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Analisis fenomenologico aplicado a un caso de intervencion de Trabajo Social.

Phenomenological Analysis Applied to a Case of Social Work Intervention

Sumario: 1. Introduccion; 2. El proyecto de intervencion en el tiempo inmanente a la conciencia; 3. El cuerpo en la formulacion del proyecto de intervencion; 4. La relacion nosotros entre el proyecto de intervencion; 5. La relacion nosotros en la experiencia del tiempo y del cuerpo en los relatos de practicas de maternidad; 6. Referencias bibliograficas.

1. Introduccion

Gran parte de la intervencion en Trabajo Social, ha transitado entre esquemas con visos de cientificidad, desde que el positivismo opto por integrar al estudio de lo social, el metodo cientifico de las ciencias naturales. El desprecio por integrar variantes que no fueran reducidas exclusivamente a hechos, el hiato impuesto a la relacion sujeto objeto, el abandono de la metafisica como etapa superada en el pensamiento humano, impidio la integracion de otras nociones, tanto en las Ciencias sociales como en los discursos del Trabajo Social. La intervencion se vio determinada por tecnicas y procedimientos que tenian el sello de cientificidad, pero en el fondo eran tecnicas de instrumentalizacion de la realidad y, en otras, la realizacion politica de sujecion del individuo a sus condiciones existenciales.

Este articulo no pretende presentar nuevamente estos problemas ampliamente debatidos por el Trabajo Social, incluso con todo lo importantes que sean a la hora de elaborar un inventario sobre los desarrollos de la intervencion; por el contrario, se plantea como un saber constituido por enunciados, proposiciones de lo que dicen en determinados momentos los fenomenos y los problemas sociales que aborda, y hace visibles objetos, cosas y realidades materiales.

Por otro lado, este nivel logico-proposicional, conjuntamente con las realidades que visibiliza, depende de unos pre-fenomenos localizados en una linea de superficie de corte des-estratificado, y que concierne mas a fuerzas que a formas.

Respecto a este pre-fenomeno de superficie donde se tratara de situar la intervencion, la fenomenologia ha dicho: "la caracteristica que distingue a la accion es precisamente estar determinada por un proyecto que le precede en el tiempo" (Schutz, 1993). ?Es entonces la intervencion un fenomeno de superficie antes que fenomenologico--operative--que desde la fenomenologia implica un proyecto preconcebido?

Por consiguiente, se trata de situar la intervencion en su afuera: en el tiempo y el cuerpo como sentido de la conciencia. Asi, la fenomenologia hace emerger lo trascendente -o el arriba- para situarlo en la superficie de la vida cotidiana. Alli donde la reflexion no opera, es decir en un nivel pre reflexivo. Los sujetos se viven, se experimentan como sucesos en un tiempo, espacio interior o interior del afuera. De alli que tengamos que referirnos a la intervencion en el fluir del tiempo de la conciencia

La referencia al sentido de conciencia fue consignada por Alfred Schutz a la sociologia, en consonancia con la fenomenologia trascendental de Husserl, en que la conciencia y el tiempo se constituian en experiencia originaria, es decir vivida en un flujo de conciencia (Ricoeur, 1995).

La fenomenologia concibe la indubitable presencia del mundo ante el hombre, dado que lo percibe desde una actitud natural que mira el mundo pre-cientificamente, pre-predicativamente. En otras palabras, la fenomenologia ha hecho surgir el mundo no como un dato de los sentidos, ni mucho menos un dato historico, sino a partir de procesos intersubjetivos como el sentido mismo del mundo. Este mundo "se da como establecido en la realidad por los miembros ordinarios de la sociedad, en el comportamiento subjetivamente significativo de sus vidas. Es un mundo que se origina en sus pensamientos y acciones y que esta sustentado como real por estos" (Berger y Luckman, 2006).

La intervencion procede de esta conjuncion, pero deviene accion en la medida que se preconcibe en proyecto, para luego terminar en acto. Accion y acto son procesos, no se limitan a simples enunciados, constituyen fenomenos una vez el otro es captado en alter ego, es decir en flujo de conciencia, cuyas actividades puedo captar por medio de mis propias actividades simultaneas" (Schutz, 1993).

De tal forma que la intervencion, situada en la realidad de la vida cotidiana, pero vivenciada en la mente del trabajador social, se constituye en una experiencia social, no solo en lo relacionado a los procesos de conciencia donde se coefectua en accion, sino donde pone a circular una relacion social nueva, llamada por Schutz (1993) la relacion nosotros. Dicha relacion se da en profunda interaccion con la situacion cara a cara, a traves de la cual, los actores de la intervencion se reacondicionan intersubjetivamente.

Desde estas consideraciones, el articulo apunta a determinar el nivel pre-fenomenico que tiene la intervencion, sin descuidar la referencia a un plano fenomenico. Es en este sentido que, recopilando el discurso producido por trabajadoras sociales en el documento "Senti que se me desprendia el alma. Analisis de Procesos y Practicas de Socializacion", se discute la aplicacion del metodo fenomenologico tomando los puntos de vista subjetivo - objetivo, ya que la vida cotidiana esta movida por ambos puntos de vista. El tiempo objetivo, con el tiempo inmanente de la conciencia. Asi, lo interior, con lo exterior, y entre ambos la intervencion tiene lugar.

En un primer apartado, se exponen las consideraciones fenomenologicas sobre el flujo interno de la conciencia, haciendo hincapie en el tiempo, como inmanente del curso de la conciencia. En otro apartado se presenta un analisis del cuerpo en la formulacion del proyecto de intervencion, como presentado por la conciencia, utilizando el concepto de apresentacion.

La tercera division presenta la relacion nosotros en el proyecto preconcebido de la intervencion, en donde se puede identificar en la experiencia de simultaneidad la interaccion cara a cara. Finalmente, se hara un analisis del curso de una vivencia -la maternidad- en el flujo de dos conciencias: la de una mujer que cuenta su experiencia y la de la trabajadora social que escucha. Se analizara el plano intersubjetivo al que llegan, la relacion nosotros constituyente de la intervencion en proyecto preconcebido.

2. El proyecto de intervencion en el tiempo inmanente a la conciencia

El tiempo es intrinseco a la conciencia, ya sea que por una parte, la constituya en unidades temporales o quantum de flujos de conciencia, o por otra parte, la inserte en la dimension del tiempo objetivo, en fracciones de unidades discontinuas diferenciales; en ambos casos se puede hablar de dos tipos de conciencia: una regida por las condiciones temporales espaciales externas, y otra por la corriente de conciencia interna, indivisible, continua, de fases transitivas entre un estar ahora a un nuevo estar ahora. Desde luego la conciencia, transita entre uno y otro nivel. En un instante, tiene la maxima atencion puesta en el mundo, vive y piensa de acuerdo a la conciencia espacio temporal y en otro, puede quitarse de la aprehension sucedida, para hundirse en la corriente de conciencia, entonces ya no es la conciencia reflexiva, puesta de cara al mundo objetivo, sino vuelta hacia un estado fluyente de vivencias.

Esta estructura temporal influye en la forma de las vivencias, ya que pueden ser tomadas como una multiplicidad viviente de estados del flujo, o pueden ser vistas como un fenomeno externo, caracteristico de la conciencia reflexiva. En esta ultima dimension, la vivencia es sacada de la inmediatez de la corriente y sometida a un examen en donde ya no es la vivencia en su plenitud cambiante, sino algo transcurrido, algo que ha terminado su curso.

Husserl, citado por Schutz (1993) lo plantea de la siguiente manera:
   O consideramos el contenido del flujo en su forma fluida, es decir
   la serie de vivencias originarias, que es una serie de vivencias
   intencionales, conciencia de ...; o dirigimos nuestra mirada hacia
   las unidades intencionales conscientes, como algo homogeneo en la
   corriente del flujo: en este caso tenemos una objetividad en el
   tiempo objetivo, el campo temporal autentico, en oposicion al campo
   temporal de la corriente de conciencia.


Esta estructura temporal de la conciencia tiene su correlato en la vida cotidiana, en la medida en que los sujetos deben sincronizar sus proyectos a estas condiciones temporales. Eso implica que toda vivencia que transcurre "esta rodeada de orlas de retenciones y protenciones que la vinculan con lo que acaba de ocurrir y con lo que es previsible que ocurra inmediatamente, y se refiere a cogitaciones del pasado mas distante mediante el recuerdo, y al futuro mediante las anticipaciones" (Schutz, 1995).

Este contenido de pasado y futuro que las vivencias adquieren, es implicito al proyecto de intervencion. Concebido en accion, es porque las protenciones y retenciones lo estructuran, con un horizonte de futuro (el para que del proyecto) o con vivencias que han pasado (el porque del proyecto). A estos dos elementos Schutz (1993) llama los motivos del proyecto, en todo sentido vivenciales, que forman la consistencia ideal del proyecto indispensable para formalizarlo en acto. Husserl, citado por Schutz, lo senala en seguida:

Todo proceso primordialmente constituido, esta animado por protenciones, que (...) constituyen e interceptan, lo que esta viniendo, como tal, para llevarlo a su completamiento (Schutz, 1993).

Segun estos presupuestos la intervencion alcanza esa doble composicion ideal. La imaginacion vuelve a adquirir la antigua primacia que Comte le habia negado, para colocar por encima la objetividad. La mente del trabajador social no queda supeditada a lo factico por cuanto disena proyectos y no hechos. Una conjuncion de pasado-futuro, de cuerpos intersubjetivos, surten el presente proyectivo en la intervencion.

3. El cuerpo en la formulacion del proyecto de intervencion

La vida cotidiana es un mundo comun a todos. En ella coexisten semejantes dotados de una conciencia temporal y de un cuerpo, conformando una indisociabilidad psico-fisica. En tanto que el cuerpo, materializa la conciencia en sintomas: "no esta dada en presencia originaria sino en copresencia, no esta presentada sino apresentada (Schutz, 1995). La primera funcion de la conciencia, es el apresentar, es decir, el acondicionar lecturas de lo que pasa en la mente y en el cuerpo. Por esta via se abre un campo de multiples intensidades, al que le siguen formas de interaccion social, como formas de saber y de ver.

La apresentacion, es expuesta por Husserl en la V Meditacion Cartesiana (Husserl, 2005), en cuanto apareamiento o acoplamiento: "una apresentacion se encuentra ya en la experiencia externa, en la medida en que la cara anterior de una cosa -la cara propiamente vista- apresenta siempre y necesariamente una cara posterior de la cosa y le prescribe un contenido mas o menos determinado" (Husserl, 2005, p. 157). Esta al percibir un objeto, obtiene una vision frontal de la cosa, simultaneamente intuye su aspecto oculto, el anverso de la cosa, es decir aquello que podria percibirse al dar un rodeo por su entorno. Esta forma de acoplamiento y de anticipacion del aspecto no visible de las cosas, es lo que Husserl llama apresentacion.

Singularmente, el cuerpo es dado a la conciencia, al igual que otros entes materiales, en presencia originaria. Su conciencia no se presenta como algo dado directamente, sino que es copresentada, no esta presentada sino apresentada, ello en razon a que solo es posible conocer los contenidos de conciencia, por mediacion de acontecimientos que son externos a la mente, en otras palabras, por medio del cuerpo (Schutz,1995). Schutz afirma: "el objeto fisico, el cuerpo del otro, los sucesos que se producen en este cuerpo, son aprehendidos como expresion del yo espiritual del Otro" (Schutz,1995). De esta manera, por observacion directa del cuerpo, sus movimientos, gestos y demas acciones corporales, entre ellos el habla, se construye una serie de apresentaciones de lo que esta ocurriendo en este instante por su mente, y al hacerlo asi, no se toman como cosas exteriores, sino como sucesos de la vida interior. Lo que se experimenta, por via apresentacional, es la accesibilidad indirecta de la vida consciente, y es lo que hace que sea un fenomeno caracteristico de la vida cotidiana.

Lo que se constituye como "un ambiente comunicativo comun, dentro del cual los sujetos se motivan reciprocamente en sus actividades mentales" (Schutz, 1995, p. 282), se constituye en un ambiente comun, que se sucede, por comprension apresentacional, lo cual solo es posible si los sujetos estan colocados en una relacion cara a cara. Es asi como lo que implica una verdadera simultaneidad de dos conciencias, es lo que permite que se comparta un tiempo y espacio interior, y aqui en simultaneidad, es decir, como lo menciona Bergson: "dos corrientes de conciencia que desde el punto de vista de mi conciencia son indiferentes una o dos" (Schutz, 1993, p.132)

El cuerpo descifra la conciencia, la advierte por sintomas para que pueda ser captada. Sin duda hay una base intersubjetiva en todo ello, como hay tambien una intencionalidad en esa aprehension. La posibilidad que sobre ella se constituyan el conjunto de relaciones sociales, incluso interpretaciones y sentidos desde los cuales tiene su razon de ser, es lo que conforma la vida cotidiana.

Es suficiente senalar el caracter social del cuerpo mediante el cual "la subjetividad del otro me es accesible mediante un maximo de sintomas" (Berger y Luckman, 2006). Del mismo modo abre una serie de perspectivas o puntos de referencia, entre el modo de estar aqui, frente al cual el alli corresponde al estar del otro. Sin lugar a dudas, esta perspectiva se puede modificar por los movimientos del cuerpo, de tal modo que puede "convertir a todo alli en un aqui, o sea, que podria ocupar con el cuerpo vivo todo lugar en el espacio" (Husserl, 2005), lo que implica que al estar alli, pueda percibir las mismas cosas que estando aqui.

4. La relacion nosotros en el proyecto de intervencion

Se habia considerado que la intervencion, como cualquier otra accion, tenia su consistencia en un proyecto ideado, imaginado y concretado en la corriente de conciencia del trabajador social, pero no era la experiencia de una conciencia solitaria abstraida del mundo, o la de un yo en atonia con sus propias fantasias. Estaba inmersa en la vida cotidiana, eran sus referentes intersubjetivos, en las condiciones temporales y corporales, los que podian dar constancia de que el proyecto de intervencion era en todo su curso un proyecto; y por tanto mas en lo social, no como una variable de entrada, sino como el definitivo sentido. Ello explica entonces que la realidad de la vida cotidiana se presenta como un mundo intersubjetivo, tal como la senalaba Max Scheler, citado por Schutz

La realidad del mundo de los contemporaneos se da por sentada tanto en las esferas del--tu, como en las--esferas del--nosotros, ante todo respecto del conjunto de la naturaleza tanto viviente como organica, ademas la realidad del "tu" y de la comunidad se dan por sentadas antes que la realidad del "yo", en el sentido del propio yo y de sus vivencias personales privadas (Schutz, 1993, p. 126).

Esta realidad en la que esta prendido el proyecto de intervencion, forma relaciones de proximidad: es el tu y el nosotros, de Scheler, o la relacion de lejania: un ellos en Schutz, que afectan notoriamente el proyecto; y sin duda el yo, deja de ser relevante, mientras se mantenga el horizonte de la vida cotidiana como algo comun a todos, por encima del mundo privado de un yo.

Estas relaciones son formas de acentuar la permanencia de un tu o de un nosotros, desde el instante en que el proyecto de intervencion empieza a efectuarse. Son vividas exclusivamente. El otro se experimenta de multiples maneras desde un cara a cara, hasta la anonimidad. Esta experiencia del otro es intensa, y se produce desde el instante en que hay una captacion simultanea. La intersubjetividad designa esa simultaneidad cuando dos conciencias se encuentran en la dimension temporal y espacial. Este entrar en lo intersubjetivo, sobrevuela al proyecto de intervencion y determina sus condiciones de posibilidad. No es, por tanto, la presencia unica del trabajador social, ni separado de los otros, como el proyecto llega a la mente del trabajador social; su concepcion, su idealizacion transcurre en flujos de conciencia, en que el proyecto le pertenece aun nosotros, un tu, una comunidad de alteregos.

Compartir un sector del tiempo implica una genuina simultaneidad de nuestras dos corrientes de conciencia: mi semejante y yo envejecemos juntos. Compartir un mismo sector del espacio implica que mi semejante se me aparece en persona como el mismo y nadie mas. Su cuerpo se me aparece como un campo unificado de expresiones, es decir de sintomas concretos, a traves de los cuales su vida consciente se manifiesta de manera vivida. Esta inmediatez temporal y espacial es caracteristica esencial de la situacion cara a cara (Schutz, 1995)

La experiencia de simultaneidad en que el proyecto de intervencion toma fuerza, implica esta suerte de situacion cara a cara en que el termino mas importante es un nosotros vivido, pre-predicativo, una experiencia comun constituida por la temporalidad y corporalidad que le cruza. Este nosotros originario, antecediendo toda forma, a un yo, define el estilo y las formas en que la intervencion adquiere forma una vez es insertada en la realidad. Por ejemplo, el actuar sobre el otro, las definiciones de las situaciones, las intencionalidades, orientaciones, practicas, etc., estan influidas por el caracter de esta relacion originaria.

Ciertamente la relacion nosotros, determina el caracter del proyecto de intervencion. La cercania o lejania en que se experimenta; indican a toda costa unos entrelazamientos de subjetividades que el profesional logra alcanzar. Mas adelante, en los relatos obtenidos por las trabajadoras sociales, se podra sentir de que manera se experimenta esta interaccion y el nivel de experiencia de un nosotros a que llega la intervencion. Experiencia todavia libre de esquemas de significado, dado que la relacion nosotros es experiencia pura (Schutz, 1993) y, como tal, base de toda predicacion ulterior: "En este intercambio subjetivo 'lo que el es', se halla continuamente a mi alcance. Esta disponibilidad es continua y prereflexiva. En cambio, 'lo que yo soy' no esta tan a mi alcance" (Berger y Luckman, 2006). Sin duda, esta relacion nosotros pre-predicativa, conlleva la comunidad de espacio y tiempo desde el instante en que el otro, entra en una situacion cara a cara. En terminos del proyecto de intervencion, es la experiencia mas directa que se tiene del otro, es decir,

... en la manera en que tomo parte en la corriente comun de nuestras experiencias. Si pienso y reflexiono acerca de nuestra experiencia, este caracter directo se rompe y debo interrumpir mi participacion directa en la relacion Nosotros, salir por asi decirlo de la situacion cara a cara. En el transcurso de la relacion nosotros, yo estaba ocupado atendiendolo a usted; para pensar en ella debo interrumpir la relacion inmediata entre nosotros (Schutz, 2003, p. 37).

Y es que, en la concepcion del proyecto de intervencion, el conocimiento del otro, es practicamente nulo. Solo en una etapa posterior, la intervencion puede orientarse en forma significativa, al ordenar las vivencias trascurridas en contextos de significados. Pero no es del caso ahora, entrar a definir las construcciones de pensamiento que pueda alcanzar el proyecto de intervencion una vez que ha sido superada la etapa vivencial, ya que desborda las intenciones de situar fenomenologicamente la intervencion del trabajador social en un proyecto preconcebido, como es el objetivo tratado aqui.

Queda pues clara la fuerza del contexto vivencial, pre-predicativo alcanzado por la intervencion, en el flujo de la relacion nosotros y su incidencia en el futuro del proyecto, de otra manera la fenomenologia no tendria sentido. La fenomenologia conduce a una modificacion de los esquemas de referencia del trabajador social, es decir que promueve el cambio de actitud hacia la profesion, hacia las cosas y hacia el mundo. Es que el sentido de la comunidad, de una orientacion tu y de un nosotros, no son idealizaciones; son experiencias originarias, constituyentes del actuar en el mundo, y sin esta condicion no podria idear proyectos, ni relaciones sociales nuevas. La fuerza original de este nosotros, que capta al otro como un semejante "de otro si-mismo como ser humano vivo y consciente" (Shutz, 2003: 35), constituye la contracara del positivismo, la respuesta del Trabajo Social, a la reduccion del sujeto a dato de una realidad economica, social, psicologica, que le impuso el modelo mecanicista. La respuesta no es tampoco y exclusivamente lograr un conocimiento de la realidad social para luego intervenirla, sino de encontrar el sentido que esa realidad tiene para la subjetividad alcanzar "las objetivaciones de los procesos (y significados) subjetivos por medio de los cuales se construye el mundo intersubjetivo del sentido comun" (Berger y Luckman, 2006).

La conciencia no acontece unicamente en el cerebro, sino abarca la totalidad de la existencia. La conciencia existe tambien en el cuerpo y como cuerpo (Leib), pero con el y desde el, la conciencia impregna todo el entorno (Umwelt) en el que existe el sujeto y al cual le confiere un sentido determinado (Maldonado, 1999, pp. 117-118).

5. La relacion nosotros en la experiencia del tiempo y del cuerpo en los relatos de practicas de maternidad

Este nivel pre-fenomenico ha movido la intervencion en multiples engranajes en su sentido enteramente vivencial, o en la temporalidad subyacente a la conciencia, o en la apresentacion del cuerpo sintomatico. Ya en la captacion de un nosotros, el de una comunidad intersubjetiva, la fuerza de la conciencia impregna la totalidad del proyecto de intervencion, cubriendo la totalidad de la existencia. Lo demuestra la forma como se apresenta en los cuerpos, extendiendo la conciencia su principio generador --el tiempo y la corporalidad--hacia todos los entes existentes.

El proyecto de intervencion alcanza por ese medio al mundo, y la relacion nosotros analogamente a lo que hace el cuerpo, hace de la intervencion una puesta en comunidad, de enlazamiento de subjetividades, las extrae de la anonimidad en que subsistian perdidas entre las demas cosas, para colocarlas en un plano intersubjetivo que posibilita un acceso al ser del otro, esta nueva relacion con los otros, alienta el proyecto, lo dirige hacia el mundo en que este adquiere realidad.

La descripcion siguiente, corresponde a un proyecto de intervencion dirigido a mujeres, para dilucidar cual era el sentido que en el discurso se otorga al uso de practicas de maternidad, para ellas mismas, para otros sujetos, para la cotidianidad en que vivian. En un dialogo, con las trabajadoras sociales se obtuvieron unos relatos, esta forma de dialogo de acuerdo a Olga Lucia Velez Restrepo (2003) permite a traves de la intuicion y los intercambios afectivos, la conexion de intersubjetividades.

A continuacion algunos apartados de esos relatos:

Casi siempre que tuve hijos, me toco sola. Ellos nacieron en la casa. Cuando iba a nacer la nina, recuerdo que al empezarme los dolores me aliste, puse un plastico, una cobija y muchas cosas en una sabana, y como ya entendia algo de maternidad, aliste unas tijeras, hilo alcohol, la ropita, agua hervida para banarme, aguadepanela caliente con hierbabuena, manzanilla, canela; todo esto para tomarmelo despues de que naciera. La tuve a las tres de la manana y a las seis ya me levante para hacer el desayuno, arregle la pieza y me puse a lavar todo lo que habia ensuciado esa noche. Cuando la gente del inquilinato me veia me preguntaba que habia hecho la barriga y yo les decia que estaba en la pieza y como no me creian bajaban a ver si era cierto. Despues fui al medico y cuando le explique todo como habia sucedido, me regano porque decia que era peligroso, pero a mi no me paso nada, porque yo me habia colocado en una posicion para no sangrar mucho y le habia cortado bien el ombligo y como nacio botando de una vez la fuente y la placenta, no tuve peligro, ni la nina tampoco. La bane, la seque y la abrigue bien, le di una aguadepanela y lo mismo hice conmigo. Yo pienso que el todo es que no le suceda nada grave ni a uno ni al bebe ... (Barreto-Gama y Puyana-Villamizar, 1996, p. 116).

El relato se inicia, desde el instante en que la trabajadora social, toma conciencia de la persona que tiene en frente, y se orienta hacia ella, como un Tu, al que vivencia como un ser que tiene vida y consciencia. Este estar ahi de ella, no implica necesariamente que capte sus caracteristicas personales o sociales, ni tampoco se propone elaborar un juicio; simplemente la reconoce como un semejante, como lo hace cualquier ser humano con otro, cuando se encuentran cara a cara.

Esta experiencia pre-predicativa, es reciproca, incluye captar a la trabajadora social, en las mismas condiciones de existencia y semejanza. Ambos sujetos, estan conscientes uno del otro, ambos tienen una orientacion "Tu" correspondiente y ambos se dirigen como si el otro fuera su igual, de otra manera habria sido imposible, porque no existiria reciprocidad de perspectivas, en donde la trabajadora social, pudiera recuperar la experiencia de maternidad y crianza, de la manera tan amplia como lo hizo Maria (1), en todo el proceso de su relato.

Resultado de la mutua orientacion, surge la relacion nosotros, o relacion directamente vivenciada, carente todavia de contenido, pero lista a ser concretizada en mayor grado, en procesos intersubjetivos posteriores.

Esta relacion nosotros, se allega desde el momento en que la mujer estando al habla, vivencia la experiencia de la maternidad a la trabajadora social quien escucha. No estando esta experiencia separada como un recuerdo que se transfiere a la mente de la otra, sino en la forma de una autentica comunidad, en la que el nosotros se vivencia en toda su extension, ya fluyendo en simultaneidad en el tiempo interior o por apresentacion que se establece entre los cuerpos.

El relato continua:

Cuando nacio el tercero, yo habia contratado una partera, pero solo llego despues de que ya habia parido: como lo dolores eran tan fuertes me acostaba y me levantaba, de pronto pegue un grito y el nino nacio, entonces bajo una vecina y me metio una cebolla larga por la boca y salio la placenta, ahi llego la partera y me atendio y ya quede bien. Lo que mas recuerdo del nacimiento de mis hijos, es que el papa no estaba muy presente; el era muy distante, parecia que los hijos no fueran de el. (Barreto-Gama y PuyanaVillamizar, 1996, p. 117)

De la crianza de mis hijos me encargo yo, el papa siempre dice que es mi deber. El es mas bien indiferente con ellos y soy yo la que responde por lo que hagan y por lo que les pase. El a veces es como egoista con sus hijos, pero mas con las hijas mujeres porque a ellas no las deja salir, ni oir musica, en cambio a los hijos hombres si; a veces los lleva a que los acompanen. (Barreto-Gama y Puyana-Villamizar, 1996, p. 117).

En un nosotros, podemos identificar varios elementos, por un lado un cuarto de inquilinato, y en el la cama, en donde ella siente los dolores. El pensamiento dolor esta en cada una de las mentes, aunque no se puede asegurar que este pensamiento del dolor o como lo este viviendo sea igual para la trabajadora social, ya que cada una, subjetivamente le esta dando un sentido diferente, sin embargo, lo que importa es que la vivencia del hecho dolor, lo experimentan simultaneamente, por efecto de que sus conciencias estan sincronizadas con respecto al mismo suceso. Entonces cuando hay esta coordinacion, cuando ambas mujeres estan viviendo el hecho del dolor, se puede decir que era el nosotros que lo vivian, no la mujer solitariamente, ni tampoco la trabajadora social por su lado, juntas experimentaron el dolor en la simultaneidad de sus conciencias, y asi el grito, el nacimiento del nino, para dar paso a la llegada de la vecina alarmada por el grito. Todo el acento vivencial esta puesto en la descripcion del "gajo de cebolla, que lleva en la mano y que introduce por la boca y luego la expulsion de la placenta", la cual contiene la esencia de un nosotros enteramente vivido.

Estas vivencias tienen una duracion en el fluir del tiempo interior. Estados, indiferenciados, indivisibles transcurren desde un ahora si a un nuevo ahora si, y por ende fluyen indiscriminadamente, intensamente a lo largo del relato. Un fluir del tiempo entre dos conciencias, puestas en simultaneidad, dando curso a un nosotros, a la comunidad vivencial y al hacer del tiempo un elemento comun. Significa que ambas conciencias experimentaban el mismo suceso, el nosotros definitivo, por la conexion a un mismo suceso. Tiempo original constituyente de la relacion nosotros de manera pura y punto de conexion para toda experiencia de una relacion nosotros llena de contenido.

Esta temporalidad para el nosotros, coordina ambos cuerpos. Un primer paso: captar el estar ahi, esa persona, ese individuo particular, por semejanza, de tener conciencia y cuerpo. Un segundo paso, el cuerpo es captado por referencia a los sintomas que presenta. Lectura vivencial, sin predicacion, coordinada unicamente por el tiempo. Esta apresentacion presenta las dos conciencias, logra que tanto la trabajadora social como la mujer del relato, puedan captar en gestos, miradas, expresiones, movimientos, la singularidad de las cosas que estan pasando por sus mentes.

En el pasaje del nacimiento, este proceso se mueve en dos niveles. La trabajadora social, recoge cada palabra, cada expresion, cada gesto como vivencias de la otra persona, aunque le es imposible vivirlas como si fueran las de ella, experimenta al otro desde su esfera intersubjetiva, o sea sus vivencias corresponden a percepciones que tiene del cuerpo del otro, inmediatamente captadas por apresentacion de la conciencia. Un segundo nivel, las dos corrientes dejan de fluir en el tiempo subjetivo. Ya las palabras no representan vivencias, sino objetos y estan sujetas a interpretacion. El tiempo es objeto analitico del mundo exterior.

En sintesis, el Otro se presenta como una corporeidad surcada por el tiempo interior, al dejar un sinnumero de vivencias fluir en ese presente viviente. Lo que hace la trabajadora social, es conllevar este proceso apresentativo, que le revela la subjetividad del otro. Proceso sin duda primario, en que pasa cualquier ser humano, antes de alcanzar un segundo nivel de captacion, selectivo de vivencias, recogidas a lo largo de la permanencia de un nosotros para ser integradas en una logica distinta, la de una conciencia pensante. La intervencion, tendria el mismo proceso de constitucion: la del tiempo inmanente de la conciencia en que se vivencia, o la del tiempo objetivo donde se piensa.

6. Referencias Bibliograficas

Barreto-Gama, J. y Puyana-Villamizar, Y. (1996). Senti que se me desprendia el alma. Analisis de Procesos y Practicas de Socializacion. Bogota: Unilibros.

Berger, P. y Luckman, T (2006). La construccion social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu.

Husserl, E. (2005). Meditaciones cartesianas. Mexico: Fondo de cultura economica.

Maldonado, C.E. (1999). Perspectivas de la Fenomenologia. Praxis Filosofica. Nueva Serie. (10-11).

Ricoeur, P. (1995). Tiempo y narracion. Mexico: Siglo veintiuno editores.

Schutz, A. (1993). La construccion significativa del mundo social. Barcelona. Paidos.

Schutz, A. (1995). El problema de la realidad social. Buenos Aires. Amorrortu Editores.

Schutz, A. (2003). Estudios sobre teoria social. Buenos Aires: Amorrortu Editores.

Velez-Restrepo, O.L. (2003). Reconfigurando el trabajo social. Medellin: Espacio Editorial.

Diana Marcela Murcia-Albanil *

Ramiro Ignacio Rodriguez-Beltran **

* Trabajadora social. Mg en Trabajo social. Mg. en Investigacion social interdisciplinaria. Estudiante de Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales. Investigadora y docente de la Fundacion Universitaria San Alfonso. Correo electronico: dimmurciaal@unal.edu.co.

** Sociologo. Mg. en Filosofia. Investigador y docente del programa de Trabajo Social de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca. Correo electronico: rirodriguez@ unicolmayor.edu.co.

Universidad del Valle. Recibido: 05/07/2018 Aprobado: 08/11/20181

ISSN: 0122-1213 ISSN-e: 2389-993X Doi: 10.25100/prts.v0i27.6637]

(1) Maria es nombre ficticio, utilizado en este articulo para el analisis.
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Author:Murcia-Albanil, Diana Marcela; Rodriguez-Beltran, Ramiro Ignacio
Publication:Prospectiva
Date:Jan 1, 2019
Words:5654
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