgo mas importante. (10)

Luthra et al (11) dicen que las causas que han sido reportadas en la literatura estan relacionadas con traumas menores, como consumo de alimentos calientes, restauraciones dentales, terapia periodontal, trauma endoscopico, inyecciones dentales de anestesia, inhaladores de esteroides, enjuagues con digluconato de clorhexidina y ronquidos. En el presente caso clinico se observa que, posterior a una intervencion quirurgica periodontal, la paciente muestra la aparicion de ABH durante su periodo posoperatorio, lo que permite suponer que el trauma causado a los tejidos en el acto quirurgico pudo repercutir en su aparicion.

De acuerdo con la literatura, la ubicacion mas comun de la ABH suele ser el paladar blando, como lo reportan Yamamoto et al (12) en un estudio realizado en once pacientes, en quienes la ABH comprometio esta region, bien fuera en el lado derecho, el izquierdo o sobre la linea media; sin embargo, los mismos autores describen que, si bien esta es la zona principal, no es la unica que puede resultar afectada. Entre otras zonas se encuentran la mucosa bucal, el labio y la superficie lateral de la lengua. Aunque el paladar blando es el sitio de mayor afeccion, Pahl et al (13) reportan un caso en el que la union entre el paladar duro y el blando fue la zona afectada; de hecho, en este caso tambien se reporto la obstruccion de la via aerea superior, lo cual no es comun, y hasta la fecha de la publicacion no se reportaba en la literatura. Sin embargo, contrario a lo dicho por Yamamoto et al, (12) quienes senalan que la mucosa masticatoria, el paladar duro y las encias no se ven afectados, el presente caso muestra que, despues de una intervencion quirurgica (tomada como un trauma local), si se puede ver afectada la encia marginal vestibular de varios dientes superiores.

Aunque el diagnostico de la ABH es puramente clinico, se debe tener en cuenta la condicion sistemica del paciente. Singh et al (14) senalan que una historia de trauma continuo de los dientes a la mucosa puede llevar a un diagnostico presuntivo de ABH; sin embargo, el diagnostico diferencial se hace excluyendo patologias cutaneas, mucosas o sanguineas, como eritema multiforme, liquen plano, penflgo, penfigoide, trombocitopenia y la enfermedad de Willebrand.

El caso que presentamos nos guio a un diagnostico de ABH, dada la condicion sistemica normal de la paciente, los resultados normales de los examenes de laboratorio, y la ausencia de alguna de las patologias nombradas en los antecedentes medicos personales y familiares.

La ABH se describe generalmente como una lesion unica en las zonas descritas por los autores; sin embargo, no se descarta que las lesiones puedan ser multiples, como lo describen Patigaroo et al, (8) presentando un caso de una paciente de veintiocho anos con multiples lesiones bullosas hemorragicas. El caso presentado tambien curso con multiples lesiones en la encia marginal de varias piezas dentarias, todas intervenidas quirurgicamente.

Curran y Rives (9) describieron la aparicion de la ABH gingival entre tres y cuatro dias despues de la terapia de raspaje y alisado radicular, en la encia adherida a la cara palatina del incisivo central superior, localizacion que no habia sido reportada hasta la fecha de su publicacion. Las caracteristicas dadas en ese reporte de caso fueron: lesion bullosa, elevada, de diametro aproximado de 6 x 3 mm, que a los pocos dias dejo una superficie roja, eritematosa y ulcerada, que sano sin dejar cicatriz; la paciente reporto el mismo episodio en diferentes zonas de la encia, siempre posterior a la terapia de raspaje y alisado radicular. Este caso en particular es similar al del presente articulo; de hecho, en ambos casos se reportaron multiples lesiones eritematosas, de superficie ulcerada posterior a trauma local (tomado como las intervenciones periodontales). De igual manera, el estudio histopatologico mostrado en el caso de Curran y Rives (9) muestra tejido ulcerado con infiltrado inflamatorio, en el que las celulas mas abundantes fueron los linfocitos, y la condicion de salud sistemica determina en ambos reportes de caso el diagnostico de ABH.

CONCLUSION

La ABH pudo ser diagnosticada en este caso, a pesar de que se presento en la region vestibular de dientes superiores despues de una cirugia de alargamiento coronal --condicion que es inusual y no ha sido reportada en la bibliografia revisada--. Esto permite hacer enfasis en la importancia de realizar seguimiento despues de cada procedimiento quirurgico.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no tener ningun conflicto de interes.

CORRESPONDENCIA

Pablo Molano Valencia

(+572) 558 88 12, (+57) 310 412 5818

pablomol42@hotmail.com

Calle 5 Numero 38-25, consultorio 408. Edificio Plaza

San Fernando

Cali, Colombia

INTRODUCTION

Angina bullosa hemorrhagica (ABH) was first described by Badham in 1967 as a disease characterized by vesicles or blisters containing blood, which are not attributable to blood dyscrasias, vesiculobullous disorders, or other known causes. (1,2) In 1992, Scully gave a synonym for ABH, naming it oral purple also. Other names to this lesion include benign bullosa hemorrhagic stomatitis and traumatic or recurrent oral hemophiltenosis. (3) Clinically, ABH is characterized by a single or multiple lesion, asymptomatic for their most part (but painful in some cases), appearing suddenly, (3, 4) with color ranging from dark red to purple, which can break and expand rapidly in a term of 24 to 48 hours; (4) however, there are reports of cases lasting more than four months to years. (5) It may appear as multiple blisters of two to three centimeters in diameter that break spontaneously and heal leaving no scars, although may be recurrent. (6, 7) It has no sex predilection, and the age it most frequently occurs is between 50 and 70 years; (3) however, it can occur in younger patients. (8)

The most commonly affected area is the soft palate, (3) although the literature has reported cases in other less common areas such as the buccal mucosa, the lateral border of the tongue, (3) the anterior pillar of the jaws and the arytenoid cartilages; (7) in fact, it has also been located in the area of the floor of the mouth and in the pharyngeal and esophageal mucosa; (2,4) unusual cases have been reported in keratinized mucosa, such as the hard palate. (9)

ABH is not associated with blood disorders or hemorrhagic conditions; (1,3,4) its pathogenesis remains unknown, and the most important related factor is local tissue trauma, (1, 3, 6) caused by the consumption of hot drinks, dental procedures, harm to mucous membranes, or as a result of local anesthesia. (2) Other conditions, such as diabetes mellitus and inhaled steroids, salbutamol and ipratropium bromide, appear in the literature as predisposing factors. (3-7) Although its visual diagnosis does not represent a major problem, it is important for the clinician to differentiate it from other conditions, such as hemorrhagic disease or bullous disorders, that can show characteristics similar to this benign condition. (1)

The differential diagnosis is done against other hemorrhagic lesions, since ABH is similar to thrombocytopenia lesions, but blood count and hemostatic function are normal in the former. On the other hand, amylose produces hemorrhagic blisters, with systemic manifestations and tissue amyloid deposition in the skin. Occasionally, lesions by endoscopy procedures can resemble ABH. (10)

The treatment seeks to reduce the discomfort and to improve the ulcer's healing after its eruption, as in most cases it tends to heal spontaneously. (6) In the presence of large, intact blood blisters, an incision is recommended to prevent its extension, thus preventing the obstruction of airways. Its treatment has been defined as symptomatic, using mouthwash and painkillers and avoiding thick foods. (7) In inhaled steroid users, gargling with water, followed by an application of medicine, have seemed to be a very effective way to prevent ABH onset. (6) In cases in which ABH affects the soft palate and the blister has ruptured, it is recommended to use antibiotic prophylaxis and antiseptic rinses, such as chlorhexidine digluconate in concentrations of 0.25% or 0.12% to help reduce symptoms and prevent secondary infection. In areas less commonly affected, the clinician should evaluate whether antibiotic use is necessary. Chlorhexidine rinses are recommended for all patients. (10) This article reports a case of ABH which appeared four months after a crown enlargement surgery performed to correct an altered passive eruption in a 21-year-old patient. Clinical characteristics are described as well as their respective management.

CLINICAL CASE

A 21-year-old patient with no relevant medical history at the initial examination seeks periodontal evaluation as she has short square teeth with high keratinized gingival band and sulci shorter than 3 mm, so she is diagnosed with type 1B altered passive eruption (Figure 1). Lab tests are requested prior to the surgical procedure, since the patient reports not seeking medical or dental consultation more than two years ago, and the recommended surgical procedure is extensive and invasive; the tests results are all normal. The first step is the hygienic phase, providing the patient with strict oral hygiene instructions, as well as prophylaxis and use of ultrasonic magneto, in order to remove calcified plaque. The procedure of choice is crown lengthening surgery from the first right molar to the first left molar, in order to correct the altered passive eruption and improve patient's aesthetics. Four cartridges of 2% lidocaine + 1:80000 epinephrine are applied, conducting the pre-surgery height and width measurements of initial clinical crown and the tooth size expected after the procedure, defining a blood point. The height of the keratinized gingiva and the depth of the sulcus are also measured to confirm the diagnosis. The surgical procedure consists of making an internal bevel incision from mesial of the first right molar to mesial of the first left molar, excluding the interdental papilla, from the mesial angle-line to the distal angle-line of each tooth. This is followed by an intracrevicular incision. The gingival collar is removed and an incision is made to divide the interdental papilla instead of completely remove it, in order to avoid its atrophy. Then a mucoperiosteal flap is elevated, performing osteoplasty to correct bony bumps and improve bone anatomy, as well as osteotomy to place the bone crest 2 mm from the cemento-enamel junction. Finally, root planing is performed, as well as the suture of the flap apically positioned. Post-surgery instructions are given in writing, prescribing azithromycin 500 mg, 1 a day for 3 days, and Nimesulide 100 mg 1 every 12 hours for 3 days (Figure 2).

Stitches are removed ten days later, observing normal post-surgical healing. During a follow-up examination two weeks later, there are some swollen red areas by the interdental papillae of premolars and incisors, which were more noticeable between the premolars of the first quadrant and the central and lateral incisor of the second quadrant. One month later, the swollen area covers the margins of the abovementioned teeth (Figure 3), and in the postsurgery, four months afterwards, there were some red defined smooth lesions of about 1 cm in diameter at the level of the first right and left premolar; the central incisors bled easily (Figure 4 A, B, and C). The patient reports burning at consuming acidic foods and discomfort and bleeding at brushing. Biopsy of both lesions is performed, sending them to laboratory for histopathological study by oral pathologist. The histopathology evaluation showed an ulcerated epithelium with necrotic foci; the dense connective tissue shows an inflammatory infiltrate characterized by presence of lymphocytes and plasma cells. There are abundant polymorphonuclear neutrophils (PMN) and some eosinophils; there are abundant extravasculated erythrocytes with ruptured capillaries. Numerous bacterial colonies can be seen in the periphery and inside the epithelium. There is no evidence of malignancy (Figure 5). All this confirms the diagnosis.

Scaling and root planing of the affected area were done as supplementary treatment, prescribing analgesic therapy. The patient's postoperative period was favorable, and in a follow-up period of fifteen days she showed adequate evolution with no signs of relapse (Figure 6).

DISCUSSION

ABH is characterized by the sudden appearance of a blister with blood on the oral mucosa, with no identifiable cause or related systemic disorder. While its etiology is still uncertain, it has been described as a multifactorial phenomenon, in which functional or dental trauma seem to be the most important risk factor. (10)

Luthra et al (11) state that the causes reported in the literature are related to minor trauma, such as consumption of hot foods, dental restorations, periodontal therapy, endoscopic trauma, dental anesthesia injections, steroid inhalers, rinses of digluconate chlorhexidine, and snoring. In the present clinical case, after periodontal surgery the patient shows ABH during the postoperative period, suggesting that the trauma caused to the tissues during surgery could trigger its appearance.

According to the literature, the most common location of ABH tends to be the soft palate, as reported by Yamamoto et al (12) in a study conducted in eleven patients who had ABH in this part of the mouth, either to the right or to the left side, or above the medium line; However, the same authors claim that, although this is the main affected area, it is not the only one. Other areas include the buccal mucosa, the lips and the lateral surface of the tongue. While the soft palate is the site most commonly affected, Pahl et al (13) reported a case in which the junction of hard and soft palate was affected; in fact, this case also reported obstruction of the upper airway, which is not common and had not been reported in the literature so far. However, in contradiction to Yamamoto et al, (12) who point out that the masticatory mucosa, the hard palate, and the gingiva are not affected, the present case shows that, after a surgical intervention (considered as local trauma), the vestibular marginal gingiva of several upper teeth was affected.

Even though the diagnosis of ABH is purely clinical, the patient's systemic condition must be considered. Singh et al (14) point out that a history of continuous trauma of the teeth to the mucosa may lead to a presumptive diagnosis of ABH; however, the differential diagnosis excludes cutaneous, mucous or blood pathologies, such as erythema multiforme, lichen planus, pemphigus, pemphigoid, thrombocytopenia, and Willebrand disease.

The case we presented led to a diagnosis of ABH, given the patient's normal systemic condition, the normal laboratory test results, and the absence of any of the diseases listed in the patient's personal and family medical record.

ABH is usually described as a unique lesion in the areas described by the authors; however, the lesions may be multiple as described by Patigaroo et al (8) presenting a case of a twenty-eight year old patient with multiple hemorrhagic bullous lesions. The present case also had multiple lesions in the marginal gingiva of several teeth, all of which were surgically intervened.

Curran and Rives (9) described the appearance of gingival ABH three to four days after scaling and root planing therapy in the gingiva adhered to the palatine side of the upper central incisor, a location that had not been reported to date. The characteristics given in that case report were: bullous high lesion of about 6 x 3 mm in diameter, which a few days later left a red, erythematous, ulcerated surface that healed with no scarring; the patient reported the same episode in different areas of the gingiva, always subsequent to the scaling and root planing therapy. This case is similar to the one of the present article; in fact, both cases had multiple erythematous lesions with ulcerated surface after local trauma (the periodontal interventions). Similarly, the histopathological study in Curran and Rives' case (9) shows ulcerated tissue with inflammatory infiltrate, in which lymphocytes were the most abundant cells, and the systemic health condition determines the ABH diagnosis in both case reports.

CONCLUSION

ABH could be diagnosed in this case despite the fact that it occurred in the vestibular area of upper teeth following a crown enlargement surgery--a condition that is unusual and has not been reported in the revised bibliography--. This highlights the importance of conducting follow ups after each surgical procedure.

CONFLICT OF INTEREST

The authors declare not having conflicts of interest.

CORRESPONDING AUTHOR

Pablo Molano Valencia

(+572) 558 88 12, (+57) 310 412 5818

pablomol42@hotmail.com

Calle 5 Numero 38-25, consultorio 408. Edificio

Plaza San Fernando

Cali, Colombia

PABLO EMILIO MOLANO VALENCIA [1], SERGIO LUNA OTALORA [2], MAURICIO ANDRES VASQUEZ VALENCIA [3]

[1] DMD and Specialist in Periodontics. Universidad del Valle. Adjunct Professor in the Periodontics Class, Dentistry Program, Universidad Santiago de Cali, Colombia. Assistant Professor in the Graduate Program in Periodontics, School of Dentistry, Universidad del Valle, Colombia. Email: pablomol42@hotmail.com

[2] DMD. Universidad Santiago de Cali. Specialist in Periodontics, School of Dentistry, Universidad del Valle, Colombia.

[3] DMD. Universidad Autonoma de Manizales. Specialist in Periodontics, School of Dentistry, Universidad del Valle, Colombia.

Caption: Figure 1. Altered passive eruption from molar to molar

Caption: Figure 2. Crown lengthening surgery to correct the altered passive eruption and level the gingival zenith

Caption: Figura 3. Imagen posquirurgica al mes

Caption: Figure 4. Clinical image four months later showing the lesions at the upper posterior incisors and premolars after surgery. A. Image of the left upper posterior area. B. Image of anterior teeth. C. Image of the right upper posterior area. Localized lesions can be seen.

Caption: Figure 5. Histopathologic image of the lesion with hematoxylin-eosin staining (scale: 400x)

Caption: Figure 6. Postsurgical image one year later

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PABLO EMILIO MOLANO VALENCIA [1], SERGIO LUNA OTALORA [2], MAURICIO ANDRES VASQUEZ VALENCIA [3]

URL: http://dx.doi.org/ 10.17533/udea.rfo.v28n2a11

[1] Odontologo y Especialista en Periodoncia. Universidad del Valle. Profesor adjunto en la catedra de Periodoncia, Programa de Odontologia, Universidad Santiago de Cali, Colombia. Profesor auxiliar del Posgrado de Periodoncia, Escuela de Odontologia, Universidad del Valle, Colombia. Correo electronico: pablomol42@hotmail.com

[2] Odontologo. Universidad Santiago de Cali. Especialista en Periodoncia, Escuela de Odontologia, Universidad del Valle, Colombia.

[3] Odontologo. Universidad Autonoma de Manizales. Especialista en Periodoncia, Escuela de Odontologia, Universidad del Valle, Colombia.

RECIBIDO: FEBRERO 9/2016--ACEPTADO: JULIO 19/2016

SUMBITTED: FEBRUARY 9/2016--ACCEPTED: JULY 19/2016

Leyenda: Figura 1. Erupcion pasiva alterada de molar a molar

Leyenda: Figura 2. Cirugia de alargamiento coronal para corregir la erupcion pasiva alterada y nivelar el zenit gingival

Leyenda: Figure 3. Post-surgical image one month later

Leyenda: Figura 4. Imagen clinica a los cuatro meses, en la que se evidencian las lesiones a nivel de incisivos y premolares superiores posterior a la cirugia. A. Imagen superior posterior izquierda. B. Imagen de dientes anteriores. C. Imagen superior posterior derecha. Se evidencian las lesiones localizadas.

Leyenda: Figura 5. Imagen histopatologica de la lesion con tincion hematoxilina-eosina (escala: 400x)

Leyenda: Figura 6. imagen posquirurgica al ano
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Author:Molano Valencia, Pablo Emilio; Luna Otalora, Sergio; Vasquez Valencia, Mauricio Andres
Publication:Revista Facultad de Odontologia
Date:Jul 1, 2017
Words:5243
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