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Altruismo y misericordia.

Resumen: Los estudios sobre altruismo han producido en los ultimos 20 anos numerosas Investigaciones que tratan de conocer mejor la conducta humana, considerada frecuentemente como algo enigmatico. La teologia aplicada a entender el amor al projimo puede servirse provechosamente de este tipo de Investigacion para actualizar su metodo propio. Este articulo trata de ofrecer una revision sistematica de los ensayos y articulos publicados desde 2010 para responder a las cuestiones pendientes en el estudio cientifico del altruismo que son mas relevantes para la teologia cristiana. Las conclusiones subrayaran el impacto que estos estudios tienen para una teologia del amor en dialogo con las humanidades y las ciencias.

Palabras clave: Altruismo, Caridad, Antropologia.

Abstract: <<Altruism studies>>, as a sub-discipline has produced In the last 20 years a considerable amount of research In the attempt to better know that human behavior, often seen as <<enigmatic>>. Theology applied to understand neighbor's love can make good use of such research In order to update Its own approach. The present paper tries to offer a systematic review of essays and articles published since 2010 In order to answer central questions still looming In the scientific study of altruism and of great Importance for Christian anthropology. Concluding remarks will make the point on the impact that these series of studies has for a theology of love engaged on Interdisciplinary dialogue with humanities and sciences.

Keywords: Altruism, Charity, Anthropology.

Altruism and Mercy

Una primera impresion puede hacernos pensar que los dos terminos o ideas de nuestro titulo pertenecen a mundos diferentes (1). El campo semantico del <<altruismo>> se situa mas bien en la tradicion humanista, y --mas recientemente- se asocia al tratamiento cientifico de la bondad y la generosidad, algo que incluso se extiende a otras especies animales. Por otro lado el campo de la <<misericordia>> esta lleno de connotaciones biblicas, religiosas o, al menos, <<espirituales>> en sentido amplio. Es posible que los dos conceptos se refieran a actitudes parecidas pero, en el fondo, se trata de dos mundos, de dos culturas diversas y distantes, a veces en competencia por apropiarse la lectura mas acertada o conveniente de lo mejor en los seres humanos. Probablemente la tradicion de la antropologia filosofica represente una instancia intermedia que ayude a mediar entre ambos ambitos disciplinares, aunque a menudo tambien esta ultima se ve desplazada y cuestionada por las posiciones cientificas.

Las lenguas modernas estan repletas de palabras que expresan los comportamientos mas positivos en las personas y, ciertamente, a menudo se sobreponen. Cabria pensar que es un buen indicio cuando una lengua o tradicion cultural conserva muchos terminos cargados de matices distintos a la hora de referirse a las dimensiones mas positivas, a las actitudes mas constructivas hacia los demas. Hablamos de <<amor>> en un sentido muy amplio y que podria abarcar muchas realidades y experiencias. A menudo la reflexion teologica ha sentido la necesidad de distinguir y ha acunado terminos o ha recurrido a expresiones tecnicas, como eros, agape y philia, para enriquecer el campo semantico y aclarar mejor una experiencia muy polivalente, y que, al final, vuelve las palabras que intentan expresarla polisemicas. La misma idea de <<caridad>> se aplica a una virtud que describe el amor a Dios y al projimo y que tiene categoria teologica, es decir, se asocia a la gracia de Dios. Sin embargo, en su articulacion empirica, en el modo de actuarse, resulta dificil--quizas imposible--distinguir cuando un gesto heroico de ayuda a otros es un acto caritativo, o bien se trata de una expresion de altruismo que sigue dinamicas antropologicas--e incluso, biologicas--propias.

Desde nuestro punto de vista nos encontramos mas bien ante convenciones y palabras que se asocian a codigos de comunicacion diversos aunque, en realidad, hablan de lo mismo: de la capacidad humana de hacer el bien a los demas, de compasion o de empatia--un termino hoy de moda y, a veces, abusado-actitudes positivas o de ayuda, como quiera decirse, pero que, en definitiva, todos entendemos que se trata de lo contrario al comportamiento egoista e individualista, cerrado sobre si mismo o insensible ante las necesidades y sufrimiento de los demas. Desde nuestro punto de vista, y esto implica ya una apuesta, seria poco acertado, en una perspectiva de unidad de la persona, tratar de separar o distinguir entre lo <<especificamente cristiano>> y lo que expresa una mentalidad humanista o un interes cientifico por comprender el conjunto de la naturaleza humana.

Ciertamente las indicaciones apenas ofrecidas pueden contener ya un cierto sesgo teologico y deberian ser mas bien objeto de examen critico, tras analizar en profundidad el fenomeno planteado. Esta claro que en ese analisis anida ya una vision en clave de <<encarnacion>>, en el sentido de imposible escision entre la esfera natural y la sobrenatural, y tambien una voluntad de sintesis y de encuentro, y menos de contraste entre lo divino y lo humano, entre gracia y naturaleza. Las opciones son inevitables en teologia pero deben ser justificadas en todo caso, a partir de los datos que podemos recoger y del analisis de los signos de los tiempos, o de las exigencias coyunturales.

El papa Francisco habla mucho de misericordia; en la mayoria de las ocasiones se refiere a Dios y describe su actitud o su manifestacion mas significativa. Pero no descuida el Papa la referencia horizontal y su aplicacion al comportamiento humano en el ambito de sus relaciones. La reciente <<Bula de convocacion del jubileo extraordinario de la misericordia>> Misericordiae vultiis, se refiere en el parrafo 15 a las tradicionales <<obras de misericordia>>, tanto corporales como espirituales. Se ofrecen como concreciones de la vocacion cristiana al amor hacia los mas necesitados en las distintas dimensiones que se puede manifestar su precariedad (2). Esta claro en la vision del Papa que la misericordia divina queda esteril si no se prolonga en la practica de las obras de misericordia por parte de los creyentes. En la inmensa mayoria, dichas <<obras de misericordia>> pueden ser descritas tambien como <<gestos altruistas>>, aunque en esos terminos parecen perder la intensidad cristiana que poseen desde siempre, vamos, que acaban secularizandose.

Conviene reconocer los riesgos de un desplazamiento semantico que podria desproveer ciertos gestos y experiencias del sentido cristiano y, por consiguiente, de la referencia trascendente. Cuando se es consciente de dicho riesgo, se puede salir al encuentro de las descripciones y apropiaciones que hacen los 2 distintos ambientes culturales de aquello que es mas profundamente humano. La fe debe siempre reivindicar la referencia de las experiencias excelsas del amor a Dios mismo, quien es origen y fundamento de toda forma de amor ordenada.

Lo que nos proponemos en este articulo es un ejercicio de dialogo interdisciplinar como base de una teologia mas abierta, mas <<en salida>>, y, por tanto, menos auto-referencial, a la que tanto nos invita el papa Francisco. Salida en busca de nuevos lugares teologicos y de datos e indicios que nos permitan conocer mejor la naturaleza humana, para enriquecer el conocimiento que nos viene de la revelacion, y que no deja de renovarse y ampliarse tambien gracias a la interaccion con otros saberes y, en especial, con las ciencias aplicadas al estudio del ser humano. Desde nuestra perpectiva, hoy no es viable una antropologia teologica, o un conocimiento en profundidad del ser humano, que prescinda de las disciplinas que se ocupan en las ultimas decadas de comprender su realidad y su comportamiento. Hemos acumulado en estos anos un bagaje muy amplio que permite un conocimiento mas profundo de nuestra especie, algo extremadamente util tambien para los teologos que tratamos de profundizar mejor en el misterio de la persona humana. Desde luego que en el curso de dicho ejercicio de investigacion se han dado muchas ambiguedades y expresiones poco acordes no solo con la vision cristiana de la persona, sino tambien con la misma tradicion del humanismo laico y de su reivindicacion de la libertad y la dignidad humanas. No obstante, considero que todos hemos aprendido en el proceso, y que el tiempo, el estudio, y los debates en curso han contribuido a clarificar las cosas y a destilar una imagen mucho mas compleja, organica y menos reductiva de la realidad humana (3). Tambien los estudios recientes han contribuido en gran medida a establecer de forma mas detallada los extremos de la <<especificidad humana>>, en buena parte gracias a los avances en la paleoantropologia, en la psicologia comparada y en las neurociencias, que describen mucho mejor que hace unos anos la riqueza de sus capacidades y su alcance inigualado (4).

Teniendo en cuenta esta introduccion, lo que nos proponemos es, en un primer momento, describir el estado de la cuestion en la investigacion cientifica en torno al altruismo, que como se vera a continuacion, ha producido un numero considerable de estudios de tipo teorico, empirico y experimental en los ultimos anos. El analisis de dichos datos deberia consentir una apreciacion mas precisa del alcance de dicha dimension positiva en el ser humano. Trataremos de responder a varias preguntas: ?es el altruismo un rasgo especificamente humano? ?Es innato o depende del ambiente? ?Predomina el egoismo o el altruismo en la media de los humanos? ?Se puede explicar en terminos cientificos? ?Contribuye la fe religiosa a fomentar un comportamiento mas altruista? En un segundo momento nos serviremos de las informaciones recogidas para realizar una lectura teologica de esa capacidad humana. Al final nuestra reflexion apunta a una clara convergencia entre altruismo y misericordia, o si se quiere, altruismo y caridad hacia el projimo, aunque dicha convergencia no este exenta de ambiguedades y de ciertos riesgos, algo que impide hacerse demasiadas ilusiones, o bien considerar superfluo el papel de la fe.

1. LA INVESTIGACION RECIENTE EN TORNO AL ALTRUISMO

Puede afirmarse que el altruismo es uno de los temas que mas atraen la atencion de los investigadores y que conoce una mayor produccion bibliografica. El repaso de los resultados obtenidos en anos recientes puede ayudarnos a explicar dicho interes; por ahora conviene describir un panorama lo mas amplio posible que nos informe sobre los resultados de dichos estudios que, en buena parte, recurren a procedimientos empiricos y experimentales, para discernir la capacidad humana de hacer el bien, incluso a costa del propio interes o de un cierto perjuicio o perdida.

Los estudios de tipo cientifico sobre el altruismo no son del todo nuevos, pero ciertamente reflejan un interes <<moderno>> por comprender los aspectos positivos de la naturaleza humana, y hasta que punto--en el nivel antropologico--pueden establecerse puntos que permitan esbozar una vision mas esperanzada del futuro humano, en clave de progreso o de mejora. Las tensiones entre antropologias mas positivas y mas negativas se suceden a lo largo de la modernidad filosofica, pero adquieren matices propios con la aparicion de las ciencias sociales, de la psicologia, y mas tarde, de los analisis en clave biologica de la naturaleza humana. En todo caso, la cuestion del altruismo se convierte en un <<caso de estudio>> para seguir los desarrollos de la antropologia moderna y sus vaivenes e, incluso, un test para los nuevos metodos que se ensayan con el fin de entender mejor el ser humano.

El recorrido filosofico moderno en torno al altruismo trata de dilucidar hasta que punto la realidad humana puede dar pie a una organizacion moral y social que debe construirse sobre la base de la desconfianza y la prevencion del abuso, o por el contrario puede permitirse una fundacion confiada en la capacidad de cooperacion y la voluntad humana de hacer el bien. Dicho debate se prolonga desde los tiempos de Hobbes y de Joseph Butler hasta nuestros dias, y no es dificil encontrar publicaciones cuya defensa del altruismo tiene connotaciones claramente sociales y politicas (5). En el fondo puede detectarse un esfuerzo por pensar la realidad social de forma mas naturalista, es decir, secularizada, o sin referencias religiosas, que, al mismo tiempo, pueda proveer ciertas expectativas esperanzadas sobre la base de una idea mas positiva del ser humano.

El esfuerzo por pensar el altruismo en la modernidad desemboca al final del siglo XX en el desarrollo de estudios mas detallados y que aprovechan sobre todo dos filones: el de la llamada <<sociobiologia>> y la psicologia experimental. Seguramente ha habido otros intentos de tematizar la bondad natural en la persona, como es el caso de la filosofia moral y de la tradicion fenomenologica, que tambien ha producido en el ultimo siglo interesantes aportaciones a ese respecto (6). Sin embargo, el creciente prestigio que adquieren los estudios cientificos, con la aplicacion de metodos empiricos y experimentales, explica el progresivo desplazamiento del tema a esas areas disciplinares, y que la produccion bibliografica al respecto se vuelva prevalentemente cientifica desde los anos noventa.

Puede considerarse a Daniel Batson como el precursor de los estudios experimentales sobre el comportamiento altruista; su ambito es el laboratorio de psicologia y sus metodos son perfectamente replicables. Desde los anos ochenta ha publicado muchos estudios a partir de sus observaciones para llegar a la conclusion de que el altruismo estaba relacionado con la capacidad de empatia de los sujetos experimentales (7).

Desde entonces se han sucedido un sinfin de estudios, y por desgracia no contamos casi con ninguna recension sistematica y--todavia menos--con meta-analisis que nos ofrezcan una mirada de conjunto o una sintesis de los resultados alcanzados (8). Lo cierto es que los articulos se cuentan por centenares. La siguiente tabla estadistica permite hacerse una idea de la gran cantidad de estudios publicados desde 2005 hasta la fecha:
Ano     Numero de estudios    % del total

2005       23                     6,00
2006       46                    12,00
2007       38                     9,90
2008       28                     7,30
2009       34                     8,90
2010       25                     6,50
2011       16                     4,30
2012       53                    13,80
2013       61                    15,90
2014       36                     9,40
2015       23 (7 meses)           6,00

Total      383                  100,00


Para obviar la falta de estudios de conjunto hemos intentado realizar una revision sistematica de los libros, tesis y articulos publicados en los ultimos 6 anos. Para ello se ha introducido el termino <<altruism>> en los buscadores de tres databases bibliograficos internacionales especializados: PsycoInfo, Anthropology plus y Biological Sciences, en el intento de recabar datos en las tres principales areas disciplinares implicadas: psicologia, antropologia y biologia. Desde el 2010 hasta mitad del 2015 se han recogido un total de 214 estudios publicados. De todos modos se ha querido delimitar el alcance de la busqueda al altruismo entre seres humanos, excluyendo el que se observa entre animales o hacia ellos (9).

1.1. Las disciplinas implicadas; metodos utilizados

Para hacernos una idea del amplio espectro de estudios dedicado al altruismo, se puede organizar el material recogido en los siguientes apartados, que reflejan los ambitos disciplinares mas recurrentes en los que se trata del mismo; los elencamos en orden de importancia:

a) Psicologia: en total 113 entradas en la tabla se refieren de una forma u otra a esa disciplina. Desgajando el contenido, 79 pueden considerarse primariamente de <<psicologia social>>, es decir, aplican una perspectiva relacional, o bien analizan las estrategias o motivaciones del comportamiento altruista. Otras 25 pueden considerarse de forma primaria, mas otras 12 de forma derivada, dentro del grupo de la <<psicologia evolucionista>>, o que aplica los criterios biologicos de seleccion--individual o de grupo--adaptacion, y mejor supervivencia para explicar los comportamientos de ayuda sacrificada. A estos dos contenedores amplios cabe anadir otras especificaciones, como <<psicologia del desarrollo>> (3); o se combina con el estudio de la religion (2), de la gestion (3), la filosofia (2), o las ciencias sociales (2).

b) Las ciencias medicas y de la salud son el segundo grupo mas representado, con un total de 43 entradas, cubriendo un espectro muy amplio, que comprende cuestiones de donacion de sangre o de organos (15); formacion superior de los profesionales de dicha area (4); y de bioetica (2); aparte de muchas conexiones con otros ambitos disciplinares, pues tambien en este caso se impone un tratamiento interdisciplinar.

c) La economia y los estudios de la gestion comprende 15 entradas, que recogen tambien estudios sobre las organizaciones (3) y combina con analisis de psicologia social (3) y cuestiones sociales (2).

d) Las neurociencias cubren 8 entradas de las que 3 se combinan tambien con los estudios geneticos.

e) La orientacion mas biologica en sentido amplio, abarca 7 entradas, 6 de las cuales aplican criterios evolucionistas, y 2 metodos de psicologia com parada con otros animales, mientras que otro puede denominarse de <<biologia humana>>.

f) La filosofia cuenta con 7 estudios, en 5 de ellos como tema principal.

g) La psiquiatria se ocupa, de forma primaria en 4 casos, y en 2 mas de forma derivada, del altruismo, sea en la linea de terapias de ayuda, o bien en el caso del llamado <<altruismo patologico>>, un concepto que aparece hasta 9 veces pero la mayoria de ellas sin sentido psiquiatrico.

h) Las cuestiones sociales, de asistencia o voluntariado y formacion para los servicios sociales aparecen en 4 ocasiones.

i) Tambien los estudios medioambientales se ocupan del tema (3).

En muchos casos se dan combinaciones o formas de colaboracion multidisciplinares. De este panorama se deduce el caracter interdisciplinar que preside actualmente el estudio del altruismo, asi como la riqueza de metodos y orientaciones que se han desarrollado en los ultimos anos.

Conviene senalar que una buena parte de la investigacion que se realiza en estos anos tiene un caracter empirico y experimental. Los metodos empiricos recurren a la observacion de conductas altruistas, al trabajo de campo y--sobre todo--al uso de cuestionarios de auto-atestacion sobre orientaciones altruistas, que se suelen comparar con otras variables. En total son 50 los estudios publicados que aplican metodos empiricos (23,6%). Los metodos experimentales recurren, por regla general, a la ejecucion por parte de los sujetos de juegos de distribucion de bienes, como el <<juego del dictador>> y <<del ultimatum>>, o bien a juegos de confianza, como es el <<dilema del prisionero>>. En estos casos se suelen introducir variables en los sujetos experimentales que se comparan con un grupo de control, en el que no se aplican dichas variables, para valorar las diferencias y comprender los factores implicados en el comportamiento altruista; en total son 54 los estudios publicados en estos ultimos 6 anos que aplican dichos metodos (25,5%). Ademas, se han introducido medidas de niveles hormonales y de observacion neurologica, lo que permite comprender mejor una serie de factores que pueden influir en dichas conductas.

1.2. Temas tratados, investigaciones en curso

La extensa produccion recogida en la presente revision sistematica puede resultar un tanto confusa por la amplitud de temas tratados. Proponemos reducir el foco de analisis a cinco cuestiones que nos parecen de mayor interes, y que pueden ser mas utiles de cara al dialogo con la teologia:

a) Si el altruismo es un comportamiento especificamente humano o si, por el contrario, se da en otros animales.

b) Si el altruismo es un rasgo de la personalidad, algo casi <<innato>> o bien si depende de diversas variables (sexo, edad, condiciones culturales, experiencias).

c) Si en los analisis recogidos se percibe un incremento del altruismo en ciertas poblaciones o si se mantiene estable, y si es mayoritario o minoritario en las poblaciones de las que se han realizado los estudios.

d) Si se puede ofrecer una explicacion cientifica de caracter completo y satisfactorio del comportamiento altruista.

e) Si las creencias y practicas religiosas estan relacionadas con un mayor o menor comportamiento altruista.

a) ?Es el altruismo un comportamiento especificamente humano, o lo compartimos con otros animales, y en que medida se manifiesta especificamente en los humanos?

De la revision bibliografica que hemos analizado se deducen motivos que apuntan claramente a favor de la especificidad del altruismo humano. Al menos 3 estudios van en esa linea: el altruismo humano supone un plus respecto a las modalidades de cooperacion que se dan en el resto de animales, aunque dicho rasgo surgio evolutivamente (10); el altruismo va mas alla de las dimensiones exclusivamente biologicas, psicologicas y culturales, puesto que abarca todo, pues el unico animal bio-psico-cultural es el ser humano (11); y los chimpances--los parientes evolutivos mas cercanos a nosotros--ayudan si se les pide pero nunca de manera voluntaria--como se da en el comportamiento altruista humano--(12).

En contra de la vision que apunta a la especificidad del altruismo humano solo se registra un estudio que analiza el desarrollo de la primera infancia y establece comparaciones con los chimpances. Concluye que los chimpances tambien se muestran altruistas, lo que invita a pensar que no se trata de un rasgo tan especifico del ser humano (13). De todos modos, dicho estudio no presenta argumentos fuertes, puesto que el hecho de que se de en algun grado un comportamiento altruista en los primates no humanos no significa que la diferencia entre ambas especies sea meramente gradual.

b) ?Apuntan los datos a la existencia de personalidades altruistas o bien depende de otras variables, como sexo, edad, y condiciones culturales?

Uno de los ensayos entre el material seleccionado sostiene que el altruismo se encuentra arraigado en la estructura biologica de la persona, se despliega en edades tempranas y se modula en la interaccion social. Se trata de un rasgo que, segun su autora, puede ser educado y promovido, pues reporta beneficios sociales y para la salud. Tal propuesta hace pensar que no se trata de algo simplemente innato (14). A continuacion presentamos las conclusiones que hemos ido sacando a ese respecto de la lectura de los articulos coleccionados, distinguiendo los varios temas que convergen en dicha cuestion.

En primer lugar conviene referirse a los datos que describen la presencia de marcadores fisicos y biologicos del altruismo; 10 de los estudios analizados se refieren a distintos rasgos que revelan dimensiones hormonales, neurologicas y geneticas, asociadas al comportamiento altruista. Para comenzar, algunos estudios identifican componentes hormonales que influyen en el comportamiento mas positivo, como es el caso de la oxitocina, que impulsa una respuesta a <<cuidar y defender>>, y promueve la confianza dentro del grupo, la cooperacion y el altruismo, pero tambien actitudes defensivas hacia los externos (15). La testosterona tambien juega un papel en los hombres, al promover la cohesion de grupo ante la amenaza externa, incluso en contra de la necesidad de maximizar egoistamente una recompensa personal (16).

En otros casos los indicios son de tipo neurobiologico; por ejemplo, un estudio sobre los individuos con nivel alto en el espectro de la alexitimia--dificultad para sentir emociones--revela que sienten menos angustia al ver a otras personas sufriendo dolor y se comportan de forma menos altruista, lo que se refleja a nivel neuronal (17). Un estudio aporta evidencia sobre las diferencias individuales en el volumen de la materia gris en el cerebro, que se traducen en diferencias en el comportamiento altruista (18). En otro estudio, el altruismo costoso se vincula a la capacidad empatica, y esta se refleja en una actividad neuronal en regiones clave para promover el apego social y el cuidado hacia los otros (19). Por ultimo, en un experimento basado en juegos de distribucion de bienes, la actividad theta frontal media predice ofertas justas, indicando tal vez la motivacion altruista o la empatia sobre una base fisiologica (20).

La dimension genetica tambien ha sido estudiada. Por un lado, el altruismo muestra una heredabilidad considerable, como evidencian los estudios con gemelos. Se ha identificado una serie de genes candidatos que codifican elementos de la transmision dopaminergica, como es el caso del gen receptor de la dopamina (21). Ademas, la evidencia de la homologia propuesta entre la respuesta altruista y el cuidado de la prole se presenta a traves de 10 factores compartidos entre ambos rasgos, algunos de ellos son de caracter fisiologico (22). Por ultimo, la base genetica del altruismo encuentra cierta evidencia en un estudio basado en la ejecucion de juegos economicos: los portadores de al menos un alelo Val donaron el doble de dinero en comparacion con los demas participantes; dicho alelo se asocia con el catabolismo de la dopamina, y esta relacionado con el altruismo (23).

En segundo lugar, el comportamiento altruista ha sido relacionado con factores personales y sociales, que permiten describir su variabilidad conforme a la edad, el genero, las experiencias vividas, el contexto y la reputacion.

El primer factor es la edad; de hecho la evidencia muestra que la conducta altruista esta condicionada por el desarrollo infantil y, tambien, por procesos de maduracion en la edad adulta. Algunos estudios senalan que el altruismo aumenta con la edad durante la infancia, y se expresa con un aumento de confianza (24), y como las interacciones reciprocas son un potente activador del altruismo para los ninos (25). Esos estudios impugnan la vision psicoanalitica tradicional de que <<los seres humanos son egoistas por naturaleza>>. Los ninos a partir de los 14 meses ya ayudan a los otros (26). En los adultos, un par de estudios muestran la correlacion positiva entre edad mas avanzada y las actitudes mas altruistas (27).

El segundo factor es el genero; algunos estudios han revelado datos de interes, por ejemplo que el altruismo reciproco existe entre madres e hijos, pero no entre padres e hijos (28) y que las ninas de 7 a 11 anos son mas altruistas que los ninos (29). Por otro lado, se perciben matices en dicha diferenciacion; un estudio demuestra que los recursos emocionales explican el vinculo entre salud mental y altruismo en ambos sexos, pero las mujeres experimentan un mayor beneficio para la salud fisica en la actividad altruista (30). En otro estudio la variable del genero es mas sutil de lo que se pensaba y se explica por un conjunto de factores de la personalidad; en un juego economico se observo que las mujeres y las personas de mayor estatus daban menos y eran menos sensibles al coste de la donacion a otros (31).

El tercer factor que condiciona el altruismo son las experiencias vividas. Los individuos que han sufrido acontecimientos vitales adversos suelen ser mas propensos que los de la media a ayudar a grupos externos que necesitan asistencia (32). En otro estudio sobre personas que habian sufrido violencia sexual, tras cierta terapia, sienten mas la necesidad de ayudar a los demas (33).

El cuarto factor es el contexto cultural. Algunos estudios apuntan a la influencia de factores culturales en los niveles registrados de comportamiento altruista. Segun el articulo de Kathryn Coe et al. (2013) las tradiciones son fundamentos esenciales del comportamiento altruista de los individuos que forman redes de parentesco que constituian el entorno social de nuestros antepasados (34). Otro articulo afirma que existen diferencias culturales en la apreciacion de las distintas formas de altruismo, lo que se expresa en modos diversos de apreciar el comportamiento altruista (35).

Por ultimo, el quinto factor relevante es el estatus o reputacion. Este tema ha sido objeto de muchos estudios y ha motivado tambien una cierta linea teorica en el intento de explicar mejor el altruismo no reciproco. En un experimento se observo que los sujetos aumentan sus donaciones a una institucion benefica cuando su rendimiento relativo se hace publico, lo que prueba la influencia de la reputacion (36). Desde una perspectiva especulativa, dentro de la vision evolucionista, el altruismo puede haber evolucionado como busqueda de prestigio debido a los beneficios que supone en el aparejamiento (37).

Cabe extraer algunas conclusiones de la abundante evidencia empirica y exprimental recogida en nuestra coleccion. En primer lugar, dicha evidencia apunta tanto a factores geneticos y neuronales que se asocian a las actividades de ayuda desinteresada, como a factores del desarrollo personal, las circunstancias vitales y el ambiente, que tambien mediatizan las actitudes mas generosas. En segundo lugar la evidencia es menos clara--o quizas mas sutil--por lo que concierne a las diferencias de genero. Asi las cosas es dificil hablar de una determinacion fuerte que podria condicionar la <<personalidad altruista>>. Probablemente se dan individuos mas altruistas que otros, pero no estamos en condiciones de determinar si sus tendencias se explican como algo heredado o innato, o bien son fruto de su ambiente y de su educacion, que, sin duda, tambien influyen. Probablemente la complejidad es la norma, asi como los procesos a varios niveles, en los que no es facil distinguir netamente el nivel biologico del cultural, o donde ambos co-evolucionan.

c) ?Se da un incremento del altruismo en ciertas poblaciones o se mantiene estable? ?Es mayoritario o minoritario en las poblaciones estudiadas?

Algunos estudios apuntan claramente a que las diferencias culturales en el comportamiento social se asocian a diferencias en ciertas variantes geneticas. La coevolucion gen-cultura entre individualismo y colectivismo pueden influir en las regiones del cerebro asociadas a la empatia y al altruismo (38). La componente genetica combinada con la cultural puede implicar una cierta <<estabilidad>> en los comportamientos altruistas dentro de una poblacion. Sin embargo, algunas reconstrucciones en clave evolutiva apuntan a la necesaria presencia de altruistas en las poblaciones humanas para sobrevivir y avanzar como grupos integrados y con ciertos niveles de cooperacion. En tal caso se registra una <<presion selectiva>> que condujo al desarrollo de la virtud y la verguenza, como base de codigos morales (39), lo que permite inferir--al menos en teoria--un incremento de dichos rasgos con el tiempo.

Algunos ensayos de tono mas divulgativo, apoyados en estudios cientificos recientes sobre el altruismo, presentan motivos psicologicos empiricos para orientar actuaciones que conduzcan hacia una sociedad menos egoista e individualista, una especie de ideal de progreso fundado en la incentivacion de rasgos altruistas que pueden estar solo latentes en los humanos y necesitan cierto implemento (40). Sin embargo, tambien hay voces que alertan sobre riesgos en algunas formas de altruismo y van en sentido opuesto; algunos estudios apuntan a que en poblaciones mixtas con personas de diferentes preferencias sociales, los altruistas son perjudiciales y su comportamiento puede incluso ser considerado como patologico. La evolucion ha favorecido la moralidad parroquial (altruismo), dejandonos con el intrincado problema de como satisfacer a la vez al propio grupo local y a la poblacion general (41), lo que genera no pocos conflictos.

Seguramente el problema que suscitan las lecturas mas ambiciosas de la cuestion del altruismo y su aprovechamiento en planes educativos y sociales a gran escala, se conecta con distintas sensibilidades culturales o, incluso, de personalidad. Algunos ejemplos recientes hacen pensar en la complejidad de dichas aplicaciones. El primero es del gran divulgador cientifico Steven Pinker, quien es su libro Los angeles que llevamos dentro: el declive de la violencia y sus implicaciones (42) asegura que los datos historicos revelan una paulatina disminucion de las actitudes violentas, al menos a menor escala y, por tanto, de la agresividad, lo que permite conjeturar un incremento de comportamientos mas respetuosos y de cooperacion, como una especie de orientacion evolutiva. Sin embargo, en el lado opuesto estaria el premio Nobel Christian de Duve, quien en su ensayo Genetica del pecado original (43) advierte sobre los graves riesgos que entrana la dinamica de la seleccion natural, que sigue tambien la especie humana, y que se traduce en una avidez de recursos para el presente y un descuido de las condiciones de las generaciones siguientes. Dicha dinamica no se proyecta mas alla de una o dos generaciones, lo que pone en peligro la supervivencia a largo plazo de la humanidad. Asi las cosas lo que puede afirmarse es que, a nivel cientifico, no hay evidencia suficiente que apunte a un incremento o a una extension de los comportamientos altruistas. Lo que si se percibe son invitaciones a utilizar las investigaciones en curso y el cumulo de conocimientos adquiridos en estos ultimos anos para potenciar desde el campo educativo a las politicas sociales los aspectos mas cooperativos en los miembros de una sociedad. Algo parecido ha sucedido con la profusa aplicacion de los estudios sobre la empatia a diversos campos, que han cobrado nuevo impulso a partir del descubrimiento de las llamadas <<neuronas a espejo>>, en un intento de mejorar la sensibilidad moral y, por ende, la calidad de la convivencia entre las personas. En todos estos casos no es facil deducir de las investigaciones sobre los circuitos neuronales, los rasgos geneticos, o las dinamicas evolutivas en torno al altruismo, programas de mejora del conjunto social, aunque dicha percepcion sea importante de cara a matizar visiones demasiado negativas de la condicion humana y, por consiguiente, a mirar hacia el futuro mas alla de la maldicion del egoismo intrinseco.

d) ? Contamos con una explicacion cientifica satisfactoria sobre los origenes y desabollo del altruismo?

La revision de las publicaciones recientes puede contribuir a desbloquear una de las mayores cuestiones que han senalado los estudios mas cientificos sobre el altruismo, y que se llego a denominar <<el enigma del altruismo>>, un tema que se formulo a inicios de los anos 90 (44). Habiendo transcurrido 25 anos, y con la ingente cantidad de nuevos estudios publicados, quizas estemos en condiciones de comprender o, incluso, desvelar, al menos en parte, dicho <<enigma>>.

Un estudio comprensivo publicado en 2015 (45) describe el estado actual de las investigaciones, tras revisar 182 articulos y libros publicados desde los anos sesenta. Los autores repasan la evidencia recogida en esa multitud de estudios y sintetizan las claves que pueden explicar distintas formas de cooperacion humana. Ante todo plantean la amplia variedad que reviste dicho fenomeno, y que va desde actitudes de ayuda en la propia familia, a grandes sacrificios a favor de personas ajenas. Teniendo en cuenta un panorama tan amplio, conviene distinguir lo que puede explicarse dentro de un cierto marco biologico, y lo que requiere otro diverso. Por ejemplo, las formas de altruismo parental (kin altruism) y de reciprocidad pueden ser explicadas con el recurso a modelos de adaptacion biologica, tanto para muchas especies animales como para los humanos. Tambien la cuestion muy debatida de los niveles de seleccion, que deberia incluir la <<seleccion de grupo>>, juega un papel importante al anadir nuevos argumentos, aunque sigue siendo algo muy discutido. Sin embargo, cuando se cruzan esos limites y se pasa a las formas de altruismo que benefician a personas ajenas, o sin aparente compensacion, el marco explicativo requiere la introduccion de criterios sociales y culturales. Los estudios de economia conductual aplican juegos como los de <<bienes publicos>> (public good games) para modelar comportamientos que puedan predecir niveles de cooperacion y sus motivos. Los resultados permiten intuir algunas orientaciones, por ejemplo, el papel que sin duda juega la busqueda de prestigio o reputacion, y su utilidad a varios niveles relacionales para quien detenta dicha reputacion. Tambien se apunta al papel que juega un sistema mas o menos acordado de castigos y correcciones; de forma similar se analiza la funcion de sistemas morales establecidos y de sus codigos de conducta para apoyar la cooperacion dentro de un conjunto social. Los autores de esta amplia recension reconocen de todos modos que todavia queda mucho para llegar a explicaciones mas convincentes en torno a una forma de comportamiento que desafia la regla heuristica de la busqueda del propio interes, y confian en que los nuevos metodos experimentales, sumados a la exploracion neurologica y a los estudios del desarrollo infantil, puedan ayudar a iluminar las zonas mas oscuras en ese campo de estudio.

En definitiva, da la impresion de que la situacion actual refleja un cierto desplazamiento de la concentracion en el nivel biologico o genetico al nivel cultural, es decir, un cambio de paradigma desde las visiones antropologicas mas reductivas, a las mas complejas y sociales, lo que implica necesariamente tomar en consideracion el nivel cultural, con toda su complejidad. Ya un estudio de 2003, publicado en una prestigiosa revista cientifica (46), mostraba un claro escepticismo sobre la plausibilidad de teorias formuladas hasta aquella fecha para explicar varias formas de altruismo, como es el caso de la reciprocidad, y apuntaba mas bien al papel de la reputacion, los castigos y las interacciones repetidas, lo que indica la importancia de la dimension cultural, que seguramente se conjuga con la biologica dando lugar a la llamada co-evolucion gen-cultura.

Concluyendo este punto, da la impresion de que la explicacion cientifica tiene que mostrar como en definitiva las actitudes altruistas puedan ser entendidas en clave de un cierto beneficio, pues lo contrario parece demasiado contra-intuitivo, lo que sugiere un cierto limite en este tipo de explicaciones, o en dichos modelos, que no podrian observar formas de conducta completamente desinteresadas o desvinculadas de un esquema de ventajas a cualquier nivel.

e) ?Contribuyen las creencias y practicas religiosas--o bien espirituales-al comportamiento altruista?

Esta cuestion se ha planteado con mucha fuerza en los ultimos anos y merece una consideracion aparte. El autor del presente articulo ha publicado recientemente una revision sistematica de 148 estudios, que abarcan varias decadas, sobre la relacion entre religion y comportamiento prosocial (47). La cuestion se plantea normalmente desde una perspectiva bastante distinta a la que orienta ahora nuestra investigacion; en esos estudios se intenta esclarecer hasta que punto las religiones nacen y se expanden por su contribucion a mejorar los compromisos comunitarios y los niveles de cooperacion en una determinada poblacion. Lo que interesa es establecer un vinculo evolutivo entre actitud religiosa y comportamiento prosocial, que beneficiaria al grupo y mejoraria sus oportunidades de supervivencia. Aunque los intereses sean distintos, los resultados pueden ser utiles tambien para nuestro discernimiento.

Se han publicado en estos ultimos anos otras revisiones bibliograficas e incluso meta-analisis en torno a este tema (48). En general, los resultados indican que no todas las religiones incentivan comportamientos prosociales, y que aquellas que lo hacen incurren a menudo en formas de <<altruismo parroquial>> o hacia los miembros del propio grupo o confesion religiosa, pero no hacia los extranos, es decir no de forma universal. Un estudio mas reciente senala que si bien las personas religiosas pueden sentir mayor empatia hacia los demas, su actuacion puede desviarse de esos sentimientos, algo que dificulta su medicion. Esa puede ser tambien la razon de los resultados mixtos en la bibliografia disponible, que indican que las personas mas religiosas no siempre actuan de forma mas prosocial (49). Es un hecho que buena parte de las actitudes altruistas no estan necesariamente inspiradas por creencias religiosas. Tambien se ha intentado discernir que formas de <<espiritualidad>>, en sentido amplio, pudieran resultar mas inclusivas o fomentan un sentido de compasion de mas alcance (50).

Lo cierto es que la amplia bibliografia disponible en el campo de los estudios de la religion y actitud prosocial no confirman la hipotesis que apuntaba a su vinculo evolutivo, pues es evidente que muchas religiones que han sobrevivido hasta nuestro tiempo no son colectivistas o no fomentan el interes a favor de los demas, sino que son mas bien individualistas o, a lo sumo, familiares. El archivo historico y de religiones comparadas ofrece pruebas mas que suficientes. Ahora bien, parece claro que las llamadas <<religiones post-axiales>> surgen de una orientacion mas universal y moral, y que en esos casos cabe esperar que sus fieles se comprometan mas a favor de sus projimos. De todos modos, la implicacion entre religiosidad <<avanzada>> y moral no es algo descontado, y desde un punto de vista cognitivo y del comportamiento, la experiencia religiosa sigue sus propias pautas y codigos, aunque seria de esperar que un buen cristiano sea tambien una persona <<llena de misericordia>>, algo que no es facil de probar desde un punto de vista empirico, y sigue siendo un reto en el anuncio eclesial y en la vida de los creyentes.

2. CONSECUENCIAS TEOLOGICAS DE LOS RECIENTES ESTUDIOS SOBRE EL ALTRUISMO

La teologia de la caridad hacia el projimo es seguramente el area disciplinar dentro de la teologia cristiana mas afectada por las investigaciones descritas hasta ahora aunque, en general, sus consecuencias se proyectan en toda la antropologia teologica, por ejemplo a la hora de entender el pecado original, o el alcance de la <<naturaleza herida>> y los efectos de la gracia. En realidad surge una tension un poco latente y sorda, en el sentido de que apenas sale a la luz, entre lo que parece deducirse de estos estudios y la vision cristiana tradicional; de hecho se le ha prestado escasa atencion teologica (51). En primer lugar, el estudio cientifico del altruismo tiene un caracter decididamente naturalista, es decir, prescinde absolutamente de cualquier referencia a la trascendencia o a instancias de tipo sobrenatural, como la Providencia divina o la gracia. Mientras la teologia de la caridad--o de la misericordia--afirma una clara vinculacion de la misma--como virtud teologal--a la gracia, los estudios sobre el altruismo lo contemplan como una actitud puramente natural, que se observa--en formas elementales--no solo en los humanos, sino en otras especies animales, que tiene raices evolutivas, y que puede ser explicado en sus formas mas avanzadas a partir de mecanismos culturales, como el castigo, la busqueda de reputacion o la institucion de codigos morales. Ademas pueden rastrearse sus raices geneticas y sus manifestaciones hormonales y neuronales.

Ya he afrontado antes en un libro y de forma extensiva las consecuencias teologicas del debate que recorre todo el siglo XX en la filosofia, la psicologia y la sociologia contemporaneas en torno al altruismo (52). A grandes rasgos poco ha cambiado en esos campos, excepto la profusion de nuevos estudios empiricos y experimentales que tratan de arrojar luz sobre el alcance de dicha tendencia positiva. Desde el punto de vista teologico conviene de todos modos revisar las cuestiones que dichos estudios plantean y que se convierten en un nuevo locus theologicus.

En primer lugar, los estudios recensionados cuestionan el caracter divino o <<especial>>--en cuanto vinculado a la <<gracia>>--del altruismo tal como puede observarse a varios niveles. Una primera respuesta por parte de la teologia a dicha <<naturalizacion>> puede recurrir al tradicional <<naturalismo teologico>>, que se remonta al menos a la reflexion medieval y que percibe una continuidad entre el ambito natural y el sobrenatural, algo que conoce re-ediciones mas actuales, por ejemplo en la teologia de Henry de Lubac sobre la condicion sobrenatural. Analisis mas recientes como el apenas citado de James Van Slyke apuntan a la emergencia de niveles superiores, desde el biologico al cultural, y que culminan en el teologico, lo que sugiere tambien distintos niveles explicativos del fenomeno del altruismo. El nivel teologico es capaz de proveer un sentido de finalidad a dicha actitud, que refleja la voluntad de un Dios encarnado, sin que ello signifique minusvalorar los demas niveles de analisis.

De todos modos, no esta claro que sea factible una <<completa naturalizacion>> de la caridad o del amor, ni tampoco como podria lograrse de forma satisfactoria, es decir, si implicaria llegar a explicaciones convincentes de tipo natural sobre esos comportamientos, sobre todo, de los mas abnegados y heroicos. No estamos seguros de que cuando mas nos acercamos a dichos <<casos limite>> podamos ofrecer explicaciones funcionales que logren responder a todas las cuestiones en torno a las mejores expresiones del amor humano hacia los demas. Parece que la vision teologica sigue teniendo algo que decir a ese respecto, aunque seguimos estando obligados a un dialogo con las ciencias que estudian el altruismo y tratan de desvelar sus secretos.

Una segunda cuestion es de caracter mas practico, y se refiere a las consecuencias que el mejor conocimiento de las actitudes positivas, de la capacidad de empatia, compasion y altruismo, tienen para las sociedades actuales y para las proyecciones de futuro. Ante todo, como ya se ha aludido en un paragrafo precedente, los datos disponibles, o bien la observacion empirica, no convencen a muchos de que la evolucion humana apunte realmente a una superacion de los instintos mas egoistas y agresivos o afirmativos y se encauce hacia un nivel de mayor sensibilidad hacia los otros y de cooperacion que se expresa en la extension de formas de voluntariado, filantropia y esfuerzos de pacificacion y respeto al ambiente. Desgraciadamente la evidencia que poseemos no permite hacerse tantas ilusiones, aunque las palabras <<empatia>> y <<compasion>> dominan hoy el escenario cultural.

Desde un punto de vista teologico la tendencia senalada podria plantear modelos escatologicos de tono secular, en los que la escatologia tradicional cristiana, que apunta a la realizacion del Reino y al re-encuentro pleno con Cristo, se veria desplazada por propuestas en convergencia con expectativas de caracter <<post-humano>>, que incluyen entre sus visiones la posibilidad de <<mejoramiento moral>> (moral enhancement) gracias tambien a las tecnologias mas avanzadas. Por ahora se trata de escenarios mas bien de ciencia-ficcion, pero no de ciencia real, al menos a la luz de los estudios disponibles. En el limite surge la cuestion de si sigue percibiendose una herida en la humanidad y la necesidad de la redencion y la gracia a pesar de las tendencias altruistas. La respuesta inmediata es que si sigue siendo necesaria la redencion, pues el altruismo sigue siendo minoritario en nuestra especie, aunque puede observarse una lenta o progresiva mejoria de la condicion humana. Desde una perspectiva teologica comprometida en la lectura de los signos de los tiempos, si se verificase tal tendencia hacia actitudes mas altruistas en amplias zonas de la humanidad, podria interpretarse en clave de escatologia en proceso, o que va realizando paulatinamente los ideales del Reino, aunque seria preocupante que dicho proceso se correlacione con un descenso de los niveles de practicas religiosas como ocurre en las sociedades mas secularizadas, y que curiosamente ostentan mayores niveles de sensibilidad social. De todos modos esa es una cuestion muy amplia y que desborda los objetivos de nuestro trabajo, que se limitan a actualizar a nuestros colegas teologos sobre el desarrollo reciente de los estudios sobre el altruismo y su posible impacto teologico.

Lo que seguramente plantea todo este patrimonio de estudios sobre el altruismo es que ha crecido el interes por dichos aspectos positivos, y que resaltarlos o sacarlos a la luz es de gran valor tambien para una teologia de la misericordia, pues ayuda a establecer <<conexiones externas>> entre la reflexion teologica inspirada en la Revelacion, y la busqueda humana en favor del bien, que refleja aspiraciones profundas. Ante todo estos estudios, con algunas excepciones, devuelven el prestigio o proveen un marco cultural positivo a las actitudes altruistas. Hasta no hace mucho, por extrano que parezca, ciertos ambitos intelectuales, como los inspirados por el psicoanalisis, miraban con sospecha el comportamiento altruista; y todavia hay quien hoy insiste en sus aspectos patologicos. Se ha hablado de la <<reputacion>> como una clave de comprension de dicha actitud; pues bien, no siempre ha sido entendida como algo <<prestigioso>>, sino incluso como algo insensato, poco racional o como un sintoma neurotico. Por ese motivo, entre otros, la reflexion cristiana debe saludar como una aportacion muy positiva esa serie de estudios, tambien desde la conviccion de que las formas mas sorprendentes de amor abnegado siguen planteando un misterio cuya referencia mas plausible se dirige al misterio de Dios, y que expresan la idea cristiana de que los seres humanos hemos sido creados a su imagen y semejanza, y que cada vez nos parecemos mas a El tambien en la capacidad de amar sin limites.

RECIBIDO: 23 DE ENERO DE 2016 / ACEPTADO: 3 DE MARZO DE 2016

Lluis OVIEDO, OFM

Facultad de Teologia. Pontificia Universita Antonianum

Roma. Italia

loviedo@antonianum.eu

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(1) Este articulo ha sido elaborado con la colaboracion del doctorando Javier Martin Martija.

(2) FRANCISCO, Bula Misericordiae vultos, 15.

(3) Probablemente ha contribuido mucho a dicho desarrollo el libro de Jablonka, E. y Lamb, M., Evolution in four dimensions: Genetic, epigenetic, behavioral, and symbolic variation in the history of life, Cambridge, Ma, London, UK: MIT Press, 2005.

(4) La bibliografia es extensa; pueden consultarse: TOMASELLO, M., A Natural History of Human Thinking, Cambridge, Ma, London U.K.: Harvard University Press, 2014; SUDDENDORF, T, The Gap: The Science of What Separates Us from Other Animals, New York: Basic Books, 2013; BICKERTON, D., More than Nature Needs: Language, Mind, and Evolution, Cambridge, Ma, London, UK: Harvard University Press, 2013; Jeeves, M. (ed.), The Emergence of Personhood: A Quantum Leap, Grand Rapids, Mi, Cambridge U.K.: Eerdmans, 2015.

(5) Nowak, M., Super Cooperators, London-Edinburgh: Canongate, 2012.

(6) El libro de OVIEDO, L., Altruismo y caridad, Roma: Antonianum, 1998, recoge de forma bastante detallada dichas aportaciones en el campo filosofico y etico, asi como los debates modernos en torno a la bondad humana.

(7) BATSON, C. D., The altruism question: Toward a social-psychological answer, Hillsdale, NJ: Psychology Press, 1991.

(8) Una excepcion es seguramente el reciente articulo-recension: Kurzban, R., Burton-Chellew, M. N. y WEST, S. A., <<The evolution of altruism in humans>>, Annual Review of Psychology 66 (2015) 575-599; su perspectiva es mas bien biologica o de psicologia evolucionista.

(9) De forma anecdotica cabe incluso resenar un libro colectivo reciente con un titulo bastante curioso: VAKOCH, D. A. (ed.), Extraterrestrial altruism: Evolution and ethics in the cosmos, New York: Springer, 2014.

(10) Lee, M., <<Self-denial and its discontents: Toward clarification of the intrapersonal conflict between "selfishness">>, en Nowak, M. A. Y otros (eds.), Evolution, games, and God: The principle of cooperation, Cambridge: Harvard University Press, 2013, 186-197.

(11) VAKOCH, D. A., Altruism in cross-cultural perspective, New York, NY: Springer, 2013, 180.

(12) YAMAMOTO, S., Evolution of Altruism and Cooperation: Perspectives on Its Mechanisms and Adaptation to Social Systems, New York: Primate Research, 2011, 95-109.

(13) WARNEKEN, F., <<What do children and chimpanzees reveal about human altruism?>>, Navigating the social world: What infants, children, and other species can teach us, New York: Oxford University Press, 2013, 395-399.

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(50) Saslow, L.-R., John, O.-R y otros, <<The Social Significance of Spirituality: New Perspectives on the Compassion-Altruism Relationship>>, Psychology of Religion and Spirituality 5 (3) (2013) 201-218.

(51) De todos modos se dan excepciones con analisis de gran interes: MURPHY, N., <<Is altruism good? Evolution, ethics and the hunger for theology>>, Zygon (2006) 41-44, 985-994; VAN SLYKE, J. A., <<Cognitive and evolutionary factors in the emergence of human altruism>>, Zygon 45 (4) (2010) 841-859; Clayton, Ph., <<Evolution, altruism, and God: Why the levels of emergent complexity matter>>, en NOWAK, M.-A. (ed.), Evolution, games, and God: The principle of cooperation, Cambridge, MA: Harvard University Press, 2013, 243-361.

(52) OVIEDO, L., Altruismo y caridad, Roma: Antonianum, 1998.
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Title Annotation:En el ano jubilar de la misericordia
Author:Oviedo, Lluis
Publication:Scripta Theologica
Date:Apr 1, 2016
Words:10828
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