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Alemania, la anomalia europea.

Este mes se celebran elecciones en Alemania. En una Europa donde en los ultimos anos han crecido la incertidumbre y los extremismos, lo excepcional del pais es precisamente su normalidad.

CINCO SEMANAS DESPUES de las elecciones parlamentarias alemanas del 24 de septiembre, se celebrara por todo lo alto el quinientos aniversario de las famosas 95 tesis que Lutero clavara en la Iglesia de Wittenberg. Sera el proximo 31 de octubre, y a estos efectos es indiferente que toda la evidencia historica descarte que Lutero hiciera ese gesto y proclamara las pomposas palabras "Aqui estoy yo, no puedo hacer otra cosa"; no por eso van a dejar de tener lugar estos fastos. Es lo que suele ocurrir con los mitos historicos, que para funcionar no precisan ajustarse a la realidad. Y este en concreto es de los mas poderosos para un pais como Alemania, tan intimamente unido a la Reforma. En cierto modo, es aqui cuando de verdad comienza a construirse el pais. La traduccion al aleman de la Biblia por este antiguo monje agustino fue un formidable factor de cohesion linguistica. Y su ruptura con Roma puso los mimbres para la articulacion de diversos estados alemanes, desprovistos ya del factor de cohesion religiosa que otrora facilitaba la integracion del sacro imperio romano-germanico. Aunque, como dijera Voltaire, ni fue imperio, ni sacro, ni romano, ni solo germanico.

En el verano de 2015, otra sajona, hija ademas de pastor protestante, hizo unas declaraciones parecidas a las de Lutero. Diferian en su literalidad, pero no en su convencimiento de que hay situaciones en las que la etica de la conviccion es ineludible. La frase de Merkel fue Wirschaffen das! ("Nosotros lo conseguiremos"), y quiso decir algo parecido a lo del reformador protestante: "Aqui estoy yo, no tengo mas remedio que acoger a los refugiados." Con ello, para escandalo de buena parte de su partido, puso en peligro una excepcional trayectoria politica. Ella, que siempre habia sido tan cauta, tan seguidora de las maximas weberianas de la etica de la responsabilidad, se arrojo al vacio de la incertidumbre politica. Pero cayo de pie. Ya sea porque otros paises le despejaron el problema cerrando sus propias fronteras, o por la gran solidaridad de importantes sectores de la sociedad civil alemana, el caso es que de ahi en adelante su liderazgo no ha hecho mas que crecer.

Los dos grandes problemas a los que se enfrento, la crisis del euro y la de los refugiados, los acabo resolviendo a satisfaccion plena de la mayoria de su pueblo. No le ha bastado ser la unica lider europea que no fue outvoted como consecuencia de la crisis economica, sino que ahora se aproxima a empatar el record de permanencia de un canciller, los dieciseis anos que ostentaba el recien fallecido Helmut Kohl. Es dudoso que pueda atribuirsele el calificativo de "lider del mundo libre", pero esta claro que una mayoria de alemanes coinciden con el eslogan de su campana electoral: "en buenas manos".

En esta extrana Europa en la que vivimos, Alemania es una anomalia. Curiosamente, por uno de esos extranos giros que da la historia, esta vez no por su excepcionalismo, sino por su "normalidad". En un continente donde la politica ha enloquecido, incluso en lugares habitualmente tan apacibles como Escandinavia, Austria u Holanda, llama la atencion que el mas potente de todos, en poblacion y PIB, sea un remanso de estabilidad politica y social. Ha acogido sin grandes sobresaltos a un millon de refugiados sin que el partido de extrema derecha Alternative fur Deutschland (AfD) vaya a beneficiarse en exceso. Despues del susto motivado por su incremento de voto en algunos estados (Lander) del este del pais, su expectativa en las generales esta por debajo del 10%, aunque consiga colocar a algunos diputados en el Bundestag. Y la alternativa politica teorica a Merkel, el socialista Martin Schulz, proyecta hacia Europa la misma imagen de estabilidad. Por fin un pais europeo donde da igual que gane el actual gobierno o la oposicion, donde no hay que estar con el corazon encogido a la espera del resultado, donde el electorado no va a caer en practicas disruptivas. Si alguien pensaba que Europa habia entrado en una situacion similar a la de los anos treinta, Alemania, desde luego, no es el caso. Cari Schmitt ha sido exportado a America Latina y Francia, donde hace las delicias de Melenchon via Chantal Mouffe, con sus ensonaciones de confrontacion entre politica sistemica y populismo, o entre populismo de izquierdas y populismo de derechas. En Alemania, en cambio, la polarizacion politica no existe, salvo en los margenes y muy de vez en cuando en alguna tertulia televisiva. Por eso mismo tuvieron tanto impacto las imagenes de devastacion provocadas por antisistemas en Hamburgo con motivo de la reunion del G20. ?Iba a aparecer un extremismo de izquierdas ademas del clasico de derechas? La pregunta sigue sin respuesta, pero es obvio que se trata de un hecho aislado. La pregunta relevante es mas bien: ?por que es este pais tan poco proclive al aventurismo politico?

La clave de la estabilidad seguramente resida en su sorprendente cultura de pacto politico. Pacto entre gobierno y oposicion, con sucesivas Grofie Koalition entre los dos grandes partidos, que aseguran una gobernabilidad sin fisuras, no solo en el gobierno central, sino tambien en los Lander, donde nos encontramos con coaliciones de todos los colores. La lenta desaparicion del bipartidismo imperfecto anterior y su paso a un pentapartidismo--antes de que la AfD tuviera posibilidades de entrar en el Bundestag--no ha tenido ningun efecto sobre la gobernabilidad. Puede que sea el recuerdo de Weimar y la quiebra de aquella debil democracia como consecuencia de las radicales desavenencias entre los partidos, o, simplemente, por el predominio de una politica pragmatica, el caso es que la predisposicion al acuerdo entre partidos es algo que siempre se da por hecho. Incluso ahora que los del Partido Socialdemocrata de Alemania (SPD) han dicho que ya no van a formar parte de una proxima gran coalicion, es muy posible que al final se muestren dispuestos a entrar en ella si no salieran las cuentas entre la Union Democrata Cristiana (CDU) de Merkel y algun otro partido en ascenso, como los liberales del Partido Democratico Libre (FDP), o incluso los Verdes.

Si eso ya es envidiable desde la perspectiva europea, lo es aun mas el funcionamiento de un sistema federal perfectamente engrasado con grandes dosis de solidaridad interterritorial. La incorporacion de la antigua Republica Democratica Alemana, algo de lo que, por cierto, se habla cada vez menos, probablemente fuera el motor que contribuyo a normalizar un sistema de transferencias territoriales que funciona sin grandes tensiones y con un mecanismo casi automatico. Toda disfuncionalidad del sistema de organizacion de competencias se reestructura sin abrir heridas, como si se tratara de un mero ajuste tecnico-administrativo. Si, admirable, pero es algo que se ha visto favorecido por el hecho de que lo rige un perfecto sistema de ordinalidad en las transferencias--el que paga no pierde su lugar en el ranking de renta per capita--y no siempre han sido los mismos Lander los que mas han contribuido. Ahora la riqueza esta sobre todo en los del sur, con la excepcion de Hamburgo, el mas rico con diferencia, pero antes se concentraba en otros lugares.

Con todo, lo mas evidente es que todo conflicto politico tiende a apaciguarse si, como es el caso, la economia funciona como un tiro, y el mercado de trabajo lo absorbe todo con una extraordinaria capacidad para crear puestos de trabajo en todos los sectores. Alemania sigue viendose a si misma como una nacion exportadora, uno de los mayores motivos de orgullo nacional, pero esto es tambien lo que mas conflictos le crea con Europa. Su abultadisimo superavit exterior no se ve contrarrestado despues con un alza de salarios o inversiones publicas, algo que se le reclama constantemente desde Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que compense los deficits de los paises del sur. Pero los limites de gasto y el temor a la inflacion siguen siendo anatema para el policia malo de la politica alemana, el ministro de Finanzas W. Schauble, el azote de Grecia y el guardian de las esencias de las politica de austeridad. Si despues de las elecciones siguiera en su cargo, algo que ahora mismo no se da por hecho, permanecera la ausencia de flexibilidad alemana. Aunque es muy posible que esto vaya a cambiar con la recuperacion del protagonismo frances y la nueva entente Merkel/Macron.

Los mayores quebraderos de cabeza en el interior del pais los estan produciendo, curiosamente, sus grandes exportadores; en particular la todopoderosa industria del automovil. El caso del fraude en las emisiones contaminantes en el que se vio envuelto Volkswagen provoco una verdadera sacudida en la autocomprension alemana, y este mismo fabricante se encuentra ahora mismo en el centro de debate por sus posibles interferencias y apanos con el gobierno de su estado, Baja Sajonia. Otro tanto cabe decir de las otras grandes marcas automovilisticas, cuyas practicas de conspiracion tipo cartel a lo largo de los anos noventa han sido ahora expuestas por la prensa. Visto desde nuestra perspectiva, se dira que son problemas de ricos. De todas formas, lo mas envidiable es la ausencia de corrupcion, como en otros paises protestantes. Una poderosa razon para seguir homenajeando a Lutero.

Fernando VALLESPIN es catedratico de ciencia politica de la Universidad Autonoma de Madrid.
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Author:Vallespin, Fernando
Publication:Letras Libres
Date:Sep 1, 2017
Words:1718
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