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Analisis del Itinerarium Egeriae I-II.

Resumen: El objetivo del presente trabajo es dar cuenta de los rasgos propios del llamado "latin vulgar" en la seccion inicial del Itinerarium Egeriae. Para ello se ofrecera en primer lugar una breve discusion acerca de la pertinencia del concepto de 'latin vulgar' y, posteriormente, una caracterizacion de la fuente, fecha aproximada de composicion, identidad de la autora y transmision del texto. Finalmente, el analisis propiamente linguistico del texto se llevara a cabo detectando las diferencias respecto de la norma clasica, propias de una koine occidental usada con fines comunicativos mas que estilisticos, y que prefiguran la fragmentacion linguistica de la Romania en una diversidad de dialectos neolatinos.

Palabras clave: Egeria; Itinerarium Egeriae; latin vulgar.

Abstract: The aim of this article is to give an account of those features pertaining to so-called "Vulgar Latin" which are present in the initial section of the Itinerarium Egeriae. To accomplish this, a brief discussion on the appropriateness of 'vulgar Latin' as a concept is presented, followed by a description of the source, the approximate date of composition, the identity of the author and the transmission of the text. Finally, the linguistic analysis focuses on those features not coincident with the classical norm, which were proper of a Western koine used for communicative rather than stylistic purposes, and which foreshadow the linguistic fragmentation of a Latin-speaking area into different neo-Latin dialects.

Key words: Egeria; Itinerarium Egeriae; Vulgar Latin.

Introduccion.

El estudio de las fuentes del latin vulgar siempre se ha constituido en ocasion de encuentro para, principalmente, latinistas, romanistas y especialistas de cada una de las lenguas neolatinas. Ello se debe a que, aun hoy, los datos hallados revelan tanto el uso vital y espontaneo que de la lengua hacian los latinohablantes (en cualquier grado que lo fueran), como la presencia inmarcesible de dichos usos, los cuales si bien con el tiempo devinieron atavicos, no dejaron de conservar toda su lozania, y pruebas de ello son, por poner el ejemplo mas cercano, las coincidencias estilisticas entre el texto de Egeria y el espanol actual. Una de estas fuentes es el Itinerarium Egeriae, objeto de numerosas ediciones y traducciones, no asi, empero, de analisis linguisticos. Este trabajo ofrece un comentario de aquellos rasgos linguisticos que han sido tradicionalmente considerados propios del latin vulgar, junto con una caracterizacion de la fuente y una breve disquisicion inicial respecto a tal concepto.

1. El concepto de 'latin vulgar'.

La definicion del 'latin vulgar' ha sido abordada desde multiples perspectivas, algunas de las cuales se resumen a continuacion para introducir, de manera muy sumaria, la discusion respecto a su mayor o menor grado de exactitud. Ya el mismo calificativo "vulgar" presenta la inconveniencia de enfatizar el habla inculta e, indirectamente, dar pabulo a interpretaciones biologistas de la lengua, segun las cuales el latin vulgar seria una "corrupcion" del latin clasico. Tratando de evitar este termino y su no deseada carga peyorativa se han propuesto diferentes denominaciones, entre ellas:

a) 'protorromance' o 'romance comun': al haber considerado el latin vulgar como una lengua aparte del latin clasico, olvidando la sustancial unidad existente entre ambos, se allano el camino para presentarlo como una primera etapa de las lenguas romances. La precariedad de toda periodizacion historica es particularmente desafortunada en esta concepcion, pues el latin vulgar constituia una realidad linguistica que acompano al pueblo romano desde muy temprano, como lo atestiguan las numerosas coincidencias entre el latin arcaico y el vulgar (monoptongacion de diptongos, relajamiento en la aspiracion de la glotal fricativa afona, degeminacion de consonantes dobles, etc.). El cotejo de obras como el Recueil de textes latins archaiques, de Ernout, con otras como A Chrestomathy of Vulgar Latin, de Muller y Taylor (que contiene textos tan tardios como la Ley Salica y aun mas) arroja no pocas coincidencias en cuanto a los fenomenos linguisticos alli presentes.

b) 'latin hablado': la oposicion lengua escrita -- lengua hablada no caracteriza suficientemente ni al latin vulgar ni al clasico, pues dentro de la lengua hablada se encuentra la oratoria forense, por ejemplo, y dentro de la escrita, los graffiti de Pompeya y las tabellae defixionum. Por lo demas, toda lengua natural es hablada en algun momento, es lengua materna de algun hablante, y cuando deja de serlo se convierte en puro codigo.

c) 'latin popular' (Volkslatein): Friedrich Diez lo definia como la lengua hablada en la epoca imperial por legionarios, comerciantes, colonos y funcionarios (Coseriu, 1954: 4). Se advierte inmediatamente que los grupos a los que hace referencia el romanista Diez son aquellos que llevaron el latin a todos los confines del imperio en sus diferentes etapas. La razon de ello es ligarlo de manera inmediata con las lenguas romances. Ahora bien, si la lengua que hablaban esos grupos era el latin popular, se sigue que el resto de la sociedad habria hablado otra lengua diferente. (Como se ve, el supuesto en que se basa esta concepcion, i.e. que habrian existido dos latines diferentes en su fonetica, morfosintaxis y vocabulario, es el mismo que subyace en la definicion de 'protorromance'). Esta distincion tuvo eco en su epoca, pero a la luz de la teoria linguistica actual se aprecia lo insostenible de esta posicion: si al interior de la sociedad se hablaban dos lenguas distintas, los hablantes deberian hacer uso de una koine para poder entenderse, la que a su vez seria el "autentico" latin popular, i.e. perteneciente al pueblo todo sin distincion de grupo social. Afina esta categorizacion diastratica se hallan los terminos sermo proletarius, plebeius, vulgaris, inconditus.

d) 'latin corriente' (Umgangssprache, sermo cotidianus, usualis): el mero termino "corriente" no define un periodo historico, un grupo de hablantes, ni una zona geografica (?en que relacion se hallaria con los barrios urbanos pobres, con la rusticitas o incluso con la peregrinitas?), sino solo una situacion comunicativa de relajamiento de la norma clasica. Se trata de una distincion diafasica que remite mas bien a elementos estilisticos para delimitar dos lenguas. Como han demostrado los estudios de sociolinguistica, un mismo hablante cambia de registro en diferentes situaciones, lo que permite subsumir diferentes variedades estilisticas dentro de una misma lengua enfatizando la predominante unidad del sistema, o quiza convendria hablar de un diasistema o polisistema en el que la diversidad alcanza al hablante mismo.

Quiza el principal problema al definir el latin vulgar no sea tanto lo limitado de los terminos propuestos, sino el tratar de dividir artificialmente una misma lengua en dos variedades (recurriendo a criterios diastraticos, diafasicos, u otros) al punto de llegar a considerarlas dos lenguas diferentes. El origen de esta situacion esta intimamente entrelazado con la periodizacion literaria. Al considerar en retrospectiva la literatura de los pueblos se advierten ciertos periodos de especial madurez de la lengua y de la literatura. Si se acepta que la literatura es, generalmente, reflejo de la sociedad en la que es producida, se sigue que aquella exige condiciones sociales favorables (ausencia de guerras, convulsiones sociales, etc.). En el caso de los latinos, esto ocurre en tiempos de Virgilio con la Pax Augusta y la prolongada asimilacion de la tradicion poetica (en sentido amplio) de los griegos, aunada a la riqueza que habia alcanzado el idioma en cuanto a sus recursos expresivos. Parece darse una suerte de autoconciencia linguistica, la cual llega a ser posible debido a que los autores de este periodo (clasico) de alguna manera "fijan" la lengua al haberla llevado a su "cuspide" (en realidad solo cristalizan la lengua, de manera admirable, en algunos de sus aspectos). Es por esto que no se suele hablar de dos periodos "clasicos" dentro de una misma literatura: la lengua debe evolucionar en su cadencia, vocabulario, sintaxis, y llegar a ser "otra" para que se produzca un nuevo periodo clasico.

Es asi como algunos autores empezaron a ser considerados autoridades de la lengua y la "Edad de Oro" del latin paso a constituir un modelo ante el que los demas autores (y sus estadios de lengua), tanto previos como posteriores, palidecian, y lo que habia sido una variedad de la lengua, una norma literaria, asumio la identidad de la lengua toda. El prestigio de aquella variedad literaria, adoptada como paradigma de la belleza y claridad que dicha lengua podia ofrecer, llevo a que se identificara el latin con el latin clasico. (De mas esta reiterar que todo esto se produjo tiempo despues, ya que ningun autor es "clasico" en vida, ni la lengua es "clasica', de oro ni de plata). Esta artificial escision de la lengua, por errada, es el origen del problema de la definicion del latin vulgar. El latin, la lengua viva del Latium, es la continuacion directa e ininterrumpida del latin arcaico, medio de comunicacion de los romanos antes, durante y despues del periodo clasico, lengua en cuyo seno nunca dejaron de generarse y descartarse formas iinguisticas provenientes de sociolectos, tecnolectos, lenguas regionales, extranjeras, etc. En su imperfeccion, las lenguas vivas son permeables, estan abiertas a prestamos, calcos, imitaciones y otros fenomenos.

"En la constitucion del concepto de 'latin vulgar' nos encontramos con las dificultades que se encuentran en la constitucion del concepto de 'lengua'" (Coseriu, 1954: 32). La exposicion de Coseriu es, a mi entender, bastante razonable y ponderada, por lo cual en lo que resta de este analisis me referire a ella en sus apartados mas relevantes.

Mas que un conjunto unitario, la lengua se considera en la actualidad como "suma de las historias de las formas y palabras que constituyen las lenguas mismas" (Coseriu, 1954: 15). Basandose en Bartoli, Coseriu explica la dicotomia latin clasico --latin vulgar en terminos de conservaciones e innovaciones de formas. El latin clasico habria ido reduciendo paulatinamente su numero de innovaciones (formas vivas, habladas), presentando un numero cada vez mayor de conservaciones (formas ausentes de la lengua hablada). En el latin clasico se verificaria la proporcion inversa, y la diferencia cronologica en las formas de ambas variedades se iria acentuando hasta que el latin clasico detuviera su evolucion, mientras que el latin vulgar seguiria desarrollandose bajo diferentes influencias hasta conformar cada uno de los dialectos neolatinos (Coseriu, 1954: 17). De lo anterior se deduce que si hubo una variedad de latin que surgio de otra, fue el latin clasico el que se aparto lentamente de la corriente viva de la lengua y no viceversa. Este torrente vivo del idioma no es otro que el latin vulgar, complejo sistema de isoglosas en permanente evolucion que, a diferencia del latin clasico, no se anquiloso, no se codifico.

Asi, habiendo aclarado el origen y real validez de la dicotomia latin clasico -latin vulgar, se puede despojar a este ultimo de su enojoso epiteto y considerarlo como el latin, la lengua de los latinos. En esta misma linea, puesto que la unica definicion de una lengua con alguna pretension de objetividad (y que no caiga en tautologias) es una descripcion de dicha lengua (y esta no es la ocasion indicada para hacer tal cosa), lo mas aconsejable seria hablar de "latin a secas". A pesar de ello, y atendiendo a la siempre necesaria brevedad de la exposicion, en este trabajo se usara el termino ya adoptado por la tradicion para evitar reiteradas e innecesarias aclaraciones respecto a su uso.

2. Caracterizacion de la fuente.

Al considerar el Itinerarium Egeriae como una fuente del latin vulgar debe entenderse que en ese texto se presentan fenomenos propios del latin vulgar, i.e. ausentes de la norma clasica, y no que la autora hubiese decidido conscientemente escribir su relato en latin vulgar por oposicion al latin clasico. Se trata de una fuente indirecta, como lo son, por lo demas, el resto de las "fuentes" del latin vulgar, quiza con la unica excepcion de las lenguas romances. Corresponde la obra al grupo de los escritos de autores cristianos. La lengua usada por los cristianos estaba casi necesariamente destinada a ser una lengua popular, accesible a las capas mas bajas (y mas numerosas) de la poblacion. El cristianismo como fenomeno social se dirigio de preferencia a estos grupos, pero no solo en su cuna meso-oriental, y, de ello da cuenta que en las grandes urbes cosmopolitas de la epoca (Antioquia, Efeso, Tesalonica, Corinto y, posteriormente, Atenas y Roma) la gran mayoria de sus conversos los hallara entre los esclavos, inmigrados y lumpen proletario urbano, y no entre la aristocracia grecorromana ni entre los habitantes del campo (los pagani). Para los cristianos, la belleza del lenguaje y la sofisticacion de la retorica pertenecian a la "vanidad mundana", mientras que el fin de las predicas (la conversion) permitia toda trasgresion gramatical, pues la nueva fe se revelaba al corazon de los humildes e ignorantes. Conocidas son las invectivas de Tertuliano en el sentido de que hasta el ultimo esclavo cristiano conoceria mejor que Platon la naturaleza y perfeccion de Dios. Solo posteriormente, con la conversion de algunos filosofos y otros elementos provenientes de circulos intelectuales, se empieza a producir la sintesis de la filosofia grecorromana con la nueva cosmovision, lo cual desembocara en los intentos apologeticos de una incipiente teologia. Sin embargo, la afluencia al latin de terminos comunes del griego (angelus, asceta, apostolus, ecclesia, martyr, etc.) y la especializacion de su uso, como sucedio tambien con vocablos latinos (hostia, communio, sanctus, oratio, etc.) habia comenzado desde temprana fecha, pues corrio pareja con el impetu evangelizador.

La lengua de Egeria revela una esmerada educacion, por lo que el termino "vulgar" resulta aqui doblemente inapropiado. Para Herrero, aun con todos sus fenomenos vulgares, "no puede decirse que el latin de la Peregrinatio sea un latin vulgar" (1963: 16) y Maraval lo caracteriza como de "coloration vulgaire, saveur classique" (1982: 54). Aunque en variable proporcion, esta es la doble naturaleza de la mayoria de las fuentes del llamado "latin vulgar", pues su condicion, como la de toda lengua viva, es heteroclita y esta compuesta de elementos conservadores e innovadores.

3. Identidad de la autora.

La editio princeps del Itinerarium debida a Gamurrini llevaba por titulo Sanctae Silviae Aquitanae peregrinatio ad Loca Sancta, pues lo cuidado de la lengua de la autora, la deferente acogida que altas autoridades (no solo eclesiasticas) le prodigaban en sus etapas y lo extenso de su viaje con el costo que ello suponia, le hicieron suponer que la autora era Santa Silvia, hermana de Rufino de Aquitania, alto funcionario en Constantinopla durante la epoca del emperador Teodosio, originario de la Provincia Gallaecia.

Con similar razonamiento se propusieron otras identidades relacionadas siempre con la corte de Bizancio, de lo cual se proporciona una clara exposicion en Maraval (1982: 16-27): E. Bouvy, proponiendo el nombre 'Eucheria', la identifico como la hija de Eucherius, tio materno de Teodosio; Gamurrini, al identificar posteriormente a Silvia no como hermana sino cunada de Rufino, la creyo oriunda de la Narbonense, en lo que fue secundado por K. Meister; C. Kohler penso que se trataba de la hija de Teodosio, Galla Placidia (abandonandose esta conjetura al contrastarla con la fecha de la peregrinacion); M. Ferotin, quien tambien la consideraba pariente del emperador, realizo una importante contribucion en este aspecto: el hallazgo de la "Epistula Beatissime Egerie laude", carta de Valerio, monje del Bierzo, a sus hermanos. En esta carta Valerio ensalza la virtud de la monja Egeria, a quien la flama de la devocion le permitiria superar su natural "feminae fragilitatis" y realizar un viaje por los santos y lejanos lugares. A pesar de lo anterior, Maraval 0982: 24) nota que el termino sorores como miembro de una comunidad monastica no se usaba aun en el siglo IV y que tanto las notables condiciones materiales de su viaje, como el recibimiento ofrecido por diversas autoridades, no parecen convenir a una monja. Tambien cita el uso de monachus en oposicion a laicus, mientras que en latin cristiano la oposicion habitual es laicus--clericus, y un argumento e silentio: la ausencia de referencias a una condicion monacal comun o un ideal comun. Ademas esta el que se desplace con absoluta libertad sin mostrar intenciones de volver a su convento despues de tres anos de ausencia, y que incluso mencione la posibilidad de continuar con sus viajes. Aunque no se trata de argumentos definitivos, Maraval no descarta que pudiera tratarse tan solo de una piadosa mujer de alcurnia, quiza relacionada con grupos de personas tendientes a adoptar la vida religiosa. Una posibilidad opuesta es la de que se trate no de una simple monja, sino de la abadesa de un convento (tal como lo propone Vossler, 1953, [seccion] 85); ello a partir del titulo de los manuscritos de San Marcial de Limoges: Itinerarium Egeriae abatissae.

Puede ser util al respecto clarificar que se quiere decir al usar el termino 'monja'. Si bien en el cristianismo preconstantiniano existia un ascetismo bastante libre, este estaba limitado a Egipto, Siria, Mesopotamia, Palestina y sus alrededores. Recien en la decada del 360 llego desde el oriente el monaquismo a las zonas latinas del imperio romano con el regreso de los obispos antiarrianos, quienes habian sido exiliados precisamente a las zonas a las que se hallaba restringida la actividad de los eremitas y santos del desierto. Estos obispos apreciaban la vida monastica y traian traducciones de la Vida de San Antonio. Jeronimo fundo grupos asceticos de matronas romanas en la decada del 380 y difundio la vida monastica en sus semi-legendarias vidas de santos. Si bien es cierto que para fines del siglo IV existian comunidades monasticas en Italia, Galia, Hispania y Africa del norte, estas estaban todavia muy lejos de lo que hoy conocemos como monasterios de una orden con sus correspondientes reglas. San Benito de Nursia, comunmente identificado como el padre del monacato occidental, nace en 480 y no viaja a Subiaco sino hasta el ano 500. Aun si nos remontamos a San Casiano (verdadero primer introductor del monacato en Europa occidental, pues no formo agrupaciones de caracter mas o menos libre, sino que lo hizo de acuerdo al sistematico reglamento contenido en el Asceticon de San Basilio), este recien llega a Marsella a fundar su monasterio el ano 415 (McGinn, 1987). Dadas las razones en contra de su condicion de monja mencionadas mas arriba, es probable que Egeria procediera de alguna familia de renombre, y quiza mas que una monja como la entendemos hoy dia, formara parte de una cofradia, lo que permitiria reconciliar su 'abandono del mundo' con las atenciones de que fue objeto en su viaje y los restantes argumentos proporcionados por Maraval.

4. Patria de la autora.

Al identificarla originalmente como hermana de Rufino, Gamurrini le asigno a Egeria la misma patria de aquel, es decir Aquitania, pero mas tarde se inclino por la Narbonense, en lo que fue seguido por K. Meister. Este ultimo cita en favor de su hipotesis, entre otros pasajes, una mencion al Rodano (Maraval, 1982: 19-23). Arce (1980: 26), por su parte, cita la carta de Valerio como irrefutable prueba de la patria espanola de Egeria, donde se la caracteriza como extremo occidui maris Oceani litore exorta, lo que se referiria a la Provincia Gallaecia, que en aquel entonces abarcaba una extension mucho mayor que la actual Galicia, lindando al este con la Tarraconensis y al sur con la Carthaginensis. La cuestion parece estar todavia abierta, pues ninguna de las pruebas es concluyente: la mencion al Rodano no implica que Egeria fuera natural de la Galia, y la referencia citada por Arce es aplicable (y se aplicaba) tanto a la Galia como a Galicia y a la peninsula de Bretana (Maraval, 1982: 19). Con todo, la idea de la patria espanola parece ser la que se ha impuesto en la mayoria de la bibliografia especializada.

5. Nombre de la autora.

La tradicion manuscrita de la carta de Valerio presenta cinco formas: Egeria, Eiheria, Echeria, Heteria y Etheria. Ademas, existen Aetheria, que no es mas que la forma diptongada de Etheria, y Geria, a partir de un Ingerarium Geriae donado al monasterio de San Salvador de Celanova por el obispo de Mondonedo (Diaz y Diaz, 1982: 328). El sitio de la "E-" inicial fue dejado en blanco para realizar posteriormente la ilustracion de una mayuscula posiblemente ornamental, lo cual, como es muy frecuente, no sucedio. Egeria es la unica forma presente en las dos familias de la carta. En el Codex Toletanus (testimonio de una de las familias de la carta de Valerio) aparece una vez Heieria. Echeria es una lectura dudosa de un manuscrito ya perdido. Heteria y Etheria aparecen en una sola familia: la primera es leida por Diaz y Diaz como Heieria, y la ultima forma seria una variante paleografica de Eiheria (que Maraval considera una transcripcion fonetica de Egeria, pero no explica por que la "e" inicial deba ser transcrita/[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]/). De Echeria proviene la forma Eucheria, postulada por Bouvy para identificar a la autora como la hija de Eucherius.

El nombre Egeria se ha impuesto a los demas dada la evidencia paleografica y ademas porque el titulo Itinerarium Egeriae aparece en los catalogos de manuscritos de la biblioteca de San Marcial de Limoges y en el Liber glossarum Ansileubi dictus. La unica opinion adversa era la del P. Ferotin, quien consideraba el nombre Egeria una reminiscencia de la ninfa clasica '[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], producto de algun copista erudito. Sin embargo, nombres no cristianos abundan en la epoca: Isidoro, Diodoro, Hermogenes, Diana, etc., y segun H. I. Marrou "l'onomastique proprement chretienne reste au Bas Empire un phenomene minoritaire" (cit. en Maraval 19). Quiza la prueba decisiva la ofrece la aparicion de una Egeria en una escritura del ano 889 del Archivo Capitular de Oviedo, geograficamente situada dentro de los limites de la que fue la Provincia Gallaecia (Arce, 1980: 20; Maraval, 1982: 18). Coincidentemente, se halla el nombre Egeria en un documento anterior en algunos anos al recien citado y al parecer inadvertido hasta ahora por los estudiosos del Itinerarium. Se trata del "Pacto Monastico de los monjes de San Pedro y San Pablo de Naruoba", del 28 de febrero de 818, localizado en el Archivo Historico Nacional. Clero. Samos. Legajo 794, documento inedito del reino de Asturias (misma zona de la Egeria citada por Arce y Maraval) presentado por Claudio Sanchez-Albornoz, en el que se lee: Ego Egeria et me sibe et mea ereditate quem trado et concedo, ut, manu mea, [cruz] feci et coram testibus confirmo (1970:166).

6. Fecha del viaje.

Tambien este tema ha sido objeto de polemica entre los estudiosos del Itinerarium, pues no todas las supuestas autoras fueron coetaneas, lo que hace variar la fecha del viaje. Una vez determinada la identidad de la autora, se hace innecesario refutar una por una las hipotesis aducidas en favor de otros personajes que no sean Egeria. El terminus a quo esta dado por el encuentro con Protogenes en 381, ano en que se le consagro como sucesor de Vito, obispo de Haran. El terminus ante quem lo senala la llegada a Haran nono k. Maias (23 de abril) tras la celebracion de la Pascua en Jerusalen, que segun los calculos de las fechas mencionadas por Egeria corresponde al 384. Tanto Arce (1980: 55) como Maraval (1982: 28) coinciden en senalar este lapso, 381-384, como los anos en que Egeria realizo su recorrido por tierras biblicas. (Una discusion detallada al respecto y una refutacion de cada una de las hipotesis en sentido contrario se hallan en Maraval, 1982: 27-39).

7. Transmision del texto.

Existe en la actualidad un solo manuscrito del Itinerarium, el descubierto en Arezzo por Gamurrini en 1884 (Codex Aretinus). En cuanto a la tradicion indirecta, se hallan algunos fragmentos publicados por el P. De Bruyne, la breve cita del Liber glossarum Ansileubi, los tres catalogos de manuscritos de la biblioteca de San Marcial de Limoges en los que aparece el titulo Itinerarium Egeriae abatissae y la carta de San Rosendo donando varios manuscritos al monasterio de Celanova, entre ellos el Ingerarium Geriae. (El extrano "ingerarium" surge de un error al leer como una "n" la "ti" y como una "g" la "n" con el segundo trazo seguramente mas largo de lo normal). La importancia de estos catalogos y la carta de San Rosendo esta en dar a conocer lo que es posiblemente el nombre original de la obra, pues el de "Peregrinatio" fue conjeturado por Gamurrini, quien bautizo la obra como Sanctae Silviae Aquitanae peregrinatio ad Loca Sancta, conservando posteriores ediciones tal denominacion. Asi, aun cuando no hay certeza respecto al titulo que Egeria haya dado a su escrito, parece mas prudente seguir en esto a los catalogos del s. XIII y la carta del s. X mencionados anteriormente y llamarlo Itinerarium Egeriae.

El Codex Aretinus esta mutilado al principio y al final, siendo especialmente relevante la perdida de la primera parte, pues dada la longitud del texto conservado y que corresponde solo al ultimo ano de Egeria en Medio Oriente, Maraval plantea la posibilidad de que Egeria haya escrito varios textos breves sucesivamente durante los tres anos de viajes en lugar de resumirlo todo en un solo escrito. Como es usual en no pocos de los temas mencionados, la existencia de mas relatos de viajes es por ahora una (sugerente) posibilidad abierta a la especulacion.

8. Ediciones del texto.

La edicion base de este trabajo es la de Franceschini que recoge las sugerencias de R. Weber, presente en la Serie Latina del Corpus Christianorum. A continuacion se enumeran las fuentes que, citando en todo o en parte, presentan el texto latino del Itinerarium Egeriae y junto a ellas se menciona la edicion de la que han tomado prestado el texto. Solo se mencionan aquellas a las que se ha tenido acceso.

Fuente:

Arce

Diaz y Diaz

Franceschini

Grandgent

Haadsma y Nuchelmans

Maraval

Vaananen

Editor:

E. Franceschini y R. Weber

W. Heraeus (4a edicion)

E. Franceschini y R. Weber

P. Geyer

H. Petre

H. Petre

O. Prinz

9. Analisis del texto.

En las citas al Itinerarium el primer numero indica el capitulo y el segundo, la linea. Las citas a Petrus Diaconus estan tomadas del aparato critico de Franceschini.

ITINERARIUM EGERIAE

I.

ostendebantur iuxta (1) Scripturas (2). Interea ambulantes peruenimus ad quendam locum, ubi se tamen (3) montes illi (4), inter quos ibamus, aperiebant (5) et faciebant (6) uallem infinitam, ingens (7), planissima et ualde pulchram, et trans uallem apparebat mons sanctus (8) Dei Syna. Hic autem (9) locus, ubi se montes aperiebant, iunctus est (10) cum eo loco, quo (11) sunt Memoriae concupiscentiae. In eo ergo loco (12) cum uenitur (13), ut tamen commonuerunt deductores (14) sancti illi (15), qui nobiscum erant, dicentes: "Consuetudo est, ut fiat hic oratio (16) ab his (17) qui ueniunt, quando (18) de (19) eo loco primitus (20) uidetur mons Dei": sicut et nos fecimus. Habebat (21) autem de eo loco ad montem Dei forsitan (22) quattuor milia (23) rotura (24) per ualle illa (25), quam dixi ingens (26).

II. Vallis autem ipsa (27) ingens est ualde (28), iacens subter latus montis Dei, quae habet forsitan, quantum (29) potuimus uidentes estimare (30) aut ipsi dicebant, in longo milia passos (31) forsitan sedecim, in lato autem quattuor milia esse (32) appellabant (33). Ipsam (34) ergo uallem nos trauersare (35) habebamus (36), ut possimus (37) montem ingredi. Haec est autem uallis ingens et planissima, in qua (38) filii Israhel commorati sunt his diebus (39), quod (40) sanctus Moyses ascendit in montem Domini et fuit ibi quadraginta diebus et quadraginta noctibus (41). Haec est autem uallis, in qua factus est uitulus, qui locus (42) usque in hodie (43) ostenditur: nato lapis grandis (44) ibi fixus stat (45) in ipso loco. Haec ergo uallis ipsa est, in cuius capite ille locus est, ubi sanctus Moyses, cum pasceret pecora soceri sui, iterum locutus est ei (46) Deus de tubo in igne (47). Et quoniam (48) nobis ita erat (49) iter, ut prius montem Dei ascenderemus, qui hinc paret, quia unde ueniebamus melior ascensus erat, et illinc denuo ad illud caput uallis descenderemus, id est (50) ubi rubus erat, quia melior descensus montis Dei (51) erat inde: itaque ergo hoc placuit ut, uisis omnibus quae desiderabamus, descendentes a monte Dei, ubi est rubus ueniremus (52) et inde totum (53) per mediam uallem ipsam, qua iacet in longo, rediremus ad iter cum hominibus Dei, qui nobis singula loca, quae scripta sunt, per ipsam uallem ostendebant, sicut et factum est. Nobis ergo euntibus ab eoloco, ubi uenientes a Faran feceramus orationem, iter sic fuit, ut per medium transuersaremus caput ipsius (54) uallis et sic plecaremus nos (55) ad montem Dei. Mons autem ipse per giro (56) quidem unus esse uidetur; intus autem quod (57) ingrederis (58), plures sunt, sed totum mons Dei appellatur; specialis autem ille, in cuius summitate est hic (59) locus, ubi (60) descendit maiestas Dei, sicut scriptum est, in medio illorum omnium est. Et cum hi omnes, qui per girum sunt, tam excelsi sint (61) quam nunquam me puto uidisse, tamen ipse ille (62) medianus (63), in quo descendit maiestas Dei, tanto altior esl omnibus illis ut, cum subissemus in illo (64), prorsus toti (65) iili (66) montes, quos excelsos uideramus, ita infra nos essent ac si (67) colliculi (68) permodici (69) essent, lllud sane satis (70) admirabile est et sine Dei gratia puto illud non esse ut, cum omnibus altior sit ille medianus (71), qui specialis Syna dicitur, id est in quo descendit maiestas Domini, tamen uideri non possit, nisi ad propriam (72) radicem illius ueneris, ante tamen quam eum subeas; nam posteaquam completo desiderio descenderis inde, et de contra illum uides, quod antequam subeas, facere non potest (73). Hoc autem, antequam perueniremus ad montem Dei, iam referentibus fratribus cognoueram, et postquam ibi (74) perueni, ita esse manifeste cognoui.

Recibido: 20.11.08--Aceptado: 15.01.09

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Sergio Gonzalez A.

P. Universidad Catolica de Santiago. Chile.

(1) iuxta: 'segun', 'de acuerdo a'. El significado clasico es 'junto a'. "Ne se trouve comine preposition qu'a partir de Caelius ... iuxta s'est employe egalement avec le sens de "conformement a" [cf. secundum], a basse epoque, et dans la langue de l'Eglise" (Ernout & Meillet, 1959, s.v.).

(2) Scripturas: originalmente solo 'el arte de escribir' o un texto cualquiera. Como es sabido, para el cristianismo los textos biblicos se convirtieron en "las escrituras" por excelencia.

(3) tamen: el sentido adversativo de la conjuncion se halla atenuado hasta el punto de que es posible no traducirla. Vaananen (1975, p. 320) propone un 'por lo demas' que si bien puede ser valido en otras ocasiones, en esta oracion resultaria ciertamente forzado, pues su valor es claramente ilativo.

(4) illi: el latin vulgar presenta un uso de los pronombres mucho mas frecuente que el latin clasico (Grandgent, 1970, [seccion] 59), lo cual obedece a un proceso de gramaticalizacion en curso.

(5) se aperiebant: por aperiebantur. La voz pasiva personal no es propia de la lengua popular, y en su valor medio adoptaba la forma reflexiva, la cual perdurara en romance (Vaananen, 1975, [seccion] 243, [seccion] 298; Grandgent, 1970, [seccion] 114).

(6) faciebant: en vias de gramaticalizarse, este verbo factotum o "para todos los menesteres" es caracteristico de la lengua popular (Hofmann, 1958, 5150).

(7) ingens: Vaananen (1975, [seccion] 233) plantea la tendencia de la lengua popular a ampliar el tema en -nt- al nominativo singular incluso en aquellas lenguas romanicas que conservaron la oposicion caso sujeto-caso regimen, e interpreta ingens como reaccion a dicha tendencia. Sin embargo, con ello no da cuenta del nominativo planissima. Tanto en la edicion de Prinz, como en (al menos) la segunda de Franceschini (1965) aparece planissima. A pesar de ello, Vaananen (1975, p. 320) usa en su comentario la forma planissimam, dando quiza por entendido que puede haber habido un error de tipo paleografico en la edicion de Prinz, y el trazo sobre la "-m" habria sido pasado por alto. Esto no es improbable, especialmente porque el acusativo aparece en la edicion de Geyer (adoptada por Herrero, 1963) y en la segunda de Franceschini (1965), y con ello se supondria que * ingentem, planissimam > ingens planissima(m). Ahora bien, tomando en cuenta lo dudoso de la puntuacion en los manuscritos, ingens podria ir reforzando a planissimam (nuevamente en acusativo) sin coma de por medio, tesis propuesta por Lofstedt (en Vaananen, 1975, p. 320) y apoyada por la forma "ingens, simillimam" (que el lee sin coma) presente en 19,28. Otros adjetivos en nominativo tambien adoptaron este uso preposicional-adverbial desde temprana fecha (aduersus, rursus, etc., cf. Ernout & Thomas, 1951, [seccion] 16). Una tercera posibilidad es considerar a ambos adjetivos como nominativos apositivos dada la debil relacion de dependencia de la aposicion, que se ve reforzada por el hecho de que "un nominativo por si solo podia equivaler a un predicado; asi Veneri sancta dea quiza significa propiamente EN HONOR DE VENUS [QUE ES] UNA SANTA DIOSA" (Bassols, 1945, [seccion] 35). (Contra esta posibilidad y reforzando la lectura del acusativo planissimam esta ualde pulchram).

(8) sanctus: originalmente el termino griego [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] se referia a una prohibicion de tipo religioso, aplicandose a lugares y cosas a modo de tabu linguistico. Debido a la ambivalencia de lo sagrado, llego a significar 'maldito', pero con la llegada del cristianismo fue[seccion] adoptado por judios y cristianos para expresar la idea de santidad (vid. Chantraine, 1990, s.v.), aparentemente a partir del hebreo [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], pasando con este significado al latino sanctus, el cual del sentido de 'consagrado, establecido, consolidado por un rito' adquirio el sentido moral de 'venerado, venerable, virtuoso' y, en el lenguaje de la Iglesia, 'santo'. "Mais, dans le latin classique, sanctus est encore loin de cette valeur morale; chez Ciceron et Virgile, sanctus est dans une periode de transition" (Emout & Meillet, 1959, s.v.). 'Sanctus' era originalmente participio de sancio, sanxi, sanctum (sancitum): 'ratificar una ley (o una maldicion) volviendola inviolable (o sagrada)', posteriormente 'castigar' (cf. esp. 'sancionar'). Ulp. Dig. 1,8,9: proprie dicimus sancta quae neque sacra neque profana sunt, sed sanctione quadam confirmata, ut leges sanctione sunt, quia sanctione quadam sunt subnixae. Quod enim sanctione quadam subnixum est, id sanctum est, etsi deo non sit consecratum (Forcellini, 1858-1875, s.v.). Por su parte, sacer se opone a profanum designando un estado que pertenece a la esfera de lo divino (lo no humano), y no se confunde con 'bueno' ni 'malo'.

(9) autem: valor ilativo, a veces muy atenuado y equivalente al griego [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII].

(10) iunctus est: en el sentido de est apud (locum). Perdio su caracter pasivo al dejar de ser un participio ('juntado') de iungo y paso a ser un adjetivo, es decir, tiene un valor atributivo (locus est iunctus ...).

(11) quo: esta forma es posible, aunque quiza es mas frecuente ubi, o in quo. En todo caso, la neutralizacion de ubi y quo ya habia merecido la censura del gramatico Caper: haec uia quo ducit dicemus, non 'ubi' (Haadsma & Nuchelmans, 1963, [seccion] 54b).

(12) in eo loco: por in eum locum o huc, pues uenitur es verbo de movimiento. "En la Peregrinatio el uso de in + ablativo en vez de acusativo es tres veces mas frecuente que el uso de in + acusativo" (Grandgent 1970, [seccion] 96), indicio de la progresiva neutralizacion del acusativo y el ablativo.

(13) uenitur: quiza seria mas correcto peruenimus.

(14) deductores: por itineris duces. El significado clasico de deduco es "tirer de haut en bas", "faire descendre, baisser" (Ernout & Meillet, 1959, s.v.). En el Oxford Latin Dictionary, 'escort', ceremonialmente, por ejemplo, a un candidato (Glare, 1982).

(15) illi: igual que el anterior illi, explicita el antecedente del relativo. Este pasaje demuestra el abandono de su valor deictico por uno endoforico: illi, qui.

(16) oratio: el significado clasico era el de una peticion. Proviene de oro (rogar, suplicar, pronunciar una formula ritual, sea religiosa o juridica). Significaba tambien 'lenguaje', especialmente aquel bellamente articulado, la 'elocuencia', el 'estilo literario', de donde 'discurso' en oposicion a sermo, el lenguaje sin arte (Ernout & Meillet 1959, s.v. oratio). Posteriormente, un cambio semantico llevo a que su uso se fuera restringiendo cada vez mas al ambito eclesiastico cristiano.

(17) ab his: el pronombre periclitado is, mencionado por Vaananen como el mas debil de todos (1975, [seccion] 270), es reemplazado aqui por la forma correspondiente de hic. Este ultimo es propiamente un deictico, es decir, se usa para un referente inserto en el espacio-tiempo, lo que no es el caso de is. Este es comunmente anaforico (aunque aqui parece mas bien cataforico, pues su referente, qui veniunt, le sigue en lugar de antecederlo), es decir, intratextual, como lo demuestra la propia construccion his qui.

(18) quando: conjuncion clasica, pero poco frecuente, que sustituyo a curo (Grandgent, 1970, [seccion] 14). En su Syntaxe latine, Ernout (1951) la considera equivalente a quoniam, ambas originalmente temporales y que adquieren con posterioridad un sentido causal (como en esp. la locucion "desde el momento que"). Ocho anos mas tarde, en el Dictionnaire etymologique de la langue latine Ernout & Meillet (1959, s.v.) afirman que el latin clasico ya empleaba quando con valor causal, pero se anade que en la lengua familiar esta distincion se fue atenuando (cf. la traduccion de Herrero (1963) "puesto que").

(19) de: por ab o ex. El significado clasico era 'desde arriba hacia abajo' (vid. Grandgent, 1970, [seccion] 14, [seccion] 77). Petr. Diac. Z.2: I, 1, 5: A loco autem unde uidetur usque ad montem Syna ...

(20) primitus: "Les formes simples [de los adverbios] sont souvent doublees de formes allongees: ou meme remplacees par elles" (Ernout, 1954, p. 205).

(21) habebat: en el latin tardio se da este uso impersonai de habere con un acusativo de objeto (Vaananen, 1975, [seccion] 296).

(22) forsitan: en latin clasico posiblemente circa. Forsitan < fors + sit + an. La aglutinacion de elementos funcionales es caracteristica del latin vulgar (demagis, derepente, abante, deinante, etc.).

(23) milia: simplificacion de "-11-" tras vocal larga (mallo > malo: cf. Grandgent, 1970, [seccion] 161).

(24) totum: acusativo adverbial, 'en total'. El acusativo de relacion, fijado en forma adverbial, estaba representado en latin clasico por adjelivos neutros de cantidad como, multum, nimium, etc. (Ernout & Thomas, 1951, [seccion] 37).

(25) per ualle illa: lo usual en el regimen de las preposiciones es que el acusativo reemplace al ablativo, lo que puede llevar a casos de ultracorreccion (cf. supra 'in eo loco'). Haadsma y Nuchelmans (1963, p. 108) postulan como segunda posibilidad un error del copista al pasar por alto la abreviacion de la "-m" en ambas palabras. Aunque posibler este argumento me parece el mas debil y creo preferible intentar explicar el texto a partir de las formas conservadas (a diferencia de planissimam, forma si atestiguada en algunos manuscritos, vid. supra). Petr. Diac. Z.2: I, I, 5: per uallem ipsam.

(26) quam dixi ingens: Vaananen considera quam dixi como una disyuncion que relacionaria ualle illa con ingens (1975, [seccion] 343), es decir, se trataria de una aposicion sin dependencia sintactica con su antecedente, por lo cual estaria en nominativo (vid. supra 'ingens'). El problema de esta interpretacion es que hace depender a ingens directamente de ualle en lugar de reconocerlo dentro de la oracion de relativo encabezada por quam. Asi dixi en el sentido de appellaui tendria un regimen de doble acusativo, en el que ingens seria el atributo de quam y con el dixi de por medio se atenuaria la concordancia con el antecedente, situacion similar a la descrita por Vaananen, ya que el atributo del complemento directo esta en cierta manera en aposicion a este.

(27) ipsa: el articulo en cuanto determinante que acompana obligatoriamente al sustantivo no es latino sino romanico, pero habia usos debilitados de deicticos que preanuncian el articulo, siendo los mas comunes ille e ipse (Emout & Thomas, 1951, [seccion] 218). Este lleva a Vaananen (1975, p. 321) a considerar ipsa un "articuloide", lo que es posible, pero no hay que descartar totalmente que retenga algo, si no bastante, de su valor anaforico. En este ultimo sentido aparece en cartas leonesas y castellanas: San Vicente, 14, 5, 950, uindo adque concedo in ipsa uilla, terras, pomares ... En documentos catalanes incluso sustituye al pronombre anaforico is: San Cugat, 214, 12, 988 (orig.), ... et nos et successores nostri, et non liceat nobis nec ipsis ... (ambas en Bastardas, 1953, [seccion] 30).

(28) ualde: forma sincopada de ualide por perdida de la vocal postonica. Este fenomeno, muy extendido, se halla acentuado por su ubicacion entre liquida y oclusiva, y se encuentra consignado, por ejemplo, en el Appendix Probi, 53, calida non calda (Grandgent, 1970). Por otra parte, se trata de una forma ya incorporada al latin clasico y que demuestra la distancia respecto a la pronunciacion ortografica que caracteriza a la lengua hablada (Vaananen, 1975, [seccion] 66).

(29) quantum: en latin clasico seria mas frecuente hallar ut.

(30) estimare: por aestimare. Esta monoptongacion sucede desde temprana fecha, y produjo una/[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]/(cuya abertura la distinguia de la /e:/ "clasica"). Cf. Emilio por Aemilio (Vaananen, 1959, p. 23).

(31) passos: Vaananen (1975, p. 321) solo senala que en latin vulgar los sustantivos de la cuarta declinacion, con tema en -u-, como passus, se declinan crecientemente como si fueran de la segunda, con tema en -o-, pero pasa por alto el abandono del genitivo de masa, usado entre otras cosas para indicar las dimensiones de un objeto (por ejemplo, Cato. Agr. 18,5: trabecularn pedum XXII, en Bassols, 1945, [seccion] 105a), bien advertido, sin embargo, por Haadsma & Nuchelmans (19)63, p. 108). Cf. Petr. Diac. Z.2: I, I, 5: quadtuor miliapassuum.

(32) esse: este uso no es congruente con el habebat impersonal (vid. supra).

(33) appellabant: un cambio semantico por debilitamiento lleva a que el significado clasico 'llamar' sea sustituido por 'nombrar, designar', y muy raramente, como aqui, 'decir'.

(34) ipsam: por eam. Vid. supra. (Grandgent, 1970, [seccion] 62).

(35) trauersare: evolucion de la forma clasica transuersare tras la asimilacion regresiva del grupo consonantico (* transdo > trado). De escasa aparicion en latin, el verbo trauersare presenta aqui un cambio semantico, pues su significado era "to pass across one from side to side" (Glare, 1982). Forcellini (1858-1875, s.v.) lo presenta como "Verbum transitiv, admodum dubiae lectionis". Mas correcto en latin clasico seda transire, y asi lo presenta, por ejemplo, el Glosario de Reichenau, 53, en la edicion de Haadsma & Nuchelmans (1963, p. 127). De hecho, frente a sus dos apariciones (transuersare 2,25 y trauersare 2,5), hay dieciocho de transeo.

(36) habebamus: por debebamus. El futuro latino presentaba caracteristicas que lo hacian muy proclive a sufrir procesos de simplificacion: la confusion de amauit con amabit (por equivalencia acustica de la labiovelar y la bilabial), el sincretismo de formas como dicam (futuro de indicativo y presente de subjuntivo) y la confusion de legis, legit con leges, leget (debida a una tendencia a la apertura en silaba final atona, atestiguada desde temprana fecha, y que preanuncia el paso de un sistema cuantitativo a uno cualitativo, en el que la/i/y la/e:/tonicas se neutralizaran en/e/). Por otra parte, el latin carecia de un potencial y usaba varias construcciones perifrasticas (tanto para el futuro propiamente como para el potencial), de las cuales la que predominara sera precisamente habere con infinitivo (Grandgent, 1970, [seccion] 127), que posteriormente adoptara un valor deontico (debere dicere), y que al invertir su orden dara origen al futuro y al potencial romanicos (Grandgent, 1970, [seccion] 129).

(37) ut possimus: en latin clasico la clausula subordinada final exige subjuntivo: ut Possemus.

(38) in qua: (posiblemente) en latin clasico seria ubi. La confusion se debe a la neutralizacion de la oposicion dinamico--estatico.

(39) bis diebus: la forma canonica seria hos dies, ya que a la pregunta quamdiu, 'por cuanto tiempo', el latin clasico usa el acusativo solo o con per, mas raramente el ablativo. La diferencia esta entre un verbo de estado c. acc. (regnauit) y uno de accion c. abl. (ceperunt) (Ernout & Thomas, 1951, [seccion] 133).

(40) quod: segun Vaananen (1975, [seccion] 379), quod se habria convertido en particula temporal en el siglo I d.C. Muchas otras preposiciones, conjunciones y adverbios se perdieron por sustitucion (Grandgent, 1970, [seccion] 14). En latin clasico probablemente seria cum, ubi o quando.

(41) quadraginta diebus et quadraginta nnctibus: al igual que his diebus, hay un ablativo por acusativo debido a la concurrencia del ablativo y acusativo de duracion. Haadsma & Nuchelmans (1963, p. 109), identifican este uso del ablativo como perteneciente al latin tardio.

(42) qui locus: Diaz y Diaz (1950, p. 82) anota que el uso de oraciones de relativo con consiguiente es uno de los sistemas expresivos de Egeria.

(43) usque in hodie: en latin clasico hodie etiam, usque adhuc, etiam nunc. La autora usa el adverbio con regimen preposicional corno si fuera in hoc die. Segun Vaananen, este seria un in adventicio sacado de la construccion usque in + nombre de lugar (1975, p. 321).

(44) grandis: la neutralizacion abstracto - concreto produce un cambio semantico por el cual esta forma sustituye a la clasica magnus debido a su caracter mas concreto y, ademas, por su semejanza fonica con crassus y grossus. En el Itinerarium aparece 20 veces frente a 4 de magnus, de las cuales 3 en la locucion taro magnus (Vaananen, 1975, [seccion] 155).

(45) stat: confundido con esse, segun senala Ernout (1954, p. 214) al confrontar este pasaje (2,11) con otro (5,15/16): nato in eo loco fixus est usque in hodie lapis grandis, donde se habla de la misma piedra. La ampliacion del sentido de stare (estar de pie, o inmovil) es frecuente en baja epoca (Vaananen, 1975, [seccion] 208).

(46) ei: el anacoluto, en general, es propio de la oralidad (ocurriendo de nuevo en la siguiente oracion), pero en otros pasajes se manifiesta la intencion de Egeria al pergenar su relato: transmitir y, en lo posible, incentivar a sus sorores a emprender el camino de la peregrinacion. Ellas son las destinatarias finales de su vivida descripcion del viaje, en el que la intencion dialogica desdena a vetes la pureza sintactica.

(47) de tubo in igne: Grandgent menciona el excesivo uso de las preposiciones en el habla popular, lo que habria contribuido a debilitar el uso de los casos (1970, [seccion] 92), claro ejemplo del paso de un esquema sintetico a uno analitico. Quiza se trate de un de por ah o ex (vid. supra). Literalmente, "desde lo alto del arbusto en fuego" (= ?en llamas?) o "desde lo alto del arbusto en el fuego". La distincion no parece tan relevante, aunque lo que hace dudar del correcto uso de las preposiciones es el in tubo de igne de Petr. Diac. Z.4: 11, 2, 6, donde quiza el de igne designe la materia, rasgo del latin vulgar que concurre con el calificativo desde temprano, en cuyo caso la forma clasica seria de tubo igneo (vid. Vaananen, 1975, [seccion] 364).

(48) quoniam: originalmente una conjuncion con sentido temporal, "a basse epoque, comine 'quia', introduit una proposition completive" (Ernout & Meillet, 1959, s.v.), donde se la supone una forma de 'quom' reforzada en la lengua hablada. Vid. supra. quando). Mohrmann la caracteriza como "vulgaire et biblique" (1965, p. 394).

(49) ita erat: segun Vaananen ( 1975, p. 321 ) el uso de adverbios de modo con el verbo esse procederia de la lengua familiar, y cita un aeque est de la "Cena Trimalchionis". No logro entender la necesidad de tal afirmacion, a no ser que se refiriera a la vaguedad de un ita que careciera de un referente en el texto, pero este no es el caso aqui, ya que se trata de una estructura consecutiva "subordinada" con el ut inmediato. Quiza lo que Vaananen comenta seria una innecesaria redundancia en la expresion que hubiera evitado con una oracion causal.

(50) id est: Mohrmann opone el uso de hoc est, cultivado y literario, al de id est, propio de la lengua corriente y mas bien popular, consignando 130 apariciones de id est frente a tan solo 4 de hoc est (1965, p. 392).

(51) montis Dei: mas que un genitivo explicativo de descensus, parece tratarse de la contaminacion co nel giro de + ablativo del bajo latin que indica el punto de partida espacial, y que se asemeja al genitivo de tiempo, que precisamente indicaba un punto de partida temporal (Emout & Thomas, 1951, [seccion] 55.3), por lo que mas clasico seria descensus de monte Dei.

(52) ueniremus ubi: en casi todas las ediciones a las que he tenido acceso ubi est rubus es relativa explicativa y va entre comas. La unica excepcion es la de Franceschini & Weber (1965), donde la coma va despues y no antes de ueniremus, es decir, habria que suponer [ad locum] ubi est rubus ueniremus (siguiendo la puntuacion alemana, de todas maneras habria que colocar ubi est rubus entre comas como subordinada). La confusion entre ubi y quo, el acusativo de movimiento y el ablativo de reposo, aparecen ya en Plauto (Ernout & Thomas, 1951, [seccion] 134). Cf. mas adelante en 8,14 uadent (sc. -unt) ibi.

(53) totum: si fuera totam se podria entender 'por toda la mitad del valle' haciendo una analogia con estructuras del tipo in medio mari. Ahora bien, se podria suponer totum [iter] per mediam uallem, interpretando totum iter como semper aunando la totalidad espacial con la temporal.

(54) ipsius: uso de ipse como articulo definido o "articuloide" (vid. Grandgent, 1970, [seccion] 68).

(55) plecaremus nos: la forma clasica es plicare ('doblar, plegar'). Haadsma & Nuchelmans (1963, p. 109), senalan como origen de plecare una formacion analogica del tipo corrigo > corregere antes que el cambio [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] en silaba tonica, ya que este seria el unico ejemplo de esta evolucion fonetica en el Itinerarium. Esta explicacion, sin embargo, no deberia excluir totalmente la segunda posibilidad, ya que la evolucion fonica entendida como tendencia mas que como ley uniforme no solo puede abarcar amplios periodos de tiempo, sino verse afectada por otro tipo de factores (presencia de otros fenomenos foneticos al interior de la palabra, posibles homonimias, etc.), llegando a presentarse variantes de una misma palabra al interior de un mismo texto, como aqui etate 3,31 y aetate 5,59, transuersare 2,25 y trauersare 2,5, o la confusion totus-omnis dentro de una misma oracion (Cf. Menendez, 1970, pp. 11-32). En cuanto al uso de voz media con verbos de movimiento, Diaz y Diaz (1950, p. 83) lo senala como romanico, y su razon estilistica estaria en ofrecer "una mayor acentuacion de la personalidad y la prestacion de funcion animizadora al verbo". Paralelamente, Grandgent (1970, [seccion] 10) invoca una extension de significado para se plicare, con lo que equivaldria a "ir", aunque el mas literal "llegarse a" pareciera mas adecuado en esta oracion (vid. (se) applicare Vaananen, 1975, [seccion] 208). Este cambio semantico es el origen de plicare > llegar en el latin hispanico.

(56) per giro: durante el paso de un sistema sintetico a uno analitico, la confusion en el uso de preposiciones provocada por la debilitacion de las silabas finales y la (ocasional) cercania en cuanto al sentido hacen no solo que el acusativo se generalice a expensas del ablativo, sino que en ocasiones este ocupe el lugar de aquel junto a ante, apud, propter, ob y per (Emout & Thomas, 1951, [seccion] 144). Grandgent contabiliza 21 casos mas de per + abl. en el Itinerarium (1970, [seccion] 96). El termino griego [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] ('circulo, vuelta') fue adoptado por los domadores de caballos y usado metaforicamente por los poetas en lugar de circulus, excluido del hexametro. De ahi gyro, gyrare, regyro y expresiones adverbiales como per gyrum, in gyro (Ernout & Meillet, 1959, s.v. gyro), e incluso per gyro, que a veces funcionaban como preposiciones (Grandgent, 1970, [seccion] 48).

(57) quod: temporal, ut supra.

(58) ingrederis: este uso de una segunda persona singular en lugar de una tercera singular, mas impersonal, es propio de la lengua hablada. Al abandonar el uso de la primera persona plural para la narracion, la autora pasa a dirigirse a una segunda persona singular que no es un 'vosotras' o 'ustedes' que aludiera a las dominae uenerabiles sorores (3,55), destinatarias de su obra, sino un 'tu' que trasunta una situacion comunicativa propia de la oralidad y que, al singularizar al interlocutor, acentua una dimension afectiva del discurso que se prolonga en las formas ueneris, subeas (dos veces), descenderis y un potes que aparece en Geyer y en la editio prior de Gamurrini (vid. infra). (En un articulo que no he podido hallar, L. Spitzer niega la influencia de la lengua oral en el estilo de Egeria, atribuyendolo a un estilo epico latente en el latin vulgar y de amplio uso en las narraciones medievales (Maraval, 1982, p. 52)).

(59) hic: la confusion en el uso de hic, ille e iste es muy extendida en el latin vulgar (Grandgent, 1970, [seccion] 63). Vid. infra Et cum hi omnes ...

(60) ubi: esta forma, o la tambien clasica in quo (vid. infra in quo descendit maiestas Dei e in quo descendit maiestas Domini), conviene si la autora quiso decir "en el que" (traduccion de Arce, 1970). Si, por el contrario, hubiera querido indicar direccion, como en la traduccion de Herrero (1963) ("a la [cumbre] que"), seria mas clasico un quo adverbial o un ad/in quem. Esta opcion no parece probable a no ser que se supusiera un quo adverbial reforzado por la preposicion in (en lugar de ad/in).

(61) sint: la lectura sunt del Codex Aretinus es propia del latin vulgar, pues el cum concesivo exige subjuntivo (Ernout & Thomas, 1951, [seccion] 350).

(62) ipse ille: la combinacion de demostrativos es propia del habla popular (Haadsma & Nuchelmans, 1963, [seccion] 66b).

(63) medianus: por medius. Medianus es termino postclasico (Ernout & Meillet, 1959, s.v. medius) formado, segun Haadsma y Nuchelmans (1963, p. 109), por analogia con altanus (< altus), subitanus (< subitus) y certanus (< certus). Desconozco la fuente de este ultimo adjetivo: Forcellini presenta un sttbitanetts (1858-1875, s.v.), y en cuanto a * certanus solo lo he hallado en Ernout & Meillet (1959, s.v. certus) como forma hipotetica.

(64) in illo: ablativo por acusativo (Grandgent, 1970, [seccion] 96). Vid. infra la forma correcta eum subeas.

(65) toti: totus remite a la totalidad, el conjunto de algo (totas noctes, 'las noches enteras'), mientras que omnis refiere a una nocion cuantitativa y numerica (omnes noctes, 'todas y cada una de las noches'). En un proceso de neutralizacion semantica, totus empieza a ocupar el lugar de omnis ya en el latin antiguo (Vaananen, 1975, [seccion] 290), constatandose esta fluctuacion de manera evidente en que al interior de esta misma oracion aparece omnis usado de manera correcta (in medium illorum omnium est). Cf. Petr. Diac. Z.8: II, 6, 30: prorsus omnes illi montes.

(66) illi: Grandgent (1970, [seccion] 68) considera este illi como un articulo, lo que es posible pero no necesariamente la unica interpretacion, pues un valor deictico es tambien posible aqui.

(67) ae si: Grandgent (1970, [seccion] 83) y Vaananen (1975, p. 321) coinciden en hacerlo equivalente a quasi. Este grupo se habria distanciado de las locuciones de las que formaba parte -(aeque, proinde) ac si- convirtiendose en una conjuncion autonoma equivalente a quasi (Ernout & Thomas, 1951, [seccion] 381).

(68) colliculi: el diminutivo es considerado impropio ya en la epoca clasica, pues supuestamente "afeminaria" el estilo, sin embargo su uso era muy frecuente, incluso en las cartas de Ciceron (1, 8, 3, Tulliola, deliciolae nostrae, tuum munusculum flagitat).

(69) permodici: de modicus (moderado, modesto, modico). Junto con minutus, pissinus y otros va desplazando a paruus. Aparece reforzado por per y a su vez modifica al diminutivo colliculi, evidenciando un uso de la reiteracion muy comun en el habla popular.

(70) sane satis: el significado clasico de satis es 'suficiente', pero en el latin tardio adquiere el valor intensivo de 'muy' (Ernout & Meillet, 1959, s.v.). Debido al especial desgaste que sufrian las palabras accesorias, el habla popular recurria a su acumulacion para lograr efectos intensivos (Vaananen, 1975, [seccion] 203; Grandgent, 1970, [seccion] 74). Vid. infra de contra.

(71) ille medianus: Diaz y Diaz (1950, p. 83) nota que este ille no es un articulo, sino un demostrativo de uso frecuente en contraposicion.

(72) prapriam ... illius: uso pleonastico de propriam e illius caracteristico del habla popular.

(73) lacere non potest: dado que potest tiene aqui el sentido de "es posible", la autora usa facere en sentido absoluto en lugar del clasico fieri.

(74) ibi perueni: en latin clasico ibi indica la ubicacion, pero en este caso, al ir acompanado de un verbo de movimiento indicando direccion, deberia hallarse illuc.

Correspondencia: Sergio Gonzales A. (sgonzalez@post.com) Licenciado en Letras, Magister en Estudios Clasicos, D.E.A. y Doctor (c) en Filologia Hispanica. Profesor de la Facultad de Letras de la P. Universidad Catolica de Santiago, Chile.
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Title Annotation:BYZANTINA GRAECIA
Author:Gonzalez A., Sergio
Publication:Byzantion Nea Hellas
Date:Jan 1, 2009
Words:10881
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