Printer Friendly

Alonso de Gongora Marmolejo, Historia de Todas las Cosas que han Acaecido en el Reino de Chile y de los que lo han gobernado.

Alonso de Gongora Marmolejo, Historia de todas las cosas que han acaecido en el reino de Chile y de los que lo han gobernado Silvia Tieffemberg / Universidad de Buenos Aires Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas

[ILUSTRACION OMITIR] Estudio, edicion y notas de Miguel Donoso Rodriguez. Coleccion Biblioteca Indiana, 24. Pamplona-Madrid-Frankfurt, Universidad de Navarra-Iberoamericana-Vervuert, 2010, 638 pp.

El ano de 1569 parece constituirse como un nodo central en la produccion textual de la epoca colonial en Chile: se publicaba en ese momento la Primera Parte de La Araucana, compuesta por Alonso de Ercilla y Zuniga. Las reimpresiones de la obra y sus repercusiones, casi inmediatas, en los preceptistas del Siglo de Oro espanol, seguido de la publicacion de la Segunda Parte en 1578, legitimaron el discurso epico como un modo valido de narrar los enfrentamientos entre espanoles e indigenas quienes, a partir de entonces, serian denominados araucanos y asi conocidos. A la obra de Ercilla le suceden, como constelacion que intenta "seguir narrando la historia" a traves de la octava heroica, la Araucana, II (ca. 1600) de Fernando Alvarez de Toledo, hoy perdida; el Puren indomito (ca. 1603) de Diego Arias de Saavedra, el Arauco domado (1596) de Pedro de Ona; la Araucana, IV y V parte (1598), de Diego de Santisteban y Osorio, y el anonimo, La guerra de Chile (ca. 1624).

Sin embargo, y como era de esperarse, el poema de Ercilla no limita su interlocucion a las obras en verso, sino que interpela tambien a los textos en prosa: despues de leer la Primera Parte de La Araucana, que circula en Chile contemporaneamente a su edicion en Europa, Alonso de Gongora Marmolejo comienza a escribir su Historia de todas las cosas que han acaecido en el reino de Chile, y la finaliza en 1575.

La obra de Gongora Marmolejo--que refiere el descubrimiento de la region por Diego de Almagro en 1536 y las gobernaciones que se suceden hasta la de Melchor Bravo de Saravia--es pieza fundamental del acervo cultural chileno, y junto a las cartas que Pedro de Valdivia dirigio a distintos destinatarios relacionados con el gobierno de Indias entre 1545 y 1552, a la Cronica y relacion copiosa y verdadera de los reinos de Chile (1558) de Geronimo de Vivar; a la Historica relacion del reino de Chile (1646) de Alonso de Ovalle; al Cautiverio feliz (1673) de Francisco Nunez de Pineda y Bascunan y a la Historia general del reino de Chile, Flandes indiano (1674) de Diego de Rosales, se constituye en obra de indispensable consulta para la comprension profunda de los siglos XVI y XVII en la region.

La cronica de Gongora Marmolejo estructura la narracion alrededor de las gobernaciones de Pedro de Valdivia, Garcia Hurtado de Mendoza, Francisco de Villagra, Pedro de Villagra, Rodrigo de Quiroga y Melchor Bravo de Saravia, observadas criticamente por su autor bajo el tamiz medieval de "vicios y virtudes", lo cual permitira una evaluacion final en el orden de las historias morales de la epoca. Es en esta perspectiva que esta obra permite una lectura conjunta, de gran productividad, con el texto de Vivar--centrado en la figura de Valdivia--, y con las cartas del propio Valdivia. Tanto Vivar como Gongora Marmolejo fueron soldados con Pedro de Valdivia, pero mientras la obra del primero focaliza la mirada en esa unica gobernacion, para Gongora Marmolejo, Valdivia es uno dentro del conjunto. Sin embargo, ambos hablan desde "lo visto y andado con los pies", desde la experiencia del que estuvo alli, a diferencia de Ovalle y Rosales, quienes --integrantes de la Compania de Jesus--pertenecen al grupo letrado y desde alli enuncian.

Un texto fundacional como la Historia ... de Alonso de Gongora Marmolejo no tuvo una edicion critica hasta este momento. El profesor Miguel Donoso Rodriguez, catedratico de la Pontificia Universidad Catolica de Chile, subsanando la asignatura pendiente, realizo a fines del ano 2010 una excelente edicion del texto. Acompanada de dos mil quinientas notas que aclaran particularidades linguisticas y amplian el horizonte discursivo de la obra aportando informacion historica especifica, la edicion se completa, ademas, con un extenso glosario de personajes historicos, brevemente biografiados, y dos importantes estudios preliminares.

En uno de ellos, el profesor Donoso explica que la edicion realizada reproduce el manuscrito con firma de autor que se conserva en la Real Academia de la Historia de Madrid. De este manuscrito sale la copia que realiza Juan Bautista Munoz en 1786 y la primera edicion, llevada a cabo por Pascual Gayangos en 1852, con pie de imprenta en Madrid. Todas las ediciones posteriores (1862, 1960 y 1990) reproducen directa o indirectamente la edicion de Gayangos, aumentando las erratas de las que ya adolecia. La edicion objeto de esta resena, entonces, es la primera edicion que, realizada bajo los estrictos procedimientos de la critica textual, nos provee de un texto fidedigno, tanto para el lector especializado como para el ingenuo. Fidedigno significa en este caso que, quien edita, ha realizado una ardua y paciente labor para que el texto llegue al lector de la manera mas cercana a como fue producido por su autor, pero enriquecido con un aparato critico de notas que permiten ahondar en un horizonte de produccion que nos lleva a cuatro o cinco siglos atras.

Como nos recuerda Miguel Donoso (65), es imposible separar la ecdotica de la hermeneutica, y esta afirmacion se corrobora con facilidad si tomamos un pasaje de la obra de Gongora Marmolejo. Veamos, por ejemplo, la descripcion, cruda y sin alardes, de la muerte de Valdivia: "Mientras en esto estaban hicieron los indios un fuego delante de el, y con una cascara de armeja de la mar, que ellos llaman pello en su lengua, le cortaron los lagartos de los brazos desde el codo a la muneca (teniendo espadas, dagas y cuchillos con que podello hacer, no quisieron, por dalle mayor martirio), y los comieron asados en su presencia". (185) Este fragmento se hace inteligible al lector gracias a las notas del profesor Donoso, quien nos explica que en la epoca se decia armeja por almeja, que cascara se usaba por concha y que pello es un indigenismo del mapuche pellu, con que se designaba a un tipo de mejillon, y que era frecuente que los indigenas usaran las conchas de los bivalvos para cortar carne. Ademas, las notas a pie de pagina nos indican que se denominaba lagartos a los musculos de los antebrazos.

Las ediciones criticas son herramientas imprescindibles para una comprension cabal de los textos coloniales, pero el tiempo que insume finalizar un trabajo como este, la necesidad de trabajar con materiales de dificil acceso (como manuscritos que solo pueden ser consultados en el archivo que los alberga), y la importante cantidad de bibliografia de distintas disciplinas implicada, hace imprescindible, tambien, el apoyo de las instituciones. En ese sentido, la hermana republica de Chile es un ejemplo a seguir en cuanto al sosten institucional que ha hecho posible que gran parte de sus textos fundacionales--entre los que la Historia ... de Alonso de Gongora Marmolejo ocupa un destacadisimo lugar--se encuentren, al dia de hoy, cientificamente editados.
COPYRIGHT 2012 Pontificia Universidad Catolica de Chile, Instituto de Letras
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2012 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

 
Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Publication:Taller de Letras
Article Type:Resena de libro
Date:May 1, 2012
Words:1282
Previous Article:Acerca de la Relacion y Sentencia del poeta virrey Francisco de Borja y Aragon, Principe de Esquilache. Notas bien sueltas.
Next Article:Rebeldes y Aventureros: Del Viejo al Nuevo Mundo.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters