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Anaxarchus of Abdera: Adiaphoria and Criterion of Truth on the Threshold of Hellenistic Age/Anaxarco de Abdera: Adiaphoria y criterio de verdad en el umbral de la epoca helenistica.

I. Introduccion

El origen del escepticismo es un punto de la historia de la filosofia sobre el que aun tenemos mas preguntas que respuestas. Las fuentes antiguas que conservamos senalan unanimemente a Pirron de Elis como iniciador de esta corriente, y a su discipulo Timon de Fliunte como gran popularizador de su filosofia. Pero la atencion sobre estas figuras escepticas ha llevado a que otro elemento de gran importancia dentro de la linea de evolucion de esta clase de pensamiento pase practicamente desapercibido para la historiografia posterior: se trata de Anaxarco de Abdera, apodado "el eudemonista". (1)

Anaxarco es un filosofo del que sabemos pocas cosas. Muy pocos autores le citan de manera significativa, y no conservamos textos directos en los que basarnos para conocer su posicion. Todo intento de analizar su filosofia debe basarse en unas pocas menciones indirectas y una breve coleccion de anecdotas, por lo que se tratara siempre de una reconstruccion falible y algo especulativa. Sin embargo, lo poco que conocemos de su filosofia lo convierte en un personaje de considerable importancia de su momento historicofilosofico, lo que justifica que esos intentos de reconstruccion sean valiosos y necesarios.

Aunque, como hemos dicho, hay pocas cosas que sepamos sobre Anaxarco, las que sabemos estan en su mayoria muy bien atestiguadas. Asi, su origen abderita es algo que mencionan tanto Diogenes Laercio (DL 9.58) como Galeno (H. Phil. 7). Tambien esta sobradamente atestiguada su relacion con Pirron de Elis. Diogenes Laercio menciona de forma expresa que fue companero y amigo de Pirron, el cual lo habria seguido y habria atendido a sus ensenanzas (DL 9.61). Ademas, segun atestigua Filon de Atenas, Pirron habria recurrido con frecuencia a la mencion de Democrito (DL 9.67), mostrandose como heredero del pensamiento abderita que Anaxarco le habria transmitido. Por todo ello la figura de Anaxarco aparece como un claro punto de articulacion entre la linea filosofica atomista y la esceptica. (2) Aristocles incluso lo presenta inserto en una linea sucesoria democriteo-esceptica: la sucesion que arranca en Democrito y prosigue con Protagoras, Nesa, Metrodoro y Diogenes, para, tras la mencion del nombre de Anaxarco, concluir en Pirron. (3)

Pirron habria nacido entre el ano 360 y el 365 a. C. Fue, por tanto, contemporaneo de Aristoteles y de Alejandro Magno. Anaxarco pudo haber nacido alrededor del 390-380, de manera que seria considerablemente mayor que aquel. En 334, siendo Pirron aun bastante joven, y Anaxarco ya un pensador maduro, ambos se enrolaron en la expedicion de Alejandro hacia Asia. Tanto la relacion de amistad y discipulado entre ambos como el viaje a Asia en si seran importantes para comprender el origen y desarrollo del pensamiento esceptico, al menos segun la tradicion doxografica. Ademas, durante la campana belica Anaxarco entablara contacto con la corte de Alejandro, convirtiendose en un personaje importante de la misma. (4) Segun Diogenes, llego a tener influencia suficiente sobre Alejandro como para disuadirle de pensar que era realmente un dios, senalandole que era sangre mortal lo que brotaba de sus heridas en batalla, y no el "ichor divino" de los dioses homericos. (5) En esta anecdota se transmite la idea de una gran proximidad entre Anaxarco y Alejandro, e incluso de una fuerte influencia del primero sobre el segundo. Diogenes Laercio alude a una cierta capacidad de Anaxarco de "volver sensato a cualquiera" de la manera mas sencilla, indicando con ello que Alejandro no habria ignorado sus consejos. Sin embargo poco despues se deja en suspenso la veracidad de la anecdota indicando que Plutarco atribuye las mismas palabras al propio Alejandro.

De cualquier manera, si la relacion entre las dos figuras historicas fue cierta, la muerte de Alejandro pudo suponer para Anaxarco la perdida de un estatus de proteccion especial. Hasta entonces ese estatus le habria permitido comportarse con cualquiera con total sinceridad, mostrandose indiferente a jerarquias y rangos (una suerte de parrhesia y naturalidad que rayan en la actitud que seria propia de un filosofo cinico). Pero tras la muerte de Alejandro esa sinceridad anterior le habria pasado factura llevandolo incluso a la muerte. Asi, es muy conocida la historia de su enemistad con el tirano Nicocreonte de Chipre, al que habria ofendido en un banquete insinuandole a Alejandro que deberia haber servido en el mismo "la cabeza de algun Satrapa" (DL 9.58). Tras la muerte de Alejandro Nicocreonte no olvido la ofensa y mando capturar y torturar a Anaxarco hasta la muerte. En palabras de Diogenes Laercio:

[Nicocreonte] mando que lo arrojaran a un mortero y lo golpearan con mazas de hierro. Y el, sin preocuparse del castigo, dijo aquella famosa frase: "machaca el envoltorio de Anaxarco, que a Anaxarco no lo machacas". (DL 9.59)

Cuando Nicocreonte dio la orden de que le cortaran la lengua, Anaxarco se la secciono el mismo de un mordisco y la escupio a la cara del tirano. De este modo, sus ultimos momentos de vida pasaron a ser un ejemplo clasico de andreia y de adiaphoria. De hecho, la indiferencia de Anaxarco a la tortura pasara a ser legendaria hasta el punto de que Ciceron relata esta misma historia en el contexto de una lista de ejemplos de resistencia al dolor. (6) Tambien paso a considerarse la muerte de Anaxarco como un ejemplo de injusticia, a la par que de honor y entereza de la victima. Asi, el propio Ciceron lo situa, junto a las muertes de Socrates y Zenon de Elea, como ejemplo de castigos injustos (ND 3.82).

Por otra parte, la estima de Anaxarco por la adiaphoria aparece en otros muchos testimonios (e.g. DL 9.63 y DL 9.59: DK72 A2.) y anecdotas referidas a su vida, como aquella en la que se cuenta que aplaudio la indiferencia con la que su discipulo Pirron paso de largo en lugar de ayudarle a salir de un pozo en el que habia caido (DL 9.63). La indiferencia es, asi, uno de los conceptos anaxarquianos que mas influiran en Pirron, y tambien una de las grandes aportaciones de Anaxarco a la historia de la filosofia. Su principal innovacion etica consiste en considerar que el fin de la vida es la felicidad, y la unica actitud que permite alcanzarla es la indiferencia ante el mundo. Solo quien se muestra indiferente ante las perturbaciones que el mundo pudiera provocar en su animo conseguira ser feliz.

Pero ademas de la cuestion etica de la adiaphoria, Sexto Empirico senala como importante en Anaxarco su actitud en referencia al conocimiento. Anaxarco, dice Sexto, habria sido un negador de la existencia de cualquier criterio de verdad (Adv. Math. 7.88). De acuerdo con este testimonio, habria considerado que las cosas del mundo son todas ellas falsas y enganadoras, y que por tanto nuestras percepciones no se corresponden con la realidad.

Todas las sucesiones conservadas nos muestran a Anaxarco como integrado en una linea de pensamiento que tiene como caracteristica definitoria el plantear dudas respecto de la sensacion como medio valido para obtener conocimiento. Y todas coinciden tambien en hacer de el un antecedente directo del pensamiento de Pirron. Sin embargo, aunque su filosofia fuese de este tipo, el interes fundamental que podemos rescatar de lo que conocemos de el es el interes practico, centrado en la busqueda de la felicidad.

El enemigo de la felicidad, en coincidencia con la concepcion generalizada de todo el helenismo, es la turbacion (tarache). La clave para vivir de la mejor manera posible es no dejarse perturbar. Con lo que la adiaphoria de Anaxarco, en Pirron se convierte en ataraxia, en imperturbabilidad. Sin perturbaciones el hombre sera inevitablemente feliz. Y entre los motivos de perturbacion animica destaca la que ha inquietado a la comunidad filosofica desde el inicio de esta disciplina: determinar la naturaleza de las cosas.

II. El criterio en el contexto de Anaxarco.

La nocion de 'criterio' es una de las nociones principales en la forma en la que los escepticos helenisticos interpretaran del pensamiento de Anaxarco. Y el testimonio que tenemos para reconstruir esa interpretacion es, fundamentalmente, el de Sexto Empirico. Sexto emplea el termino 'criterio' en dos sentidos distintos a cuya explicacion dedica los pasajes HP 1.21-25 y 2.14-18. En el primero de ambos pasajes afirma:
   Del criterio se habla en dos sentidos: el que se acepta en relacion
   con la creencia en la realidad o no realidad [...] y el de actuar,
   fiandonos del cual hacemos en la vida unas cosas si y otras no. (7)


Asi pues, el criterio puede entenderse en sentido teorico o en sentido practico. El criterio practico del escepticismo, aquel por el que los integrantes de la escuela pirronica se rigen en cuestiones vitales, es el fenomeno, esto es, las sensaciones, impresiones, percepciones o representaciones mentales de diversa indole tal y como se manifiestan. Asi, el esceptico orientara su vida de modo que pueda regirla evitando caer en dogmatismos. Pero no podra prescindir de ese criterio practico, ya que ha de responder de alguna forma a las necesidades y exigencias vitales. En cambio en el aspecto teorico el sentido del criterio es muy diferente. Ya no se trata de una mera guia u orientacion, sino del elemento que determina si se opta por afirmar la realidad de algo o por afirmar su no realidad.

Sexto define el sentido especificamente filosofico de este termino como "instrumento de valoracion de una aprehension de algo no manifiesto". (8) Por motivos obvios, un defensor consecuente del escepticismo no puede sostener que tal criterio exista y sea cognoscible y utilizable, ya que el hecho mismo de que asi fuera acabaria con la necesidad de suspension del juicio, y por tanto destruiria el escepticismo. Debido a esta incompatibilidad a menudo se ha atribuido a los filosofos que rechazaron la existencia de este criterio un cierto caracter esceptico. Sin embargo, el esceptico pirronico tampoco niega expresamente que exista un criterio de verdad, sino que se limita a reconocer su ignorancia a ese respecto. De un modo u otro, la proximidad existente entre la posicion esceptica, que prescinde del criterio de verdad, y la posicion que niega dicho criterio relaciona ambas de forma muy estrecha.

Sexto mismo transmite en varias ocasiones breves listas de nombres de filosofos anteriores al escepticismo que, en su opinion, habrian sido autenticos negadores del criterio de verdad. Asi, en HP 2.18 afirma que entre los que se ocuparon de este criterio
   hay quienes afirmaron que existe; como los estoicos y algunos
   otros. Tambien hay quienes afirmaron que no existe; como, ademas de
   otros, Jeniades de Corinto y Jenofanes de Colofon, que dice: Y la
   opinion se ha impuesto en todo. Y nosotros, en cambio, suspendemos
   el juicio en cuanto a si existe o no. (9)


En este texto se ofrece una primera referencia a dos de los pensadores que, segun Sexto, niegan la posibilidad de existencia al criterio: Jeniades de Corinto y Jenofanes de Colofon, pero con el anadido de ese "ademas de otros" (kai alloi tines) que indica que la lista no esta completa. El fragmento complementario que permite cerrar esta enumeracion lo encontramos en el libro septimo del Adversus mathematicos:
   algunos suprimieron el criterio, mientras que otros lo mantuvieron.
   Entre los que lo mantuvieron, fueron tres las posiciones
   fundamentales: algunos lo pusieron en la razon, otros en las
   evidencias irracionales, otros en ambos factores. A su vez, lo
   suprimieron Jenofanes de Colofon, Jeniades de Corinto, Anacarsis el
   Escita, Protagoras y Dionisodoro. Y ademas de estos, Gorgias de
   Leontini, Metrodoro de Quios, Anaxarco el Eudemonista y Monimo el
   Cinico.


La primera parte del texto citado establece una clasificacion de las posiciones filosoficas que pueden ser defendidas respecto al tema de si existe un criterio de verdad. En cambio la segunda contiene la exposicion que Sexto realiza de una de sus ramas, la de los que suprimen el criterio. Aqui, a los ya mencionados Jenofanes y Jeniades se anaden Anacarsis, Protagoras, Dionisodoro, Gorgias, Metrodoro, Anaxarco y Monimo. Los primeros nombres son en la practica totalidad de los casos, los de filosofos asociados con posiciones criticas extremas algo extravagantes y paradojicas que parecen indicar que nada puede conocerse. Pero los tres ultimos son, por el contrario, figuras mucho menos conocidas de la filosofia antigua, menos asociadas con la paradoja y mucho mas intima y esencialmente relacionadas con las propias concepciones filosoficas de Sexto.

El primero de ellos, Metrodoro de Quios, es un democriteo que habia ocupado una de las posiciones mas preeminentes dentro de la escuela de Abdera. Clemente afirma que fue maestro de Diogenes de Esmirna, quien a su vez lo fue de Anaxarco. (10) Y Diogenes Laercio llega a plantear incluso que fuera su maestro directo (DL 9.58).

Sexto, por su parte, establece una vinculacion doctrinal entre Anaxarco y Metrodoro, en base al rechazo del conocimiento. (11)

Segun parece, el otro personaje que aparece vinculado con las tesis de Anaxarco en la lista sextiana de negadores del criterio, Monimo de Siracusa, conocido como Monimo "el cinico", fue un esclavo de un banquero corintio. Tras fingir demencia para lograr ser puesto en libertad, abrazo el modo de vida propio del cinismo. Acerca de su obra sabemos que escribio dos libros Peri hormon (Sobre los impulsos), una Exhortacion a la filosofia y otros "escritos

humoristicos mezclados con seriedad encubierta" (DL 6.82-83). En Menandro (Hipocomo, apud Diogenes Laercio, idem.) encontramos tambien una referencia a el. Se nos dice que fue "un hombre sabio" pero "demasiado paradojico" que habria sido llamado "el zurron" por sus contemporaneos. De sus ensenanzas, lo unico que menciona Menandro es que Monimo sobrepaso a todos, ya que declaro que toda imposicion humana era una ilusion. De ser asi, quiza la afinidad de Monimo con Anaxarco sea solo parcial. Ambos suponen una forma de negacion por lo ilusorio, pero mientras que en Anaxarco se trata de la consideracion de todas las cosas existentes como ilusorias, la negacion de Monimo podria haber hecho referencia tan solo a las imposiciones humanas, esto es, a las coerciones que el nomos ejerce sobre la pura Naturaleza. La ley y la convencion humana, ilusorias y falaces, son negadas por el cinismo porque violentan los impulsos; pero estos no son negados a su vez. Asi, la negacion del criterio de verdad en Monimo podria haber estado circunscrita al ambito de la convencion. En lo referente a la physis humana, en cambio, su criterio seria el instinto natural. Aunque sobre esta cuestion, contando solo con los testimonios actualmente conservados, es imposible alcanzar conclusiones definitivas. (12)

Es dificil determinar por que motivo Sexto situa a Anaxarco junto a Metrodoro y Monimo, aunque el texto parece indicar que se basa en afinidades tematicas respecto a su actitud sobre el conocimiento. Al igual que sucede en el caso de Metrodoro, la teoria fisica que Anaxarco da por valida es por completo democritea. Su concepcion de la naturaleza es atomista, y en sus lecciones explicaba la doctrina de Democrito de la infinitud de los mundos (Plut. De tranq. an. 4: DK72 A11 y Val. Max. 8.14 extr., 2: DK72 A11). Pero la principal aportacion de Anaxarco no se encuentra en el terreno epistemologico, como en el caso de Metrodoro, sino en el de la etica. Anaxarco situa como la mas elevada meta del esfuerzo humano alcanzar la felicidad, cosa que haran tambien estoicos, epicureos y escepticos. Pero ademas el modo en que concibe esa felicidad le lleva a proponer un medio determinado para alcanzarla. La adiaphoria o indiferencia, asi, es el paso necesario que ha de darse para alcanzar la eudaimonia. El origen exacto de esta idea es dificil de determinar: tanto puede deberse a la evolucion de la postura etica mas coherente con la incognoscibilidad absoluta propuesta por Metrodoro como a influencias orientales en las que ya se daba desde hacia tiempo un pensamiento similar. Piantelli (1978, p. 135-164), entre otros, propone que la adiaphoria pudo haber arraigado en el a traves del contacto con formas de pensamiento ajenas a Grecia en el viaje en el que tomo parte con las tropas de Alejandro. En concreto, relaciona la actitud imperturbable de Anaxarco, asi como la que posteriormente caracterizara a Pirron, con la influencia de los "gimnosofistas" de la India. Sin embargo, la hipotesis del origen oriental de esta nocion esta lejos de considerarse hoy como aceptada. Mas bien habria que decir, con Hankinson (1995, p. 59) que los especialistas recientes tienden a negar que el contacto con India juegue un papel importante tanto en la filosofia de Pirron como en la de Anaxarco. Aunque quiza la unica actitud justificada sobre el tema sea la de admitir que no podemos juzgar la importancia real de esta supuesta influencia.

Con todo, Sexto no dedica tanta atencion a las caracteristicas de la propuesta eudemonista de Anaxarco como a su actitud en referencia al conocimiento. Por ello considera a Anaxarco, mas que un antecedente del escepticismo, un negador del criterio. Despues de atribuir a Metrodoro dicha negacion en base a su tesis sobre la ignorancia, afirma Sexto que tambien Anaxarco y Monimo sostienen esa misma posicion con relacion al criterio "porque comparando las cosas existentes con una escenografia supusieron que estas eran parecidas a las que nos asaltan en el sueno y la locura". (13)

Esto sugiere que las cosas que alcanzamos a conocer en la experiencia ordinaria son unicamente representaciones, y no los objetos en si mismos. De este modo, no se puede confiar en que estas experiencias nos conduzcan a alcanzar la verdad. (14) Nuestra posicion respecto del conocimiento verdadero no es, por tanto, mejor que la de los que suenan o que la de los locos (empleados aqui como ejemplo paradigmatico de personas cuyas experiencias son falsas, o al menos indignas de confianza).

Asi, en opinion de Sexto, Anaxarco y Monimo habrian iniciado la linea argumentativa que emplea la comparacion de las percepciones con las imagenes del sueno y las alucinaciones para poner en cuestion su legitimidad como elemento de juicio referido al mundo exterior. Esta estrategia pasara posteriormente a formar parte del corpus de argumentos dialecticos que la escuela esceptica explotara para desbaratar los intentos dogmaticos de fundamentacion del conocimiento y para tratar de hacer patente el equilibrio de fuerzas entre tesis opuestas sobre cualquier cuestion cognoscitiva.

Sin embargo, el modo en que Sexto nos presenta la argumentacion de Anaxarco y Monimo justifica el hecho de que no se les incluya entre los propios escepticos sino entre quienes negaron la existencia del criterio de verdad. (15) Lo que dice Sexto es que ambos supusieron que las cosas del mundo eran realmente tan ficticias como escenas pintadas o decorados, o tan ilusorias como alucinaciones o suenos, es decir, que las percepciones que tenemos del mundo no tienen verdadera correspondencia con la realidad. En principio esto parece un desarrollo del argumento democriteo de la falta de fiabilidad de las sensaciones, pero cabria preguntarse si Anaxarco habria mantenido el criterio racional de Democrito o tambien lo habria suprimido, y por tanto, si su negacion del criterio se reducia al ambito sensible o abarcaba tambien el racional.

Al margen de las cuasi sucesiones de caracter mas tematico que cronologico que encontramos en Sexto en HP 1.219-241 y Adv. math. 7.47-48, la otra gran sucesion de filosofos de orientacion esceptica compilada en la Antiguedad y que menciona a Anaxarco es la que Diogenes Laercio ofrece en el libro IX de sus Vidas, opiniones y sentencias de los filosofos mas ilustres.

En esta sucesion, Diogenes incluye secciones dedicadas a las vidas de Heraclito (1-17), Jenofanes (18-20), Parmenides (21-23), Meliso (24), Zenon (25-29), Leucipo (30-33), Democrito (34-49), Protagoras (50-56), Diogenes de Apolonia (57), Anaxarco (58-60), Pirron (61-108) y Timon (109-116). Esta serie se muestra coincidente en lo esencial con la evolucion tematica que obtenemos en base a los mencionados pasajes de Sexto. Ademas, la sucesion del libro IX resulta reveladora de la idea que se tenia en la epoca del desarrollo historico de las posiciones criticas con el conocimiento. De hecho, en varios otros autores antiguos encontramos sucesiones muy similares. En especial, en los pasajes ya mencionados de Clemente de Alejandria, (16) y de Eusebio (17). Las diferencias de estos dos testimonios con el de Diogenes Laercio son minimas. Solo es destacable la sustitucion de Diogenes de Apolonia por Diogenes de Esmirna en Clemente (18) (en Eusebio aparece el nombre de Diogenes sin especificar su origen), o la insercion del nombre de Nesa entre Democrito y Metrodoro por parte de Eusebio. Asi, aunque se trate de variantes de una misma tradicion textual, la presencia en los tres pasajes de los mismos nombres nos indica que sobre su relacion intrinseca no se tenia duda.

III. La indiferencia como postura etica

El papel historico-filosofico que ejercio Anaxarco en esta tradicion fue el de puente entre la escuela abderita y la corriente esceptica, o mas concretamente entre Metrodoro y Pirron. Pero su importancia no esta limitada por ese papel de vinculo. No se trata de una figura carente de originalidad que enlaza dos lineas de pensamiento originales. De hecho, casi puede considerarse que es al contrario: es Anaxarco con su interpretacion el que introduce esta linea de pensamiento en la nueva epoca que es el helenismo.

A traves de la postura de Metrodoro se ha planteado de la manera mas extrema la aporia epistemologica en la que el ser humano se encuentra. Pero el aporte de este nuevo planteamiento respecto a los ya producidos por Democrito, Jenofanes o el propio Socrates es reducido.

En cambio, de la incognoscibilidad epistemologica propuesta por Metrodoro, Anaxarco extrae una consecuencia que si es nueva en el panorama filosofico griego. Si no se puede conocer nada con seguridad, ninguna accion es incuestionablemente preferible sobre otra. La ausencia de criterio teorico impide que se pueda emplear ningun elemento de las teorias como criterio practico. Es decir, que la accion del sabio no puede regirse por la investigacion del filosofo. (19)

Asi, al igual que Metrodoro radicaliza la sentencia socratica del "solo se que no se nada", Anaxarco lleva a sus consecuencias mas extremas el intelectualismo etico. El Socrates transmitido por Platon habia expuesto la necesidad de conocer el bien para actuar conforme a el. Conocimiento teorico y comportamiento etico se interrelacionan, asi, hasta casi identificarse. Pero si no hay criterio de verdad que permita distinguir lo que es el bien de lo que no lo es, entonces no se puede actuar prefiriendo la accion buena. La consecuencia es, de este modo, que el objeto de la accion practica del sabio ya no puede ser la determinacion de las diferencias entre lo preferible y lo rechazable. Sin criterio de verdad, el hombre buscara esas diferencias sin poder determinarlas con seguridad. Y de ese

modo nunca podra alcanzar la felicidad, quedandose reducido a una interminable y frustrante busqueda imposible.

Si el hombre quiere ser feliz, tendra que prescindir de esas diferencias entre las acciones y orientar su actividad practica en otra direccion. La proyeccion "hacia afuera" de la eleccion no tranquiliza, sino que genera turbacion. Pero el sujeto de la accion puede volver su atencion "hacia adentro", abandonando la pretension de determinar que es lo mejor y asumiendo que todas las opciones son indiferentes para el hombre. Asi, la adiaphoria pasa a ser un nuevo tipo de criterio practico. Hasta entonces se habia buscado conocer que tipo de accion tenia en si misma las mejores caracteristicas (cual contenia el mayor bien, cual tenia mejores consecuencias); pero desde el giro producido por Anaxarco se plantea la posibilidad de que el criterio practico no pueda centrarse en la accion misma, sino solo en la sensacion o afeccion del agente (ta pathe). Es decir, que la felicidad pasa a ser no solo el objetivo generico de la vida, sino el elemento que discrimina si la vida se esta viviendo correctamente. Y la felicidad se cifra, como en otros movimientos de la epoca como el epicureismo, en la ausencia de turbaciones. Si no se es infeliz, se es feliz. Luego si se es indiferente a todo, se es feliz. Y actuar conforme a esa indiferencia es actuar de la mejor manera posible.

Anaxarco es, por tanto, un "eudemonista" precisamente por su negacion del criterio de verdad. Su propuesta es la de buscar la eudaimonia en aquello que si puede determinarse con seguridad: lo que el agente siente al actuar. El camino que el sabio debe seguir es el de la imperturbabilidad, y solo puede alcanzarse considerando que las cosas son indiferentes. Y esa consideracion, si es coherente, llevara al sabio a un tipo de comportamiento en el que nada sera estimado por encima de su contrario.

De este modo, la doctrina positiva de Anaxarco consistira no solamente en una tendencia ascetica vaga, sino en la propuesta de un metodo concreto a traves del cual alcanzar la eudaimonia. Y ese metodo pasara a la historia con pocas modificaciones como elemento esencial de las doctrinas eticas de las escuelas helenisticas, y en especial de la esceptica.

IV. Anaxarco y la relacion con el poder

En atencion a lo expuesto hasta ahora, se puede considerar a Anaxarco como un claro representante del cambio filosofico que vivio Grecia en el paso hacia la etapa helenistica. Como filosofo, Anaxarco comparte rasgos del pirronismo, el democriteismo, el cinismo y la filosofia cirenaica, sin poder considerarse en absoluto un eclectico y sin perder la originalidad en su enfoque. Tanto en lo que respecta a su posicion epistemologica, que anticipa algunos de los principales debates del helenismo, como su postura etica, que prefigura las de muchos de los mas importantes pensadores de las siguientes generaciones, son ejemplos claros de ese caracter representativo de Anaxarco como nexo entre epocas y entre corrientes de pensamiento.

Pero aun hay un rasgo mas de su filosofia que resulta destacable en lo que respecta a dicho cambio de epoca: la vision que se desprende de su pensamiento acerca del papel del poder y de la relacion del intelectual--y del ciudadano en general--con el poderoso. Sobre esta cuestion ha tratado abundantemente Brunschwig (1993) haciendo ver la gran complejidad de la figura de Anaxarco a este respecto y el peso de las anecdotas que se le atribuyen.

En efecto, por una parte contamos con una cierta cantidad de anecdotas vinculadas con su contacto con Alejandro Magno que nos lo muestran, no como un mero filosofo conectado a un rey, sino como un autentico filosofo de corte, o incluso como un adulador. Ademas, las noticias que conservamos son unanimes sobre el hecho de que sobrevivio a Alejandro, algo que otros filosofos y miembros de la corte del rey macedonio no lograron (el caso de Calistenes de Olinto es el mas claro al respecto). Por otra parte, la ya mencionada descripcion de su muerte por ofender al tirano Nicocreonte arroja una vision heroica de su figura como oponente del poderoso y defensor de la libertad de palabra que no cuadra nada bien con la imagen anterior.

A partir de esa ambivalencia de su figura, Brunschwig construye una interesante vision de la figura de Anaxarco como ejemplo de la disyuntiva ante la que se encuentra el intelectual ante el fenomeno del poder autoritario.

Anaxarchus, in his double quality of Alexander's courtier and Nicocreon's victim, seems to me impersonate, in some sense, both sides of this highly dramatic figure: the philosopher in front of the authoritarian powers. This double-faced Janus summarizes by himself the political tragedy of the intellectual involved in history. (Brunschwig, 1993, p. 62).

En efecto, esta consideracion resulta enormemente sugestiva: la actitud complaciente con el poderoso parece orientar a quien la adopta hacia el camino de la supervivencia. La actitud contestataria, en cambio, parece dirigir hacia una muerte segura. Anaxarco, segun el anecdotario, habria adoptado la primera ante Alejandro, logrando sobrevivir a su reinado, y en cambio habria manifestado abiertamente la segunda ante Nicocreonte, granjeandose su enemistad y muriendo por ello bajo tortura. En caso de concederse verosimilitud a ambas actitudes, es dificil conocer con certeza los motivos por los que el filosofo de Abdera no se comporto del mismo modo ante el rey macedonio que ante el satrapa chipriota. Pero el conjunto de lo que sabemos podria orientarnos hacia la consideracion de que la conducta del sabio ante el poder no es incuestionable y uniforme, sino que depende de circunstancias que han de ser valoradas caso por caso. (20)

Ademas, la figura de Anaxarco contemplada desde este angulo trasciende el mero ejemplo de la conducta del intelectual ante el tirano. Mas alla de ello, Anaxarco se convierte a la luz de esta problematica en encarnacion vital del cambio politico mismo que se vive en la Grecia de la epoca. La caida de la estructura tradicional de ciudades-estado autolegisladas ha generado un nuevo fenomeno hasta entonces extrano a la mentalidad griega: el imperio. Y el rey que lo rige, y el modo en que lo hace--y en que los sucesores de este regiran sus reinos--es un fenomeno politico nuevo de tal calado que requiere de reflexion teorica por parte de los filosofos del momento.

En gran medida esa es tambien una de las novedades que Anaxarco trae a la filosofia. En efecto, al margen de las anecdotas que se le atribuyen, se conservan tambien dos breves fragmentos de la unica obra suya que se conoce: su Sobre el reinado (Peri basileias, DK72 B1 y B2).

El primero de esos fragmentos, reconstruido a partir de citas parciales de Clemente de Alejandria y Estobeo, trata sobre el tema de la libertad de palabra y la franquez. La cuestion es, de nuevo, proxima al cinismo; pero el modo de tratarla lo aleja de la corriente de Antistenes y Diogenes de Sinope y le otorga, por el contrario, un caracter marcadamente propio a la reflexion anaxarquiana. En dicho fragmento, en efecto, Anaxarco sostiene que la amplitud de conocimientos (polymathie) puede ser tanto beneficiosa como perjudicial, puesto que quien sabe mucho tanto puede decir cualquier cosa a cualquiera que tenga enfrente o conocer "las medidas de la oportunidad" (kairou metra). El conocimiento de estas es lo que determina quien es realmente sabio. Hay, pues, palabras oportunas, regidas por un kairos que, de no conocerse, inhabilita al hablante para llegar a ser sabio, por franco y sincero que sea. No se trata, por tanto, de expresarse con la desverguenza del cinico, sino de saber cuando decir lo que debe decirse. De algun modo, esto parece tanto una alusion a la muerte del excesivamente franco Calistenes como una exposicion de la teoria que le llevara a comportarse de diferente modo con diferentes autocratas. Pero tambien supone la introduccion del tema de la oportunidad en el contexto de un tratado sobre el gobierno, algo de enorme modernidad e interes, que se inserta en una problematica sobre el papel de la verdad en politica que atraviesa desde la epoca antigua hasta nuestros dias.

El segundo fragmento conservado alude a otra de las grandes cuestiones relacionadas con el poder: la economica. En dicho pasaje, Anaxarco manifiesta que es dificil ganar dinero, pero mas dificil es conservarlo. Es dificil interpretar sin lugar a dudas que papel cumplia esta reflexion en un tratado sobre el reinar. Brunschwig (1993, p. 68) ve en el una referencia al problema de como sobrevivir en contacto con un poder autocratico en el caso de un enfrentamiento monetario. Interpreta, por tanto, que hay una referencia autobiografica oculta en el pasaje, y que Anaxarco se esta manifestando implicitamente como un maestro en el arte de ganar dinero y, lo que es mas dificil, de conservarlo pese al contacto con un tirano (o gracias a el). Esta interpretacion pareceria acercar las ideas de Anaxarco sobre cuestiones monetarias a las cirenaicas, algo que reforzaria su proximidad ya mencionada en algunas cuestiones epistemologicas. Sin embargo, sin el apoyo del contexto, es muy dificil determinar la intencion con la que Anaxarco escribiria esta sentencia.

A pesar de ello, la propia redaccion de un tratado titulado Peri basileias ya resulta muy significativa. Aunque no sepamos con exactitud la orientacion con la que se trataba el tema en la obra, su existencia ya nos indica un claro interes por la problematica politica del gobierno y el gobernante. Y en apariencia tambien (a juzgar por los testimonios y los dos fragmentos antedichos) por las relaciones

que el poder ejercido por ese gobernante mantiene y/o debe mantener con sus subditos, su corte, o como interpreta Brunschwig (1993, p. 68-70) con la intelectualidad que trabaja en su reino y bajo su gobierno.

Si consideramos verosimil que las anecdotas conservadas hagan referencia de algun modo al contenido original de la filosofia de Anaxarco, reflejada en su obra escrita, es probable que el sentido y la orientacion del tratado fuesen muy sorprendentes y polemicos. Segun de las historias que nos relatan la relacion de Anaxarco con Alejandro, en concreto, cuando el rey necesito consejo filosofico tras haber matado a Clito en un arranque de ira, Anaxaco le alento a dejar de lamentarse por sus actos y no dejarse dominar por la opinion publica, ya que el rey tiene que encarnar el mismo la ley y los limites de lo justo (horon ton dikaion);21 esto se ha interpretado a menudo como un mero acto de kolakeia, de adulacion burda al poderoso, pero tambien puede interpretarse como una toma de posicion por la idea expresada por autores anteriores como Trasimaco de que la justicia se identifica con la voluntad y la conveniencia del gobernante, situando asi el Peri basileias en la linea de los tratados legitimadores del poder absoluto de la que siglos despues formaran parte El principe de Maquiavello o el Leviatan de Hobbes. (22)

V. Conclusiones

De este modo, a pesar de la escasisima cantidad de literatura filosofica conservada sobre la posicion y la vida de Anaxarco de Abdera, su figura se nos revela tras un minimo analisis como de mucho mas calado para el desarrollo de la historia del pensamiento del que cabria esperar.

En primer lugar, su asuncion de la adiaphoria como la unica actitud admisible ante el mundo, y por tanto como la actitud que corresponde al sabio, supone un antecedente decisivo para la conformacion de la filosofia de Pirron de Elis, pero tambien en gran medida para el cambio de orientacion de la filosofia en su conjunto al inicio de la epoca helenistica, marcando el camino para la ataraxia esceptico-epicurea y la apatheia estoica.

En segundo lugar, el modo de negacion del criterio que Sexto atribuye a Anaxarco y a Monimo supone el antecedente inmediato principal de los argumentos escepticos contra los fenomenos como indicio de la supuesta naturaleza que hay tras ellos. De este modo, aunque el escepticismo pirronico de Enesidemo a Sexto no este dispuesto a negar la existencia del criterio de verdad, la negacion anaxarquiana del mismo es uno de los pasos esenciales de la historia de la filosofia hacia la configuracion del escepticismo en su conjunto.

Por ultimo, la reflexion de Anaxarco sobre el poder y el gobernante parece haber sido de notable calado en su tiempo, y quiza haber representado un punto de giro destacado en la historia del pensamiento politico y en la teorizacion sobre el poder, en especial por el hecho de situarse como nexo y articulacion entre las teorias politicas clasicas y la politica factica helenistica. Asi, en lo poco que podemos reconstruir de su trabajo y en las historias vinculadas a su vida y muerte podemos percibir la conciencia del surgimiento de un nuevo modo de organizacion y legitimacion del poder, y el intento de dar razon del mismo desde una perspectiva filosofica nueva.

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https://doi.org/10.14195/1984-249X_27_4 Sometido en 01/05/2018 y aprobado para publicacion en 02/05/2018

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Ignacio Pajon Leyra [i] https://orcid.org/0000-0002-8756-0048 ipajon@ucm.es

[i] Universidad Complutense de Madrid--Madrid--Espana

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(1) Ho eudaimonikos, literalmente "el hombre feliz". DL 9.60.

(2) "Anaxachus was one of those fourth-century atomists who appear to have extended Democritus' reservations about the cognitive reliability of the senses to a general kind of skepticism. (Long & Sedley, 1987, p. 17).

(3) Aristocles apud Eus. PE 14.17.10: [phrase omitted].

(4) "On the one hand, he was typically a court philosopher, a close friend to one of the mightiest kings of all times, Alexander the Great; as such, he was deeply and personally involved in the ideological debates concerning the powers and privileges of a quite new type of king, largely invented and impressively embodied by Alexander." (Brunschwig, 1993, p. 59).

(5) DL 9.60. Sobre esta anecdota, Brunschwig (1993, p. 59-88) plantea una muy interesante discusion, en la que argumenta que el pasaje dibuja una imagen de Anaxarco mucho mas ambivalente y compleja que la esperable en un miembro al uso de la corte de Alejandro.

(6) Tusc. 2.52. Notese que en este pasaje Ciceron equivoca el nombre del tirano, llamandolo Timocreonte. Tambien es de destacar que lo aproxime a anecdotas de resistencia al dolor de procedencia oriental como la referida al indio Calano, algo muy significativo dado el posible vinculo del pensamiento de Anaxarco con Oriente.

(7) HP 1.21: [phrase omitted].

(8) Idem.

(9) [phrase omitted].

(10) Clem. Alex. Strom. 1.14.64.2-4: [phrase omitted].

(11) Adv. Math. 7.87-88: [phrase omitted].

(12) Para el cotejo de la posicion de Anaxarco con las ideas de corte cinico (como las del propio Monimo), vease Ioppolo, 1980a, p. 499-506.

(13) Adv. Math. 7.88: [phrase omitted].

(14) Puede encontrarse una cierta proximidad en algunos puntos entre la epistemologia anaxarquiana y la cirenaica, lo que no supone una sorpresa, pues el paralelismo epistemologico entre la escuela de Cirene y el pensamiento de corte esceptico ha sido un rasgo que ha dado mucho que hablar a los especialistas a lo largo del tiempo, tal y como Tsouna (1998) y O'Keefe (2011) muestran.

(15) Sobre esta cuestion, vease el planteamiento de Hankinson (1995, p. 54-55) en relacion a la epistemologia de Anaxarco.

(16) Vid. supra, nota 10.

(17) Eus. PE 14.17.10: [phrase omitted].

(18) Sobre esto es curioso que Diogenes Laercio afirme que Anaxarco fue discipulo de Diogenes de Esmirna (DL 9.58), pero situe antes que el a Diogenes de Apolonia (DL 9.57), de manera que la confusion de ambos filosofos podria remontarse a alguna de las fuentes de las Vidas y opiniones de los filosofos mas ilustres.

(19) Se podria plantear que el unico antecedente claro de esta idea en el pensamiento griego podria encontrarse en otro filosofo poco conocido y estudiado, el estoico Ariston de Quios, y su teoria de la indiferencia absoluta del sabio hacia todas las cosas que se situan entre la virtud y el vicio, en contra de lo que habia sostenido Zenon, fundador del estoicismo. (Ioppolo, 1980b). De hecho, Ariston alcanzo mucha fama en la antiguedad por esta posicion y Ciceron a menudo pone su nombre al lado de Pirron cuando discute asuntos eticos. Sin embargo, la conclusion que se obtiene de la teoria de Ariston sigue manteniendo la existencia de un bien moral supremo (la virtud) y un opuesto radical de este bien (el vicio); de este modo, su aplicacion de la indiferencia no llega mas alla de las cosas que el estoicismo consideraba moralmente neutrales, y por tanto se encuentra enormemente alejado del modo en que Anaxarco parece haber aplicado su nocion de adiaphoria. Sobre esto, vease la clara descripcion de la postura de Ariston de Quios que aparece en Sen. Ep. 94.2.5 y 8 y en Cic. Fin. 3.15 y 4.25.

(20) "He was seeing in Alexander a quite new type of monarch, in respect to which the traditional distinction between kingship and tyranny [...] was fading away--he had to wait for the end of his life to see that there where still some diferences between a king like Alexander and a tyrant like Nicocreon". (Brunschwig, 1993, p. 70).

(21) Vease Arriano Anab. 4.9.7: DK72 A5; Plut. V. Alex. 52: DK72 A3.

(22) "His speech was even been hailed as a turning-point in the history of political thought because it was the first to offer to Alexander a full theoretical justification of his practical tendencies towards Persian-like absolutism." (Brunschwig, 1993, p. 70).
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Author:Leyra, Ignacio Pajon
Publication:Revista Archai: Revista de Estudos Sobre as Origens do Pensamento Ocidental
Date:Sep 1, 2019
Words:7166
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